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jueves, 18 de junio de 2015

Una visión de conjunto de la encíclica del Papa Francisco Laudato si' sobre el cuidado de la casa común


Ciudad del Vaticano, 18 de junio de 2015 (Vis).-El texto que sigue brinda una visión general de las 191 páginas de la encíclica Laudato si' y de sus puntos claves, así como un resumen de los seis capítulos ( ''Lo que está pasando a nuestra casa''; El Evangelio de la creación;La raíz humana de la crisis ecológica; Una ecología integral; Algunas líneas orientativas y de acción; Educación y espiritualidad ecológica que la componen) y de sus apartados. La encíclica termina con una Oración interreligiosa por nuestra tierra y una Oración cristiana con la creación.

LÍNEAS GENERALES DE LA ENCICLICA LAUDATO SI'

''¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo?''. Esta pregunta está en el centro de Laudato si’, la esperada Encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la casa común. Y continúa: ''Esta pregunta no afecta sólo al ambiente de manera aislada, porque no se puede plantear la cuestión de modo fragmentario'', y nos conduce a interrogarnos sobre el sentido de la existencia y el valor de la vida social: ''¿Para qué pasamos por este mundo? ¿para qué vinimos a esta vida? ¿para qué trabajamos y luchamos? ¿para qué nos necesita esta tierra?'': ''Si no nos planteamos estas preguntas de fondo -dice el Pontífice – ''no creo que nuestras preocupaciones ecológicas puedan obtener resultados importantes''.

La Encíclica toma su nombre de la invocación de san Francisco, ''Laudato si’, mi’ Signore'', que en el Cántico de las creaturas que recuerda que la tierra, nuestra casa común, ''es también como una hermana con la que compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos '' . Nosotros mismos ''somos tierra. Nuestro propio cuerpo está formado por elementos del planeta, su aire nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura'' .

Pero ahora esta tierra maltratada y saqueada clama y sus gemidos se unen a los de todos los abandonados del mundo. El Papa Francisco nos invita a escucharlos, llamando a todos y cada uno –individuos, familias, colectivos locales, nacionales y comunidad internacional- a una ''conversión ecológica'', según expresión de San Juan Pablo II, es decir, a ''cambiar de ruta'', asumiendo la urgencia y la hermosura del desafío que se nos presenta ante el ''cuidado de la casa común''. Al mismo tiempo, el papa Francisco reconoce que ''se advierte una creciente sensibilidad con respecto al ambiente y al cuidado de la naturaleza, y crece una sincera y dolorosa preocupación por lo que está ocurriendo con nuestro planeta'', permitiendo una mirada de esperanza que atraviesa toda la Encíclica y envía a todos un mensaje claro y esperanzado: ''La humanidad tiene aún la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común''; ''el ser humano es todavía capaz de intervenir positivamente''; ''no todo está perdido, porque los seres humanos, capaces de degradarse hasta el extremo, pueden también superarse, volver a elegir el bien y regenerarse ''.

El Papa Francisco se dirige, claro está, a los fieles católicos, retomando las palabras de San Juan Pablo II: ''los cristianos, en particular, descubren que su cometido dentro de la creación, así como sus deberes con la naturaleza y el Creador, forman parte de su fe'' , pero se propone ''especialmente entrar en diálogo con todos sobre nuestra casa común'': el diálogo aparece en todo el texto, y en el capítulo 5 se vuelve instrumento para afrontar y resolver los problemas. Desde el principio el papa Francisco recuerda que también ''otras Iglesias y Comunidades cristianas – como también otras religiones– han desarrollado una profunda preocupación y una valiosa reflexión'' sobre el tema de la ecología. Más aún, asume explícitamente su contribución a partir de la del ''querido Patriarca Ecuménico Bartolomé'', ampliamente citado en los nn. 8-9. En varios momentos, además, el Pontífice agradece a los protagonistas de este esfuerzo – tanto individuos como asociaciones o instituciones –, reconociendo que ''la reflexión de innumerables científicos, filósofos, teólogos y organizaciones sociales (ha) enriquecido el pensamiento de la Iglesia sobre estas cuestiones'' e invita a todos a reconocer ''la riqueza que las religiones pueden ofrecer para una ecología integral y para el desarrollo pleno del género humano''.

El recorrido de la Encíclica está trazado en el n. 15 y se desarrolla en seis capítulos. A partir de la escucha de la situación a partir de los mejores conocimientos científicos disponibles hoy, recurre a la luz de la Biblia y la tradición judeo-cristiana , detectando las raíces del problema en la tecnocracia y el excesivo repliegue autorreferencial del ser humano. La propuesta de la Encíclica es la de una ''ecología integral, que incorpore claramente las dimensiones humanas y sociales'', inseparablemente vinculadas con la situación ambiental. En esta perspectiva, el Papa Francisco propone emprender un diálogo honesto a todos los niveles de la vida social, que facilite procesos de decisión transparentes. Y recuerda que ningún proyecto puede ser eficaz si no está animado por una conciencia formada y responsable, sugiriendo principios para crecer en esta dirección a nivel educativo, espiritual, eclesial, político y teológico. El texto termina con dos oraciones, una que se ofrece para ser compartida con todos los que creen en ''un Dios creador omnipotente'' , y la otra propuesta a quienes profesan la fe en Jesucristo, rimada con el estribillo ''Laudato si’'', que abre y cierra la Encíclica.

El texto está atravesado por algunos ejes temáticos, vistos desde variadas perspectivas, que le dan una fuerte coherencia interna: ''la íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, la convicción de que en el mundo todo está conectado, la crítica al nuevo paradigma y a las formas de poder que derivan de la tecnología, la invitación a buscar otros modos de entender la economía y el progreso, el valor propio de cada criatura, el sentido humano de la ecología, la necesidad de debates sinceros y honestos, la grave responsabilidad de la política internacional y local, la cultura del descarte y la propuesta de un nuevo estilo de vida.'' .

CAPÍTULO 1 – ''LO QUE ESTÁ PASANDO A NUESTRA CASA'' (Calentamiento global y contaminación; Contaminación, basura y cultura del descarte; El clima como bien común; La cuestión del agua ;Pérdida de biodiversidad;Deterioro de la calidad de la vida humana y decadencia socia;Inequidad planetaria;La debilidad de las reacciones. Diversidad de opiniones)

El capítulo asume los descubrimientos científicos más recientes en materia ambienta como manera de escuchar el clamor de la creación, para ''convertir en sufrimiento personal lo que le pasa al mundo, y así reconocer cuál es la contribución que cada uno puede aportar''. Se acometen así ''varios aspectos de la actual crisis ecológica ''.

EI cambio climático: ''El calentamiento es un problema global con graves dimensiones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas, y plantea uno de los principales desafíos actuales para la humanidad''. Si ''El clima es un bien común, de todos y para todos'', el impacto más grave de su alteración recae en los más pobres, pero muchos de los que ''tienen más recursos y poder económico o político parecen concentrarse sobre todo en enmascarar los problemas o en ocultar los síntomas, tratando sólo de reducir algunos impactos negativos del calentamiento'': ''La falta de reacciones ante estos dramas de nuestros hermanos es un signo de la pérdida de aquel sentido de responsabilidad por nuestros semejantes sobre el cual se funda toda sociedad civil''.

La cuestión del agua: El Papa afirma sin ambages que ''el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos.'' Privar a los pobres del acceso al agua significa negarles ''el derecho a la vida, enraizado en su inalienable dignidad''.

La pérdida de la biodiversidad: ''Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podremos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre''. No son sólo eventuales ''recursos'' explotables, sino que tienen un valor en sí mismas. En esta perspectiva ''son loables y a veces admirables los esfuerzos de científicos y técnicos que tratan de aportar soluciones a los problemas creados por el ser humano'', pero esa intervención humana, cuando se pone al servicio de las finanzas y el consumismo, ''hace que la tierra en que vivimos se vuelva menos rica y bella, cada vez más limitada y gris ''.

La deuda ecológica: en el marco de una ética de las relaciones internacionales, la Encíclica indica que existe ''una auténtica deuda ecológica'', sobre todo del Norte en relación con el Sur del mundo. Frente al cambio climático hay ''distintas responsabilidades'', y son mayores las de los países desarrollados.

Conociendo las profundas divergencias que existen respecto a estas problemáticas, el Papa Francisco se muestra profundamente impresionado por la ''debilidad de las reacciones'' frente a los dramas de tantas personas y poblaciones. Aunque no faltan ejemplos positivos, señala ''un cierto adormecimiento y una alegre irresponsabilidad''. Faltan una cultura adecuada y la disposición a cambiar de estilo de vida, producción y consumo, a la vez que urge ''crear un sistema normativo que (...) asegure la protección de los ecosistemas'' .

