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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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martes, 27 de septiembre de 2011

OTROS ACTOS PONTIFICIOS



CIUDAD DEL VATICANO, 27 SEP 2011 (VIS).-El Santo Padre ha nombrado al cardenal Walter Kasper, presidente emérito del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, su enviado especial a la celebración del 950 aniversario de la dedicación de la catedral de Speyer (Alemania) que tendrá lugar el 2 de octubre.
NA/        VIS 20110927 (60)

lunes, 26 de septiembre de 2011

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 26 SEP 2011 (VIS).-El Santo Padre ha nombrado Arzobispo de Lublin (superficie: 9.108; población: 1.154.267; católicos: 1.128.233; sacerdotes: 1.328; religiosos: 1.043), en Polonia, a Mons. Stanislaw Budzik, hasta ahora Auxiliar de Tarnóv.

  Mons. Budzik nació en 1952 en Lekawica (Polonia), y fue ordenado sacerdote en 1977. Doctor en Teología Dogmática, ha sido director de la Caritas diocesana y de la editorial diocesana Biblos. Desde 1999 y durante cinco años, fue Rector del Seminario Mayor de Tarnóv, y en el 2004 fue nombrado obispo Auxiliar de la misma diócesis. Desde el 2007 es Secretario General de la Conferencia Episcopal polaca.
NA/             VIS 20110926 (110)

BENEDICTO XVI CONCLUYE SU VISITA MANIFESTANDO SU CONFIANZA EN EL FUTURO DEL CRISTIANISMO EN ALEMANIA

CIUDAD DEL VATICANO, 26 SEP 2011 (VIS).- A las 18,00 de ayer domingo el Papa se trasladó en automóvil al aeropuerto de Lahr, distante 50 kilómetros de Friburgo para emprender el regreso a Italia. En la ceremonia de despedida, presidida por el Presidente Federal Christian Wulff, a quien el Papa dio las gracias nuevamente por su acogida, estuvieron presentes diversos representantes del episcopado alemán, de las autoridades civiles y numerosos fieles.

 “Antes de dejar Alemania, quiero dar las gracias por los días pasados en mi patria, tan conmovedores y ricos de acontecimientos”, dijo el Santo Padre, recordando a continuación los momentos más importantes de su visita apostólica.

 “En Berlín, la capital federal, tuve una ocasión especial de hablar ante los parlamentarios del Deutscher Bundestag y exponerles algunas reflexiones sobres los fundamentos intelectuales del Estado. Recuerdo también con alegría  los fructuosos coloquios con el Presidente Federal y la Señora Canciller sobre la situación actual del pueblo alemán y de la comunidad internacional. Me ha emocionado particularmente la acogida cordial y el entusiasmo de tantas personas en Berlín”.

“En el País de la Reforma –prosiguió- el ecumenismo ha sido naturalmente uno de los puntos centrales del viaje. Quisiera resaltar aquí el encuentro con los representantes de la “Iglesia Evangélica en Alemania” en el que fue convento agustino, en Erfurt. Estoy profundamente agradecido por el intercambio fraterno y la oración común. Ha sido muy especial también el encuentro con los cristianos ortodoxos y ortodoxos orientales, así como con los judíos y los musulmanes”.

“Obviamente, esta visita estaba dirigida en manera especial a los católicos de Berlín, Erfurt, Eichsfeld y Friburgo. Recuerdo con agrado (...) el escuchar juntos la Palabra de Dios y el rezar unidos, particularmente en las zonas del País donde por decenios se ha intentado eliminar la religión de la vida de las gentes. Esto me permite tener confianza en el futuro del cristianismo en Alemania. Como en las visitas precedentes, aquí se ha podido experimentar que muchos dan testimonio de su fe y hacen visible su fuerza transformadora en el mundo de hoy”.

  “Me ha alegrado mucho también, tras la impresionante Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, estar de nuevo en Friburgo, con tantos jóvenes, en la vigilia de la juventud de ayer. Animo a la Iglesia en Alemania a seguir con fuerza y confianza el camino de la fe, que hace volver a las personas a las raíces, al núcleo esencial de la Buena Noticia de Cristo. Surgirán pequeñas comunidades de creyentes, y ya existen, que con el propio entusiasmo difundan rayos de luz en la sociedad pluralista, suscitando en otros la inquietud de buscar la luz que da la vida en abundancia.(...) “Donde está Dios, allí hay futuro”. Donde Dios está presente, allí hay esperanza y allí se abren nuevas prospectivas y con frecuencia insospechadas, que van más allá del hoy y de las cosas efímeras. En este sentido acompaño, con el pensamiento y la oración, el camino de la Iglesia en Alemania”.

  Terminada la ceremonia el Santo Padre se embarcó a las 19,15 y aterrizó a las 20,45 en el aeropuerto de Fiumicino desde donde se desplazó en automóvil al palacio apostólico de Castel Gandolfo.
PV-ALEMANIA/        VIS 20110926 (540)

ES HORA DE ELIMINAR DE LA IGLESIA TODO LO MUNDANO

CIUDAD DEL VATICANO, 26 SEP 2011 (VIS).-A las cinco de la tarde de ayer domingo, en la Konzerthaus de Friburgo, el Santo Padre mantuvo un encuentro con representantes de las asociaciones católicas comprometidas con la Iglesia y la sociedad.

  Tras agradecer a los presentes su servicio y testimonio cristianos, tareas “no siempre fáciles en la actualidad”, Benedicto XVI señaló que “desde hace algunos decenios, asistimos a una disminución de la práctica religiosa, constatamos un creciente distanciarse de una parte notable de los bautizados de la vida de la Iglesia. Surge entonces la pregunta: ¿La Iglesia no debe quizá cambiar?”.

  El Santo Padre recordó que ‘Iglesia’ no es sinónimo de jerarquía, el Papa y los Obispos; “Iglesia somos todos nosotros, los bautizados. (…) Sí, hay razones para un cambio. Existe una necesidad de cambio”. Por un lado, “cada cristiano y la comunidad de los creyentes están llamados a una continua conversión”. Por lo que se refiere a la Iglesia, “el motivo fundamental del cambio es la misión apostólica de los discípulos y de la propia Iglesia”.

  “De hecho –continuó el Pontífice- la Iglesia debe verificar constantemente su fidelidad a esta misión”, cuyo mandato comprende tres aspectos: ser testigos, hacer discípulos en todos los pueblos y proclamar el Evangelio. Esta misión deriva “del misterio del Dios Uno y Trino, del misterio de su amor creador”. La Iglesia “no posee nada autónomo ante Aquél que la ha fundado. Encuentra su sentido exclusivamente en el compromiso de ser instrumento de la redención, de difundir en el mundo la palabra de Dios y transformarlo introduciéndolo en la unión de amor con Dios”.

  Sin embargo, a lo largo de la historia de la Iglesia se ha manifestado también “una tendencia contraria: la de una Iglesia que se acomoda en este mundo, se hace autosuficiente y se adapta a los criterios del mundo. Da así más importancia a la organización y la institucionalización”  que a su deber de abrirse a las preocupaciones del mundo.

  El Papa afirmó que “para responder a su verdadera tarea, la Iglesia ha de renovar siempre el esfuerzo de separarse de la mundanidad del mundo. (…) En un cierto sentido, la historia acude en ayuda de la Iglesia a través de las diversas épocas de secularización que han contribuido de modo esencial a su purificación y reforma interior”.

  “Efectivamente, las secularizaciones –ya fueran la expropiación de bienes de la Iglesia o la cancelación de privilegios o cosas similares- significaron en cada ocasión una profunda liberación de la Iglesia de formas de mundanidad: se despojaba, por así decir, de su riqueza terrena y volvía a abrazar plenamente su pobreza terrena”. Al librarse de sus ataduras materiales, “su acción misionera volvía a ser creíble”.

  Benedicto XVI recordó que los ejemplos históricos muestran que una Iglesia despegada del mundo puede dar un testimonio misionero más claro. “Liberada de su carga material y política, la Iglesia puede dedicarse mejor y de modo verdaderamente cristiano al mundo entero, puede abrirse verdaderamente al mundo”.

  Para el Pontífice, ante el complejo momento actual “no se trata de encontrar una nueva táctica para relanzar la Iglesia. Se trata más bien de abandonar todo lo que es solamente táctica y buscar la plena sinceridad, que no descuida ni reprime ningún aspecto de la verdad de nuestro hoy, sino que realiza la fe plenamente (…) eliminando de ella lo que sólo aparentemente es fe, pero que en realidad es convención y costumbre”.

