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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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miércoles, 12 de septiembre de 2007

BENEDICTO XVI RECUERDA SU VISITA A AUSTRIA

CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2007 (VIS).-Esta mañana, poco antes de las 10,00 el Santo Padre aterrizó en el Vaticano, procedente de la residencia pontificia de Castelgandolfo, para encontrar a los peregrinos presentes en la audiencia general de los miércoles.

  Ante más de 12.000 personas, el Santo Padre recordó su reciente visita pastoral a Austria para conmemorar el 850 aniversario de la fundación del santuario de Mariazell, una  visita que "ha sido ante todo una peregrinación cuyo lema ha sido "Mirar a Cristo, ir hacia María que nos muestra a Jesús".

  El Papa habló de su llegada a Viena, donde visitó la Judenplatz y el monumento a la Shoah, así como de su encuentro con las autoridades políticas del país  y con los miembros del cuerpo diplomático. "Se trata -dijo- de ocasiones preciosas en las que el Sucesor de Pedro tiene la posibilidad de exhortar a los responsables de las naciones a favorecer siempre la causa de la paz y del auténtico progreso económico y social". Benedicto XVI afirmó que en Viena había "alentado" a todos a "continuar el proceso de unificación del continente europeo sobre la base de valores inspirados en el patrimonio cristiano común".

   Refiriéndose a  Mariazell "uno de los símbolos del encuentro de los pueblos europeos con la fe cristiana", el Papa subrayó que muchos filósofos, no solo cristianos, "han reconocido el papel central del cristianismo en defender la conciencia moderna de desviaciones nihilistas o fundamentalistas".  En el santuario mariano, dijo el Santo Padre comprendemos que "ver a Jesús con los ojos de María significa encontrar al Dios amor que se hizo hombre por nosotros y murió en la Cruz".

   Hablando de su encuentro con el clero austriaco Benedicto XVI afirmó que los religiosos, religiosas y sacerdotes se esforzaban siempre "en ofrecer a todos un reflejo de la bondad y la belleza  de Dios" eligiendo el camino de la pobreza, la castidad y la obediencia, entendidas "en sentido cristológico y no individualista sino relacional y eclesial".

  En la misa concelebrada el domingo en la vienesa catedral de San Esteban "profundicé en el valor del domingo- explicó el Papa- que da sentido al trabajo y al reposo, actualiza el sentido de la creación y la redención, expresa el valor de la libertad y del servicio al prójimo."

    Benedicto XVI habló también de su alegría durante la visita a la abadía cisterciense de la Santa Cruz y a la  aneja la Facultad Pontificia de Teología, donde recalcó el valor de la "oración como servicio de alabanza y de adoración (...) al que nada se debe anteponer", de la liturgia "orientada siempre a Dios" y subrayó además que "el estudio teológico no debe separarse de la vida  espiritual y de la plegaria".

  Por último, el Papa habló de su encuentro con el mundo del voluntariado en Viena. "No hay que considerar la actividad del voluntariado como un servicio que suple las carencias del Estado o de las instituciones públicas, sino como una presencia complementaria y siempre necesaria para conservar viva la atención por los últimos".

  "En Viena y Mariazell -concluyó- se ha hecho presente la realidad viva, fiel y variopinta de la Iglesia Católica (...) una Iglesia maestra y testigo de un sí generoso a la vida en todas sus dimensiones (..) que actualiza su tradición bimilenaria al servicio de un futuro de paz y de progreso verdadero de la humanidad".
AG/VISITA VIENA:MARIAZELL/...   VIS 20070912 (570)


martes, 11 de septiembre de 2007

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 11 SEP 2007 (VIS).-El Santo Padre:

-Aceptó la renuncia del arzobispo Pius Alick Ncube al gobierno pastoral de la archidiócesis de Bulawayo (Zimbabwe) en conformidad con el canon 401, párrafo 2 del C.I.C.

-Nombró al obispo Armand Maillard, hasta ahora de Laval (Francia), arzobispo de Bourges (superficie 14.210, población 546.715, católicos 501.000, sacerdotes 139, religiosos 399, diáconos permanentes 17) en Francia. Sucede al arzobispo Hubert Barbier, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis fue aceptada por límite de edad.
RE:NER/.../NCUBE:MAILLARD:BARBIER            VIS 20070911 (90)


lunes, 10 de septiembre de 2007

TESTIGOS DEL AMOR DE DIOS QUE SE OPONE A LA DESESPERACION


CIUDAD DEL VATICANO, 8 SEP 2007 (VIS).-Esta tarde, después de despedirse de la comunidad benedictina del santuario de Mariazell, el Papa se trasladó a la basílica del mismo nombre, donde rezó las segundas vísperas con los sacerdotes, religiosos, diáconos y seminaristas y pronunció una homilía.

  "El Señor llama a los sacerdotes, a los religiosos y religiosas y a los laicos a entrar en el mundo, en su compleja realidad, para cooperar en la edificación del Reino de Dios - dijo el Santo Padre-. (...) Os invita a la peregrinación de la Iglesia "en su camino a través de los tiempos" (...) a haceros peregrinos con El y a participar en su vida, que todavía hoy es Via Crucis y camino del Resucitado a través de la Galilea de nuestra existencia".

  "La participación en su camino comporta, por tanto, ambas cosas: la dimensión de la Cruz con fracasos, (...) incomprensiones e incluso desprecio y persecución, pero también la experiencia de un gozo profundo en su servicio y la experiencia del consuelo que se deriva del encuentro con Él".

  El centro de la misión de Jesucristo y de todos los cristianos, que es el anuncio del Reino de Dios, prosiguió, presupone "el compromiso de estar presentes en el mundo como testigos suyos: vosotros dais testimonio de un sentido enraizado en el amor creador de Dios y que se opone a cualquier insensatez y desesperación. (...) Dais testimonio de ese Amor que se entregó por los seres humanos y venció la muerte. (...) Os oponéis así a los múltiples tipos de injusticia solapada o abierta, como también al desprecio de los seres humanos que se difunde cada vez más".

  "Seguir a Cristo significa compartir sus sentimientos y asimilar su estilo de vida", subrayó Benedicto XVI, recordando las tres características que para la Iglesia resaltan en su actitud: pobreza, castidad y obediencia.

  "Jesucristo que era rico de toda la riqueza de Dios se hizo pobre por nosotros, (...) llamó bienaventurados a los pobres, (...) pero la simple pobreza material, de por sí, no garantiza la cercanía a Dios, aunque Dios está particularmente  cerca de estos pobres (..) y el cristiano ve en Ellos a Cristo que lo espera. (...) Quien quiere seguir a Cristo de forma radical debe renunciar decididamente a los bienes materiales. Para todos los cristianos, pero especialmente para los sacerdotes, religiosos y religiosas, para los individuos como para las comunidades, la cuestión de la pobreza y de los pobres debe ser siempre objeto de examen de conciencia".