CAPÍTULO SEGUNDO – EL EVANGELIO DE LA CREACIÓN ( La luz que ofrece la fe;La sabiduría de los relatos bíblicos;El misterio del universo; El mensaje de cada criatura en la armonía de todo lo creado;Una comunión universal; El destino común de los bienes;La mirada de Jesús)

Para afrontar la problemática ilustrada en el capítulo anterior, el Papa Francisco relee los relatos de la Biblia, ofrece una visión general que proviene de la tradición judeo-cristiana y articula la ''tremenda responsabilidad'' del ser humano respecto a la creación, el lazo íntimo que existe entre todas las creaturas, y el hecho de que ''el ambiente es un bien colectivo, patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de todos''.

En la Biblia, ''el Dios que libera y salva es el mismo que ha creado el universo'', y ''en él se conjugan amor y poder''. El relato de la creación es central para reflexionar sobre la relación entre el ser humano y las demás creaturas, y sobre cómo el pecado rompe el equilibrio de toda la creación en su conjunto. ''Estas narraciones sugieren que la existencia humana se basa en tres relaciones fundamentales estrechamente conectadas: la relación con Dios, con el prójimo y con la tierra. Según la Biblia, las tres relaciones vitales se han roto, no sólo externamente, sino también dentro de nosotros. Esta ruptura es el pecado'' .

Por ello, aunque ''Si es verdad que algunas veces los cristianos hemos interpretado incorrectamente las Escrituras, hoy debemos rechazar con fuerza que, del hecho de ser creados a imagen de Dios y del mandato de dominar la tierra, se deduzca un dominio absoluto sobre las demás criaturas''. Al ser humano le corresponde ''cultivar y custodiar'' el jardín del mundo '', sabiendo que ''el fin último de las demás criaturas no somos nosotros. Pero todas avanzan, junto con nosotros y a través de nosotros, hacia el término común, que es Dios''.

Que el ser humano no sea patrón del universo ''no significa equiparar a todos los seres vivos y quitarle aquel valor peculiar que lo caracteriza; y ''Tampoco supone una divinización de la tierra que nos privaría del llamado a colaborar con ella y a proteger su fragilidad''. En esta perspectiva ''Todo ensañamiento con cualquier criatura ''es contrario a la dignidad humana'', pero ''No puede ser real un sentimiento de íntima unión con los demás seres de la naturaleza si al mismo tiempo en el corazón no hay ternura, compasión y preocupación por los seres humanos.'' . Es necesaria la conciencia de una comunión universal: ''creados por el mismo Padre, todos los seres del universo estamos unidos por lazos invisibles y conformamos una especie de familia universal, (...) que nos mueve a un respeto sagrado, cariñoso y humilde.''

Concluye el capítulo con el corazón del a revelación cristiana: el ''Jesús terreno'' con su ''relación tan concreta y amable con las cosas'' está ''resucitado y glorioso, presente en toda la creación con su señorío universal'' .

CAPÍTULO TERCERO – LA RAÍZ HUMANA DE LA CRISIS ECOLÓGICA (La tecnología: creatividad y poder; La globalización del paradigma tecnológico; Crisis y consecuencias del antropocentrismo moderno; El relativismo práctico; La necesidad de preservar el trabajo; La innovación biológica a partir de la investigación)

Este capítulo presenta un análisis del a situación actual ''para comprender no sólo los síntomas sino también las causas más profundas'', en un diálogo con la filosofía y las ciencias humanas.

Un primer fundamento del capítulo son las reflexiones sobre la tecnología: se le reconoce con gratitud su contribución al mejoramiento de las condiciones de vida, aunque también ''dan a quienes tienen el conocimiento, y sobre todo el poder económico para utilizarlo, un dominio impresionante sobre el conjunto de la humanidad y del mundo entero''. Son justamente las lógicas de dominio tecnocrático las que llevan a destruir la naturaleza y a explotar a las personas y las poblaciones más débiles. ''El paradigma tecnológico también tiende a ejercer su dominio sobre la economía y la política'', impidiendo reconocer que ''el mercado por sí mismo no garantiza el desarrollo humano integral y la inclusión social'' .

En la raíz de todo ello puede diagnosticarse en la época moderna un exceso de antropocentrismo: el ser humano ya no reconoce su posición justa respecto al mundo, y asume una postura autorreferencial, centrada exclusivamente en sí mismo y su poder. De ello deriva una lógica ''usa y tira'' que justifica todo tipo de descarte, sea éste humano o ambiental, que trata al otro y a la naturaleza como un simple objeto y conduce a una infinidad de formas de dominio. Es la lógica que conduce a la explotación infantil, el abandono de los ancianos, a reducir a otros a la esclavitud, a sobrevalorar las capacidades del mercado para autorregularse, a practicar la trata de seres humanos, el comercio de pieles de animales en vías de extinción, y de ''diamantes ensangrentados''. Es la misma lógica de muchas mafias, de los traficantes de órganos, del narcotráfico y del descarte de los niños que no se adaptan a los proyectos de los padres .

A esta luz, la Encíclica afronta dos problemas cruciales para el mundo de hoy. Primero que nada el trabajo: ''En cualquier planteamiento sobre una ecología integral, que no excluya al ser humano, es indispensable incorporar el valor del trabajo'', pues ''Dejar de invertir en las personas para obtener un mayor rédito inmediato es muy mal negocio para la sociedad.''

La segunda se refiere a los límites del progreso científico, con clara referencia a los OGM , que son ''una cuestión ambiental de carácter complejo'' . Si bien ''en algunas regiones su utilización ha provocado un crecimiento económico que ayudó a resolver problemas, hay dificultades importantes que no deben ser relativizadas , por ejemplo ''una concentración de tierras productivas en manos de pocos'' . El Papa Francisco piensa en particular en los pequeños productores y en los trabajadores del campo, en la biodiversidad, en la red de ecosistemas. Es por ello es necesaria ''una discusión científica y social que sea responsable y amplia, capaz de considerar toda la información disponible y de llamar a las cosas por su nombre'', a partir de ''líneas de investigación libre e interdisciplinaria''.

CAPÍTULO CUARTO – UNA ECOLOGÍA INTEGRAL (Ecología ambiental, económica y social;La ecología cultural;La ecología humana y el espacio de la vida cotidiana;El principio del bien común;Una justicia intergeneracional bien entendida)

El núcleo de la propuesta de la Encíclica es una ecología integral como nuevo paradigma de justicia, una ecología que ''incorpore el lugar peculiar del ser humano en este mundo y sus relaciones con la realidad que lo rodea''. De hecho no podemos ''entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de nuestra vida..'' Esto vale para todo lo que vivimos en distintos campos: en la economía y en la política, en las distintas culturas, en especial las más amenazadas, e incluso en todo momento de nuestra vida cotidiana.

La perspectiva integral incorpora también una ecología de las instituciones. ''Si todo está relacionado, también la salud de las instituciones de una sociedad tiene consecuencias en el ambiente y en la calidad de vida humana: ''Cualquier menoscabo de la solidaridad y del civismo produce daños ambientales''.

Con muchos ejemplos concretos el Papa Francisco ilustra su pensamiento: que hay un vínculo entre los asuntos ambientales y cuestiones sociales humanas, y que ese vínculo no puede romperse. Así pues, el análisis de los problemas ambientales es inseparable del análisis de los contextos humanos, familiares, laborales, urbanos, y de la relación de cada persona consigo misma, porque ''no hay dos crisis separadas, una ambiental y la otra social, sino una única y compleja crisis socioambiental'' .

Esta ecología ambiental ''es inseparable de la noción del bien común'', que debe comprenderse de manera concreta: en el contexto de hoy en el que ''donde hay tantas inequidades y cada vez son más las personas descartables, privadas de derechos humanos básicos'', esforzarse por el bien común significa hacer opciones solidarias sobre la base de una ''opción preferencial por los más pobres''. Este es el mejor modo de dejar un mundo sostenible a las próximas generaciones, no con las palabras, sino por medio de un compromiso de atención hacia los pobres de hoy como había subrayado Benedicto XVI: ''además de la leal solidaridad intergeneracional, se ha de reiterar la urgente necesidad moral de una renovada solidaridad intrageneracional'' .

