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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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jueves, 26 de abril de 2012

EL ROSTRO DE LA IGLESIA BRILLE CON CLARIDAD EN MEDIO DEL NOBLE PUEBLO CHINO


Ciudad del Vaticano, 26 abril 2012 (VIS).-Del 23 al 25 de abril se ha reunido en el Vaticano, por quinta vez, la Comisión instituida en 2007 por el Papa para estudiar las cuestiones de mayor importancia relativas a la vida de la Iglesia católica en China. Al final de la reunión plenaria, se ha emitido el comunicado que publicamos más abajo:

“La Comisión, con profunda cercanía espiritual a todos los hermanos y hermanas en la fe que viven en China, ha reconocido los dones de fidelidad y dedicación que, en el transcurso de un año, el Señor ha dado a su Iglesia”.

“Los participantes han profundizado el tema de la formación de los fieles laicos, teniendo en cuenta, además, el 'Año de la Fe' que ha proclamado el Santo Padre desde el 11 octubre de 2012 hasta el 24 noviembre 2013. Las palabras del Evangelio: 'Y Jesús crecía en sabiduría, edad y gracia ante Dios y ante los hombres' (Lc 2, 52) ilustran la tarea a la que están llamados los fieles laicos católicos en China. En primer lugar, deben entrar cada vez más profundamente en la vida de la Iglesia, nutridos por la doctrina, conscientes de su pertenencia eclesial y coherentes con las exigencias de la vida en Cristo. Todo ello requiere la escucha de la Palabra de Dios en la fe. En esta perspectiva les servirá de gran ayuda el profundo conocimiento del Catecismo de la Iglesia Católica. En segundo lugar, están llamados a participar en la vida civil y el mundo del trabajo, ofreciendo con plena responsabilidad la contribución que es propia de ellos: amar la vida y respetarla desde la concepción hasta su fin natural; amar a la familia promoviendo los valores que son , igualmente, propios de la cultura tradicional china; amar a la patria, como ciudadanos honestos y solícitos de bien común. Como afirma un proverbio chino: 'El camino del gran conocimiento consiste en manifestar las virtudes luminosas, en renovar y acercar a las personas y en alcanzar el bien supremo'. En tercer lugar, los laicos de China deben crecer en gracia ante Dios y ante los hombres, nutriendo y perfeccionando su vida espiritual como miembros activos de la comunidad parroquial y abriéndose al apostolado, también con la ayuda de asociaciones y movimientos eclesiales, que favorezcan su formación permanente”.

“En este sentido, la Comisión ha observado con alegría que el anuncio del Evangelio, que brindan comunidades católicas a veces humildes y sin recursos materiales, lleva cada cada año a muchos adultos a pedir el bautismo. Se ha hecho hincapié, por lo tanto, en la necesidad de que las diócesis de China promuevan un catecumenado serio, adopten el Rito de Iniciación Cristiana de Adultos y cuiden de su formación también después del Bautismo. Los pastores deben hacer todos los esfuerzos posibles para consolidar en los fieles laicos el conocimiento de las enseñanzas del Concilio Vaticano II; en particular la eclesiología y la doctrina social de la Iglesia. Asimismo, será de gran utilidad dedicar una atención especial a la preparación de los agentes pastorales para la evangelización, la catequesis y las obras de caridad. La formación integral de los laicos católicos, especialmente allí donde se registre una rápida evolución social y un significativo desarrollo económico, forma parte del compromiso para que la Iglesia local sea viva y vital. Es deseable, además, que se dedique una atención especial a los fenómenos de la migración interna y de la urbanización”.

“Las indicaciones prácticas, que la Santa Sede ha propuesto y propondrá a la Iglesia universal para una fructuosa celebración del 'Año de la Fe,' serán ciertamente recibidas con entusiasmo y espíritu creativo también en China. Dichas indicaciones estimularán a la comunidad católica a encontrar iniciativas adecuadas para lograr lo que el Papa Benedicto XVI ha escrito sobre los fieles laicos y la familia en la Carta del 27 de mayo de 2007 a la Iglesia católica en China (cf. nn. 15-16)”.

“Los laicos, por lo tanto, están llamados a participar con celo apostólico en la evangelización del pueblo chino. En virtud de su bautismo y confirmación reciben de Cristo la gracia y la tarea de edificar la Iglesia (cf. Ef 4, 1-16)”.

“La Iglesia necesita buenos obispos, ya que son un don de Dios para su pueblo, a favor del cual ejercen el oficio de enseñar, santificar y gobernar. Asimismo, están llamados a dar razones de vida y esperanza a cuantos encuentran. Los obispos reciben de Cristo, a través de la Iglesia, su misión y su autoridad, que ejercen en unión con el Romano Pontífice y con todos los obispos del mundo”.

“A propósito de la situación específica de la Iglesia en China, se ha notado que persiste la pretensión de los organismos llamados <> de ponerse por encima de la autoridad de los obispos y de guiar la vida de la comunidad eclesial. Al respecto, restan actuales y sirven de orientación las indicaciones ofrecidas en la mencionada Carta del Papa Benedicto XVI (cfr n.7), y es importante atenerse a ellas para que el rostro de la Iglesia brille con claridad en medio del noble pueblo chino”.

“Esta claridad ha sido ofuscada por los eclesiásticos que han recibido ilegítimamente la ordenación episcopal, y por los obispos ilegítimos que han realizado actos de jurisdicción o sacramentales, usurpando un poder que la Iglesia no les ha conferido. En los días pasados, algunos de ellos han participado en consagraciones episcopales autorizadas por la Iglesia. Los comportamientos de estos obispos, además de agravar su posición canónica, han turbado a los fieles y a menudo han forzado la conciencia de los sacerdotes y los fieles afectados”.

“Además, esa claridad ha sido ofuscada por los obispos legítimos que han participado en ordenaciones episcopales ilegítimas. Muchos de ellos han aclarado su posición y han pedido perdón, y el Santo Padre les ha perdonado benévolamente. Otros, en cambio, todavía no han dado explicaciones, y por tanto se les anima a actuar cuanto antes en tal sentido”.

“Los participantes en la Reunión Plenaria siguen con atención y con espíritu de caridad estos penosos acontecimientos, y, aunque son conscientes de las especiales dificultades de la situación actual, recuerdan que la evangelización no puede realizarse sacrificando elementos esenciales de la fe y de la disciplina católicas. La obediencia a Cristo y al Sucesor de Pedro es el presupuesto de toda verdadera renovación, y ello vale para todos los componentes del Pueblo de Dios. Los mismos laicos son sensibles a la clara fidelidad eclesial de sus pastores”.

“Por lo que se refiere a los sacerdotes, las personas consagradas y los seminaristas, la Comisión ha reflexionado nuevamente sobre la importancia de su formación, alegrándose por el sincero y laudable esfuerzo por elaborar itinerarios adecuados de educación humana, intelectual, espiritual y pastoral para los seminaristas, así como momentos de formación permanente para los presbíteros. También se ha manifestado aprecio por las iniciativas puestas en práctica por varios institutos religiosos femeninos para coordinar actividades de formación para las personas consagradas”.

“Por otra parte, se ha notado que el número de vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa ha sufrido un sensible descenso en los últimos años. Los desafíos de la situación llevan a orar al Dueño de la mies y a reforzar la conciencia de que todo sacerdote y toda religiosa, fieles y luminosos en su testimonio evangélico, son el primer signo capaz de animar aún a los jóvenes y las jóvenes de hoy a seguir a Cristo con el corazón indiviso”.

“Finalmente, la Comisión recuerda que el próximo 24 de mayo, memoria litúrgica de la Beata Virgen María Auxilio de los Cristianos, y Jornada de Oración por la Iglesia en China, será una ocasión especialmente propicia en toda la Iglesia para pedir energía y consuelo, misericordia y valor, para la comunidad católica en China”.


miércoles, 7 de diciembre de 2011

ARZOBISPO MAMBERTI PROPONE JORNADA MUNDIAL CONTRA LA DISCRIMINACION A LOS CRISTIANOS



CIUDAD DEL VATICANO, 7 DIC 2011 (VIS).-El arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados, ha intervenido en el XVIII Consejo Ministerial de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que se celebra los días 6 y 7 en Vilnius (Lituania).

  En su discurso, el arzobispo trató, entre otros temas, el de las migraciones, que para la Santa Sede constituye un argumento de interés primordial, sobre todo en las actuales circunstancias de crisis económica y financiera. Mons. Mamberti señaló que existe un creciente consenso en la comunidad internacional sobre la necesidad de prestar mayor atención a los migrantes; en este contexto, aseguró que es preciso favorecer la reunificación de los migrantes con sus familias, ya que “la familia desempeña un papel fundamental en el proceso de integración, en dar estabilidad a la presencia de los migrantes en su nuevo ambiente social. (…) Los migrantes, conscientes de sus propios derechos, pueden sentirse más seguros a la hora de ofrecer sus servicios y capacidades, mientras que la comunidad que los acoge, bien informada y respetuosa con tales derechos, se sentirá libre para extender su solidaridad con el fin de edificar juntos un futuro común”.

  El Secretario para las Relaciones con los Estados también se refirió al compromiso de la OSCE en defensa de las libertades fundamentales y los derechos humanos, uno de los cuales es el derecho a la libertad de religión: “A pesar de que la comunidad internacional y las constituciones de la mayor parte de los Estados lo proclaman repetidamente, hoy día sigue siendo ampliamente violado”, afirmó. El Papa Benedicto XVI ha recordado, en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz  2011, que los cristianos son actualmente el grupo religioso más perseguido a causa de su fe. Según el arzobispo Mamberti, “podrían ser más de 200 millones los cristianos de diferentes confesiones que se encuentran en una situación difícil a causa de estructuras legales y culturales que los discriminan”. Por ello, propuso instituir una jornada mundial contra la persecución y la discriminación de los cristianos como “un signo importante de que los gobiernos desean afrontar esta grave cuestión”.

Contra el tráfico de seres humanos

  Finalmente, el arzobispo trató la cuestión del tráfico de seres humanos, especialmente de menores y mujeres -para su explotación sexual, laboral e incluso para la esclavitud doméstica-, que se ha convertido en “un poderoso negocio global” que implica a numerosos países de origen, tránsito y destino. “A fin de luchar contra esta plaga con mayor determinación y resultados concretos, es necesaria una convergencia de esfuerzos: una mentalidad centrada en la dignidad única de cada persona; el castigo cierto de los traficantes; la lucha contra la corrupción; (…) y la correcta información en los medios de comunicación social sobre los daños ocasionados por este tráfico”.
DEL SS/                                                                   VIS 20111207 (480)

sábado, 19 de noviembre de 2011

¡NO PRIVEIS A VUESTROS PUEBLOS DE LA ESPERANZA!

