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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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lunes, 18 de mayo de 2009

PAPA RELATA SUS IMPRESIONES DEL VIAJE EN TIERRA SANTA


CIUDAD DEL VATICANO, 16 MAY 2009 (VIS).-Siguen las palabras del encuentro entre el Santo Padre y los periodistas que lo acompañaban en el vuelo de regreso a Roma tras su peregrinación en Tierra Santa del 8 al 15 de mayo.

  "Queridos amigos: gracias por vuestro trabajo. Me imagino lo difícil que ha sido en medio de tantos problemas, tantos traslados etc.. y quiero daros las gracias porqué habéis aceptado todas esas dificultades para informar al mundo sobre esta peregrinación, invitando así a los demás a peregrinar en estos santos lugares.

  "En el discurso del aeropuerto ya hice un breve resumen del viaje, no quisiera añadir mucho más. Podría citar tantos detalles: la bajada conmovedora al punto más profundo de la tierra, al Jordán, que para nosotros es también un símbolo del descenso de Cristo a las zonas más profundas de la existencia humana".

  "El Cenáculo, donde el Señor nos dio la Eucaristía, el lugar de Pentecostés, la bajada del Espíritu Santo; después el Santo Sepulcro, y tantas otras impresiones, pero no creo que ahora sea el momento de hablar mucho más de ello".

   "Quizás, podría hacer alguna breve alusión.  Tengo tres  impresiones fundamentales: la primera es que he encontrado siempre, en todos los ambientes, musulmanes, cristianos, judíos, una decidida disponibilidad al diálogo interreligioso, al encuentro, a la colaboración entre las religiones. Y es importante que todos lo consideren, no solo como una acción, por decir así, inspirada en motivos políticos de una determinada situación, sino como fruto del mismo núcleo de fe, porqué creer en un sólo Dios que nos ha creado, Padre de todos nosotros, creer en este Dios que ha creado a la humanidad como a una familia, creer que Dios es amor y quiere que el amor sea la fuerza dominante en el mundo, implica este encuentro, esta necesidad de encontrarse, de dialogar, de colaborar, como una exigencia de la misma fe".

  "Segundo punto: he encontrado también un clima ecuménico muy alentador. Hemos tenido muchos encuentros con el mundo ortodoxo con gran cordialidad; también he podido hablar con un representante de la Iglesia anglicana, y dos representantes luteranos, y se ve que precisamente este clima de Tierra Santa alienta también el ecumenismo".
 
  "Y tercer punto: hay grandísimas dificultades, lo sabemos, lo hemos visto y escuchado. Pero también he visto un profundo deseo de paz por parte de todos. Las dificultades son más visibles y no debemos esconderlas: existen y deben ser aclaradas. Pero no es tan visible el deseo común de paz, de fraternidad, y me parece que tenemos que hablar también de esto, animar a todos en esta voluntad para encontrar las soluciones ciertamente no fáciles a estas dificultades".

  "He venido como peregrino de paz. La peregrinación es un elemento esencial de muchas religiones; también del islam, de la religión judía y del cristianismo. También es la imagen de nuestra existencia, que es un caminar hacia adelante, hacia Dios, y de este modo hacia la comunión de la humanidad".

  "He venido como peregrino y espero que muchos sigan estas huellas y de este modo alienten la unidad de los pueblos de esta Tierra Santa y se conviertan a su vez en mensajeros de paz. ¡Gracias!".
OP/ENCUENTRO PAPA:PERIODISTAS/…                    VIS 20090518 (540)

ENVIADO ESPECIAL ELECCION MINISTRO GENERAL FRANCISCANOS


CIUDAD DEL VATICANO, 16 MAY 2009 (VIS).-Hoy se hizo pública una carta del Papa, escrita en latín y fechada el 16 de marzo, en la que nombra al cardenal José Saraiva Martins, C.M.F., prefecto emérito de la Congregación para las Causas de los Santos, su enviado especial para presidir la elección del nuevo Ministro General de la Orden Franciscana de los Frailes Menores, que tendrá lugar el 4 de junio en Asís (Italia).

  Acompañarán al purpurado los padres Francesco Patton, O.F.M., secretario del Capítulo General y Bruno Ottavi, O.F.M., ministro provincial de la Provincia Seráfica de Asís.
BXVI-CARTA/ENVIADO ESPECIAL/ASIS:SARAIVA            VIS 20090518 (110)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS



CIUDAD DEL VATICANO, 16 MAY 2009 (VIS).-El Santo Padre:

-Aceptó la renuncia del obispo Francois-Xavier Yombadje al gobierno pastoral de la diócesis de Bossangoa (Centroáfrica), en conformidad con el canon 401, párrafo 2 del C.I.C.

-Aceptó la renuncia del obispo Vincent Mojwok Nyiker al gobierno pastoral de la diócesis de  Malakal (Sudán), por límite de edad.

-Aceptó la renuncia del obispo Ignatius C. Wang al oficio de auxiliar de la archidiócesis de San Francisco (EE.UU.), por límite de edad.
RE/.../...                                   VIS 20090518 (90)

RECUERDO DE TIERRA SANTA Y LLAMAMIENTO POR SRI LANKA


CIUDAD DEL VATICANO, 17 MAY 2009 (VIS).-En el Regina Coeli de este domingo, Benedicto XVI recordó su reciente viaje a Tierra Santa y dio las gracias a todos los que colaboraron para el buen éxito de un "viaje apostólico tan importante": el patriarca latino,  los pastores de la Iglesia en Jordania, Israel y los Territorios palestinos; a los franciscanos de la Custodia de Tierra Santa; a las autoridades civiles jordanas, israelíes y palestinas y las fuerzas del orden. También agradeció a cuantos, sacerdotes, religiosos y laicos le han acompañado en la peregrinación o rezado por él.

  "Esta peregrinación a los lugares santos -dijo el Papa los miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro- ha sido también una visita pastoral a los fieles que viven allí, un servicio a la unidad de los cristianos, al diálogo con los judíos y a la construcción de la paz. Tierra Santa, símbolo del amor de Dios por su pueblo y por toda la humanidad, es también símbolo de la libertad y de la paz que Dios quiere para todos sus hijos".

  Sin embargo, "la historia de ayer y la de hoy, -observó el pontífice- muestra que precisamente aquella Tierra se ha convertido también en símbolo de lo contrario, es decir, de divisiones y de conflictos interminables entre hermanos". "¿Cómo es posible? -se preguntó, y agregó que ese interrogante "debe interpelarnos ya que sabemos que un misterioso diseño de Dios concierne aquella Tierra (...) donde Dios mandó a su Hijo como víctima de expiación por nuestros pecados".

  "Tierra Santa -explicó el Papa- ha sido llamada "quinto Evangelio porque aquí podemos ver y tocar la realidad de la historia que Dios llevó a cabo con la humanidad. Empezando con los lugares de la vida de Abraham hasta los de la vida de Jesús, (...) pero podemos decir todavía más: Tierra Santa, por su misma historia, puede ser  considerada un microcosmos que resume en sí misma el fatigoso camino de Dios con la humanidad.".

  Después de recordar su viaje, Benedicto XVI  habló de la dramática situación de Sri Lanka y aseguró su "afecto y cercanía espiritual a toda la población civil que se encuentra en la zona de combate del norte del país. Se trata de miles de niños, mujeres, ancianos a los que la guerra ha arrebatado años de vida y de esperanza".

  "Lanzo una vez más una apremiante invitación -dijo- a los beligerantes para que faciliten la evacuación, y uno con este objetivo mi voz a la del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que hace pocos días pidió garantías para la incolumidad y seguridad de la población".

  "Pido además a las instituciones humanitarias, incluidas las católicas -concluyó el pontífice- que hagan todo lo posible para satisfacer las urgentes necesidades alimentarias y médicas de los prófugos".
ANG/TIERRA SANTA:SRI LANKA/...                   VIS 20090518 (480)

OBISPOS DE PERU: RELANZAR EL ESPIRITU MISIONERO


CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAY 2009 (VIS).-El Papa recibió hoy a los prelados de la Conferencia Episcopal Peruana que acaban de realizar su visita "ad limina".

   El Santo Padre comenzó su discurso hablando de la unidad de toda la Iglesia, que, dijo, "nunca se ve definitivamente lograda y que se debe construir y perfeccionar incesantemente, sin rendirse ante las dificultades objetivas y subjetivas, con el propósito de mostrar el verdadero rostro de la Iglesia católica, una y única".

  Tras poner de relieve que "la unidad auténtica en la Iglesia es siempre fuente inagotable de espíritu evangelizador", manifestó su alegría porque habían acogido en sus programas pastorales "el impulso misionero promovido por la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, celebrada en Aparecida, y especialmente la "Misión continental", con vistas a que cada fiel aspire a la santidad tratando personalmente con el Señor Jesús, amándolo con perseverancia y conformando la propia vida con los criterios evangélicos, de modo que se creen comunidades eclesiales de intensa vida cristiana".

  "Se trata -continuó- de relanzar el espíritu misionero, no por temor al futuro, sino porque la Iglesia es una realidad dinámica y el verdadero discípulo de Jesucristo goza transmitiendo gratuitamente a otros su divina Palabra y compartiendo con ellos el amor que brota de su costado abierto en la cruz ".

    Benedicto XVI exhortó a los prelados a "convocar a todas las fuerzas vivas de vuestras diócesis, para que caminen desde Cristo irradiando siempre la luz de su rostro, en particular a los hermanos que, tal vez por sentirse poco valorados o no suficientemente atendidos en sus necesidades espirituales y materiales, buscan en otras experiencias religiosas respuestas a sus inquietudes".

  "La asidua visita pastoral a las comunidades eclesiales -también a las más alejadas y humildes-, la oración prolongada, la esmerada preparación de la predicación, vuestra paterna atención a los sacerdotes, a las familias, a los jóvenes, a los catequistas y demás agentes de pastoral, son la mejor forma de sembrar en todos el ardiente deseo de ser mensajeros de la Buena Noticia de la salvación, abriéndoos al mismo tiempo las puertas del corazón de aquellos que os rodean, sobre todo de los enfermos y los más necesitados".
 
  El Santo Padre destacó la "benéfica presencia de abnegados miembros de la vida consagrada" en Perú. En este sentido, pidió a los obispos que les siguieran "acompañando y animando fraternalmente (…) para que, viviendo con fidelidad los consejos evangélicos según el propio carisma, continúen dando un vigoroso testimonio de amor a Dios, de adhesión inquebrantable al Magisterio de la Iglesia y de colaboración solícita con los planes pastorales diocesanos".

  El Papa concluyó recordando a los peruanos "que carecen de trabajo y de adecuadas prestaciones educativas y sanitarias, o en los que viven en los suburbios de las grandes ciudades y en zonas recónditas. Pienso, asimismo -terminó-, en aquellos que han caído en manos de la drogadicción o la violencia. No podemos desentendernos de estos hermanos nuestros más débiles y queridos por Dios, teniendo siempre presente que la caridad de Cristo nos apremia".
AL/…/PERU                                    VIS 20090518 (520)

MATEO RICCI, MODELO DE DIALOGO Y RESPETO OTRAS CREENCIAS


CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAY 2009 (VIS).-Benedicto XVI ha escrito un mensaje al obispo Claudio Giuliodori, de Macerata, Tolentino, Recanati, Cingoli y Treia (Italia), con motivo de las actividades programadas por esa diócesis -entre otras un año jubilar- para conmemorar el IV centenario de la muerte del padre jesuita Mateo Ricci (Pekín, 11mayo de 1610). 

  El Papa escribe que Mateo Ricci, nacido en Macerata el 6 de octubre de 1552, "dotado  de una fe profunda y de un extraordinario ingenio cultural y científico, dedicó largos años de su existencia a tejer un diálogo provechoso entre Occidente y Oriente llevando a cabo, al mismo tiempo, una incisiva acción de radicación del Evangelio en la cultura del gran pueblo chino. Su ejemplo sigue siendo hoy modelo de encuentro entre la civilización europea y la china".

  "Considerando su intensa actividad científica y espiritual -prosigue el Santo Padre- nos sentimos impresionados por su capacidad, innovadora y peculiar, de acercarse con pleno respeto a las tradiciones culturales y espirituales chinas. Esa actitud caracterizó su misión encaminada a buscar una armonía posible entre la noble y milenaria civilización china y la novedad cristiana, que es fermento de liberación y de renovación auténtica dentro de todas las sociedades, porque el Evangelio es un mensaje universal de salvación, destinado a todos los seres humanos, sea cual sea el contexto cultural o religioso al que pertenezcan".

