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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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viernes, 24 de febrero de 2012

LOS CRISTIANOS HAN DE CONOCER A FONDO LA FE PARA AYUDAR A LOS DEMÁS A LLEGAR A DIOS


Ciudad del Vaticano, 24 febrero 2012 (VIS).-El Santo Padre mantuvo ayer un encuentro con los párrocos y sacerdotes de la diócesis de Roma, de la que es obispo. Tras la lectura de un fragmento de la carta de San Pablo a los efesios (4,1-16), Benedicto XVI glosó el texto directamente.

Escribe el apóstol: “Os ruego (…) que viváis una vida digna de la vocación a la que habéis sido llamados, con toda humildad y mansedumbre, (…) sobrellevándoos unos a otros con caridad, continuamente dispuestos a conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz”.

El Papa explicó que la primera llamada que han recibido los sacerdotes es la del bautismo; la segunda, la vocación de pastores al servicio de Cristo. “El gran sufrimiento de la Iglesia de hoy en Europa y en Occidente es la falta de vocaciones sacerdotales; pero el Señor llama siempre, falta la escucha. Nosotros hemos escuchado su voz y debemos estar atentos a la voz del Señor también para los demás, ayudándoles para que la oigan y así la llamada sea aceptada”.

La primera de las virtudes que debe acompañar la vocación, según señala San Pablo, es la humildad, la virtud de los seguidores de Cristo, quien “siendo igual a Dios, se ha humillado, aceptando el papel de siervo y obedeciendo hasta la cruz. Este es el camino de la humildad del Hijo que debemos imitar. (…) Lo contrario de la humildad es la soberbia, raíz de todos los pecados. La soberbia es arrogancia, quiere sobre todo poder, apariencia (…) no tiene intención de agradar a Dios, sino de agradarse a sí mismo, de ser aceptado e incluso venerado por los demás. Pone el 'yo' en el centro del mundo: se trata del 'yo' soberbio que todo lo sabe. Ser cristiano quiere decir superar esta tentación originaria, que está en el núcleo del pecado original: ser como Dios, pero sin Dios”.

Frente a ello, “la humildad es, sobre todo, verdad (…). Reconociendo que soy un pensamiento de Dios, de la construcción de su mundo, y soy insustituible precisamente así, en mi pequeñez, solo de este modo, soy grande. (…) Aprendamos a ser realistas de esta manera: no queramos aparentar, sino agradar a Dios y hacer lo que ha pensado de cada uno de nosotros y para nosotros, y así aceptaremos también a los demás. (…) Aceptarse a sí mismo y aceptar al otro van juntos: sólo aceptándome a mí mismo como parte del gran tejido divino puedo aceptar también a los demás, que forman conmigo la gran sinfonía de la Iglesia y de la Creación”. Y se aprende también a aceptar la propia posición en la Iglesia, sabiendo que “cada pequeño servicio es grande a los ojos de Dios”.

La falta de humildad destruye la unidad del Cuerpo de Cristo. Asimismo, la unidad no puede crecer sin el conocimiento de la fe: “Un gran problema de la Iglesia actual es la falta de conocimiento de la fe, el 'analfabetismo religioso'. (…) Con este analfabetismo no podemos crecer. (…) Por eso debemos reapropiarnos de los contenidos de la fe, no como un paquete de dogmas y mandamientos, sino como una realidad única que se revela en toda su profundidad y belleza. Debemos hacer lo posible por actuar una renovación catequística, para que la fe sea conocida, de modo que Dios sea conocido, Cristo sea conocido, la verdad sea conocida y crezca la unidad en la verdad”.

En este punto, Benedicto XVI advirtió que no se puede vivir en una “niñez de la fe”: muchos fieles no han ido más allá de la primera catequesis, con lo que “no pueden exponer como adultos, con competencia y convicción profunda, la filosofía de la fe, la gran sabiduría, la racionalidad de la fe” para iluminar a los demás. Es por ello necesaria una “fe adulta”, que no quiere decir, como se ha entendido en los últimos decenios, emancipada del Magisterio de la Iglesia; cuando se abandona el Magisterio, el resultado es “la dependencia de las opiniones del mundo, de los dictados de los medios de comunicación”. Por el contrario, la auténtica emancipación consiste en liberarse de estas opiniones, en la libertad de los hijos de Dios. “Debemos rezar mucho al Señor para que nos ayude a emanciparnos y a ser libres en este sentido, con una fe realmente adulta que pueda ayudar también a los demás a llegar a la verdadera perfección (…) en comunión con Cristo”.

Hoy día, el concepto de verdad está bajo sospecha, porque se asocia al de violencia. Lamentablemente, en la historia ha habido episodios en los que se trataba de defender la verdad con la violencia. Sin embargo, las dos son contrarias. La verdad no se impone con otros medios que no sean ella misma. Puede llegar solo mediante su propia luz. Pero tenemos necesidad de la verdad. (…) Sin verdad, nos quedamos ciegos en el mundo, no tenemos un camino, El gran don de Cristo es precisamente que vemos el rostro de Dios y (…) conocemos el fondo, lo esencial de la verdad en Cristo”.

Donde está la verdad, nace la caridad -afirmó el Papa para terminar-. Gracias a Dios, podemos verlo a lo largo de los siglos: a pesar de los hechos negativos, los frutos de la caridad han estado siempre presentes en la cristiandad, y están también presentes hoy. Lo vemos en los mártires, en tantas monjas, frailes y sacerdotes que sirven humildemente a los pobres, los enfermos, que son presencia de la caridad de Cristo. Y son así el gran signo de que aquí está la verdad”.

LA CARIDAD, FORMA PRIVILEGIADA DE EVANGELIZACIÓN



Ciudad del Vaticano, 24 febrero 2012 (VIS).-El Santo Padre ha recibido esta mañana en audiencia a los representantes del Círculo San Pedro de Roma, quienes le entregaron el óbolo para la caridad del Papa, recogido en las parroquias de esta diócesis. El óbolo representa una ayuda ofrecida al Pontífice para que pueda responder a las numerosas peticiones que le llegan desde todo el mundo, especialmente desde los países más pobres.

