Inicio - VIS Vaticano - Recibir VIS - Contáctenos - Calendario VIS

El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

últimas 5 noticias

VISnews en Twitter Ver en YouTube

sábado, 21 de marzo de 2009

BAUTISMO HACE A TODOS LOS CREYENTES UNO EN CRISTO


CIUDAD DEL VATICANO, 21 MAR 2009 (VIS).-Benedicto XVI celebró esta mañana a las 10,00 la Santa Misa en la Iglesia de Sao Paulo, construida por los Padres Capuchinos en 1935 y que desde 1982 es propiedad de los Salesianos. Participaron en la Eucaristía los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, movimientos eclesiales y catequistas de Angola y Santo Tomé.

  "San Pablo, patrono de la ciudad de Luanda y de esta magnífica iglesia nos habla por experiencia personal de un Dios rico de Misericordia -dijo el Papa en la homilía-. (...) Estoy muy contento porque me encuentro entre vosotros, mis compañeros de jornada en la viña del Señor: os ocupáis de ella diariamente preparando el vino de la Misericordia divina y vertiéndolo después en las heridas de vuestro pueblo tan atribulado".

  En la vida del apóstol de las gentes fue fundamental "el encuentro con Jesús en el camino de Damasco. (...) El apóstol vio a Jesús resucitado, es decir al ser humano en su estatura perfecta. Se verifica entonces en Pablo una inversión de perspectiva y llega a ver todas las cosas a partir de esta estatura final de la humanidad en Jesús".

  "¡Apresurémonos a conocer al Señor resucitado! -exclamó el Santo Padre-. Como sabéis, Jesús, hombre perfecto, es también nuestro verdadero Dios. En Él, Dios, se ha hecho visible a nuestros ojos para hacernos partícipes de su vida divina. De esta forma se inaugura con Él una nueva dimensión del ser, de la vida, en la que se integra también la materia y mediante la cual surge un nuevo mundo".

  Esa nueva dimensión "llega a cada uno de nosotros a través de la fe y el bautismo. Efectivamente este sacramento es muerte y resurrección, transformación en una vida nueva. (...) Yo vivo, pero ya no soy yo. De alguna forma, mi yo desaparece y se integra en un Yo más grande: conservo todavía mi yo, pero transformado y abierto a los otros mediante mi inserción en el Otro: en Cristo adquiero mi nuevo espacio de vida".

  "Mediante nuestra "cristificación", por obra y gracia del Espíritu de Dios, se va completando paulatinamente la gestación del Cuerpo de Cristo a lo largo de la historia", explicó el Santo Padre y recordó la constitución del primer reino cristiano sub-sahariano en esas tierras en 1506, gracias al rey portugués Alfonso I Mbemba-a-Nzinga. El reino fue oficialmente católico hasta el siglo XVIII. "Dos etnias tan diversas, la banda y la lusitana -observó el Papa- encontraron en la religión cristiana una plataforma de entendimiento y se comprometieron para que durase y para que las divergencias -y hubo varias y graves- no separasen a los dos reinos. De hecho, el Bautismo hace que todos los creyentes sean uno en Cristo".

  "Hoy os toca (...) proponer a Cristo resucitado a vuestros paisanos. Muchos de ellos viven aterrorizados por los espíritus, por los poderes nefastos que creen que los amenazan; desorientados llegan  a condenar a los niños de la calle y hasta a los ancianos porque dicen que son brujos. ¿Quién puede anunciarles que Cristo ha vencido para siempre la muerte y todos los poderes oscuros? Algunos dicen: ¿"Por qué no los dejamos en paz? Ellos tienen su verdad y nosotros la nuestra. Vivamos pacíficamente dejando que cada uno sea como es para que se realice del mejor modo posible su autenticidad".

  "Pero si nosotros estamos convencidos y hemos experimentado que sin Cristo la vida es incompleta y le falta una realidad, más aún, la realidad fundamental -observó el Papa- tenemos que estar convencidos de que no es una injusticia para nadie si les presentamos a Cristo y les damos la posibilidad de encontrar de esta forma su autenticidad verdadera, la alegría de haber encontrado la vida. Tenemos que hacerlo, es nuestra obligación ofrecer a todos la posibilidad de alcanzar la vida eterna".

  "Ayudemos a la miseria humana a encontrarse con la Misericordia divina -concluyó Benedicto XVI-. El Señor nos hace amigos suyos, se entrega a nosotros, nos da su Cuerpo en la Eucaristía, nos confía su Iglesia. (...) Abracemos su voluntad como hizo San Pablo: "Predicar el Evangelio (...) es para mí un deber. ¡Ay de mi, si no anunciase el Evangelio!".

  Finalizada la Santa Misa el Papa se trasladó a la nunciatura apostólica, donde almorzó.
PV-ANGOLA/MISA CLERO/LUANDA                   VIS 20090321 (700)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 21 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre:

-Nombró al padre Giovanni Migliorati, M.C.C.I., vicario apostólico de Awasa (superficie 75.000, población 6.067.000, católicos 173.000, sacerdotes 47, religiosas 69) en Etiopia. El obispo electo nació en Pavone Mella (Italia) en 1942, hizo la profesión perpetua en 1968 y fue ordenado sacerdote en 1969. Sucede al obispo Lorenzo Ceresoli, M.C.C.I., cuya renuncia al gobierno pastoral de este vicariato apostólico fue aceptado por límite de edad.

-Erigió la diócesis de Namibe (superficie 57.097, población 1.195.779, católicos 270.294, sacerdotes 12, religiosas 27) en Angola, con territorio desmembrado de la archidiócesis de Lubango, haciéndola sufragánea de la misma sede metropolitana. Nombró a don Mateus Feliciano Tomás primer obispo de esta nueva diócesis. El obispo electo nació en 1958 en Chinglar (Angola), fue ordenado sacerdote en 1983 y actualmente era canciller de la archidiócesis de Huambo y párroco de la catedral.
ECE:NER:RE/…/…                                VIS 20090321 (140)

viernes, 20 de marzo de 2009

AFRICANOS, MIEMBROS DE LA FAMILIA DE SIMON EL CIRINEO

 
CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre se desplazó a las 16,00 al Centro Nacional de Rehabilitación de los Discapacitados Cardenal Paul Emile Léger, especializado en la recuperación de jóvenes con handicap, minusválidos y traumatizados. El centro fue fundado en 1972 por el cardenal Léger, arzobispo emérito de Montréal (Canadá), que se retiró a África al final de su mandato pastoral para dedicarse a actividades misioneras.

  A su llegada, Benedicto XVI fue saludado por el ministro de Asuntos Sociales de Camerún, por el director de la institución y por el obispo encargado de la pastoral sanitaria. Además de los alumnos del Centro acudieron al encuentro con el Papa 200 enfermos procedentes de diversos hospitales del país.

  "Sabéis que no estáis solos en vuestro sufrimiento porque el mismo Cristo es solidario con los que sufren y revela a los enfermos el puesto que ocupan en el corazón de Dios y en la sociedad", dijo el Santo Padre recordando cómo muchas veces en los Evangelios, Cristo "revela también con gestos concretos, su ternura y su atención benévola con los que tienen el corazón partido y herido el cuerpo".

  "Desde este Centro que lleva el nombre del cardenal Léger, (...) que vino aquí para curar cuerpos y almas, no me olvido de los que en sus casas, en los hospitales, (...)  tienen un handicap físico o mental, ni tampoco de los que llevan en su carne las huellas  de la violencia y las guerras. Pienso también en todos los enfermos y, especialmente aquí, en África, en los que son víctimas de enfermedades como el SIDA, la malaria y la tuberculosis. Sé muy bien cómo con vosotros la Iglesia católica esté empeñada en una lucha sin cuartel contra estos azotes terribles y la aliento a proseguir con determinación esta obra urgente".

  "Ante un sufrimiento atroz, nos sentimos desarmados y no encontramos palabras adecuadas. Frente a un hermano o una hermana inmerso en el misterio de la Cruz, el silencio respetuoso y compasivo, nuestra presencia acompañada por la oración, un gesto de ternura o de consuelo, una mirada, una sonrisa, pueden valer más que tantos discursos. Vivieron esta experiencia un grupo de hombres y mujeres entre los que estaban la Virgen María y el apóstol Juan, cuando siguieron a Jesús en el ápice de sus sufrimientos, en la pasión y la muerte en la Cruz".

  Benedicto XVI recordó que de ese grupo formaba parte un africano, Simón el Cirineo, llamado a llevar la Cruz de Jesús y que "participó con su sufrimiento en la pena infinita de Aquel que redimió a todos, incluidos los que le perseguían".

  "Es difícil llevar la cruz de otro -observó el Papa-. Solamente después de la resurrección pudo entender lo que hizo. Así es para cada uno de nosotros: en medio de la desesperación, de la revuelta, Cristo nos propone su presencia amable aunque si es difícil entender que está a nuestro lado. Solamente la victoria final del Señor nos revelará el sentido definitivo de nuestras pruebas".

  "¿No podríamos decir que cada africano es de alguna forma miembro de la familia de Simón el Cirineo? -se preguntó el Santo Padre-. Cada africano y cada persona que sufre ayudan a Cristo a llevar la Cruz y suben con El al Gólgota para resucitar un día con Él. (...) Después de la resurrección y hasta nuestros días son muchos los testigos que se han dirigido con fe y esperanza al Salvador de los seres humanos, reconociendo su presencia en medio de la prueba. El Padre de toda misericordia acoge siempre con benevolencia la oración de los que se dirigen a El y responde a nuestra invocación, a nuestras plegarias como quiere y cuando quiere, para nuestro bien y no obedeciendo a nuestros deseos".

  El Papa invitó a los enfermos a "mirar al Crucificado con fe y valor porque de Él procede la Vida, el consuelo, la curación", y les exhortó a confiarse a San José, "intercesor por la salud del cuerpo, (...) del alma y maestro de oración".

  "A vosotros, investigadores y médicos -dijo después- os espera hacer todo lo que es legítimo para aliviar el dolor; os corresponde en primer lugar proteger la vida humana, ser defensores de la vida desde su concepción hasta su fin natural. Para todo ser humano, el respeto de la vida es un derecho y al mismo tiempo un deber porque toda vida es un don de Dios".

  "Junto a vosotros -concluyó- quiero dar gracias al Señor por todos los que, de una u otra forma, trabajan al servicio de las personas que sufren. Invito a los sacerdotes y a los visitadores de los enfermos a comprometerse con su presencia activa y amistosa en la pastoral sanitaria en los hospitales o para garantizar una presencia eclesial a domicilio, para el consuelo y la ayuda espiritual de los enfermos" .

  Después de bendecir a los enfermos y a los miembros del Centro Cardenal Léger, el Papa regresó a la nunciatura apostólica, donde se encontró con los miembros del Consejo Especial para África del Sínodo de los Obispos.
PV-CAMERUN/ENFERMOS/YAUNDE                   VIS  20090320 (840)

CONSTRUIR UN AFRICA MAS JUSTA Y PACIFICA


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-A las 18,30, el Santo Padre se encontró en la nunciatura apostólica de Yaundé con los doce miembros del Consejo Especial para África del Sínodo de los Obispos, que pertenecen a los siguientes países: Nigeria, Tanzania, Sudáfrica, Argelia, Camerún, Mozambique, Congo, Burkina Faso, Zambia, Madagascar y Egipto.
 
  El Papa comenzó si discurso poniendo de relieve que el continente africano había sido "santificado por el mismo Señor nuestro Jesucristo. (…) Dios eligió vuestro continente para que fuese morada de su Hijo. Mediante Jesús, Dios vino al encuentro de cada ser humano, pero de modo particular, al encuentro del africano".

  Refiriéndose a "algunos momentos significativos de la historia cristiana" del continente, Benedicto XVI recordó que San Marcos "dio testimonio en África de la muerte del Hijo de Dios en la cruz". "La Buena Nueva de la venida del Reino de Dios se difundió rápidamente en el norte del continente, donde hubo ilustres mártires y santos y generó insignes teólogos. (…) Con la llegada de los europeos (…) en los siglos XV y XVI, las poblaciones sub-saharianas encontraron a Cristo. (…) En los siglos XIX y XX llegaron misioneros, hombres y mujeres de todo el Occidente, de América Latina y de Asia".

