Inicio - VIS Vaticano - Recibir VIS - Contáctenos - Calendario VIS

El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

últimas 5 noticias

VISnews en Twitter Ver en YouTube

martes, 8 de junio de 2010

NUEVE PROXIMAS BEATIFICACIONES APROBADAS POR EL PAPA

CIUDAD DEL VATICANO, 8 JUN 2010 (VIS).-La Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice informa hoy de que próximamente tendrán lugar los siguientes ritos de beatificación aprobados por el Papa:

-Manuel Lozano Garrido, laico; sábado 12 de junio, en Linares, Jaén (España).

-Alojzij (Lojze) Grozde, laico y mártir; domingo 13 de junio, en Celje (Eslovenia).

-Estéphan Nehmé (Joseph), religioso de la Orden Libanesa Maronita; domingo 27 de junio, en Kfifan, Batrun (Líbano).

-Leopoldo de Alpandeire, en el siglo Francisco Sánchez Márquez, religioso de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos; domingo 12 septiembre, en Granada (España).

-María de la Inmaculada Concepción, en el siglo María Isabel Salvat y Romero, virgen, de la Congregación de las Hermanas de la Compañía de la Cruz; sábado 18 de septiembre, en Sevilla (España).

-Chiara Badano, laica; sábado 25 septiembre, en el Santuario de la Virgen del Divino Amore; Roma (Italia).

-Anna Maria Adorni, viuda, fundadora de la Congregación de las Siervas de la Bienaventurada María Inmaculada y del Instituto del Buen Pastor de Parma; domingo 3 de octubre, en Parma (Italia).

-Szilárd Bogdánffy, obispo y mártir; sábado 30 octubre, en Oradea Mare (Rumania).

-Maria Barbara de la Santísima Trinidad, en el siglo Barbara Maix, virgen, fundadora de la Congregación de las Hermanas del Corazón Inmaculado de María; martes 9 de noviembre, en Porto Alegre (Brasil).
OCL/ VIS 20100608 (240)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 8 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró:

-Padre William Fey, O.F.M. Cap., obispo de la diócesis de Kimbe (superficie 25.300, población 205.000, católicos 13.000, sacerdotes 19, religiosos 14) en Papua Nueva Guinea. El obispo electo nació en Pittsburgh (EE.UU.) en 1942, hizo los votos perpetuos en 1966 y fue ordenado sacerdote en 1968. Actualmente era delegado-superior de los Padres Capuchinos en Papua Nueva Guinea.

-Monseñor John J. McIntyre obispo auxiliar de la archidiócesis de Philadelphia (superficie 5.652, población 3.887.694, católicos 1.458.430, sacerdotes 999, religiosos 3.770, diáconos permanentes 239) en Estados Unidos. El obispo electo nació en 1963 en Philadelphia, fue ordenado sacerdote en 1992 y actualmente era secretario personal del arzobispo. Sucede al obispo Robert P. Maginnis, cuya renuncia al cargo de auxiliar de esta misma archidiócesis fue aceptada por límite de edad.

-Carlo Carletti, actualmente catedrático de Epigrafía Cristiana en la Universidad de Estudios de Bari (Italia), miembro de la Pontificia Comisión de Arqueología Sacra.
NER:NEA:RE:NA/ VIS 20100608 (170)

lunes, 7 de junio de 2010

LEGADO PONTIFICIO CONGRESO EUCARISTICO EN ESLOVENIA

CIUDAD DEL VATICANO, 7 JUN 2010 (VIS).-Hoy se hizo pública la carta de Benedicto XVI -escrita en latín y fechada el 3 de mayo- al cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, en la que le nombra Legado Pontificio para el Congreso Eucarístico Nacional de Eslovenia (Celje, 13 de junio 2010).

La misión pontificia que acompañará al cardenal está compuesta por monseñor Janez Gril, ex director del semanario católico Druzina y ecónomo de la diócesis de Novo Mesto; don Bogdan Kolar, S.D.B., ex decano de la Facultad de Teología de Ljubljana y actualmente profesor de Historia en el mismo centro universitario; monseñor Lech Piechota, oficial de la Secretaría de Estado; monseñor Guillermo Javier Karcher, oficial de la Secretaría de Estado y ceremoniero pontificio; y don Roberto Lucchini, secretario de nunciatura en servicio en la Secretaría de Estado.
BXVI-CARTA/ VIS 20100607 (140)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 7 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo Carlos Garfias Merlos, hasta ahora de Netzahualcóyotl (México), arzobispo metropolitano de Acapulco (superficie 18.603, población 4.190.000, católicos 3.024.000, sacerdotes 118, religiosos 119, diáconos permanentes 24) en México. Sucede al arzobispo Felipe Aguirre Franco, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis fue aceptada por límite de edad.
NER:RE/ VIS 20100607 (70)

REDOBLAR ESFUERZOS PARA CONSTRUIR UNA PAZ ESTABLE EN ORIENTE MEDIO

CIUDAD DEL VATICANO, 6 JUN 2010 (VIS).-A las 17,45 tuvo lugar la ceremonia de despedida en el aeropuerto de Larnaca.

Después de un breve discurso del Presidente de la República, Demetris Christofias, el Papa dio las gracias al Presidente, al gobierno y a las autoridades civiles y militares “que han hecho que mi visita fuera tan memorable y satisfactoria”.

“De la misma manera que a otros muchos peregrinos antes que yo, en el momento de dejar vuestras costas –dijo-, me viene de nuevo a la mente que el Mediterráneo está compuesto por un rico mosaico de pueblos, con sus propias culturas y belleza, su cordialidad y su humanidad. No obstante dicha realidad, el Mediterráneo oriental, al mismo tiempo, no es ajeno a los conflictos ni al derramamiento de sangre, como hemos visto trágicamente en estos últimos días. Redoblemos nuestros esfuerzos para construir una paz real y duradera para todos los pueblos de la región”.

El Papa aseguró que “junto a este objetivo general, Chipre puede jugar un papel singular en la promoción del diálogo y la cooperación. Trabajando pacientemente por la paz de vuestros hogares y por la prosperidad de vuestros vecinos, seréis capaces de escuchar y comprender todos los aspectos de muchas situaciones complejas, y de ayudar a los pueblos a lograr un mayor entendimiento entre unos y otros. Señor Presidente, la comunidad internacional sigue con gran interés y esperanza al camino que estáis emprendiendo, y percibo con satisfacción todos los esfuerzos realizados en la promoción de la paz para su pueblo y toda la isla de Chipre”.

“Doy gracias a Dios –continuó- por estos días, que han visto el primer encuentro de la comunidad católica chipriota con el Sucesor de Pedro en vuestra tierra; igualmente, me llevo un recuerdo muy grato de mis encuentros con otros líderes cristianos, en particular con Su Beatitud Chrisóstomos II, y con otros representantes de la Iglesia de Chipre, a los que agradezco su acogida fraterna. Espero que mi visita se considere como otro paso adelante en el camino abierto con el abrazo en Jerusalén entre el entonces Patriarca Atenágoras y mi venerable predecesor, el Papa Pablo VI. Aquellos primeros pasos proféticos que dieron juntos nos mostró el camino que también nosotros debemos recorrer. Hemos recibido una llamada divina a ser hermanos, a caminar codo con codo en la fe, con humildad ante Dios Todopoderoso y unidos con el vínculo inquebrantable del afecto mutuo. Invito a los discípulos de Cristo a continuar este camino y les aseguro que la Iglesia católica, con la gracia del Señor, se empeñará en alcanzar la meta de la perfecta unidad en la caridad, a través de un mayor aprecio de lo que tanto católicos como ortodoxos consideran más valioso”.

El Santo Padre manifestó nuevamente su “más sincera esperanza, acompañada de la oración, para que juntos, cristianos y musulmanes, sean fermento de paz y reconciliación entre los chipriotas, y que sirva de ejemplo para otros países”.

