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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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sábado, 13 de septiembre de 2008

FORTIFICAR LA HERMANDAD ENTRE CRISTIANOS Y JUDIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2008 (VIS).-El Papa recibió esta tarde a las 17,00 en la nunciatura apostólica de París a los representantes de la comunidad judía francesa y reafirmó que "cristianos y judíos tienen una fraternidad que fortificar y vivir" y que "los vínculos de fraternidad constituyen una invitación constante a conocerse mejor y a respetarse".

  "La Iglesia católica (...) repite con fuerza  a través de mi voz las palabras del gran Papa Pío XI : (...) "Espiritualmente somos semitas". (...) Por eso se opone a toda forma de antisemitismo del que  no hay justificación teológica aceptable. El teólogo Henri de Lubac, en una "hora de tinieblas", como decía Pío XII, comprendió que ser antisemitas significa también ser anticristianos. Una vez más siento el deber de rendir un profundo homenaje a todo los que murieron injustamente y a los que hicieron todo lo posible para que los nombres de las víctimas permaneciesen siempre en el recuerdo. ¡Dios no olvida!".

  Finalizado el encuentro, Benedicto XVI se trasladó en automóvil al College des Bernardins donde le esperaban 700 representantes del mundo de la cultura francesa, responsables de la UNESCO, de la Unión Europea y algunos miembros de la comunidad musulmana francesa.
PV-FRANCIA/COMUNIDAD JUDIA/PARIS               VIS 20080913 (210)


BUSQUEDA DE DIOS EN LAS RAICES DE LA CULTURA EUROPEA


CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2008 (VIS).-El mundo de la cultura acogió esta tarde a Benedicto XVI en el College des Bernardins, donde el Papa llegó hacia las 17,30.

  La institución fue fundada en 1247 por Étienne de Lexington, abad cisterciense de Claraval, como centro de formación teológica para los monjes del Císter. Confiscado durante la Revolución, el edificio se vendió y pasó a través de los siglos por diversas peripecias, hasta que lo adquirió la archidiócesis de París. Después de cinco años de restauración, el edificio, auténtica joya de la arquitectura medieval, se abrió al público el pasado 4 de septiembre. Es sede de iniciativas artísticas, conferencias y reuniones.

  El discurso del Papa estuvo dedicado  al origen  de la teología occidental y de las raíces de la cultura europea. "En la gran fractura cultural provocada por las migraciones de los pueblos y el nuevo orden de los Estados que se estaban formando -dijo- los monasterios eran los lugares en los que sobrevivían los tesoros de la vieja cultura y en los que, a partir de ellos, se iba formando poco a poco una nueva cultura".

  Pero la intención de los monjes no era "crear una cultura y ni siquiera conservar una cultura del pasado. Su motivación era mucho más elemental. Su objetivo era (...)  buscar a Dios. En la confusión de un tiempo en que nada parecía quedar en pie, los monjes querían dedicarse a lo esencial; (...) detrás de lo provisional buscaban lo definitivo".

  Para hacerlo seguían las "señales de pista" con las que Dios indicaba el recorrido. "El camino era su Palabra que, en los libros de las Sagradas Escrituras, estaba abierta ante los hombres. La búsqueda de Dios requiere, pues, por intrínseca exigencia una cultura de la palabra. (...) En el monaquismo occidental, escatología y gramática están interiormente vinculadas una con la otra. (...) Así, precisamente por la búsqueda de Dios, resultan importantes las ciencias profanas que nos señalan el camino hacia la lengua".

  El Santo Padre habló de los lugares comunes en los monasterios, las bibliotecas y las escuelas, que "indican el camino hacia la palabra", haciendo notar que "la Palabra que abre el camino de la búsqueda de Dios y es ella misma el camino, es una Palabra que mira a la comunidad. (...) La Palabra no lleva a un camino sólo individual de una inmersión mística, sino que introduce en la comunión con cuantos caminan en la fe".

  "Como en la escuela rabínica, también entre los monjes, el mismo leer del individuo es simultáneamente un acto corporal -observó-. La Palabra de Dios nos introduce en el coloquio con Dios" y (...) especialmente en el Libro de los Salmos nos ofrece las palabras con que podemos dirigirnos a Él, presentarle nuestra vida con sus altibajos en coloquio ante Él, transformando así la misma vida en un movimiento hacia Él".

  Citando la importancia del canto en la vida monástica, Benedicto XVI habló de cómo San Bernardo de Claraval "califica la confusión de un canto mal hecho como un precipitarse en la "zona de la desemejanza", que es el término con que San Agustín describe  "su estado interior antes de la conversión. (...) El hombre, creado a semejanza de Dios, al abandonarlo se hunde en la "zona de la desemejanza", en un alejamiento de Dios en el que ya no lo refleja y así se hace desemejante no sólo de Dios, sino también de sí mismo, del verdadero ser hombre".

  Para San Bernardo "la cultura del canto es también cultura del ser y  los monjes con su plegaria y su canto han de estar a la altura de la Palabra que se les ha confiado, a su exigencia de verdadera belleza".
 
  Asimismo, "para captar de alguna manera la cultura de la palabra, que en el monaquismo occidental se desarrolló por la búsqueda de Dios", es necesario abordar "las Escrituras", que (...) en su conjunto (...) se consideran como la única Palabra de Dios dirigida a nosotros. Pero ya este plural evidencia que aquí la Palabra de Dios nos alcanza sólo (...) a través de las palabras humanas, es decir que Dios nos habla sólo a través de los hombres, mediante sus palabras y su historia".

  El Papa señaló que "la Escritura precisa de la interpretación, y precisa de la comunidad en la que se ha formado y en la que es vivida. En ella tiene su unidad y en ella se despliega el sentido que aúna el todo. (...) El cristianismo capta en las palabras la Palabra, el "Logos" mismo, que irradia su misterio a través de tal multiplicidad. Esta estructura especial de la Biblia es un desafío siempre nuevo para cada generación. Por su misma naturaleza excluye todo lo que hoy se llama fundamentalismo".

  "La misma Palabra de Dios, de hecho, nunca está presente ya en la simple literalidad del texto. Para alcanzarla se requiere un trascender y un proceso de comprensión, que se deja guiar por el movimiento interior del conjunto y por ello debe convertirse también en un proceso vital. Siempre y sólo en la unidad dinámica del conjunto los muchos libros forman "un" Libro, la Palabra de Dios y la acción de Dios en el mundo se revelan en la palabra y en la historia humana.".

