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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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lunes, 2 de enero de 2012

EL PAPA A LAS FAMILIAS: FORTALECED LA FE EN VUESTROS HOGARES


CIUDAD DEL VATICANO, 30 DIC 2011 (VIS).-El Santo Padre envió un mensaje al cardenal Antonio M. Rouco Varela, arzobispo de Madrid (España) con motivo de la fiesta de la Sagrada Familia. Dicho mensaje, fechado el 27 de diciembre, fue leído el día 30 al inicio de la Misa de las Familias, celebrada en la madrileña plaza de Colón y presidida por el cardenal Rouco Varela.

  El Papa escribe: (...) “Invito a todos a considerar esta celebración como continuación de la Navidad: Jesús se hizo hombre para traer al mundo la bondad y el amor de Dios; y lo hizo allí donde el ser humano está más dispuesto a desear lo mejor para el otro, a desvivirse por él, y a anteponer el amor por encima de cualquier otro interés y pretensión. Así, vino a una familia de corazón sencillo, nada presuntuoso, henchido de ese afecto que vale más que cualquier otra cosa. (...) Aquella familia, por decirlo así, es la puerta de ingreso en la tierra del Salvador de la humanidad, el cual, al mismo tiempo, da a la vida de amor y comunión hogareña la grandeza de ser un reflejo privilegiado del misterio trinitario de Dios”.

  “Esta grandeza es también una espléndida vocación y un cometido decisivo para la familia (...) Os animo (...) a ser conscientes de que tenéis a Dios a vuestro lado, y a invocarlo siempre para recibir de Él la ayuda necesaria para superar vuestras dificultades, una ayuda cierta, fundada en la gracia del sacramento del matrimonio. Dejaos guiar por la Iglesia, a la que Cristo ha encomendado la misión de propagar la buena noticia de la salvación a través de los siglos, sin ceder a tantas fuerzas mundanas que amenazan el gran tesoro de la familia, que debéis custodiar cada día”.

  (...) “(En) la familia se aprende a convivir, se transmite la fe, se afianzan los valores y se va encauzando la libertad, para lograr que un día los hijos tengan plena conciencia de la propia vocación y dignidad, y de la de los demás. El calor del hogar, el ejemplo doméstico, es capaz de enseñar muchas más cosas de las que pueden decir las palabras. Esta dimensión educativa de la familia puede recibir un aliento especial en el Año de la Fe, que comenzará dentro de unos meses. Con este motivo, os invito a revitalizar la fe en vuestras casas y tomar mayor conciencia del Credo que profesamos”.

  (...) “Pido a Dios (...) que (los jóvenes) no dejen de darle gracias por el don de la familia, que sean agradecidos también con sus padres, y que se comprometan a defender y hacer brillar la auténtica dignidad de esta institución primaria para la sociedad y tan vital para la Iglesia”.
MESS/                                                                VIS 20120102 (460)

jueves, 1 de diciembre de 2011

NUEVA EVANGELIZACIÓN DEPENDE EN GRAN PARTE DE LA FAMILIA




CIUDAD DEL VATICANO, 1 DIC 2011 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencia a los participantes en la asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Familia, encabezados por su presidente, el cardenal Ennio Antonelli. Este dicasterio celebra actualmente el XXX aniversario de su constitución y de la exhortación apostólica “Familiaris consortio”, ambas obra del beato Juan Pablo II.

  Durante su discurso, el Papa señaló que “en nuestro tiempo, como ya sucedió en épocas pasadas, el eclipse de Dios, la difusión de ideologías contrarias a la familia y la degradación de la ética sexual aparecen conectadas entre sí”. Por ello, “la nueva evangelización es inseparable de la familia cristiana. La familia es, de hecho, la ‘vía’ de la Iglesia, porque es el ‘espacio humano’ del encuentro con Cristo. (…) La familia fundada sobre el sacramento del Matrimonio es actuación particular de la Iglesia, comunidad salvada y salvante, evangelizada y evangelizante. Como la Iglesia, la familia está llamada a acoger, irradiar y manifestar en el mundo el amor y la presencia de Cristo”.

  La acogida y la transmisión del amor divino se realizan, según explicó Benedicto XVI, “en el amor recíproco de los cónyuges, en la procreación generosa y responsable, en el cuidado y la educación de los hijos, en el trabajo y las relaciones sociales, en la atención a los necesitados, en la participación en las actividades eclesiales, en el compromiso civil”.  La familia cristiana “refleja en el mundo el esplendor de Cristo y la belleza de la Trinidad divina” en la medida en que consigue vivir el amor “como comunión y servicio, como don recíproco y apertura hacia todos”.

  El pontífice recordó su reciente visita a Ancona para clausurar el Congreso Eucarístico Nacional italiano. Allí quiso reunirse con los sacerdotes y los esposos conjuntamente, ya que “ambos estados de vida tienen la misma raíz en el amor de Cristo que se entrega por la salvación de la humanidad; están llamados a una misión común: testimoniar y hacer presente este amor al servicio de la comunidad para la edificación del pueblo de Dios. Esta perspectiva permite superar una visión reductiva de la familia que la considera simple destinataria de la acción pastoral. (…) La familia es el lugar privilegiado de la educación humana y cristiana, y es, para esta finalidad, la mejor aliada del ministerio sacerdotal”.

  A continuación, el Papa enumeró los ámbitos en los que es más urgente el protagonismo de las familias cristianas, en colaboración con los sacerdotes: la educación de los niños, adolescentes y jóvenes al amor entendido como don de sí y comunión; la preparación de los novios al matrimonio; la formación de los cónyuges; la participación en asociaciones caritativas, educativas y civiles; y la pastoral de las familias para las familias.

  Por último, el Santo Padre se refirió al VII Encuentro Mundial de las Familias que se celebrará en Milán (Italia) en junio de 2012: “Será para mí y para todos nosotros una gran alegría estar juntos, rezar y festejar con las familias venidas de todo el mundo”.
AC/                                                                                VIS 20111201 (520)

viernes, 25 de noviembre de 2011

LA FAMILIA CRISTIANA, SIGNO DE LA CREDIBILIDAD DEL EVANGELIO


CIUDAD DEL VATICANO, 25 NOV 2011 (VIS).- Esta mañana se ha celebrado una rueda de prensa para presentar la Asamblea Plenaria del Pontificio Consejo para la Familia, que se celebrará del 29 de noviembre al 1 de diciembre en el Vaticano con motivo del XXX aniversario de la Exhortación apostólica “Familiaris consortio” y de la creación del mismo Pontificio Consejo. Han intervenido el cardenal Ennio Antonelli, presidente del Pontificio Consejo; el obispo Jean Laffitte, secretario; Mons. Carlos Simón Vázquez, sub secretario; el P. Gianfranco Grieco, O.F.M. Conv., director; y los responsables del Servicio para la Familia de la archidiócesis de Milán (Italia), Alfonso y Francesca Colzani.

  El cardenal Antonelli destacó algunos temas que trata la “Familiaris consortio” y que resultan hoy de gran actualidad, entre ellos la centralidad de la familia en la nueva evangelización y en la pastoral parroquial y diocesana; y la vocación misionera de la familia “a vivir, irradiar y manifestar en el mundo el amor y la presencia de Cristo; (…) a convertirse en un gran signo de credibilidad del Evangelio mediante el servicio recíproco, la procreación generosa y responsable, el cuidado y la educación de los hijos, el esfuerzo en el trabajo, la atención a los pobres y necesitados, la oración en casa, la participación en la misa y en las actividades eclesiales, y el compromiso en la sociedad civil”. 

  El obispo Jean Laffitte también habló en su intervención sobre la “Familiaris consortio”, documento en el que el beato Juan Pablo II advertía de “la necesidad de ayudar a la sociedad de los hombres a redescubrir los verdaderos valores de la familia en un tiempo de crisis moral”. Para el beato, no era posible considerar la familia sin relación al amor conyugal. “Parece algo obvio –dijo Mons. Laffitte-, pero las legislaciones hacen hoy jurídicamente legítimos modelos alternativos de familia que la separan de su raíz más profunda, esto es, el amor de un hombre y una mujer ligados por una unión indisoluble”.

  Desde una perspectiva cristiana, “encontramos nuevas dificultades: el proyecto de casarse por la Iglesia a menudo no está integrado en una vida de fe activa; con ello falta la conciencia de la santidad del matrimonio cristiano. Hoy, más que nunca, la pastoral conyugal y familiar exige una preparación seria y profunda”. Así, a los bautizados no practicantes se les podría proponer “un breve camino de formación sistemática que incluya una introducción a la lectura de la Palabra de Dios, una transmisión de los fundamentos de la fe cristiana, una iniciación a la vida sacramental insistiendo especialmente en los sacramentos del matrimonio, la eucaristía y la reconciliación”.