Dirigiéndose al Presidente y a su gobierno, el pontífice recordó que “una de las tareas más importantes es asegurar la paz y la seguridad de todos los chipriotas. Alojándome estas pasadas noches en la Nunciatura Apostólica (…) he percibido algo de la triste división de la isla, así como de la pérdida de una parte significativa del legado cultural que pertenece a toda la humanidad. He escuchado también a los chipriotas del norte que desean volver en paz a sus casas y lugares de culto, y me he conmovido profundamente por sus lamentos. Ciertamente, la verdad y la reconciliación, junto con el respeto, son las bases más sólidas para alcanzar un futuro de paz y unidad para la isla, y para la estabilidad y prosperidad de todas sus gentes. En este sentido, se han realizado muchas cosas buenas en los últimos años a través de un diálogo concreto, aunque quede mucho por hacer para superar las divisiones. Le animo a usted y a sus conciudadanos –concluyó- a trabajar con paciencia y constancia con vuestros vecinos para construir un futuro mejor y más seguro para todos sus hijos. A este propósito, le aseguro mis oraciones por la paz de todo Chipre”.

El Papa bendijo a continuación un árbol de olivo y saludó a las respectivas delegaciones. Tras los himnos pontificio y chipriota, se embarcó en el avión de regreso a Roma, donde llegó a las 20,15. Desde el aeropuerto de Ciampino, Benedicto XVI se trasladó en helicóptero al Vaticano.
PV-CHIPRE/ VIS 20100607 (750)

MARONITAS: VALORAD VUESTRA HERENCIA COMO UN TESORO

CIUDAD DEL VATICANO, 6 JUN 2010 (VIS).-A las 16,30 el Santo Padre llegó a la catedral maronita de Nuestra Señora de las Gracias, construida gracias a una colecta de los fieles y a la contribución del gobierno chipriota y consagrada en 1960.

El Papa, a quien recibió el arzobispo maronita de Chipre, Youssef Soueif, afirmó: “Con la visita a este edificio peregrino espiritualmente a cada iglesia maronita de la isla. Os aseguro que con el afecto de un padre, me siento cercano a todos los fieles de estas comunidades tan antiguas”.

“Esta Iglesia Catedral -continuó- representa por diversos aspectos la verdadera historia, larga y rica, a veces turbulenta, de la comunidad maronita en Chipre. Los maronitas llegaron a estas orillas en diversos períodos a lo largo de los siglos y a menudo sufrieron duras pruebas por permanecer fieles a su específica herencia cristiana. Sin embargo, aunque su fe ha sido acrisolada como el oro por el fuego, han perseverado en la fe de sus padres, una fe que en este momento ha pasado a vosotros, Maronitas Chipriotas de hoy. Os exhorto a valorar como un tesoro esta gran herencia, este regalo precioso”.

“El edificio de esta Catedral nos recuerda también una importante verdad espiritual. San Pedro afirma que los cristianos somos piedras vivas que entramos “en la construcción del templo del Espíritu formando un sacerdocio sagrado para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo”. Junto con todos los cristianos del mundo, somos parte de este gran templo que es el Cuerpo Místico de Cristo. Nuestro culto espiritual, ofrecido en muchas lenguas, en tantos lugares y en una hermosa variedad de liturgias, es una expresión de la única voz del Pueblo de Dios, unido en oración y en agradecimiento a él, en comunión permanente de unos con otros. Esta comunión, que tanto apreciamos, nos impulsa a llevar la Buena Noticia de nuestra nueva vida en Cristo a toda la humanidad”.

“Ésta es la tarea que comparto hoy con vosotros: suplico que vuestra Iglesia, en unión con todos vuestros pastores y con el Obispo de Roma, crezca en santidad, en fidelidad al Evangelio y en amor por el Señor y por todos”, concluyó el Santo Padre.

Después del saludo del Papa, Su Beatitud el cardenal Nasrallah Pierre Sfeir, Patriarca de Antioquía de los Maronitas, rezó la Oración del Perdón, según la liturgia siríaca y tras un himno de invocación a la Virgen, el Santo Padre se trasladó en automóvil al aeropuerto de Larnaca.
PV-CHIPRE/ VIS 20100607 (430)

domingo, 6 de junio de 2010

EL PAPA SALUDA A UN REPRESENTANTE MUSULMAN

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-El Papa se encontró esta tarde en Nicosia con un representante musulmán, el jeque Mehmet Nazim Adil Al-Haquani, líder espiritual de un movimiento sufí, de 89 años, comprometido en el diálogo interreligioso.

  El breve encuentro tuvo lugar fuera de la Nunciatura Apostólica, antes de la Misa que el Santo Padre celebró en la Iglesia de la Santa Cruz. El líder sufí explicó que vive en el norte de Chipre y que había venido a saludar al pontífice. Según el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., el jeque se disculpó por el hecho de haber esperado al Papa sentado. "Soy muy anciano", dijo. Y el Papa respondió: "Yo también soy anciano".

  Nazim regaló a Benedicto XVI un bastón y una placa en la que estaba escrita la palabra "paz" en árabe y un rosario musulmán. Por su parte, el Papa le entregó la medalla de su pontificado y a continuación se dieron un abrazo. Antes de despedirse, el jeque pidió al Papa que rezara por él, a lo que el pontífice respondió: "Por supuesto que sí; rezaremos el uno por el otro".
PV-CHIPRE/                                            VIS 20100606 (200)

LA CRUZ HABLA DE ESPERANZA, AMOR Y VICTORIA

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-A las 16,30, el Papa celebró la Eucaristía en la iglesia de la Santa Cruz de Nicosia, en la que participaron sacerdotes, religiosos, diáconos, catequistas y miembros de movimientos eclesiales de la isla chipriota.

  En la homilía de la misa, votiva de la Santa Cruz, el Papa afirmó que la cruz "es más grande y más misteriosa de lo que parece a primera vista. Es sin duda un instrumento de tortura, de sufrimiento y de derrota, pero al mismo tiempo, manifiesta la transformación completa, la revancha definitiva sobre estos males, y esto lo convierte en el símbolo más elocuente de la esperanza que el mundo haya visto jamás. Habla a todos los que sufren -los oprimidos, los enfermos, los pobres, los marginados, las víctimas de la violencia- y les ofrece la esperanza de que Dios puede transformar su dolor en alegría, su aislamiento en comunión, su muerte en vida. Ofrece una esperanza ilimitada a nuestro mundo decaído".

  "Por eso -continuó-, el mundo necesita la cruz. No es simplemente un símbolo de devoción privada, ni una insignia de pertenencia a algún grupo en la sociedad, y su significado más profundo no tiene nada que ver con la imposición forzada de un credo o una filosofía. Habla de esperanza, de amor, de la victoria de la no violencia sobre la opresión, habla de Dios que enaltece a los humildes, da fuerza a los débiles, ayuda a superar las divisiones y a vencer el odio con el amor. Un mundo sin cruz sería un mundo sin esperanza, un mundo donde la tortura y la brutalidad seguirían siendo salvajes, los débiles serían explotados y la codicia tendría la última palabra. La inhumanidad del hombre contra el hombre se manifestaría de manera aún más tremenda, y no existiría la palabra fin al círculo maléfico de la violencia. Sólo la cruz pone fin a ello".

  Benedicto XVI subrayó que "mientras ningún poder terreno puede salvarnos de las consecuencias de nuestro pecado, ni puede derrotar la injusticia en sus orígenes, sin embargo, la intervención salvífica de nuestro Dios misericordioso ha transformado la realidad del pecado y de la muerte en su contrario. Esto es lo que celebramos cuando damos gloria a la cruz del Redentor".

  Dirigiéndose a los sacerdotes, religiosos y catequistas, el Papa puso de relieve que "cuando predicamos a Cristo crucificado, no proclamamos a nosotros mismos, sino a él. (...) No nos cansemos nunca de maravillarnos ante la gracia extraordinaria que se nos ha dado, no dejemos de reconocer nuestra indignidad, y al mismo tiempo, esforcémonos siempre por ser menos indignos a nuestra noble vocación, de modo que no se debilite la credibilidad de nuestro testimonio con nuestros errores y caídas".

  El Santo Padre recordó de modo especial a "los numerosos sacerdotes y religiosos de Oriente Medio que están experimentando en este momento una llamada particular para conformar sus vidas con el misterio de la cruz del Señor. Donde los cristianos son una minoría, donde sufren privaciones a causa de las tensiones étnicas y religiosas, muchas familias toman la decisión de irse, y también los pastores tienen la tentación de hacer lo mismo".