  "Lo que hizo original y, podríamos decir, profético su apostolado -señala el pontífice- fue con toda seguridad su profunda simpatía por el pueblo chino, por su historia, sus culturas y tradiciones religiosas". El jesuita fue además "modelo de diálogo y de respeto con las otras creencias" e "hizo de la amistad el estilo de su apostolado durante sus 28 años de permanencia en China".

  Hasta el fin de su vida, Mateo Ricci fue fiel a ese estilo de evangelización, "sirviéndose de una metodología y una estrategia pastoral basadas, por una parte, en el respeto de las sanas usanzas del lugar que los neófitos chinos no debían abandonar cuando abrazaban la fe cristiana y por otra, en la certeza de que la Revelación podía valorizarlas y completarlas todavía más". Como hicieron los Padres de la Iglesia en la época del encuentro del Evangelio con la cultura grecorromana, el autor del "Tratado sobre la amistad" "fundamentó su clarividente trabajo de enculturación del cristianismo en China buscando un acuerdo constante con los sabios de aquel país".

  "¡Ojala nuestras comunidades, donde conviven personas de diversas culturas y religiones, siguiendo su ejemplo, crezcan en espíritu de acogida y respeto recíproco!", concluye el Santo Padre.
MESS/CENTENARIO MATEO RICCI/GIULIODORI           VIS 20090518 (440)

AUDIENCIAS


CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAY 2009 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.

-Diez prelados de la Conferencia Episcopal Peruana en visita "ad limina":

    -Obispo Isidro Barrio Barrio, de Huancavelica.

    -Obispo Norbert Klemens Strotmann Hoppe, M.S.C., de Chosica.

    -Obispo Emiliano Antonio Cisneros Martínez, O.A.R., de Chachapoyas.

    -Obispo Daniel Thomas Turley Murphy, O.S.A., de Chulucanas.

    -Arzobispo Héctor Miguel Cabrejos Vidarte, O.F.M., de Trujillo, con el obispo auxiliar José Javier Travieso Martín.

    -Obispo José Carmelo Martínez Lázaro, O.A.R., de Cajamarca.

    -Obispo Ángel Francisco Simón Piorno, de Chimbote.

    -Obispo José Eduardo Velásquez Tarazona, de Huaraz.

    -Obispo Ivo Baldi Gaburri, de Huari.

-Arzobispo Jan Romeo Pawlowski, nuncio apostólico en la República del Congo y en Gabón, con sus familiares.

  Está previsto que esta tarde reciba a Lech Kaczynski, presidente de la República de Polonia, con su esposa y séquito.
AP:AL/.../...                                   VIS 20090518 (160)

viernes, 15 de mayo de 2009

CONFORMAR NUESTRAS DECISIONES CON LAS LEYES DEL CREADOR


CIUDAD DEL VATICANO, 14 MAY 2009 (VIS).-Después de entrevistarse con el primer ministro de Israel, Beniamin Netanyahu, en el Convento de los franciscanos de Nazaret, el Papa se trasladó a las 16,20 al Auditórium del Santuario de la Anunciación, donde se encontró con los jefes religiosos de Galilea.

  El acto comenzó con unas palabras del obispo Giacinto-Boulos Marcuzzo, vicario del patriarca latino de Jerusalén para Israel. A continuación, el Santo Padre saludó a los líderes de las comunidades presentes, entre los que se encontraban cristianos, musulmanes, judíos, drusos y otras personas religiosas.

  Tras poner de relieve que el mundo "es un don de Dios" y que "ha sido querido por El y revela su esplendor glorioso", Benedicto XVI señaló que "en el centro de toda tradición religiosa existe la convicción de que la paz misma es un don de Dios, a pesar de que no se puede alcanzar sin el esfuerzo humano".

  "No podemos hacer con el mundo todo lo que queremos; es más -continuó-, estamos llamados a conformar nuestras decisiones con las complejas y sin embargo perceptibles leyes escritas por el Creador del universo y a modelar nuestras acciones según la bondad divina que impregna el reino de la creación".

  Refiriéndose a las distintas tradiciones religiosas, el Papa subrayó que "tienen en sí potencialidades notables para promover una cultura de la paz, especialmente a través de la enseñanza y la predicación de los valores espirituales más profundos de nuestra humanidad común. Plasmando los corazones de los jóvenes, plasmamos el futuro de la misma humanidad. Los cristianos se unen a los judíos, musulmanes, drusos y a las personas de otras religiones en el deseo de salvaguardar a los niños del fanatismo y de la violencia, mientras les preparan para ser constructores de un mundo mejor".

  El Santo Padre animó a los líderes religiosos a seguir acogiendo con respeto a los numerosos peregrinos que visitan Galilea, "mientras tratáis -dijo- de aliviar las tensiones concernientes a los lugares de culto, garantizando así un ambiente sereno para la oración y la meditación, aquí y en toda Galilea".

  "Representando diversas tradiciones religiosas, compartís el deseo común de contribuir a que mejore la sociedad y de testimoniar así los valores religiosos y espirituales que ayudan a corroborar la vida pública. Os aseguro -concluyó- que la Iglesia católica está empeñada a participar en esta noble empresa".

  Al final, un representante judío invitó a los presentes en la ceremonia a unirse a él en un canto de invocación a Dios por la paz. El Papa y los demás líderes religiosos presentes en el palco se levantaron y se sumaron al canto agarrados de la mano.

  Terminado el encuentro, el Santo Padre se dirigió a la gruta de la Anunciación, que se encuentra en la Basílica inferior del Santuario de Nazaret.

  La iglesia franciscana de 1730 incorporaba la gruta-casa de la Sagrada Familia en una cripta bajo el altar mayor; erigida en parroquia, fue ampliada en 1877 y después derruida en 1959 para construir la nueva iglesia. La actual Basílica de la Anunciación fue visitada por Pablo VI antes de ser dedicada en 1969.

  En la parte alta de la fachada principal se encuentra la estatua de Cristo Redentor; debajo está la escena de la Anunciación y los cuatro evangelistas. La fachada sur está dedicada a María adolescente. Dentro hay dos iglesias superpuestas con una apertura central desde la que se ve la gruta-casa de la Sagrada Familia; la inferior custodia la gruta y el altar franciscano de 1600 con el escrito: "Verbum caro hic factum est" (Aquí se hizo carne el Verbo); la iglesia superior está dedicada a la exaltación de la Virgen, Madre de Dios hecho hombre. En las paredes hay varios cuadros que ilustran la devoción mariana en los principales santuarios del mundo. La cúpula tiene 55 metros de alto. El pavimento que une las dos iglesias es un tapiz de mármol policromado en el que se describe en ocho cuadros taraceados el Magisterio de la Iglesia sobre María: Madre de Dios, Asunción al cielo, Virginidad, Inmaculada Concepción, Mediación Universal, Santidad Perfecta, Dignidad Real, Maternidad Espiritual.
PV-ISRAEL/ENCUENTRO JEFES RELIGIOSOS/NAZARET        VIS 20090514 (650)

ENCARNACION: RETO A ABRIR MENTE A ILIMITADO PODER DE DIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 14 MAY 2009 (VIS).-Esta tarde a las 17,30, el Santo Padre presidió en la Gruta de la Anunciación de la basílica del mismo nombre las vísperas con los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, movimientos eclesiales y responsables de la pastoral en Galilea. Benedicto XVI recibió el saludo del arzobispo Paul Nabil El-Sayyah, de Haifa y Tierra Santa para los Maronitas y responsable de la Pastoral para la Familia.
 
  Benedicto XVI agradeció la presencia de  los fieles maronitas,  del patriarcado latino y greco-melquitas y elogió nuevamente a los frailes de la Custodia de Tierra Santa por la conservación de lugares como la basílica.

  "Lo que sucedió aquí en Nazareth, lejos de las miradas del mundo -dijo el Papa en su discurso- fue un acto singular de Dios, una intervención portentosa en la historia mediante la cual fue concebido un niño para traer la salvación al mundo entero. El prodigio de la Encarnación sigue desafiándonos para que abramos nuestra inteligencia a las posibilidades ilimitadas del poder de transformación de Dios, de su amor por nosotros, de su deseo de estar en comunión con nosotros".

  La Encarnación, explicó el Santo Padre, inaugura "una nueva Creación" y su narración ilustra "la extraordinaria amabilidad de Dios que no se impone, no establece con antelación la parte que María tendrá en su plan para nuestra salvación, sino que busca ante todo su consenso. En la Creación inicial, obviamente, no era el caso de que Dios pidiera el consenso a sus criaturas, pero en esta nueva Creación lo pide. María ocupa el lugar de la humanidad y habla por todos nosotros cuando responde a la invitación del ángel".

  "La reflexión sobre este gozoso misterio nos da esperanza -afirmó el Papa-, la esperanza segura de que Dios seguirá guiando nuestra historia, actuando con poder creativo para realizar los objetivos que parecen imposibles para los cálculos humanos. Esto nos invita (...) a acoger la Palabra de Dios en nuestros corazones, haciéndonos capaces de responderle con amor y de encaminarnos con amor unos hacia otros".

  "En el Estado de Israel y en los Territorios Palestinos -constató el Papa- los cristianos son una minoría. Quizá os parezca que vuestra voz cuente poco. Muchos de vuestros amigos cristianos han emigrado con la esperanza de encontrar en otros sitios mayor seguridad y mejores perspectivas. Vuestra situación recuerda la de la joven virgen María que llevó una vida apartada en Nazaret, con una vida cotidiana parca en riquezas e influencias mundanas".

  El Papa recordó a los presentes las palabras del Magnificat "Dios miró la humildad de su sierva y colmó de bienes al hambriento y exclamó: "Tened valor para ser fieles a Cristo y permanecer en la tierra que santificó con su presencia. ¡Como María jugáis un papel en el plan divino de la salvación! (...) Por eso, es esencial que estéis unidos para que la Iglesia en Tierra Santa sea reconocida como "signo e instrumento de comunión con Dios y de unidad de todo el género humano".

  "Vuestra unidad en la fe, en la esperanza y en el amor -concluyó- es un fruto del Espíritu Santo que vive en vosotros y os hace capaces de ser instrumentos eficaces de la paz de Dios, ayudándoos a construir una reconciliación genuina entre los diversos pueblos que reconocen a Abraham como su padre en la fe".

  Acabada la ceremonia el Papa se desplazó al helipuerto de Nazaret y desde allí regresó en helicóptero a Jerusalén, donde pernoctó en la delegación apostólica.
PV-ISRAEL/VISPERAS/NAZARET                   VIS 20090515 (590)

REDOBLAR COMPROMISO PARA PERFECCIONAR COMUNION


CIUDAD DEL VATICANO, 15 MAY 2009 (VIS).-Después de celebrar misa en privado en la delegación apostólica de Jerusalén, el Santo Padre se trasladó a las 9,00 al patriarcado greco-ortodoxo de Jerusalén, donde participó en un encuentro ecuménico.

  El Papa fue acogido por Su Beatitud Teofilo III, patriarca greco-ortodoxo de Jerusalén, que ostenta el título de patriarca de la Ciudad Santa de Jerusalén y de toda Palestina.

  En su discurso a los representantes de las comunidades cristianas de Tierra Santa, Benedicto XVI pidió que el encuentro de hoy "dé un nuevo impulso a los trabajos de la Comisión Internacional Conjunta para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas, y se sume a los recientes frutos de documentos de estudio y de otras iniciativas conjuntas".

  Tras poner de relieve que al morir en la Cruz, "Jesús reveló la plenitud de su deseo de atraer a todas las personas a sí, recogiendo a todos juntos en unidad", el Papa afirmó que "en aquel anhelo, mediante la redención que une, está nuestra misión. Por eso, no sorprende que precisamente en presencia de nuestro ardiente deseo de llevar a Cristo a los demás, de transmitir su mensaje de reconciliación, experimentemos la vergüenza de nuestra división".

  Sin embargo, continuó, fortalecidos por el Espíritu Santo, "debemos hallar la fuerza para redoblar nuestro compromiso para perfeccionar nuestra comunión, para que sea completa, para dar un testimonio común del amor del Padre, que envía al Hijo para que el mundo conozca su amor por nosotros".

  El Santo Padre subrayó que "es necesario que los jefes cristianos y sus comunidades den un testimonio fuerte de lo que proclama nuestra fe: la Palabra eterna, que entró en el espacio y en el tiempo en esta tierra, Jesús de Nazaret, que caminó por estas calles, llama mediante sus palabras y sus actos a personas de todas las edades a su vida de verdad y de amor".