  Mons. Carlos Simón Vázquez ilustró el programa de la asamblea, que comenzará con una solemne concelebración eucarística en el altar del beato Juan Pablo II en la basílica de San Pedro: “Deseamos rendir un homenaje especial al Papa que a menudo se autodefinió como el Papa de las familias. Rezaremos para que el beato interceda ante el Señor por todas las familias del mundo”.

  El P. Gianfranco Grieco explicó que la revista cuatrimestral del Pontificio Consejo, “Familia et vita”, dedica un número especial al XXX aniversario de la “Familiaris consortio”. Los veintinueve artículos del especial están escritos por expertos  de los temas tratados en la Exhortación: cinco cardenales, diez arzobispos y obispos, ocho prelados, sacerdotes y religiosos, y seis laicos, entre ellos cuatro mujeres. El P. Grieco también señaló que los trabajos de la próxima asamblea plenaria se podrán seguir a través del sito Internet del dicasterio (www.familia.va).

  Por último, en la rueda de prensa también se habló sobre el VII Encuentro Mundial de las Familias, que se celebrará en Milán del 30 de mayo al 3 de junio de 2012. Alfonso y Francesca Colzani manifestaron que el año pastoral en la diócesis de Milán estará dedicado a reflexionar sobre la familia en relación con el trabajo y la fiesta. El Servicio para la Familia propone ocasiones de reflexión con el objetivo de “ofrecer a las personas, a las parejas y a las familias los recursos interiores útiles para medir según el Evangelio las modalidades concretas de vivir el trabajo y la fiesta, de habitar el mundo y de humanizar la fiesta. Las familias responden con gran interés, advierten inmediatamente que estos temas tienen que ver directamente con las dificultades de la vida cotidiana”.
CON-F/                                                            VIS 20111125 (720)

lunes, 14 de noviembre de 2011

ESTAMINALES: NO SE PUEDE DESTRUIR UNA VIDA PARA SALVAR OTRA



CIUDAD DEL VATICANO, 12 NOV 2011 (VIS).-El Santo Padre recibió el sábado, día 12, a 250 participantes en el congreso internacional "Adult Stem Cells: Science and the future of Man and Culture", promovido por el Pontificio Consejo para la Cultura en colaboración con la fundación norteamericana "Stem for life". Durante tres días, estos expertos han estudiado el uso de células estaminales adultas en medicina tanto desde una perspectiva científica, como desde el punto de vistas de sus implicaciones culturales, éticas y antropológicas.

  Ofrecemos a continuación algunos extractos del discurso de Benedicto XVI:

  “Los seres humanos están dotados de un alma inmortal y creados a imagen y semejanza de Dios; por ello, hay dimensiones de la existencia humana que permanecen más allá de los límites de lo que las ciencias naturales son competentes para determinar. Si se traspasan estos límites, existe un serio riesgo de que la dignidad única y la inviolabilidad de la vida humana sean subordinadas a consideraciones puramente utilitaristas. Por el contrario, si se respetan estos límites, la ciencia puede contribuir  de de forma destacable a la promoción y salvaguardia de la dignidad del hombre”.

  “En este sentido, los beneficios potenciales de la investigación sobre células estaminales adultas son considerables, ya que se abren posibilidades de curación de enfermedades degenerativas crónicas mediante la reparación de los tejidos dañados (…) La mejora que estas terapias prometen constituye un importante paso adelante para la ciencia médica, y da nueva esperanza a los enfermos que sufren y sus familias. Por esta razón, la Iglesia alienta naturalmente a quienes desarrollan o apoyan este tipo de investigación, siempre a condición de que sea llevada a cabo con el debido respeto al bien integral de la persona humana y al bien común de la sociedad”.

  “Esta consideración es de la mayor importancia. La mentalidad pragmática que a menudo influencia la toma de decisiones en el mundo de hoy está demasiado inclinada a sancionar cualquier medio disponible para obtener el fin deseado, a pesar de la amplia evidencia de las desastrosas consecuencias de este modo de pensar. Cuando el fin es tan deseable como el descubrimiento de una cura para las enfermedades degenerativas, es tentador para científicos y políticos dejar de lado las objeciones éticas y seguir adelante con cualquier investigación que parezca ofrecer alguna posibilidad de avance. Quienes defienden la investigación con células estaminales de embriones con la esperanza de alcanzar este resultado, cometen el grave error de negar el derecho inalienable a la vida de todo ser humano, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. La destrucción de incluso una sola vida humana no puede nunca justificarse en términos del beneficio que podría reportar a otra”.

  “Sin embargo, en general, este tipo de problemas éticos no surgen cuando las células estaminales se toman de tejidos de un organismo adulto, o de la sangre del cordón umbilical en el momento del nacimiento”. 

  “El diálogo entre ciencia y ética es de la mayor importancia para asegurar que los avances médicos nunca se realicen a un costo humano inaceptable. La Iglesia contribuye a este diálogo ayudando a formar las conciencias de acuerdo con la recta razón y a la luz de la verdad revelada. Con ello no trata de impedir el progreso científico, sino, por el contrario, intenta guiarlo en una dirección verdaderamente fructífera y beneficiosa para la humanidad (…) en especial para los más débiles y vulnerables”.

  “Cuando reclama atención hacia las necesidades de los indefensos, la Iglesia piensa no sólo en los no nacidos, sino también en aquéllos que no pueden acceder fácilmente a tratamientos médicos costosos. (…) La justicia demanda que se realicen todos los esfuerzos posibles para poner los frutos de la investigación científica a disposición de quienes puedan beneficiarse de ellos, independientemente de sus medios económicos. (…) Aquí, la Iglesia puede ofrecer asistencia concreta a través de su extenso apostolado de cuidado de la salud, activo en numerosos países de todo el globo y dirigido con especial solicitud a las necesidades de los más pobres del mundo”. (…)

  “Rezo para que vuestra labor de investigación sobre células estaminales adultas traiga grandes bendiciones para el futuro de la humanidad”.
AC/                           VIS 20111114 (700)

jueves, 10 de noviembre de 2011

EL PAPA: DESEMPLEO Y PRECARIEDAD ATENTAN CONTRA LA DIGNIDAD HUMANA


CIUDAD DEL VATICANO, 10 NOV 2011 (VIS).-Esta mañana se ha hecho público un mensaje del Santo Padre al presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Arzobispo Antonio Arregui Yarza, de Guayaquil, con motivo del II Congreso nacional de la familia en el Ecuador, que comenzó ayer y se clausurará próximo día 12. El congreso, titulado «La familia ecuatoriana en misión: el trabajo y la fiesta al servicio de la persona y del bien común», se enmarca en la Misión continental auspiciada por el Episcopado latinoamericano y del Caribe, y en la preparación al VII Encuentro Mundial de las Familias, que tendrá lugar en Milán (Italia) en junio del 2012.

  Benedicto XVI escribe: “La familia, nacida del pacto de amor y de la entrega total y sincera de un hombre y una mujer en el matrimonio, no es una realidad privada, encerrada en sí misma. Ella por vocación propia presta un servicio maravilloso y decisivo al bien común de la sociedad y a la misión de la Iglesia. En efecto, la sociedad no es una mera suma de individuos, sino el resultado de relaciones entre las personas, hombre-mujer, padres-hijos, entre hermanos, que tienen su base en la vida familiar y en los vínculos de afecto que de ella se derivan. Cada familia entrega a la sociedad, a través de sus hijos, la riqueza humana que ha vivido. Con razón se puede afirmar que de la salud y calidad de la relaciones familiares depende la salud y calidad de las mismas relaciones sociales”.

   “El trabajo y la fiesta atañen particularmente y están hondamente vinculados a la vida de las familias: condicionan sus elecciones, influyen en las relaciones entre los cónyuges y entre los padres e hijos, e inciden en los vínculos de la familia con la sociedad y con la Iglesia”.

  “A través del trabajo, el hombre se experimenta a sí mismo como sujeto, partícipe del proyecto creador de Dios. De ahí que la falta de trabajo y la precariedad del mismo atenten contra la dignidad del hombre, creando no sólo situaciones de injusticia y de pobreza, que frecuentemente degeneran en desesperación, criminalidad y violencia, sino también crisis de identidad en las personas. Es urgente, pues, que surjan por doquier medidas eficaces, planteamientos serios y atinados, así como una voluntad inquebrantable y franca que lleve a encontrar caminos para que todos tengan acceso a un trabajo digno, estable y bien remunerado, mediante el cual se santifiquen y participen activamente en el desarrollo de la sociedad, conjugando una labor intensa y responsable con tiempos adecuados para una rica, fructífera y armoniosa vida familiar”.