  "En situaciones como éstas, sin embargo -concluyó-, un sacerdote, una comunidad religiosa, una parroquia que se mantiene fuerte y sigue dando testimonio de Cristo es una muestra extraordinaria de esperanza no sólo para los cristianos, sino para todos los que viven en la región. Su sola presencia es una expresión elocuente del Evangelio de la paz, de la decisión del Buen Pastor de cuidar de todas las ovejas, del compromiso sólido de la Iglesia al diálogo, la reconciliación y la aceptación amorosa de los demás. Abrazando la cruz que se les ofrece, los sacerdotes y religiosos de Oriente Medio pueden realmente propagar la esperanza".

  Terminada la misa, el Papa se trasladó a la nunciatura apostólica de Nicosia, donde cenó y pasó la noche.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100606 (650)

APOYO ESPIRITUAL Y SOLIDARIDAD CON CRISTIANOS ORIENTE MEDIO

CIUDAD DEL VATICANO, 6 JUN 2010 (VIS).-El Papa celebró esta mañana la Santa Misa en el Palacio de Deportes Eleftherìa de Nicosia, con capacidad para 6.000 personas, con ocasión de la publicación del "Instrumentum laboris" de la Asamblea Especial para Oriente Medio.

  Participaron en la celebración eucarística los Patriarcas y Obispos de las distintas comunidades eclesiales de Medio Oriente, así como un numeroso grupo de fieles chipriotas. Al inicio, el arzobispo maronita de Chipre, monseñor Youssef Soueif, dirigió unas breves palabras de saludo al Santo Padre.

  Recordando en la homilía que hoy se celebra la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, Benedicto XVI explicó que "el nombre dado a esta fiesta en Occidente, Corpus Christi, se usa en la tradición de la Iglesia para designar tres realidades distintas: el cuerpo físico de Jesús, nacido de la Virgen María; su cuerpo eucarístico, el pan del cielo que nos nutre en este gran sacramento, y su cuerpo eclesial, la Iglesia. Al considerar los distintos aspectos del Corpus Christi, llegamos a comprender más profundamente el misterio de comunión que nos une a quienes formamos parte de la Iglesia".

  "Cada uno de nosotros que formamos parte de la Iglesia necesita salir del mundo cerrado de su individualismo y aceptar la "compañía" de los que "comparten el pan" con nosotros. (...) Por eso, todos los días pedimos a "nuestro" Padre el pan "nuestro" de cada día. La condición previa para entrar en la vida divina a la que estamos llamados es derribar las barreras entre nosotros y nuestros vecinos. Necesitamos ser liberados de lo que nos aprisiona y aísla: temor y desconfianza recíproca, avidez y egoísmo, falta de voluntad para correr el riesgo de la vulnerabilidad a la que nos exponemos cuando nos abrimos al amor".

  El Papa puso de relieve que "en la primera comunidad cristiana, que se alimentaban de la mesa del Señor, vemos los efectos de la acción unificadora del Espíritu Santo. Compartían sus bienes, desprendiéndose de todos los bienes materiales por amor a los hermanos. (...) Pero su amor no se limitaba al grupo de los creyentes. No se veían a sí mismos como beneficiarios exclusivos y privilegiados de los favores divinos, sino más bien como mensajeros, para llevar la buena noticia de la salvación en Cristo hasta los confines del mundo. De esta manera, el mensaje que Cristo resucitado confió a los Apóstoles se extendió con rapidez por todo el Medio Oriente, y desde allí al mundo entero".

  "Estamos llamados a superar nuestras diferencias, a llevar paz y reconciliación donde exista un conflicto, a ofrecer al mundo un mensaje de esperanza. Estamos llamados a tender una mano a quien lo necesite, a compartir con generosidad nuestros bienes materiales con los más desafortunados. Estamos llamados a proclamar de manera incansable la muerte y la resurrección del Señor, hasta que Él vuelva".

  Al final de la misa, el arzobispo Nikola Eterovic, secretario general del Sínodo de los Obispos, agradeció al Papa la convocación de la próxima Asamblea Especial para Oriente Medio, que se celebrará en el Vaticano en octubre próximo, e invitó al pontífice a entregar una copia del "Instrumentum laboris" o documento de trabajo a los miembros del Consejo Especial para el Sínodo.
 
  Antes de rezar el Ángelus, Benedicto XVI resaltó que "Oriente Medio ocupa un lugar especial en el corazón de todos los cristianos, puesto que fue allí donde por vez primera Dios se dio a conocer a nuestros padres en la fe".   

  "Es bien conocido -dijo- que algunos de vosotros soportáis grandes pruebas a causa de la situación actual de la región. La Asamblea Especial es una oportunidad para que los cristianos del resto del mundo ofrezcan su apoyo espiritual y su solidaridad a sus hermanos y hermanas de Oriente Medio".

  Los cristianos de esta región "deseáis vivir en paz y en armonía con vuestros vecinos judíos y musulmanes. A menudo, actuáis como artífices de paz en el difícil proceso de reconciliación. Merecéis el reconocimiento por el papel inestimable que realizáis. Espero firmemente que todos vuestros derechos, incluido el derecho a la libertad religiosa y de culto, sean cada vez más respetados y que nunca más sufráis discriminaciones de ningún tipo".

  "Ruego para que el trabajo de la Asamblea Especial ayude a dirigir la atención de la comunidad internacional sobre la difícil situación de los cristianos en Medio Oriente que sufren por sus creencias, de modo que se encuentre una solución justa y duradera a los conflictos que provocan tanto dolor. Con respecto a esta grave cuestión, reitero mi llamamiento personal a que se realice un esfuerzo internacional urgente y concertado para resolver las tensiones que persisten en Medio Oriente, especialmente en Tierra Santa, antes de que dichos conflictos lleven a un mayor derramamiento de sangre".

  "Con estos deseos -terminó-, os entrego ahora el texto del "Instrumentum laboris" de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para Medio Oriente".

  Después del Ángelus, el Papa recordó que hoy se celebraba en Varsovia la beatificación de Jerzy Popiełuszko, sacerdote y mártir. "Envío un cordial saludo a la Iglesia en Polonia, que hoy se alegra con su elevación a los altares. Su servicio apasionado y su martirio son un signo especial del triunfo del bien sobre el mal. Que su ejemplo e intercesión alimenten la entrega de los sacerdotes e inflame la caridad de los fieles", concluyó.

  Terminada la celebración eucarística, el Santo Padre se trasladó a la nunciatura apostólica de Nicosia para almorzar con los miembros de su séquito, los patriarcas y obispos del Consejo Especial del Sínodo para Oriente Medio y Su Beatitud Crisóstomos II.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100606 (940)

SINTESIS DEL INSTRUMENTUM LABORIS

CIUDAD DEL VATICANO, 6 JUN 2010 (VIS).-Sigue un amplio extracto de la síntesis del "Instrumentum laboris" de la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos.

  En el prefacio, el secretario general del Sínodo de los Obispos, el arzobispo Nikola Eterovic, afirma que "la situación actual en Oriente Medio es en muchos aspectos similar a la experimentada por la primitiva comunidad cristiana en Tierra Santa" en medio de dificultades y persecuciones.

  En la introducción se recuerdan los dos principales objetivos del Sínodo: en primer lugar,  "confirmar y reforzar a los cristianos en su identidad a través de la Palabra de Dios y los  Sacramentos" y en segundo lugar, "reavivar la comunión eclesial entre las Iglesias "sui iuris" para que ofrezcan  un testimonio de vida cristiana auténtica, alegre y atractiva".