  "El trascender de la letra y su comprensión únicamente a partir del conjunto", dijo el Papa, lo expresa drásticamente San Pablo con la frase: "La pura letra mata y, en cambio, el Espíritu da vida", pero (...) el Espíritu liberador no es simplemente (...) la visión personal de quien interpreta. El Espíritu es Cristo, (...) que nos indica el camino. Con la palabra sobre el Espíritu y sobre la libertad se abre un vasto horizonte, pero al mismo tiempo se pone una clara limitación a la arbitrariedad y a la subjetividad, (...) que obliga de manera inequívoca al individuo y a la comunidad y crea un vínculo superior al de la letra: el vínculo del entendimiento y del amor".

  "Esa tensión entre vínculo y libertad, que sobrepasa el problema literario de la interpretación de la Escritura, (...) ha plasmado profundamente la cultura occidental. Esa tensión se presenta de nuevo también a nuestra generación como un reto frente a los extremos de la arbitrariedad subjetiva, por una parte, y del fanatismo fundamentalista, por otra. Sería fatal, si la cultura europea de hoy llegase a entender la libertad sólo como la falta total de vínculos y con esto favoreciese inevitablemente el fanatismo y la arbitrariedad".

  El Santo Padre observó después que junto al "ora" de la vida monástica, existía también el "labora" y que el "Dios cristiano (...) es también el Creador. Dios trabaja; continúa trabajando en y sobre la historia de los hombres. En Cristo entra como Persona en el trabajo fatigoso de la historia. (...) Dios trabaja y  (...) el hombre tiene capacidad y puede participar en la obra de Dios en la creación del mundo. Del monaquismo forma parte (...) una cultura del trabajo, sin la cual el desarrollo de Europa, su ethos y su formación del mundo son impensables".

  Retomando el inicio de su discurso sobre el monacato Benedicto XVI reiteró que "quien se hacía monje, avanzaba por un camino largo y profundo, pero había encontrado ya la dirección: la Palabra de la Biblia en la que oía que hablaba el mismo Dios", pero (...) para que se abra un camino hacia el corazón de la Palabra bíblica como Palabra de Dios, esa misma Palabra debe antes ser anunciada desde el exterior".

  "De hecho, los cristianos de la Iglesia naciente no consideraron su anuncio misionero como una propaganda, (...) sino como una necesidad intrínseca derivada de la naturaleza de su fe. (...) La universalidad de Dios y la universalidad de la razón abierta hacia Él constituían para ellos la motivación y también el deber del anuncio. Para ellos la fe no pertenecía a las costumbres culturales, diversas según los pueblos, sino al ámbito de la verdad que igualmente tiene en cuenta a todos".

  "El esquema fundamental del anuncio cristiano "ad extra" -a los hombres que, con sus preguntas, buscan- se halla en el discurso de san Pablo en el Areópago", cuando (...) anuncia a Aquel, que los hombres ignoran y, sin embargo, conocen: el Ignoto-Conocido; Aquel que buscan, al que, en lo profundo, conocen y que, sin embargo, es el Ignoto y el Incognoscible. Lo más profundo del pensamiento y del sentimiento humano sabe en cierto modo que Él tiene que existir. Que en el origen de todas las cosas debe estar no la irracionalidad, sino la Razón creativa; no el ciego destino, sino la libertad".

  "Sin embargo, pese a que todos los hombres en cierto modo sabemos esto, (...) ese saber permanece irreal: Un Dios sólo pensado e inventado no es un Dios. Si Él no se revela, nosotros no llegamos hasta Él. (...) La novedad del anuncio cristiano consiste en un hecho: Él se ha mostrado. Pero esto no es un hecho ciego, sino un hecho que, en sí mismo, es "Logos", presencia de la Razón eterna en nuestra carne".

  También en nuestra época "Dios se ha convertido realmente en el gran Desconocido. Pero como entonces, tras las numerosas imágenes de los dioses estaba escondida y presente la pregunta acerca del Dios desconocido, también hoy la actual ausencia de Dios está tácitamente inquieta por la pregunta sobre Él"

  "Buscar a Dios y dejarse encontrar por Él: esto hoy no es menos necesario que en tiempos pasados -concluyó Benedicto XVI-. Una cultura meramente positivista que circunscribiera al campo subjetivo como no científica la pregunta sobre Dios, sería la capitulación de la razón, la renuncia a sus posibilidades más elevadas y consiguientemente una ruina del humanismo, cuyas consecuencias no podrían ser más graves. Lo que es la base de la cultura de Europa, la búsqueda de Dios y la disponibilidad para escucharle, sigue siendo aún hoy el fundamento de toda verdadera cultura".

  Acabado el discurso el Papa se trasladó en automóvil a la catedral de Notre-Dame para presidir las vísperas con los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y diáconos franceses.
PV-FRANCIA/MUNDO CULTURA/PARIS            VIS 20080913 (1680)


VISPERAS CON SACERDOTES, RELIGIOSOS, SEMINARISTAS, DIACONOS


CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2008 (VIS).-A las 19,15, en la catedral de Notre Dame, el Papa presidió la celebración de las Vísperas con los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y diáconos. También estaban presentes algunos representantes de otras iglesias y confesiones cristianas.

  Comentando en la homilía el salmo 126,1, "Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles", el Papa dijo: "Quién es este Señor sino Nuestro Señor Jesucristo. Fue Él quien fundó la Iglesia, quien la ha edificado sobre la roca, sobre la fe del Apóstol Pedro. (…) San Agustín se plantea la cuestión de saber quiénes son los albañiles, y él mismo responde: "Todos los que predican la palabra de Dios en la Iglesia, los dispensadores de los misterios de Dios. Todos nos esforzamos, todos trabajamos, todos construimos ahora"; pero es sólo Dios quien, en nosotros, "edifica, quien exhorta, quien amonesta, quien abre el entendimiento, quien os conduce a las verdades de la fe".

  "¡Qué maravilla -exclamó- reviste nuestra actividad al servicio de la divina Palabra! Somos instrumentos del Espíritu; Dios tiene la humildad de pasar a través de nosotros para sembrar su Palabra. Llegamos a ser su voz después de haber vuelto el oído a su boca. Ponemos su Palabra en nuestros labios para ofrecerla al mundo. La ofrenda de nuestra plegaria le es agradable y le sirve para comunicarse con todos los que nos encontramos".