La ecología integral implica también la vida cotidiana, a la cual la Encíclica dedica una especial atención, en particular en el ambiente urbano. El ser humano tiene una enorme capacidad de adaptación y ''Es admirable la creatividad y la generosidad de personas y grupos que son capaces de revertir los límites del ambiente, (...) aprendiendo a orientar su vida en medio del desorden y la precariedad.''. Sin embargo, un desarrollo auténtico presupone un mejoramiento integral en la calidad de la vida humana: espacios públicos, vivienda, transportes, etc..

También ''nuestro cuerpo nos pone en relación directa con el ambiente y con los demás seres humanos. La aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como don del Padre y casa común; en cambio una lógica de dominio sobre el propio cuerpo se transforma en una lógica a veces sutil de dominio'' .


CAPÍTULO QUINTO – ALGUNAS LÍNEAS ORIENTATIVAS Y DE ACCIÓN ( El diálogo sobre el ambiente en la política internacional;El diálogo hacia nuevas políticas nacionales y locales;Favorecer debates sinceros y honestos;Política y economía en diálogo para la plenitud humana;Las religiones en el diálogo con las ciencias)

Este capítulo afronta la pregunta sobre qué podemos y debemos hacer. Los análisis no bastan: se requieren propuestas ''de diálogo y de acción que involucren a cada uno de nosotros y a la política internacional'' y ''que nos ayuden a salir de la espiral de autodestrucción en la que nos estamos sumergiendo''. Para el Papa Francisco es imprescindible que la construcción de caminos concretos no se afronte de manera ideológica, superficial o reduccionista. Para ello es indispensable el diálogo, término presente en el título de cada sección de este capítulo: ''Hay discusiones sobre cuestiones relacionadas con el ambiente, donde es difícil alcanzar consensos. (...) la Iglesia no pretende definir las cuestiones científicas ni sustituir a la política, pero invito a un debate honesto y transparente, para que las necesidades particulares o las ideologías no afecten al bien común''.

Sobre esta base el Papa Francisco no teme formular un juicio severo sobre las dinámicas internacionales recientes: ''las Cumbres mundiales sobre el ambiente de los últimos años no respondieron a las expectativas porque, por falta de decisión política, no alcanzaron acuerdos ambientales globales realmente significativos y eficaces''. Y se pregunta ''¿por qué se quiere mantener hoy un poder que será recordado por su incapacidad de intervenir cuando era urgente y necesario hacerlo?. Son necesarias, como los Pontífices han repetido muchas veces a partir de la Pacem in terris, formas e instrumentos eficaces de gobernanza global : ''necesitamos un acuerdo sobre los regímenes de gobernanza global para toda la gama de los llamados ''bienes comunes globales'', dado que 'la protección ambiental no puede asegurarse sólo en base al cálculo financiero de costos y beneficios. El ambiente es uno de esos bienes que los mecanismos del mercado no son capaces de defender o de promover adecuadamente''.

Aún en este capítulo, el Papa Francisco insiste sobre el desarrollo de procesos decisionales honestos y transparentes, para poder ''discernir'' las políticas e iniciativas empresariales que conducen a un ''auténtico desarrollo integral''. En particular, el estudio del impacto ambiental de un nuevo proyecto ''requiere procesos políticos transparentes y sujetos al diálogo, mientras la corrupción que esconde el verdadero impacto ambiental de un proyecto a cambio de favores suele llevar a acuerdos espurios que evitan informar y debatir ampliamente''.

La llamada a los que detentan encargos políticos es particularmente incisiva, para que eviten ''la lógica eficientista e inmediatista'' que hoy predomina. Pero ''si se atreve a hacerlo, volverá a reconocer la dignidad que Dios le ha dado como humano y dejará tras su paso por esta historia un testimonio de generosa responsabilidad''.

CAPÍTULO SEXTO – EDUCACIÓN Y ESPIRITUALIDAD ECOLÓGICA (Apostar por otro estilo de vida Educación para la alianza entre la humanidad y el ambiente;La conversión ecológica; Gozo y paz ;El amor civil y político;Los signos sacramentales y el descanso celebrativo; La Trinidad y la relación entre las criaturas;La Reina de todo lo creado;Más allá del sol)

El capítulo final va al núcleo de la conversión ecológica a la que nos invita la Encíclica. La raíz de la crisis cultural es profunda y no es fácil rediseñar hábitos y comportamientos. La educación y la formación siguen siendo desafíos básicos: ''todo cambio requiere motivación y un camino educativo''. Deben involucrarse los ambientes educativos, el primero ''la escuela, la familia, los medios de comunicación, la catequesis''.

El punto de partida es ''apostar por otro estilo de vida'', que abra la posibilidad de ''ejercer una sana presión sobre quienes detentan el poder político, económico y social''. Es lo que sucede cuando las opciones de los consumidores logran ''modificar el comportamiento de las empresas, forzándolas a considerar el impacto ambiental y los modelos de producción''.

No se puede minusvalorar la importancia de cursos de educación ambiental capaces de cambiar los gestos y hábitos cotidianos, desde la reducción en el consumo de agua a la separación de residuos o el ''apagar las luces innecesarias''. ''Una ecología integral también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo.'' Todo ello será más sencillo si parte de una mirada contemplativa que viene de la fe. ''Para el creyente, el mundo no se contempla desde afuera sino desde adentro, reconociendo los lazos con los que el Padre nos ha unido a todos los seres. Además, haciendo crecer las capacidades peculiares que Dios le ha dado, la conversión ecológica lleva al creyente a desarrollar su creatividad y su entusiasmo''.

Vuelve la línea propuesta en la Evangelii Gaudium: ''La sobriedad, que se vive con libertad y conciencia, es liberadora'', así como ''La felicidad requiere saber limitar algunas necesidades que nos atontan, quedando así disponibles para las múltiples posibilidades que ofrece la vida.'' De este modo se hace posible ''sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo, que vale la pena ser buenos y honestos''.

Los santos nos acompañan en este camino. San Francisco, mencionado muchas veces, es el ''ejemplo por excelencia del cuidado por lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría''. Pero la Encíclica recuerda también a San Benito, Santa Teresa de Lisieux y al beato Charles de Foucauld.

Después de la Laudato si’, el examen de conciencia –instrumento que la Iglesia ha aconsejado para orientar la propia vida a la luz de la relación con el Señor- deberá incluir una nueva dimensión, considerando no sólo cómo se vive la comunión con Dios, con los otros y con uno mismo, sino también con todas las creaturas y la naturaleza''.

Para leer la encíclia 'Laudatio si''' completa copiar y pegar la siguiente dirección.



http://w2.vatican.va/content/francesco/es/events/event.dir.html/content/vaticanevents/es/2015/6/18/laudatosi.html

Conferencia de presentación de la encíclica Laudato si': Una ecología integral


Ciudad del Vaticano, 18 de junio de 2015 (Vis).-El cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz ha ilustrado esta mañana en el Aula Nueva del Sínodo la encíclica ''Laudato si'' del Santo Padre Francisco sobre el cuiddo de la casa común.

El purpurado ha dado la bienvenida a los presentadores del documento: el Metropolitano de Pérgamo, John Zizioulas, en representación del Patriarcado Ecuménico y de la Iglesia ortodoxa, que habló sobre la teología y la espiritualidad, temas que abren y cierran la encíclica, el profesor John Schellnhuber, fundador y director del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, como representante de las ciencias naturales con la que la encíclica entra en diálogo profundo y que ha sido nombrado recientemente miembro ordinario de la Academia Pontificia de las Ciencias; Carolyn Woo, presidenta de Catholic Relief Services, y ex-decana del Mendoza College of Business de la Universidad de Notre Dame, en representación de los sectores de la economía, las finanzas, los negocios y el comercio, cuyas respuestas a los grande retos ambientales son cruciales y Valeria Martano, maestra durante 20 años en las afueras de Roma, testigo de la degradación humana y medioambiental, así como de las "mejores prácticas" que son un signo de esperanza.

Ya ese abanico de personas evidencia que la encíclica, desde el principio, quiere establecer un diálogo con todos, sea con los individuos que con las organizaciones e instituciones que comparten la misma preocupación que el Papa, abordada desde diferentes perspectivas, en una situación mundial que las hace cada vez más entrelazadas y complementarias. ''Este tipo de diálogo -dijo el cardenal Turkson- también ha sido parte del método de redacción que el Santo Padre ha utilizado para la encíclica. El Papa se ha basado en una amplia gama de contribuciones: muchas de las conferencias episcopales de todos los continentes...que figuran en el texto, así como de otras aportaciones que no están en él y a las que el Señor recompensará su generosidad y dedicación''.

