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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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miércoles, 18 de febrero de 2015

Audiencia general: Hermano, hermana; palabras que ama el cristianismo

Ciudad del Vaticano, 18 de febrero 2015 (VIS).-En el curso de las catequesis dedicadas a la familia y después de haber reflexionado sobre la figura de la madre, del padre y de los hijos, el Papa habló hoy de los hermanos. "Hermano", "hermana" -dijo- son palabras que el cristianismo ama. Y, gracias a la familia, son palabras que todas las culturas y todas las edades comprenden''.

Los lazos fraternos son muy importantes en la historia del pueblo de Dios y muy elogiados en el Antiguo Testamento. Su ruptura, sin embargo, recordó el Pontífice, abre un abismo profundo en el hombre y la pregunta de Dios a Caín: ''¿Dónde está tu hermano?'', no cesa de resonar a lo largo de la historia. ''Y, por desgracia -exclamó - en cada generación, no cesa de repetirse la dramática respuesta de Caín: " No lo sé. ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?''. La ruptura del vínculo entre los hermanos afea a la humanidad. ¡Cuántos hermanos en las familias se enfadan por nimiedades, por una herencia y ya no se hablan ni se saludan. ¡Que pena!...Si pensamos que han estado en el seno de la misma madre …. Todos conocemos familias donde los hermanos no se tratan. Pidamos al Señor por ellas... para que las ayude a reunir a los hermanos y a reconstruir las familias... Y en nuestras oraciones tengamos siempre presentes a los hermanos divididos''.

El vínculo de fraternidad que se crea entre los hijos de una familia, cuando hay un clima de educación de apertura a los demás, es ''la gran escuela de la libertad y la paz''. ''Tal vez no siempre somos conscientes, pero la familia es la que introduce la fraternidad en el mundo'', señaló el Papa, subrayando que a partir de esa primera experiencia ''ésta se irradia como una promesa en la sociedad y en las relaciones entre los pueblos. Y la bendición que Dios, en Jesucristo, derrama sobre este vínculo de fraternidad lo dilata de una manera inimaginable, permitiendo que supere todas las diferencias de nación, lengua, cultura e incluso de religión''.

''Pensad -añadió- en lo que se convierte ese lazo entre las personas, aunque sean muy diferentes entre sí, cuando pueden decir de otro: "¡Es como un hermano, es como una hermana para mí"! La historia ha demostrado suficientemente, por otra parte, que la libertad y la igualdad, sin la fraternidad, pueden convertirse en individualismo, en conformismo y también en interés personal''.

La fraternidad en la familia brilla sobre todo ''cuando vemos el cuidado, la paciencia, el cariño que rodean al hermano o hermana más débil, enfermo o discapacitado. ''Tener un hermano, una hermana que te quiere -reiteró- es una experiencia fuerte, impagable, insustituible. Y lo mismo pasa con la fraternidad cristiana. Los más pequeños, los débiles, los pobres deben enternecernos: Tienen "derecho" a robarnos el alma y el corazón. Sí, son nuestros hermanos y cómo tales debemos amarlos y tratarlos . Cuando esto sucede, cuando los pobres son como de casa, nuestra fraternidad cristiana se reaviva. Los cristianos, de hecho, salen al encuentro de los pobres y los débiles no para obedecer un programa ideológico, sino porque la palabra y el ejemplo del Señor nos dicen que son nuestros hermanos. Este es el principio del amor de Dios y de toda justicia entre los hombres''.

''Y ahora -improvisó- os sugiero que en silencio, cada uno de nosotros, pensemos en nuestros hermanos y hermanas y recemos por ellos''. Y después de que toda la Plaza de San Pedro permaneciese en silencio unos minutos, Francisco dijo: ''Con esta oración les hemos traído a todos aquí para recibir la bendición''.

''Hoy más que nunca -acabó- es necesario volver a llevar la fraternidad al seno de nuestra sociedad tecnocrática y burocrática: entonces también la libertad y la igualdad tomarán su entonación correcta. Por lo tanto, no privemos a la ligera a nuestras familias, por temor o por miedo, de la belleza de una experiencia fraterna amplia ... Y no perdamos nuestra confianza en la amplitud de horizonte que la fe es capaz de dar de esta experiencia, iluminada por la bendición de Dios''.

Llamamiento ante la difícil situación en Libia

Ciudad del Vaticano, 18 febrero 2015 (VIS).-El Santo Padre ha lanzado un llamamiento esta mañana al finalizar la Audiencia General, invitando a rezar nuevamente por los hermanos egipcios que hace tres días fueron asesinados en Libia solo por el hecho de ser cristianos. ''Que el Señor -ha dicho- les acoja en su casa y consuele a sus familias y comunidades''.

También pidió oraciones por la paz en Oriente Medio y el Norte de África, recordando a todos los difuntos, los heridos y los prófugos. ''Que la Comunidad Internacional -ha finalizado- encuentre soluciones pacíficas a la difícil situación en Libia''.

Francisco se une a la oración por la paz en Ucrania

Ciudad del Vaticano, 18 febrero 2015 (VIS).-En los saludos en diversos idiomas después de la Audiencia General a los fieles reunidos en la plaza, el Papa ha dedicado unas palabras especiales a los obispos ucranianos, que se encuentran en Roma en visita ''ad Limina'', y a todos los fieles que les acompañan. ''¡Слава Ісусу Христу! - ¡Alabado sea Jesucristo! -ha dicho el Papa en ucraniano-. Sé que entre todas las intenciones que traéis a las tumbas de los Apóstoles está la petición de paz para Ucrania. Llevo en el corazón el mismo deseo y me uno a vuestra oración, para que la paz llegue lo antes posible a vuestra patria''.

LII Campaña de Fraternidad en Brasil: Diálogo y colaboración entre la Iglesia y la sociedad

Ciudad del Vaticano, 18 febrero 2015 (VIS).-El Santo Padre ha enviado un mensaje a los fieles de Brasil con motivo de la LII Campaña de Fraternidad que cada año la Conferencia Episcopal del país promueve durante la Cuaresma y cuyo lema es en esta ocasión “Fraternidad: Iglesia y sociedad”.

''Se acerca la Cuaresma, tiempo de preparación a la Pascua: tiempo de penitencia, oración y caridad, tiempo de renovar nuestra vida identificándonos con Jesús a través de su entrega generosa a los hermanos, especialmente a los más necesitados -escribe el Papa-. De hecho, la Iglesia como una ''comunidad formada por los que creen y dirigen su mirada a Jesús, artífice de la salvación y principio de la unidad'', no puede ser indiferente a las necesidades de aquellos que están a su alrededor, ya que, ''los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de la gente hoy en día, especialmente las de los pobres y de todos los que sufren, son también los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los discípulos de Cristo".

Francisco recuerda en el mensaje que durante estos cuarenta días, la Campaña de Fraternidad quiere ayudar a profundizar, a la luz del Evangelio, el diálogo y la colaboración entre la Iglesia y la sociedad, como servicio de construcción del Reino de Dios, en el corazón y en la vida del pueblo brasileño. Destaca, sin embargo, que esto no es un compromiso exclusivo de las instituciones sino que cada uno tiene que poner de su parte, comenzando desde los hogares, los trabajos y con las personas con las que nos relacionamos. ''Recordemos -dice- que cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y la promoción de los pobres, para que puedan integrarse plenamente en la sociedad; y esto supone ser dócil y estar atento para escuchar el grito del pobre y ayudarlo''.

Con estas palabras el Santo Padre anima a hacer un examen de conciencia sobre el compromiso práctico y efectivo de cada uno de nosotros en la construcción de una sociedad más justa, fraterna y pacífica. ''Espero -concluye el Papa- que el camino cuaresmal de este año, a la luz de las propuestas de la Campaña de Fraternidad, disponga los corazones a la nueva vida que nos ofrece Cristo, y que el poder transformador que fluye de su Resurrección llegue a todos en su vida personal, familiar, social y cultural y fortalezca en cada corazón sentimientos de fraternidad y convivencia''.

Francisco agradece la labor de la Guardia costera italiana con los prófugos e inmigrantes

Ciudad del Vaticano, 18 de febrero de 2015 (Vis).-Ayer tarde, entre las 19 y las 19,45, en la Casa de Santa Marta, el Papa encontró a una delegación de la Guardia Costera italiana que le informó del servicio que prestan en el mar durante las difíciles operaciones de socorro de los prófugos e inmigrantes. La delegación, compuesta por nueve personas, estaba encabezada por el almirante comandante Felicio Angrisano y por el almirante Giovanni Pettorino, Jefe del departamento operativo y acompañada por el ministro italiano de Infraestructuras y Transportes, Maurizio Lupi.