  El Papa destacó de modo particular la labor de los catequistas africanos, "compañeros inseparables de los misioneros en la evangelización. (…) Evocando su glorioso recuerdo, saludo y aliento -dijo- a sus dignos sucesores que trabajan hoy con la misma abnegación, el mismo coraje apostólico y la misma fe de sus predecesores. ¡Que Dios los bendiga con generosidad!".

  "Recordando a "los numerosos santos" africanos, mencionó en especial a "los gloriosos mártires de Uganda, los grandes misioneros Ana Maria Javouhey y Daniele Comboni, así como Sor Anuarite Nengapeta y el catequista Isidoro Bakanja, sin olvidar a la humilde Josefina Bakhita".

  Comentando el tema de la II Asamblea Especial para África relativo a la reconciliación, la justicia y la paz, el Santo Padre subrayó que "para realizar bien la propia misión, la Iglesia debe ser una comunidad de personas reconciliadas con Dios y entre ellas. De este modo puede anunciar la Buena Nueva de la reconciliación en la sociedad actual, que por desgracia en muchos lugares experimenta conflictos, violencias, guerras y odio".

  "Los conflictos locales o regionales, las masacres y los genocidios que se desarrollan en el continente nos desafían de modo particular: si es verdad que en Jesucristo pertenecemos a la misma familia y compartimos la misma vida, porque en nuestras venas circula la misma sangre de Cristo, que nos hace hijos de Dios, miembros de la Familia de Dios, no debería existir más odio, injusticias, guerras entre hermanos".

  Benedicto XVI afirmó que "la Iglesia-Familia de Dios en África, ya desde la primera Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos, realizó una opción preferencial por los pobres, poniendo de manifiesto que la deshumanización y opresión que aflige a los pueblos africanos no es irreversible; al contrario, presenta a cada uno un desafío, el de la conversión, la santidad y la integridad".

  Tras hacer hincapié a continuación en que "el Hijo, mediante el que Dios nos habla, es El mismo Palabra hecha carne", exclamó: "¡Es urgente que las comunidades cristianas sean cada vez más lugares de escucha profunda de la Palabra de Dios y de lectura meditativa de la Sagrada Escritura!".

  El Santo Padre señaló que "en la Eucaristía se pone claramente de relieve que la vida es una relación de comunión con Dios, con nuestros hermanos y nuestras hermanas, con toda la creación. La Eucaristía es fuente de unidad reconciliada y en la paz".

  "En su carne, Él reconcilió a todos los pueblos. Con la fuerza del Espíritu Santo dirijo a todos este llamamiento: ¡Dejaos reconciliar!. Ninguna diferencia étnica o cultural, de raza, de sexo o de religión debe ser un motivo de disputa entre vosotros. Todos sois hijos del único Dios, nuestro Padre, que está en los cielos. Con esta convicción -concluyó- será finalmente posible construir un África más justa y pacífica, a la altura de las esperanzas legítimas de todos sus hijos".

  Terminado el encuentro, el Papa cenó con los miembros del Consejo Especial del Sínodo de los Obispos y con los cardenales y obispos de su séquito.
PV-CAMERUN/CONSEJO ESPECIAL SINODO/YAUNDE        VIS  20090320 (700)  

EL PAPA SE DESPIDE DE CAMERUN


CIUDAD DEL VATICANO, 20 MAR 2009 (VIS).-Después de despedirse del personal y los colaboradores de la nunciatura apostólica en Camerún, el Papa se trasladó a las 9.00 al aeropuerto Nsimalen de Yaundé, donde le esperaban el presidente de Camerún Paul Biya y las autoridades civiles y religiosas del país.

  A su llegada, Benedicto XVI pronunció un breve discurso en el que agradeció la calurosa hospitalidad tributada por la nación y su aprecio por el trabajo realizado para el buen éxito de su visita.

  Después, el Papa invitó a todos a seguir rezando "para que la Segunda Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos se demuestre un tiempo de gracia para la Iglesia en todo el continente, un tiempo de renovación y de nuevo compromiso en la misión de llevar el mensaje salvífico del Evangelio a un mundo lacerado".

  El Santo Padre recordó algunos de los momentos de su viaje a Camerún, entre ellos la visita al Centro de rehabilitación Cardenal Léger, donde fue "conmovedor observar los cuidados reservados a los enfermos y discapacitados. Esa compasión, semejante a la de Cristo -dijo- es una señal segura de esperanza para el futuro de la Iglesia y de África".

  Hablando de su encuentro con la comunidad musulmana, Benedicto XVI manifestó el deseo de que católicos y seguidores del Islam "prosigan el camino hacia una mejor comprensión recíproca", y afirmó que rezaba para que unos y otros "crezcan en el respeto y la estima mutuos" y fortifiquen "la decisión de colaborar para proclamar la dignidad que Dios ha dado a todo ser humano, un mensaje que un mundo cada vez más secularizado necesita escuchar".

  Por último, el Papa rememoró el "momento histórico de la promulgación del "Instrumentum laboris" de  la Segunda Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos. Un momento de gran esperanza para África y para todo el mundo", e invitó al pueblo de Camerún a responder a la llamada del Señor que lleva aparejado el compromiso de "aportar reconciliación, curación y paz en las comunidades y en la sociedad".

  "Obrad -dijo- para eliminar la injusticia, la pobreza y el hambre cualesquiera sea el lugar donde los encontréis".

  Finalizado su discurso Benedicto XVI se embarcó a las 10.30 rumbo a Luanda, capital de Angola, segunda etapa de su viaje apostólico a África.
PV-CAMERUN/DESPEDIDA/YAUNDE                   VIS  20090320 (390)

ANGOLA: PROSEGUIR CAMINO PACIFICACION Y RECONSTRUCCION


CIUDAD DEL VATICANO, 20 MAR 2009 (VIS).-Después de un vuelo de dos horas desde Camerún, el Papa aterrizó en el aeropuerto 4 de Fevereiro de Luanda (Angola).

  Nada más bajar del avión, el Papa recibió la bienvenida del presidente de la República, José Eduardo dos Santos y posteriormente fue saludado por el arzobispo de Luanda y presidente de la Conferencia Episcopal de Angola y Sao Tomé, monseñor Damiao António  Franklin.

  Tras la presentación de las autoridades del país y el saludo del presidente Dos Santos, el Santo Padre pronunció su discurso.

  Benedicto XVI aseguró que aunque su visita pastoral se limite a Yaundé y Luanda, "en mi corazón y mi oración tengo presentes África en general y el pueblo de Angola en particular, al que deseo ofrecer un cordial aliento para proseguir por el camino de la pacificación y de la reconstrucción del país y de las instituciones".

  Tras recordar la visita de Juan Pablo II a este país en junio de 1992, el Papa dijo que en el país del que proviene, Alemania, "la paz y la fraternidad son estimadas por todos sus habitantes, en particular por cuantos como yo, han conocido la guerra y la división entre hermanos pertenecientes a la misma nación a causa de ideologías devastadoras e inhumanas, que bajo la falsa apariencia de sueños e ilusiones, hacían pesar sobre los seres humanos el yugo de la opresión. Por eso, entenderéis -continuó- que sea sensible al diálogo entre los seres humanos como medio para superar toda forma de conflicto y de tensión y para hacer de todas las naciones -y por tanto también de vuestra patria- una casa de paz y de fraternidad".

  "Vuestro territorio -continuó- es rico; vuestra nación es fuerte. Usad estas prerrogativas para favorecer la paz y el entendimiento entre los pueblos, sobre la base de la lealtad y la igualdad que promuevan para África aquel futuro pacífico y solidario que todos anhelan y al que tienen derecho. Para ellos os suplico: ¡No os rindáis ante la ley del más fuerte! Porque Dios ha concedido a los seres humanos volar, por encima de sus tendencias naturales, con las alas de la razón y de la fe. Si os dejáis llevar por estas alas, no os resultará difícil reconocer en el otro a un hermano, que ha nacido con los mismos derechos humanos fundamentales".

  El Santo Padre lamentó que en Angola "haya todavía tantos pobres que reivindican el respeto de sus derechos. No se puede olvidar la multitud de angoleños que viven por debajo de la línea de pobreza absoluta. ¡No frustréis sus expectativas!".

  "Se trata -constató el Papa- de una labor enorme, que requiere una mayor participación  por parte de todos. Es necesario involucrar en ella a toda la sociedad civil angoleña, para lo cual es preciso que se presente más fuerte y más unida, tanto entre las fuerzas que la componen como también en el diálogo con el gobierno. Para dar vida a una sociedad verdaderamente atenta al bien común son necesarios valores compartidos por todos".

  El Papa concluyó haciendo hincapié en el motivo de su viaje a Angola: "Encontrarme con una de las más antiguas comunidades católicas de África sub-ecuatorial, para confirmarla en su fe en Jesús resucitado y unirme a las oraciones de sus hijos e hijas para que el tiempo de la paz, en la justicia y en la fraternidad, no conozca ocaso en Angola, permitiéndole cumplir la misión que Dios le ha confiado en favor de se pueblo y en el concierto de las naciones".

  Terminada la ceremonia de bienvenida, el Santo Padre se dirigió a la nunciatura apostólica para el almuerzo.
PV-ANGOLA/LLEGADA/LUANDA                        VIS  20090320 (600)

jueves, 19 de marzo de 2009

SAN JOSE RECUERDA SENTIDO Y VALOR COMPROMISO SACERDOTAL


CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAR 2009 (VIS).-La basílica menor de María, Reina de los Apóstoles, acogió esta tarde a Benedicto XVI para rezar las primeras vísperas en la Solemnidad de San José. Participaron en el rito obispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas y diáconos, movimientos eclesiales y miembros de otras confesiones cristianas de Camerún

  "Jesús proclamaba a la multitud y a sus discípulos: "Uno sólo es  vuestro Padre" -dijo el Papa en su discurso-. Efectivamente no hay otra paternidad que la de Dios Padre, el único Creador del "mundo visible e invisible". Sin embargo, al ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios, se le ha concedido participar en la paternidad única de Dios. San José lo manifiesta de forma sorprendente. (...) No es el padre biológico de Jesús, del que sólo Dios es Padre y, no obstante, ejerce una paternidad plena y por entero".

  "Ser padre es ante todo -afirmó- ser servidor de la vida y del crecimiento. San José, en este sentido, dio prueba de gran dedicación. Por Cristo conoció la persecución, el exilio y la pobreza que de ello deriva".

  "Debéis vivir esta paternidad en vuestro ministerio cotidiano", dijo el pontífice a los sacerdotes, recordando que  la constitución  "Lumen gentium" les exhorta a "cuidar, como padres en Cristo, de los fieles que han engendrado espiritualmente con el bautismo y la enseñanza".

  "El sacerdocio ministerial -explicó- comporta un ligamen profundo con Cristo que se nos entrega en la Eucaristía", que debe ser "el centro de la vida sacerdotal" y en consecuencia "el centro de la misión eclesial. (...) Celebrando este sacramento, en nombre de la persona del Señor, no hay que poner en primer plano la persona del sacerdote" porque el presbítero es "un servidor, un humilde instrumento que lleva a Cristo, ya que es Cristo mismo quien se ofrece en sacrificio por la salvación del mundo".

  Benedicto XVI recordó que el ministerio pastoral lleva aparejadas "muchas renuncias, pero también es fuente de alegría. En relación confiada con vuestros obispos, unidos fraternalmente a todo el presbiterio y sostenidos por la porción del Pueblo que Dios os ha confiado, responderéis con fidelidad a la llamada que un día os hizo el Señor, como cuando llamó a José a velar por María y el Niño Jesús".

  Cuando María respondió a la llamada del ángel era esposa de José, observó el Santo Padre; así, "el Señor une ya íntimamente a José con el misterio de la encarnación. José aceptó ligarse a la historia que Dios había comenzado a escribir en el seno de su esposa" y acogiendo en casa a María "acogió el misterio que estaba en ella y que ella misma era. La amó con el gran respeto que es sello del amor auténtico. San José nos enseña que se puede amar sin poseer".

  Inspirándose en José, subrayó el Papa, todos "pueden ver curadas sus heridas afectivas con la condición de entrar en el proyecto que Dios empieza a realizar con los seres humanos que están cerca de Él".

  El Papa se dirigió después a los representantes de los movimientos eclesiales para invitarles a "prestar atención a los que les rodean y manifestar el rostro amoroso de Dios a los más humildes, sobre todo mediante las obras de misericordia, la educación humana y cristiana de los jóvenes, el servicio de la promoción de la mujer y tantas otras formas".

