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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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sábado, 20 de marzo de 2010

RESUMEN DE LA CARTA PASTORAL A LOS FIELES IRLANDESES


CIUDAD DEL VATICANO, 20 MAR 2010 (VIS).-Ofrecemos a continuación un resumen de la Carta pastoral del Papa a los fieles de Irlanda, que se ha hecho pública esta mañana:

  El Papa ha enviado una carta pastoral a todos los católicos de Irlanda para expresar su consternación ante los abusos sexuales de jóvenes por parte de representantes de la Iglesia y por la forma en que fueron afrontados por los obispos y superiores religiosos de Irlanda. Pide que la carta se lea con atención en su totalidad. El Santo Padre habla de su cercanía en la oración a toda la comunidad católica irlandesa en este momento doloroso y sugiere un camino de curación, renovación y reparación.

  El Santo Padre pide a los fieles que se acuerden de la roca de la que fueron tallados (cf. Is 51, 1) y, en particular, de la válida contribución que los misioneros irlandeses aportaron a la civilización de Europa y a la propagación del cristianismo en todos los continentes. En los últimos años ha habido muchos desafíos a la fe en Irlanda, debido a un rápido cambio social y a una menor fidelidad a las tradicionales prácticas devotas y sacramentales. Este es el contexto en el que hay que comprender la forma con que la Iglesia ha afrontado el problema de los abusos sexuales de menores.

  El problema es consecuencia de muchos factores: una formación moral y espiritual insuficiente en los seminarios y noviciados, una tendencia en la sociedad a privilegiar el clero y otras figuras de autoridad, una preocupación desmedida por el buen nombre de la Iglesia y para evitar escándalos han llevado a la falta de aplicación, cuando era necesario, de las penas canónicas existentes. Sólo examinando cuidadosamente los numerosos elementos que dieron origen a la crisis es posible identificar con precisión sus causas y encontrar los remedios eficaces.

  Durante su visita "ad limina" a Roma en 2006, el Papa exhortó a los obispos irlandeses a "establecer la verdad de lo sucedido en el pasado, a tomar todas las medidas necesarias para evitar que se repita otra vez, a garantizar que los principios de justicia son plenamente respetados y, sobre todo, a curar a las víctimas y a todos aquellos que están afectados por estos crímenes atroces". A partir de entonces, el Papa se encontró con algunas víctimas en más de una ocasión, escuchó sus historias personales, rezó con ellos y por ellos, y está dispuesto a hacerlo de nuevo en el futuro. En febrero de 2010 llamó a los obispos irlandeses para que vinieran a Roma con el fin de examinar con ellos las medidas que estaban adoptando para solucionar el problema, con especial referencia a los procedimientos y protocolos actualmente en vigor dirigidos a garantizar la protección de los niños en los ambientes eclesiales y responder con prontitud y justamente a las denuncias de abusos. En esta carta pastoral, se dirige directamente a una serie de grupos dentro de la comunidad católica de Irlanda, a la luz de la situación que se ha creado.

  Dirigiéndose en primer lugar a las víctimas de abusos, el Papa reconoce la terrible traición que han sufrido y les asegura que siente mucho lo que han tenido que soportar. Reconoce que en muchos casos nadie estaba dispuesto a escucharles cuando encontraron el coraje para contar lo que les había sucedido. Comprende cómo se debían sentir los que vivían en internados al no poder escapar de su sufrimiento. Si bien reconoce lo difícil que debe resultar para muchos de ellos perdonar o reconciliarse con la Iglesia, les exhorta a no perder la esperanza. Jesucristo, que fue víctima de sufrimientos injustos, comprende la profundidad de su dolor y la persistente secuela en sus vidas y sus relaciones. A pesar de todo, precisamente las heridas de Cristo, transformadas por su sufrimiento redentor, son los medios por los cuales se destruye el poder del mal y renacemos a la vida y a la esperanza. El Papa insta a las víctimas a buscar en la Iglesia la oportunidad de encontrar a Jesucristo y de hallar la curación y la reconciliación, redescubriendo el infinito amor de Cristo por cada uno de ellos.

  En sus palabras a los sacerdotes y religiosos que han abusado de los jóvenes, el Papa recuerda que deben responder ante Dios y ante los tribunales legítimamente constituidos de las acciones pecaminosas y criminales que han cometido. Han traicionado una confianza sagrada y han provocado vergüenza y deshonra a sus hermanos. Se ha causado un gran daño no sólo a las víctimas, sino también a la percepción pública del sacerdocio y de la vida religiosa en Irlanda. Mientras les pide que se sometan a las exigencias de la justicia, les recuerda que no deben desesperar de la misericordia que Dios ofrece incluso a los pecadores más grandes, si se arrepienten de sus acciones, hacen penitencia y piden perdón humildemente.

  El Papa anima a los padres a que perseveren en la difícil tarea de educar a los hijos a reconocer que son amados y apreciados y a desarrollar una sana autoestima. Los padres tienen la responsabilidad primordial de educar a las nuevas generaciones en los principios morales que son esenciales para una sociedad civil. El Papa invita a los niños y jóvenes a hallar en la Iglesia una oportunidad para un encuentro vivificante con Cristo, y a no desanimarse por las faltas de algunos sacerdotes y religiosos. Tiene confianza en la contribución de los jóvenes para la renovación de la Iglesia. Exhorta también a los sacerdotes y religiosos a no desanimarse, sino más bien a renovar su dedicación a los respectivos apostolados, trabajando en armonía con sus superiores. De esta manera aportarán nueva vida y dinamismo a la Iglesia en Irlanda a través de sus testimonios vivos de la obra redentora del Señor.

  Dirigiéndose a los obispos de Irlanda, el Papa señala los graves errores de juicio y el fracaso de la acción de gobierno de muchos de ellos, porque no aplicaron correctamente los procedimientos canónicos en respuesta a las denuncias de abusos. Aunque a menudo resultara difícil saber cómo hacer frente a situaciones tan complejas, sin embargo hay que resaltar que se cometieron errores graves con la consiguiente pérdida de credibilidad. El Papa les anima a seguir luchando con determinación para poner remedio a los errores del pasado y evitar que se repitan, aplicando plenamente el derecho canónico y cooperando con las autoridades civiles en sus áreas de competencia. También pide a los obispos que se comprometan a ser santos, a dar ejemplo, estimulando a los sacerdotes y a los fieles a cumplir con su papel en la vida y en la misión de la Iglesia.

  Por último, el Papa propone algunas medidas concretas para estimular la renovación espiritual de la Iglesia en Irlanda. Pide a todos que ofrezcan su penitencia de los viernes, durante un año, en reparación por los pecados de los abusos que se produjeron. Recomienda recurrir con frecuencia al sacramento de la reconciliación y a la práctica de la adoración eucarística. Anuncia su intención de que se realice una visita apostólica en algunas diócesis, congregaciones religiosas y seminarios, con la participación de la Curia Romana, y propone una misión nacional de los obispos, sacerdotes y religiosos en Irlanda. En este Año Sacerdotal, presenta a la figura de San Juan María Vianney como modelo e intercesor para un ministerio sacerdotal revitalizado en Irlanda. Después de agradecer a todos los que han trabajado duramente para afrontar con firmeza el problema, concluye proponiendo una oración por la Iglesia en Irlanda, para que la usen todos los fieles para invocar la gracia de la curación y de la renovación en este momento de dificultad.
OP/RESUMEN CARTA PASTORAL/IRLANDA                VIS 20100320 (1290)


CARTA PASTORAL DEL PAPA A LOS CATOLICOS DE IRLANDA


CIUDAD DEL VATICANO, 20 MAR 2010 (VIS).-Ofrecemos a continuación una traducción del texto original en inglés de la Carta pastoral de Benedicto XVI a los católicos de Irlanda, que se ha hecho pública esta mañana:

1. Queridos hermanos y hermanas de la Iglesia en Irlanda, os escribo con gran preocupación  como Pastor de la Iglesia universal. Al igual que vosotros estoy  profundamente  consternado  por las noticias concernientes   al abuso de  niños y jóvenes indefensos  por parte de  miembros de la Iglesia en Irlanda, especialmente sacerdotes y religiosos.  Comparto la  desazón y  el sentimiento  de traición que muchos de vosotros experimentaron  al enterarse   de esos actos pecaminosos y criminales y del modo en que fueron afrontados por   las autoridades de la Iglesia en Irlanda.

  Como sabéis,  invité hace poco  a los obispos de Irlanda  a una reunión en Roma para  que informasen  sobre cómo  abordaron  esas cuestiones en el pasado e  indicasen  los pasos que habían dado  para hacer frente a una situación tan grave. Junto con algunos altos prelados de la Curia Romana  escuché lo que tenían que decir, tanto individualmente como en grupo,  sea sobre el análisis de los errores cometidos y las lecciones aprendidas,  que sobre  la descripción de los programas y procedimientos actualmente en curso. Nuestras discusiones  fueron francas y constructivas. Estoy seguro de que, como resultado,  los obispos están ahora en una posición más fuerte para continuar la tarea de reparar las injusticias del pasado y de abordar cuestiones más amplias relacionadas con el abuso de los niños de manera conforme  con las exigencias de la justicia y las enseñanzas del Evangelio.