  "El servicio más grande que los cristianos de Jerusalén pueden ofrecer a los propios ciudadanos -aseguró- es preparar y educar a una nueva generación de cristianos bien formados y comprometidos, solícitos en el deseo de contribuir generosamente a la vida religiosa y civil de esta ciudad única y santa. La prioridad fundamental de todo líder cristiano es nutrir la fe de los individuos y de las familias confiadas a su atención pastoral. Esta común preocupación pastoral hará que vuestros encuentros regulares se caractericen por la sabiduría y la caridad fraterna necesarias para sosteneros mutuamente y afrontar tanto las alegrías como las dificultades particulares que marcan la vida de vuestra gente".

  Benedicto XVI concluyó expresando el deseo de que "se comprenda que las aspiraciones de los cristianos de Jerusalén están en sintonía con las aspiraciones de todos sus habitantes, independientemente de su religión: una vida de libertad religiosa y coexistencia pacífica, y -en particular para las generaciones jóvenes- el libre acceso a la educación y al empleo, la perspectiva de una hospitalidad conveniente y residencia familiar y la posibilidad de beneficiarse de una situación de estabilidad económica y de contribuir a ella".

  Concluido el encuentro, el Papa se dirigió al Santo Sepulcro de Jerusalén.
PV-ISRAEL/ENCUENTRO ECUMENICO/JERUSALEN            VIS 20090515 (520)

SANTO SEPULCRO: LA TUMBA VACIA PROCLAMA ESPERANZA


CIUDAD DEL VATICANO, 15 MAY 2009 (VIS).-Esta mañana, a las 10,15, el Santo Padre visitó la basílica del Santo Sepulcro, donde fue recibido por seis representantes de las tres entidades (Iglesia Greco-Ortodoxa, Custodia de Tierra Santa e Iglesia Armenia Apostólica), responsables del "Status quo" que regula la administración del lugar. También pueden oficiar en la basílica los coptos ortodoxos, los siro-ortodoxos y los etíopes.

  El Santo Sepulcro es, según la tradición, el lugar de la crucifixión, sepultura y resurrección de Cristo. Se llamaba Gólgota (calavera, en arameo, por la forma redondeada  del terreno). A  la entrada, en el atrio, se encuentra la Piedra de la Unción, una gran piedra alisada de caliza roja. Rodeada por candelabros y ocho lámparas, constituye la decimotercera estación del Via Crucis; según la tradición, indica el lugar donde Jesús, bajado de la cruz, recibió los ungüentos. Dentro del santuario, en el centro del templo, se encuentra el Santo Sepulcro, decimocuarta estación, dentro de un espacio de forma rectangular.

  La fachada está cubierta por lámparas recubiertas por globos de plata. Encima de la puerta hay tres cuadros sobre la resurrección, respectivamente de los latinos, griegos y armenios. La pequeña puerta de madera está siempre abierta, excepto en el momento en que el celebrante armenio o griego debe permanecer solo según las prescripciones litúrgicas. Además, hay un pequeño vestíbulo llamado Capilla del Ángel (anuncio de la resurrección a las santas mujeres). Atravesando una puerta se llega a la habitación mortuaria, el Santo Sepulcro, en la que hay un banco de mármol que recubre la piedra original en la que fue colocado el cuerpo de Cristo.

  En 1971 comenzaron los trabajos de restauración a cargo de las tres comunidades copropietarias y en 1994 el Custodio de Tierra Santa, el Patriarca Greco Ortodoxo de Jerusalén y el Patriarca Armenio Apostólico de Jerusalén firmaron un acuerdo histórico cuyo objetivo era la restauración y la decoración de la cúpula de la Anástasis. Los trabajos fueron completados en 1997.

  Benedicto XVI rezó ante la Piedra de la Unción y la tumba vacía de la resurrección y, tras recibir el saludo del Custodio de Tierra Santa, padre Pierbattista Pizzaballa y del Patriarca Latino de Jerusalén, Su Beatitud Fouad Twal, pronunció un breve discurso.

  "Aquí Cristo murió y resucitó para no morir nunca jamás -dijo el Papa-. Aquí la historia de la humanidad cambió definitivamente. El largo dominio del pecado y de la muerte fue destruido por el triunfo de la obediencia y de la vida; el madero de la cruz revela la verdad sobre el bien y el mal. (...) Aquí Cristo, el nuevo Adán, nos enseñó que el  mal no tiene jamás la última palabra, que el amor es más fuerte que la muerte, que nuestro futuro y el de la humanidad está en manos de un Dios generoso y fiel".

  "La tumba vacía nos habla de esperanza, la esperanza que no defrauda porque es don del Espíritu de la vida. Este es el mensaje que os dejo hoy, al final de mi peregrinación en Tierra Santa. ¡Qué la esperanza se eleve siempre, por gracia de Dios, en el corazón de todos los que viven en estas tierra, que se radique en vuestros corazones y permanezca en vuestras familias y comunidades!".

  El Santo Padre recordó a continuación que la Iglesia en Tierra Santa, "que ha experimentado tan a menudo el oscuro misterio del Gólgota, no debe dejar jamás de ser intrépido heraldo del luminoso mensaje de esperanza que proclama esta tumba vacía. El Evangelio nos dice que Dios puede renovar todas las cosas, que la historia no se repite necesariamente, que la memoria puede purificarse, que los amargos frutos de la recriminación y la hostilidad pueden superarse y que para todo hombre y toda mujer, para la entera familia humana y de forma especial para el pueblo que vive en esta tierra, tan querida por el Señor, puede brotar un futuro de justicia, de paz, de prosperidad y de colaboración".

  "Esta antigua iglesia de la Anástasis es testigo mudo tanto del peso de nuestro pasado, con todas sus carencias, incomprensiones y conflictos, como de la promesa gloriosa que sigue irradiando de la tumba vacía de Cristo. (...) ¡La gracia de la resurrección sigue actuando en nosotros! Ojala la contemplación de este misterio redoble nuestros esfuerzos, como individuos y como miembros de la comunidad eclesial, para crecer en la vida del Espíritu mediante la conversión, la penitencia y la oración. Y que nos ayude a superar, con la potencia de ese mismo Espíritu todos los conflictos y tensiones nacidos de la carne, a superar cualquier obstáculo, dentro y fuera de nosotros, que se interponga en nuestro testimonio común de Cristo y del poder de su amor que reconcilia".

  "Con estas palabras de aliento -dijo el Santo Padre- concluyo mi peregrinación a los santos lugares de nuestra redención y renacimiento en Cristo. Rezo para que la Iglesia en Tierra Santa se fortalezca cada vez más gracias a la contemplación de la tumba vacía del Redentor. En esa tumba está llamada a sepultar todas sus ansias y miedos para resurgir de nuevo cada día y proseguir su viaje por los caminos  de Jerusalén, de Galilea y más allá, proclamando el triunfo del perdón de Cristo y la promesa de una vida nueva".

  Finalizado su discurso, Benedicto XVI visitó la capilla de las Apariciones, donde adoró al Santísimo y después subió al Gólgota pare rezar en el lugar del Calvario. Más tarde se trasladó en automóvil al Patriarcado Armenio Apostólico de Jerusalén.
PV-ISRAEL/SANTO SEPULCRO/JERUSALEN           VIS 20090515 (900)

VISITA AL PATRIARCADO ARMENIO APOSTOLICO


CIUDAD DEL VATICANO, 15 MAY 2009 (VIS).-A las 11,00, el Santo Padre visitó la Iglesia Patriarcal Armenia Apostólica de Jerusalén, donde fue acogido por Su Beatitud Torkom Manoukian, actual patriarca.

  Los fieles pertenecientes al Patriarcado Armenio Apostólico en Tierra Santa son unos 10.000, presentes en los Territorios Palestinos (Cisjordania y Gaza), Jordania e Israel.

  "Considero una gran bendición -dijo el Papa en su discurso- haberme encontrado el año pasado con el Catholicos y Patriarca Supremo de todos los Armenios, Karekin II y con el Catholicos de Cilicia, Aram I. Su visita a la Santa Sede, y los momentos de oración que compartimos, nos han reforzado en la amistad y han confirmado nuestro compromiso por la causa sagrada de la promoción de la unidad de los cristianos".

  Benedicto XVI manifestó su aprecio por el empeño de la Iglesia Apostólica Armenia "en proseguir en el diálogo teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas orientales, (…) que ha logrado progresos en la superación del peso de malentendidos pasados y ofrece muchas promesas para el futuro. Un particular signo de esperanza es el reciente documento sobre la naturaleza y la misión de la Iglesia, preparado por la Comisión Mixta y presentado a las Iglesias para estudiarlo y valorarlo". En este contexto, el Papa expresó el deseo de que el trabajo de la Comisión "dé frutos abundantes para el crecimiento de la unidad de los cristianos y para la expansión del Evangelio entre los hombres y las mujeres de nuestro tiempo".

  El Santo Padre aseguró que rezaba para que la comunidad armenia de Jerusalén "pueda obtener constantemente nueva vida de las ricas tradiciones y ser confirmada en el testimonio fiel de Jesucristo y en la potencia de su resurrección en esta Ciudad Santa".

  "Os pido a mi vez -terminó- que recéis conmigo para que todos los cristianos de Tierra Santa trabajen juntos con generosidad y entrega, anunciando el Evangelio de nuestra reconciliación en Cristo y el adviento de su Reino de santidad, de justicia y de paz".

  Concluido el encuentro, el Papa regresó a la delegación apostólica de Jerusalén. A continuación tomó el helicóptero que le condujo a Tel Aviv para la ceremonia de despedida en el aeropuerto Ben Gurion.
PV-ISRAEL/ARMENIO APOSTOLICO/JERUSALEN            VIS 20090515 (380)

PAPA SE DESPIDE TIERRA SANTA CON LLAMAMIENTO POR LA PAZ


CIUDAD DEL VATICANO, 15 MAY 2009 (VIS).-El Santo Padre llegó al aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv a las 13,30 (hora local), donde le esperaban el presidente del Estado de Israel, Shimon Peres y el primer ministro, Beniamin Netanyahu.

  En su discurso de despedida de Tierra Santa el Papa rememoró sus "fructuosas discusiones con las autoridades civiles, tanto en Israel como en los Territorios Palestinos", y aseguró que había sido "testigo de los grandes esfuerzos de ambos gobiernos para garantizar el bienestar del pueblo".

  También se refirió a sus encuentros con los representantes de la Iglesia Católica y con los de las diversas Iglesias cristianas y comunidades eclesiales, al igual que con los líderes de otras religiones. "Esta tierra -subrayó- es un terreno fértil para el ecumenismo y el diálogo interreligioso y rezo para que la rica variedad de testimonios religiosos en la región fructifiquen en un mayor respeto y entendimiento mutuos".

  Después recordó que el día de su llegada plantó un olivo junto al presidente del Estado, Shimon Peres, en el jardín de la residencia de éste último. "El olivo, como usted sabe -dijo hablando al presidente-, es una imagen que San Pablo utiliza para describir las estrechas relaciones entre cristianos y judíos, (...) ya que la Iglesia de los Gentiles es como un brote de acebuche injertado en un olivo cultivado, que es el Pueblo de la Alianza. Nos nutren las mismas raíces espirituales. Nos encontramos como hermanos, hermanos que a veces en nuestra historia tuvieron una relación tensa, pero que ahora están comprometidos firmemente a construir puentes de amistad duradera".

  Benedicto XVI definió su visita al Memorial Yad Vashem, donde se conmemora a las víctimas del Holocausto, "uno de los momentos más solemnes" de su permanencia en Israel y afirmó que el encuentro con algunos de los supervivientes de la Shoah le hizo recordar su visita hace tres años "al campo de extermino de Auschwitz, donde tantos judíos (...) fueron exterminados brutalmente por un régimen sin Dios que propagaba una ideología de antisemitismo y odio. Ese tremendo capítulo de la historia no debe olvidarse ni negarse jamás. Al contrario, esos oscuros recuerdos deben reforzar nuestra determinación para acercarnos más, como ramas del mismo olivo, nutridos de las mismas raíces y unidos por el amor fraterno".

  "He venido aquí como amigo de los israelíes, al igual que soy amigo del pueblo palestino -puntualizó el Papa-. Los amigos disfrutan cuando están juntos y se entristecen cuando ven que los otros sufren. Ningún amigo de los israelíes ni de los palestinos puede por menos que entristecerse por las continuas tensiones entre vuestros dos pueblos. Ningún amigo puede dejar de llorar por el sufrimiento y las pérdidas de vidas que los israelíes y los palestinos han padecido en las últimas seis décadas".

  "!No más derramamiento de sangre!, ¡No más luchas!, ¡No más terrorismo!, ¡No más guerras! -fue el llamamiento del Santo Padre a las gentes de esas tierras-. Al contrario, rompamos el círculo de la violencia".

