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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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jueves, 30 de noviembre de 2006

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 30 NOV 2006 (VIS).-El Santo Padre nombró:

-Padre Gerard Pettipas, C.Ss.R, arzobispo de Grouard-McLennan (superficie 224.596, población 120.530, católicos 47.028, sacerdotes 14, religiosos 23, diáconos permanentes 2) en Canadá. El arzobispo electo nació en 1950 en Halifax (Canadá), pronunció los votos religiosos en 1973, fue ordenado sacerdote en 1977 y hasta ahora era párroco de St. Joseph en Grand Praire (Canadá). Sucede al arzobispo Arthé Guimond, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis fue aceptada por límite de edad.
   
-Don Joseph Chusak Sirisut, obispo de Nakhon Ratchasima (superficie 41.148, población 5.220.430, católicos 5.429, sacerdotes 27, religiosos 35) en Tailandia. El obispo electo nació en 1956 en Bang Nok Kwek (Tailandia), fue ordenado sacerdote en 1984 y hasta ahora era profesor en el Seminario Mayor de Sampran. Sucede al obispo Joachim Phayao Mansap, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.

-Obispo Immanuel Bushu, hasta ahora de Yagoua (Camerún), obispo de Buéa  (superficie 13.410, población 957.000, católicos 295.630, sacerdotes 59, religiosos 72) en  Camerún. Sucede al obispo Pius Suh Awa, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.

-Don Christophe Zoa obispo auxiliar de la archidiócesis de Yaoundé (superficie 4.964, población 1.591.960, católicos 700.700, sacerdotes 307, religiosos 794) en  Camerún. El obispo electo nació en Yaoundé en 1961, fue ordenado sacerdote en 1991 y actualmente era canciller de la misma archidiócesis.
NER:RE:NEA/.../...                            VIS 20061130 (220)


DECLARACION CONJUNTA DEL PAPA Y EL PATRIARCA BARTOLOME I

CIUDAD DEL VATICANO, 30 NOV 2006 (VIS).-Al terminar la Divina Liturgia celebrada esta mañana en la iglesia patriarcal de San Jorge, Benedicto XVI y el Su Santidad Bartolomé I firmaron una declaración conjunta en el Patriarcado Ecuménico, en Estambul.

  En la declaración, el Papa y el patriarca ecuménico de Constantinopla recuerdan los encuentros de sus predecesores, que "mostraron al mundo la urgencia de la unidad y trazaron senderos seguros para alcanzarla, mediante el diálogo, la oración y la vida eclesial cotidiana".

  "Como pastores -escriben- hemos reflexionado sobre todo acerca de la misión de anunciar el Evangelio en el mundo de hoy. (...) Además, no podemos ignorar el crecimiento de la secularización, del relativismo e incluso del nihilismo, sobre todo en el mundo occidental. Todo esto exige un anuncio del Evangelio renovado y decidido, que se adapte a las culturas de nuestro tiempo. Nuestras tradiciones representan un patrimonio que debe ser compartido, propuesto y actualizado continuamente. Por este motivo, debemos reforzar las colaboraciones y nuestro testimonio común ante todas las naciones".

  Tras poner de relieve que han "valorado positivamente el camino hacia la formación de la Unión Europea", señalan que "los actores de esta gran iniciativa no dejarán de tener en cuenta todos los aspectos que conciernen a la persona humana y sus derechos inalienables, sobre todo la libertad religiosa, testigo y garante del respeto de todas las demás libertades. En toda iniciativa de unificación, las minorías deben ser protegidas, con sus tradiciones culturales y las características propias de cada religión".

  El Papa y el patriarca recuerdan también las dificultades que deben afrontar los cristianos en algunos lugares del mundo, "en particular la pobreza, las guerras y el terrorismo, así como las diversas formas de explotación de los pobres, emigrantes, mujeres y niños. Estamos llamados a emprender juntos acciones en favor del respeto de los derechos humanos, de cada ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios, del desarrollo económico, social y cultural".

  "Nuestras tradiciones teológicas y éticas -continúan- pueden ofrecer una sólida base para la predicación y la acción comunes. Por encima de todo queremos afirmar que la matanza de inocentes en el nombre Dios es una ofensa a El y a la dignidad humana. Todos debemos comprometernos en un servicio renovado al ser humano y en la defensa de la vida humana, de toda vida humana".

  El Santo Padre y Bartolomé I aseguran seguir "con interés la paz en Oriente Medio, donde nuestro Señor vivió, sufrió, murió y resucitó, y donde vive, desde hace tantos siglos, una multitud de hermanos cristianos. Deseamos ardientemente que la paz se restablezca en aquella tierra, que se refuerce la coexistencia cordial entre sus diversas poblaciones, entre las Iglesias y las diferentes religiones. Para ello, exhortamos al establecimiento de relaciones más estrechas entre los cristianos y a un diálogo interreligioso auténtico y leal, para combatir toda forma de violencia y de discriminación".

  "Frente a los grandes peligros para el ambiente natural en la época actual, queremos expresar nuestra preocupación por las consecuencias negativas que pueden derivar para la humanidad y para toda la creación de un progreso económico y tecnológico que no reconoce los propios límites. Como jefes religiosos, consideramos uno de nuestros deberes alentar y sostener los esfuerzos realizados para proteger la creación de Dios y para dejar a las generaciones futuras una tierra en la que puedan vivir".

  Terminado el acto, el Papa almorzó con Su Santidad Bartolomé I en el patriarcado ecuménico.

  Benedicto XVI visitará esta tarde el Museo de Santa Sofía y la Mezquita Azul, la más grande de Estambul. Posteriormente se encontrará con Su Beatitud Mesrob II, patriarcado armenio apostólico de Estambul, con el Metropolita siro-ortodoxo, Filuksinos Yusuf Cetin y a continuación con el Gran Rabino de Turquía, Isak Haleva. Por la noche cenará con los miembros de la Conferencia Episcopal Católica.
PV-TURQUIA/DECLARACION CONJUNTA/BARTOLOME I      VIS 20061130 (650)


ROMA Y CONSTANTINOPLA COMPARTEN LLAMADA APOSTOLICA

CIUDAD DEL VATICANO, 30 NOV 2006 (VIS).-Esta mañana Benedicto XVI asistió a la Divina Liturgia celebrada en la iglesia patriarcal de San Jorge del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, que hoy celebra a su patrono, San Andrés. A su llegada el Papa fue acogido por el patriarca ecuménico Bartolomé I, que tras las lecturas pronunció un discurso al que siguió la intervención del Santo Padre.

  "Hoy en esta iglesia patriarcal de San Jorge -afirmó el Papa- experimentamos de nuevo la comunión y la llamada de los dos hermanos Simón Pedro y Andrés, en el encuentro entre el sucesor de Pedro y su hermano en el ministerio episcopal, el jefe de esta Iglesia fundada según la tradición del apóstol Andrés. Nuestro encuentro fraternal subraya la relación especial que une a las Iglesia de Roma y de Constantinopla como iglesias hermanas".

  El Santo Padre dio gracias a Dios por "la nueva vitalidad de las relaciones a partir del memorable encuentro en Jerusalén, en diciembre de 1964, entre nuestros predecesores el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras", que "la víspera de la sesión final del Concilio Vaticano II (...) dieron un paso único e inolvidable: borraron de la memoria de la Iglesia las mutuas excomuniones de 1054" y de esa forma "confirmaron un cambio decisivo en nuestras relaciones".