Benedicto XVI ha agradecido a los miembros del Círculo la labor que realizan a través de su red asistencial dedicada a los necesitados, que comprende comedores para los pobres, asilo nocturno, casas familia y ayudas internacionales; y les ha animado a que fe, caridad y testimonio sigan siendo las líneas maestras de su apostolado.

Acaba de comenzar el camino cuaresmal -ha dicho el Papa-. Este tiempo litúrgico nos invita a reflexionar sobre el corazón de la vida cristiana: la caridad. (…) El testimonio que se da mediante la caridad toca de manera especial el corazón de los hombres; la nueva evangelización (…) requiere gran apertura de espíritu y sapiente disponibilidad hacia todos”.

El Pontífice subrayó que “la autenticidad de nuestra fidelidad al Evangelio se mide también según la atención y la solicitud concretas que manifestamos al prójimo, especialmente a los más débiles y marginados. La atención al otro implica desear su bien bajo todos los aspectos: físico, moral y espiritual. A pesar de que la cultura contemporánea parece haber perdido el sentido del bien y del mal, es preciso reafirmar con fuerza que el bien existe y vence”.

La responsabilidad hacia el prójimo significa entonces querer y hacer el bien del otro, deseando que se abra a la lógica del bien; interesarse por el hermano significa abrir los ojos a sus necesidades, superando la dureza de corazón que nos hace ciegos a los sufrimientos ajenos. Así, el servicio caritativo se convierte en una forma privilegiada de evangelización, a la luz de las enseñanzas de Jesús, que considerará lo que hagamos a nuestros hermanos, especialmente a los más pequeños y olvidados, como si se lo hubiéramos hecho a Él”.

Como conclusión, Benedicto XVI señaló que “es preciso armonizar nuestro corazón con el corazón de Cristo, para que la ayuda amorosa ofrecida a los demás se traduzca en compartir conscientemente sus sufrimientos y esperanzas, haciendo visible así tanto la misericordia infinita de Dios hacia cada hombre (…) como nuestra fe en Él. El encuentro con los demás y el abrir el corazón a sus necesidades son ocasiones de salvación y beatitud”.

El Círculo San Pedro fue fundado en Roma en 1869 por un grupo de jóvenes guiados por el cardenal Iacobini. El Pontífice les encargó ejercer la caridad en favor de los pobres; tuvieron inicio así múltiples actividades caritativas y asistenciales en la diócesis de Roma.



EL REY DE TONGA VISITA AL PAPA


Ciudad del Vaticano, 24 febrero 2012 (VIS).-El Papa Benedicto XVI ha recibido hoy al rey de Tonga -Estado insular de Oceanía-, S.M. Siaosi Tupou V, quien sucesivamente ha mantenido un encuentro con el Secretario para las Relaciones con los Estados, arzobispo Dominique Mamberti.

En un comunicado hecho público este mediodía, se informa de que “en el transcurso de los cordiales coloquios se ha hablado de algunos aspectos de la vida social y económica del país, así como de la positiva contribución de la Iglesia Católica en varios sectores de la sociedad y en las actividades de promoción humana. Seguidamente, ha tenido lugar un intercambio de opiniones sobre la situación internacional, con especial referencia a los estados insulares del Pacífico”.

REUNIÓN DEL GRUPO DE TRABAJO VIETMAM-SANTA SEDE A FIN DE MES


Ciudad del Vaticano, 24 febrero 2012 (VIS).-El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, S.I., ha hecho pública hoy la siguiente declaración:

“Como quedó decidido al término del segundo encuentro del Grupo de Trabajo conjunto Vietnam-Santa Sede, que tuvo lugar en la Ciudad del Vaticano del 23 al 24 de junio del 2010, los próximos días 27 y 28 de febrero se celebrará en Hanoi el tercer encuentro de dicho Grupo de Trabajo. Después de algunas visitas realizadas por el Representante pontificio no residente en Vietnam, la reunión servirá para profundizar y desarrollar las relaciones bilaterales”.

AUDIENCIAS


Ciudad del Vaticano, 24 febrero 2012 (VIS).-El Santo Padre ha recibido esta mañana en audiencia:

-Cardenal Camillo Ruini, Vicario General emérito de Su Santidad para la diócesis de Roma.

-Arzobispo Adriano Bernardini, Nuncio Apostólico en Italia y en la República de San Marino.

Está previsto que el Santo Padre reciba esta tarde al cardenal William Joseph Levada, Prefecto della Congregación para la Doctrina de la Fe.

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


Ciudad del Vaticano, 24 febrero 2012 (VIS).-El Santo Padre:

-Ha erigido la Eparquía de Segheneity (superficie: 29.499; población: 850.000; católicos: 35.557; sacerdotes: 52; religiosos: 70), en Eritrea, con territorio desmembrado de la Eparquía de  Asmara. Asimismo, ha nombrado al rev.  Abba Fikremariam Hagos Tsalim como primer obispo de Segheneity. El obispo electo nació en 1970 en  Addis Abeba, y fue ordenado sacerdote en 1996. Se licenció en Teología Moral por la Academia Alfonsiana de Roma. Entre otros encargos pastorales, ha sido secretario y ecónomo de Asmara; párroco de Segheneity y decano de la misma zona pastoral. Miembro del Tribunal eclesiástico, ha sido hasta ahora Vicario general de la Eparquía de Asmara.

-Ha nombrado a Mons. Dominik Schwaderlapp como Obispo auxiliar de Colonia (superficie: 6.181; población: 5.200.000; católicos: 2.111.166; sacerdotes: 1.061; religiosos: 2.028; diáconos permanentes: 317), en Alemania. El obispo electo nació en  Selters/Westerwald en 1967, y fue ordenado sacerdote en 1993. Se doctoró en Teología por la Universidad de  Augsburg. Entre otros encargos, ha sido: vicepárroco en Neuss (1993-96); secretario del arzobispo de Colonia (1996-2003); y, desde 2004, Vicario general de Colonia, Moderador de la Curia archidiocesana y canónigo del capítulo metropolitano.

jueves, 23 de febrero de 2012

EL PAPA: TENGAMOS PRESENTE NUESTRA CONDICIÓN MORTAL, ACOGIENDO EN ELLA A DIOS Y ESPERANDO LA RESURRECCIÓN


Ciudad del Vaticano, 23 febrero 2012 (VIS).-En la tarde de ayer, miércoles de Ceniza, el Santo Padre presidió la tradicional procesión penitencial desde la Iglesia de San Anselmo del Aventino hasta la basílica de Santa Sabina, en la misma colina romana. Tomaron parte en ella numerosos cardenales, arzobispos y obispos, así como los monjes benedictinos de San Anselmo, los padres dominicos de Santa Sabina y los fieles.

