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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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lunes, 14 de junio de 2010

RESPUESTAS DEL PAPA A LOS SACERDOTES EN LA VIGILIA DE ORACION

CIUDAD DEL VATICANO, 12 JUN 2010 (VIS).-Benedicto XVI respondió a las preguntas de cinco sacerdotes de cada uno de los continentes durante la vigilia de oración celebrada en la Plaza de San Pedro el pasado jueves por la noche. Ofrecemos una amplia síntesis de ellas.

  Un sacerdote brasileño preguntó cómo afrontar las dificultades que encuentran los párrocos en su ministerio. El Papa reconoció que "hoy en día es muy difícil ser párroco, sobre todo en los países de la antigua cristiandad. Las parroquias son cada vez más extensas: es imposible conocer a todos, es imposible cumplir todos los deberes que se esperan de un párroco". A este respecto, el Papa subrayó la importancia de que "los fieles vean en el sacerdote no solo a uno que trabaja y después es libre y vive solo para sí mismo, sino que es un hombre apasionado de Cristo. (...) Llenarse de la alegría del Evangelio con todo nuestro ser es la primera condición", a la que se añaden "tres prioridades fundamentales: la Eucaristía y los sacramentos, (...) el anuncio de la Palabra, y (...) la cáritas, el amor de Cristo". Además "una prioridad muy importante es la relación personal con Cristo. (...) La oración no es algo marginal: rezar es algo propio del sacerdote, también como representante del pueblo que no sabe orar o no encuentra tiempo para orar. La oración personal, sobre todo la Oración de las Horas, es alimento esencial para nuestra alma, para toda nuestra acción".

  Un presbítero de Costa de Marfl preguntó cómo evitar la fractura entre teología y doctrina y tratar de que el "estudio no sea todo académico, sino que alimente la espiritualidad". Benedicto XVI reconoció la existencia de "un abuso de la teología que es arrogancia de la razón y no alimenta la fe, sino que oculta la presencia de Dios en el mundo. Pero, existe una teología que quiere conocer más por amor de la persona amada. (...) Esta es la verdadera teología, que viene del amor de Dios, de Cristo, y quiere entrar más profundamente en comunión con Cristo". El Papa exhortó a los teólogos a "ser valientes, (...) a no temer al fantasma de la ciencia, (...) a no someterse a todas las hipótesis del momento, sino a pensar realmente a partir de la gran fe de la Iglesia, que está presente en todos los tiempos y nos abre el acceso a la verdad. (...) La formación es muy importante. Pero debemos ser también críticos: el criterio de la fe es el criterio con el que hay que ver también a los teólogos y las teologías. (...) El Catecismo de la Iglesia Católica es la síntesis de nuestra fe y es realmente el criterio desde el que se puede determinar si una teología es aceptable o no".

  Otro sacerdote pidió al Papa que hablara sobre "la profundidad y el sentido auténtico del celibato eclesiástico, también frente a las críticas mundanas a este don". El Santo Padre dijo que "un gran problema del cristianismo en el mundo de hoy es que ya no se piensa en el futuro de Dios: parece suficiente solo el presente de este mundo. (...) Así se cierran las puertas a la verdadera grandeza de nuestra existencia. El sentido del celibato como anticipación del futuro es precisamente abrir estas puertas, (...) mostrar la realidad del futuro que tenemos que vivir como presente. Dar, por tanto, así testimonio de la fe: creemos realmente que Dios existe, que podemos fundar nuestra vida en Cristo, en la vida futura". En cuanto a las críticas del mundo, el pontífice dijo que "para el mundo agnóstico, (...) el celibato es un gran escándalo, porque muestra precisamente que  Dios es considerado y vivido como realidad. (...) El celibato es un "sí" definitivo, un dejarse agarrar por la mano de Dios, entregarse en las manos del Señor, en su "yo", y por tanto se trata de un acto de fidelidad y confianza, un acto que supone también la fidelidad del matrimonio, (...) que es la forma bíblica, natural de ser hombre y mujer, fundamento de la gran cultura cristiana y de las grandes culturas del mundo. Si desaparece se destruye la raíz de nuestra cultura. Por eso, el celibato confirma el "sí" del matrimonio con su "sí" al mundo futuro. Y de esta manera queremos hacer presente este escándalo de una fe que pone toda su existencia en Dios. (...) Pidamos al Señor que nos ayude a liberarnos de los escándalos secundarios, para que haga presente el gran escándalo de nuestra fe: la confianza, la fuerza de nuestra vida, que se funda en Dios y en Jesucristo".