  "Para comprender bien qué significa la castidad -dijo el Santo Padre- debemos partir de su contenido positivo", explicando que la misión de Cristo "lo llevaba a una dedicación pura y total con los seres humanos. En las Sagradas Escrituras no hay ningún momento de su existencia donde en su comportamiento con las personas se atisben huellas de interés personal. (...) Los sacerdotes, religiosos y religiosas, (...) con el voto de castidad en el celibato, no se consagran al individualismo o a una vida aislada sino que prometen solemnemente poner totalmente y sin reservas al servicio del Reino de  Dios las relaciones intensas de las que son capaces".

  Por último, refiriéndose a la obediencia, el Papa observó que Jesús, desde los años de Nazaret hasta la Cruz, vivió siempre "a la escucha del Padre, obedeciendo al Padre" y que "los cristianos han experimentado siempre que abandonándose a la voluntad del Padre no se pierden, sino que encuentran el camino hacia una identidad y una libertad interior muy profundas". Por eso, "escuchar a Dios y obedecerle no tiene nada que ver con la coacción externa y la pérdida de sí mismo".

  "Jesús está presente ante nosotros de forma concreta sólo en su cuerpo, la Iglesia -concluyó Benedicto XVI-. Por eso, la obediencia a la voluntad de Dios, la obediencia a Jesucristo, en la praxis debe ser concretamente una humilde obediencia a su Iglesia".

  La ceremonia finalizó con una procesión hasta la capilla de la imagen de Mariazell, acabada la cual el Santo Padre se trasladó en automóvil al helipuerto de la ciudad para emprender el regreso a Viena, donde pernoctó en la nunciatura apostólica.
PV-AUSTRIA/VISPERAS/MARIAZELL                VIS 20070910 (700)


SIN EL SEÑOR Y SU DIA, EL DOMINGO, LA VIDA NO ES COMPLETA


CIUDAD DEL VATICANO, 9 SEP 2007 (VIS).-El Papa celebró misa esta mañana en la Catedral gótica de San Esteban, la Iglesia principal de Viena, en cuya fachada hay dos torres de más de sesenta metros y un campanario de 136 metros.

  Antes del inicio de la celebración eucarística, el Santo Padre recorrió en procesión cien metros hasta la catedral.

  Durante la homilía, Benedicto XVI explicó el sentido del domingo, día del Señor. "En la palabra "dominico" -dijo- se hayan indisolublemente unidos dos significado (...): En primer lugar está el don del Señor -este don es El mismo: el Resucitado, de cuyo contacto y cercanía tienen necesidad los cristianos. (...) El encuentro con el Señor se inscribe en el tiempo a través de un día preciso".

  "También nosotros -continuó- tenemos necesidad del contacto con el Resucitado, que nos sostiene hasta la muerte y más allá de ella. Necesitamos este encuentro que nos reúne, que nos da un espacio de libertad, que nos permite ver más allá del activismo de la vida cotidiana hacia el amor creador de Dios, del que provenimos y hacia el que nos encaminamos".

  El Papa subrayó que "sin el Señor y el día que le pertenece la vida no es completa. El domingo, en nuestras sociedades occidentales, se ha transformado en un fin de semana, en tiempo libre. El tiempo libre es ciertamente algo bueno y necesario, especialmente con el frenesí del mundo moderno. Sin embargo, si el tiempo libre no tiene un centro interior, una orientación clara, termina por convertirse en tiempo vacío que no nos fortalece. El tiempo libre tiene necesidad de un centro, el encuentro con Aquel que es nuestro origen y nuestra meta".

  "El primer día de la semana -continuó- es el día de la mañana de la creación, el día en que Dios dijo: "¡Hágase la luz!". Por eso, el domingo, en la Iglesia, también es la fiesta semanal de la creación -la fiesta de la gratitud y de la alegría por la creación de Dios. En una época en que la creación parece estar expuesta a muchos peligros a causa de la intervención humana, debemos referirnos propiamente a esta dimensión del domingo".

  Benedicto XVI puso de relieve que en la oración de este domingo "recordamos ante todo que Dios, mediante su Hijo, nos ha redimido y adoptado como hijos amados. (...) Ser hijos -concluyó- significa ser personas libres, no siervos, sino miembros de la familia. Y significa ser herederos. Si pertenecemos a aquel Dios que es el poder sobre todo poder, entonces somos libres y no tenemos que temer. Y somos herederos. La herencia que El nos ha dejado es él mismo, su amor".

  Terminada la misa, el Santo Padre se trasladó a la Plaza, donde había un podio, desde el que rezó el Angelus. Antes de la oración mariana, el Papa afirmó que "como María llevó en su seno a Jesús -un ser humano pequeño e indefenso, totalmente dependiente de la benevolencia de la madre-, del mismo modo Jesucristo, bajo la especie del pan, se ha confiado a vosotros. (...) ¡Amadlo como lo ha amado María! ¡Llevadlo a los seres humanos como María lo llevó a Isabel, suscitando júbilo y alegría! La Virgen donó al Verbo de Dios un cuerpo humano para que pudiese entrar en el mundo. ¡Entregad también vuestro cuerpo al Señor -terminó- siendo cada vez más instrumentos del amor de Dios, templos del Espíritu Santo! ¡Llevad el domingo, con su don inmenso, al mundo!".

  Después del Angelus, Benedicto XVI entregó una carta que ha escrito a los niños que participan activamente en las iniciativas de la Pontificia Obra de la Infancia Misionera: "Vosotros -escribe el Papa- sois pequeños colaboradores del servicio que el Papa realiza a la Iglesia y al mundo: me sostenéis con vuestra oración y también con vuestro empeño en la difusión del Evangelio".

  Hay muchos niños, afirma el Papa, que no conocen a Jesús, otros tantos que carecen de los medios indispensables para vivir. "La Iglesia les reserva una especial atención, sobre todo mediante los misioneros; también vosotros os sentís llamados a ofrecer vuestra contribución, tanto personalmente como en grupo. ¡La amistad con Jesús es un don tan precioso que no se puede reservar solo para uno mismo!".
PV-AUSTRIA/MISA:ANGELUS/VIENA                VIS 20070910 (730)


MONASTERIOS: LUGARES DE FUERZA ESPIRITUAL

CIUDAD DEL VATICANO, 9 SEP 2007 (VIS).-Poco después de las 16,30, el Santo Padre llegaba en automóvil a la abadía de Heiligenkreuz, a 30 kilómetros de Viena,  el monasterio cisterciense más numeroso de Europa y el más antiguo del mundo, que ha permanecido abierto sin interrupción desde su fundación en 1135 por Leopoldo III.

  Su nombre Heiligenkreuz (Santa Cruz) se debe a la reliquia de la Cruz que en 1188 el duque Leopoldo V regaló al monasterio y que se sigue venerando. Durante el nazismo el monasterio fue expropiado casi totalmente y muchos de los monjes hechos prisioneros. Después de la II Guerra Mundial, el abad Karl Braunstofer reformó la liturgia siguiendo el Concilio Vaticano II y se redactó un breviario propio en latín, acentuando además la importancia del canto gregoriano.
 