Tras la procesión, Benedicto XVI presidió la celebración Eucarística con el rito de la bendición y la imposición de la ceniza. El Papa la recibió de manos del cardenal Josef Tomko, titular de la basílica, y seguidamente la impuso a los cardenales y a algunos monjes, religiosos y fieles. Después de la proclamación del Evangelio, pronunció una homilía en la que explicó el significado del signo litúrgico de la ceniza, “un elemento de la naturaleza -dijo- que se convierte en la Liturgia en un símbolo sacro, muy importante en esta jornada que da inicio al itinerario cuaresmal”.

“La ceniza es uno de esos signos materiales que llevan el cosmos al interior de la Liturgia. (…) Se trata de un signo no sacramental, pero ligado a la oración y la santificación del pueblo cristiano”. De hecho, antes de imponerla sobre la cabeza de los fieles, el sacerdote bendice la ceniza; una de las fórmulas de bendición hace referencia al pasaje del Génesis que acompaña el gesto de la imposición: “Polvo eres y al polvo volverás” (Gen 3, 19). Se trata de las palabras con las que concluye el juicio pronunciado por Dios después del pecado original.

A causa del pecado de Adán, Dios maldice la tierra de la que éste había surgido, cuando, tras la creación del mundo, “el Señor formó al hombre del polvo de la tierra, insufló en sus narices aliento de vida y el hombre se convirtió en un ser vivo”. (Gen 2-7). En este punto, el Papa señaló que “el signo de la ceniza nos lleva al gran relato de la creación, en el que se dice que el ser humano es una singular unidad de materia y soplo divino, mediante la imagen del polvo de la tierra plasmado por Dios y animado por su aliento. Podemos observar que, en la narración del Génesis, el símbolo del polvo experimenta una transformación negativa a causa del pecado. Antes de la caída, la tierra posee una potencialidad totalmente buena” que “recuerda el gesto creador de Dios, abierto a la vida”;  después del pecado y la consiguiente maldición divina, “se convierte en signo de un inexorable destino de muerte: 'Polvo eres y al polvo volverás'”.

La tierra sigue, pues, la suerte de la humanidad, y le concederá sus frutos sólo a cambio de “dolor” y del “sudor de la frente”. Sin embargo, “esta maldición de la tierra tiene una función medicinal para el hombre, ya que la 'resistencia' que le opone le ayuda a mantenerse en sus límites y a reconocer su propia naturaleza. (…) Esto significa que la intención de Dios, que es siempre benéfica, es más profunda que la maldición. Ésta es debida no a Dios, sino al pecado; pero Dios la inflige porque respeta la libertad del hombre y sus consecuencias, incluso las negativas”. Sin embargo, el Señor, junto al “justo castigo, desea anunciar también una vía de salvación que pasará precisamente a través de la tierra, del polvo, de la carne que será asumida por el Verbo”.

La Liturgia del miércoles de Ceniza retoma las palabras del Génesis desde esta perspectiva salvífica, como “invitación a la penitencia, a la humildad, a tener presente la propia condición mortal, pero no para caer en la desesperación, sino para acoger, en esta mortalidad nuestra, la impensable cercanía de Dios que, más allá de la muerte, abre el paso a la resurrección, al paraíso finalmente reencontrado”.

“La posibilidad del perdón divino depende esencialmente del hecho de que Dios mismo, en la persona de su Hijo, ha querido compartir nuestra condición, pero no la corrupción del pecado. El Padre lo ha resucitado con la potencia de su Santo Espíritu y Jesús, el nuevo Adán, se ha transformado (…) en la primicia de la nueva creación”.

Como conclusión, Benedicto XVI afirmó: “El Dios que echó a nuestros progenitores del Edén ha mandado a su propio Hijo a la tierra devastada por el pecado (…) para que nosotros, hijos pródigos, podamos volver, arrepentidos y redimidos por su misericordia, a nuestra verdadera patria. Que así sea para cada uno de nosotros, para todos los creyentes, para todo hombre que humildemente reconoce que necesita salvación”.

ENCUENTRO DEL PAPA CON LOS SACERDOTES DE ROMA


Ciudad del Vaticano, 23 febrero 2012 (VIS).-El Santo Padre ha recibido esta mañana, en el Aula Pablo VI, a los párrocos y sacerdotes del clero de la diócesis de Roma -de la que es obispo-, con quienes tradicionalmente se encuentra al inicio de la Cuaresma. La audiencia se desarrolló en forma de “Lectio divina”: tras la lectura de un fragmento de la carta de San Pablo a los efesios (4,1-16), el Papa comentó el texto. El rezo del Padre Nuestro y la bendición apostólica cerraron el evento.

EL CARDENAL FILONI TOMA POSESIÓN DE SU DIACONÍA


Ciudad del Vaticano, 23 febrero 2012 (VIS).-La Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice ha comunicado esta mañana que el domingo 26 de febrero, a las 11.00, el cardenal Fernando Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, tomará posesión de la Diaconía de Nuestra Señora de Coromoto en San Juan de Dios, en el Largo Nostra Signora di Coromoto, 2 (Roma).

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


Ciudad del Vaticano, 23 febrero 2012 (VIS).-El Santo Padre ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Calcuta (India) presentada por el Arzobispo Lucas Sirkar, S.D.B., al haber alcanzado el límite de edad. Le sucede el obispo Thomas D’Souza, hasta ahora Coadjutor de la misma archidiócesis.

miércoles, 22 de febrero de 2012

CUARESMA, TIEMPO PARA ASUMIR LA PROPIA RESPONSABILIDAD CRISTIANA


Ciudad del Vaticano, 22 febrero 2012 (VIS).-Hoy, miércoles de Ceniza, el Santo Padre ha dedicado su catequesis de la audiencia general a reflexionar sobre el tiempo de Cuaresma que acaba de empezar, un itinerario de 40 días que conduce al Triduo Pascual, memoria de la pasión, muerte y resurrección del Señor.