  "¡Que se establezca una paz duradera basada en la justicia, que haya auténtica reconciliación y cicatricen las heridas de la sociedad! ¡Que se reconozca universalmente que el Estado de Israel tiene derecho de existir y de disfrutar de paz y seguridad dentro de fronteras internacionalmente reconocidas! ¡Que igualmente se reconozca que el pueblo palestino tiene derecho a una patria independiente y soberana, tiene derecho de vivir con dignidad y desplazarse con libertad! ¡Que la solución de los dos estados sea una realidad  y no un sueño! Y que la paz se difunda en esta tierra, que sea "luz de las naciones" para llevar esperanza a tantas regiones afectadas por conflictos", exclamó el Papa.

  "Una de las cosas más tristes que he visto durante mi visita a estas tierras -señaló- ha sido el muro. Mientras pasaba a su lado, he rezado por un futuro en que los pueblos de Tierra Santa vivan en paz y armonía sin necesidad de esos instrumentos de seguridad y separación, sino respetándose y confiando unos en otros y renunciando a cualquier forma de violencia y agresión".

  "Sé lo difícil que será alcanzar ese objetivo -concluyó el Papa dirigiéndose de nuevo al presidente-. Sé lo difícil que es su tarea y la de la Autoridad Palestina. Pero le garantizo que  mis oraciones y las de los católicos en todo el mundo os acompañan mientras proseguís vuestros esfuerzos para lograr una paz justa y duradera en esta región".

  Finalizado el discurso el Santo Padre se embarcó en el avión, un B777 de El Al, para emprender el viaje de regreso a Roma.
PV-ISRAEL/DESPEDIDA/TEL AVIV                   VIS 20090515 (770) 

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 15 MAY 2009 (VIS).-El Santo Padre nombró consultores de la Congregación para las Iglesias Orientales al obispo Christo Proykov, exarca apostólico de Sofía para los católicos de rito bizantino-eslavo residentes en Bulgaria y presidente de la Conferencia Episcopal de Bulgaria y al reverendo arcipreste Vasyl Hovera, delegado de este dicasterio para los greco-católicos en Asia Oriental.
NA/…/PROYKOV:HOVERA                            VIS 20090515 (60)

jueves, 14 de mayo de 2009

VISITA A LA BASILICA DE LA NATIVIDAD Y AL HOSPITAL DE NIÑOS


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2009 (VIS).-A las 15,15 de esta tarde, el Papa visitó la Basílica y la Gruta de la Natividad en Belén.

  La situación actual de propiedad y administración conjunta de la basílica por los greco-ortodoxos, armeno-ortodoxos y católicos de rito latino se debe al Status Quo, un código y decreto otomano de 1862 que regula la vida religiosa en el Santo Sepulcro y en Belén.

  Los griegos son propietarios de la basílica, excluida la parte norte del transepto que pertenece a los armenios. La Gruta de la Natividad pertenece a los franciscanos y está dividida en dos partes: el altar de la Natividad, de los griegos, y el altar del Pesebre en la Gruta de los Reyes Magos, de los latinos. Al lado de la basílica los franciscanos construyeron la iglesia de Santa Catalina donde se celebra en rito latino.

  A uno y otro lado del coro griego de la basílica se encuentran dos entradas a la Gruta de la Natividad, que es rectangular y mide 12 metros de longitud y 3 metros de largo y de ancho. Las puertas de bronce y mármol se remontan a la época de las Cruzadas. El ábside cubre el altar de la Natividad, bajo el cual hay una losa de mármol con una estrella de plata y la inscripción en latín: "Hic de Virgine Maria Jesus Christus natus est" (Aquí nació Jesucristo de la Virgen María). A la derecha del altar de la Natividad se encuentra la Gruta de los Reyes Magos donde se celebra la misa católica.

  Después de la visita, Benedicto XVI se trasladó al "Caritas Baby Hospital", un hospital pediátrico fundado en 1952 y sostenido por la Asociación suiza "Kinderhilfe Bethlehem", nacida por iniciativa del padre Ernst Schnydrig, fallecido en 1978. Las Conferencias Episcopales suiza y alemana ofrecen su sustento al hospital

  Antes de saludar al personal médico, administrativo y a las religiosas isabelinas franciscanas de Padua (Italia) que atienden a los enfermos, el Papa visitó la capilla y el reparto de recién nacidos.

  Dirigiéndose posteriormente a los jóvenes pacientes y a sus familiares, dijo: "¡El Papa está con vosotros! Hoy está con vosotros en persona, pero cada día acompaña espiritualmente a cada uno de vosotros con sus oraciones, pidiendo al Omnipotente que vele por vosotros con ternura".

  "Padre Schnydrig describió este lugar -recordó- como "uno de los puentes más pequeños construidos para la paz". ¡Habiendo pasado de catorce cunas a ochenta camas, y cuidando de miles de niños cada año, ya no es un puente pequeño! Acoge a personas de orígenes, lenguas y religiones diversas, en el nombre del Reino de Dios, el Reino de la Paz. Os animo de todo corazón a perseverar en vuestra misión de manifestar amor por todos los enfermos, los pobres y los débiles".

  En la fiesta de Nuestra Señora de Fátima, el Papa concluyó invocando la intercesión de la Virgen para que "el amor triunfe sobre el odio, la solidaridad sobre la división y la paz sobre toda forma de violencia" y pidió a Jesús que "bendiga a estos niños y a los niños que sufren en todo el mundo".
PV-TERRITORIOS PALESTINOS/HOSPITA NIÑOS/BELEN        VIS 20090514 (550)

ACABEN LAS HOSTILIDADES QUE CAUSARON CONSTRUCCION MURO


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2009 (VIS).-El Santo Padre recorrió en papamóvil los dos kilómetros que separan el Caritas Baby Hospital del Campo de Refugiados Aida de Belén, donde fue recibido por el responsable de esa institución.

  El  Campo de Refugiados Aida  es uno de los campos de prófugos en los Territorios que dan cabida a 1.300.000 palestinos llegados sobre todo en dos oleadas: en 1948, con el nacimiento del Estado de Israel y en 1967 tras la "Guerra de los Seis Días". En este campo, ejemplo de convivencia entre cristianos y musulmanes residen unas cinco mil personas, entre las cuales diversas familias cristianas. En los Territorios Palestinos viven, según varias estimaciones entre 3 y 4 millones de personas. Para la UNRWA (Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo) los prófugos eran en 2.008, 4.600.000. En Jordania hay 1.700.000, de los cuales 329.000 en 10 campos;  en Cisjordania 500.000 en 19 campos; en la Franja de Gaza 1.000.000 en 8 campos sobre un población total de 1.500.000 habitantes; en Líbano 409.000 en 12 campos y en Siria 120.000 en 9 campos.

  A su llegada, el Papa agradeció la oportunidad de expresar su "solidaridad a todos los palestinos sin hogar, que anhelan regresar a sus lugares de nacimiento o vivir permanentemente en una patria propia". Después elogió la labor de la UNRWA en ese campo y  en otros campos de refugiados de la región.

  Benedicto XVI resaltó una vez más la importancia de la educación escolar e invitó a los jóvenes a renovar sus esfuerzos para prepararse "al tiempo en que seréis -dijo- responsables de los asuntos del pueblo palestino en los años venideros". Dirigiéndose posteriormente a las familias las animó a "sostener a los hijos en los estudios y a cultivar sus talentos para que no haya escasez de personas bien formadas para ocupar en el futuro cargos de responsabilidad en la comunidad palestina".

  "Sé que muchas de vuestras familias están divididas -a causa del  encarcelamiento de miembros de la familia o de restricciones de la libertad de movimiento- y que muchos de vosotros han sufrido pérdidas durante las hostilidades", señaló el Papa asegurando al mismo tiempo sus oraciones constantes por "todos los prófugos palestinos en el mundo, especialmente los que han perdido su hogar y a sus seres queridos durante el reciente conflicto en Gaza".

  El Santo Padre alabó la actividad de algunos organismos de la Iglesia en los Territorios Palestinos, como la Misión Pontificia para Palestina o la de las Misioneras Franciscanas del Corazón Inmaculado de María, que "traen a nuestra mente la figura carismática de San Francisco, gran apóstol de paz y de reconciliación", y también la de la Familia Franciscana, "que se preocupa por las gentes de esta tierra, haciéndose "instrumentos de paz"".

  "¡Instrumentos de paz!", exclamó el Papa. "¡Cómo anhelan la paz las personas de este campo, de estos Territorios y de toda la región! En estos días ese deseo es particularmente intenso al recordar los hechos de mayo de 1948 (el éxodo de la población árabe, intensificado a partir del 15 de mayo de ese año, cuando el Reino Unido se retiró de Palestina e Israel, según el Plan de partición de Palestina establecido por la resolución 181 de la ONU en noviembre de 1947 n.d.r.) y los años de un conflicto todavía irresuelto, que los siguieron. Ahora vivís en condiciones precarias y difíciles, con oportunidades de trabajo limitadas".

  "Es comprensible que a menudo os sintáis frustrados. Vuestras aspiraciones legítimas a una patria permanente, a un Estado Palestino independiente siguen sin cumplirse mientras vosotros os sentís atrapados, como muchos en esta región y en el mundo, en una espiral de violencia, de ataques y contraataques, de venganzas y destrucciones continuas. Todo el mundo desea ardientemente que se rompa esta espiral, anhela que la paz ponga fin a la hostilidad perenne. Percibimos, mientras estamos aquí reunidos esta tarde, la dura conciencia del punto muerto al que parecen haber llegado los contactos entre israelíes y palestinos, el muro".

  "En un mundo donde las fronteras se abren cada vez más -al comercio, a los viajes, a la movilidad de las personas, a los intercambios culturales, observó Benedicto XVI- es trágico ver que todavía se levantan muros. ¡Cómo aspiramos ver los frutos de la tarea mucho más difícil de edificar la paz! ¡Cuánto rezamos para que se terminen las hostilidades que han causado la construcción de este muro!".

  "De una y otra parte del muro hace falta un gran valor para superar el miedo y la desconfianza si se quiere contrarrestar el deseo de venganzas a causa de pérdidas o heridas. Hace falta magnanimidad para buscar la reconciliación después de años de enfrentamientos armados. Y, sin embargo, la historia nos enseña que la paz llega solo cuando  las partes en conflicto están dispuestas a ir más allá de las recriminaciones y a aunar sus esfuerzos en fines comunes, tomando en serio los intereses y las preocupaciones de los demás e intentando construir resueltamente una atmósfera de confianza. Es necesaria la determinación para emprender iniciativas decididas y creativas en pro de la reconciliación: si cada uno insiste en concesiones preliminares por parte del otro, el resultado será solamente el estancamiento de las negociaciones".

  Benedicto XVI recordó que la ayuda humanitaria, como la ofrecida en ese campo, jugaba un papel fundamental, "pero la solución a largo plazo de un conflicto como éste no puede dejar de ser política", subrayó. "Nadie espera que los pueblos palestino e israelí la alcancen solos. Es vital el apoyo de la Comunidad internacional. Renuevo por eso mi llamamiento a todas las partes implicadas para que ejerzan su influencia en favor de una solución justa y duradera, en el respeto de las exigencias legítimas de todas las partes y reconociendo su derecho a vivir con paz y dignidad según el derecho internacional. Al mismo tiempo, no obstante, los esfuerzos diplomáticos tendrán éxito solamente si los palestinos y los israelíes están dispuestos a romper el ciclo de las agresiones".

  El Santo Padre concluyó sus palabras invitando a todos a "un compromiso profundo para cultivar la paz y la no violencia, siguiendo el ejemplo de San Francisco y de otros constructores de paz. La paz debe comenzar en el propio ambiente, en la propia familia, en el propio corazón. Sigo rezando para que todas las partes en conflicto en esta tierra tengan el coraje y la imaginación para proseguir el exigente, pero indispensable camino de la reconciliación. ¡Que la paz florezca una vez más en estas tierras y Dios bendiga a su pueblo con la paz!

  Después de su discurso, Benedicto XVI se trasladó al Palacio presidencial de Belén para efectuar una visita de cortesía al Presidente de la Autoridad Palestina.
PV-TERRITORIOS PALESTINOS/REFUGIADOS/BELEN       VIS 20090514 (1150)

GOZAR FINALMENTE DE PAZ, LIBERTAD Y ESTABILIDAD


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2009 (VIS).-A las 18,00, el Santo Padre realizó una visita de cortesía al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas en el Palacio Presidencial de Belén y se encontró con un grupo de residentes de Gaza y de Cisjordania.

  Tras subrayar que la jornada transcurrida en los Territorios Palestinos "ha sido uno de los días más memorables", el Papa agradeció la hospitalidad del presidente Abbas y la "gran simpatía" mostrada por todos los que había encontrado hoy.