  "Hoy, con ese mismo espíritu, mi presencia aquí está destinada a renovar el compromiso común para proseguir el camino del restablecimiento (...) de la plena comunión entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Constantinopla -exclamó Benedicto XVI-. Os aseguro que la Iglesia Católica está dispuesta a hacer todo lo posible para superar los obstáculos y buscar, junto con nuestros hermanos y hermanas ortodoxos, medios de colaboración pastoral cada vez más eficaces para llegar a ese fin".

  Jesús confió a los apóstoles Pedro y Andrés "la misión de hacer discípulos entre todas las naciones, bautizando y proclamando sus enseñanzas", explicó el Papa, y recordó que esa tarea hoy es "todavía urgente y necesaria", ya que atañe "no solo a las culturas tocadas marginalmente por el mensaje del Evangelio, sino a las culturas europeas enraizadas desde hace mucho tiempo en la tradición cristiana".

  "El proceso de secularización ha debilitado la consistencia de esa tradición, que incluso se cuestiona y rechaza. Frente a esta realidad estamos llamados, junto con todas  las otras comunidades cristianas, a renovar la conciencia de Europa acerca de sus raíces, valores y tradiciones cristianas, dándoles nueva vitalidad. Nuestros esfuerzos para construir lazos más estrechos entre la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas forman parte de esta tarea misionera. Las divisiones existentes entre los cristianos son un escándalo para el mundo y un obstáculo para la proclamación del Evangelio".

  Benedicto XVI reiteró que Simón Pedro y Andrés fueron llamados a ser pescadores de hombres, pero que esa misión "asumió formas diferentes para cada uno de los dos hermanos. Simón (...) fue llamado Pedro, la "roca", sobre la que se edificaría la Iglesia: a El (..) fueron entregadas las llaves del Reino de los Cielos. Su itinerario desde Jerusalén (...) lo llevó a Roma, para que en esa ciudad ejerciera una responsabilidad universal".

  "El tema del servicio universal de Pedro y sus sucesores -explicó el Papa-, dio desgraciadamente, origen a nuestras diferencias de opinión, que esperamos superar, gracias también al diálogo teológico reanudado hace poco". Benedicto XVI recordó a este propósito las palabras de Juan Pablo II acerca de "la misericordia que caracteriza el servicio a la unidad de Pedro, (..) invitando sobre esta base a entrar en diálogo fraterno para individuar las formas en que el ministerio petrino podría ejercerse hoy, respetando su naturaleza y esencia, para "realizar un servicio de amor reconocido por unos y otros".

  Por cuanto respecta a Andrés, que hablaba griego, su misión fue ser "apóstol del encuentro con los griegos". Andrés representa así "el encuentro entre el cristianismo primitivo y la cultura griega. Este encuentro, particularmente en Asia Menor, fue posible gracias a los grandes padres de la Capadocia que enriquecieron la liturgia, la teología y la espiritualidad de las iglesias orientales y occidentales".

  "El mensaje cristiano, como el grano de tierra, cayó sobre esta tierra y dio mucho fruto", observó Benedicto XVI, recalcando que debemos estar "profundamente agradecidos a la herencia derivada del fructífero encuentro entre el mensaje cristiano y la cultura helénica que ha tenido un impacto duradero" en ambas iglesias.

  "En el curso de la historia, tanto la Iglesia de Roma como la de Constantinopla han experimentado la lección del grano de trigo. Juntos veneramos a muchos de los mismos mártires, (...) compartimos la misma esperanza que obliga a la Iglesia a proseguir "su peregrinación entre las persecuciones del mundo y el consuelo de Dios" y "el siglo apenas pasado ha sido escenario de valientes testimonios de fe, tanto en Oriente como en Occidente, (...) al igual que hoy. Los recordamos en nuestras oraciones y (...) les ofrecemos nuestro apoyo, mientras pedimos con insistencia a todos los líderes mundiales que respeten la libertad religiosa como un derecho humano fundamental".

  "La Divina Liturgia en que hemos participado se ha celebrado según el rito de San Juan Crisóstomo. La cruz y la resurrección de Jesucristo han estado presentes místicamente. (...) Esta fe en la muerte redentora de Jesús en la Cruz y esta esperanza que Cristo resucitado ofrece a la familia humana la compartimos todos, ortodoxos y católicos. ¡Qué nuestra oración y nuestra actividad diarias -concluyó- se inspiren en el deseo ferviente de celebrar juntos la Divina Liturgia, para tomar parte en la única mesa del Señor, compartiendo el mismo pan y el mismo cáliz".

  Finalizada la Liturgia, el Papa y el Patriarca Ecuménico impartieron juntos la bendición final.
PV-TURQUIA/LITURGIA DIVINA/ESTAMBUL            VIS 20061130 (940)


VISITA A LA IGLESIA PATRIARCAL DE SAN JORGE

CIUDAD DEL VATICANO, 29 NOV 2006 (VIS).-Después de aterrizar esta tarde en el aeropuerto de Estambul procedente de Esmirna, Benedicto XVI se dirigió en automóvil al patriarcado ecuménico de Constantinopla, centro de la ortodoxia en todo el mundo, donde reside Su Santidad Bartolomé I.

  El patriarcado ecuménico es "primus inter pares" respecto a los otros patriarcados de la ortodoxia y el primado de Constantinopla encarna canónicamente la unidad de la ortodoxia y coordina sus actividades. Su jurisdicción eclesiástica comprende, además de Estambul, cuatro diócesis turcas, el Monte Athos, Creta, Patmos y las islas del Dodecaneso y como consecuencia de las migraciones, diócesis en Europa Central, Occidental, las Américas, Pakistán y Japón. También dependen del patriarcado ecuménico los ortodoxos de todo el mundo en aquellos territorios que no están sujetos a la jurisdicción directa de los otros patriarcados ortodoxos.

  La sede del patriarcado ha estado durante siglos junto a la Catedral de Santa Sofía. Tras la caída de Constantinopla en 1453, fue trasladada a otros barrios de Estambul y desde 1601 se encuentra en el barrio de Fanar.

  La Iglesia patriarcal de San Jorge, construida en 1720, se encuentra junto al patriarcado. Carece de cúpula, según la regla establecida por los otomanos después de la conquista de la ciudad, ya que se considera prerrogativa exclusiva de las mezquitas y de los edificios ligados con la tradición islámica. Custodia, entre otras, parte de las reliquias de los santos Gregorio Nacianceno y Juan Crisóstomo que Juan Pablo II entregó al patriarca Bartolomé I en noviembre de 2004.

  A las 19,30, el Santo Padre y Su Santidad Bartolomé I participaron en un acto litúrgico de oración en la Iglesia patriarcal.

  Después del discurso del patriarca ecuménico de Constantinopla, Benedicto XVI dijo unas palabras.

  El Papa manifestó su alegría por poder estar en esta Iglesia Catedral "mientras rezamos juntos al Señor y recordamos los importante eventos que han sostenido nuestro compromiso en trabajar por la plena unidad de católicos y ortodoxos. Deseo recordar, sobre todo, la valiente decisión de cancelar la memoria de los anatemas de 1054".

  Tras subrayar que las "nuevas relaciones entre las Iglesias de Roma y de Constantinopla se han desarrollado sobre el fundamento del amor recíproco", Benedicto XVI afirmó que "en numerosas declaraciones de compromiso compartido y en muchos gestos de gran significado han evidenciado signos de este amor".