2. Por mi parte, teniendo en cuenta la gravedad de estos delitos y la respuesta a menudo inadecuada que  han recibido por parte de   las autoridades eclesiásticas de vuestro país, he decidido escribir esta carta pastoral para expresaros mi cercanía, y proponeros  un camino de  curación, renovación y reparación.

  Es verdad, como han observado muchas personas en vuestro país, que  el problema de abuso de menores no es específico de Irlanda o de  la Iglesia. Sin embargo, la tarea que tenéis ahora por delante  es la de hacer frente al  problema de los abusos ocurridos  dentro de la comunidad católica de Irlanda y de hacerlo con coraje y determinación. Que nadie se  imagine que esta dolorosa situación se resuelva pronto. Se han dado pasos positivos pero todavía queda mucho por hacer. Necesitamos  perseverancia y  oración, con gran fe en la fuerza salvadora de la gracia de Dios.

  Al mismo tiempo, debo también expresar mi convicción de que para recuperarse de esta dolorosa herida, la Iglesia en Irlanda,  debe reconocer en primer lugar ante Dios y ante los demás, los  graves pecados cometidos contra  niños indefensos. Ese reconocimiento, junto con un sincero pesar por el daño causado a las víctimas y sus familias, debe desembocar en  un esfuerzo conjunto para garantizar que en el futuro los niños estén protegidos de semejantes   delitos.

  Mientras os  enfrentáis a los retos de este momento, os pido que recordéis  la "roca de la que fuisteis tallados" (Isaías 51, 1). Reflexionad sobre la generosa y a menudo heroica contribución  ofrecida  a la Iglesia y a la humanidad  por  generaciones de hombres y mujeres irlandeses, y haced que de esa reflexión brote el impulso para un honesto examen de conciencia  personal y para  un sólido programa de renovación de la Iglesia y el individuo. Rezo para que, asistida por la intercesión de sus numerosos santos y purificada por la penitencia, la Iglesia en Irlanda supere  esta crisis y vuelve a ser una vez más  testimonio convincente de la verdad y la bondad de Dios Todopoderoso, que se manifiesta en su Hijo Jesucristo.

3. A lo largo de la historia, los católicos irlandeses han demostrado ser, tanto en su patria como fuera de ella,  una fuerza motriz del bien. Monjes celtas como San Columba difundieron  el evangelio en Europa occidental y  sentaron las bases de la cultura monástica medieval. Los ideales de santidad, caridad y sabiduría trascendente, nacidos de la fe cristiana, quedaron plasmados en la construcción de iglesias y monasterios y en la creación de escuelas, bibliotecas y hospitales, que contribuyeron a consolidar  la identidad espiritual de Europa. Aquellos misioneros irlandeses debían  su fuerza y su inspiración a la firmeza de su fe, al  fuerte liderazgo y a la rectitud  moral de la Iglesia en su tierra natal.

  A partir del siglo XVI, los católicos en Irlanda atravesaron por  un largo período de persecución, durante el cual lucharon  por mantener viva la llama de la fe en circunstancias difíciles y peligrosas. San Oliver Plunkett, mártir y  arzobispo de Armagh, es el ejemplo más famoso de una multitud de valerosos hijos e hijas de Irlanda dispuestos a dar su vida por la fidelidad al Evangelio. Después de la Emancipación Católica, la Iglesia fue libre de nuevo para volver a crecer. Las familias y un sinfín de personas que habían conservado la fe en el momento de la prueba se convirtieron en la chispa de un gran renacimiento del catolicismo irlandés en el siglo XIX. La iglesia escolarizaba, especialmente a los pobres, lo que supuso una importante contribución a la sociedad irlandesa. Entre los frutos de las nuevas escuelas católicas se cuenta el  aumento de las vocaciones: generaciones de sacerdotes misioneros, hermanas y hermanos, dejaron  su patria para servir en todos los continentes, sobre todo en mundo de habla inglesa. Eran excepcionales,  no sólo por la vastedad de su número, sino también por  la fuerza de la fe y la solidez de su compromiso pastoral. Muchas diócesis, especialmente en África, América y Australia, se han beneficiado de la presencia de clérigos y religiosos  irlandeses, que predicaron el Evangelio y fundaron  parroquias,  escuelas y universidades, clínicas y hospitales, abiertas  tanto a los católicos, como al resto de  la sociedad, prestando una  atención particular  a las necesidades de los pobres.

  En casi todas las familias irlandesas, ha habido siempre alguien - un hijo o una hija, una tía o un  tío - que dieron sus vidas a la Iglesia. Con razón, las familias irlandesas tienen un gran respeto y afecto por sus seres queridos que dedicaron la vida a Cristo, compartiendo el don de la fe con los demás y traduciéndola  en acciones sirviendo con amor a  Dios y al prójimo.

4. En las últimas décadas, sin embargo, la Iglesia en vuestro país ha tenido que enfrentarse a nuevos y graves retos  para la fe  debidos  a  la rápida transformación y secularización de la sociedad irlandesa. El cambio social ha sido muy veloz  y  a menudo  ha repercutido adversamente en la tradicional adhesión  de las personas  a las enseñanzas  y valores católicos. Asimismo, las prácticas sacramentales y devotas que sustentan  la fe y la hacen crecer, como la confesión frecuente, la oración diaria y los  retiros anuales se dejaron, con frecuencia, de lado.

  También fue significativa en este período la tendencia, incluso por parte de los  sacerdotes y religiosos, a adoptar formas de pensamiento y de juicio  de la realidad secular sin referencia suficiente  al Evangelio. El programa de renovación propuesto por el Concilio Vaticano II fue a veces mal entendido y, además, a la luz de los profundos cambios sociales que estaban teniendo lugar, no era nada fácil discernir la mejor manera de realizarlo. En particular, hubo una tendencia, motivada por  buenas intenciones, pero equivocada,   de evitar los enfoques penales de las situaciones canónicamente irregulares. En este contexto general  debemos tratar de entender el inquietante problema  de abuso sexual de niños, que ha contribuido no poco al debilitamiento de la fe y la pérdida de respeto por la Iglesia y sus enseñanzas.

  Sólo examinando cuidadosamente los numerosos elementos que han dado lugar a la crisis actual es posible efectuar un diagnóstico claro de las causas y encontrar las soluciones eficaces. Ciertamente, entre los factores que han contribuido a ella, podemos enumerar: los procedimientos inadecuados para determinar la idoneidad de los candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa, la insuficiente formación  humana, moral, intelectual y espiritual en los seminarios y noviciados, la tendencia de la sociedad a favorecer al clero y otras figuras de autoridad y una preocupación fuera de lugar por el buen nombre de la Iglesia y por evitar  escándalos cuyo resultado fue la falta de  aplicación de las  penas canónicas en vigor y  de  la salvaguardia de la dignidad  de cada persona. Es necesaria una acción urgente  para contrarrestar  estos factores, que han tenido consecuencias tan trágicas para la vida de las víctimas y sus familias y han obscurecido tanto la luz del Evangelio, como no lo habían hecho siglos de persecución.

5. En varias ocasiones, desde mi elección a la Sede de Pedro, me he encontrado con víctimas de abusos sexuales y estoy dispuesto a seguir haciéndolo en futuro. He hablado con ellos,  he escuchado sus historias, he constatado  su sufrimiento, he rezado con ellos y por ellos. Anteriormente en  mi pontificado, preocupado  por abordar esta cuestión, pedí a los obispos de Irlanda, durante la visita ad limina de 2006 que "establecieran la verdad de lo ocurrido en el pasado y tomasen  todas las medidas necesarias para evitar que sucediera de nuevo, para asegurar que los principios de justicia sean plenamente respetados y, sobre todo, para curar a las víctimas y a todos los afectados por estos crímenes atroces " (Discurso a los obispos de Irlanda, el 28 de octubre de 2006).

  Con esta carta, quiero exhortaros a todos vosotros,  como pueblo de Dios en Irlanda, a reflexionar sobre las heridas infligidas al cuerpo de Cristo, los remedios necesarios y a veces dolorosos, para vendarlas y curarlas , y la necesidad de la unidad, la caridad y la ayuda mutua  en el largo proceso de recuperación y renovación eclesial. Me dirijo ahora a vosotros con palabras que me salen del corazón, y quiero hablar a cada uno de vosotros  y a  todos vosotros como hermanos y hermanas en el Señor.

6. A las víctimas de abusos y a sus familias

  Habéis sufrido inmensamente y me  apesadumbra tanto. Sé que nada puede borrar el mal que habéis soportado. Vuestra  confianza ha sido traicionada y violada vuestra   dignidad. Muchos de vosotros  han experimentado que cuando tuvieron el valor suficiente para  hablar de lo que les había pasado, nadie quería escucharlos. Aquellos que sufrieron  abusos en los internados deben haber sentido que no había manera de escapar de su dolor. Es comprensible que  os sea  difícil perdonar o reconciliaros con la Iglesia. En su nombre, expreso abiertamente la vergüenza y el remordimiento que sentimos todos. Al mismo tiempo, os pido que no perdáis la esperanza. En la comunión con la Iglesia es donde nos encontramos con la persona de Jesucristo, que fue Él mismo una víctima de la injusticia y el pecado. Como vosotros aún lleva las heridas de su sufrimiento injusto. Él entiende la profundidad de vuestro dolor y  la persistencia de su efecto en vuestras vidas y vuestras relaciones con los demás, incluyendo vuestra relación con la Iglesia.