  Haciendo referencia al muro levantado en sus territorios, Benedicto XVI dijo que "a pesar de que los muros se pueden construir fácilmente, todos sabemos que no duran para siempre. También se pueden abatir. Sin embargo, antes que nada es necesario remover los muros que construimos alrededor de nuestros corazones, las barreras que levantamos contra nuestro prójimo".

  "Por eso -continuó-, quisiera hacer al final un renovado llamamiento a la apertura y a la generosidad de espíritu, para que se ponga fin a la intolerancia y a la exclusión. (…) Existen siempre motivos para esperar que se pueda resolver el conflicto, que los esfuerzos pacientes y perseverantes de los que trabajan por la paz y la reconciliación, obtengan fruto. Mi vivo augurio para vosotros, pueblo de Palestina, es que esto suceda cuanto antes, y que finalmente podáis gozar de la paz, la libertad y la estabilidad que no habéis tenido durante tanto tiempo".

  Benedicto XVI aseguró que aprovechará todas las oportunidades "para exhortar a quienes están comprometidos en las negociaciones de paz a trabajar por una solución justa que respete las aspiraciones legítimas de ambos, israelíes y palestinos. Como paso importante en esta dirección, la Santa Sede -anunció- desea establecer pronto, de acuerdo con la Autoridad Palestina, la Comisión Bilateral de Trabajo Permanente que se delineó en el Acuerdo de base firmado en el Vaticano el 15 de febrero de 2000".
PV-TERRITORIOS PALESTINOS/DESPEDIDA/BELEN            VIS 20090514 (340)

FAMILIA FUNDAMENTAL EN CONSTRUCCION CIVILIZACION AMOR


CIUDAD DEL VATICANO, 14 MAY 2009 (VIS).-Esta mañana a las 8,30, el Santo Padre se desplazó en helicóptero a Nazaret, la ciudad de la Anunciación y de la Sagrada Familia, a unos 110 km. de Jerusalén. Una vez llegado al helipuerto de esa ciudad se trasladó en coche al Monte del Precipicio para celebrar la Santa Misa de clausura del Año de la Familia organizado por la Iglesia Católica en Tierra Santa.

  Acogieron a Benedicto XVI los alcaldes de Nazaret y Nazaret Illit, el vicario patriarcal latino para Israel, obispo Giacinto-Boulos Marcuzzo y el arzobispo Paul Nabil Sayyah, de Haifa y Tierra Santa para los Maronitas. El Papa  saludó en papamóvil a los miles fieles que llenaban el lugar, un anfiteatro natural cercano al bosque dedicado a Juan XXIII. Tras recibir el saludo del arzobispo Elias Chacour, Ordinario greco-melkita  para Galilea, presidió la Santa Misa, que contó con la presencia del presidente del Estado de Israel, Shimon Peres.

  En la homilía, el Santo Padre afirmó que siguiendo el ejemplo de María, José y Jesús "podemos apreciar todavía más la santidad de la familia que, en el plan de Dios, se basa en la fidelidad para toda la vida de un hombre y una mujer, consagrada por el pacto conyugal y abierta al don de Dios de nuevas vidas".

  "¡Cómo necesitan los hombres y mujeres de nuestro tiempo -exclamó- reapropiarse de esta verdad fundamental, que es el fundamento de la sociedad, y qué importante es el testimonio de las parejas casadas para la formación de conciencias maduras y para la construcción de la civilización del amor".

  "En la familia -prosiguió el pontífice- todos, tanto el niño más pequeño como el padre más mayor, se consideran por lo que son y no sencillamente como un medio para otros fines. Así, empezamos a percibir algo sobre el rol esencial de la familia como primera piedra para la construcción de una sociedad bien ordenada y acogedora. Y podemos también apreciar, dentro de una sociedad más amplia, el papel del Estado llamado a sostener a las familias en su misión educativa, a proteger la institución de la familia y sus derechos naturales y también a garantizar que todas vivan y florezcan en condiciones dignas".

  En la ciudad de la Anunciación es inevitable pensar en María, la "llena de gracia", observó el Papa, y subrayó que "Nazaret nos recuerda el deber de reconocer y respetar la dignidad y la misión que Dios concedió a las mujeres, al igual que sus carismas y talentos particulares. Tanto como madres de familia, como vital presencia en la fuerza de trabajo y en las instituciones de la sociedad, en la llamada particular a seguir al Señor a través de los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia, las mujeres tienen un papel indispensable para crear esa "ecología humana" que el mundo, y esta tierra, necesitan con urgencia: un ambiente donde los niños aprendan a amar y apreciar a los demás, a ser honrados y respetuosos con todos, a practicar las virtudes de la misericordia y el perdón".

  Del ejemplo "fuerte y paterno" de San José, Jesús aprendió "las virtudes de la piedad viril, de la fidelidad a la palabra dada, de la integridad y del duro trabajo. En el carpintero de Nazaret vio como la autoridad puesta al servicio del amor es infinitamente más fecunda que el poder que pretende dominar. ¡Cuánto necesita nuestro mundo el ejemplo, la guía y la fuerza tranquila de hombres como José!".

  Dirigiéndose a los niños, Benedicto XVI les invitó a ayudar a sus padres a "descubrir con más plenitud el amor que da un sentido completo a nuestra vida", y recordó que "en la Sagrada Familia de Nazaret fue Jesús quien enseñó a María y a José algo de la grandeza del amor de Dios".

  El Santo Padre pidió a  todos que renovasen el compromiso de ser "levadura de respeto y de amor para el mundo que nos rodea. Este Monte del Precipicio nos recuerda (...) que el mensaje del Señor a veces fue fuente de contradicción y de conflicto con los que lo escuchaban. Desgraciadamente, como sabe todo el mundo, Nazaret ha experimentado en los últimos años tensiones que han perjudicado las relaciones entre la comunidad cristiana y la musulmana. Invito a las personas de buena voluntad de ambas comunidades a reparar esos daños y, en fidelidad al credo común en un único Dios, Padre de la familia humana, a trabajar para construir puentes y encontrar formas de coexistencia pacífica. ¡Que todos rechacen el poder destructor del odio y el prejuicio que matan el alma antes que el cuerpo!".

  Benedicto XVI concluyó manifestando su gratitud a los que "educan a las generaciones futuras en el camino de la paz". "Pienso de forma especial -dijo- en los esfuerzos de las Iglesias locales, sobre todo en sus escuelas e instituciones caritativas para abatir los muros y ser terreno fértil de encuentro, diálogo, reconciliación y solidaridad".

  Por último, el Papa alentó a los educadores a "perseverar dando testimonio del Evangelio, a tener confianza en el triunfo del bien y la verdad y a confiar en que Dios hará crecer toda iniciativa encaminada a difundir su Reino de santidad, solidaridad, justicia y paz".

  Finalizada la Santa Misa, Benedicto XVI bendijo las primeras piedras del Centro Internacional de la Familia, el Parque memorial Juan Pablo II y la Universidad Papa  Benedicto XVI.

  A continuación se trasladó al Convento de los Franciscanos de Nazaret, donde almorzó con los Ordinarios locales y la Comunidad Franciscana. Acabado el almuerzo el Santo Padre tuvo un encuentro privado en una sala del Convento con el primer ministro de Israel, Beniamin Netanyahu, para trasladarse después al Santuario de la Anunciación de Nazaret.
PV-ISRAEL/MISA/MONTE PRECIPICIO:NAZARET           VIS 20090514 (960)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 14 MAY 2009 (VIS).-El Santo Padre:

-Nombró al obispo Francis Xavier Kriengsak Kovithavanij, hasta ahora de Nakhon Sawan (Tailandia), arzobispo de Bangkok (superficie 18.831, población 12.860.320, católicos 110.694, sacerdotes 219, religiosos 722) en Tailandia. Sucede al cardenal Michael Michai Kitbunchu, cuya renuncia al gobierno pastoral de esta archidiócesis fue aceptada por límite de edad.

-Nombró al obispo Harold Anthony Perera, hasta ahora de Galle (Sri Lanka), obispo de Kurunegala (superficie 4.763, población 1.508.851, católicos 51.952, sacerdotes 46, religiosos 63) en Sri Lanka. Sucede al obispo Anthony Leopold Raymond Peiris, cuya renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis fue aceptada por límite de edad.
NER:RE/…/…                                    VIS 20090514 (110)

miércoles, 13 de mayo de 2009

¡EN TIERRA SANTA HAY LUGAR PARA TODOS!


CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAY 2009 (VIS).-Después de un breve encuentro con los cónsules generales de nueve países en servicio en Jerusalén (Bélgica, Italia, Francia, Grecia, Reino Unido, España, Estados Unidos, Suecia y Turquía), Benedicto XVI se trasladó a las 16,00 al Valle de Josafat, que se encuentra frente a la Basílica de Getsemaní y al Huerto de los Olivos, para celebrar la Santa Misa.

  El Papa comenzó la homilía recordando las dificultades y sufrimiento a causa de los conflictos en esta tierra y las "amargas experiencias" del desplazamiento de muchas familias. "Espero -dijo- que mi presencia aquí sea un signo de que no se os olvida, de que vuestra presencia y testimonio perseverante son de hecho preciosos a los ojos de Dios y son un componente del futuro de vuestras tierras".

  "Precisamente a causa de vuestras profundas raíces en estos lugares, vuestra antigua y fuerte cultura cristiana y vuestra constante confianza en las promesas de Dios, vosotros, cristianos de Tierra Santa, estáis llamados -dijo- a servir no solo como un faro de fe para la Iglesia universal, sino también como levadura de armonía, sabiduría y equilibrio en la vida de una sociedad que tradicionalmente ha sido y sigue siendo plural, multiétnica y multirreligiosa".

  Benedicto XVI subrayó que en esta Ciudad Santa "la esperanza sigue combatiendo la desesperación, la frustración y el cinismo, mientras la paz, que es don y llamada de Dios, sigue estando amenazada por el egoísmo, el conflicto y la división y por el peso de las ofensas pasadas. Por esta razón, la comunidad cristiana en esta Ciudad, que ha visto la resurrección de Cristo y la efusión del Espíritu Santo debe hacer todo lo posible por conservar la esperanza donada por el Evangelio, teniendo en cuenta la promesa de la victoria definitiva de Cristo sobre el pecado y la muerte, dando testimonio de la fuerza del perdón y manifestando la naturaleza más profunda de la Iglesia como signo y sacramento de una humanidad reconciliada, renovada y hecha una en Cristo, el nuevo Adán".

  Judíos, musulmanes y cristianos, continuó, consideran esta ciudad "como su patria espiritual. ¡Cuánto hay que hacer todavía -exclamó- para que sea realmente una "ciudad de la paz" para todos los pueblos, donde todos pueden venir en peregrinación en busca de Dios y para escuchar su voz, "una voz que habla de paz".

  El Papa resaltó que para que la Ciudad Santa "viva su vocación universal debe ser un lugar que enseña la universalidad, el respeto de los demás, el diálogo y la comprensión recíproca; un lugar donde el prejuicio, la ignorancia y el miedo que los alimenta, sean superados por la honradez, la integridad y la búsqueda de la paz. No debería existir un lugar entre estos muros para la clausura, la discriminación, la violencia y la injusticia. Los creyentes en un Dios de misericordia -ya sean judíos, cristianos o musulmanes- deben ser los primeros que promuevan esta cultura de la reconciliación y de la paz, por muy lento que pueda ser el proceso y gravoso el peso de los recuerdos pasados".

  Refiriéndose a la "trágica realidad" de la partida de muchos cristianos de esta tierra, sobre todo jóvenes, el Santo Padre dijo: "Deseo repetir lo que he dicho en otras ocasiones: ¡En Tierra Santa hay lugar para todos! Mientras exhorto a las autoridades a respetar y sostener la presencia cristiana aquí, deseo al mismo tiempo aseguraros la solidaridad, el amor y el apoyo de toda la Iglesia y de la Santa Sede".

  El Santo Padre concluyó pidiendo a los fieles que sigan un día tras otro "viendo y creyendo" en los signos de la providencia de Dios y de su inagotable misericordia, "escuchando" con renovada fe y esperanza las consoladoras palabras de la predicación apostólica y "tocando" las fuentes de la gracia en los sacramentos y a encarnar para los demás la promesa de los comienzos, la libertad nacida del perdón, la luz interior y la paz que pueden traer salvación y esperanza también en las realidades humanas más oscuras".