La encíclica toma su nombre de la invocación de San Francisco de Asís en el Cántico de las Criaturas: "Alabado seas mi Señor'' . Una referencia que indica también la base sobre la que se asienta el documento: ''la contemplación orante que nos invita a mirar al "pobrecillo de Asís" como fuente de inspiración y ejemplo por excelencia de la atención por lo que es débil, así como de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad''.

''La humanidad, en su relación con el medio ambiente, se enfrenta a desafíos clave, que requieren también políticas adecuadas, por otra parte ya incluidas en la agenda internacional. Ciertamente ''Laudato si''', -finalizó el cardenal- puede y debe tener un impacto en estos procesos. Ya un rápido examen de su contenido demuestra que tiene una naturaleza magistral, pastoral y espiritual, cuyo alcance, amplitud y profundidad no pueden reducirse solamente al ámbito de las políticas ambientales''.

Por su parte el Metropolitano John Zizioulas dedicó gran parte de su intervención al ecumenismo en 'Laudato si' y recordó que ya en 1989 el Patriarca Ecuménico Dimitrios publicó una encíclica dirigida a todos los cristianos y a las personas de buena voluntad advirtiendo de la seriedad de la cuestión ecológica y de sus implicaciones teológicas y espirituales y en ese mismo año se propuso dedicar el 1 de septiembre de cada año a rezar por el medio ambiente. Esa fecha es según el calendario ortodoxo el primer día del año eclesiástico y desde entonces los ortodoxos lo dedican al medio ambiente. ''¿No podría convertirse en una fecha de oración por ese tema para todos los cristianos, marcando así un nuevo paso para el acercamiento entre todos?'', propuso el Metropolitano.

''Creo que el significado de la encíclica papal ''Laudato si'' ,no se limita al tema de la ecología como tal -afirmó- Veo en él una importante dimensión ecuménica que plantea a todos los cristianos divididos una tarea común que deben enfrentar juntos. Vivimos en una época con problemas existenciales fundamentales que superan nuestras divisiones tradicionales y las relativizan casi hasta el punto de la extinción. Mirad, por ejemplo -dijo- lo que está sucediendo hoy en Medio Oriente: ¿Los que persiguen a los cristianos les preguntan a qué iglesia o a qué confesión pertenecen? La unidad de los cristianos en casos como éstos se realiza de hecho por la persecución y la sangre: es un ecumenismo del martirio''.

''De una forma parecida la amenaza que representa para nosotros la crisis ecológica trasciende nuestras divisiones tradicionales. El peligro que enfrenta nuestra casa común, el planeta en que vivimos está descrito en la Encíclica de una forma que no deja dudas sobre el riesgo existencial al que nos enfrentamos. Este riesgo es común a todos nosotros, independientemente de nuestras identidades eclesiásticas o confesionales. Igualmente debe ser común nuestro esfuerzo para evitar las consecuencias catastróficas de la situación actual. La encíclica del Papa Francisco es un llamamiento a la unidad - la unidad en la oración por el medio ambiente, en el mismo Evangelio de la creación, en la conversión de nuestros corazones y nuestros estilos de vida para respetar y amar a todos y todo lo que nos ha dado Dios''.

A continuación el profesor John Schellnhuber, puntualizó que desde el punto de vista de la tecnología conseguir energía limpia para todos es factible ya que de hecho, ''está disponible en abundancia. Todo lo que tenemos que hacer es desarrollar los medios para recolectarla correctamente y administrar responsablemente nuestro consumo. Llevamos décadas y décadas trabajando en el desarrollo de un reactor de fusión increíblemente caro, mientras ya estamos bendecidos con uno que funciona perfectamente bien y es gratis para todos nosotros: el sol. La energía fotovoltaica, la energía eólica y de biomasa están, en última instancia,controladas por la luz solar. Estas nuevas tecnologías podrían abrir un potencial en los países pobres donde no existan redes para distribuir la electricidad producida por las centrales eléctricas centralizadas o donde los asentamientos están demasiado distantes uno del otro para que dicho sistema sea viable. Lo mismo que se ha incrementado el uso de teléfonos móviles sin el establecimiento previo de líneas fijas, los países en desarrollo podrían dejar atrás el período fósil y entrar en la era de la producción descentralizada de energía renovable sin desvíos''.

''El cuidado de nuestro planeta, por lo tanto no tiene que convertirse en una tragedia pública -apuntó el profesor- Bien podría convertirse en la historia de una gran transformación, de una oportunidad aprovechada para superar las profundas desigualdades. Unas desigualdades que surgieron de la coincidencia geológica de la distribución regional de combustibles fósiles controlada por unos pocos y la explotación concomitante. Hoy en día, las consecuencias de nuestras acciones y el camino están claros. Es solamente una cuestión de en qué futuro elegimos creer y perseguir''.

Carolyn Woo, la presidenta de Catholic Relief Services, y ex-decana del Mendoza College of Business de la Universidad de Notre Dame, como experta de economía y finanzas destacó en su intervención que invertir en sostenibilidad es otra oportunidad de ganar en los negocios ya que ''numerosos estudios han proporcionado estimaciones de los costos astronómicos asociados a los desastres costeros como el aumento del nivel del agua, sequías y tormentas que asolan la producción agrícola, o la pérdida de la productividad debida a las crecientes oleadas de calor y a las enfermedades debidas a la contaminación... Además, las empresas pueden desempeñar un papel importante para ayudar a los clientes a convertirse en consumidores responsables. Diseño y producción que minimicen los residuos mediante la utilización de fuentes de energía renovables, el reciclado, la regeneración y la reutilización proporcionan nuevas oportunidades para las empresas y responsabilizan a los clientes''.

''Esta encíclica ciertamente afirma el importante papel que tendrán que jugar los negocios- observó Woo- pero el Papa Francisco habla claramente cuando afirma que necesitamos alianzas entre los sectores público y privado, es decir, "la política y la economía en diálogo para la realización humana." Dado que tanto los sectores públicos como los privados tienen el mismo objetivo, y se integran en la misma red interconectada de la vida, tienen que trabajar juntos en armonía. A veces para los negocios eso significa ser más tolerantes con las normas de regulación más estrictas, especialmente en el sector financiero. También significa que los negocios tienen que ponerse en línea con los nuevos objetivos de desarrollo sostenible y la necesidad de tomar medidas para combatir el cambio climático. A fin de cuentas, los negocios son una empresa humana y se deben esforzar por el desarrollo humano auténtico y el bien común''.

Por último, la maestra Valeria Martano recordó que la ecología urbana, puesta en peligro por la contaminación, la escasez de servicios o el individualismo generalizado, es un reto para los cristianos. ''En las periferias -subrayó- se vive mal, se acumulan rabia y sentimientos de exclusión. A muchos se les niega la dignidad de una casa (como a los gitanos) y a menudo somos testigos de la destrucción de los asentamientos precarios, sin ofrecer una alternativa. Los ancianos son ''expulsados'' de la estructura social en instituciones periféricas... Vemos la violencia en algunos barrios. Pero se puede ayudar a vivir mejor si se sale de la resignación del individualismo. Desde hace años , con la Comunidad de San Egidio, trabajamos para sustraer espacios a la contaminación... Partiendo de los más débiles -niños, ancianos, discapacitados- reconstruimos el tejido humano. Alrededor de los débiles se puede renovar el rostro de las periferias, descubriendo energías que renuevan la ecología humana''.

''La encíclica -finalizó- nos invita a practicar el bien común: la ciudad y el medio ambiente son la casa común. A menudo vivimos itinerarios humanos fragmentados y contradictorios. Todo el mundo trata de salvarse a sí mismo en su propio rincón. Cada uno persigue su propio interés. Pero hay una ''salvación comunitaria'' que parte de la inclusión de los más débiles, precioso recurso de la ecología integral''.



El Papa continúa sus visitas a los dicasterios de la Curia Romana


Ciudad del Vaticano, 18 de junio de 2015 (Vis).- El Santo Padre ha visitado esta mañana los dicasterios de la Curia Romana ubicados en la Via della Conciliazione, 5.

Actos Pontificios


Ciudad del Vaticano, 18 de junio 2015 (Vis).- El Santo Padre ha incluido en el Colegio de Protonotarios Apostólicos de Número Participantes a monseñor Franco Piva, del clero de la diócesis de Rimini (Italia).

miércoles, 17 de junio de 2015

Audiencia general: La familia ante la muerte


Ciudad del Vaticano, 17 de junio de 2015 (Vis).-El luto en la familia por la muerte de alguno de sus miembros ha sido el tema de la catequesis del Papa Francisco durante la audiencia general de este miércoles en la Plaza de San Pedro a la que han asistido más de quince mil personas.