  La Facultad Teológica Pontificia, que se encuentra junto a la abadía, fundada en 1802 como Escuela Superior de Filosofía y Teología, cuenta actualmente con más de 100 estudiantes.

  A su llegada, Benedicto XVI rezó ante la reliquia de la Santa Cruz en la iglesia de la abadía junto a los monjes, profesores y estudiantes. Tras recibir el saludo del abad, padre Gregor Henckel Donnersmack dirigió un discurso a los presentes.

  "El núcleo del monacato es la adoración -dijo el Papa-, pero siendo los monjes hombres de carne y sangre, San Benito añadió al imperativo central de "ora",  un segundo, "labora". (...) Así, durante siglos, los monjes, partiendo de su mirada dirigida hacia Dios han hecho la tierra habitable y hermosa. La salvaguardia y el saneamiento de la creación se derivaban de su mirar a Dios".

  "Vuestro servicio primordial en este mundo debe ser, por tanto, la oración y la celebración del Oficio divino. La actitud interior de (...) toda persona consagrada debe ser la de "no anteponer nada al Oficio divino". La belleza de esa actitud interior se expresará también en la belleza de la liturgia", cuyo "criterio determinante debe ser siempre la mirada hacia Dios".

  "Cuando en las reflexiones sobre la liturgia la cuestión estriba únicamente en cómo hacerla atractiva, interesante y bella -observó el Papa- hemos perdido la causa. (...) Os pido por tanto: vivid la sagrada liturgia pensando en Dios, en la comunión de los santos, en la Iglesia viva de todos los tiempos y lugares, para que sea expresión de la belleza y lo sublime del Dios amigo de los seres humanos".

  Citando un dicho tradicional que define a Austria como "Klosterreich", es decir   "reino de monasterios y rica de monasterios", Benedicto XVI pidió a los fieles que considerasen sus abadías y monasterios "no sólo lugares de cultura y de tradición o incluso simples empresas económicas", porque no obstante todo eso fuera también necesario, un monasterio es sobre todo "un lugar de fuerza espiritual".

  El Santo Padre elogió después la Academia de Teología, que cumple 205 años y a la que el abad actual ha añadido el nombre de Benedicto XVI, porque es una sede "donde es posible establecer una relación profunda entre teología científica y espiritualidad vivida". "La teología cristiana -agregó- no es nunca un estudio meramente humano sobre Dios, sino que al mismo tiempo es el Logos y la lógica con que Dios se revela".

  Benedicto XVI recordó a este propósito que si San Bernardo "luchó contra la separación de la racionalidad objetiva de la corriente de la espiritualidad eclesial", en nuestros días, "con el ansia de obtener el reconocimiento de rigurosidad científica, en sentido moderno, la teología puede perder el hálito de la fe", reduciéndose a "una serie de disciplinas más o menos ligadas entre sí".

  Hablando después de las vocaciones, el Papa subrayó que "para que una llamada al sacerdocio o al estado religioso se sostenga fielmente durante toda la vida es necesaria una formación que integre (...) toda la personalidad. Si se deja de lado la dimensión intelectual, nacerá (...) una pía infatuación nutrida exclusivamente de emociones y estados de ánimo que no pueden mantenerse en pie durante toda una vida. Y si se descuida la dimensión espiritual se crea un racionalismo rarefacto que, sobre la base de su frialdad y su distancia, no desemboca nunca en una entrega entusiasta de sí mismo a Dios".
 
  Después de visitar el museo de la abadía de Heiligenkreuz, Benedicto XVI emprendió el camino de regreso a Viena para encontrarse con el mundo del voluntariado en el Wiener Konzerthaus.
PV-AUSTRIA/RELIGIOSOS/HEILIGENKREUZ        VIS 20070910 (730)


EL VOLUNTARIADO, UN SERVICIO INCALCULABLE AL PROJIMO

CIUDAD DEL VATICANO, 9 SEP 2007 (VIS).-A las 18,00, en el "Wiener Konzerthaus", casa de la música vienesa, inaugurada en 1913 en presencia del emperador Francisco José, el Papa tuvo un encuentro con las organizaciones de voluntariado de la Iglesia y de la sociedad civil activas en Austria.

  Los saludos de dos jóvenes voluntarios y los discursos del presidente de la República y del Papa fueron intercalados por breves piezas musicales.

  Al comienzo de su discurso, el Santo Padre dio las gracias por la "marcada "cultura del voluntariado" en Austria y señaló que "el amor por el prójimo no se puede delegar: el Estado y la política, aun con sus justas atenciones en caso de necesidad y las prestaciones sociales, no pueden sustituirlo. Requiere siempre el empeño personal y voluntario, para que el Estado debe crear condiciones generales favorables".

  "El "sí" a un compromiso de voluntariado solidario es una decisión que libera y abre a las necesidades del otro; a las exigencias de la justicia, de la defensa de la vida y de la salvaguardia de la creación. En el voluntariado entra en juego la dimensión-clave de la imagen cristiana de Dios y del ser humano: el amor de Dios y el amor del prójimo".

  Benedicto XVI subrayó que el voluntariado se caracteriza por la "gratuidad". En este sentido afirmó que "la disponibilidad al servicio de los demás está por encima del cálculo de los costes y no espera nada a cambio; rompe las reglas de le economía de mercado. El ser humano es mucho más que un simple factor económico que hay que valorar según criterios económicos".

  "En la mirada de los demás -continuó-, y en concreto de las personas que necesitan nuestra ayuda, experimentamos la exigencia concreta del amor cristiano. Jesucristo no nos enseña una mística "de los ojos cerrados", sino una mística "de la mirada abierta" y con ella del deber absoluto de percibir las necesidades de los demás".

  El Papa hizo hincapié en la importancia de la oración para los que están comprometidos en obras caritativas. "La oración a Dios -aseguró- nos libera de las ideologías o de la resignación frente a las necesidades ilimitadas".

  "Cuando una persona no solo cumple con su deber en la vida profesional y familiar -y para hacerlo bien son necesarias mucha fuerza y un gran amor-, sino que además se compromete a ayudar a los demás, dedicando su precioso tiempo libre al servicio del hombre y de su dignidad, su corazón se dilata".

  Benedicto XVI concluyó afirmando que "quien respeta la "prioridad del prójimo", vive y actúa según el Evangelio y toma parte también en la misión de la Iglesia, que siempre se preocupa de la persona entera y quiere que todos experimenten el amor de Dios. La Iglesia apoya plenamente este incalculable servicio que ofrecéis".
PV-AUSTRIA/VOLUNTARIADO/VIENA                VIS 20070910 (480)


BENEDICTO XVI SE DESPIDE DE AUSTRIA

CIUDAD DEL VATICANO, 9 SEP 2007 (VIS).-Después del encuentro con el mundo del voluntariado, el Santo Padre se dirigió en automóvil al aeropuerto para la ceremonia de despedida.