  Terminada la misa, el Papa se dirigió a la delegación apostólica de Jerusalén para cenar en privado y pernoctar.
PV-ISRAEL/MISA/JERUSALEN                        VIS 20090513 (700) 

SANTA SEDE APOYA DERECHO PALESTINOS A UNA PATRIA PROPIA


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2009 (VIS).-Esta mañana a las 8,45 (hora local) Benedicto XVI se desplazó de la delegación apostólica de Jerusalén al Palacio presidencial de la Autoridad Palestina en Belén, distante 10 km. En el recorrido el Papa atravesó la frontera entre Israel y los Territorios Autónomos  Palestinos por la Puerta de la Tumba de Raquel.

  Los Territorios Autónomos Palestinos comprenden dos entidades geográficas separadas por 30 kms de territorio israelí: Cisjordania (o Franja Occidental) que linda con Israel y Jordania y la Franja de Gaza que limita con Israel y Egipto. La entidad  está reconocida por la ONU tras los Acuerdos de Oslo (1993) entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Los territorios están gobernados por la Autoridad Palestina cuya sede es Ramallah, en Cisjordania y su  presidente es Mahmoud Abbas.

  Según los Acuerdos de Oslo, Belén forma parte desde 1995 de los Territorios Autónomos Palestinos. El Palacio presidencial, donde fue acogido el Papa, fue construido por el difunto Yasser Arafat, presidente de la OLP y primer presidente de la Autoridad Nacional Palestina.

  A las 9,00, Benedicto XVI llegó a la plaza del Palacio Presidencial, donde fue recibido por el actual presidente Mahmoud Abbas y pronunció un discurso.

  "Mi peregrinación en las tierras de la Biblia no habría sido completa sin una visita a Belén, la Ciudad de David y el lugar de nacimiento de Jesucristo -observó el Santo Padre-. Y tampoco habría podido venir a Tierra Santa sin aceptar la invitación del presidente Abbas de visitar estros territorios para saludar al pueblo palestino".

  "Sé cuanto habéis sufrido y seguís sufriendo -dijo el Papa dirigiéndose a los presentes-a causa de los tumultos que han afligido esta tierra durante décadas. Mi corazón se dirige a todas las familias que han perdido sus hogares. (...) A aquellos que lloran la pérdida de sus familiares y seres queridos en las hostilidades, especialmente en el reciente conflicto de Gaza les garantizo mi profunda participación y mi frecuente recuerdo en la oración. Rezo por vosotros todos los días e imploro al Excelso la paz, una paz justa y duradera en los territorios palestinos y en toda la región".

  Hablando al presidente Abbas, el Santo Padre afirmó: "La Santa Sede apoya el derecho de su pueblo a la soberanía de una patria palestina  en la tierra de vuestros antepasados, segura y en paz con sus vecinos, dentro de fronteras reconocidas internacionalmente.  Aunque en el tiempo presente la realización de este objetivo parezca lejana, le animo, al igual que a su pueblo, a mantener viva la llama de la esperanza: esperanza de que se encuentre un punto de encuentro entre las legítimas aspiraciones, tanto de los israelíes como de los palestinos, a la paz y la estabilidad".

  Después, recordando las palabras de Juan Pablo II "no hay paz sin justicia, ni justicia sin perdón", el Santo Padre exclamó: "¡Suplico a todas las partes implicadas en este añejo conflicto que dejen de lado cualquier rencor y cualquier contraste que obstaculice todavía el camino de la reconciliación, para llegar a todos con la misma generosidad  y compasión, sin discriminaciones. Solo se puede lograr una coexistencia justa y  pacífica entre los pueblos de Oriente Medio con espíritu de cooperación y respeto mutuo mediante el cual los derechos y la dignidad de todos se reconozcan y respeten". 

  "Pido a todos vosotros, a vuestros jefes, que reanudéis con esfuerzo redoblado el trabajo para alcanzar esos objetivos. Pido en particular a la Comunidad internacional que utilice su influencia en favor de una solución", agregó.

  "Espero fervientemente que los graves problemas concernientes a la seguridad en Israel y los Territorios Palestinos se aligeren decididamente con prontitud para que permitan una mayor libertad de movimiento, sobre todo por lo que respecta a los contactos entre familiares y el acceso a los santos lugares. Los palestinos, así como cualquier otro pueblo, tienen el derecho natural de casarse, de formar familia y acceder al trabajo, a la educación y a la asistencia sanitaria".

  "Rezo también para que, con la ayuda de la Comunidad internacional -subrayó el pontífice- las tareas de reconstrucción procedan con rapidez en todos los lugares donde las casas, las escuelas o los hospitales hayan sido dañados o destruidos, especialmente durante el reciente conflicto de Gaza. Es esencial para que el pueblo de esta tierra viva en condiciones que favorezcan paz duradera y bienestar. Una infraestructura estable dará a vuestros jóvenes mejores oportunidades de adquirir especializaciones válidas y de conseguir empleos remunerativos, habilitándolos para desarrollar la parte que les corresponde en la promoción de la vida de vuestras comunidades".

  A continuación, dirigiéndose a los jóvenes, el Papa dijo: "No permitáis que las pérdidas de vidas y las destrucciones de las que habéis sido testigos susciten amargura o resentimiento en vuestros corazones. Tened el valor de resistir a cualquier tentación que sintáis de recurrir a actos de violencia o de terrorismo. Al contrario, haced que cuanto habéis experimentado renueve vuestra determinación para construir la paz. Haced que ese objetivo os llene del deseo profundo de ofrecer una aportación duradera al futuro de Palestina para que pueda tener el puesto que le corresponde en el escenario del mundo. Que todo ello os inspire sentimientos de compasión por los que sufren, compromiso para la reconciliación y la firme confianza en la posibilidad de un futuro más luminoso".

  Acabada la ceremonia de bienvenida el Santo Padre se trasladó en papamóvil a la Plaza del Pesebre para celebrar la Santa Misa.
PV-TERRITORIOS PALESTINOS/BIENVENIDA/BELEN       VIS 20090513 (910)

SED PUENTE DE DIALOGO PARA EDIFICAR UNA CULTURA DE PAZ


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2009 (VIS).-A las 10,00 de hoy, el Papa celebró la Santa Misa ante más de 5.000 personas en la "Manger Square" (Plaza del Pesebre) de Belén, que se encuentra delante de la Basílica de la Natividad.

  Al comienzo de la homilía, el Santo Padre se dirigió de manera especial a los peregrinos de "la martirizada Gaza con motivo de la guerra: transmitid a vuestras familias y comunidades mi caluroso abrazo, mi pésame por las pérdidas, las adversidades y los sufrimientos que habéis tenido que soportar. Estad seguros de mi solidaridad en la inmensa obra de reconstrucción y de mis oraciones para que se levante pronto el embargo".

  "Para los hombres y las mujeres de todos los lugares, Belén -afirmó- está asociada con el mensaje gozoso del renacimiento, de la renovación, de la luz y de la libertad. Y sin embargo, aquí en medio de nosotros, ¡qué lejos parece esta magnífica promesa!".

  Hablando de ciudad en la que nació Cristo, Benedicto XVI señaló que "aquí, entre todo tipo de contrariedades, las piedras siguen gritando esta "buena nueva", el mensaje de redención que esta ciudad, por encima de todas las demás, está llamada a proclamar a todo el mundo".

  "El mensaje de Belén es que seamos testigos del triunfo del amor de Dios sobre el odio, el egoísmo, el miedo y el rencor que paralizan las relaciones humanas y crean división entre hermanos que deberían vivir juntos en unidad, destrucciones donde los seres humanos deberían edificar, desesperación donde la esperanza debería florecer".

  "¡No tengáis miedo!", exclamó el Papa. "Este es el mensaje que el Sucesor de Pedro desea transmitiros hoy, haciendo eco al mensaje de los ángeles y a la consigna que el querido Papa Juan Pablo II os dejó en el año del Gran Jubileo del nacimiento de Cristo. Contad con las oraciones y la solidaridad de vuestros hermanos y hermanas de la Iglesia universal, y a través de iniciativas concretas consolidad vuestra presencia y ofreced nuevas posibilidades a quienes están tentados de partir. Sed un puente de diálogo y de colaboración constructiva en la edificación de una cultura de paz que supere el actual estancamiento del miedo, de la agresión y de la frustración. Edificad vuestras iglesias locales, haciendo de ellas laboratorios de diálogo, de tolerancia y de esperanza, así como de solidaridad y de caridad práctica".

  El Santo Padre pidió a los fieles que fueran "ante todo, testigos de la potencia de la vida, de la nueva vida que nos ha dado Cristo resucitado, de aquella vida que puede iluminar y transformar incluso las situaciones humanas más oscuras y desesperadas".

  "Vuestra tierra no solo tiene necesidad  de nuevas estructuras económicas y políticas, sino sobre todo -podríamos decir- de una nueva infraestructura "espiritual", capaz de galvanizar las energías de todos los hombres y mujeres de buena voluntad al servicio de la educación, del desarrollo y de la promoción del bien común. Contáis con los recursos humanos para edificar la cultura de la paz y del respeto recíproco, que podrán garantizar -terminó- un futuro mejor para vuestros hijos. Os espera esta noble empresa. ¡No tengáis miedo!". 

  Después de la celebración eucarística el Papa se dirigió al Convento Casa Nova de Belén, la casa franciscana para los peregrinos, donde almorzó con los ordinarios de Tierra Santa y con la comunidad de franciscanos.
PV-TERRITORIOS PALESTINOS/MISA/BELEN            VIS 20090513 (560)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2009 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo Philippe Ouédraogo, hasta ahora de Ouahigouya (Burkina Faaso), arzobispo metropolitano de Ouagadougou (superficie 9.600, población 2.152.000, católicos 467.540, sacerdotes 190, religiosos 814) en Burkina Faso. Sucede al arzobispo Jean-Marie Untaani Compaoré, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis fue aceptada por límite de edad.
NER:RE/.../OUÉDRAOGO:UNTAANI COMPAORÉ           VIS 20090513 (70)

martes, 12 de mayo de 2009

INTERVENCION JEQUE NO AFECTE AL DIALOGO INTERRELIGIOSO


CIUDAD DEL VATICANO, 11 MAY 2009 (VIS).-Esta tarde, después del encuentro del Santo Padre con los representantes de algunas organizaciones para el diálogo interreligioso en al Auditórium "Notre Dame of Jerusalem Centre", el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., realizó la siguiente declaración:

  "La intervención del jeque Tayssir Attamimi no estaba prevista por los organizadores del acto de esta tarde. En un encuentro dedicado al dialogo, esta intervención ha sido una negación del mismo. Es de desear que este incidente no comprometa la misión del Papa encaminada a promover la paz y el dialogo entre las religiones, come ha afirmado claramente en muchas ocasiones durante su peregrinación. Esperemos que este incidente no afecte al dialogo interreligioso en Tierra Santa".
OP/DIALOGO INTERRELIGIOSO/LOMBARDI                VIS 20090512 (130)

BENEDICTO XVI ENCUENTRA AL GRAN MUFTI DE JERUSALEN


CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAY 2009 (VIS).-Benedicto XVI llegó esta mañana a las 8,45 a la explanada de las Mezquitas, conocida en árabe como Al-Haram Ash-Sharif (recinto santísimo y nobilísimo). Se hallaba en el sitio en que Salomón construyó el templo de Jerusalén, que fue reconstruido al final del siglo I a.C. por Herodes. En el lugar se encuentran las mezquitas de la Cúpula de la Roca y Al-Aqsa.

  El área de la explanada es relevante para las tres religiones monoteístas: para los judíos era el lugar donde Abrahán tendría que haber sacrificado a Isaac, así como el del templo de Salomón; los musulmanes la consideran su tercera meta de peregrinación tras la Meca y Medina y el lugar donde el profeta Mahoma ascendió al cielo; para los cristianos es el lugar donde Cristo habló de la destrucción del Templo.

  La Cúpula de la Roca, de techo dorado y forma octagonal, es el monumento islámico más antiguo todavía en pie en Tierra Santa. La primera mezquita, edificada en el 640 fue sustituida por la actual en el 687. En el siglo XII los cruzados la transformaron en iglesia cristiana dándole el nombre de "Templum Domini", de donde tomó el nombre la orden ecuestre de los Templarios. Fue restaurada como lugar musulmán de culto por Saladino en el 1187. En el centro de esta mezquita suntuosamente decorada se encuentra la roca sagrada en la que rezó Mahoma antes de subir al cielo.

  La mezquita de Al-Aqsa, cuyo nombre en árabe significa la más remota, es según la tradición musulmana el lugar más lejano de la Meca al que una noche Mahoma fue transportado milagrosamente. La construcción se remonta al siglo VIII, diversos terremotos la destruyeron, fue reconstruida, pasó a ser una iglesia de los Templarios, y como la Cúpula de la Roca, Saladino la restauró como lugar de culto islámico. Durante la restauración de la mezquita en 1938, el rey Faruk de Egipto renovó el artesonado y Mussolini donó las columnas de mármol de Carrara.

