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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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jueves, 14 de septiembre de 2006

EL PAPA SE DESPIDE EMOCIONADO DE SU PATRIA

CIUDAD DEL VATICANO, 14 SEP 2006 (VIS).-Después del encuentro con los sacerdotes y diáconos permanentes en la catedral de Freising, el Papa se dirigió en automóvil al aeropuerto internacional Franz Joseph Strauss de Munich para tomar el avión de regreso a Roma.

  En el discurso de despedida, el Santo Padre aseguró que en estos días se había dado cuenta de "cuántas personas en Baviera se esfuerzan también hoy por caminar por los sendas de Dios en comunión con sus pastores, comprometiéndose en dar testimonio de su fe en el actual mundo secularizado".

  Tras reconocer la "labor incansable" de los organizadores del viaje apostólico, así como "la acogida recibida en todas partes, llena de atenciones, que me han conmovido profundamente", dijo: "A todos un "gracias" de todo corazón, con la promesa de un recuerdo especial en la oración".

  "He venido a Alemania -afirmó- para volver a proponer a mis conciudadanos las verdades eternas del Evangelio y confirmar a los creyentes en la adhesión a Cristo, Hijo de Dios hecho hombre para la salvación del mundo. Tengo la certeza de que en El, en su palabra, se halla no sólo el camino para alcanzar la felicidad eterna, sino también para construir un futuro digno del ser humano ya en esta tierra".

  Benedicto XVI recordó que hoy, 14 de septiembre, es el XXV aniversario de la publicación de la encíclica "Laborem exercens", con la que el gran Papa Juan Pablo II indicó en el trabajo "una dimensión fundamental de la existencia del hombre en la tierra" y recordó a todos que "el primer fundamento del valor del trabajo es el hombre mismo". El trabajo, por tanto, escribía, "es un bien del hombre", porque con él "no sólo transforma la naturaleza adaptándola a las propias necesidades, sino que se realiza a sí mismo como hombre, es más, en un cierto sentido "se hace más hombre".

  "Sobre la base de esta intuición de fondo -continuó-, el Papa indicaba en la encíclica algunas orientaciones que hoy siguen siendo actuales. Quisiera recomendar también a los ciudadanos de mi patria que leyeran este texto, no exento de valor profético, con la certeza de que su aplicación concreta aportará grandes beneficios en la situación social actual en Alemania".

  El Santo Padre terminó su discurso confiando "el presente y el futuro de Baviera y de Alemania a la intercesión de todos los santos que han vivido en el territorio alemán sirviendo fielmente a Cristo y experimentando en su existencia la verdad de aquellas palabras que han sido el lema de las diversas fases de la visita: "Quien cree nunca está solo".

  El avión papal despegó a las 13,00 y aterrizó en el aeropuerto de Roma-Ciampino a las 14,30. Desde allí se dirigió en automóvil al palacio apostólico de Castelgandolfo.
PV-ALEMANIA/DESPEDIDA/MUNICH                VIS 20060914 (470)


SIERVOS Y VOCES DE CRISTO QUE ES EL MAESTRO Y LA PALABRA

CIUDAD DEL VATICANO, 14 SEP 2006 (VIS).-Benedicto XVI se trasladó esta mañana en helicóptero desde Ratisbona a Freising, la ciudad que fue un antiguo centro comercial de Europa central y en la actualidad un polo de economía agrícola y de la industria alimentaria. Cuenta con una célebre universidad y es sede de las oficinas administrativas de la archidiócesis, compuesta por München y Freising, mientras la capital bávara es sede arzobispal.

  En el escudo papal de Benedicto XVI hay tres referencias a Baviera, de las cuales dos pertenecen a Freising: una cabeza de moro, símbolo tradicional de la diócesis de Freising y un oso cargado con un saco; el oso de San Corbiniano, obispo de esa sede, que domesticó al animal que le asaltó y símbolo por una parte de la gracia de Dios y del peso del episcopado.

  Desde el helipuerto de Freising el Papa se trasladó a la catedral, construida en el 1205 y dedicada a Santa María y San Corbininano, para encontrarse con los sacerdotes y diáconos permanentes. Joseph Ratzinger fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1951 en ese templo y enseñó teología en el seminario diocesano. En el encuentro con el clero tomaron parte 30 sacerdotes ordenados el mismo día que el pontífice. El Papa, dejando aparte el texto que iba a leer, comentó los puntos principales.

  "Este es mi último encuentro antes de despedirme de esta amada tierra bávara -escribe el Santo Padre- y estoy muy contento de que se desarrolle con vosotros, sacerdotes y diáconos, piedras vivas y elegidas de la Iglesia. Cuando miro a esta magnífica catedral de Freising, vuelven a mi mente tantos recuerdos de los años en que mi camino hacia el sacerdocio y después el ejercicio de mi ministerio estaban ligados a este lugar".

  El tema central del discurso del Papa fue el texto del Evangelio de San Mateo donde Jesús "reconoce en las personas que lo rodean la mies de Dios Padre, lista para ser recogida".

  "Cristo ve el mundo como el campo de Dios -dice el Santo Padre-, donde madura una rica cosecha que necesita obreros. (...) La actitud principal de Jesús (...) es un optimismo de fondo basado en la confianza en la potencia del Padre, el dueño de la mies. Esta actitud es para nosotros motivo de esperanza".

  "La vida del sacerdote y la naturaleza misma de su vocación y de su ministerio se colocan en esta perspectiva que Jesús nos ha revelado y que le llevó a recorrer ciudades y pueblos, enseñando en las sinagogas, predicando el evangelio del Reino y curando a los enfermos"

  La  generosidad  de Cristo, prosiguió, "se asentaba en la confianza en la potencia del Padre. (...) La asimilación progresiva de los sentimientos de su Maestro llevará al sacerdote a compartir su mirada llena de confianza. Entrando cada vez más profundamente en la lógica de Jesús, aprenderá a mirar a la gente que lo rodea como a la "mies de Dios".

  Pero, observa el Papa, "hay que tener siempre presente cuanto afirma el texto bíblico: es "el Dueño de la mies" el que manda "los obreros" a su siembra. Jesús no dio a sus discípulos la tarea de ir a llamar a otros voluntarios o de organizar campañas de promoción para recoger nuevas adhesiones, sino la de "rezar" a Dios".

  Este hecho no significa, puntualiza Benedicto XVI, que la pastoral vocacional "tenga que limitarse a la oración. Rezar al dueño de la mies quiere decir que (...) solo permaneciendo en íntima comunión con el Dueño, (...) que está lleno de amor y compasión por la humanidad, se puede involucrar a otros obreros en el trabajo por el reino de Dios".

  "No hay que moverse dentro de una lógica de números y de eficiencia, sino de gratuidad y entrega. (...) Los obreros de la mies de Dios son los que siguen las huellas de Cristo y esto presupone el desprendimiento de sí mismo y la plena "sintonía" con su voluntad".

  En este "camino pascual de muerte y resurrección Cristo no sólo nos ha precedido sino que nos acompaña", subraya el Papa, recordando que cuando San Pedro quiso caminar sobre las aguas, siguiendo a Jesús, lo logró solamente "teniendo fija la mirada en Él, (...) permaneciendo, por decirlo así, en la zona de gravitación de su Gracia".

  "En el camino pascual, el discípulo se convierte en verdadero testigo del Señor" y "la esencia de la tarea del ministro ordenado, según dos definiciones clásicas de San Agustín" -explica Benedicto XVI-, es la de ser "servus Christi" y "vox Christi".

  "El término siervo implica una relación: es tal en cuanto hay un patrón. Calificar al sacerdote como "servus Christi" significa subrayar que su existencia tiene una connotación relacional: cada una de sus fibras se refiere a Cristo" y "en virtud del carácter sacramental recibido en la ordenación pertenece a Cristo y comparte la dedicación sin reservas al "cuerpo" de la Iglesia".

  Como "vox Christi", el sacerdote "depende de la "Palabra", que es Cristo -afirma el Papa-. Se revela aquí la grandeza y la humildad del ministerio ordenado. Como San Juan Bautista, el sacerdote y el diácono no son más que los precursores, los siervos de la Parola. El centro no son ellos sino Cristo, de quien deben ser "voz" con toda su existencia".

