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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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lunes, 15 de diciembre de 2014

El Papa visita la parroquia romana de San José en el Aurelio

Ciudad del Vaticano, 14 de diciembre 2014 (VIS).- El Papa Francisco fue esta tarde a la parroquia romana de San José en el Aurelio, en el barrio popular de Primavalle. Antes de celebrar la Eucaristía, Francisco encontró a varios grupos de personas y mantuvo con todos ellos una conversación a la enseña de la cordialidad.

En primer lugar, el Papa habló con los niños que se preparan para la Primera Comunión y les contó cómo había sido la suya, el 8 de octubre de 1944. ''Me acuerdo como si fuera hoy -dijo-... Me preparó durante un año una monja muy buena ... y dos catequistas...En aquellos tiempos antes de la Misa no se podía tomar ni siquiera agua, ni siquiera una gota de agua... Fue Pío XII el que nos salvó de esta dictadura... ¡Que bien!...Después entrábamos todos con las manos juntas en la iglesia cantando... Y después por la tarde volvimos a la Iglesia para la Confirmación, el mismo día. No me olvido nunca.. Y vosotros que haréis la Primera Comunión, acordaos siempre de ese día; de la primera vez que Jesús vino a nosotros. El viene, se hace uno como nosotros, se hace nuestro alimento, nos nutre para darnos fuerza... No os olvidéis nunca de esa fecha y cada año, en el aniversario, id a confesaros y a comulgar. ¿De acuerdo?''.

Después fue el turno de las familias rom que frecuentan la parroquia a los que Francisco deseó que siempre hubiera paz en sus familias ''y trabajo y alegría. La alegría de Jesús, la paz de Jesús, y así salir adelante. No perdáis la esperanza en los momentos difíciles -les animó- porque la esperanza no defrauda: nos la da el Señor. Y el Señor antes o después nos espera, siempre''.

Los enfermos fueron también protagonistas del encuentro con el Santo Padre a quienes dio las gracias por su testimonio de paciencia, de amor de Dios y de esperanza en el Señor. ''Hace mucho bien a la Iglesia- afirmó- Vosotros regáis constantemente la Iglesia con vuestra vida, con vuestros sufrimientos y con vuestra paciencia. Gracias, de verdad. La Iglesia sin enfermos no saldría adelante. Sois la fuerza en la Iglesia, fuerza verdadera.

Por último vio a los niños recién bautizados y a sus padres. ''Un niño dice siempre una palabra de esperanza con su ser...Es una semilla de futuro...Y vosotros, padres, decid a Dios: ''Custodia a mi niño, a mi niña para el futuro. En el niño, en la niña. Están nuestras esperanzas. Nosotros les damos una antorcha de fe, de vida y ellos se la pasarán a sus hijos, a sus nietos.. Así es la vida... Y con el Bautismo, vosotros les habéis dado la fe mediante el sacramento y ellos harán lo mismo con sus hijos...Así se transmite la fe desde el tiempo de Jesús hasta hoy; como una cadena que pasa a través de los padres... Es una gran responsabilidad. No os olvidéis nunca del día de vuestro bautismo''.

Al final, después de revelar que fue bautizado un 25 de diciembre, justo ocho días después de haber nacido, como era la costumbre en aquellos años, Francisco pidió a todos que rezasen por él porque le hacía mucha falta y añadió: ''Quiero deciros algo: Los niños lloran, hacen ruido, van de un sitio a otro... Y a mi me da mucha rabia cuando en la iglesia un niño llora y la gente quiere que salga. ¡No!. Es el mejor sermón. El llanto de un niño es la voz de Dios. ¡Nunca, nunca, hay que echarlos de la Iglesia!''.

Acabados el encuentro con los parroquianos, el Papa confesó a varias personas y a continuación celebró la santa misa. En su homilía, mencionó que ''la Iglesia en este domingo, anticipa la alegría de la Navidad, y por esto se llama domingo de la alegría. ''La alegría de la Navidad es una alegría especial que no es sólo para el día de Navidad, es para toda la vida del cristiano -dijo-. Es una alegría serena, tranquila, una alegría que acompaña siempre al cristiano. Incluso en los momentos difíciles, de dificultad, esta alegría se convierte en paz. El cristiano no pierde nunca la paz, cuando es un verdadero cristiano, incluso en los sufrimientos. Esa paz es un don del Señor''.

Francisco recordó que la alegría cristiana la encontramos en la oración y al dar gracias a Dios y habló de todas aquellas personas que no saben dar gracias a Dios y buscan siempre algo por lo qué quejarse. ''Un cristiano -dijo- no puede vivir así, siempre quejándose... ningún santo o santa ha tenido la cara fúnebre. Los santos tienen siempre el rostro de la alegría. O al menos, en los momentos de sufrimiento, el rostro de la paz''. De esta manera, el Pontífice ha explicado que para obtener dicha alegría cristiana -que no es la alegría del consumismo del 24 de diciembre- primero hay que rezar y luego dar gracias, pero que existe otra dimensión que ayuda a tenerla, y es llevar a los demás la ''feliz noticia''. ''Ir hasta los otros, hasta los necesitados, tanto materialmente como espiritual. Hay mucha gente que sufre angustiada por problemas familiares. Llevadles la paz, la unción de Jesús, el aceite de Jesús que hace tanto bien y consuela el alma''.


Ángelus: Redescubrir la alegría real de Jesucristo

Ciudad del Vaticano, 14 de diciembre 2014 (VIS).- Hoy, tercer domingo de Adviento, conocido como ''domingo de la alegría'' (gaudete) el Papa Francisco se asomó a la ventana de su estudio para rezar el Ángelus con los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro entre los que se encontraban numerosos niños que habían traído las figuritas de Jesús para ponerlas en el Belén después de que el Papa la bendijese.

Francisco recordó que después de la vigilancia espiritual el Adviento invita a otra actitud para preparar el camino a Jesús: la alegría. ''El corazón del hombre -dijo- desea la alegría. Todos deseamos la alegría, cada familia, cada pueblo aspira a la felicidad. ¿Pero cuál es la alegría que el cristiano está llamado a vivir, está llamado a testimoniar? Es la que viene de la cercanía de Dios, de su presencia en nuestra vida. Desde que Jesús entró en la historia, con su nacimiento en Belén, la humanidad recibió el germen del Reino de Dios, como un terreno que recibe la semilla, promesa de la futura cosecha. ¡Ya no hace falta buscar en otro lugar! Jesús vino a traer la alegría a todos y para siempre. No se trata de una alegría solamente esperada o postergada al Paraíso: aquí en la tierra estamos tristes pero en el Paraíso seremos dichosos. ¡No, no! Es una alegría real y que se puede sentir ya desde ahora, porque Jesús mismo es nuestra alegría, y nuestra casa con Jesús es alegre''.

Todos nosotros, los bautizados, los hijos de la Iglesia, estamos llamados a ''acoger siempre nuevamente la presencia de Dios en medio de nosotros y a ayudar a los demás a descubrirla, o a redescubrirla en el caso de que la hubieran olvidado. Se trata de una misión bellísima, parecida a la de Juan Bautista: orientar la gente hacia Cristo - ¡no hacia nosotros mismos! – porque es Él la meta hacia la que tiende el corazón del ser humano cuando busca la alegría y la felicidad''.

San Pablo, en la liturgia de hoy, indica las condiciones para ser misioneros de la alegría: orar con perseverancia, dar siempre gracias a Dios, secundar su Espíritu, buscar el bien y evitar el mal. ''Si nuestro estilo de vida será así -aseveró el Papa- la Buena Nueva podrá entrar en tantas casas y ayudar a las personas y a las familias a redescubrir que en Jesús está la salvación. En Él es posible encontrar la paz interior y la fuerza para afrontar cada día las diversas situaciones de la vida, también aquellas más pesadas y difíciles. Nunca se ha oído hablar de un santo triste o de una santa con cara de funeral. Sería un contrasentido. El cristiano es una persona con el corazón lleno de paz porque sabe poner su alegría en el Señor también cuando atraviesa los momentos difíciles de la vida. Tener fe no significa no tener momentos difíciles, sino tener la fuerza de afrontarlos sabiendo que no estamos solos. Esta es la paz que Dios da a sus hijos''.


El Papa regala un libro de oraciones para rezar todos los días

Ciudad del Vaticano, 14 de diciembre 2014 (VIS).-Después de rezar el Ángelus, Francisco saludó a todos los presentes en la Plaza de San Pedro, familias, grupos parroquiales,asociaciones y, en especial a los fieles polacos haciendo extensivo su saludo a toda Polonia donde hoy se enciende la “vela de Navidad” y se reafirma el compromiso de solidaridad, sobre todo en el “Año de la Cáritas” que celebra esa nación.