  "Con vuestra fidelidad sin reservas a vuestros compromisos -dijo a los consagrados- sois en la Iglesia un germen de vida que crece al servicio del Reino de Dios. En todo momento, pero en particular, cuando la fidelidad se pone a prueba, San José os recuerda el sentido y el valor de vuestros compromisos".

  El esposo de María "nos invita a apreciar la medida de toda la riqueza de su vocación y del modelo que sigue siendo para todos los que han dedicado su existencia a Cristo, en el sacerdocio, como en la vida consagrada y en las diversas formas del laicado. José vivió a la luz del misterio de la encarnación. No solamente con una proximidad física sino con la atención del corazón. José nos revela el secreto de una humanidad que vive en presencia del misterio, abierta a él, a través de los detalles más concretos de su existencia. No hay en él separación entre fe y acción. Su fe orienta de forma decidida sus acciones. Paradójicamente, cuando actúa, es decir cuando asume su responsabilidad, se aparta para dejar a Dios la libertad de realizar su obra, sin ponerle obstáculos. José es "un hombre justo".

  "La vida de San José, transcurrida en obediencia a la Palabra, es un signo elocuente para todos los discípulos de Jesús que aspiran a la unidad de la Iglesia. Su ejemplo nos hace entender que cuando nos abandonamos plenamente a la voluntad de Dios nos convertimos en agentes eficaces de su proyecto: reunir a los seres humanos en una única familia, (...) una sola ecclesia".

  El Papa concluyó hablando a los miembros de otras confesiones cristianas: "Esa búsqueda de la unidad de los discípulos de Cristo -dijo-es  para nosotros un gran reto. Nos lleva ante todo a convertirnos a la persona de Cristo, a dejarnos atraer por Él cada vez más. En Él estamos llamados  a reconocernos hermanos, hijos de un único Padre".
PV-CAMERUN/VISPERAS/YAUNDE                   VIS 20090319 (880)

RELIGION Y RAZON SE SOSTIENEN MUTUAMENTE


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-A las 9,00 de hoy, solemnidad de San José, patrono de la Iglesia universal y onomástica del Santo Padre, Benedicto XVI se encontró en la nunciatura apostólica con los representantes de la comunidad musulmana de Camerún.

  El Papa dijo en su discurso que "Camerún es la patria en la que miles de cristianos y musulmanes a menudo viven, trabajan y practican su fe en el mismo ambiente".

  "Pienso -continuó-, que una tarea particularmente urgente de la religión es poner de manifiesto el gran potencial de la razón humana, que es un don de Dios y es elevada mediante la revelación y la fe. Creer en Dios, lejos de limitar nuestra capacidad de comprendernos a nosotros mismos y el mundo, la dilata".

  El Santo Padre puso de manifiesto que "si nuestra mente finita nunca puede alcanzar directamente la gloria de Dios infinita en esta vida, sin embargo podemos percibir sus destellos en la belleza que nos rodea. Si los hombres y las mujeres permiten al orden magnífico del mundo y al esplendor de la dignidad humana iluminar sus mentes, pueden descubrir que lo que es "razonable" supera los cálculos matemáticos, lo que la lógica puede deducir y los experimentos científicos pueden demostrar; lo "razonable" incluye también la bondad y el atractivo innato de una vida honrada y según los principios éticos, que se nos manifiesta mediante el lenguaje de la creación".

  "Esta visión -añadió- nos lleva a buscar todo lo que es recto y justo, a salir del ámbito limitado de nuestro interés egoísta y a actuar por el bien de los demás. De este modo, una religión genuina extiende el horizonte de la comprensión humana y está en la base de toda cultura humana auténtica. Rechaza todas las formas de violencia y de totalitarismo: no solo sobre los principios de fe, sino también sobre la base de la recta razón. En realidad, religión y razón se sostienen mutuamente, desde el momento en que la religión es purificada y estructurada por la razón y la plena potencia de la razón es liberada mediante la revelación de la fe".

  Benedicto XVI concluyó alentando a los representantes musulmanes a "llenar la sociedad con los valores que emergen de esta perspectiva y elevan la cultura humana, y a invitar a otras personas a participar en la construcción de una civilización del amor. Que la cooperación entusiasta entre musulmanes, católicos y otros cristianos en Camerún -concluyó- sea para las otras naciones africanas un faro luminoso del potencial enorme de un compromiso religioso por la paz, la justicia y el bien común".
PV-CAMERUN/ENCUENTRO MUSULMANES/YAUNDE        VIS 20090319 (440)

ÁFRICA PUEDE TRANSFORMARSE EN CONTINENTE DE LA ESPERANZA


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-El Papa llegó a las 9,35 al estadio Amadou Ahidjo de Yaundé, que lleva el nombre del primer presidente del país tras la independencia. Después de recorrerlo en papamóvil, Benedicto XVI se trasladó a la sacristía para presidir a las 10,00 la Santa Misa con motivo de la publicación del Instrumento de Trabajo de la II Asamblea Especial del Sínodo para África.

  En la festividad de San José, el Santo Padre, deseó una buena festividad a "todos los que como yo -dijo- han recibido la gracia de llevar este hermoso nombre" y recordó que "José es en la historia el hombre que dio a Dios la prueba más grande de confianza".

  "Padres y madres que me escucháis -prosiguió- ¿confiáis en Dios que hace de vosotros padres y madres de sus hijos adoptivos? ¿Aceptáis que cuente con vosotros para transmitir a vuestros hijos los valores humanos y espirituales que habéis recibido?".

  "En esta época en que tantas personas sin escrúpulos quieren imponer el reino del dinero despreciando a los más pobres, tenéis que estar atentos. África, en general, y Camerún en particular, están en peligro si no reconocen al verdadero autor de la Vida. (...) No os dejéis fascinar por falsas glorias e ideales falsos. ¡Creed! (...) Cristo es el único camino de Vida".

  "Como en otros continentes, la familia atraviesa (...) un período difícil que su fidelidad a Dios la ayudará a superar. Algunos valores de la vida tradicional se han trastocado. Las relaciones entre las generaciones se han modificado de una forma que no favorece como antes la transmisión de los conocimientos antiguos y de la sabiduría heredada de los antepasados. Demasiado a menudo somos testigos de un éxodo rural. (...) La calidad de los lazos familiares resulta profundamente afectada. Desenraizados y frágiles, los miembros de las generaciones jóvenes  a menudo sin trabajo desgraciadamente, buscan  remedios para el mal de vivir refugiándose en paraísos importados, efímeros y artificiales".

  "A veces los africanos se ven obligados a huir de si mismos y a abandonar todo lo que constituía su riqueza interior. Frente al fenómeno de una urbanización galopante, abandonan su tierra, física y moralmente, no como Abraham para responder a la llamada del Señor, sino por una especie de exilio interior que lo alejan de su mismo ser, de sus hermanos y hermanas de sangre, de Dios".

  "¿Hay una fatalidad, una evolución inevitable?", se preguntó el Papa. "Ciertamente no. Ahora más que nunca tenemos que esperar contra toda esperanza. (...) La primera prioridad consiste en volver a dar sentido a la acogida de la vida como don de Dios. Para la Sagrada Escritura, como para la sabiduría de vuestro continente, la llegada de un niño es una gracia, una bendición de Dios. En nuestra época la humanidad esta invitada a modificar su óptica: efectivamente cada ser humano, incluso el más pobre y pequeño, está creado a imagen y semejanza de Dios".

  "Hijos e hijas de África: ¡No tengáis miedo de creer, de esperar, de amar, no tengáis miedo de decir que Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida, que solamente Él nos puede salvar! (...) Firmes en la esperanza contra toda esperanza ¿no es una definición magnífica del cristiano?".

  "África está llamada a la esperanza a través de vosotros y con vosotros. Con Cristo Jesús que pisó el suelo africano, África puede transformarse en el continente de la esperanza. Todos somos miembros de los pueblos que Dios dio como descendencia a Abraham. Cada uno y cada una de nosotros fue pensado, querido y amado por Dios. Cada uno y cada una de nosotros tiene un papel que jugar en el plan de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo".

  "Si el desaliento os invade, pensad en la fe de José, si la inquietud os acecha, pensad en la esperanza de José, descendiente de Abraham que esperaba contra toda esperanza; si os azuza la aversión o el odio, pensad en el amor de José que fue el primer hombre que descubrió el rostro humano de Dios en la persona del niño concebido por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen María".

  "Como José no tengáis miedo de tomar a María con vosotros, es decir no tengáis miedo de amar a la Iglesia. María, Madre de la Iglesia, os enseñará a seguir a sus pastores, (...) a seguir lo que os enseñan. (...) Los casados, mirad al amor de José por María y Jesús; los que se preparan al matrimonio, respetad a vuestra futura o futuro cónyuge, como hizo José con María; los que se han consagrado a Dios en el celibato, reflexionad sobre la enseñanza de nuestra Madre, la Iglesia: "La virginidad y el celibato para el Reino de Dios no solamente no contradicen la dignidad del matrimonio, sino que la presuponen y confirman. El matrimonio y la virginidad son las dos formas de expresar y vivir el único misterio de la Alianza de Dios con su pueblo".

  Benedicto XVI habló después a los padres de familia, cuyo modelo es San José. "El os puede enseñar -dijo- el secreto de vuestra paternidad, él que veló por el Hijo del Hombre. Todo padre recibe de Dios a sus hijos creados a su imagen y semejanza. San José fue el marido de María. (...) Como él, respetad y amad a vuestra esposa y guiad a vuestros hijos con amor y con vuestra presencia atenta hacia Dios, donde deben estar".

  "Mantened el valor frente a las dificultades de la vida -dijo el Papa a los jóvenes-. Vuestra existencia tiene un valor infinito a los ojos de Dios".

  Por último, el Santo Padre se dirigió a los niños. "A aquellos que no tienen un padre o que viven abandonados en la miseria de la calle, a los que han sido separados con violencia de sus padres, maltratados y sometidos a abusos, enrolados por la fuerza en grupos militares que devastan algunos países, quisiera decir: Dios os ama, no os olvida y San José os protege".

  Acabada la misa, Benedicto XVI entregó el "Instrumentum laboris" (documento  de trabajo) a los presidentes de las Conferencias Episcopales nacionales y regionales de África, auspiciando "vivamente que los trabajos de la Asamblea Sinodal contribuyan a incrementar la esperanza para las poblaciones de África y para todo el continente e infundan en cada una de las Iglesias locales un nuevo empuje evangélico y misionero al servicio de la reconciliación, la justicia y la paz".
PV-CAMERUN/MISA:INSTRUMENTUM LABORIS/YAUNDE      VIS 20090319 (1090)

ESTRUCTURA DEL DOCUMENTO DE TRABAJO DEL SINODO AFRICANO


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-Al final de la misa celebrada esta mañana en el Estadio Amadou Ahidjo de Yaundé, el arzobispo Nikola Eterovic, secretario general del Sínodo de los Obispos, hizo una breve presentación del "Instrumentum laboris" o documento de trabajo del Sínodo africano, que el Papa entregó a los presidentes de las Conferencias Episcopales nacionales y regionales de este continente.

  El documento de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos, que se celebrará en el Vaticano del 4 al 25 de octubre de 2009, consta de cuatro capítulos, precedidos por un prefacio que ofrece una clave cristológica y pneumatológica de la lectura del texto.

  En el primer capítulo se describe la situación actual de la Iglesia en África, examinando la aplicación de la exhortación apostólica "Ecclesia in Africa" (1995), y su actualidad en el nuevo contexto social. Tras haber indicado varios puntos críticos en el ámbito cultural, económico y político, se exponen algunas reflexiones teológicas sobre la reconciliación, la justicia y la paz, conceptos base del próximo sínodo.

  El segundo capítulo presenta la urgencia de la reconciliación, de la justicia y de la paz en África. La noción africana de reconciliación está íntimamente relacionada con el concepto de justicia y de paz, con la intención de restaurar la armonía entre la persona ofendida y quien ofende y con la sociedad en general.

  En el tercer capítulo se pone de relieve la misión de la Iglesia, Familia de Dios, que en su actuación se convierte en signo e instrumento de reconciliación. Para promover la justicia y la paz, se compromete en la evangelización y en la promoción humana al servicio de todos a través de sus instituciones educativas, sanitarias y los programas de desarrollo. La Iglesia católica está abierta al diálogo con las otras Iglesias y comunidades eclesiales, así como con las religiones tradicionales africanas y con el Islam.