  “Digámoslo con otras palabras –prosiguió Benedicto XVI- la fe cristiana es para el hombre un escándalo siempre, y no sólo en nuestro tiempo. (…) Este escándalo, que no puede abolirse si no que quiere abolir el cristianismo, lamentablemente ha sido ofuscado recientemente por otros escándalos dolorosos de quienes debían anunciar la fe. Se crea una situación peligrosa cuando estos escándalos (…) esconden la verdadera exigencia cristiana detrás de la inadecuación de sus mensajeros”.

  “Hay una razón más para afirmar que ha llegado nuevamente la hora de eliminar valientemente de la Iglesia lo que hay de mundano (…) Una Iglesia aligerada de los elementos mundanos es capaz de comunicar a los hombres (…) la especial fuerza vital de la fe cristiana. (…) Estar abiertos a los acontecimientos del mundo significa, por tanto, para la Iglesia desligada del mundo, testimoniar según el Evangelio, con palabras y obras aquí y hoy, el predominio del amor de Dios”.
PV-ALEMANIA/           VIS 20110926 (730)

domingo, 25 de septiembre de 2011

SALUDO A LOS CIUDADANOS DE FRIBURGO



CIUDAD DEL VATICANO, 24 SEP 2011 (VIS).-Después de la Santa Misa de esta mañana en la Domplatz de Erfurt, Benedicto XVI viajó en avión hasta Friburgo, donde visitó la catedral dedicada a Nuestra Señora.

  A continuación, el Santo Padre saludó a los ciudadanos reunidos en la Münsterplatz, a quienes agradeció su cordial acogida. “Vengo gustoso a estar con vosotros para rezar juntos, proclamar la Palabra de Dios y celebrar la Eucaristía –dijo el Papa-. Os pido que recéis para que estos días sean fructíferos, de modo que Dios confirme nuestra fe, fortalezca nuestra esperanza y acreciente nuestro amor. Que en estos días lleguemos a ser nuevamente conscientes del amor que Dios nos tiene y de su bondad, de forma que, con fe plena, nos pongamos en sus manos, así como todo lo que motiva nuestro corazón y es importante para nosotros. En Él, nuestro futuro está asegurado. Él da sentido a nuestra vida y puede llevarla a plenitud. El Señor os acompañe en la paz y os haga mensajeros de la alegría”.

  Tras impartir su bendición apostólica, Benedicto XVI se trasladó al Seminario de Friburgo. Allí, a las 16.50, mantuvo una entrevista privada con el ex Canciller federal Helmurt Kohl; y a las 17.15, participó en un encuentro con representantes de las iglesias ortodoxas.
PV-ALEMANIA/                         VIS 20110925 (190)

CATOLICOS Y ORTODOXOS: PROSEGUIR ESFUERZOS DE DIALOGO EN LA CUESTION DEL PRIMADO



CIUDAD DEL VATICANO, 25 SEP 2011 (VIS).-Ayer, sábado, a las 17,15 el Santo Padre se encontró en el Aula del Seminario de Friburgo con 15 representantes de las Iglesias Ortodoxas en Alemania. Son 467 las comunidades ortodoxas bizantinas en ese país y los fieles rondan el millón trescientos mil, repartidos entre las varias iglesias ortodoxas autocéfalas. Los ortodoxos pertenecientes a las iglesias orientales, que llegaron a Alemania sobre todo tras las persecuciones en sus países de origen rondan los 157.000.

  Después de agradecer al presidente de la Conferencia Episcopal Ortodoxa en Alemania, el  Metropolita Augoustinos sus palabras “llenas de confianza”, el Papa  afirmó nuevamente que  entre las Iglesias y las comunidades cristianas, teológicamente, “la Ortodoxia es la más cercana a nosotros; católicos y ortodoxos poseen la misma estructura de la Iglesia de los orígenes. Por ello, podemos esperar que no esté muy lejano el día en que de nuevo podamos celebrar juntos la Eucaristía”.

  “La Iglesia católica sigue con interés y simpatía el desarrollo de las comunidades ortodoxas en Europa occidental, que han tenido un notable crecimiento”, continuó el Santo Padre manifestando su alegría por el incremento de la colaboración panortodoxa “que en los últimos años ha realizado progresos esenciales” y auspiciando que “las experiencias que se viven en estas Conferencias Episcopales refuercen la unión entre las Iglesias ortodoxas y hagan avanzar los esfuerzos en favor de un concilio panortodoxo”.

 Refiriéndose al progreso del diálogo entre católicos y ortodoxos observó que era muy importante continuar el trabajo para aclarar las diferencias teológicas, “porque su superación es indispensable para el restablecimiento de la plena unidad, que deseamos y por la que oramos. Hemos de continuar nuestros esfuerzos de diálogo en la cuestión del primado, para su justa comprensión. Aquí las reflexiones acerca del discernimiento entre la naturaleza y la forma del ejercicio del primado, como lo hizo el Papa Juan Pablo II en la Encíclica ‘Ut unum sint’ pueden darnos aún impulsos fructuosos”.

Igualmente Benedicto XVI hizo presente su gratitud por la labor de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas orientales ya que los resultados hasta ahora obtenidos “hacen crecer la recíproca comprensión y el acercamiento mutuo”.

   “En la actual tendencia de nuestro tiempo, en que son bastantes los que quieren, por así decir, “liberar” de Dios a la vida pública –dijo el Papa- las Iglesias cristianas en Alemania, entre las cuales están también los cristianos ortodoxos y ortodoxos orientales, fundándose  en la fe en el único Dios y Padre de todos los hombres, caminan juntas por la senda de un testimonio pacífico para la comprensión y la comunión entre los pueblos. Al hacer esto, no dejan de poner el milagro de la encarnación de Dios en el centro del anuncio. Conscientes de que sobre este milagro se funda la dignidad de la persona, se comprometen juntas en la protección de la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural.”.

 Por último, reiteró que la fe en Dios, “creador de la vida, y el permanecer absolutamente fieles a la dignidad de cada persona fortalece a los cristianos para oponerse con ardor a cualquier intervención que manipule y seleccione la vida humana. Por otra parte, conociendo como cristianos el valor del matrimonio y de la familia,  nos preocupa, porque es importante, preservar de toda interpretación errónea la integridad y la singularidad del matrimonio entre un hombre y una mujer. En este sentido, el compromiso común de los cristianos, entre los que se encuentran numerosos fieles ortodoxos y ortodoxos orientales, ofrece una contribución valiosa a la edificación de una sociedad con futuro, en la cual se dé el debido respeto a la persona humana.”
PV-ALEMANIA/        VIS 20110925 (620)

ENCUENTRO DEL PAPA CON LOS SEMINARISTAS




CIUDAD DEL VATICANO, 24 SEP 2011 (VIS).-A las 17,45 en la capilla de San Carlos Borromeo del Seminario de Friburgo Benedicto XVI se encontró con 60 seminaristas de esa archidiócesis.

   Después de la adoración del Santísimo Sacramento y de la presentación del arzobispo Robert Zollitsch, el Papa dirigió a los seminaristas un discurso improvisado en el que les invitó a profundizar en sus estudios ya que en nuestra época la relación entre fe y razón asume una importancia capital y, por tanto, aprender a utilizar la razón es fundamental para difundir la fe.

   Benedicto XVI habló también de la importancia del discernimiento, de la fidelidad y de la oración e hizo hincapié en la necesidad de la experiencia comunitaria, es decir, de la vida en comunidad y de la escucha de los demás, para vivir en la fe. Según afirmó el padre Federico Lombardi, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, las palabras del Papa fueron una exhortación para los seminaristas durante el tiempo de su formación  y de la manera de vivirlo.
PV-ALEMANIA/        VIS 20110925 (190)

NUEVOS CAMINOS DE EVANGELIZACION PARA TESTIMONIAR LA CERCANIA DE LA IGLESIA A LA SOCIEDAD



CIUDAD DEL VATICANO, 24 SEP 2011 (VIS).- A las 18,15, siempre en el Aula del Seminario de Friburgo, el Papa se encontró con los miembros del Consejo del Comité Central de los Católicos Alemanes, grupo instituido en 1952 para impulsar  la obra apostólica de la Iglesia.