  "De esta reflexión brota la respuesta a la pregunta que todo pastor de almas responsable se hace, sobre todo en la situación actual de carencia de sacerdotes: ¿Cómo conservar la unidad interior en el activismo a veces agotador del ministerio? El enfoque para resolver este problema está en la comunión íntima con Cristo. (...) De aquí emerge una nueva visión de la ascesis sacerdotal. (...) Es la ascesis del servicio (...) desplegado como la verdadera ascesis de la propia vida".

  No obstante el sacerdote viva "el servicio como ascesis y el actuar sacramental como encuentro personal con Cristo -concluye el Papa-, necesitará también momentos para tomar aliento" porque "la entrega generosa a los demás no es posible sin la disciplina y la recuperación constante de una verdadera interioridad llena de fe. (...) Por eso, el tiempo del encuentro inmediato con Dios en la oración puede considerarse la prioridad pastoral por excelencia: es el aliento del alma".
PV-ALEMANIA/SACERDOTES/FREISING            VIS 20060914 (900)


miércoles, 13 de septiembre de 2006

TELEGRAMA POR LA MUERTE DEL REY DE TONGA

CIUDAD DEL VATICANO, 13 SEP 2006 (VIS).-Benedicto XVI ha enviado un telegrama de pésame al rey Taufa' Ahau Tupou V, de Tonga, con motivo del fallecimiento, el pasado domingo 10 de septiembre, a los 88 años y  tras una larga enfermedad de su padre, el rey Taufa' Ahau Tupou IV, que ascendió al trono de esa nación en 1967.

  "Me siento profundamente apenado por la muerte de su majestad el rey (..) -escribe el Papa- y le envío mi más sentido pésame, que dirijo también a toda la familia real y al pueblo de Tonga. Aseguro mis oraciones y mi cercanía espiritual en este tiempo de luto nacional, mientras encomiendo al monarca que reinó durante tantos años a la misericordia amorosa de Dios Todopoderoso. Invoco para la nación los dones divinos del consuelo y la paz y como prenda de esperanza en el Señor resucitado, nuestro salvador Jesucristo, imparto mi bendición apostólica".
TGR/MUERTE REY TONGA/TAUFA' AHAU TUPOU V    VIS 20060913 (170)


BENDICION ORGANO Y VISITA AL CEMENTERIO FAMILIAR


CIUDAD DEL VATICANO, 13 SEP 2006 (VIS).-Esta mañana, después de celebrar misa en privado en el seminario mayor de Ratisbona, Benedicto XVI se trasladó a la basílica de la Alte Kapelle (Vieja Capilla), a tres kilómetros del seminario.

  El lugar de culto (cuya construcción se remonta al año mil), ocupa toda la zona sur de la plaza del antiguo mercado de trigo de la ciudad e inicialmente era la capilla del Palacio Ducal. Está dedicada a Nuestra Señora y custodia una imagen de la Virgen que la tradición local atribuye a San Lucas y que el Papa Benedicto VIII regaló a Enrique II.

  El  Santo Padre, acogido por el decano y el capítulo, bendijo el nuevo órgano a él dedicado y pronunció un breve saludo:

  "La música y el canto -dijo- son más que un embellecimiento del culto; forman parte de la acción litúrgica".

  Benedicto XVI afirmó que el órgano, "trascendiendo como toda música de calidad la esfera meramente humana, evoca el divino" y "es capaz de exaltar y expresar todos los ámbitos de la vida humana. Las múltiples posibilidades del órgano nos recuerdan en cierto modo la inmensidad y la magnificencia de Dios".

  "Al igual que una mano experta debe afinar constantemente el órgano, también en la Iglesia, teniendo en cuenta la variedad de dones y carismas, necesitamos encontrar siempre de nuevo, mediante la comunión en la fe, la armonía en la alabanza a Dios y en el amor fraterno. Cuanto más nos dejemos transformar por Cristo en la liturgia, tanto más seremos capaces de transformar el mundo, irradiando la bondad, la misericordia y el amor de Cristo por los demás".

  Finalizada la ceremonia, Benedicto XVI se dirigió a pie a la casa de su hermano, monseñor Georg Ratzinger, donde almorzó.

  A primera hora de esta tarde se desplazará en automóvil con su hermano al cercano cementerio de Ziegetsdorf, donde están enterrados sus padres, Maria y Joseph y su hermana Maria. Tras orar ante las tumbas de sus familiares, el Papa se dirigirá en coche a Pentling, el pueblo de un  centenar de habitantes donde vivía cuando enseñaba en la universidad de Ratisbona y del que es ciudadano honorario.

  Benedicto XVI visitará la casa y el jardín donde vivió con su hermano y permanecerá allí hasta la hora de la cena. A las 19,30 está previsto que regrese al seminario mayor de Ratisbona para pernoctar.
PV-ALEMANIA/ORGANO:CEMENTERIO/RATISBONA    VIS 20060913 (400)


CONFESION, TESTIMONIO, AMOR: CLAVES DEL DIALOGO ECUMENICO

CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2006 (VIS).-La catedral de San Pedro, en Ratisbona, fue esta tarde el centro de una celebración ecuménica de las Vísperas en la que participaron representantes de diversas iglesias y comunidades eclesiales bávaras, así como de las iglesias luterana y ortodoxa de Baviera y miembros de la comisión ecuménica de la Conferencia Episcopal Alemana.

  Antes de llegar al templo, el Papa se detuvo en la iglesia de San Ulrich, a menos de 100 metros de la catedral, donde le saludaron el preboste y el rector de la iglesia, así como el presidente de la comunidad judía de Baviera. Después, en procesión junto con los representantes de las otras confesiones, se dirigió a la catedral de cuyo célebre coro ha sido director durante dos décadas monseñor Georg Ratzinger, que ahora es director emérito de esa institución.

  "Nos hemos reunido cristianos, ortodoxo, católicos y protestantes -dijo Benedicto XVI en el discurso pronunciado al final de las lecturas- para alabar a Dios. Es una hora de gratitud  porque podemos rezar juntos (...) y crecer contemporáneamente también en la unidad entre nosotros".

  El Papa saludó después a los representantes ortodoxos, afirmando que consideraba "un don de la Providencia" el hecho de que como profesor en Bonn pudo "conocer y amar, por así decir, personalmente, a la Iglesia ortodoxa", recordando a continuación la inminente reanudación en Belgrado del diálogo teológico sobre la "koinonía".

  "Nuestra koinonía es ante todo comunión con el Padre y con su Hijo, Jesucristo, en el Espíritu Santo -dijo-. Esta comunión crea la koinonía entre los seres humanos como participación en la fe de los apóstoles y como comunión en la fe, una comunión que en la Eucaristía se vuelve corpórea, edificando la Iglesia que se difunde por todos los confines".

  El Papa manifestó el deseo de que la reunión de Belgrado fuera fructífera para que "la comunión en la fe se profundice y madure hasta llegar a la unidad plena. (...) Para que el mundo crea es necesario que seamos una sola cosa: la seriedad de este compromiso debe animar nuestro diálogo".

  El Santo Padre se dirigió después "de todo corazón", a "los amigos de las diversas tradiciones de la Reforma", elogiando "la fatigosa búsqueda para lograr el consenso sobre la justificación" y el hecho de que el Consejo Mundial de las Iglesias Metodistas había adherido también a la Declaración sobre la Doctrina de la Justificación.

  "En la teología, la justificación es un tema esencial -observó el Papa-, pero en la vida de los fieles, creo que hoy está apenas presente. Aunque a causa de los eventos dramáticos de nuestro tiempo el tema del perdón recíproco aparezca de nuevo urgente, se es poco consciente de que ante todo es necesario el perdón de Dios, la justificación por parte suya. En gran parte, la conciencia moderna no percibe que tenemos deudas con Dios y que el pecado es una realidad que puede superarse solamente por iniciativa divina. Este ofuscamiento del tema de la justificación y del perdón de los pecados encubre, en definitiva, un ofuscamiento de nuestra relación con Dios. Por eso, nuestra primera tarea será quizá, la de volver a descubrir de forma nueva a Dios en nuestra vida".