  "Me alegro -continuó- de estar en esta tierra tan estrechamente vinculada con la fe cristiana, donde muchas Iglesias florecieron en tiempos antiguos. Pienso en las exhortaciones de San Pedro a las comunidades cristianas primitivas (...) y en la rica mies de mártires, de teólogos, de pastores, de monjes y de santos hombres y mujeres que han generado estas Iglesias a lo largo de los siglos".

  El Santo Padre dijo que los santos obispos y doctores de la Iglesia Gregorio Nacianceno y Juan Crisóstomo, cuyas reliquias se veneran, parte en la basílica vaticana y parte en esta catedral, "son dignos intercesores nuestros ante el Señor".

  "En esta parte del mundo oriental se han celebrado los siete concilios ecuménicos que ortodoxos y católicos reconocen como autoridades para la fe y la disciplina de la Iglesia. Son pilares permanentes y guías en el camino a la plena unidad".

  El Papa concluyó expresando la esperanza de que este encuentro "refuerce nuestro afecto recíproco y renueve nuestro compromiso común de perseverar en el itinerario que lleva a la reconciliación y a la paz de las Iglesias".

  Terminada la ceremonia, Benedicto XVI se trasladó a la "Casa Roncalli", que fue la residencia y sede del delegado apostólico en Turquía monseñor Angelo Roncalli, futuro Papa Juan XXIII, que vivió en este país entre 1935 y 1944.
PV-TURQUIA/PATRIARCADO ECUMENICO/ESTAMBUL        VIS 20061130 (620)


miércoles, 29 de noviembre de 2006

PROSEGUIR EL DIALOGO ENTRE CRISTIANOS Y MUSULMANES

CIUDAD DEL VATICANO, 28 NOV 2006 (VIS).-Esta tarde, a las 16,30 (hora local), Benedicto XVI se desplazó en automóvil a la Presidencia para Asuntos Religiosos "Diyanet", donde se encontró con Ali Bardakoglu, presidente de ese organismo y con diversas personalidades de la comunidad islámica turca, entre ellas el Gran Mufti de Ankara y el Gran Mufti de Estambul.

  El Papa comenzó su discurso saludando "a todos los musulmanes de Turquía, con estima particular y consideración afectuosa" y recordando que ese país era "muy importante para los cristianos", ya que "muchas de las comunidades primitivas de la Iglesia se fundaron y maduraron aquí, inspiradas por la predicación de San Pablo y San Juan". "Esta noble tierra ha sido testigo, por otra parte, -agregó-, de un notable florecimiento de la civilización islámica en los ámbitos más diversos, de la literatura al arte, a las instituciones. Hay tantos monumentos cristianos y musulmanes que testimonian el pasado glorioso de Turquía, de los que os sentís legítimamente orgullosos".

  Benedicto XVI subrayó después que se había preparado a esta visita "con los mismos sentimientos" del beato Juan XXII cuando llegó como arzobispo a Turquía, y manifestó su "aprecio por las cualidades naturales de este pueblo que ha preparado su lugar en el camino de la civilización", e hizo también suyas las palabras de Juan Pablo II, durante la visita ese país en 1979, acerca de la colaboración entre cristianos y musulmanes para "promover y defender juntos los valores morales, la paz y la libertad".

  El Papa afirmó que esa cuestión, que se ha replanteado a lo largo de los años, "nos impulsa a proseguir nuestro diálogo como un intercambio sincero entre amigos. (...)  Cristianos y musulmanes, siguiendo sus respectivas religiones, llaman la atención sobre el carácter sacro y la dignidad de la persona. Esta es la base de nuestra estima y respeto recíprocos, esta es la base para la colaboración al servicio de la paz entre las naciones y los pueblos".

  Además, cristianos y musulmanes "pertenecen a la familia de cuantos creen en un sólo Dios" y "esta unidad humana y espiritual de nuestros orígenes y destinos nos lleva a buscar un itinerario común. (...) Como hombres y mujeres de religión, nos enfrentamos al reto de la aspiración a la justicia, al desarrollo, la solidaridad , la libertad, la seguridad y la paz. (...) Es así porque también nosotros, respetando la autonomía legítima de las cosas temporales, podemos aportar una contribución específica para buscar soluciones a esas cuestiones acuciantes".

  "En particular, podemos ofrecer una respuesta creíble a la cuestión que brota con claridad de la sociedad actual: (...) el significado y el objetivo de la vida, para cada individuo y para toda la humanidad. Estamos llamados a trabajar juntos para ayudar a la sociedad a abrirse a lo trascendental, reconociendo a Dios Todopoderoso el lugar que le corresponde. El modo mejor de conseguirlo es entablar un diálogo auténtico entre cristianos y musulmanes, basado en la verdad e inspirado en el deseo sincero de conocernos mejor mutuamente, respetando las diferencias y reconociendo cuanto tenemos en común".

  El Papa puso como ejemplo del "respeto fraterno" de esta colaboración, las palabras elogiosas que Gregorio VII dirigió en 1076 a un príncipe musulmán muy benévolo con los cristianos bajo su jurisdicción, referidas a la "caridad especial que cristianos y musulmanes se deben recíprocamente", porque unos y otros "creemos y confesamos un sólo Dios, aunque de forma diversa".

  "La libertad de religión, garantizada institucionalmente y respetada efectivamente tanto para los individuos como para la comunidad -observó el Santo Padre-, constituye para todos los creyentes la condición necesaria para su aportación leal a la construcción de la sociedad, en actitud de servicio auténtico, especialmente hacia los más pobres y vulnerables".

  El Papa finalizó su discurso agradeciendo a Dios "la feliz ocasión para encontrarnos juntos en su nombre", y auspició que "cristianos y musulmanes se conozcan mejor, reforzando los vínculos de afecto entre nosotros, con el deseo común de vivir en armonía, en paz y con confianza recíproca".
PV-TURQUIA/ASUNTOS RELIGIOSOS/ANKARA        VIS 20061129 (680)


LAS RELIGIONES RENUNCIEN A JUSTIFICAR EL USO DE LA VIOLENCIA


CIUDAD DEL VATICANO, 28 NOV 2006 (VIS).-A las 17,30, el Santo Padre se encontró con los representantes del cuerpo diplomático ante Turquía, en la nunciatura apostólica de Ankara.

  Tras poner de relieve que había venido a Turquía "como amigo y como apóstol del diálogo y de la paz", el Papa subrayó que "la verdadera paz tiene necesidad de la justicia para corregir las desigualdades económicas y los desórdenes políticos que son siempre factores de tensiones y amenazas en toda la sociedad".

  No basta con respetar y apoyar "las decisiones de la instituciones internacionales" para prevenir conflictos y "mantener zonas de neutralidad entre los beligerantes", dijo, si no se "llega al verdadero diálogo" para "alcanzar soluciones políticas aceptables y duraderas, respetuosas de las personas y de los pueblos". En este contexto, se refirió al conflicto de Oriente Medio, "que perdura de modo inquietante, pesando sobre toda la vida internacional, con el riesgo de que se extiendan conflictos periféricos y se difundan las acciones terroristas. Reconozco los esfuerzos de numerosos países que se han comprometido actualmente en la reconstrucción de la paz en el Líbano, entre ellos, Turquía".

