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viernes, 19 de febrero de 2016

Entrevista al Papa en el vuelo de regreso a Roma


Ciudad del Vaticano, 19 de febrero de 2016 (Vis).-Como es habitual en sus viajes el Papa respondió a los periodistas en el vuelo de regreso a Roma sobre su visita a México y su encuentro en La Habana con el Patriarca Kiril. El Santo Padre tocó una serie de temas que iban de su experiencia mexicana al problema de la pederastia, a la cuestión de la inmigración y la situación europea, sin olvidar la repercusión del documento firmado con el Patriarca de Moscú, la aprobación de leyes sobre uniones civiles y las diversas problemáticas ligadas a la familia. También manifestó el deseo de encontrarse con el Imán de la mezquita de Al-Azhar y reveló que le gustaría mucho visitar China.

Sigue una síntesis de las preguntas de los periodistas y las respuestas del Papa:

P.- Santo Padre, en México hay miles de desaparecidos, pero el caso de los 43 de Ayotzinapa (43 estudiantes de la Escuela Normal Rural que en la noche del 26 de septiembre de 2014 viajaban en autobuses que habían secuestrado para manifestar contra el gobierno mexicano y desaparecidos tras un enfrentamiento con las fuerzas del orden, que causó 27 heridos y 6 muertos n.d.r.) es un caso emblemático. Quisiera preguntarle por qué no se reunió con los familiares de ellos y también un mensaje para los familiares de los miles de desaparecidos.

Papa Francisco.- ''Me he referido continuamente a los asesinatos, a las muertes, a las vidas cobradas por todas estas bandas de narcotráfico y traficantes de personas. O sea que de ese problema hablé como una de las llagas que está sufriendo México, ¿no? ... Era prácticamente imposible recibir a todos los grupos...Pero creo que incluso la sociedad mexicana es víctima de todo esto, de los crímenes, de limpiar gente, de descartar gente. Hablé en cuanto discurso pude... Es un dolor que me llevo muy grande, porque este pueblo no se merece un drama como este''.

P. El tema de la pederastia, como bien lo sabe, en México tiene raíces muy peligrosas, muy dolorosas. El caso del padre Maciel dejó herencias fuertes sobre todo con las víctimas... En general de esta idea de que los sacerdotes cuando llegan a ser detectados casos de esta naturaleza se les cambia de parroquia

Papa Francisco.- ''Un obispo que cambia un sacerdote de parroquia cuando se detecta una pederastia es un inconsciente y lo mejor que puede hacer es presentar la renuncia.. Segundo, para atrás, caso Maciel. Y aquí me permito rendir un homenaje al hombre que luchó en un momento que no tenía fuerza para imponerse, hasta que logró imponer: El cardenal Ratzinger... un hombre que tuvo toda la documentación. Siendo Prefecto de la Congragación para la Doctrina de la Fe tuvo todo en su mano, hizo las investigaciones y ... y no pudo ir más allá en la ejecución. Pero si ustedes se acuerdan, 10 días antes de morir San Juan Pablo II, aquel Vía Crucis del Viernes Santo, le dijo a toda la Iglesia, que había que limpiar las porquerías de la Iglesia... Y en la Misa Pro Eligendo Pontifice – no es tonto, él sabía que era un candidato- no le importó maquillar su postura, dijo exactamente lo mismo. O sea, fue el valiente que ayudó a tantos a abrir esta puerta.. Tercero, estamos trabajando bastante. Con el cardenal Secretario de Estado, charlando, y también con el equipo de los nueve cardenales consejeros, después de escuchar, decidí nombrar un tercer Secretario adjunto en la Doctrina de la Fe para que se encargue solamente de estos casos, porque la Congregación no da abasto con todos los que tiene, entonces que sepa dirigir para eso. Además, se constituyó el Tribunal de Apelación, presidido por monseñor Scicluna, que está llevando los casos de segunda instancia.... Tercero, otra cosa que está trabajando muy bien es la Comisión para tutela de menores. Lo de Maciel, volviendo a la Congregación, toda una intervención se hizo, y hoy día la Congregación, el gobierno de la Congregación está semi intervenido, o sea, el Superior General es elegido por el Consejo, por el Capítulo General, pero el Vicario lo elige el Papa. Dos consejeros generales los elige el Capitulo General y otros dos los elige el Papa, de tal manera que así vamos ayudando a revisar cuentas antiguas''.

P.- Usted habló muy elocuentemente de los problemas de los inmigrantes. Al otro lado de la frontera, sin embargo, hay una campaña electoral bastante difícil. Uno de los candidatos a la Casa Blanca, el republicano Donald Trump en una entrevista reciente dijo que Su Santidad es un político e incluso que tal vez es un peón, un instrumento del gobierno mexicano para la política de inmigración. Trump dijo que si es elegido, quiere construir un muro de 2.500 km a lo largo de la frontera y deportar a 11 millones de inmigrantes ilegales, separando así las familias, etcétera. Quisiera preguntarle que piensa de estas acusaciones contra su persona y si un católico estadounidense puede votar por una persona así.

Papa Francisco .- ''Gracias a Dios, que ha dicho que soy político porque Aristóteles define al ser humano como "animal politicus": ¡Por lo menos soy una persona humana! Y lo de que soy un peón ... bueno, tal vez, no sé ... lo dejo a su juicio, al de la gente ...Una persona que piensa solamente en construir murallas, sea donde sea, y no en hacer puentes, no es cristiana. Eso no está en el Evangelio. Lo que me preguntaba sobre si recomendaría votar o no votar: Yo no me entrometo. Solamente digo : si dice cosas así, ese hombre no es cristiano. Hay que ver si ha dicho estas cosas. Por eso dejo el beneficio de la duda''.

P. El encuentro con el patriarca ruso Kiril y la firma de una declaración conjunta ha sido aclamado en todo el mundo como un paso histórico. Pero ya ahora, en Ucrania los greco-católicos se sienten traicionados y hablan de un "documento político", de apoyo de la política rusa. Sobre el terreno, la guerra de palabras se ha encendido otra vez.

Papa Francisco.- ''Se trata de un documento que se puede discutir. Y hay que añadir otra cosa: Ucrania atraviesa por un tiempo de guerra, de sufrimiento, con muchas interpretaciones. He nombrado al pueblo ucraniano pidiendo para él oraciones y cercanía muchas veces, tanto en el Angelus como en la audiencia de los miércoles. Pero el hecho histórico de una guerra ... cada uno tiene su propia idea: ¿cómo es esta guerra? ¿Quien la ha empezado? ¿Qué se hace? ¿Qué es lo que no se hace? Está claro que es un problema histórico, pero también un problema existencial de ese país, y habla del sufrimiento. Y en este contexto, inserto esa frase y entiendo lo que dicen los fieles. En una entrevista el arzobispo católico ucraniano Sviatoslav Shevchuk dice: ''Muchos creyentes me han llamado o escrito diciendo que se sienten profundamente decepcionados y traicionados por Roma''. Se entiende que un pueblo en esa situación sienta eso. El documento es opinable en el tema de Ucrania, pero allí se dice que se detenga la guerra, y se prosiga con los acuerdos. Incluso yo personalmente he defendido que se apliquen los acuerdos de Minsk y no se borre con el codo lo que se ha escrito con la mano. La Iglesia de Roma y el Papa siempre han dicho: "Buscad la paz".

P.-En el Parlamento italiano se está discutiendo la ley sobre las uniones civiles , un tema que está dando lugar a fuertes enfrentamientos en la política, pero también a un fuerte debate en la sociedad y entre los católicos.

Papa Francisco .- ''En primer lugar, no sé cómo están las cosas en el Parlamento italiano. El Papa no se inmiscuye en la política italiana. En la primera reunión que tuve con los obispos Italianos en mayo de 2013, una de las tres cosas que dije fue: "Con el gobierno italiano, arreglaos vosotros". Porque el Papa es de todos, y no puede meterse en la política concreta, interna a un país: este no es el papel del Papa. Y lo que pineso yo es es lo que piensa que la Iglesia, y lo que ha dicho que en tantas ocasiones.. Porque este no es el primer país que pasa por esta experiencia, son muchos. Yo pienso lo que la Iglesia ha dicho siempre''.

P.-Desdehace algunas semanas hay mucha preocupación en varios países de América Latina y también en Europa, por el virus "Zika". El mayor riesgo sería para las mujeres embarazadas. Algunas autoridades han sugerido el aborto, o evitar el embarazo. En este caso, ¿la Iglesia puede tomar en consideración el concepto de "mal menor"?

Papa Francisco.- El aborto no es un "mal menor". Es un crimen .. es un mal absoluto. En cuanto al "mal menor": evitar el embarazo es un caso - hablamos en términos de un conflicto entre el quinto y el sexto mandamiento. Pablo VI - ¡el grande! - en una situación difícil, en África, permitió a las monjas que utilizasen anticonceptivos para los casos de violencia. No se debe confundir el mal de evitar el embarazo con el aborto .... Evitar el embarazo no es un mal absoluto, y en ciertos casos, como el que mencioné del beato Papa Pablo VI, estaba claro. ..Por otra parte, instaría a los médicos a que hagan todo lo posible para encontrar las vacunas contra esos dos mosquitos que transmiten este mal: hay que trabajar en ello''.

P.-Ha sido galardonado con el Premio Carlomagno, uno de los premios más prestigiosos de la Comunidad Europea ...¿Tendría unas palabras en esta situación de crisis en Europa?