  En el cuarto capítulo se ofrece una reflexión sobre el testimonio de vida de todos los miembros del Pueblo de Dios: obispos, sacerdotes, consagrados, laicos, incluyendo también todas las estructuras e instituciones eclesiales. Se hace hincapié en que una tarea particular corresponde a los cristianos comprometidos en la sociedad: en política, en las fuerza armadas, en la economía, en la educación, en la sanidad, en la cultura, en los medios de comunicación social, en los organismos internacionales".

  El "Instrumentum laboris" concluye con una oración a la Virgen María, Nuestra Señora de África, por la buena preparación y el éxito de los trabajos sinodales. Es la primer vez que el Santo Padre compone una oración para este fin.
SE/INSTRUMENTUM LABORISAFRICA/ETEROVIC            VIS 20090319 (450)

ACLARACION SOBRE PALABRAS DEL PAPA ACERCA DEL SIDA


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo público ayer por la tarde el siguiente comunicado:

  "A propósito del eco suscitado por algunas palabras del Papa sobre el problema del SIDA durante su viaje apostólico en África, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., precisa que el Santo Padre ha confirmado las posiciones de la Iglesia católica y las líneas esenciales sobre su compromiso por combatir el terrible flagelo del SIDA: primero, con la educación en la responsabilidad de las personas en el uso de la sexualidad y con la reafirmación del papel esencial del matrimonio y la familia; segundo, con la investigación y la aplicación de tratamientos eficaces para el SIDA y en ponerlos a disposición del mayor número de enfermos a través de muchas iniciativas e instituciones sanitarias; tercero, con la asistencia humana y espiritual de los enfermos de SIDA, así como de todos los que sufren, que desde siempre están en el corazón de la Iglesia.

  "Estas son las direcciones en las que la Iglesia concentra su compromiso, considerando que dirigir los esfuerzos esencialmente hacia una más amplia difusión de preservativos no constituye en realidad el mejor camino, el de más amplias miras, ni el más eficaz para contrarrestar el flagelo del SIDA y tutelar la vida humana".
OP/ACLARACION PAPA:SIDA/LOMBARDI                VIS 20090319 (240)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre:

-Aceptó la renuncia del obispo Stanislaw Padewski, O.F.M. Cap., al gobierno pastoral de la diócesis de Kharkiv-Zaporizhia de los Latinos (Ucrania) por motivos de edad. Le sucede el obispo Marian Buczek, hasta ahora coadjutor en la misma sede.

-Nombró a monseñor José Mazuelos Pérez obispo de Jerez de la Frontera (superficie 3.928, población 516.861, católicos 452.532, sacerdotes 159, religiosos 617, diáconos permanentes 16) en España. El obispo electo nació en Osuna (España) en 1960, fue ordenado sacerdote en 1990 y actualmente era delegado para la pastoral universitaria de la archidiócesis de Sevilla.
RE:NER/.../PADEWSKI:BUCZEK:MAZUELOS            VIS 20090319 (100)

miércoles, 18 de marzo de 2009

EL PAPA RESPONDE A LAS PREGUNTAS DE LOS PERIODISTAS


CIUDAD DEL VATICANO, 17 MAR 2009 (VIS).-Esta mañana, durante el viaje a Camerún, el Papa respondió a las preguntas que le hicieron algunos periodistas que le acompañaban en el vuelo.

  Desde hace tiempo, y en particular tras su última carta a los obispos sobre la remisión de la excomunión de los cuatro obispos consagrados por el arzobispo Lefebvre, preguntó un periodista, muchos periódicos hablan de soledad del Papa. "¿Usted qué piensa sobre esto? ¿Se siente realmente solo?".

  "A decir verdad -dijo Benedicto XVI-, me entran ganas de reír cuando se habla de este mito de mi soledad. De ningún modo me siento solo. Cada día recibo visitas de los colaboradores más cercanos, comenzando por el secretario de Estado. (…) Estoy realmente rodeado de amigos y en una espléndida colaboración con los obispos, colaboradores, laicos, y estoy agradecido por ello".

  Preguntado por el impacto de la crisis económica mundial en los países pobres y sobre si hablará de este problema en su próxima encíclica, el Santo Padre afirmó que "un elemento fundamental de la crisis es precisamente un déficit de ética en las estructuras económicas; se ha entendido que la ética no es una cosa que está "fuera de la economía", sino "dentro" y que la economía no funciona si no lleva consigo el elemento ético".

  Refiriéndose posteriormente a la encíclica sobre temas sociales, el Santo Padre dijo: "Estábamos a punto de publicarla cuando se desencadenó esta crisis y por tanto ha habido que revisar el texto para dar una respuesta más adecuada, en el ámbito de nuestras competencias, en el ámbito de la doctrina social de la Iglesia, pero con referencia a los elementos reales de la crisis actual. Espero que de este modo, la encíclica pueda ser un elemento, una fuerza para superar la difícil situación presente".

  El Papa respondió también a una pregunta sobre la especificidad, en África, del mensaje de la Iglesia Católica frente a las sectas.

  "Nosotros no anunciamos -dijo- un Evangelio de prosperidad, sino un realismo cristiano; no anunciamos milagros, como hacen algunos, sino la sobriedad de la vida cristiana. Estamos convencidos de que está sobriedad, este realismo que anuncia a un Dios que se ha hecho hombre, es decir, un Dios profundamente humano, que sufre incluso con nosotros, da sentido a nuestros sufrimientos para un anuncio con un horizonte más amplio, con más futuro. Sabemos que las sectas no son muy estables: en un primer momento puede hacer bien el anuncio de la prosperidad, de curaciones milagrosas, etc..., pero poco después se ve que la vida es difícil, que un Dios humano, que sufre con nosotros, es más convincente, más verdadero y ofrece gran ayuda para la vida".

  Hablando en concreto sobre el SIDA y la posición de la Iglesia católica, considerada por algunos poco realista y eficaz para afrontarlo, el Santo Padre dijo:

  "Yo creo que la realidad más eficaz y más presente en el frente de la lucha contra el SIDA sea precisamente la Iglesia católica, con sus movimientos. (...) Diría que este problema no se puede superar solo con eslóganes publicitarios. (...) Si los africanos no se ayudan entre ellos, no se puede resolver el problema con la distribución de preservativos. Al contrario, se corre el peligro de aumentar el problema. La solución solo se puede encontrar con un doble compromiso: el primero es humanizar la sexualidad, o sea, una renovación espiritual y humana que lleve aparejada una forma nueva de comportarse unos con otros y, en segundo lugar, una amistad verdadera también y sobre todo con las personas que sufren; la disponibilidad, aunque cueste sacrificios y renuncias personales, para estar con los que sufren".
PV-CAMERUN/ENTREVISTA AVION/…                    VIS 20090318 (600)

CAMERUN: TIERRA DE ESPERANZA, DE VIDA Y DE PAZ


CIUDAD DEL VATICANO, 17 MAR 2009 (VIS).-Benedicto XVI llegó a las 16,00 al aeropuerto Nsimalen de Yaundé, primera etapa de su visita apostólica a África. El Papa fue recibido por el presidente de la República de Camerún, Paul Biya y recibió el saludo del arzobispo de Yaundé y  presidente de la Conferencia Episcopal, Simon-Victor Tonyé Bakot, así como del cardenal Christian Wiyghan Tumi, arzobispo emérito de Douala.

  Después de saludar a los altos cargos del  Estado y a los representantes diplomáticos, religiosos y militares, el Santo Padre pronunció el siguiente discurso:

  "Vengo a vosotros como pastor (...) para confirmar a mis hermanos y hermanas en la fe. Esta fue la tarea que Cristo confió a Pedro en la Última Cena y la de los sucesores de Pedro. Cuando Pedro predicó a la multitud en Jerusalén el día de Pentecostés, entre ella  había personas procedentes de África. El testimonio de grandes santos de este continente durante los primeros siglos del cristianismo (...) asegura a África un lugar de distinción en los anales de la historia de la Iglesia. Hasta nuestros días una plétora de misioneros y mártires han ofrecido su testimonio de Cristo en todos los lugares de África y  aquí hoy la Iglesia está bendecida con 150 millones de fieles".

  El Papa afirmó que con su visita quería celebrar con las poblaciones africanas "la fe vivificadora en Cristo que sostiene y nutre a tantos hijos e hijas en este gran continente"  y recordando la próxima asamblea especial del Sínodo dedicada a África dijo: "Este  momento de gracia es un llamamiento a todos vosotros obispos, sacerdotes, religiosos y laicos del continente para que os dediquéis nuevamente a la misión de la Iglesia de llevar la esperanza a los corazones de los pueblos africanos y con ello de todo el mundo".

  "Incluso en medio de los sufrimientos más atroces el mensaje cristiano es portador de esperanza. (...) Frente a la violencia, a la pobreza, al hambre, a la corrupción o al abuso de poder, un cristiano no puede jamás permanecer callado. (...) Aquí en África como en tantos lugares del mundo, innumerables hombres y mujeres anhelan escuchar una palabra de esperanza y de consuelo. Los conflictos locales dejan tras de sí miles de personas sin hogar, necesitados, huérfanos, viudas...".

  "En un continente al que sus habitantes fueron cruelmente arrebatados en épocas pasadas y llevados a trabajar a ultramar como esclavos, el tráfico de seres humanos, sobre todo de mujeres y niños inermes, se ha convertido en una nueva forma de esclavitud. En una época de escasez global de alimentos, de turbulencias financieras, de modelos disturbados por los cambios climáticos, África sufre desproporcionadamente: cada vez más habitantes acaban siendo presas del hambre, la pobreza, la enfermedad. Imploran a grandes gritos reconciliación, justicia y paz y es lo que la Iglesia les ofrece".

  La Iglesia no propone "nuevas formas de opresión económica o política, sino la libertad de los hijos de Dios; no impone modelos culturales que ignoran el derecho a la vida de los que todavía no han nacido, sino el agua pura y salvífica del Evangelio de la vida. No amargas rivalidades inter-étnicas o interreligiosas sino la rectitud, la paz y la alegría del Reino de Dios".

  El Santo Padre elogió la solicitud de la Iglesia local por las personas enfermas y definió "encomiable " el hecho de que los enfermos de SIDA puedan curarse gratis. También mencionó el compromiso educativo, que se ha traducido, entre otras cosas, en la obra de la Universidad Católica de África Central, "signo de gran esperanza para el futuro de la región".

  "Camerún es efectivamente tierra de esperanza. (...) Miles de refugiados de los países circundantes, arrasados por la guerra, han encontrado acogida. Es una tierra de vida cuyo gobierno habla claramente en defensa de los derechos de los no que aún no han nacido. Es tierra de paz: resolviendo mediante el diálogo el contencioso sobre la península Bakassi, Camerún y Nigeria han demostrado al mundo que una paciente labor diplomática puede ser fructuosa. Es una tierra (...) bendecida con una población joven, (...) impaciente por construir un mundo más pacífico y más justo. La definen una "África en miniatura", patria de más de doscientos grupos étnicos diversos que viven en armonía".

  "Viniendo a vosotros -concluyó el pontífice-, pido que la Iglesia aquí, y en todos los lugares de África, siga creciendo en la santidad, en el servicio a la reconciliación, a la justicia, y a la paz".

  Finalizado el discurso, el Santo Padre se desplazó a la nunciatura apostólica en Yaundé, donde pernoctó.
PV-CAMERUN/LLEGADA/YAUNDE                   VIS 20090318 (760)

ENCUENTRO CON LOS OBISPOS DE CAMERUN


CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAR 2009 (VIS).-Después de celebrar misa en privado en la capilla de la nunciatura apostólica de Yaundé, el Papa se trasladó al Palacio de la Unidad para realizar una visita de cortesía al presidente de la República de Camerún, Paul Biya.

  Posteriormente se dirigió a la Iglesia de Christ-Roi en Tsinga de Yaundé, donde tuvo un encuentro con los 31 obispos de la Conferencia Episcopal Nacional de Camerún.

  "En este año consagrado a San Pablo -dijo el Santo Padre al inicio de su discurso-, es especialmente oportuno recordar la necesidad urgente de anunciar el Evangelio a todos".

  Tras poner de relieve que "todos los pastores de la Iglesia deben estar unidos por una profunda comunión", Benedicto XVI señaló que "una colaboración eficaz entre las diócesis, sobre todo para una mejor distribución de los sacerdotes en el país, favorecerá las relaciones de solidaridad fraterna con las iglesias diocesanas más pobres, de modo que el anuncio del Evangelio no sufra por la falta de ministros".
 