  Para ese descubrimiento, el Papa citó tres palabras claves: confesión, testimonio y amor, contenidas en el texto de San Juan leído durante la ceremonia.

  "La confesión que en el fondo nos distingue como cristianos - subrayó- es la fe, en el hecho de que Jesús es el Hijo de Dios encarnado. (...) Mediante Él entramos en contacto con Dios. En la época de los encuentros multireligiosos, estamos tentados fácilmente de atenuar algo esta confesión central o incluso de esconderla. Pero así no rendimos un servicio ni al encuentro ni al diálogo. Así hacemos solamente menos accesible a Dios para los demás y para nosotros mismos. (...) En esta confesión común y en nuestra tarea común no hay división alguna entre nosotros".

  "La confesión debe transformarse en testimonio", observó Benedicto XVI, y citó la carta de San Juan donde el apóstol afirma que es testigo de Cristo, que "ha visto". Esta afirmación "presupone que también nosotros, las generaciones sucesivas, debemos convertirnos en videntes para poder dar testimonio" y "ayudarnos unos a otros a desarrollar esta capacidad para hacer videntes a los seres humanos de nuestro tiempo, para que a su vez, a través de todas las barreras históricas, puedan ver nuevamente a Jesús. (...) Ser testigos de Jesús significa sobre todo ser testigos de una forma determinada de vivir. En un mundo lleno de confusión (...) es responsabilidad de los cristianos hacer visibles las orientaciones de una forma de vida justa".

  La última palabra, amor, "agape", que guía todo el texto del evangelista -concluyó el Papa-, "no significa nada de sentimental o de exaltado: es algo totalmente sobrio y realista. (...) Es la síntesis de la Ley y los profetas. En ella está todo encerrado; un todo que en lo cotidiano debe desplegarse siempre nuevamente. (...) Hemos creído en el amor. (...) Demos testimonio de nuestra fe para que aparezca como fuerza del amor, para que "el mundo crea".
PV-ALEMANIA/VISPERAS ECUMENICAS/RATISBONA    VIS 20060913 (860)


NO ACTUAR SEGUN LA RAZON ES CONTRARIO A NATURALEZA DIVINA


CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2006 (VIS).-A las 16,45, el Papa se trasladó a la Universidad de Ratisbona, para participar en un encuentro con representantes de la Ciencias. El ateneo fue inaugurado en 1965. Actualmente cuenta con 25.000 alumnos que estudian en doce facultades.

  Tras haber enseñado teología dogmática y fundamental en la Escuela superior de filosofía y teología de Freising y en las Universidades de Bonn, Münster y Tubinga, Joseph Ratzinger fue titular de la cátedra de dogmática e historia del dogma en la Universidad de Ratisbona (1969-1971), de la que fue vicerrector.

  En su largo discurso, el Santo Padre ofreció unas reflexiones sobre la relación entre fe y razón .

  Benedicto XVI se preguntó si "la convicción de que no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios" es "sólo un pensamiento griego -de la filosofía griega- o es siempre válido". En este contexto recordó el caso de los que amenazan o usan la violencia para obligar a alguien a convertirse.

  "Al final del Edad Media -recordó- en la teología se desarrollaron tendencias que rompen la síntesis entre espíritu griego y espíritu cristiano"; es el caso del voluntarismo. "La trascendencia y la diversidad de Dios se acentúan de modo tan exagerado, que también nuestra razón, nuestro sentido de lo verdadero y del bien dejan de ser un espejo de Dios, cuyas posibilidades ilimitadas siguen siendo para nosotros eternamente inalcanzables y se esconden tras sus decisiones efectivas".

  El Papa aseguró que en contraste con este razonamiento, sabemos por la fe que "entre Dios y nosotros, entre su eterno Espíritu creador y nuestra razón creada existe una verdadera analogía, en la que las desigualdades son infinitamente más grandes que las semejanzas, pero sin llegar al extremo de abolir la analogía y su lenguaje. (...) El Dios verdaderamente divino es aquel Dios que se ha mostrado como "logos" y ha actuado y actúa como "logos", lleno de amor por nosotros".

  El encuentro entre fe bíblica y pensamiento griego, continuó, "es un dato de importancia decisiva no solo desde el punto de vista de la historia de las religiones, sino también del de la historia universal. Por eso, no es sorprendente que el cristianismo, a pesar de su origen y de su importante desarrollo en Oriente, haya encontrado finalmente su huella históricamente decisiva en Europa. (...) Este encuentro, al que hay que añadir sucesivamente el patrimonio de Roma, ha creado Europa y sigue siendo el fundamento de lo que, con razón, se puede llamar Europa".

  Benedicto XVI afirmó que "a la tesis de que el patrimonio griego, críticamente purificado, es una parte integrante de la fe cristiana, se opone la des-helenización del cristianismo". 

  La des-helenización, dijo, "emerge antes que nada en conexión con los postulados fundamentales de la Reforma del siglo XVI". Posteriormente, con la teología liberal de los siglos XIX y XX, "se quiere volver a poner el cristianismo en armonía con la razón moderna, liberándolo de elementos aparentemente filosóficos y teológicos, como por ejemplo la fe en la divinidad de Cristo y en la trinidad de Dios".
  El Santo Padre señaló que existe una "tercera ola de des-helenización que se difunde actualmente", según la cual "la síntesis de las culturas con el helenismo, que se realizó en la Iglesia antigua, sería una primera inculturación, que no debería vincular a las otras culturas. Estas deberían tener el derecho a volver atrás, hasta el momento que precedía aquella inculturación para volver a descubrir el mensaje sencillo del Nuevo Testamento e inculturarlo de nuevo en sus respectivos ambientes. Esta tesis no es simplemente errónea; es vulgar e imprecisa".

  Tras poner de relieve que "hay que reconocer sin reservas lo que es válido en el desarrollo moderno del espíritu", el Papa dijo que también era necesario dominar las "amenazas que se derivan de las posibilidades del ser humano. Esto sólo es posible si razón y fe están unidas de un modo nuevo; si superamos la limitación de la razón a lo que es verificable en la experimentación, y abrimos a ella nuevamente toda su amplitud".

  "Sólo de esta manera -añadió el Papa-, seremos capaces de un verdadero diálogo de las culturas y de las religiones -un diálogo del que tenemos una necesidad tan urgente-. En el mundo occidental domina la opinión de que sólo la razón positivista y las formas de filosofía que emergen de ella son universales. Pero las culturas profundamente religiosas del mundo ven precisamente en esta exclusión de lo divino de la universalidad de la razón un ataque a sus convicciones más íntimas".

  Benedicto XVI terminó subrayando que "el occidente está amenazado desde hace mucho tiempo por esta aversión contra los interrogantes fundamentales de su razón, y de este modo solamente puede sufrir un gran daño. La valentía de abrirse a la amplitud de la razón, y no el rechazo de su grandeza, es el programa con el que una teología comprometida en la reflexión sobre la fe bíblica, entra en el debate del tiempo presente".

  Terminado el encuentro, el Papa se dirigió a la Catedral de Ratisbona o Catedral de San Pedro, que es famosa por el coro de voces blancas. El hermano del Papa, monseñor Georg Ratzinger, ha dirigido el coro  durante veinte años y actualmente es director emérito.
PV-ALEMANIA/ENCUENTRO UNIVERSIDAD/RATISBONA       VIS 20060913 (880)


martes, 12 de septiembre de 2006

PROCLAMAR EL ROSTRO HUMANO DE DIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2006 (VIS).-Benedicto XVI se trasladó esta mañana desde el seminario mayor de San Wolfgang a la explanada de Islinger Feld en Ratisbona, donde presidió la Santa Misa y pronunció la homilía. El Papa agradeció todos los esfuerzos para que su visita saliera bien y afirmó que se sentía "algo confuso ante tanta bondad" y conmovido al saber que diversas personas y asociaciones habían trabajado para embellecer la casa y el jardín que compartía con sus hermanos antes de su ordenación episcopal.