  Tras el discurso del presidente de la República, Heinz Fischer, Benedicto XVI dio las gracias a los obispos, autoridades del gobierno, responsables de la vida pública, así como a los numerosos voluntarios "por haber contribuido al éxito de esta visita".

  "Viena, con el espíritu de su experiencia histórica y con su posición en el centro vivo de Europa, puede ofrecer su contribución, favoreciendo al mismo tiempo la penetración de los valores tradicionales del continente, impregnados de fe cristiana, en las instituciones europeas y en el ámbito de la promoción de las relaciones internacionales, interculturales e interreligiosas", dijo el Papa.

  El avión papal partió poco después de las 20,15 y aterrizó en el aeropuerto romano de Ciampino a las 21,45, tras recorrer 770 kilómetros. Desde allí, el Santo Padre se trasladó a su residencia de verano de Castelgandolfo, donde proseguirá hasta finales de septiembre.
PV-AUSTRIA/DESPEDIDA/VIENA                VIS 20070910 (180)


ENVIADO ESPECIAL "MISIONES CIUDADANAS EUROPEAS"

CIUDAD DEL VATICANO, 8 SEP 2007 (VIS).-Hoy se hizo pública una carta del Papa, escrita en latín y fechada el 16 de agosto, en la que nombra al cardenal Camillo Ruini, vicario general para la diócesis de Roma, enviado especial a las celebraciones de clausura de las "Misiones Ciudadanas Europeas", que tendrán lugar en Budapest (Hungría) del 16 al 22 de septiembre.

  Acompañarán al purpurado monseñor Endre Gaál, prepósito del Capítulo Metropolitano de Esztergom-Budapest y don János Székely, subdirector del Centro San Adalberto de Esztergom.
BXVI-CARTA/ENVIADO ESPECIAL/HUNGRIA:RUINI        VIS 20070910 (90)

sábado, 8 de septiembre de 2007

VISITA AL PRESIDENTE Y DISCURSO AL CUERPO DIPLOMATICO

CIUDAD DEL VATICANO, 7 SEP 2007 (VIS).-A las 17,30, el Papa se trasladó en automóvil desde la nunciatura apostólica de Viena a la Hofburg, donde realizó una visita de cortesía al presidente de la República de Austria, Heinz Fischer.
 
  Concluida la visita, el Santo Padre tuvo un encuentro con las autoridades y con el cuerpo diplomático en la sala de recepciones de la Hofburg. También estaban presentes representantes del mundo de la cultura, entre ellos los rectores de las universidades austriacas.

  Tras una breve introducción musical y un saludo del presidente Fischer, Benedicto XVI pronunció un discurso.

  El Papa afirmó que Austria "no solo ha vivido un notable progreso económico, sino que ha desarrollado también un modelo ejemplar de convivencia social". Los austriacos pueden estar orgullos de ello y "lo han demostrado no solo abriendo sus corazones a los pobres y necesitados en su tierra natal, sino también siendo generosos cuando se trata de manifestar solidaridad con motivo de catástrofes y de desgracias en el mundo".

  "Después de los horrores de la guerra y las experiencias traumáticas del totalitarismo y de la dictadura -continuó-, Europa ha emprendido el camino hacia una unidad del Continente, capaz de asegurar un orden estable de paz y de justo desarrollo". Aunque la división se ha "superado políticamente, sin embargo el objetivo de la unidad se debe  realizar en gran parte todavía en el corazón de las personas". La participación de los países de Europa central y oriental en el proceso de unificación, añadió, "es un ulterior estímulo para que se consolide en ellos la libertad, el estado de derecho y la democracia". Austria, "como país-puente, ha contribuido mucho a esta unificación".

  Benedicto XVI subrayó que Europa "no puede y no debe negar sus raíces cristianas. (...) El cristianismo ha modelado profundamente este continente: de ello dan testimonio en todos los países, y especialmente en Austria, no solo las numerosas iglesias y los importantes monasterios. (...) Mariazell, el gran santuario nacional austriaco, es al mismo tiempo un lugar de encuentro para varios pueblos europeos. Es uno de aquellos lugares en los que los seres humanos han sacado y siguen sacando "fuerza de lo alto" para llevar una vida recta".

  Hablando posteriormente del modelo de vida europeo, el Papa puso de relieve que se halla ante "un gran desafío": los políticos "tienen la urgente tarea y la gran responsabilidad de regular y limitar la globalización para evitar que se realice a costa de los países más pobres y de las personas pobres en los países ricos y en detrimento de las generaciones futuras".

  El Santo Padre señaló que Europa "ha experimentado y sufrido (...) restricciones ideológicas de la filosofía, de la ciencia y también de la fe, el abuso de religión y razón para fines imperialistas, la degradación del ser humano por un materialismo teórico y práctico y la degeneración de la tolerancia en una indiferencia sin relación con  los valores permanentes. Sin embargo, Europa se caracteriza por una capacidad de autocrítica que la distingue en el vasto panorama de las culturas del mundo".

  El Papa se refirió entonces al "derecho humano fundamental, presupuesto de los demás: el derecho a la vida. Esto vale para la vida desde la concepción hasta su fin natural. Por eso, el aborto no puede ser un derecho humano; es lo contrario". En este contexto, hizo un llamamiento a los políticos para que "no permitan que los hijos sean considerados casos de enfermedad". Por otra parte, dijo, "hay que hacer todo lo posible para que los países europeos estén dispuestos de nuevo a acoger a los hijos" y a que faciliten "las condiciones para que las parejas jóvenes puedan educar a sus hijos". Para ello, continuó, "hay que crear de nuevo en nuestros países un clima de alegría y de confianza en la vida, en el que los hijos no sean vistos como un peso, sino como un don para todos".

  "El debate sobre la llamada "ayuda activa a morir" supone -aseguró- una gran preocupación para mí. (...) La respuesta justa al sufrimiento al final de la vida es una atención amorosa, el acompañamiento hacia la muerte, en particular también con la ayuda de la medicina paliativa".

  Benedicto XVI dijo que "Europa adquirirá una mayor conciencia de sí misma si asume una responsabilidad en el mundo que corresponda a su singular tradición espiritual, a sus recursos extraordinarios y a su gran poder económico. La Unión Europea debería asumir por tanto un papel de guía en la lucha contra la pobreza en el mundo y en su esfuerzo por promover la paz".

  Los países europeos y la Unión Europea, prosiguió, "deberían hacer valer su relevancia política, por ejemplo frente a los urgentes desafíos que plantea Africa, a las inmensas tragedias de este continente, como el flagelo del SIDA, la situación en Darfur, la injusta explotación de los recursos naturales y el preocupante tráfico de armas. Asimismo, el compromiso político y diplomático de Europa y de sus países no puede olvidar la permanente grave situación de Oriente Medio, donde es necesaria la contribución de todos para favorecer el rechazo a la violencia, el diálogo recíproco y una convivencia realmente pacífica".