CIUDAD DEL VATICANO, 19 NOV 2011 (VIS).- Benedicto XVI llegó poco antes de las 9.00 al Palacio Presidencial de Cotonou, construido en 1960 con motivo de la proclamación de la independencia de Benin de Francia, donde tuvo lugar el encuentro con los miembros del gobierno, de las instituciones de la república, del cuerpo diplomático y de los representantes de las diversas religiones. El Papa fue acogido por el Presidente de Benin, Thomas Yayi Boni y, tras saludar a los presentes, pronunció un discurso del que ofrecemos amplios extractos.

 “Cuando digo que África es el continente de la esperanza, no hago retórica fácil, sino expreso simplemente una convicción personal, que es también de la Iglesia. Con demasiada frecuencia nuestra mente se queda en prejuicios o imágenes que dan una visión negativa de la realidad africana, fruto de un análisis pesimista. Es siempre tentador señalar lo que está mal; más aún, es fácil adoptar el tono del moralista o del experto, que impone sus conclusiones y propone, a fin de cuentas, pocas soluciones adecuadas. Existe también la tentación de analizar la realidad africana de manera parecida a la de un antropólogo curioso, o como alguien que no ve en ella más que una enorme reserva de energía, minerales, productos agrícolas y recursos humanos fáciles de explotar para intereses a menudo escasamente nobles. Estas son visiones reduccionistas e irrespetuosas, que llevan a una cosificación nada correcta para África y sus gentes”.

  “Hablar de la esperanza es hablar del porvenir y, por tanto, de Dios (...) En este terreno, compuesto de múltiples elementos contradictorios y complementarios, es donde se trata de construir con la ayuda de Dios. (...) Quisiera leer a la luz de esta esperanza que nos debe animar, dos aspectos importantes de África en la actualidad. El primero se refiere a la vida sociopolítica y económica del continente en general; el segundo al diálogo interreligioso”.

  “En los últimos meses, muchos han expresado su deseo de libertad, su necesidad de seguridad material y su deseo de vivir en armonía en la diferencia de etnias y religión. Ha nacido incluso un nuevo Estado en vuestro continente. También ha habido muchos conflictos provocados por la ceguera del hombre, por sus ansias de poder y por intereses político-económicos que ignoran la dignidad de la persona o de la naturaleza (...)  Estos males afligen ciertamente vuestro continente, pero también al resto del mundo. Toda nación quiere entender las decisiones políticas y económicas que se toman en su nombre. Se da cuenta de la manipulación, y la revancha es a veces violenta. Desea participar en el buen gobierno. Sabemos que ningún régimen político humano es perfecto, y que ninguna decisión económica es neutral. Pero siempre deben servir al bien común. Por tanto, estamos ante una reivindicación legítima, que afecta a todos los países, de una mayor dignidad y, sobre todo, de más humanidad. El hombre quiere que su humanidad sea respetada y promovida. Los responsables políticos y económicos de los países se encuentran ante decisiones determinantes y opciones que no pueden eludir”.

Enfoque ético de las responsabilidades políticas y económicas

  “Desde esta tribuna, hago un llamamiento a todos los líderes políticos y económicos de los países africanos y del resto del mundo. No privéis a vuestros pueblos de la esperanza. No amputéis su porvenir mutilando su presente. Tened un enfoque ético valiente en vuestras responsabilidades y, si sois creyentes, rogad a Dios que os conceda sabiduría. (...) El poder, de cualquier tipo que sea, ciega fácilmente, sobre todo cuando están en juego intereses privados, familiares, étnicos o religiosos. Sólo Dios purifica los corazones y las intenciones”.

  “La Iglesia no ofrece soluciones técnicas ni impone fórmulas políticas. Ella repite: No tengáis miedo. La humanidad no está sola ante los desafíos del mundo. Dios está presente. Y este es un mensaje de esperanza, una esperanza que genera energía, que estimula la inteligencia y da a la voluntad todo su dinamismo (...) La esperanza es comunión. ¿No es este un camino espléndido que se nos propone? Invito a emprenderlo a todos los responsables políticos, económicos, así como del mundo académico y de la cultura. Sed también vosotros sembradores de esperanza”.

Diálogo interreligioso


  “No parece necesario recordar los recientes conflictos  provocados en nombre de Dios, y las muertes causadas en nombre de Aquel que es la vida. Toda persona sensata comprende la necesidad de promover la cooperación serena y respetuosa entre las diferentes culturas y religiones. El auténtico diálogo interreligioso rechaza la verdad humanamente egocéntrica, porque la sola y única verdad está en Dios. (...) Por tanto, ninguna religión, ninguna cultura puede justificar que se invoque o se recurra a la intolerancia o a la violencia. La agresividad es una forma de relación bastante arcaica, que se remite a instintos fáciles y poco nobles. Utilizar las palabras reveladas, las Sagradas Escrituras o el nombre de Dios para justificar nuestros intereses, nuestras políticas tan fácilmente complacientes o nuestras violencias, es un delito muy grave”.

 “Sólo puedo conocer al otro si me conozco a mí mismo. Por tanto,  el conocimiento, la profundización y la práctica de su propia religión es esencial para un verdadero diálogo(...)  Por eso conviene que cada uno se sitúe en la verdad ante Dios y ante el otro. Esta verdad no excluye, y no comporta una confusión. El diálogo interreligioso mal entendido conduce a la confusión o al sincretismo. No es este el diálogo que se busca”.

  “Sabemos también que a veces el diálogo interreligioso no es fácil, o incluso inviable por diversas razones. Esto no significa un fracaso. Las formas de diálogo interreligioso son múltiples. La cooperación en el ámbito social o cultural pueden ayudar a las personas a comprenderse mejor a sí mismas y a vivir juntos con serenidad. También es bueno saber que no se dialoga por debilidad, sino porque se cree en Dios. El diálogo es una forma más de amar a Dios y al prójimo, sin renunciar a lo que se es”.

Promover una pedagogía del diálogo


  “Tener esperanza no es ser ingenuo, sino hacer un acto de fe en un futuro mejor. La Iglesia Católica pone así en práctica una de las intuiciones del Concilio Vaticano II, la promoción de las relaciones amistosas entre ella y los miembros de religiones no cristianas (...) Saludo a todos los líderes religiosos que han tenido la amabilidad de venir aquí para encontrarme. Deseo asegurarles, así como a los de otros países africanos, que el diálogo ofrecido por la Iglesia Católica nace del corazón. Les animo a promover, especialmente entre los jóvenes, una pedagogía del diálogo, de modo que descubran que la conciencia de cada uno es un santuario que se ha de respetar, y que la dimensión espiritual construye la hermandad”.

  “Por último, quisiera utilizar la imagen de la mano. Esta compuesta por cinco dedos muy diferentes entre sí. Sin embargo, cada uno de ellos es esencial y su unidad forma la mano. El buen entendimiento entre las culturas, la consideración no altiva de unos hacia otros y el respeto de los derechos de cada uno, son un deber vital. Se ha de enseñar esto a todos los fieles de las diversas religiones. El odio es un fracaso, la indiferencia un callejón sin salida y el diálogo una apertura. ¿No es ese el buen terreno donde sembrar la simiente de la esperanza? Tender la mano significa esperar a llegar, en un segundo momento, a amar (...) Junto con el corazón y la mente, también la mano puede hacerse un instrumento de diálogo. Puede hacer florecer la esperanza, sobre todo cuando la mente balbucea y el corazón recela”.

  “Tener miedo, dudar y temer, acomodarse en el presente sin Dios, y también el no tener nada que esperar, son actitudes ajenas a la fe cristiana y también, creo yo, a cualquier otra creencia en Dios (...) Siguiendo los pasos de Pedro, del que soy sucesor, deseo que vuestra fe y vuestra esperanza estén puestas en Dios Estos son los votos que formulo para toda África, que me es tan querida. ¡Ten confianza, África, y levántate. El Señor te llama!”

   Finalizado su discurso, el Papa sostuvo un breve coloquio con el  Presidente de la República en su estudio privado en el transcurso del cual tuvo lugar un intercambio de regalos. Asimismo, Benedicto XVI firmó en el Libro de Oro y saludó a los familiares de Thomas Yayi Boni.
PV-BENIN/        VIS 20111119 (1400)

jueves, 17 de noviembre de 2011

ACCION LEGAL CONTRA EL USO IMPROPIO DE LA IMAGEN DEL PAPA EN PUBLICIDAD

CIUDAD DEL VATICANO, 17 NOV 2011 (VIS).-Hoy se ha hecho público el siguiente comunicado de la Secretaría de Estado a propósito de una campaña publicitaria que utiliza de modo impropio la imagen del Santo Padre:

  “La Secretaría de Estado ha encargado a sus abogados que emprendan, en Italia y en otros países, las acciones oportunas para impedir la circulación, también a través de los medios de comunicación de masas, del fotomontaje realizado en el ámbito de la campaña publicitaria de Benetton en el que aparece la imagen del Santo Padre de un modo, típicamente comercial, considerado lesivo no sólo para la dignidad del Papa y de la Iglesia Católica, sino también para la sensibilidad de los creyentes”.

  Asimismo, ayer por la tarde se hizo pública una declaración del P. Federico Lombardi, S.I., director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, sobre el mismo tema:

  “Es necesario expresar una decidida protesta por el uso absolutamente inaceptable de la imagen del Santo Padre, manipulada e instrumentalizada, en el marco de una campaña publicitaria con finalidad comercial.

  Se trata de una grave falta de respeto al Papa, de una ofensa a los sentimientos de los fieles, de una demostración evidente de cómo en el ámbito de la publicidad se pueden violar las reglas elementales del respeto a las personas para llamar la atención mediante la provocación.

  La Secretaría de Estado está ponderando los pasos a dar ante las autoridades competentes para garantizar la justa tutela del respeto a la figura del Santo Padre”.
OP/                                       VIS 20111117 (268)

lunes, 14 de noviembre de 2011

ESTAMINALES: NO SE PUEDE DESTRUIR UNA VIDA PARA SALVAR OTRA



CIUDAD DEL VATICANO, 12 NOV 2011 (VIS).-El Santo Padre recibió el sábado, día 12, a 250 participantes en el congreso internacional "Adult Stem Cells: Science and the future of Man and Culture", promovido por el Pontificio Consejo para la Cultura en colaboración con la fundación norteamericana "Stem for life". Durante tres días, estos expertos han estudiado el uso de células estaminales adultas en medicina tanto desde una perspectiva científica, como desde el punto de vistas de sus implicaciones culturales, éticas y antropológicas.