  Refiriéndose a la importancia de que los obispos vivan en comunión con sus presbíteros, el Papa subrayó que "el ejemplo y la palabra de su obispo supone una ayuda preciosa para que la vida espiritual y sacramental de los sacerdotes ocupe un lugar central en su ministerio, alentándoles a descubrir y a vivir cada vez con mayor profundidad la tarea específica del pastor, que es en primer lugar la de ser un hombre de oración. La vida espiritual y sacramental es una extraordinaria riqueza que hemos recibido para nosotros mismos y para el bien del pueblo que se nos ha confiado".

  El Papa expresó su alegría por los numerosos jóvenes que se presentan como candidatos al sacerdocio, para lo que "es esencial que se realice -dijo- un serio discernimiento, (…) dando prioridad a la selección y a la formación de los formadores y de los directores espirituales".

  "Desde los orígenes de la fe cristiana en Camerún -continuó-, los religiosos y las religiosas han ofrecido una contribución fundamental a la vida de la Iglesia. Doy gracias a Dios con vosotros y me alegro del desarrollo de la vida consagrada entre las hijas y los hijos de vuestro país".

  Hablando del "papel determinante que han tenido y tienen" los catequistas, el Santo Padre afirmó que dada su tarea de "auténtica enculturación de la fe, su formación humana, espiritual y doctrinal es esencial".

  Benedicto XVI señaló a continuación uno de los numerosos desafíos que deben afrontar los pastores, el de la "situación de la familia". Las dificultades actuales "os estimulan -dijo- a preservar con determinación los valores fundamentales de la familia africana, dando prioridad a una profunda evangelización, (…) favoreciendo una mejor comprensión de la naturaleza, de la dignidad y del papel del matrimonio, que requiere una unión indisoluble y estable".

  Tras poner de relieve que "la liturgia ocupa un lugar importante en la manifestación de la fe de las comunidades", el Santo Padre señaló que "es esencial que la alegría manifestada no sea un obstáculo sino un medio para entrar en diálogo y en comunión con Dios".
 
  Frente al peligro de las "sectas y movimientos esotéricos, "de la creciente influencia de una religiosidad supersticiosa, así como del relativismo", hay que "dar un renovado impulso a la formación de los jóvenes y de los adultos, en particular en el mundo universitario e intelectual".

  El Papa manifestó su alegría al constatar el gran número de asociaciones de laicos en las diócesis y la "participación activa de las asociaciones femeninas en los diversos sectores de la misión de la Iglesia, demostrando así una conciencia real de la dignidad de la mujer y de su vocación específica en la comunión eclesial y en la sociedad".

  El obispo, concluyó, "debe ser por su misión el principal defensor de los derechos de los pobres, debe promover y alentar el ejercicio de la caridad, manifestación del amor del Señor por los pequeños". De este modo se manifiesta que la Iglesia  "excluye todo etnocentrismo y particularismo excesivos y contribuye a la reconciliación y a la cooperación entre las etnias y por el bien de todos".

  "Los cristianos, especialmente los laicos que tienen responsabilidades sociales, económicas, políticas tienen el deber de dejarse guiar por la doctrina social de la Iglesia para contribuir a la construcción de un mundo más justo en el que cada uno pueda vivir dignamente".
PV-CAMERUN/ENCUENTRO OBISPOS/YAUNDE            VIS 20090318 (730)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre nombró a monseñor Jan Romeo Pawlowski nuncio apostólico en la República del Congo y en Gabón, elevándolo al mismo tiempo a la dignidad arzobispal. El nuevo nuncio nació en Biskupiec (Polonia) en 1960, fue ordenado sacerdote en 1985 y actualmente era consejero de nunciatura ante la sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado.
NN/…/PAWLOWSKI                                VIS 20090318 (70)

martes, 17 de marzo de 2009

BENEDICTO XVI LLEGA ESTA TARDE A CAMERUN


CIUDAD DEL VATICANO, 17 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre partió a las 10,20 del aeropuerto romano de Fiumicino y tras seis horas de vuelo -a las 16,00- está previsto que aterrice en el aeropuerto Nsimalen de Yaundé (Camerún), dando inicio a su primer viaje apostólico a África, que incluye una segunda etapa de tres días -del 20 al 22 de marzo- en Luanda, capital de Angola.

  El presidente de la República, Paul Biya, dará la bienvenida al pontífice a los pies de la escalerilla del avión. Posteriormente, recibirá el saludo del arzobispo de Yaundé y presidente de la Conferencia Episcopal de Camerún, monseñor Simon-Victor Tonyé Bakot y del cardenal Christian Wiyghan Tumi, arzobispo emérito de Douala. También estarán presentes autoridades civiles y políticas, los miembros del cuerpo diplomático, los obispos de Camerún y un grupo de fieles con un coro.

  Tras las palabras del presidente de la República, Benedicto XVI pronunciará el primer discurso de su undécimo viaje apostólico fuera de Italia. Posteriormente se trasladará en papamóvil a la nunciatura apostólica de Yaundé, donde cenará y pasará la noche.

  Mañana miércoles por la mañana, el Papa celebrará misa en privado en la capilla de la nunciatura apostólica, realizará una visita de cortesía al presidente de la República de Camerún y se encontrará a continuación con los obispos del país en la Iglesia de Christ-Roi en Tsinga de Yaundé.
PV-CAMERUN/…/YAUNDE                            VIS 20090317 (240)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 17 MAR 2009 (VIS).-Su Beatitud el cardenal Lubomyr Husar, arzobispo mayor de Kyiv-Halyc (Ucrania), con el consenso del Sínodo de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana y en conformidad con el canon 85, párrafo 2, 2 del CCEO, trasladó al obispo Wasyl Ihor Medwit, O.S.B.M., del oficio de obispo de curia en el arzobispado mayor de Kyiv-Halyc, al de obispo auxiliar en el exarcado arzobispal de Donetsk-Kharkiv (católicos 8.000, sacerdotes 44, religiosos 22) en Ucrania.
NEA/.../MEDWIT                               VIS 20090317 (80)

lunes, 16 de marzo de 2009

DIGNOS MINISTROS PENITENCIA Y EDUCADORES CONCIENCIAS


CIUDAD DEL VATICANO, 14 MAR 2009 (VIS).-El cardenal James Francis Stafford, penitenciario mayor del tribunal de la Penitenciaría Apostólica, leyó ayer por la tarde un mensaje que el Papa le dirigió junto a los participantes en el Curso para el fuero interno, que tuvo lugar esta semana en Roma.

  El Santo Padre afirma en el mensaje que "formar rectamente la conciencia de los creyentes es una de las prioridades pastorales, porque (…) si se pierde el sentido del pecado, desgraciadamente aumenta el sentido de culpa, que se desearía eliminar con remedios paliativos insuficientes".
 
 Para la formación de las conciencias, continúa, existen medios como "la catequesis, la predicación, la homilía, la dirección espiritual, el sacramento de la Reconciliación y la celebración de la Eucaristía".

  "Una adecuada catequesis (…) estimula las conciencias a percibir siempre mejor el sentido del pecado, hoy en parte apagado o peor, obnubilado por un modo de pensar y de vivir "etsi Deus non daretur, (…) que denota un relativismo cerrado al verdadero sentido de la vida".

  "A la catequesis -escribe- va unida a un uso sapiente de la predicación". En este sentido subraya que la homilía "es sin duda la forma de predicación más difundida, con la que cada domingo se educa la conciencia de millones de fieles. En el reciente Sínodo de Obispos (octubre 2008), dedicado a la Palabra de Dios en la Iglesia, varios padres sinodales insistieron oportunamente sobre el valor y la importancia de la homilía, que hay que adaptar a la mentalidad contemporánea".

  Benedicto XVI señala a continuación que "la dirección espiritual también contribuye a formar las conciencias. Hoy más que nunca son necesarios "maestros de espíritu" sabios y santos: un importante servicio eclesial para el que es necesaria una vitalidad eclesial que hay que implorar como don del Espíritu Santo mediante una oración intensa y prolongada y una preparación específica que se debe adquirir con atención".

  "Cada sacerdote -continúa- está llamado a administrar la misericordia divina en el sacramento de la Penitencia, mediante el cual perdona los pecados en nombre de Cristo y ayuda al penitente a recorrer el camino exigente de la santidad con una conciencia recta e informada. Para poder realizar este indispensable ministerio, cada presbítero debe alimentar la propia vida espiritual y cuidar una permanente actualización teológica y pastoral".

  El Papa pone de relieve que "la conciencia del creyente se afina cada vez más gracias a una participación devota y consciente en la Santa Misa, que es el sacrificio de Cristo para la remisión de los pecados".

  Al final del mensaje, el Santo Padre pide a los participantes en el curso que "mantengan siempre viva la conciencia de tener que ser dignos "ministros" de la misericordia divina y responsables educadores de las conciencias. Que se inspiren en el ejemplo de los santos confesores y maestros de espíritu, entre los que me gusta recordar en particular al cura de Ars, San Juan María Vianney, del que este año se conmemora el 150 aniversario de su muerte".
MESS/FUERO INTERNO/PENT                        VIS 20090316 (500)

MINISTERIO EPISCOPAL AL SERVICIO DE UNIDAD CUERPO MISTICO


CIUDAD DEL VATICANO, 14 MAR 2009 (VIS).-Benedicto XVI recibió hoy al primer grupo de prelados de la Conferencia Episcopal Argentina al final de su quinquenal visita "ad limina", que representa, dijo el Papa, "un momento significativo en la vida de todos aquellos a quienes se les ha confiado el cuidado pastoral de una porción del Pueblo de Dios, pues en ella demuestran y refuerzan su comunión con el Romano Pontífice".

  "El ministerio episcopal -prosiguió- está al servicio de la unidad y de la comunión de todo el Cuerpo místico de Cristo" y "el obispo, que es el principio y fundamento visible de unidad en su Iglesia particular, está llamado a impulsar y defender la integridad de la fe y la disciplina común de toda la Iglesia, enseñando además a los fieles a amar a todos sus hermanos".

  El Santo Padre expresó a los obispos argentinos su reconocimiento por "la voluntad decidida de mantener y afianzar la unidad " tanto en la Conferencia episcopal como en las comunidades diocesanas." "Gracias a esta colegialidad afectiva y efectiva -subrayó-, ningún obispo está solo, porque está siempre y estrechamente unido a Cristo, Buen Pastor, y también, en virtud de su ordenación episcopal y de la comunión jerárquica, a sus hermanos en el episcopado y a quien el Señor ha elegido como Sucesor de Pedro".

  Recalcando que ese espíritu de comunión "tiene un ámbito privilegiado de aplicación en las relaciones del obispo con sus sacerdotes", Benedicto XVI invitó a los prelados "a extremar la caridad y la prudencia" a la hora de "corregir enseñanzas, actitudes o comportamientos que desdicen de la condición sacerdotal" de sus más estrechos colaboradores y que "pueden, además, dañar y confundir la fe y la vida cristiana de los fieles".
  
  "El papel fundamental que desempeñan los presbíteros -observó- os ha de llevar a realizar un gran esfuerzo para promover las vocaciones sacerdotales. A este respecto, sería oportuno proyectar una pastoral matrimonial y familiar más incisiva, que tenga en cuenta la dimensión vocacional del cristiano, así como una pastoral juvenil más audaz, que ayude a los jóvenes a responder con generosidad al llamado que Dios les hace".

  "También los fieles, en virtud de su bautismo -concluyó-, están llamados a cooperar en la edificación del Cuerpo de Cristo. Para ello hay que llevarlos a tener una experiencia más viva de Jesucristo y del misterio de su amor. El trato permanente con el Señor mediante una intensa vida de oración y una adecuada formación espiritual y doctrinal aumentará en todos los cristianos el gozo de creer y celebrar su fe y la alegría de pertenecer a la Iglesia, impulsándoles así a participar activamente en la misión de proclamar la Buena Noticia a todos los hombres".
AL/.../ARGENTINA                           VIS 20090316 (460)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 14 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre:

-Erigió la prelatura territorial de Esquel (Argentina) con territorio desmembrado de la diócesis de Comodoro-Rivadavia, haciéndola sufragánea de la Iglesia Metropolitana de Bahía Blanca ( Argentina).