  "Hago un nuevo llamamiento a la atención de la comunidad internacional para que no eluda sus responsabilidades y haga todos los esfuerzos necesarios para promover, entre todas las partes en causa, el diálogo, que solo permite asegurar el respeto a los demás, aun salvaguardando los intereses legítimos y rechazando el recurso a la violencia".

  Benedicto XVI destacó que "la constitución turca reconoce a cada ciudadano los derechos a la libertad de culto y a la libertad de conciencia" y afirmó que "las autoridades civiles de todos los países democráticos deben garantizar la libertad efectiva de todos los creyentes y permitirles organizar libremente la vida de sus comunidades religiosas. Obviamente, espero que los creyentes, independientemente de la comunidad religiosa a la que pertenezcan, sigan beneficiándose de estos derechos, con la certeza de que la libertad religiosa es una expresión fundamental de la libertad humana y que la presencia activa de las religiones en la sociedad es un factor de progreso y de enriquecimiento para todos. Esto conlleva que las religiones no traten de ejercer directamente un poder político, porque no es su deber, y en particular, que renuncien absolutamente a justificar el recurso a la violencia como expresión legítima de la práctica religiosa".

  "Aprecio la labor de la comunidad católica de este país -continuó-, poco numerosa pero muy comprometida en contribuir al desarrollo del país, especialmente a través de la educación de los jóvenes y la construcción de la paz y la armonía entre todos los ciudadanos".

  Refiriéndose de nuevo a la necesidad del diálogo, el Papa dijo que "debe permitir a las diversas religiones conocerse mejor y respetarse recíprocamente, con el fin de trabajar al servicio de las aspiraciones más nobles del ser humano, en la búsqueda de Dios y de la felicidad".

  El Santo Padre volvió a manifestar su "gran estima por los musulmanes", y les invitó "a seguir comprometiéndose juntos, gracias al respeto recíproco, en la promoción de la dignidad de todos los seres humanos y en el crecimiento de una sociedad en la que la libertad personal y la atención por los demás permitan vivir en paz y serenidad".

  "El reconocimiento del papel positivo de las religiones en la sociedad puede y debe impulsarnos a profundizar cada vez más en el conocimiento del ser humano y a respetar su dignidad, de modo que ocupe el centro de la acción política, económica, cultural y social. Nuestro mundo debe ser consciente de que todas las personas están unidas por una profunda solidaridad y se las debe invitar a afirmar sus diferencias históricas y culturales, no para buscar la confrontación, sino para fomentar el respeto mutuo".

  Benedicto XVI hizo hincapié en que la Iglesia desea "servir la causa del ser humano" y en este sentido dijo: "No cumpliría con esta obligación fundamental si no recordase ante ustedes la necesidad de que la dignidad humana constituya el centro de nuestras preocupaciones. El desarrollo extraordinario de las ciencias y de las técnicas", con sus consecuencias en tantos campos, debe tener "finalidades y puntos de referencia, dado que está en juego el nacimiento del hombre, su educación, su manera de vivir y de trabajo, su vejez y su muerte".

  "Espero -terminó el Papa- que el entendimiento entre las naciones, a las que servís respectivamente, contribuya a un mayor crecimiento real de la humanidad, creada a imagen de Dios. Un objetivo tan noble requiere la cooperación de todos. Por eso, la Iglesia católica quiere reforzar la colaboración con la Iglesia ortodoxa, y deseo vivamente que mi próximo encuentro con el patriarca Bartolomé I en Fanar contribuya especialmente a ello".
PV-TURQUIA/CUERPO DIPLOMATICO/ANKARA        VIS 20061129 (790)


LAS RELIGIONES RENUNCIEN A JUSTIFICAR EL USO DE LA VIOLENCIA


CIUDAD DEL VATICANO, 28 NOV 2006 (VIS).-A las 17,30, el Santo Padre se encontró con los representantes del cuerpo diplomático ante Turquía, en la nunciatura apostólica de Ankara.

  Tras poner de relieve que había venido a Turquía "como amigo y como apóstol del diálogo y de la paz", el Papa subrayó que "la verdadera paz tiene necesidad de la justicia para corregir las desigualdades económicas y los desórdenes políticos que son siempre factores de tensiones y amenazas en toda la sociedad".

  No basta con respetar y apoyar "las decisiones de la instituciones internacionales" para prevenir conflictos y "mantener zonas de neutralidad entre los beligerantes", dijo, si no se "llega al verdadero diálogo" para "alcanzar soluciones políticas aceptables y duraderas, respetuosas de las personas y de los pueblos". En este contexto, se refirió al conflicto de Oriente Medio, "que perdura de modo inquietante, pesando sobre toda la vida internacional, con el riesgo de que se extiendan conflictos periféricos y se difundan las acciones terroristas. Reconozco los esfuerzos de numerosos países que se han comprometido actualmente en la reconstrucción de la paz en el Líbano, entre ellos, Turquía".

  "Hago un nuevo llamamiento a la atención de la comunidad internacional para que no eluda sus responsabilidades y haga todos los esfuerzos necesarios para promover, entre todas las partes en causa, el diálogo, que solo permite asegurar el respeto a los demás, aun salvaguardando los intereses legítimos y rechazando el recurso a la violencia".

  Benedicto XVI destacó que "la constitución turca reconoce a cada ciudadano los derechos a la libertad de culto y a la libertad de conciencia" y afirmó que "las autoridades civiles de todos los países democráticos deben garantizar la libertad efectiva de todos los creyentes y permitirles organizar libremente la vida de sus comunidades religiosas. Obviamente, espero que los creyentes, independientemente de la comunidad religiosa a la que pertenezcan, sigan beneficiándose de estos derechos, con la certeza de que la libertad religiosa es una expresión fundamental de la libertad humana y que la presencia activa de las religiones en la sociedad es un factor de progreso y de enriquecimiento para todos. Esto conlleva que las religiones no traten de ejercer directamente un poder político, porque no es su deber, y en particular, que renuncien absolutamente a justificar el recurso a la violencia como expresión legítima de la práctica religiosa".

  "Aprecio la labor de la comunidad católica de este país -continuó-, poco numerosa pero muy comprometida en contribuir al desarrollo del país, especialmente a través de la educación de los jóvenes y la construcción de la paz y la armonía entre todos los ciudadanos".

  Refiriéndose de nuevo a la necesidad del diálogo, el Papa dijo que "debe permitir a las diversas religiones conocerse mejor y respetarse recíprocamente, con el fin de trabajar al servicio de las aspiraciones más nobles del ser humano, en la búsqueda de Dios y de la felicidad".

  El Santo Padre volvió a manifestar su "gran estima por los musulmanes", y les invitó "a seguir comprometiéndose juntos, gracias al respeto recíproco, en la promoción de la dignidad de todos los seres humanos y en el crecimiento de una sociedad en la que la libertad personal y la atención por los demás permitan vivir en paz y serenidad".

  "El reconocimiento del papel positivo de las religiones en la sociedad puede y debe impulsarnos a profundizar cada vez más en el conocimiento del ser humano y a respetar su dignidad, de modo que ocupe el centro de la acción política, económica, cultural y social. Nuestro mundo debe ser consciente de que todas las personas están unidas por una profunda solidaridad y se las debe invitar a afirmar sus diferencias históricas y culturales, no para buscar la confrontación, sino para fomentar el respeto mutuo".