Benedicto XVI recordó a los 7.500 peregrinos que llenaban el Aula Pablo VI que, en la Iglesia antigua, la cuaresma era el tiempo en el que los catecúmenos iniciaban su camino de fe y conversión para recibir el bautismo. Sucesivamente, todos los fieles fueron invitados a vivir este periodo de renovación espiritual. De este modo, “la participación de toda la comunidad en los diversos pasajes del itinerario cuaresmal subraya una dimensión importante de la espiritualidad cristiana: gracias a la muerte y resurrección de Cristo, la redención alcanza no a unos pocos, sino a todos”.

“El tiempo que precede la Pascua -continuó el Pontífice- es un tiempo de 'metanoia', el tiempo del cambio, del arrepentimiento; el tiempo que identifica nuestra vida y toda nuestra historia con un proceso de conversión que se pone en marcha ahora para encontrar al Señor al final de los tiempos”.

La Iglesia denomina este tiempo “Cuadragésima”, tiempo de cuarenta días, con una referencia precisa a la Sagrada Escritura, ya que “cuarenta es el número simbólico con el que el Antiguo y el Nuevo Testamento representan los momentos principales de la experiencia de fe del Pueblo de Dios. Es una cifra que expresa el tiempo de la espera, de la purificación, del retorno al Señor, de la conciencia de que Dios es fiel a sus promesas, (…) un tiempo dentro del que es preciso decidirse a asumir las propias responsabilidades sin aplazarlas ulteriormente. Es el tiempo de las decisiones maduras”.

Noé transcurre 40 días en el arca a causa del diluvio, y luego ha de esperar otros 40 antes de poder bajar a tierra firme. Moisés permanece 40 días en el monte Sinaí para recoger los Mandamientos. El pueblo hebreo peregrina 40 años por el desierto, y goza luego de otros 40 de paz bajo el gobierno de los Jueces. Los habitantes de Nínive hacen 40 días de penitencia para obtener el perdón de Dios. Cuarenta son también los años de los reinados de Saúl, David y Salomón, primeros reyes de Israel. En el Nuevo Testamento, Jesús se retira a orar al desierto durante 40 días antes de iniciar la vida pública, y, después de la resurrección, instruye a los discípulos durante 40 días antes de ascender al Cielo.

La liturgia de la Cuaresma, explicó el Papa, “tiene como fin favorecer un camino de renovación espiritual -a la luz de esta larga experiencia bíblica- y, sobre todo, de imitación de Jesús, que en los 40 días que pasó en el desierto nos enseñó a vencer la tentación con la Palabra de Dios. (…) Jesús se dirige al desierto para estar en profunda unión con el Padre. Esta dinámica es una constante en la vida terrena de Jesús, que busca siempre momentos de soledad a fin de rezar al Padre y permanecer en íntima y exclusiva comunión con Él, para volver luego en medio de la gente. En este tiempo de 'desierto' (…) Jesús es asaltado por la tentación y las seducciones del maligno, quien le propone una vía mesiánica alejada del proyecto de Dios porque pasa a través del poder, el éxito, el dominio, en lugar de pasar por el amor y el don total en la Cruz”.

Benedicto XVI señaló que la Iglesia peregrina por el “desierto” del mundo y de la historia, formado por el aspecto negativo de la realidad: “la pobreza de palabras de vida y de valores, el secularismo y la cultura materialista, que encierran a la persona en el horizonte mundano de la existencia sin ninguna referencia a lo trascendente. En este ambiente, el  cielo sobre nosotros es oscuro, porque está cubierto por las nubes del egoísmo, la incomprensión y el engaño. No obstante, también para la Iglesia de hoy el tiempo del desierto puede transformarse en tiempo de gracia, ya que tenemos la certeza de que, incluso de la roca más dura, Dios puede hacer brotar agua viva que refresca y restaura”.

Para terminar, el Santo Padre invitó a los fieles a encontrar durante este periodo de Cuaresma “nuevo valor para aceptar con paciencia y fe cualquier situación de dificultad, aflicción y de prueba, sabiendo que el Señor hará surgir de las tinieblas el nuevo día. Y si somos fieles a Jesús siguiéndolo por el camino de la Cruz, el claro mundo de Dios, el mundo de la luz, la verdad y la alegría, nos será dado de nuevo”.

Al término de la catequesis, Benedicto XVI saludó en varios idiomas a los peregrinos; hablando en polaco, subrayó que “el ayuno y la oración, la penitencia y las obras de misericordia” son los principales medios para preparar la celebración de la Pascua.

Por otra parte, el Papa dio una bienvenida especial a los fieles del Ordinariado Personal de Nuestra Señora de Walsingham presentes en el Aula Pablo VI. Este Ordinariado fue erigido hace poco más de un año, dentro del territorio de Inglaterra y Gales, para los grupos de sacerdotes y fieles anglicanos que desean entrar en plena comunión con la Iglesia Católica. La audiencia general finalizó con la bendición apostólica.




CAMPAÑA DE FRATERNIDAD EN BRASIL: CUIDAR DEL ALMA Y EL CUERPO DE LOS ENFERMOS


Ciudad del Vaticano, 22 febrero 2012 (VIS).-El Santo Padre ha enviado un mensaje al  cardenal Raymundo Damasceno Assis, arzobispo de Aparecida y presidente de la Conferencia Nacional de Obispos Católicos del Brasil, con motivo de la Campaña de Fraternidad que tiene lugar en ese país todos los años durante la Cuaresma. El lema del 2012, inspirado en el Eclesiático (38,8) es: “Que la salud se difunda sobre la tierra”. 

En su mensaje, el Papa recuerda que la campaña tiene como objetivo “suscitar un mayor espíritu fraterno y comunitario en la atención a los enfermos, e invitar a la sociedad a que garantice a todas las personas el derecho a acceder a los medios necesarios para llevar una vida saludable”.