  Ofrecemos a continuación algunos extractos del discurso de Benedicto XVI:

  “Los seres humanos están dotados de un alma inmortal y creados a imagen y semejanza de Dios; por ello, hay dimensiones de la existencia humana que permanecen más allá de los límites de lo que las ciencias naturales son competentes para determinar. Si se traspasan estos límites, existe un serio riesgo de que la dignidad única y la inviolabilidad de la vida humana sean subordinadas a consideraciones puramente utilitaristas. Por el contrario, si se respetan estos límites, la ciencia puede contribuir  de de forma destacable a la promoción y salvaguardia de la dignidad del hombre”.

  “En este sentido, los beneficios potenciales de la investigación sobre células estaminales adultas son considerables, ya que se abren posibilidades de curación de enfermedades degenerativas crónicas mediante la reparación de los tejidos dañados (…) La mejora que estas terapias prometen constituye un importante paso adelante para la ciencia médica, y da nueva esperanza a los enfermos que sufren y sus familias. Por esta razón, la Iglesia alienta naturalmente a quienes desarrollan o apoyan este tipo de investigación, siempre a condición de que sea llevada a cabo con el debido respeto al bien integral de la persona humana y al bien común de la sociedad”.

  “Esta consideración es de la mayor importancia. La mentalidad pragmática que a menudo influencia la toma de decisiones en el mundo de hoy está demasiado inclinada a sancionar cualquier medio disponible para obtener el fin deseado, a pesar de la amplia evidencia de las desastrosas consecuencias de este modo de pensar. Cuando el fin es tan deseable como el descubrimiento de una cura para las enfermedades degenerativas, es tentador para científicos y políticos dejar de lado las objeciones éticas y seguir adelante con cualquier investigación que parezca ofrecer alguna posibilidad de avance. Quienes defienden la investigación con células estaminales de embriones con la esperanza de alcanzar este resultado, cometen el grave error de negar el derecho inalienable a la vida de todo ser humano, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. La destrucción de incluso una sola vida humana no puede nunca justificarse en términos del beneficio que podría reportar a otra”.

  “Sin embargo, en general, este tipo de problemas éticos no surgen cuando las células estaminales se toman de tejidos de un organismo adulto, o de la sangre del cordón umbilical en el momento del nacimiento”. 

  “El diálogo entre ciencia y ética es de la mayor importancia para asegurar que los avances médicos nunca se realicen a un costo humano inaceptable. La Iglesia contribuye a este diálogo ayudando a formar las conciencias de acuerdo con la recta razón y a la luz de la verdad revelada. Con ello no trata de impedir el progreso científico, sino, por el contrario, intenta guiarlo en una dirección verdaderamente fructífera y beneficiosa para la humanidad (…) en especial para los más débiles y vulnerables”.

  “Cuando reclama atención hacia las necesidades de los indefensos, la Iglesia piensa no sólo en los no nacidos, sino también en aquéllos que no pueden acceder fácilmente a tratamientos médicos costosos. (…) La justicia demanda que se realicen todos los esfuerzos posibles para poner los frutos de la investigación científica a disposición de quienes puedan beneficiarse de ellos, independientemente de sus medios económicos. (…) Aquí, la Iglesia puede ofrecer asistencia concreta a través de su extenso apostolado de cuidado de la salud, activo en numerosos países de todo el globo y dirigido con especial solicitud a las necesidades de los más pobres del mundo”. (…)

  “Rezo para que vuestra labor de investigación sobre células estaminales adultas traiga grandes bendiciones para el futuro de la humanidad”.
AC/                           VIS 20111114 (700)

miércoles, 12 de octubre de 2011

EL PAPA PIDE RESPETO PARA LAS MINORIAS EN EGIPTO


CIUDAD DEL VATICANO, 12 OCT 2011 (VIS).-“Estoy profundamente apenado por los episodios de violencia que han tenido lugar en El Cairo el pasado domingo”, ha dicho el Papa Benedicto XVI al final de los saludos en diversos idiomas con los que concluye habitualmente la audiencia de los miércoles.

  “Me uno al dolor de las familias de las víctimas y de todo el pueblo egipcio, lacerado por los tentativos de socavar la coexistencia pacífica entre sus comunidades, que, en cambio, es esencial salvaguardar, sobre todo en este momento de transición”, ha continuado el Pontífice. “Exhorto a los fieles a rezar para que aquélla sociedad goce de una verdadera paz, basada en la justicia, en el respeto de la libertad y la dignidad de cada ciudadano”.

  “Además, apoyo los esfuerzos de las autoridades egipcias, civiles y religiosas, a favor de una sociedad en la que sean respetados los derechos humanos de todos y, en particular, de las minorías, en beneficio de la unidad nacional”.

  Por otra parte, durante los saludos a los diversos grupos de peregrinos que han asistido a la audiencia, el Santo Padre ha recordado que octubre es el mes dedicado al Rosario, y ha invitado a los fieles a “descubrir la belleza de esta oración simple pero eficaz”.
AC/                        VIS 20111012 (220)

sábado, 24 de septiembre de 2011

HORIZONTES MAS AMPLIOS PARA LA IGLESIA CATOLICA EN ALEMANIA



CIUDAD DEL VATICANO, 24 SEP 2011 (VIS).- La Domplatz (Plaza de la catedral) de Erfurt, fue el escenario de la Misa celebrada por Benedicto XVI esta mañana a las 9,00. Más de 50.000 personas participaron en la liturgia cuyos textos eran los propios de la diócesis para la veneración de su patrona Santa Isabel de Turingia.

   “Si en esta ciudad volviéramos atrás con el pensamiento a 1981, el año jubilar de Santa Isabel, hace treinta años, en tiempos de la República Democrática Alemana, ¿quién habría imaginado que el muro y las alambradas de las fronteras habrían caído pocos años después? – se preguntó el Papa al principio de su homilía-. Y si fuéramos todavía más atrás, cerca de setenta años, hasta 1941, en tiempos del nacionalsocialismo, ¿quién habría podido predecir que el denominado “Reich milenario” quedaría reducido a cenizas cuatro años después?”.

  En Turingia, y en la entonces República Democrática Alemana, agregó el pontífice, las personas tuvieron que soportar  “una dictadura oscura (nazi) y una roja  (comunista), que para la fe cristiana fueron como una lluvia ácida. Muchas consecuencias tardías de ese tiempo han de ser aún asimiladas, sobre todo en el ámbito intelectual y religioso. Actualmente, la mayoría de la gente en esta tierra vive lejana de la fe en Cristo y de la comunión de la Iglesia. Los últimos dos decenios, sin embargo, presentan también experiencias positivas: un horizonte más amplio, un cambio más allá de las fronteras, una confiada certeza de que Dios no nos abandona y nos conduce por nuevos caminos”.

Asimismo “la nueva libertad ha ayudado a conferir a la vida de los hombres una mejor dignidad y a abrir múltiples y nuevas posibilidades”.  Y en lo que respecta a la  Iglesia, el Papa manifestó su agradecimiento por  una serie de beneficios  como “las nuevas posibilidades para las actividades parroquiales, la reestructuración y ampliación de iglesias y centros parroquiales, iniciativas diocesanas de carácter pastoral y cultural”.  Pero estas posibilidades,  agregó, “¿Nos han llevado también a un incremento de la fe? ¿No es necesario, tal vez, buscar las raíces profundas de la fe y de la vida cristiana en algo más que en la libertad social? Muchos católicos convencidos han permanecido fieles a Cristo y a la Iglesia en la difícil situación de una opresión exterior”.

  Entre estas personas el Santo Padre recordó a los sacerdotes y sus colaboradores que dieron vida a la pastoral de los refugiados después de la Segunda Guerra Mundial para dar a los prófugos una patria nueva, y a los padres que en un ambiente político hostil a la Iglesia educaron a sus hijos en la fe católica.

   Después, citando a los patronos de la diócesis de Erfurt, Isabel de Turingia, Bonifacio y Kilian, y a San Severo, a quien está dedicada la Severikirche en la Domplatz,  subrayó que “la presencia de Dios se manifiesta, de modo particularmente claro, en sus santos. Su testimonio de fe puede darnos también hoy la fuerza para un nuevo despertar” ya que “nos muestran que es posible (...) poner a Dios en primer lugar y no como una realidad más entre otras. Los santos enseñan de manera evidente el hecho de que Dios ha tomado la iniciativa de dirigirse a nosotros” de que “en Jesucristo se ha manifestado (...) sale a nuestro encuentro (...) e  invita a seguirlo”.

 “La fe es siempre, y esencialmente, un creer junto con otros (...) Este “con”, sin el cual no es posible una fe personal, es la Iglesia. Y esta Iglesia franquea las fronteras de los países como lo demuestran las nacionalidades de los santos que he mencionado anteriormente: Hungría, Inglaterra, Irlanda e Italia (...) Si nos abrimos a la fe, en la historia entera y en los testimonios de toda la Iglesia, entonces la fe católica tiene futuro también como fuerza pública en Alemania (...) Los santos, aun que sólo sean pocos, también cambian el mundo”.

“Los cambios políticos del año 1989 en vuestro país no fueron motivados sólo por el deseo de bienestar y de libertad de movimiento, sino, decisivamente, también por el anhelo de veracidad -concluyó el Papa-. Este anhelo se mantuvo vivo, entre otras cosas, por personas totalmente dedicadas al servicio de Dios y del prójimo y dispuestas a sacrificar su propia vida. Ellos y los santos antes recordados nos animan a aprovechar la nueva situación. No queremos escondernos en una fe solamente privada, sino que queremos usar de manera responsable la libertad lograda”.

Terminada la misa, Benedicto XVI se trasladó al aeropuerto de Erfurt, y a las 11,50 emprendió el vuelo hacia Friburgo para aterrizar en el aeropuerto de Lahr poco antes de las 13.00.
PV-ALEMANIA/        VIS 20110924 (750)

viernes, 23 de septiembre de 2011

RESPONSABILIDAD ANTE DIOS Y RECONOCIMIENTO DE LA DIGNIDAD HUMANA, FUNDAMENTOS COMUNES DEL DERECHO


CIUDAD DEL VATICANO, 22 SEP 2011 (VIS).-A las 16.15, el Santo Padre se desplazó desde la Nunciatura Apostólica al Reichstag, donde fue acogido por el presidente del Parlamento Federal alemán. Allí mantuvo un breve encuentro con las cinco mayores autoridades federales: el Presidente, la Canciller, el Presidente del Bundestag, la del Bundesrat y el del Tribunal Constitucional Federal. Asimismo, saludó a los presidentes de los grupos parlamentarios. Seguidamente, fue acompañado al Aula del Parlamento para escuchar las palabras del Presidente del Bundestag, Norbert Lammert.