  El Santo Padre llegó a las 9,00 a la Cúpula de la Roca, donde le esperaban el Gran Mufti Muhammad Ahmad Husayn, suprema autoridad jurídico-religiosa de Jerusalén y del pueblo árabe musulmán en Palestina. y el presidente del consejo del Waqf (Bienes religiosos islámicos). Después de una breve visita fue acompañado al edificio de Al-Kubbah Al-Nahawiyya", donde le esperaban los altos representantes de la comunidad islámica.

  "La Cúpula de la Roca -dijo el Papa- lleva nuestros corazones y nuestras mentes a reflexionar sobre el misterio de la creación y sobre la fe de Abraham. Aquí los caminos de las tres grandes religiones monoteístas mundiales se encuentran, recordándonos lo que tienen en común. Cada una cree en un sólo Dios, creador y regulador de todo. Cada una reconoce a Abraham como su antepasado. (...) Cada una ha sido seguida por innumerables personas a lo largo de los siglos y ha inspirado un rico patrimonio espiritual, intelectual y cultural".

  "En un mundo tristemente lacerado por las divisiones, este lugar sagrado sirve de estímulo y constituye además un reto para que los hombres y mujeres de buena voluntad se comprometan a superar incomprensiones y conflictos del pasado y se encaminen por la senda de un diálogo sincero, cuyo fin es la construcción de un mundo de justicia y de paz para las generaciones futuras".

  "Ya que las enseñanzas de las tradiciones religiosas conciernen en último lugar a la realidad de Dios, al significado de la vida y al destino común de la humanidad, es decir a todo los que para nosotros es muy sagrado y amado -observó el Santo Padre-, puede existir la tentación de dedicarse a ese diálogo con reluctancia o ambigüedad sobre sus posibilidades de éxito. Pero podemos empezar con creer que el único Dios es la fuente infinita de la justicia y la misericordia ya que ambas existen en Él en perfecta unidad. Los que confiesan su nombre tienen la misión de comprometerse firmemente en la rectitud imitando también su clemencia, ya que ambas actitudes están orientadas intrínsecamente a la coexistencia pacífica y armoniosa de la familia humana".

  "La fidelidad al único Dios, el Creador, el Altísimo, nos lleva a reconocer -subrayó el Papa- que los seres humanos están ligados fundamentalmente unos a otros porque todos proceden de una sola fuente y se dirigen a una meta común. Marcados con la imagen indeleble de lo divino, están llamados a jugar un papel activo para allanar las divisiones y promover la solidaridad humana. Por eso, tenemos una gran responsabilidad. Los que veneran a un sólo Dios creen que Él considerará a los seres humanos responsables de sus acciones. Los cristianos afirman que los dones divinos de la razón y la libertad son el fundamento de esta responsabilidad. La razón abre la mente para comprender la naturaleza compartida y el destino común de la familia humana mientras la libertad empuja el corazón a aceptar al prójimo y a servirlo en la caridad".

  "He venido a Jerusalén -afirmó el Papa- en una peregrinación de fe, (...) como obispo de Roma y sucesor del apóstol Pedro. pero también como hijo de Abraham en el cual "todas las familias de la tierra serán bendecidas" Os aseguro que la Iglesia desea ardientemente cooperar por el bien de la familia humana y que cree firmemente que la promesa hecha a Abraham tiene un alcance universal, que abraza a todos los hombres y mujeres, independientemente de su procedencia o condición social".

  "Mientras musulmanes y cristianos prosiguen el diálogo respetuoso que ya han comenzado -concluyó Benedicto XVI- rezo para que apuren cómo la Unicidad de Dios esté inseparablemente ligada a la unidad de la familia humana (...) y fijen la mirada sobre su bondad absoluta, sin perder nunca de vista cómo se refleja en el rostro de los demás".

  Finalizado su discurso, el Santo Padre se trasladó al Muro Occidental, conocido como el "Muro de las Lamentaciones".
PV-ISRAEL/EXPLANADA MEZQUITAS/JERUSALEN       VIS 20090512 (960)

VISITA A LOS DOS RABINOS DE ISRAEL


CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAY 2009 (VIS).-El Papa se trasladó a las 9,00 de la Explanada de las Mezquitas al Muro Occidental o Muro de las Lamentaciones. Esta pared de 15 metros de alto es un fragmento de la muralla en la que se apoyaba el lado oeste de la explanada del templo.

  El rabino jefe leyó un salmo en hebreo y el Santo Padre otro en latín. Después de permanecer unos instantes en silencio, Benedicto XVI dejó entre sus grietas un papel en el que había escrito una oración, como hiciera Juan Pablo II en el 2000.

  A continuación, el pontífice se dirigió al Centro "Hechal Shlomo" (residencia de Salomón), llamada así porque recuerda al Templo de Salomón. Es la sede del Gran Rabinato de Israel, que alberga a los grandes rabinos sefardí y ashkenazi de Israel y el Tribunal Supremo Religioso.

  El Papa agradeció a los dos rabinos -Shlomo Amar y Yona Metzger- su deseo de "seguir fortificando los vínculos de amistad que la Iglesia católica y el Gran Rabinato se han comprometido con tanta diligencia a que progresara en el último decenio" y aseguró por su parte que profundizará "en la comprensión recíproca y la cooperación entre la Santa Sede, el Gran Rabinato de  Israel y el pueblo judío en todo el mundo".

  "Un gran motivo de satisfacción desde el inicio de mi pontificado -aseguró- ha sido el fruto del diálogo actual entre la delegación de la Comisión de la Santa Sede para las relaciones religiosas con los judíos y el Gran Rabinato de la delegación de Israel para las relaciones con la Iglesia católica".

  Tras poner de relieve que la buena voluntad de ambas partes "ha abierto el camino para una colaboración más eficaz en la vida pública", afirmó que "judíos y cristianos están igualmente interesados en asegurar respeto por la sacralidad de la vida humana, la centralidad de la familia, una válida educación de los jóvenes, la libertad de religión y de conciencia para una sociedad sana. Estos temas de diálogo representan únicamente la fase inicial de lo que esperamos será un sólido, progresivo camino hacia una mayor comprensión recíproca".

  "Al tratar las cuestiones éticas actuales más urgentes -dijo-, nuestras dos comunidades se hallan frente al desafío de empeñar a nivel racional a las personas de buena voluntad, señalándoles simultáneamente los fundamentos religiosos que sostienen mejor los valores morales perennes".

  Benedicto XVI aprovechó esta oportunidad para "repetir que la Iglesia católica está irrevocablemente comprometida en el camino decidido por el Concilio Vaticano II para una reconciliación auténtica y estable entre cristianos y judíos". Al mismo tiempo, añadió, la Iglesia "desea una mutua comprensión y estima cada vez más profundas tanto mediante los estudios bíblicos y teológicos como mediante los diálogos fraternos".

  "Confío en que nuestra amistad siga siendo un ejemplo de confianza en el diálogo para los judíos y los cristianos de todo el mundo. Fijándonos en los resultados alcanzados hasta el momento, e inspirándonos en las Sagradas Escrituras -concluyó-, podemos tender con confianza a una cooperación más estrecha entre nuestras comunidades -junto con todas las personas de buena voluntad- en la condena del odio y la persecución en todo el mundo".

  Terminada la visita, el Santo Padre se trasladó al Cenáculo.
PV-ISRAEL/VISITA RABINOS:CENACULO/JERUSALEN        VIS 20090512 (700)

COMUNIDADES CATOLICAS: VELAS QUE ILUMINAN SANTOS LUGARES


CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAY 2009 (VIS).-A las 11,40 (hora local) el Santo Padre se dirigió en automóvil del centro Hechal Shlomo al Cenáculo para rezar el Regina Coeli con los Ordinarios de Tierra Santa.

  El Cenáculo es el lugar de la institución del sacerdocio ordenado y de los sacramentos de la Eucaristía y de la Penitencia. La palabra latina "Coenaculum" indica el lugar donde se cena, pero en general designaba el piso superior que servía de hospedaje, y donde hoy se encuentra la capilla. La tradición cristiana sobre la autenticidad del Cenáculo es muy antigua y se remonta a finales del siglo III.
 
  En el piso inferior hay un cenotafio llamado "La Tumba de David", meta de peregrinaciones judías nacionales, aunque la referencia a la sepultura de David no tiene ningún fundamento histórico o arqueológico. También hay una antigua capilla dedicada al recuerdo del Lavatorio de los pies. Hoy el edificio es propiedad del Estado de Israel. Es uno de los lugares administrados por la "Custodia de la Tierra Santa", confiada desde el siglo XIV a la Orden Franciscana.

  La Provincia de Tierra Santa se consideraba la más importante de todas las provincias franciscanas ya que de ella formaba parte la tierra en la que Jesucristo nació, vivió, predicó la Buena Nueva, murió y resucitó de entre los muertos. De hecho, según la orden franciscana, San Francisco visitó Tierra Santa y esta provincia entre 1219 y 1220.

  En 1333 Roberto d'Anjou, rey de Nápoles, y su mujer la reina Sancha, negociaron con el sultán de Egipto, a través del fraile Ruggero Garini, la compra del Cenáculo y los derechos para celebrar ceremonias religiosas en el Santo Sepulcro. El fraile Garini, con ayuda financiera de la reina, construyó entonces un monasterio cerca del Cenáculo. El rey y la reina se aseguraron también por parte de las autoridades musulmanas, el derecho de propiedad legal de algunos santuarios para los franciscanos y el derecho de uso en otros.

  En 1342 el papa Clemente VI, en dos bulas papales, elogió la obra de los reyes de Nápoles y estableció los principios por los que se regía la provincia eclesiástica de la Custodia de Tierra Santa.

  Los primeros estatutos de los franciscanos relativos a Tierra Santa se remontan a 1377 y en ellos se declara que un máximo de 20 frailes se ocupasen  de los Santos Lugares del Cenáculo, del Santo Sepulcro y de Belén. En 1517 a la Custodia de Tierra Santa se le concedió autonomía plena y la Santa Sede le confirió el status de una provincia con privilegios especiales y derechos particulares. Desde 1558 la Custodia tuvo su sede en el convento del Santísimo Salvador.

  Mientras el término Custodia de Tierra Santa se refiere a la provincia eclesiástica, el Custodio de Tierra Santa es el provincial de los frailes que viven en Oriente Medio. Tiene jurisdicción sobre los territorios de Israel, Palestina, Jordania, Líbano, Egipto (parcialmente), Chipre y Rodas. Dada la importancia de su papel, el custodio es designado directamente por la Santa Sede, después de la consulta con los frailes de la custodia. El custodio actual es el padre Pierbattista Pizzaballa.

  "Representáis -dijo el Papa a los presentes- a las comunidades católicas de Tierra Santa que, en su fe y devoción, son como velas encendidas que iluminan los santos lugares cristianos, que fueron en un tiempo honrados por la presencia de Jesús, nuestro Dios viviente".

  "En el Cenáculo el misterio de la gracia y salvación de la que somos destinatarios y también heraldos y ministros, puede expresarse solamente en términos de amor. Ya que Él nos amó en primer lugar y sigue amándonos, tenemos que responder con amor".

  "Este amor que transforma, que es gracia y verdad, nos lleva como individuos y como comunidad a superar la tentación de encerrarnos en nosotros mismos en el egoísmo, la indolencia o el aislamiento, en el prejuicio o el miedo y a entregarnos con generosidad al Señor y a los demás. Nos lleva como comunidad cristiana a ser fieles a nuestra misión con franqueza y valor".

  "La invitación a la comunión de mente y de corazón (...) asume un relieve particular en Tierra Santa. Las diversas Iglesias cristianas que se encuentran aquí representan un patrimonio espiritual rico y variado y son signo de las múltiples formas de interacción entre el Evangelio y las diversas culturas. Nos recuerdan también que la misión de la Iglesia es predicar el amor universal de Dios y de reunir (...) a todos los que están llamados por Él, de forma que, con sus tradiciones y sus talentos formen la única familia de Dios".

  "En la medida en que el don del amor se acepta y crece en la Iglesia, la presencia cristiana en Tierra Santa y en las regiones cercanas estará viva. Esa presencia es de importancia vital para el bien de la sociedad en conjunto. Las palabras claras de Jesús sobre los lazos íntimos entre el amor de Dios y el del prójimo, sobre la misericordia y la compasión, la mansedumbre, la paz y el perdón son levadura capaz de transformar los corazones y plasmar las acciones. Los cristianos de Oriente Medio, junto con otras personas de buena voluntad, están contribuyendo como ciudadanos leales y responsables, a pesar de las dificultades y las restricciones a la promoción y consolidación de un clima de paz en la diversidad".