El lema bíblico de la campaña recuerda a los cristianos que la salud va más allá del bienestar corporal: en el episodio de la curación del paralítico, Jesús, antes de hacer que ande, le perdona sus pecados, “enseñando que la cura perfecta es el perdón de los pecados, y la salud por excelencia es la del alma, ya que '¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?'. En efecto, las palabras 'salud' y 'salvación' tienen su origen en el mismo término latino, 'salus'; y en el Evangelio vemos la acción del salvador de la humanidad asociada a numerosas curaciones”. (…)

Benedicto XVI expresa su deseo de que esta campaña “pueda inspirar en el corazón de los fieles y de las personas de buena voluntad una solidaridad cada vez más profunda para con los enfermos, que tantas veces sufren más por la soledad y el abandono que por su dolencia; debemos recordar que el propio Jesús quiso identificarse con ellos: 'porque estuve enfermo y cuidasteis de Mí' (Mt 25, 36). Al mismo tiempo, hemos de ayudarles a descubrir que, si por una parte la enfermedad es una prueba dolorosa, por otra puede ser, en unión con Cristo crucificado y resucitado, una participación en el misterio del sufrimiento de Jesús para la salvación del mundo. Pues 'ofreciendo nuestro sufrimiento a Dios por medio de Cristo, podemos colaborar en la victoria del bien sobre el mal, porque Dios hace fecunda nuestra oferta, nuestro acto de amor'”.

Para concluir, el Pontífice invoca la intercesión de Nuestra Señora de Aparecida para  que el Señor conceda a todos, especialmente los enfermos, “la confortación y la fortaleza en el cumplimiento de los deberes propios de su estado individual, familiar y social, para que sean fuente de salud y progreso del Brasil, haciéndolo fértil en la santidad, próspero en la economía, justo en la distribución de las riquezas, alegre en el servicio público, ecuánime en el poder y fraterno en el desarrollo”.

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


Ciudad del Vaticano, 22 febrero 2012 (VIS).-El Santo Padre:

-Ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Palmerston North (Nueva Zelanda) presentada por el obispo Peter James Cullinane al haber alcanzado el límite de edad. Le sucede el obispo Charles Drennan, hasta ahora Coadjutor de la misma diócesis.

-Ha nombrado al obispo Jacinto Furtado de Brito Sobrinho como Arzobispo metropolitano de Teresina (superficie: 26.495; población: 1.195.000 ; católicos: 1.018.000; sacerdotes: 118; religiosos: 203 ; diáconos permanentes: 19), en Brasil. Ha sido hasta ahora obispo de Crateús (Brasil).

-Ha nombrado al rev. Olivier de Germay como Obispo de Ajaccio (superficie: 8.722; población: 275.000; católicos: 256.000; sacerdotes: 75; religiosos: 69; diáconos permanentes: 16), en Francia. El obispo electo nació en 1960 en Tours (Francia). Se licenció en Teología Moral por el Instituto Juan Pablo II de Roma, y fue ordenado sacerdote en 1998. Entre otros encargos pastorales, ha sido: párroco del “ensamble” parroquial de Catenet (2001-2003); decano de la zona de Banlieuses-Sud de Toulouse (2003-2006); profesor de Teología sacramental y de la familia en el Institut Catholique de Toulouse (desde 2008); vicario episcopal para la zona periférica de Toulouse (desde 2004 hasta hoy) y párroco del “ensemble paroissial” de Bauzelle (desde 2006 hasta la actualidad).

martes, 21 de febrero de 2012

COMUNICADO SOBRE PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ



Ciudad del Vaticano, 12 de febrero 2012 (VIS).-Sigue el comunicado facilitado esta mañana por la Oficina de Prensa de la Santa Sede acerca de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

“El cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, ha recibido esta mañana a Don Marcial Rubio Correa, Rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)”.

“El Secretario de Estado ha hecho referencia al asiduo y generoso empeño con el que varios exponentes de la Universidad se dedican a la formación cualificada de los estudiantes, así como a la amplia gama de disciplinas que la PUCP ofrece a los jóvenes. A continuación el cardenal Bertone ha comunicado al rector Rubio Correa las conclusiones a las que ha llegado la Santa Sede después de un intenso diálogo y de numerosos encuentros llevados a cabo en el arco de muchos años entre el actual Gran Canciller, sus predecesores y la Universidad, como también durante la visita apostólica a la misma, realizada por el cardenal Peter Erdö, arzobispo de Esztergom-Budapest, los días del 5 al 11 de Diciembre de 2011”.

“Dichas conclusiones han tenido en cuenta, de manera particular, los resultados de la visita apostólica y la propuesta, presentada por el Rector al final de la misma”.

“El Secretario de Estado ha notificado al rector Rubio Correa la petición de la Santa Sede de que los estatutos de la PUCP sean regularizados cuanto antes, adecuándolos a la constitución apostólica 'Ex Corde Ecclesiae' para el bien de la misma PUCP y de la Iglesia en Perú”.

“Dada la importancia evidente de salvaguardar la identidad católica de la Universidad, el Secretario de Estado ha pedido consiguientemente que las autoridades académicas competentes presenten, antes del próximo 8 de abril, domingo de Pascua, los estatutos con las enmiendas indicadas a la Universidad el 16 de Julio de 2011, para su aprobación”.

“Por último, el cardenal Bertone ha expresado su deseo de que la comunidad académica acoja cuanto señalado, de manera que la PUCP pueda realizar cada vez más su misión de ofrecer a las nuevas generaciones una sólida formación, enraizada en la fidelidad al Magisterio de la Iglesia, como garantía de la gran contribución que la Universidad está llamada a ofrecer al país”.

OTROS ACTOS PONTIFICIOS



Ciudad del Vaticano, 21 de febrero 2012 (VIS).- El Santo Padre ha nombrado a monseñor George A. Sheltz como obispo auxiliar de la archidiócesis de Galveston-Houston (superficie 23.257, población 5.811.010, católicos 1.146.908, sacerdotes 497, religiosos, 687, diáconos permanentes 357) en Estados Unidos. El obispo electo nació en Houston (EE.UU) en 1946 y fue ordenado sacerdote en 1971. Ha sido vicario parroquial y párroco. De 2007 a 2011 fue director general del Secretariado del clero y de los capellanes, consultor y miembro del consejo presbiterial. Desde 2011 es vicario general, canciller y moderador de la curia.

lunes, 20 de febrero de 2012

UNIDAD DE LA IGLESIA: DON DIVINO QUE HAY QUE DEFENDER Y ACRECENTAR


Ciudad del Vaticano, 20 de febrero de 2012 (VIS).-Los 22 nuevos cardenales, sus familiares y los fieles llegados a Roma con motivo del consistorio han sido recibidos esta mañana en audiencia por el Santo Padre, que se ha dirigido a cada grupo en su respectivo idioma y, al final, ha pronunciado para todos unas palabras en italiano.