  El primer capítulo trata de la Iglesia Católica en Oriente Medio, señalando que todas las iglesias del mundo "se remontan a la Iglesia de Jerusalén. (...) Se recuerda que las iglesias de Oriente Medio son de origen apostólico y que "sería una pérdida para la Iglesia universal si el cristianismo se debilitase o desapareciese en el lugar donde nació. Por lo tanto, hay una grave responsabilidad de "mantener la fe cristiana en esta tierra santa. (...) A continuación dice que los cristianos, a pesar de su "pequeño número", pertenecen plenamente al tejido social y a la "identidad misma" de estos países. Su desaparición representaría una pérdida para el pluralismo de Oriente Medio. Los católicos están llamados a promover el concepto de "laicidad positiva" del Estado para "aliviar el carácter teocrático del gobierno" y permitir "más igualdad entre los ciudadanos de las diferentes religiones, favoreciendo así la promoción  de una democracia sana, positivamente laica, que reconozca plenamente el papel de la religión, también en la vida pública, en el pleno respeto de la distinción entre los órdenes religioso y temporal. (...) Luego, el documento señala que los conflictos regionales hacen todavía más frágil la situación de los cristianos. "La ocupación israelí de los  territorios palestinos hace difícil la vida cotidiana por la libertad de movimiento, la economía y la vida social y religiosa (el acceso a los Santos Lugares, condicionada por  permisos militares concedidos a unos y  negados  a otros , por razones de seguridad). (...) Los cristianos se encuentran entre las principales víctimas de la guerra en Irak. (...) "En el Líbano, los cristianos están divididos en ámbito político y confesional". "En Egipto,  por una parte,  el crecimiento del Islam político y por otra,  la retirada, en parte obligada, de los cristianos de la sociedad civil hacen que su vida esté expuesta a graves dificultades". "En otros países, el autoritarismo y la dictadura empujan a la población, incluidos los cristianos, a soportar  todo en silencio para salvar lo esencial. En Turquía, el actual concepto de laicidad plantea problemas a la plena libertad religiosa en el país". Se exhorta a los cristianos a no abandonar su compromiso con la sociedad a pesar de las tentaciones del desaliento. "Se releva que en Oriente -por lo general- la libertad religiosa significa habitualmente libertad de culto" y no "libertad de conciencia, es decir,  libertad de creer o no creer,  de practicar la religión en privado o en público sin ningún impedimento, y la libertad de cambiar de religión. En Oriente, la religión es generalmente una opción social, e incluso nacional, no individual. Cambiar de  religión se considera una traición a la sociedad, a la cultura y a la Nación, construida principalmente sobre una tradición religiosa". Por eso, "la conversión a la fe cristiana  se considera como el resultado de un proselitismo interesado y no de una genuina convicción religiosa. Para los musulmanes, a menudo está prohibido por las leyes del Estado. (...) Mientras tanto, el extremismo islámico sigue creciendo en toda la zona, lo  que constituye "una amenaza para todos los cristianos, judíos y musulmanes. En este contexto de conflictos, dificultades económicas y limitaciones políticas y religiosas, los cristianos siguen emigrando: "en el juego de la política internacional -se subraya- a menudo se ignora la existencia de los cristianos, que son las primeras víctimas; esta es una de las principales causas de la emigración".

  El segundo capítulo está dedicado a la comunión eclesial. (...) Esta comunión en el seno de la  Iglesia Católica -se lee en el texto- se manifiesta por dos signos principales: el Bautismo y la Eucaristía en comunión con el Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, corifeo de los apóstoles, (...) principio y fundamento perpetuo y visible de la unidad de  fe y de comunión. (...) La comunión entre los distintos miembros de una misma Iglesia o Patriarcado -se lee en el "Instrumentum laboris"- sigue el  modelo de la comunión con la Iglesia universal y con el Sucesor de Pedro, el Obispo de Roma. En el plano de la Iglesia Patriarcal, la comunión se expresa por el Sínodo de Obispos, que reúne toda una comunidad alrededor del Patriarca, Padre y jefe de su Iglesia. (...) Los cristianos están invitados a sentirse "miembros de la Iglesia Católica en Oriente Medio y, no sólo miembros de una iglesia  particular".

  El tercer capítulo aborda la cuestión del testimonio cristiano. En primer lugar, reitera "la importancia de la catequesis, (...) la urgencia del ecumenismo, superando prejuicios y desconfianza a través del diálogo y la colaboración. (...) Se condena "firmemente el  proselitismo que utiliza medios no conformes con el Evangelio. Se analizan después  las relaciones con el judaísmo, que encuentran "en el Concilio Vaticano II un punto de referencia fundamental". El diálogo con los judíos, se define "esencial, aunque no fácil", ya que se resiente del conflicto entre israelíes y palestinos. La Iglesia manifiesta el deseo de que "ambos pueblos puedan vivir en paz en una patria propia, dentro de fronteras seguras y fronteras reconocidas internacionalmente". Se reitera la firme condena del antisemitismo, subrayando que "las actitudes negativas actuales entre  pueblos árabes y pueblo judío parecen ante todo de tipo político" y, por tanto ajenos a cualquier discurso eclesial. Los cristianos están llamados a "aportar un espíritu de reconciliación basado en la paz y la equidad para ambas partes. Por otra parte, las Iglesias en Oriente Medio invitan a mantener la distinción entre realidad religiosa y política. También las relaciones de la Iglesia Católica con los musulmanes tienen su fundamento en el Concilio Vaticano II. (...) Las relaciones entre cristianos y musulmanes son,  más o menos a menudo, difíciles -dice el documento-, sobre todo por  el hecho de que los musulmanes no hacen distinción entre la religión y la política, lo cual  pone a los cristianos en la delicada situación de no-ciudadanos, mientras son ciudadanos de estos países ya desde mucho antes de la llegada del Islam. La clave del éxito de la coexistencia entre cristianos y musulmanes depende del reconocimiento de la libertad religiosa y los derechos humanos". "Los cristianos están llamados ... a no aislarse en guetos, o en actitudes defensivas y a no replegarse sobre sí mismos, actitudes típicas de las  minorías. (...) En la situación de conflicto en la región se exhorta a los cristianos a promover "la pedagogía de la paz": se trata de un camino "realista, y aunque corre el peligro de ser rechazada por muchos, también tiene más posibilidades de ser aceptada, dado que la violencia,  tanto de los fuertes como de los débiles, ha producido en Oriente Medio, solamente fracasos y estancamiento y general. Esa situación es "explotada por el terrorismo mundial más radical". La contribución de los cristianos,  "que requiere mucho coraje, es indispensable", aunque "con demasiada frecuencia" los países de Oriente Medio "identifican Occidente con el Cristianismo", acarreando grandes daños a las Iglesias cristianas. (...) El documento también analiza el fuerte impacto de la modernidad que para el creyente musulmán "se presenta con un rostro ateo e inmoral y la vive como una invasión cultural que lo amenaza, alterando su sistema de valores". "La modernidad, por otra parte, es también lucha por la justicia y la igualdad y defensa de los derechos. (...) El cristiano tiene una contribución especial que aportar en el ámbito de la justicia y la paz", tiene el deber de "denunciar con valor la violencia, sea cual sea su procedencia, y sugerir una solución, que no puede por menos que pasar por el diálogo", la reconciliación y el perdón. No obstante, los cristianos deben "exigir por medios pacíficos" que  también sus  derechos "sean reconocidos por las autoridades civiles". El documento aborda después la cuestión de la evangelización en una sociedad musulmana, que sólo puede darse a través del testimonio, pero "se pide que esto se garantice también mediante oportunas intervenciones externas". De cualquier forma, la labor caritativa de las comunidades católicas "con los más  pobres y marginados, sin discriminación alguna, representa el modo más evidente de difusión del mensaje cristiano".

  En la Conclusión, el documento señala "la preocupación por las dificultades del momento presente, pero al mismo tiempo, la esperanza, fundada en la fe cristiana. (...) Durante décadas, la ausencia de resolución del conflicto entre israelíes y  palestinos, la falta de respeto del derecho internacional y de los derechos humanos y el egoísmo de las grandes potencias han desestabilizado el equilibrio de la región e impuesto a la población una violencia que amenaza con condenarlos a la desesperación. La consecuencia de todo ello es la emigración, especialmente de los cristianos. Frente a este desafío y con el apoyo de la comunidad cristiana universal, el cristiano en Oriente Medio está llamado a aceptar su vocación al servicio de  la sociedad. "A los cristianos  de Oriente Medio -concluye el "Instrumentum laboris"- se  puede repetir hoy todavía: "¡No temas, pequeño rebaño", tienes una misión, dependerá de ti el crecimiento de tu país y la vitalidad de tu Iglesia, y esto solo se logrará con la paz, la justicia y la igualdad de todos sus ciudadanos!".
SE/                                        VIS 20100606 (1660)

sábado, 5 de junio de 2010

ENTREVISTA AL PAPA EN EL AVION RUMBO A CHIPRE

CIUDAD DEL VATICANO, 4 JUN 2010 (VIS).-Esta mañana, durante el vuelo rumbo a Chipre, el Papa respondió a algunas preguntas de los periodistas que le acompañan en su viaje apostólico.

  La primera pregunta la formuló el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., en nombre de todos los colegas. Refiriéndose al asesinato del obispo Luigi Padovese, ayer jueves, ¿cómo ha recibido el Papa esta noticia y cómo vive el inicio del viaje a Chipre en esta atmósfera?