Después se dirigió a los niños que esperaban que bendijese las figuritas del Belén, agradeciéndoles su presencia y también la alegría que habían manifestado en la Plaza, donde campeaba una pancarta con la frase: ''Con Jesús la alegría está en casa''. El Papa les deseó Feliz Navidad pidiéndoles también que cuando volvieran a casa y rezasen ante el Nacimiento se acordaran de rezar por él, como Francisco lo hace por ellos.

''La oración es el respiro del alma -señaló- es importante encontrar momentos en la jornada para abrir el corazón a Dios, también con las oraciones, sencillas y breves, del pueblo cristiano. Por eso , hoy he pensado en hacer un regalo a todos los que están aquí, en la Plaza, una sorpresa, un regalo. Os voy a dar un libro de bolsillo que reúne algunas oraciones, para los varios momentos de la jornada y las diversas situaciones de la vida. Algunos voluntarios los distribuirán. Tomad uno cada uno y llevadlo siempre con vosotros como ayuda para vivir toda la jornada con Dios. Y para no olvidarnos del mensaje tan bonito, de la pancarta, vamos a decirlo todos juntos: “Con Jesús, la alegría está en casa”. Otra vez: “con Jesús, la alegría está en casa''.

El libro que regaló el Papa, contiene salmos, el Magnificat, invocaciones a María, el Gloria, la oración al Ángel de la Guarda, plegarias para rezar a lo largo del día y en la bendición de la mesa, en la confesión y por intenciones particulares. Está publicado, en italiano, por la Librería Editorial Vaticana

Audiencia a Matteo Renzi: Preocupación común por el persistir de las dificultades económicas y sociales

Ciudad del Vaticano, 13 de diciembre (VIS).- El Santo Padre recibió esta mañana en audiencia en el Palacio Apostólico al Presidente del Consejo de Ministros Italiano, Matteo Renzi que posteriormente se entrevistó con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, a quien acompañaba el arzobispo Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados.

Las conversaciones se llevaron a cabo en un ambiente tranquilo y cordial. La atención se centró, entre otras cosas, en el contexto actual marcado por las persistentes dificultades económicas y sociales, que repercuten negativamente sobre todo en el empleo juvenil. Además, se acordó sobre la importancia de la educación para el futuro de las nuevas generaciones.

Se consideraron, a continuación, algunos temas de política internacional, compartiendo, sobre todo, la grave preocupación por el progresivo empeoramiento de los conflictos en el Medio Oriente.

Con referencia al semestre de la Presidencia italiana de la Unión Europea, se reiteró la importancia de los temas abordados por el Santo Padre en su reciente discurso ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo. Son esenciales para el desarrollo armónico de los pueblos europeos.

Finalmente, ambas Partes renovaron el compromiso de continuar la cooperación mutua para resolver algunos problemas de carácter bilateral.

Santa Lucía, patrona de los ciegos, nos enseña el secreto de la verdadera felicidad

Ciudad del Vaticano, 13 de diciembre 2014 (VIS).-''Vuestra asociación no es confesional y sin embargo habéis querido que nuestro encuentro fuera exactamente hoy, confirmando que para vosotros la tradición conserva un cierto significado'' dijo el Papa al recibir en audiencia a los miembros del Consejo Nacional de la Unión Italiana de Ciegos y personas con discapacidad visual en ocasión de la fiesta de Santa Lucia. Francisco habló de los valores que la figura de Lucía sugiere, citando en primer lugar el coraje. ''Todos necesitamos valentía para enfrentar las pruebas de la vida. En particular, las personas ciegas o con discapacidad visual que no deben rendirse, ni tener una actitud victimista, sino al contrario, abrirse a la realidad, a los demás, a la sociedad''.

''Otro valor de la santa -continuó- es el hecho de que no estaba sola, sino que era parte de una comunidad, era un miembro de un cuerpo del cual Cristo es la cabeza, la piedra de un edificio del cual Cristo es el fundamento... Una asociación no es una suma de individuos, es mucho más... Hacer grupo, ser solidario, encontrarse, compartir experiencias, aunar recursos ... todo esto es parte del patrimonio civil de un pueblo. Y a menudo las personas que viven con discapacidades o desventajas pueden decir todos, con su experiencia, que no somos "mónadas", no estamos hechos para estar aislados, sino para relacionarnos, para complementarnos, ayudarnos, estar unidos y apoyarnos los unos a los otros''.

''Finalmente, Lucía nos dice que la vida se hizo para entregarla. Ella lo vivió en la forma extrema del martirio, pero el valor de la entrega de sí misma es universal: es el secreto de la verdadera felicidad. El ser humano no se realiza plenamente en el tener o incluso en el hacer; se realiza en en el amar, en el dar. Y esto se puede entender como el secreto del nombre de Lucía: una persona es "luminosa" en la medida en que es un regalo para los demás. ¡Y cada persona, en realidad es un regalo precioso!''.

El Papa, antes de concluir, recordó que vivir hoy en día según estos valores puede comportar también incomprensión y cansancio al ir contracorriente. Pero es necesario luchar con el ejemplo y la intercesión de la santa, y animó a los presentes a seguir trabajando unidos con coraje.

Francisco da las gracias a la fundación Notre-Dame des Sans-Abri por su labor con las personas sin hogar

Ciudad del Vaticano, 13 diciembre 2014 (VIS).-¡Notre-Dame des Sans-Abri¡(Nuestra Señora de los Sin Techo) ¡Qué hermoso nombre! La Madre de Jesús, que da cobijo a sus hijos''- ha dicho el Papa Francisco recibiendo esta mañana al Foyer de Notre Dame des Sans-Abril la asociación fundada en 1952 en Lyon por Gabriel Rosset para socorrer a los miles de hombres, mujeres y niños que entonces vivían bajo los puentes, en barracas insalubres o hacinados en habitaciones.

''Quiero que sepáis- prosiguió el Papa- que aprecio vuestro compromiso con los pobres, con las personas que la sociedad rechaza, que no tienen ni techo ni comida, sin trabajo y por tanto sin dignidad. Vuestro fundador escuchó el grito de los pobres; se sorprendió al ver el sufrimiento de los demás, y respondió con generosidad. Este grito no es otro que el grito del mismo Cristo que sufre. Tocáis las heridas de las personas que servís y las curáis y al mismo tiempo, esas personas os ofrecen una enseñanza muy profunda, porque a través de ellas encontráis a Jesús. Los pobres nos evangelizan siempre, misteriosamente nos comunican la sabiduría de Dios. El mundo actual necesita urgentemente este testimonio de la misericordia divina. En una época en que a menudo cuando una persona ya no rinde se la rechaza como inútil, Dios, al contrario, siempre reconoce en ella la dignidad y la nobleza de un hijo amado que tiene un lugar especial en su corazón. El pobre es el preferido del Señor, está en el centro del Evangelio''.

''Os doy las gracias -reiteró- por vuestro testimonio de misericordia hecho de acciones concretas, de gestos sencillos y calurosos con los que aliviáis la miseria de las personas, dándoles también una esperanza nueva y devolviéndoles la dignidad. No hay medio más hermoso para anunciar al mundo la alegría del Evangelio. La opción por los últimos, por los que la sociedad rechaza y deja de lado es un signo que podemos dar siempre, un signo que rinde testimonio eficaz de Cristo crucificado y resucitado''.

Por último, Francisco invitó a los miembros de la fundación a permanecer fieles a su nombre recordándoles la dimensión mariana de su obra. ''El corazón de María -acabó- está lleno de compasión por todos los hombres, sobre todo por los más pobres y desventajados, los que más necesidades pasan, y su ternura materna, junto con la de la Iglesia se manifiesta a través de vosotros.''


El Papa pide a la Virgen de Guadalupe que el futuro de América Latina sea forjado por los pobres

Ciudad del Vaticano, 13 diciembre 2014 (VIS).-Ayer tarde en la solemnidad litúrgica de la Bienaventurada Virgen María de Guadalupe, Patrona de América Latina, el Santo Padre celebró la misa en la basílica vaticana. La celebración fue acompañada por los cantos de la Misa Criolla, del compositor argentino Ariel Ramírez. Publicamos amplios extractos de la homilía pronunciada por el Pontífice.

''Son los pueblos y naciones de nuestra Patria Grande latinoamericana los que hoy conmemoran con gratitud y alegría la festividad de su ''patrona'', Nuestra Señora de Guadalupe, cuya devoción se extiende desde Alaska a la Patagonia. En esta festividad de Nuestra Señora de Guadalupe, ...cantamos con Ella su ''magnificat''; y le confiaremos confiamos la vida de nuestros pueblos y la misión continental de la Iglesia. Cuando se apareció a San Juan Diego en el Tepeyac... dio lugar a una nueva visitación. Corrió premurosa a abrazar también a los nuevos pueblos americanos, en dramática gestación. Fue como una ''gran señal aparecida en el cielo …que asume en sí la simbología cultural y religiosa de los pueblos originarios indígenas, y anuncia y dona a su Hijo a todos esos otros los nuevos pueblos de mestizaje desgarrado... La más perfecta discípula del Señor se convirtió en la ''gran misionera que trajo el Evangelio a nuestra América''... El Hijo de María Santísima, Inmaculada encinta, se revela así desde los orígenes de la historia de los nuevos pueblos como ''el verdaderísimo Dios por quien se vive''.

