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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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lunes, 27 de febrero de 2012

EL MATRIMONIO, UNICO LUGAR DIGNO PARA GENERAR A LOS HIJOS



Ciudad del Vaticano, 25 febrero 2012 (VIS).-El Santo Padre recibió este sábado a los 200 científicos y miembros de la Pontificia Academia para la Vida que celebran estos días su XVIII Asamblea general. El tema que centra los trabajos, “Diagnóstico y terapia de la infertilidad”, en palabras del Papa, “posee un especial valor científico y expresa la posibilidad concreta de un diálogo fecundo entre la dimensión ética y la investigación biomédica”.

Benedicto XVI afirmó que “la investigación sobre el diagnóstico y la terapia representa el modo correcto de abordar la cuestión de la esterilidad, y es también el que respeta en mayor medida la humanidad integral de las personas implicadas. De hecho, la unión del hombre y la mujer en esa comunidad de amor y de vida que es el matrimonio constituye el único 'lugar' digno para llamar a la existencia a un nuevo ser humano, que es siempre un don”.

El Pontífice explicó que “la dignidad humana y cristiana de la procreación no consiste en un 'producto', sino en su ligazón con el acto conyugal, expresión del amor de los cónyuges, de su unión no solo biológica, sino también espiritual. (…) Por tanto, el legítimo deseo de ser padres de la pareja que se encuentra en una condición de infertilidad ha de encontrar, con la ayuda de la ciencia, una respuesta que respete plenamente su dignidad de personas y de esposos”. Sin embargo, el campo de la procreación humana parece estar dominado por “el cientificismo y la lógica del beneficio económico”, que a menudo llegan a “limitar otras áreas de investigación”.

El Papa recordó también que “la Iglesia presta mucha atención al sufrimiento de las parejas estériles, cuida de ellas y, precisamente por eso, alienta la investigación médica. Pero la ciencia no siempre es capaz de responder a los deseos de tantas parejas. Quisiera entonces recordar a los esposos que viven la condición de infertilidad que no por eso su vocación matrimonial queda frustrada. Los cónyuges, por su propia vocación bautismal y matrimonial, están siempre llamados a colaborar con Dios en la creación de una humanidad nueva. La vocación del amor, de hecho, es vocación al don de sí, y ésta es una posibilidad que ninguna condición orgánica puede impedir. Donde la ciencia no encuentra una respuesta, la respuesta que ilumina viene de Cristo”.

Benedicto XVI invitó a los científicos participantes en la Asamblea a continuar por el camino “de la ciencia intelectualmente honesta y fascinada por la búsqueda constante del bien del hombre”; y advirtió que “la indiferencia de la conciencia ante la verdad y el bien representa una peligrosa amenaza para un progreso científico auténtico”. Les exhortó también al diálogo con la fe, ya que “precisamente la matriz cultural creada por el cristianismo -enraizada en la afirmación de la existencia de la Verdad y de inteligibilidad de lo real a la luz de la suma Verdad- hizo posible en la Europa medieval el desarrollo del saber científico moderno, que en las culturas precedentes se había quedado sólo en germen”.


viernes, 2 de diciembre de 2011

A LOS TEOLOGOS: UNID FE Y RAZON PARA EVITAR LA VIOLENCIA POR MOTIVOS RELIGIOSOS


CIUDAD DEL VATICANO, 2 DIC 2011 (VIS).-El Santo Padre ha recibido hoy en audiencia a los participantes en la sesión plenaria anual de la Comisión Teológica Internacional, que acaba de concluir sus trabajos bajo la dirección de su presidente, el cardenal William Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

  El Pontífice se detuvo durante su discurso en los tres temas que la Comisión ha estudiado en los últimos años. Respecto al primero, la cuestión de Dios y la comprensión del monoteísmo, Benedicto XVI recordó que “detrás de la profesión cristiana del Dios único se encuentra la profesión de fe del pueblo de Israel”. Pero con la encarnación del Hijo en Jesucristo, “el monoteísmo del Dios único se ilumina con una luz completamente nueva: la luz trinitaria. Y en el misterio trinitario se ilumina también la fraternidad entre los hombres”. Por ello, la teología “puede ayudar a los creyentes a ser conscientes y a testimoniar que el monoteísmo trinitario nos muestra el verdadero rostro de Dios (…) y es fuente de paz personal y universal”.

  La Comisión ha estudiado también los criterios según los cuales una teología puede ser definida “católica”. A este respecto, el Papa explicó que “el punto de partida de toda teología cristiana es la acogida personal del Verbo hecho hombre, la escucha de la Palabra de Dios en la Sagrada Escritura”. Sin embargo, la historia de la Iglesia muestra que “el reconocimiento de este punto de partida no basta para asegurar la unidad de la fe. Cada lectura de la Biblia se coloca necesariamente en un contexto dado, y el único contexto en el cual el creyente puede estar en plena comunión con Cristo es la Iglesia y su Tradición viva”.

  La teología católica debe seguir prestando una atención especial a la unión entre fe y razón, como ha venido haciendo a lo largo de su historia. Ello es hoy más necesario que nunca, dijo el Pontífice, tanto para armonizar las diversas ciencias como “para evitar las desviaciones violentas de una religiosidad que se opone a la razón y de una razón que se opone a la religión”.

  En tercer lugar, la Comisión ha estudiado la relación entre la doctrina social de la Iglesia y el conjunto de la doctrina cristiana. Benedicto XVI reiteró que “el compromiso social de la Iglesia no es tan sólo algo humano, ni se resume en una teoría social. La transformación de la sociedad realizada por los cristianos a través de los siglos es una respuesta a la venida al mundo del Hijo de Dios. (…) Los discípulos de Cristo Redentor saben que sin la atención al otro, el perdón y el amor incluso por los enemigos, ninguna comunidad humana puede vivir en paz. (…) En la necesaria colaboración a favor del bien común, también con quien no comparte nuestra fe, debemos hacer presentes los verdaderos y profundos motivos religiosos de nuestro compromiso social (…) Así, quien perciba los fundamentos de la actuación social cristiana podrá encontrar un estímulo para tomar en consideración la fe en Jesucristo”.

  Para finalizar, el Papa afirmó que la Iglesia tiene gran necesidad de la reflexión de los teólogos sobre “el misterio del Dios de Jesucristo y de su Iglesia. Sin una sana y vigorosa reflexión teológica, la Iglesia correría el riesgo de no expresar plenamente la armonía entre fe y razón”.
AC/                                                                                                  VIS 20111202 (570)

lunes, 14 de noviembre de 2011

ESTAMINALES: NO SE PUEDE DESTRUIR UNA VIDA PARA SALVAR OTRA



CIUDAD DEL VATICANO, 12 NOV 2011 (VIS).-El Santo Padre recibió el sábado, día 12, a 250 participantes en el congreso internacional "Adult Stem Cells: Science and the future of Man and Culture", promovido por el Pontificio Consejo para la Cultura en colaboración con la fundación norteamericana "Stem for life". Durante tres días, estos expertos han estudiado el uso de células estaminales adultas en medicina tanto desde una perspectiva científica, como desde el punto de vistas de sus implicaciones culturales, éticas y antropológicas.

  Ofrecemos a continuación algunos extractos del discurso de Benedicto XVI:

  “Los seres humanos están dotados de un alma inmortal y creados a imagen y semejanza de Dios; por ello, hay dimensiones de la existencia humana que permanecen más allá de los límites de lo que las ciencias naturales son competentes para determinar. Si se traspasan estos límites, existe un serio riesgo de que la dignidad única y la inviolabilidad de la vida humana sean subordinadas a consideraciones puramente utilitaristas. Por el contrario, si se respetan estos límites, la ciencia puede contribuir  de de forma destacable a la promoción y salvaguardia de la dignidad del hombre”.

  “En este sentido, los beneficios potenciales de la investigación sobre células estaminales adultas son considerables, ya que se abren posibilidades de curación de enfermedades degenerativas crónicas mediante la reparación de los tejidos dañados (…) La mejora que estas terapias prometen constituye un importante paso adelante para la ciencia médica, y da nueva esperanza a los enfermos que sufren y sus familias. Por esta razón, la Iglesia alienta naturalmente a quienes desarrollan o apoyan este tipo de investigación, siempre a condición de que sea llevada a cabo con el debido respeto al bien integral de la persona humana y al bien común de la sociedad”.

  “Esta consideración es de la mayor importancia. La mentalidad pragmática que a menudo influencia la toma de decisiones en el mundo de hoy está demasiado inclinada a sancionar cualquier medio disponible para obtener el fin deseado, a pesar de la amplia evidencia de las desastrosas consecuencias de este modo de pensar. Cuando el fin es tan deseable como el descubrimiento de una cura para las enfermedades degenerativas, es tentador para científicos y políticos dejar de lado las objeciones éticas y seguir adelante con cualquier investigación que parezca ofrecer alguna posibilidad de avance. Quienes defienden la investigación con células estaminales de embriones con la esperanza de alcanzar este resultado, cometen el grave error de negar el derecho inalienable a la vida de todo ser humano, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. La destrucción de incluso una sola vida humana no puede nunca justificarse en términos del beneficio que podría reportar a otra”.