''La muerte es una experiencia que afecta a todas las familias, sin excepción. Es parte de la vida; sin embargo, cuando toca a alguno de los nuestros, nunca parece natural. Para los padres -dijo Francisco- la pérdida de un hijo o una hija ...es una bofetada a las promesas, a los dones, a los sacrificios que se hicieron con alegría por quienes se dio a luz. Toda la familia se queda anonadada, muda. Y algo parecido sufre también el niño que se queda solo, por la pérdida de alguno de sus padres, o de los dos. El precipicio del abandono que se abre en él es todavía más angustioso porque no tiene ni siquiera la experiencia para "dar un nombre" a lo sucedido. En estos casos la muerte es como un agujero negro que se abre en la vida de las familias y no sabemos darle ninguna explicación. Y a veces llegamos a echarle la culpa a Dios''.

''¡Cuántos -y yo los entiendo- añadió el Santo Padre- se enfadan con Dios, blasfeman:''¿Por qué me has quitado a mi hijo, a mi hija?'' ''¡No hay Dios, Dios no existe! ¿Por qué me ha hecho ésto?!'' Pero esa rabia es la que sale del corazón por un dolor tan grande; la pérdida de un hijo, de una hija, del padre o la madre es un dolor enorme...En esos casos, la muerte es casi como un agujero''.

Pero la muerte física, advirtió el Pontífice ''tiene "cómplices" que son todavía peores que ella y se llaman odio, envidia, orgullo, avaricia. Es decir, el pecado del mundo que trabaja para la muerte y la hace todavía más dolorosa e injusta. Los afectos familiares aparecen como las víctimas predestinadas e inermes de estas potencias auxiliares de la muerte, que acompañan a la historia del hombre. Pensemos en la "normalidad" absurda con la que, en ciertos momentos y en ciertos lugares, los eventos que añaden horror a la muerte están causados por el odio y la indiferencia hacia los demás seres humanos. ¡ Que el Señor nos libre de acostumbrarnos a ello!''.

Gracias a la compasión que Dios nos dió en Jesús ''muchas familias demuestran con hechos que la muerte no tiene la última palabra...Cada vez que la familia en luto – incluso en lutos terribles - encuentra la fuerza de mantener la fe y el amor que nos une a los que amamos impide, ya desde ahora, a la muerte que se lleve todo. Hay que hacer frente a la oscuridad de la muerte con una labor más intensa del amor. A la luz de la Resurrección del Señor, que no abandona a ninguno de los que el Padre le ha confiado, podemos quitar a la muerte su "aguijón", como dice el apóstol Pablo; podemos impedirle que nos envenene la vida, que anule nuestros afectos, que nos haga caer en el vacío más oscuro. En esta fe, podemos consolarnos unos a otros, sabiendo que el Señor ha vencido a la muerte de una vez por todas. Nuestros seres queridos no han desaparecido en la oscuridad de la nada: la esperanza nos asegura de que están en las manos buenas y fuertes de Dios. El amor es más fuerte que la muerte''.Si nos dejamos sostener por esta fe, ''la experiencia del luto puede generar una solidaridad más fuerte que los lazos familiares, una nueva apertura al dolor de las otras familias, una nueva fraternidad con las familias que nacen y renacen en la esperanza.''.

Nacer y renacer en la esperanza, es lo que nos da la fe, reiteró Francisco, recordando que cuando en el relato evangélico Jesús resucita al hijo de la viuda, lo restituye a su madre. ''Esa es nuestra esperanza -exclamó- Jesús nos restituirá a todos nuestros seres queridos que se han ido, nos los restituirá y volveremos a estar con ellos. Tenemos que acordarnos de ese gesto de Jesús... porque así hará el Señor con los seres queridos de nuestra familia. Esta fe nos protege de la visión nihilista de la muerte, así como de los falsos consuelos del mundo, para que la verdad cristiana "no corra el peligro de mezclarse con mitologías de vario tipo, cediendo a los ritos de la superstición, antigua o moderna''.


El Papa instó al final a todos los pastores y a todos los cristianos a expresar de forma más concreta el sentido de la fe ante el luto en la familia. ''No hay que negar el derecho a llorar -advirtió- Jesús también "se echó a llorar" y se "conmovió profundamente" por el grave luto de una familia que amaba. Nos puede ayudar también el testimonio sencillo y fuerte de tantas familias que ,en el durísimo pasaje de la muerte han sido capaces de captar también el paso seguro del Señor, crucificado y resucitado, con su promesa irrevocable de la resurrección de los muertos. La obra del amor de Dios es más fuerte que la labor de la muerte. Y de ese amor tenemos que ser ''cómplices''... con nuestra fe... La muerte ha sido derrotada por la cruz de Jesús. Jesús nos restituirá a todos a la familia''. 

Llamamientos por la defensa de la creación y en ayuda de los refugiados


Ciudad del Vaticano, 17 de junio de 2015 (Vis).-Después de la catequesis el Papa recordó que mañana se publica la encíclica ''Laudato si'” sobre el cuidado de la "casa común" que es la creación. ''Esta casa nuestra -dijo- se está arruinando y es algo que nos perjudica a todos, especialmente a los más pobres. El mio es, por tanto, un llamamiento a la responsabilidad basado en la tarea que Dios confió al ser humano en la creación: "cultivar y custodiar" el "jardín" en que lo puso. Invito a todos a acoger con el corazón abierto este documento, que se situa en la línea de la doctrina social de la Iglesia''.

Después llamó la atención sobre el Día Mundial del Refugiado, la jornada promovida por las Naciones Unidas que se celebra el próximo sábado, pidiendo a todos oraciones ''por los tantos hermanos y hermanas que buscan refugio lejos de su tierra natal, en busca de un hogar donde puedan vivir sin miedo, para que su dignidad se respete siempre''. ''Animo la labor de cuantos los ayudan -afirmó Francisco- y espero que la comunidad internacional actúe de manera armoniosa y eficaz para prevenir las causas de la migración forzada. Y os invito a todos a pedir perdón por las personas e instituciones que cierran la puerta a esta gente que busca una familia, que intenta que les protejan''.


Y en el saludo a los peregrinos polacos el Santo Padre habló de san Alberto Chmielowski cuya memoria se celebra hoy. ''Recordando su entrega a los pobres, a los que no tenían hogar, a los enfermos incurables, abramos como él nuestros corazones a las necesidades de nuestros hermanos más necesitados. Aprendamos de él a servir a Cristo en los pobres y '' a ser buenos para los demás como el pan''. Imitémosle en su tender hacia la santidad''.

Consistorio para la canonización de los beatos Vincenzo Grossi, María de la Inmaculada Concepción, Louis Martin y Zélie Guérin


Ciudad del Vaticano, 17 de junio de 2015 (Vis).- El sábado, 27 de junio, en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico Vaticano, el Santo Padre presidirá la celebración de la Hora Tercia y el consistorio ordinario público para la canonización de los beatos Vincenzo Grossi, italiano, sacerdote diocesano y fundador del Instituto de las Hijas del Oratorio (1845 -1917), María de la Inmaculada Concepción (en el siglo María Isabel Salvat Romero), española, Superiora General de las Hermanas de la Compañía de la Cruz (1926-1998) y de los cónyuges franceses Louis Martin,(1823-1894) y Zélie Guérin (1831-1877) padres de Santa Teresa de Lisieux.