  "Nos hemos reunido para una fiesta de la fe -dijo el Santo Padre-. (...) Pero ¿en qué creemos y qué significa creer? La visión de la fe abarca cielo y tierra, el pasado, el presente, el futuro y la eternidad y por eso es inagotable. Y sin embargo, su núcleo es muy sencillo. El Señor habla con el Padre diciendo: "Has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado a los pequeños".

  "Por su parte, la Iglesia -prosiguió el Papa-, nos ofrece una pequeña "Summa" donde está expresado todo lo esencial: es el llamado "Credo de los apóstoles" (...) y habla de Dios, creador y principio de todas las cosas, de Cristo y la obra de salvación hasta la resurrección de los muertos y la vida eterna".

  "La fe es sencilla -subrayó Benedicto XVI-, creemos en Dios, (...) en ese Dios que entra en relación con los seres humanos y es para nosotros origen y futuro. Así la fe es también esperanza y certeza de que tenemos un futuro y no caeremos en el vacío. Y la fe es amor, porque el amor de Dios quiere contagiarnos. (...) El Credo no es un conjunto de sentencias, no es una teoría. Está anclado en el evento del Bautismo, (...) del encuentro entre Dios y el ser humano. (...) Sí, quien cree no está nunca solo. Dios nos sale al encuentro".

  "Creemos en Dios. Esta es nuestra decisión de fondo", dijo el  Santo Padre, recordando que desde el Iluminismo, parte de la ciencia quiere explicar un mundo "donde Dios sea superfluo (...) e inútil para nuestra vida. Pero cada vez que parece lograrlo, las cuentas no salen".

  "¿Qué hay en el origen? -se preguntó Benedicto XVI-. ¿La razón creadora, el Espíritu que actúa y suscita el desarrollo o la Irracionalidad que, privada de cualquier razón, produce extrañamente un cosmos ordenado matemáticamente? (...) Los cristianos (...) creemos que en el origen está el Verbo eterno, la Razón, no la Irracionalidad. Con esta fe no tenemos necesidad de escondernos, ni temor de encontrarnos en un callejón sin salida".

  "Nosotros creemos en (...) ese Dios que es (...) razón creadora. La segunda parte del Credo nos dice aún más: Esa razón creadora es Bondad. Y Amor. Tiene un rostro. (...) Se nos ha mostrado como ser humano. (...) Hoy cuando conocemos las patologías y las enfermedades mortales de la religión y de la razón, la destrucción de la imagen de Dios a causa del odio y el fanatismo, es importante afirmar con claridad cual es el Dios en que creemos y profesar convencidos este rostro humano de Dios. Solo así nos libramos del miedo de Dios, un sentimiento del que, en definitiva nació el ateísmo moderno. (...) Sólo este Dios nos salva (...) del ansia frente al vacío de la existencia".

  "La segunda parte del Credo concluye -dijo- con la perspectiva del Juicio Final. (...) ¿No es así como se nos inculca de nuevo el miedo? Pero ¿no deseamos todos que un día se haga justicia para los condenados injustamente, (...) para cuantos la muerte ha engullido tras una vida de dolor? ¿No deseamos que el exceso de injusticia y sufrimiento, que vemos en nuestra historia, se disipe al fin, que todos en definitiva sean felices y todo adquiera sentido?".

  "Esta afirmación del derecho, -recalcó el Santo Padre- esta reunión de tantos fragmentos de la historia que parecen carecer de sentido, de modo que se integren en una totalidad donde dominen la verdad y el amor: esto es lo que se entiende con el concepto de Juicio del mundo".

  "La fe no quiere inculcarnos miedo: pretende llamarnos a la responsabilidad. No debemos derrochar nuestra vida, ni vivirla solo para nosotros, no debemos permanecer indiferentes frente a la injusticia, siendo conniventes o incluso cómplices. Debemos percibir nuestra misión en la historia y tratar de cumplirla"

  "Pero cuando la responsabilidad y la preocupación tienden a convertirse en miedo -concluyó el Papa- recordemos las palabras de San Juan: "Aunque el corazón nos reproche algo, Dios es más grande que nuestro corazón y conoce todo".
PV-ALEMANIA/MISA/RATISBONA                VIS 20060912 (770)


PETICION AL SEÑOR PARA QUE ENVIE OBREROS A SU MIES

CIUDAD DEL VATICANO, 11 SEP 2006 (VIS).-A las 16,30, el Papa se trasladó en papamóvil desde el Convento de Santa Magdalena a la basílica de Santa Ana de Altötting, construida entre 1910 y 1912, donde presidió la celebración de las vísperas con religiosos, sacerdotes y seminaristas. Antes, entró en la Iglesia de San Konrad Birndorfer (1818-1894), fraile capuchino, canonizado por  Pío XI en 1934.

  En 1989, el entonces cardenal Ratzinger celebró una misa solemne en esta basílica con motivo del inicio de las celebraciones jubilares por el 500 aniversario de las apariciones de María en Altötting.

  En la homilía, Benedicto XVI invitó a los presentes a interrogarse sobre "nuestra vocación al servicio de Dios" y tratar de "comprenderla bajo la mirada de Santa Ana, en cuya casa maduró la vocación más grande de la historia de la salvación", la de la Virgen María.

  El Papa puso de relieve que "la mies de Dios es mucha y necesita obreros: en el llamado Tercer Mundo -en América Latina, en Africa y en Asia- la gente espera heraldos que lleven el Evangelio de la paz, el mensaje de Dios hecho hombre. Pero también en el llamado Occidente, aquí en Alemania, así como en la inmensa Rusia, es verdad que la mies podría ser mucha. Sin embargo, faltan personas dispuestas a hacerse obreros en la mies de Dios".

  Dirigiéndose al Señor, el Santo Padre exclamó: "¡Mira el mundo y manda obreros! Con esta petición, llamamos a la puerta de Dios; pero el Señor llama a nuestro corazón y hace esta misma petición. Señor, ¿me quieres? ¿No es quizá demasiado grande para mí? ¿No soy quizá demasiado pequeño para esto? "No temas", dijo el ángel a María. "No temas, te he llamado por tu nombre", nos dice a cada uno mediante el profeta Isaías".

  "Sólo quien está "con El" -continuó- aprende a conocerlo y puede anunciarlo realmente. Quien está con El, no se reserva lo que ha encontrado, sino que debe comunicarlo".

  El Papa explicó que para estar con Dios, lo primero y lo más importante para el sacerdote era "la misa cotidiana, celebrada siempre con profunda participación interior".

  Otro modo de estar con Dios, continuó, es "la Liturgia de las Horas, en la que rezamos como hombres necesitados de diálogo con Dios, incluyendo también a todos los que no tienen tiempo y la posibilidad de hacerlo".

  "Un modo esencial de estar con el Señor es la adoración eucarística. (...) En la hostia consagrada está presente El, el verdadero tesoro, siempre a nuestro alcance. Sólo en la adoración aprendemos a recibirlo de modo justo. (...) ¡Amemos estar con el Señor! En el sagrario podemos hablar con El de todo. ¡Podemos exponerle nuestras peticiones, nuestras preocupaciones, nuestras angustias, nuestras alegrías, nuestra gratitud, nuestras desilusiones, nuestras esperanzas! Allí podemos repetirle nuevamente: "¡Señor, manda obreros a tu mies! ¡Ayúdame a ser un buen trabajador de tu viña!".

  Benedicto XVI terminó dirigiéndose a María, que "estuvo con Jesús durante toda su vida y que, por tanto, estaba y sigue estando plenamente a disposición de los seres humanos. Y pensemos en su madre Ana, y con ella en la importancia de las madres y de los padres, de las abuelas y de los abuelos, en la importancia de la familia como ambiente de vida y de oración, donde se aprende a rezar y donde pueden madurar las vocaciones".

  Después de la ceremonia, el Santo Padre se trasladó en automóvil a Marktl am Inn, su ciudad natal, donde visitó la Iglesia parroquial de San Oswald. En ella se encuentra la pila bautismal en la que fue bautizado el mismo día de su nacimiento, el 16 de abril de 1927.