-Nombró al padre José Slaby, C.Ss.R., primer obispo de Esquel (superficie 78.074, población 68.609, católicos 56.440, sacerdotes 14) en Argentina. El obispo electo nació en 1958 en Zeleznikowa (Polonia), pronunció los votos perpetuos en 1983, fue ordenado sacerdote en 1984 y hasta ahora era superior y párroco de la comunidad de los Redentoristas de Esquel.

-Nombró al arzobispo Luigi Bonazzi nuncio apostólico en Lituania y Estonia. El arzobispo Bonazzi era hasta ahora nuncio apostólico en Cuba.

-Nombró al cardenal Joseph Zen Ze-kiun, S.D.B., obispo de Hong-Kong, su enviado especial a la celebración del XXV aniversario de la visita pastoral del Siervo de Dios Juan Pablo II a Tailandia, que tendrá lugar en Bangkok del 10 al 11 de mayo de 2009.

-Nombró al cardenal José Saraiva Martins, C.M.F., prefecto emérito de la Congregación para las Causas de los Santos, su enviado especial a la celebración del 50 aniversario del Santuario de Cristo Rey en Almada (Portugal), el 17 de mayo de 2009.
ECE:NER:NN:NA/.../...                           VIS 20090316 (200)

ANGELUS: LA GRACIA DEL EVANGELIO PUEDE RENOVAR AFRICA


CIUDAD DEL VATICANO, 15 MAR 2009 (VIS).-En el Ángelus del tercer domingo de cuaresma Benedicto XVI habló de su inminente viaje a África. El Papa, que visitará del 17 al 23 de marzo Camerún y Angola, explicó a los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro que en el primero de esos países entregará el "Instrumento de trabajo" de la Segunda Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos que se celebrará en octubre en el Vaticano, para proseguir después hacia Angola, "un país que tras una larga guerra interna ha encontrado la paz y ahora está llamado a reconstruirse en la justicia".

  "Con esta visita -dijo- quiero abrazar idealmente todo el continente africano: sus mil diferencias y su profunda alma religiosa; sus antiguas culturas y su trabajoso camino de desarrollo y reconciliación; sus graves problemas, sus dolorosas heridas y sus enormes potenciales y esperanzas. Quiero confirmar a los católicos en la fe, alentar a los cristianos en el compromiso ecuménico, llevar a todos el anuncio de paz que el Señor resucitado confío a su Iglesia".

  "Voy a África -prosiguió- consciente de no tener otra cosa que proponer y que dar a los que encontraré sino Cristo y la Buena Nueva de su Cruz, misterio de amor supremo, de amor divino que vence toda resistencia humana y hace posible hasta el perdón y el amor por los enemigos. Esta es la gracia del Evangelio capaz de transformar el mundo; esta es la gracia que puede renovar también África, porque engendra una fuerza irresistible de paz y de reconciliación, profunda y radical. La Iglesia no persigue por lo tanto objetivos económicos, sociales o políticos: la Iglesia anuncia a Cristo, segura de que el Evangelio puede tocar el corazón de todos y transformarlos, renovando de esa forma, desde dentro, a las personas y a las sociedades".

  El Papa terminó confiando a San José, que tuvo que escapar con María a Egipto, en África, para salvar a Jesús, a todas las poblaciones del continente, "con los retos que las marcan y las esperanzas que las animan. En particular, (...) las víctimas del hambre, de las enfermedades, de las injusticias, de los conflictos fratricidas y de todas las formas de violencia que desgraciadamente siguen cebándose en adultos y niños, sin ahorrar a los misioneros, sacerdotes, religiosos, religiosas y voluntarios".
ANG/AFRICA/...                               VIS 20090316 (400)

PASTORAL UNIVERSITARIA EN TODAS LAS IGLESIAS PARTICULARES


CIUDAD DEL VATICANO, 15 MAR 2009 (VIS).-Después del rezo del Angelus, el Papa señaló ante miles de personas que llenaban la Plaza de San Pedro, que esta mañana, con la celebración eucarística en la basílica de San Pablo Extramuros, terminaba el Jubileo paulino de los universitarios.

  El Santo Padre recordó que este jubileo había sido promovido por la Congregación para la Educación Católica y el Pontificio Consejo de la Cultura y organizado por el Vicariato de Roma, sobre el tema: "Vengo a anunciaros lo que veneráis sin conocer. Evangelio y cultura para un nuevo humanismo".

  Dirigiéndose a los profesores y delegados de pastoral universitaria de todos los continentes, que han participado en Roma en el Foro Internacional de las Universidades (12-15 de marzo), Benedicto XVI dijo que "este evento constituye una etapa importante en el diálogo siempre vivo entre la Iglesia y la universidad".

  El Papa expresó el deseo de que "en todas las iglesias particulares se desarrolle la pastoral universitaria, para la formación de los jóvenes y para la elaboración de una cultura inspirada en el Evangelio".

  "Queridos universitarios -concluyó-: Os animo y os acompaño con la oración".
ANG/JUBILEO PAULINO UNIVERSITARIOS/…                VIS 20090316 (200)

AUDIENCIAS


CIUDAD DEL VATICANO, 15 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencia al cardenal Joachim Meisner, arzobispo de Colonia (Alemania).

  El pasado sábado, 14 de marzo, recibió en audiencias separadas:

-Edward Fenech Adami, presidente de la República de Malta, con su esposa y séquito.

-Once prelados de la Conferencia Episcopal Argentina en visita "ad limina":

    -Cardenal Jorge Mario Bergoglio, S.I., arzobispo de Buenos Aires.

    -Arzobispo Agustín Roberto Radrizzani, S.D.B., de Mercedes-Luján.

    -Obispo Virginio Domingo Bressanelli, S.C.I., de Comodoro Rivadavia.

    -Obispo Esteban María Laxague, S.D.B., de Viedma.

    -Obispo Fernando Carlos Maletti, de San Carlos de Bariloche.

    -Obispo Marcelo Angiolo Melani, S.D.B., de Neuquén.

    -Obispo Néstor Hugo Navarro, de Alto Valle del Río Negro, con el obispo emérito José Pedro Pozzi, S.D.B.

    -Obispo Juan Carlos Romanin, S.D.B., de Río Gallegos.

    -Obispo Jean-Abdo Arbach, B.C., exarca apostólico para los fieles greco-melquitas residentes en Argentina.

    -Obispo Vartan Waldir Boghossian, S.D.B., de San Gregorio de Narek en Buenos Aires de los armenios, exarca apostólico para los fieles de rito armenio residentes en América Latina y México.

-Cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos.
AL:AP/…/…                                    VIS 20090316 (140)

EL PAPA ANUNCIA UN ESPECIAL AÑO SACERDOTAL


CIUDAD DEL VATICANO, 16 MAR 2009 (VIS).-El Papa recibió hoy a los miembros de la Congregación para el Clero, que esta semana celebran su asamblea plenaria sobre el tema: "La identidad misionera del presbítero en la Iglesia como dimensión intrínseca del ejercicio de los "tria munera".

  "La dimensión misionera del presbítero -dijo el Santo Padre- nace de su configuración sacramental a Cristo Cabeza", que supone "una adhesión cordial y total a lo que la tradición eclesial ha individuado como la apostolica vivendi forma, (…) la participación en aquel "nuevo estilo de vida" inaugurado por Jesús y hecho propio por los Apóstoles".

  Benedicto XVI subrayó la "indispensable tendencia a la perfección moral que debe habitar todo corazón auténticamente sacerdotal". En este contexto afirmó que "precisamente para favorecer esta tendencia de los sacerdotes a la perfección espiritual de la que depende sobre todo la eficacia de su ministerio, he decidido que se celebre un especial Año Sacerdotal del 19 de junio de 2009 -Sagrado Corazón de Jesús y Jornada para la santificación sacerdotal- al 19 de junio de 2010". Este año "se conmemora el 150 aniversario de la muerte del santo cura de Ars, Juan María Vianney, verdadero ejemplo de pastor al servicio del rebaño de Cristo".

  "La dimensión eclesial, jerárquica y doctrinal y de comunión del presbítero (…) es absolutamente indispensable -continuó- para toda auténtica misión y por sí misma garantiza su eficacia espiritual".
 
  El Papa explicó que "la misión es eclesial porque nadie anuncia o se lleva a sí mismo, (…) sino que lleva a Otro, a Dios mismo, al mundo. Dios es la única riqueza que, en definitiva, desean encontrar los seres humanos en un sacerdote".

  "La misión se desarrolla en una unidad y comunión que solo secundariamente tiene aspectos relevantes de visibilidad social. (…) Las dimensiones jerárquica y doctrinal sugieren resaltar la importancia de la disciplina (el término se relaciona con "discípulo") eclesiástica y de la formación doctrinal, y no solo teológica, inicial y permanente".

  Benedicto XVI hizo hincapié en la necesidad de "cuidar la formación de los candidatos al ministerio sacerdotal", que se desarrolle "en comunión con la tradición eclesial ininterrumpida, sin cesuras ni tentaciones de discontinuidad. En este sentido, es importante favorecer en los sacerdotes, sobre todo en las jóvenes generaciones, una correcta recepción de los textos del Concilio Ecuménico Vaticano II, interpretados a la luz de todo el bagaje doctrinal de la Iglesia".

  Por otra parte, añadió, los sacerdotes "deben estar presentes, ser identificados y reconocidos por el juicio de la fe, por las virtudes personales, así como por el hábito, en los ambientes de la cultura y de la caridad, que están siempre en el centro de la misión de la Iglesia".

  "La centralidad de Cristo lleva consigo la justa valorización del sacerdocio ministerial, sin el que no habría ni Eucaristía, ni mucho menos misión y ni siquiera Iglesia. Por eso -terminó-, es necesario estar atentos para que las "nuevas estructuras" u organizaciones pastorales no se piensen para un tiempo en el que habría que "prescindir" del ministerio ordenado, partiendo de una interpretación errónea de la justa promoción de los laicos, porque en este caso se pondrían los presupuestos para la ulterior "dilución" del sacerdocio ministerial y las eventuales presuntas "soluciones" coincidirían dramáticamente con las causas reales de los problemas contemporáneos relacionados con el ministerio".
AC/MISION PRESBITERO/CPC                         VIS 20090316 (560)

SAN JUAN MARIA VIANNEY: PATRONO DE LOS SACERDOTES


CIUDAD DEL VATICANO, 16 MAR 2009 (VIS).-"Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote", es el tema del Año Sacerdotal convocado por el Santo Padre, según informa un comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

  El Papa inaugurará el Año Sacerdotal presidiendo el próximo 19 de junio la celebración de las vísperas en la basílica de San Pedro, donde se expondrá la reliquia del santo cura d'Ars traída para esa ocasión por el obispo de Belley-Ars, monseñor Guy Bagnard  y lo clausurará el 19 de junio del 2010 tomando parte en el "Encuentro Mundial Sacerdotal", que tendrá lugar en la Plaza de San Pedro.

  A lo largo de este año jubilar Benedicto XVI proclamará a San Juan María Vianney "Patrono de todos los sacerdotes del mundo". Se publicará además el "Directorio para los confesores y directores espirituales", junto a una recopilación de textos del pontífice sobre temas esenciales de la vida y de la misión sacerdotal en nuestra época.

  La Congregación para el Clero, de acuerdo con los ordinarios diocesanos y los superiores de los institutos religiosos, promoverá y coordinará las diversas iniciativas espirituales y pastorales para subrayar la importancia del papel y de la misión del sacerdote en la Iglesia y en la sociedad contemporánea, así como la necesidad de potenciar la formación permanente de los sacerdotes, ligándola a la de los seminaristas.
OP/AÑO SACERDOTAL/...                       VIS 20090316 (230)

LA LENGUA CHINA SE INCORPORA AL WEB DE LA SANTA SEDE


CIUDAD DEL VATICANO, 16 MAR 2009 (VIS).-Un comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede informa de que con motivo de la solemnidad de San José, esposo de la Bienaventurada Virgen María y patrono de la Iglesia universal, el web oficial de la Santa Sede se enriquecerá con la introducción de una nueva sección en lengua china.

  El chino "representa la octava lengua -después de la italiano, la inglesa, la francesa, la española, la alemana, la portuguesa y la latina- que se incorpora al sitio www.vatican.va".