  Sé que a algunos de vosotros  les resulta difícil incluso entrar en una iglesia después de lo que ha sucedido. Sin embargo, las heridas de Cristo, transformadas  por su sufrimiento redentor, son los instrumentos que han roto el  poder del mal  y nos hacen  renacer a la vida y la esperanza. Creo firmemente en el poder curativo de su amor sacrificial  - incluso en las situaciones más oscuras y desesperadas - que libera y trae la promesa de un nuevo comienzo.

  Al dirigirme a vosotros como un pastor, preocupado por el bienestar de todos los hijos de Dios, os pido humildemente que reflexionéis sobre lo que he dicho. Ruego que,  acercándoos a Cristo y participando en la vida de su Iglesia - una Iglesia purificada por la penitencia  y renovada en la caridad pastoral -  podáis descubrir de nuevo el amor infinito de Cristo por cada uno de vosotros. Estoy seguro de que de esta manera seréis capaces de encontrar  reconciliación,  profunda curación interior y  paz.

7. A los sacerdotes y religiosos que han abusado de niños

  Habéis  traicionado la confianza depositada en vosotros por jóvenes inocentes y por sus padres. Debéis responder de ello ante Dios Todopoderoso y  ante los tribunales debidamente constituidos. Habéis perdido la estima de la gente de Irlanda y arrojado  vergüenza y  deshonor sobre vuestros semejantes. Aquellos de vosotros que son sacerdotes han violado la santidad del sacramento del Orden, en el que Cristo mismo se hace presente en nosotros y en nuestras acciones. Junto con el inmenso daño causado a las víctimas, un daño enorme se ha hecho a la Iglesia y a  la percepción pública del sacerdocio y de la vida religiosa.

  Os exhorto a examinar vuestra conciencia, a asumir la responsabilidad de los pecados que habéis cometido y a  expresar con  humildad vuestro pesar. El arrepentimiento sincero abre la puerta al perdón de Dios y a la gracia de la verdadera enmienda.

  Debéis tratar de expiar personalmente  vuestras acciones ofreciendo oraciones y penitencias por aquellos que habéis ofendido. El sacrificio redentor de Cristo tiene el poder de perdonar incluso el más grave de los  pecados y extraer el bien incluso del más terrible de los males. Al mismo tiempo, la justicia de Dios nos llama a  dar cuenta de nuestras acciones sin ocultar nada. Admitid abiertamente vuestra culpa, someteos a las exigencias de la justicia, pero no desesperéis de la misericordia de Dios.

8. A los padres

 Os habéis sentido profundamente indignados y conmocionados  al conocer los hechos terribles que sucedían en lo que debía haber sido   el entorno más seguro para todos. En el mundo de hoy no es fácil construir un hogar y educar a los hijos.  Se merecen  crecer  con seguridad, cariño y amor, con un fuerte sentido de su identidad y su valor. Tienen derecho a ser educados en los auténticos valores morales enraizados  en la dignidad de la persona humana, a  inspirarse  en la verdad de nuestra fe católica y a aprender los patrones de comportamiento y acción que lleven a la sana autoestima y la felicidad duradera. Esta  tarea noble pero exigente está confiada en primer lugar a vosotros, padres. Os invito  a desempeñar vuestro papel  para garantizar a los niños los mejores cuidados posibles, tanto en el hogar como en la sociedad en general, mientras la Iglesia, por su parte, sigue aplicando las medidas adoptadas en los últimos años para proteger a los jóvenes en los ambientes  parroquiales  y escolares. Os aseguro que estoy cerca de vosotros y os ofrezco el apoyo de mis oraciones mientras cumplís vuestras grandes responsabilidades

9. A los niños y jóvenes de Irlanda

  Quiero dirigiros una palabra especial de aliento. Vuestra experiencia de la Iglesia es muy diferente de la de vuestros padres y abuelos. El mundo ha cambiado desde que ellos tenían vuestra edad. Sin embargo, todas las personas, en cada generación están llamadas a recorrer el mismo camino durante la vida, cualesquiera que sean las circunstancias. Todos estamos escandalizados  por los pecados y errores de algunos miembros de la Iglesia, en particular de los que fueron elegidos especialmente para guiar y servir a los jóvenes. Pero es en la Iglesia  donde encontraréis  a Jesucristo que es el mismo ayer, hoy y siempre (cf. Hb 13, 8). Él os ama y se entregó por vosotros en la cruz. ¡Buscad una relación personal con Él dentro de la  comunión de su Iglesia, porque él nunca traicionará vuestra confianza! Sólo Él puede satisfacer vuestros anhelos más profundos y dar  pleno sentido a vuestras vidas, orientándolas al servicio de los demás. Mantened vuestra mirada  fija en Jesús y su bondad  y proteged  la llama de la fe en vuestros corazones. Espero en vosotros para que, junto con vuestros hermanos católicos en Irlanda, seáis fieles discípulos de nuestro Señor y aportéis el  entusiasmo y el idealismo tan necesarios  para la reconstrucción y la renovación de nuestra amada Iglesia.

10. A los sacerdotes y religiosos de Irlanda

  Todos nosotros estamos sufriendo las consecuencias de los pecados de nuestros hermanos que han traicionado una obligación sagrada o no han afrontado   de forma justa y responsable las denuncias de abusos. A la luz del escándalo  y  la indignación que estos hechos han causado, no sólo entre los fieles laicos, sino también entre vosotros  y vuestras comunidades religiosas, muchos os sentís  desanimados e incluso abandonados. Soy también consciente de que a los ojos de algunos  aparecéis tachados de culpables por asociación, y de que os consideran  como si fuerais de alguna forma  responsable de los delitos  de los demás. En este tiempo de sufrimiento, quiero dar acto   de vuestra dedicación cómo  sacerdotes y religiosos y de  vuestro apostolado, y os invito a reafirmar vuestra fe en Cristo, vuestro amor por su Iglesia y vuestra confianza en las promesas evangélicas de la redención, el perdón y la renovación interior. De esta manera, podréis demostrar a todos que donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia  (cf. Rm 5, 20).

  Sé que muchos estáis decepcionados, desconcertados y encolerizados  por la manera en que algunos de vuestros superiores abordaron esas cuestiones. Sin embargo, es esencial que cooperéis  estrechamente con los que ostentan la autoridad y colaboréis en garantizar que las medidas adoptadas para responder a la crisis sean verdaderamente evangélicas, justas y eficaces. Por encima de todo, os pido  que seáis cada vez más claramente   hombres y mujeres de oración, que siguen con valentía el camino de la conversión, la purificación y la reconciliación. De esta manera, la Iglesia en Irlanda cobrará  nueva vida y vitalidad gracias a vuestro  testimonio del poder redentor de Dios que se hace visible en vuestras vidas.

11. A  mis hermanos, los obispos

  No se puede negar que algunos de vosotros  y de vuestros  predecesores han fracasado, a veces lamentablemente, a la hora de aplicar  las normas, codificadas desde hace largo tiempo,  del derecho canónico sobre  los delitos de abusos de niños. Se han  cometido graves errores en la respuesta a las acusaciones. Reconozco que era muy difícil    comprender la magnitud y la complejidad del problema, obtener información fiable y tomar decisiones adecuadas  en función de los pareceres  contradictorios de los expertos. No obstante, hay que reconocer que se cometieron graves errores de juicio y hubo  fallos de dirección. Todo esto ha socavado gravemente vuestra credibilidad y eficacia. Aprecio los esfuerzos llevados a cabo  para remediar los errores del pasado y para garantizar que no vuelvan a ocurrir. Además de aplicar plenamente las normas del derecho canónico concernientes a los casos de abusos de niños, seguid cooperando con las autoridades civiles en el ámbito  de su  competencia. Está claro que  los superiores religiosos deben hacer lo mismo.  También ellos participaron en las recientes reuniones en Roma con el propósito de  establecer un enfoque claro y coherente de estas cuestiones. Es imperativo que las  normas de  la Iglesia en Irlanda para la salvaguardia de los niños sean constantemente revisadas y actualizadas y que se apliquen plena  e   imparcialmente, en conformidad con el derecho canónico.

  Sólo una acción decisiva  llevada a cabo con total honestidad y transparencia restablecerá el respeto y el afecto del pueblo irlandés   por  la Iglesia a la que hemos consagrado nuestras vidas. Hay que empezar, en primer lugar, por vuestro examen de conciencia personal, la purificación interna y la renovación espiritual.  El pueblo de Irlanda, con razón, espera que seáis  hombres de Dios, que seáis santos, que  viváis con sencillez, y busquéis  día tras día la conversión personal. Para ellos, en palabras de San Agustín,  sois un obispo, y sin embargo, con ellos estáis llamados a ser un discípulo de Cristo (cf. Sermón 340, 1). Os exhorto a  renovar vuestro sentido de responsabilidad ante Dios, para crecer en solidaridad con vuestro pueblo y  profundizar vuestra atención  pastoral con  todos los miembros de vuestro rebaño. En particular, preocupaos  por la vida espiritual y moral de cada uno de vuestros sacerdotes. Servidles de  ejemplo con vuestra propia vida, estad cerca de ellos, escuchad sus preocupaciones, ofrecedles aliento en este momento de dificultad y alimentad la llama de su amor por Cristo y su compromiso al servicio de sus hermanos y hermanas.