  A continuación, desde el helipuerto de Marktl am Inn se dirigió a Ratisbona y en el seminario mayor de San Wolfgang cenó y pasó la noche.
PV-ALEMANIA/VISPERAS/ALTOTTING            VIS 20060912 (650)


lunes, 11 de septiembre de 2006

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 9 SEP 2006 (VIS).-El Santo Padre:

-Aceptó la renuncia del obispo Joseph Faber Macdonald al gobierno pastoral de la diócesis de Saint John, New Brunswick (Canadá), en conformidad con el canon 401, párrafo 2 del C.I.C.

-Nombró a monseñor Johannes Harmannes Jozefus van den Hende, obispo coadjutor de Breda (superficie 3.368, población 1.103.150, católicos 476.169, sacerdotes 280, religiosos 1.353, diáconos permanentes 18) en los Países Bajos. El obispo electo nació en Groningen (Países Bajos) en 1964, fue ordenado sacerdote en 1991 y hasta ahora era vicario general de la diócesis de Groningen.
RE:NEC/.../MACDONALD:VAN DEN HENDE            VIS 20060911 (100)


MARIA Y JESUS UNIDOS POR EL SI A LA VOLUNTAD DE DIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 11 SEP 2006 (VIS).-Benedicto XVI se despidió esta mañana del arzobispado de Munich para desplazarse en helicóptero al santuario mariano de Altötting, el corazón religioso de Baviera, al que acuden más de un millón de peregrinos al año.

  Según la leyenda el obispo Rupertus von Salzburg bautizó en este lugar en el siglo VIII al primer duque bávaro de fe católica. En 1330 se colocó en el primitivo templo una imagen de la Virgen María con el Niño Jesús y en 1489 la iglesia fue escenario de dos apariciones de Nuestra Señora que le dieron la fama de la que todavía disfruta. El templo custodia además, en urnas de argento, los corazones de todos los reyes de Baviera.

  A su llegada a Altötting, el Santo Padre fue recibido entre otros, por Edmund Stoiber, ministro presidente de Baviera y por el obispo de Passau, monseñor Wilhelm Schraml. Tras detenerse unos breves minutos en el interior de la iglesia, Benedicto XVI presidió la Santa Misa celebrada en la explanada del templo.

   El Papa observo que en las lecturas de la Misa "encontramos tres veces, siempre de forma diversa, a María, la madre del Señor como una persona que reza". En los Hechos de los Apóstoles "María guía en la oración a la Iglesia naciente, es casi la Iglesia orante en persona. Y así, junto a la gran comunidad de santos y como centro suyo, está todavía ante Dios e intercede por nosotros, pidiéndole que envíe nuevamente su Espíritu a la Iglesia y al mundo".

  En el Evangelio, las bodas de Caná, "pide a su Hijo que ayude a los amigos que se encuentran en dificultad" pero se dirige a Ël, "no solamente como a un hombre, sobre cuya fantasía y disponibilidad a ayudar cuenta", sino que "confía una necesidad humana a su poder (...) que va más allá de la acción y la capacidad humanas". Sin embargo, "no dice a Jesús qué es lo que tiene que hacer; (...) no le pide en absoluto un milagro, (...) sencillamente le confía la situación y deja la decisión en sus manos".

  En María vemos, por una parte, explicó el Papa, "su atención afectuosa por los seres humanos, la prontitud materna con que advierte las situaciones difíciles, su bondad cordial y su disponibilidad a ayudar", pero también "la humildad y la generosidad de aceptar la voluntad de Dios, confiando que su respuesta será para nuestro bien".

  La respuesta de Jesús a María: "Mujer, ¿qué nos importa a ti y a mí? Todavía no ha llegado mi hora", no presupone desatención, sino que anticipa "el lugar de María en la historia de la salvación" cuando en la Cruz, Jesús "hará de su madre la madre de todos sus discípulos. (...) María representa la mujer nueva y definitiva, compañera del Redentor y madre nuestra: el apelativo, aparentemente poco afectuoso, expresa en cambio la grandeza de su misión".

  Cristo y su madre están unidos, subrayó el Papa, por la aceptación de la voluntad de Dios que María hace patente durante la Anunciación. "En este doble sí, la obediencia del Hijo se hace cuerpo, María le da el cuerpo. Lo que tienen que ver uno con otra es este doble sí. (...) El Señor se refiere con su palabra a este punto de su unidad profunda".

  Por eso, "Jesús no actúa nunca solo para sí, ni para complacer a los demás. Actúa partiendo siempre de la voluntad del Padre". En el episodio de Caná "no juega con su poder en un asunto, en el fondo, personal. Da una señal, con la que anuncia su hora. (...) En la señal de la transformación del agua en vino, en la señal del regalo de fiesta, anticipa su hora ya desde este momento".

  "Su hora definitiva -concluyó el Papa- será el regreso al final de los tiempos, pero anticipa constantemente este momento en la Eucaristía, en la que llega siempre, ya ahora. (...) La adoración del Señor en la Eucaristía ha encontrado (...) en Altötting un lugar nuevo. María y Jesús están juntos".  

  Durante la misa se recordó en particular el 11 de septiembre de 2001: "Cinco años después del ataque terrorista al World Trade Center de Nueva York, rezamos por la paz en el mundo", se leyó en una de las plegarias.

  Concluida la celebración eucarística, Benedicto XVI inauguró dentro del santuario la nueva Capilla de la Adoración. Después se trasladó a pie al convento de Santa Magdalena, donde almorzó con su séquito.
PV-ALEMANIA/MISA/ALTOTTING                VIS 20060911 (700)


JESUS: TIENDA DE DIOS PLANTADA ENTRE NOSOTROS

CIUDAD DEL VATICANO, 10 SEP 2006 (VIS).-Benedicto XVI se desplazó esta tarde, en automóvil descapotable, del palacio arzobispal a la catedral de Nuestra Señora de Munich. El templo, edificado entre 1468 y 1488, fue casi completamente destruido durante la Segunda Guerra Mundial, con excepción de un altar y de las dos torres gemelas. La reconstrucción comenzó en 1946 y la última restauración tuvo lugar entre 1989 y 1994.

  En la catedral, que custodia las reliquias del obispo Benno, santo patrón de Baviera que gobernó la diócesis de Meissen entre 1066 y 1106, recibió la ordenación episcopal monseñor Joseph Ratzinger (28 de mayo de 1977).

  Una vez llegado al templo, el Papa se detuvo en la capilla del Santísimo para bajar después a la cripta, donde rezó ante las tumbas de los arzobispos de München und Freising. Benedicto XVI presidió a continuación las vísperas. en las que participaron los niños y niñas de la Primera Comunión, y pronunció una homilía.

  Refiriéndose a la lectura de la ceremonia, un escrito del Apocalipsis, el Santo Padre explicó que el autor mira "hacia lo alto, al cielo y hacia adelante, al futuro", pero haciendo así "habla también de la tierra y del presente, de nuestra vida. Efectivamente, durante nuestra vida, todos estamos en camino (...) y queremos descubrir la senda justa. No queremos decir al final: (...) he tomado el camino equivocado, mi vida ha fracasado".

  El vidente del Apocalipsis habla, prosiguió el Papa, "de un mundo reconciliado (...) donde los seres humanos están reunidos en la alegría." Las personas que allí viven "viven con Dios (...) que ha plantado su tienda entre nosotros. (...) Dios no está lejos de nosotros, en algún lugar distante del universo. (...) En Jesús se ha convertido en uno de nosotros (...) Esta es su tienda".

  El encuentro con Dios, con "este amor divino y al mismo tiempo humano -explicó el Santo Padre-, es la ablución con que nos sumerge en el Bautismo", pero este acto es "solo un inicio. Caminando con Jesús, en la fe y en la vida, (...) su amor nos toca para purificarnos y hacernos luminosos".

  "La blanca vestidura, (...) el traje bautismal y el de la Primera Comunión (...) nos dice:  (...) mediante la convivencia con Jesús y con la comunidad de creyentes, la Iglesia, conviértete en una persona luminosa, una persona de verdad y bondad (...) en la que se transparenta el esplendor de (...) la bondad de Dios".