Los miembros de la delegación hablaron al Papa de sus experiencias concretas, conmovedoras e impresionantes y, al final, el Santo Padre tomó la palabra para manifestarles su participación y su aprecio por el servicio que desempeñan con valor y entrega en favor de los más pobres. Francisco rememoró su viaje a Lampedusa y alabó la solidaridad de los habitantes de la isla con los refugiados, aún a costa de los perjuicios que pudiera acarrear al turismo en esa localidad. También recordó que había enviado a su limosnero, el arzobispo Konrad Krajewski para tomar parte en las operaciones de rescate de los cadáveres tras el terrible naufragio del año pasado y concluyó con esta frase: ''Os admiro, os lo digo de verdad. Me siento pequeño frente a la tarea que lleváis a cabo poniendo en juego vuestra vida y os doy las gracias de todo corazón por lo que hacéis. También os ayudo como puedo: con las oraciones, con los elogios y con el afecto''.

Audiencias

Ciudad del Vaticano, 18 febrero 2015 (VIS).-El Santo Padre ha recibido esta mañana en audiencia a Ricardo Lewandowski, presidente del Supremo Tribunal Federal de Brasil.

martes, 17 de febrero de 2015

El Papa ofrece la misa en Santa Marta por los cristianos coptos asesinados en Libia


Ciudad del Vaticano, 17 de febrero 2015 (VIS).--El Papa Francisco -como aseguró ayer tarde por teléfono al Patriarca de la Iglesia Copta Ortodoxa, Su Santidad el Papa Tawadros II- ha ofrecido esta mañana la misa que celebra todos los días en la capilla de la Casa de Santa Marta por los 21 cristianos coptos egipcios asesinados anteayer en Libia y cuyos funerales se celebran hoy.

''Ofrecemos esta Misa – ha dicho- por nuestros 21 hermanos coptos, degollados solamente por el hecho de ser cristianos. Recemos por ellos, para que el Señor los acoja como mártires, por sus familias y por mi hermano Tawadros que sufre tanto''.

Francisco ha pronunciado como antífona de entrada el Salmo 31 ''Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve;pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges''.


Ayer tarde el Papa telefoneó al Patriarca para manifestar su profunda participación en el dolor de la Iglesia Copta por el reciente bárbaro asesinato de cristianos coptos a mano de fundamentalistas islámicos. El Santo Padre aseguró también sus oraciones y hoy se ha unido espiritualmente a la oración y al dolor de la Iglesia Copta en la celebración de la Eucaristía matutina.

Mensaje del Papa para la XXX Jornada Mundial de la Juventud: ''Atreveos a ser felices'' dice Francisco


Ciudad del Vaticano, 17 de febrero 2015 (VIS).-''Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios'', es el título del mensaje del Santo Padre para la XXX Jornada Mundial de la Juventud que se celebra todos los años el Domingo de Ramos. Este año el Papa prosigue la reflexión sobre las Bienaventuranzas y después de haber abordado en los mensajes anteriores su ''significado revolucionario'' y el ''fuerte llamamiento de Jesús a lanzarnos decididamente a la aventura de la búsqueda de la felicidad'', esta vez trata del deseo de felicidad, partiendo de los primeros capítúlos del Libro de Génesis que ''nos presentan la espléndida bienaventuranza a la que estamos llamados y que consiste en la comunión perfecta con Dios, con los otros, con la naturaleza, con nosotros mismos''.

Francisco divide el mensaje en cuatro partes. Después de hablar del deseo de felicidad, analiza la sexta bienaventuranza párrafo a párrafo, explicando en qué consiste la limpieza de corazón. Si el corazón se consideraba en la Biblia el centro de los sentimientos y de las intenciones de la persona, su ''limpieza'' consistía fundamentalmente en la ausencia de elementos contaminantes, como el odio, la codicia, la envidia... De ahí que junto con el cuidado de la creaciòn para que no se contamine, el Papa invite a una ''ecología humana'' que ayude a respirar ''el aire puro que proviene de las cosas bellas, del amor verdadero, de la santidad''. Francisco insta también a los jóvenes a no permitir que la capacidad de amar y ser amado sea instrumentalizada o menoscabada y a no banalizar el amor.

En la tercera parte : ''Porque ellos verán a Dios''... recuerda que Jesús ''espera siempre con los brazos abiertos'' y llama a todos ''en cualquier situación o lugar donde se encuentren''. ''El encuentro con Dios en la oración, mediante la lectura de la Biblia y en la vida fraterna – escribe el Papa a este propósito- les ayudará a conocer mejor al Señor y a ustedes mismos...y les abrirá los ojos para reconocer su presencia en la historia personal de cada uno de ustedes, descubriendo así el proyecto de amor que tiene para sus vidas''.

''Atrevánse a ser felices'', concluye Francisco, recordando que con la Jornada Mundial de la Juventud de este año comienza la última etapa del camino de preparación de la próxima gran cita mundial de los jóvenes en Cracovia, en 2016 y que se cumplen 30 años desde que san Juan Pablo II instituyó en la Iglesia las Jornadas Mundiales de la Juventud. Una ''peregrinación juvenil a través de los continentes, bajo la guía del Sucesor de Pedro, que ha sido verdaderamente una iniciativa providencial y profética''.

Ofrecemos a continuación el texto completo del Mensaje:


Queridos jóvenes:

Seguimos avanzando en nuestra peregrinación espiritual a Cracovia, donde tendrá lugar la próxima edición internacional de la Jornada Mundial de la Juventud, en julio de 2016. Como guía en nuestro camino, hemos elegido el texto evangélico de las Bienaventuranzas. El año pasado reflexionamos sobre la bienaventuranza de los pobres de espíritu, situándola en el contexto más amplio del ''sermón de la montaña''. Descubrimos el significado revolucionario de las Bienaventuranzas y el fuerte llamamiento de Jesús a lanzarnos decididamente a la aventura de la búsqueda de la felicidad. Este año reflexionaremos sobre la sexta Bienaventuranza: ''Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios'' .

1. El deseo de felicidad

La palabra bienaventurados (felices), aparece nueve veces en esta primera gran predicación de Jesús ). Es como un estribillo que nos recuerda la llamada del Señor a recorrer con Él un camino que, a pesar de todas las dificultades, conduce a la verdadera felicidad.

Queridos jóvenes, todas las personas de todos los tiempos y de cualquier edad buscan la felicidad. Dios ha puesto en el corazón del hombre y de la mujer un profundo anhelo de felicidad, de plenitud. ¿No notáis que vuestros corazones están inquietos y en continua búsqueda de un bien que pueda saciar su sed de infinito?

Los primeros capítulos del libro del Génesis nos presentan la espléndida bienaventuranza a la que estamos llamados y que consiste en la comunión perfecta con Dios, con los otros, con la naturaleza, con nosotros mismos. El libre acceso a Dios, a su presencia e intimidad, formaba parte de su proyecto sobre la humanidad desde los orígenes y hacía que la luz divina permease de verdad y trasparencia todas las relaciones humanas. En este estado de pureza original, no había ''máscaras'', subterfugios, ni motivos para esconderse unos de otros. Todo era limpio y claro.

Cuando el hombre y la mujer ceden a la tentación y rompen la relación de comunión y confianza con Dios, el pecado entra en la historia humana .Las consecuencias se hacen notar enseguida en las relaciones consigo mismos, de los unos con los otros, con la naturaleza. Y son dramáticas. La pureza de los orígenes queda como contaminada. Desde ese momento, el acceso directo a la presencia de Dios ya no es posible. Aparece la tendencia a esconderse, el hombre y la mujer tienen que cubrir su desnudez. Sin la luz que proviene de la visión del Señor, ven la realidad que los rodea de manera distorsionada, miope. La ''brújula'' interior que los guiaba en la búsqueda de la felicidad pierde su punto de orientación y la tentación del poder, del tener y el deseo del placer a toda costa los lleva al abismo de la tristeza y de la angustia.

En los Salmos encontramos el grito de la humanidad que, desde lo hondo de su alma, clama a Dios: ''¿Quién nos hará ver la dicha si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?'' . El Padre, en su bondad infinita, responde a esta súplica enviando a su Hijo. En Jesús, Dios asume un rostro humano. Con su encarnación, vida, muerte y resurrección, nos redime del pecado y nos descubre nuevos horizontes, impensables hasta entonces.

Y así, en Cristo, queridos jóvenes, encontrarán el pleno cumplimiento de sus sueños de bondad y felicidad. Sólo Él puede satisfacer sus expectativas, muchas veces frustradas por las falsas promesas mundanas. Como dijo san Juan Pablo II: ''Es Él la belleza que tanto les atrae; es Él quien les provoca con esa sed de radicalidad que no les permite dejarse llevar del conformismo; es Él quien les empuja a dejar las máscaras que falsean la vida; es Él quien les lee en el corazón las decisiones más auténticas que otros querrían sofocar. Es Jesús el que suscita en ustedes el deseo de hacer de su vida algo grande'' .