  “Sin embargo, en general, este tipo de problemas éticos no surgen cuando las células estaminales se toman de tejidos de un organismo adulto, o de la sangre del cordón umbilical en el momento del nacimiento”. 

  “El diálogo entre ciencia y ética es de la mayor importancia para asegurar que los avances médicos nunca se realicen a un costo humano inaceptable. La Iglesia contribuye a este diálogo ayudando a formar las conciencias de acuerdo con la recta razón y a la luz de la verdad revelada. Con ello no trata de impedir el progreso científico, sino, por el contrario, intenta guiarlo en una dirección verdaderamente fructífera y beneficiosa para la humanidad (…) en especial para los más débiles y vulnerables”.

  “Cuando reclama atención hacia las necesidades de los indefensos, la Iglesia piensa no sólo en los no nacidos, sino también en aquéllos que no pueden acceder fácilmente a tratamientos médicos costosos. (…) La justicia demanda que se realicen todos los esfuerzos posibles para poner los frutos de la investigación científica a disposición de quienes puedan beneficiarse de ellos, independientemente de sus medios económicos. (…) Aquí, la Iglesia puede ofrecer asistencia concreta a través de su extenso apostolado de cuidado de la salud, activo en numerosos países de todo el globo y dirigido con especial solicitud a las necesidades de los más pobres del mundo”. (…)

  “Rezo para que vuestra labor de investigación sobre células estaminales adultas traiga grandes bendiciones para el futuro de la humanidad”.
AC/                           VIS 20111114 (700)

domingo, 7 de noviembre de 2010

EUROPA DEBE ABRIRSE A LA TRASCENDENCIA Y LA FRATERNIDAD CON OTROS CONTINENTES

CIUDAD DEL VATICANO, 6 NOV 2010 (VIS).-Benedicto XVI celebró a las 16,30 la Santa Misa con motivo del Jubileo Compostelano, en la Plaza del Obradoiro, así llamada porque allí se encontraban los talleres de los cortadores de piedra para la catedral. La plaza tiene cabida para 8.000 personas. El resto pudo ver la celebración eucarística, a la que asistieron los Príncipes de Asturias, a través de pantallas colocadas en las cercanías.

miércoles, 23 de junio de 2010

LA "SUMMA THEOLOGIAE", OBRA CUMBRE DE SANTO TOMAS

CIUDAD DEL VATICANO, 23 JUN 2010 (VIS).-En la audiencia general de hoy, celebrada en el Aula Pablo VI, el Papa dedicó la tercera y última catequesis a Santo Tomás de Aquino

  Hablando de la obra cumbre del Doctor Angélico,  la "Summa Theologiae", el Papa explicó que contiene 512 cuestiones y 2.669 artículos. En ella, el santo expone de manera "precisa, clara y pertinente" las verdades de fe que brotan de las Sagradas Escrituras y de las enseñanzas de los Padres de la Iglesia, sobre todo de San Agustín. (...) Este esfuerzo de la mente humana -recuerda el Aquinate con su misma vida- es siempre iluminado por la oración, por la luz que viene del Alto". 

  "En la "Summa", Santo Tomás parte de que Dios existe en tres modos diversos: En sí mismo, es el principio y el fin de todo, y todas las criaturas proceden y depende de Él. Segundo: Dios se hace presente a través de la gracia en la vida y en la actividad del cristiano, de los santos. Y el tercero y último: Dios está presente de manera especial en la Persona de Cristo y en los Sacramentos, que derivan de su misión redentora".

  Benedicto XVI señaló que "Santo Tomás se detiene de modo especial en el misterio de la Eucaristía, por el que tenía una gran devoción". En este contexto, alentó a "enamorarse de este sacramento, siguiendo el ejemplo de los santos. ¡Participemos en la Santa Misa -dijo- con recogimiento, para obtener frutos espirituales, nutrámonos del Cuerpo y de la Sangre del Señor para estar constantemente alimentados por la gracia divina! Transcurramos frecuentemente tiempo en compañía del Santísimo Sacramento".

  "Lo que Santo Tomás ilustró con rigor científico en sus principales obras teológicas como la "Summa Theologiae" -continuó-, lo expuso también en su predicación", cuyo contenido "corresponde casi en su totalidad a la estructura del Catecismo de la Iglesia Católica. De hecho, en la catequesis y la predicación, en un momento como el nuestro de renovado compromiso en la evangelización, no deberían faltar nunca estos temas fundamentales: es decir, lo que creemos, el símbolo de la fe; lo que rezamos, el Padrenuestro y el Ave María, y lo que vivimos como nos enseña la revelación bíblica, y  la ley del amor de Dios y del prójimo y los diez Mandamientos". 

  El Papa recordó que Santo Tomás, "en su opúsculo sobre el Símbolo de los Apóstoles, explica el valor de la fe. A través de ella, dice, el alma se une a Dios; (...) la vida recibe una orientación segura, y nosotros superamos fácilmente las tentaciones. A quien objeta que la fe es algo obtuso, porque hace creer en algo que no se puede experimentar con los sentidos, Santo Tomás ofrece una respuesta muy completa, y recuerda que ésta es una duda inconsistente, porque la inteligencia humana es limitada y no puede conocer todo". 

  "Sólo si pudiéramos conocer perfectamente todas las cosas visibles e invisibles sería una auténtica falta de sentido aceptar verdades por pura fe. Por otra parte, es imposible vivir, observa Santo Tomás, sin fiarse de la experiencia de los demás donde el conocimiento personal no llega. Por tanto, es razonable tener fe en Dios que se revela y en el testimonio de los Apóstoles".

  Refiriéndose al artículo del "Símbolo sobre la Encarnación del Verbo divino", Santo Tomás, afirmó el Papa, dice que "la fe cristiana, considerando el misterio de la Encarnación, se refuerza, la esperanza se eleva con más confianza al pensamiento de que el Hijo de Dios vino entre nosotros, como uno de nosotros, para comunicar a los hombres la propia divinidad; la caridad se reaviva, porque no existe un signo más evidente del amor de Dios por nosotros que ver al Creador del universo hacerse criatura".

  "Santo Tomás, como todos los santos -terminó-, fue un gran devoto de la Virgen. La definió con un título estupendo: "Triclinium totius Trinitatis", triclinio, es decir, lugar donde la Trinidad encuentra su descanso, ya que, con motivo de la Encarnación, en ninguna criatura como en Ella, las tres Personas divinas inhabitan y se complacen y alegran por vivir en su alma llena de gracia. Por su intercesión podemos conseguir cualquier ayuda".
AG/         VIS 20100623 (700)

miércoles, 16 de junio de 2010

TOMAS DE AQUINO: INTERRELACION DE FILOSOFIA Y TEOLOGIA

CIUDAD DEL VATICANO, 16 JUN 2010 (VIS).-En la catequesis de la audiencia general de los miércoles, Benedicto XVI continuó presentando la figura de Santo Tomás de Aquino, “un teólogo de tanta valía que el estudio de su pensamiento fue especialmente recomendado por el Concilio Vaticano II” y “al que el Papa León XIII declaró en 1880 Patrono de las Escuelas y Universidades Católicas”.

Tomás de Aquino se centra en la distinción entre filosofía y teología, porque en su época, a la luz por una parte de la filosofía aristotélica y platónica y por otra de la elaborada por los Padres de la Iglesia, “la cuestión acuciante era -dijo el Papa- si el mundo de la racionalidad, la filosofía pensada sin Cristo y el mundo de la fe eran compatibles o se excluían”.

“Tomás -explicó el Santo Padre- estaba firmemente convencido de su compatibilidad, más aún de que la filosofía elaborada sin conocer a Cristo esperaba casi la luz de Jesús para ser completa. Esta fue la novedad de Tomás, que determina su camino de pensador: Mostrar la independencia de la filosofía y teología y al mismo tiempo su relación.”

Para el “Doctor Angélico”, “la fe consolida, integra e ilumina el patrimonio de verdad que la razón humana adquiere. La confianza que Santo Tomás concede a estos dos instrumentos de conocimiento -la fe y la razón- se remonta a la convicción de que ambos provienen de la única fuente de toda verdad, el Logos divino, que opera tanto en el ámbito de la creación como en el de la redención”.

Una vez establecido este principio de la razón y la fe, Santo Tomás precisa que se avalen de procesos cognitivos diversos: “La razón acepta una verdad en virtud de su evidencia intrínseca, mediata o inmediata, la fe, en cambio, acepta una verdad sobre la base de la Palabra de Dios revelada”.

“Esta distinción garantiza la autonomía sea de las ciencias humanas que de las ciencias teológicas. Sin embargo, esto no equivale a una separación, sino que implica más bien la cooperación recíproca. La fe, de hecho, protege a la razón de toda tentación de desconfianza en su capacidad y la estimula a abrirse a horizontes cada vez más amplios”.

Por otra parte, “la razón con sus medios puede hacer algo importante para la fe, prestándole un tripe servicio que Santo Tomás resume así: “Demostrar los fundamentos de la fe, explicar mediante semejanzas las verdades de la fe, rechazar las objeciones que se plantean en contra de la fe. Toda la historia de la teología es, después de todo, el ejercicio de este esfuerzo de inteligencia, que demuestra la inteligibilidad de la fe, su articulación y armonía interior, su racionalidad y su capacidad para promover el bien del hombre”.