  "Como es lógico -dijo el Santo Padre-, estoy profundamente entristecido por la muerte de Mons. Padovese, que también contribuyó mucho a la preparación del Sínodo (de Oriente Medio) y hubiera sido un elemento precioso en este Sínodo. Encomendamos su alma a la bondad del Señor. Sin embargo, esta sombra no tiene nada que ver con la realidad del viaje, porque no hay que atribuir a Turquía o a los turcos este hecho. Es algo sobre lo que tenemos poca información. Lo que está claro es que no se trata de un asesinato político o religioso; es una cosa personal. Seguimos esperando todas las explicaciones, pero ahora no queremos mezclar esta trágica situación con el diálogo con el Islam y con todos los problemas de nuestro viaje. Es un caso especial, que nos entristece, pero que no debe oscurecer para nada el diálogo en todos los sentidos, que será el tema y la intención de este viaje".

  La segunda pregunta fue: Cómo piensa el Papa que su visita pueda ayudar a resolver la distancia entre la parte griega y la parte turca de Chipre, a lograr una solución de coexistencia pacífica, en el respeto de la libertad religiosa, del patrimonio espiritual y cultural de las distintas comunidades.

  "Este viaje a Chipre -contestó-, es en muchos sentidos, una continuación del viaje del año pasado a Tierra Santa y también del viaje a Malta de este año. (...) No vengo con un mensaje político, sino con un mensaje religioso, que debería preparar mejor a las almas para encontrar la apertura a la paz".

  Otro periodista observó que el Papa iba a Oriente Medio pocos días después del ataque israelí a una flotilla cerca de Gaza, que ha añadido más tensión al proceso de paz, de por sí difícil. ¿Cómo cree que la Santa Sede puede contribuir a superar este momento difícil para Oriente Medio?

  "Diría -respondió- que contribuimos principalmente en modo "religioso". Podemos ayudar con consejos políticos y estratégicos, pero el trabajo esencial de la Santa Sede es siempre religioso. (...) Después de todos los casos de violencia, no hay que perder la paciencia, no hay que desanimarse, no hay que perder la serenidad para recomenzar, (...) con la certeza de que podemos avanzar, de que podemos llegar a la paz, que la violencia no es la solución, sino la paciencia del bien. Crear estas disposiciones me parece que es el trabajo principal que la Santa Sede y sus organismos y el Papa pueden hacer".

  Al preguntarle sobre el tema del ecumenismo, y en concreto el diálogo con los ortodoxos, que ha avanzado mucho desde el punto de vista cultural, espiritual y de la vida, Benedicto XVI subrayó "los grandes progresos en el testimonio común de los valores cristianos en el mundo secularizado. (...) Naturalmente, existen muchos problemas teológicos, pero también en este caso los elementos de la unidad son muy fuertes". En este sentido, el Papa indicó "tres elementos que nos unen, que nos acercan cada vez más. En primer lugar, las Escrituras. (...) Como segundo elemento, la tradición, que nos interpreta, que nos abre la puerta a las Escrituras. (...) Y el tercer punto es la llamada "regula fidei", es decir, la confesión de la fe elaborada en los concilios antiguos, que es la suma de lo que está en la Escritura. (...) Por supuesto -añadió-, el debate teológico no crea de por sí la unidad; es una dimensión importante, pero toda la vida cristiana, el conocerse, la experiencia de la fraternidad, el aprendizaje, a pesar de la experiencia pasada, son procesos que también requieren una gran paciencia. Pero creo que estamos aprendiendo la paciencia".

  La última pregunta fue: ¿Cuáles son sus principales esperanzas y expectativas para el Sínodo de Oriente Medio, para las comunidades cristianas y también para los creyentes de otras religiones en la región.

  "El primer punto importante -dijo el Papa- es que diversos obispos, jefes de iglesias se vean; (...) que haya una comunión concreta de diálogo y de vida. En segundo lugar, la visibilidad de estas iglesias (...) nos ayuda a ser sus vecinos, a profundizar nuestro conocimiento recíproco, a aprender unos de otros, a ayudarnos y ayudar así a los cristianos de Oriente Medio a no perder la esperanza, a permanecer en el lugar, incluso cuando las situaciones puedan ser difíciles. El tercer punto: en el diálogo entre ellos también se abren al diálogo con los otros cristianos ortodoxos, armenios, etc, y crece una conciencia común de la responsabilidad cristiana y también una capacidad común para el diálogo con los hermanos musulmanes, que son hermanos a pesar de las diversidades".
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100605 (850)

ENCUENTRO CON LAS AUTORIDADES CIVILES Y DIPLOMÁTICAS

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-Después de haber pernoctado en la nunciatura apostólica de Nicosia, donde llegó procedente de Paphos el pasado viernes por la tarde, el Santo Padre se trasladó esta mañana al Palacio Presidencial de Nicosia para efectuar una visita de cortesía al presidente de la república, Demetris Christofias y encontrarse posteriormente con las autoridades civiles y los miembros del cuerpo diplomático allí presentes.

  Benedicto XVI fue recibido en el exterior del palacio por el presidente Christofias y su esposa. El Papa colocó una corona de flores ante la estatua de Makarios III (1913-1977), arzobispo de la Iglesia Ortodoxa de Chipre y primer presidente de la República Chipriota, una de las personalidades que más huella han dejado en la historia del país.

  Después del coloquio privado con el presidente y su familia, el Papa encontró en los jardines de la residencia a las autoridades civiles y al cuerpo diplomático y pronunció un discurso.

  "Acabo de colocar una corona de flores en el monumento dedicado al arzobispo Makarios, primer Presidente de la República de Chipre", dijo el Papa. "Como él, cada uno de vosotros, en la vida de servicio público, debe comprometerse a servir al bien de los demás en la sociedad, a nivel local, nacional e internacional. Es una noble vocación, estimada por la Iglesia".

  "Como servidores públicos -prosiguió- conocéis la importancia de la verdad, la integridad y el respeto en vuestra relación con los demás. Las relaciones personales son a menudo los primeros pasos para fomentar la confianza y -en su momento- sólidos lazos de amistad entre los individuos, pueblos y naciones. (...) En los países con situaciones políticamente delicadas, una relación personal honesta y abierta puede ser el comienzo de un bien mayor para la sociedad y para pueblos enteros".

  "Los antiguos filósofos griegos nos enseñan, además, que el bien común se sirve precisamente a través de la influencia de  personas dotadas de  una clara visión moral y de coraje. (...) La rectitud moral y el  respeto imparcial por los demás y por su bienestar  son esenciales para el bien de toda sociedad, ya que establecen un clima de confianza en el que toda relación humana, religiosa o económica, social y cultural, civil y política  adquiere fuerza y sustancia."

  Benedicto XVI indicó después tres maneras para conseguir "en términos prácticos el respeto y la promoción de la verdad moral en el mundo de la política y la diplomacia  nacional e internacional".

  "En primer lugar -dijo-, la promoción de la verdad moral es actuar con responsabilidad sobre la base del conocimiento de los hechos reales. (...) Cuando las partes consiguen elevarse sobre su propia forma de ver los acontecimientos adquieren una visión completa y objetiva. Los que están llamados a resolver disputas son capaces de tomar las decisiones correctas y promover una reconciliación genuina cuando reconocen y comprenden la plena verdad de una cuestión específica".

  Una segunda manera "consiste en deconstruir las ideologías políticas, que de otro modo suplantarían a la verdad. Las trágicas experiencias del siglo XX han puesto de relieve la falta de humanidad que sigue a la supresión de la verdad y la dignidad humana. (...) En este sentido, hablando a la Asamblea General de la ONU, llamé la atención sobre los intentos de ciertos ambientes de reinterpretar la Declaración Universal de  Derechos Humanos con el fin de satisfacer intereses particulares que  comprometerían la unidad interna de la Declaración, alejándola de sus intentos originarios".

  En tercer lugar, la promoción de la verdad moral en la vida pública requiere "!un esfuerzo constante para  fundamentar la ley  positiva sobre los principios éticos de la ley natural. Referirse a ella fue considerado en el pasado algo evidente, pero la onda del positivismo en la doctrina jurídica contemporánea exige una reafirmación de este axioma importante. Los individuos, las comunidades y los estados, sin la guía de verdades morales objetivas, serían egoístas y sin escrúpulos, y el mundo sería un lugar peligroso para vivir".