  El Papa se dirigió después a los obispos y les aseguró que contaban con su "apoyo y aliento a la hora de hacer todo lo que esté en vuestro poder para ayudar a nuestros hermanos y hermanas cristianos a permanecer y a afirmarse aquí, en la tierra de sus antepasados y a ser mensajeros y promotores de paz".

  "Por mi parte -concluyó- renuevo el llamamiento a nuestros hermanos y hermanas de todo el mundo para que sostengan y recuerden en sus oraciones a las comunidades cristianas de Tierra Santa y Oriente Medio".

  Después de rezar el Regina Coeli, Benedicto XVI se desplazó a la Concatedral latina de Jerusalén donde saludó a las 300 personas allí reunidas, entre las cuales varias religiosas contemplativas. Después de venerar el Santísimo y escuchar las breves palabras del Patriarca Latino de Jerusalén, el Papa agradeció a las religiosas sus oraciones por el ministerio universal del pontífice y les pidió "con las palabras del Salmista: rezad por la paz en Jerusalén, rezad continuamente por el fin del conflicto que ha acarreado tantos  sufrimientos a los pueblos de esta región".

  Finalizada la ceremonia el Santo Padre almorzó con los Ordinarios de Tierra Santa y los abades en el Patriarcado Latino de Jerusalén.
PV-ISRAEL/CENACULO:CONCATEDRAL/JERUSALEN       VIS 20090512 (1000)

INDULGENCIA PLENARIA CON MOTIVO DEL AÑO SACERDOTAL


CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAY 2009 (VIS).-Benedicto XVI concederá a los sacerdotes y fieles la indulgencia plenaria con motivo del Año Sacerdotal (19 de junio 2009 -19 junio 2010) convocado en honor de San Juan María Vianney, según informa el decreto hecho público hoy y firmado por el cardenal James Francis Stafford y el obispo Gianfranco Girotti, O.F.M. Conv., respectivamente Penitenciario Mayor y Regente de la Penitenciaría Apostólica.

  El período comenzará con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, "jornada  de santificación sacerdotal" -dice el texto- cuando el pontífice celebrará las Vísperas ante las reliquias del santo traídas a Roma por el obispo de Belley-Ars y concluirá en la Plaza de San Pedro en presencia de sacerdotes de todo el mundo, que "renovarán la fidelidad a Cristo y el vínculo de fraternidad".

  Las modalidades para la obtención de las indulgencias son:

A) A los sacerdotes, arrepentidos de corazón, que recen cualquier día las laúdes o vísperas ante el Santísimo Sacramento expuesto a la adoración pública o en el sagrario y se ofrezcan (...) a la celebración de los sacramentos, sobre todo de la Confesión, se concederá Indulgencia plenaria aplicable a los hermanos en el sacerdocio difuntos como sufragio, si en conformidad con las disposiciones vigentes se confesarán sacramentalmente, comulgarán y rezarán por las intenciones del pontífice. También se concede Indulgencia parcial, siempre aplicable a los hermanos en el sacerdocio difuntos, cada vez que recen oraciones debidamente aprobadas para llevar una vida santa y cumplir los oficios que se les han confiado.
 
 B) A los fieles cristianos, arrepentidos de corazón que, en la  iglesia o en el oratorio asistan a la Santa Misa y ofrezcan por los sacerdotes de la Iglesia oraciones a Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote y cualquier obra buena cumplida se les concede Indulgencia plenaria, siempre que se hayan confesado sacramentalmente  y recen por las intenciones del Papa los días en que se abre y se clausura el Año sacerdotal, en el día del 150 aniversario de la muerte de San Juan María Vianney, los primeros jueves del mes o cualquier otro día establecido por los Ordinarios de los lugares para la utilidad de los fieles".

  Los ancianos, los enfermos y todos aquellos que por motivos legítimos no puedan salir de casa, podrán obtener la Indulgencia plenaria, si con ánimo alejado del pecado y el propósito de cumplir las tres condiciones necesarias apenas les sea posible, "en los días indicados rezan por la santificación de los sacerdotes y ofrecen a Dios por medio de María , Reina de los Apóstoles, sus  enfermedades  y sufrimientos".

  Asimismo se concede la Indulgencia parcial a todos los fieles cada vez que recen cinco Padrenuestros, Ave Marías y Glorias, y otra oración debidamente aprobada "en honor del Sagrado Corazón de Jesús para que los sacerdotes se conserven en pureza y santidad de vida". 
PENT/DECRETO INDULGENCIA/AÑO SACERDOTAL       VIS 20090512 (490)

LA PAZ QUE NACE DE LA JUSTICIA VUELVA A TIERRA SANTA


CIUDAD DEL VATICANO, 11 MAY 2009 (VIS).-A las 16,15, Benedicto XVI realizó una visita de cortesía al presidente del Estado de Israel, Shimon Peres, en el Palacio Presidencial de Jerusalén.

  Después de las palabras del presidente Peres, el Papa pronunció su discurso. "En realidad, todos los días rezo -aseguró- para que la paz que nace de la justicia vuelva a Tierra Santa y a toda la región, trayendo seguridad y una esperanza renovada para todos".

  Tras poner de relieve que "la paz es ante todo un don divino", dirigiéndose en especial a los líderes religiosos presentes en el acto, dijo: "La contribución particular de las religiones en la búsqueda de la paz se funda fundamentalmente en la búsqueda apasionada y común de Dios".

  "Los líderes religiosos -continuó- deben ser conscientes de que toda división o tensión, toda tendencia a cerrarse en sí mismo o a la sospecha entre creyentes o entre nuestras comunidades puede desembocar fácilmente en una contradicción que obscurece la unicidad del Omnipotente, traiciona nuestra unidad y contradice al Único que se revela a sí mismo como "rico de amor y de fidelidad".

  El Santo Padre afirmó que "seguridad, integridad, justicia y paz en el designio de Dios para el mundo son inseparables. (…) Solo existe una vía para proteger y promover estos valores: ¡ejercitarlos, vivirlos! Ningún individuo, ninguna familia, ninguna comunidad o nación está exenta del deber de vivir en la justicia y de obrar por la paz".

  "Los valores y los fines auténticos de una sociedad, que siempre tutelan la dignidad humana, son indivisibles, universales e interdependientes. Por tanto -añadió- no se pueden satisfacer cuando caen en manos de intereses particulares o de políticas fragmentarias. El verdadero interés de una nación se alcanza siempre mediante la búsqueda de la justicia para todos".

  Antes de terminar, el Papa se dirigió a las familias de esta tierra. "¿Qué padres -preguntó- desean la violencia, la inseguridad o la división para su hijo o para su hija? ¿Qué objetivo político humano se puede lograr a través de los conflictos y la violencia? Escucho el grito de los que viven en este país, que invocan justicia, paz, respeto para su dignidad, seguridad estable, una vida cotidiana libre del miedo de amenazas externas y de insensata violencia".

  "Sé que un número considerable de hombres, mujeres y jóvenes -terminó- están trabajando para la paz y la solidaridad mediante programas culturales e iniciativas caritativas y de apoyo práctico; son suficientemente humildes para perdonar y tienen la valentía de aferrar este sueño".
PV-ISRAEL/VISITA AL PRESIDENTE/JERUSALEN            VIS 20090512 (430)

JAMAS SE NIEGUEN SUFRIMIENTOS VICTIMAS HOLOCAUSTO


CIUDAD DEL VATICANO, 11 MAY 2009 (VIS).-Benedicto XVI llegó a las 17.45 al Memorial de Yad Vashem (literalmente "Un memorial y un nombre"), el monumento erigido oficialmente en 1953 por el Estado de Israel para conmemorar a los seis millones de judíos  víctimas del Holocausto.

  Esta institución estatal está formada por dos museos, salas de exposiciones, monumentos al aire libre y centros de información y documentación. El nombre del centro está inspirado en el libro de Isaías, donde Dios afirma: "Les daré en mi casa y en mis murallas un monumento y un nombre, (...) nombre eterno les daré que no será borrado".

  Otros lugares del complejo son el Monumento de los Niños, un tributo al aproximadamente millón y medio de niños que  murieron en el Holocausto. El Valle de las Comunidades, un monumento excavado en la roca que conmemora las más de 5.000 comunidades judías que fueron destruidas, y la Avenida y el Jardín de los Justos entre las Naciones, que honra a los no judíos que salvaron a los judíos durante el Holocausto.

  A su llegada el Papa fue acogido por el presidente y el director del centro y recorrió a pie el perímetro del Memorial hasta llegar a la entrada de honor de la Sala de la Memoria, donde lo esperaban el presidente de la República Shimon Peres y el rabino presidente del Consejo de Yad Vashem.

  La Sala de la Memoria es una estructura con forma de tienda en cuyo suelo se hallan los nombres de seis campos de exterminio y diversos nombres de campos de concentración. Hay también un monumento con una llama perenne enfrente del cual se encuentra una cripta que contiene las cenizas de algunas víctimas.

  Benedicto XVI reavivó el fuego y depuso una corona de flores en el suelo. Tras departir con seis supervivientes del Holocausto  pronunció un discurso.

  "He venido -dijo- para detenerme en silencio ante este monumento, erigido para honrar la memoria de los millones de judíos asesinados en la horrenda tragedia de la Shoah. Perdieron su vida, pero no perderán jamás sus nombres: están grabados perennemente en el corazón de sus seres queridos, de sus compañeros de prisión y de todos los que están decididos a no permitir nunca más que un horror semejante pueda avergonzar de nuevo a la humanidad. Sus nombres, en particular y sobre todo, están grabados de forma indeleble en la memoria de Dios Omnipotente".

  "Se pueden arrebatar al prójimo sus posesiones, ocasiones que le son favorables, o la libertad. Se puede tejer una trama de mentiras para convencer a los demás que algunos grupos no merecen respeto. Y, sin embargo, por mucho que uno se esfuerce, no se puede jamás arrebatar el nombre a un ser humano".

  "Los nombres custodiados en este venerado monumento tendrán para siempre un lugar sagrado entre los innumerables descendientes de Abraham. Su fe fue probada, al igual que la de Abraham. Y como Jacob fueron inmersos en la lucha entre el bien y el mal mientras luchaban para discernir los planes del Omnipotente.¡Que los nombres de estas víctimas no perezcan jamás! ¡Que  sus sufrimientos no se nieguen, se menoscaben o se olviden! ¡Y que todas las personas de buena voluntad estén en guardia para desenraizar del corazón del ser humano cualquier cosa capaz de llevar a tragedias parecidas a ésta!".

  "La Iglesia Católica -prosiguió el Papa-, comprometida en las enseñanzas de Jesús y encaminada a imitar su amor por todas las personas, siente una profunda compasión por las víctimas aquí recordadas. Del mismo modo está al lado de todos los que hoy están sometidos a persecuciones a causa de su raza, su color, su condición de vida o su religión- sus sufrimientos son suyos como lo es su esperanza y su sed de justicia. Como Obispo de Roma y sucesor de  Pedro reafirmo -al igual que mis antecesores- el compromiso de la Iglesia para rezar y actuar sin descanso para asegurar que el odio no vuelva a reinar en el corazón de los hombres. El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob es el Dios de la paz".

  "Fijando la mirada en los rostros reflejados en el agua silenciosa dentro de este memorial, no podemos olvidar que cada uno de ellos tenía un nombre. (...) ¡Quien habría imaginado que estaban condenados a un destino tan cruel! Mientras estamos aquí en silencio, su grito resuena aún en nuestros corazones. Es un grito que se eleva contra cualquier acto de injusticia y violencia. Es una condena perenne contra el derramamiento de sangre inocente. Es el grito de Abel que sube desde la tierra hasta el Omnipotente".

  Para "dar voz a ese grito", el Papa leyó los versículos del Libro de las Lamentaciones que comienzan con la frase :"La ternura del Señor no se acaba, no se agota su misericordia".

  Una vez acabada la lectura Benedicto XVI dijo: "Agradezco profundamente a Dios y a vosotros la oportunidad de haber podido estar aquí en silencio: un silencio para recordar, un silencio para esperar".

  A continuación el Santo Padre firmó en el Libro de Honor de Yad Vashem, donde escribió la frase del Libro de las Lamentaciones "No se agota su misericordia". Le despidieron un coro y las autoridades que lo habían acogido a su llegada. Después Benedicto XVI se desplazó en automóvil al Pontificio Instituto Notre Dame de Jerusalén.
PV-ISRAEL/YAD VASHEM/JERUSALEN               VIS 20090512 (890)
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