''La Santa Madre de Dios visitó a estos pueblos y quiso quedarse con ellos... Por su intercesión, la fe cristiana fue convirtiéndose en el más rico tesoro del alma de los pueblos americanos, cuya perla preciosa es Jesucristo: un patrimonio que se transmite y manifiesta hasta hoy en el bautismo de multitudes de personas, en la fe, esperanza y caridad de muchos, en la preciosidad de la piedad popular y también en ese ethos americano que se muestra en la conciencia de dignidad de la persona humana, en la pasión por la justicia, en la solidaridad con los más pobres y sufrientes, en la esperanza a veces contra toda esperanza''.

''De ahí que nosotros, hoy aquí, podemos continuar alabando a Dios por las maravillas que ha obrado en la vida de los pueblos latinoamericanos... En las maravillas que ha realizado el Señor en María, Ella reconoce el estilo y el modo de actuar de su Hijo en la historia de la salvación. Trastocando los juicios mundanos, destruyendo los ídolos del poder, de la riqueza, del éxito a todo precio, denunciando la autosuficiencia, la soberbia y los mesianismos secularizados que alejan de Dios, el cántico mariano confiesa que Dios se complace en subvertir las ideologías y jerarquías mundanas. Enaltece a los humildes, viene en auxilio de los pobres y pequeños, colma de bienes, bendiciones y esperanzas a los que confían en su misericordia de generación en generación, mientras derriba de sus tronos a los ricos, potentes y dominadores. El ''Magnificat'' asì nos introduce en las ''bienaventuranzas'', síntesis y ley primordial del mensaje evangélico. A su luz, hoy, nos sentimos movidos a pedir una gracia. La gracia tan cristiana de que el futuro de América Latina sea forjado por los pobres y los que sufren, por los humildes, por los que tienen hambre y sed de justicia, por los compasivos, por los de corazón limpio, por los que trabajan por la paz, por los perseguidos a causa del nombre de Cristo, ''porque de ellos es el Reino de los cielos'' Sea la gracia de ser forjados por ellos a los cuales, hoy día, el sistema idolátrico de la cultura del descarte los relega a la categoría de esclavos, de objetos de aprovechamiento o simplemente desperdicio''.

''Y hacemos esta petición porque América Latina es el ''¡continente de la esperanza''!, porque de ella se esperan nuevos modelos de desarrollo que conjuguen tradición cristiana y progreso civil, justicia y equidad con reconciliación, desarrollo científico y tecnológico con sabiduría humana, sufrimiento fecundo con alegría esperanzadora. Sólo es posible custodiar esa esperanza con grandes dosis de verdad y amor, fundamentos de toda la realidad, motores revolucionarios de auténtica vida nueva''.

''Ponemos estas realidades y estos deseos en la mesa del altar, como ofrenda agradable a Dios.... El es el único Señor, el ''libertador'' de todas nuestras esclavitudes y miserias derivadas del pecado. Él es la piedra angular de la historia y fue el gran descartado. Suplicamos a la Santísima Virgen María, en su advocación guadalupana –a la Madre de Dios, a la Reina, a la y Señora mía, a mi jovencita, a mi pequeña, como la llamó san San Juan Diego, y con todos los apelativos cariñosos con los que se dirigen a Ella en la piedad popular–, le suplicamos que continúe acompañando, auxiliando y protegiendo a nuestros pueblos. Y que conduzca de la mano a todos los hijos que peregrinan en estas tierras al encuentro de su Hijo, Jesucristo, Nuestro Señor, presente en la Iglesia, en su sacramentalidad, y especialmente en la Eucaristía, presente en el tesoro de su Palabra y enseñanzas, presente en el santo pueblo fiel de Dios, presente en los que sufren y en los humildes de corazón. Y si este programa tan audaz nos asusta o la pusilanimidad mundana nos amenaza que Ella nos vuelva a hablar al corazón y nos haga sentir su voz de madre, de madrecita, de madraza, ¿por qué tenés miedo, acaso no estoy yo aquí que soy tu madre?'' .

''El primer sermón ecuménico lo escuché de mi abuela ante vosotras'', dice el Papa al Ejército de Salvación

Ciudad del Vaticano, 13 diciembre 2014 (VIS).-El Papa Francisco recibió el pasado viernes en audiencia a un grupo de dirigentes del Ejército de la Salvación que conoce bien ''por su misión de evangelización y voluntariado''.

''Vuestra visita -observó- es uno de los buenos frutos de los contactos más frecuentes y provechosos que se han desarrollado en los últimos años entre el Ejército de la Salvación y el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos; contactos entre los cuales hay que recordar una serie de conversaciones teológicas encaminadas a promover un mejor conocimiento recíproco, el respeto mutuo y una colaboración regular...Espero de todo corazón que los católicos y los salvacionistas sigan dando testimonio común de Cristo y del Evangelio en un mundo que necesita tanto experimentar la misericordia divina. Católicos y salvacionistas, junto con otros cristianos, reconocen que los necesitados ocupan un lugar especial en el corazón de Dios, hasta el punto de que el Señor Jesucristo se hizo pobre por nosotros. En consecuencia, se encuentran frecuentemente en las mismas periferias humanas y mi viva esperanza es que la fe común en nuestro Salvador Jesucristo, el único mediador entre Dios y el ser humano, se convierta cada vez más en un fundamento sólido de amistad y de colaboración entre nosotros''.

''Rezo para que en el mundo de hoy todos los discípulos de Cristo -dijo- ofrezcan su aportación con la misma convicción y el mismo dinamismo que el Ejército de la Salvación demuestra en su servicio, apreciado y devoto. Las diferencias entre católicos y salvacionistas sobre cuestiones teológicas y eclesiológicas no deben obstaculizar el testimonio de nuestro amor compartido por Dios y por el prójimo, un amor capaz de inspirar enérgicos esfuerzos en el compromiso de restaurar la dignidad de los que viven al margen de la sociedad.

El Papa concluyó contando una anécdota de cuando a los 4 años -era 1940- paseaba con su abuela por la calle en Buenos Aires. ''En aquella época la idea era que todos los protestante iban al infierno... Por la otra acera venían dos mujeres del Ejército de la Salvación con el sombrero... Me acuerdo, como si fuera hoy, de lo que dije a mi abuela: ''¿Quienes son esas, monjas, religiosas?''. Y mi abuela me contestó: ''No, son protestantes; pero buenas''. Y de esa forma mi abuela, gracias a vuestro buen testimonio, me abrió la puerta del ecumenismo. El primer sermón ecuménico que escuché fue delante de vosotros. Gracias''.

El cardenal Turkson viaja a Sierra Leona y Liberia para llevar la solidaridad de la Iglesia a dos de los países más afectados por el virus ébola

Ciudad del Vaticano, 15 diciembre 2014 (VIS).-El cardenal Peter Turkson, Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz viajará el 16 de diciembre a Sierra Leona y se desplazará posteriormente a Liberia, dos de los tres países más afectados por el virus ébola. En total, la Organización Mundial de la Salud (OMS), confirma unos 18.000 casos probables o sospechosos y más de 6.500 defunciones debidas a esa enfermedad. El purpurado quiere llevar ''un mensaje de solidaridad y esperanza para la Iglesia, para los agentes sanitarios y para la población''.

El cardenal Turkson estará acompañado por el monseñor Robert J. Vitillo, consultor especial de salud de Caritas Internationalis. ''La Iglesia, comprendida la Caritas, las congregaciones religiosas y los otros organismos de inspiración católica, han estado en ''primera línea'' para ofrecer una respuesta al ébola'', ha afirmado Vitillo. ''Además de ofrecer asistencia sanitaria para otras enfermedades y establecer severos procedimientos de control de las infecciones y áreas de screening, la Iglesia, para prevenir la transmisión del virus en ámbito sanitario, ha movilizado la respuesta y la formación de la comunidad con el fin de involucrar al clero y a los grupos parroquiales locales para que redoblen sus esfuerzos con el fin de detener la difusión de este virus letal''.

''En diversas ocasiones - concluye el Presidente de Justicia y Paz- el Santo Padre ha manifestado su profunda preocupación por las personas afectadas por el ébola y por sus seres queridos. Espero expresar la solidaridad del Papa y la de toda la Iglesia''.

Audiencias

Ciudad del Vaticano, 15 diciembre 2014 (VIS).- El Santo Padre ha recibido en audiencias separadas:

-Dragan Covic, Miembro croata de la Presidencia de Bosnia-Herzegovina.

-Arzobispo Aldo Cavalli, nuncio apostólico en Malta y Libia.

-Arzobispo Edgard Peña Parra, nuncio apostólico en Pakistán.

-Dennis Anthony Savoie, nuevo embajador de Canadá ante la Santa Sede, que ha presentado sus cartas credenciales.