  Benedicto XVI puso de relieve que "las liturgias de la tierra, ordenadas todas ellas a la celebración de un Acto único de la historia, no alcanzarán jamás a expresar totalmente su infinita densidad. En efecto, la belleza de los ritos nunca será lo suficientemente esmerada, lo suficientemente cuidada, elaborada, porque nada es demasiado bello para Dios, que es la Hermosura infinita. Nuestras liturgias de la tierra no podrán ser más que un pálido reflejo de la liturgia, que se celebra en la Jerusalén de arriba, meta de nuestra peregrinación en la tierra. Que nuestras celebraciones, sin embargo, se le parezcan lo más posible y la hagan presentir".

  "Desde ahora -continuó-, la Palabra de Dios nos ha sido dada para ser el alma de nuestro apostolado, el alma de nuestra vida de sacerdotes. (...) A lo largo de la jornada, la Palabra de Dios se convierte en la materia de la oración de toda la Iglesia, que desea así dar testimonio de su fidelidad a Cristo".

  El Santo Padre exhortó a los sacerdotes a no tener miedo "de dedicar mucho tiempo a la lectura, a la meditación de la Escritura y al rezo del Oficio divino. Casi sin saberlo, la Palabra leída y meditada en la Iglesia actúa sobre vosotros y os transforma".

  Dirigiéndose a continuación a los seminaristas, dijo: "Estáis destinados a ser depositarios de esta Palabra eficaz, que hace lo que dice. Conservad siempre el gusto por la Palabra de Dios. Aprended, por su medio, a amar a todos los que encontréis en vuestro camino. Nadie sobra en la Iglesia, nadie. Todo el mundo puede y debe encontrar su lugar".

  El Papa pidió a los diáconos, que "sin buscar sustituir a los presbíteros, sino ayudándolos con amistad y eficacia" fueran "testigos vivos del poder infinito de la divina Palabra".

  A los religiosos, religiosas y todas las personas consagradas, Benedicto XVI les recordó que su "única riqueza -la única, verdaderamente, que traspasará los siglos y el dintel de la muerte- es la Palabra del Señor. (…) Vuestra obediencia es, etimológicamente, una escucha, ya que el vocablo "obedecer" viene del latín "obaudire", que significa tender el oído hacia algo o alguien. Obedeciendo, volvéis vuestra alma hacia Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida. (…) La pureza de la divina Palabra es el modelo de vuestra propia castidad; garantía de fecundidad espiritual".

  Benedicto XVI saludó al final a los representantes de las Iglesias cristianas y de las comunidades eclesiales, "que han venido a rezar fraternalmente las Vísperas con nosotros en esta catedral".

  "Pido ardientemente al Señor -terminó el Papa.-que crezca en nosotros el sentido de esta unidad de la Palabra de Dios, signo, prenda y garantía de la unidad de la Iglesia: no un amor en la Iglesia sin amor a la Palabra, no una Iglesia sin unidad en torno a Cristo redentor, no frutos de redención sin amor a Dios y al prójimo, según los dos mandamientos que resumen toda la Escritura santa".
PV-FRANCIA/VISPERAS/PARIS                        VIS 20080913 (730)


LA IGLESIA CONFIA EN LOS JOVENES

CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2008 (VIS).-Finalizadas las Vísperas, el Papa saludó a los jóvenes que transcurrirían la noche en vigilia de oración para prepararse a la Santa Misa que se celebrará mañana en la Explanada de los Inválidos.

  Benedicto XVI recordó que la XXIII  Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en Sydney, "hizo redescubrir a muchos jóvenes la importancia del Espíritu Santo en la vida del cristiano. El Espíritu nos pone en contacto íntimo con Dios, en quien se encuentra la fuente de toda auténtica riqueza humana".

  "Todos buscáis amar y ser amados -dijo el Santo Padre-. Tenéis que volver a Dios para aprender a amar y para tener la fuerza de amar".

  Después el Papa invitó a los jóvenes a "meditar en la grandeza del sacramento de la Confirmación, (...) que os introduce en una vida de fe adulta. Es urgente comprender cada vez mejor este sacramento para comprobar la calidad y la hondura de vuestra fe y para robustecerla. El Espíritu Santo os acerca al misterio de Dios y os hace comprender quién es Dios. Os invita a ver en el prójimo al hermano, (...) para vivir en comunión con él, humana y espiritualmente, para vivir, por tanto, como Iglesia. Al revelaros quién es Cristo muerto y resucitado por nosotros, nos impulsa a dar testimonio de Él".

  "Es urgente hablar de Cristo a vuestro alrededor -exclamó el pontífice-, a vuestras familias y amigos, en vuestros lugares de estudio, de trabajo o de ocio. No tengáis miedo. Tened "la valentía de vivir el Evangelio y la audacia de proclamarlo". (...) Llevad la Buena Noticia a los jóvenes de vuestra edad y también a los otros. Ellos conocen las turbulencias de la afectividad, la preocupación y la incertidumbre con respecto al trabajo y a los estudios. Afrontan sufrimientos y tienen experiencia de alegrías únicas. Dad testimonio de Dios, porque, en cuanto jóvenes, formáis parte plenamente de la comunidad católica. (...) Quiero deciros que la Iglesia confía en vosotros".

  El segundo tema de reflexión que el Papa propuso a los jóvenes fue "el misterio de la Cruz".

  "Muchos de vosotros -dijo- lleváis colgada del cuello una cadena con una cruz. También yo llevo una. (...) No es un adorno ni una joya. Es el precioso símbolo de nuestra fe, el signo visible y material de la vinculación a Cristo".

  "Para los cristianos, la Cruz simboliza la sabiduría de Dios y su amor infinito revelado en el don redentor de Cristo muerto y resucitado para la vida del mundo, en particular, para la vida de cada uno".

  La Cruz "no es sólo el signo de vuestra vida en Dios y de vuestra salvación, sino también (...) el testigo mudo de los padecimientos de los hombres y, al mismo tiempo, la expresión única y preciosa de todas sus esperanzas".

  "La Cruz pone en peligro en cierta medida la seguridad humana, pero manifiesta, también y sobre todo, la gracia de Dios y confirma la salvación. Esta tarde os confío la Cruz de Cristo. Pablo había entendido la palabra de Jesús -aparentemente paradójica- según la cual sólo entregando ("perdiendo") la propia vida se puede encontrarla y de ello había sacado la conclusión de que la Cruz manifiesta la ley fundamental del amor, la fórmula perfecta de la vida verdadera".

  Tras despedirse de los jóvenes el Papa se desplazó a la Nunciatura Apostólica y después de cenar salió al balcón para saludar a los fieles reunidos ante su residencia en la capital francesa.