  El Papa terminó su discurso haciendo hincapié en que "mucho de lo que Austria es y posee lo debe a la fe cristiana y a su rica influencia sobre las personas. (...) ¡Por eso es responsabilidad de todos asegurar que nunca llegue el día en el que solo las piedras de este país hablen de cristianismo! Una Austria sin una fe cristiana viva ya no sería Austria".
PV-AUSTRIA/CUERPO DIPLOMATICO/VIENA        VIS 20070908 (920)


LA FE CRISTIANA SE OPONE A LA RESIGNACION

CIUDAD DEL VATICANO, 8 SEP 2007 (VIS).-Benedicto XVI llegó esta mañana poco después de las 9,15 al aeropuerto de Mariazell, procedente de Viena. Desde allí se trasladó en automóvil al santuario del mismo nombre, donde llegó hacia las 9,45 y fue saludado por más de 50.000 personas.

  La ciudad de Mariazell, en los montes de la Estiria, fue fundada en 1157, tras el milagro de la Virgen al monje Magnus (una roca que imposibilitaba el paso del monje se abrió tras haber invocado a María). En el siglo XIII, en ese lugar, el príncipe Enrique Ladislao de Moravia construye la primera iglesia para dar gracias a la Virgen por su curación. En 1399, el Papa Bonifacio IX concede la indulgencia plenaria para la semana después de la octava de la Asunción, que se tradujo para Mariazell en un gran aumento de las peregrinaciones al templo. En 1907 la iglesia fue elevada a basílica menor y en 1908 la imagen de la Virgen recibió la corona papal.

  El santuario fue modificado en estilo barroco en el siglo XVII. Mantiene el portal gótico y en su interior se encuentra la Capilla de las Gracias, construida por el rey Luis el Grande de Hungría tras la victoria contra los turcos. Allí se venera la estatua románica de la Virgen, envuelta siempre en un manto según la tradición. La imagen y el santuario son uno de los más célebres y visitados de toda Europa.

  A su llegada, el Papa fue recibido por el abad de Lambrecht, el superior y el rector del santuario y entró en la iglesia donde le esperaban alrededor de 2.000 personas. Después rezó ante la imagen de María y, poco antes de las 10,30 subió al palco erigido al lado de la basílica para celebrar la Santa Misa en la Natividad de la Virgen María, fiesta patronal del santuario
 
  "Desde hace 850 años -dijo el Santo Padre en su homilía- vienen aquí personas de diversos pueblos y naciones (...) que rezan trayendo consigo los deseos de sus corazones y de sus países. (...) Ir en peregrinación significa (...) caminar hacia una meta. Eso confiere también al camino y a su fatiga una belleza propia".

  El Papa recordó después que entre los peregrinos que forman parte de la genealogía de Cristo, algunos perdieron la dirección, pero siempre hubo otros que empujados por "la nostalgia de la meta" orientaron su vida hacia ella.

  "El impulso hacia la fe cristiana, el comienzo de la Iglesia de Jesucristo, fue posible -observó Benedicto XVI- porque existían en Israel personas que no se contentaban con lo acostumbrado, sino que miraban lejos buscando algo más grande" y "ya que su corazón esperaba, pudieron reconocer en Jesús a aquel enviado por Dios ".

  "Necesitamos este corazón inquieto y abierto. Es el núcleo de la peregrinación. Tampoco hoy nos basta ser y pensar como hacen los demás. El proyecto de nuestra vida va más allá. Nos hace falta (...) ese Dios que nos ha mostrado su rostro y ha abierto su corazón: Jesucristo. Efectivamente hay grandes personalidades en la historia que han tenido experiencias bellas y conmovedoras de Dios. Son, sin embargo, experiencias humanas, con sus humanas limitaciones. Sólo El es Dios y por eso sólo Él es el puente, que pone en contacto inmediato a Dios con el ser humano".

  Si nosotros llamamos a Cristo "único mediador de la salvación válido para todos", dijo el Santo Padre, "esto no significa en absoluto desprecio de las otras religiones ni absolutismo soberbio de nuestro pensamiento, sino solamente ser conquistados por Aquel que nos ha llegado dentro y colmado de dones para que nosotros pudiéramos hacer lo mismo con los demás".

  "De hecho nuestra fe se opone decididamente a la resignación, que considera al ser humano incapaz de la verdad, como si ésta fuera demasiado grande para él. Esta resignación frente a la verdad es el núcleo de la crisis de Occidente, de Europa. Si para el ser humano no existe una verdad, en el fondo no puede distinguir entre el bien y el mal. Y entonces los grandes y maravillosos descubrimientos de la ciencia se hacen ambiguos: pueden abrir perspectivas importantes (...) para (...) el ser humano, pero también (...) transformarse en una terrible amenaza".

  "Necesitamos la verdad. Pero ciertamente, a raíz de nuestra historia, tenemos miedo de que la fe en la verdad comporte la intolerancia. Si este miedo, que tiene sus buenas razones históricas, se apodera de nosotros, ha llegado la hora de mirar a Jesús como lo vemos aquí en el santuario de Mariazell. Como niño en brazos de su madre (...) y como crucificado. Estas dos imágenes (...) nos dicen: la verdad no se afirma mediante un poder externo, (...) se concede al hombre sólo mediante el poder interior de ser verdadera. La verdad se muestra en el amor".

  Y a la petición "¡Muéstranos a Jesús!", dijo el Papa, "María responde presentándolo en primer lugar como un niño. Dios se hizo pequeño por nosotros, (...) no viene con la fuerza exterior, sino con la impotencia de su amor que constituye su fuerza".

  "El niño Jesús nos recuerda naturalmente a todos los niños del mundo. (...) Europa se ha vuelto pobre de niños: queremos todo para nosotros y, quizá, no nos fiamos demasiado del futuro. Pero la tierra estará privada del futuro solamente cuando se apaguen las fuerzas del corazón y de la razón iluminada por el corazón, cuando el rostro de Dios no resplandezca sobre la tierra. Donde hay Dios hay futuro".

  Después, indicando el crucifijo, el Papa afirmó: "Dios no ha redimido al mundo con la espada, sino con la cruz. Jesús, moribundo, se extiende (...) en  un gesto de abrazo, con el que nos quiere atraer hacia sí".