 En su discurso ante el Parlamento, Benedicto XVI afirmó que la política “debe ser un compromiso por la justicia y crear así las condiciones de fondo para la paz”. Un político puede buscar el éxito porque posibilita la acción política efectiva. Pero el éxito ha de estar subordinado “al criterio de la justicia, a la voluntad de aplicar el derecho”; de lo contrario, “el éxito puede constituir una seducción que abra el camino a la desvirtuación del derecho, a la destrucción de la justicia”.

 En este sentido, el Papa recordó que los alemanes han experimentado lo que sucede cuando se escinden el poder y el derecho, y el primero pisotea el segundo: “El Estado (…) se había convertido en una cuadrilla de bandidos muy bien organizada, que podía amenazar al mundo entero y empujarlo hasta el borde del abismo”.

 Es por ello que “servir al derecho y combatir el dominio de la injusticia es y sigue siendo el deber fundamental del político”, especialmente en el momento actual. El problema es, entonces, cómo reconocer qué es lo justo. Para Benedicto XVI, “en las cuestiones fundamentales del derecho, en las que está en juego la dignidad del hombre y de la humanidad” el recurso a la voluntad de la mayoría no basta. “Basándose en esta convicción –dijo el Papa- los combatientes de la resistencia reaccionaron contra el régimen nazi y contra otros regímenes totalitarios, prestando así un servicio al derecho y a la humanidad”. Para estas personas era obvio que la legislación vigente “era, en realidad, una injusticia”.

Recuperar el patrimonio cultural de Europa

 Sin embargo, por lo que se refiere a las cuestiones fundamentales antropológicas, hoy día no es evidente qué es lo justo y, por tanto, qué puede convertirse en derecho vigente.
En este punto, el Santo Padre recordó que en la historia, los ordenamientos jurídicos han estado casi siempre motivados por la religión. El cristianismo, en cambio, ha puesto la fuente del derecho en la naturaleza y la razón: “Para el desarrollo del derecho y de la humanidad, ha sido decisivo que los teólogos cristianos tomaran posición contra el derecho religioso, exigido por la fe en las divinidades, y se pusieran de parte de la filosofía, reconociendo como fuente jurídica válida para todos la razón y la naturaleza en su mutua relación”.

 Con ello, la cuestión sobre los fundamentos de la legislación estuvo clara hasta la Declaración de los Derechos Humanos después de la segunda guerra mundial. Pero en el último medio siglo, afirmó el Pontífice, “ha tenido lugar un dramático cambio en la situación. La idea del derecho natural se considera hoy una doctrina católica más bien singular”, debido al predominio de la concepción positivista de la naturaleza y de la razón.

 “Una concepción positivista de la naturaleza, que la comprende de modo puramente funcional (…) no puede tender ningún puente hacia el ‘ethos’ y el derecho (…) Lo mismo vale para la razón en una visión positivista (…) en la que lo que no es verificable, no entra en el ámbito de la razón. (…) Por ello, ‘ethos’ y religión se deben reducir al ámbito de lo subjetivo. (…) Esta es una situación dramática que interesa a todos y sobre la que es necesaria una discusión pública. Invitar urgentemente a ella es una intención esencial de este discurso”.

  Benedicto XVI continuó asegurando que la visión positivista del mundo “es, en su conjunto, una parte grandiosa del conocimiento humano (…) a la que no debemos renunciar”. Pero “cuando la razón positivista se considera la única cultura suficiente, (…) reduce al hombre, es más, amenaza su humanidad. Lo digo especialmente con referencia a Europa, donde vastos ambientes intentan reconocer únicamente el positivismo como cultura común y como fundamento común para la formación del derecho, mientras que las demás convicciones y valores de nuestra cultura quedan reducidos al nivel de una subcultura. Con ello, Europa queda, frente a otras culturas del mundo, en una condición de falta de cultura, y se suscitan, al mismo tiempo, corrientes extremistas y radicales”.

 De ahí la urgencia de que la razón y la naturaleza reencuentren su grandeza y aparezcan de nuevo “en su verdadera profundidad, con sus exigencias y sus indicaciones”.  El Pontífice aseguró que “debemos escuchar el lenguaje de la naturaleza y responder coherentemente”, teniendo en cuenta que “también el hombre posee una naturaleza que ha de respetar y que no puede manipular a su antojo.  (…) El hombre no se crea a sí mismo. Es espíritu y voluntad, pero también es naturaleza, y su voluntad es justa cuando escucha la naturaleza, la respeta, y cuando se acepta a sí mismo como lo que es, y que no se ha creado a sí mismo. Así y solamente así se realiza la verdadera libertad humana”.

 El patrimonio cultural de Europa puede ser una ayuda fundamental, ya que “sobre la base de la convicción acerca de la existencia de un Dios creador se han desarrollado la idea de los derechos humanos, la idea de la igualdad de todos los hombres ante la ley, la conciencia de la inviolabilidad de la dignidad humana de cada persona y el reconocimiento de la responsabilidad de los hombres por sus acciones”.

 “Estos conocimientos (…) constituyen nuestra memoria cultural. (…) La cultura europea nació (…) del encuentro entre la fe en Dios de Israel, la razón filosófica de los griegos y el pensamiento jurídico de Roma. (…) En la conciencia de la responsabilidad del hombre ante Dios y en el reconocimiento de la dignidad inviolable del hombre, de cada hombre, este encuentro ha fijado los criterios del derecho; defenderlos es nuestro deber en este momento histórico”.

  Tras finalizar su discurso, Benedicto XVI se retiró privadamente durante algunos minutos en espera del sucesivo encuentro con miembros de la comunidad hebrea.
PV-ALEMANIA/         VIS 23110923 (1000)

lunes, 12 de septiembre de 2011

ES NECESARIO RECUPERAR EL PRIMADO DE DIOS EN EL MUNDO


CIUDAD DEL VATICANO, 11 SEP 2011 (VIS).-Esta mañana, el Papa Benedicto XVI se desplazó hasta la ciudad de Ancona (Italia) desde Castel Gandolfo, para presidir la Santa Misa de clausura del XXV Congreso Eucarístico Nacional italiano, que en esta edición ha tenido como lema “Eucaristía para la vida cotidiana”. La concelebración tuvo lugar a las 10.00, en el Astillero de Ancona.

 Durante la homilía, el Santo Padre se refirió al pasaje evangélico del discurso de Jesús sobre el pan de la vida, y explicó que la reacción de los discípulos, muchos de los cuales abandonaron entonces al Señor, no es muy diferente de nuestra resistencia “ante el don total que El hace de sí mismo. Porque acoger verdaderamente este don quiere decir perderse uno mismo, dejarse implicar y transformar hasta vivir en El”.

 La dificultad de la aceptación reside en que “a menudo confundimos la libertad con la ausencia de vínculos, con la convicción de que podemos actuar solos, sin Dios, que es visto como un límite a la libertad. Es ésta una ilusión que no tarda en convertirse en desilusión, generando inquietud y miedo”.

 Algunas ideologías dejan de lado a Dios, o simplemente lo toleran como una elección privada que no debe interferir con la vida pública, y han querido organizar la sociedad basándose en la economía y la fuerza del poder. Pero, dijo el Papa, “la historia nos demuestra dramáticamente” el fracaso del tentativo de asegurar el bienestar material y la paz prescindiendo de Dios y de su revelación.

 Por ello, hoy día es necesario, ante todo, “recuperar el primado de Dios en nuestro mundo y nuestra vida, ya que es este primado el que nos permite encontrar la verdad de lo que somos, y es en el conocer y seguir la voluntad de Dios donde encontramos nuestro verdadero bien”.

Eucaristía, fuente de desarrollo social positivo

El punto de partida para recuperar el primado de Dios es, precisamente, la Eucaristía, en la que "Dios se nos dona para abrir nuestra existencia a El". La comunión eucarística "sostiene y transforma la vida cotidiana". En este punto, Benedicto XVI recordó que la historia de la Iglesia está llena de santos y santas "cuya existencia es signo elocuente de cómo, precisamente con la Eucaristía, nace una nueva asunción de responsabilidad a todos los niveles de la vida comunitaria, y nace por tanto un desarrollo social positivo centrado en la persona, especialmente en los pobres, enfermos y los necesitados”.
   
 Así, "una espiritualidad eucarística es, entonces, verdadero antídoto contra el individualismo y el egoísmo que a menudo caracterizan la vida cotidiana". Es también "el alma de una comunidad eclesial que supera divisiones (...) y valoriza la diversidad de los carismas y ministerios, poniéndolos al servicio de la unidad de la Iglesia".

 Una espiritualidad eucarística es, asimismo, el camino para devolver la dignidad al hombre "y, por tanto, a su trabajo, buscando conciliarlo con el tiempo para la fiesta y para la familia, y con el esfuerzo por superar la incertidumbre de la precariedad y el problema del desempleo". Nos ayudará también a acercarnos a las diversas formas de la fragilidad humana, "conscientes de que no ofuscan el valor de la persona, sino que requieren proximidad, acogida y ayuda".

 Por todo ello, el Santo Padre concluyó afirmando que "no hay nada de auténticamente humano que no encuentre en la Eucaristía la forma adecuada para ser vivido en plenitud", e invitó a que "la vida cotidiana se convierta en lugar del culto espiritual, para vivir en todas las circunstancias el primado de Dios".
PV-ANCONA            VIS 20110912 (580)

lunes, 6 de junio de 2011

CONCLUIDA PRIMERA FASE VISITA APOSTOLICA EN IRLANDA

CIUDAD DEL VATICANO, 6 JUN 2011 (VIS).-Sigue el comunicado emitido hoy sobre la conclusión de la primera fase de la visita apostólica en Irlanda.

“Ha concluido, de conformidad con los plazos establecidos en el comunicado del 12 de noviembre de 2010, la primera fase de la Visita Apostólica anunciada por el Santo Padre en la Carta Pastoral a los católicos de Irlanda, con la intención de “ayudar a la iglesia local en su camino de renovación” (Carta Pastoral a los católicos de Irlanda, 19 de marzo de 2010, n. 14).

Como se indica en dicho comunicado, los visitantes han trabajado para verificar:

A) Si las relaciones existentes entre los diversos componentes de la Iglesia local, seminarios y comunidades religiosas, eran tales como para apoyarlas en el camino de profunda renovación espiritual ya emprendido por la Iglesia en Irlanda.