  "¡Vuestra acogida tan cordial conmueve al Papa! -dijo-. Gracias por haberme esperado aquí a pesar de ser tan tarde y de forma tan entusiasta".

  "Estoy feliz de sumarme mañana a la multitud de peregrinos de Lourdes para celebrar el Jubileo de las apariciones de la Virgen. Los católicos en Francia necesitan más que nunca renovar su confianza en María, reconociendo en Ella el modelo de su compromiso al servicio del Evangelio. (...) Cuento con vosotros y con vuestras oraciones para que este viaje dé fruto. Que la Virgen os guarde".
PV-FRANCIA/JOVENES/PARIS                    VIS 20080913 (670)


BENEDICTO XVI EN EL INSTITUT DE FRANCE

CIUDAD DEL VATICANO, 13 SEP 2008 (VIS).-Hoy sábado, a las 9,00, el Papa llegó al Institut de France, fundado en 1795 y que comprende cinco Academias: Académie française; Académie des inscriptions et belles lettres; Académie des sciences; Académie des beaux-arts; Académie des sciences morales et politiques.

  Del Institut de France forman parte representantes eminentes de todos los ámbitos del saber humano. En 1992 el entonces cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sucedió en la Academia de Ciencias morales y políticas, como miembro asociado, a Andrei Sakharov, premio Nobel de la Paz, fallecido en 1989.

  A su llegada, Benedicto XVI fue recibido por el canciller del Instituto, Gabriel de Broglie y por el secretario perpetuo de l' Académie française, Hélène Carrère d'Encausse, que lo acompañaron a la sala de la Cúpula, donde se reúnen los miembros de las cinco Academias. El pontífice descubrió una placa conmemorativa de su visita y pronunció unas breves palabras.

  "Es para mí un gran honor -dijo el Papa- ser recibido esta mañana bajo la Cúpula. No podía venir a París sin saludarles personalmente. Me agrada aprovechar esta feliz ocasión para subrayar los lazos profundos que me unen a la cultura francesa, hacia la que siento una gran admiración".

  "Rabelais dijo muy justamente en su tiempo: "La ciencia sin la conciencia no es más que ruina del alma. (...) Fue sin duda para contribuir a evitar el riesgo de una semejante dicotomía que, a finales de enero, y por vez primera en tres siglos y medio, dos Academias del Instituto, dos Academias Pontificias y el Instituto Católico de París organizaron un Coloquio interacadémico sobre la cambiante identidad de la persona. (...) Esta iniciativa podría continuar para explorar conjuntamente los innumerables senderos de las ciencias humanas y experimentales".

  Finalizado el encuentro, Benedicto XVI se desplazó en papamóvil a la Explanada de los Inválidos para celebrar la Santa Misa.
PV-FRANCIA/INSTITUT DE FRANCE/PARIS            VIS 20080913 (330)


HUID DEL CULTO A LOS IDOLOS

CIUDAD DEL VATICANO, 13 SEP 2008 (VIS).-Benedicto XVI celebró esta mañana a las 10,00 la Santa Misa en la Explanada de los Inválidos, el conjunto monumental formado por el Hospital de los Inválidos, el Museo del Ejército y la Iglesia de San Luis de los Inválidos con el anejo Dôme (Cúpula), donde se encuentran las cenizas de Napoleón Bonaparte.

  "La primera carta de San Pablo dirigida a los Corintios -dijo el Papa en su homilía ante más de 200.000 personas- nos hace descubrir (...) hasta qué punto sigue siendo actual el consejo dado por el Apóstol. "No tengáis que ver con la idolatría", escribió a una comunidad muy afectada por el paganismo e indecisa entre la adhesión a la novedad del Evangelio y la observancia de las viejas prácticas heredadas de sus antepasados"
 
  "Fuera del pueblo de Israel, que había recibido la revelación del Dios único, -explicó-  el mundo antiguo era esclavo del culto a los ídolos. Los errores del paganismo, muy visibles en Corinto, debían ser denunciados porque eran una potente alienación y desviaban al hombre de su verdadero destino. Impedían reconocer que Cristo es el único Salvador, el único que indica al hombre el camino hacia Dios".

  "Este llamamiento a huir de los ídolos sigue siendo válido también hoy. (...) La palabra "ídolo" viene del griego y significa "imagen", (...) pero también (...) "vana apariencia". El ídolo es un señuelo, pues desvía a quien le sirve de la realidad para encadenarlo al reino de la apariencia".

  "¿No es ésta una tentación propia de nuestra época, la única -subrayó el Santo Padre- sobre la que podemos actuar de forma eficaz? Es la tentación de idolatrar un pasado que ya no existe, olvidando sus carencias, o un futuro que aún no existe, creyendo que el ser humano hará llegar con sus propias fuerzas el reino de la felicidad eterna sobre la tierra". De igual modo,"el dinero, el afán de tener, de poder e incluso de saber, ¿acaso no desvían al hombre de su verdadero fin?".

  Pero "la condena radical de la idolatría -afirmó el Papa citando a San Juan Crisóstomo, cuya memoria litúrgica se celebra hoy- no es en modo alguno una condena de la persona del idólatra. Nunca hemos de confundir en nuestros juicios el pecado, que es inaceptable, y el pecador, del que no podemos juzgar su estado de conciencia y que, en todo caso, siempre tiene la posibilidad de convertirse y ser perdonado".

  "Dios (...) nunca pide al hombre que sacrifique su razón -observó el pontífice-. La razón nunca está en contradicción real con la fe. El único Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ha creado la razón y nos da la fe, proponiendo a nuestra libertad que la reciba como un don precioso. Lo que desencamina al hombre de esta perspectiva es el culto a los ídolos, y la razón misma puede fabricar ídolos".

  "Pidamos a Dios, pues, que nos ve y nos escucha, que nos ayude a purificarnos de todos nuestros ídolos para acceder a la verdad de nuestro ser, para acceder a la verdad de su ser infinito".

  "San Pablo nos invita a usar no solamente nuestra razón, sino sobre todo nuestra fe para descubrirlo. Ahora bien, ¿qué nos dice la fe? El pan que partimos es comunión con el Cuerpo de Cristo; el cáliz de acción de gracias que bendecimos es comunión con la Sangre de Cristo"

  "Desde hace veinte siglos -recordó el Santo Padre-  el Señor resucitado se ha entregado a su pueblo. (...) Veneremos fervientemente el sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor, el Santísimo Sacramento de la presencia real del Señor en su Iglesia y en toda la humanidad".