“La exactitud de los razonamientos teológicos y su significado cognitivo real se basan en el valor del lenguaje teológico, que es, según Santo Tomás, sobre todo un lenguaje de la analogía”. La analogía reconoce en el mundo creado y en Dios perfecciones comunes y Tomás fundamenta su doctrina de la analogía, “además que con argumentos filosóficos, con el hecho de que con la Revelación Dios mismo ha hablado y por ello nos ha autorizado a hablar de Èl”.

El Papa resaltó la importancia de esta doctrina, que “nos ayuda a superar algunas objeciones del ateísmo contemporáneo, que niega que el lenguaje religioso tenga un sentido objetivo, y argumenta en cambio que sólo tiene un valor subjetivo o emocional. (...) A la luz de las enseñanzas de Santo Tomás, la teología afirma que aunque el lenguaje es limitado, tiene un significado religioso, como una flecha que apunta a la realidad que eso significa”.

También su teología moral resulta de gran actualidad, cuando afirma que “las virtudes humanas, teologales y morales están arraigadas en la naturaleza humana” y que “la gracia divina acompaña, apoya y fomenta el compromiso ético, pero, de acuerdo con Santo Tomás, de por sí todos los hombres, creyentes y no creyentes, están llamados a reconocer las exigencias de la naturaleza humana, que se expresan en la ley natural y a inspirarse en ella a la hora de formular leyes positivas, es decir las emanadas por las autoridades civiles y políticas para regular la convivencia humana”.

“Cuando se niegan la ley natural y las responsabilidades que conlleva -dijo el Santo Padre- se abre trágicamente el camino al relativismo ético en el ámbito individual y al totalitarismo del Estado en ámbito político. La defensa de los derechos humanos universales y la afirmación del valor absoluto de la dignidad humana se basan en un fundamento ¿No es la ley natural ese fundamento, con los valores no negociables que indica?”.

“Tomás -concluyó el pontífice- nos ofrece un concepto de la razón humana amplio y confiado: amplio porque no se limita al espacio de la denominada razón empírico-científica, sino abierto a todo el ser y por lo tanto a las cuestiones fundamentales e irrenunciables de la vida humana; confiado porque la razón humana, sobre todo si acoge la inspiración de la fe cristiana, es promotora de una civilización que reconoce la dignidad de la persona, la inviolabilidad de sus derechos y la convicción de sus deberes”.
AG/ VIS 20100616 (880)

martes, 25 de mayo de 2010

INICIATIVA CONJUNTA DE NEOSTEM INC. Y PONTIFICIO CONSEJO CULTURA

CIUDAD DEL VATICANO, 25 MAY 2010 (VIS).-La sociedad biofarmaceútica NeoStem Inc. y el Pontificio Consejo de la Cultura anunciaron hoy una iniciativa conjunta -que se llevará a cabo a través de dos organizaciones con fines caritativos dependientes de una y otro- cuyo objetivo es ampliar la investigación y sensibilizar a la opinión pública sobre las terapias con células estaminales adultas, según informa un comunicado publicado hoy.

Stem for Life Foundation, de la NeoStem Inc., se ha creado para sensibilizar sobre la posibilidad del uso de células estaminales adultas en el tratamiento de enfermedades, mientras que STOQ International (Science, Theology and the the Ontological Quest), dependiente del Pontificio Consejo de la Cultura, trabajará para fomentar la investigación de ese tipo de células, explorar su aplicación clínica en el ámbito de la medicina regenerativa y analizar la importancia cultural de esa investigación, sobre todo de sus repercusiones en materias teológicas y éticas.

La colaboración de NeoStem Inc. y del Pontificio Consejo de la Cultura se centrará en el desarrollo de programas educativos, publicaciones y cursos académicos con un enfoque interdisciplinario en las facultades de teología y filosofía, además de las dedicadas a la bioética, en todo el mundo. Una de las iniciativas será una conferencia internacional en el Vaticano sobre la investigación de células estaminales adultas -incluida la tecnología VSELTm (caracterizada por el empleo de diminutas células estaminales, parecidas a las de los embriones)-, centrada en la presentación de investigaciones médicas y en las implicaciones teológicas y filosóficas de los progresos científicos.
CON-CU/ VIS 20100525 (260)

lunes, 15 de febrero de 2010

BIOETICA: DIGNIDAD HUMANA Y LEY MORAL NATURAL


CIUDAD DEL VATICANO, 13 FEB 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió esta mañana en audiencia a los miembros de la Pontificia Academia para la Vida, presidida por el arzobispo Rino Fisichella, reunidos con ocasión de la Asamblea Plenaria de ese organismo.

  "La problemática relacionada con el tema de la bioética -dijo el Papa- (...) sitúa en primer plano la cuestión antropológica", que atañe "de forma decisiva a la vida humana en su tensión perenne entre inmanencia y trascendencia y asume gran relieve para la cultura de las generaciones futuras".

  Por ello, agregó el Santo Padre, "es necesario poner en marcha un proyecto pedagógico integral que permita afrontar temáticas como esa con una visión positiva, equilibrada y constructiva, sobre todo en la relación entre fe y razón".

  "Las cuestiones de bioética ponen a menudo en primer plano la llamada a la dignidad de la persona, un principio fundamental que la fe en Jesucristo (...) ha defendido siempre, sobre todo cuando se deja de lado con los sujetos más simples e indefensos. (...) También la bioética, como toda disciplina, necesita un enfoque capaz de garantizar una lectura coherente de las cuestiones éticas que, inevitablemente, brotan ante posibles conflictos de interpretación. En ese espacio se abre la llamada normativa a la ley moral natural".

  "El reconocimiento de la dignidad humana, en cuanto derecho inalienable -afirmó Benedicto XVI- encuentra su primer fundamento en la ley no escrita por la mano del hombre, sino grabada por Dios Creador en el corazón de toda persona, que todo orden jurídico está llamado a reconocer como inviolable y toda persona está llamada a respetar y promover. Sin el principio fundador de la dignidad humana sería arduo encontrar una fuente para los derechos de la persona e imposible llegar a un juicio ético ante las conquistas de la ciencia que intervienen directamente en la vida humana".

  "Cuando se invoca el respeto por la dignidad de la persona -advirtió- es fundamental que éste sea pleno, total y sin vínculos, excepto el de reconocer que nos encontramos siempre ante una vida humana. Efectivamente, la vida humana atraviesa un desarrollo propio y el horizonte de investigación de la ciencia y la bioética está abierto, pero es necesario reafirmar que cuando se trata de ámbitos relativos al ser humano, los científicos no pueden pensar jamás que tienen entre las manos solo materia inanimada y manipulable. Desde el primer instante, la vida del ser humano se caracterizada por ser vida humana y por ello portadora, siempre, en cualquier lugar y a pesar de todo, de dignidad propia".

  "Conjugar bioética y ley moral natural permite verificar mejor el aspecto necesario e ineludible de la dignidad que posee intrínsecamente la vida humana desde su primer instante hasta su final natural".

  El Papa afirmó que "hay que asumir un compromiso en los diferentes ámbitos de la sociedad y de la cultura para que la vida humana sea reconocida siempre como sujeto inalienable de derecho y nunca como objeto sometido al arbitrio del más fuerte". En este contexto señaló que "la historia ha demostrado qué peligroso y nocivo resulta que un Estado legisle sobre cuestiones que afectan a la persona y a la sociedad, pretendiendo ser fuente de principio y de la ética".

  "La ley moral natural (...) ofrece al legislador la garantía para un auténtico respeto de la persona y de toda la creación. Es la fuente catalizadora de consenso entre personas de culturas y religiones diferentes y permite superar las diferencias, porque -terminó- afirma la existencia de un orden impreso por el Creador en la naturaleza y reconocido como instancia de verdadero juicio ético-racional para perseguir el bien y evitar el mal".
AC/BIOETICA:LEY MORAL NATURAL/ACAD-V            VIS 20100215 (600)


martes, 9 de febrero de 2010

CONGRESO TEOLOGICO INTERNACIONAL EL 11 Y 12 DE MARZO


CIUDAD DEL VATICANO, 9 FEB 2010 (VIS).-El 11 y 12 de marzo próximos se celebrará, en el marco del Año Sacerdotal, un Congreso Teológico Internacional en la Pontificia Universidad Lateranense, sobre el tema: "Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote".

  Al congreso, se lee en un comunicado de la Congregación para el Clero, promotora del evento, "están invitados principalmente los obispos Presidentes de las Comisiones para el Clero, los Supremos Moderadores de los Institutos y de las Asociaciones Clericales, los formadores del clero y los mismos sacerdotes, primeros y principales responsables de la propia formación permanente".