  En el texto apocalíptico, el Cordero, es decir Jesús, "guía la multitud de toda raza y nación a la fuente de agua viva, (...) símbolo por excelencia de la vida. (...) La fuente verdadera es el mismo Jesús, en el cual Dios se entrega a nosotros (....) sobre todo en la Sagrada Comunión. (...) Mediante la Eucaristía (...) se forma una comunidad que traspasa todas las fronteras y abraza todas las lenguas: la Iglesia universal, en la que Dios habla y vive con nosotros".

  Benedicto XVI se dirigió a continuación a los padres, a los profesores de religión y maestros y a los responsables de las parroquias. "Acompañad a vuestros hijos en el camino hacia la Comunión -dijo a los primeros-. Id con ellos a la iglesia para participar en la celebración eucarística de los domingos. No es tiempo perdido, (...) toda la semana es más hermosa si participáis juntos en la liturgia dominical. (...) Rezad juntos en casa. (...) La oración nos lleva no solamente hacia Dios sino también unos hacia otros".

  "Os pido que tengáis presente en la escuela la búsqueda de Dios -pidió el Papa a los maestros-. Sé que en nuestro mundo pluralista es difícil poner en marcha en la escuela el tema de la fe. (...) Estimulad a los alumnos (...) a preguntarse dónde venimos y a dónde vamos en nuestra vida".

  "Haced todo lo posible para hacer de la parroquia una patria interior para la gente -concluyó hablando a los responsables parroquiales-, (...) donde se experimente la familia de la Iglesia universal".
PV-ALEMANIA/VISPERAS/MUNICH                VIS 20060911 (670)


EL MUNDO TIENE NECESIDAD DE DIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 10 SEP 2006 (VIS).-El Santo Padre celebró misa esta mañana en la explanada de la "Neue Messe" de Munich, la Feria Nueva, a la que asistieron 250.000 personas.

  Comentando las tres lecturas bíblicas de la misa de hoy, el Papa afirmó que todas "hablan de Dios como el centro de la realidad y de nuestra vida personal".

  Benedicto XVI elogió a la Iglesia en Alemania "por sus actividades sociales, por su disponibilidad en ayudar donde sea necesario". En este contexto, contó que durante sus visitas "ad limina", los obispos, últimamente los africanos, agradecen la generosidad de los católicos alemanes.

  Sin embargo, continuó, "si sólo se transmiten conocimientos, habilidades, capacidad técnica e instrumentos, se transmite poco. Entonces entran en seguida en juego los mecanismos de la violencia, y la capacidad de destruir y de matar se convierte en la capacidad predominante para alcanzar el poder. (...) De esta forma, se aleja cada vez más de la reconciliación, del compromiso común por la justicia y el amor".

  El Papa señaló que "las poblaciones de Africa y de Asia admiran nuestras capacidades técnicas y nuestra ciencia, pero al mismo tiempo, se asustan frente a un tipo de razón que excluye totalmente a Dios de la visión del hombre, considerando ésta la forma más sublime de la razón, que hay que imponer también a sus culturas. La verdadera amenaza para su identidad no la ven en la fe cristiana, sino en el desprecio de Dios y en el cinismo que considera la falta de respeto por lo sagrado un derecho de la libertad y convierte la utilidad en criterio moral supremo para los futuros éxitos de la investigación".

  "¡Este cinismo -exclamó- no es el tipo de tolerancia y de apertura cultural que esperan los pueblos y que deseamos todos! La tolerancia de la que tenemos necesidad urgente comprende el temor de Dios, el respeto de lo que para otros es sagrado. (...) Este sentido de respeto sólo puede ser regenerado en el mundo occidental si crece de nuevo la fe en Dios, si Dios está presente de nuevo en nosotros. Esta fe no la imponemos a nadie. (...) La fe solo se puede desarrollar en la libertad. Sin embargo, pedimos a los seres humanos que, en el ejercicio de su libertad, se abran a Dios, que lo busquen y lo escuchen".

  Benedicto XVI subrayó que "el mundo tiene necesidad e Dios. Nosotros tenemos necesidad de Dios. ¿De qué Dios?". Del Dios, dijo, cuya "venganza" es la Cruz: el "No" a la violencia, "el amor hasta el final". No somos irrespetuosos con las otras religiones y culturas, con la profunda veneración por su fe, si confesamos con voz alta y sin medios términos a aquel Dios que opone su sufrimiento a la violencia; que frente al mal y a su poder eleva, como límite y superación, su misericordia. Dirigimos a El nuestra súplica -concluyó-, para que esté con nosotros y nos ayude a ser sus testigos creíbles".

  Después de la celebración eucarística y antes de rezar el Angelus, el Santo Padre se dirigió a María: "Ella es y sigue siendo la sierva del Señor, que nunca se pone en el centro, sino que quiere guiarnos hacia Dios, quiere enseñarnos un estilo de vida en el que Dios es reconocido como centro de la realidad y de nuestra misma vida personal".

  El Papa se trasladó a continuación al palacio arzobispal de Munich para almorzar con los miembros de su séquito y los cardenales invitados.
PV-ALEMANIA/MISA:ANGELUS/MUNICH            VIS 20060911 (590)


ORACION ANTE LA PATRONA DE BAVIERA

CIUDAD DEL VATICANO, 9 SEP 2006 (VIS).-A media tarde, el Papa se trasladó en automóvil a la "Marienplatz" (Plaza de María), en cuyo centro se halla la "Mariensäule" (Columna de la Virgen). En lo alto de la columna, que es de mármol, hay una estatua de bronce dorado de la Virgen María, patrona de Baviera, que fue erigida en 1638 por Maximilian I, en acción de gracias por el fin de la ocupación sueca de la ciudad durante la guerra de los Treinta años.

  Benedicto XVI recordó que hace casi 30 años, en 1977, comenzó su servicio como arzobispo de München con una oración a la Virgen en este lugar, y cinco años después, en 1982, se despidió de su diócesis tras recibir la llamada del Papa para ir a Roma, "dirigiendo una vez más una oración a la Patroma de Baviera, para confiar a su protección "mi" ciudad y mi patria. Hoy -dijo- me encuentro de nuevo aquí; esta vez como Sucesor de San Pedro".

  Tras recordar que al ser nombrado arzobispo de München und Freising, se convirtió en sucesor de San Corbiniano, fundador de la diócesis de Freising, el Papa recordó la leyenda según la cual un oso había despedazado el caballo del santo, que se dirigía a Roma. Corbiniano le reprochó por aquella fechoría y, en castigo, le cargó en sus lomos la carga que hasta ese momento había llevado el caballo.

  "San Corbiniano -dijo el Santo Padre- dejó libre al oso al llegar a Roma. En mi caso, el "Amo" ha decidido otra cosa. Me encuentro, por tanto, de nuevo a los pies de la "Mariensäule" para implorar la intercesión y la bendición de la Madre de     Dios, este vez no sólo para la ciudad de Munich y para Baviera, sino para la Iglesia universal y para todos los seres humanos de buena voluntad".

  Después del canto mariano popular Ave Maria zart (Ave dulce María), el Papa dirigió una plegaria a la Virgen: "Nuestros antepasados, en un período de tribulación, erigieron aquí, en el centro de la ciudad de Munich, tu imagen, para confiarte la ciudad y el país. Querían encontrarte siempre en sus caminos ordinarios y aprender de Ti cómo vivir de modo justo su existencia humana".

  "Ayúdanos -concluyó el Papa- a tener paciencia y a ser humildes, a ser libres y valientes, como lo fuiste Tú en el momento de la Cruz. (...) ¡Bendícenos y bendice esta ciudad y este país! ¡Muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre! ¡Ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén!".

  Benedicto XVI se trasladó a continuación a la "Residenz", uno de los palacios reales más grandes de Europa, en el que se encuentra la Cancillería. Allí realizó una visita de cortesía al presidente de la República Federal de Alemania, Horst Köhler y se reunió separadamente con la Cancillera federal, Angela Merkel y el ministro presidente de Baviera, Edmund Stoiber.

  A las 20,15, el Santo Padre se dirigió al palacio arzobispal de Munich para cenar y pasar la noche.
PV-ALEMANIA/ORACION VIRGEN/MUNICH            VIS 20060911 (500)


EL PAPA ENSALZA ADHESION DE BAVIERA A VALORES CRISTIANOS


CIUDAD DEL VATICANO, 9 SEP 2006 (VIS).-Benedicto XVI comenzó esta mañana su viaje apostólico a Munich, Altötting y Regensburg (Alemania) que concluirá el próximo jueves, 14 de septiembre.