  Asimismo,  hay que alentar a los laicos  a que desempeñen el papel que les corresponde  en la vida de la Iglesia.  Aseguraos de su formación  para que puedan, articulada y convincentemente,  dar razón del  Evangelio en medio  de la sociedad moderna (cf. 1 Pet 3, 15), y cooperen más plenamente en la vida y misión de la Iglesia.  Esto, a  su vez, os ayudará a volver a ser guías  y testigos creíbles de la verdad redentora de Cristo.

12. A todos los fieles de Irlanda

  La experiencia de un joven en la Iglesia debería siempre  fructificar  en su encuentro personal y vivificador  con Jesucristo, dentro de  una comunidad que lo ama y lo sustenta. En este entorno, habría que animar a  los jóvenes  a alcanzar su plena estatura humana y espiritual, a aspirar a los altos ideales de santidad, caridad y  verdad y a inspirarse en la riqueza de una gran tradición religiosa y cultural. En nuestra sociedad cada vez más secularizada en la que incluso  los cristianos a menudo encuentran  difícil hablar de la dimensión trascendente de nuestra existencia, tenemos que encontrar nuevas modos para transmitir a los jóvenes la belleza y la riqueza de la amistad con Jesucristo en la comunión de su Iglesia. Para resolver la crisis actual, las medidas que contrarresten adecuadamente los delitos individuales son esenciales pero no suficientes: hace falta una nueva visión que  inspire a la generación actual y a las futuras generaciones a atesorar  el don de nuestra  fe común. Siguiendo  el camino indicado por el Evangelio, observando los mandamientos y conformando vuestras vidas  cada vez más a  la figura de Jesucristo,  experimentaréis con seguridad  la renovación profunda que necesita con urgencia  nuestra época . Invito   a todos a perseverar en este camino.

13. Queridos hermanos y hermanas en Cristo,  profundamente preocupado por todos vosotros en este  momento de dolor, en  que la fragilidad de la condición humana se revela tan claramente, os he  querido ofrecer palabras de aliento y apoyo. Espero que las aceptéis como un signo de mi cercanía espiritual y de mi confianza en vuestra capacidad para afrontar los retos del momento  actual, recurriendo, como fuente de renovada  inspiración y  fortaleza a las nobles tradiciones de Irlanda de  fidelidad al Evangelio,  perseverancia en la fe y determinación en la búsqueda   de la santidad. En solidaridad con todos vosotros,  ruego con insistencia  para que, con la gracia de Dios, las heridas inflingidas  a tantas personas y familias puedan curarse y para  que la Iglesia en Irlanda  experimente una época de renacimiento y renovación espiritual

14. Quisiera proponer, además, algunas medidas concretas para abordar la situación.

  Al final de mi reunión con los obispos de Irlanda, les pedí  que  la Cuaresma de este año se considerase un tiempo de oración para la efusión de la misericordia de Dios y de los dones de  santidad y fortaleza  del Espíritu Santo sobre la Iglesia en vuestro país. Ahora os invito a todos a ofrecer  durante un año, desde ahora hasta la Pascua de 2011, la penitencia de los viernes  para este fin. Os pido  que ofrezcáis  el ayuno, las  oraciones, la lectura de la Sagrada Escritura y las  obras de misericordia por la gracia de la curación y la  renovación de la Iglesia en Irlanda. Os animo a redescubrir el sacramento de la Reconciliación y a utilizar con más frecuencia el poder transformador de su gracia.

  Hay que prestar también especial atención a la adoración eucarística, y en cada diócesis debe haber  iglesias o capillas específicamente dedicadas a ello. Pido a las parroquias, seminarios, casas religiosas y monasterios que organicen períodos de  adoración eucarística, para que todos tengan la oportunidad de participar. Mediante la oración ferviente ante  la presencia real del Señor, podéis  cumplir  la reparación por los pecados de  abusos que han causado tanto daño y al mismo tiempo, implorar la gracia de una fuerza renovada y un sentido más profundo de  misión por parte de   todos los obispos, sacerdotes, religiosos y fieles.

  Estoy seguro de que este programa conducirá a un renacimiento de la Iglesia en Irlanda en la plenitud de la verdad de Dios, porque  la verdad  nos hace libres (cf. Jn 8, 32).

  Además, después de haber rezado y consultado sobre el tema, tengo la intención de convocar una Visita Apostólica en algunas diócesis de Irlanda, así como en los seminarios y congregaciones religiosas. La visita tiene por objeto ayudar a la Iglesia local en su camino de renovación y se establecerá en cooperación con las oficinas competentes de la Curia Romana y de la Conferencia Episcopal Irlandesa. Los detalles serán anunciados en su debido momento.
 
  También propongo que se convoque una misión a nivel nacional para todos los obispos, sacerdotes y religiosos. Espero   que gracias  a los conocimientos de  predicadores expertos  y organizadores de retiros  en  Irlanda, y en otros lugares , mediante la revisión de los documentos conciliares,  los ritos litúrgicos de la ordenación y profesión, y las recientes enseñanzas pontificias, lleguéis  a una  valoración más profunda de vuestras vocaciones respectivas, a fin de redescubrir las raíces de vuestra fe en Jesucristo y de beber a fondo en las fuentes de  agua viva que os ofrece a través de su Iglesia.

  En este año dedicado a los sacerdotes, os propongo  de forma especial la figura de San Juan María Vianney, que tenía una rica comprensión del misterio del sacerdocio. "El sacerdote -escribió- tiene la llave de los tesoros de los cielos: es el que abre la puerta,  es el mayordomo del buen Dios, el administrador de sus bienes." El cura de Ars  entendió perfectamente la gran bendición que supone para una comunidad un sacerdote bueno y santo: "Un buen pastor, un pastor conforme al corazón de Dios es el tesoro más grande que Dios puede dar a una parroquia y uno de los más preciosos dones de la misericordia divina ".Que  por la intercesión de San Juan María Vianney se revitalice el sacerdocio en Irlanda  y toda la Iglesia en Irlanda crezca en la  estima  del gran don del ministerio sacerdotal.

  Aprovecho esta oportunidad para dar las gracias anticipadamente  a todos aquellos que ya están dedicados  a la tarea de organizar la Visita Apostólica y  la Misión, así como a los muchos hombres y mujeres en toda Irlanda que ya están trabajando para proteger a los niños en los ambientes eclesiales. Desde el momento en que se comenzó a entender plenamente   la gravedad y la magnitud del problema de los abusos sexuales de niños en instituciones católicas, la Iglesia ha llevado a cabo una cantidad inmensa de trabajo  en muchas partes del mundo para hacerle frente y ponerle remedio. Si bien no se debe escatimar ningún esfuerzo para mejorar y actualizar los procedimientos existentes, me anima el hecho de que las prácticas vigentes de tutela, adoptadas por las iglesias locales, se  consideran en algunas partes del mundo, un modelo para otras instituciones.

  Quiero concluir esta carta con una Oración especial por la Iglesia en Irlanda, que os dejo con la atención que un padre presta a  sus hijos y el afecto de un cristiano como vosotros, escandalizado y herido por lo que ha ocurrido en nuestra querida Iglesia. Cuando recéis esta  oración en vuestras familias, parroquias y comunidades, la Santísima Virgen María os proteja y guíe a cada uno de vosotros  a una unión más estrecha con su Hijo, crucificado y resucitado. Con gran afecto y  confianza inquebrantable en las promesas de Dios, os imparto a todos mi bendición apostólica como prenda de fortaleza y paz en el Señor.

Desde el Vaticano, 19 de marzo de 2010, Solemnidad de San José.

ORACIÓN POR LA IGLESIA EN IRLANDA

Dios de nuestros padres,
renuévanos  en la fe que es nuestra vida y  salvación,
en  la esperanza que promete el perdón y la renovación interior,
en la caridad que purifica y abre nuestros corazones
en tu amor , y a través de ti en el amor de todos nuestros hermanos y hermanas.

Señor Jesucristo,
Que la Iglesia en Irlanda renueve su compromiso milenario
en la formación de nuestros jóvenes en el camino de la verdad, la bondad, la santidad y el servicio generoso a la sociedad.

Espíritu Santo, consolador, defensor y guía,
inspira una nueva primavera de santidad y entrega apostólica
para la Iglesia en Irlanda.

Que nuestro dolor y nuestras lágrimas,
nuestro sincero esfuerzo para enderezar los errores del pasado
y nuestro firme propósito de enmienda,
produzcan una cosecha abundante de gracia
para la profundización de la fe
en nuestras familias, parroquias, escuelas y asociaciones,
para el progreso espiritual de la sociedad irlandesa,
y el crecimiento de la caridad, la justicia, la alegría y la paz en toda la familia humana.

A ti, Trinidad,
con plena confianza en la protección de María,
Reina de Irlanda, Madre nuestra,
y de San Patricio, Santa Brígida y todos los santos,
nos confiamos nosotros mismos, nuestros hijos,
y confiamos las necesidades de la Iglesia en Irlanda.
.../CARTA PASTORAL/IRLANDA                        VIS 20100320 (4800)


jueves, 18 de marzo de 2010

LA CRISIS EXIGE UNA REORGANIZACION DEL MUNDO FINANCIERO


CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAR 2010 (VIS).-El Papa recibió este mediodía en la Sala Clementina, en el Vaticano, a los miembros de la Unión de los Industriales y de las Empresas de Roma.