  “Un ambiente hogareño sereno y constructivo, con sus obligaciones domésticas y con sus afectos, es la primera escuela del trabajo y el espacio más indicado para que la persona descubra sus potencialidades, acreciente sus ansias de superación y dé curso a sus más nobles aspiraciones. Además, la vida familiar enseña a vencer el egoísmo, a nutrir la solidaridad, a no desdeñar el sacrificio por la felicidad del otro, a valorar lo bueno y recto, y a aplicarse con convicción y generosidad en aras del bienestar común y el bien recíproco, siendo responsables de cara a sí mismos, a los demás y al medio ambiente”.

  “La fiesta, por su parte, humaniza el tiempo abriéndolo al encuentro con Dios, con los demás y con la naturaleza. De ahí que las familias necesiten recuperar el genuino sentido de la fiesta, especialmente del domingo, día del Señor y del hombre. En la celebración eucarística dominical, la familia experimenta aquí y ahora la presencia real del Señor Resucitado, recibe la vida nueva, acoge el don del Espíritu, incrementa su amor a la Iglesia, escucha la divina Palabra, comparte el Pan eucarístico y se abre al amor fraterno”.
MESS/        VIS 20111110 (630)

lunes, 12 de septiembre de 2011

MATRIMONIO Y SACERDOCIO: TESTIMONIAR EL AMOR DE CRISTO


CIUDAD DEL VATICANO, 11 SEP 2011 (VIS).- A las cinco de la tarde, el Santo Padre se encontró en la catedral de San Ciríaco con un grupo de sacerdotes y  familias de la diócesis de Ancona, e  invitó  a unos y otros a reflexionar sobre la necesidad de  reconducir los sacramentos del Orden y el Matrimonio a la única fuente de la Eucaristía. “Ambos estados de  vida  -dijo- hunden sus raíces en el amor de de Cristo (...) y están llamados a una misión común: dar testimonio de este amor y ponerlo al servicio de la comunidad”.

  Esta perspectiva “permite superar la visión reductiva  que considera a la familia, como mera destinataria de la acción pastoral” cuando, en cambio, “es el lugar privilegiado de la educación humana y cristiana” y, por tanto, “el mejor aliado del ministerio sacerdotal”. Por otra parte, “la  proximidad del sacerdote a la familia la ayuda a tomar conciencia de su realidad profunda y de su misión”.

  “Ninguna vocación es una cuestión privada –subrayó- y mucho menos la del matrimonio, porque su horizonte es la Iglesia entera. Se trata de saber armonizar e integrar (...) el ministerio pastoral, con el verdadero evangelio del matrimonio y la familia  para una comunión activa y fraternal. Y la Eucaristía es el centro y la fuente de esta unidad que anima toda la acción de la Iglesia”.

“Queridos sacerdotes, por el don de la ordenación estáis llamados a servir como pastores a la comunidad eclesial, que es “familia de familias” (…) Cultivad una profunda familiaridad con la Palabra de Dios (…) El es vuestra  casa y vuestro legado. De esto tenéis que ser testigos ante las familias (…) incluso en las circunstancias  más difíciles (…) Sed acogedores y misericordiosos, también con aquellos a los que les cuesta más cumplir con los compromisos del vínculo matrimonial y con los que, por desgracia, no lo han conseguido”.

 “Vuestro  matrimonio –afirmó hablando a los esposos-  se basa en la fe de que Dios es amor y de que seguir a Cristo es permanecer en el amor (…) Edificad vuestras familias en la unidad, un don que viene de lo alto y que alimenta vuestro compromiso en la Iglesia y en la construcción de  un mundo más justo”.

“Que vuestro actuar cotidiano –instó a todos- tenga en la comunión sacramental su origen y su centro (...) La educación en la fe de las nuevas generaciones también pasa a través de vuestra coherencia. Sed testigos ante ellas de la belleza exigente de la vida cristiana” y “para los que están confiados a vuestra responsabilidad sed un signo de la benevolencia y la ternura de Jesús: en El se hace visible que el Dios que ama la vida no es ajeno o distante de los asuntos humanos, sino que es el Amigo que nunca abandona”.
PV-ANCONA/        VIS 20110912 (480)

LA IGLESIA COMPARTE LA SED DE VALORES DE LOS JOVENES

CIUDAD DEL VATICANO, 11 SEP 2011 (VIS).-Finalizado el encuentro en la catedral, Benedicto XVI se trasladó en auto a la Plaza del Plebiscito, donde pronunció un discurso destinado a los jóvenes novios presentes en la plaza.

  “En algunos aspectos, el nuestro no es un tiempo fácil, sobre todo para vosotros, jóvenes –dijo-. La mesa está puesta con tantos manjares, pero como en el episodio evangélico de las bodas de Caná, parece que falta el vino de la fiesta. Sobre todo, la dificultad para encontrar un trabajo estable cubre con un velo de incertidumbre el porvenir. Esta condición contribuye a aplazar la toma de decisiones definitivas y repercute negativamente en el crecimiento de la sociedad, que no consigue valorizar plenamente la riqueza de energías, de competencia y creatividad de vuestra generación”.

  “También falta el vino de la fiesta en una cultura que tiende a prescindir de criterios morales claros: en la desorientación cada uno se siente empujado a moverse de forma individual y autónoma, a menudo solo en el perímetro del presente (...) Así, también las decisiones fundamentales adolecen de fragilidad y están expuestas a una perenne revocabilidad”.

  “No perdáis jamás la esperanza –exhortó el Papa a los jóvenes-. Sed valientes, también en las dificultades, permaneciendo firmes en la fe (...) Nada os puede separar del amor de Dios. Estad seguros, además, de que la Iglesia (...) no deja de miraros con gran confianza. Sabe que tenéis sed de valores, los verdaderos, aquellos sobre los que vale la pena construir vuestra casa. El valor de la fe, de la persona, de la familia, de las relaciones humanas, de la justicia. No os desaniméis frente a las carencias que parecen apagar la alegría en la mesa de la vida”.

 “Vivís un tiempo único que os abre a la maravilla del encuentro y os lleva a descubrir la belleza de existir y ser preciosos el uno para el otro (...) Vivid este camino con intensidad, gradualidad y verdad. (...) Quisiera deciros, ante todo, que evitéis cerraros en relaciones intimistas, falsamente tranquilizadoras: haced, en cambio, que vuestra relación se convierta en levadura de una presencia activa y responsable en la comunidad”.

  “Todo amor humano es señal del Amor eterno que nos ha creado y cuya gracia santifica la decisión de un hombre y una mujer de entregarse recíprocamente en la vida del matrimonio. Vivid el noviazgo en la esperanza confiada de ese don que hay que acoger recorriendo un camino de conocimiento, de respeto y atenciones que no debéis perder nunca (...) Preparaos a elegir con convicción el “para siempre” que connota el amor: la indisolubilidad, antes que una condición, es un don que hay que desear, pedir y vivir, más allá de cualquier mutable situación humana (...) La fidelidad y la continuidad de vuestro amor os harán también capaces de abriros a la vida, de ser padres (...) Fidelidad, indisolubilidad y transmisión de la vida son los pilares de toda familia, verdadero bien común, patrimonio precioso de la entera sociedad”.

 El Santo Padre concluyó subrayando que “la experiencia del amor conlleva la tensión hacia Dios. El verdadero amor promete el infinito. Haced, así, de este tiempo de preparación al matrimonio un itinerario de fe: redescubrid para vuestra vida de pareja la centralidad de Jesús y el caminar en la Iglesia”.

   Finalizado el encuentro, el Papa se trasladó al puerto de Ancona desde donde emprendió a las 18,45 el regreso en helicóptero a Roma y aterrizó en el helipuerto de Castel Gandolfo a las 19,30
PV-ANCONA/            VIS 20110912 (560)   

lunes, 6 de junio de 2011

FAMILIA CRISTIANA LLAMADA A LA EVANGELIZACION

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2011 (VIS).-A las 9,00, el Santo Padre se desplazó desde la nunciatura apostólica al hipódromo de Zagreb, situado a 8 kilómetros, en la orilla del río Sava. El hipódromo tiene una capacidad para 300.000 personas.

Una vez llegado al hipódromo, el pontífice dio una vuelta en papamóvil entre la multitud para acercarse al palco del altar, donde celebraría la Santa Misa con motivo de la Jornada Nacional de las Familias Católicas Croatas. El palco tiene forma de dos manos; una protege la fuente de la vida eterna, es decir, el altar como punto de encuentro humano-divino en Cristo, mientras la otra mano forma el tejado símbolo de la acción pneumatológica y de la presencia del Espíritu de Dios en la Iglesia.