B) La eficacia de los procedimientos seguidos en la actualidad para responder en los casos de abuso.

C) Las formas de asistencia ofrecidas actualmente a las víctimas.

La visita a las cuatro archidiócesis metropolitanas, así como a los seminarios e instituciones religiosas, ha sido muy provechosa gracias a la colaboración de todos los que han tomado parte en esta iniciativa. El Santo Padre se lo agradece de todo corazón, especialmente a los cuatro arzobispos metropolitanos.

Los informes de los visitadores han sido entregados a los dicasterios competentes de la Santa Sede, los cuales, primero singularmente y luego en el ámbito de reuniones ex-profeso entre los dicasterios, desarrolladas en un clima constructivo, han llevado a cabo una primera evaluación, de la que se desprende lo siguiente:

1) La Congregación para los Obispos y la Congregación para la Educación Católica no prevén otras visitas apostólicas en las diócesis y seminarios irlandeses. De hecho, gracias a sus encuentros con diversas organizaciones y personas, entre ellas los obispos sufragáneos, los visitadores cuentan con un cuadro suficientemente amplio de la situación de la Iglesia de Irlanda en relación con los sectores inspeccionados.

2) La Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica ha analizado las respuestas a los cuestionarios enviados a todas las instituciones con casas religiosas en Irlanda. De acuerdo con la metodología adoptada, habrá una serie de visitas “in loco” a algunas entidades religiosas.

3) En los próximos meses, los dicasterios competentes darán a los obispos directrices para la renovación espiritual de las diócesis y seminarios, y la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, hará lo propio con los institutos religiosos.

4) A principios de 2012, la Santa Sede dará a conocer una síntesis general de los resultados y las perspectivas evidenciadas por la visita, también en vista de la misión, en ámbito nacional, mencionada en la Carta del Santo Padre.
OP/ VIS 20110606 (470)


viernes, 3 de junio de 2011

BENEDICTO XVI RECIBE AL PRESIDENTE DE LA AUTORIDAD PALESTINA

CIUDAD DEL VATICANO, 3 JUN 2011 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo público el siguiente comunicado:

  "Esta mañana, el Santo Padre Benedicto XVI ha recibido al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, que posteriormente se ha reunido con el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, acompañado por el arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados.

  "Durante las conversaciones cordiales se ha hablado de la problemática situación en Tierra Santa. En particular, se  ha subrayado la urgencia de encontrar una solución justa y duradera al conflicto israelí-palestino para asegurar el respeto de los derechos de todos y, por tanto, el cumplimiento de las aspiraciones legítimas del pueblo palestino a un Estado independiente. A continuación se ha hecho hincapié en que el Estado de Israel y el Palestino deben vivir cuanto antes de manera segura, en paz con sus vecinos y dentro de las fronteras internacionalmente reconocidas. En este marco, con el apoyo de la comunidad internacional y un espíritu de cooperación y apertura a la reconciliación, Tierra Santa puede encontrar la paz.

  "En el encuentro se ha hecho referencia a la situación de las comunidades cristianas en los Territorios Palestinos y, en general, en Oriente Medio, y se ha constado la contribución insustituible que ofrecen a la construcción de la sociedad.

  "Por último, se ha expresado el deseo de que los trabajos de las delegaciones de la Santa Sede y de la Organización para la Liberación de Palestina continúen con éxito en el desarrollo de un Acuerdo global entre las partes".
OP/                                        VIS 20110603 (270)

miércoles, 18 de mayo de 2011

COMPROMETERSE A REZAR POR LA IGLESIA EN CHINA

CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAY 2011 (VIS).-Al final de la audiencia general de esta mañana en la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI habló brevemente acerca de la Iglesia en China. El próximo martes, 24 de mayo, se celebra la memoria litúrgica de Nuestra Señora, Auxilio de los Cristianos, que es especialmente venerada en el Santuario de Sheshan, en Shanghai. El Papa aprovechó la oportunidad para invitar a todos los fieles a unirse con la oración a la Iglesia en China.

  Si bien la Iglesia en China está creciendo, Cristo, como en otros lugares del mundo, sigue siendo "rechazado, ignorado o perseguido". El Santo Padre pidió a "todos los católicos chinos que continúen intensificando sus oraciones, especialmente a María, la Virgen fuerte. Pero también para todos los católicos del mundo rezar por la Iglesia en China debe ser un compromiso: los fieles de allí tienen derecho a nuestras oraciones, necesitan nuestras oraciones".

  "Los chinos católicos, como han dicho muchas veces, quieren la unidad con la Iglesia universal, con el Pastor supremo, con el Sucesor de Pedro. Con la oración podemos obtener que la Iglesia en China siga siendo una, santa y católica, fiel y firme en la doctrina y en la disciplina eclesiástica".

  "Sabemos -dijo- que, entre nuestros hermanos obispos, hay algunos que sufren presiones para ejercer su ministerio episcopal. A ellos, a los sacerdotes y a todos los católicos que experimentan dificultades en la libre profesión de su fe, expresamos nuestra cercanía. Con nuestra oración -dijo- podemos ayudarles a encontrar el camino para mantener viva la fe, fuerte la esperanza, ardiente la caridad con todos e íntegra la eclesiología que hemos heredado del Señor y de los Apóstoles".

  En conclusión, el Santo Padre pidió a María que "ilumine a los que dudan, vuelva a llamar a los que se han perdido, consuele a los afligidos y fortalezca a los que están tentados por los encantos del oportunismo".
AG /                                     VIS 20110518 (330)

lunes, 16 de mayo de 2011

CARTA CIRCULAR SOBRE LAS LINEAS GUIA EN CASO DE ABUSO SEXUAL

CIUDAD DEL VATICANO, 16 MAY 2011 (VIS).-La Congregación para la Doctrina de la Fe ha hecho pública hoy la Carta Circular dirigida a las Conferencias Episcopales sobre las Líneas Guía para tratar los casos de abuso sexual de menores por parte del clero.
 
  El documento, firmado por el cardenal William J. Levada y el arzobispo Luis F. Ladaria, S.I., respectivamente prefecto y secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, está fechado el 3 de mayo de 2011.

  "Entre las importantes responsabilidades del Obispo diocesano para asegurar el bien común de los fieles y, especialmente, la protección de los niños y de los jóvenes, está el deber de dar una respuesta adecuada a los eventuales casos de abuso sexual de menores cometidos en su diócesis por parte del clero. Dicha respuesta conlleva instituir procedimientos adecuados tanto para asistir a las víctimas de tales abusos como para la formación de la comunidad eclesial en vista de la protección de los menores. En ella se deberá implementar la aplicación del derecho canónico en la materia y, al mismo tiempo, se deberán tener en cuenta las disposiciones de las leyes civiles.

I. Aspectos generales

a) Las víctimas del abuso sexual

La Iglesia, en la persona del Obispo o de un delegado suyo, debe estar dispuesta a escuchar a las víctimas y a sus familiares y a esforzarse en asistirles espiritual y psicológicamente. El Santo Padre Benedicto XVI, en el curso de sus viajes apostólicos, ha sido particularmente ejemplar con su disponibilidad a encontrarse y a escuchar a las víctimas de abusos sexuales. En ocasión de estos encuentros, el Santo Padre ha querido dirigirse a ellas con palabras de compasión y de apoyo, como en la Carta Pastoral a los católicos de Irlanda (n.6): AHabéis sufrido inmensamente y me apesadumbra tanto. Sé que nada puede borrar el mal que habéis soportado. Vuestra confianza ha sido traicionada y violada vuestra dignidad@.

b) La protección de los menores

En algunas naciones se han comenzado, en el ámbito eclesial, programas educativos de prevención para propiciar Aambientes seguros@ para los menores. Tales programas buscan ayudar a los padres, a los agentes de pastoral y a los empleados escolares a reconocer indicios de abuso sexual y a adoptar medidas adecuadas. Estos programas a menudo han sido reconocidos como modelos en el esfuerzo por eliminar los casos de abuso sexual de menores en la sociedad actual.

c) La formación de futuros sacerdotes y religiosos

En el año 2002, Juan Pablo II dijo: Ano hay sitio en el sacerdocio o en la vida religiosa para los que dañen a los jóvenes@ (cf. Discurso a los Cardenales Americanos, 23 de abril de 2002, n. 3). Estas palabras evocan la específica responsabilidad de los Obispos, de los Superiores Mayores y de aquellos que son responsables de la formación de los futuros sacerdotes y religiosos. Las indicaciones que aporta la Exhortación Pastores dabo vobis, así como las instrucciones de los competentes Dicasterios de la Santa Sede, adquieren todavía mayor importancia en vista de un correcto discernimiento vocacional y de la formación humana y espiritual de los candidatos. En particular, debe buscarse que éstos aprecien la castidad, el celibato y las responsabilidades del clérigo relativas a la paternidad espiritual. En la formación debe asegurarse que los candidatos aprecien y conozcan la disciplina de la Iglesia sobre el tema. Otras indicaciones específicas podrán ser añadidas en los planes formativos de los Seminarios y casas de formación por medio de las respectivas Ratio Institutionis sacerdotalis de cada nación, Instituto de Vida consagrada o Sociedad de Vida apostólica.

Se debe dar particular atención al necesario intercambio de información sobre los candidatos al sacerdocio o a la vida religiosa que se trasladan de un seminario a otro, de una Diócesis a otra, o de un Instituto religioso a una Diócesis.

d) El acompañamiento a los sacerdotes

1. El Obispo tiene obligación de tratar a sus sacerdotes como padre y hermano. Debe cuidar también con especial atención la formación permanente del clero, particularmente en los primeros años después de la ordenación, valorizando la importancia de la oración y de la fraternidad sacerdotal. Los presbíteros deben ser advertidos del daño causado por un sacerdote a una víctima de abuso sexual, de su responsabilidad ante la normativa canónica y la civil y de los posibles indicios para reconocer posibles abusos sexuales de menores cometidos por cualquier persona.

2. Al recibir las denuncias de posibles casos de abuso sexual de menores, los Obispos deberán asegurar que sean tratados según la disciplina canónica y civil, respetando los derechos de todas las partes.