  Refiriéndose al comienzo de su discurso a la actual crisis económica, el Santo Padre dijo que "a pesar de someter a una dura prueba a los sistemas económicos y productivos de los diferentes países hay que vivir esta situación con confianza, porque es una oportunidad desde el punto de vista de la revisión de los modelos de desarrollo y de una nueva organización del mundo de las finanzas, un "tiempo nuevo" -como se ha dicho- de profunda reflexión".

  Benedicto XVI recordó que en su encíclica social "Caritas in veritate" ha animado a "poner en el centro de la economía y de las finanzas a la persona. Proponiendo que la política no esté subordinada a los mecanismos financieros, he pedido la reforma y la creación de ordenamientos jurídicos y políticos internacionales, proporcionados a las estructuras globales de la economía y de las finanzas, para conseguir más eficazmente el bien común de la familia humana. Siguiendo las huellas de mis predecesores -continuó-, he subrayado que el aumento del desempleo, sobre todo el juvenil, el empobrecimiento económico de muchos trabajadores y la aparición de nuevas formas de esclavitud, exigen como objetivo prioritario el acceso a un trabajo digno para todos".

  Para mantener en el mercado a la propia empresa, como "comunidad de personas" que produce bienes y servicios y que, por tanto, no tiene como único fin el provecho -si bien es necesario-, hay que afrontar muchos sacrificios". En este contexto, el pontífice señaló que "es importante vencer la mentalidad individualista y materialista que sugiere eliminar las inversiones de la economía real para privilegiar el empleo de los propios capitales en los mercados financieros y obtener rendimientos más fáciles y más rápidos".

  "Me permito recordar, sin embargo -afirmó-, que las vías más seguras para contrastar el declino del sistema empresarial del propio territorio consisten en establecer una red con otras realidades sociales, invertir en investigación e innovación, no practicar una competencia injusta entre empresas, no olvidar los propios deberes sociales e incentivar una productividad de calidad para responder a las necesidades reales de la gente".

  El Santo Padre resaltó que "la empresa será vital y producirá "riqueza social" si los empresarios y los dirigentes son previsores y prefieren la inversión a largo plazo al provecho especulativo, promoviendo la innovación en vez de pensar en acumular riquezas solo para sí mismos".

  "El empresario atento al bien común está llamado a ver la propia actividad siempre en el marco de un todo plural. Este actitud genera, mediante la dedicación personal y la fraternidad vivida concretamente en las decisiones económicas y financieras, un mercado más competitivo y más civil, animado por el espíritu de servicio".

  Benedicto XVI terminó haciendo hincapié en que "el desarrollo, en cualquier sector de la existencia humana, implica también apertura a lo trascendente, a la dimensión espiritual de la vida, a la confianza en Dios, al amor, a la fraternidad, a la acogida, a la justicia, a la paz".
AC/EMPRESARIO:TRABAJO/...                        VIS 20100318 (530)



AUDIENCIAS


CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAR 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió en audiencias separadas:

-Arzobispo Augustine Kasujja, nuncio apostólico en Nigeria.

-Cinco prelados de la Conferencia de los Obispos de Burkina Faso y de Níger en visita "ad limina":

    -Arzobispo Philippe Ouédraogo, de Ouagadougou, con el arzobispo emérito Jean-Marie Untaani Compaoré.

    -Obispo Justin Kientega, de Ouahigouya.

    -Obispo Judes Bicaba, de Dédougou.

    -Obispo Der Raphaël Dabiré Kusiélé, de Diébougou.
AL/.../...                                        VIS 20100318 (80)


OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAR 2010 (VIS).-El Santo Padre:

-Nombró al obispo Francesco Panfilo, S.D.B., hasta ahora de Alotau-Sideia (Papua Nueva Guinea), arzobispo coadjutor de la archidiócesis de Rabaul (superficie 15.500, población 275.000, católicos 145.320, sacerdotes 50, religiosos 208) en Papua Nueva Guinea.

-Nombró a don Jacques Benoit-Gonnin obispo de Beauvais (superficie 5.855, población 784.087, católicos 698.000, sacerdotes 153, religiosos 243, diáconos permanentes 22) en Francia. El obispo electo nació en 1952 en Thoiry  (Francia), fue ordenado sacerdote en 1985 y hasta ahora era párroco de la Santísima Trinidad en París.

-Nombró al padre Ralph Heskett, C.Ss.R., obispo de Gibraltar (superficie 6, población 27.497, católicos 21.470, sacerdotes 14, religiosos 10). El obispo electo nació en Sunderland (Reino Unido) en 1953, pronunció los votos religiosos en 1971, fue ordenado sacerdote en 1976 y hasta ahora era Delegado para las vocaciones en la provincia redentorista de Gran Bretaña. Sucede al obispo Charles Caruana, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.

-Aceptó la renuncia del obispo Faustin Ngabu al gobierno pastoral de la diócesis de Goma (República Democrática del Congo) por límite de edad. Le sucede el obispo Théophile Kaboy Ruboneka, hasta ahora coadjutor en la misma diócesis.
NER:RE/.../....                                    VIS 20100318 (200)


miércoles, 17 de marzo de 2010

LA TEOLOGIA EN SAN BUENAVENTURA Y SANTO TOMAS DE AQUINO


CIUDAD DEL VATICANO, 17 MAR 2010 (VIS).-En la audiencia general de hoy miércoles, celebrada en la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI prosiguió su catequesis sobre San Buenaventura de Bagnoregio, confrontándolo esta vez con su contemporáneo, Santo Tomás de Aquino.

  "Ambos -dijo el Papa- escrutaron los misterios de la Revelación, valorizando los recursos de la razón humana, ese fecundo diálogo entre fe y razón que caracteriza al Medioevo cristiano, época de gran vivacidad intelectual, además de fe y renovación eclesial". Sea Buenaventura, franciscano, que Tomás, dominico, pertenecían a las Órdenes Mendicantes, que "con su frescura espiritual (...) renovaron en el siglo XIII la Iglesia entera y atrajeron a tantos seguidores". Y "ambos se preguntaban si la teología era una ciencia práctica o teórica, especulativa.

  "La conclusión de Santo Tomás es que la teología (...) es teórica porque quiere conocer a Dios cada vez más y es práctica porque trata de orientar nuestra vida hacia el bien.  Pero hay un primado del conocimiento: sobre todo debemos conocer a Dios para actuar después como Dios establece. Esta primacía del conocimiento frente a la praxis es significativa para la orientación fundamental de Santo Tomás".

  San Buenaventura, por su parte, "amplía la alternativa entre teórica (primacía del conocimiento) y práctica (primado de la praxis), añadiendo un tercera actitud que llama sapiencial y afirmando que la sapiencia abraza ambos aspectos" porque "busca la contemplación, como la forma más elevada de conocimiento y su intención es sobre todo la de convertirnos al bien. (...) Para San Buenaventura es esencial el primado del amor".

  Así, "Santo Tomás y San Buenaventura definen de forma diversa el destino último del ser humano, su felicidad plena. Para el primero, "el fin supremo es (...) ver a Dios. Simplemente en ese acto de ver a Dios encuentran solución todos nuestros problemas: somos felices, no necesitamos nada más. Para Buenaventura, el destino último del ser humano es, en cambio, amar a Dios, el encuentro y la unión de su amor y del nuestro. (...) En esa línea podríamos decir que la categoría más elevada para Santo Tomás es lo verdadero, mientras para  Buenaventura es el bien. Pero sería equivocado ver en esas respuestas una contradicción. (...) Ambos acentos han formado tradiciones y espiritualidades diversas y han demostrado así la fecundidad de la fe, una en la diversidad de su expresión".

  El Santo Padre recordó después la influencia que ejerció en Buenaventura el Pseudo Dionisio, teólogo sirio del siglo VI. "Mientras para San Agustín el intelecto, el ver con la razón y el corazón, es la última categoría del conocimiento -explicó el pontífice- el Pseudo Dionisio afirma que "en la subida hacia Dios puede llegar un momento en que la razón ya no ve. Pero en la noche del intelecto el amor ve (...) lo que es inaccesible para la razón".

  "En la noche oscura de la Cruz aparece toda la grandeza del amor divino, donde la razón ya no ve, ve el amor. (...) Todo esto no es anti-intelectual ni anti-racional: presupone el camino de la razón, pero lo trasciende en el amor de Cristo crucificado". San Buenaventura abre así "una gran corriente mística que (...) representa una cima en la historia del espíritu humano".

  "Por lo tanto, toda nuestra vida es para San Buenaventura un itinerario, una  escalada hacia Dios. Pero solo con nuestras fuerzas no podemos subir hacia la altura de Dios. Dios mismo tiene que ayudarnos, tiene que subirnos", concluyó Benedicto XVI.
AG/BUENAVENTURA:TOMAS DE AQUINO/...                VIS 20100317 (590)


LA CARTA DEL PAPA A LOS IRLANDESES SE PUBLICARA PRONTO


CIUDAD DEL VATICANO, 17 MAR 2010 (VIS).-Entre sus saludos a los peregrinos en la audiencia general de hoy, el Papa se dirigió especialmente a los fieles irlandeses, que hoy celebran la fiesta de su patrono, San Patricio.