“Hemos celebrado hace poco la Ascensión del Señor, y nos preparamos para recibir el gran don del Espíritu Santo”, dijo el Papa en su homilía. “Hemos escuchado en la primera lectura cómo la comunidad apostólica estaba reunida en oración en el Cenáculo, con María, la madre de Jesús. Esto es un retrato de la Iglesia, que hunde sus raíces en el acontecimiento pascual. (...) Permanecer juntos fue la condición puesta por Jesús para recibir la llegada del Paráclito, y la oración prolongada fue el presupuesto de su concordia. Encontramos aquí una formidable lección para toda comunidad cristiana. A veces se piensa que la eficacia misionera depende principalmente de una atenta programación y de su sagaz puesta en práctica mediante un compromiso concreto. Ciertamente, el Señor pide nuestra colaboración, pero antes de cualquier respuesta nuestra es necesaria su iniciativa: su Espíritu es el verdadero protagonista de la Iglesia, al que se ha de invocar y acoger”.

Benedicto XVI agradeció después la invitación de los obispos de Croacia para visitar ese país con ocasión del primer Encuentro Nacional de las Familias Católicas croatas. Y manifestó su gran aprecio “por la atención y el compromiso por la familia, no sólo porque esta realidad humana fundamental debe afrontar hoy, en vuestro país como en otros lugares, dificultades y amenazas, y por tanto necesita ser evangelizada y apoyada de manera especial, sino también porque las familias cristianas son un medio decisivo para la educación en la fe, para la edificación de la Iglesia como comunión y para su presencia misionera en las más diversas situaciones de la vida”.

“Es bien sabido que la familia cristiana es un signo especial de la presencia y del amor de Cristo, y que está llamada a dar una contribución específica e insustituible a la evangelización. (...) La familia cristiana ha sido siempre la primera vía de transmisión de la fe, y también hoy tiene grandes posibilidades para la evangelización en múltiples ámbitos. Queridos padres, esforzaos siempre en enseñar a rezar a vuestros hijos, y rezad con ellos; acercarlos a los Sacramentos, especialmente a la Eucaristía, (...) introducirlos en la vida de la Iglesia; no tengáis miedo de leer la Sagrada Escritura en la intimidad doméstica, iluminando la vida familiar con la luz de la fe y alabando a Dios como Padre. Sed como un pequeño cenáculo, como aquel de María y los discípulos, en el que se vive la unidad, la comunión, la oración”.

“Hoy, gracias a Dios, muchas familias cristianas toman conciencia cada vez más de su vocación misionera, y se comprometen seriamente a dar testimonio de Cristo, el Señor. (...) En la sociedad actual es más que nunca necesaria y urgente la presencia de familias cristianas ejemplares. Hemos de constatar desafortunadamente cómo, especialmente en Europa, se difunde una secularización que lleva a la marginación de Dios de la vida y a una creciente disgregación de la familia. Se absolutiza una libertad sin compromiso por la verdad, y se cultiva como ideal el bienestar individual a través del consumo de bienes materiales y experiencias efímeras, descuidando la calidad de las relaciones con las personas y los valores humanos más profundos; se reduce el amor a una emoción sentimental y a la satisfacción de impulsos instintivos, sin esforzarse por construir vínculos duraderos de pertenencia recíproca y sin apertura a la vida. Estamos llamados a contrastar dicha mentalidad. Junto a la palabra de la Iglesia, es muy importante el testimonio y el compromiso de las familias cristianas, vuestro testimonio concreto, especialmente para afirmar la intangibilidad de la vida humana desde la concepción hasta su término natural, el valor único e insustituible de la familia fundada en el matrimonio y la necesidad de medidas legislativas que apoyen a las familias en la tarea de engendrar y educar a los hijos”.

“Queridas familias, ¡sed valientes!”, exclamó el pontífice. “No cedáis a esa mentalidad secularizada que propone la convivencia como preparatoria, o incluso sustitutiva del matrimonio. Enseñad con vuestro testimonio de vida que es posible amar, como Cristo, sin reservas; que no hay que tener miedo a comprometerse con otra persona. Queridas familias, alegraos por la paternidad y la maternidad. La apertura a la vida es signo de apertura al futuro, de confianza en el porvenir, del mismo modo que el respeto de la moral natural libera a la persona en vez de desolarla. El bien de la familia es también el bien de la Iglesia. Quisiera reiterar lo que ya he dicho otra vez: “La edificación de cada familia cristiana se sitúa en el contexto de la familia más amplia, que es la Iglesia, la cual la sostiene y la lleva consigo... Y, de forma recíproca, la Iglesia es edificada por las familias, “pequeñas Iglesias domésticas”.Roguemos al Señor para que las familias sean cada vez más pequeñas Iglesias y las comunidades eclesiales sean cada vez más familia”.
PV-CROACIA/ VIS 20110606 (940)

martes, 28 de diciembre de 2010

ANGELUS: SAGRADA FAMILIA MODELO DE VIDA Y LLAMAMIENTO POR EL CESE DE TODA VIOLENCIA

CIUDAD DEL VATICANO, 26 DIC 2010 (VIS).-Hoy, primer domingo después de la solemnidad de la Navidad y festividad de la Sagrada Familia, Benedicto XVI se asomó a mediodía a la ventana de su estudio para rezar el Ángelus con los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.

“En la pobre cueva de Belén (...) -dijo el Papa-, resplandece una luz intensa, reflejo del profundo misterio que envuelve a aquel Niño, y que María y José custodian en sus corazones, (...) conservando en lo más profundo de su ser las palabras del anuncio del ángel a María: “Aquel que nacerá será llamado Hijo de Dios”.

“El nacimiento de cada niño trae consigo algo de este misterio. Bien lo saben los padres que lo reciben como un regalo y que a menudo así se refieren a ello. (...) En efecto, los seres humanos viven la procreación no como un simple acto reproductivo, sino que perciben la riqueza, intuyen que toda criatura humana que se asoma a la tierra es el “signo” por excelencia del Creador y Padre que está en el cielo”.

“¡Qué importante, es entonces -exclamó el pontífice- que cada niño que viene al mundo, sea acogido en el calor de una familia! No importan las comodidades exteriores: Jesús nació en un establo y su primera cuna fue un pesebre, pero el amor de María y José le hizo sentir la ternura y la belleza de ser amado. Lo que necesitan los niños es el amor del padre y de la madre. Es lo que les da seguridad y lo que cuando crecen les lleva a descubrir el significado de la vida. La Sagrada Familia de Nazaret atravesó muchas pruebas, como por ejemplo (...) la “matanza de los Inocentes”, que obligó a María y a José a emigrar a Egipto. Pero, confiando en la divina Providencia, encontraron su estabilidad y dieron a Jesús una infancia serena y una educación sólida”.

La Sagrada Familia, concluyó el Santo Padre, “es sin duda única e irrepetible, pero al mismo tiempo es “modelo de vida” para cada familia, porque Jesús, verdadero hombre, quiso nacer en una familia humana, y haciendo así la bendijo y consagró. Encomendamos por tanto, a la Virgen María y a San José, a todas las familias, para que no se desanimen ante las pruebas y las dificultades, y cultiven siempre el amor conyugal, dedicándose con confianza al servicio de la vida y de la educación”.

Después de rezar el Ángelus el Santo Padre lanzó un nuevo llamamiento invocando la paz, la esperanza y la reconciliación.

“En este tiempo de Navidad, el deseo y la invocación del don de la paz se hacen todavía más intensos. Pero nuestro mundo sigue marcado por la violencia, especialmente contra los discípulos de Cristo. He sabido con gran tristeza del atentado contra una iglesia católica en Filipinas, mientras se celebraban los ritos del día de Navidad, así como de los atentados contra iglesias cristianas en Nigeria. La tierra se ha vuelto a manchar de sangre en otras partes del mundo como en Pakistán. Expreso mi más sentido pésame a las víctimas de esta absurda violencia, y reitero una vez más el llamamiento a abandonar el camino del odio para encontrar soluciones pacíficas a los conflictos y dar seguridad y serenidad a esas queridas poblaciones. En este día en que celebramos la Sagrada Familia, que vivió la dramática experiencia de tener que huir a Egipto a causa de la furia homicida de Herodes, recordamos a todos aquellos -especialmente las familias- que se ven obligados a huir de sus hogares a causa de la guerra, de la violencia y la intolerancia. Os invito a que me acompañéis en la oración para pedir con fuerza al Señor que toque el corazón de los seres humanos y traiga la esperanza, la reconciliación y la paz”.
ANG/ VIS 20101228 (650)

domingo, 7 de noviembre de 2010

EL PAPA DEDICA EL TEMPLO DE LA SAGRADA FAMILIA

CIUDAD DEL VATICANO, 7 NOV 2010 (VIS).-A las 9,00, el Papa se trasladó en papamóvil desde el arzobispado de Barcelona a la Iglesia de la Sagrada Familia, la obra maestra del arquitecto catalán Antoni Gaudí.

viernes, 24 de septiembre de 2010

CARTA DEL PAPA ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS 2012

CIUDAD DEL VATICANO, 24 SEP 2010 (VIS).-El cardenal Ennio Antonelli, presidente del Pontificio Consejo para la Familia, presentó este mediodía en la Oficina de Prensa de la Santa Sede la Carta de Benedicto XVI para el VII Encuentro Mundial de las Familias, que tendrá lugar del 30 de mayo al 3 de junio de 2012 en Milán (Italia), sobre el tema: “La familia: el trabajo y la fiesta”.