3. El sacerdote acusado goza de la presunción de inocencia, hasta prueba contraria. No obstante, el Obispo en cualquier momento puede limitar de modo cautelar el ejercicio de su ministerio, en espera que las acusaciones sean clarificadas. Si fuera el caso, se hará todo lo necesario para restablecer la buena fama del sacerdote que haya sido acusado injustamente.

e) La cooperación con la autoridad civil:

El abuso sexual de menores no es sólo un delito canónico, sino también un crimen perseguido por la autoridad civil. Si bien las relaciones con la autoridad civil difieran en los diversos países, es importante cooperar en el ámbito de las respectivas competencias. En particular, sin prejuicio del foro interno o sacramental, siempre se siguen las prescripciones de las leyes civiles en lo referente a remitir los delitos a las legítimas autoridades. Naturalmente, esta colaboración no se refiere sólo a los casos de abuso sexual cometido por clérigos, sino también a aquellos casos de abuso en los que estuviera implicado el personal religioso o laico que coopera en las estructuras eclesiásticas.

II. Breve exposición de la legislación canónica en vigor con relación al delito de abuso sexual de menores cometido por un clérigo:

El 30 de abril de 2001 Juan Pablo II promulgó el motu proprio Sacramentorum sanctitatis tutela [SST], en el que el abuso sexual de un menor de 18 años cometido por un clérigo ha sido añadido al elenco de los delicta graviora reservados a la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF). La prescripción para este delito se estableció en 10 años a partir del cumplimiento del 181 año de edad de la víctima. La normativa del motu propio es válida para clérigos latinos y orientales, ya sean del clero diocesano, ya del clero religioso.

En el 2003, el entonces Prefecto de la CDF, el Cardenal Ratzinger, obtuvo de Juan Pablo II la concesión de algunas prerrogativas especiales para ofrecer mayor flexibilidad en los procedimientos penales para los delicta graviora, entre las cuales, la aplicación del proceso penal administrativo y la petición de la dimisión ex officio en los caos más graves. Estas prerrogativas fueron integradas en la revisión del motu proprio aprobada por el Santo Padre Benedicto XVI el 21 de mayo de 2010. En las nuevas normas, la prescripción es de 20 años, que en el caso de abuso de menores se calcula desde el momento en el que la víctima haya cumplido los 18 años de edad. La CDF puede eventualmente derogar la prescripción para casos particulares. Asimismo, queda especificado como delito canónico la adquisición, posesión o divulgación de material pedo-pornográfico.

La responsabilidad para tratar los casos de abuso sexual de menores compete en primer lugar a los Obispos o a los Superiores Mayores. Si la acusación es verosímil, el Obispo, el Superior Mayor o un delegado suyo deben iniciar una investigación previa como indica el CIC, can. 1717; el CCEO, can. 1468 y el Sst, art. 16.

Si la acusación se considera verosímil, el caso debe ser enviado a la CDF. Una vez estudiado el caso, la CDF indicará al Obispo o al Superior Mayor los ulteriores pasos a cumplir. Mientras tanto, la CDF ayudará a que sean tomadas las medidas apropiadas para garantízar los procedimientos justos en relación con los sacerdotes acusados, respetando su derecho fundamental de defensa, y para que sea tutelado el bien de la Iglesia, incluido el bien de las víctimas. Es útil recordar que normalmente la imposición de una pena perpetúa, como la dimissio del estado clerical, requiere un proceso judicial. Según el Derecho Canónico (cf. CIC can. 1342) el Ordinario propio no puede decretar penas perpetuas por medio de un decreto extrajudicial. Para ello debe dirigirse a la CDF, a la cual corresponderá en este caso tanto el juicio definitivo sobre la culpabilidad y la eventual idoneidad del clérigo para el ministerio como la imposición de la pena perpetua (Sst, Art. 21, '2).

Las medidas canónicas para un sacerdote que es encontrado culpable del abuso sexual de un menor son generalmente de dos tipos:
1) Medidas que restringen el ejercicio público del ministerio de modo completo o al menos excluyendo el contacto con menores. Tales medidas pueden ser declaradas por un precepto penal;
2) penas eclesiásticas, siendo la más grave la dimissio del estado clerical.

En algunos casos, cuándo lo pide el mismo sacerdote, puede concederse pro bono Ecclesiae la dispensa de las obligaciones inherentes al estado clerical, incluido el celibato.

La investigación previa y todo el proceso deben realizarse con el debido respeto a la confidencialidad de las personas implicadas y la debida atención a su reputación.
A no ser que haya graves razones en contra, antes de transmitir el caso a la CDF el clérigo acusado debe ser informado de la acusación presentada, para darle la oportunidad de responder a ella. La prudencia del Obispo o del Superior Mayor decidirá cuál será la información que se podrá comunicar al acusado durante la investigación previa.

Es deber del Obispo o del Superior Mayor determinar cuáles medidas cautelares de las previstas en el CIC can. 1722 y en el CCEO can. 1473 deben ser impuestas para salvaguardar el bien común. Según el Sst art. 19, tales medidas pueden ser impuestas una vez iniciada la investigación preliminar.

Asimismo, se recuerda que si una Conferencia Episcopal, con la aprobación de la Santa Sede, quisiera establecer normas específicas, tal normativa deberá ser entendida como complemento a la legislación universal y no como sustitución de ésta. Por tanto, la normativa particular debe estar en armonía con el CIC / CCEO y además con el motu proprio Sacramento¬rum sanctitatis tutela (30 de abril de 2001) con la actualización del 21 de mayo de 2010. En el supuesto de que la Conferencia Episcopal decidiese establecer normas vinculantes será necesario pedir la recognitio a los competentes Dicasterios de la Curia Romana.

III. Indicaciones a los Ordinarios sobre el modo de proceder:

Las Líneas Guía preparadas por la Conferencia Episcopal deberán ofrecer orientaciones a los Obispos diocesanos y a los Superiores Mayores en caso de que reciban la noticia de presuntos abusos sexuales de menores cometidos por clérigos presentes en el territorio de su jurisdicción. Dichas Líneas Guía deberán tener en cuenta las siguientes observaciones:

a.) El Aconcepto de abuso sexual de menores@ debe coincidir con la definición del Motu Propio Sst art. 6 (Ael delito contra el sexto mandamiento del Decálogo cometido por un clérigo con un menor de dieciocho años@¬), así como con la praxis interpretativa y la jurisprudencia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, teniendo en cuenta la leyes civiles del Estado;

b.) la persona que denuncia debe ser tratada con respeto. En los casos en los que el abuso sexual esté relacionado con un delito contra la dignidad del sacramento de la Penitencia (Sst, art.4), el denunciante tiene el derecho de exigir que su nombre no sea comunicado al sacerdote denunciado (Sst, art. 24);

c.) las autoridades eclesiásticas deben esforzarse para poder ofrecer a las víctimas asistencia espiritual y psicológica;
d.) la investigación sobre las acusaciones debe ser realizada con el debido respeto del principio de la confidencialidad y la buena fama de las personas;

e.) a no ser que haya graves razones en contra, ya desde la fase de la investigación previa, el clérigo acusado debe ser informado de las acusaciones, dándole la oportunidad de responder a las mismas;

f.) los organismos de consulta para la vigilancia y el discernimiento de los casos particulares previstos en algunos lugares no deben sustituir el discernimiento y la potestas regiminis de cada Obispo;

g.) las Líneas Guía deben tener en cuenta la legislación del Estado en el que la Conferencia Episcopal se encuentra, en particular en lo que se refiere a la eventual obligación de dar aviso a las autoridades civiles;

h.) en cualquier momento del procedimiento disciplinar o penal se debe asegurar al clérigo acusado una justa y digna sustentación;

i.) se debe excluir la readmisión de un clérigo al ejercicio público de su ministerio si éste puede suponer un peligro para los menores o existe riesgo de escándalo para la comunidad.

Conclusión

Las Líneas Guía preparadas por las Conferencias Episcopales buscan proteger a los menores y ayudar a las víctimas a encontrar apoyo y reconciliación. Deberán también indicar que la responsabilidad para tratar los casos de delitos de abuso sexual de menores por parte de clérigos, corresponde en primer lugar al Obispo Diocesano. Ellas servirán para dar unidad a la praxis de una misma Conferencia Episcopal ayudando a armonizar mejor los esfuerzos de cada Obispo para proteger a los menores.
CDF/                                        VIS 20110516 (2200)

NOTA SOBRE LA CARTA CIRCULAR DE LA CONGREGACION PARA LA DOCTRINA DE LA FE

CIUDAD DEL VATICANO, 16 MAY 2011 (VIS).-Ofrecemos la nota del director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., que presenta la Carta circular de la Congregación para la Doctrina de la Fe a las Conferencias Episcopales sobre las Líneas guía para los casos de abuso sexual de menores por parte del clero.

  "La Congregación para la Doctrina de la Fe pide a todas las Conferencias Episcopales del mundo que preparen para mayo de 2012 "Líneas guía" para tratar los casos de abuso sexual de menores por parte de miembros del clero, de manera apropiada a las situaciones específicas en las diferentes regiones del mundo.

  Con una "Carta circular", la Congregación ofrece una amplia serie de principios e indicaciones, que no sólo facilitarán la formulación de Líneas guía y, por tanto, la uniformidad de la conducta de las autoridades eclesiásticas en las diferentes naciones, sino que también garantizarán la coherencia en el nivel de Iglesia universal, aun respetando las competencias de los obispos y de los superiores religiosos.

  La atención prioritaria a las víctimas, los programas de prevención, la formación de los seminaristas y la formación permanente del clero, la cooperación con las autoridades civiles, la aplicación atenta y rigurosa de la normativa canónica más actualizada en esta materia son las orientaciones principales que deben constituir las Directrices en todo el mundo.

    * * *

  En días pasados, la Congregación para la Doctrina de la Fe envió a todas las Conferencias Episcopales una ACarta circular para ayudar a las Conferencias Episcopales en la preparación de Líneas guía para tratar los casos de abuso sexual de menores por parte del clero@.

  La preparación del documento fue anunciada en el pasado mes de julio, con ocasión de la publicación de las nuevas normas de actuación del Motu proprio "Sacramentorum sanctitatis tutela" (cfr. Nota P.F.Lombardi, en OR, 16.7.2010, 1, e www.vatican.va, Abusos contra menores. La respuesta de la Iglesia).

  El cardenal Levada, Prefecto del dicasterio, había después informado sobre la preparación con ocasión de la reunión de cardenales durante el Consistorio del pasado mes de noviembre (Cfr. Comunicado de la Oficina de Prensa sobre la Sesión de la tarde, 19.11.2010).

  El documento está acompañado de una Carta de presentación, firmada por el Card. Levada, que explica la naturaleza y los objetivos.