  De las tres sesiones del congreso, dos estarán dedicadas a la identidad sacerdotal y a la relación con la cultura contemporánea y una a la liturgia y al celibato. Además del cardenal Cláudio Hummes, O.F.M. y del arzobispo Mauro Piacenza, respectivamente prefecto y secretario de la Congregación para el Clero, intervendrán los cardenales Zenon Grocholewski, prefecto de la Congregación para la Educación Católica; William J. Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y Franc Rodé, C.M., prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

  Entres los ponentes se encuentran los cardenales Carlo Caffarra, arzobispo de Bolonia (Italia); Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; los arzobispos Leo Burke, prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica y Willem Eijk, de Utrecht y primado de Holanda; y los obispos Filippo Santoro, de Petrópolis (Brasil); Gerhard Müller, de Regensburg (Alemania) y Francesco Moraglia, de La Spezia-Sarzana-Brugnato (Italia).

  Está previsto que el viernes 12 de marzo, Benedicto XVI reciba en audiencia a los participantes en el congreso.
CPC/CONGRESO TEOLOGICO/...                        VIS 20100209 (290)



martes, 26 de enero de 2010

ACADEMIAS PONTIFICIAS ABIERTAS A LOS NUEVOS SABERES


CIUDAD DEL VATICANO, 26 ENE 2010 (VIS).-Esta mañana, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, tuvo lugar la conferencia de presentación de "Las Academias  Pontificias para un nuevo humanismo cristiano. Audiencia especial del Santo Padre a las Academias Pontificias (28 enero) y sesión pública de las Academias Pontificias (27 enero).

  Intervinieron en el acto el arzobispo Gianfranco Ravasi, Presidente del Pontificio Consejo de la Cultura y de la Coordinación de las Academias Pontificias y monseñor Pasquale Iacobone, oficial en el mismo dicasterio y delegado de Coordinación de las Academias Pontificias.

  El Consejo de Coordinación de las Academias Pontificias fue creado por Juan Pablo II en 1995 y está formado por los presidentes de las siguientes academias: Academia de Santo Tomás de Aquino, la Academia de Teología, la Academia de la Inmaculada, la Academia Mariana Internacional, la Academia de Bellas Artes y Letras de los Virtuosos del Panteón, la Academia Romana de Arqueología y la Academia "Cultorum Martyrum". 

  Una vez al año se organiza una sesión pública conjunta de las Academias Pontificias sobre un tema de actualidad. La de este año, que hace el número catorce, corre a cargo de las Pontificias Academias Santo Tomás de Aquino y de Teología y está dedicada a "La formación teológica del presbítero". Durante el acto se entrega el Premio de las Academias Pontificias que el Santo Padre atribuye a jóvenes investigadores, artistas o instituciones que se hayan distinguido en la promoción del humanismo cristiano. Este año el galardonado es el teólogo americano John Mortensen, que se doctoró en 2006 en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma) con una tesis sobre "La Analogía en Santo Tomás".

  En su intervención, el arzobispo Ravasi recordó que las Academias Pontificias desarrollan su actividad en tres ámbitos: teológico, recuperación de las raíces cristianas, sobre todo la de época romana y cultural.

  El presidente del Pontificio Consejo de la Cultura señaló asimismo que uno de los objetivos de la sesión pública era dar a conocer la muchas veces "ignota actividad" de las Academias, a las que definió "pequeños mundos de investigación, a veces de altísima calidad". La sesión sirve también para que los trabajos de esos entes salgan de sus muros y se difundan, haciendo de ellos no solo gloriosos vestigios del pasado, sino instituciones que se confrontan con los nuevos saberes. En ese sentido, notó que la concesión del premio de este año a un laico con familia es una señal de la apertura de la investigación teológica, que no puede reservarse solamente al clero.

  Por su parte, monseñor Iacobone explicó que era la primera vez que Benedicto XVI concedía audiencia a las Pontificias Academias, y recordó que los años 2009 y 2010 son muy significativos para algunas de ellas, como la Academia Romana de Arqueología,  fundada hace doscientos años (1810), la de Santo Tomás de Aquino, que en 2009 celebró su 130 aniversario y la Academia Mariana Internacional, que recibió hace 50 años el título de pontificia.
OP/ACADEMIAS PONTIFICIAS/RAVASI:IACOBONE            VIS 20100126 (490)


jueves, 7 de enero de 2010

SINTONÍA ENTRE RAZÓN Y FE, CIENCIA Y REVELACIÓN


CIUDAD DEL VATICANO, 6 ENE 2010 (VIS).-Después de la misa celebrada esta mañana en la basílica vaticana, el Papa se asomó al mediodía a la ventana de su estudio que da a la Plaza de San Pedro para rezar el Ángelus con miles de personas allí congregadas.

  Recordando que hoy celebramos "la gran fiesta de la Epifanía, el misterio de la Manifestación del Señor a todas las gentes, representadas por los Magos, venidos de Oriente para adorar al Rey de los Judíos", el Santo Padre dijo que "la estrella y las Sagradas Escrituras fueron las dos luces que guiaron el camino de los Magos, los cuales aparecen como modelos de los auténticos buscadores de la verdad".

  Los Magos, continuó, "eran hombres de ciencia en un sentido amplio, que observaban el cosmos considerándolo casi un gran libro lleno de signos y de mensajes divinos para el hombre. Su saber, por tanto, lejos de considerarse autosuficiente, estaba abierto a ulteriores revelaciones y llamadas divinas".

  Benedicto XVI subrayó que "el itinerario de búsqueda culminó cuando se encontraron ante "el niño con María su madre". Dice el Evangelio que "postrándose le adoraron". Podrían haberse quedado desilusionados, es más, escandalizados. En cambio, como verdaderos sabios, se abrieron al misterio que se manifiesta de modo sorprendente; y con sus dones simbólicos demostraron que reconocían en Jesús al Rey y al Hijo de Dios. Precisamente en ese gesto se cumplen los oráculos mesiánicos que anuncian el homenaje de las naciones al Dios de Israel".

  "Un último detalle confirma, en los Magos, la unidad entre inteligencia y fe: es el hecho de que "después de recibir en sueños aviso de no volver a Herodes, regresaron a su país por otro camino". Hubiera sido natural volver a Jerusalén, al palacio de Herodes y al Templo, para proclamar su descubrimiento. En cambio, los Magos, que han elegido como su soberano al Niño, lo custodian según el estilo de María, o mejor, de Dios mismo, y tal y como habían aparecido, desaparecieron en el silencio, satisfechos, pero también cambiados tras el encuentro con la Verdad. Habían descubierto un nuevo rostro de Dios, una nueva realeza: la del amor".

  El Papa pidió a la Virgen María, "modelo de verdadera sabiduría, que nos ayude a ser auténticos buscadores de la verdad de Dios, capaces de vivir siempre la profunda sintonía que hay entre razón y fe, entre ciencia y revelación".

  Después de la oración mariana, el Santo Padre felicitó a "los hermanos y hermanas de las Iglesias Orientales que mañana celebran la Santa Navidad" y pidió que "el misterio de la luz sea fuente de alegría y de paz para cada familia y comunidad".

  A continuación, recordó que en la solemnidad de la Epifanía se celebra la Jornada Misionera de los niños, cuyo lema este año es: "Los niños ayudan a los niños".

  "Promovida por el Venerable Papa Pío XII en 1950, esta iniciativa educa a los niños a formarse una mentalidad abierta al mundo y a ser solidarios con sus coetáneos más pobres". En este contexto, saludó "con afecto a todos los pequeños misioneros presentes en los cinco continentes" y les animó a "ser siempre testigos de Jesús y anunciadores de su Evangelio".
ANG/EPIFANIA/...                                VIS 20100107 (540)


miércoles, 9 de diciembre de 2009

RUPERTO DE DEUTZ: ESTUDIO RACIONAL FE Y CONTEMPLACION


CIUDAD DEL VATICANO, 9 DIC 2009 (VIS).-En la audiencia general de este miércoles, celebrada en el Aula Pablo VI, el Papa habló sobre otro monje del siglo XII: Ruperto de Deutz, originario de esta ciudad cercana a Colonia, sede de un famoso monasterio.

  El Santo Padre explicó que desde joven, Ruperto manifestó su amor por la vida monástica y su adhesión total a la Sede de Pedro. Fue nombrado abad de Deutz en 1120 y murió en 1129. "Nos enseña que cuando surgen controversias en la Iglesia, la referencia al ministerio petrino garantiza fidelidad a la sana doctrina y otorga serenidad y libertad interior".

  Recordando las numerosas obras de Ruperto, "que todavía hoy -aseguró- suscitan un enorme interés", Benedicto XVI subrayó que "intervino con determinación" en algunas discusiones teológicas, como por ejemplo en la "defensa de la presencia real de Cristo en la Eucaristía". En este contexto, el Papa advirtió del peligro "de reducir el realismo eucarístico, considerándolo solo un rito de comunión, de socialización, que lleva a que olvidemos muy fácilmente que Cristo resucitado, con su cuerpo resucitado, está presente realmente, y se entrega en nuestras manos para incorporarnos a su cuerpo inmortal y guiarnos a la vida nueva. (…) ¡Es un misterio que hay que adorar y amar siempre de nuevo!", exclamó.

  El Santo Padre se refirió a otra "controversia" en la que intervino el abad de Deutz; "el problema de la conciliación de la bondad y de la omnipotencia de Dios con la existencia del mal. (…) El abad parte de la bondad de Dios, de la verdad de que Dios es sumamente bueno y no puede sino querer el bien. Individua el origen del mal en el ser humano y en el uso erróneo de la libertad".