2. Bienaventurados los limpios de corazón…

Ahora intentemos profundizar en por qué esta bienaventuranza pasa a través de la pureza del corazón. Antes que nada, hay que comprender el significado bíblico de la palabra corazón. Para la cultura semita el corazón es el centro de los sentimientos, de los pensamientos y de las intenciones de la persona humana. Si la Biblia nos enseña que Dios no mira las apariencias, sino al corazón, también podríamos decir que es desde nuestro corazón desde donde podemos ver a Dios. Esto es así porque nuestro corazón concentra al ser humano en su totalidad y unidad de cuerpo y alma, su capacidad de amar y ser amado.

En cuanto a la definición de limpio, la palabra griega utilizada por el evangelista Mateo es katharos, que significa fundamentalmente puro, libre de sustancias contaminantes. En el Evangelio, vemos que Jesús rechaza una determinada concepción de pureza ritual ligada a la exterioridad, que prohíbe el contacto con cosas y personas (entre ellas, los leprosos y los extranjeros) consideradas impuras. A los fariseos que, como otros muchos judíos de entonces, no comían sin haber hecho las abluciones y observaban muchas tradiciones sobre la limpieza de los objetos, Jesús les dijo categóricamente: ''Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad'' .

Por tanto, ¿en qué consiste la felicidad que sale de un corazón puro? Por la lista que hace Jesús de los males que vuelven al hombre impuro, vemos que se trata sobre todo de algo que tiene que ver con el campo de nuestras relaciones. Cada uno tiene que aprender a descubrir lo que puede ''contaminar'' su corazón, formarse una conciencia recta y sensible, capaz de ''discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que agrada, lo perfecto''. Si hemos de estar atentos y cuidar adecuadamente la creación, para que el aire, el agua, los alimentos no estén contaminados, mucho más tenemos que cuidar la pureza de lo más precioso que tenemos: nuestros corazones y nuestras relaciones. Esta ''ecología humana'' nos ayudará a respirar el aire puro que proviene de las cosas bellas, del amor verdadero, de la santidad.

Una vez les pregunté: ¿Dónde está su tesoro? ¿en qué descansa su corazón?. Sí, nuestros corazones pueden apegarse a tesoros verdaderos o falsos, en los que pueden encontrar auténtico reposo o adormecerse, haciéndose perezosos e insensibles. El bien más precioso que podemos tener en la vida es nuestra relación con Dios. ¿Lo creen así de verdad? ¿Son conscientes del valor inestimable que tienen a los ojos de Dios? ¿Saben que Él los valora y los ama incondicionalmente? Cuando esta convicción desaparece, el ser humano se convierte en un enigma incomprensible, porque precisamente lo que da sentido a nuestra vida es sabernos amados incondicionalmente por Dios. ¿Recuerdan el diálogo de Jesús con el joven rico ? El evangelista Marcos dice que Jesús lo miró con cariño , y después lo invitó a seguirle para encontrar el verdadero tesoro. Les deseo, queridos jóvenes, que esta mirada de Cristo, llena de amor, les acompañe durante toda su vida.

Durante la juventud, emerge la gran riqueza afectiva que hay en sus corazones, el deseo profundo de un amor verdadero, maravilloso, grande. ¡Cuánta energía hay en esta capacidad de amar y ser amado! No permitan que este valor tan precioso sea falseado, destruido o menoscabado. Esto sucede cuando nuestras relaciones están marcadas por la instrumentalización del prójimo para los propios fines egoístas, en ocasiones como mero objeto de placer. El corazón queda herido y triste tras esas experiencias negativas. Se lo ruego: no tengan miedo al amor verdadero, aquel que nos enseña Jesús y que San Pablo describe así: ''El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites. El amor no pasa nunca'' .

Al mismo tiempo que les invito a descubrir la belleza de la vocación humana al amor, les pido que se rebelen contra esa tendencia tan extendida de banalizar el amor, sobre todo cuando se intenta reducirlo solamente al aspecto sexual, privándolo así de sus características esenciales de belleza, comunión, fidelidad y responsabilidad. Queridos jóvenes, ''en la cultura de lo provisional, de lo relativo, muchos predican que lo importante es ''disfrutar'' el momento, que no vale la pena comprometerse para toda la vida, hacer opciones definitivas, ''para siempre'', porque no se sabe lo que pasará mañana. Yo, en cambio, les pido que sean revolucionarios, les pido que vayan contracorriente; sí, en esto les pido que se rebelen contra esta cultura de lo provisional, que, en el fondo, cree que ustedes no son capaces de asumir responsabilidades, cree que ustedes no son capaces de amar verdaderamente. Yo tengo confianza en ustedes, jóvenes, y pido por ustedes. Atrévanse a ''ir contracorriente''. Y atrévanse también a ser felices'' .

Ustedes, jóvenes, son expertos exploradores. Si se deciden a descubrir el rico magisterio de la Iglesia en este campo, verán que el cristianismo no consiste en una serie de prohibiciones que apagan sus ansias de felicidad, sino en un proyecto de vida capaz de atraer nuestros corazones.

3. ... porque verán a Dios

En el corazón de todo hombre y mujer, resuena continuamente la invitación del Señor: ''Busquen mi rostro'' ). Al mismo tiempo, tenemos que confrontarnos siempre con nuestra pobre condición de pecadores. Es lo que leemos, por ejemplo, en el Libro de los Salmos: ''¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en el recinto sacro? El hombre de manos inocentes y puro corazón''. Pero no tengamos miedo ni nos desanimemos: en la Biblia y en la historia de cada uno de nosotros vemos que Dios siempre da el primer paso. Él es quien nos purifica para que seamos dignos de estar en su presencia.

El profeta Isaías, cuando recibió la llamada del Señor para que hablase en su nombre, se asustó: ''¡Ay de mí, estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros!'' . Pero el Señor lo purificó por medio de un ángel que le tocó la boca y le dijo: ''Ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado'' . En el Nuevo Testamento, cuando Jesús llamó a sus primeros discípulos en el lago de Genesaret y realizó el prodigio de la pesca milagrosa, Simón Pedro se echó a sus pies diciendo: ''Apártate de mí, Señor, que soy un pecador'' . La respuesta no se hizo esperar: ''No temas; desde ahora serás pescador de hombres'' . Y cuando uno de los discípulos de Jesús le preguntó: ''Señor, muéstranos al Padre y nos basta'', el Maestro respondió: ''Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre'' .

La invitación del Señor a encontrarse con Él se dirige a cada uno de ustedes, en cualquier lugar o situación en que se encuentre. Basta ''tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él '' . Todos somos pecadores, necesitados de ser purificados por el Señor. Pero basta dar un pequeño paso hacia Jesús para descubrir que Él nos espera siempre con los brazos abiertos, sobre todo en el Sacramento de la Reconciliación, ocasión privilegiada para encontrar la misericordia divina que purifica y recrea nuestros corazones.

Sí, queridos jóvenes, el Señor quiere encontrarse con nosotros, quiere dejarnos ''ver'' su rostro. Me preguntarán: ''Pero, ¿cómo?''. También Santa Teresa de Ávila, que nació hace ahora precisamente 500 años en España, desde pequeña decía a sus padres: ''Quiero ver a Dios''. Después descubrió el camino de la oración, que describió como ''tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama'' . Por eso, les pregunto: ¿rezan? ¿saben que pueden hablar con Jesús, con el Padre, con el Espíritu Santo, como se habla con un amigo? Y no un amigo cualquiera, sino el mejor amigo, el amigo de más confianza. Prueben a hacerlo, con sencillez. Descubrirán lo que un campesino de Ars decía a su santo Cura: Cuando estoy rezando ante el Sagrario, ''yo le miro y Él me mira'' .

También les invito a encontrarse con el Señor leyendo frecuentemente la Sagrada Escritura. Si no están acostumbrados todavía, comiencen por los Evangelios. Lean cada día un pasaje. Dejen que la Palabra de Dios hable a sus corazones, que sea luz para sus pasos . Descubran que se puede ''ver'' a Dios también en el rostro de los hermanos, especialmente de los más olvidados: los pobres, los hambrientos, los sedientos, los extranjeros, los encarcelados . ¿Han tenido alguna experiencia? Queridos jóvenes, para entrar en la lógica del Reino de Dios es necesario reconocerse pobre con los pobres. Un corazón puro es necesariamente también un corazón despojado, que sabe abajarse y compartir la vida con los más necesitados.

El encuentro con Dios en la oración, mediante la lectura de la Biblia y en la vida fraterna les ayudará a conocer mejor al Señor y a ustedes mismos. Como les sucedió a los discípulos de Emaús, la voz de Jesús hará arder su corazón y les abrirá los ojos para reconocer su presencia en la historia personal de cada uno de ustedes, descubriendo así el proyecto de amor que tiene para sus vidas.