Actos Pontificios


Ciudad del Vaticano, 17 de junio 2015 (Vis).-El Santo Padre ha nombrado al profesor Hans Joachim Schellnhuber como Miembro Ordinario de la Pontificia Academia de las Ciencias. El nuevo miembro es Profesor de Física Teórica en la Universidad de Postdam y Director del Institute for Climate Impact de Postdam (Alemania).

martes, 16 de junio de 2015

Miembros y suplentes de la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos


Ciudad del Vaticano, 16 de junio de 2015 (Vis).-Publicamos a continuación la lista de los miembros y suplentes elegidos por los organismos competentes para la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos y ratificada por el Santo Padre el 22 de mayo. La lista anterior fue publicada el 25 de marzo

A) Conferencias Episcopales
A F R I C A

ANGOLA y SANTO TOMÉ
Miembro: Obispo Emílio SUMBELELO, de Uíje (Angola)
Suplente: Arzobispo José de QUEIRÓS ALVES, C.SS.R., de Huambo (Angola)

BENIN
Miembro: Obispo Eugène Cyrille HOUNDÉKON, de Abomey, Vicepresidente de la Conferencia Episcopal.
Suplente: Obispo Antoine SABI BIO, de Natitingou

CAMERÚN
Miembros: Arzobispo Joseph ATANGA, S.I., de Bertoua; Arzobispo Samuel KLEDA, de Douala, Presidente de la Conferencia Episcopal.
Suplentes: Obispo Barthélémy YAOUDA HOURGO, de Yagoua; Obispo Andrew Nkea FUANYA, de Mamfe

CONGO (Rep. del)
Miembro: Obispo Urbain NGASSONGO, de Gamboma, Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Familiar.
Suplente: Obispo Louis PORTELLA MBUYU, de Kinkala

GABON
Miembro: Obispo Mathieu MADEGA LEBOUAKEHAN, de Mouila, Presidente de la Conferencia Episcopal
Suplente: Obispo Jean-Vincent ONDO EYENE, de Oyem

GAMBIA e SIERRA LEONE
Miembro: Obispo Charles Allieu Matthew CAMPBELL, de Bo (Sierra Leone)
Suplente: Obispo Henry ARUNA, de Makeni (Sierra Leone)

MALAWI
Miembro: Arzobispo Thomas Luke MSUSA, S.M.M., de Blantyre, Presidente de la Conferencia Episcopal
Suplente: Obispo Emmanuel KANYAMA, de Dedza

OCEANO ÍNDICO (C.E.D.O.I.)
Miembro: Obispo Maurice PIAT, C.S.Sp., de Port-Louis (Maurizio), Presidente de la Conferencia Episcopal
Suplente: Obispo Gilbert AUBRY, de Saint-Denis-de-La Réunion (La Riunione)

REPÚBLICA CENTROAFRICANA
Miembro: Obispo Cyr-Nestor YAPAUPA, de Alindao
Suplente: Arzobispo Dieudonné NZAPALAINGA, C.S.Sp., de Bangui, Presidente de la Conferencia Episcopal

SENEGAL, MAURITANIA, CABO VERDE Y GUINEA-BISSAU
Miembro: Arzobispo Benjamin NDIAYE, de Dakar, Presidente de la Conferencia Episcopal (Senegal)
Suplente: Obispo Paul Abel MAMBA, de Ziguinchor (Senegal), Vicepresidente de la Conferencia Episcopal

TANZANIA
Miembros: Obispo Tarcisius J. M. NGALALEKUMTWA, de Iringa, Presidente de la Conferencia Episcopal; Obispo Renatus Leonard NKWANDE, de Bunda
Suplentes: Obispo Joseph Roman MLOLA, de Kigoma; Obispo John Chrisostom NDIMBO, de Mbinga

ZAMBIA
Miembro: Obispo Benjamin PHIRI, Auxiliar de Chipata
Suplente: Obispo Patrick CHISANGA, O.F.M. Conv., de Mansa

AMÉRICA

BRASIL
Miembros: Arzobispo Sérgio DA ROCHA, de Brasília, Presidente de la Conferencia Episcopal; Obispo João Carlos PETRINI, de Camaçari; Arzobispo Geraldo LYRIO ROCHA, de Mariana; Cardenal Odilo Pedro SCHERER, Arzobispo de São Paulo.

Suplentes: Obispo João Bosco BARBOSA DE SOUSA, O.F.M., de Osasco, Obispo Leonardo ULRICH STEINER, O.F.M., , Auxiliar de Brasília

CANADÁ
Miembros: Arzobispo Paul-André DUROCHER, de Gatineau, Presidente de la Conferencia Episcopal; Obispo Noël SIMARD, de Valleyfield; CardenalThomas Christopher COLLINS, Arzobispo de Toronto; Arzobispo Richard William SMITH, de Edmonton.

Suplentes: Obispo Lionel GENDRON, P.S.S., de Saint-Jean – Longueuil; Arzobispo J. Michael MILLER, C.S.B., de Vancouver

COLOMBIA
Miembros: Obispo Pablo Emiro SALAS ANTELIZ, de Armenia; Cardenal Rubén SALAZAR GÓMEZ, Arzobispo de Bogotá; Arzobispo Óscar URBINA ORTEGA, de Villavicencio
Suplente: Arzobispo Ricardo Antonio TOBÓN RESTREPO, de Medellín

COSTA RICA
Miembro: Obispo José Francisco ULLOA ROJAS, de Cartago, Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Familiar.
Suplente: Obispo Oscar Gerardo FERNÁNDEZ GUILLÉN, de Puntarenas, Presidente de la Conferencia Episcopal

EL SALVADOR
Miembro: Obispo Constantino BARRERA MORALES, de Sonsonate
Suplente: Obispo Fabio Reynaldo COLINDRES ABARCA, Ordinario Militare de El Salvador

PUERTO RICO
Miembro: Arzobispo Roberto Octavio GONZÁLEZ NIEVES, O.F.M., de San Juan de Puerto Rico, Presidente de la Conferencia Episcopal
Suplente: Obispo Alvaro CORRADA DEL RÍO, S.I., de Mayagüez

REPÚBLICA DOMINICANA
Miembro: Obispo Gregorio Nicanor PEÑA RODRÍGUEZ, de Nuestra Señora de la Altagracia en Higüey, Presidente de la Conferencia Episcopal
Suplente: Obispo Fausto Ramón MEJÍA VALLEJO, de San Francisco de Macorís


ASIA

BANGLADESH
Miembro: Obispo Paul Ponen KUBI, C.S.C, de Mymensingh, Presidente de la "Episcopal Family Life Commission"
Suplente: Obispo Sebastian TUDU, de Dinajpur

COREA
Miembro: Obispo Peter KANG U-IL, de Cheju
Suplente: Arzobispo Hyginus KIM HEE-JOONG, de Gwangju, Presidente de la Conferencia Episcopal

JAPÓN
Miembro: Arzobispo Joseph Mitsuaki TAKAMI, P.S.S., de Nagasaki, Vicepresidente de la Conferencia Episcopal
Suplente: Obispo Dominic Ryōji MIYAHARA, de Fukuoka


INDIA (C.C.B.I.)
Miembros: Cardenal Oswald GRACIAS, Arzobispo de Bombay, Presidente de la Conferencia Episcopal; Arzobispo Filipe Neri António Sebastião DO ROSÁRIO FERRÃO, de Goa e Damão; Obispo Selvister PONNUMUTHAN, de Punalur; Arzobispo Dominic JALA, S.D.B., de Shillong
Suplente: Obispo Singaroyan SEBASTIANAPPAN, de Salem

SRI LANKA
Miembro: Obispo Harold Anthony PERERA, de Kurunegala
Suplente: Obispo Norbert Marshall ANDRADI, O.M.I., de Anuradhapura


EUROPA

BÉLGICA
Miembro: Obispo Johan Jozef BONNY, de Antwerpen.
Suplente: Obispo Lucas VAN LOOY, S.D.B., de Gent.

BULGARIA

Miembro: Obispo Gheorghi Ivanov JOVČEV, de Sofia e Plovdiv
Suplente: Obispo Christo PROYKOV, Exarca Apostólico di Sofia para los católicos de rito bizantino-eslavo residentes en Bulgaria, Presidente de la Conferencia Episcopal


ITALIA
Miembros: Cardenal Angelo BAGNASCO, Arzobispo de Genova,Presidente de la Conferencia Episcopal; Cardenal Angelo SCOLA, Arzobispo de Milán; Obispo Franco Giulio BRAMBILLA, de Novara; Obispo Enrico SOLMI, de Parma, Presidente de la Comisión para la Vida y la Familia de la Conferencia Episcopal Italiana.
Suplentes: Obispo Gennaro PASCARELLA, de Pozzuoli; Obispo Luciano MONARI, de Brescia.

MALTA
Miembro: Obispo Mario GRECH, de Gozo, Presidente de la Conferencia Episcopal
Suplente: Arzobispo Charles Jude SCICLUNA, de Malta

POLONIA
Miembros: Arzobispo Stanisław GĄDECKI, de Poznań, Presidente de la Conferencia Episcopal; Arzobispo Henryk HOSER, S.A.C., de Warszawa-Praga; Obispo Jan Franciszek WĄTROBA, de Rzeszów

Suplentes: Arzobispo Józef MICHALIK, de Przemyśl de los Latinos; Arzobispo Marek JĘDRASZEWSKI, de Łódź

RUMANIA
Miembro: Obispo Petru GHERGHEL, de Iaşi
Suplente: Obispo Cornel DAMIAN, Auxiliar de Bucureşti


ESLOVAQUIA
Miembro: Arzobispo Stanislav ZVOLENSKÝ, de Bratislava, Presidente de la Conferencia Episcopal
Suplente: Obispo Jozef HAL'KO, Auxiliar de Bratislava.