   Poniendo como ejemplo los programas de ayuda a los países en desarrollo denominados “Exposure”, en que expertos de diversos sectores comparten durante un período de tiempo la vida cotidiana de los destinatarios de esos programas  y  analizan después esa experiencia de cara a su actuación futura, el Papa se preguntó que pasaría si un programa de ese tipo se llevase a cabo en un país occidental como Alemania. Los expertos, dijo, “admirarían por ejemplo el bienestar, el orden y la eficacia. Pero, con una mirada sin prejuicios, constatarían también mucha pobreza, pobreza en las relaciones humanas y en el ámbito religioso”.

En este contexto observó que la época actual parece caracterizarse “en gran parte por un relativismo subliminal que penetra todos los ambientes de la vida. A veces, este relativismo llega a ser batallador, dirigiéndose contra quienes afirman saber dónde se encuentra la verdad o el sentido de la vida.  Y notamos cómo este relativismo ejerce cada vez más un influjo sobre las relaciones humanas y sobre la sociedad (...) Hay quien parece incapaz de renunciar a nada o a sacrificarse por los demás. También está disminuyendo el compromiso altruista por el bien común, en el campo social y cultural, o a favor de los necesitados. Otros ya no son idóneos para unirse de manera incondicional a un cónyuge.”.

  “En nuestro rico mundo occidental hay carencias. Muchos carecen de la experiencia de la bondad de Dios. No encuentran algún punto de contacto con las Iglesias institucionales y sus estructuras tradicionales. Pero, ¿por qué? Pienso que esta es una pregunta sobre la que debemos reflexionar muy seriamente. Ocuparse de esa pregunta es la tarea principal del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización. Pero, evidentemente, se dirige a  todos nosotros”, dijo el Santo Padre ilustrando, como ejemplo, la situación específica alemana donde “la Iglesia está organizada de manera óptima.”.

 “Pero, detrás de las estructuras –dijo- ¿se encuentra la fuerza espiritual correspondiente, la fuerza de la fe en un Dios vivo? Debemos decir sinceramente que hay un desfase entre las estructuras y el Espíritu. Y añado: La verdadera crisis de la Iglesia en el mundo occidental es una crisis de fe. Si no llegamos a una verdadera renovación en la fe, toda reforma estructural será ineficaz.”.

“Estamos llamados a buscar nuevos caminos de evangelización, caminos que podrían ser pequeñas comunidades donde se vive la amistad que se profundiza regularmente en la adoración comunitaria de Dios”, sugirió Benedicto XVI,  donde haya personas que hablen de sus experiencias de fe en su puesto de trabajo y en el ámbito familiar o de sus amistades , testimoniando de este modo un nuevo acercamiento de la Iglesia a la sociedad”.

   Finalizado el encuentro con el Consejo del Comité Central de los Católicos Alemanes, el Santo Padre se trasladó al recinto ferial de Friburgo para presidir la vigilia de oración con los jóvenes.
PV-ALEMANIA/        VIS 20110925 (540)

PAPA A LOS JOVENES: TENED LA OSADIA DE SER SANTOS BRILLANTES



CIUDAD DEL VATICANO, 24 SEP 2011 (VIS).-A las 19,00 comenzó en el recinto ferial de Friburgo la vigilia de oración del Papa con los jóvenes. Ofrecemos a continuación algunos extractos de su discurso.

  Benedicto XVI comenzó refiriéndose a la ceremonia de entrega de la luz que acababan de realizar: el Papa encendió las velas de varios representantes de los jóvenes, quienes a su vez encendieron con ellas las de los otros jóvenes presentes, del mismo modo que se hace con la luz del cirio pascual en la Vigilia de Pascua. “En este maravilloso rito litúrgico –dijo el Pontífice- se nos revela mediante signos más elocuentes que las palabras el misterio de nuestra fe cristiana. Jesús, que dice de sí mismo: ‘Yo soy la luz del mundo’, hace brillar nuestra vida, para que se cumpla lo que acabamos de escuchar en el Evangelio: ‘Vosotros sois la luz del mundo’”.

   “No son nuestros esfuerzos humanos o el progreso técnico de nuestro tiempo los que aportan luz al mundo. Una y otra vez, debemos experimentar que nuestro esfuerzo por un orden mejor y más justo tiene sus límites. El sufrimiento de los inocentes y, más aún, la muerte de cualquier hombre, producen una oscuridad impenetrable (…) Puede haber en nuestro entorno tiniebla y oscuridad y, sin embargo, vemos una luz: (…) Cristo, resucitado de entre los muertos, brilla en el mundo, y lo hace de la forma más clara, precisamente allí donde según el juicio humano todo parece sombrío y sin esperanza”.

 “Ciertamente, quien cree en Jesús no siempre ve solamente el sol en la vida, casi como si pudiera ahorrarse sufrimientos y dificultades; ahora bien, tiene siempre una luz clara que le muestra el camino hacia la vida en abundancia. Los ojos de los que creen en Cristo vislumbran aun en la noche más oscura una luz, y ven ya la claridad de un nuevo día”.

“La luz no se queda sola. A su alrededor se encienden otras luces. Bajo sus rayos se delinean los contornos del ambiente, de forma que podemos orientarnos. No vivimos solos en el mundo. Precisamente en las cosas importantes de la vida tenemos necesidad de otras personas. Así, en particular, no estamos solos en la fe, somos eslabones de la gran cadena de los creyentes. Ninguno llega a creer si no está sostenido por la fe de los otros y, por otra parte, con mi fe, contribuyo a confirmar a los demás en la suya”. (…)

Imagen distorsionada de los santos

“Nosotros (…) una y otra vez experimentamos el fracaso de nuestros esfuerzos y el error personal a pesar de nuestra mejor intención. Por lo que se ve, el mundo en que vivimos, no obstante los progresos técnicos nunca llega en definitiva a ser mejor. Sigue habiendo guerras, terror, hambre y enfermedades, pobreza extrema y represión sin piedad. E incluso aquellos que en la historia se han creído “portadores de luz”, pero sin haber sido iluminados por Cristo, única luz verdadera, no han creado ciertamente paraíso terrenal alguno, sino que, por el contrario, han instaurado dictaduras y sistemas totalitarios, en los que se ha sofocado hasta la más pequeña chispa de humanidad”.

“Llegados a este punto, no debemos silenciar el hecho de que el mal existe. Lo vemos en tantos lugares del mundo; pero lo vemos también, y esto nos asusta, en nuestra vida. Sí, en nuestro propio corazón existe la inclinación al mal, el egoísmo, la envidia, la agresividad. Quizás, con una cierta autodisciplina, esto puede ser de algún modo controlable. Pero es más difícil con formas de mal más bien oscuras, que pueden envolvernos como una niebla difusa, como la pereza, la lentitud en querer y hacer el bien. En la historia, algunos finos observadores han señalado frecuentemente que el daño a la Iglesia no lo provocan sus adversarios, sino los cristianos mediocres”.

“Queridos amigos, tantas veces, se ha caricaturizado la imagen de los santos y se los ha presentado de modo distorsionado, como si ser santos significase estar fuera de la realidad, ingenuos y sin alegría. A menudo, se piensa que un santo sea aquel que lleva a cabo acciones ascéticas y morales de altísimo nivel y que precisamente por ello se puede venerar, pero nunca imitar en la propia vida. Qué equivocada y decepcionante es esta opinión. No existe algún santo, excepto la bienaventurada Virgen María, que no haya conocido el pecado y que nunca haya caído en él. Queridos amigos, Cristo no se interesa tanto por las veces que vaciláis o caéis en la vida, sino por las veces que os levantáis. No exige acciones extraordinarias, quiere, en cambio, que su luz brille en vosotros. No os llama porque sois buenos y perfectos, sino porque Él es bueno y quiere haceros amigos suyos. Sí, vosotros sois la luz del mundo, porque Jesús es vuestra luz. Vosotros sois cristianos, no porque hayáis hecho cosas especiales y extraordinarias, sino porque Él, Cristo, es vuestra vida. Sois santos porque su gracia actúa en vosotros”.