  Benedicto XVI hizo hincapié en que la Iglesia desea "servir la causa del ser humano" y en este sentido dijo: "No cumpliría con esta obligación fundamental si no recordase ante ustedes la necesidad de que la dignidad humana constituya el centro de nuestras preocupaciones. El desarrollo extraordinario de las ciencias y de las técnicas", con sus consecuencias en tantos campos, debe tener "finalidades y puntos de referencia, dado que está en juego el nacimiento del hombre, su educación, su manera de vivir y de trabajo, su vejez y su muerte".

  "Espero -terminó el Papa- que el entendimiento entre las naciones, a las que servís respectivamente, contribuya a un mayor crecimiento real de la humanidad, creada a imagen de Dios. Un objetivo tan noble requiere la cooperación de todos. Por eso, la Iglesia católica quiere reforzar la colaboración con la Iglesia ortodoxa, y deseo vivamente que mi próximo encuentro con el patriarca Bartolomé I en Fanar contribuya especialmente a ello".
PV-TURQUIA/CUERPO DIPLOMATICO/ANKARA        VIS 20061129 (790)


LAS RELIGIONES RENUNCIEN A JUSTIFICAR EL USO DE LA VIOLENCIA


CIUDAD DEL VATICANO, 28 NOV 2006 (VIS).-A las 17,30, el Santo Padre se encontró con los representantes del cuerpo diplomático ante Turquía, en la nunciatura apostólica de Ankara.

  Tras poner de relieve que había venido a Turquía "como amigo y como apóstol del diálogo y de la paz", el Papa subrayó que "la verdadera paz tiene necesidad de la justicia para corregir las desigualdades económicas y los desórdenes políticos que son siempre factores de tensiones y amenazas en toda la sociedad".

  No basta con respetar y apoyar "las decisiones de la instituciones internacionales" para prevenir conflictos y "mantener zonas de neutralidad entre los beligerantes", dijo, si no se "llega al verdadero diálogo" para "alcanzar soluciones políticas aceptables y duraderas, respetuosas de las personas y de los pueblos". En este contexto, se refirió al conflicto de Oriente Medio, "que perdura de modo inquietante, pesando sobre toda la vida internacional, con el riesgo de que se extiendan conflictos periféricos y se difundan las acciones terroristas. Reconozco los esfuerzos de numerosos países que se han comprometido actualmente en la reconstrucción de la paz en el Líbano, entre ellos, Turquía".

  "Hago un nuevo llamamiento a la atención de la comunidad internacional para que no eluda sus responsabilidades y haga todos los esfuerzos necesarios para promover, entre todas las partes en causa, el diálogo, que solo permite asegurar el respeto a los demás, aun salvaguardando los intereses legítimos y rechazando el recurso a la violencia".

  Benedicto XVI destacó que "la constitución turca reconoce a cada ciudadano los derechos a la libertad de culto y a la libertad de conciencia" y afirmó que "las autoridades civiles de todos los países democráticos deben garantizar la libertad efectiva de todos los creyentes y permitirles organizar libremente la vida de sus comunidades religiosas. Obviamente, espero que los creyentes, independientemente de la comunidad religiosa a la que pertenezcan, sigan beneficiándose de estos derechos, con la certeza de que la libertad religiosa es una expresión fundamental de la libertad humana y que la presencia activa de las religiones en la sociedad es un factor de progreso y de enriquecimiento para todos. Esto conlleva que las religiones no traten de ejercer directamente un poder político, porque no es su deber, y en particular, que renuncien absolutamente a justificar el recurso a la violencia como expresión legítima de la práctica religiosa".

  "Aprecio la labor de la comunidad católica de este país -continuó-, poco numerosa pero muy comprometida en contribuir al desarrollo del país, especialmente a través de la educación de los jóvenes y la construcción de la paz y la armonía entre todos los ciudadanos".

  Refiriéndose de nuevo a la necesidad del diálogo, el Papa dijo que "debe permitir a las diversas religiones conocerse mejor y respetarse recíprocamente, con el fin de trabajar al servicio de las aspiraciones más nobles del ser humano, en la búsqueda de Dios y de la felicidad".

  El Santo Padre volvió a manifestar su "gran estima por los musulmanes", y les invitó "a seguir comprometiéndose juntos, gracias al respeto recíproco, en la promoción de la dignidad de todos los seres humanos y en el crecimiento de una sociedad en la que la libertad personal y la atención por los demás permitan vivir en paz y serenidad".

  "El reconocimiento del papel positivo de las religiones en la sociedad puede y debe impulsarnos a profundizar cada vez más en el conocimiento del ser humano y a respetar su dignidad, de modo que ocupe el centro de la acción política, económica, cultural y social. Nuestro mundo debe ser consciente de que todas las personas están unidas por una profunda solidaridad y se las debe invitar a afirmar sus diferencias históricas y culturales, no para buscar la confrontación, sino para fomentar el respeto mutuo".

  Benedicto XVI hizo hincapié en que la Iglesia desea "servir la causa del ser humano" y en este sentido dijo: "No cumpliría con esta obligación fundamental si no recordase ante ustedes la necesidad de que la dignidad humana constituya el centro de nuestras preocupaciones. El desarrollo extraordinario de las ciencias y de las técnicas", con sus consecuencias en tantos campos, debe tener "finalidades y puntos de referencia, dado que está en juego el nacimiento del hombre, su educación, su manera de vivir y de trabajo, su vejez y su muerte".

  "Espero -terminó el Papa- que el entendimiento entre las naciones, a las que servís respectivamente, contribuya a un mayor crecimiento real de la humanidad, creada a imagen de Dios. Un objetivo tan noble requiere la cooperación de todos. Por eso, la Iglesia católica quiere reforzar la colaboración con la Iglesia ortodoxa, y deseo vivamente que mi próximo encuentro con el patriarca Bartolomé I en Fanar contribuya especialmente a ello".
PV-TURQUIA/CUERPO DIPLOMATICO/ANKARA        VIS 20061129 (790)


OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 29 NOV 2006 (VIS).-El Santo Padre aceptó la renuncia del obispo Diógenes Silva Matthes al gobierno pastoral de la diócesis de Franca (Brasil), por límite de edad. Le sucede el obispo Caetano Ferrari, O.F.M., hasta ahora coadjutor en la misma diócesis.
RE/.../MATTHES:FERRARI                    VIS 20061129 (50)


OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 29 NOV 2006 (VIS).-El Santo Padre aceptó la renuncia del obispo Diógenes Silva Matthes al gobierno pastoral de la diócesis de Franca (Brasil), por límite de edad. Le sucede el obispo Caetano Ferrari, O.F.M., hasta ahora coadjutor en la misma diócesis.
RE/.../MATTHES:FERRARI                    VIS 20061129 (50)


martes, 28 de noviembre de 2006

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 28 NOV 2006 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo Bernard Housset, hasta ahora de Montauban (Francia), obispo de La Rochelle (superficie 6.863, población 559.600, católicos 381.700, sacerdotes 130, religiosos 234, diáconos permanentes15) en Francia.
NER/.../HOUSSET                            VIS 20061128 (40)

VISPERAS POR EL INICIO DEL ADVIENTO

CIUDAD DEL VATICANO, 28 NOV 2006 (VIS).-El sábado, 2 de diciembre, a las 17,00, en la basílica vaticana, el Santo Padre presidirá la celebración de las primeras vísperas del I Domingo de Adviento, según una nota de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.
OCL/VISPERAS:ADVIENTO/...                    VIS 20061128 (60)


BENEDICTO XVI: "MI VIAJE NO ES POLITICO SINO PASTORAL"

CIUDAD DEL VATICANO, 28 NOV 2006 (VIS).-Benedicto XVI partió esta mañana a las 9,20 del aeropuerto romano de Fiumicino y tras tres horas de vuelo aterrizó en el aeropuerto Esemboga de Ankara. Este es el quinto viaje apostólico del Papa fuera de Italia.