Algunos de ustedes sienten o sentirán la llamada del Señor al matrimonio, a formar una familia. Hoy muchos piensan que esta vocación está ''pasada de moda'', pero no es verdad. Precisamente por eso, toda la Comunidad eclesial está viviendo un período especial de reflexión sobre la vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo. Además, les invito a considerar la llamada a la vida consagrada y al sacerdocio. Qué maravilla ver jóvenes que abrazan la vocación de entregarse plenamente a Cristo y al servicio de su Iglesia. Háganse la pregunta con corazón limpio y no tengan miedo a lo que Dios les pida. A partir de su ''sí'' a la llamada del Señor se convertirán en nuevas semillas de esperanza en la Iglesia y en la sociedad. No lo olviden: La voluntad de Dios es nuestra felicidad.

4. En camino a Cracovia

''Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios''. Queridos jóvenes, como ven, esta Bienaventuranza toca muy de cerca su vida y es una garantía de su felicidad. Por eso, se lo repito una vez más: atrévanse a ser felices.


Con la Jornada Mundial de la Juventud de este año comienza la última etapa del camino de preparación de la próxima gran cita mundial de los jóvenes en Cracovia, en 2016. Se cumplen ahora 30 años desde que san Juan Pablo II instituyó en la Iglesia las Jornadas Mundiales de la Juventud. Esta peregrinación juvenil a través de los continentes, bajo la guía del Sucesor de Pedro, ha sido verdaderamente una iniciativa providencial y profética. Demos gracias al Señor por los abundantes frutos que ha dado en la vida de muchos jóvenes en todo el mundo. Cuántos descubrimientos importantes, sobre todo el de Cristo Camino, Verdad y Vida, y de la Iglesia como una familia grande y acogedora. Cuántos cambios de vida, cuántas decisiones vocacionales han tenido lugar en estos encuentros. Que el santo Pontífice, Patrono de la JMJ, interceda por nuestra peregrinación a su querida Cracovia. Y que la mirada maternal de la Bienaventurada Virgen María, la llena de gracia, toda belleza y toda pureza, nos acompañe en este camino''.

Otros Actos Pontificios


Ciudad del Vaticano, 17 febrero 2015 (VIS).-El Santo Padre ha nombrado al arzobispo Adolfo Tito Yllana, nuncio apostólico en Australia. El arzobispo era hasta ahora nuncio apostólico en la República Democrática del Congo.

lunes, 16 de febrero de 2015

Audiencia al Rey de Tonga que expresa la satisfacción de su país por el nombramiento del primer purpurado nativo del archipiélago

Ciudad del Vaticano, 16 de febrero de 2015.- El Santo Padre ha recibido en audiencia, en el Palacio Apostólico Vaticano, a Sus Majestades el Rey Topou VI de Tonga y la Reina Nanasipau’u Tuku’aho, que sucesivamente han encontrado al cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, acompañado por el arzobispo Paul Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados.

El soberano ha expresado, ante todo, su satisfacción por el nombramiento del primer purpurado nativo del archipiélago, el cardenal Soane Patita Paini Mafi, destacando el entusiasmo de la población así como la presencia de la Reina y de numerosos tonganos en el Consistorio ordinario público del pasado 14 de febrero. Posteriormente, los coloquios. transcurridos en un clima de cordialidad, se han centrado en la situación actual del país y en algunos aspectos de la vida social y económica, así como en la positiva contribución de la Iglesia católica en los diferentes ámbitos de la sociedad.

Sucesivamente, ha habido un intercambiado de opiniones sobre la situación internacional, en particular sobre los Estados insulares del Pacífico y los problemas ambientales que algunos de ellos deben afrontar.

El Papa recibe a los representantes de la Iglesia de Escocia (Reformada) y recordando a los cristianos coptos asesinados reitera el ecumenismo de la sangre

Ciudad del Vaticano, 16 de febrero de 2015.-El reverendo John P. Chalmers, Moderador de la Iglesia de Escocia (Reformada) y un grupo de representantes de la misma fueron recibidos esta mañana en audiencia por el Santo Padre que, saludándoles, manifestó su agrado por encontrarles y compartir con ellos el compromiso común en el servicio del Evangelio y de la causa de la unidad de los cristianos.

''Ilustres y santas figuras cristianas pertenecientes a diversas confesiones han contribuido al desarrollo de la rica tradición histórica y cultural escocesa -observó- Y el estado actual de las relaciones ecuménicas en Escocia atestigua que cuanto, como cristianos, tenemos en común, es más grande que lo que puede dividirnos. Sobre esta base el Señor nos llama a buscar formas todavía más eficaces para superar viejos prejuicios y encontrar nuevas formas de afinidad y colaboración''.

El Papa constató con alegría que las relaciones entre la Iglesia Católica y la Iglesia de Escocia se hayan desarrollado hasta el punto de que los retos planteados por la sociedad contemporánea se enfrenten través de una reflexión común y de que en muchos casos ''hablemos con una voz sola sobre cuestiones que tocan muy de cerca la vida de todos los fieles'', también porque ''en nuestro mundo globalizado y, a menudo desorientado, un testimonio cristiano común es un requisito necesario para que la incisividad de nuestros esfuerzos de evangelización''.

''Somos peregrinos y tenemos que peregrinar juntos. Tenemos que aprender a confiar el corazón al compañero de camino sin recelos, sin desconfianzas, y mirar ante todo lo que buscamos: la paz en el rostro del único Dios'', dijo Francisco citando su Exhortación Apostólica ''Evangelii Gaudium'' y reiteró que la fe y el testimonio cristiano se encuentran ante desafíos tan fuertes que ''solamente uniendo nuestros esfuerzos podremos prestar un servicio eficaz a la familia humana y permitir que la luz de Cristo ilumine todos los rincones oscuros de nuestro corazón y de nuestro mundo''.

''¡Que el camino de reconciliación y paz entre nuestras comunidades nos acerque cada vez más unos a otros para que, movidos por el Espíritu Santo llevemos a todos la vida y la llevemos en abundancia!, exclamó el Papa y añadió improvisando: ''Me permito recurrir a mi lengua materna para expresar un hondo y triste sentimiento. Hoy pude leer la ejecución de esos 20,21, 22 cristianos coptos. Solamente decía Jesús ayúdame. Fueron asesinados por el sólo hecho de ser cristianos. Usted hermano en su alocución se refirió a lo que pasa en la tierra de Jesús. La sangre de nuestros hermanos cristianos es un testimonio que grita. Sean católicos, ortodoxos, coptos, luteranos, no interesa: son cristianos. Y la sangre es la misma, la sangre confiesa a Cristo. Recordando a estos hermanos que han sido muertos por el sólo hecho de confesar a Cristo, pido que nos animemos mutuamente a seguir adelante con este ecumenismo que nos está alentando el ecumenismo de la sangre. Los mártires son de todos los cristianos, recemos unos por los otros''.



A la Asociación Pro Petri Sede: Hay mucho que aprender de los pobres

Ciudad del Vaticano, 16 febrero 2015 (VIS).-''Os agradezco vuestro compromiso al servicio de los pobres. El creciente número de personas marginadas y que viven en gran precariedad nos interpela y nos llama a una mayor solidaridad para ofrecerles el apoyo material y espiritual que necesitan''. Son las palabras que esta mañana el Santo Padre ha dirigido a los miembros de la Asociación Pro Petri Sede, la asociación de Bélgica, Luxemburgo y Países Bajos, que ofrecen ayuda económica anual para las necesidades de la Santa Sede, a los que ha recibido en audiencia ya que se encuentran estos días de peregrinación en Roma.

''Al mismo tiempo -continuó el Pontífice- tenemos mucho que recibir de los pobres a los que nos acercamos y ayudamos. Luchando con sus dificultades, a menudo dan testimonio de lo esencial, de los valores familiares; son capaces de compartir con aquellos que son más pobres que ellos y lo saben disfrutar... La indiferencia y el egoísmo están al acecho. La atención a los pobres nos enriquece poniéndonos en un camino de humildad y verdad''.

Francisco les animó a pedir al Señor, en ocasión de este tiempo de Cuaresma que comienza, que les de ''un corazón misericordioso y pobre, que conozca su propia pobreza y se entregue a los demás''. Además recordó la preciosa labor que realizan ayudando a las poblaciones más necesitadas del mundo ofreciéndoles el consuelo espiritual de no sentirse olvidados en sus dificultades y de conservar la esperanza. El Papa les invitó a rezar con insistencia por la paz ''para que los responsables políticos encuentren caminos de diálogo y reconciliación'' y les deseó que su peregrinación ''aumente en cada uno el sentido de pertenencia a la Iglesia, que es una gran familia, y la alegría de proclamar a todos el Evangelio. ''Que la fraternidad se fortalezca entre vosotros -dijo- para que podáis llevar a cabo vuestra misión al servicio de los pobres y de los pequeños, por los que Jesús tiene un amor especial''.