Papa Francisco.- ''Yo he tenido siempre la costumbre de no aceptar premios y galardones no por humildad, sino porque no me gustan estas cosas .... Pero en este caso, he sido no voy a decir "forzado", pero sí "persuadido" por la santa y teológica testarudez del cardenal Kasper ... Lo acepté y dije: "Sí, pero en el Vaticano". Y lo ofrezco por Europa: que sea una con-decoración, un premio para que Europa consiga el deseo que manifesté en Estrasburgo: que no sea la "abuela-Europa", sino la "madre-Europa". En segundo lugar: el otro día, leyendo las noticias sobre esta crisis...una frase que me gustó mucho fue "refundación de la Unión Europea." Y pensé en los grandes Padres ... Pero, hoy en día, ¿donde se encuentra un Schuman, un Adenauer ? Aquellos grandes, que después de la guerra fundaron la Unión Europea. Y me gusta esta idea de re-fundación: ¡Ojalá se pudiera hacer! Porque Europa, no diría que es única, pero tiene una fuerza, una cultura, una historia que no se puede perder, y hay que hacer todo lo que se pueda para que la Unión Europea tenga la fuerza y también la inspiración para salir adelante''.

P.- Santo Padre, usted ha hablado mucho de las familias y del Año de la Misericordia en este viaje. Algunos se preguntan, cómo una Iglesia que dice ser "misericordiosa" puede perdonar más fácilmente a un asesino que a uno que se divorcia y se vuelve a casar.

Papa Francisco.- ''Sobre la familia han hablado dos Sínodos y el Papa todo el año en la catequesis de los miércoles. Y su pregunta me gusta, porque lo ha expresado muy bien. En el documento postsinodal ...se retoma todo lo que ha dicho el Sínodo sobre los conflictos y las familias heridas y la pastoral de las familias heridas ...Es una de nuestras preocupaciones. Como lo es también la preparación para el matrimonio ... porque creo que es algo que la Iglesia, en la pastoral común ... no ha valorado bien. Por ejemplo - ahora no tanto, pero hace unos años ... era costumbre casarse ... con prisas, porque estaba llegando el niño. Y también para cubrir socialmente el honor de la familia ... Esas personas no eran libres, y muchas veces estos matrimonios son nulos. Y yo, como obispo, prohibí a los sacerdotes que celebrasen matrimonios así... Que nazca el niño, que sigan como novios y cuando crean que pueden casarse para toda la vida, pues adelante .... Otro capítulo muy interesante: la educación de los niños. Las víctimas de los problemas familiares son los niños .. Y una tercera cosa interesante, en la reunión con las familias, a Tuxtla - había un pareja de divorciados vueltos a casar en segundas nupcias, integrada en la pastoral de la Iglesia- y la palabra clave que ha utilizado el Sínodo y yo retomaré es "integrar'' en la vida de la Iglesia a las familias de la iglesia heridas, las familias de divorciados que se han vuelto a casar y todo esto. Pero no hay que olvidarse de que los niños son el centro! Son las primeras víctimas, tanto de las heridas como de las condiciones de pobreza, del trabajo, de todo ello''.

P.- ¿Esto significa que podrán comulgar?

Papa Francesco.- Ese es el punto de llegada. Integrar en la Iglesia no significa "comulgar'' ... Es una tarea de integración ... todas las puertas están abiertas. Pero no podemos decir que a partir de ahora "pueden recibir la comunión". Esto sería una herida también para los cónyuges, para la pareja, porque no les dejaría recorrer el camino de la integración. ¡Y la pareja de Tuxtla era tan feliz! Y utilizaron una expresión muy bella: "Nosotros no hacemos la comunión eucarística, pero sí la comunión en la visita al hospital, en este servicio, en etc..". Su integración ha permanecido allí .Si hay algo más, el Señor se lo dirá a ellos, pero ... es un viaje, un camino ...

P.- Numerosos medios de comunicación han hablado de la "intensa correspondencia" entre Juan Pablo II y la filósofa estadounidense Anna Tymieniecka .. Según Su Santidad, ¿Un Papa puede tener una relación tan íntima con una mujer?

Papa Francesco.- ''Yo diria que un hombre que no puede tener una buena amistad con una mujer .. es un hombre que carece de algo .... Una amistad con una mujer no es un pecado, una amistad ... El Papa es un hombre, el Papa también necesita el pensamiento de las mujeres. E incluso el Papa tiene un corazón que puede tener una amistad sana, santa con una mujer. Hay santos amigos: Francisco y Clara, Teresa y Juan de la Cruz ... Pero las mujeres son todavía un poco... no están todavía bien consideradas, no del todo ...Seguimos sin entender el bien que puede hacer una mujer en la vida del sacerdote y de la Iglesia, en un sentido de consejos, de ayuda, de amistad sana''.

P.-Sobre la ley que es objeto de la votación en el Parlamento italiano: es una ley que de alguna manera tiene que ver también con otros Estados que igualmente están examinando leyes con respecto a las uniones entre personas del mismo sexo. Un documento de la Congregación de la Doctrina de la Fe, que data de 2003, ..dedica un capítulo al comportamiento de los parlamentarios católicos frente a estas leyes, y dice expresamente que no deben votarlas. Quería preguntarle primero si este documento de 2003 todavía tiene valor, y cómo se debe comportar un parlamentario católico. Por otra parte, después de Moscú, El Cairo: ¿Se vislumbra otro deshielo en el horizonte? Me refiero a la audiencia que Su Santidad desea con el "Papa de los sunitas", llamémoslo así, el imán de Al-Azhar?

Papa Francesco.- ''Sobre este segundo tema: Allí está mons. Ayuso, el Secretario del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, presidido por el cardenal Jean-Louis Tauran.... Quiero conocer al imán, sé que a él le gustaría, y estamos buscando la forma de hacerlo, siempre a través del cardenal Tauran, porque ese es el camino. Pero lo lograremos'. Acerca del primer tema : No recuerdo muy bien el documento de 2003 de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Pero un político católico debe votar según su conciencia bien formada: yo diría sólo esto. Creo que es suficiente. .. Y sobre las personas del mismo sexo, repito lo que dije en el viaje de vuelta de Río de Janeiro y está en el Catecismo de la Iglesia Católica''.

P.- Muchas gracias por este viaje a México... Ya estamos pensando en futuros viajes, ¿Cuando irá a Argentina, donde le esperan desde hace tanto tiempo? Y ¿cuando volverá a América Latina o irá a China? ...


Papa Francisco.- ''¡Me encantaría ir China! Quiero decir algo del pueblo mexicano. Es un pueblo de una riqueza tan grande ... tiene una cultura milenaria ... Es un pueblo de gran fe, también ha sufrido persecuciones religiosas, hay mártires ... Y un pueblo ... no se puede explicar porque la palabra "pueblo" no es una categoría lógica, es una categoría mística. Y el pueblo mexicano no se puede explicar, esta riqueza, esta historia, esta alegría, esta capacidad de fiesta, y estas tragedias ... Una nación que todavía tiene esta vitalidad sólo puede explicarse por Guadalupe. Y yo insto a considerar seriamente el hecho de Guadalupe. Nuestra Señora está allí. No encuentro otra explicación .... Hay algunos buenos libros que lo explican, explican también la tela qué es, lo que significa ... Y así se puede entender mejor a este pueblo tan grande, tan hermoso''.

jueves, 18 de febrero de 2016

A los presos del Cereso de Ciudad Juárez: Quien ha experimentado el infierno puede volverse un profeta en la sociedad


Ciudad del Vaticano, 18 de febrero de 2016 (Vis).-El Papa Francisco llegó ayer a las 10 (hora local, 18.00 hora de Roma) a la última etapa de su viaje apostólico a México: Ciudad Juárez, desde hace dos siglos el único paso terrestre, para acceder a Estados Unidos. De hecho, Ciudad Juárez, está situada en la orilla de Río Grande frente a la ciudad texana de El Paso y ambas forman un área metropolitana de dos millones de habitantes. Es un centro industrial muy desarrollado y según diversas estadísticas una de las ciudad más violentas del mundo, sobre todo a causa del narcotráfico en la frontera con Estados Unidos. Además tiene 950 pandillas armadas con decenas de miles de afiliados y centenares de pandilleros de origen mexicano expulsados de Estados Unidos que se unen a ellos. En los últimos 4 años de guerra de droga, 212.000 habitantes, alrededor del 18% de la población han abandonado la capital. Ciudad Juárez es tristemente famosa por los miles de mujeres desaparecidas, habitualmente procedentes de familias pobres, que trabajan en las maquiladoras (fábricas clandestinas). El tema de la desaparición y el asesinato de estas mujeres ha sido abordado por la literatura y el cine, mientras han surgido diversas asociaciones femeninas en defensa de las mujeres, entre ellas ''Nuestras hijas de regreso a casa''.

El Santo Padre empezó su jornada en Ciudad Juárez visitando el Centro de Readaptación Social estatal num. 3 (Cereso num.3) que forma parte de un proyecto de recalificación de las instituciones penales del Estado de Chihuahua y ha sido galardonado por el respeto de las normas internacionales en materia penitenciaria. Viven allí tres mil reclusos y doscientas reclusas. A su llegada, Francisco saludó a diversos familiares de los presos y se dirigió acto seguido a la capilla del penitenciario donde le esperaban el personal del centro y los sacerdotes de la pastoral penitenciaria a los que dirigió unas palabras para agradecerles su labor: ''Ustedes se van a encontrar con mucha fragilidad. Por eso quiso traer esta imagen de lo más frágil -dijo refiriéndose al crucifijo tallado en cristal que regaló al Centro- El cristal es lo más frágil, se rompe enseguida. Y Cristo en la Cruz es la fragilidad más grande de la humanidad, y sin embargo con esa fragilidad nos salva, nos ayuda, nos hace andar adelante, nos abre las puertas de la esperanza. Deseo que cada uno de ustedes, con la bendición de la Virgen y contemplando la fragilidad en Cristo que se hizo pecado, se hizo muerte para salvarnos, sepan sembrar semillas de esperanza y de resurrección''.