  Dirigiéndose a los periodistas que le acompañan en el vuelo, el Papa afirmó que el viaje a Turquía "no es político, sino pastoral" y que tiene como objetivo "el diálogo y el compromiso común por la paz".
      
  Nada más bajar del avión, el Santo Padre fue acogido por el primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, por el gobernador de la región, el comandante militar y el alcalde de Ankara, capital política del país, de 5 millones de habitantes. También le dio la bienvenida el presidente de la Conferencia Episcopal Católica de Turquía, el arzobispo Ruggero Franceschini, O.F.M. Cap., de Izmir.

  Posteriormente, el Papa se dirigió a una sala del aeropuerto, donde se entrevistó con el primer ministro Erdogan.

  Terminado el coloquio, que duró veinte minutos, el Papa se trasladó en automóvil al Mausoleo de Atatürk, que se halla a 45 kilómetros de Ankara, construido entre 1944 y 1953. Contiene los restos de Mustafa Kemal "Atatürk" (Padre de los turcos), fundador y primer presidente de la República turca (1923-1938). Al edificio, que recuerda por su forma a un templo griego, se accede por medio de una escalinata. Las paredes son de mármol verde y el techo está engalanado con mosaicos en oro. El cenotafio está constituido por un bloque único de mármol de 40 toneladas.

  A las 15,00 hora local (14,00 de Roma), Benedicto XVI fue recibido por el presidente de la República, Ahmet Necdet Sezer, en el palacio presidencial. A continuación se reunió en la "Guest House" de este mismo palacio con uno de los dos vice-primeros ministros.

  Esta tarde está previsto que el Papa se encuentre con el presidente para Asuntos Religiosos, Ali Bardakoglu, en la "Diyanet", sede del departamento.

  Turquía tiene 72 millones de habitantes, de los cuales el 99,8% son de religión musulmana y el 0,20% restante son cristianos -greco-ortodoxos, siro-ortodoxos, armenio-ortodoxos, protestantes y católicos- y judíos.

  Los católicos son 32.000, es decir, el 0,04 del total de la población. De la Conferencia Episcopal de Turquía forman parte 6 obispos. Actualmente hay 47 parroquias, 68 sacerdotes y 98 religiosos y religiosas, 4 diáconos permanentes, 5 seminaristas mayores y 28 catequistas.
PV-TURQUIA/ENCUENTROS AUTORIDADES/ANKARA        VIS 20061128 (400)


lunes, 27 de noviembre de 2006

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 27 NOV 2006 (VIS).-El Santo Padre nombró a don Sarat Chandra Nayak obispo de Berhampur (superficie 51.289, población 7.761.600, católicos 103.800, sacerdotes 119, religiosos 207) en India. El obispo electo nació en 1957 en Kerubadi (India), fue ordenado sacerdote en 1990 y hasta ahora era canciller de la archidiócesis de Cuttack-Bhubaneshwar (India). Sucede al obispo Joseph Das, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.

  El pasado sábado, 25 de noviembre, se hizo público que el Santo Padre:

-Creó la nueva la provincia eclesiástica de Bujumbura, dividiéndola de la única provincia eclesiástica de Gitega (Burundi). La nueva provincia eclesiástica incluirá las diócesis sufragáneas de Bubanza y Bururi. Nombró al obispo Evariste Ngoyagoye primer arzobispo metropolitano de Bujumbura. El nuevo arzobispo era hasta ahora obispo de la misma diócesis.

-Creó la nueva la provincia eclesiástica de Goa y Damao (superficie 25.293, población 7.092.068, católicos 645.194, sacerdotes 644, religiosos 959) en India, hasta ahora archidiócesis inmediatamente sujeta a la Santa Sede. La nueva provincia eclesiástica incluirá la diócesis sufragánea de Sindhudurg. Nombró al arzobispo Felipe Neri António Sebastião do Rosario Ferrão, actualmente patriarca "ad honorem" de las Indias Orientales, primer arzobispo metropolitano de Goa y Damão. Monseñor do Rosario Ferrao era arzobispo de la misma sede.

-Acogiendo la petición del episcopado mexicano, ha dispuesto la siguiente reestructuración de las provincias eclesiásticas de México:

A) Erigió las provincias eclesiásticas de:

-Baja California, elevando a Iglesia metropolitana la sede de Tijuana, asignándole como sufragáneas las diócesis de La Paz y Mexicali, y nombrando arzobispo metropolitano de Tijuana al obispo Rafael Romo Muñoz;
-Bajío, elevando a Iglesia metropolitana la sede de León, asignándole como sufragáneas les diócesis de Celaya, Irapuato y Querétaro, y nombrando arzobispo metropolitano de León al obispo José Guadalupe Martín Rábago;
-Hidalgo, elevando a Iglesia metropolitana la sede de Tulancingo, asignándole las diócesis de Huejutla y Tula, y nombrando arzobispo metropolitano de Tulancingo al obispo Pedro Aranda Díaz-Muñoz;
-Chiapas, elevando a Iglesia metropolitana la sede de Tuxtla Gutiérrez, asignándole como sufragáneas las diócesis de San Cristóbal de las Casas y Tapachula, y nombrando arzobispo metropolitano de Tuxtla Gutiérrez al obispo Rogelio Cabrera López;

B) Asignó como sufragáneas:

-a la Iglesia metropolitana de Hermosillo, las diócesis de Ciudad Obregón y Culiacán;
-a la Iglesia metropolitana de Durango, las diócesis de Mazatlán, Torreón y la Prelatura Territorial de El Salto;
-a la Iglesia metropolitana de Monterrey, las diócesis de Ciudad Victoria, Linares, Matamoros, Nuevo Laredo, Saltillo, Piedras Negras y Tampico;
-a la Iglesia metropolitana de San Luis Potosí, las diócesis de Ciudad Valles, Matehuala y Zacatecas;
-a la Iglesia metropolitana de Guadalajara, las diócesis de Aguascalientes, Autlán, Ciudad Guzmán, Colima, San Juan de los lagos y Tepic y la Prelatura territorial de Jesús María;
-a la Iglesia metropolitana de Morelia, las diócesis de Apatzingán, Ciudad Lázaro Cárdenas, Tacámbaro y Zamora;
-a la Iglesia metropolitana de México, las diócesis de Atlacomulco, Cuernavaca y Toluca;
-a la Iglesia metropolitana de Acapulco, las diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Ciudad Altamirano y Tlapa;
-a la Iglesia metropolitana de Puebla de los Ángeles, Puebla, las diócesis de Huajuapan de León, Tehuacán y Tlaxcala;
-a la Iglesia metropolitana de Antequera, Oaxaca, las diócesis de Puerto Escondido, Tehuantepec, Tuxtepec y las Prelaturas territoriales de Huautla y Mixes;

C) Confirmó como sufragáneas:

-a la Iglesia metropolitana de Chihuahua, las diócesis de Ciudad Juárez, Cuauhtémoc-Madera, Nuevo Casas Grandes, Parral y Tarahumara;
-a la Iglesia metropolitana di Tlalnepantla, las diócesis de Cuautitlán, Ecatepec, Netzahualcóyotl, Texcoco y Valle de Chalco;
-a la Iglesia metropolitana de Jalapa, las diócesis de Coatzacoalcos, Córdoba, Orizaba, Papantla, San Andrés Tuxtla, Tuxpan y Veracruz;
-a la Iglesia metropolitana de Yucatán, las diócesis de Campeche e Tabasco y la Prelatura territorial de Cancún-Chetumal.