Antes de concluir, el Papa dedicó unas palabras a Bélgica y Holanda, ''dos piases -destacó- que han llenado el mundo de misioneros y hoy están en crisis vocacional''. Así pidió a los presentes que ''llamaran al corazón de Jesús para que no se olvide de la generosidad de estos dos países y les envíe vocaciones para que la vida de fe pueda crecer más''.

''Vosotros -finalizó- trabajáis con pobres y amáis a los pobres, pero también pensáis en los pobres de fe, que no tiene fe porque no tienen quien se la predique. Que el Señor envíe sacerdotes para anunciar la fe, y por favor, rezad por las vocaciones de vuestros países''.

Francisco en la misa con los nuevos cardenales: El camino de la Iglesia es el de la misericordia y el de la integración

Ciudad del Vaticano, 15 de febrero de 2015(Vis).-El Papa Francisco presidió esta mañana a las 10 en la basílica vaticana la concelebración eucarística con los cardenales creados en el consistorio de ayer sábado y con todos los purpurados llegados a Roma en esa ocasión.

En la homilía que dirigió a los miembros del Colegio Cardenalicio, partiendo del relato evangélico de la curación del leproso -marginado, despreciado y abandonado en cuanto ''impuro''- Francisco instó a los purpurados a seguir la lógica misericordiosa de Jesús recordándoles que el camino de la Iglesia era ''no sólo acoger y integrar, con valor evangélico, aquellos que llaman a la puerta, sino salir, ir a buscar, sin prejuicios y sin miedos, a los lejanos, manifestándoles gratuitamente aquello que también nosotros hemos recibido gratuitamente''.

Ofrecemos a continuación el texto completo de la homilía del Santo Padre:

''Señor, si quieres, puedes limpiarme…'' Jesús, sintiendo lástima; extendió la mano y lo tocó diciendo: ''Quiero: queda límpio''. La compasión de Jesús. Ese padecer con que lo acercaba a cada persona que sufre. Jesús, se da completamente, se involucra en el dolor y la necesidad de la gente… simplemente, porque Él sabe y quiere padecer con, porque tiene un corazón que no se avergüenza de tener compasión.

''No podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado'' . Esto significa que, además de curar al leproso, Jesús ha tomado sobre sí la marginación que la ley de Moisés imponía . Jesús no tiene miedo del riesgo que supone asumir el sufrimiento de otro, pero paga el precio con todas las consecuencias .

La compasión lleva a Jesús a actuar concretamente: a reintegrar al marginado. Y éstos son los tres conceptos claves que la Iglesia nos propone hoy en la liturgia de la palabra: la compasión de Jesús ante la marginación y su voluntad de integración.

Marginación: Moisés, tratando jurídicamente la cuestión de los leprosos, pide que sean alejados y marginados por la comunidad, mientras dure su mal, y los declara: ''Impuros'' .

Imaginad cuánto sufrimiento y cuánta vergüenza debía de sentir un leproso: físicamente, socialmente, psicológicamente y espiritualmente. No es sólo víctima de una enfermedad, sino que también se siente culpable, castigado por sus pecados. Es un muerto viviente, como ''si su padre le hubiera escupido en la cara''.

Además, el leproso infunde miedo, desprecio, disgusto y por esto viene abandonado por los propios familiares, evitado por las otras personas, marginado por la sociedad, es más, la misma sociedad lo expulsa y lo fuerza a vivir en lugares alejados de los sanos, lo excluye. Y esto hasta el punto de que si un individuo sano se hubiese acercado a un leproso, habría sido severamente castigado y, muchas veces, tratado, a su vez, como un leproso.

Es verdad, la finalidad de esa norma de comportamiento era la de salvar a los sanos, proteger a los justos y, para salvaguardarlos de todo riesgo, marginar el peligro, tratando sin piedad al contagiado. De aquí, que el Sumo Sacerdote Caifás exclamase: ''Conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera'' .

Integración: Jesús revoluciona y sacude fuertemente aquella mentalidad cerrada por el miedo y recluida en los prejuicios. Él, sin embargo, no deroga la Ley de Moisés, sino que la lleva a plenitud declarando, por ejemplo, la ineficacia contraproducente de la ley del talión; declarando que Dios no se complace en la observancia del Sábado que desprecia al hombre y lo condena; o cuando ante la mujer pecadora, no la condena, sino que la salva de la intransigencia de aquellos que estaban ya preparados para lapidarla sin piedad, pretendiendo aplicar la Ley de Moisés. Jesús revoluciona también las conciencias en el Discurso de la montaña abriendo nuevos horizontes para la humanidad y revelando plenamente la lógica de Dios. La lógica del amor que no se basa en el miedo sino en la libertad, en la caridad, en el sano celo y en el deseo salvífico de Dios, Nuestro Salvador, ''que quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad''. ''Misericordia quiero y no sacrificio''.

Jesús, nuevo Moisés, ha querido curar al leproso, ha querido tocar, ha querido reintegrar en la comunidad, sin autolimitarse por los prejuicios; sin adecuarse a la mentalidad dominante de la gente; sin preocuparse para nada del contagio. Jesús responde a la súplica del leproso sin dilación y sin los consabidos aplazamientos para estudiar la situación y todas sus eventuales consecuencias. Para Jesús lo que cuenta, sobre todo, es alcanzar y salvar a los lejanos, curar las heridas de los enfermos, reintegrar a todos en la familia de Dios. Y eso escandaliza a algunos.

Y Jesús no tiene miedo de este tipo de escándalo. Él no piensa en las personas obtusas que se escandalizan incluso de una curación, que se escandalizan de cualquier apertura, a cualquier paso que no entre en sus esquemas mentales o espirituales, a cualquier caricia o ternura que no corresponda a su forma de pensar y a su pureza ritualista. Él ha querido integrar a los marginados, salvar a los que están fuera del campamento.

Son dos lógicas de pensamiento y de fe: el miedo de perder a los salvados y el deseo de salvar a los perdidos. Hoy también nos encontramos en la encrucijada de estas dos lógicas: a veces, la de los doctores de la ley, o sea, alejarse del peligro apartándose de la persona contagiada, y la lógica de Dios que, con su misericordia, abraza y acoge reintegrando y transfigurando el mal en bien, la condena en salvación y la exclusión en anuncio.

Estas dos lógicas recorren toda la historia de la Iglesia: marginar y reintegrar. San Pablo, dando cumplimiento al mandamiento del Señor de llevar el anuncio del Evangelio hasta los extremos confines de la tierra, escandalizó y encontró una fuerte resistencia y una gran hostilidad sobre todo de parte de aquellos que exigían una incondicional observancia de la Ley mosaica, incluso a los paganos convertidos. También san Pedro fue duramente criticado por la comunidad cuando entró en la casa de Cornelio, el centurión pagano.

El camino de la Iglesia, desde el concilio de Jerusalén en adelante, es siempre el camino de Jesús, el de la misericordia y de la integración. Esto no quiere decir menospreciar los peligros o hacer entrar los lobos en el rebaño, sino acoger al hijo pródigo arrepentido; sanar con determinación y valor las heridas del pecado; actuar decididamente y no quedarse mirando de forma pasiva el sufrimiento del mundo. El camino de la Iglesia es el de no condenar a nadie para siempre y difundir la misericordia de Dios a todas las personas que la piden con corazón sincero; el camino de la Iglesia es precisamente el de salir del propio recinto para ir a buscar a los lejanos en las “periferias” esenciales de la existencia; es el de adoptar integralmente la lógica de Dios; el de seguir al Maestro que dice: ''No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan''.

Curando al leproso, Jesús no hace ningún daño al que está sano, es más, lo libra del miedo; no lo expone a un peligro sino que le da un hermano; no desprecia la Ley sino que valora al hombre, para el cual Dios ha inspirado la Ley. En efecto, Jesús libra a los sanos de la tentación del ''hermano mayor'' y del peso de la envidia y de la murmuración de los trabajadores que han soportado el peso de la jornada y el calor.

En consecuencia: la caridad no puede ser neutra, aséptica, indiferente, tibia o imparcial. La caridad contagia, apasiona, arriesga y compromete. Porque la caridad verdadera siempre es inmerecida, incondicional y gratuita . La caridad es creativa en la búsqueda del lenguaje adecuado para comunicar con aquellos que son considerados incurables y, por lo tanto, intocables. Encontrar el lenguaje justo… El contacto es el auténtico lenguaje que transmite, fue el lenguaje afectivo, el que proporcionó la curación al leproso. ¡Cuántas curaciones podemos realizar y transmitir aprendiendo este lenguaje del contacto! Era un leproso y se ha hay convertido en mensajero del amor de Dios. Dice el Evangelio: ''Pero cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho'' .