-Cardenal Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.

-Reverendo Pier Giorgio Perini, Fundador de las Células Parroquiales de Evangelización.

El sábado, 13 de diciembre, recibió en audiencias separadas:

-Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos

-Arzobispo George Kocherry, nuncio apostólico en Bangladesh.

-Cardenal Sean Patrick O'Malley, arzobispo de Boston (EE.UU)

-George Weigel.

Otros Actos Pontificios

Ciudad del Vaticano, 13 de diciembre 2014 (VIS).-El Santo Padre ha nombrado:

-Monseñor Marek Szkudlo, como obispo auxiliar de Katowice (superficie 2.400, población 1.520.900, católicos 1.477.000, sacerdotes 1.105, religiosos 1.013) en Polonia. El obispo electo nació en 1952 en Tychy (Polonia) y fue ordenado sacerdote en 1978. En su ministerio pastoral ha sido entre otros, párroco, capellán de scouts y de mineros y responsable diocesano de la formación de los sacerdotes. Actualmente era vicario episcopal de la misma diócesis

-Reverendo Adam Wodarczyk, como obispo auxiliar de Katowice en Polonia. El obispo electo nació en 1968 en Tarnowskie Góry (Polonia) y fue ordenado sacerdote en 1994, Es Doctor en Teología y en su ministerio pastoral ha sido entre otros, párroco, moderador del Movimiento Luz y Vida y consultor del Consejo para la Pastoral de los Jóvenes. Actualmente era vicario episcopal de la misma diócesis y presidente de la Comisión para el Clero.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Francisco recibe a los fieles siro-antioquenos: ''Fieles a vuestros orígenes en contextos culturales diversos''


Ciudad del Vaticano, 12 diciembre 2014 (VIS).- ''A través de vosotros, mi saludo puede llegar a vuestras comunidades esparcidas en todo el mundo, y puedo expresar mi apoyo, en particular a las de Iraq y Siria, que viven momentos de gran sufrimiento y miedo frente a la violencia'', dijo el Papa esta mañana recibiendo a Su Beatitud Ignace Youssif III Youna, Patriarca de Antioquia de los Sirios a quien acompañaban los obispos y fieles de la comunidad siro-antioquena.

Francisco, que expresó también su solidaridad y su compasión a esa comunidad, asegurándole sus oraciones, reiteró que la difícil situación en Oriente Medio causa y sigue causando en esa Iglesia el éxodo de los fieles hacia las eparquías de la diáspora y crea nuevas exigencias pastorales. ''Es un reto -dijo- porque por una parte se trata de permanecer fiel al propio origen; por otra, de insertarse en contextos culturales diversos trabajando al servicio de la ''salusanimarum'' y del bien común''.

''Este movimiento de los fieles hacia los países considerados más seguros -señaló- empobrece la presencia cristiana en el Medio Oriente, la tierra de los profetas, de los primeros predicadores del Evangelio, de los mártires y de muchos santos, cuna de los ermitaños y de la vida monástica. Todo esto obliga a reflexionar sobre la situación de vuestras eparquías que necesitan pastores entregados y de fieles valientes, capaces de dar testimonio del Evangelio en una confrontación , que a veces no es fácil, con personas de diferentes etnias y religiones. Muchos han huido para protegerse de una inhumanidad que lanza a las carreteras poblaciones enteras, dejándolas sin medios de subsistencia''.

El Papa invitó a los obispos a coordinar sus esfuerzos para responder a las necesidades humanitarias, tanto de los que se quedan en casa, como de los que han huido a otros países y, en este contexto, recordó que con motivo de su reunión en Roma, la Iglesia Siro-Antioquena le había pedido que pudieran celebrar un sínodo fuera del territorio patriarcal. Una petición que aceptó inmediatamente para facilitar el encuentro, encaminado a individuar las necesidades imperiosas de esas comunidades y a dar respuesta a las expectativas espirituales de los fieles. En particular, la Iglesia Siro-Antioquena está llevando a cabo un proceso de reforma de la Liturgia Divina ''que ha requerido una intensa profundización de la tradición y mucho discernimiento, sabiendo cuanto sea sensible la asamblea de los fieles al gran don de la Palabra y de la Eucaristía''.


''Ahora, de vuelta a vuestras sedes, sentís el consuelo de esta experiencia de comunión vivida al lado de las tumbas de los Apóstoles Pedro y Pablo; una comunión que hoy encuentra una expresión particular aquí, elevando al Señor junto con el Sucesor de Pedro una oración de gratitud y súplica. Hermanos -acabó el Pontífice- os animo a continuar en vuestro compromiso pastoral y en el ministerio de la esperanza al servicio de la venerable Iglesia siro-católica. Saludo con afecto a los fieles que os acompañan, en quienes veo las diferentes comunidades que representan y os invito a llevar a todos la expresión de mi cercanía y mi oración al Señor''.

Mensaje del Papa a la Cumbre de los Nobel de la Paz


Ciudad del Vaticano, 12 diciembre 2014 (VIS).-El Papa Francisco, a través del cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, ha enviado un mensaje a los participantes en la XIV Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz, que se celebra en Roma del 12 al 14 de diciembre 2014. El mensaje fue leído por el cardenal Peter Turkson, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz y lo reproducimos a continuación.


''Su Santidad Francisco, que ha recibido con placer la información de la celebración en Roma de la XIV Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz envía un cordial saludo a todos los reunidos para esta ocasión. El corazón de todo hombre y de toda mujer alberga en su interior el deseo de una vida plena, de la que forma parte un anhelo indeleble de fraternidad, que nos invita a la comunión con los otros, en los que encontramos no enemigos o contrincantes, sino hermanos a los que acoger y querer.(Mensaje para la Jornada Mundial de 2014 de la Paz). Su Santidad está profundamente agradecido por el compromiso de los participantes de la Cumbre en la promoción de la paz y la fraternidad entre los pueblos, y por sus esfuerzos en la búsqueda de soluciones a los conflictos de nuestro tiempo. La Cumbre honra la memoria de Nelson Mandela, cuyo legado de no violencia y reconciliación continúa inspirando al mundo, y el Papa Francisco reza para que todos los presentes se sientan alentados y renovados en su urgente tarea Asegurando su oración por el debate, Su Santidad invoca las bendiciones divinas para todos los reunidos en la Cumbre.''

Reforma de la Curia, Comisión para la Tutela de Menores, reorganización de los dicasterios económicos. Temas claves en la reunión del Consejo de Cardenales


Ciudad del Vaticano, 12 diciembre 2014 (VIS).-La séptima reunión del Consejo de Cardenales, (el denominado C9), acabó a última hora de la tarde de ayer, 11 de diciembre. Los purpurados, que comenzaron su trabajo el 9 de diciembre, han analizado durante tres días principalmente tres temas: la reforma de la Curia, la composición de la Comisión para la tutela de los menores y la reorganización de los organismos económicos de la Santa Sede. El Papa Francisco, como es habitual, participó en todos los debates, exceptuado el del miércoles por la mañana, debido a la Audiencia General.

Por cuanto se refiere a la reforma de la Curia, junto con las observaciones de carácter general sobre el criterio que debe orientar la labor, se habló de la cuestión específica de la reorganización de algunos Consejos Pontificios que trabajan en los ámbitos de los laicos y la familia y en el de la justicia, la paz y la caridad. Sin embargo, todavía no se ha tomado ninguna decisión al respecto ya que, como informó el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi S.I., el proceso de reforma prevé un tiempo largo.

La Comisión para la Tutela de los Menores que actualmente cuenta con ocho miembros, más el Secretario, se ampliará con representantes de diversas situaciones eclesiales y culturales de todo el mundo, hasta llegar a dieciocho. Las candidaturas ya se han individuado y está en curso el proceso de verificación con los interesados para proceder posteriormente a su nombramiento. Del 6 al 8 de febrero de 2015 la Comisión celebrará su reunión plenaria y para esa fecha tendría que haber asumido su forma definitiva. Así, a partir de ese mes podría programar su actividad y los campos de acción.

Sobre la reorganización de los dicasterios económicos informó a los cardenales el vicecoordinador laico del Consejo de Economía, Joseph Zahra. No hubo decisiones particulares; se insistió, en cambio, en la coordinación entre el C9 y el Consejo siguiendo el método habitual, es decir la reunión del Consejo antes del encuentro de los cardenales para que éstos cuenten con un panorama del proceso de reforma.


La próxima plenaria del C9 tendrá lugar del 9 al 11 de febrero de 2015, inmediatamente antes del Consistorio convocado del 12 al 13 del mismo mes al que presentará sus trabajos y propuestas. Por último, como se informó ayer, el 14 y el 15 de febrero habrá un consistorio para la creación de nuevos cardenales.