  "Como sabéis -dijo el Santo Padre-, la Iglesia en Irlanda en los últimos meses ha sido sacudida seriamente a causa de la crisis de los abusos de menores. Como prueba de mi profunda preocupación he escrito una carta pastoral concerniente a esta dolorosa situación. La firmaré en la solemnidad de San José, custodio de la Sagrada Familia y patrono de la Iglesia universal, y se enviará poco después. Pido a cada uno de vosotros que la lea con un corazón abierto y en espíritu de fe. Espero que sea una ayuda en el proceso de arrepentimiento, curación y renovación".
AG/CARTA PASTORAL/IRLANDA                        VIS 20100317 (140)


EL PAPA, CIUDADANO HONORARIO DE ROMANO CANAVESE


CIUDAD DEL VATICANO, 17 MAR 2010 (VIS).-Terminada la audiencia general de este miércoles, el Santo Padre recibió durante un breve acto la ciudadanía honoraria de Romano Canavese, ciudad natal del cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, que visitó en julio pasado, durante su descanso en Les Combes.

  "Romano Canavese -dijo el Papa- se caracteriza sobre todo por una larga historia de fe, que inicia con la sangre de los mártires, entre ellos san Solutore, y llega hasta nuestros días. En esta ocasión, os renuevo la invitación a custodiar y cultivar los valores genuinos de vuestra tradición y de vuestra cultura, que radican en el Evangelio. En particular, a testimoniar con empeño siempre nuevo la fe en el Señor crucificado y resucitado, la defensa de la familia, el espíritu de solidaridad".

  Benedicto XVI pidió a los representantes de esta ciudad de la región de Piamonte que tuvieran siempre "confianza en la ayuda de Dios, que nunca abandona a sus hijos y está cerca y atento a los que buscan el bien, la paz y la justicia".
AG/CIUDADANIA HONORARIA/ROMANO CANAVESE        VIS 20100317 (180)


CREADA UNA COMISION INTERNACIONAL SOBRE MEDJUGORJE


CIUDAD DEL VATICANO, 17 MAR 2010 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo público el siguiente comunicado:

  "Se ha constituido una Comisión internacional de investigación sobre Medjugorje, sujeta a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que será presidida por el cardenal Camillo Ruini. Dicha Comisión, compuesta por cardenales, obispos, peritos y expertos, trabajará de manera reservada, sometiendo los resultados del estudio a las instancias del dicasterio".
OP/COMISION INVESTIGACION MEDJUGORJE/RUINI         VIS 20100317 (80)


AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 17 MAR 2010 (VIS).-Después de la audiencia general de hoy, el Santo Padre recibió al cardenal José T. Sánchez, prefecto emérito de la Congregación para el Clero.
AP/.../...                                        VIS 20100317 (30)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 17 MAR 2010 (VIS).-El Santo Padre:

-Nombró a don Valdemir Ferreira dos Santos obispo de Floriano (superficie 60.930, población 193.111, católicos 173.799, sacerdotes 29, religiosos 51) en Brasil. El obispo electo nació en Itajaí de Nova Canaa (Brasil) en 1960, fue ordenado sacerdote en 1987 y actualmente era párroco de "Nossa Senhora das Candeias". Sucede al obispo Augusto Alves da Rocha, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.

-Elevó al obispo Milan Sasik, C.M., hasta ahora administrador apostólico "ad nutum Sanctae Sedis" de la eparquía de Mukachevo de rito bizantino (superficie 12.800, población 1.272.000, católicos 371.000, sacerdotes 232, religiosos 91) en Ucrania, a obispo eparquial de la misma circunscripción eclesiástica.
NER:RE/.../DOS SANTOS:DA ROCHA:SASIK                VIS 20100317 (120)


martes, 16 de marzo de 2010

MENSAJE PARA LA XXV JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD


CIUDAD DEL VATICANO, 16 MAR 2010 (VIS).-Se acaba de publicar el mensaje del Santo Padre con ocasión de la XXV Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará el 28 de marzo, Domingo de Ramos, en todas las diócesis. El tema de este año es: "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?" (Mc 10,17).

  Siguen extractos del texto en español:

  "La presente XXV Jornada representa una etapa hacia el próximo Encuentro Mundial de los jóvenes, que tendrá lugar en agosto de 2011 en Madrid, donde espero que seáis muchos los que viváis este acontecimiento de gracia.

  "Para prepararnos a esta celebración, quisiera proponeros algunas reflexiones sobre el tema de este año: " "Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?", tomado del episodio evangélico del encuentro de Jesús con el joven rico, un tema ya afrontado en 1985 por el Papa Juan Pablo II en una bellísima carta dirigida por primera vez a los jóvenes.

1. Jesús se encuentra con un joven

  "Este relato expresa de manera eficaz la gran atención de Jesús hacia los jóvenes; (...) su deseo de encontraros personalmente y de abrir un diálogo con cada uno de vosotros".

2. Jesús le miró y le amó

  "En el relato evangélico, san Marcos subraya cómo "Jesús, fijando en él su mirada, le amó" (Mc 10,21). En la mirada del Señor está el corazón de este especialísimo encuentro y de toda la experiencia cristiana. De hecho el cristianismo no es en primer lugar una moral, sino experiencia de Jesucristo, que nos ama personalmente, jóvenes o viejos, pobres o ricos; nos ama también cuando le damos la espalda".

  "La conciencia de que (...) Cristo ama a cada uno y siempre (...) nos permite superar todas las pruebas: el descubrimiento de nuestros pecados, el sufrimiento, el desánimo. En este amor se encuentra la fuente de toda la vida cristiana y la razón fundamental de la evangelización: ¡si verdaderamente hemos encontrado a Jesús no podemos sino dar testimonio de El a todos aquellos que aún no han cruzado su mirada con El!".

3. El descubrimiento del proyecto de vida

  "El joven rico pregunta a Jesús: "¿Qué tengo que hacer?" La etapa de la vida en la que estáis inmersos es tiempo de descubrimiento: de los dones que Dios os ha otorgado y de vuestras responsabilidades. Es, también, tiempo de decisiones fundamentales para construir vuestro proyecto de vida. Es el momento, por tanto, de interrogaros sobre el sentido auténtico de la existencia y de preguntaros: "¿Estoy satisfecho con mi vida? ¿Hay algo que me falta?".

  "¡No tengáis miedo de afrontar estas preguntas! (...) Esperan respuestas no superficiales, sino capaces de satisfacer vuestras auténticas esperanzas de vida y de felicidad. Para descubrir el proyecto de vida que puede haceros plenamente felices, escuchad a Dios, que tiene su diseño de amor sobre cada uno de vosotros".

4. ¡Ven y sígueme!

  "La vocación cristiana brota de una propuesta de amor del Señor y solo puede realizarse gracias a una respuesta de amor. (...) Siguiendo el ejemplo de tantos discípulos de Cristo, acoged con gozo también vosotros, queridos amigos, la invitación al seguimiento, para vivir intensamente y con fruto en este mundo".

  "La tristeza del joven rico del Evangelio es la que nace en el corazón de cada uno cuando no se tiene el valor de seguir a Cristo, de cumplir la decisión justa. ¡Pero nunca es demasiado tarde para responderle!".

  "En este Año Sacerdotal, quisiera exhortar a los jóvenes y a los chicos a estar atentos a si el Señor os invita a un don más grande, en el camino del sacerdocio ministerial, y a estar dispuestos a acoger con generosidad y entusiasmo este signo de especial predilección, emprendiendo con un sacerdote, con el director espiritual, el necesario camino de discernimiento. ¡No tengáis miedo queridos jóvenes y queridas jóvenes, si el Señor os llama a la vida religiosa, monástica, misionera o de especial consagración: Él sabe donar alegría profunda a quien responde con valor!".

  "Invito, además, a cuantos sienten la vocación al matrimonio a acogerla con fe, empeñándose en poner bases sólidas para vivir un amor grande, fiel y abierto al don de la vida, que es riqueza y gracia para la sociedad y para la Iglesia".

5. Orientados hacia la vida eterna

  "Interrogarse sobre el futuro definitivo que nos espera a cada uno de nosotros da sentido pleno a la existencia, ya que orienta el proyecto de vida hacia horizontes que no son limitados y pasajeros, sino amplios y profundos, que llevan a amar el mundo, tan amado por el mismo Dios, a dedicarnos a su desarrollo, pero siempre con la libertad y la alegría que nacen de la fe y de esperanza. Son horizontes que ayudan a no considerar absolutas las realidades terrenas, sabiendo que Dios nos prepara una perspectiva más grande. (...) Queridos jóvenes, os exhorto a no olvidar esta perspectiva en vuestro proyecto de vida: estamos llamados a la eternidad".

6. Los mandamientos, camino del amor auténtico

  "(...) También a vosotros, Jesús os pregunta si conocéis los mandamientos, si os preocupáis por formar vuestra conciencia siguiendo la ley divina y si los ponéis en práctica. Ciertamente, se trata de preguntas contracorriente respecto a la mentalidad actual, que propone una libertad desligada  de valores, de reglas, de normas objetivas e invita a rechazar todo límite a los deseos del momento".

  "Dios nos da los mandamientos porque quiere educarnos en la verdadera libertad, porque quiere construir con nosotros un Reino de amor, de justicia y de paz. Escucharlos y ponerlos en práctica no significa alienarse, sino encontrar el camino de la libertad y del amor auténticos, porque los mandamientos no limitan la felicidad, sino que indican cómo encontrarla".