  El Papa salió a las 13,45 del aeropuerto romano de Ciampino y llegó al aeropuerto Franz Joseph Strauss de Munich, capital de Baviera, a las 15.30. El Santo Padre fue recibido por el presidente de la República Federal de Alemana, Horst Köhler, la cancillera Angela Merkel y el ministro presidente de Baviera, Edmund Stoiber, además de por diversas autoridades eclesiásticas, civiles y militares.

  "Vuelvo a mi patria -dijo Benedicto XVI- entre mi gente, con el programa de visitar algunos lugares que han tenido una importancia fundamental en mi vida, (...) pero también como sucesor del apóstol Pedro para reafirmar y confirmar los lazos profundos entre la Sede de Roma y la Iglesia en nuestra Patria".

  "Son lazos que tienen una historia secular, alimentada por la firme adhesión a los valores de la fe cristiana, una adhesión de la que pueden enorgullecerse de forma particular las regiones bávaras", afirmó el Papa recordando después el gran patrimonio artístico y cultural de su tierra natal donde "se refleja la convicción cristiana de las generaciones que se han sucedido en esta tierra que  tanto amo".

  "Las relaciones de Baviera con la Santa Sede, prosiguió el Santo Padre -que fue arzobispo de Munich-Freising de 1977 a 1982-, aunque con algunos momentos de tensión, se han caracterizado siempre por una respetuosa cordialidad. En las horas decisivas de su historia, el pueblo bávaro ha confirmado siempre su devoción sincera a la Cátedra de Pedro y su firme apego a la fe católica".

  Si bien  "el contexto social actual sea en muchos aspectos diverso del pasado", observó el Papa, "todos estamos unidos en la esperanza de que las nuevas generaciones sean fieles a un patrimonio espiritual que ha resistido a través de todas las crisis de la historia. (...) Baviera forma parte de Alemania y perteneciendo a su historia, con todos sus altibajos, puede sentirse orgullosa de las tradiciones heredadas del pasado. Desearía que todos mis compatriotas en Baviera y en la entera Alemania sean parte activa en la transmisión de los valores de la fe cristiana a los ciudadanos del mañana".

  Benedicto XVI concluyó su discurso saludando a todos los habitantes del país, a los católicos y a "los seguidores de otras iglesias y comunidades eclesiales, en particular a los luteranos y ortodoxos", así como a los pertenecientes a otras religiones y citó la invocación del poeta y latinista alemán Jakob Balde (1604-1668) a la Virgen María, patrona de Baviera: "¡Conserva a tus bávaros, Virgen Patrona, los bienes, la autoridad política, el país, la religión!", para despedirse después de todos con el saludo tradicional  bávaro "Grüss Gott" (Id con Dios)".
PV-ALEMANIA/LLEGADA/MUNICH                VIS 20060911 (470)


viernes, 8 de septiembre de 2006

IN MEMORIAM

CIUDAD DEL VATICANO, 8 SEP 2006 (VIS).-En las últimas semanas han fallecido los siguientes prelados:

-Cardenal Johannes Willebrands, presidente emérito del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el 2 de agosto a los 96 años.

-Arzobispo François Abou Mokh, auxiliar emérito de Antioquía de los Greco-Melquitas (Siria), el 11 de agosto a los 85 años.

-Arzobispo Luciano Pedro Mendes de Almeida, S.I., de Mariana (Brasil), el 27 de agosto a los 75 años.

-Obispo Manuel Pereira da Costa, emérito de Campina Grande (Brasil),  el 25 de julio a los 90 años.

-Obispo Marko Culej, de Varazdin (Croacia), el 19 de agosto a los 68 años.

-Obispo Antonio Batista Fragoso, emérito de Crateús (Brasil), el 12 de agosto a los 85 años.

-Obispo Pietro Giachetti, emérito de Pinerolo (Italia), el 6 de agosto, a los 83 años.

-Obispo Américo Henriques, emérito de Huambo (Angola), el 14 de agosto a los 82 años.

-Arzobispo Juan Ignacio Larrea Holguín, emérito de Guayaquil (Ecuador), el 27 de agosto a los 79 años.

-Arzobispo Gabriel Montalvo, nuncio apostólico, el 2 de agosto a los 76 años.

-Obispo Alfred Maria Oburu Asue, C.M.F., de Ebebiyin (Guinea Ecuatorial), el 27 de agosto a los 59 años.

-Obispo Francisco Peralta y Ballabriga, emérito de Vitoria (España), el 23 de agosto a los 95 años.

-Arzobispo Simeon Anthony Pereira, emérito de Karachi (Pakistán), el 22 de agosto a los 78 años.

-Arzobispo Ioannis Perris, emérito de Naxos, Andros, Tinos y Mykonos (Grecia), el 20 de agosto a los 89 años.

-Obispo Alphonse-Marie Runiga Musanganya, emérito de Mahagi-Nioka (República Democrática del Congo), el 11 de agosto a los 81 años.

-Obispo Justin Tetemu Samba, de Musoma (Tanzania), el 23 de agosto a los 55 años.

-Obispo Stanislaw Smolenski, ex auxiliar de Cracovia (Polonia), el 8 de agosto a los 91 años.
.../FALLECIMIENTOS/...                        VIS 20060908 (310)

AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 8 SEP 2006 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Arzobispo Alberto Bottari de Castello, nuncio apostólico en Japón.

-Mihail Dobre, embajador de Rumania, en visita de despedida.

-Cardenal Zenon Grocholewski, prefecto de la Congregación para la Educación Católica.

  Está previsto que esta tarde reciba al cardenal Camillo Ruini, vicario general de Su Santidad para la diócesis de Roma.
AP/.../...                                VIS 20060908 (80)

A EMBAJADOR CHILE: JUSTICIA Y RESPETO DIGNIDAD SER HUMANO

CIUDAD DEL VATICANO, 8 SEP 2006 (VIS).-El nuevo embajador de Chile ante la Santa Sede, Pedro Pablo Cabrera Gaete, presentó hoy sus cartas credenciales al Santo Padre, que elogió en su discurso "la cercanía espiritual del pueblo chileno al Sucesor de Pedro, labrada a lo largo de la historia en concomitancia con la continua labor de la Iglesia a través de sus miembros e instituciones".

  El Papa recordó que Chile se aproxima a su bicentenario como república "con las esperanzas que nacen de un periodo particularmente significativo, en el cual se han logrado metas de desarrollo notables, se han ido consolidando las Instituciones y parece prosperar el clima de una convivencia pacífica", y subrayó que "esos factores, así como la apertura a horizontes que van más allá de los propios confines, son ciertamente motivo de satisfacción, y también un nuevo llamado al sentido de responsabilidad, para mantener vigorosos los más altos ideales que dan vida a todo verdadero progreso y, a la larga, lo hacen posible".

  "A este respecto -prosiguió el Santo Padre- la Iglesia cumple su misión anunciando el Evangelio de Cristo, proyectando su luz sobre las realidades del mundo y del ser humano, proclamando por ello su más alta dignidad" y "comparte los anhelos de una justicia que no se vea mermada por el insuficiente respeto de la dignidad del hombre y los derechos inalienables que de ella se derivan".

  "Entre ellos cabe mencionar -prosiguió- el derecho a la vida en todas las fases de su desarrollo o en cualquier situación en que se encuentre, (...) el derecho a formar una familia, basada en los vínculos de amor y fidelidad establecidos en el matrimonio entre un hombre y una mujer, y que ha de ser protegida y ayudada, (...) el derecho primario a educar a los hijos según los ideales con los que los padres desean enriquecerlos".

  "La querida Patria chilena -observó el Santo Padre- cuenta con abundantes recursos históricos y espirituales para afrontar el futuro con fundadas esperanzas de alcanzar nuevas metas de humanidad, contribuyendo así a favorecer también en el concierto de las naciones vínculos de cooperación y convivencia pacífica".