Audiencias


Ciudad del Vaticano, 12 diciembre 2014 (VIS).- El Santo Padre ha recibido esta mañana en audiencias separadas:

-Cardenal Gerhard Ludwig Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

-Arzobispo José Rodríguez Carballo O.F.M., Secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

-Arzobispo André Dupuy, nuncio apostólico en los Países Bajos; Representante permanente de la Santa Sede ante las Organizaciones para la Prohibición de las Armas Químicas.

-Delegación del Ejército de la Salvación.


-Carl A. Anderson, Caballero Supremo de los Caballeros de Colón.

Otros Actos Pontificios


Ciudad del Vaticano, 12 diciembre 2014 (VIS).-El Santo Padre ha nombrado:

-Obispo Vicente Jiménez Zamora, hasta ahora de Santander (España) como arzobispo de Metropolitano de Zaragoza (superficie 13.309, población 931.734, católicos 887.734, sacerdotes 601, religiosos 1.837) en España.

-Padre Adelio Pasqualotto, C.S.I., actual Provicario del vicariato apostólico de San Miguel de Sucumbios (Ecuador), como Vicario Apostólico de Napo (superficie 24.600, población 102.760, católicos 85.226, sacerdotes 26, religiosos 15) en Ecuador. El obispo electo nació en 1950 en Novoledo de Villaverla (Italia) y fue ordenado sacerdote en 1978. Durante su ministerio pastoral ha sido, entre otras cosas: subdirector, animador vocacional, animador de pastoral juvenil, párroco de varias parroquias y colaborador de parroquia.


-Padre Pietro Bovati, S.I., como secretario de la Pontificia Comisión Bíblica.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Consistorio para la creación de cardenales en febrero 2015

Ciudad del Vaticano, 11 diciembre 2014 (VIS).-El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi, S.I., ha anunciado el deseo del Santo Padre de convocar un consistorio para la creación de nuevos cardenales los próximos 14 y 15 de febrero. Asimismo informó de otros dos eventos importantes: Una reunión del Consejo de cardenales para la reforma de la Curia romana (9-11 febrero 2015) y una reunión del Colegio Cardenalicio (12 -13 febrero), en la que se abordarán temas sobre la reorganización de la Santa Sede.

XX Conferencia sobre el cambio climático: Solidaridad, encuentro y diálogo para proteger el planeta

Ciudad del Vaticano, 11 diciembre 2014 (VIS).-El Santo Padre ha enviado un mensaje a Manuel Pugal Vidal, Ministro de Medio ambiente de la República del Perú y Presidente de la XX Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se celebra en Lima (Perú) del 1 al 12 de diciembre. El Papa expresa a los organizadores y participantes en dicha conferencia su cercanía y aliento ''para que los trabajos de estos días se lleven a cabo con espíritu abierto y generoso'' y recuerda cómo el debate que están llevando a cabo afecta a toda la humanidad, en particular a los más pobres y a las generaciones futuras. ''Se trata -dice- de una grave responsabilidad ética y moral''.

''Las consecuencias de los cambios ambientales, que ya se sienten de modo dramático en muchos estados, sobre todo los insulares del Pacífico, nos recuerdan la gravedad de la incuria y de la inacción. El tiempo para encontrar soluciones globales se está agotando. Solamente podremos hallar soluciones adecuadas si actuamos juntos y concordes. Existe, por tanto, un claro, definitivo e impostergable imperativo ético de actuar''. Con estas palabras, Francisco destaca que la lucha eficaz contra el calentamiento global será únicamente posible ''con una responsable respuesta colectiva, que supere intereses y comportamientos particulares y se desarrolle libre de presiones políticas y económicas. Una respuesta colectiva que sea también capaz de superar actitudes de desconfianza y promover una cultura de la solidaridad, del encuentro y el diálogo; capaz de mostrar la responsabilidad de proteger el planeta y la familia humana''.

Finalmente, antes de invocar la Bendición del Altísimo sobre los participantes y todos los ciudadanos de los países representados, manifiesta su deseo de que con esta Conferencia y el resto de encuentros sucesivos sobre el cambio climático, se dé un diálogo impregnado de justicia, respeto y equidad, y que las reflexiones e iniciativas que nazcan de este encuentro ''sean fructíferas y estén al servicio de todos los hombres''.

A los participantes del IV Congreso Europeo de Pastoral Juvenil: ''Nuestra tarea es sembrar, pero sólo Dios hace crecer las semillas''

Ciudad del Vaticano, 11 diciembre 2014 (VIS).-''Vosotros que trabajáis en el campo de la pastoral juvenil realizáis una labor preciosa para la Iglesia. Los jóvenes necesitan este servicio: Adultos y compañeros maduros en la fe que los acompañen en su recorrido, ayudándolos a encontrar el camino que conduce a Cristo''. Son las palabras que se leen en el mensaje que el Papa ha enviado esta mañana al cardenal Stanislaw Rylko, Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, y a los participantes en la IV Congreso Europeo de Pastoral Juvenil, promovido por el mismo dicasterio y en colaboración con el Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa que se celebra en Roma del 11 al 13 de diciembre bajo el tema: ''Una Iglesia joven, testigo de la alegría del Evangelio''.

''Esta pastoral -continúa- consiste en caminar con ellos, acompañándoles personalmente en los contextos complejos y a veces difíciles en los que están inmersos. La pastoral juvenil está llamada a descubrir las preguntas de los jóvenes de hoy, y a partir de ahí, iniciar un diálogo real y honesto para llevar a Cristo a sus vidas. Y un verdadero diálogo en este sentido, lo puede hacer sólo el que vive una relación personal con el Señor Jesús''.

El Papa reconoce en su mensaje que aún queda mucho por hacer y les anima a no cansarse nunca de anunciar con la vida y la palabra el Evangelio que ''la Europa de hoy -escribe- necesita redescubrir''. Los alienta así a tener en cuenta la realidad actual de los jóvenes europeos con la mirada de Cristo. ''Él nos enseña a ver no sólo los retos y los problemas -dice- sino a reconocer las muchas semillas de amor y de esperanza esparcidas por este continente, que ha dado a la Iglesia un gran número de santos y santas, ¡de los cuales muchos son jóvenes! No olvidemos que a nosotros se nos ha dado la tarea de sembrar, pero es Dios quien hace crecer las semillas esparcidas''.

''Mientras sembráis la Palabra del Señor en este vasto campo que es la juventud europea, tenéis la oportunidad de presenciar las razones de la esperanza que hay en vosotros, con dulzura y respeto. Podéis ayudar a los jóvenes a darse cuenta de que la fe no se opone a la razón, y así acompañarlos a convertirse en protagonistas alegres de la evangelización de sus compañeros''. Francisco concluye su mensaje recordando que ''la pastoral juvenil está llamada a ofrecer a los jóvenes un camino de discernimiento vocacional, para prepararse a seguir a Jesús senda de la vida conyugal y familiar o por la de una especial consagración al servicio del Reino de Dios ''.

Audiencias

Ciudad del Vaticano, 11 diciembre 2014 (VIS).-El Santo Padre ha recibido esta mañana en audiencia a Alicia Castro, embajadora de Argentina en Reino Unido.

Ayer, miércoles 10 de diciembre por la tarde, recibió a Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI).

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Audiencia General: Nuevo ciclo dedicado a la familia

Ciudad del Vaticano, 10 diciembre 2014 (VIS).-Concluido el ciclo de las catequesis sobre la Iglesia, el Papa dio inicio hoy en la Audiencia General a una nueva etapa dedicada a la familia. ''Un nuevo ciclo -ha dicho- incluido en este tiempo intermedio entre dos asambleas del Sínodo destinadas a esta realidad tan importante''. Antes de tratar los diferentes aspectos de la vida familiar, Francisco ha querido comenzar hablando del sínodo celebrado el pasado mes de octubre, que tuvo por tema: "Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización".

El Pontífice elogió en primer lugar la labor de la Oficina de Prensa de la Santa Sede durante el Sínodo y de los diferentes medios de comunicación que cubrieron la asamblea. También relató cómo se llevó a cabo y que ha producido, que en ningún momento hubo ningún tipo de censura y que los Padres Sinodales tuvieron total libertad para hablar con franqueza. ''Lo único que se les pidió -ha afirmado- fue hablar con sinceridad y valentía, y escuchar con humildad''.

Después explicó que el Instrumento de Trabajo, fruto de la precedente consulta hecha a toda la Iglesia, fue la base del debate, y señaló que ''ninguna intervención puso en duda las verdades fundamentales del sacramento del matrimonio: la indisolubilidad, la unidad, la fidelidad y la apertura a la vida''. Todas esas intervenciones, en un segundo momento, se recogieron en la ''Relación'' articulada en tres puntos: la escucha del contexto y los desafíos de la familia, la mirada fija en Cristo y el Evangelio de la familia, y la comparación con las perspectivas pastorales''. De ahí se pasó a la propuesta de síntesis que ha dado lugar a la discusión de los grupos. Al final del trabajo, cada uno de los grupos presentó una relación y todas estos informes fueron publicados ''con transparencia para que se supiera lo que sucedía''.