ESLOVENIA
Miembro: Arzobispo Stane ZORE, O.F.M., de Ljubljana
Suplente: Obispo Andrej GLAVAN, de Novo Mesto, Presidente de la Conferencia Episcopal

TURQUÍA
Miembro: Arzbispo Lévon Boghos ZÉKIYAN, de Estambul de los Armenios
Suplente: Obispo Louis PELÂTRE, A.A., Vicario Apostolico de Estambul, Administrador Apostólico del Exarcado Apostóliico de Estambul para los fieles de rito bizantino residentes en Turquía.

UCRANIA
Miembro: Arzobispo Mieczysław MOKRZYCKI, de Lviv de los Latinos, Presidente de la Conferencia Episcopal
Suplente: Obispo Radosław ZMITROWICZ, O.M.I., Auxiliar de Kamyanets-Podilskyi de los Latinos.

HUNGRÍA
Miembro: Obispo András VERES, de Szombathely
Suplente: Obispo László BÍRÓ, Ordinario Militare de Hungría.


OCEANIA

PACIFICO (C.E.P.A.C.)
Miembro: Arzobispo Peter Loy CHONG, de Suva (Islas Fiji)
Suplente: Cardenal Soane Patita Paini MAFI, Obispo de Tonga (Tonga), Presidente de la Conferencia Episcopal

B) IGLESIAS ORIENTALES CATÓLICAS SUI IURIS

SÍNODO DE LA IGLESIA MARONITA
Miembros: Obispo Antoine Nabil ANDARI, Auxiliar y Sincelo de Joubbé, Sarba y Jounieh de los Maronitas, Presidente de la Comisión Episcopal para la Familia y la Vida (Líbano); Obispo Antoine TARABAY, O.L.M., de Saint Maron of Sydney de los Maronitas (Australia)
Suplentes: Obispo Michel AOUN, de Jbeil, Byblos de los Maronitas (Líbano); Obispo Gregory John MANSOUR, de Saint Maron of Brooklyn de los Maronitas (EE.UU).

C) UNIÓN DE LOS SUPERIORES GENERALES

Miembros: Rev. Padre Adolfo NICOLÁS PACHÓN, S.I., Preposito General de la Compañía de Jesús (Jesuitas); Rev.Padre Marco TASCA, O.F.M. Conv., Ministro General de la Orden Franciscana de los Frailes Menores (Conventuales); Rev.Padre Mario ALDEGANI, C.S.I., Superior General de la Congregación de San José (Josefinos del Murialdo); Rev.Padre Richard Kuuia BAAWOBR, M.Afr., Superior General de los Misioneros de Africa (Padres Blancos); Rev.Padre Bruno CADORÉ, O.P., Maestro General de los Frailes Predicadores (Dominicos); Rev.Padre Jesús DÍAZ ALONSO, S.F., Superior General de los Hijos de la Sagrada Familia de Jesús, María y José; Rev.Padre Michael BREHL, C.SS.R., Superior General de la Congregación del Santísimo Redentor (Redentoristas o Ligorinos); Rev.Padre Javier ÁLVAREZ-OSSORIO, SS.CC., Superior General de la Congregación de los Sagrados Corazones(Picpus); Rev.Padre Ab. D. Jeremias SCHRÖDER, O.S.B., Archiabad Presidente de la Congregación Benedictina de Santa Otilia; Hermano Hervé JANSON, P.F.J., Prior General de los Pequeños Hermanos de Jesús (Foucauld)

Suplentes: Rev. Padre Edmund Jan MICHALSKI, M.S.F., Superior General de los Misioneros de la Sagrada Familia; Rev.Padre Gregory GAY, C.M., Superior General de la Congregación de la Misión (Lazaristas)




Audiencias


Ciudad del Vaticano, 16 de junio de 2015 (VIS).- El Santo Padre recibió esta mañana en audiencia al cardenal Raymond Leo Burke, Patrono de la Soberana Orden Militar de Malta, con Su Alteza Eminentísima Fra' Matthew Festing, Príncipe y Gran Maestro de la Soberana Orden Militar de Malta.


Actos Pontificios


Ciudad del Vaticano, 16 de junio 2015 (VIS).-El Santo Padre ha nombrado:

-Cardenal Paul Poupard, Presidente emérito del Pontificio Consejo de la Cultura, como su enviado especial a la celebración del milenio de la fundación de la catedral de Estrasburgo (Francia) en programa para el 15 de agosto de 2015.

-Cardenal Eduardo Vega Chiriboga, arzobispo emérito de Quito (Ecuador) como su enviado especial en el X Congreso Eucarístico nacional de Perú (Piura, 13-16 agosto).



lunes, 15 de junio de 2015

Audiencia al Presidente de Colombia: Atención particular al proceso de reconciliación y a las perspectivas de un acuerdo de paz


Ciudad del Vaticano, 15 de junio de 2015 (Vis).- El Presidente de la República de Colombia, Juan Manuel Santos Calderón, fue recibido hoy en audiencia por el Santo Padre en el Palacio Apostólico Vaticano y posteriormente se entrevistó con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, y con el arzobispo Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados.

Durante las cordiales conversaciones se habló de las buenas relaciones entre la Santa Sede y la República de Colombia, haciendo hincapié en la contribución que la Iglesia católica ha dado y continúa asegurando a favor del progreso humano, social y cultural de la población. Entre los argumentos analizados, se prestó una atención particular al estado del proceso de reconciliación en curso en el país, a la complejidad de las negociaciones que conlleva, y a las perspectivas que podría abrir el logro de un acuerdo de paz.


Por último, hubo un intercambio de opiniones sobre la situación política y social regional, especialmente acerca de los esfuerzos para promover la estabilidad de los países de la zona, su desarrollo armónico y equitativo, y la promoción de una cultura de la legalidad.

Francisco a la ROACO: Proseguid vuestro servicio de caridad cristiana, denunciad lo que pisotea la dignidad humana


Ciudad del Vaticano, 15 de junio de 2015 (Vis).-Las tierras de Oriente Medio, marcadas por años de conflicto, hoy están tambien ''surcadas por los pasos de los que buscan refugio y regadas por la sangre de tantos hombres y mujeres, incluyendo a muchos cristianos perseguidos por su fe'', ha dicho el Santo Padre recibiendo a los participantes en la Reunión de las Obras para la Ayuda a las Iglesias Orientales (ROACO), a un año de distancia de la peregrinación y la súplica de Francisco por la paz en esa región, donde todos esperaban que la ''semilla de la reconciliación hubiera dado más frutos''.

Recordando el reciente viaje a Irak de una delegación de ROACO, durante el cual se encontraron con los desplazados de la llanura de Nínive, y con pequeños grupos procedentes de Siria, el Papa afirmó: ''En aquellos ojos que pedían ayuda y suplicaban la paz y el retorno a sus hogares sentiaís que era Jesús mismo el que os miraba , pidiendo esa caridad que nos hace ser cristianos. Toda obra de ayuda, para no caer en la eficiencia a ultranza o en un asistencialismo que no promueve ni a las personas ni a las naciones, debe renacer siempre de la bendición de Dios que viene a nosotros cuando tenemos el coraje de mirar a la realidad y a los hermanos que tenemos enfrente''.

No obstante, ''el mundo parece haber tomado conciencia del drama de los últimos meses, y se ha dado cuenta de la presencia milenaria de los cristianos en el Medio Oriente. Se han multiplicado las iniciativas de sensibilización y ayuda para ellos y para todos los demás inocentes injustamente azotados por la violencia. Sin embargo, hacen falta más esfuerzos para eliminar los que parecen acuerdos tácitos por los que la vida de miles y miles de familias - mujeres, hombres, niños, ancianos – pesaría menos en la balanza de los intereses que el petróleo y las armas, y mientras se proclaman la paz y la justicia se tolera que los traficantes de muerte actúen en esas tierras. Por eso, al mismo tiempo que proseguís vuestro servicio de caridad cristiana - señaló Francisco- os animo a denunciar lo que pisotea la dignidad humana''.