(…) “Esta asamblea brilla en los diversos sentidos de la palabra: en la claridad de innumerables luces, en el esplendor de tantos jóvenes que creen en Cristo. Una vela puede dar luz solamente si la llama la consume. Sería inservible si su cera no alimentase el fuego. Permitid que Cristo arda en vosotros, aun cuando ello comporte a veces sacrificio y renuncia. No temáis perder algo y quedaros al final, por así decirlo, con las manos vacías. Tened la valentía de usar vuestros talentos y dones al servicio del Reino de Dios y de entregaros vosotros mismos, como la cera de la vela, para que el Señor ilumine la oscuridad a través de vosotros. Tened la osadía de ser santos brillantes, en cuyos ojos y corazones reluzca el amor de Cristo, llevando así luz al mundo. Confío que vosotros y tantos otros jóvenes aquí en Alemania sean llamas de esperanza que no queden ocultas”.
PV-ALEMANIA/                 VIS 20110925 (1010)

LA EXISTENCIA CRISTIANA, ESFUERZO HUMILDE POR EL PROJIMO



CIUDAD DEL VATICANO, 25 SEP 2011 (VIS).-El Santo Padre celebró esta mañana la Santa Misa en la explanada del aeropuerto turístico de Friburgo, junto a los Obispos de las 27 diócesis de la República Federal Alemana y miles de fieles venidos de todo el país y de los Estados vecinos. Ofrecemos a continuación algunos extractos de la homilía pronunciada por Benedicto XVI:

“‘Oh Dios, que revelas tu omnipotencia sobre todo con la misericordia y el perdón…’, hemos dicho en la colecta de hoy. (…) Hay teólogos que, frente a todas las cosas terribles que suceden hoy en el mundo, dicen que Dios no puede ser omnipotente. Por el contrario, nosotros creemos en Dios, el Omnipotente, el Creador del cielo y de la tierra. (…) Pero, al mismo tiempo, hemos de darnos cuenta de que Él ejerce su poder de modo diverso a como suelen hacerlo los hombres. Él mismo ha puesto un límite a su poder reconociendo la libertad de sus criaturas. Estamos contentos y agradecidos por el don de la libertad”.

  “Sin embargo, cuando vemos las cosas tremendas que suceden a causa de este don, nos asustamos. Fiémonos de Dios, cuyo poder se manifiesta, sobre todo, en la misericordia y el perdón. Y estad seguros, queridos fieles: (…) Dios desea nuestra salvación. Siempre, y sobre todo en tiempos de peligro y cambio radical, Él permanece cerca de nosotros, su corazón se conmueve por nosotros, se inclina hacia nosotros. Para que el poder de su misericordia pueda tocar nuestros corazones, es necesaria la apertura a Él, la disponibilidad a abandonar el mal, a salir de la indiferencia y dar espacio a su palabra. Dios respeta nuestra libertad. No nos obliga”.

 “Jesús en el Evangelio de hoy retoma este tema fundamental”. Cuenta la parábola de los dos hijos enviados por el padre a trabajar en la viña. El primero se niega, pero luego se arrepiente y va; el segundo responde afirmativamente al padre, pero no le obedece. Solo el primer hijo cumple la voluntad del padre. “Traducida en el lenguaje de hoy (…) podría sonar más o menos así: los agnósticos que a causa de la cuestión de Dios no encuentran paz; las personas que sufren por nuestros pecados y sienten el deseo de un corazón puro, están más cerca del Reino de Dios que los fieles ‘por rutina’, que en la Iglesia ven solo el aparato sin que su corazón sea tocado por la fe”.

  “Así, la palabra de Dios debe hacer reflexionar, es más, debe sacudirnos a todos (…) Interroguémonos: ¿cómo es mi relación personal con Dios en la oración, la participación en la Misa dominical, en la profundización en la fe mediante la meditación sobre la Sagrada Escritura y el estudio del catecismo? Queridos amigos, la renovación de la Iglesia (…) puede realizarse solamente a través de la disponibilidad a la conversión, y a través de una fe renovada”. 

“La vida cristiana debe medirse continuamente con Cristo. (…) Como Cristo estaba totalmente unido al Padre y le obedecía, así sus discípulos han de obedecer a Dios y tener un mismo sentir. (…) La Iglesia en Alemania superará los grandes desafíos del presente y del futuro y será levadura de la sociedad si los sacerdotes, las personas consagradas y los laicos creyentes en Cristo, fieles a su propia vocación específica, colaboran unidos (…) La Iglesia en Alemania continuará siendo una bendición para la comunidad católica mundial si permanece fielmente unida a los sucesores de San Pedro y de los Apóstoles, si cuida de diversos modos la colaboración con los países de misión y se deja también contagiar por la alegría en la fe de las jóvenes Iglesias”.

   “La existencia cristiana es (…) un esfuerzo humilde por el prójimo y por el bien común (…) Pidamos a Dios el valor y la humildad de caminar por la vía de la fe, de recurrir a la riqueza de su misericordia y de tener la mirada fija en Cristo, (…) que es nuestro futuro”.
PV/ALEMANIA         VIS 20110925 (670)

ANGELUS: CONFIANZA EN LA BELLEZA DEL DESIGNIO DE DIOS



CIUDAD DEL VATICANO, 25 SEP 2011 (VIS).-Al final de la Misa Benedicto XVI rezó el Ángelus, la oración que “nos recuerda siempre de nuevo el inicio histórico de nuestra salvación”.

   El sí de María es, dijo el Papa, “la afirmación confiada al plan de Dios y a nuestra salvación. María dice sí a todos nosotros, que bajo la cruz le fuimos confiados como hijos y es una promesa que no revoca jamás”.

   “Rezando ahora el Ángelus nos unimos al sí de María adhiriéndonos con confianza a la belleza del designio de Dios y de la providencia que El, en su gracia, nos ha reservado. De ese modo, también en nuestra vida el amor de Dios se encarnará, asumirá cada vez más forma. No debemos tener miedo entre tantas preocupaciones. Dios es bueno. Al mismo tiempo nos podemos sentir sostenidos por la comunidad de tantos fieles que en esta hora rezan el Ángelus con nosotros, en todo el mundo, a través de la televisión y la radio”.

    Después de la oración mariana el pontífice se trasladó al seminario de Friburgo donde almorzó con los miembros de la Conferencia Episcopal Alemania.
PV-ALEMANIA/        VIS 20110925 (200)

sábado, 24 de septiembre de 2011

DIOS SOLO QUIERE NUESTRA VERDADERA FELICIDAD



CIUDAD DEL VATICANO, 23 SEP 2011 (VIS).-Desde el aeropuerto de Erfurt, Benedicto XVI se trasladó en helicóptero a Etzelsbach, donde llegó a las 17.30 para dirigirse a la Wallfahrtskapelle (capilla de la peregrinación) de dicha localidad. En la explanada que la rodea se habían congregado miles de fieles para rezar junto al Pontífice las Vísperas de la liturgia de las horas.

  El Santo Padre comenzó su homilía recordando el papel de este santuario mariano en la historia alemana: “En dos dictaduras impías que han tratado de arrancar a los hombres su fe tradicional, las gentes de Eichsfeld estaban convencidas de encontrar aquí, en el santuario de Etzelsbach, una puerta abierta y un lugar de paz interior”.

  Seguidamente, pasó a considerar la imagen de la Piedad custodiada en el santuario;  presenta como particularidad la posición del Crucificado, que yace con la cabeza hacia el lado derecho, de forma que no se ve la herida del costado. “Creo que dicha representación encierra un profundo significado –afirmó el Papa-. En la imagen milagrosa de Etzelbach, los corazones de Jesús y de su Madre se dirigen uno al otro, se acercan el uno al otro. Se intercambian recíprocamente su amor. (…) En el corazón de María encuentra cabida el amor que su divino Hijo quiere ofrecer al mundo”.

  En este punto, Benedicto XVI advirtió que “no es la autorrealización la que lleva a la persona a su verdadero desarrollo, aspecto que hoy es propuesto como modelo de la vida moderna, pero que fácilmente puede convertirse en una forma de egoísmo refinado. Es, sobre todo, la actitud del don de sí mismo, que se orienta hacia el corazón de María y con ello hacia el corazón del Redentor”.

  En María, “Dios ha hecho confluir todo el bien y, por medio de Ella, no cesa de difundirlo ulteriormente en el mundo. Desde la Cruz, desde el trono de la gracia y la redención, Jesús ha entregado a los hombres como Madre a María, su propia Madre. (…) Bajo la Cruz, María se hace compañera y protectora de los hombres en el camino de su vida. (…) Pasamos por vicisitudes alternas, pero María intercede por nosotros ante su Hijo y nos comunica la fuerza del amor divino”.