  "Cuando las políticas que sostenemos se implementan en armonía con la ley natural  propia de nuestra humanidad común, entonces nuestras acciones están mejor  fundamentadas y llevan a una atmósfera de entendimiento, de justicia y  paz", concluyó el pontífice.

  Acabado su discurso el Papa recorrió en automóvil los cinco kilómetros que lo separaban de la  escuela de San Marón, donde se encontró con la comunidad católica chipriota.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100605 (730)

CATOLICOS CHIPRIOTAS: PROMOVER LOS VALORES DEL EVANGELIO

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-A las 10,45, el Papa se encontró con una representación de la comunidad católica de Chipre -de la que forman parte 25.000 miembros- en el campo de deportes de la escuela materna de San Marón.

  "Como sucesor de Pedro, estoy entre vosotros -dijo el Santo Padre al inicio de su discurso- para ofreceros mi apoyo, mis oraciones llenas de afecto y mi aliento".

  Benedicto XVI dijo a los fieles que estaban "llamados a vivir la fe en el mundo, uniendo vuestras voces y acciones para la promoción de los valores del Evangelio, que llegaron aquí a través de generaciones de cristianos chipriotas. Estos valores, profundamente arraigados en vuestras culturas, así como en el patrimonio de la Iglesia universal, tienen que seguir inspirando vuestros esfuerzos para promover la paz, la justicia y el respeto por la vida humana y la dignidad de vuestros conciudadanos. De esta manera, vuestra fidelidad al Evangelio beneficiará a toda la sociedad  chipriota".

  El Papa subrayó la necesidad de buscar "una mayor unidad en la caridad con los otros cristianos y el diálogo con los que no son cristianos". En este contexto señaló que, en su situación particular, eran "capaces de contribuir personalmente a la consecución de una mayor unidad cristiana en la vida cotidiana. Os animo a hacerlo, confiando en que el Espíritu del Señor, que rezó para que sus discípulos sean uno, os acompañará en esta importante tarea".

  Refiriéndose al diálogo interreligioso, el Santo Padre puso de relieve que "queda mucho por hacer en el mundo. Es otro campo -afirmó- en el que los católicos de Chipre a menudo viven situaciones que les ofrecen oportunidades para una acción justa y prudente. Sólo a través de una paciente labor de confianza mutua se puede superar el peso de la historia pasada, y las diferencias políticas y culturales entre los pueblos pueden convertirse en un motivo para trabajar por una mayor comprensión. Os exhorto a ayudar a crear esta confianza mutua entre cristianos y no cristianos, como base para la construcción de una paz duradera y una armonía entre los pueblos de diferentes religiones, regiones políticas y bases culturales".

  "Os animo -continuó- a rezar por las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa y a promoverlas. Mientras se acerca el final del Año Sacerdotal, la Iglesia ha adquirido una renovada toma de conciencia de la necesidad de sacerdotes buenos, santos y bien preparados. Desea hombres y mujeres religiosos totalmente sometidos a Cristo, dedicados a difundir el Reino de Dios en la tierra".

  El Santo Padre se dirigió posteriormente a los que trabajan en las escuelas católicas de la isla, especialmente los profesores. "Vuestro trabajo forma parte de una larga y estimada tradición de la Iglesia Católica de Chipre. Seguid contribuyendo con paciencia al bien de toda la comunidad, esforzándoos por una educación de calidad. Que el Señor os bendiga abundantemente en el sagrado empeño de la formación, que es el mayor don que el Todopoderoso hace a nosotros y nuestros hijos".

  Antes de concluir el encuentro, el Papa saludó a los jóvenes presentes. "'Sed fuertes -dijo- en vuestra fe, alegres en el servicio al Señor y generosos con vuestro tiempo y vuestros talentos! Ayudad a construir un futuro mejor para la Iglesia y para vuestro país, poniendo el bien de los demás por encima de vosotros".

  A continuación, antes de trasladarse al arzobispado ortodoxo de Chipre, para encontrarse con Su Beatitud Crisóstomos II, el Papa asistió a una representación artística de varios niños de las escuelas y a unos cantos.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100605 (590)

EL PAPA AUSPICIA COOPERACION ECUMENICA IGLESIAS CRISTIANAS CHIPRE POR LA PAZ EN ORIENTE MEDIO

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-Benedicto XVI llegó poco después de las 12,00 al Arzobispado Ortodoxo de Chipre para efectuar una visita de cortesía a Su Beatitud Crisóstomos II, arzobispo ortodoxo de Chipre.

  La Iglesia Ortodoxa de Chipre ha mantenido siempre su independencia y desempeñado un papel importante en la vida política de la isla. Fue parte activa en la guerra de independencia contra los turcos, pagando un precio muy caro. En 1825, gran parte del clero chipriota, incluida la entera jerarquía, fue masacrada por los turcos, que sospechaban su apoyo a la revolución griega. Durante el período de dominio inglés (1878-1958), la Iglesia chipriota se empeñó con decisión en la lucha por la independencia del país, lograda en 1960, cuando el arzobispo Makarios fue elegido jefe de la nueva república.

  Después de la invasión turca (1974), más de 170.000 ciudadanos chipriotas (casi un tercio de la población de aquellos años) pasaron a ser prófugos en su misma patria; más de 500 iglesias, capillas y monasterios (católicos, maronitas, armenios y ortodoxos) fueron ocupados o destruidos. Desde 1974 hasta hoy, Turquía ha trasladado más de 160.000 colonos a la parte norte de Chipre.

  La Iglesia Ortodoxa de Chipre es miembro del Consejo Mundial de  Iglesias desde 1948 y participa activamente en diversos encuentros interconfesionales e interreligiosos en Oriente Medio y Europa. En Chipre se encuentra la sede del Consejo de las Iglesias de Oriente Medio.

  A su llegada al arzobispado Benedicto XVI fue recibido por Su Beatitud Crisóstomos II y visitó el monumento al arzobispo Makarios y la catedral. Después pronunció un breve discurso en el que recordó en primer lugar la visita del arzobispo Crisóstomos a Roma en 2007, en el curso de la cual se publicó una Declaración Común que testimoniaba el clima de fraternidad recíproca entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa de Chipre.

  El Santo Padre expresó también su gratitud por la hospitalidad que la Iglesia de Chipre brindó el año pasado a la Comisión Internacional para el Diálogo Teológico, reunida en Paphos y por el apoyo al compromiso del diálogo.

  "¡Que el Espíritu Santo -dijo el Papa- guíe y confirme esta gran iniciativa eclesial, cuyo objetivo es reconstruir la comunión plena y visible entre las Iglesias de Oriente y Occidente, una comunión que debe ser vivida en la fidelidad al Evangelio y a la tradición apostólica, para apreciar las legítimas tradiciones de Oriente y Occidente, y estar abierta a la diversidad de dones a través de los cuales el Espíritu construye la Iglesia en la unidad, la santidad y la paz!".

  El Santo Padre agradeció además la ayuda prestada por la Iglesia de Chipre a las víctimas del terremoto de 2009 en L'Aquila (Italia) y con "espíritu de fraternidad y comunión" se unió a las oraciones del arzobispo Crisóstomos "para que todos los habitantes de Chipre, con la ayuda de Dios, encuentren la sabiduría y la fuerza para trabajar juntos por una solución justa de los problemas que aún están por resolver,  comprometiéndose por la paz y la reconciliación y construyendo para las generaciones futuras una sociedad que se distinga por el respeto de los derechos de todos, incluidos los derechos inalienables a la libertad de conciencia y a la libertad de culto".

  "Chipre se considera tradicionalmente parte de Tierra Santa, y la situación de conflicto permanente en Oriente Medio debe ser un motivo de reflexión para todos los fieles cristianos", terminó el Papa. "Nadie puede permanecer indiferente ante la necesidad de ofrecer apoyo en todas las formas posibles a los cristianos de esa atribulada región, para que sus antiguas iglesias puedan vivir en paz y prosperidad. ¡Que las comunidades cristianas de Chipre encuentren un ámbito fructuoso para la cooperación ecuménica, rezando y trabajando juntos por la paz, la reconciliación y la estabilidad en las  tierras bendecidas por la presencia terrenal del Príncipe de la Paz!".