Hablando en francés, ha reiterado que la sociedad actual, “que atraviesa por momentos de incertidumbre y duda, necesita la luz de Cristo”; y ha invitado a todos los cristianos “a dar testimonio de ella con fe y coraje”, manifestando al mismo tiempo el deseo de que el ya próximo tiempo de Cuaresma  “favorezca el rencuentro con Dios”.

Dirigiéndose a todos los presentes, el Papa ha subrayado que la creación de los nuevos cardenales “es un motivo para reflexionar sobre la misión universal de la Iglesia en la historia de la humanidad: en las vicisitudes humanas, a menudo tan agitadas, la Iglesia está siempre viva y presente, llevando a Cristo que es luz y esperanza para la humanidad entera. Permanecer unidos a la Iglesia y al mensaje de salvación que difunde significa anclarse a la Verdad, reforzar el sentido de los valores verdaderos, permanecer serenos ante cualquier acontecimiento”.

“Os exhorto por tanto -concluyó- a permanecer siempre unidos a vuestros pastores, como también a los nuevos cardenales, para estar en comunión con la Iglesia. La unidad en la Iglesia es un don divino que hay que defender y acrecentar. Confío a los cardenales y a los fieles que los acompañan a la protección de la Madre de Dios y de  los apóstoles Pedro y Pablo”.

EL PAPA A LOS CARDENALES: TESTIMONIAD LA ALEGRIA DEL AMOR DE CRISTO


Ciudad del Vaticano, 19 de febrero de 2012 (VIS).-Benedicto XVI presidió esta mañana en la basílica vaticana la concelebración eucarística con los 22 nuevos cardenales creados en el consistorio de ayer. Al inicio de la santa misa, el cardenal Fernado Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el primero de los nuevos purpurados, saludó al Papa en nombre de todos los cardenales.

Siguen extractos de la homilía pronunciada por el Santo Padre:

“En la segunda lectura que se acaba de proclamar, el apóstol Pedro exhorta a los 'presbíteros' de la Iglesia a ser pastores diligentes y solícitos del rebaño de Cristo. Estas palabras están dirigidas sobre todo a vosotros (…) La nueva dignidad que se os ha conferido quiere manifestar el aprecio por vuestro trabajo fiel en la viña del Señor, honrar a las comunidades y naciones de las cuales procedéis y de las que sois dignos representantes de la Iglesia, confiaros nuevas y más importantes responsabilidades eclesiales y, finalmente, pediros mayor disponibilidad para Cristo y para toda la comunidad cristiana. Esta disponibilidad al servicio del Evangelio está sólidamente fundada en la certeza de la fe”.

“El pasaje del Evangelio de hoy presenta a Pedro que, movido por una inspiración divina, expresa la propia fe fundada en Jesús, el Hijo de Dios y el Mesías prometido. En respuesta a esta límpida profesión de fe, que Pedro confiesa también en nombre de los otros apóstoles, Cristo le revela la misión que pretende confiarle, la de ser la «piedra», la «roca», el fundamento visible sobre el que está construido todo el edificio espiritual de la Iglesia. (…) Este pasaje evangélico (...) encuentra una más reciente y elocuente explicación en un elemento artístico (...) que embellece esta Basílica Vaticana: el altar de la Cátedra. Cuando se recorre la grandiosa nave central, una vez pasado el crucero, se llega al ábside y nos encontramos ante un grandioso trono de bronce que parece elevarse, pero que en realidad está sostenido por cuatro estatuas de grandes Padres de la Iglesia de Oriente y Occidente. Y, sobre el trono, circundado por una corona de ángeles suspendidos en el aire, resplandece en la ventana ovalada la gloria del Espíritu Santo. (…) Este complejo escultórico, fruto del genio de Bernini, representa una visión de la esencia de la Iglesia y, dentro de ella, del magisterio petrino”.

“La ventana del ábside abre la Iglesia hacia el externo, hacia la creación entera, mientras la imagen de la paloma del Espíritu Santo muestra a Dios como la fuente de la luz. Pero se puede subrayar otro aspecto: en efecto, la Iglesia misma es como una ventana, el lugar en el que Dios se acerca, se encuentra con el mundo. La Iglesia no existe por sí misma, no es el punto de llegada, sino que debe remitir más allá, hacia lo alto, por encima de nosotros. La Iglesia es verdaderamente ella misma en la medida en que deja trasparentar al Otro –con la «O» mayúscula– del cual proviene y al cual conduce. La Iglesia es el lugar donde Dios «llega» a nosotros, y desde donde nosotros «partimos» hacia Él; ella tiene la misión de abrir más allá de sí mismo ese mundo que tiende a creerse un todo cerrado y llevarle la luz que viene de lo alto, sin la cual sería inhabitable”.

“La gran cátedra de bronce contiene un sitial de madera del siglo IX, que por mucho tiempo se consideró la cátedra del apóstol Pedro, y que fue colocada precisamente en ese altar monumental por su alto valor simbólico. Ésta, en efecto, expresa la presencia permanente del Apóstol en el magisterio de sus sucesores. El sillón de san Pedro, podemos decir, es el trono de la verdad, que tiene su origen en el mandato de Cristo”.

“La Cátedra de Pedro evoca otro recuerdo: la célebre expresión de san Ignacio de Antioquia, que en su carta a los Romanos llama a la Iglesia de Roma 'aquélla que preside en la caridad'. En efecto, el presidir en la fe está inseparablemente unido al presidir en el amor. Una fe sin amor nunca será una fe cristiana autentica. (...) El término 'caridad', en efecto, se utilizaba en la Iglesia de los orígenes para indicar también la Eucaristía (…) Por tanto, 'presidir en la caridad' significa atraer a los hombres en un abrazo eucarístico, el abrazo de Cristo, que supera toda barrera y toda exclusión, creando comunión entre las múltiples diferencias. El ministerio petrino, pues, es primado de amor en sentido eucarístico, es decir, solicitud por la comunión universal de la Iglesia en Cristo. Y la Eucaristía es forma y medida de esta comunión, y garantía de que ella se mantenga fiel al criterio de la tradición de la fe”.