  Como consecuencia de la actualización de las normas sobre la cuestión de los abusos sexuales por parte de miembros del clero, aprobada por el Papa el pasado año, se considera Aoportuno que cada Conferencia Episcopal prepare unas Líneas guía@, con el fin de Aayudar a los Obispos a seguir procedimientos claros y coordinados cuando se tienen que tratar los casos de abusos sexuales contra menores@, teniendo en cuenta las situaciones concretas de las diversas regiones en las que se ejercitan las jurisdicciones de los distintos episcopados.

  Con este fin, la Carta circular Apresenta algunos temas generales@, que necesariamente deben ser adaptados a las distintas realidades, pero que contribuirán a garantizar Bprecisamente gracias a las Líneas guía- una orientación común dentro de una Conferencia episcopal, y en cierta medida, también por parte de distintos episcopados.

  En relación al trabajo que se debe realizar para la redacción de las nuevas Líneas guía o para la revisión de las ya existentes, la carta de presentación del Card. Levada da dos indicaciones operativas: en primer lugar, implicar a los Superiores Mayores de los institutos religiosos clericales (para que se tenga en cuenta no solo al clero diocesano, sino también al religioso), y después, enviar copia de las Líneas guía a la Congregación Aantes de fines del mes de mayo del 2012@.

En conclusión, aparecen claramente dos preocupaciones:

1. Animar a afrontar a tiempo y eficazmente el problema con indicaciones claras, orgánicas, adaptadas a las situaciones locales, que comprenden también las relaciones con las normas y las autoridades civiles. Las indicaciones de una fecha precisa y de un término relativamente breve para elaborar las Líneas guía por parte de todas las Conferencias Episcopales es, evidentemente, una indicación muy fuerte y elocuente.

2. Respetar la competencia fundamental de los Obispos diocesanos (y de los Superiores mayores religiosos) en la materia (la formulación de la Circular presta mucha atención a subrayar este aspecto: Las Líneas guía sirven para Aayudar a los Obispos diocesanos y los Superiores mayores@).

La carta circular en sí es breve, pero muy densa, y se divide en tres partes.

  La primera parte desarrolla una serie de indicaciones generales, incluyendo, en particular:
La atención prioritaria a las víctimas de abuso sexual: la escucha y la asistencia espiritual y psicológica a las víctimas y a los familiares.

  El desarrollo de programas de prevención para crear ambientes verdaderamente seguros para los menores.

  La formación de los futuros sacerdotes y religiosos y el intercambio de información sobre los candidatos al sacerdocio o a la vida religiosa que se trasladan.

  El acompañamiento de los sacerdotes, su formación permanente y la formación a su responsabilidad en el ámbito de los abusos, la manera de seguirlos cuando se les acusa, de  tratar según el derecho los eventuales casos de abuso, la rehabilitación de la reputación de quien haya sido acusado injustamente.

  La cooperación con las autoridades civiles en el ámbito de sus respectivas competencias y el cumplimiento de Alas prescripciones de las leyes civiles en lo referente a remitir los delitos a las legítimas autoridades, sin prejuicio del foro interno o sacramental@. La cooperación debería aplicarse no sólo en los casos de abusos por parte del clero, sino también del personal que trabaje en estructuras eclesiásticas.

  La segunda parte recuerda las prescripciones actualmente vigentes de la legislación canónica tras la actualización de 2010.

  Se recuerda la competencia de los obispos y superiores mayores para la investigación preliminar y, en caso de acusaciones creíbles, la obligación de remitir el caso a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que ofrece las indicaciones para el seguimiento del caso.

  Se habla de las medidas cautelares que hay que imponer y de la información que debe darse al acusado  durante la investigación preliminar.

  Se recuerdan las medidas canónicas y las penas eclesiásticas que se pueden aplicar a los culpables, incluida la dimisión del estado clerical.

  Por último, se especifica la relación entre la legislación canónica válida para toda la Iglesia y las eventuales normas específicas particulares adicionales que las Conferencias Episcopales consideren apropiadas o necesarias, y el procedimiento que debe seguirse en estos casos.

  La tercera y última parte enumera una serie de observaciones útiles para formular las orientaciones operativas concretas para los Obispos y Superiores mayores.

  Entre otras cosas, subraya la necesidad de ofrecer asistencia a las víctimas; de tratar con respeto al denunciante y asegurar la privacidad y la reputación de las personas; de tener debidamente en cuenta las leyes civiles del país, incluyendo la eventual obligación de avisar a las autoridades civiles; de garantizar al acusado información  sobre las acusaciones y posibilidades de responder, y, en todo caso un mantenimiento justo y digno; de excluir el regreso del clérigo al ministerio público, en caso de peligro para los menores o de escándalo para la comunidad. Una vez más, se reitera la responsabilidad primordial de los obispos y superiores mayores, que no puede ser sustituida por órganos de control o discernimiento, a pesar de ser útiles o necesarios para sostener esta responsabilidad.

  La circular es, por tanto, un paso muy importante para promover en toda la Iglesia la conciencia de la necesidad y de la urgencia de responder de manera más eficaz y con visión de futuro al flagelo de los abusos sexuales por parte de miembros del clero, renovando así la plena credibilidad del testimonio y de la misión educativa de la Iglesia, y contribuyendo a crear en la sociedad en general aquellos ambientes educativos seguros de los que existe una necesidad urgente.
OP/                                        VIS 20110516 (1310)

jueves, 5 de mayo de 2011

COMUNICADO SOBRE EX OBISPO DE ANTIGONISH, CANADA

CIUDAD DEL VATICANO, 5 MAY 2011 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo público ayer por la tarde el siguiente comunicado relativo al caso del ex obispo de Antigonish (Nueva Escocia, Canadá), monseñor Raymond Lahey, que ha reconocido ser culpable de posesión de material pedo-pornográfico.

  "La Iglesia católica condena la explotación sexual en todas sus formas, en particular si es perpetrada contra menores".

  "Aunque el proceso, según el ordenamiento civil haya seguido su curso, la Santa Sede seguirá adelante con los procedimientos canónicos previstos para casos semejantes, que darán lugar a la imposición de medidas disciplinarias o penales apropiadas".

  Tras la admisión de culpabilidad por parte de monseñor Lahey, la Conferencia de los Obispos Católicos de Canadá difundió una declaración en la que asegura que "seguirá trabajando para evitar comportamientos de este tipo y favorecer la recuperación de las víctimas y de sus familias".
 
  "Reconociendo la confusión y la rabia que este caso ha suscitado entre muchos fieles, subrayamos nuestra preocupación pastoral por cuantos han experimentado un gran dolor como resultado de estos acontecimientos. En particular -concluyen los obispos-, nuestros pensamientos y nuestras oraciones se dirigen a los fieles de la diócesis de Antigonish y de toda la región atlántica".
OP/                                        VIS 20110505 (210)

miércoles, 4 de mayo de 2011

DEFENDER Y PROMOVER EL DERECHO A LA LIBERTAD RELIGIOSA

CIUDAD DEL VATICANO, 4 MAY 2011 (VIS).-Hoy se ha hecho público un mensaje del Papa dirigido a Mary Ann Glendon, Presidenta de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales y a los miembros de esta institución, con motivo de la XVII sesión plenaria, celebrada en Roma estos días sobre el tema: "Los derechos universales en un mundo de diversidad: el caso de la libertad religiosa".

  El Santo Padre escribe que las libertades religiosa y de culto, que "fueron negadas sistemáticamente por los regímenes ateos del siglo XX, (...) hoy en día son de nuevo amenazadas por actitudes e ideologías que impiden la manifestación libre de la religión. En consecuencia, hay que reaccionar, defendiendo y promoviendo el derecho a la libertad religiosa y de culto".

  "Como el hombre goza de la capacidad de elegir libre y personalmente la verdad, y puesto que Dios espera del ser humano una respuesta libre a su llamada, el derecho a la libertad religiosa -continúa- debe ser considerado como innato a la dignidad fundamental de toda persona humana, en conexión con la apertura natural del corazón humano a Dios. De hecho, la auténtica libertad de religión permite a la persona humana lograr su realización y así contribuir al bien común de la sociedad".

  Benedicto XVI pone de relieve que "cada estado tiene el derecho soberano de promulgar su propia legislación y de expresar diferentes posturas hacia la religión en el derecho. De hecho, hay algunos estados que permiten una amplia libertad religiosa en nuestra comprensión del término, mientras que otros la limitan por una serie de razones, entre ellas la desconfianza en la religión. La Santa Sede sigue haciendo hincapié en el reconocimiento del derecho humano fundamental a la libertad religiosa por parte de todos los estados, y les insta a respetar, y si es necesario a proteger a las minorías religiosas que, aunque profesen una religión diferente de la mayoría, aspiran a vivir con sus ciudadanos pacíficamente y a participar plenamente en la vida civil y política de la nación, en beneficio de todos".

  Este mediodía, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la presidenta de la Academia, Mary Ann Glendon, resumió los trabajos de la plenaria de estos días, que se centró en cuatro grandes áreas: La primera, dijo, "la coerción estatal y la persecución de los creyentes"; la segunda, "las restricciones estatales a la libertad religiosa de las minorías"; la tercera, "la presión social sobre las minorías religiosas que pueden o no ser sancionadas por el Estado, pero que sin embargo limita las libertades de esas minorías". Y la cuarta, "el crecimiento del fundamentalismo secular en los países occidentales, que considera a los creyentes una amenaza a la política secular, democrática liberal".
MESS/                                        VIS 20110504 (480)

martes, 25 de enero de 2011

TODOS LOS BAUTIZADOS DEBEN COMUNICAR EL DON DEL EVANGELIO

CIUDAD DEL VATICANO, 25 ENE 2011 (VIS).-Se ha hecho público el texto del Mensaje del Santo Padre para la LXXXV Jornada Misionera Mundial, que este año se celebra el domingo 23 de octubre, sobre el tema: "Como el Padre me envió, así os envío yo" (Jn 20,21).

  El Papa escribe que la llamada a llevar a todos el anuncio del Evangelio "con el mismo entusiasmo de los cristianos de los primeros tiempos", como subrayó el Venerable Juan Pablo II con ocasión del Jubileo del 2000, "resuena cada año en la celebración de la Jornada Misionera Mundial".

  "Todos los pueblos -continúa Benedicto XVI- son destinatarios del anuncio del Evangelio". La Iglesia "existe para evangelizar; (...) su acción, en adhesión a la palabra de Cristo y bajo el influjo de su gracia y de su caridad, se hace plena y actualmente presente a todos los hombres y a todos los pueblos para llevarlos a la fe en Cristo".

  El Papa pone de relieve que "esta tarea no ha perdido su urgencia. (...) No podemos permanecer tranquilos pensando que tras dos mil años sigue habiendo pueblos que no conocen a Cristo y que todavía no han escuchado su mensaje de salvación".