7. Os necesitamos

  "Los que hoy viven la condición juvenil tienen que afrontar muchos problemas derivados del desempleo, de la falta de referencias ideales seguras y de perspectivas concretas para el futuro. (...) A pesar de las dificultades: ¡no os dejéis desanimar y no renunciéis a vuestros sueños! Cultivad en cambio en el corazón grandes deseos de fraternidad, de justicia y de paz. El futuro está en las manos de quienes saben buscar y encontrar razones sólidas de vida y de esperanza".

  "(...)  En mi reciente encíclica sobre el desarrollo humano integral, "Caritas in veritate" citaba algunos de los grandes retos actuales, que son urgentes y esenciales para la vida en este mundo: el uso de los recursos de la tierra y el respeto de la ecología, la justa división de los bienes y el control de los mecanismos financieros, la solidaridad con los países pobres en el ámbito de la familia humana, la lucha contra el hambre en el mundo, la promoción de la dignidad del trabajo, el servicio a la cultura de la vida, la construcción de la paz entre los pueblos, el dialogo interreligioso, la buena utilización de los medios de comunicación social".

  "Son  retos a los que estáis llamados a responder para construir un mundo más justo y fraterno. Son desafíos que requieren un proyecto de vida exigente y apasionante, al servicio del cual depositar toda vuestra riqueza según el proyecto que Dios tiene para  cada uno de vosotros".

  "En este Año Sacerdotal, os invito a conocer la vida de los santos, en particular la de los santos sacerdotes. Veréis que Dios los guió y que encontraron su camino día a día, precisamente en la fe, en la esperanza y en el amor. Cristo os llama a cada uno de vosotros a comprometeros con Él y a asumir vuestras responsabilidades para construir la civilización del amor."
MESS/JORNADA MUNDIAL JUVENTUD/...                VIS 20100316 (1270)


lunes, 15 de marzo de 2010

BENEDICTO XVI VISITA IGLESIA EVANGELICO-LUTERANA DE ROMA


CIUDAD DEL VATICANO, 14 MAR 2010 (VIS).-Benedicto XVI visitó esta tarde la Iglesia evangélico-luterana de Roma, inaugurada en 1922, donde fue acogido a su llegada por el pastor de la comunidad, Jens-Martin Kruse. Juan Pablo II visitó este templo en diciembre de 1983, con motivo del quinto centenario del nacimiento de Martín Lutero.

  Mientras el Papa y el pastor luterano se dirigían al altar, el coro, compuesto por luteranos y seminaristas católicos alemanes, entonó el "Jubilate Deo" de Mozart.

  Tras el saludo de la presidenta de la comunidad luterana -en su mayoría alemana-, el pastor Kruse y el Papa pronunciaron las homilías. Benedicto XVI invitó a dar gracias por el hecho "de que estamos aquí presentes, en este domingo, porque cantamos juntos, porque escuchamos la Palabra de Dios, porque nos escuchamos los unos a los otros mirando todos juntos hacia Cristo, y de este modo damos testimonio del único Cristo".

  Durante la homilía en alemán e improvisada, el Santo Padre afirmó: "Escuchamos tantas quejas por el hecho de que no hay nuevos progresos en el ecumenismo, pero tenemos que decir -y podemos decirlo con mucha gratitud- que ya se dan muchos elementos de unidad".

  "No podemos contentarnos -subrayó el Papa- con los éxitos del ecumenismo de los últimos años, pues no podemos beber del mismo cáliz, ni podemos estar juntos alrededor del mismo altar".

  "Esto -continuó- nos tiene que entristecer, pues es una situación pecaminosa, pero la unidad no puede ser fruto de los seres humanos; tenemos que encomendarnos al Señor, pues Él es el único que puede darnos la unidad. Esperamos que Él nos lleve a esta unidad".

  Citando las palabras precedentes del pastor Kruse, Benedicto XVI señaló que el primer punto de encuentro entre luteranos y católicos "debe ser la alegría y la esperanza que ya vivimos, y la esperanza de que esta unidad pueda ser más profunda".

  Al final de la visita, el Papa regaló a la comunidad luterana de Roma -formada por 350 fieles- una reproducción del mosaico de Jesucristo que se encuentra bajo el altar de la Confesión en la basílica de San Pedro.
BXVI-VISITA IGLESIA EVANGELICO-LUTERANA/.../...        VIS 20100315 (360)


AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 15 MAR 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Cardenal Angelo Bagnasco, arzobispo de Génova (Italia), presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.

-Su Beatitud el cardenal Lubomyr Husar, arzobispo mayor de Kyiv-Halyc (Ucrania).

-Arzobispo Mieczys?aw Mokrzycki, de Lviv de los Latinos (Ucrania).

-Cuatro prelados de la Conferencia de los Obispos de Burkina Fase y de Níger:

    -Arzobispo Anselme Titianma Sanon, de Bobo-Dioulasso.

    -Obispo Basile Tapsoba, de Koudougou.

    -Obispo Wenceslas Compaoré, de Manga.

    -Obispo Lucas Kalfa Sanou, de Banfora.

  El pasado sábado, 13 de marzo, recibió en audiencias separadas:

-Cuatro prelados de la Conferencia de los Obispos Católicos de Sudán, en visita "ad limina":

    -Cardenal Gabriel Zubeir Wako, arzobispo de Khartoum, con el obispo auxiliar Daniel Marco Kur Adwok.

    -Obispo Macram Max Gassis, M.C.C.J., de El Obeid, con el administrador apostólico "sede plena et ad nutum Sanctae Sedis", obispo Antonio Menegazzo, M.C.C.J.

-Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, S.D.B., arzobispo de Tegucigalpa (Honduras).
AL:AP/.../...                                    VIS 20100313 (140)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 15 MAR 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró:

-Obispo Zelimir Puljic, hasta ahora de Dubrovnik (Croacia), arzobispo de Zadar (superficie 3.009, población 164.840, católicos 158.985, sacerdotes 118, religiosos 184) en Croacia.

-Monseñor Stanislav Lipovsek obispo de Celje (superficie 2.711, población 291.300, católicos 238.800, sacerdotes 136, religiosos 62, diáconos permanentes 2) en Eslovenia. El obispo electo nació en 1943 en Vojnik (Eslovenia), fue ordenado sacerdote en 1968 y hasta ahora era párroco de la catedral de Maribor (Eslovenia).

-Padre Vicente Bokalic Iglic, C.M., obispo auxiliar de la archidiócesis de Buenos Aires (superficie 203, población 2.847.000, católicos 2.609.000, sacerdotes 849, religiosos 2.144, diáconos permanentes 6) en Argentina. El obispo electo nació en 1952 en Lanús (Argentina),  pronunció los votos perpetuos en 1976, fue ordenado sacerdote en 1978 y hasta ahora era párroco de la Medalla Milagrosa en Buenos Aires.

    El sábado, 13 de marzo, el Santo Padre:

-Aceptó la renuncia del obispo Ramón José Viloria Pinzón al gobierno pastoral de la diócesis de Puerto Cabello (Venezuela), en conformidad con el canon 401, párrafo 2 del C.I.C.

-Aceptó la renuncia del obispo Paul John Marx, M.S.C., al gobierno pastoral de la diócesis de Kerema (Papua Nueva Guinea), por límite de edad. Le sucede el obispo Patrick Taval, M.S.C., coadjutor en la misma diócesis.

-Nombró al obispo Ricardo Blázquez Pérez, hasta ahora de Bilbao (España), arzobispo metropolitano de Valladolid (superficie 8.172, población 521.661, católicos 466.412, sacerdotes  462, religiosos 1.659, diáconos permanentes 9) en España.

-Nombró al arzobispo Eugene Martin Nugent, nuncio apostólico en Mauricio y Seychelles. El arzobispo es nuncio apostólico en Madagascar y delegado apostólico en las Islas Comores, con función de delegado apostólico en La Reunión.

-Nombró al cardenal Cláudio Hummes, O.F.M., prefecto de la Congregación para el Clero, su enviado especial en la celebración del XVI Congreso Eucarístico de Brasil, que tendrá lugar en Brasilia del 13 al 16 de mayo próximos.
RE:NER:NN:NA:NEA/.../...                         VIS 20100315 (310)


PRIMER MINISTRO DE CROACIA SE ENCUENTRA CON EL PAPA


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAR 2010 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo público este mediodía el siguiente comunicado:

  "Esta mañana, el Santo Padre ha recibido en audiencia a la primera ministra de Croacia, Jadranka Kosor, que posteriormente se encontró con el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, acompañado por el arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados.

  "Durante los cordiales coloquios ha habido un fructuoso intercambio de opiniones sobre algunos temas de actualidad internacional y sobre la situación de la región, en particular se ha hablado de la condición de la comunidad croata en Bosnia-Herzegovina, uno de los tres pueblos que forman parte del mismo país. Además se ha vuelto a reafirmar la voluntad de proseguir el diálogo constructivo sobre temas de interés común para la Iglesia y para el estado croata. Y finalmente se han examinado algunas temáticas concernientes al camino de Croacia hacia su integración plena en la Unión europea".
OP/.../PRIMER MINISTRO CROACIA                    VIS 20100315 (170)


OBISPOS DE SUDAN: PREDICAD RECONCILIACION Y PERDON


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAR 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió esta mañana a los prelados de la Conferencia de los Obispos Católicos de Sudán al final de su visita "ad limina", subrayando que su "fidelidad al Señor y los frutos de su labor entre tantas dificultades y sufrimientos dan testimonio elocuente del poder de la Cruz que resplandece entre nuestras debilidades y límites humanos".