  Ruperto, añadió el Papa, "sostiene que la Encarnación, evento central de toda la historia, estaba prevista desde toda la eternidad, independientemente del pecado del hombre, para que toda la creación pudiese alabar a Dios Padre y amarlo como una única familia congregada alrededor de Cristo".

  Benedicto XVI señaló que Ruperto "es el primer escritor que identificó a la esposa del Cántico de los Cánticos con María Santísima. Así, con su comentario a este libro de la Escritura se revela una especie de "summa" mariológica, en la que se presentan los privilegios y las virtudes excelentes de María. (…) Unió su doctrina mariológica a la doctrina eclesiológica; vio en María Santísima a la parte más santa de la Iglesia entera", y esto tuvo su eco en el Concilio Vaticano II, con la proclamación solemne de María Madre de la Iglesia.

  Ruperto de Deutz, terminó, "como todos los representantes de la teología monástica, supo conjugar el estudio racional de los misterios de la fe con la oración y la contemplación, considerada como la cumbre de todo conocimiento de Dios".
AG/RUPERTO DE DEUTZ/…                            VIS 20091209 (470)


martes, 7 de julio de 2009

SINTESIS DE LA ENCICLICA "CARITAS IN VERITATE"


CIUDAD DEL VATICANO, 7 JUL 2009 (VIS).-Sigue la síntesis facilitada por la Oficina de Prensa de la Santa Sede de la nueva encíclica de Benedicto XVI, "Caritas in veritate": La Caridad en la verdad, sobre el desarrollo humano integral en la caridad y en la verdad .

  La Encíclica, publicada hoy, consta de una introducción, seis capítulos y una conclusión y  está fechada el 29 de junio de 2009, solemnidad de San Pedro y San Pablo.

  "En la Introducción -explica la síntesis- el Papa recuerda que la caridad es "la vía maestra de la doctrina social de la Iglesia". Por otra parte, dado el "riesgo de ser mal entendida o excluida de la ética vivida" advierte de que  "un cristianismo de caridad sin verdad se puede confundir fácilmente con una reserva de buenos sentimientos, provechosos para la convivencia social, pero marginales".

  "El desarrollo (…) necesita esta verdad", escribe Benedicto XVI y analiza "dos  criterios orientadores de la acción moral: la justicia y el bien común. (…) Todo cristiano está llamado a esta caridad, según su vocación y sus posibilidades de incidir en la polis. Ésta es la vía institucional del vivir social".

  El primer capítulo está dedicado al "Mensaje de la "Populorum progressio" de Pablo VI que "reafirmó la importancia imprescindible del Evangelio para la construcción de la sociedad según  libertad y  justicia". "La fe cristiana -escribe Benedicto XVI- se ocupa del desarrollo no apoyándose en privilegios o posiciones de poder (…) sino solo en  Cristo". El pontífice evidencia que "las causas del subdesarrollo no son principalmente de orden material". Están ante todo en la voluntad, el pensamiento y todavía más "en la falta de fraternidad entre los hombres y los pueblos".

  "El  desarrollo humano en nuestro tiempo" es el tema del segundo capítulo. "El objetivo exclusivo del beneficio, cuando es obtenido mal y sin el bien común como fin último -reitera  el Papa- corre el riesgo de destruir riqueza y crear pobreza" Y enumera algunas distorsiones del desarrollo: una actividad financiera "en buena parte especulativa", los flujos migratorios "frecuentemente provocados y después no gestionados adecuadamente o la explotación sin reglas de los recursos de la tierra". Frente a esos problemas ligados entre sí, el Papa invoca "una nueva síntesis humanista", constatando después que "el cuadro del desarrollo se despliega en múltiples ámbitos: (…) crece la riqueza mundial en términos absolutos, pero aumentan también las desigualdades (…) y nacen nuevas pobrezas".

  "En el plano cultural -prosigue- (…) las posibilidades de interacción" han dado lugar a  "nuevas perspectivas de diálogo", (…)  pero hay un doble riesgo".  En primer lugar "un eclecticismo cultural" donde las culturas se consideran "sustancialmente equivalentes". El peligro opuesto es el de "rebajar la cultura y homologar los (…) estilos de vida". Benedicto XVI recuerda "el escándalo del hambre" y auspicia "una ecuánime reforma agraria en los países en desarrollo".

  Asimismo, el pontífice evidencia que el respeto por la vida "en modo alguno puede separarse de las cuestiones relacionadas con el  desarrollo de los pueblos" y afirma que "cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida acaba por no encontrar la motivación y la energía necesarias para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre".

  Otro aspecto ligado al desarrollo es el "derecho a la libertad religiosa. La violencia - escribe el Papa-, frena el desarrollo auténtico" y esto "ocurre especialmente con el terrorismo de inspiración  fundamentalista".

  "Fraternidad, desarrollo económico y sociedad civil" es el tema del tercer capítulo, que se abre con un elogio de la experiencia del don,  no reconocida a menudo, "debido a  una visión de la existencia que antepone a todo la productividad y la utilidad. (…) El desarrollo, (…) si quiere ser auténticamente humano, necesita en cambio dar espacio al principio de gratuidad", y por cuanto se refiere al mercado la lógica mercantil, ésta  debe estar "ordenada a la consecución del bien común, que es responsabilidad sobre todo de la comunidad política".

  Retomando la encíclica "Centesimus annus" indica "la necesidad de un sistema basado en tres instancias: el mercado, el Estado y la sociedad civil" y espera en "una civilización de la economía". Hacen falta "formas de economía solidaria" y "tanto el mercado como la política tienen necesidad de personas abiertas al don recíproco".

  El capítulo se cierra con una nueva valoración del fenómeno de la globalización, que no se debe entender solo como "un proceso socio-económico". (…) La globalización necesita "una orientación cultural personalista y comunitaria abierta a la trascendencia (…) y capaz de corregir sus disfunciones".

  En el cuarto capítulo, la Encíclica trata el tema del "Desarrollo de los pueblos, derechos y deberes, ambiente". "Gobierno y organismos internacionales -se lee- no pueden olvidar "la objetividad y la indisponibilidad" de los derechos. A este respecto, se detiene en las "problemáticas relacionadas con el crecimiento demográfico".

  Reafirma que la sexualidad no se puede "reducir a un mero hecho hedonístico y lúdico". Los Estados, escribe, "están llamados a realizar políticas que promuevan la centralidad de la familia".

  "La economía -afirma una vez más- tiene necesidad de la ética para su correcto funcionamiento; no de cualquier ética sino de una ética amiga de la persona". La misma centralidad de la persona, escribe, debe ser el principio guía "en las intervenciones para el desarrollo" de la cooperación internacional. (…) Los organismos internacionales -exhorta el Papa- deberían interrogarse sobre la real eficacia de sus aparatos burocráticos", "con frecuencia muy costosos".

  El Santo Padre se refiere más adelante a las problemáticas energéticas. "El acaparamiento de los recursos" por parte de Estados y grupos de poder, denuncia, constituyen "un grave impedimento para el desarrollo de los países pobres". (…) "Las sociedades tecnológicamente avanzadas -añade- pueden y deben disminuir la propia necesidad energética", mientras debe "avanzar la investigación sobre energías alternativas".

  "La colaboración de la familia humana" es el corazón del quinto capítulo, en el que Benedicto XVI pone de relieve que "el desarrollo de los pueblos depende sobre todo del reconocimiento de ser una sola familia". De ahí que, se lee, la religión cristiana puede contribuir al desarrollo "solo si Dios encuentra un puesto también en la esfera pública".

  El Papa hace referencia al principio de subsidiaridad, que ofrece una ayuda a la persona "a través de la autonomía de los cuerpos intermedios". La subsidiariedad, explica, "es el antídoto más eficaz contra toda forma de asistencialismo paternalista" y es más adecuada para humanizar la globalización".

  Asimismo, Benedicto XVI  exhorta a los Estados ricos a "destinar mayores cuotas" del Producto Interno Bruto para el desarrollo, respetando los compromisos adquiridos. Y augura un mayor acceso a la educación y, aún más, a la "formación completa de la persona" afirmando que, cediendo al relativismo, se convierte en más pobre. Un ejemplo, escribe, es el del fenómeno perverso del turismo sexual. "Es doloroso constatar -observa- que se desarrolla con frecuencia con el aval de los gobiernos locales".

  El Papa afronta a continuación al fenómeno "histórico" de las migraciones. "Todo emigrante, afirma, "es una persona humana" que "posee derechos que deben ser respetados por todos y en toda situación".

  El último párrafo del capítulo lo dedica el Pontífice "a la urgencia de la reforma" de la ONU y "de la arquitectura económica y financiera internacional". Urge "la presencia de una verdadera Autoridad política mundial" (…) que goce de "poder efectivo".
 
  El sexto y último capítulo está centrado en el tema del "Desarrollo de los pueblos y la técnica". El Papa pone en guardia ante la "pretensión prometeica" según la cual "la humanidad cree poderse recrear valiéndose de los 'prodigios' de la tecnología". La técnica, subraya, no puede tener una "libertad absoluta".