Queridos nuevos Cardenales, ésta es la lógica de Jesús, éste es el camino de la Iglesia: no sólo acoger y integrar, con valor evangélico, aquellos que llaman a la puerta, sino salir, ir a buscar, sin prejuicios y sin miedos, a los lejanos, manifestándoles gratuitamente aquello que también nosotros hemos recibido gratuitamente. ''Quien dice que permanece en Él debe caminar como Él caminó'' . ¡La disponibilidad total para servir a los demás es nuestro signo distintivo, es nuestro único título de honor!

Pensadlo bien en estos días en los que habéis recibido el título cardenalicio. En esta Eucaristía que nos reúne entorno al altar, invocamos Invoquemos la intercesión de María, Madre de la Iglesia, que sufrió en primera persona la marginación causada por las calumnias y el exilio , para que nos conceda el ser siervos fieles de Dios. Ella, que es la Madre, nos enseñe a no tener miedo de acoger con ternura a los marginados; a no tener miedo de la ternura. Cuántas veces tenemos miedo de la ternura. Que Ella nos enseñe a no tener miedo de la ternura y de la compasión; nos revista de paciencia para acompañarlos en su camino, sin buscar los resultados del éxito mundano; nos muestre a Jesús y nos haga caminar como Él.

Queridos hermanos nuevos Cardenales, mirando a Jesús y a nuestra Madre María, os exhorto a servir a la Iglesia, en modo tal que los cristianos – edificados por nuestro testimonio – no tengan la tentación de estar con Jesús sin querer estar con los marginados, aislándose en una casta que nada tiene de auténticamente eclesial. Os invito a servir a Jesús crucificado en toda persona marginada, por el motivo que sea; a ver al Señor en cada persona excluida que tiene hambre, que tiene sed, que está desnuda; al Señor que está presente también en aquellos que han perdido la fe, o que, alejados, no viven la propia fe, o que se declaran ateos; al Señor que está en la cárcel, que está enfermo, que no tiene trabajo, que es perseguido; al Señor que está en el leproso – de cuerpo o de alma -, que está discriminado. No descubrimos al Señor, si no acogemos auténticamente al marginado. Recordemos siempre la imagen de san Francisco que no tuvo ha tenido miedo de abrazar al leproso y de acoger a aquellos que sufren cualquier tipo de marginación. En realidad, queridos hermanos, sobre el evangelio de los marginados, se juega y se descubre y se revela nuestra credibilidad”.

Ángelus: El bien contagia

Ciudad del Vaticano, 15 febrero 2015 (VIS).-A mediodía, al final de la misa celebrada en la basílica vaticana con los cardenales, el Papa se asomó a la ventana de su estudio en el palacio apostólico para rezar el Ángelus con los fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro.

Francisco retomó el tema tratado en su homilía, la compasión y la misericordia de Cristo ante todo tipo de mal en el cuerpo y en el espíritu, partiendo del pasaje evangélico de la curación del leproso
''La misericordia de Dios -dijo- supera cualquier barrera y la mano de Jesús toca al leproso. Jesús no se coloca a una distancia de seguridad y no actúa por poderes: se expone directamente al contagio de nuestro mal y, precisamente así nuestro mal se convierte en el punto de contacto: Él, Jesús, toma de nosotros nuestra humanidad enferma y nosotros tomamos de Él su humanidad sana y sanadora. Esto ocurre cada vez que recibimos con fe un Sacramento: el Señor Jesús nos “toca” y nos da su gracia. En este caso pensamos especialmente en el Sacramento de la Reconciliación, que nos cura de la lepra del pecado''.

''Una vez más el Evangelio -prosiguió- nos enseña que hace Dios frente a nuestro mal: Dios no viene a “dar una lección” sobre el dolor, ni tampoco a eliminar del mundo el sufrimiento y la muerte; viene, más bien, a cargar sobre sí el peso de nuestra condición humana, a llevarla hasta el fondo, para librarnos de manera radical y definitiva. Cristo combate los males y los sufrimientos del mundo haciéndose cargo de ellos y venciéndolos con la fuerza de la misericordia de Dios''.

A nosotros, hoy, el Evangelio de la curación del leproso nos dice que, si queremos ser ''verdaderos discípulos de Jesús, estamos llamados a convertirnos, unidos a Él, en instrumentos de su amor misericordioso, superando todo tipo de marginación. Para ser “imitadores de Cristo” frente a un pobre o a un enfermo, no debemos tener miedo de mirarlo a los ojos y de acercarnos con ternura y compasión, y de tocarlo y de abrazarlo'', explicó el Papa, diciendo después que a menudo pedía a las personas que ayudaban a los demás que lo hicieran ''mirándolas a los ojos, sin tener miedo de tocarlos'' y que el gesto de ayuda fuera también ''un gesto de comunicación''.

''También nosotros necesitamos que ellos nos acojan -concluyó- Un gesto de ternura, un gesto de compasión'' porque ''Si el mal es contagioso, también lo es el bien. Por lo tanto, es necesario que abunde en nosotros, cada vez más, el bien. Dejémonos contagiar por el bien y ¡contagiemos el bien!''.

Después de rezar el Ángelus, el Santo Padre manifestó su deseo de serenidad y paz a todos los hombres y mujeres de Extremo Oriente y de diversas partes del mundo que se preparan a celebrar el año nuevo lunar. ''Estas festividades -señaló- os brindan la feliz ocasión de redescubrir y de vivir de modo intenso la fraternidad, que es vínculo precioso de la vida familiar y fundamento de la vida social. ¡Que este retorno anual a las raíces de la persona y de la familia ayude a esos pueblos a construir una sociedad donde se tejen relaciones interpersonales orientadas al respeto, a la justicia y a la caridad!''.

Por último, saludó en particular a todas las personas que habían venido a Roma con motivo del consistorio y para acompañar a los nuevos cardenales y dio las gracias a los países que estuvieron presentes en ese evento con sus delegaciones oficiales. Francisco terminó pidiendo a los fieles y peregrinos de la Plaza un aplauso para los nuevos purpurados.

Audiencias

Ciudad del Vaticano, 16 febrero 2015 (VIS).-El Santo Padre ha recibido esta mañana en audiencias separadas:

-Cardenal Gerhard Ludwig Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

-Pynchas Brener, Rabino Jefe emérito de la ''Unión Israelí de Caracas'' y séquito.

Otros Actos Pontificios

Ciudad del Vaticano, 16 febrero 2015 (VIS).-El Santo Padre ha nombrado al obispo Ystinus Harjosusanto, M.S.F., hasta ahora de Tanjung Selor (Indonesia), como arzobispo de Samarinda (superficie 114.810, población 2.774.246, católicos 105.959, sacerdotes 44, religiosos 109) en Indonesia.

sábado, 14 de febrero de 2015

El Papa a los nuevos cardenales: Que el pueblo de Dios vea siempre en nosotros la firme denuncia de la injusticia y el servicio alegre de la verdad


Ciudad del Vaticano, 14 febrero 2015 (VIS).- Esta mañana, a las 11, se ha celebrado en la Basílica Vaticana el Consistorio ordinario público en el que el Santo Padre ha creado 20 nuevos cardenales, a los que ha impuesto la birreta, ha entregado el anillo y ha asignado el título o diaconía.

A la celebración ha asistido también el Papa emérito Benedicto XVI al que el Papa Francisco saludó entrando en la basílica y que también fue saludado en su discurso por el cardenal Dominique Mamberti, Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, el primero entre los nuevos cardenales, que dirigió al Santo Padre, en nombre de todos los neo-purpurados unas palabras de gratitud. ''Entrar a formar parte del Colegio Cardenalicio-dijo- nos inserta de una forma particular en la historia y en la vida de la Iglesia de Roma que -según la hermosa expresión de San Ignacio de Antioquia- preside en la caridad. Estamos invitados, pues, a salir de nosotros mismos, de nuestras costumbres y comodidades, para servir a la mision de esta Iglesia, conscientes de que implica tener un horizonte más amplio''. En el acto no pudo participar el cardenal José de Jesús Pimiento Rodríguez que, a causa de su avanzada edad, no pudo desplazarse a Roma y recibirá la birreta en Colombia.

En la homilía que pronunció ante los nuevos cardenales, el Papa eligió como pauta el himno a la caridad de la primera carta de San Pablo a los Corintios y recordó a los cardenales que la caridad debe presidir siempre su ministerio.