“La gran Cátedra está apoyada sobre los Padres de la Iglesia (…) representando la totalidad de la tradición y, por tanto, la riqueza de las expresiones de la verdadera fe en la santa y única Iglesia. Este elemento del altar nos dice que el amor se asienta sobre la fe. Y se resquebraja si el hombre ya no confía en Dios ni le obedece. Todo en la Iglesia se apoya sobre la fe: los sacramentos, la liturgia, la evangelización, la caridad. También el derecho, también la autoridad en la Iglesia se apoyan en la fe. La Iglesia no se da a sí misma las reglas, el propio orden, sino que lo recibe de la Palabra de Dios, que escucha en la fe y trata de comprender y vivir. (…) Las Sagradas Escrituras, interpretadas autorizadamente por el Magisterio a la luz de los Padres, iluminan el camino de la Iglesia en el tiempo, asegurándole un fundamento estable en medio a los cambios históricos”.

“Tras haber considerado los diversos elementos del altar de la Cátedra, dirijamos una mirada al conjunto. Vemos que está atravesado por un doble movimiento: de ascensión y de descenso. Es la reciprocidad entre la fe y el amor. (…)  Una fe egoísta no es una fe verdadera. Quien cree en Jesucristo y entra en el dinamismo del amor que tiene su fuente en la Eucaristía, descubre la verdadera alegría y, a su vez, es capaz de vivir según la lógica de este don. La verdadera fe es iluminada por el amor y conduce al amor, hacia lo alto, del mismo modo que el altar de la Cátedra apunta hacia la ventana luminosa, la gloria del Espíritu Santo, que constituye el verdadero punto focal para la mirada del peregrino que atraviesa el umbral de la Basílica Vaticana. (...) Dios no es soledad, sino amor glorioso y gozoso, difusivo y luminoso”.

“A nosotros, a cada cristiano, se nos confía el don de este amor: un don que hemos de ofrecer a los demás con el testimonio de nuestra vida. Esta es, en particular, vuestra tarea, venerados hermanos cardenales: dar testimonio de la alegría del amor de Cristo”.

ÁNGELUS: LA CÁTEDRA DE PEDRO, SIGNO DE LA AUTORIDAD DE CRISTO, BASADA EN LA FE Y EL AMOR


Ciudad del Vaticano, 19 febrero 2012 (VIS).-Después de la concelebración eucarística con los cardenales creados en el Consistorio del sábado, el Santo Padre se asomó a la ventana de su estudio para rezar el Ángelus en compañía de los fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro.

Antes de la oración mariana, el Papa destacó que este domingo ha sido especialmente festivo en el Vaticano, a causa del Consistorio celebrado ayer, en el que creó 22 nuevos cardenales: “Hoy he tenido la alegría de concelebrar la Eucaristía con ellos en la basílica de San Pedro. Os invito a todos rezar por estos venerados hermanos, que ahora están aún más comprometidos en colaborar conmigo en la guía de la Iglesia universal y en dar testimonio del Evangelio hasta el sacrificio de la propia vida. Este es el significado del color rojo de sus vestiduras: el color de la sangre y del amor”.

Benedicto XVI recordó que el Consistorio del sábado tiene como telón de fondo litúrgico la fiesta de la cátedra de San Pedro, cuya celebración se ha anticipado a hoy domingo para que no coincidiera con el próximo Miércoles de Ceniza, inicio de la Cuaresma. El Pontífice explicó que la cátedra “es el asiento reservado al obispo (…). La cátedra de San Pedro (…) es el símbolo de la misión de Pedro y sus sucesores de apacentar el rebaño de Cristo manteniéndolo unido en la fe y en la caridad. (…) Esta tarea particular de servicio corresponde a la Comunidad romana y a su obispo por el hecho de que es en esta ciudad donde derramaron su sangre los apóstoles Pedro y Pablo, además de otros numerosos mártires. Regresamos así al testimonio de la fe y la caridad. La cátedra de Pedro es, pues, signo de autoridad, pero de la autoridad de Cristo, basada en la fe y en el amor”.

Para finalizar, el Papa confió los nuevos cardenales a la protección de María Santísima, Madre de la Iglesia, para que “ayude a mis colaboradores y a mí a trabajar incansablemente por la unidad del Pueblo de Dios y para anunciar a todas las gentes el mensaje de salvación, cumpliendo humilde y valerosamente el servicio de la verdad en la caridad”.

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


Ciudad del Vaticano, 20 febrero 2012 (VIS).-El Santo Padre:

-Ha nombrado al obispo Timothy Costelloe, S.D.B., como Arzobispo de Perth  (superficie:   427.377; población: 1.681.142; católicos: 415.633; sacerdotes: 266; religiosos: 615; diáconos permanentes: 15), en Australia. Ha sido hasta ahora Auxiliar de Melbourne. Sucede al arzobispo Barry James Hickey, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis fue aceptada por el Santo Padre por haber alcanzado el límite de edad.

-Ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Dresden-Meissen (Alemania) presentada por el obispo Joachim Friedrich Reinelt al haber alcanzado el límite de edad.

sábado, 18 de febrero de 2012

EL PAPA: A LOS NUEVOS CARDENALES SE LES CONFIA EL SERVICIO DEL AMOR POR DIOS, LA IGLESIA Y LOS HERMANOS



Ciudad del Vaticano, 18 febrero 2012 (VIS).-Esta mañana, a las 10.30, se ha celebrado en la Basílica Vaticana el Consistorio ordinario público en el que el Santo Padre ha creado 22 nuevos cardenales, a los que ha impuesto la birreta, ha entregado el anillo y ha asignado el título o diaconía. El de hoy es el cuarto consistorio en el pontificado de Benedicto XVI.