  El Papa concluyó recordando a los santos de Chile Teresa de los Andes y al padre Alberto Hurtado, auspiciando que "los muchos dones que el Creador ha otorgado en la naturaleza a los hijos e hijas de Chile" siguieran "dando frutos que abran un futuro más próspero a las nuevas generaciones" para que "sean amantes de la paz y tengan un sentido trascendente de la vida, acorde con las seculares raíces cristianas del País".
CD/CREDENCIALES/CHILE:CABRERA                VIS 20060908 (440)


LA DEMOCRACIA TIENE EXITO CUANDO SE BASA EN LA VERDAD


CIUDAD DEL VATICANO, 8 SEP 2006 (VIS).-El Papa recibió esta mañana en Castelgandolfo a los prelados de la Conferencia Episcopal de Ontario-Canadá, que acaban de realizar su visita "ad limina".

  El Papa puso de relieve que "la tarea fundamental de la evangelización de la cultura es el desafío de hacer visible a Dios en el rostro humano de Jesús". En este contexto, pidió a los prelados que al ayudar a las personas a "reconocer y experimentar el amor de Cristo", despertaran en ellos "el deseo de morar en la casa del Señor, abrazando la vida de la Iglesia. Esta es nuestra misión".

  "La escisión entre Evangelio y cultura, con la exclusión de Dios de la esfera pública, es un obstáculo en la difusión del Reino de Dios", constató. "Canadá tiene una fama bien merecida por su compromiso práctico y generoso en la justicia y en la paz, y vuestras ciudades multiculturales están llenas de vida y ofrecen muchas oportunidades. Sin embargo, se han perdido algunos valores. (...) En nombre de la "tolerancia", vuestro país ha tenido que soportar la locura de redefinir el término esposo, y en nombre de la "libertad para decidir" se enfrenta diariamente a la destrucción de niños que van a nacer. Cuando se ignora el plan divino del Creador, se pierde la verdad de la naturaleza humana".

  El Santo Padre señaló que "la democracia solo tiene éxito cuando se basa en la verdad y en una comprensión correcta de la persona humana. La participación de los católicos en la vida política no puede poner en peligro este principio. (...) En vuestras discusiones con políticos y con representantes civiles os animo a demostrar que nuestra fe cristiana, no es un impedimento para el diálogo, sino más bien, un puente, precisamente porque une razón y cultura".

  Refiriéndose a la evangelización de la cultura, Benedicto XVI mencionó "la buena red de escuelas católicas" de Ontario. Tras poner de relieve que "la catequesis y la educación religiosa son un apostolado difícil", alentó a los profesores y catequistas que tratan de "asegurar que la gente joven aprecie cada día más el don de la fe que han recibido".

  El Papa subrayó que el relativismo "supone un obstáculo insidioso para la educación". Por eso, añadió, "es especialmente urgente el apostolado de la "caridad intelectual", que sostiene la unidad esencial de conocimiento, guía a los jóvenes a la satisfacción sublime de ejercer su libertad en relación con la verdad, y afecta a la relación entre la fe y todos los aspectos de la vida familiar y civil".
AL/.../CANADA                            VIS 20060908 (420)


jueves, 7 de septiembre de 2006

AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 7 SEP 2006 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

  -Nueve prelados de la Conferencia Episcopal de Canadá-Ontario en visita "ad limina":

    - Arzobispo Marcel André J. Gervais, de Ottawa.

    - Obispo Richard William Smith, de Pembroke.

    - Obispo Vincent Cadieux, O.M.I., de Moosonee.

    - Obispo Nicola De Angelis, C.F.I.C., de Peterborough.

    - Obispo Paul André Durocher, de Alexandria-Cornwall, con el obispo emérito Eugéne Philippe LaRocque.

    - Obispo Jean-Louis Plouffe, de Sault Sainte Marie, con el obispo auxiliar Robert Harris.

- Obispo John Stephen Pazak, C.SS.R., de Saints Cyril and Methodius of Toronto de los Eslovacos de rito bizantino.

-Arzobispo James Patrick Green, nuncio apostólico en Sudáfrica, Namibia y Lesotho y delegado apostólico en Botswana, con sus familiares.
AL:AP/.../...                                VIS 20060907 (130)

RECOGIDAS EN UN LIBRO CONFERENCIAS DEL CARDENAL SODANO

CIUDAD DEL VATICANO, 7 SEP 2006 (VIS).-Los monseñores Gabriele Giordano Caccia y Pietro Parolin, respectivamente asesor para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado y subsecretario para las Relaciones con los Estados del mismo organismo, presentaron hoy el  libro del cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado, titulado: "La levadura del Evangelio. La presencia de la Santa Sede en la vida de los pueblos".

  El volumen, en italiano, recoge doce discursos de carácter diplomático y eclesial del cardenal Sodano, que ha ocupado el cargo de secretario de Estado durante casi dieciséis años, al servicio de dos Papas: Juan Pablo II y Benedicto XVI.

  Monseñor Parolin puso de relieve que este largo período en el que el cardenal Sodano ha servido a la Iglesia, ha sido "especialmente complejo y agitado, si se piensa al final de la guerra fría, a los dos conflictos del Golfo y a los de los Balcanes, al desencadenamiento del terrorismo internacional tras el 11 de septiembre de 2001".

  "El carácter central del ser humano, principio inspirador de la acción diplomática de la Santa Sede", es uno de los temas que subraya el purpurado, por ejemplo, durante la intervención en la Cumbre de los Jefes de Estado y de Gobierno sobre el tema del desarrollo social (Copenhague, Dinamarca, marzo de 1995). Otro capítulo al que dedica un amplio espacio, continuó monseñor Parolin, "es el de la solidaridad y el deber de la solidaridad".

  El subsecretario para las Relaciones con los Estados afirmó que otro tema que desarrolla el cardenal Sodano es "la consideración sobre la necesidad de poner los valores éticos en la base de la construcción social y la convivencia humana".

  Otra idea que emerge de las páginas del libro, concluyó, es que "el Señor guía la historia, pero cuenta con tantos "servidores humildes de su viña" -los papas-, que animados por un gran amor a la Iglesia y un profundo sentido de servicio a la humanidad, otorgan alma y fuerza a la acción internacional de la Santa Sede".

  Monseñor Gabriele Caccia afirmó que en el volumen, el cardenal Sodano "recoge la experiencia madurada en el tiempo como pastor de almas; un pastor al que no se ha confiado directamente una porción del pueblo de Dios, sino el privilegio de cooperar en el cuidado del entero rebaño del Señor junto al sucesor del apóstol  Pedro".

  En el texto, prosiguió, se "percibe entre líneas el deseo de responder a una pregunta (...) sobre el sentido y el significado de la presencia de la Santa Sede en la vida de los pueblos. (...) Para ilustrar esta misión, (...) el cardenal Sodano elige la imagen evangélica de la levadura (...) y explica la actividad de la Santa Sede como una presencia que es "levadura" (...) de verdad, de amor y de paz; una presencia que actúa de forma discreta y paciente, en el silencio y desde dentro de la historia y de las situaciones, a menudo conflictivas de la humanidad. (...) Una presencia evangélica y evangelizadora que compromete a todos cuantos forman parte de la Santa Sede a proclamar y testimoniar siempre y solamente el Evangelio, sirviéndose de instituciones concretas para alcanzar ese fin".

  "Ya desde las primeras páginas, el cardenal Sodano resalta la misión pastoral de la Santa Sede dirigida a "insuflar en la vida de las naciones la levadura cristiana" y "constata la importancia de la presencia de la Santa Sede en numerosos ámbitos de actividad internacional para "llevar al corazón de la civilización contemporánea esa levadura innovadora que es el Evangelio de Cristo". 

  "La razón de ser de la Iglesia en el mundo no es otra que la de continuar la obra de su Señor. Efectivamente, se la ha definido certeramente como el Cristo difundido y prolongado en los siglos", recuerda monseñor Caccia, citando las palabras del Secretario de Estado. "Esa definición es todavía mas verdadera en nuestra época -concluyó el prelado- cuando los retos principales no son de tipo económico o técnico, sino ante todo de tipo ético y espiritual".
.../LIBRO SODANO/CACCIA:PAROLIN                VIS 20060907 (660)


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