''El cardenalato -dijo- 'ciertamente es una dignidad, pero no una distinción honorífica. Ya el mismo nombre de ''cardenal'', que remite a la palabra latina ''cardo - quicio'', nos lleva a pensar, no en algo accesorio o decorativo, como una condecoración, sino en un perno, un punto de apoyo y un eje esencial para la vida de la comunidad. Sois ''quicios'' y estáis incardinados en la Iglesia de Roma, que ''preside toda la comunidad de la caridad'' .

En la Iglesia, ''toda presidencia proviene de la caridad, se desarrolla en la caridad y tiene como fin la caridad. La Iglesia que está en Roma tiene también en esto un papel ejemplar: al igual que ella preside en la caridad, toda Iglesia particular, en su ámbito, está llamada a presidir en la caridad. Por eso creo que el ''himno a la caridad'', de la primera carta de san Pablo a los Corintios, puede servir de pauta para esta celebración y para vuestro ministerio, especialmente para los que desde este momento entran a formar parte del Colegio Cardenalicio. Será bueno que todos, yo en primer lugar y vosotros conmigo, nos dejemos guiar por las palabras inspiradas del apóstol Pablo, en particular aquellas con las que describe las características de la caridad. Que María nuestra Madre nos ayude en esta escucha. Ella dio al mundo a Aquel que es ''el camino más excelente'': Jesús, caridad encarnada; que nos ayude a acoger esta Palabra y a seguir siempre este camino. Que nos ayude con su actitud humilde y tierna de madre, porque la caridad, don de Dios, crece donde hay humildad y ternura.

''En primer lugar -señaló el Santo Padre- san Pablo nos dice que la caridad es ''magnánima'' y ''benevolente''. Cuanto más crece la responsabilidad en el servicio de la Iglesia, tanto más hay que ensanchar el corazón, dilatarlo según la medida del Corazón de Cristo. La magnanimidad es, en cierto sentido, sinónimo de catolicidad: es saber amar sin límites, pero al mismo tiempo con fidelidad a las situaciones particulares y con gestos concretos. Amar lo que es grande, sin descuidar lo que es pequeño; amar las cosas pequeñas en el horizonte de las grandes, porque ''non coerceri a maximo, contineri tamen a minimo divinum est''. Saber amar con gestos de bondad. La benevolencia es la intención firme y constante de querer el bien, siempre y para todos, incluso para los que no nos aman.

''A continuación, el apóstol dice que la caridad ''no tiene envidia; no presume; no se engríe''. Esto es realmente un milagro de la caridad, porque los seres humanos –todos, y en todas las etapas de la vida– tendemos a la envidia y al orgullo a causa de nuestra naturaleza herida por el pecado. Tampoco las dignidades eclesiásticas están inmunes a esta tentación. Pero precisamente por eso, queridos hermanos, puede resaltar todavía más en nosotros la fuerza divina de la caridad, que transforma el corazón, de modo que ya no eres tú el que vive, sino que Cristo vive en ti. Y Jesús es todo amor''.

''Además, la caridad ''no es mal educada ni egoísta''. ''Estos dos rasgos -subrayó Francisco- revelan que quien vive en la caridad está des-centrado de sí mismo. El que está auto-centrado carece de respeto, y muchas veces ni siquiera lo advierte, porque el ''respeto'' es la capacidad de tener en cuenta al otro, su dignidad, su condición, sus necesidades. El que está auto-centrado busca inevitablemente su propio interés, y cree que esto es normal, casi un deber. Este ''interés'' puede estar cubierto de nobles apariencias, pero en el fondo se trata siempre de ''interés personal''. En cambio, la caridad te des-centra y te pone en el verdadero centro, que es sólo Cristo. Entonces sí, serás una persona respetuosa y preocupada por el bien de los demás''.

''La caridad, dice Pablo, ''no se irrita; no lleva cuentas del mal''. Al pastor que vive en contacto con la gente no le faltan ocasiones para enojarse. Y tal vez entre nosotros, hermanos sacerdotes, que tenemos menos disculpa, el peligro de enojarnos sea mayor. También de esto es la caridad, y sólo ella, la que nos libra. Nos libra del peligro de reaccionar impulsivamente, de decir y hacer cosas que no están bien; y sobre todo nos libra del peligro mortal de la ira acumulada, ''alimentada'' dentro de ti, que te hace llevar cuentas del mal recibido. No. Esto no es aceptable en un hombre de Iglesia. Aunque es posible entender un enfado momentáneo que pasa rápido, no así el rencor. Que Dios nos proteja y libre de ello''.

''La caridad, añade el Apóstol, ''no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad''. El que está llamado al servicio de gobierno en la Iglesia debe tener un fuerte sentido de la justicia, de modo que no acepte ninguna injusticia, ni siquiera la que podría ser beneficiosa para él o para la Iglesia. Al mismo tiempo, ''goza con la verdad'': ¡Qué hermosa es esta expresión! El hombre de Dios es aquel que está fascinado por la verdad y la encuentra plenamente en la Palabra y en la Carne de Jesucristo. Él es la fuente inagotable de nuestra alegría. Que el Pueblo de Dios vea siempre en nosotros la firme denuncia de la injusticia y el servicio alegre de la verdad''.

Por último, la caridad ''disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites''. Aquí hay, en cuatro palabras, todo un programa de vida espiritual y pastoral. El amor de Cristo, derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, nos permite vivir así, ser así: personas capaces de perdonar siempre; de dar siempre confianza, porque estamos llenos de fe en Dios; capaces de infundir siempre esperanza, porque estamos llenos de esperanza en Dios; personas que saben soportar con paciencia toda situación y a todo hermano y hermana, en unión con Jesús, que llevó con amor el peso de todos nuestros pecados''.

''Queridos hermanos,todo esto no viene de nosotros, sino de Dios. Dios es amor y lleva a cabo todo esto si somos dóciles a la acción de su Santo Espíritu -afirmó al final de la homilía- Por tanto, así es como tenemos que ser: incardinados y dóciles. Cuanto más incardinados estamos en la Iglesia que está en Roma, más dóciles tenemos que ser al Espíritu, para que la caridad pueda dar forma y sentido a todo lo que somos y hacemos. Incardinados en la Iglesia que preside en la caridad, dóciles al Espíritu Santo que derrama en nuestros corazones el amor de Dios.''

Terminada su alocución, el Papa ha pronunciado la fórmula de creación de los nuevos cardenales, sus nombres y el orden diaconal o presbiteral al que han sido asignados. Los nuevos cardenales han recitado el Credo y el juramento de fidelidad y obediencia al Papa y a sus sucesores. Seguidamente, han recibido la birreta cardenalicia y el anillo de manos del Papa, que les ha asignado también el título o la diaconía.

Al final del rito el cardenal Angelo Amato S.D.B., Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, se dirigió al Santo Padre para solicitar la inscripción en el Libro de los Santos de tres beatas. La primera, Jeanne-Emilie de Villeneuve nacida en Francia en 1811, Fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción de Castres para la educación de las niñas y muchachas pobres, para los enfermos y las misiones en tierras lejanas. Falleció en 1854 y fue beatificada por Benedicto XVI en 2009. La segunda, Marie-Alphonsine Danil Ghattas ( en el siglo Maryam Sultanah), nacida en Jerusalén en 1843 que desarrolló un intenso apostolado en favor de las jóvenes y las madres cristianas, y fundadora de la Congregación de las Hermanas del Santísimo Rosario de Jerusalén.Falleció en 1927 y fue beatificada por Benedicto XVI en 2009. Por último María de Jesús Crucificado (en el siglo Maryam Baouardy),nacida en Abellín, cerca de Nazareth en 1846, religiosa profesa de la Orden de las Carmelitas Descalzas, fue enviada para la fundación de los nuevos Carmelos a la India y más tarde a Belén donde murió en 1878. Fue beatificada por Juan Pablo II en 1983.


En el curso del Consistorio, el Papa decretó que las tres, junto con la beata Maria Cristina de la Inmaculada Concepción (en el siglo Adelaide Brando), italiana (1856-1906) Fundadora de la Congregación de las Hermanas Víctimas Expiadoras de Jesús Sacramentado, cuya canonización se decidió en el consistorio del 20 de octubre de 2014, sean canonizadas el domingo, 17 de mayo de 2015.

Títulos y Diaconías de los nuevos cardenales


Ciudad del Vaticano, 14 de febrero 2015 (VIS). Publicamos a continuación la lista del Título de o la Diaconía asignados por el Santo Padre Francisco a cada uno de los nuevos cardenales en el momento de la creación en el consistorio ordinario público de esta mañana:

Cardenal Dominique Mamberti, Diaconia del Espíritu Santo en Sassia.

Cardenal Manuel José Macário do Nascimento Clemente, Título de San Antonio en Campo Marzio.

Cardenal Berhaneyesus Demerew Souraphiel, C.M Título de San Romano Mártir

Cardenal John Atcherley Dew Título de San Hipólito.

