Ciudad
del Vaticano, 15 enero 2015 (VIS).- Finalizada la primera parte del
viaje apostólico, en el vuelo que lo conducía de Colombo a Manila,
el Papa Francisco conversó durante 40 minutos con los periodistas
que lo acompañaban en el avión respondiendo a sus preguntas sobre
diversas cuestiones relativas no solamente a su viaje a Sri Lanka y
Filipinas, sino también sobre los atentados ocurridos en París, la
libertad religiosa y de expresión, la seguridad en los viajes
papales y su nueva encíclica. De esta última dijo que posiblemente
a finales de marzo estará terminada y que podrá salir en junio o
julio.
Ofrecemos
a continuación una síntesis de algunas de las respuestas del Papa.
Sobre
los atentados suicidas y kamikazes que vivimos en la actualidad.
''Detrás
de cada atentado suicida -dijo- hay un elemento de desequilibrio
humano, no sé si mental, pero humano. Hay algo que no funciona en
esa persona. No tiene el equilibrio del sentido de su vida y la de
los otros. Estas personas ofrecen su vida, pero no la ofrecen bien.
Hay mucha gente que trabaja, como por ejemplo los misioneros que dan
la vida, pero para construir. Aquí se da la vida auto destruyéndose,
para destruir''.
Sobre
la seguridad en los viajes pontificios y las amenazas terroristas.
''La
mejor manera de responder es la amabilidad. Ser amable y humilde... A
mi me preocupan los fieles y sobre esto ya he hablado con la
Seguridad vaticana... ¿Si tengo miedo? Tengo un defecto, una gran
dosis de inconsciencia... pero se que se toman medidas de seguridad
prudentes y seguras''.
Sobre
la libertad religiosa y la libertad de expresión.
''Las
dos son derechos fundamentales -destacó- … veamos París, hablemos
claro. Cada uno tiene el derecho de practicar la propia religión,
sin ofender, libremente... no se puede ofender, hacer una guerra,
matar en nombre de la propia religión, en nombre de Dios. A nosotros
lo que sucede ahora nos asombra. Pero siempre, pensemos a nuestra
historia, cuantas guerras de religiones hemos tenido... También
nosotros somos pecadores en esto. Pero no se puede matar en nombre de
Dios. Es una aberración... Cada uno no solo tiene la libertad, el
derecho sino también la obligación de decir lo que piensa para
ayudar al bien común... pero sin ofender. Es verdad que no se puede
reaccionar violentamente, pero si mi amigo insulta a mi madre ¡Se
lleva un puñetazo!. Es normal, no se puede provocar, no se puede
insultar la fe de los demás... Hay un limite, y en la libertad de
expresión también hay limites''.
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