-Nombró al obispo Peter Kihara Kariuki, I.M.C., hasta ahora de Muranga (Kenya), obispo de Marsabit (superficie 78.078, población 205.291, católicos 22.914, sacerdotes 23, religiosos 56) en Kenya. Sucede al obispo Ambrogio Ravasi, I.M.C, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.

-Nombró al obispo Paul R. Ruzoka, hasta ahora de Kigoma (Tanzania), arzobispo de Tabora (superficie 76.151, población 1.534.314, católicos 269.956, sacerdotes 55, religiosos 243) en Tanzania.

-Nombró a monseñor Joseph Karikassery, obispo auxiliar de la archidiócesis de Verapoly (superficie 1.500, población 2.804.307, católicos 270.188, sacerdotes 359, religiosos 1.484) en India. El obispo electo nació en 1946 en Karthedom (India), fue ordenado sacerdote en 1973 y hasta ahora era vicario general de la misma archidiócesis.

-Nombró miembros del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales a los cardenales Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid (España); Ivan Dias, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos; y a los arzobispos Simon-Victor Tonyé Bakot, de Yaoundé (Camerún) y George Hugh Niederauer, de San Francisco (Estados Unidos).

-Nombró consultores del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales a los monseñores Owen F. Campion, director del "Our Sunday Visitor" (Huntington, EE.UU.); Claudio Giuliodori, director de la Oficina Nacional para las Comunicaciones Sociales de la Conferencia Episcopal Italiana; Stanislas Lalanne, secretario general de la Conferencia Episcopal Francesa; don José Maria Gil Tamayo, secretario ejecutivo de la Comisión de medios de comunicación de la Conferencia Episcopal Española; don David Gutiérrez Gutiérrez, director de la oficina de prensa del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), Bogotá (Colombia); al canónigo António Pereira Rego, coordinador de los programas religiosos de la Televisión Portuguesa, Lisboa (Portugal); a los religiosos y religiosas padre Federico Lombardi, S.I.,director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, director general de Radio Vaticano y del Centro Televisivo Vaticano; Silvio Sassi, S.S.P., superior general de la Sociedad de San Pablo; Jacob Srampickal, S.I., director del centro interdisciplinario de comunicaciones sociales de la Pontificia Universidad Gregoriana (Roma); Sor Maria Antonietta Bruscato, F.S.P., superiora general de la Pía Sociedad Hijas de San Pablo; a los señores Carl Albert Anderson, caballero supremo de los Caballeros de Colón (EE.UU.); Benedict Assorow, director del CEPACS, Simposio de las Conferencias Episcopales de Africa y Madagascar (S.E.C.A.M), Accra (Ghana); Ettore Bernabei (Roma); Jesús Colina (España), director de la Agencia Zenit (Roma); Ignatius Handoko, presidente de Indosiar, Yakarta (Indonesia); Giancarlo Leone (Roma); Albert Scharf, ex director de "Bayerischer Rundfunk" (Alemania); Anthony Spence, director de "Catholics News Service" (Washington, EE.UU.) y Dirk H. Voss, director de "St. Ulrich Verlag", Augsburgo (Alemania).
ECE:NER:NEA:NA/.../...                        VIS 20061127 (960)


AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 27 NOV 2006 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Nueve prelados de la Conferencia Episcopal Italiana en visita "ad limina":

    -Arzobispo Agostino Superbo, de Potenza-Muro Lucano-Marsico Nuovo, con el arzobispo emérito Ennio Appignanesi.

    -Arzobispo Giovanni Ricchiuti, de Acerenza, con el arzobispo emérito Michele Scandiffio.

    -Arzobispo Salvatore Ligorio, de Matera-Irsina.

    -Obispo Gianfranco Todisco, P.O.C.R., de Melfi-Rapolla-Venosa, con el obispo emérito Vincenzo Cozzi.

    -Obispo Vincenzo Carmine Orofino, de Tricarico.

    -Obispo Francescantonio Nolé, O.F.M. Cap., de Tursi-Lagonegro.

-Cardenal Agostino Cacciavillan, presidente emérito de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica.

  El sábado, 25 de noviembre, recibió en audiencias separadas:

-Cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos.

-Dos prelados de la Conferencia Episcopal Italiana en visita "ad limina":

    -Arzobispo Tommaso Valentinetti, de Pescara-Penne.

    -Obispo Michele Seccia, de Teramo-Atri.
AP:AL/.../...                                VIS 20061127 (130)

EN BREVE

EL PAPA ENVIO UNA CARTA AL CARDENAL ANDREA CORDERO LANZA DI MONTEZEMOLO, arcipreste de la Basílica de San Pablo Extramuros, con motivo de la solemnidad de Cristo Rey. El sábado por la tarde, víspera de la fiesta, se abrió la Gran Puerta de la basílica "durante una especial procesión -escribe el Santo Padre- en la que se propusieron a la meditación de los fieles elementos de música sacra y de arte basilical, que evocan la "Basílica domus", la casa del Rey. Cristo, "que se ha declarado Rey, pero no de este mundo (...), vence el mal con el bien, el odio y la violencia con el perdón y el amor. El trono de este Rey, que hoy adoramos, es la Cruz y su triunfo es la victoria del Amor, de un amor omnipotente que derrama desde la Cruz sus dones a la humanidad de todos los tiempos y de todos los lugares".
 
SE HA PUBLICADO HOY UNA CARTA DE BENEDICTO XVI AL cardenal Paul Poupard, presidente del Pontificio Consejo de la Cultura y del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, con motivo de la reunión pan-asiática de los miembros y consultores del Pontificio Consejo de la Cultura con los presidentes de las Comisiones Nacionales Episcopales de la Cultura, que se celebra en Denpasar (Bali), del 26 al 30 de noviembre. "Fue en Asia donde Dios reveló y cumplió su objetivo salvífico desde el principio y fue allí también donde, en la plenitud de los tiempos, envió a su amado Hijo para nuestra salvación -escribe el Papa-. Rezo para que este continente, donde tuvieron lugar los grandes acontecimientos de la salvación, encuentre de nuevo al Señor vivo, a la palabra hecha carne, en el contexto de su rica variedad de culturas".

EL CARDENAL GIOVANNI BATTISTA RE, Prefecto de la Congregación para los Obispos, es el enviado especial del Santo Padre a la celebración solemne de clausura del IX Centenario de la dedicación de la Catedral de Parma (Italia), el próximo 3 de diciembre. En este contexto, hoy se hizo pública la carta del Santo Padre, escrita en latín y fechada el 6 de octubre, en la que designa al purpurado para esta misión.