  El campo primario "de la lucha cultural entre el absolutismo de la tecnicidad y la responsabilidad moral del hombre es hoy el de la bioética", explica el Papa, y añade: "La razón sin la fe está destinada a perderse en la ilusión de la propia omnipotencia". La cuestión social se convierte en "cuestión antropológica". La investigación con embriones, la clonación, lamenta el Pontífice, "son promovidas por la cultura actual", que "cree haber desvelado todo misterio". El Papa teme "una sistemática planificación eugenésica de los nacimientos".

  En la Conclusión de la Encíclica, el Papa subraya que el desarrollo "tiene necesidad de cristianos con los brazos elevados hacia Dios en gesto de oración", de "amor y de perdón, de renuncia a sí mismos, de acogida al prójimo, de justicia y de paz".
ENC/CARITAS IN VERITATE/…                        VIS 20090707 (1400)

lunes, 8 de junio de 2009

NOMBRE DE LA SANTISIMA TRINIDAD GRABADO EN EL UNIVERSO


CIUDAD DEL VATICANO, 7 JUN 2009 (VIS).-En la meditación que precede al rezo del Ángelus el Santo Padre habló de las tres solemnidades que se celebran después de Pentecostés: la Santísima Trinidad este domingo, el Corpus Christi el próximo jueves y el Sagrado Corazón de Jesús el viernes sucesivo.

Cada una de ellas, dijo el Papa a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, evidencia "una perspectiva desde la cual se abraza todo el misterio de la fe cristiana: la realidad de Dios Uno y Trino, el sacramento de la Eucaristía y el centro divino-humano de la persona de Cristo". Todas son "aspectos del único misterio de la salvación" y resumen "el itinerario completo de la revelación de Jesús, desde la encarnación a la muerte y resurrección, hasta la ascensión y el don del Espíritu Santo".

Hoy, prosiguió Benedicto XVI, contemplamos la Santísima Trinidad "tal como Jesús quiso que la conociésemos. Él nos reveló que Dios es amor "no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia: es Creador y Padre misericordioso; es Hijo Unigénito, eterna Sabiduría encarnada, muerto y resucitado por nosotros; es finalmente Espíritu Santo que todo mueve, cosmos e historia, hacia la plena y final recapitulación".

"Tres personas que son un solo Dios -explicó el Papa- porque el Padre es amor, el Hijo es amor, el Espíritu es amor. Dios es todo y solo amor (...) infinito y eterno. No vive en una espléndida soledad, sino que es fuente inagotable de vida que incesantemente se entrega y se comunica. Lo podemos intuir de alguna forma observando sea el macro- universo: nuestra tierra, los planetas, estrellas y galaxias, sea el micro-universo: las células, átomos y partículas elementares. En todo lo que existe está de alguna forma grabado el "nombre" de la Santísima Trinidad porque todo el ser, hasta las últimas partículas, es ser en relación, y así deja translucir al Dios-relación, en última instancia al Amor creador. Todo procede del amor, tiende al amor y se mueve empujado por el amor, naturalmente con grados diversos de conciencia y libertad".

"La prueba por excelencia de que estamos hechos a imagen de la Trinidad es esta: solo el amor nos hace felices porque vivimos en relación, vivimos para amar y ser amados. Usando una analogía sugerida por la biología, podríamos decir que el ser humano lleva en su genoma la huella profunda de la Trinidad, del Dios amor", concluyó el pontífice.
ANG/SANTISIMA TRINIDAD/... VIS 20090608 (420)

lunes, 25 de mayo de 2009

AUDIENCIAS


CIUDAD DEL VATICANO, 25 MAY 2009 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos.

-Cardenal Angelo Bagnasco, arzobispo de Génova (Italia), presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.

-Rita Levi Montalcini, profesora emérita de Neurobiología en el Instituto de Neurobiología del C.N.R.; Premio Nobel de Medicina en 1986; Académica de la Pontificia Academia de las Ciencias.

-Bartolomej Kajtazi, embajador de la ex República Yugoslava de Macedonia, en visita de despedida.

  El pasado sábado, 23 de mayo, recibió en audiencias separadas:

-Cardenal Ivan Dias, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

-Trece prelados de la Conferencia Episcopal Peruana en visita "ad limina":

    -Arzobispo Pedro Ricardo Barreto Jimeno, S.I., de Huancayo.

    -Obispo Jaime Rodríguez Salazar, M.C.C.I., de Huánuco.

    -Obispo Richard Daniel Alarcón Urrutia, de Tarma.

    -Obispo Antonio Santarsiero Rosa, O.S.I., de Huacho.

    -Obispo Julián García Centeno, O.S.A., vicario apostólico de Iquitos.

    -Obispo Santiago María García de la Rasilla Domínguez, S.I., vicario apostólico de Jaén en Perú o San Francisco Javier.

    -Obispo Gaetano Galbusera Fumagalli, S.D.B., vicario apostólico de Pucallpa.

    -Obispo Francisco González Hernández, O.P., vicario apostólico de Puerto Maldonado.

    -Obispo Juan Tomás Oliver Climent, O.F.M., vicario apostólico de Requena.

    -Obispo Alberto Campos Hernández, O.F.M., vicario apostólico de San José del Amazonas.

    -Obispo Anton Zerdín, O.F.M., vicario apostólico de San Ramón.

    -Obispo José Luis Astigarraga Lizarralde, C.P., vicario apostólico de Yurimaguas.

    -Obispo José Ignacio Alemany Grau, C.SS.R., emérito de Chachapoyas.

-Arzobispo Beniamino Stella, presidente de la Pontificia Academia Eclesiástica.
AP:AL/.../...   VIS 20090525 (140)

lunes, 23 de febrero de 2009

CONSOLIDAR LA CULTURA DE LA ACOGIDA CON QUIEN SUFRE


CIUDAD DEL VATICANO, 21 FEB 2009 (VIS).-El Papa recibió este mediodía a los participantes en el Congreso sobre "Las nuevas fronteras de la genética y el peligro de la eugenesia", promovido por la Pontificia Academia para la Vida con motivo de su XV Asamblea General el 20 y 21 de febrero.

  El Santo Padre afirmó que el progreso de la ciencia permite "llegar más fácilmente no solo a un diagnóstico más eficaz y precoz de las enfermedades genéticas, sino también a  producir terapias para aliviar los sufrimientos de los enfermos y, en algunos casos, incluso a devolverles la esperanza de recuperar la salud".

  La colaboración entre las diferentes ciencias en el ámbito de la investigación, dijo Benedicto XVI, "permite evitar el riesgo de un reduccionismo genético, que tiende a identificar a la persona exclusivamente con la referencia a la información genética y a sus interacciones con el ambiente. Es necesario subrayar que el ser humano (...) tiene la fuerza del pensamiento, que siempre tiende a la verdad sobre sí mismo y sobre el mundo".

  "Todo ser humano -continuó- es mucho más que una singular combinación de informaciones genéticas que le transmiten sus padres. (…) Cada aparición en el mundo de una persona es siempre una nueva creación".

  El Papa puso de relieve que "si quiere entrar en el misterio de la vida humana es necesario que ninguna ciencia se aísle, pretendiendo poseer la última palabra. Al contrario, se debe compartir la vocación común para llegar a la verdad, a pesar de la diferencia de las metodologías y de los contenidos propios de cada ciencia".

  Refiriéndose al peligro de la eugenesia, el Santo Padre constató que a pesar de haber sido condenada en el pasado, sigue habiendo "manifestaciones preocupantes de esta práctica odiosa, que se presenta con rasgos diversos. (…) Se insinúa una nueva mentalidad que tiende a justificar una distinta consideración de la vida y de la dignidad personal fundada en el propio deseo y en el derecho individual. Se tiende a privilegiar las capacidades operativas, la eficiencia, la perfección y la belleza física en detrimento de otras dimensiones de la existencia no consideradas dignas. De esta manera se debilita el respeto de cada ser humano, también cuando tiene un defecto en su desarrollo o una enfermedad genética que podrá manifestarse a lo largo de su vida, y se penalizan desde la concepción aquellos hijos cuya vida se considera que no debe ser vivida".

  "Es necesario reafirmar que toda discriminación ejercida por cualquier poder contra personas, pueblos o etnias sobre la base de diferencias basadas en factores genéticos reales o presuntos es un atentado contra toda la humanidad. Hay que subrayar con fuerza la igual dignidad de cada ser humano por el hecho de haber nacido. El desarrollo biológico, psíquico, cultural o el estado de salud no pueden ser nunca un elemento discriminante".