También participaron en la rueda de prensa el obispo Jean Laffitte, monseñor Carlos Simón Vázquez y el padre Gianfranco Grieco, O.F.M. Conv., respectivamente secretario, subsecretario y jefe de oficina del dicasterio; el obispo Erminio De Scalzi, auxiliar de la archidiócesis de Milán, delegado del cardenal arzobispo Dionigi Tettamanzi para la organización del Encuentro y don Davide Milani, responsable de las comunicaciones sociales de la archidiócesis de Milán.

“El trabajo y la fiesta –escribe el Papa en la carta- están íntimamente relacionados con la vida de las familias: afectan las decisiones, tienen influencia en las relaciones entre los cónyuges y entre padres e hijos, inciden en la relación entre la familia y la sociedad y la Iglesia”.

El Santo Padre resalta que “hoy en día, por desgracia, la organización del trabajo, diseñada y puesta en práctica en función de la competencia del mercado y de la ganancia máxima, y el concepto de la fiesta como oportunidad para la evasión y el consumo, contribuyen a la disgregación de la familia y la comunidad y a difundir un estilo de vida individualista. Por eso –continúa-, es necesario promover una reflexión y un compromiso para conciliar las exigencias y los tiempos del trabajo con los de la familia y a recuperar el verdadero sentido de la fiesta, especialmente del domingo, pascua semanal, día del Señor y día del hombre, día de la familia, de la comunidad y de la solidaridad”.

“El próximo Encuentro Mundial de las Familias –escribe el Papa- es una ocasión privilegiada para volver a plantear el trabajo y la fiesta en la perspectiva de una familia unida y abierta a la vida, bien integrada en la sociedad y en la Iglesia, atenta a la calidad de las relaciones y a la economía del núcleo familiar”.

El Papa manifiesta el deseo de que “ya en el año 2011, XXX aniversario de la exhortación apostólica “Familiaris consortio”, “carta magna” de la pastoral familiar, comience un itinerario con iniciativas a nivel parroquial, diocesano y nacional, con el fin de destacar las experiencias de trabajo y de fiesta en sus aspectos más reales y positivos, con especial hincapié en la incidencia sobre la experiencia de vida concreta de las familias”.

Al final de la carta, el Santo Padre señala que el VII Encuentro Mundial, “al igual que los anteriores, durará cinco días y culminará el sábado por la noche con la “Fiesta de los testimonios” y la mañana del domingo con la misa solemne. En estas dos celebraciones, que presidiré, nos reuniremos como “familia de familias”.

Comentando el tema de la carta, el cardenal Antonelli se refirió a los problemas que afectan a la familia. “Se privatiza y se reduce a un lugar de afectos y de gratificación individual; no recibe el adecuado apoyo cultural, jurídico, económico y político; sufre el gravoso condicionamiento de dinámicas desintegradoras complejas, entre las que tienen una influencia significativa la organización del trabajo y el declive de la fiesta a “tiempo libre”. En este sentido, subrayó que el tema del Encuentro de Milán “puede suponer una importante contribución a la defensa y promoción de los valores humanos auténticos en el mundo actual, empezando por nuevos estilos de vida familiar”.

“En ámbito familiar, hay que promover la redistribución de las tareas domésticas y la posibilidad de trabajar fuera del hogar, de común acuerdo por parte de los cónyuges, la asunción de un estilo de vida inspirado en la sobriedad, el cuidado de las relaciones personales, la apertura a la comunidad eclesial y las necesidades de los demás. Finalmente, es necesario –concluyó- que la celebración del día festivo ilumine el sentido de la vida y del trabajo mismo, fortaleciendo la cohesión de la familia y su inclusión en la comunidad en general, reavivando la relación con la persona de Cristo, Señor y Salvador, que nos acompaña en nuestro camino diario”.

Por su parte, el obispo auxiliar de Milán, monseñor De Scalzi, señaló que ”sería significativo si consiguiéramos acoger en Milán, sobre todo a las familias pobres del sur del mundo. Pienso en los que viven en países donde es difícil hacer oír su voz. Es importante que los representantes de estas familias pueden traer su testimonio de vida y contarnos cómo entienden el trabajo y la fiesta en relación con el núcleo familiar”.
OP/ VIS 20100924 (780)

miércoles, 5 de mayo de 2010

LLAMAMIENTO DESARME NUCLEAR Y ELOGIO MATRIMONIO

CIUDAD DEL VATICANO, 5 MAY 2010 (VIS).-Al final de la catequesis de la audiencia general el Santo Padre recordó que anteayer, 3 de mayo, se inauguraron en Nueva York, los trabajos de la Octava Conferencia de Examen del Tratado de no proliferación de las armas nucleares.

  "El progreso hacia un desarme nuclear concertado y seguro -dijo el Papa- está estrechamente vinculado con el cumplimiento pleno y solícito de los compromisos internacionales. La paz, de hecho, se basa en la confianza y el respeto de las obligaciones asumidas y no sólo en el equilibrio de fuerzas. En ese espíritu, aliento las iniciativas que persiguen un desarme progresivo y la creación de zonas libres de armas nucleares, con la perspectiva de su completa eliminación del planeta".

  "Exhorto, por tanto, a todos los participantes en la reunión de Nueva York -subrayó- a superar los condicionamientos de la historia y a tejer pacientemente la trama política y económica de la paz para contribuir al desarrollo humano integral y a las auténticas  aspiraciones de los pueblos".

  Benedicto XVI saludó también a todos los que participarán, a finales de este mes, en el Congreso sobre la familia en Jönköping, Suecia.

  "Ofrecéis al mundo un mensaje de alegría -afirmó el pontífice- porque el don que Dios  nos da con la vida matrimonial y familiar nos permite experimentar algo del amor infinito que une a las tres divinas personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los seres humanos, creados a imagen y semejanza de Dios, están hechos para el amor. De hecho, en lo profundo de nuestro ser anhelamos amar y ser amados".

  "El matrimonio es un verdadero instrumento de salvación, no sólo para los casados, sino para toda la sociedad", concluyó Benedicto XVI. "Al igual que cualquier objetivo que valga verdaderamente la pena, nos interpela y nos llama a estar dispuestos a sacrificar nuestros propios intereses por el bien del otro. Nos obliga a la tolerancia y al perdón. Nos invita a cuidar y proteger el don de vida nueva. (...) Animo vuestros  esfuerzos para promover el aprecio y la adecuada comprensión del bien inestimable que el matrimonio y la vida familiar ofrecen a la sociedad".
AG/                                        VIS 20100505 (370)

martes, 16 de marzo de 2010

MENSAJE PARA LA XXV JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD


CIUDAD DEL VATICANO, 16 MAR 2010 (VIS).-Se acaba de publicar el mensaje del Santo Padre con ocasión de la XXV Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará el 28 de marzo, Domingo de Ramos, en todas las diócesis. El tema de este año es: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17).

  Siguen extractos del texto en español:

  "La presente XXV Jornada representa una etapa hacia el próximo Encuentro Mundial de los jóvenes, que tendrá lugar en agosto de 2011 en Madrid, donde espero que seáis muchos los que viváis este acontecimiento de gracia.

  "Para prepararnos a esta celebración, quisiera proponeros algunas reflexiones sobre el tema de este año: " "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?", tomado del episodio evangélico del encuentro de Jesús con el joven rico, un tema ya afrontado en 1985 por el Papa Juan Pablo II en una bellísima carta dirigida por primera vez a los jóvenes.

1. Jesús se encuentra con un joven

  "Este relato expresa de manera eficaz la gran atención de Jesús hacia los jóvenes; (...) su deseo de encontraros personalmente y de abrir un diálogo con cada uno de vosotros".