  "La Misa es el sacrificio de acción de gracias por excelencia, el que nos permite unir nuestra propia acción de gracias a la del Salvador. (...) La Misa nos invita a discernir lo que en nosotros obedece al Espíritu de Dios y lo que en nosotros aún permanece a la escucha del espíritu del mal".

  Por eso, "alzar la copa de la salvación e invocar el nombre del Señor, ¿no es precisamente la mejor manera de "no tener que ver con la idolatría"? Cada vez que se celebra una Misa, cada vez que Cristo se hace sacramentalmente presente en su Iglesia, se realiza la obra de nuestra salvación. (...) Sólo Él nos enseña a huir de los ídolos, espejismos del pensamiento".

  Pero "¿quién puede alzar la copa de la salvación e invocar el nombre del Señor en nombre de todo el pueblo de Dios, sino el sacerdote?", se preguntó el Papa, y lanzó un "llamamiento  esperanzado en la fe y en la generosidad" a "los jóvenes que se plantean la cuestión de la vocación religiosa o sacerdotal: ¡No tengáis miedo! -exclamó-. ¡No tengáis miedo de dar la vida a Cristo! Nada sustituirá jamás el ministerio de los sacerdotes en el corazón de la Iglesia".

  "La esperanza seguirá siempre la más fuerte. La Iglesia, construida sobre la roca de Cristo, tiene las promesas de vida eterna, no porque sus miembros sean más santos que los demás, sino porque Cristo hizo esta promesa a Pedro: "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder del infierno no la derrotará".

  "Con la inquebrantable esperanza de la presencia eterna de Dios en cada una de nuestras almas, con la alegría de saber que Cristo está con nosotros hasta el final de los tiempos, con la fuerza que el Espíritu Santo ofrece a todos aquellos y aquellas que se dejan alcanzar por Él -concluyó Benedicto XVI- os encomiendo a la acción poderosa del Dios de amor que ha muerto por nosotros en la Cruz y ha resucitado victoriosamente la mañana de Pascua. A todos (...) repito las palabras de San Pablo: Huid del culto de los ídolos, no dejéis de hacer el bien".

  Después de la Santa Misa Benedicto XVI se dirigió a la nunciatura apostólica, donde almorzó con los obispos de la región.
PV-FRANCIA/MISA/INVALIDOS:PARIS                VIS 20080913 (1000)


viernes, 12 de septiembre de 2008

REFLEXIONAR SOBRE EL SIGNIFICADO AUTENTICO DE LA LAICIDAD

CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2008 (VIS).-El Papa partió a las 9,20 del aeropuerto romano de Fiumicino y tras dos horas de vuelo aterrizó en el aeropuerto de París-Orly, comenzando de este modo su décimo viaje apostólico internacional y el primero a Francia.

  El Santo Padre fue acogido en la escalerilla del avión por el presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy. Tras saludar al cardenal André Vingt-Trois, arzobispo de París y a algunas autoridades civiles y religiosas, se trasladó en automóvil a la nunciatura apostólica. Desde allí se dirigió unos minutos más tarde al Palacio del Elíseo, donde a las 12,30 realizó una visita de cortesía al presidente de la República.

  Terminado el coloquio privado entre el Papa y Sarkozy, tuvo lugar el encuentro con las autoridades del Estado. Después de las palabras del presidente francés, Benedicto XVI pronunció el primer discurso de su viaje.

  El Papa recordó al inicio de su discurso que el motivo principal de este viaje es "la celebración del 150 aniversario de las apariciones de la Virgen María en Lourdes".

  Refiriéndose a lo que el presidente Sarkozy afirmó durante su visita a Roma en diciembre de 2007, que "las raíces de Francia -como las de Europa- son cristianas", el Santo Padre dijo: "Basta la historia para demostrarlo; desde sus orígenes, su país ha recibido el mensaje del Evangelio". En este contexto recordó la fundación de muchas congregaciones religiosas para ayudar a los más necesitados, así como las miles de iglesias, abadías y catedrales de esta tierra.

  "La Iglesia en Francia -continuó- goza actualmente de un régimen de libertad. La desconfianza del pasado se ha transformado paulatinamente en un diálogo sereno y positivo, que se consolida cada vez más. Existe un nuevo instrumento de diálogo desde 2002 -dijo- y tengo una gran confianza en su trabajo porque la buena voluntad es recíproca".

  "En este momento histórico en que las culturas se entrecruzan cada vez más, estoy profundamente convencido -aseguró- de que es cada vez más necesaria una nueva reflexión sobre el significado auténtico y sobre la importancia de la laicidad. Es fundamental, por una parte, insistir en la distinción entre el ámbito político y religioso para tutelar tanto la libertad religiosa de los ciudadanos como la responsabilidad del Estado hacia ellos, y por otra parte, adquirir una conciencia más clara de las funciones insustituibles de la religión para la formación de las conciencias y de la contribución que puede aportar, junto a otras instancias, para la creación de un consenso ético fundamental en la sociedad".

  Tras poner de relieve que los jóvenes son su "mayor preocupación", Benedicto XVI dijo que muchos de ellos "han perdido su referencia en la vida familiar" y otros se hallan "marginados y a menudo abandonados a sí mismos, son frágiles y tienen que hacer frente solos a una realidad que les sobrepasa".

  Por eso, añadió, "hay que ofrecerles un buen marco educativo y animarlos a respetar y ayudar a los otros, para que lleguen serenamente a la edad de la responsabilidad. La Iglesia puede aportar en este campo una contribución específica. La situación social de occidente, por desgracia marcada por un avance solapado de la distancia entre ricos y pobres, también me preocupa. Estoy seguro que es posible encontrar soluciones justas que, sobrepasando la inmediata ayuda necesaria, vayan al corazón de los problemas, para proteger a los débiles y fomentar su dignidad".

  El Papa manifestó su preocupación por "el estado de nuestro planeta". En este sentido señaló la necesidad de "aprender a respetarlo y protegerlo mejor. Me parece que ha llegado el momento de hacer propuestas más constructivas para garantizar el bienestar de las generaciones futuras".

  "El ejercicio de la Presidencia de la Unión Europea supone para su país -afirmó- una ocasión para dar testimonio del compromiso de Francia, según su noble tradición, con los derechos humanos y su promoción para el bien de la persona y de la sociedad. Cuando el ciudadano europeo llegue a experimentar personalmente que los derechos inalienables del ser humano, desde su concepción hasta su muerte natural, así como los concernientes a su educación libre, su vida familiar, su trabajo, sin olvidar naturalmente sus derechos religiosos, cuando este ciudadano europeo, por tanto, entienda que estos derechos, que constituyen una unidad indisociable, son promovidos y respetados, entonces comprenderá plenamente la grandeza de la construcción de la Unión y llegará a ser un artífice activo".