  "¡Mirar a Cristo!". Si lo hacemos nos damos cuenta de que el cristianismo es algo más y algo distinto de un sistema moral, de una serie de mandatos y leyes. Es el don de una amistad que perdura en la vida y la muerte (...) y lleva en sí una gran fuerza moral que necesitamos tanto frente a los retos de nuestra época. Si con Cristo y su Iglesia releemos de nuevo el Decálogo del Sinaí (...) nos damos cuenta de que es (...) "ante todo un sí a un Dios que nos ama y nos guía (...) y sin embargo nos deja nuestra libertad entera (los tres primeros mandamientos). Es un sí a la familia (cuarto mandamiento), a la vida (quinto mandamiento), a un amor responsable (sexto mandamiento), a la responsabilidad social y a la justicia (séptimo mandamiento), a la verdad (octavo mandamiento), al respeto de los otros y de lo que les pertenece (noveno y décimo mandamientos). En virtud de la fuerza de nuestra amistad con el Dios vivo, vivimos este múltiple sí y al mismo tiempo lo llevamos como indicador de nuestro recorrido en el mundo".
PV-AUSTRIA/HOMILIA/MARIAZELL                VIS 20070908 (1150)


viernes, 7 de septiembre de 2007

EL PAPA COMIENZA SU PEREGRINACION A MARIAZELL

CIUDAD DEL VATICANO, 7 SEP 2007 (VIS).-El Papa partió a las 9,50 de esta mañana del aeropuerto romano de Ciampino y tras casi dos horas de vuelo aterrizó en el aeropuerto internacional de Viena/Schwechat, comenzando de este modo su séptimo viaje fuera de Italia desde el inicio del pontificado. En la escalera del avión fue acogido por el presidente de la República de Austria, Heinz Fischer y recibió el saludo del cardenal Christoph Schönborn, O.P., arzobispo de Viena.

  Tras escuchar las palabras del presidente, el Santo Padre se dirigió a las autoridades políticas, civiles y religiosas allí presentes. "La cultura de este país -dijo- está esencialmente embebida por el mensaje de Jesucristo y por la acción que la Iglesia ha desarrollado en su nombre".

  Benedicto XVI recordó que el motivo del viaje a Austria, el primero que realiza a este país, era "el 850 aniversario del santuario de Mariazell. Este santuario mariano representa en cierto modo el corazón materno de Austria y posee desde siempre una particular importancia también para los húngaros y para los pueblos eslavos. Es símbolo de una apertura que no solo supera fronteras geográficas y nacionales, sino que en la persona de María nos recuerda una dimensión esencial del ser humano: la capacidad de abrirse a la Palabra de Dios y a su verdad".

  "Con esta perspectiva -dijo-, durante los tres próximos días deseo realizar aquí en Austria mi peregrinación a Mariazell", que es "como un viaje realizado en compañía de todos los peregrinos de nuestro tiempo. (...) Mariazell representa no solo una historia de 850 años, sino que, según la experiencia de la historia, (...) también indica el camino hacia el futuro".

  El Papa señaló que en la celebración eucarística de mañana, fiesta de la Natividad de la Virgen, patrona de Mariazell, "nos reuniremos, según la indicación de María, junto a Cristo que viene en medio de nosotros. Le pediremos que nos ayude a contemplarlo cada vez con mayor claridad, reconocerlo en nuestros hermanos, servirlo en ellos e ir con El hacia el Padre".

  "Peregrinación -subrayó- no solo significa camino hacia un santuario. También es fundamental el camino de regreso a lo cotidiano. Nuestra vida cotidiana comienza cada semana con el domingo".

  Tras afirmar que el domingo 9 por la mañana celebrará misa en la catedral de San Esteban, dijo: "Sé que en Austria muchas personas dedican el domingo, día de descanso, y el tiempo libre de los otros días de la semana, al servicio de los demás. También un compromiso como este, ofrecido con generosidad y desinteresadamente por el bien y la salvación de los demás, caracteriza la peregrinación de nuestra vida".
PV-AUSTRIA/CEREMONIA BIENVENIDA/VIENA        VIS 20070907 (450)


MARIA NOS CONVIERTA EN INSTRUMENTOS DE PAZ

CIUDAD DEL VATICANO, 7 SEP 2007 (VIS).-A las 12,30 el Santo Padre se trasladó en automóvil desde el convento de las Salesianas de la Visitación de María a la Plaza Am Hof, donde se encuentra la "Mariensäule", (columna de María), obra de bronce de 1667, copia de la original realizada en mármol por el escultor italiano Carlone que se halla frente al castillo de Wernstein.

  Benedicto XVI llegó a la plaza, abarrotada de fieles, poco después de las 12,45 y tras recibir el saludo del alcalde de Viena entró en la iglesia de los Nueve Coros Angelicales, donde le esperaban un millar de personas, entre ellas todos los obispos de Austria.

  Después el Papa salió al atrio de la iglesia que da a la plaza Am Hof y fue saludado por  el cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena. Comenzó entonces la liturgia que abre su peregrinación: una vigilia de oración y adoración del Santísimo Sacramento.

  Durante la ceremonia se leyeron diversas intenciones, cada una de las cuales fue entregada  al Santo Padre con una flor. Con las  flores bendecidas por el Papa se formó un ramo que se depositó más tarde ante el Santísimo. A continuación Benedicto XVI confió las intenciones a la Virgen María con estas palabras:

  "Santa María, Madre Inmaculada de Nuestro Señor Jesucristo, Dios nos ha dado en ti el prototipo de la Iglesia y del recto modo de actuación de nuestra humanidad. A ti confío la nación austriaca y sus habitantes: ayúdanos a todos a seguir tu ejemplo y orientar nuestra vida totalmente hacia Dios. Haz que mirando a Cristo, nos asemejemos cada vez más a Él: ¡que seamos verdaderos hijos de Dios! Así también nosotros, llenos de bendiciones espirituales, podremos corresponder cada vez mejor a su voluntad y convertirnos de esa forma en instrumentos de paz para Austria, para Europa y para el mundo".

  Tras la oración, el Papa pronunció un breve discurso donde recalcó que "desde los primeros tiempos, con la fe en Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado, se asocia una veneración particular por su madre, por esa mujer en cuyo seno asumió la naturaleza humana (...) y a cuyo amor materno confió al final al discípulo predilecto y con él a toda la humanidad. En su sentimiento maternal, María acoge también hoy bajo su protección a las personas de todas las lenguas y culturas para conducirlas en una unidad multiforme  hacia Cristo".

  "La Mariensäule, erigida por el emperador Fernando III en acción de gracias por la liberación de Viena de un gran peligro, (...) debe ser hoy también para nosotros signo de esperanza. ¡Cuántas personas desde entonces se han detenido ante esta columna y rezando han levantado los ojos hacia María. (...) Nosotros alzamos la mirada hacia María, que nos muestra a qué esperanza estamos llamados. Ella personifica efectivamente lo que el ser humano es verdaderamente".

  Acabada la ceremonia, Benedicto XVI se desplazó a la cercana Judenplatz, donde se encuentra el monumento conmemorativo de la Shoah, realizado por Rachel Whiteread, las excavaciones que han sacado a la luz una sinagoga medieval y el museo del judaísmo medieval. En los ladrillos del suelo alrededor del monumento están grabados los nombres de las localidades donde perdieron la vida más de 65.000 judíos austriacos durante el nazismo.

  A su llegada, el Papa recibió el saludo del Gran Rabino y del presidente de la comunidad judía y rezó en silencio durante varios minutos.