2. Jesús le miró y le amó

  "En el relato evangélico, san Marcos subraya cómo "Jesús, fijando en él su mirada, le amó" (Mc 10,21). En la mirada del Señor está el corazón de este especialísimo encuentro y de toda la experiencia cristiana. De hecho el cristianismo no es en primer lugar una moral, sino experiencia de Jesucristo, que nos ama personalmente, jóvenes o viejos, pobres o ricos; nos ama también cuando le damos la espalda".

  "La conciencia de que (...) Cristo ama a cada uno y siempre (...) nos permite superar todas las pruebas: el descubrimiento de nuestros pecados, el sufrimiento, el desánimo. En este amor se encuentra la fuente de toda la vida cristiana y la razón fundamental de la evangelización: ¡si verdaderamente hemos encontrado a Jesús no podemos sino dar testimonio de El a todos aquellos que aún no han cruzado su mirada con El!".

3. El descubrimiento del proyecto de vida

  "El joven rico pregunta a Jesús: "¿Qué tengo que hacer?" La etapa de la vida en la que estáis inmersos es tiempo de descubrimiento: de los dones que Dios os ha otorgado y de vuestras responsabilidades. Es, también, tiempo de decisiones fundamentales para construir vuestro proyecto de vida. Es el momento, por tanto, de interrogaros sobre el sentido auténtico de la existencia y de preguntaros: "¿Estoy satisfecho con mi vida? ¿Hay algo que me falta?".

  "¡No tengáis miedo de afrontar estas preguntas! (...) Esperan respuestas no superficiales, sino capaces de satisfacer vuestras auténticas esperanzas de vida y de felicidad. Para descubrir el proyecto de vida que puede haceros plenamente felices, escuchad a Dios, que tiene su diseño de amor sobre cada uno de vosotros".

4. ¡Ven y sígueme!

  "La vocación cristiana brota de una propuesta de amor del Señor y solo puede realizarse gracias a una respuesta de amor. (...) Siguiendo el ejemplo de tantos discípulos de Cristo, acoged con gozo también vosotros, queridos amigos, la invitación al seguimiento, para vivir intensamente y con fruto en este mundo".

  "La tristeza del joven rico del Evangelio es la que nace en el corazón de cada uno cuando no se tiene el valor de seguir a Cristo, de cumplir la decisión justa. ¡Pero nunca es demasiado tarde para responderle!".

  "En este Año Sacerdotal, quisiera exhortar a los jóvenes y a los chicos a estar atentos a si el Señor os invita a un don más grande, en el camino del sacerdocio ministerial, y a estar dispuestos a acoger con generosidad y entusiasmo este signo de especial predilección, emprendiendo con un sacerdote, con el director espiritual, el necesario camino de discernimiento. ¡No tengáis miedo queridos jóvenes y queridas jóvenes, si el Señor os llama a la vida religiosa, monástica, misionera o de especial consagración: Él sabe donar alegría profunda a quien responde con valor!".

  "Invito, además, a cuantos sienten la vocación al matrimonio a acogerla con fe, empeñándose en poner bases sólidas para vivir un amor grande, fiel y abierto al don de la vida, que es riqueza y gracia para la sociedad y para la Iglesia".

5. Orientados hacia la vida eterna

  "Interrogarse sobre el futuro definitivo que nos espera a cada uno de nosotros da sentido pleno a la existencia, ya que orienta el proyecto de vida hacia horizontes que no son limitados y pasajeros, sino amplios y profundos, que llevan a amar el mundo, tan amado por el mismo Dios, a dedicarnos a su desarrollo, pero siempre con la libertad y la alegría que nacen de la fe y de esperanza. Son horizontes que ayudan a no considerar absolutas las realidades terrenas, sabiendo que Dios nos prepara una perspectiva más grande. (...) Queridos jóvenes, os exhorto a no olvidar esta perspectiva en vuestro proyecto de vida: estamos llamados a la eternidad".

6. Los mandamientos, camino del amor auténtico

  "(...) También a vosotros, Jesús os pregunta si conocéis los mandamientos, si os preocupáis por formar vuestra conciencia siguiendo la ley divina y si los ponéis en práctica. Ciertamente, se trata de preguntas contracorriente respecto a la mentalidad actual, que propone una libertad desligada  de valores, de reglas, de normas objetivas e invita a rechazar todo límite a los deseos del momento".

  "Dios nos da los mandamientos porque quiere educarnos en la verdadera libertad, porque quiere construir con nosotros un Reino de amor, de justicia y de paz. Escucharlos y ponerlos en práctica no significa alienarse, sino encontrar el camino de la libertad y del amor auténticos, porque los mandamientos no limitan la felicidad, sino que indican cómo encontrarla".

7. Os necesitamos

  "Los que hoy viven la condición juvenil tienen que afrontar muchos problemas derivados del desempleo, de la falta de referencias ideales seguras y de perspectivas concretas para el futuro. (...) A pesar de las dificultades: ¡no os dejéis desanimar y no renunciéis a vuestros sueños! Cultivad en cambio en el corazón grandes deseos de fraternidad, de justicia y de paz. El futuro está en las manos de quienes saben buscar y encontrar razones sólidas de vida y de esperanza".

  "(...)  En mi reciente encíclica sobre el desarrollo humano integral, "Caritas in veritate" citaba algunos de los grandes retos actuales, que son urgentes y esenciales para la vida en este mundo: el uso de los recursos de la tierra y el respeto de la ecología, la justa división de los bienes y el control de los mecanismos financieros, la solidaridad con los países pobres en el ámbito de la familia humana, la lucha contra el hambre en el mundo, la promoción de la dignidad del trabajo, el servicio a la cultura de la vida, la construcción de la paz entre los pueblos, el dialogo interreligioso, la buena utilización de los medios de comunicación social".

  "Son  retos a los que estáis llamados a responder para construir un mundo más justo y fraterno. Son desafíos que requieren un proyecto de vida exigente y apasionante, al servicio del cual depositar toda vuestra riqueza según el proyecto que Dios tiene para  cada uno de vosotros".

  "En este Año Sacerdotal, os invito a conocer la vida de los santos, en particular la de los santos sacerdotes. Veréis que Dios los guió y que encontraron su camino día a día, precisamente en la fe, en la esperanza y en el amor. Cristo os llama a cada uno de vosotros a comprometeros con Él y a asumir vuestras responsabilidades para construir la civilización del amor."
MESS/JORNADA MUNDIAL JUVENTUD/...                VIS 20100316 (1270)


lunes, 8 de febrero de 2010

PONTIFICIO CONSEJO FAMILIA PREPARA VADEMECUM MATRIMONIO


CIUDAD DEL VATICANO, 8 FEB 2010 (VIS).-Benedicto XVI recibió esta mañana en el Vaticano a los participantes en la asamblea plenaria del Pontificio Consejo para la Familia, que preside el cardenal Ennio Antonelli. El Papa recordó en primer lugar al difunto cardenal Alfonso López Trujillo, que presidió durante 18 años ese dicasterio y después señaló que la actividad actual de ese organismo se coloca entre el VI Encuentro Mundial de las Familias (México, 2009) y el VII de ese tipo, en programa en Milán en 2012.

  El Pontificio Consejo está llevando adelante varias iniciativas "para sensibilizar sobre el valor fundamental de la familia en la vida de la Iglesia y la sociedad", observó el Santo Padre, citando entre ellas el proyecto "La familia sujeto de evangelización", que se propone "recoger a nivel mundial válidas experiencias en los diversos ámbitos de la pastoral familiar para que sirvan de inspiración e impulso a nuevas iniciativas".

  También se refirió al proyecto "La familia, recurso para la sociedad", que quiere "evidenciar ante la opinión pública los beneficios que la familia aporta a la sociedad, a su cohesión y desarrollo". Otra tarea importante para el dicasterio es la elaboración de un Vademécum para la preparación al Matrimonio, inspirado en la idea de Juan Pablo II, que afirmaba que dicha preparación "comporta tres momentos principales: uno remoto, uno próximo y uno inmediato".

  La preparación remota, dijo Benedicto XVI, "tiene por objeto a los niños, adolescentes y jóvenes. Implica a la familia, a la parroquia y a la escuela, lugares donde se educa a entender la vida como vocación al amor, que se especifica más tarde en la modalidad del matrimonio y de la virginidad para el Reino de los Cielos". En esa etapa "debe emerger progresivamente el significado de la sexualidad como capacidad de relación y energía positiva que hay que integrar en el amor auténtico".

  La preparación próxima "está dedicada a los novios, y tendría que configurarse como un itinerario de fe y vida cristiana que lleve a un conocimiento profundo del misterio de Cristo y de la Iglesia, de los significados de la gracia y de responsabilidad del matrimonio. (...) Es deseable presentar un camino de catequesis y experiencias vividas en la comunidad cristiana que prevea intervenciones de sacerdotes y expertos, parejas de matrimonios cristianos, (...) en un clima de amistad y oración". Asimismo hay que "prestar atención particular a que en esa ocasión los novios reaviven su relación personal con el Señor Jesús, especialmente escuchando la Palabra de Dios, acercándose a los Sacramentos y sobre todo participando en la Eucaristía".