Después, una comisión consideró todas las sugerencias hechas por los grupos y realizó la Relación final, que mantuvo el esquema anterior - escuchar la realidad, mirada al Evangelio, y compromiso pastoral- y que será enviada a las Conferencias Episcopales de todo el mundo para que discutan sobre ella hasta la próxima Asamblea Ordinaria de octubre de 2015. Además, como ocurre siempre, se aprobó un Mensaje final del Sínodo, más breve y divulgativo respecto a la Relación Final. Francisco ha puntualizado que los Padres Sinodales ''no es que discutieran entre ellos, sino que hablaron fuerte'' y ha destacado que ''ésta es la libertad de la Iglesia'' especificando que toda la Asamblea Sinodal se llevó a cabo ante la presencia del Papa y añadiendo que los documentos oficiales del Sínodo son sólo tres: la Relación Final, el Mensaje a las familias, y el Discurso final del Papa.

Antes de concluir, el obispo de Roma aclaró que el Sínodo no es un parlamento sino un espacio protegido para que el Espíritu Santo pueda intervenir y que ahora, el trabajo debe continuar en las iglesias particulares con la oración, reflexión y discusión fraterna, con el fin de preparar la próxima Asamblea. ''Confiémosla a la protección de la Virgen Madre -ha pedido- para que nos ayude a seguir la voluntad de Dios y tomar las decisiones pastorales más adecuadas para la familia''.

Presentación del Mensaje para la XLVIII Jornada Mundial de la Paz

Ciudad del Vaticano, 10 diciembre 2014 (VIS).-Esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede se ha presentado el Mensaje del Papa Francisco para la XLVIII Jornada Mundial de la Paz que se celebra el 1 de enero y cuyo tema este año es ''No esclavos, sino hermanos''. Han intervenido en el acto el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, Presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz; el obispo Mario Toso, S.D.B., Secretario del mismo dicasterio; Vittorio V. Alberti, funcionario de Justicia y Paz y Sor Gabriella Bottani, misionera Comboniana, de la Red Internacional de la Vida Consagrada contra la Trata de Personas (de la Unión Internacional de Superiores Generales) y responsable de Talitha Kum.

El tema elegido por el Papa, explicó el cardenal Turkson atañe no ''sólo al fundamento de la paz, sino a su realización concreta en las relaciones interpersonales'' y quiere ser ''una invitación a transformar las relaciones sociales de una relación de dependencia - esclavitud, y de negación de la humanidad del otro, en una relación de fraternidad vivida entre hermanos y hermanas, como hijos del mismo Padre. Un camino de conversión para los creyentes que lleva a ver en el otro no un enemigo que hay combatir o un ser inferior que explotar, sino un hermano o una hermana que amar y, en cuanto amado, al que liberar de todas las cadenas de la esclavitud''

Partiendo de la Carta de San Pablo a Filemón y de otros pasajes de la Biblia, ''el Santo Padre -dijo el purpurado- muestra que en el plan de Dios para la humanidad no hay lugar para la esclavización de los otros porque Dios llama a todos sus hijos a renovar sus relaciones personales respetando en cada uno de ellos la imagen y semejanza del Creador, así como la dignidad inviolable de cada persona, confiados en la Buena Nueva de Jesucristo, que es capaz de renovar el corazón humano, allí donde el pecado abundó''.

Pero, desgraciadamente el rechazo de la fraternidad perdura en nuestros días y se refleja en las diversas formas de esclavitud moderna, como el Papa recordó recientemente durante la firma de la Declaración común de los líderes religiosos contra la esclavitud en el Vaticano: "A pesar de los grandes esfuerzos de muchos, la esclavitud moderna sigue siendo un flagelo atroz que está presente a gran escala en todo el mundo, incluso como turismo. Este crimen de lesa humanidad se enmascara en aparentes costumbres aceptadas pero en realidad hace sus víctimas en la prostitución, la trata de personas, el trabajo forzado, el trabajo esclavo, la mutilación, la venta de órganos, el mal uso de la droga, el trabajo de niños. Se oculta tras puertas cerradas, en domicilios particulares, en las calles, en automóviles, en fábricas, en campos, en barcos pesqueros y en muchas otras partes. Y esto ocurre tanto en ciudades como en aldeas, en las villas de emergencia de las naciones más ricas y más pobres del mundo. Y lo peor, es que tal situación, desgraciadamente, se agrava cada día más''.

En la perspectiva del compromiso común contra la trata de personas y de otras formas de esclavitud, el cardenal destacó algunos puntos. En primer lugar el hecho de que la esclavitud ''fruto y signo de ruptura de la fraternidad y del rechazo de la comunión -una vez admitida por las leyes civiles como derecho a la propiedad de otra persona- es ahora un "delito de lesa humanidad" que asume diversos rostros en el contexto de la globalización''. Refiriéndose en segundo lugar a la familia, en el año a ella dedicado, reiteró que no se puede permitir que esa institución ''de lugar de acogida y promoción de la vida, pase a ser un lugar donde la vida es traicionada, despreciada, negada, manipulada y vendida''. Por último, para derrotar la plaga de la esclavitud moderna, es necesaria ''una movilización de dimensiones comparable a las del mismo fenómeno", que parta de todos los ámbitos desde el local (familia, escuelas, parroquias) hasta el global (instituciones,organismos y estados) para eliminar esta "lacra contra la humanidad."

''Por su parte, la Iglesia de Jesucristo que anuncia la Buena Nueva de la liberación del pecado y de todas las formas de esclavitud -señaló el prelado- debe continuar su misión de proclamar la Palabra a tiempo y a destiempo, denunciando todas las formas de esclavitud y violación de la dignidad de la persona, ofreciendo al mismo tiempo, mediante la acogida y la cercanía, el testimonio de una vida libre, renovada y abierta a la trascendencia''.

''Siguiendo el ejemplo de Santa Josefina Bakhita, la esclava, que más tarde fue "libre hija de Dios", -concluyó el cardenal Turkson- miremos con esperanza a Aquel que derrotó el mal, a Jesucristo, artífice e imagen de la liberación de la humanidad y de la libertad de los hijos de Dios. Tenemos que trabajar juntos e incansablemente hasta que haya una persona esclavizada en este mundo, porque nadie puede liberarse prescindiendo de los otros, de la humanidad y de la creación que, como afirma San Pablo, "espera con impaciencia la revelación de los hijos de Dios y nutre la esperanza de ser también liberada de la esclavitud de la corrupción para entrar en la libertad de la gloria de los hijos de Dios''.

No esclavos, sino hermanos. Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz

Ciudad del Vaticano, 10 diciembre 2014 (VIS).-Publicamos a continuación el texto integral del Mensaje del Santo Padre para la XLVIII Jornada Mundial de la Paz que se celebra el 1 de enero de 2015 y cuyo tema es ''No esclavos, sino hermanos''.

''Al comienzo de un nuevo año, que recibimos como una gracia y un don de Dios a la humanidad, deseo dirigir a cada hombre y mujer, así como a los pueblos y naciones del mundo, a los jefes de Estado y de Gobierno, y a los líderes de las diferentes religiones, mis mejores deseos de paz, que acompaño con mis oraciones por el fin de las guerras, los conflictos y los muchos de sufrimientos causados por el hombre o por antiguas y nuevas epidemias, así como por los devastadores efectos de los desastres naturales. Rezo de modo especial para que, respondiendo a nuestra común vocación de colaborar con Dios y con todos los hombres de buena voluntad en la promoción de la concordia y la paz en el mundo, resistamos a la tentación de comportarnos de un modo indigno de nuestra humanidad.

En el mensaje para el 1 de enero pasado, señalé que del ''deseo de una vida plena… forma parte un anhelo indeleble de fraternidad, que nos invita a la comunión con los otros, en los que encontramos no enemigos o contrincantes, sino hermanos a los que acoger y querer''. Siendo el hombre un ser relacional, destinado a realizarse en un contexto de relaciones interpersonales inspiradas por la justicia y la caridad, es esencial que para su desarrollo se reconozca y respete su dignidad, libertad y autonomía. Por desgracia, el flagelo cada vez más generalizado de la explotación del hombre por parte del hombre daña seriamente la vida de comunión y la llamada a estrechar relaciones interpersonales marcadas por el respeto, la justicia y la caridad. Este fenómeno abominable, que pisotea los derechos fundamentales de los demás y aniquila su libertad y dignidad, adquiere múltiples formas sobre las que deseo hacer una breve reflexión, de modo que, a la luz de la Palabra de Dios, consideremos a todos los hombres ''no esclavos, sino hermanos''.

A la escucha del proyecto de Dios sobre la humanidad

El tema que he elegido para este mensaje recuerda la carta de san Pablo a Filemón, en la que le pide que reciba a Onésimo, antiguo esclavo de Filemón y que después se hizo cristiano, mereciendo por eso, según Pablo, que sea considerado como un hermano. Así escribe el Apóstol de las gentes: ''Quizá se apartó de ti por breve tiempo para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como un hermano querido''. Onésimo se convirtió en hermano de Filemón al hacerse cristiano. Así, la conversión a Cristo, el comienzo de una vida de discipulado en Cristo, constituye un nuevo nacimiento que regenera la fraternidad como vínculo fundante de la vida familiar y base de la vida social.