  "Sé cuánto vosotros y los fieles de vuestro país anheláis la paz -prosiguió- y con cuanta paciencia trabajáis para su restablecimiento. Anclados en vuestra fe y esperanza en Cristo, Príncipe de la Paz, encontraréis siempre en el Evangelio los principios necesarios para dar forma a vuestras predicaciones y enseñanzas, a vuestros juicios y acciones".

  "Inspirados por esos principios y haciéndoos eco de las justas aspiraciones de toda la comunidad católica, habéis  manifestado al unísono el rechazo de "cualquier retorno a la guerra", llamando al restablecimiento de la paz en todos los ámbitos de la vida nacional", recordó el Papa. Para que la paz eche raíces profundas es necesario esforzarse para "disminuir los factores que contribuyen al conflicto, sobre todo la corrupción, las tensiones étnicas, la indiferencia y el egoísmo" y que las iniciativas en ese sentido serán fructuosas si están basadas "en la integridad, el sentido de hermandad universal y las virtudes de justicia, responsabilidad y caridad".

  Después invitó a los prelados a inspirarse en la reciente Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos, cuando prediquen "la reconciliación y el perdón". "Los efectos de la violencia pueden tardar años en curarse -dijo-, pero el cambio en los corazones, que es la condición indispensable para una paz justa y duradera, debe ser implorado desde ahora como un don de la gracia de Dios".

  "Como heraldos del Evangelio os esforzáis en inculcar en vuestro pueblo y en vuestra sociedad el sentido de responsabilidad con las generaciones actuales y futuras, alentando el perdón, la aceptación mutua y el respeto por los compromisos contraídos. También habéis trabajado por el progreso de los derechos humanos fundamentales a través de la ley y habéis solicitado la aplicación de un modelo integral de desarrollo económico y humano. Aprecio todo lo que la Iglesia hace en vuestro país para ayudar a los pobres a vivir con dignidad y respeto propio, para encontrar un trabajo duradero y para capacitarles a dar su aportación a la sociedad".

  El Santo Padre se refirió después a las relaciones de los obispos con sus sacerdotes, insistiendo en que debían ser "los primeros maestros y testigos de nuestra comunión en la fe y en el amor de Cristo", y les animó a "compartir iniciativas, escuchar a los colaboradores y ayudar a los sacerdotes, religiosos y fieles a aceptarse mutuamente, como hermanos y hermanas, sin distinción de raza o grupo étnico, en un intercambio generoso de dones".

  Por último, el pontífice expresó su aprecio a los obispos por "los esfuerzos para mantener buenas relaciones con los seguidores del Islam". "Al mismo tiempo que promovéis la cooperación en iniciativas prácticas, os aliento a subrayar los valores que los cristianos comparten con los musulmanes como base para ese "diálogo de la vida" que es el primer paso esencial hacia la genuina comprensión y el respeto interreligiosos. La misma apertura y el mismo amor se deben mostrar con las personas que pertenecen a las religiones tradicionales".
AL/.../SUDAN                                    VIS 20100315 (560)


EL PAPA TRANSCURRIRA TODO EL VERANO EN CASTELGANDOLFO


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAR 2010 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede informa de que el próximo verano el Santo Padre se trasladará directamente de Roma a Castelgandolfo, donde transcurrirá todo el período estivo.

  Benedicto XVI, prosigue el texto, "ha apreciado mucho las invitaciones que ha recibido también este año para desplazarse algunas semanas a localidades alpinas y ha dado las gracias de todo corazón a los obispos que se lo habían propuesto, pero este año prefiere comenzar inmediatamente el período estival de reposo y estudio sin el compromiso de otros viajes".
OP/VACACIONES PAPA/...                            VIS 20100315 (110)


ANGELUS: PARABOLA HIJO PRODIGO, CIMA DE ESPIRITUALIDAD


CIUDAD DEL VATICANO, 14 MAR 2010 (VIS).-A mediodía, Benedicto XVI se asomó a la ventana de su estudio para rezar el Ángelus con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro.

  Antes de la oración mariana el Santo Padre comentó el Evangelio de hoy, la parábola del hijo pródigo, narrada por San Lucas, una página que "constituye una cima de la espiritualidad y la literatura de todos los tiempos".

  "Efectivamente ¿qué serían nuestra cultura, nuestro arte y nuestra civilización sin esta revelación de un Dios Padre lleno de misericordia?", dijo el Papa, subrayando que "después de que Jesús nos ha hablado del Padre misericordioso, las cosas ya no son como antes, ahora conocemos a Dios. (...) Por eso, nuestra relación con Él, se construye a través de una historia, como sucede a los hijos con sus padres: al principio dependen de ellos, después reivindican su autonomía; y, en fin, si las cosas van bien, llegan a una relación madura, basada en el reconocimiento y el amor auténticos".

  Esas etapas, observó el pontífice, recuerdan los hitos del camino del ser humano en su relación con Dios, en la que puede haber una fase parecida a la infancia, "una religión movida por la necesidad, por la dependencia". Luego, a medida que la persona crece quiere "desprenderse de esa sumisión" y "ser capaz de regularse por sí mismo, de decidir autónomamente, pensando a veces que puede prescindir de Dios".

  Es una fase delicada, comentó el Santo Padre, "que puede llevar al ateísmo, pero que no pocas veces esconde la exigencia de encontrar el rostro verdadero de Dios. Por suerte para nosotros, Dios no deja nunca de ser fiel y, aunque nos alejemos o perdamos, nos sigue siempre con su amor, perdonando nuestros errores y hablando interiormente a nuestra conciencia para llevarnos de nuevo a Él".

  "Sólo experimentando el perdón, reconociendo que somos amados con un amor gratuito, más grande que nuestra miseria, pero también que nuestra justicia, entramos finalmente en una relación verdaderamente filial y libre con Dios", concluyó Benedicto XVI.
ANG/MISERICORDIA DIVINA/...                        VIS 20100315 (350)


sábado, 13 de marzo de 2010

NOTA DEL DIRECTOR DE LA OFICINA DE PRENSA SANTA SEDE


CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAR 2010 (VIS).-El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., hizo pública hoy una nota titulada: "Una ruta clara también en aguas agitadas".

  "Al final de esta semana, en la que la atención de gran parte de los medios de comunicación de Europa se ha concentrado en la cuestión de los abusos sexuales cometidos por personas dentro de instituciones de la Iglesia católica, me permito hacer tres observaciones:

  En primer lugar, la línea asumida por la Conferencia Episcopal Alemana se ha confirmado el camino justo para afrontar el problema en sus diversos aspectos. Las declaraciones del presidente de la Conferencia, el arzobispo Zollitsch, tras el encuentro con el Santo Padre, retoman las directrices establecidas en la reciente Asamblea de la Conferencia y subrayan sus puntos operativos esenciales: reconocer la verdad y ayudar a las víctimas, reforzar la prevención y colaborar constructivamente con las autoridades -incluidas las judiciales estatales- por el bien común de la sociedad. Monseñor Zollitsch también ha subrayado inequívocamente la opinión de los expertos, según la cual la cuestión del celibato no se puede confundir de ningún modo con la de la pedofilia. El Santo Padre ha alentado la línea de los obispos alemanes, que -aun con las características del contexto del país- puede ser considerada un modelo muy útil e inspirador para otras conferencias episcopales que deban afrontar problemas análogos.

  Además, la importante y amplia entrevista concedida por el promotor de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, monseñor Charles Scicluna, explica con detalle el significado de las normas canónicas específicas establecidas por la Iglesia en los años pasados para juzgar los gravísimos delitos de abuso sexual de menores por parte de eclesiásticos. Está absolutamente claro que estas normas no han pretendido favorecer ni han favorecido el encubrimiento de estos delitos; más bien, han favorecido una intensa actividad para afrontar, juzgar y castigar adecuadamente estos delitos en el marco del ordenamiento eclesiástico. Es justo recordar que todo se puso en marcha cuando el cardenal Ratzinger era prefecto de la Congregación. Su línea siempre ha sido la del rigor y la coherencia al afrontar las situaciones más difíciles.

  Finalmente, la archidiócesis de Munich ha respondido, con un comunicado amplio y detallado, a los interrogantes sobre el caso de un sacerdote que se había trasladado de Essen a Múnich cuando el cardenal Ratzinger era arzobispo de la ciudad, sacerdote que después cometió abusos. El comunicado hace hincapié en que el arzobispo no estaba en absoluto relacionado con las decisiones tras las cuales se verificaron los abusos. Es evidente que en los últimos días se han buscado -con un cierto ensañamiento, en Ratisbona y en Múnich- elementos para involucrar personalmente al Santo Padre en las cuestiones de los abusos. Cualquier observador objetivo se da cuenta de que estos esfuerzos han fracasado.

  A pesar de la tempestad, la Iglesia ve claro el camino que hay que seguir bajo la guía segura y rigurosa del Santo Padre. Como hemos tenido modo de constatar, esperamos que esta prueba pueda ayudar a toda la sociedad para hacerse cargo siempre mejor de la protección y de la formación de la infancia y de la juventud".
OP/ABUSOS SEXUALES/LOMBARDI                    VIS 20100313 (560)


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