  Benedicto XVI, explicó que, cuando la Virgen nos salva del peligro, “con maternal delicadeza, quiere hacernos comprender que toda nuestra vida debe ser una respuesta al amor rico en misericordia de nuestro Dios. Como si nos dijera: entiende que Dios, que es la fuente de todo bien y no quiere otra cosa que tu verdadera felicidad, tiene el derecho de exigirte una vida que se abandone sin reservas y con alegría a su voluntad, y se esfuerce en que los otros hagan lo mismo. ‘Donde está Dios, allí hay futuro’. En efecto: donde dejamos que el amor de Dios actúe totalmente sobre la vida, allí se abre el cielo. (…) Allí, las pequeñas cosas de la vida cotidiana alcanzan su sentido y los grandes problemas encuentran su solución”.
 
  Al término de la celebración, tuvieron lugar la Adoración Eucarística, la bendición final y el rezo de la Salve. Antes de regresar a Erfurt en helicóptero, el Papa regaló un rosario de oro a la imagen de la Virgen, como signo de su profunda veneración.
PV-ALEMANIA/                 VIS 20110924 (540)

COMUNICADO DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE




CIUDAD DEL VATICANO, 24 SEP 2011 (VIS).-Ayer tarde la Oficina de Prensa de la Santa Sede emitió el siguiente comunicado sobre el encuentro del Santo Padre con un grupo de víctimas de abusos sexuales:

   “Esta tarde, en el seminario de Erfurt, Benedicto XVI se ha encontrado con un grupo de víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes y personal de la Iglesia. Sucesivamente, el Papa saludó a las personas que tratan a los perjudicados por esos delitos.

   “El Santo Padre, conmovido y muy afectado por el sufrimiento de las víctimas, ha expresado su profunda compasión y pesar por todo lo que han padecido tanto ellas como sus familias. Ha garantizado a los presentes que todos cuantos ocupan puestos de responsabilidad en la Iglesia están seriamente comprometidos en afrontar a fondo todos los crímenes de abusos, y en poner en marcha medidas eficaces para la protección de los niños y jóvenes. El Papa se siente cercano a las víctimas y manifiesta la esperanza de que Dios misericordioso, creador y redentor de la humanidad, cure las heridas de las víctimas de abusos y les conceda la paz interior”.
OP/        VIS 20110924 (200)

HORIZONTES MAS AMPLIOS PARA LA IGLESIA CATOLICA EN ALEMANIA



CIUDAD DEL VATICANO, 24 SEP 2011 (VIS).- La Domplatz (Plaza de la catedral) de Erfurt, fue el escenario de la Misa celebrada por Benedicto XVI esta mañana a las 9,00. Más de 50.000 personas participaron en la liturgia cuyos textos eran los propios de la diócesis para la veneración de su patrona Santa Isabel de Turingia.

   “Si en esta ciudad volviéramos atrás con el pensamiento a 1981, el año jubilar de Santa Isabel, hace treinta años, en tiempos de la República Democrática Alemana, ¿quién habría imaginado que el muro y las alambradas de las fronteras habrían caído pocos años después? – se preguntó el Papa al principio de su homilía-. Y si fuéramos todavía más atrás, cerca de setenta años, hasta 1941, en tiempos del nacionalsocialismo, ¿quién habría podido predecir que el denominado “Reich milenario” quedaría reducido a cenizas cuatro años después?”.

  En Turingia, y en la entonces República Democrática Alemana, agregó el pontífice, las personas tuvieron que soportar  “una dictadura oscura (nazi) y una roja  (comunista), que para la fe cristiana fueron como una lluvia ácida. Muchas consecuencias tardías de ese tiempo han de ser aún asimiladas, sobre todo en el ámbito intelectual y religioso. Actualmente, la mayoría de la gente en esta tierra vive lejana de la fe en Cristo y de la comunión de la Iglesia. Los últimos dos decenios, sin embargo, presentan también experiencias positivas: un horizonte más amplio, un cambio más allá de las fronteras, una confiada certeza de que Dios no nos abandona y nos conduce por nuevos caminos”.

Asimismo “la nueva libertad ha ayudado a conferir a la vida de los hombres una mejor dignidad y a abrir múltiples y nuevas posibilidades”.  Y en lo que respecta a la  Iglesia, el Papa manifestó su agradecimiento por  una serie de beneficios  como “las nuevas posibilidades para las actividades parroquiales, la reestructuración y ampliación de iglesias y centros parroquiales, iniciativas diocesanas de carácter pastoral y cultural”.  Pero estas posibilidades,  agregó, “¿Nos han llevado también a un incremento de la fe? ¿No es necesario, tal vez, buscar las raíces profundas de la fe y de la vida cristiana en algo más que en la libertad social? Muchos católicos convencidos han permanecido fieles a Cristo y a la Iglesia en la difícil situación de una opresión exterior”.

  Entre estas personas el Santo Padre recordó a los sacerdotes y sus colaboradores que dieron vida a la pastoral de los refugiados después de la Segunda Guerra Mundial para dar a los prófugos una patria nueva, y a los padres que en un ambiente político hostil a la Iglesia educaron a sus hijos en la fe católica.

   Después, citando a los patronos de la diócesis de Erfurt, Isabel de Turingia, Bonifacio y Kilian, y a San Severo, a quien está dedicada la Severikirche en la Domplatz,  subrayó que “la presencia de Dios se manifiesta, de modo particularmente claro, en sus santos. Su testimonio de fe puede darnos también hoy la fuerza para un nuevo despertar” ya que “nos muestran que es posible (...) poner a Dios en primer lugar y no como una realidad más entre otras. Los santos enseñan de manera evidente el hecho de que Dios ha tomado la iniciativa de dirigirse a nosotros” de que “en Jesucristo se ha manifestado (...) sale a nuestro encuentro (...) e  invita a seguirlo”.

 “La fe es siempre, y esencialmente, un creer junto con otros (...) Este “con”, sin el cual no es posible una fe personal, es la Iglesia. Y esta Iglesia franquea las fronteras de los países como lo demuestran las nacionalidades de los santos que he mencionado anteriormente: Hungría, Inglaterra, Irlanda e Italia (...) Si nos abrimos a la fe, en la historia entera y en los testimonios de toda la Iglesia, entonces la fe católica tiene futuro también como fuerza pública en Alemania (...) Los santos, aun que sólo sean pocos, también cambian el mundo”.

“Los cambios políticos del año 1989 en vuestro país no fueron motivados sólo por el deseo de bienestar y de libertad de movimiento, sino, decisivamente, también por el anhelo de veracidad -concluyó el Papa-. Este anhelo se mantuvo vivo, entre otras cosas, por personas totalmente dedicadas al servicio de Dios y del prójimo y dispuestas a sacrificar su propia vida. Ellos y los santos antes recordados nos animan a aprovechar la nueva situación. No queremos escondernos en una fe solamente privada, sino que queremos usar de manera responsable la libertad lograda”.

Terminada la misa, Benedicto XVI se trasladó al aeropuerto de Erfurt, y a las 11,50 emprendió el vuelo hacia Friburgo para aterrizar en el aeropuerto de Lahr poco antes de las 13.00.
PV-ALEMANIA/        VIS 20110924 (750)

AVISO



CIUDAD DEL VATICANO, 24 SEP 2011 (VIS).-Informamos a nuestros lectores que mañana, domingo 25 de septiembre, el Vatican Information Service transmitirá su boletín con motivo de la visita de Benedicto XVI a Alemania.
.../        VIS 20110924 (30)

viernes, 23 de septiembre de 2011

ENTREVISTA AL PAPA DURANTE EL VUELO A ALEMANIA

CIUDAD DEL VATICANO, 22 SEP 2011 (VIS).-Como es tradicional en los viajes apostólicos internacionales, Benedicto XVI concedió una breve entrevista a los periodistas que le acompañaban en el avión rumbo a Alemania.

“¿Cuánto se siente todavía alemán y cuáles son los aspectos en los que todavía influye su origen?”, fue la primera pregunta.