  "Gracias al nuevo servicio -concluye el texto- los internautas de todo el mundo podrán navegar en chino para tener acceso a los textos de Su Santidad Benedicto XVI presentados en los caracteres chinos tanto tradicionales como simplificados".
OP/LENGUA CHINA/WEB SANTA SEDE               VIS 20090316 (150)

viernes, 13 de marzo de 2009

PROMOVER UNA AUTENTICA ADORACION EUCARISTICA


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre recibió este mediodía a los participantes en la asamblea plenaria de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que en estos días han afrontado el tema de la adoración eucarística.

  El Papa expresó el deseo de que una reflexión colegial sobre este tema "contribuya a poner de relieve, en los límites de competencia del dicasterio, los medios litúrgicos y pastorales con los que la Iglesia de nuestros tiempos puede promover la fe en la presencia real del Señor en la Sagrada Eucaristía y asegurar a la celebración de la Santa Misa toda la dimensión de la adoración".

  "La doctrina de la transustanciación del pan y del vino y de la presencia real son verdades de fe evidentes ya en la Sagrada Escritura y confirmadas después por los Padres de la Iglesia".

  Tras hacer hincapié en que "en la Eucaristía, la adoración debe llegar a ser unión con el Señor vivo y después con su Cuerpo místico", Benedicto XVI recordó sus palabras durante la Jornada  Mundial de la Juventud de Colonia en 2005: "Dios no solamente está frente a nosotros, como el totalmente Otro. Está dentro de nosotros, y nosotros estamos en él. Su dinámica nos penetra y desde nosotros quiere propagarse a los demás y extenderse a todo el mundo, para que su amor sea realmente la medida dominante del mundo".

  En este contexto, continuó, "recordaba a los jóvenes que en la Eucaristía se vive "la transformación fundamental de la violencia en amor, de la muerte en vida, que lleva consigo las demás transformaciones".

  El Papa subrayó que es importante "una renovación de la adoración eucarística", que "solo será posible a través de un mayor conocimiento del misterio en plena fidelidad a la sagrada Tradición y aumentando la vida litúrgica en nuestras comunidades". Asimismo manifestó su aprecio porque la plenaria haya tratado el tema de la "formación de todo el Pueblo de Dios en la fe, con una atención especial a los seminaristas, para favorecer su crecimiento en un espíritu de auténtica adoración eucarística".

  "Recordando tres prácticas penitenciales muy estimadas por la tradición bíblica y cristiana -la oración, la limosna y el ayuno-, animémonos a volver a descubrir y a vivir con fervor renovado -concluyó- el ayuno no solo como praxis ascética, sino también como preparación a la Eucaristía y como arma espiritual para luchar contra todo eventual apego desordenado a nosotros mismos".
AC/ADORACION EUCARISTICA/…                    VIS 20090313 (420) 

AUDIENCIAS


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Doce prelados de la Conferencia Episcopal Argentina en visita "ad limina":

    -Cardenal Jorge Mario Bergoglio, S.I., arzobispo de Buenos Aires, con los obispos auxiliares Joaquín Mariano Sucunza, Eduardo Horacio García, Raúl Martín, Oscar Vicente Ojea y Enrique Eguía Seguí.

    -Obispo Fernando María Bargalló, de Merlo-Moreno.

    -Obispo Luis Guillermo Eichhorn, de Morón.

    -Obispo Sergio Alfredo Fenoy, de San Miguel.

    -Obispo Rubén Oscar Frassia, de Avellaneda-Lanús.

    -Obispo Guillermo Rodríguez-Melgarejo, de San Martín.

    -Obispo Oscar Domingo Sarlinga, de Zárate-Campana.

-Arzobispo Robert Zollitsch, de Freiburg im Breisgau (Alemania).

  Está previsto que esta tarde reciba en audiencias separadas a diez prelados de la Conferencia Episcopal Argentina en visita "ad limina":

    -Arzobispo  José María Arancedo, de Santa Fe de la Vera Cruz.

    -Arzobispo Mario Luis Bautista Maulión, de Paraná, con el obispo auxiliar César Daniel Fernández.

    -Obispo Luis Armando Collazuol, de Concordia.

    -Obispo Jorge Eduardo Lozano, de Gualeguaychú.

    -Obispo Martín de Elizalde, O.S.B., de Nueve de Julio.

    -Obispo Eduardo Eliseo Martín, de Villa de la Concepción del Río Cuarto.

    -Obispo José Vicente Conejero Gallego, de Formosa.

    -Obispo Roberto Rodríguez, de La Rioja.

    -Monseñor, Pedro Candia, administrador diocesano del Ordinariato Militar.

-Arzobispo Luis Francisco Ladaria Ferrer, S.I., secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
AL:AP/.../...                                   VIS 20090313 (220)

jueves, 12 de marzo de 2009

CARTA SOBRE REMISIÓN EXCOMUNION OBISPOS DE LEFEBVRE


CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAR 2009 (VIS).-Hoy se hizo pública una carta de Benedicto XVI a los obispos de la Iglesia católica sobre la remisión de la excomunión de los cuatro Obispos consagrados por el Arzobispo Lefebvre.

  Ofrecemos el texto completo del documento, fechado el 10 de marzo y que se ha publicado en inglés, francés, español, italiano, alemán y portugués:

"Queridos Hermanos en el ministerio episcopal

La remisión de la excomunión a los cuatro Obispos consagrados en el año 1988 por el Arzobispo Lefebvre sin mandato de la Santa Sede, ha suscitado por múltiples razones dentro y fuera de la Iglesia católica una discusión de una vehemencia como no se había visto desde hace mucho tiempo. Muchos Obispos se han sentido perplejos ante un acontecimiento sucedido inesperadamente y difícil de encuadrar positivamente en las cuestiones y tareas de la Iglesia de hoy. A pesar de que muchos Obispos y fieles estaban dispuestos en principio a considerar favorablemente la disposición del Papa a la reconciliación, a ello se contraponía sin embargo la cuestión sobre la conveniencia de dicho gesto ante las verdaderas urgencias de una vida de fe en nuestro tiempo. Algunos grupos, en cambio, acusaban abiertamente al Papa de querer volver atrás, hasta antes del Concilio. Se desencadenó así una avalancha de protestas, cuya amargura mostraba heridas que se remontaban más allá de este momento. Por eso, me siento impulsado a dirigiros a vosotros, queridos Hermanos, una palabra clarificadora, que debe ayudar a comprender las intenciones que me han guiado en esta iniciativa, a mí y a los organismos competentes de la Santa Sede. Espero contribuir de este modo a la paz en la Iglesia.

Una contrariedad para mí imprevisible fue el hecho de que el caso Williamson se sobrepusiera a la remisión de la excomunión. El gesto discreto de misericordia hacia los cuatro Obispos, ordenados válidamente pero no legítimamente, apareció de manera inesperada como algo totalmente diverso: como la negación de la reconciliación entre cristianos y judíos y, por tanto, como la revocación de lo que en esta materia el Concilio había aclarado para el camino de la Iglesia. Una invitación a la reconciliación con un grupo eclesial implicado en un proceso de separación, se transformó así en su contrario: un aparente volver atrás respecto a todos los pasos de reconciliación entre los cristianos y judíos que se han dado a partir del Concilio, pasos compartidos y promovidos desde el inicio como un objetivo de mi trabajo personal teológico. Que esta superposición de dos procesos contrapuestos haya sucedido y, durante un tiempo haya enturbiado la paz entre cristianos y judíos, así como también la paz dentro de la Iglesia, es algo que sólo puedo lamentar profundamente. Me han dicho que seguir con atención las noticias accesibles por Internet habría dado la posibilidad de conocer tempestivamente el problema. De ello saco la lección de que, en el futuro, en la Santa Sede deberemos prestar más atención a esta fuente de noticias. Me ha entristecido el hecho de que también los católicos, que en el fondo hubieran podido saber mejor cómo están las cosas, hayan pensado deberme herir con una hostilidad dispuesta al ataque. Justamente por esto doy gracias a los amigos judíos que han ayudado a deshacer rápidamente el malentendido y a restablecer la atmósfera de amistad y confianza que, como en el tiempo del Papa Juan Pablo II, también ha habido durante todo el período de mi Pontificado y, gracias a Dios, sigue habiendo.

Otro desacierto, del cual me lamento sinceramente, consiste en el hecho de que el alcance y los límites de la iniciativa del 21 de enero de 2009 no se hayan ilustrado de modo suficientemente claro en el momento de su publicación. La excomunión afecta a las personas, no a las instituciones. Una ordenación episcopal sin el mandato pontificio significa el peligro de un cisma, porque cuestiona la unidad del colegio episcopal con el Papa. Por esto, la Iglesia debe reaccionar con la sanción más dura, la excomunión, con el fin de llamar a las personas sancionadas de este modo al arrepentimiento y a la vuelta a la unidad. Por desgracia, veinte años después de la ordenación, este objetivo no se ha alcanzado todavía. La remisión de la excomunión tiende al mismo fin al que sirve la sanción: invitar una vez más a los cuatro Obispos al retorno. Este gesto era posible después de que los interesados reconocieran en línea de principio al Papa y su potestad de Pastor, a pesar de las reservas sobre la obediencia a su autoridad doctrinal y a la del Concilio. Con esto vuelvo a la distinción entre persona e institución. La remisión de la excomunión ha sido un procedimiento en el ámbito de la disciplina eclesiástica: las personas venían liberadas del peso de conciencia provocado por la sanción eclesiástica más grave. Hay que distinguir este ámbito disciplinar del ámbito doctrinal. El hecho de que la Fraternidad San Pío X no posea una posición canónica en la Iglesia, no se basa al fin y al cabo en razones disciplinares sino doctrinales. Hasta que la Fraternidad non tenga una posición canónica en la Iglesia, tampoco sus ministros ejercen ministerios legítimos en la Iglesia. Por tanto, es preciso distinguir entre el plano disciplinar, que concierne a las personas en cuanto tales, y el plano doctrinal, en el que entran en juego el ministerio y la institución. Para precisarlo una vez más: hasta que las cuestiones relativas a la doctrina no se aclaren, la Fraternidad no tiene ningún estado canónico en la Iglesia, y sus ministros, no obstante hayan sido liberados de la sanción eclesiástica, no ejercen legítimamente ministerio alguno en la Iglesia.

A la luz de esta situación, tengo la intención de asociar próximamente la Pontificia Comisión "Ecclesia Dei", institución competente desde 1988 para esas comunidades y personas que, proviniendo de la Fraternidad San Pío X o de agrupaciones similares, quieren regresar a la plena comunión con el Papa, con la Congregación para la Doctrina de la Fe. Con esto se aclara que los problemas que deben ser tratados ahora son de naturaleza esencialmente doctrinal, y se refieren sobre todo a la aceptación del Concilio Vaticano II y del magisterio postconciliar de los Papas. Los organismos colegiales con los cuales la Congregación estudia las cuestiones que se presentan (especialmente la habitual reunión de los Cardenales el miércoles y la Plenaria anual o bienal) garantizan la implicación de los Prefectos de varias Congregaciones romanas y de los representantes del Episcopado mundial en las decisiones que se hayan de tomar. No se puede congelar la autoridad magisterial de la Iglesia al año 1962, lo cual debe quedar bien claro a la Fraternidad. Pero a algunos de los que se muestran como grandes defensores del Concilio se les debe recordar también que el Vaticano II lleva consigo toda la historia doctrinal de la Iglesia. Quien quiere ser obediente al Concilio, debe aceptar la fe profesada en el curso de los siglos y no puede cortar las raíces de las que el árbol vive.

Espero, queridos Hermanos, que con esto quede claro el significado positivo, como también sus límites, de la iniciativa del 21 de enero de 2009. Sin embargo, queda ahora la cuestión: ¿Era necesaria tal iniciativa? ¿Constituía realmente una prioridad? ¿No hay cosas mucho más importantes? Ciertamente hay cosas más importantes y urgentes. Creo haber señalado las prioridades de mi Pontificado en los discursos que pronuncié en sus comienzos. Lo que dije entonces sigue siendo de manera inalterable mi línea directiva. La primera prioridad para el Sucesor de Pedro fue fijada por el Señor en el Cenáculo de manera inequívoca: "Tú… confirma a tus hermanos" (Lc 22,32). El mismo Pedro formuló de modo nuevo esta prioridad en su primera Carta: "Estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere" (1 Pe 3,15). En nuestro tiempo, en el que en amplias zonas de la tierra la fe está en peligro de apagarse como una llama que no encuentra ya su alimento, la prioridad que está por encima de todas es hacer presente a Dios en este mundo y abrir a los hombres el acceso a Dios. No a un dios cualquiera, sino al Dios que habló en el Sinaí; al Dios cuyo rostro reconocemos en el amor llevado hasta el extremo (cf. Jn 13,1), en Jesucristo crucificado y resucitado. El auténtico problema en este momento actual de la historia es que Dios desaparece del horizonte de los hombres y, con el apagarse de la luz que proviene de Dios, la humanidad se ve afectada por la falta de orientación, cuyos efectos destructivos se ponen cada vez más de manifiesto.