  Benedicto XVI afirmó que "es apremiante consolidar por el contrario, la cultura de la acogida y del amor que testimonian concretamente la solidaridad con quien sufre, abatiendo las barreras que a menudo erige la sociedad, discriminando a quien es discapacitado y padece una enfermedad, o pero aún, llegando a seleccionar y a rechazar la vida en nombre de un ideal abstracto de salud y de perfección física. Si el ser humano es reducido a un objeto de manipulación experimental desde las primeras fases de su desarrollo, esto significa que las biotecnologías médicas se rinden al arbitrio del más fuerte. La confianza en la ciencia -concluyó-, no puede hacer olvidar el primado de la ética cuando está en juego la vida humana".
AC/GENETICA:EUGENESIA/…                        VIS 20090223 (600)

martes, 17 de febrero de 2009

NUEVAS FRONTERAS GENETICAS Y PELIGROS DE LA EUGENESIA


CIUDAD DEL VATICANO, 17 FEB 2009 (VIS).-Esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede tuvo lugar la presentación del congreso "Las nuevas fronteras de la genética y el peligro de la eugenesia", promovido por la Pontificia Academia para la Vida con motivo de su XV Asamblea General (Vaticano - Aula Nueva del Sínodo, 20-21 febrero 2009).

  Intervinieron en el acto el arzobispo Rino Fisichella, presidente de la Pontificia Academia para la Vida, monseñor Ignacio Carrasco de Paula, canciller de ese dicasterio y el profesor Bruno Dallapiccola, docente de Genética Médica en la Universidad "La Sapienza" de Roma.

  "Los relatores del Congreso -informó el arzobispo Fisichella- son científicos, procedentes de diversas universidades y abordarán el tema desde varias perspectivas: desde la estrictamente biomédica a la jurídica, desde la reflexión filosófica y teológica a la sociológica".

   "Gracias a la gran labor desarrollada en los últimos decenios, sobre todo bajo la dirección de F. Collins, acerca de la Human Genome Data Base -prosiguió- es posible realizar el mapa de millones de genes que permiten conocer diversos tipos de enfermedades y a menudo se ofrece la posibilidad concreta de superar las patologías hereditarias".

  "La finalidad del Congreso es verificar si en el ámbito de experimentación genética hay aspectos que tienden a una acción eugenésica o la llevan a cabo de hecho". Este dato, dijo el prelado, "se expresa en diversos proyectos de orden científico, biológico, médico, social y político, todos ellos más o menos ligados entre sí", que "llevan aparejado un juicio ético sobre todo cuando se pretende sostener que se realiza una acción eugenésica en nombre de una "normalidad" de vida ofrecida a los individuos".

  "Esa mentalidad, ciertamente reductiva, pero presente, tiende a considerar que hay personas que tienen menos valor que otras, sea por sus condiciones de vida -como la pobreza o la falta de educación-, o a causa de su condición física -como los discapacitados, los enfermos psíquicos, las personas en el denominado "estado vegetativo", los ancianos con graves patologías".

  "No siempre las instancias de la ciencia médica están de acuerdo con el parecer del filósofo o del teólogo", subrayó el presidente de la Pontificia Academia para la Vida. "Si por una parte es frecuente entre algunos la tentación de considerar el cuerpo como materia, por otra, la preocupación de que no se olvide jamás la unidad fundamental de toda persona  (...) es una instancia que no puede marginarse ni callarse".

  "Efectivamente la investigación, para aliviar a las personas debe aumentar y progresar -concluyó-, pero al mismo tiempo estamos llamados a hacer crecer y progresar la conciencia ética sin la cual toda conquista sería siempre parcial".

  Monseñor Carrasco afirmó en su intervención que "el Proyecto del Genoma Humano es uno de los grandes logros de estos inicios del nuevo milenio. (…) Si para la medicina y no solo para ella, el conocimiento del genoma humano es absolutamente esencial, también es muy importante identificar las consecuencias éticas, legales y sociales".

  Refiriéndose a la eugenesia, el canciller de la Academia para la Vida dijo que "representa el principal uso discriminatorio de los descubrimientos de las ciencias genéticas. Este es el punto que el Congreso se propone examinar. Obviamente, el objetivo principal es llamar la atención de todos sobre los notables beneficios que se pueden obtener de la investigación genética, si tanto el compromiso de los investigadores como las inversiones públicas y privadas se dirigen a ella, superando la tentación de los aparentes atajos propuestos por la eugenesia".

  El profesor Dallapiccola señaló que "la difusión de los análisis del genoma está destinada no solo a una estrecha dependencia de las personas de la medicina, sino también a transformar la figura del médico. (…) La era post-genoma corre el riesgo de producir una ulterior involución de la figura del médico, destinado, quizá, a ser una persona que interpreta los datos sofisticados de algún instrumento de elevada tecnología".

  "Hay que ser críticos -concluyó- tanto en relación con los "reduccionistas", que piensan que la secuencia del genoma humano es suficiente para aclarar el sentido de la vida humana, como con los "deterministas", que creen lograr predecir, solo a través de la lectura del DNA, el destino biológico de una persona".
OP/CONGRESO GENETICA:EUGENESIA/FISICHELLA        VIS 20090217 (700)

martes, 10 de febrero de 2009

CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE EVOLUCION BIOLOGICA


CIUDAD DEL VATICANO, 10 FEB 2009 (VIS).-Esta mañana, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, se presentó el Conferencia Internacional "Biological Evolution: Facts and Theories. A critical appraisal 150 years after 'The origin of species'"(Roma, 3-7 marzo 2009).

  Organizan la conferencia la Pontificia Universidad Gregoriana en colaboración con la Universidad Notre Dame (Indiana, EE.UU.), bajo el patrocinio del Pontificio Consejo de la Cultura, en el ámbito del Proyecto STOQ (Science, Theology and the Ontological Quest).

  Intervinieron en la rueda de prensa el arzobispo Gianfranco Ravasi, presidente del Pontificio Consejo de la Cultura y presidente del Comité de Honor del Congreso; el padre Marc Leclerc, S.I., profesor de Filosofía de la Naturaleza de la Gregoriana y director del Congreso, don Giuseppe Tanzella-Nitti, profesor de Teología Fundamental de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz y Saverio Forestiero, profesor de Zoología de la Universidad Tor Vergata de Roma, miembro del Comité organizador.

  El arzobispo Ravasi afirmó que este congreso responde a la exigencia de "restablecer el diálogo entre ciencia y fe, porque ninguna de las dos puede agotar el misterio sobre el ser humano y sobre el universo".

  El profesor Leclerc explicó que el Congreso se divide en nueve sesiones, en las que se expondrán "los hechos esenciales sobre la teoría de la evolución relacionados con la paleontología y la biología molecular"; "el estudio científico de los mecanismos de la evolución, qué dice la ciencia sobre el origen del ser humano". También se hablará sobre "las grandes cuestiones antropológicas relacionadas con la evolución, las implicaciones racionales de la teoría, tanto en campo epistemológico, como metafísico o de la filosofía de la naturaleza". Por ultimo, dijo, "habrá dos sesiones teológicas que estudiarán la evolución desde el punto de vista de la fe cristiana, partiendo de una correcta exégesis de los textos de la Biblia que tratan de la creación, además de la recepción de la teoría por parte de la Iglesia".

  El profesor Saverio Forestiero observó que "la relativa fluidez de la teoría evolucionista contemporánea se debe en gran parte a una serie de descubrimientos del último cuarto de siglo que requieren una re-configuración de la teoría sintética y que podrían llevar a una teoría evolucionista de tercera generación".

  "Creo que el congreso representa sustancialmente -concluyó- una ocasión ni propagandista ni apologética de encuentro entre científicos, filósofos y teólogos en torno a los temas fundamentales  planteados por la evolución biológica -que se asume y discute como un hecho, más allá de cualquier razonable duda- para profundizar en sus manifestaciones y mecanismos causales, además de analizar el alcance y la calidad de las teorías explicativas propuestas hasta la fecha".

  Por su parte, el profesor Tanzella-Nitti subrayó que "desde la perspectiva de la teología cristiana, evolución biológica y creación no se excluyen en absoluto. (…) Ninguno de los mecanismos evolutivos se opone a la afirmación de que Dios haya "querido", es decir "creado", al ser humano. Ni siquiera se oponen los numerosos eventos aleatorios a lo largo del lento desarrollo de la vida, a condición de que el recurso al caso sea una simple lectura científica de los fenómenos, incapaz de negar la esfera de los fines".

  Tras expresar el deseo de que "la teología haga cada vez un mayor uso de las ciencias naturales como recurso positivo de conocimientos, y no solo como una fuente de problemas", el profesor Tanzella-Nitti afirmó: "No creo que sea posible una evolución biológica en un mundo materialista, sin información, sin dirección, sin proyecto. En un mundo creado, la tarea de la teología es precisamente hablarnos de la naturaleza y del sentido de esta información, del logos, en definitiva, que como le gusta repetir a Benedicto XVI, es la razón increada fundamento de todas las cosas y de la historia".
OP/CONGRESO EVOLUCION BIOLOGICA/RAVASI            VIS 20090210 (630)

lunes, 9 de febrero de 2009

COMUNIDAD CRISTIANA: AYUDAR FAMILIARES NIÑOS ENFERMOS


CIUDAD DEL VATICANO, 7 FEB 2009 (VIS).-Se ha publicado hoy el Mensaje del Santo Padre con motivo de la XVII Jornada Mundial del Enfermo, que se celebra todos los años el 11 de febrero, memoria litúrgica de la Virgen de Lourdes.

  "Este año nuestra atención se dirige especialmente a los niños -escribe el Papa- (…) y entre ellos a los enfermos y a los que sufren. Hay pequeños seres humanos que llevan en el cuerpo las secuelas de enfermedades que invalidan y otros que luchan contra males todavía incurables a pesar del progreso de la medicina".