Después salió al patio principal del Centro donde se hallaban 700 detenidos, de los cuales saludó personalmente alrededor de cincuenta. Tras escuchar las palabras de una de ellos que afirmó que la presencia del Santo Padre allí era un llamado a la misericordia para los reclusos y sus familias y para los que se habían olvidado de que en la cárcel había seres humanos que, a pesar de haber sido transgresores de la ley, tenían esperanza en la redención, Francisco se dirigió a todos afirmando en primer lugar que no quería irse de México sin ir a saludarlos y celebrar el Jubileo de la Misericordia con ellos para ''reafirmar una vez más la confianza a la que Jesús nos impulsa: la misericordia que abraza a todos y en todos los rincones de la tierra. No hay espacio donde su misericordia no pueda llegar, no hay espacio ni persona a la que no pueda tocar''.

''Celebrar el Jubileo de la misericordia con ustedes -dijo- es recordar el camino urgente que debemos tomar para romper los círculos de la violencia y de la delincuencia. Ya tenemos varias décadas perdidas pensando y creyendo que todo se resuelve aislando, apartando, encarcelando, sacándonos los problemas de encima, creyendo que esas medidas solucionan verdaderamente los problemas. Nos hemos olvidado de concentrarnos en lo que realmente debe ser nuestra preocupación: la vida de las personas; sus vidas, las de sus familias, la de aquellos que también han sufrido a causa de este círculo de la violencia''.

''La misericordia divina nos recuerda que las cárceles son un síntoma de cómo estamos en sociedad, son un síntoma en muchos casos de silencios y omisiones que han provocado una cultura de descarte.Son un síntoma de una cultura que ha dejado de apostar por la vida; de una sociedad que ha ido abandonando a sus hijos. La misericordia nos recuerda que la reinserción no comienza acá en estas paredes; sino que comienza antes, comienza ''afuera'', en las calles de la ciudad. La reinserción o rehabilitación comienza creando un sistema que podríamos llamarlo de salud social, es decir, una sociedad que busque no enfermar contaminando las relaciones en el barrio, en las escuelas, en las plazas, en las calles, en los hogares, en todo el espectro social. Un sistema de salud social que procure generar una cultura que actúe y busque prevenir aquellas situaciones, aquellos caminos que terminan lastimando y deteriorando el tejido social''.

''A veces -observó- pareciera que las cárceles se proponen incapacitar a las personas a seguir cometiendo delitos más que promover los procesos de reinserción que permitan atender los problemas sociales, psicológicos y familiares que llevaron a una persona a determinada actitud. El problema de la seguridad no se agota solamente encarcelando, sino que es un llamado a intervenir afrontando las causas estructurales y culturales de la inseguridad, que afectan a todo el entramado social. La preocupación de Jesús por atender a los hambrientos, a los sedientos, a los sin techo o a los presos era para expresar las entrañas de la misericordia del Padre, que se vuelve un imperativo moral para toda sociedad que desea tener las condiciones necesarias para una mejor convivencia. En la capacidad que tenga una sociedad de incluir a sus pobres, sus enfermos o sus presos está la posibilidad de que ellos puedan sanar sus heridas y ser constructores de una buena convivencia. La reinserción social comienza insertando a todos nuestros hijos en las escuelas, y a sus familias en trabajos dignos, generando espacios públicos de esparcimiento y recreación, habilitando instancias de participación ciudadana, servicios sanitarios, acceso a los servicios básicos, por nombrar sólo algunas medidas. Ahí empieza todo ese proceso de reinserción''.

''Celebrar el Jubileo de la misericordia con ustedes -reiteró- es aprender a no quedar presos del pasado, del ayer. Es aprender a abrir la puerta al futuro, al mañana; es creer que las cosas pueden ser diferentes. Celebrar el Jubileo de la misericordia con ustedes es invitarlos a levantar la cabeza y a trabajar para ganar ese espacio de libertad anhelado. Celebrar el Jubileo de la misericordia con ustedes es repetir esa frase que escuchamos recién tan bien dicha y con tanta fuerza: ''Cuando me dieron mi sentencia, alguien me dijo: No te preguntes porqué estás aquí sino para qué'' y que este ''para qué'' nos lleve adelante... nos haga ir saltando las vallas de ese engaño social que cree que la seguridad y el orden solamente se logra encarcelando''.

''Sabemos que no se puede volver atrás, sabemos que lo realizado, realizado está, pero he querido celebrar con ustedes el Jubileo de la Misericordia para que quede claro que eso no quiere decir que no haya posibilidad de escribir una nueva historia hacia delante.. ''para qué''. Ustedes sufren el dolor de la caída -y ojalá todos nosotros suframos el dolor de las caídas escondidas y tapadas- sienten el arrepentimiento de sus actos y sé que, en tantos casos, entre grandes limitaciones, buscan rehacer su vida desde la soledad. Han conocido la fuerza del dolor y del pecado, no se olviden que también tienen a su alcance la fuerza de la resurrección, la fuerza de la misericordia divina que hace nuevas todas las cosas. Ahora les puede tocar la parte más dura, más difícil, pero que posiblemente sea la que más fruto genere, luchen desde acá dentro por revertir las situaciones que generan más exclusión. Hablen con los suyos, cuenten su experiencia, ayuden a frenar el círculo de la violencia y la exclusión. Quien ha sufrido el dolor al máximo, y que podríamos decir ''experimentó el infierno'', puede volverse un profeta en la sociedad. Trabajen para que esta sociedad que usa y tira no siga cobrándose victimas''.

''Y al decirles estas cosas -añadió el Papa- recuerdo aquellas palabras de Jesús: “el que esté sin pecado que tire la primera piedra”, y yo me tendría que ir. Al decirles estas cosas no lo hago como quien da cátedra, con el dedo en alto, lo hago desde la experiencia de mis propias heridas, de errores y pecados que el Señor quiso perdonar y reeducar. Lo hago desde la conciencia de que sin su gracia y mi vigilancia podría volver a repetirlos. Hermanos, siempre me pregunto al entrar a una cárcel: ¿Por qué ellos y no yo? Y es un misterio de la misericordia divina; pero esa misericordia divina hoy la estamos celebrando todos mirando hacia delante en esperanza''.

Por último, el Papa se dirigió a todo el personal que de una forma u otra tenía que ver con los detenidos, instándoles a no olvidar que podían ser ''signos de la entrañas del Padre.Nos necesitamos uno a otro, nos decía nuestra hermana recién recordando la carta a los Hebreos: Siéntase encarcelados con ellos''.

Antes de darles la bendición invitó a todos los presentes a rezar un rato en silencio: ''Cada uno sabe lo que le va a decir al Señor -dijo - cada uno sabe de qué pedir perdón. Pero también le pido a ustedes que en esta oración de silencio agrandemos el corazón para poder perdonar a la sociedad que no supo ayudarnos y que tantas veces nos empujó a los errores. Que cada uno pida a Dios, desde la intimidad del corazón, que nos ayude a creer en su misericordia''.









Francisco al mundo del trabajo: Dios pedirá cuentas a los esclavistas de nuestros días


Ciudad del Vaticano, 18 de febrero de 2016 (VIS).- ''He querido encontrarme con ustedes aquí en esta tierra de Juárez, por la especial relación que esta ciudad tiene con el mundo del trabajo. No sólo les agradezco el saludo de bienvenida y sus testimonios, que han puesto de manifiesto los desvelos, las alegrías y esperanzas que experimentan en sus vidas, sino que quisiera agradecerles también esta oportunidad de intercambio y reflexión. Todo lo que podamos hacer para dialogar, para encontrarnos, para buscar mejores alternativas y oportunidades es ya un logro a valorar y resaltar. Y hay dos palabras que quiero subrayar: diálogo y encuentro. Las guerras se van gestando de a poquito por la mudez y por los desencuentros''. Así se dirigió ayer el Santo Padre a los tres mil representantes del Mundo del Trabajo, empresarios y trabajadores, que encontró en el Colegio de Bachilleres del Estado de Chihuahua, en Ciudad Juárez, a las 12.00 hora local (20.00 de Roma).

''Obviamente que no alcanza dialogar y encontrarse -continuó-, pero hoy en día no podemos darnos el lujo de cortar toda instancia de encuentro, de debate, de confrontación, de búsqueda. Es la única manera que tendremos de poder ir construyendo el mañana, ir tejiendo relaciones sostenibles capaces de generar el andamiaje necesario que, poco a poco, irá reconstruyendo los vínculos sociales tan dañados por la falta de comunicación, tan dañados por la falta de respeto a lo mínimo necesario para una convivencia saludable''. El Papa les agradeció el encuentro deseando que esa instancia sirviera ''para construir futuro y sea una buena oportunidad de forjar el México que su pueblo y que sus hijos se merecen.

''Me gustaría detenerme en este último aspecto -añadió-. Hoy están aquí diversas organizaciones de trabajadores y representantes de cámaras y gremios empresariales. A primera vista podrían considerarse como antagonistas, pero los une una misma responsabilidad: buscar generar espacios de trabajo digno y verdaderamente útil para la sociedad y especialmente para los jóvenes de esta tierra. Uno de los flagelos más grandes a los que se ven expuestos sus jóvenes es la falta de oportunidades de estudio y de trabajo sostenible y redituable que les permita proyectarse, generando en muchos casos situaciones de pobreza y marginación. Y esta pobreza y marginación es el mejor caldo de cultivo para que caigan en el círculo del narcotráfico y de la violencia. Es un lujo que hoy no nos podemos dar; no se puede dejar solo y abandonado el presente y el futuro de México''.

''Desgraciadamente, el tiempo que vivimos ha impuesto el paradigma de la utilidad económica como principio de las relaciones personales. La mentalidad reinante propugna la mayor cantidad de ganancias posibles, a cualquier tipo de costo y de manera inmediata. No sólo provoca la pérdida de la dimensión ética de las empresas sino que olvida que la mejor inversión que se puede realizar es invertir en la gente, en las personas, en sus familias. La mejor inversión es crear oportunidades. La mentalidad reinante pone el flujo de las personas al servicio del flujo de capitales provocando en muchos casos la explotación de los empleados como si fueran objetos para usar y tirar y descartar. Dios pedirá cuenta a los esclavistas de nuestros días, y nosotros hemos de hacer todo lo posible para que estas situaciones no se produzcan más. El flujo del capital no puede determinar el flujo y la vida de las personas''.