Después de la oración inicial y la proclamación del Evangelio, el Santo Padre pronunció una alocución de la que ofrecemos a continuación amplios extractos:

“Tu es Petrus, et super hanc petram aedificabo Ecclesiam meam”. (…) Estas palabras del canto de entrada nos introducen en el solemne y sugestivo rito del Consistorio (…). Son las palabras eficaces con las que Jesús constituyó a Pedro como fundamento firme de la Iglesia. La fe es el elemento característico de ese fundamento: en efecto, Simón pasa a  convertirse en Pedro —roca— al profesar su fe en Jesús, Mesías e Hijo de Dios”. (…)

“Las palabras que Jesús dirige a Pedro ponen de relieve claramente el carácter eclesial del acontecimiento de hoy. Los nuevos cardenales, en efecto, mediante la asignación del título de una iglesia de esta Ciudad o de una diócesis suburbicaria, son insertados con todo derecho en la Iglesia de Roma, guiada por el Sucesor de Pedro, para cooperar estrechamente con él en el gobierno de la Iglesia universal. (...) En esta delicada tarea,  les servirá de ejemplo y ayuda el testimonio de fe que el Príncipe de los Apóstoles dio con su vida y su muerte y que, por amor de Cristo, se dio por entero hasta el sacrificio extremo”.

“La imposición de la birreta roja ha de ser entendida también con este mismo significado. A los nuevos cardenales se les confía el servicio del amor: amor por Dios, amor por su Iglesia, amor por los hermanos con una entrega absoluta e incondicionada, hasta derramar su sangre si fuera preciso, como reza la fórmula de la imposición de la birreta e indica el color rojo de las vestiduras. Además, se les pide que sirvan a la Iglesia con amor y vigor, con la transparencia y sabiduría de los maestros, con la energía y fortaleza de los pastores, con la fidelidad y el valor de los mártires. Se trata de ser servidores eminentes de la Iglesia que tiene en Pedro el fundamento visible de la unidad”.

“En el pasaje evangélico que antes se ha proclamado, Jesús se presenta como siervo, ofreciéndose como modelo a imitar y seguir. (...) El servicio a Dios y a los hermanos, el don de sí: esta es la lógica que la fe auténtica imprime y desarrolla en nuestra vida cotidiana y que no es en cambio el estilo mundano del poder y la gloria”. (...)

El episodio del Evangelio de hoy, en el que Santiago y Juan piden a Jesús sentarse uno a su derecha y otro a su izquierda en su gloria (Mc 10,37), “ofrece a Jesús la ocasión de dirigirse a todos los discípulos y 'llamarlos hacia sí', casi para estrecharlos consigo, para formar como un cuerpo único e indivisible con Él y señalar cuál es el camino para llegar a la gloria verdadera, la de Dios: 'Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos'” (Mc 10,42-44).

“Dominio y servicio, egoísmo y altruismo, posesión y don, interés y gratuidad: estas lógicas profundamente contrarias se enfrentan en todo tiempo y lugar. No hay ninguna duda sobre el camino escogido por Jesús: Él no se limita a señalarlo con palabras a los discípulos de entonces y de hoy, sino que lo vive en su misma carne. En efecto, explica: 'Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por la multitud' (v. 45). Estas palabras iluminan con singular intensidad el Consistorio público de hoy. Resuenan en lo más profundo del alma  y representan una invitación y un llamamiento, un encargo y un impulso especialmente para vosotros, queridos y venerados hermanos que estáis a punto de ser incorporados al Colegio cardenalicio”.

“Según la tradición bíblica, el Hijo del hombre es el que recibe el poder y el dominio de parte de Dios (cf. Dn 7,13s). Jesús interpreta su misión en la tierra sobreponiendo a la figura del Hijo del hombre la del Siervo sufriente descrito por Isaías (…) Su servicio se cumple en la fidelidad total y en la responsabilidad plena por los hombres. Por eso, la aceptación libre de su muerte violenta es el precio de la liberación para muchos, es el inicio y el fundamento de la redención de cada hombre y de todo el género humano”.

“Queridos hermanos que vais a ser incluidos en el Colegio cardenalicio: que el don total de sí ofrecido por Cristo sobre la cruz sea para vosotros principio, estímulo y fuerza, gracias a una fe que actúa en la caridad. Que vuestra misión en la Iglesia y en el mundo sea siempre y sólo 'en Cristo', que responda a su lógica y no a la del mundo, que esté iluminada por la fe y animada por la caridad que llegan hasta nosotros por la Cruz gloriosa del Señor. En el anillo que en unos instantes os entregaré, están representados los santos Pedro y Pablo, con una estrella en el centro que evoca a la Virgen. Llevando este anillo, estáis llamados cada día a recordar el testimonio de Cristo hasta la muerte que los dos Apóstoles han dado con su martirio aquí en Roma, fecundando con su sangre la Iglesia. Al mismo tiempo, el reclamo a la Virgen María será siempre para vosotros una invitación a seguir a aquélla que fue firme en la fe y humilde sierva del Señor”.

“Queridos hermanos y hermanas, rezad para que en ellos (los nuevos cardenales) se refleje de modo vivo nuestro único Pastor y Maestro, el Señor Jesús, fuente de toda sabiduría, que indica a todos el camino. Y pedid también por mí, para que pueda ofrecer siempre al Pueblo de Dios el testimonio de la doctrina segura y regir con humilde firmeza el timón de la santa Iglesia”.

Terminada su alocución, el Papa ha pronunciado la fórmula de creación de los nuevos cardenales, sus nombres y el orden diaconal o presbiteral al que han sido asignados. Los nuevos cardenales han recitado el Credo y el juramento de fidelidad y obediencia al Papa y a sus sucesores. Seguidamente, han recibido la birreta cardenalicia y el anillo de manos del Papa, que les ha asignado también el título o la diaconía.

Finalizado el rito, el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, cardenal Angelo Amato, ha introducido el consistorio ordinario público para la canonización de los beatos Jacques Berthieu, sacerdote profeso de la Compañía de Jesús, mártir; Pedro Calungsod, catequista laico, mártir; Giovanni Battista Piamarta, sacerdote y fundador de la congregación de la Sagrada Familia de Nazareth y de la congregación de las Hermanas Humildes Siervas del Señor; María del Monte Carmelo, fundadora de las hermanas de la Inmaculada Concepción Misioneras de la Enseñanza; Marianne Cope, religiosa de la Congregación de las Hermanas de la Tercera Orden de San Francisco de Syracusa (New York); Katherine Tekakwitha, laica, y Anna Schäffer, laica. El Santo Padre ha decretado que sean inscritos en el Libro de los Santos el domingo 21 de octubre de 2012. El consistorio concluyó con la bendición apostólica.
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