  Acabado su discurso, el Santo Padre visitó el museo de iconos del arzobispado y almorzó con el arzobispo Crisóstomos y con las respectivas delegaciones.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100605 (690)

TELEGRAMA POR EL ASESINATO DEL OBISPO LUIGI PADOVESE

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre, a través del cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado,  ha  enviado un telegrama de pésame al arzobispo Antonio Lucibello, nuncio apostólico en Turquía, por el asesinato el jueves pasado en Iskendurun (Turquía), del obispo Luigi Padovese, O.F.M. Cap., Vicario Apostólico en Anatolia y Presidente de la Conferencia Episcopal Turca. Sigue el texto:

  "El Santo Padre, profundamente entristecido por el asesinato del obispo Luigi Padovese, Vicario Apostólico de Anatolia, le ruega que transmita su más sentido pésame y la garantía de su cercanía en la oración a los obispos, sacerdotes, religiosos y fieles laicos de la Iglesia en Turquía. El Papa se une a todos ellos a la hora de encomendar la noble alma de este amado pastor a la infinita misericordia de Dios, nuestro Padre y de dar gracias por su generoso testimonio al Evangelio y su decidido compromiso por el diálogo y la reconciliación que caracterizaron su vida sacerdotal y su ministerio episcopal. Unido a todos los que lloran al obispo Padovese con la esperanza que ancla su certeza en la Resurrección, Su Santidad imparte la bendición apostólica como prenda de consuelo y fortaleza en Nuestro Señor Jesucristo".
TGR/                                        VIS 20100605 (210)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró:

-Obispo Julio Hernando García Peláez, hasta ahora auxiliar de Cali (Colombia), obispo de Istmina-Tadó (superficie 22.240, población 214.500, católicos 201.000, sacerdotes 68,  religiosos 109) en Colombia. Sucede al obispo Alonso Llano Ruiz, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.

-Padre Robert Dodaro, O.S.A., actualmente decano del Instituto Patrístico "Augustinianum" de Roma, consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
NER:RE.NA/                                    VIS 20100605 (80)

viernes, 4 de junio de 2010

BENEDICTO XVI LLEGA A CHIPRE, ENCRUCIJADA DE CULTURAS Y RELIGIONES

CIUDAD DEL VATICANO, 4 JUN 2010 (VIS).-Benedicto XVI, el primer pontífice que visita Chipre, aterrizó esta mañana a las 14,00 (hora local) en el aeropuerto de Paphos,  dando inicio a su decimosexto viaje apostólico. A su llegada fue recibido por el presidente chipriota, Demetris Christofias y por su esposa.

  Acogieron también al Santo Padre el nuncio apostólico en Chipre, arzobispo Antonio Franco, el arzobispo Joseph Soueif, de Chipre de los Maronitas, Su Beatitud Fouad Twal, patriarca de Jerusalén de los Latinos, padre Pierbattista Pizzaballa, Custodio de Tierra Santa y Su Beatitud Crisóstomos II, arzobispo ortodoxo de Chipre.

  Después de recibir el saludo del presidente de la República de Chipre, Benedicto XVI pronunció un breve discurso:

  "Chipre se encuentra en un cruce de caminos de culturas y religiones -dijo el Papa- de  historias a la vez, gloriosas y antiguas, pero que todavía tienen un impacto fuerte y visible en su vida. Tras su reciente entrada en la Unión Europea, la República de Chipre ha empezado a sentir el beneficio de los intercambios económicos y políticos con otros países europeos. (...) Es deseable que esta pertenencia aporte  prosperidad al  país y que los otros países europeos se enriquezcan a su vez gracias al patrimonio espiritual y cultural chipriota, que refleja su papel histórico, al encontrarse entre Europa, Asia y  África. Que el amor por vuestra patria y por vuestras familias y el deseo de vivir en armonía con vuestros vecinos bajo la protección misericordiosa de Dios Todopoderoso os inspiren a resolver con paciencia los problemas que todavía compartís con la comunidad internacional por el futuro de la isla".

  "Siguiendo las huellas de nuestros padres comunes en la fe, los santos Pablo y Bernabé, vengo como peregrino y siervo de los siervos de Dios. Desde que los Apóstoles trajeron  el mensaje cristiano a estas costas, Chipre ha sido bendecida con  una fuerte herencia cristiana", prosiguió el Santo Padre, que saludó "como un hermano en esa fe" a Su Beatitud Crisóstomos, arzobispo de Nea Justiniana  y de toda Chipre y manifestó el deseo de "encontrar pronto a muchos otros miembros de la Iglesia Ortodoxa de Chipre".

  Benedicto XVI hizo extensivo su saludo a los demás "líderes religiosos chipriotas". "Espero -dijo- fortalecer nuestros lazos comunes y reafirmar la necesidad de consolidar la confianza mutua y la amistad duradera con todos los que adoran al único Dios".

  "Como sucesor de Pedro  vengo de  forma especial a saludar a los católicos de Chipre para confirmarlos en la fe y animarles a ser ejemplares tanto como cristianos que como ciudadanos, y a vivir plenamente su papel en la sociedad para el beneficio tanto de la Iglesia como del Estado", señaló el Santo Padre, agregando que durante su estancia  entregará el "Instrumentum laboris" de la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos, que examinará "diversos aspectos de la presencia de la Iglesia en esa región y los desafíos a los que se enfrentan los católicos, a veces en circunstancias difíciles, viviendo en comunión con la Iglesia católica y ofreciendo su testimonio al  servicio de la sociedad y del mundo".

  "Chipre es, por lo tanto -concluyó-, un lugar apropiado para  lanzar una reflexión sobre nuestra Iglesia en el seno de la milenaria comunidad católica en Oriente Medio, nuestra solidaridad con todos los cristianos de la región y nuestra convicción de que tienen un papel insustituible para apoyar la paz y la reconciliación entre sus pueblos".

  Finalizado el discurso, el Santo Padre se trasladó a la iglesia de Agia Kiriaki Chrysopolitissa, para asistir a una celebración ecuménica.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100604 (600)

COMUNION ECLESIAL ES DON Y LLAMADA A LA MISION

CIUDAD DEL VATICANO, 4 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre llegó a las 15,15 (hora de Chipre) a la iglesia de Agia Kiriaki Chrysopolitissa (Santa Ciriaca Chrysopolitissa), lugar de culto ortodoxo abierto desde 1987 a los católicos y anglicanos por voluntad del entonces obispo ortodoxo de Paphos y actual arzobispo de Chipre, Su Beatitud Chrisóstomos  II. La iglesia se asoma a unas ruinas donde se encuentran los restos de la basílica paleocristiana del  siglo IV y muy cerca la "Columna de San Pablo", objeto de devoción popular y ligada a la estancia del Apóstol de las Gentes en la isla

  A su llegada, el Papa fue recibido por el párroco de la comunidad latina y después de rezar unos minutos en silencio en el templo, salió por la antigua puerta central para saludar a los fieles reunidos en la zona arqueológica. El arzobispo ortodoxo de Chipre, Su Beatitud Crisóstomos  II, saludó a Benedicto XVI y después de la lectura del relato del primer viaje de San Bernabé y San Pablo a la isla, el pontífice pronunció un discurso:

  Desde este lugar, dijo el Papa, "el mensaje del Evangelio comenzó a extenderse por todo el Imperio y la Iglesia fundada sobre la predicación apostólica, fue capaz de plantar raíces en todo el mundo entonces conocido".

  Por eso, "la Iglesia de Chipre puede sentirse legítimamente orgullosa de sus lazos directos con la predicación de Pablo, Bernabé y Marcos y de la comunión en la fe apostólica, que la une a todas las iglesias que tienen la misma regla de fe. Esta es la comunión real, aunque imperfecta, que ya nos une y nos impulsa a superar nuestras divisiones y luchar para restaurar la plena unidad visible que el Señor desea para todos sus seguidores".

  "La comunión eclesial en la fe apostólica es a la vez un don y una llamada a la misión", subrayó el Papa. Por eso, todos los cristianos deben dar "testimonio profético del Señor resucitado y de  su Evangelio de  reconciliación,  misericordia y  paz. En este contexto, la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos (...) reflexionará sobre el papel vital de los cristianos en la región, los animará en su testimonio del Evangelio y los ayudará a fomentar un mayor diálogo y cooperación entre los cristianos en la región. Es significativo que los trabajos del Sínodo se enriquezcan  con la presencia de delegados fraternos de otras Iglesias y comunidades cristianas de la zona, como un signo de compromiso compartido al servicio de la Palabra de Dios y de nuestra apertura a la fuerza de su gracia que reconcilia".