El Santo Padre recordó que estos días ROACO dedica un atención especial a Etiopía, Eritrea y Armenia -ya que las dos primeras desde este año son canónicamente Metropolie sui iuris, aunque permanezcan profundamente unidas por la tradión común alejandrina-gheez- y les pidió que las ayudasen ''a sentirse parte de la misión evangelizadora y a ofrecer, especialmente a los jóvenes, un horizonte de esperanza y crecimiento sin el cual no se podrá detener el flujo de la migración que ve a tantos hijos e hijas de esa región ponerse en camino para llegar a las costas del Mediterráneo, arriesgando su vida''. Armenia, ''cuna de la primera nación que recibió el bautismo, también tiene una gran historia, rica de cultura, de fe y martirio. El apoyo a la Iglesia en esa tierra contribuye al camino hacia la unidad visible de todos los creyentes en Cristo''.

Las últimas palabras que el Papa dedicó a las Iglesias Orientales Católicas fueron las del Himno sobre la Resurrección de San Efrén: "Acepta, Rey nuestro, nuestra oferta, y danos a cambio la salvación. Pacifica las tierras devastadas, reconstruye las iglesias incendiados para que cuando haya una gran paz, podamos entrelazarte una gran corona de flores procedentes de todos los lugares, para que sea coronado el Señor de la paz ".

Jan Hus es hoy motivo de diálogo, dice el Papa en el 600 aniversario de su muerte


Ciudad del Vaticano, 15 de junio de 2015 (Vis).-El Papa Francisco ha recibido esta mañana a los representantes de la Iglesia Husita checoslava y de la Iglesia evangélica de los Hermanos Checos venidos a Roma para celebrar una liturgia de reconciliación con motivo del 600 aniversario de la muerte del reformador Jan Hus, iustre predicador y rector de la Universidad de Praga, cuyo suplicio fue ya lamentado por san Juan Pablo II en 1999 que lo incluyó entre los reformadores de la Iglesia.

''A la luz de esa consideración -ha dicho Francisco- es necesario continuar el estudio sobre la persona y la obra de Jan Hus, que ha sido durante mucho tiempo un tema de controversia entre los cristianos, mientras que hoy se ha convertido en un motivo para el diálogo. Esta investigación, llevada a cabo sin condicionamientos ideológicos, brindará un importante servicio a la verdad histórica, a todos los cristianos y a la sociedad, incluso más allá de las fronteras de vuestra nación''.

''El encuentro de hoy nos da la oportunidad de renovar y profundizar las relaciones entre nuestras comunidades -ha añadido- Muchas disputas del pasado piden ser revisadas a la luz del nuevo contexto en el que vivimos, y llegaremos a acuerdos y convergencias si enfrentamos las tradicionales cuestiones conflictivas con una mirada nueva. Por encima de todo, no podemos olvidar que la profesión común de fe en Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, en la que fuimos bautizados, ya nos une en lazos de auténtica fraternidad''.

''El Concilio Vaticano II -ha recordado- afirmaba que "la renovación de la Iglesia, que "consiste esencialmente en el aumento de la fidelidad a su vocación … es, sin duda, la base del movimiento hacia la unidad ... Esta renovación, por tanto, tiene gran importancia ecuménica''- Hoy en día, en particular, la necesidad de una nueva evangelización de tantos hombres y mujeres que parecen indiferentes a la alegre noticia del Evangelio, hace improrrogable el deber de renovación de toda estructura eclesial, de forma que favorezca la respuesta positiva de todos aquellos a quienes Jesús ofrece su amistad . Y la comunión visible entre los cristianos seguramente hará más creíble el anuncio''.

''Respondiendo a la llamada de Cristo a la conversión continua, que todos necesitamos, podemos avanzar juntos en el camino de la reconciliación y la paz. A lo largo de este camino aprendemos, por la gracia de Dios, a reconocernos unos a otros como amigos y a considerar las motivaciones de los demás bajo la mejor luz posible. En este sentido espero que se desarrollen lazos de amistad a nivel de las comunidades locales y de las parroquias. Con estos sentimientos me uno espiritualmente a la liturgia penitencial que celebraréis aquí en Roma. Dios, rico de misericordia, nos conceda la gracia de reconocernos todos pecadores y de sabernos perdonar unos a otros'', finalizó el Obispo de Roma.




El Papa inaugura el Congreso eclesial de la diócesis de Roma: Nosotros, padres, testigos de la belleza de la vida


Ciudad del Vaticano, 15 de junio de 2015 (Vis).- Ayer tarde el Papa Francisco inauguró en la Plaza de San Pedro el Congreso eclesial de la diócesis de Roma cuyo tema este año es : ''Os transmitimos lo que hemos recibido. Nosotros, padres, testigos de la belleza de la vida''. El encuentro se abrió con el saludo del cardenal Agostino Vallini, Vicario de Su Santidad para la diócesis romana, y una oración de invocación al Espíritu Santo. A continuación el Santo Padre dirigió un discurso improvisado a las familias, catequistas, sacerdotes y agentes de la pastoral del que reproducimos diversos párrafos.

''Nuestra ciudad debe renacer espiritual y moralmente, porque parece que todo es lo mismo, todo es relativo; que el Evangelio es una hermosa historia, agradable de leer, pero se queda allí, como una idea.¡ No llega al corazón! Nuestra ciudad necesita este renacimiento. Y este compromiso es muy importante cuando se trata de educar a los niños y los jóvenes, de los que sois responsables vosotros, los padres''.

''Esta tarde me gustaría reflexionar con vosotros sobre algunos simples palabras que expresan el misterio de vuestro ser padres. No sé si lograré decir todo lo que quiero, pero al menos me gustaría hablar de la vocación, la comunión y la misión''.

''La primera palabra es vocación. San Pablo escribe que de Dios se deriva toda paternidad y también podemos agregar toda maternidad. Todos somos hijos, pero ser padre y madre es una llamada de Dios. Es una llamada de Dios y es una vocación. Dios es el amor eterno que se da incesantemente y nos llama a la existencia. Es un misterio, que la Providencia ha confiado, en particular, al hombre y a la mujer, llamados a amarse completamente y sin reservas, cooperando con Dios en este amor y transmitiendo la vida a sus hijos. El Señor os ha elegido para amar y transmitir la vida. Vuestros hijos, necesitan descubrir , viendo vuestra vida, que amarse es hermoso. No os olvidéis nunca de que los niños os miran siempre. Los niños,antes que vivir en una casa hecha de ladrillos, viven en otra casa, aún más esencial: en la del amor mutuo de sus padres''.

''La segunda palabra, el segundo pensamiento para reflexionar es comunión ... Ser padres se basa en la diversidad de ser, como recuerda la Biblia, varón y hembra. Esta es la "primera" y más fundamental diferencia, constitutiva del ser humano. Y es una riqueza. Las diferencias son riquezas ... ... Nosotros, los hombres aprendemos a reconocer, a través de los personajes femeninos que encontramos en la vida, la belleza extraordinaria de que es portadora la mujer. Y las mujeres hacen un camino similar, aprendiendo de las figuras masculinas que el hombre es diferente y tiene su propia forma de sentir, de comprender, de vivir. Y esta comunión en la diversidad es también muy importante para la educación de los niños''.

''Es muy doloroso cuando una familia vive una tensión que no se puede resolver, una fractura que no se puede curar. Es doloroso. Un padre y una madre cuando ven los primeros signos, tienen el deber, por ellos mismos y por sus hijos de buscar ayuda,de obtener ayuda. ... E incluso cuando la separación – tenemos que hablar también de esto - parece inevitable, sabed que la Iglesia os lleva en el corazón. Y vuestra tarea educativa no se interrumpe: vosotros sois y seréis siempre papá y mamá, que no pueden vivir juntos por heridas, por problemas. Por favor, buscad siempre la comprensión, la cooperación, la armonía por el bien y la felicidad de vuestros hijos''.

''Y el don del matrimonio, que es tan hermoso, también tiene una misión. Una misión que es muy importante. ¡Sois colaboradores del Espíritu que os susurra las palabras de Jesús! Sedlo también para vuestros hijos! Sed misioneros de vuestros hijos. Ellos aprenderán de vuestros labios y de vuestra vida que seguir al Señor da entusiasmo, ganas de hacer cosas por los demás, siempre da esperanza, incluso frente a la dificultad y dolor, porque nunca estás solo, sino siempre con el Señor y con los hermanos''.


''Y no iba a terminar sin decir una palabra a los abuelos, que tienen la sabiduría de un pueblo, que son la memoria de un pueblo, la sabiduría de la familia.... Los abuelos que salvaron la fe en muchos países en los que estaba prohibido practicar la religión y llevaban a los niños a escondidas para que los bautizaran; los abuelos que enseñan las oraciones''.
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