  El Papa respondió: “He nacido en Alemania y esa raíz no puede ni debe cortarse. He recibido allí mi formación cultural, mi lengua es el alemán y la lengua es el modo en que el espíritu vive y actúa (...) En la estructura cultural de mi vida este ser alemán es muy fuerte. La pertenencia a su historia, con sus grandezas y debilidades no puede cancelarse. Sin embargo, para un cristiano, hay algo más. Con el Bautismo nace de nuevo a un nuevo pueblo que es de todos los pueblos (...) Cuando, además, se asume una responsabilidad tan grande como la mía –que he asumido la responsabilidad suprema- en este pueblo (...) la raíz se vuelve un árbol que se extiende de varias formas  y el hecho de sentirme en casa en esta gran comunidad del  pueblo de todos los pueblos que es la Iglesia católica (...) forja toda la existencia sin anular todo lo que la precede”.

La segunda pregunta fue: “En los últimos años en Alemania han aumentado los casos de abandono de la Iglesia, debido, en parte, a los abusos de menores por parte del clero. ¿Que piensa de este fenómeno? Y ¿que diría a los que quieren dejar la Iglesia?”.

“Distingamos ante todo el motivo específico de los que se escandalizan ante estos crímenes revelados en los últimos tiempos –dijo Benedicto XVI-  Puedo entender que, a la luz de esas informaciones, sobre todo si se trata de personas cercanas, se diga: ‘Esta ya no es mi Iglesia. La Iglesia era para mí fuerza de humanización y moralización. Si los representantes de la Iglesia hacen lo contrario ya no puedo vivir con esta Iglesia’. Esta es una situación específica. Generalmente los motivos son múltiples en el contexto de secularización de nuestra sociedad. Y estos abandonos, normalmente, son el último paso de una larga cadena de alejamiento de la Iglesia. En este contexto creo que es importante preguntarse: ‘¿Por qué estoy en la Iglesia?’ (...) Yo diría que es importante saber que estar en la Iglesia no es estar en una asociación, sino en la red del Señor que saca peces buenos y podridos de las aguas de la muerte a la tierra de la vida. Puede ser que en esta red me encuentre al lado de los peces podridos y lo sienta, pero la verdad es que yo no estoy allí por unos o por otros, sino porque es la red del Señor que es algo diverso de todas las asociaciones humanas, una realidad que atañe al fondo de mi ser. Hablando con estas personas tendríamos que ir hasta el fondo de la cuestión: ¿Qué es la Iglesia? (...) ¿Por qué estoy en ella aunque haya escándalos y miserias humanas   terribles? De este modo renovaríamos la conciencia del carácter específico del ser Iglesia (...) que es Pueblo de Dios, aprenderíamos, soportaríamos también los escándalos y los combatiríamos desde dentro, en esta gran red del Señor”.  

Unidad fundamental con los evangélicos

  A la pregunta sobre los grupos que, en distintos países, se han manifestado contrarios a sus visitas, Benedicto XVI respondió: “Ante todo, diría que es normal que en una sociedad libre y en un tiempo secularizado, haya quien se oponga a una visita del Papa. Es también justo –respeto a todos- que expresen esta contrariedad: forma parte de nuestra libertad y debemos ser conscientes de que el secularismo y la oposición al catolicismo son fuertes en nuestra sociedad. Y cuando estas oposiciones se manifiestan de modo civil, no hay nada que decir en contra”

  “Por otra parte, es también cierto que hay mucha expectación y mucho amor por el Papa (…) así como un gran consenso hacia la fe católica, una creciente convicción de que necesitamos una fuerza moral y una presencia de Dios en nuestro tiempo. Así, sé que junto a la oposición –que encuentro natural y que es algo que hay que esperarse- existe también tanta gente que me aguarda con alegría, que espera una fiesta de la fe (…) Por eso voy con gozo a mi Alemania natal y soy feliz llevando el mensaje de Cristo a mi tierra”.

  Por último, Benedicto XVI fue interrogado sobre su intención y expectativas ante el encuentro con los representantes de la Iglesia Evangélica. “Cuando acepté la invitación a realizar este viaje –respondió el Papa- era evidente para mí que el ecumenismo con nuestros amigos evangélicos debía ser un punto central. Vivimos en un tiempo de secularismo, como ya he dicho, en el que los cristianos juntos tienen la misión de hacer presente el mensaje de Dios. (…) Por eso, que los católicos y los evangélicos se reúnan es un elemento fundamental para nuestro tiempo; incluso si institucionalmente no estamos perfectamente unidos, incluso si aún hay grandes problemas, estamos unidos en el fundamento de la fe en Cristo, en Dios Trinitario y en el hombre como imagen de Dios. Y mostrar al mundo y profundizar esa unidad es esencial en este momento histórico”.

  “Por eso –concluyó el Pontífice- estoy muy agradecido a nuestros amigos, hermanos y hermanas protestantes, que han hecho posible un signo muy significativo: el encuentro en el monasterio donde Lutero inició su camino teológico, la oración (…) y el hablar juntos sobre nuestra responsabilidad de cristianos hoy. Soy muy feliz por poder mostrar así esta unidad fundamental: que somos hermanos y hermanas y trabajamos juntos por el bien de la humanidad, anunciando el gozoso mensaje de Cristo, del Dios que tiene un rostro humano y habla con nosotros”.
PV-ALEMANIA/         VIS 23110923 (970)

RESPONSABILIDAD ANTE DIOS Y RECONOCIMIENTO DE LA DIGNIDAD HUMANA, FUNDAMENTOS COMUNES DEL DERECHO


CIUDAD DEL VATICANO, 22 SEP 2011 (VIS).-A las 16.15, el Santo Padre se desplazó desde la Nunciatura Apostólica al Reichstag, donde fue acogido por el presidente del Parlamento Federal alemán. Allí mantuvo un breve encuentro con las cinco mayores autoridades federales: el Presidente, la Canciller, el Presidente del Bundestag, la del Bundesrat y el del Tribunal Constitucional Federal. Asimismo, saludó a los presidentes de los grupos parlamentarios. Seguidamente, fue acompañado al Aula del Parlamento para escuchar las palabras del Presidente del Bundestag, Norbert Lammert.

 En su discurso ante el Parlamento, Benedicto XVI afirmó que la política “debe ser un compromiso por la justicia y crear así las condiciones de fondo para la paz”. Un político puede buscar el éxito porque posibilita la acción política efectiva. Pero el éxito ha de estar subordinado “al criterio de la justicia, a la voluntad de aplicar el derecho”; de lo contrario, “el éxito puede constituir una seducción que abra el camino a la desvirtuación del derecho, a la destrucción de la justicia”.

 En este sentido, el Papa recordó que los alemanes han experimentado lo que sucede cuando se escinden el poder y el derecho, y el primero pisotea el segundo: “El Estado (…) se había convertido en una cuadrilla de bandidos muy bien organizada, que podía amenazar al mundo entero y empujarlo hasta el borde del abismo”.

 Es por ello que “servir al derecho y combatir el dominio de la injusticia es y sigue siendo el deber fundamental del político”, especialmente en el momento actual. El problema es, entonces, cómo reconocer qué es lo justo. Para Benedicto XVI, “en las cuestiones fundamentales del derecho, en las que está en juego la dignidad del hombre y de la humanidad” el recurso a la voluntad de la mayoría no basta. “Basándose en esta convicción –dijo el Papa- los combatientes de la resistencia reaccionaron contra el régimen nazi y contra otros regímenes totalitarios, prestando así un servicio al derecho y a la humanidad”. Para estas personas era obvio que la legislación vigente “era, en realidad, una injusticia”.

Recuperar el patrimonio cultural de Europa

 Sin embargo, por lo que se refiere a las cuestiones fundamentales antropológicas, hoy día no es evidente qué es lo justo y, por tanto, qué puede convertirse en derecho vigente.
En este punto, el Santo Padre recordó que en la historia, los ordenamientos jurídicos han estado casi siempre motivados por la religión. El cristianismo, en cambio, ha puesto la fuente del derecho en la naturaleza y la razón: “Para el desarrollo del derecho y de la humanidad, ha sido decisivo que los teólogos cristianos tomaran posición contra el derecho religioso, exigido por la fe en las divinidades, y se pusieran de parte de la filosofía, reconociendo como fuente jurídica válida para todos la razón y la naturaleza en su mutua relación”.

 Con ello, la cuestión sobre los fundamentos de la legislación estuvo clara hasta la Declaración de los Derechos Humanos después de la segunda guerra mundial. Pero en el último medio siglo, afirmó el Pontífice, “ha tenido lugar un dramático cambio en la situación. La idea del derecho natural se considera hoy una doctrina católica más bien singular”, debido al predominio de la concepción positivista de la naturaleza y de la razón.