  La unidad de todos los discípulos de Cristo, prosiguió el pontífice, "es un don que se implora  al Padre, con la esperanza de que refuerce el testimonio del Evangelio en el mundo de hoy. (...) Hace cien años, durante la Conferencia Misionera de Edimburgo, la aguda conciencia de que las divisiones entre los cristianos eran un obstáculo para la difusión del Evangelio dio origen al movimiento ecuménico moderno. Hoy debemos estar agradecidos al Señor, que, a través de su Espíritu, nos ha llevado especialmente en las últimas décadas a redescubrir la rica herencia apostólica compartida por Oriente y Occidente y, mediante un diálogo paciente y sincero, a encontrar los caminos para acercarnos unos a otros, superando las controversias del pasado y mirando hacia un futuro mejor".

  "La Iglesia de Chipre, que ha demostrado ser un puente entre Oriente y Occidente, ha contribuido mucho a este proceso de reconciliación. El camino que lleva a la meta de la  plena comunión no estará, ciertamente, exento de  dificultades, pero la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa de Chipre se han comprometido a avanzar en el camino del diálogo y la cooperación fraterna".

  "¡Que el Espíritu Santo ilumine nuestras mentes y fortalezca nuestra decisión, para que juntos podamos llevar el mensaje de salvación a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, que tienen sed de esa verdad que lleva a la auténtica libertad y a la salvación, esa verdad, cuyo nombre es Jesucristo! ", finalizó el Santo Padre.

  Después de rezar el Padrenuestro y escuchar un canto bizantino, el Papa volvió a entrar en la iglesia y bendijo una placa que se colocará en una nueva residencia de ancianos realizada por la comunidad católica de Chipre. Desde allí se desplazó en automóvil a Nicosia, capital de la isla.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100604 (740)

SACERDOCIO PROFETICO DE JESUS Y EUCARISTÍA

CIUDAD DEL VATICANO, 3 JUN 2010 (VIS).-A las 19,00 de hoy, solemnidad del Corpus Christi, Benedicto XVI celebró la Eucaristía en la Basílica de San Juan de Letrán. Posteriormente, debido a las inclemencias del tiempo, la adoración eucarística se desarrolló en este lugar y no hubo procesión hasta la Basílica de Santa María la Mayor. 

  En la homilía, el Papa invitó a los presentes a meditar sobre "la relación entre la Eucaristía y el sacerdocio de Cristo", a la luz de los textos bíblicos.

  "Hay que recordar siempre, en primer lugar, que Jesús no era un sacerdote según la tradición judía", dijo Benedicto XVI. "No pertenecía a la descendencia de Aarón, sino a la de Judá, y por lo tanto estaba excluido del camino sacerdotal. La persona y la actividad de Jesús de Nazaret no se coloca en el surco de los  antiguos sacerdotes, sino en el de los profetas. Y siguiendo esta línea, Jesús se distanció de una concepción ritual de la religión, criticando la interpretación que daba valor a los preceptos humanos ligados a  la pureza ritual antes que a  la observancia  de los mandamientos de Dios, es decir al amor a  Dios y al prójimo que "vale más que todos los holocaustos y sacrificios". (...)  Hasta su muerte, que los cristianos con razón llaman "sacrificio", no tenía nada de los antiguos sacrificios; de hecho, era lo contrario: la ejecución de una sentencia de muerte por crucifixión, la más vergonzosa, fuera de los muros de Jerusalén".

  "Entonces, ¿en qué sentido Jesús es sacerdote?", se preguntó el Santo Padre, observando que en la Carta a los Hebreos, "la pasión de Cristo se presenta como una oración y como una ofrenda. Jesús hace frente a su hora, que lo lleva a la muerte de cruz, inmerso en una  profunda oración, que consiste en la unión de su propia voluntad con la del Padre. Esta voluntad, única y doble, es una voluntad de amor. Vivida en esta oración, la trágica prueba a la que se enfrenta Jesús se convierte en oferta, en sacrificio vivo".

  "Jesús, habiendo obedecido hasta el  punto de morir en la cruz, se convirtió en "causa de salvación" para todos los que le obedecen. Es decir, se convirtió en sumo sacerdote  por haber tomado sobre sí todo el pecado del mundo como "Cordero de Dios". Y es el  Padre quien le confiere este sacerdocio en el momento mismo en que Jesús atraviesa  el paso de su muerte y resurrección. No es un sacerdocio bajo las leyes de la ley mosaica  sino "según  el orden de Melquisedec", según un orden profético, que depende sólo de su relación única con Dios".

  "El sacerdocio de Cristo lleva aparejado el sufrimiento", afirmó el Papa. "Jesús sufrió realmente y lo hizo por nosotros. Él era el hijo y no necesitaba aprender la obediencia, pero nosotros sí, teníamos y tenemos siempre necesidad. Por eso, el Hijo asumió nuestra humanidad y se dejó forjar por nosotros en el crisol del sufrimiento, se dejó  transformar como el grano de trigo tiene que morir para dar fruto A través de este proceso, Jesús fue "hecho perfecto", en griego "teleiotheis". (...) Un término que en la versión griega del Pentateuco (...) siempre se utiliza para indicar la consagración de los antiguos sacerdotes. Este descubrimiento es muy importante porque nos dice que la pasión fue para Jesús como una consagración sacerdotal".

  Así en "la Eucaristía, (...) Jesús anticipó su sacrificio, no un sacrificio ritual, sino personal. En la Última Cena actúa motivado por el espíritu "eterno" con que se ofrecerá después en la Cruz. Dando las gracias y bendiciendo, Jesús transforma el pan y el vino. Es el amor divino el que transforma: el amor con que Jesús acepta de antemano entregarse completamente por nosotros. Este amor no es más que el Espíritu Santo, el Espíritu del Padre y del Hijo, que consagra el pan y el vino, y transforma su sustancia  en el Cuerpo y la Sangre del Señor, haciendo presente en el Sacramento el mismo sacrificio que se cumplió después de forma cruenta en la cruz.".

  "Este poder divino, el mismo que realizó la Encarnación del Verbo -concluyó el pontífice-, transforma la violencia extrema y la injusticia extrema en acto supremo de amor y justicia. Esta es la obra del sacerdocio de Cristo que la Iglesia ha heredado y prolonga en la historia, en la dúplice forma del sacerdocio común de los bautizados y de los ministros ordenados, para transformar el mundo con el amor de Dios".
HML/                                        VIS 20100604 (780)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 4 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró:

-Obispo Bernard Bober arzobispo metropolitano de Kosice (superficie 10.403, población 1.111.132, católicos 678.170, sacerdotes 451, religiosos 439, diáconos permanentes 3) en Eslovaquia). Monseñor Bober, hasta ahora auxiliar de esta misma sede, sucede al arzobispo Alojz Tkac, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis fue aceptada por límite de edad.

-Padre David M. O'Connell, C.M., obispo coadjutor de Trenton (superficie 5.580, población 2.048.000, católicos 822.000, sacerdotes 314, religiosos 510, diáconos permanentes 320) en Estados Unidos. El obispo electo nació Philadelphia (EE.UU.) en 1955, fue ordenado sacerdote en 1983 y actualmente era Presidente de la Comunidad Católica de América en Washington, D.C.
   
-Don Joseph Son Sam-seok obispo auxiliar de la diócesis de Pusan (superficie 3.267, población 5.452.710, católicos 409.587, sacerdotes 289, religiosos 877) en Corea. El obispo electo nació en 1955 en Pusan, fue ordenado sacerdote en 1982 y actualmente era decano de la Facultad de Teología en el Seminario Mayor de Pusan.

  Ayer, 3 de junio, el Papa nombró al obispo Darío de Jesús Monsalve Mejía, hasta ahora de Málaga-Soatá (Colombia), arzobispo coadjutor de Cali (superficie 2.504, población 2.692.000, católicos 2.287.000, sacerdotes 325, religiosos 908, diáconos permanentes 17) en Colombia.
NER:NEC:NEA/                             VIS 20100604 (200)
Copyright © VIS - Vatican Information Service