Conducir a los hombres hacia Dios, hacia el Dios que habla en la Biblia: Ésta es la prioridad suprema y fundamental de la Iglesia y del Sucesor de Pedro en este tiempo. De esto se deriva, como consecuencia lógica, que debemos tener muy presente la unidad de los creyentes. En efecto, su discordia, su contraposición interna, pone en duda la credibilidad de su hablar de Dios. Por eso, el esfuerzo con miras al testimonio común de fe de los cristianos -al ecumenismo- está incluido en la prioridad suprema. A esto se añade la necesidad de que todos los que creen en Dios busquen juntos la paz, intenten acercarse unos a otros, para caminar juntos, incluso en la diversidad de su imagen de Dios, hacia la fuente de la Luz. En esto consiste el diálogo interreligioso. Quien anuncia a Dios como Amor "hasta el extremo" debe dar testimonio del amor. Dedicarse con amor a los que sufren, rechazar el odio y la enemistad, es la dimensión social de la fe cristiana, de la que hablé en la Encíclica Deus caritas est.

Por tanto, si el compromiso laborioso por la fe, por la esperanza y el amor en el mundo es en estos momentos (y, de modos diversos, siempre) la auténtica prioridad para la Iglesia, entonces también forman parte de ella las reconciliaciones pequeñas y medianas. Que el humilde gesto de una mano tendida haya dado lugar a un revuelo tan grande, convirtiéndose precisamente así en lo contrario de una reconciliación, es un hecho del que debemos tomar nota. Pero ahora me pregunto: ¿Era y es realmente una equivocación, también en este caso, salir al encuentro del hermano que "tiene quejas contra ti" (cf. Mt 5,23s) y buscar la reconciliación? ¿Acaso la sociedad civil no debe intentar también prevenir las radicalizaciones y reintegrar  a sus eventuales partidarios -en la medida de lo posible- en las grandes fuerzas que plasman la vida social, para evitar su segregación con todas sus consecuencias? ¿Puede ser totalmente desacertado el comprometerse en la disolución de las rigideces y restricciones, para dar espacio a lo que haya de positivo y recuperable para el conjunto? Yo mismo he visto en los años posteriores a 1988 cómo, mediante el regreso de comunidades separadas anteriormente de Roma, ha cambiado su clima interior; cómo el regreso a la gran y amplia Iglesia común ha hecho superar posiciones unilaterales y ablandado rigideces, de modo que luego han surgido fuerzas positivas para el conjunto. ¿Puede dejarnos totalmente indiferentes una comunidad en la cual hay 491 sacerdotes, 215 seminaristas, 6 seminarios, 88 escuelas, 2 institutos universitarios, 117 hermanos, 164 hermanas y millares de fieles? ¿Debemos realmente dejarlos tranquilamente ir a la deriva lejos de la Iglesia? Pienso por ejemplo en los 491 sacerdotes. No podemos conocer la trama de sus motivaciones. Sin embargo, creo que no se hubieran decidido por el sacerdocio si, junto a varios elementos distorsionados y enfermos, no existiera el amor por Cristo y la voluntad de anunciarlo y, con Él, al Dios vivo. ¿Podemos simplemente excluirlos, como representantes de un grupo marginal radical, de la búsqueda de la reconciliación y de la unidad? ¿Qué será de ellos luego?

Ciertamente, desde hace mucho tiempo y después una y otra vez, en esta ocasión concreta hemos escuchado de representantes de esa comunidad muchas cosas fuera de tono: soberbia y presunción, obcecaciones sobre unilateralismos, etc. Por amor a la verdad, debo añadir que he recibido también una serie de impresionantes testimonios de gratitud, en los cuales se percibía una apertura de los corazones. ¿Acaso no debe la gran Iglesia permitirse ser también generosa, siendo consciente de la envergadura que posee; en la certeza de la promesa que le ha sido confiada? ¿No debemos como buenos educadores ser capaces también de dejar de fijarnos en diversas cosas no buenas y apresurarnos a salir fuera de las estrecheces? ¿Y acaso no debemos admitir que también en el ámbito eclesial se ha dado alguna salida de tono? A veces se tiene la impresión de que nuestra sociedad tenga necesidad de un grupo al menos con el cual no tener tolerancia alguna; contra el cual pueda tranquilamente arremeter con odio. Y si alguno intenta acercársele -en este caso el Papa- también él pierde el derecho a la tolerancia y puede también ser tratado con odio, sin temor ni reservas.

Queridos Hermanos, por circunstancias fortuitas, en los días en que me vino a la mente escribir esta carta, tuve que interpretar y comentar en el Seminario Romano el texto de Ga 5,13-15. Percibí con sorpresa la inmediatez con que estas frases nos hablan del momento actual: "No una libertad para que se aproveche el egoísmo; al contrario, sed esclavos unos de otros por amor. Porque toda la ley se concentra en esta frase: "Amarás al prójimo como a ti mismo". Pero, atención: que si os mordéis y devoráis unos a otros, terminaréis por destruiros mutuamente". Siempre fui propenso a considerar esta frase como una de las exageraciones retóricas que a menudo se encuentran en San Pablo. Bajo ciertos aspectos puede ser también así. Pero desgraciadamente este "morder y devorar" existe también hoy en la Iglesia como expresión de una libertad mal interpretada.  ¿Sorprende acaso que tampoco nosotros seamos mejores que los Gálatas? Que ¿quizás estemos amenazados por las mismas tentaciones? ¿Que debamos aprender nuevamente el justo uso de la libertad? ¿Y que una y otra vez debamos aprender la prioridad suprema: el amor? En el día en que hablé de esto en el Seminario Mayor, en Roma se celebraba la fiesta de la Virgen de la Confianza. En efecto, María nos enseña la confianza. Ella nos conduce al Hijo, del cual todos nosotros podemos fiarnos. Él nos guiará, incluso en tiempos turbulentos. De este modo, quisiera dar las gracias de corazón a todos los numerosos Obispos que en este tiempo me han dado pruebas conmovedoras de confianza y de afecto y, sobre todo, me han asegurado sus oraciones. Este agradecimiento sirve también para todos los fieles que en este tiempo me han dado prueba de su fidelidad intacta al Sucesor de San Pedro. El Señor nos proteja a todos nosotros y nos conduzca por la vía de la paz. Es un deseo que me brota espontáneo del corazón al comienzo de esta Cuaresma, que es un tiempo litúrgico particularmente favorable a la purificación interior y que nos invita a todos a mirar con esperanza renovada al horizonte luminoso de la Pascua.Con una especial bendición apostólica me confirmo".
BXVI-CARTA/EXCOMUNION OBISPOS LEFEBVRE/…        VIS 20090312 (2500)

PADRE LOMBARDI: PAPA SE SIENTE INTERPELADO COMO PASTOR


CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAR 2009 (VIS).-En una nota explicativa de la Carta del Santo Padre a los obispos de la Iglesia católica sobre la remisión de la excomunión de los cuatro obispos consagrados por el arzobispo Lefebvre, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., escribe que se trata de "un documento poco habitual y digno de la máxima atención" porque "nunca antes durante su pontificado Benedicto XVI se había expresado de una forma tan personal e intensa sobre un argumento discutido".

  "El Papa ha vivido el caso del gesto de remisión de la excomunión y de las reacciones que ha suscitado con evidente participación y sufrimiento" y se ha sentido "en la obligación de intervenir para "contribuir a la paz de la Iglesia" que ve turbada".

  "Con la lucidez y la humildad que le son propias reconoce los límites y los errores que han influido negativamente en el caso y con gran nobleza no descarga la responsabilidad sobre los demás, manifestándose solidario con sus colaboradores. Habla de información insuficiente a propósito del caso Williamson y de escasa claridad en la presentación del procedimiento de remisión de la excomunión y de su significado".

  El caso Williamson, "afortunadamente ya superado, ofrece al Papa la ocasión de recordar con orgullo que compartir y promover todos los pasos" para la reconciliación con los judíos "a partir del Concilio fueron desde el principio un objetivo personal de su labor teológica".

  Pero ante todo, el Santo Padre quiere "aclarar la naturaleza, el significado, las intenciones del procedimiento de remisión de la excomunión y explica que si la excomunión era un castigo para las personas que habían llevado a cabo una acción que ponía en peligro la unidad de la Iglesia al no reconocer la autoridad del Papa, ahora, después de que esas personas la habían reconocido, la remisión es una cálida invitación a su regreso a la unidad".

  "Benedicto XVI se siente interpelado profundamente en su responsabilidad de pastor de la Iglesia universal y cree que tiene que aclarar sin incertidumbre a sus hermanos en el episcopado (...) las prioridades y el espíritu con que desempeña su servicio: (...) Llevar a los seres humanos a Dios, Dios revelado en la Biblia y en Cristo; la unidad de los cristianos; el diálogo entre los creyentes en Dios al servicio de la paz; el testimonio de la caridad en la dimensión social de la vida cristiana".

  "El Papa (...) invita a sus interlocutores a una reflexión personal y eclesial comprometida: la paradoja de que de un gesto que quería ser de misericordia y reconciliación haya nacido una situación de tensiones agudas obliga a interrogarse para apurar qué actitud espiritual se ha manifestado en este caso".

  Animado por "una vivísima preocupación por la unidad", Benedicto XVI "no pierde el realismo crítico porque recuerda los graves defectos de tantas expresiones de los tradicionalistas, pero reserva el mismo realismo crítico a los miembros de la Iglesia y de la sociedad que parecen oponerse con intransigencia a cualquier esfuerzo de reconciliación o incluso de mero reconocimiento de elementos positivos en el otro".

  La carta termina "con una invitación apasionada al amor como prioridad absoluta para el cristiano y con un deseo profundo de paz para la comunidad de la Iglesia".
OP/CARTA OBISPOS/LOMBARDI                   VIS 20090312 (560)

CRISTIANOS, JUDIOS, MUSULMANES VIVAN EN PAZ EN TIERRA SANTA


CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre recibió este mediodía a los miembros de una delegación del Gran Rabinato de Israel y de la Comisión católica para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo.

  Al inicio de su discurso, el Papa subrayó que "el diálogo importante" en el que estaban comprometidos era "fruto de la histórica visita de Juan Pablo II a Tierra Santa en marzo de 2000".

  Benedicto XVI puso de relieve que durante los siete años de desarrollo del diálogo, "no solo ha crecido la amistad entre la Comisión y el Rabinato, sino que también ha habido una reflexión sobre temas importantes que son relevantes para las tradiciones judías y cristianas".

  A lo largo de los siete encuentros celebrados en Roma y en Jerusalén, "habéis reflexionado -dijo- sobre la santidad de la vida, los valores familiares, la justicia social y el comportamiento ético, la importancia de la Palabra de Dios expresada en las Sagradas Escrituras para la sociedad y la educación, la relación entre autoridad religiosa y civil y la libertad de religión y conciencia".

  Refiriéndose a su peregrinación a Tierra Santa en mayo próximo, el Papa señaló que su intención es "rezar especialmente por el don precioso de la unidad y de la paz en la región y por toda la familia humana".

  El Santo Padre terminó expresando el deseo de que su visita "ayude también a profundizar en el diálogo de la Iglesia con el pueblo judío de modo que los judíos y los cristianos, así como los musulmanes vivan en paz y armonía en esta Tierra Santa".
AC/PAZ TIERRA SANTA/RABINATO ISRAEL                VIS 20090312 (280)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre nombró al padre Salvador Rangel Mendoza, O.F.M., obispo de Huejutla (superficie 6.014, población 530.000, católicos 502.000, sacerdotes 95, religiosos 63) en México. El obispo electo nació en 1946 en Tepalcatepec (México), pronunció los votos perpetuos en 1973, fue ordenado sacerdote en 1974 y hasta ahora era vicario episcopal de la zona pastoral de Nuestra Señora de la Luz. Sucede al obispo Salvador Martínez Pérez, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.
NER:RE/.../RANGEL:MARTINEZ                   VIS 20090312 (90)
Copyright © VIS - Vatican Information Service