En el libro del Génesis, leemos que Dios creó al hombre, varón y hembra, y los bendijo, para que crecieran y se multiplicaran : Hizo que Adán y Eva fueran padres, los cuales, cumpliendo la bendición de Dios de ser fecundos y multiplicarse, concibieron la primera fraternidad, la de Caín y Abel. Caín y Abel eran hermanos, porque vienen del mismo vientre, y por lo tanto tienen el mismo origen, naturaleza y dignidad de sus padres, creados a imagen y semejanza de Dios.

Pero la fraternidad expresa también la multiplicidad y diferencia que hay entre los hermanos, si bien unidos por el nacimiento y por la misma naturaleza y dignidad. Como hermanos y hermanas, todas las personas están por naturaleza relacionadas con las demás, de las que se diferencian pero con las que comparten el mismo origen, naturaleza y dignidad. Gracias a ello la fraternidad crea la red de relaciones fundamentales para la construcción de la familia humana creada por Dios.

Por desgracia, entre la primera creación que narra el libro del Génesis y el nuevo nacimiento en Cristo, que hace de los creyentes hermanos y hermanas del ''primogénito entre muchos hermanos'', se encuentra la realidad negativa del pecado, que muchas veces interrumpe la fraternidad creatural y deforma continuamente la belleza y nobleza del ser hermanos y hermanas de la misma familia humana. Caín, además de no soportar a su hermano Abel, lo mata por envidia cometiendo el primer fratricidio. ''El asesinato de Abel por parte de Caín deja constancia trágicamente del rechazo radical de la vocación a ser hermanos. Su historia pone en evidencia la dificultad de la tarea a la que están llamados todos los hombres, vivir unidos, preocupándose los unos de los otros''.

También en la historia de la familia de Noé y sus hijos , la maldad de Cam contra su padre es lo que empuja a Noé a maldecir al hijo irreverente y bendecir a los demás, que sí lo honraban, dando lugar a una desigualdad entre hermanos nacidos del mismo vientre.

En la historia de los orígenes de la familia humana, el pecado de la separación de Dios, de la figura del padre y del hermano, se convierte en una expresión del rechazo de la comunión traduciéndose en la cultura de la esclavitud, con las consecuencias que ello conlleva y que se perpetúan de generación en generación: rechazo del otro, maltrato de las personas, violación de la dignidad y los derechos fundamentales, la institucionalización de la desigualdad. De ahí la necesidad de convertirse continuamente a la Alianza, consumada por la oblación de Cristo en la cruz, seguros de que ''donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia... por Jesucristo'' . Él, el Hijo amado , vino a revelar el amor del Padre por la humanidad. El que escucha el evangelio, y responde a la llamada a la conversión, llega a ser en Jesús ''hermano y hermana, y madre'' y, por tanto, hijo adoptivo de su Padre .

No se llega a ser cristiano, hijo del Padre y hermano en Cristo, por una disposición divina autoritativa, sin el concurso de la libertad personal, es decir, sin convertirse libremente a Cristo. El ser hijo de Dios responde al imperativo de la conversión: ''Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo'' . Todos los que respondieron con la fe y la vida a esta predicación de Pedro entraron en la fraternidad de la primera comunidad cristiana: judíos y griegos, esclavos y hombres libres, cuya diversidad de origen y condición social no disminuye la dignidad de cada uno, ni excluye a nadie de la pertenencia al Pueblo de Dios. Por ello, la comunidad cristiana es el lugar de la comunión vivida en el amor entre los hermanos .

Todo esto demuestra cómo la Buena Nueva de Jesucristo, por la que Dios hace ''nuevas todas las cosas'' , también es capaz de redimir las relaciones entre los hombres, incluida aquella entre un esclavo y su amo, destacando lo que ambos tienen en común: la filiación adoptiva y el vínculo de fraternidad en Cristo. El mismo Jesús dijo a sus discípulos: ''Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer'' .

Múltiples rostros de la esclavitud de entonces y de ahora

Desde tiempos inmemoriales, las diferentes sociedades humanas conocen el fenómeno del sometimiento del hombre por parte del hombre. Ha habido períodos en la historia humana en que la institución de la esclavitud estaba generalmente aceptada y regulada por el derecho. Éste establecía quién nacía libre, y quién, en cambio, nacía esclavo, y en qué condiciones la persona nacida libre podía perder su libertad u obtenerla de nuevo. En otras palabras, el mismo derecho admitía que algunas personas podían o debían ser consideradas propiedad de otra persona, la cual podía disponer libremente de ellas; el esclavo podía ser vendido y comprado, cedido y adquirido como una mercancía.

Hoy, como resultado de un desarrollo positivo de la conciencia de la humanidad, la esclavitud, crimen de lesa humanidad, está oficialmente abolida en el mundo. El derecho de toda persona a no ser sometida a esclavitud ni a servidumbre está reconocido en el derecho internacional como norma inderogable.

Sin embargo, a pesar de que la comunidad internacional ha adoptado diversos acuerdos para poner fin a la esclavitud en todas sus formas, y ha dispuesto varias estrategias para combatir este fenómeno, todavía hay millones de personas –niños, hombres y mujeres de todas las edades– privados de su libertad y obligados a vivir en condiciones similares a la esclavitud.

Me refiero a tantos trabajadores y trabajadoras, incluso menores, oprimidos de manera formal o informal en todos los sectores, desde el trabajo doméstico al de la agricultura, de la industria manufacturera a la minería, tanto en los países donde la legislación laboral no cumple con las mínimas normas y estándares internacionales, como, aunque de manera ilegal, en aquellos cuya legislación protege a los trabajadores.

Pienso también en las condiciones de vida de muchos emigrantes que, en su dramático viaje, sufren el hambre, se ven privados de la libertad, despojados de sus bienes o de los que se abusa física y sexualmente. En aquellos que, una vez llegados a su destino después de un viaje durísimo y con miedo e inseguridad, son detenidos en condiciones a veces inhumanas. Pienso en los que se ven obligados a la clandestinidad por diferentes motivos sociales, políticos y económicos, y en aquellos que, con el fin de permanecer dentro de la ley, aceptan vivir y trabajar en condiciones inadmisibles, sobre todo cuando las legislaciones nacionales crean o permiten una dependencia estructural del trabajador emigrado con respecto al empleador, como por ejemplo cuando se condiciona la legalidad de la estancia al contrato de trabajo... Sí, pienso en el ''trabajo esclavo''.

Pienso en las personas obligadas a ejercer la prostitución, entre las que hay muchos menores, y en los esclavos y esclavas sexuales; en las mujeres obligadas a casarse, en aquellas que son vendidas con vistas al matrimonio o en las entregadas en sucesión, a un familiar después de la muerte de su marido, sin tener el derecho de dar o no su consentimiento.

No puedo dejar de pensar en los niños y adultos que son víctimas del tráfico y comercialización para la extracción de órganos, para ser reclutados como soldados, para la mendicidad, para actividades ilegales como la producción o venta de drogas, o para formas encubiertas de adopción internacional.

Pienso finalmente en todos los secuestrados y encerrados en cautividad por grupos terroristas, puestos a su servicio como combatientes o, sobre todo las niñas y mujeres, como esclavas sexuales. Muchos de ellos desaparecen, otros son vendidos varias veces, torturados, mutilados o asesinados.

Algunas causas profundas de la esclavitud
Hoy como ayer, en la raíz de la esclavitud se encuentra una concepción de la persona humana que admite el que pueda ser tratada como un objeto. Cuando el pecado corrompe el corazón humano, y lo aleja de su Creador y de sus semejantes, éstos ya no se ven como seres de la misma dignidad, como hermanos y hermanas en la humanidad, sino como objetos. La persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, queda privada de la libertad, mercantilizada, reducida a ser propiedad de otro, con la fuerza, el engaño o la constricción física o psicológica; es tratada como un medio y no como un fin.

Junto a esta causa ontológica –rechazo de la humanidad del otro¬– hay otras que ayudan a explicar las formas contemporáneas de la esclavitud. Me refiero en primer lugar a la pobreza, al subdesarrollo y a la exclusión, especialmente cuando se combinan con la falta de acceso a la educación o con una realidad caracterizada por las escasas, por no decir inexistentes, oportunidades de trabajo. Con frecuencia, las víctimas de la trata y de la esclavitud son personas que han buscado una manera de salir de un estado de pobreza extrema, creyendo a menudo en falsas promesas de trabajo, para caer después en manos de redes criminales que trafican con los seres humanos. Estas redes utilizan hábilmente las modernas tecnologías informáticas para embaucar a jóvenes y niños en todas las partes del mundo.