EL ARZOBISPO SILVANO MARIA TOMASI, OBSERVADOR PERMANENTE de la Santa Sede ante la Oficina de las Naciones Unidas e Instituciones Especializadas en Ginebra, pronunció un discurso el pasado 20 de noviembre durante la VI Conferencia de examen de los Estados Parte en la "Convención sobre la prohibición del desarrollo, producción y almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y tóxicas y sobre su destrucción". El nuncio apostólico afirmó que "la universalización de la Convención debe ser una prioridad. Ningún Estado debe quedarse fuera bajo el pretexto que sea. Esto debería traducirse, en consecuencia, en una cooperación sin falla y de buena voluntad por encima de los intereses económicos y comerciales de unos y otros".
.../EN BREVE/...                            VIS 20061127 (400)


EL PAPA PIDE ORACIONES POR SU VIAJE APOSTOLICO A TURQUIA


CIUDAD DEL VATICANO, 26 NOV 2006 (VIS).-Después de rezar el Angelus ante miles de personas que llenaban la Plaza de San Pedro, el Papa afirmó que el martes comienza su viaje apostólico a Turquía, donde visitará del 28 de noviembre al 1 de diciembre Ankara, Efeso y Estambul.

  "Desde ahora -dijo- envió un cordial saludo al querido pueblo turco, de gran riqueza histórica y cultural. Expreso sentimientos de estima y de amistad sincera a este pueblo y a sus representantes".

  Benedicto XVI manifestó su "viva emoción" de poder encontrarse "con la pequeña comunidad católica, que siempre está presente en mi corazón, y de unirme fraternalmente a la Iglesia ortodoxa, con motivo de la fiesta del apóstol san Andrés", el próximo 30 de noviembre.

  "Con confianza, quiero seguir las huellas de mis venerados predecesores Pablo VI y Juan Pablo II, e invoco la protección celestial del beato Juan XXIII, que durante diez años fue delegado apostólico en Turquía y nutrió cariño y estima por esa nación".

  El Santo Padre terminó pidiendo a todos que le acompañasen "con la oración para que esta peregrinación pueda traer todos los frutos que Dios desea".

  El Papa recordó a continuación que el 1 de diciembre se celebra la Jornada Mundial contra el SIDA y expresó el deseo de que "esta circunstancia favorezca una mayor responsabilidad en la curación de la enfermedad, junto con el compromiso de evitar toda discriminación con quienes están afectados por ella. Mientras invoco sobre los enfermos y sus familias el consuelo del Señor -terminó-, aliento las múltiples iniciativas que la Iglesia sostiene en este campo".
ANG/TURQUIA:SIDA/...                        VIS 20061127 (280)


VERDAD Y AMOR NO SE IMPONEN: LLAMAN A CORAZON Y MENTE


CIUDAD DEL VATICANO, 26 NOV 2006 (VIS).-En el último domingo del año litúrgico, solemnidad de Cristo Rey, Benedicto XVI recordó en el Angelus de hoy el Evangelio que narra el encuentro entre Jesús y Poncio Pilato.

  "A las preguntas del gobernador romano -dijo el Papa- Jesús respondió afirmando que era rey, pero no de este mundo. No vino a dominar sobre pueblos y territorios sino a librar a los seres humanos de la esclavitud del pecado y a reconciliarlos con Dios. Y añadió: "Por eso (...) vine al mundo, para dar testimonio de la verdad".

  "Pero ¿cuál es la verdad de la que Cristo vino a dar testimonio en el mundo? -prosiguió el Santo Padre-. Toda su existencia revela que Dios es amor : esta es la verdad de la que dio testimonio pleno incluso con el sacrificio de su vida en el Calvario. La Cruz es el "trono" desde donde manifestó la realeza sublime del amor de Dios: ofreciéndose en expiación por el pecado del mundo, derrotó el dominio del "príncipe de este mundo" e instauró definitivamente el Reino de Dios. Un Reino que se manifestará con plenitud al final de los tiempos, después de que todos los enemigos, y por última la muerte, sean vencidos. Entonces el Hijo entregará el Reino al Padre y finalmente Dios será "todo en todos".

  "El camino para llegar a esta meta es largo y no hay atajos: es necesario que cada persona elija libremente la verdad del amor de Dios. El es Amor y Verdad, y tanto el amor como la verdad no se imponen: llaman a la puerta del corazón y de la mente y, donde pueden entrar, llevan paz y justicia. Esta es la forma de reinar de Dios; este es su proyecto de salvación, un "misterio", en el sentido bíblico del término, es decir un plan que se revela en la historia poco a poco".

  Benedicto XVI concluyó su meditación subrayando que a la "realeza de Jesús se asocia (...) la Virgen María". A aquella "humilde muchacha de Nazaret, Dios le pidió que fuera la madre del Mesías y María respondió a esa petición con todo su ser, uniendo su sí incondicional al de su hijo, Jesús, y haciéndose con El obediente hasta el sacrificio. Por eso Dios la exaltó por encima de cualquier criatura y Cristo la coronó Reina del Cielo y de la tierra".
ANG/CRISTO REY/...                        VIS 20061127 (410)


viernes, 24 de noviembre de 2006

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 24 NOV 2006 (VIS).-El Santo Padre nombró a don Matthias Kobena Nketsiah, obispo auxiliar de la archidiócesis de Cape Coast (superficie 9.788, población 1.689.908, católicos 292.685, sacerdotes 113, religiosos 135) en Ghana. El obispo electo nació en 1942 en Kakomdo (Ghana), fue ordenado sacerdote en 1970 y hasta ahora era párroco de St. John the Baptist en Ghana.
NEA/.../NKTESIAH                            VIS 20061124 (70)


ALENTAR INICIATIVAS SOBRE RESTRICCION DE ARMAS Y MINAS

CIUDAD DEL VATICANO, 24 NOV 2006 (VIS).-El arzobispo Silvano Maria Tomasi, C.S., observador permanente de la Santa Sede ante la Oficina de las Naciones Unidas e Instituciones Especializadas en Ginebra, intervino el pasado 17 de noviembre en la sesión de clausura de la III Conferencia de examen de los Estados Partes en la "Convención sobre la prohibición o restricción del uso de algunas armas convencionales que pueden ser consideradas excesivamente dañinas o tener efectos discriminatorios" (CCW).
 
  En su discurso, el arzobispo lamentó que los estados partes hubieran sido incapaces de llegar a un acuerdo sobre "un instrumento legalmente obligatorio sobre las Minas diferente a las minas antipersonal" (MOTAPM), y subrayó que ese hecho "ha defraudado las expectativas de tantas personas que esperaban una respuesta adecuada a las cuestiones humanitarias que plantean esas armas. Ahora, cada estado tendrá que tomar medidas válidas y específicas en el ámbito nacional (...) hasta que se llegue a un acuerdo internacional".

  El prelado recordó que desde el principio su delegación ha apoyado "las negociaciones sobre un instrumento legalmente obligatorio para las municiones de racimo y, mientras tanto, ha optado por una moratoria, teniendo en cuenta las  contundentes  pruebas  de los desastres humanitarios causados por tales armas, sobre todo en la población civil".

  "Dada la gravedad de la dimensión humanitaria de esta cuestión y de la exigencia de una respuesta urgente -concluyó el nuncio- es necesario alentar todas las iniciativas posibles para avanzar en el proceso hacia el acuerdo internacional".
DELSS/ARMAS/TOMASI:GINEBRA                VIS 20061124 (260)


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