 “Una concepción positivista de la naturaleza, que la comprende de modo puramente funcional (…) no puede tender ningún puente hacia el ‘ethos’ y el derecho (…) Lo mismo vale para la razón en una visión positivista (…) en la que lo que no es verificable, no entra en el ámbito de la razón. (…) Por ello, ‘ethos’ y religión se deben reducir al ámbito de lo subjetivo. (…) Esta es una situación dramática que interesa a todos y sobre la que es necesaria una discusión pública. Invitar urgentemente a ella es una intención esencial de este discurso”.

  Benedicto XVI continuó asegurando que la visión positivista del mundo “es, en su conjunto, una parte grandiosa del conocimiento humano (…) a la que no debemos renunciar”. Pero “cuando la razón positivista se considera la única cultura suficiente, (…) reduce al hombre, es más, amenaza su humanidad. Lo digo especialmente con referencia a Europa, donde vastos ambientes intentan reconocer únicamente el positivismo como cultura común y como fundamento común para la formación del derecho, mientras que las demás convicciones y valores de nuestra cultura quedan reducidos al nivel de una subcultura. Con ello, Europa queda, frente a otras culturas del mundo, en una condición de falta de cultura, y se suscitan, al mismo tiempo, corrientes extremistas y radicales”.

 De ahí la urgencia de que la razón y la naturaleza reencuentren su grandeza y aparezcan de nuevo “en su verdadera profundidad, con sus exigencias y sus indicaciones”.  El Pontífice aseguró que “debemos escuchar el lenguaje de la naturaleza y responder coherentemente”, teniendo en cuenta que “también el hombre posee una naturaleza que ha de respetar y que no puede manipular a su antojo.  (…) El hombre no se crea a sí mismo. Es espíritu y voluntad, pero también es naturaleza, y su voluntad es justa cuando escucha la naturaleza, la respeta, y cuando se acepta a sí mismo como lo que es, y que no se ha creado a sí mismo. Así y solamente así se realiza la verdadera libertad humana”.

 El patrimonio cultural de Europa puede ser una ayuda fundamental, ya que “sobre la base de la convicción acerca de la existencia de un Dios creador se han desarrollado la idea de los derechos humanos, la idea de la igualdad de todos los hombres ante la ley, la conciencia de la inviolabilidad de la dignidad humana de cada persona y el reconocimiento de la responsabilidad de los hombres por sus acciones”.

 “Estos conocimientos (…) constituyen nuestra memoria cultural. (…) La cultura europea nació (…) del encuentro entre la fe en Dios de Israel, la razón filosófica de los griegos y el pensamiento jurídico de Roma. (…) En la conciencia de la responsabilidad del hombre ante Dios y en el reconocimiento de la dignidad inviolable del hombre, de cada hombre, este encuentro ha fijado los criterios del derecho; defenderlos es nuestro deber en este momento histórico”.

  Tras finalizar su discurso, Benedicto XVI se retiró privadamente durante algunos minutos en espera del sucesivo encuentro con miembros de la comunidad hebrea.
PV-ALEMANIA/         VIS 23110923 (1000)

BENEDICTO XVI RECUERDA LA SHOAH Y SUBRAYA LA CERCANIA DE TODA LA IGLESIA CON EL PUEBLO JUDIO


CIUDAD DEL VATICANO, 23 SEP 2011 (VIS).- A las 17,15 de ayer jueves, Benedicto XVI  se encontró con 15 representantes de la comunidad judía de Alemania  que preside Dieter Graumann y recordó en primer lugar la visita que efectuó el 19 de agosto de 2005 a la sinagoga de Colonia, en la que el rabino Teitelbaum habló de la memoria como “una de las columnas necesarias para asentar sobre ellas un futuro pacífico”.

 “Hoy –dijo el Papa-  estoy en un lugar central de la memoria, de una memoria aterradora: desde aquí se proyectó y organizó la Shoah,  la eliminación de los ciudadanos judíos de Europa. Antes del terror nazi vivían  en Alemania  alrededor de medio millón de judíos que constituían un ingrediente estable de la sociedad alemana. Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania fue  considerada  como la ‘Tierra de la  Shoah’ en la que ya no se podía vivir. Al principio  casi no había esfuerzos  para restablecer las antiguas  comunidades judías (...) Muchos  querían emigrar y construir una nueva vida, especialmente en los Estados Unidos o Israel”.

 “En este lugar, también hay que traer a  la memoria el pogromo de la “Noche de los cristales”, del 9 al 10 de noviembre de 1938. Pocos percibieron la magnitud de este acto de desprecio humano como el deán  de la catedral de Berlín, Bernhard Lichtenberg, quien, desde el púlpito de la catedral de Santa Eduvigis , gritó: ‘Fuera el Templo está en llamas y es también una casa de Dios’.  El régimen de terror del nacionalsocialismo  se basaba en un mito racista, que incluía el rechazo del Dios de Abraham, Isaac y Jacob, del Dios de Jesucristo y de los que creían en Él. El ‘omnipotente’ Adolf Hitler era un ídolo pagano, que quería sustituir al Dios bíblico, Creador y Padre de todos los seres humanos. Cuando no se respeta a este Dios único, se pierde también el respeto por la dignidad del hombre. Las horribles imágenes de los campos de concentración al final de la guerra mostraron de lo que puede ser capaz el hombre que rechaza a Dios y el rostro que puede asumir un pueblo en el “no” a ese Dios.

  El Santo Padre manifestó a continuación gratitud porque, a pesar de esa memoria, desde hace unos años hay un nuevo florecimiento de la vida judía en Alemania y porque esa comunidad ha sido muy activa en la integración de los inmigrantes de Europa del Este.

  “La Iglesia siente una gran cercanía con el  pueblo judío” afirmó, citando la Declaración Nostra Aetate del Concilio Vaticano II con la que “se comenzó a recorrer un camino irrevocable  de diálogo la fraternidad y  amistad’ que  “se aplica a toda la Iglesia católica’ y obviamente  a “la Iglesia católica en Alemania que es muy consciente de su responsabilidad en esta materia”.  A continuación el Papa enumeró las diversas iniciativas para afianzar la colaboración entre cristianos y judíos, como las “Semanas de la fraternidad” o el “Foro de judíos y cristianos”, así como el histórico encuentro para el diálogo presidido en 2006 por el cardenal Walter Kasper.

  “Los cristianos debemos también darnos cuenta cada vez más de nuestra afinidad interior con el judaísmo –observó-  Para los cristianos no puede haber una fractura en el evento salvífico. La salvación viene, precisamente, de los judíos. Cuando el conflicto de Jesús con el judaísmo de su tiempo se ve  de manera  superficial, como una ruptura con  la Antigua Alianza, se acaba reduciéndolo a una idea de  liberación que  considera la Torá solamente como la observancia servil de unos  ritos y prescripciones  exteriores. Sin embargo, el Sermón de la Montaña no deroga  la Ley mosaica, sino que desvela  sus recónditas posibilidades y hace surgir nuevas exigencias; nos reenvía al fundamento más profundo del obrar  humano, al corazón, donde se elige entre lo puro y lo impuro, donde germina la fe, la esperanza y la caridad”.

  “El mensaje de esperanza, que transmiten los libros de la Biblia hebrea y del Antiguo Testamento cristiano ha sido asimilado y desarrollado  por los judíos y los cristianos. De modo distinto. ‘Después de siglos de contraposición, reconozcamos como tarea nuestra el esfuerzo para  que estos dos modos de la nueva lectura de los escritos bíblicos- la cristiana y la judía- entren en diálogo entre sí  para comprender rectamente la voluntad y la palabra de Dios’. En una sociedad cada vez más secularizada este diálogo debe fortalecer la esperanza común en Dio. Sin esta esperanza, la sociedad pierde su humanidad”, concluyó el pontífice.

   Terminado el encuentro con los representantes de la Comunidad Judía, el Papa se trasladó en automóvil al Olympistadion para celebrara la Santa Misa.
BXVI-ALEMANIA/        VIS 20110923 (790)

QUIEN CREE EN CRISTO TIENE FUTURO

CIUDAD DEL VATICANO, 22 SEP 2011 (VIS).-A las seis de la tarde, el Papa Benedicto XVI llegó en coche al Olympiastadion de Berlín para celebrar la Santa Misa ante un gran número de fieles alemanes y peregrinos provenientes de países vecinos. Hace quince años, el Beato Juan Pablo II presidió en este mismo lugar la beatificación de Karl Leisner y Bernhard Lichtenberg.