Francisco observó que no eran pocas las veces que se cuestionaba la Doctrina Social de la Iglesia diciendo: ''Estos pretenden que seamos organizaciones de beneficencia o que transformemos nuestras empresas en instituciones de filantropía''. La hemos escuchado esa crítica. La única pretensión que tiene la Doctrina Social de la Iglesia es velar por la integridad de las personas y de las estructuras sociales. Cada vez que, por diversas razones, ésta se vea amenazada, o reducida a un bien de consumo, la Doctrina Social de la Iglesia será voz profética que nos ayudará a todos a no perdernos en el mar seductor de la ambición. Cada vez que la integridad de una persona es violada, toda la sociedad es la que, en cierta manera, empieza a deteriorarse. Y esto que dice la Doctrina Social de la Iglesia no es en contra de nadie, sino a favor de todos. Cada sector tiene la obligación de velar por el bien del todo; todos estamos en el mismo barco. Todos tenemos que luchar para que el trabajo sea una instancia de humanización y de futuro; que sea un espacio para construir sociedad y ciudadanía. Esta actitud no sólo genera una mejora inmediata, sino que a la larga va transformándose en una cultura capaz de promover espacios dignos para todos. Esta cultura, nacida muchas veces de tensiones, va gestando un nuevo estilo de relaciones, un nuevo estilo de Nación''.
''¿Qué mundo queremos dejarles a nuestros hijos? -interrogó Francisco a los presentes- Creo que en esto la gran mayoría podemos coincidir. Ese es precisamente nuestro horizonte, esa es nuestra meta y, por ello, hoy tenemos que unirnos y trabajar. Siempre es bueno pensar qué me gustaría dejarles a mis hijos; también es una buena medida para pensar en los hijos de los demás. ¿Qué quiere dejar México a sus hijos? ¿Quiere dejarles una memoria de explotación, de salarios insuficientes, de acoso laboral o de tráfico de trabajo esclavo? ¿O quiere dejarles la cultura de la memoria de trabajo digno, del techo decoroso y de la tierra para trabajar? Las tres T: techo, trabajo ,tierra. ¿En qué cultura queremos ver nacer a los que nos seguirán? ¿Qué atmósfera van a respirar? ¿Un aire viciado por la corrupción, la violencia, la inseguridad y desconfianza o, por el contrario, un aire capaz de generar alternativas, generar renovación y cambiamiento?''.

''Sé que lo planteado no es fácil -constató el Pontífice- pero sé también que es peor dejar el futuro en manos de la corrupción, del salvajismo y de la falta de equidad. Sé que no es fácil muchas veces armonizar todas las partes en una negociación, pero sé también que es peor, y nos termina haciendo más daño, la carencia de negociación y la falta de valoración... Cuando se va a negociar siempre se pierde algo pero ganan todos. Sé que no es fácil poder congeniar en un mundo cada más competitivo, pero es peor dejar que el mundo competitivo termine determinando el destino de los pueblos. Esclavos. El lucro y el capital no son un bien por encima del hombre, están al servicio del bien común. Y, cuando el bien común es forzado para estar al servicio del lucro, y el capital la única ganancia posible, eso tiene un nombre, se llama exclusión y así se va considerando la cultura del descarte. ¡Descartado! ¡Excluido!''.


Ante un mundo que quita la capacidad de soñar, dijo Francisco, recordando las palabras pronunciadas por uno de los jóvenes que participó en el encuentro de Morelia, el Papa invitó a dialogar, a confrontar a negociar, para soñar el México que sus hijos se merecen: ''El México donde no haya personas de primera segunda o cuarta, sino el México que sabe reconocer en el otro la dignidad del hijo de Dios. Y que la Guadalupana, que se manifestó a Juan Diego, y reveló cómo los aparentemente dejados de lado eran sus testigos privilegiados, los ayude a todos, tengan la profesión que tengan, tengan el trabajo que tengan en esta tarea de diálogo de confrontación y encuentro''. 

Misa en el recinto ferial de Ciudad Juárez: ¡No más muerte, ni explotación!


Ciudad del Vaticano, 18 febrero 2016 (VIS).- ''En este año de la misericordia, y en este lugar, quiero con ustedes implorar la misericordia divina, quiero pedir con ustedes el don de las lágrimas, el don de la conversión'', exclamó ayer el Papa durante la misa celebrada en el recinto ferial de Ciudad Juárez, en la frontera entre México y Estados Unidos, que Francisco recorrió varias veces en papamóvil para saludar a la multitud de personas que se agolpaban al otro lado del confín.

La toma de conciencia de la violencia, la injusticia y la opresión, la necesidad de conversión y misericordia, la ''tragedia humana'' de la migración forzada de la que esa metrópolis es testigo, la lacra del narcotráfico y de la trata de personas y al mismo tiempo la posibilidad de cambiar ese estado de cosas, fueron los puntos principales de la homilía del Santo Padre en la que resonó desde el principio la frase de San Ireneo, que sigue resonando en el corazón de la Iglesia: ''La gloria de Dios es la vida del hombre''.

''La gloria del Padre es la vida de sus hijos. No hay gloria más grande para un padre que ver la realización de los suyos; no hay satisfacción mayor que verlos salir adelante, verlos crecer y desarrollarse. Así lo atestigua -dijo el Papa- la primera lectura que escuchamos. Nínive, una gran ciudad que se estaba autodestruyendo, fruto de la opresión y la degradación, de la violencia y de la injusticia. La gran capital tenía los días contados, ya que no era sostenible la violencia generada en sí misma...Ahí aparece el Padre invitando y enviando a su mensajero, Jonás, convocado para recibir una misión. Ve, le dice, porque ''dentro de cuarenta días, Nínive será destruida''. Ve, ayúdalos a comprender que con esa manera de tratarse, regularse, organizarse, lo único que están generando es muerte y destrucción, sufrimiento y opresión. Hazles ver que no hay vida para nadie, ni para el rey ni para el súbdito, ni para los campos ni para el ganado. Ve y anuncia que se han acostumbrado de tal manera a la degradación que han perdido la sensibilidad ante el dolor. Ve y diles que la injusticia se ha instalado en su mirada. Por eso va Jonás. Dios lo envía a evidenciar lo que estaba sucediendo, lo envía a despertar a un pueblo ebrio de sí mismo''.

''Y en este texto nos encontramos frente al misterio de la misericordia divina. La misericordia rechaza siempre la maldad, tomando muy en serio al ser humano. Apela siempre a la bondad de cada persona, aunque esté dormida, anestesiada. Lejos de aniquilar, como muchas veces pretendemos o queremos hacerlo nosotros la misericordia, se acerca a toda situación para transformarla desde adentro. Ese es precisamente el misterio de la misericordia divina. Se acerca e invita a la conversión, invita al arrepentimiento; invita a ver el daño que a todos los niveles se esta causando. La misericordia siempre entra en el mal para transformarlo. Misterio de nuestro Padre Dios: envía a su Hijo que se metió en el mal, se hizo pecado para transformar el mal. Esa es su misericordia''.

Así el rey de Nínive y sus habitantes escucharon al profeta, reaccionaron y se arrepintieron porque ''la misericordia de Dios entró en el corazón revelando y manifestando lo que es nuestra certeza y nuestra esperanza: siempre hay posibilidad de cambio, estamos a tiempo de reaccionar y transformar, modificar y cambiar, convertir lo que nos está destruyendo como pueblo, lo que nos está degradando como humanidad. La misericordia nos alienta a mirar el presente y confiar en lo sano y bueno que late en cada corazón. La misericordia de Dios es nuestro escudo y nuestra fortaleza''.

Jonás ayudó a ver, ayudó a tomar conciencia y su llamada encuentra hombres y mujeres capaces de arrepentirse, capaces de llorar. ''Llorar por la injusticia, llorar por la degradación, llorar por la opresión. Son las lágrimas las que pueden darle paso a la transformación, son las lágrimas las que pueden ablandar el corazón, son las lágrimas las que pueden purificar la mirada y ayudar a ver el círculo de pecado en el que muchas veces se está sumergido. Son las lágrimas las que logran sensibilizar la mirada y la actitud endurecida y especialmente adormecida ante el sufrimiento ajeno. Son las lágrimas las que pueden generar una ruptura capaz de abrirnos a la conversión. Así le paso a Pedró, después de haber renegado de Jesús; lloró y las lágrimas le abrieron el corazón''.

''Que esta palabra suene con fuerza hoy entre nosotros -exclamó - esta palabra es la voz que grita en el desierto y nos invita a la conversión. En este año de la misericordia, y en este lugar, quiero con ustedes implorar la misericordia divina, quiero pedir con ustedes el don de las lágrimas, el don de la conversión''.

Francisco recordó que en Ciudad Juárez, como en otras zonas fronterizas, se concentran miles de migrantes de Centroamérica y otros países, sin olvidar tantos mexicanos que también buscan pasar ''al otro lado''. ''Un paso, un camino cargado de terribles injusticias: esclavizados, secuestrados, extorsionados, muchos hermanos nuestros son fruto del negocio del tráfico humano, de la trata de personas. No podemos negar la crisis humanitaria que en los últimos años ha significado la migración de miles de personas, ya sea por tren, por carretera e incluso a pie, atravesando cientos de kilómetros por montañas, desiertos, caminos inhóspitos. Esta tragedia humana que representa la migración forzada hoy en día es un fenómeno global. Esta crisis, que se puede medir en cifras, nosotros queremos medirla por nombres, por historias, por familias. Son hermanos y hermanas que salen expulsados por la pobreza y la violencia, por el narcotráfico y el crimen organizado. Frente a tantos vacíos legales, se tiende una red que atrapa y destruye siempre a los más pobres. No sólo sufren la pobreza sino que además, tienen que sufrir estas formas de violencia. Injusticia que se radicaliza en los jóvenes, ellos, ''carne de cañón'', son perseguidos y amenazados cuando tratan de salir de la espiral de violencia y del infierno de las drogas. ¡Y que decir de tantas mujeres a quienes se les ha arrebatado injustamente la vida!''.