  El Santo Padre señaló que "frente al peligro del resurgir de antiguos recelos, tensiones y contraposiciones entre las Naciones, de las que hoy somos testigos preocupados, Francia, históricamente sensible a la reconciliación entre los pueblos, está llamada a ayudar a Europa a construir la paz dentro de sus fronteras y en el mundo entero. A este respecto, es importante promover una unidad que no puede ni quiere transformarse en uniformidad, sino que sea capaz de garantizar el respeto de las diferencias nacionales y de las tradiciones culturales, que constituyen una riqueza en la sinfonía europea, recordando, por otra parte, que "la propia identidad nacional no se realiza sino es en apertura con los demás pueblos y por la solidaridad con ellos". Confío en que vuestro país contribuya cada vez más al progreso de este siglo a la serenidad, la armonía y la paz".

  Concluido el encuentro, el Papa se trasladó a la nunciatura apostólica, donde almorzó en privado.
 
  A las 17,00 de hoy, el Santo Padre participará en un breve acto en la nunciatura apostólica con representantes de la comunidad judía y a continuación se dirigirá al Colegio de los Bernardinos, recientemente abierto al público tras su restauración, donde está previsto el encuentro con el mundo de la cultura.
PV-FRANCIA/LLEGADA/PARIS                        VIS 20080912 (950)


SABADO Y DOMINGO: SERVICIOS ESPECIALES SOBRE EL VIAJE

CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2008 (VIS).-El Vatican Information Service transmitirá el sábado 13 y el domingo 14 de septiembre dos servicios especiales con motivo del viaje apostólico de Benedicto XVI a Francia.
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OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2008 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo Salvatore Pappalardo, hasta ahora de Nicosia (Italia), arzobispo metropolitano de de Siracusa (superficie 1.341, población 334.600, católicos 324.500, sacerdotes 145, religiosos 244, diáconos permanentes 10) en Italia. Sucede al arzobispo Giuseppe Costanzo, cuya renuncia al gobierno pastoral de esta archidiócesis fue aceptada por límite de edad.
NER:RE/…/PAPPALARDO:COSTANZO                    VIS 20080912 (60)

jueves, 11 de septiembre de 2008

PARAGUAY: IMPREGNAR DE ESPIRITU CRISTIANO ORDEN TEMPORAL


CIUDAD DEL VATICANO, 11 SEP 2008 (VIS).-El Santo Padre recibió esta mañana a los prelados de Paraguay al final de su quinquenal visita "ad limina".

  "Los retos pastorales que debéis afrontar son realmente grandes y complejos -dijo el Papa a los obispos- Frente a un ambiente cultural que intenta marginar a Dios de las personas y de la sociedad, o que lo considera como un obstáculo para alcanzar la propia felicidad, es urgente un vasto esfuerzo misionero que, poniendo a Jesucristo en el centro de toda acción pastoral, dé a conocer a todos la belleza y la verdad de su vida y de su mensaje de salvación".

  "En este sentido, la presencia de testimonios veraces de auténtica vida cristiana, junto a la santidad de los pastores, es una exigencia de perenne actualidad tanto en la Iglesia como en el mundo", prosiguió el Santo Padre, especificando que "el mismo obispo, además de ser el principio visible y fundamento de la unidad en la propia Iglesia particular, es también el vínculo de la comunión eclesial y el punto de engarce entre su Iglesia particular y la Iglesia universal" .

  Después de animar a los prelados a seguir haciendo todos los esfuerzos posibles para "acrecentar la unidad en las comunidades diocesanas, así como con esta Sede Apostólica", manifestó su agrado porque una de las prioridades de los obispos paraguayos es "la pastoral juvenil y vocacional". A este propósito el Papa señaló que "la convicción y la fidelidad con que los presbíteros viven cada día su vocación suscitará en muchos jóvenes el deseo de seguir a Cristo en el sacerdocio, respondiendo con generosidad a su llamado".

  Pero para que el mensaje cristiano llegue "hasta el último rincón del mundo", observó el Santo Padre, es necesaria "la colaboración indispensable de los fieles laicos. Su vocación específica consiste en impregnar de espíritu cristiano el orden temporal y transformarlo según el designio divino. Los pastores, por su parte, tienen el deber de ofrecerles todos los medios espirituales y formativos necesarios".

  "Un aspecto significativo de la misión propia de los seglares es el servicio a la sociedad a través del ejercicio de la política". Por eso "hay que alentarles (...) a que vivan con responsabilidad y dedicación esta importante dimensión de la caridad social, para que la comunidad humana de la que forman parte (...) progrese en la justicia, en la honradez, en la defensa de los verdaderos y auténticos valores, como la salvaguarda de la vida humana, del matrimonio y de la familia, contribuyendo de esta manera al verdadero bien humano y espiritual de toda la sociedad".

  El Papa concluyó elogiando los esfuerzos de los prelados para "aliviar las necesidades del pueblo" y pidiéndoles que fueran "imagen viva y cercana de la caridad de Cristo para todos vuestros hermanos, especialmente los que más sufren, los marginados, los ancianos, los enfermos y los encarcelados".
AL/.../PARAGUAY                            VIS 20080911 (490)


ESTADISTICAS SOBRE LA IGLESIA CATOLICA EN FRANCIA

CIUDAD DEL VATICANO, 11 SEP 2008 (VIS).-Con motivo del próximo viaje apostólico de Benedicto XVI a Francia, del 12 al 15 de septiembre, para conmemorar el 150 aniversario de las apariciones de Nuestra Señora de Lourdes, ofrecemos algunos datos estadísticos sobre la Iglesia católica en este país.

  Los datos, actualizados al 31 de diciembre de 2006, proceden de la Oficina Central de Estadística de la Iglesia.

  Francia tiene una población de 61.350.000 habitantes, de los que 46.427.000 son católicos; el 75,5 % de la población. Existen 98 circunscripciones eclesiásticas, 16.553 parroquias y 674 centros pastorales de otro tipo. Actualmente hay 186 obispos, 21.074 sacerdotes, 42.425 religiosos, 1.577 miembros laicos de institutos seculares y 62.831 catequistas. Los seminaristas menores son 134 y los mayores 1.299.