  "Hay niños heridos en el cuerpo y en el alma por los conflictos y las guerras, y otros víctimas inocentes del odio de insensatos adultos. Hay "chicos de la calle", privados del calor de una familia y abandonados a sí mismos y menores profanados por gente abyecta que viola su inocencia, causándoles una herida psicológica que los marcará para el resto de la vida. No podemos olvidar el número incalculable de niños que mueren de sed, de hambre, por ausencia de asistencia sanitaria, ni tampoco a los pequeños refugiados y prófugos que dejan junto con sus padres sus tierras buscando condiciones de vida mejores. De todos estos niños se eleva un silencioso grito de dolor que interpela nuestra conciencia de seres humanos y de creyentes".

  "La comunidad cristiana, que no puede permanecer indiferente ante situaciones tan dramáticas -prosigue el texto-, advierte la necesidad imperiosa de intervenir. (…) Espero, por tanto, que la Jornada Mundial del Enfermo brinde también la oportunidad a las comunidades parroquiales y diocesanas de ser cada vez más conscientes de que son "familia de Dios" y les lleve a hacer perceptible (…) el amor del Señor, que pide que "precisamente en la Iglesia misma como familia, ninguno de sus miembros sufra por encontrarse en necesidad".

  Benedicto XVI observa a continuación que "ya que el niño enfermo forma parte de una familia que comparte sus sufrimientos, a menudo con graves inconvenientes y dificultades, las comunidades cristianas no pueden dejar de hacerse cargo de ayudar a los núcleos familiares afectados por la enfermedad de un hijo o una hija. Siguiendo el ejemplo del "Buen Samaritano", es necesario acoger a las personas sometidas a pruebas tan duras y ofrecerles la ayuda de una solidaridad concreta".

  "La dedicación y el compromiso constantes en servicio de los niños enfermos son un testimonio elocuente del amor por la vida humana, en particular por la vida de los que son del todo débiles y dependen absolutamente de los demás. Es necesario afirmar con fuerza la dignidad suprema y absoluta de toda vida humana. Con el pasar del tiempo no cambia la enseñanza que la Iglesia proclama incesantemente: la vida humana es bella y hay que vivirla con plenitud también cuando es débil y está envuelta en el misterio del sufrimiento".

  "Juan Pablo II, que nos ofreció un ejemplo luminoso de aceptación paciente del sufrimiento, sobre todo en el ocaso de su vida, escribía: "En la cruz está el "Redentor del hombre", el Varón de dolores, que ha asumido en sí mismo los sufrimientos físicos y morales de los hombres de todos los tiempos, para que en el amor puedan encontrar el sentido salvífico de su dolor y las respuestas válidas a todas sus preguntas".

  Por último, Benedicto XVI manifiesta su "aprecio y aliento a las organizaciones nacionales e internacionales que se ocupan de los niños enfermos, sobre todo en los países pobres, con generosidad y abnegación", y a todos cuantos "se dedican con amor a curar y aliviar los sufrimientos de los enfermos" .

  "Un saludo muy especial -concluye- para vosotros, queridos niños enfermos y que sufrís: el Papa os abraza con afecto paterno junto a vuestros padres y familiares y os asegura un recuerdo especial en la oración, invitándoos a confiar en la ayuda materna de la Inmaculada Virgen María".
MESS/JORNADA MUNDIAL ENFERMO/NIÑOS           VIS 20090209 (650)

martes, 3 de febrero de 2009

AYUNO: CONTENER EL PROPIO YO PARA DEJAR ESPACIO A DIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 3 FEB 2009 (VIS).-Esta mañana, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, se presentó el Mensaje del Santo Padre para la Cuaresma de 2009, que este año se titula: "Jesús, después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre".

  Intervinieron en la presentación el cardenal Paul Josef Cordes, presidente del Pontificio Consejo "Cor Unum", monseñor  Karel Kasteel,  y monseñor Giampietro Dal Toso, respectivamente secretario y subsecretario del mismo dicasterio y Josette Sheeran, Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas  (PMA).

  La directora ejecutiva del PAM, Josette Sheeran, dijo que "una de cada seis personas padece hambre en el mundo. (…) El problema tiene que ver con la distribución de alimentos, pero también con la avidez, la discriminación, las guerras y otras tragedias".

  Tras afirmar que "hoy, un niño muere de hambre cada seis segundos", se preguntó: "¿Qué se puede hacer para aliviar la humillación, el dolor y la injusticia del hambre? ¿Existen soluciones que ayuden a las personas a huir de la trampa del hambre de una vez por todas? La respuesta es un claro "sí". Tenemos los medios y la tecnología para hacerlo; y se ha hecho en muchos lugares del mundo".

  La señora Sheeran puso los ejemplos de Darfur (Sudán), donde "el mundo ha impedido -por menos de 50 centésimos por persona al día- una muerte de masa por hambre" y Senegal, donde el "aumento de precios alimentarios mundiales expuso al 40% de las familias campesinas al riesgo del hambre y la malnutrición".

  Para contrarrestar esta y otras crisis, "el año pasado -dijo-, el PAM compró alimentos por un valor de más de mil millones de dólares para los propios programas, directamente en los países en desarrollo, ayudándoles a cortar de raíz el círculo vicioso de la pobreza".

  "Los programas de alimentación escolar del PAM en el mundo -subrayó- (…) representan un medio eficaz y sostenible para proporcionar instrucción y alimentos, reforzando al mismo tiempo el papel social de las mujeres y de las chicas", como sucede por ejemplo con el programa que se está aplicando en Afganistán.

  La directora ejecutiva del PAM explicó que este organismo "colabora con instituciones caritativas y ONGs de todo el mundo". Por ejemplo, "trabaja con las Caritas locales en las diócesis de casi 40 países en programas de "alimento a cambio de trabajo", sanitarios y educativos. Trabajamos también -terminó- con el Catholic Relief Services, colaborando en quince países".

  Por su parte, el cardenal Cordes señaló que "año tras año, las palabras del Papa nos recuerdan el compromiso de abrir nuestros corazones y nuestras manos a quienes lo necesitan", observando a continuación que "para no degradarse a ideologías o a puro ejercicio mental la ayuda debe ser siempre concreta para afrontar directamente la miseria".

  El purpurado citó en este sentido su reciente viaje a uno de los barrios más pobres de Manila (Filipinas) y su exhortación a los obispos de ese país a "no rendirse ante la miseria de la humanidad, sino a intentar remediarla en lo posible", y agregó: "Esta perspectiva de realismo me permite colocar el documento pontificio en el horizonte más vasto de la fe y de su relación con el estilo de vida actual".

  En una época caracterizada por la atención al bienestar y a la buena forma física a primera vista "el mensaje cuaresmal entra de algún modo en contradicción con esa tendencia social", pero "el cuerpo puede convertirse en un tirano" y "su deseo de bienestar y placer quizá reduzca la libertad, y la voluntad del ser humano no podrá gestionarlo".
 
  "El ayuno quiere dar un corte neto a nuestra vida, (…) trasciende la dimensión terrenal y persigue un objetivo más allá de este mundo", que en otras religiones como la budista o la musulmana es "la entrada en el Nirvana o la obediencia a Alá, Señor del cielo y la tierra".

  "Sin embargo, el ayuno en estas dos religiones no puede identificarse con el ayuno cristiano", explicó el cardenal, porque en ambas "es la lucha contra el poder de la materia sobre el ser humano" y "está influenciado por la concepción dualista. El ayuno tiene una connotación negativa: se trata de librarnos de la carga de las cosas creadas. Pero así se corre el peligro de aislar al ser humano, encerrándolo en sí mismo. Para el cristiano, en cambio, el deseo místico no es nunca el descenso en el propio ser, sino el descenso en la profundidad de la fe, donde encuentra a Dios".

  Por eso, "el ayuno en esta Cuaresma no es negativo: ¿Cómo podríamos despreciar nuestra carne si el Hijo de Dios la asumió haciéndose hermano nuestro? Despojarse y renegarse son plenamente positivos: apuntan al encuentro con este Cristo".
 
  Por último, el presidente de "Cor Unum" recordó el nacimiento, después de la Segunda Guerra Mundial y de las exhortaciones del Concilio Vaticano II, de las "Acciones cuaresmales",  con las que las diócesis más pudientes ayudan a través de las colectas en Cuaresma a las más pobres. No obstante, el "bien inmenso y (…) la esperanza" que aportan esas iniciativas, observó el cardenal, "sería superficial si el sentido de la preparación para la Pascua se limitase sólo a la colecta".
 
  De ahí la importancia del "aspecto espiritual" del mensaje de este año, con el que el Papa "no quiere añadir simplemente una más a las tantas iniciativas humanitarias de nuestros días". Para los fieles, dar cuanto se ha ahorrado renunciando "a lo bueno y útil (…) debe tener un significado cristiano: contener el propio yo debe dejar espacio para ofrecerse a Dios, porque sólo Él es, a fin de cuentas, la felicidad que anhelamos".
OP/MENSAJE CUARESMA/CORDES                    VIS 20090203 (950)
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