  "No solo; sino que cada vez hay más gente -escribe-, que aun habiendo recibido el anuncio del Evangelio lo ha olvidado y abandonado, y no se siente parte de la Iglesia: y muchos ambientes, también en sociedades tradicionalmente cristianas, se resisten a abrirse a la palabra de la fe. Se está produciendo un cambio cultural, alimentado por la globalización, por movimientos de pensamiento y por el relativismo imperante, un cambio que lleva a una mentalidad y a un estilo de vida que prescinden del mensaje evangélico, como si Dios no existiera, y que exaltan la búsqueda del bienestar, de la ganancia fácil, de la carrera y del éxito como objetivo de la vida, también en detrimento de los valores morales".

  El Santo Padre recuerda que "la misión universal afecta a todos, a todo y siempre. El Evangelio no es un bien exclusivo de quien lo ha recibido, sino un don que hay que compartir, una hermosa noticia que hay que comunicar. Este don-compromiso está confiado no solo a algunos, sino a todos los bautizados".

  "La evangelización es un proceso complejo y abarca varios elementos. La acción misionera ha prestado siempre una atención especial a la solidaridad. (...) Se trata de sostener las instituciones necesarias para establecer y consolidar la Iglesia (...) y también de dar la propia aportación a la mejora de las condiciones de vida de las personas en los países donde más graves son la pobreza, la malnutrición, sobre todo infantil, las enfermedades, la escasez de servicios sanitarios y la instrucción. Esto también forma parte de la misión de la Iglesia. Anunciando el Evangelio se ocupa de la vida humana en todo su sentido".

  "No es aceptable, reafirmaba el Siervo de Dios Pablo VI, que en la evangelización se dejen de lado los temas que conciernen a la promoción humana, a la justicia, a la liberación de toda forma de opresión, obviamente en el respeto de la esfera política. Desinteresarse de los problemas temporales de la humanidad significaría "olvidar la lección que nos da el Evangelio sobre el amor al prójimo que sufre y está necesitado"; no estaría en sintonía con el comportamiento de Jesús que "recorría todas las ciudades y aldeas enseñando en sus sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias".

  "Así -termina el Papa-, a través de la participación responsable en la misión de la Iglesia, el cristiano se convierte en constructor de la comunión de la paz, de la solidaridad que Cristo nos ha dado y colabora en la realización del plan salvífico de Dios para toda la humanidad. (...) ¡Que la Jornada Misionera reavive en cada uno de nosotros el deseo y la alegría de salir al encuentro de la humanidad, llevando Cristo a todos!".
MESS/                                        VIS 20110125 (650)

martes, 11 de enero de 2011

PRESIDENTE DE COR UNUM VISITA HAITI A UN AÑO DEL TERREMOTO

CIUDAD DEL VATICANO, 11 ENE 2011 (VIS).-Un año después del devastador terremoto del 12 de enero de 2010 en Haití, que causó 250.000 muertos y dejó a un millón de personas sin hogar, el Santo Padre Benedicto XVI ha enviado a Haití al cardenal Robert Sarah, presidente del Pontificio Consejo "Cor Unum", que llevará un mensaje del Papa y ayuda económica a la población afectada tan gravemente hace un año, según informa un comunicado de ese dicasterio.

  Ayer, el cardenal Sarah visitó algunas comunidades religiosas en Léogane: las Hermanas de Cristo Rey, cuyo hospital resultó destruido; las Hermanitas de Santa Teresa del Niño Jesús", que administran un sanatorio para enfermos de SIDA y  tuberculosis; las "Compagnes de Jésus", que se ocupaban de un centro de jubilados y una escuela destruida por el terremoto. En ese lugar el purpurado puso la primera piedra de la Escuela de Nuestra Señora de los Ángeles. El cardenal Sarah, en nombre del Santo Padre, ha llevado una ayuda concreta proveniente de las ofertas recibidas para el terremoto: 800.000 dólares EE.UU. para la reconstrucción de escuelas y 400.000 dólares para la reconstrucción de las iglesias.

  Hoy, 11 de enero, el Presidente de "Cor Unum", acompañado por monseñor Segundo Tejado, subsecretario de ese dicasterio, se reunirá con el presidente de Haití, René Préval y visitará el campo de desplazados internos en el parque Acra, donde celebrará una misa.

  El miércoles, 12 de enero, leerá el mensaje del Papa durante la Misa de  conmemoración a  un año del terremoto. A continuación se encontrará con los obispos y seminaristas, y por último con los responsables de Caritas y de las organizaciones internacionales de voluntariado.

  La última cita en tierra de Haití, será el 13 de enero, cuando el cardenal celebrará una misa en el convento de las Hijas de María "Parideans", que han sufrido la pérdida de 15 religiosas, aplastadas por los escombros, mientras otras 12 hermanas resultaron gravemente heridas.

  La visita también tiene como objetivo dar las gracias a todos los que han trabajado en  la inmensa tarea de la fase de emergencia y  renovar el compromiso de la Iglesia en la reconstrucción, llamando a una nueva fase de compromiso caritativo.
CON-CU/                                    VIS 20110111 (380)

lunes, 3 de enero de 2011

EUROPA VIGORICE SUS RAICES CRISTIANAS

CIUDAD DEL VATICANO, 31 DIC 2010 (VIS).-El Santo Padre ha enviado una carta a monseñor Julián Barrio Barrio, arzobispo metropolitano de Santiago de Compostela (España), por la clausura -hoy- del Año Santo Compostelano 2010:

  El Papa escribe que los que han peregrinado este año a Santiago "han de volver a sus casas como regresaron a Jerusalén los discípulos de Emaús. (...) No seremos testigos creíbles de Dios si no somos fieles colaboradores y servidores de los hombres. Este servicio a una comprensión profunda y a una defensa valerosa del hombre es una exigencia del Evangelio y una aportación esencial a la sociedad de nuestra condición cristiana".

  Dirigiéndose en particular a los jóvenes, "con quienes tendré la dicha de reunirme el año próximo en Madrid, para la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud", el Papa les invita "a dejarse interpelar por Cristo, entablando con Él un diálogo franco y pausado y preguntándose también: ¿Contará el Señor conmigo para ser su apóstol en el mundo, para ser mensajero de su amor? Que no falte la generosidad en la respuesta, ni tampoco aquel arrojo que llevó a Santiago a seguir al Maestro sin ahorrar sacrificios".

  Posteriormente, anima a los seminaristas "a que se identifiquen cada vez más con Jesús, que los llama a trabajar en su viña. La vocación al sacerdocio -afirma- es un admirable don del que se ha de estar orgulloso, porque el mundo necesita de personas dedicadas por completo a hacer presente a Jesucristo, configurando toda su vida y su quehacer con Él, repitiendo diariamente con humildad sus palabras y sus gestos, para ser transparencia suya en medio de la grey que les ha sido encomendada".

  "Conservando en mi alma el recuerdo de mi grata estancia en Compostela, pido al Señor -concluye- que el perdón y la aspiración a la santidad que han germinado en este Año Santo Compostelano ayuden a hacer más presente, bajo la guía de Santiago, la Palabra redentora de Jesucristo en esa Iglesia particular y en todos los pueblos de España, y que su luz se perciba igualmente en Europa, como una invitación incesante a vigorizar sus raíces cristianas y así potenciar su compromiso por la solidaridad y la firme defensa de la dignidad del hombre".
BXVI-CARTA/                                    VIS 20110103 (380)

CERCANIA CON LOS POBRES Y LOS QUE ATRAVIESAN DIFICULTADES

CIUDAD DEL VATICANO, 31 DIC 2010 (VIS).-El Papa presidió a las 18,00, en la basílica vaticana, las primeras vísperas de la solemnidad de Santa María Madre de Dios, a las que siguieron la exposición del Santísimo Sacramento, el canto del "Te Deum" de acción de gracias al concluir el año civil y la bendición eucarística.

  En la homilía, el Santo Padre explicó que "con la venida de Cristo y con su redención, estamos "en la plenitud" del tiempo. Como revela san Pablo, con Jesús el tiempo se hace pleno, llega a su cumplimiento, adquiriendo ese significado de salvación y de gracia por el que fue querido por Dios antes de la creación del mundo".

  "Nuestro tiempo humano -continuó- está lleno de males, de sufrimientos, de dramas de todo tipo -desde los provocados por la maldad de los hombres hasta los derivados de las catástrofes naturales-, pero encierra ya, y de forma definitiva e imborrable la novedad gozosa y liberadora de Cristo salvador. Precisamente en el Niño de Belén podemos contemplar de modo particularmente luminoso y elocuente el encuentro de la eternidad con el tiempo, como le gusta expresar a la liturgia de la Iglesia".

  Refiriéndose a la Iglesia de Roma, de la que es obispo el Papa, subrayó que "está empeñada en ayudar a todos los bautizados a vivir fielmente la vocación que han recibido y a dar testimonio de la belleza de la fe. Para poder ser auténticos discípulos de Cristo, una ayuda esencial nos viene de la meditación cotidiana de la Palabra de Dios". En este contexto, animó a "todos a cultivar una intensa relación con ella, en particular a través de la lectio divina, para tener esa luz necesaria para discernir los signos de Dios en el tiempo presente y a proclamar eficazmente el Evangelio".

  Benedicto XVI señaló que para la evangelización en Roma podían ser útiles "los "Centros de escucha del Evangelio", que animo a hacer renacer o a revitalizar no sólo en las casas, sino también en los hospitales, en los lugares de trabajo y en aquellos donde se forman las nuevas generaciones y se elabora la cultura".

  "El lugar privilegiado de la escucha de la Palabra de Dios es la celebración de la Eucaristía. El Congreso diocesano del pasado junio, en el que participé, quiso poner de manifiesto la centralidad de la Santa Misa dominical en la vida de cada comunidad cristiana. (...) Animo a los párrocos y a los sacerdotes a llevar a cabo lo indicado en el programa pastoral: la formación de un grupo litúrgico que anime la celebración, y una catequesis que ayude a todos a conocer más el misterio eucarístico, del que brota el testimonio de la caridad".

  El Papa terminó refiriéndose a la "preocupación por la precariedad en la que se encuentran actualmente tantas familias, que exige a toda la comunidad diocesana que esté cerca de aquellos que viven en condiciones de pobreza y dificultad. Que Dios, amor infinito, inflame los corazones de cada uno de nosotros con aquella caridad que le llevó a entregarnos a su Hijo unigénito".

  Después de la celebración, el Papa visitó brevemente el pesebre de la Plaza de San Pedro.
HML/                                        VIS 20110103 (540)
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