  Un total de 2.108.240 alumnos asisten a los 10.195 centros de educación católicos, desde el jardín de infancia hasta la universidad. Por lo que concierne a los centros caritativos y sociales de propiedad de la Iglesia o que son dirigidos por eclesiásticos o religiosos, en Francia hay: 94 hospitales, 103 ambulatorios, 520 hogares para ancianos e inválidos, 96 orfanatos y guarderías, 49 consultorios familiares y otros centros para la protección de la vida, 247 centros especiales de educación o reeducación social y 65 instituciones de otro tipo
OP/ESTADISTICAS  FRANCIA/...                        VIS 20080911 (210)


AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 11 SEP 2008 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Lars Petter Forberg, embajador de Noruega, en visita de despedida.

-Don Joaquín Robledo, administrador diocesano de San Lorenzo (Paraguay), en visita "ad limina".
AP:AL/…/…                                    VIS 20080911 (40)

miércoles, 10 de septiembre de 2008

APOSTOLES: COLABORADORES DE LA VERDADERA ALEGRIA

CIUDAD DEL VATICANO, 10 SEP 2008 (VIS).-Benedicto XVI dedicó la catequesis de la audiencia general de los miércoles, celebrada en el Aula Pablo VI,  a la concepción del apostolado para San Pablo.

  El concepto de apostolado paulino iba "más allá del ligado solamente al grupo de los Doce -explicó el Papa-, (...) y se caracteriza por tres elementos: el primero es haber visto al Señor, es decir, haber tenido con él un encuentro determinante para la propia vida. (...) En definitiva, es el Señor que constituye en el apostolado: no la presunción propia. Uno no se hace apóstol, lo hace apóstol el Señor. Por lo tanto, el apóstol necesita constantemente referirse al Señor".

  La segunda característica es "haber sido enviados. El término griego "apostolos" -señaló el Santo Padre- significa enviado, (...) representante de un mandante. (...) De nuevo emerge en primer plano la idea de una iniciativa ajena, la de Dios en Jesucristo a la que se está obligado plenamente", de "una misión que hay que cumplir en su nombre, dejando absolutamente en segundo plano cualquier interés personal".

  "El anuncio del Evangelio con la consiguiente fundación de Iglesias" es el tercer requisito. "El título de apóstol -dijo Benedicto XVI- no es y no puede ser un título honorario. Compromete concreta y dramáticamente toda la existencia del sujeto interesado".

  Asimismo San Pablo define a los apóstoles "colaboradores de Dios cuya gracia actúa con ellos. Un elemento típico del verdadero apóstol (...) es una especie de identificación entre Evangelio y evangelizador, ambos destinados a la misma suerte. Ninguno como Pablo ha reafirmado cómo el anuncio de la Cruz sea "escándalo y necedad" ante el que muchos reaccionan con la incomprensión y el rechazo en aquella época y, no debe maravillar, también hoy".

  "Pablo comparte con la filosofía estoica de su tiempo la idea de una constancia tenaz en todas las dificultades que se le presentan; pero supera la perspectiva puramente humanista recordando el ingrediente del amor de Dios y de Cristo. (...) Esa es la certeza y la profunda alegría que lo acompaña en todos los problemas. Nada puede separarnos del amor de Dios y este amor es la verdadera riqueza de la vida humana".

  "Hemos visto cómo San Pablo se dedicaba al Evangelio con toda su existencia (...) -concluyó el Papa-. Cumplía su ministerio con fidelidad y alegría para salvar de cualquier manera a algunos. Con las Iglesias, a pesar de ser consciente de la relación de paternidad o incluso de maternidad que tenía con ellas, adoptaba una actitud de servicio absoluto, declarando: "No queremos ser patrones de vuestra fe, somos en cambio colaboradores de vuestra alegría". Esta  sigue siendo la misión de todos los apóstoles de Cristo en todas las épocas; ser colaboradores de la verdadera alegría".
AG/SAN PABLO/…                            VIS 20080910 (460)


PAPA APRECIA SOLIDA FE CRISTIANA Y ALTA CULTURA FRANCIA


CIUDAD DEL VATICANO, 10 SEP 2008 (VIS).-Benedicto XVI ha escrito un mensaje a los franceses, que ha leído al final de la audiencia general, con motivo de su primer viaje pastoral a Francia para conmemorar el 150 aniversario de las apariciones de la Virgen en Lourdes.

  "En vísperas de mi llegada -escribe- saludo cordialmente al pueblo francés y a todos los habitantes de esta nación tan amada. Voy como mensajero de paz y fraternidad. Conozco bien vuestro país. Varias veces he tenido la alegría de visitarlo y de apreciar su generosa tradición de acogida y tolerancia, así como la solidez de su fe cristiana y de su elevada cultura humana y espiritual".

  "Esta vez la ocasión de mi viaje es la celebración del ciento cincuenta aniversario de las apariciones de la Virgen María en Lourdes. Después de visitar París, capital de vuestro país, tendré la gran alegría de unirme a la multitud de peregrinos que recorren las etapas del camino del Jubileo, tras las huellas de Santa Bernadette hasta la gruta de Massabielle. Rezaré con intensidad a los pies de Nuestra Señora por las intenciones de toda la Iglesia, particularmente por los enfermos, los necesitados y también por la paz del mundo".

  "María sea para todos vosotros y especialmente para los jóvenes, la Madre siempre atenta a las necesidades de sus hijos y luz de esperanza que ilumine y guíe vuestros caminos".

  El Papa concluye invitando a todos a rezar para que el viaje sea fructífero e invocando la protección maternal de la Virgen.
MESS/…/FRANCIA                            VIS 20080910 (260)


BENEDICTO XVI RECUERDA AL CARDENAL INNOCENTI

CIUDAD DEL VATICANO, 10 SEP 2008 (VIS).-Benedicto XVI pronunció la homilía y presidió el rito de la Ultima Commendatio y de la Valedictio al final de la celebración eucarística de esta mañana en la basílica de San Pedro, en sufragio por el cardenal Antonio Innocenti, fallecido el 6 de septiembre a los 93 años.

  La Santa Misa fue celebrada a las 9,00 por el cardenal Angelo Sodano, decano del colegio cardenalicio, junto con los demás purpurados.

  En la homilía, el Papa trazó una breve biografía del difunto cardenal, que era originario de la diócesis italiana de Fiesole. Recibió la ordenación sacerdotal en 1938. Enseñó en el Seminario de esta diócesis "y ayudó al obispo en las visitas pastorales durante la II guerra mundial. En aquel dramático periodo -dijo- se distinguió por la abnegación y la generosidad al ayudar a la gente y salvar a cuantos estaban destinados a la deportación. Por este motivo fue arrestado y condenado al fusilamiento, pero cuando se hallaba ante el pelotón de ejecución fue revocada la orden".