''Pidámosle a nuestro Dios el don de la conversión, el don de las lágrimas, pidámosle tener el corazón abierto, como los ninivitas, a su llamado en el rostro sufriente de tantos hombres y mujeres. ¡No más muerte ni explotación! -clamó el Pontífice- Siempre hay tiempo de cambiar, siempre hay una salida y una oportunidad, siempre hay tiempo de implorar la misericordia del Padre. Como sucedió en tiempo de Jonás, hoy también apostamos por la conversión; hay signos que se vuelven luz en el camino y anuncio de salvación. Sé del trabajo de tantas organizaciones de la sociedad civil a favor de los derechos de los migrantes. Sé también del trabajo comprometido de tantas hermanas religiosas, de religiosos y sacerdotes, de laicos que se la juegan en el acompañamiento y en la defensa de la vida. Asisten en primera línea arriesgando muchas veces la suya propia. Con sus vidas son profetas de la misericordia, son el corazón comprensivo y los pies acompañantes de la Iglesia que abre sus brazos y sostiene.

''Es tiempo de conversión, es tiempo de salvación, es tiempo de misericordia -finalizó- Por eso, digamos junto al sufrimiento de tantos rostros: ''Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor apiádate de nosotros… purifícanos de nuestros pecados y crea en nosotros un corazón puro, un espíritu nuevo'' .

Antes de acabar su homilía el Papa saludó a las personas que acompañaban la celebración al otro lado de la frontera, en especial a los que se habían congregado en el estadio de la Universidad de El Paso, conocido como el Sun Bowl. ''Gracias a la ayuda de la tecnologia, podemos orar, cantar y celebrar juntos ese amor misericordioso que el Señor nos da, y el que ninguna frontera podrá impedirnos de compartir -reiteró- Gracias, hermanos y hermanas de El Paso, por hacernos sentir una sola familia y una misma comunidad cristiana."


El Papa se despide de México: En este pueblo existen muchas luces que anuncian esperanza


Ciudad del Vaticano, 18 de febrero de 2016 (Vis).-El Papa Francisco se despidió de México dando gracias a Dios por haberle permitido visitar un país que siempre sorprende ''¡México es una sorpresa!'', dijo en el aeropuerto de Ciudad Juárez poco antes de embarcarse ayer a las 19.00 (hora local, 03.00 de hoy 18 de febrero) en el avión de regreso a Roma donde está prevista su llegada a las 15,15.

El Santo Padre reiteró su gracias a todos los que han hecho posible su peregrinación, desde las autoridades locales y federales, a todas las personas que, en el anonimato, han dado lo mejor de sí para que estos días fueran ''una fiesta de familia''.

''Me he sentido acogido, recibido por el cariño, la fiesta, la esperanza de esta gran familia mexicana, gracias por haberme abierto abrirme las puertas de sus vidas, de su Nación'', añadió, para citar a continuación las palabras de Octavio Paz en su poema ''Hermandad'':

''Soy hombre: duro poco y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba: las estrellas escriben.
Sin entender comprendo: también soy escritura
y en este mismo instante alguien me deletrea''.

''Tomando estas bellas palabras, me atrevo a sugerir que aquello que nos deletrea y nos marca el camino es la presencia misteriosa pero real de Dios en la carne concreta de todas las personas, especialmente de las más pobres y necesitadas de México -destacó el Pontífice- La noche nos puede parecer enorme y muy oscura, pero en estos días he podido constatar que en este pueblo existen muchas luces que anuncian esperanza; he podido ver en muchos de sus testimonios, en muchos de sus rostros, la presencia de Dios que sigue caminando en esta tierra, guiándolos y sosteniendo la esperanza; muchos hombres y mujeres, con su esfuerzo de cada día, hacen posible que esta sociedad mexicana no se quede a oscuras. Muchos hombres y mujeres a lo largo de las calles, cuando pasaba, levantaban a sus hijos, me los mostraban: son el futuro de México, cuidémoslos, amémoslos. Esos chicos son profetas del mañana, son signo de un nuevo amanecer. Y les aseguro que por ahí,- reveló- en algún momento, sentía como ganas de llorar al ver tanta esperanza en un pueblo tan sufrido''.

''¡Que María, la Madre de Guadalupe -se despidió Francisco- siga visitándolos, siga caminando por estas tierras –México no se entiende sin Ella–, siga ayudándolos a ser misioneros y testigos de misericordia y reconciliación. Nuevamente, muchas gracias por ésta, tan cálida, hospitalidad mexicana!''.






miércoles, 17 de febrero de 2016

Al clero en Morelia: No caigamos en la tentación de la resignación


Ciudad del Vaticano, 17 de febrero de 2016 (Vis).-El Papa llegó ayer martes, poco después de las 08,45 (hora local, 15,45 hora de Roma) a Morelia, centro geográfico de México, capital del estado de Michoacán y desde 1991 declarada por la UNESCO, patrimonio de la humanidad, por su centro histórico de clara huella hispánica y sus edificios barrocos entre los que destacan la catedral de la Transfiguración y el Palacio de Justicia. También es sede de una importante universidad, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, fundada en 1551 como Colegio de San Nicolás, frecuentada actualmente por 45.000 estudiantes.

Desde el aeropuerto el Papa recorrió en papamóvil los 9 kilómetros que lo separaban del estadio Venustiano Carranza, que tiene cabida para 20.000 personas, donde lo esperaban los sacerdotes, religiosos y religiosas, consagrados y seminaristas de la arquidiócesis. Durante la eucaristía presidida por el Santo Padre se utilizó la lengua purhépecha para la oración de los fieles.

El Papa comenzó su homilía en un tono coloquial ''Hay un dicho entre nosotros -dijo- que dice así: ''Dime cómo rezas y te diré cómo vives, dime cómo vives y te diré cómo rezas'', porque mostrándome cómo rezas, aprenderé a descubrir el Dios que vives y, mostrándome cómo vives, aprenderé a creer en el Dios al que rezas''....A rezar se aprende, como aprendemos a caminar, a hablar, a escuchar. La escuela de la oración es la escuela de la vida y en la escuela de la vida es donde vamos haciendo la escuela de la oración''.

A este propósito comentó que Pablo, a su discípulo predilecto Timoteo, cuando le enseñaba o lo exhortaba a vivir la fe le decía que se acordase de su madre o de su abuela y recordó que los seminaristas, cuando entraban al seminario, muchas veces le preguntaban: ''Padre, pero yo quisiera tener una oración más profunda, más mental'', a lo que Francisco respondía :''Mirá, seguí rezando como te enseñaron en tu casa y después, poco a poco, tu oración irá creciendo, como tu vida fue creciendo''.. A rezar se aprende, como en la vida''.

''Jesús quiso introducir a los suyos en el misterio de la Vida, en el misterio de su vida -prosiguió el Pontífice- Les mostró comiendo, durmiendo, curando, predicando, rezando, qué significa ser Hijo de Dios. Los invitó a compartir su vida, su intimidad y estando con Él, los hizo tocar en su carne la vida del Padre. Los hace experimentar en su mirada, en su andar la fuerza, la novedad de decir: ''Padre nuestro''. En Jesús, esta expresión, ''Padre Nuestro'' no tiene el ''gustillo'' de la rutina o de la repetición, al contrario, tiene sabor a vida, a experiencia, a autenticidad. Él supo vivir rezando y rezar viviendo, diciendo: Padre nuestro. Y nos ha invitado a nosotros a lo mismo. Nuestra primera llamada es a hacer experiencia de ese amor misericordioso del Padre en nuestra vida, en nuestra historia. Su primera llamada es a introducirnos en esa nueva dinámica de amor, de filiación. Nuestra primera llamada es aprender a decir ''Padre nuestro'', como Pablo insiste: ''Abba''. ¡Ay de mí sino evangelizara!, dice Pablo. ¡Ay de mí! porque evangelizar —prosigue— no es motivo de gloria sino de necesidad''.

''Nos ha invitado a participar de su vida, de la vida divina, ay de nosotros -consagrados, consagradas, seminaristas, sacerdotes, obispos-ay de nosotros, si no la compartimos, ay de nosotros si no somos testigos de lo que hemos visto y oído, ay de nosotros. No queremos ser funcionarios de lo divino, no somos ni queremos ser nunca empleados de la empresa de Dios, porque somos invitados a participar de su vida, somos invitados a introducirnos en su corazón, un corazón que reza y vive diciendo: ''Padre nuestro''. ¿ Y qué es la misión sino decir con nuestra vida... ''Padre nuestro''?

''A este Padre nuestro es a quien rezamos con insistencia todos los días: Y ¿qué le decimos en unas de esas cosas? -dijo el Papa a los presentes- No nos dejes caer en la tentación. El mismo Jesús lo hizo. Él rezó para que sus discípulos —de ayer y de hoy— no cayéramos en la tentación. ¿Cuál puede ser una de las tentaciones que nos pueden asediar? ¿Cuál puede ser una de las tentaciones que brota no sólo de contemplar la realidad sino de caminarla? ¿Qué tentación nos puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas, el desprecio por la dignidad de la persona, la indiferencia ante el sufrimiento y la precariedad? ¿Qué tentación podemos tener nosotros, llamados a la vida consagrada, al presbiterado, al episcopado- que tentación podemos tener una y otra vez frente a esta realidad que parece haberse convertido en un sistema inamovible?''