Entre las causas de la esclavitud hay que incluir también la corrupción de quienes están dispuestos a hacer cualquier cosa para enriquecerse. En efecto, la esclavitud y la trata de personas humanas requieren una complicidad que con mucha frecuencia pasa a través de la corrupción de los intermediarios, de algunos miembros de las fuerzas del orden o de otros agentes estatales, o de diferentes instituciones, civiles y militares. ''Esto sucede cuando al centro de un sistema económico está el dios dinero y no el hombre, la persona humana. Sí, en el centro de todo sistema social o económico, tiene que estar la persona, imagen de Dios, creada para que fuera el dominador del universo. Cuando la persona es desplazada y viene el dios dinero sucede esta trastocación de valores''.

Otras causas de la esclavitud son los conflictos armados, la violencia, el crimen y el terrorismo. Muchas personas son secuestradas para ser vendidas o reclutadas como combatientes o explotadas sexualmente, mientras que otras se ven obligadas a emigrar, dejando todo lo que poseen: tierra, hogar, propiedades, e incluso la familia. Éstas últimas se ven empujadas a buscar una alternativa a esas terribles condiciones aun a costa de su propia dignidad y supervivencia, con el riesgo de entrar de ese modo en ese círculo vicioso que las convierte en víctimas de la miseria, la corrupción y sus consecuencias perniciosas.

Compromiso común para derrotar la esclavitud

Con frecuencia, cuando observamos el fenómeno de la trata de personas, del tráfico ilegal de los emigrantes y de otras formas conocidas y desconocidas de la esclavitud, tenemos la impresión de que todo esto tiene lugar bajo la indiferencia general.

Aunque por desgracia esto es cierto en gran parte, quisiera mencionar el gran trabajo silencioso que muchas congregaciones religiosas, especialmente femeninas, realizan desde hace muchos años en favor de las víctimas. Estos Institutos trabajan en contextos difíciles, a veces dominados por la violencia, tratando de romper las cadenas invisibles que tienen encadenadas a las víctimas a sus traficantes y explotadores; cadenas cuyos eslabones están hechos de sutiles mecanismos psicológicos, que convierten a las víctimas en dependientes de sus verdugos, a través del chantaje y la amenaza, a ellos y a sus seres queridos, pero también a través de medios materiales, como la confiscación de documentos de identidad y la violencia física. La actividad de las congregaciones religiosas se estructura principalmente en torno a tres acciones: la asistencia a las víctimas, su rehabilitación bajo el aspecto psicológico y formativo, y su reinserción en la sociedad de destino o de origen.

Este inmenso trabajo, que requiere coraje, paciencia y perseverancia, merece el aprecio de toda la Iglesia y de la sociedad. Pero, naturalmente, por sí solo no es suficiente para poner fin al flagelo de la explotación de la persona humana. Se requiere también un triple compromiso a nivel institucional de prevención, protección de las víctimas y persecución judicial contra los responsables. Además, como las organizaciones criminales utilizan redes globales para lograr sus objetivos, la acción para derrotar a este fenómeno requiere un esfuerzo conjunto y también global por parte de los diferentes agentes que conforman la sociedad.

Los Estados deben vigilar para que su legislación nacional en materia de migración, trabajo, adopciones, deslocalización de empresas y comercialización de los productos elaborados mediante la explotación del trabajo, respete la dignidad de la persona. Se necesitan leyes justas, centradas en la persona humana, que defiendan sus derechos fundamentales y los restablezcan cuando son pisoteados, rehabilitando a la víctima y garantizando su integridad, así como mecanismos de seguridad eficaces para controlar la aplicación correcta de estas normas, que no dejen espacio a la corrupción y la impunidad. Es preciso que se reconozca también el papel de la mujer en la sociedad, trabajando también en el plano cultural y de la comunicación para obtener los resultados deseados.

Las organizaciones intergubernamentales, de acuerdo con el principio de subsidiariedad, están llamadas a implementar iniciativas coordinadas para luchar contra las redes transnacionales del crimen organizado que gestionan la trata de personas y el tráfico ilegal de emigrantes. Es necesaria una cooperación en diferentes niveles, que incluya a las instituciones nacionales e internacionales, así como a las organizaciones de la sociedad civil y del mundo empresarial.

Las empresas, en efecto, tienen el deber de garantizar a sus empleados condiciones de trabajo dignas y salarios adecuados, pero también han de vigilar para que no se produzcan en las cadenas de distribución formas de servidumbre o trata de personas. A la responsabilidad social de la empresa hay que unir la responsabilidad social del consumidor. Pues cada persona debe ser consciente de que ''comprar es siempre un acto moral, además de económico''.

Las organizaciones de la sociedad civil, por su parte, tienen la tarea de sensibilizar y estimular las conciencias acerca de las medidas necesarias para combatir y erradicar la cultura de la esclavitud.

En los últimos años, la Santa Sede, acogiendo el grito de dolor de las víctimas de la trata de personas y la voz de las congregaciones religiosas que las acompañan hacia su liberación, ha multiplicado los llamamientos a la comunidad internacional para que los diversos actores unan sus esfuerzos y cooperen para poner fin a esta plaga. Además, se han organizado algunos encuentros con el fin de dar visibilidad al fenómeno de la trata de personas y facilitar la colaboración entre los diferentes agentes, incluidos expertos del mundo académico y de las organizaciones internacionales, organismos policiales de los diferentes países de origen, tránsito y destino de los migrantes, así como representantes de grupos eclesiales que trabajan por las víctimas. Espero que estos esfuerzos continúen y se redoblen en los próximos años.

Globalizar la fraternidad, no la esclavitud ni la indiferencia

En su tarea de ''anuncio de la verdad del amor de Cristo en la sociedad'', la Iglesia se esfuerza constantemente en las acciones de carácter caritativo partiendo de la verdad sobre el hombre. Tiene la misión de mostrar a todos el camino de la conversión, que lleve a cambiar el modo de ver al prójimo, a reconocer en el otro, sea quien sea, a un hermano y a una hermana en la humanidad; reconocer su dignidad intrínseca en la verdad y libertad, como nos lo muestra la historia de Josefina Bakhita, la santa proveniente de la región de Darfur, en Sudán, secuestrada cuando tenía nueve años por traficantes de esclavos y vendida a dueños feroces. A través de sucesos dolorosos llegó a ser ''hija libre de Dios'', mediante la fe vivida en la consagración religiosa y en el servicio a los demás, especialmente a los pequeños y débiles. Esta Santa, que vivió entre los siglos XIX y XX, es hoy un testigo ejemplar de esperanza para las numerosas víctimas de la esclavitud y un apoyo en los esfuerzos de todos aquellos que se dedican a luchar contra esta ''llaga en el cuerpo de la humanidad contemporánea, una herida en la carne de Cristo''.

En esta perspectiva, deseo invitar a cada uno, según su puesto y responsabilidades, a realizar gestos de fraternidad con los que se encuentran en un estado de sometimiento. Preguntémonos, tanto comunitaria como personalmente, cómo nos sentimos interpelados cuando encontramos o tratamos en la vida cotidiana con víctimas de la trata de personas, o cuando tenemos que elegir productos que con probabilidad podrían haber sido realizados mediante la explotación de otras personas. Algunos hacen la vista gorda, ya sea por indiferencia, o porque se desentienden de las preocupaciones diarias, o por razones económicas. Otros, sin embargo, optan por hacer algo positivo, participando en asociaciones civiles o haciendo pequeños gestos cotidianos –que son tan valiosos–, como decir una palabra, un saludo, un ''buenos días'' o una sonrisa, que no nos cuestan nada, pero que pueden dar esperanza, abrir caminos, cambiar la vida de una persona que vive en la invisibilidad, e incluso cambiar nuestras vidas en relación con esta realidad.

Debemos reconocer que estamos frente a un fenómeno mundial que sobrepasa las competencias de una sola comunidad o nación. Para derrotarlo, se necesita una movilización de una dimensión comparable a la del mismo fenómeno. Por esta razón, hago un llamamiento urgente a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, y a todos los que, de lejos o de cerca, incluso en los más altos niveles de las instituciones, son testigos del flagelo de la esclavitud contemporánea, para que no sean cómplices de este mal, para que no aparten los ojos del sufrimiento de sus hermanos y hermanas en humanidad, privados de libertad y dignidad, sino que tengan el valor de tocar la carne sufriente de Cristo, que se hace visible a través de los numerosos rostros de los que él mismo llama ''mis hermanos más pequeños''.

Sabemos que Dios nos pedirá a cada uno de nosotros: ¿Qué has hecho con tu hermano?. La globalización de la indiferencia, que ahora afecta a la vida de tantos hermanos y hermanas, nos pide que seamos artífices de una globalización de la solidaridad y de la fraternidad, que les dé esperanza y los haga reanudar con ánimo el camino, a través de los problemas de nuestro tiempo y las nuevas perspectivas que trae consigo, y que Dios pone en nuestras manos''.

Vaticano, 8 de diciembre de 2014

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