  Por lo que respecta a la preparación inmediata, que "tiene lugar al aproximarse el matrimonio", el Papa dijo que "además del examen de los novios, previsto por el Derecho Canónico, podría comprender una catequesis sobre el rito del matrimonio y su significado, el retiro espiritual y el cuidado para que la celebración del matrimonio sea percibida por los fieles y especialmente por los que se preparan a él como un don para toda la Iglesia, un don que contribuye a su crecimiento espiritual".

  Refiriéndose al tema elegido para la asamblea plenaria: "Los derechos de la infancia", en coincidencia con el XX aniversario de la Convención de la ONU de 1989, el Santo Padre subrayó que "la Iglesia, a lo largo de los siglos, siguiendo el ejemplo de Cristo, ha promovido la tutela de la dignidad y de los derechos de los menores". En este sentido, señaló que "en varios casos, algunos de sus miembros (...) han violado estos derechos: un comportamiento que la Iglesia no deja y no dejará de deplorar y de condenar. (...) Las duras palabras de Jesús contra quien escandaliza a uno de estos pequeños -continuó-, obligan a todos a no bajar nunca el nivel de respeto y amor".

  Tras poner de relieve que "la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, es la ayuda más grande que se puede ofrecer a los hijos", el Papa aseguró que los pequeños "desean ser amados por una madre y un padre que se aman, y tienen necesidad de vivir y crecer juntos con ambos padres, porque las figuras materna y paterna son complementarias en la educación de los hijos y en la construcción de su personalidad y de su identidad. Por eso, es importante que se haga todo lo posible para que crezcan en una familia unida y estable".

  "Un ambiente familiar no sereno, la división de la pareja, y en particular, la separación con el divorcio, tienen consecuencias para los niños, mientras que sostener a la familia y promover su verdadero bien, sus derechos y su unidad y estabilidad es el mejor modo para tutelar los derechos y las exigencias auténticas de los menores".
AC/MATRIMONIO:NIÑOS/ANTONELLI                    VIS 20100208 (800)



jueves, 14 de enero de 2010

MEDIDAS QUE FAVOREZCAN A LAS FAMILIAS Y A LOS JOVENES


CIUDAD DEL VATICANO, 14 ENE 2010 (VIS).-El  Santo Padre  recibió esta mañana al alcalde de Roma, Gianni Alemanno; al vicepresidente de la región del Lacio, Esterino Montino y al presidente de la provincia de Roma, Nicola Zingaretti, acompañados por sus colaboradores, para el tradicional intercambio de felicitaciones al inicio del año.

  Al inicio de su discurso, el Papa recordó que los responsables de las instituciones públicas deben "perseguir constantemente el bien común", favoreciendo "una sana dialéctica, porque cuanto más se compartan las decisiones y medidas, tanto más permitirán un desarrollo eficaz para los habitantes de los territorios administrados".

  Refiriéndose posteriormente a los proyectos de urbanización, el Santo Padre subrayó la importancia de que "favorezcan los procesos de socialización, evitando que surja y se incremente el individualismo y la atención exclusiva a los propios intereses, perjudiciales para toda convivencia humana".

  Benedicto XVI expresó el deseo de que tanto en las zonas periféricas como en el resto de la ciudad nazcan estructuras "que ayuden a los padres jóvenes en su tarea educativa y que se puedan adoptar medidas ulteriores en favor de las familias, en particular de las numerosas, de modo que toda la ciudad goce de la insustituible función de esta institución fundamental, célula primaria e indispensable de la sociedad".

   "Dentro de la promoción del bien común -continuó-, la educación de las nuevas generaciones (...) es una preocupación predominante". En este contexto, el Papa señaló que "es urgente ayudar a los jóvenes a proyectar la vida sobre los valores auténticos, que hacen referencia a una visión "elevada" del ser humano y que en el patrimonio religioso y cultural cristiano hallan una de sus expresiones más sublimes".

  El Santo Padre dijo, en particular, que "en las propuestas formativas sobre los grandes temas de la afectividad y de la sexualidad, tan importantes para la vida, hay que evitar ofrecer a los jóvenes y a los adolescentes caminos que lleven a trivializar estas dimensiones fundamentales de la existencia humana. Para ello, la Iglesia pide la colaboración de todos, en concreto de los que trabajan en las escuelas, para educar a un concepto elevado del amor y de la sexualidad humana. Deseo, a este propósito -añadió-, invitar a todos a comprender que, al pronunciar sus "no", la Iglesia en realidad dice "sí" a la vida, al amor vivido en la verdad del don de sí al otro, al amor que se abre a la vida y no se cierra en una visión narcisista de la pareja".

  Antes de terminar, el Papa exhortó a las autoridades competentes a dedicar "una atención constante y coherente al mundo de la enfermedad y del sufrimiento. Las estructuras sanitarias, tan numerosas en Roma y en el Lacio, que ofrecen un servicio importante a la comunidad, sean lugares -pidió- caracterizados por una gestión atenta y responsable, competencia profesional y dedicación generosa al enfermo, cuya acogida y cuidado, deben ser el criterio supremo de los que trabajan en este ámbito".

  "Confío, por tanto -concluyó-, en que a pesar de las persistentes dificultades económicas, estas estructuras puedan ser adecuadamente sostenidas en su precioso servicio".
AC/…/REGION:PROVINCIA ROMA                   VIS 20100114 (520)


lunes, 28 de diciembre de 2009

SALVAGUARDAR LA FAMILIA FUNDADA EN EL MATRIMONIO


CIUDAD DEL VATICANO, 27 DIC 2009 (VIS).-Antes de rezar el Angelus este domingo de la Sagrada Familia, el Papa recordó a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro que "Dios quiso revelarse naciendo en una familia humana, y por este motivo la familia humana se ha convertido en imagen de Dios!".

  "Dios -dijo- es Trinidad, es comunión de amor, y la familia, con toda la diferencia que existe entre el Misterio de Dios y su criatura humana, es una expresión que refleja el Misterio insondable del Dios amor. (...) La familia humana, en cierto sentido, es imagen de la Trinidad por el amor interpersonal y por la fecundidad del amor".

  Comentando el Evangelio de hoy que narra el episodio de Jesús que a los doce años se queda en el Templo de Jerusalén sin que se dieran cuenta sus padres, y al encontrarlo tres días después les dice que tiene que estar "en las cosas de su Padre", el Papa dijo que "la decisión de Jesús de quedarse en el Templo era sobre todo fruto de su íntima relación con el Padre, pero también fruto de la educación recibida de María y de José".

  "Podemos entrever aquí -continuó- el sentido auténtico de la educación cristiana: es el fruto de una colaboración que siempre hay que buscar entre los educadores y Dios. La familia cristiana es consciente de que los hijos son don y proyecto de Dios. Por tanto, no los puede considerar como una posesión propia, sino que, sirviendo en ellos al designio de Dios, está llamada a educarlos en la libertad más grande, que consiste precisamente en decir "sí" a Dios para hacer su voluntad".

  Dirigiéndose posteriormente a los participantes en la fiesta de la Sagrada Familia que se celebraba hoy en Madrid, el Santo Padre afirmó que "Dios, habiendo venido al mundo en el seno de una familia, manifiesta que esta institución es camino seguro para encontrarlo y conocerlo, así como un llamamiento permanente a trabajar por la unidad de todos en torno al amor. De ahí que uno de los mayores servicios que los cristianos podemos prestar a nuestros semejantes es ofrecerles nuestro testimonio sereno y firme de la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, salvaguardándola y promoviéndola, pues ella es de suma importancia para el presente y el futuro de la humanidad".

  "En efecto, la familia -aseguró- es la mejor escuela donde se aprende a vivir aquellos valores que dignifican a la persona y hacen grandes a los pueblos. También en ella se comparten las penas y las alegrías, sintiéndose todos arropados por el cariño que reina en casa por el mero hecho de ser miembros de la misma familia".

  Benedicto XVI pidió a Dios que en lo hogares "se respire siempre ese amor de total entrega y fidelidad que Jesús trajo al mundo con su nacimiento, alimentándolo y fortaleciéndolo con la oración cotidiana, la práctica constante de las virtudes, la recíproca comprensión y el respeto mutuo".