''Creo que la podríamos resumir con una sola palabra: resignación. Y frente a esta realidad nos puede ganar una de las armas preferidas del demonio, la resignación. ''¿Y que le vas a hacer? La vida es así''. Una resignación que nos paraliza y nos impide no sólo caminar, sino también hacer camino; una resignación que no sólo nos atemoriza, sino que nos atrinchera en nuestras ''sacristías'' y aparentes seguridades; una resignación que no sólo nos impide anunciar, sino que nos impide alabar, nos quita la alegría, el gozo, la de la alabanza. Una resignación que no sólo nos impide proyectar, sino que nos frena para arriesgar y transformar. Por eso, Padre nuestro, no nos dejes caer en la tentación.

''Qué bien nos hace apelar en los momentos de tentación a nuestra memoria -exclamó el Papa- Cuánto nos ayuda el mirar la ''madera'' de la que fuimos hechos. No todo ha comenzado con nosotros y tampoco todo terminará con nosotros, por eso cuánto bien nos hace recuperar la historia que nos ha traído hasta aquí''. Y haciendo memoria, Francisco recordó al español Vasco Vázquez de Quiroga el primer obispo de Michoacán ''alguien que amó tanto este lugar que se hizo hijo de esta tierra, alguien que supo decir de sí mismo: ''Me arrancaron de la magistratura y me pusieron en el timón del sacerdocio, por mérito de mis pecados. A mí, inútil y enteramente inhábil para la ejecución de tan grande empresa; a mí, que no sabía manejar el remo, me eligieron primer Obispo de Michoacán''.

''Con ustedes quiero hacer memoria de este evangelizador, conocido también como Tata Vasco, como ''el español que se hizo indio''. La realidad que vivían los indios Purhépechas descritos por él como ''vendidos, vejados y vagabundos por los mercados, recogiendo las arrebañaduras tiradas por los suelos'', lejos de llevarlo a la tentación y de la acedía de la resignación, movió su fe, movió su vida, movió su compasión y lo impulsó a realizar diversas propuestas que fuesen de ''respiro'' ante esta realidad tan paralizante e injusta. El dolor del sufrimiento de sus hermanos se hizo oración y la oración se hizo respuesta. Eso le ganó el nombre entre los indios del ''Tata Vasco'', que en lengua purhépecha significa: Papá''.

''Padre, papá, Tata, abba -invocó el Obispo de Roma al final de su homilía- Esa es la oración, esa es la expresión a la que Jesús nos invitó. Padre, papá, abba, no nos dejes caer en la tentación de la acedia, no nos dejes caer en la tentación de la pérdida de la memoria, no nos dejes caer en la tentación de olvidarnos de nuestros mayores que nos enseñaron con su vida a decir: Padre Nuestro''.

Después de la celebración, el Papa se trasladó al arzobispado de Morelia donde almorzó y desde allí fue a visitar la catedral de la Transfiguración (1644-1744) barroca, con elementos neoclásicos y cuyas cúpulas están revestidas de azulejos, que domina la Plaza de las Armas. En la sacristía, donde al lado de obras pictóricas del siglo XVI,se encuentra un Cristo realizado con una mezcla de maíz y miel según las técnicas prehispánicas, esperaban a Francisco 14 rectores de universidades mexicanas y 6 líderes de otras confesiones cristianas, con los que el Papa conversó.

También saludó el Santo Padre a un centenar de niños, alumnos de catecismo, reunidos en el templo a quienes agradeció su visita. ''Le voy a pedir a Jesús que los haga crecer con mucho amor, como tenía Él -dijo el Papa a los niños- Con mucho amor para ser cristianos en serio, para cumplir el mandamiento que Jesús nos dio: Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como Jesús los amó, como a nosotros mismos o más, como Él nos amó. Y le vamos a pedir a la Virgen también que nos cuide, que nos bendiga. Sobre todo, cada uno de ustedes, ahora, piense en su corazón en la familia que tiene y en los amigos, y si están peleados con alguno, también piensen en él, y también le vamos a pedir para que la Virgen lo cuide: es una manera de ir haciéndonos amigos y no tantos enemigos, porque la vida no es linda con enemigos, y El que hace los verdaderos amigos es Dios en nuestro corazón''.


Igualmente felicitó al coro que le había dedicado una canción recordándoles que ''el arte, el deporte ensanchan el alma y hacen crecer bien, con aire fresco y no aplastan la vida. Sigan siendo creativos, sigan así,-dijo- buscando la belleza, las cosas lindas, las cosas que duran siempre, y nunca se dejen pisotear por nadie''.

Jóvenes Mexicanos, el mayor tesoro de esta tierra


Ciudad del Vaticano, 17 febrero 2016 (VIS).- A las 16.00 hora local, (23.00 en Roma), llegó Francisco al Estadio José María Morelos y Pavón de Morelia. Allí le estaban esperando unos 50.000 jóvenes que quisieron participar a un encuentro festivo lleno de cantos, danzas y testimonios de Daniela, Alberto, Roberto y Rosario, jóvenes que contaron al Papa cómo es la realidad de sus vidas. La problemática del trabajo, las dificultades de las familias y la necesidad de esperanza fueron los temas clave. ''Hoy los jóvenes de México vemos en ti el rostro de la Esperanza que necesitamos'', afirmaron.

''Yo conocía las inquietudes de ustedes porque me habían hecho llegar el borrador de lo que más o menos iban a decir -les dijo el Papa-, es verdad, ¡para qué les voy a mentir! Pero a medida que hablaban también iba tomando nota de cosas que me parecían importantes para que no quedaran en el aire, si no aparecen en lo que yo resumí de lo que ustedes me habían dicho y como respuesta. Les cuento que cuando llegué a esta tierra fui recibido con una calurosa bienvenida, y pude constatar ahí mismo algo que sabía desde hace tiempo: la vitalidad, la alegría, el espíritu festivo del Pueblo mexicano. Ahorita, después de escucharlos, pero especialmente después de verlos, constato nuevamente otra certeza, algo que le dije al Presidente de la Nación en mi primer saludo. Uno de los mayores tesoros de esta tierra mexicana tiene rostro joven, son sus jóvenes. Sí, son ustedes la riqueza de esta tierra. ¡Cuidado! no dije la esperanza de esta tierra, dije: Su riqueza''.

''La montaña puede tener minerales ricos que van a servir para el progreso de la humanidad, es su riqueza, pero esa riqueza hay que transformarla en esperanza con el trabajo como hacen los mineros cuando van sacando esos minerales. Ustedes son la riqueza, hay que transformarla en esperanza. Y Daniela al final echó un desafío y además, también nos dio la pista, sobre la esperanza pero todos los que hablaron cuando marcaban las dificultades, las cosas que pasaban afirmaban una verdad muy grande que ''todos podemos vivir pero no podemos vivir sin esperanza''. Sentir el mañana, no podemos sentir el mañana si uno primero uno no logra valorarse, si no logra sentir que su vida, sus manos, su historia vale la pena''.

''Sentir eso que Alberto decía que ''con mis manos, con mi corazón y con mi mente puedo construir esperanza; si yo no siento eso la esperanza no podrá entrar en mi corazón''. La esperanza -continuó- nace cuando se puede experimentar que no todo está perdido, y para eso es necesario el ejercicio de empezar ''por casa'', empezar por sí mismo. No todo está perdido. No estoy perdido, yo valgo, y yo valgo mucho. Les pido silencio ahora, cada uno se contesta en su corazón: ¿Es verdad que no todo está perdido? ¿Yo estoy perdido o estoy perdida? ¿Yo valgo? ¿Valgo poco, valgo mucho? La principal amenaza a la esperanza son los discursos que te desvalorizan, te van como chupando el valor y terminás como caído, ¿no es cierto?, como arrugado con el corazón triste, discursos que te hacen sentir de segunda, sino de cuarta. La principal amenaza a la esperanza es cuando sentís que no le importás a nadie o que estás dejado de lado. Esa es la gran dificultad para la esperanza: cuando en una familia o en una sociedad o en una escuela o en un grupo de amigos te hacen sentir que no les importás. Y eso es duro es doloroso, pero eso sucede, ¿o no sucede? Si o no. (Responden: si) ¡Sucede! Eso mata, eso nos aniquila y esa es la puerta de ingreso a para tanto dolor''.

''Pero también hay otra principal amenaza a la esperanza – a la esperanza de que esa riqueza, que son ustedes, crezca y de su fruto- y es hacerte creer que empezás a ser valioso cuando te disfrazás de ropas, marcas de último grito de la moda, o cuando te volves prestigio, importante por tener dinero pero, en el fondo, tu corazón no cree que seas digno de cariño, digno de amor y eso tu corazón lo intuye. La esperanza está amordazada por lo que te hacen creer, no te la dejan surgir. La principal amenaza es cuando uno siente que tiene que tener plata para comprar todo, incluso el cariño de los demás. La principal amenaza es creer que por tener un gran ''carro'' sos feliz. ¿Es verdad esto que por tener un gran carro sos feliz? (Responden: No)

''Ustedes -añadió- son la riqueza de México, ustedes son la riqueza de la Iglesia. Permítanme que les diga una frase de mi tierra: “No les estoy sobando el lomo”. ¡No los estoy adulando! Y entiendo que muchas veces se vuelve difícil sentirse la riqueza cuando nos vemos continuamente expuestos a la pérdida de amigos o de familiares en manos del narcotráfico, de las drogas, de organizaciones criminales que siembran el terror. Es difícil sentirse la riqueza de una nación cuando no se tienen oportunidades de trabajo digno –Alberto, lo expresaste claramente-posibilidades de estudio y capacitación, cuando no se sienten reconocidos los derechos que después terminan impulsándolos a situaciones límites. Es difícil sentirse la riqueza de un lugar cuando, por ser jóvenes, se los usa para fines mezquinos seduciéndolos con promesas que al final no son tales reales, son pompas de jabón. Y es difícil sentirse ricos así. La riqueza la llevan adentro y la esperanza la llevan adentro pero no es fácil, por todo esto que les estoy diciendo, que es lo que dijeron ustedes: faltan oportunidades de trabajo y de estudio- dijeron Roberto y Alberto-''.