 El Santo Padre glosó en su homilía la parábola de la vid y los sarmientos del Evangelio de hoy, y explicó que cuando Jesús afirma “Yo soy la verdadera vid”, “significa en realidad propiamente: ‘Yo soy vosotros y vosotros sois yo’; una identificación inaudita del Señor con nosotros, su Iglesia. (…) En este mundo, Él continúa viviendo en su Iglesia. Él está con nosotros, y nosotros con Él”.

 En la parábola, Cristo asegura que “el Padre es el labrador” que corta los sarmientos secos y poda los que dan fruto para que den más. Esta imagen significa, dijo el Santo Padre, que Dios “quiere darnos vida nueva y llena de fuerza. Cristo ha venido a llamar a los pecadores. Son ellos los que necesitan el médico (…) Y así, como dice el Concilio Vaticano II, la Iglesia es el ‘sacramento universal de salvación’ que existe para los pecadores, para abrirles el camino de la conversión, de la curación y de la vida. Ésta es la verdadera y gran misión de la Iglesia, que le ha sido confiada por Cristo”.

Razones del desencanto ante la Iglesia

 Sin embargo, “algunos miran a la Iglesia quedándose en su apariencia exterior. De este modo, la Iglesia aparece únicamente como una organización más en una sociedad democrática, a tenor de cuyas normas y leyes se juzga y se trata una figura tan difícil de comprender como es la Iglesia. Si a esto se añade también la experiencia dolorosa de que en la Iglesia hay peces buenos y malos, grano y cizaña, y si la mirada se fija sólo en las cosas negativas, entonces ya no se revela el misterio grande y profundo de la Iglesia”.

 “Por tanto, ya no brota alegría alguna por el hecho de pertenecer a esta vid que es la Iglesia. La insatisfacción y el desencanto se difunden si no se realizan las propias ideas superficiales y erróneas acerca de la Iglesia y los ‘ideales sobre la Iglesia’ que cada uno tiene”.

  Más adelante, el Papa explicó que Jesús nos invita a permanecer en El, diciendo que  “como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. (…) Al que no permanece en mí lo tiran fuera como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego”.

 “La opción que se plantea –aseguró Benedicto XVI- nos hace comprender de forma insistente el significado existencial de nuestras decisiones de vida. Al mismo tiempo, la imagen de la vid es un signo de esperanza y confianza. Encarnándose, Cristo mismo ha venido a este mundo para ser nuestro fundamento. En cualquier necesidad. (…) Dios sabe transformar en amor incluso las cosas difíciles y agobiantes de nuestra vida. Lo importante es que ‘permanezcamos’ en la vid, en Cristo”.

 Ello es de especial importancia “en nuestro tiempo de inquietudes e indiferencia, en el que tanta gente pierde el rumbo y el fundamento; en el que la fidelidad del amor en el matrimonio y en la amistad es frágil y efímera (…) El Señor resucitado nos ofrece aquí un refugio, un lugar de luz, de esperanza y confianza, de paz y seguridad. (…) En Cristo hay futuro, vida y alegría”.

 El Papa subrayó que permanecer en Cristo significa “permanecer también en la Iglesia. Toda la comunidad de los creyentes está firmemente unida en Cristo, la vid. (…) En esta comunidad, Él nos sostiene y, al mismo tiempo, todos los miembros se sostienen recíprocamente. (…) Nosotros no creemos solos, sino que creemos con toda la Iglesia”.

  “La Iglesia como mensajera de la Palabra de Dios y dispensadora de los sacramentos nos une a Cristo, la verdadera vid. (…) La Iglesia es el don más bello de Dios. (…) Con la Iglesia y en la Iglesia podemos anunciar a todos los hombres que Cristo es la fuente de la vida, que Él está presente, que Él es la gran realidad que anhelamos. (…) Quien cree en Cristo, tiene futuro. Porque Dios (…) quiere las cosas fecundas y vivas, la vida en abundancia”.

 Para terminar, el Santo Padre expresó su deseo de que los fieles descubran “cada vez más profundamente la alegría de estar unidos a Cristo en la Iglesia, que podáis encontrar en vuestras necesidades consuelo y redención y lleguéis a ser cada vez más el vino delicioso de la alegría y del amor de Cristo para este mundo”.

 Tras la celebración eucarística, Benedicto XVI se trasladó en coche a la Nunciatura Apostólica, donde llegó alrededor de las nueve de la noche.
PV-ALEMANIA/         VIS 23110923 (800)

TESTIMONIO CONJUNTO DE CRISTIANOS Y MUSULMANES EN SECTORES CLAVES DE LA VIDA SOCIAL


CIUDAD DEL VATICANO, 23 SEP 2011 (VIS).- En la nunciatura apostólica de Berlín, el Santo Padre encontró a las 9,00 de la mañana a los representantes de la comunidad musulmana en Alemania que cuenta con unos 4 millones y medio de personas, de las cuales el 70% es de origen turco, mientras el resto procede sobre todo de los países árabes, de los Balcanes e Irán. El 75% de los musulmanes de Alemania es de confesión sunita  y la mezquita más antigua edificada en tierra alemana se encuentra en Berlín.

    En su discurso el Papa recordó que a partir de los  años 70, la presencia de muchas familias musulmanas se había convertido cada vez más en una característica de Alemania  e insistió en el compromiso de fomentar por ambas partes la comprensión y el conocimiento recíprocos, esenciales “no sólo para la convivencia pacífica, sino para  la aportación mutua al bien común de la misma sociedad”.

 “Muchos musulmanes conceden gran importancia a la dimensión religiosa –continuó-  Esto a veces se interpreta como una provocación en una sociedad que tiende a marginar este aspecto o, como máximo, a admitirlo en la esfera  de las decisiones individuales. La Iglesia católica está firmemente comprometida, en que se de  el debido reconocimiento a la dimensión pública de la pertenencia religiosa. Es una exigencia no irrelevante en el contexto de una sociedad pluralista. Sin embargo, hay que cuidar siempre de que se mantenga el respeto hacia el otro. El respeto mutuo crece sólo sobre la base del consenso sobre algunos valores inalienables,  propios de la naturaleza humana, sobre todo la dignidad inviolable de cada persona”.

  “En Alemania - como en muchos otros países, no sólo los occidentales – observó el Santo Padre-  el marco común de referencia es la Constitución, cuyo contenido jurídico es  obligatorio para todos los ciudadanos, sean o no pertenecientes a una confesión religiosa. Por supuesto, el debate sobre la mejor formulación de principios como la libertad de culto público, es amplio y está siempre abierto , pero es significativo que la Ley Fundamental los exprese de modo todavía válido, a distancia de 60 años de su formulación”.

 “Pienso que la razón radica en el hecho de que los padres de la Ley Fundamental eran plenamente conscientes, en aquel momento importante, de  encontrar un terreno sólido, en el que todos los ciudadanos pudieran identificarse. Al hacerlo, no prescindían  de su pertenencia religiosa (...) pero  sabían que tenían  que confrontarse  con personas de  confesión diversa o incluso no religiosos: el terreno común se encuentra en el reconocimiento de algunos  derechos inalienables, que son propios de la naturaleza humana y preceden a cualquier formulación positiva. De ese modo una sociedad sustancialmente homogénea sentó las bases que hoy consideramos válidas para un mundo caracterizado por el pluralismo. Bases que, en realidad, indican  también  los límites evidentes de ese pluralismo:  no es concebible, en efecto, que una sociedad puede mantenerse  a  largo plazo sin un consenso sobre los valores éticos fundamentales”.

   Benedicto XVI resaltó al final de su discurso la posibilidad de una colaboración fructífera entre cristianos y musulmanes a la hora de construir una sociedad, en muchos aspectos, diversa de la del pasado. “Como personas religiosas,  a partir de las convicciones respectivas –dijo- podemos dar un testimonio importante en muchos sectores cruciales de la vida social (..) como la protección de la familia, fundada en el matrimonio, el respeto de la vida en cada fase de su curso natural o la promoción de una justicia social más amplia”.

  Terminado el encuentro el Papa se desplazó al aeropuerto de Berlín donde a las 10,00 se embarcó para trasladarse a Erfurt.
PV-ALEMANIA/        VIS 20110923 (610)
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