  El Santo Padre afirmó que el cardenal Innocenti entró en el servicio diplomático de la Santa Sede y posteriormente "fue nombrado representante pontificio en Paraguay, recibiendo la ordenación episcopal en 1968. Después volvió a Roma para asumir el cargo de secretario de la Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino. En 1980 -continuó- fue enviado como nuncio apostólico a España, donde acogió en dos ocasiones a mi venerado predecesor Juan Pablo II en visita pastoral, que en 1985 le creó cardenal".

  El purpurado italiano, continuó el Papa, "siguió prestando su apreciada colaboración al Sumo Pontífice como prefecto de la Congregación para el Clero, presidente de la Pontificia Comisión para la conservación del patrimonio artístico e histórico de la Iglesia y de la Pontificia Comisión "Ecclesia Dei".

  Refiriéndose al lema episcopal del cardenal Innocenti: "Lucem spero fide", Benedicto XVI concluyó la homilía pidiendo que "la fe y la esperanza dejen paso a la realidad "más grande", la caridad, que "nunca tendrá fin".
HML/SUFRAGIO/INNOCENTI                       VIS 20080910 (330)


AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 10 SEP 2008 (VIS).-Está previsto que el Papa reciba esta tarde en audiencia al cardenal William Joseph Levada y al arzobispo Luis Francisco Ladaria Ferrer, S.I., respectivamente prefecto y secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
AP/…/…                                VIS 20080910 (40)

martes, 9 de septiembre de 2008

HONRAR LA MEMORIA DEL SIERVO DE DIOS PABLO VI

CIUDAD DEL VATICANO, 9 SEP 2008 (VIS).-Ayer por la tarde se hizo pública una carta del Papa dirigida al obispo Luciano Monari, de Brescia (Italia), con ocasión del XXX aniversario de la muerte del Papa Pablo VI.

  El Santo Padre escribe que el Siervo de Dios Pablo VI (Giovanni Battista Montini), que era originario de la diócesis de Brescia, "fue llamado por la Providencia a guiar la Iglesia en un periodo histórico marcado por no pocos desafíos y problemas".

  Al recordar los años de su pontificado (1963-78), "llama la atención -afirma el Papa- el ardor misionero que lo animó y que le llevó a emprender viajes apostólicos difíciles, incluso a naciones lejanas, y a realizar gestos de alto valor eclesial, misionero y ecuménico".

  Tras poner de relieve que "el nombre de este pontífice está ligado sobre todo al Concilio Ecuménico Vaticano II (1962-65)", Benedicto XVI escribe que "con el paso de los años se hace cada vez más evidente la importancia del pontificado de Pablo VI para la Iglesia y para el mundo, así como la inestimable herencia de magisterio y de virtud que dejó a los creyentes y a toda la humanidad".

  El Papa agradece "la confianza" que le demostró Pablo VI al nombrarle en marzo de 1977 arzobispo de Munich y tres meses después, incluyéndole en el colegio cardenalicio.

  Al recordar la muerte de Pablo VI (6 agosto 1978), "doy gracias a Dios -escribe Benedicto XVI- por haber dado a la Iglesia un pastor testigo fiel de Cristo Señor, tan sincera y profundamente enamorado de la Iglesia y tan cercano a las esperanzas y expectativas de los hombres de su tiempo".

  "Espero que cada miembro del Pueblo de Dios -concluye- sepa honrar su memoria con el empeño de una sincera y constante búsqueda de la verdad".
BXVI-CARTA/PABLO VI/MONARI                        VIS 20080909 (310)


MENSAJE DEL PAPA A LOS JOVENES DE LA JMJ DE SYDNEY

CIUDAD DEL VATICANO, 9 SEP 2008 (VIS).-El Papa he enviado un mensaje, transmitido en sistema SMS (por teléfono móvil), a los jóvenes que participaron en la Jornada Mundial de la Juventud de Australia el pasado mes de julio.

  El mensaje, escrito en inglés, fue transmitido ayer, 8 de septiembre, al conmemorarse cincuenta días de la Misa presidida por Benedicto XVI (20 de julio) en el Hipódromo de Randwick de Sydney, con la que se clausuró la JMJ.

  El texto dice así: "Queridos amigos: Hace cincuenta días estábamos participando en la celebración de la Misa. Hoy os saludo en esta fiesta de la natividad de María, Madre de la Iglesia. ¡Fortalecidos por el Espíritu Santo y llenos de valentía como María, vuestra peregrinación de fe llena a la Iglesia de vida! Dentro de poco visitaré Francia. Pido a todos que os unáis a mis oraciones por la juventud de Francia. ¡Que todos seamos rejuvenecidos por la esperanza! Benedicto XVI".

  El Santo Padre envió varios mensajes breves durante la Jornada Mundial de la Juventud, que muchos de los participantes pudieron leer gracias a un servicio ofrecido por una compañía telefónica australiana.
OP/MENSAJE JOVENES SYDNEY/…                    VIS 20080909 (200)


AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 9 SEP 2008 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Cinco prelados de la Conferencia Episcopal de Paraguay en visita "ad limina":

    -Obispo Ignacio Gogorza Izaguirre, S.C.I. de Beth., de Encarnación, con el obispo auxiliar Claudio Silvero Acosta, S.C.I. de Beth.

    -Obispo Mario Melanio Medina Salinas, de San Juan Bautista de las Misiones.

    -Obispo Adalberto Martínez Flores, de  San Pedro.

    -Obispo Sebelio Peralta Álvarez, de Villarrica del Espíritu Santo.

  Está previsto que esta tarde reciba a tres prelados de la Conferencia Episcopal de Paraguay en visita "ad limina":

    -Obispo Ricardo Jorge Valenzuela Ríos, Ordinario Militar.

    -Obispo Edmundo Ponziano Valenzuela Mellid, S.D.B., vicario apostólico de Chaco Paraguayo.

    -Obispo Lucio Alfert, O.M.I., vicario apostólico de Pilcomayo.
AL/.../...                                VIS 20080909 (120)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 9 SEP 2008 (VIS).-El Santo Padre nombró al cardenal George Pell, arzobispo de Sydney (Australia), presidente delegado de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en sustitución del cardenal Oswald Gracias, arzobispo de Bombay (India), imposibilitado a intervenir.
NA/.../PELL:GRACIAS                        VIS 20080909 (50)

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