  "Os animo, pues, a que, confiando en la materna intercesión de María Santísima, Reina de las Familias, y en la poderosa protección de San José, su esposo, os dediquéis sin descanso a esta hermosa misión que el Señor ha puesto en vuestras manos. Contad además con mi cercanía y afecto, y os ruego -terminó- que llevéis un saludo muy especial del Papa a vuestros seres queridos más necesitados o que se encuentran en dificultad".
ANG/SAGRADA FAMILIA/...                            VIS 20091228 (580)



viernes, 25 de septiembre de 2009

A OBISPOS DE BRASIL: REGRESAR A SOLIDEZ FAMILIA CRISTIANA


CIUDAD DEL VATICANO, 25 SEP 2009 (VIS).-La familia, "basada en el matrimonio como alianza conyugal en la que el hombre y la mujer dan y reciben mutuamente", fue el tema central del encuentro del Santo Padre con los prelados de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (sector nordeste 1-4) al final de su visita "ad limina".

  El Papa observó en su discurso que los informes de los prelados tocaban con insistencia la cuestión del "asedio que sufre la familia" y subrayó que "a pesar de todas las influencias negativas" el pueblo de la región nordeste de Brasil "continua abierto al Evangelio de la vida".

  "La Iglesia -prosiguió el Papa- (...) no se cansa de enseñar que la familia tiene su fundamento en el matrimonio y en el plan de Dios", pero "en el mundo secularizado impera la incertidumbre más profunda al respecto, especialmente desde que la sociedades occidentales legalizaron el divorcio. El único fundamento reconocido parece ser la subjetividad individual que se manifiesta en la voluntad de convivir".

  "En esta situación disminuye el número de matrimonios porque nadie quiere comprometer su vida sobre premisas tan frágiles e inconstantes, se multiplican las uniones de hecho y aumentan los divorcios. Sobre esta fragilidad se consuma el drama de tantos niños privados del apoyo de los padres, víctimas del malestar y el abandono y se expande el desorden social".

  "La Iglesia no puede permanecer indiferente ante la separación y el divorcio de los cónyuges -dijo Benedicto XVI-, ante la ruina de los hogares y las repercusiones del divorcio en los hijos que, para su instrucción y educación, necesitan referencias extremamente precisas y concretas, es decir de padres determinados y seguros que participan de forma diversa en su educación".

  "Este es el principio que la práctica del divorcio está socavando y comprometiendo con la denominada familia alargada y móvil, que multiplica los "padres" y las "madres" y hace que hoy la mayoría de los que se sienten huérfanos no sean hijos sin padres, sino hijos que tienen padres en demasía. Esta situación, con sus inevitables interferencias y cruce de relaciones no puede dejar de generar conflictos y confusiones internas, contribuyendo a crear en los hijos una tipología alterada de familia, asimilable de algún modo a la convivencia, a causa de su precariedad".

  "La Iglesia está firmemente convencida de que la verdadera solución de los problemas actuales que encuentran los casados y que debilitan su unión es el regreso a la solidez de la familia cristiana, lugar de confianza mutua, de don recíproco, de respeto de la libertad y de educación para la vida social".

  "Con toda la comprensión que la Iglesia siente frente a algunas situaciones, los casados de segunda unión no son como los de la primera: aquella es una situación irregular y peligrosa que es necesario resolver, en fidelidad a Cristo, encontrando con la ayuda del sacerdote un camino posible para poner a salvo a cuantos están involucrados", afirmó el Santo Padre.

  El Papa invitó a los prelados a animar a sus sacerdotes y a los centros pastorales "a acompañar a las familias para que no se dejen seducir por los estilos de vida relativistas que promueven algunas producciones cinematográficas y televisivas y otros medios de comunicación". "Tengo confianza -concluyó- en el testimonio de los hogares que sacan energías del sacramento del matrimonio para superar las pruebas. (...) A partir de familias como esas se debe restablecer el tejido de la sociedad".
AL/.../BRASIL                                    VIS 20090925 (580)


martes, 28 de julio de 2009

EL CARDENAL BERTONE HABLA DE LA "CARITAS IN VERITATE"


CIUDAD DEL VATICANO, 28 JUL 2009 (VIS).-El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, pronunció un discurso este mediodía sobre la Encíclica de Benedicto XVI "Caritas in veritate", en la sala capitular de la biblioteca del senado italiano, invitado por su presidente, Renato Schifani.

  El cardenal Bertone hizo hincapié en algunos aspectos antropológicos y teológicos del texto pontificio, y recordó que en 2004, el entonces cardenal Joseph Ratzinger dio una lección magistral en la biblioteca del senado, sobre el tema "Europa. Sus fundamentos espirituales, ayer, hoy y mañana". En aquella ocasión, recordó, el futuro pontífice afrontó algunos temas que hoy se encuentran en su tercera encíclica, como "la afirmación de la razón profunda de la dignidad de la persona y de sus derechos" y el matrimonio y la familia, como forjadores de la identidad europea.

  El secretario de Estado manifestó el convencimiento de que "por encima de las diferencias de formación y de convicciones personales", quienes representan al pueblo italiano "pueden encontrar en las palabras del Papa una alta y profunda inspiración en el desarrollo de su misión, para responder adecuadamente a los desafíos éticos, culturales y sociales que la encíclica nos presenta".
SS/CARITAS IN VERITATE/BERTONE                    VIS 20090728 (200)

lunes, 27 de julio de 2009

BENEDICTO XVI RECUERDA LA TAREA EDUCATIVA DE LOS ABUELOS


CIUDAD DEL VATICANO, 26 JUL 2009 (VIS).-Benedicto XVI rezó esta mañana el Angelus con los fieles que se habían reunido ante el chalet de Les Combes (Introd) en el italiano Valle de Aosta, donde transcurre un período de descanso.

  Antes de la oración mariana el Santo Padre dio las gracias a Dios por la "felicidad de estas jornadas, de auténtico descanso, a pesar del percance que todos sabéis", dijo refiriéndose al incidente donde se fracturó la muñeca derecha.

  El pontífice habló del Evangelio de hoy, donde San Juan describe el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, y observó que en ese hecho "la Eucaristía está como anticipada en el gran signo del pan de la vida". "En este Año Sacerdotal -prosiguió- (...) nosotros, como sacerdotes nos reflejamos en el texto de San Juan, identificándonos con los apóstoles cuando se preguntan: ¿Dónde vamos a encontrar pan para toda esta gente? Y cuando leemos que un muchacho tenía cinco panes y cinco peces, también exclamamos: ¿Qué es eso para una multitud tan grande? En otras palabras ¿Yo quien soy? ¿Cómo puedo con mis limitaciones, ayudar a Jesús en su misión? Y  la respuesta nos la da el Señor: Poniendo en su manos "santas y venerables" lo poco que son, los sacerdotes se convierten en medio de salvación para tantos, para todos".

  Después, el Papa recordó a los santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen y por lo tanto, abuelos de Jesús, cuya festividad se celebra hoy. Subrayando "el papel fundamental" de la educación en la pastoral de la Iglesia, Benedicto XVI invitó a "rezar por los abuelos, que en la familia son depositarios y a menudo testigos, de los valores fundamentales de la vida".

  "La tarea educativa de los abuelos es siempre importante, y todavía más, cuando por diversos motivos, los padres no pueden asegurar una adecuada presencia al lado de sus hijos en la edad del crecimiento", afirmó el pontífice, confiando a continuación a la protección de San Joaquín y Santa Ana a  todos los abuelos del mundo. El Papa recordó especialmente al final del Ángelus a "todos los ancianos, sobre todo a los que están solos o pasan momentos difíciles".
ANG/SACERDOTES:ABUELOS/...                         VIS 20090727 (380)

lunes, 13 de julio de 2009

EL PRIMER MINISTRO DE CANADA SE ENCUENTRA CON EL PAPA


CIUDAD DEL VATICANO, 11 JUL 2009 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo público este mediodía el siguiente comunicado:

  "Esta mañana, Su Santidad Benedicto XVI ha recibido en audiencia al primer ministro de Canadá, Stephen Harper, que posteriormente se ha encontrado con el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, acompañado por el arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados".

  "En los cordiales coloquios se han afrontado algunas cuestiones de política internacional discutidas en el G8 y los resultados de la cumbre, también a la luz de la nueva encíclica "Caritas in veritate", en particular, la crisis económico-financiera y sus implicaciones éticas, la ayuda a los países en desarrollo, sobre todo a África, los cambios climáticos, el desarme y la no proliferación nuclear".

  "También se ha prestado atención a Oriente Medio y a las perspectivas de paz en esa región, y se ha afrontado el tema de la libertad religiosa en algunos países".

  "Con referencia a Canadá, se ha hablado de los valores éticos, de la defensa y promoción de la vida, del matrimonio y la familia".
OP/AUDIENCIA PRIMER MINISTRO/CANADA:HARPER        VIS 20090713 (200)
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