  Terminado este acto, Benedicto XVI se trasladó a la nunciatura apostólica de Viena para almorzar con su séquito.
PV-AUSTRIA/MARIENSAULE:JUDENPLATZ/VIENA       VIS 20070907 (580)


EL PAPA RECIBE AL MINISTRO DE EXTERIORES DE ARABIA SAUDITA

CIUDAD DEL VATICANO, 7 SEP 2007 (VIS).-Sigue el comunicado emitido ayer tarde por la Oficina de Prensa de la Santa Sede con motivo de la audiencia de Benedicto XVI a Su Alteza real el príncipe Saud Al Faisal, ministro de Exteriores de Arabia Saudita.

  "En el curso del cordial coloquio -dice el texto- se han afrontado argumentos de interés común y, principalmente, la defensa de los valores religiosos y morales, el conflicto en Oriente Medio, la situación política y religiosa en Arabia Saudita, la importancia del diálogo intercultural e interreligioso y la contribución de los fieles de las diversas religiones en la promoción del entendimiento entre seres humanos y pueblos. Con este fin se ha auspiciado la puesta en marcha de iniciativas comunes en favor de la paz".
OP/.../ARABIA SAUDITA:AL FAISAL                VIS 20070907 (150)


jueves, 6 de septiembre de 2007

IDENTIDAD CATOLICA Y RESPETO DE OTRAS TRADICIONES

CIUDAD DEL VATICANO, 6 SEP 2007 (VIS).-Benedicto XVI recibió hoy a los prelados de la Conferencia Episcopal de Laos y Camboya que acaban de concluir su visita "ad Limina".
 
  "Lleváis a cabo vuestro ministerio al servicio de la Iglesia -dijo el Papa a los obispos- en condiciones a menudo difíciles y en una gran variedad de situaciones. Estad seguros de mi apoyo fraternal y del apoyo de la Iglesia universal en vuestro servicio al pueblo de Dios".

  "La ayuda que recibís de las Iglesias de más antigua evangelización en diversos ámbitos, sobre todo en lo concerniente al personal apostólico o la formación -subrayó-,  es también un signo elocuente de la solidaridad que los discípulos de Cristo deben tener unos con otros".

  El Santo Padre citó como una de las cuestiones más importantes del ministerio pastoral de los obispos de Laos y Camboya "el anuncio de la fe cristiana en una cultura particular" y recordó que "la reciente celebración del cuatrocientos cincuenta aniversario de la presencia de la Iglesia en Camboya fue una ocasión para que los fieles adquirieran una conciencia cada vez más viva de la larga historia de los cristianos en la región".

  "La fe cristiana no es una realidad extraña a vuestros pueblos. Jesús es la Buena Nueva para los hombres y mujeres de todo tiempo y lugar que buscan el sentido de la existencia y la verdad de su humanidad. Y anunciándolo a todos los pueblos, la Iglesia no quiere imponerse, sino que da testimonio de su estima por el ser humano y por la sociedad donde vive".

  "En el contexto social y religioso de vuestra región -recalcó Benedicto XVI- es sumamente importante que los católicos manifiesten su propia identidad, respetando siempre las otras tradiciones religiosas y las culturas de los pueblos. Esta identidad debe expresarse ante todo a través de una experiencia espiritual auténtica, que se basa en la acogida de la Palabra de Dios y en los sacramentos de la Iglesia".

  El Papa definió como una prioridad del episcopado en esa región "la formación de los fieles, sobre todo la de los religiosos y catequistas", porque "su papel para la vitalidad de las comunidades cristianas es de gran importancia". Además, "teniendo una sólida fe cristiana pueden entablar un diálogo auténtico con los miembros de otras religiones para cooperar en la construcción de vuestros países y promover el bien común".

  La educación de los jóvenes fue otro de los temas tocados por el Santo Padre. "La preparación apropiada para el matrimonio cristiano es particularmente indispensable", dijo, y pidió a los prelados que les enseñaran a "conservar los valores familiares, como el respeto filial, el amor y la atención por los enfermos y ancianos, por los niños y la armonía, que son tan apreciados en todas las culturas y tradiciones religiosas de Asia".

  Por último, Benedicto XVI resaltó que "el compromiso decidido de la comunidad cristiana con las personas más desfavorecidas es también un signo específico de la autenticidad de su fe" y "las obras sociales de la Iglesia, que en particular pueden realizarse gracias a la solidaridad eclesial y al apoyo de los representantes de la Santa Sede en vuestras naciones, cuentan con el aprecio de la población y las autoridades", porque "ponen de manifiesto con elocuencia el amor de Dios por todos los seres humanos sin distinción alguna".

  "Por tanto, es muy importante que la actividad caritativa de la Iglesia mantenga todo su esplendor y no se diluya en una organización asistencial genérica, convirtiéndose simplemente en una de sus variantes".
AL/.../LAOS:CAMBOYA                        VIS 20070906 (590)


EVITAR MEDIOS QUE DEGRADEN LA DIGNIDAD DE LOS PRISIONEROS


CIUDAD DEL VATICANO, 6 SEP 2007 (VIS).-El Papa recibió este mediodía en Castelgandolfo a los participantes en el XII Congreso mundial de la Comisión Católica Internacional de los Capellanes de Prisión, que se celebra estos días en Roma y cuyo tema es: "Descubre el rostro de Cristo en cada prisionero".

  El Santo Padre puso de relieve que el ministerio de los capellanes de las cárceles "requiere mucha paciencia y perseverancia. A menudo hay decepciones y frustraciones. (...) Este ministerio, animará a otros en el ámbito de las comunidades cristianas locales a unirse a vosotros para realizar estas obras de misericordia corporales, de modo que se enriquezca la vida eclesial de la diócesis. Asimismo, atraerá a quienes servís al corazón de la Iglesia universal, especialmente por medio de su participación regular en la celebración de los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía".

  "Los capellanes y sus colaboradores -continuó- están llamados a ser heraldos de la compasión y del perdón infinitos de Dios. Cooperando con las autoridades civiles, tienen la ardua tarea de ayudar a los prisioneros a volver a descubrir un sentido a su vida, de modo que con la gracia de Dios, puedan reformar sus vidas, reconciliarse con sus familiares y amigos y, en la medida de lo posible, asumir las responsabilidades y deberes que les capaciten para llevar una vida recta y honesta en la sociedad".

  Benedicto XVI subrayó que las instituciones judiciales y penales "deben contribuir a la rehabilitación de los transgresores, facilitándoles su paso de la desesperación a la esperanza y de la inestabilidad a la fiabilidad. Cuando las condiciones en la cárceles obstaculizan el proceso de recuperación de la autoestima y la aceptación de los deberes relacionados con ella, esas instituciones dejan de cumplir uno de sus objetivos esenciales".