''Pero, pese a todo, esto no me voy a cansar de decirlo: ustedes son la riqueza de México. Roberto, vos dijiste una frase – que o se me escapó cuando leí tu apunte o… - pero que quiero detenerme. Vos hablaste que perdiste algo, y no dijiste: “Perdí el celular, perdí la billetera con plata, perdí el tren porque llegué tarde”. Dijiste: “Perdimos el encanto de disfrutar del encuentro”. Perdimos el encanto de caminar juntos, perdimos el encanto de soñar juntos y para que esta riqueza, movida por la esperanza vaya adelante, hay que caminar juntos, hay que encontrarse, hay que soñar. ¡No pierdan el encanto de soñar! ¡Atrévanse a soñar! Soñar, que no es lo mismo que ser dormilones, eso no, ¿eh?''.

''Y no crean que les digo esto de que ustedes son la riqueza de México y que esa riqueza con la esperanza va adelante porque soy bueno, o porque la tengo clara, no queridos amigos, no es así. Les digo esto y estoy convencido, y ¿saben por qué? Porque como ustedes creo en Jesucristo. Y creo que Daniela fue muy fuerte cuando nos habló de esto. Yo creo en Jesucristo, y por eso les digo esto. Él es quien renueva continuamente en mí la esperanza, es Él quien renueve continuamente mi mirada. Es Él quien despierta en mí, o sea, en cada uno de nosotros el encanto de disfrutar, el encanto de soñar, el encanto de trabajar juntos. Es Él quien continuamente me invita a convertir el corazón. Sí, amigos míos, les digo esto porque en Jesús yo encontré a Aquel que es capaz de encender lo mejor de mí mismo. Y es de su mano que podamos hacer camino, es de su mano que una y otra vez podamos volver a empezar, es de su mano que podamos a decir: Es mentira que la única forma de vivir, de poder ser joven es dejando la vida en manos del narcotráfico o de todos aquellos que lo único que están haciendo es sembrar destrucción y muerte. Eso es mentira y lo decimos de la mano de Jesús. Es también de la mano de Jesús, de Jesucristo el Señor que podemos decir que es mentira que la única forma que tienen de vivir los jóvenes aquí es la pobreza la marginación; en la marginación de oportunidades, en la marginación de espacios, en la marginación de la capacitación y educación, en la marginación de la esperanza. Es Jesucristo el que desmiente todos los intentos de hacerlos inútiles, o meros mercenarios de ambiciones ajenas. Son las ambiciones ajenas las que a ustedes los marginan, para usarlos en todas estas cosas que yo dije, que saben, y que terminan en la destrucción. Y el único que me puede tener bien fuerte de la mano es Jesucristo, Él hace que ésta riqueza se transforme en esperanza''.

''Me han pedido una palabra de esperanza, la que tengo para decirles, la que está en la base de todo, se llama Jesucristo. Cuando todo parezca pesado, cuando parezca que se nos viene el mundo encima, abracen su cruz, abrácenlo a Él y, por favor, nunca se suelten de su mano aunque los esté llevando adelante arrastrando, y si se caen una vez, déjense levantar por Él. Los alpinistas tienen una canción muy linda, que a mí me gusta repetírsela a los jóvenes – mientras suben van cantando-: ''En el arte de ascender el triunfo no está en no caer sino en no permanecer caído''. Ese es el arte, y ¿quién es el único que te puede agarrar de la mano para que no permanezcas caído: Jesucristo, el único. Jesucristo que, a veces, te manda un hermano para que te hable y te ayude. No escondas tu mano cuando estás caído, no le digas: ''No me mires que estoy embarrado o embarrada. No me mires que ya no tengo remedio''. Solamente, dejáte agarrar la mano y agarráte a esa mano, y la riqueza que tenés adentro, sucia, embarrada, dada por perdida va a empezar, a través de la esperanza, a dar su fruto pero siempre agarrado de la mano de Jesucristo''.

''Ese es el camino, no se olviden: ''En el arte de ascender el triunfo no está en no caer sino en no permanecer caído''. ¡No se permitan permanecer caídos! ¡Nunca! ¿De acuerdo! Y si ven un amigo o una amiga que se pegó un resbalón en la vida y se cayó, andá y ofrecéle la mano pero ofrecésela con dignidad. Ponete al lado de él, al lado de ella, escuchálo, no le digas: ''Te traigo la receta''. No, como amigo, despacito, dale fuerza con tus palabras, dale fuerza con la escucha, esa medicina que se va olvidando: la “escuchoterapia”. Dejalo hablar, dejalo que te cuente, y entonces poquito a poco te va ir extendiendo la mano y vos lo vas a ayudar en nombre de Jesucristo. Pero si vas de golpe y el empezás a predicar y a darle y a darle, pues pobrecito lo vas a dejar peor que como estaba. ¿Está claro? (Responden: Si). Nunca se suelten de la mano de Jesucristo, nunca se aparten de Él; y si se apartan, se levantan y sigan adelante, Él comprende lo que son éstas cosas. Porque de la mano de Jesucristo es posible vivir a fondo, de su mano es posible creer que la vida vale la pena, que vale la pena dar lo mejor de sí, ser fermento, ser sal y luz en medio de los amigos, en medio del barrios, de su en medio de la comunidad, en medio de la familia''.

''Después Rosario voy a hablar un poquito de esto que vos dijiste de la familia-continuó Francisco- En medio de la familia. Por eso esto, queridos amigos, de la mano de Jesús les pido que no se dejen excluir, no se dejen desvalorizar, no se dejen tratar como mercancía. Jesús nos dio un consejo para esto, para no dejarnos excluir, para no dejarnos desvalorizar, para no dejarnos tratar como una mercancía: “Sean astutos como serpientes y humildes como palomas”. Las dos virtudes juntas. A los jóvenes viveza no les falta, a veces, les falta la astucia para que no sean ingenuos. Las dos cosas: astutos pero sencillos, bondadosos. Es cierto, que por este camino quizás que no tendrán el último carro en la puerta, no tendrán los bolsillos llenos de plata, pero tendrán algo que nadie nunca podrá sacarles que es la experiencia de sentirse amados, abrazados, acompañados. Es el encanto de disfrutar del encuentro, el encanto de soñar en el encuentro de todos. Es la experiencia de sentirse familia, de sentirse comunidad. Y es la experiencia de poder mirar al mundo a la cara, con la frente alta, sin el carro, sin la plata, pero con la frente alta, la dignidad. Tres palabras que las vamos a repetir: Riqueza -porque se la dieron-; Esperanza – porque queremos abrirnos a la esperanza-; Dignidad. Repetimos: Riqueza, esperanza y dignidad. La riqueza que Dios les dio a ustedes. Ustedes son la riqueza de México. La esperanza que les da Jesucristo y la dignidad que les da el no dejarse “sobar el lomo” y ser mercadería para los bolsillos de otros''.

''Hoy el Señor los sigue llamando, los sigue convocando, al igual que lo hizo con el indio Juan Diego. Los invita a construir un santuario. Un santuario que no es un lugar físico, sino una comunidad, un santuario llamado parroquia, un santuario llamado Nación. La comunidad, la familia, el sentirnos ciudadanos, es uno de los principales antídotos contra todo lo que nos amenaza, porque nos hace sentir parte de esta gran familia de Dios. No para refugiarnos, no para encerrarnos, para escaparnos de las amenazas de la vida o de los desafíos, al contrario, para salir a invitar a otros; para salir a anunciar a otros que ser joven en México es la mayor riqueza y por lo tanto, no puede ser sacrificada. Y porque riqueza es capaz de tener esperanza y no da dignidad. Otra vez las tres palabras: riqueza, esperanza y dignidad. Pero riqueza, esa que Dios nos dio y que tenemos que hacer crecer''.

''Jesús, el que nos da la esperanza, nunca nos invitaría a ser sicarios, sino que nos llama discípulos, nos llama amigos. Él Jesús nunca nos mandaría al muere, sino que todo en Él es invitación a la vida. Una vida en familia, una vida en comunidad; una familia y una comunidad a favor de la sociedad. Y aquí Rosario retomo lo que vos dijiste, una cosa tan linda: ''En la familia se aprende cercanía''. Se aprende solidaridad, se aprende a compartir, a discernir, a llevar adelante los problemas unos de otros, a pelearse y a arreglarse, a discutir y a abrazarse y a besarse, la familia es la primera escuela de la Nación, y en la familia está esa riqueza que tienen ustedes. La familia es como quien custodia esa riqueza, en la familia van a encontrar esperanza porque está Jesús y en la familia van a tener dignidad. Nunca, nunca dejen de lado la familia, la familia es la piedra de base de la construcción de una gran Nación. Ustedes son riqueza, tienen esperanza y sueñan, también Rosario habló de soñar. ¿Ustedes sueñan con tener una familia? (Responden: Si)''.

''Queridos hermanos, -concluyó- ustedes son la riqueza de este País y, cuando duden de eso, miren a Jesucristo, que es la esperanza, el que desmiente todos los intentos de hacerlos inútiles, o meros mercenarios de ambiciones ajenas. Les agradezco este encuentro y les pido que recen por mí. Gracias''.

Al finalizar, el Papa regresó en avión a Ciudad del México para pernoctar en la Nunciatura Apostólica donde llegó a las 19,40 horas local (02,40 hora de Roma).