Cardenal Edoardo Menichelli Título de los Sagrados Corazones de Jesús y María en Tor Fiorenza.

Cardenal Pierre Nguyên Văn Nhon Título de Santo Tomás Apóstol.

Cardenal Alberto Suárez Inda Título de San Policarpo.

Cardenal Charles Maung Bo, S.D.B. Título de San Ireneo en Centocelle.

Cardenal Francis Xavier Kriengsak Kovithavanij Título de Santa Maria Dolorosa.

Cardenal Francesco Montenegro Título de los Santos Andrés y Gregorio en el Monte Celio.

Cardenal Daniel Fernando Sturla Berhouet, S.D.B. Título de Santa Gala.

Cardenal Ricardo Blázquez Pérez Título de Santa Maria en Vallicella.

Cardenal José Luis Lacunza Maestrojuán, O.A.R. Título de San José de Cupertino.

Cardenal Arlindo Gomes Furtado Título de San Timoteo.

Cardenal Soane Patita Paini Mafi Título de Santa Paola Romana.

Cardenal José de Jesús Pimiento Rodríguez Título de San Juan Crisostomo en Monte Sacro Alto.

Cardenal Luigi De Magistris Diaconia Santiísimos Nombres de Jesús y Maria en Via Lata.

Cardenal Karl-Josef Rauber Diaconia de San Antonio de Padua en la Circunvalación Appia.

Cardenal Luis Héctor Villalba Título de San Jerónimo Corviale.


Cardenal Júlio Duarte Langa Título de San Gabriel de la Dolorosa 

Toma de posesión cardenalicia


Ciudad del Vaticano, 14 febrero 2015 (VIS).-La Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice comunica que el cardenal Luigi De Magistris, Pro-penitenciario Mayor emérito tomará posesión de la Diaconía de los Santísimos Nombres de Jesús y María en Via Lata (Via del Corso, 45), el próximo martes 17 de febrero a las 17,00.

viernes, 13 de febrero de 2015

Consistorio Extraordinario: La reforma reforzará la credibilidad de la Iglesia


Ciudad del Vaticano, 13 de febrero de 2015 (Vis).- El Consistorio Extraordinario del Colegio Cardenalicio con el Papa Francisco no ha dado por terminada su tarea esta mañana como estaba previsto. Los trabajos continuarán por la tarde con la audición del cardenal Sean O'Malley que informará a los purpurados sobre la labor de la Comisión para la Protección de los Menores de la que es presidente, según informó el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi S.I.

Ayer jueves, la reunión prosiguió, en una atmósfera serena y constructiva, con la intervención de otros 28 cardenales que abordaron desde diversas perspectivas el tema de la reforma de la Curia, centrándose en la relación entre la Curia y las iglesias locales, y subrayando la importancia de servir mejor a la Iglesia en el mundo. Se habló de descentralización y una palabra recurrente fue ''subsidiaridad''. También se invitó a la reflexión acerca de que es lo que se puede hacer mejor y dónde, es decir, en que casos es más útil la acción de los dicasterios romanos y en que otros lo es la de las diócesis y las conferencias episcopales.

Otras intervenciones estuvieron dedicadas a la utilidad e importancia del servicio central de la Santa Sede, a la luz de la experiencia de varios países en que la Iglesia, siendo débil y pudiendo estar sometida a presiones, se siente más sostenida gracias a la labor del Vaticano.

La coordinación dentro de la Curia se abordó con un enfoque no meramente funcional, sino en la óptica del sentido de comunión entre los diversos dicasterios, de comunicación que crea unión en la misión común, En concreto se habló de las comisiones interdicasteriales como instrumentos para conseguir ese objetivo y se insistió en dar continuidad a ese tipo de coordinación.

Por cuanto respecta a las relaciones internacionales de la Santa Sede se puso el acento en la competencia de la Secretaría de Estado en su relación con las organizaciones y organismos internacionales como garantía de cohesión y toma común de decisiones. Pero eso no significa que la Secretaría de Estado actúe sola, al contrario, ha de involucrar a los dicasterios con competencias específicas en ese ámbito, siempre con una unidad de conducción.

La simplificación es un criterio compartido. Hubo diversas consideraciones acerca de la calificación de las personas que trabajan en la Curia, tanto desde el punto de vista de la competencia profesional como del espíritu eclesial y la dedicación. Se hizo hincapié en la necesidad de que procedan de diversas partes del mundo y de la Iglesia para reflejar mejor su universalidad. En este ámbito se habló del papel de los laicos y, en particular de las mujeres en la asunción de puestos de responsabilidad en la Curia Romana.

Algunos cardenales se centraron en los elementos positivos de la Constitución Apostólica Pastor Bonus que no deberían perderse; por ello las tareas de reforma tendrían que tener una determinada continuidad con ese documento, sobre todo desde el punto de vista eclesiológico.

Se registró también un amplio consenso acerca de una implementación gradual de la reforma, en vez de esperar a que el proceso finalice por completo.

La reunión de esta mañana, en que los presentes eran 164 , se centró en gran parte en una vasta relación con cuatro intervenciones, sobre temas económicos. La introducción corrió a cargo del cardenal George Pell, Prefecto de la Secretaría de Economía y a continuación tomó la palabra Joseph F.X. Zahra, Presidente de la Comisión referente sobre la estructura económica y administrativa (COSEA) que refirió sobre el estudio que efectuó el año pasado esa comisión sobre los problemas organizativos de la Santa Sede e informó sobre la actividad desempeñada por la misma. Era la primera vez que el Consejo Cardenalicio, dada la nutrida presencia de purpurados, recibía una información tan detallada. Después tomó la palabra el cardenal Reinhard Marx para explicar la composición, la tarea, la actividad y las competencias del Consejo de Economía.

Posteriormente intervino de nuevo el cardenal Pell que notificó acerca de la actividad reciente de la Secretaría, centrada en los balances del año que acaba de comenzar. Por último Jean-Baptiste de Franssu, Presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR) habló de la situación de dicho ente.

Finalizadas las intervenciones los cardenales plantearon algunas preguntas a los oradores. Además de pedir algunos detalles más específicos, los purpurados manifestaron su aprecio por la labor de reorganización y su certeza de que se está hablando de una reforma convincente que insiste en la transparencia, la integridad y la competencia. También se apreció la celeridad con que se ha puesto en marcha dado que ya hay organismos que trabajan siguiendo las nuevas directrices. La reforma, se afirmó, refuerza la credibilidad de la iglesia.


Hubo también otras preguntas más tecnicas, sobre las competencias de varios organismos y la relación entre la Santa Sede y el Estado de la Ciudad del Vaticano.

La fraternidad al centro de los eventos organizados por el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso en India


Ciudad del Vaticano, 13 febrero 2015 (VIS).-El Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso junto con la Conferencia Episcopal de la India han organizado una serie de eventos en ese país en los que también participa el arzobispo Salvatore Pennacchio nuncio apostóliico en India.

Dos representantes del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, los reverendos Indunil Kodithuwakku y Michael Santiago, respectivamente Subsecretario y Oficial para Asia de ese dicasterio se han desplazado a India para asistir en Bodh Gaya al Quinto Coloquio budista-cristiano, dedicado al tema: ''Budistas y cristianos fomentan juntos la fraternidad'', que conluye hoy, 13 de febrero y se ha articulado en los siguientes argumentos: ''Pertenecemos a una sola familia humana"; "De una cultura de la diversidad a una cultura de la solidaridad"; "Fraternidad, un requisito previo para la superación de los males sociales"; "La fraternidad enjuga las lágrimas"; Fomentar juntos la fraternidad: el camino a seguir", que se han abordado tanto desde el punto de vista cristiano como budista. Los participantes procedían de Sri Lanka, Tailandia, Corea, Japón, Myanmar, Mongolia, Taiwán e India. Al final del evento está previsto un mensaje.

De 14 al 17 febrero los representantes del dicasterio viajarán a Varanasi para celebrar los 50 años desde la promulgación de la Declaración conciliar Nostra Aetate (28 de octubre 1965) y se reunirán con las comunidades jainistas, musulmanas, budistas, sijs e hindúes, para debatir del argumento: ''Celebrar la Diversidad de las Religiones para fomentar un mundo de paz y amor''.


El 15 de febrero, en el Campus de la Catedral de Santa María de Varanasi los miembros de diversas religiones, entre las cuales varias comunidades cristianas participarán en una jornadaa de oración. El acto está organizado por el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, la Conferencia Episcopal de India y la diócesis de Varanasi y contará con la intervención del nuncio apostólico en India.  

Aviso


Ciudad del Vaticano, 13 febrero 2015 (VIS).-Informamos a nuestros lectores de que mañana sábado 14 de febrero, con motivo del Consistorio Ordinario público para la creación de nuevos cardenales, el Vatican Information Service transmitirá su boletín habitual. 
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