  "Las autoridades públicas -terminó- deben estar atentas en este ámbito, evitando todos los medios de castigo o corrección que socaven o degraden la dignidad humana de los prisioneros. En este sentido, reitero que la prohibición de la tortura "no puede ser infringida en ninguna circunstancia".
AC/PASTORAL CARCELES/...                    VIS 20070906 (350)


DECLARACION SOBRE LA AUDIENCIA AL PRESIDENTE DE ISRAEL


CIUDAD DEL VATICANO, 6 SEP 2007 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo público a última hora de la mañana el siguiente comunicado:

  "Hoy, en el Palacio Apostólico de Castelgandolfo, el Santo Padre Benedicto XVI ha recibido en audiencia al jefe del Estado de Israel, Shimon Peres. Posteriormente, Peres se ha encontrado con el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado; en la reunión también estaban presentes el arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados y el embajador de Israel ante la Santa Sede, Oded Ben-Hur.

  "Los cordiales coloquios han permitido un intercambio de información sobre la reciente reanudación de los contactos entre israelíes y palestinos para restablecer la paz en Tierra Santa, respetando las Resoluciones de las Naciones Unidad y los Acuerdos alcanzados hasta ahora. Se ha auspiciado que en el contexto internacional actual que parece ser particularmente favorable gracias a la Conferencia Internacional programada el próximo mes de noviembre, cada una de las partes implicadas haga todos los esfuerzos posibles para responder a las expectativas de las poblaciones, extenuadas por una crisis que dura desde hace 60 años y que sigue sembrando luto y destrucción".

  "También se han examinado las relaciones entre el Estado de Israel y la Santa Sede, manifestando el deseo de una conclusión rápida de los importantes negociados, todavía en curso, y de la instauración de un diálogo constante entre las autoridades israelíes y las comunidades cristianas locales, de cara a la participación plena de estas últimas en la construcción del bien común. El presidente Peres ha renovado al Santo Padre la invitación a visitar Tierra Santa".
OP/AUDIENCIA/ISRAEL:PERES                    VIS 20070906 (280)


AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 6 SEP 2007 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencia a Su Alteza Real el Príncipe Saud Al Faisal, ministro de Exteriores del Reino de Arabia Saudita y séquito.
AP/.../...                                VIS 20070906 (20)

miércoles, 5 de septiembre de 2007

LA MUSICA LLEVA A SINTONIZAR CON LA VERDAD DE DIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 5 SEP 2007 (VIS).-Ayer por la tarde, en el patio del Palacio Apostólico de Castelgandolfo, Benedicto XVI asistió a un concierto ofrecido en su honor por la Orquesta Sinfónica de Bamberg, con ocasión de las celebraciones por el milenio de la archidiócesis de Bamberg (Alemania).

  Al final del concierto, el Papa afirmó que "la música tiene la capacidad de encaminar, por encima de sí misma, al Creador de toda armonía, suscitando en nosotros resonancias que son como un sintonizarse con la belleza y la verdad de Dios, con aquella realidad que ninguna sabiduría humana y ninguna filosofía pueden expresar".

  Tras dar las gracias al director y a la orquesta de Bamberg por la interpretación musical y a los promotores del concierto, el Santo Padre dijo: "Es un don que interpreto como signo de un vínculo de afecto particular de la archidiócesis de Bamberg con el sucesor de Pedro".

  "Que vuestra peregrinación jubilar a las tumbas de los apóstoles y al actual sucesor de Pedro -concluyó el Papa- refuerce vuestra fe y vuestra alegría en Dios, para que podáis ser testigos suyos en la vida cotidiana".
AC/CONCIERTO/BAMBERG                    VIS 20070905 (200)


GREGORIO DE NISA: FIN DEL SER HUMANO ES ASEMEJARSE A DIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 5 SEP 2007 (VIS).-Benedicto XVI se trasladó esta mañana en helicóptero desde  su residencia veraniega de  Castelgandolfo al Vaticano, donde aterrizó poco antes de las 10.00,  para celebrar en la Plaza de San Pedro la audiencia general de los miércoles a la que asistieron 16.000 personas.

  En el ámbito de la catequesis sobre los Padres de la Iglesia,  Santo Padre volvió a hablar de Gregorio de Nisa (335-395) subrayando que el santo obispo  manifestaba "una concepción muy elevada de la dignidad del ser humano".

  Para Gregorio "el fin del ser humano es el de asemejarse a Dios, un fin al que llega sobre todo a través del amor, el conocimiento y la práctica de las virtudes, en un movimiento perpetuo de adhesión al bien, así como el corredor se lanza hacia delante".

  Pero la perfección que nos hace partícipes de la santidad de Dios, observó el Papa "no es algo dado para siempre (...) es estar siempre en camino, es una disponibilidad continua a seguir hacia delante (...) porque la plena semejanza con Dios no se alcanza nunca" y  "la historia de toda alma es la de un amor (...) siempre abierto hacia nuevos horizontes porque Dios dilata continuamente las posibilidades del alma para hacerla siempre capaz de bienes mejores".

  "En este camino de ascensión espiritual Cristo es el modelo y el maestro que nos hace ver la hermosa imagen de Dios. Cada uno de nosotros mirándole, es "el pintor de la propia vida" donde la voluntad ejecuta el trabajo y las virtudes son los colores".

  "Es muy importante -agregó Benedicto XVI- el valor que San Gregorio da a la palabra cristiano" porque " cristiano es alguno que lleva el nombre de Cristo y quien tiene ese nombre debe asimilarse a El también en la vida(...) Pero Cristo, recuerda Gregorio, está también presente en los pobres" de quienes invita a descubrir "la dignidad" porque "representan la Persona del Salvador".

  El camino hacia Dios, pasa por lo tanto, concluyó el Santo Padre "a través de la oración, de la pureza de corazón y el amor por el prójimo. El amor es la escalera que lleva hacia Dios"

Al final de la audiencia el Papa saludó en diversos idiomas a los participantes y, dirigiéndose a los Misioneros y Misioneras de la Caridad llegados a Roma para recordar el décimo aniversario de la muerte de la Beata Madre Teresa de Calcuta subrayó que "la vida y el testimonio de esta auténtica discípula de Cristo (...) invitan  a vosotros y a toda la Iglesia a servir siempre fielmente a Dios en los más pobres y necesitados".
AG/GREGORIO DE NISSA:MADRE TERESA/...   VIS 20070905 (420)


EL PAPA RESALTA LA NECESIDAD DE DEFENDER EL MEDIO AMBIENTE

CIUDAD DEL VATICANO, 5 SEP 2007 (VIS).-Benedicto XVI habló al final de la audiencia general del Simposio Internacional sobre la Defensa del Ambiente Ártico, que se abre mañana en la costa occidental de Groenlandia, presidido por Su Santidad Bartolomé I, patriarca ecuménico de Constantinopla, y cuyo título es "El Ártico: espejo de la vida".

  "La defensa de los recursos hídricos y la atención por el cambio climático son temas de grave importancia para toda la familia humana -dijo el Papa-. Animado por el creciente reconocimiento de la necesidad de preservar el medio ambiente, os invito a uniros a mí en la oración y a trabajar en favor de un respeto cada vez mayor de las maravillas de la creación divina".
AG/SIMPOSIO DEFENSA ARTICO/BARTOLOME I        VIS 20070905 (140)


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