Hoy a las 7,30 hora local (14.30 hora de Roma), el Santo Padre se trasladará en avión hasta Ciudad Juárez, última etapa de su viaje en México. Allí visitará el Centro de Readaptación Social Estatal N.3 donde encontrará algunos reclusos y a sus familias. Desde allí se dirigirá al Colegio de Bachilleres del Estado de Chihuahua para encontrarse con el Mundo del Trabajo. Almorzará en el Seminario Archidiocesano de Ciudad Juárez sobre las 13,15 horas local (21.15 en Roma) y tres horas más tarde, celebrará una Misa en el recinto ferial de Ciudad Juarez, cerca de la frontera internacional entre México y E.E.U.U. Al finalizar, el Papa se dirigirá directamente al aeropuerto donde a las 19,15 horas local (03.15 Roma) partirá de regreso a Italia. Se espera que aterrice en Roma mañana a las 15,15 horas.

martes, 16 de febrero de 2016

Encuentro con las familias: Luchar contra la precariedad y el aislamiento


Ciudad del Vaticano, 16 febrero 2016 (VIS).- Ayer tarde, después de visitar la catedral de la Ascensión, el Papa se despidió de San Cristóbal de las Casas para trasladarse en helicóptero a Tuxtla Gutiérrez donde, en el estadio Victor Manuel Reyna tuvo lugar su encuentro con las familias. A su llegada al estadio, en papamóvil, saludado por miles de personas, recibió las llaves de la ciudad de manos del gobernador del estado de Chiapas.

El encuentro se abrió con los testimonios de Humberto y Lucy, una familia formada por padres divorciados en una nueva unión, de Manuel, un adolescente discapacitado, de Beatriz, una madre soltera y de varias familias de la diócesis de Tapachula que llevaban muchos años casadas.

Después el Papa se dirigió a los presentes comenzando por dar gracias a Dios por estar en tierra chiapaneca. ''Es bueno -dijo- estar en este suelo, es bueno estar en esta tierra, es bueno estar en este lugar que con ustedes tiene sabor a familia, a hogar.... Y también gracias a ustedes, familias y amigos, que nos han regalado sus testimonios, que nos han abierto las puertas de sus casas, las puertas de sus vidas; nos han permitido estar en sus ''mesas'' compartiendo el pan que los alimenta y el sudor frente a las dificultades cotidianas. El pan de las alegrías, de la esperanza, de los sueños y el sudor frente a las amarguras, la desilusión y las caídas''.

''Manuel -prosiguió- gracias por tu testimonio y especialmente por tu ejemplo. Me gustó esa expresión que usaste: ''Echarle ganas''...echarle ganas a la vida, echarle ganas a tu familia, echar ganas entre tus amigos; y nos has echado ganas a nosotros aquí reunidos. Gracias. Creo que es lo que el Espíritu Santo siempre quiere hacer en medio nuestro: echarnos ganas, regalarnos motivos para seguir apostando a la familia, soñando, construyendo una vida que tenga sabor a hogar y a familia''.
''Y es lo que el Padre Dios siempre ha soñado y por lo que, desde los tiempos lejanos, el Padre Dios ha peleado. Cuando parecía todo perdido, esa tarde en el jardín del Edén, el Padre Dios le echó ganas a esa joven pareja y le dijo que no todo estaba perdido. Y cuando el Pueblo de Israel sentía que no daba más en el camino por el desierto, el Padre Dios le echó ganas con el maná. Y cuando llegó la plenitud de los tiempos, el Padre Dios le echó ganas a la humanidad para siempre y nos mandó a su Hijo''.

''De la misma manera, todos los que estamos acá hemos hecho experiencia de eso, en muchos momentos y de diferentes formas: el Padre Dios le ha echado ganas a nuestra vida. Podemos preguntarnos: ¿Por qué? Porque no sabe hacer otra cosa. Nuestro Padre Dios no sabe hacer otra cosa que querernos y echarnos ganas, y empujarnos, y llevarnos adelante, no sabe hacer otra cosa, porque su nombre es amor, su nombre es donación, su nombre es entrega, su nombre es misericordia. Eso nos lo ha manifestado con toda fuerza y claridad en Jesús, su Hijo, que se la jugó hasta el extremo para volver a hacer posible el Reino de Dios. Un Reino que nos invita a participar de esa nueva lógica, que pone en movimiento una dinámica capaz de abrir los cielos, capaz de abrir nuestros corazones, nuestras mentes, nuestras manos y desafiarnos con nuevos horizontes. Un reino que sabe de familia, que sabe de vida compartida. En Jesús y con Jesús ese reino es posible''.
Dirigiéndose otra vez a Manuel, Francisco recordó que le había pedido que rezara ''por muchos adolescentes que están desanimados y andan por malos pasos. Muchos adolescentes sin ánimo, sin fuerza, sin ganas. Y muchas veces esa actitud nace porque se sienten solos, porque no tienen con quien hablar. Piensen los padres, piensen las madres: ¿hablan con sus hijos y sus hijas o están siempre ocupados, apurados?''.

''Y eso me recordó el testimonio que nos regaló Beatriz -prosiguió- Beatriz, vos dijiste: ''La lucha siempre ha sido difícil por la precariedad y la soledad''. ¿Cuántas veces te sentiste señalada, juzgada: ''esa''. Pensemos en toda la gente, todas las mujeres que pasan por lo que pasó Beatriz. La precariedad, la escasez, el no tener muchas veces lo mínimo nos puede desesperar... y más cuando tenemos hijos a cargo. La precariedad no sólo amenaza el estómago -y eso ya es decir mucho- sino que puede amenazar el alma, nos puede desmotivar, sacar fuerza y tentar con caminos o alternativas de aparente solución, pero que al final no solucionan nada... Existe una precariedad que puede ser muy peligrosa y que se nos puede ir colando sin darnos cuenta, es la precariedad que nace de la soledad y el aislamiento. Y el aislamiento siempre es un mal consejero''.

''La forma de combatir esta precariedad y aislamiento, que nos deja vulnerables a tantas aparentes soluciones se tiene que dar a diversos niveles -señaló- Una es por medio de legislaciones que protejan y garanticen los mínimos necesarios para que cada hogar y para que cada persona pueda desarrollarse por medio del estudio y un trabajo digno. Por otro lado, como bien lo resaltaba el testimonio de Humberto y Claudia, cuando nos decían que buscaban la manera de transmitir el amor de Dios que habían experimentado en el servicio y en la entrega a los demás. Leyes y compromiso personal son un buen binomio para romper la espiral de la precariedad. Y ustedes se animaron, y ustedes rezan, y ustedes están con Jesús, y ustedes están integrados en la vida de la Iglesia. Usaron una linda expresión: ''Comulgamos con el hermano débil, el enfermo, el necesitado, el preso''. Gracias, gracias''.

''Hoy en día vemos, y vivimos por distintos frentes, cómo la familia está siendo debilitada, cómo está siendo cuestionada. Cómo se cree que es un modelo que ya pasó y que no tiene espacio en nuestras sociedades y que, bajo la pretensión de modernidad, propician cada vez más un modelo basado en el aislamiento....Es cierto, vivir en familia no siempre es fácil muchas veces es doloroso y fatigoso, pero creo que se puede aplicar a la familia lo que más de una vez he referido a la Iglesia: prefiero una familia herida, que intenta todos los días conjugar el amor, a una familia y sociedad enferma por el encierro o la comodidad del miedo a amar. Prefiero una familia que una y otra vez intenta volver a empezar a una familia y sociedad narcisista y obsesionada por el lujo y el confort. ... Prefiero una familia con rostro cansado por la entrega a una familia con rostros maquillados, que no han sabido de ternura y compasión. Prefiero un hombre y una mujer, don Aniceto y señora, con el rostro arrugado por las luchas de todos los días, que después de más de 50 años se siguen queriendo, y ahí los tenemos''.
''Y, hablando de arrugas...recuerdo el testimonio de una gran actriz.. de cine latinoamericana...cuando comenzaba a mostrarse las arrugas de la cara y le aconsejaron un ''arreglo''.. para poder seguir trabajando bien, su respuesta fue muy clara: ''Estas arrugas me costaron mucho trabajo, mucho esfuerzo, mucho dolor y una vida plena, ni soñando las quiero tocar, son las huellas de mi historia''. Y siguió siendo una gran actriz. En el matrimonio pasa lo mismo. La vida matrimonial tiene que renovarse todos los días. Y como dije antes, prefiero familias arrugadas, con heridas, con cicatrices pero que sigan andando, porque esas heridas, esas cicatrices, esas arrugas son fruto de la fidelidad de un amor que no siempre les fue fácil. El amor no es fácil; no es fácil, no, pero es lo más lindo que un hombre y una mujer se pueden dar entre sí, el verdadero amor, para toda la vida''.

''Me han pedido que rezara por ustedes y quiero empezar a hacerlo ahora mismo. Ustedes, queridos mexicanos... corren con ventaja. Tienen a la madre: la Guadalupana. La Guadalupana quiso visitar estas tierras y esto nos da la certeza de tener su intercesión para que este sueño llamado familia no se pierda por la precariedad y la soledad. Ella es madre y está siempre dispuesta a defender nuestras familias, a defender nuestro futuro; está siempre dispuesta a ''echarle ganas'', dándonos a su Hijo. Por eso, los invito –como están, sin moverse mucho–, a tomarse de las manos y decirle juntos a Ella: Dios te salve María…''.

Después de que todo el estadio rezase, tomados de la mano el Ave María, el Papa agregó: ''Y no nos olvidemos de San José, calladito, trabajador, pero siempre al frente, siempre cuidando la familia. Gracias, que Dios los bendiga, y recen por mí. Y ahora -concluyó- los quiero invitar, en este marco de fiesta familiar, a que los matrimonios aquí presentes, en silencio, renueven sus promesas matrimoniales. Y los que están de novios, pidan la gracia de una familia fiel y llena de amor. En silencio, renovar las promesas matrimoniales y los novios pedir la gracia de una familia fiel y llena de amor''.

A última hora de la tarde Francisco regresó en avión a Ciudad de México desde donde hoy se desplazará a Morelia para celebrar la eucaristía con los sacerdotes, religiosas, religiosos, consagrados y seminaristas de esa ciudad y encontrar en la catedral a los rectores de varias universidades mexicanas y a los líderes de otras confesiones cristianas. La jornada del Papa concluirá con un encuentro con los jóvenes en el estadio Morelos y Pavón, acabado el cual regresará a Ciudad de México.





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