  La cuarta pregunta fue cómo vivir la centralidad de la Eucaristía y el culto con dignidad, sin caer en el clericalismo y alejarse de la realidad. Recordando a San Agustín, Benedicto XVI señaló que "el sacrificio de los cristianos es estar unidos por el amor de Cristo en la unidad del único cuerpo de Cristo: salir de nosotros mismos, dejarse atraer por la comunión del único pan y del único Cuerpo para entrar en la gran aventura del amor de Dios. Así debemos celebrar, vivir, meditar siempre la Eucaristía, como escuela de la liberación de mi "yo". (...) La Eucaristía  es lo contrario del clericalismo, del cerrarse en sí mismos. (...) Vivir la Eucaristía en su sentido original, en su verdadera profundidad, es una escuela de vida y la protección más segura contra toda tentación de clericalismo".

  Por último, otro sacerdote preguntó al Papa qué se puede hacer para contrarrestar la escasez de vocaciones. "Existe la gran tentación -respondió el Santo Padre- de transformar el sacerdocio, el sacramento de Cristo, en una profesión normal que tiene su horario; como cualquier otra vocación, haciéndolo accesible y fácil. Pero esta es una tentación que no resuelve el problema. (...) Como nos enseña el Señor, debemos rezar a Dios, llamar a la puerta, al corazón de Dios para que nos dé las vocaciones; rezar con gran insistencia, con gran determinación, con gran convicción, porque Dios no se cierra a una oración insistente, permanente, confiada, a pesar de que deja hacer, espera (...) más allá de los tiempos que habíamos previsto". Además, "cada uno debería hacer lo posible para vivir el sacerdocio de manera convincente. (...) Después, invitar a la oración, a tener esta humildad, esta confianza de hablar con Dios con fuerza, con decisión. Y tener la valentía de hablar con los jóvenes si pueden pensar que Dios los llama, (...) y, sobre todo, ayudarles a encontrar un contexto vital en el que puedan vivir su vocación".
AC/                                        VIS 20100614 (1100)

CORREGIR DESEQUILIBRIOS EUROPEOS CON JUSTICIA Y SOLIDARIDAD

CIUDAD DEL VATICANO, 12 JUN 2010 (VIS).-Benedicto XVI recibió esta mañana a los participantes en la 45 Reunión Conjunta del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, institución creada en 1956 con "una vocación de carácter exclusivamente social para contar con un instrumento cualificado para promover su propia política de solidaridad", como recordó en su discurso. El Santo Padre manifestó su aprecio por un organismo que se ha ocupado "desde su creación de los problemas relativos a los refugiados, ampliando más tarde su competencia a todo el campo de la cohesión social".

  El Papa habló después de los acontecimientos políticos ocurridos en Europa a finales del siglo pasado, preguntándose si "la liberación de las ideologías totalitarias no se ha utilizado de manera unilateral sólo para el progreso económico a expensas de un desarrollo más humano", y exhortó en este sentido al Banco, en sus intervenciones en favor de los países del Este europeo, a "corregir los desequilibrios en favor de un proceso basado en la justicia y solidaridad, que son esenciales para el presente y el futuro de Europa".

  En el contexto de la crisis económica y financiera actual, el Santo Padre recordó que  en su última encíclica, "Caritas in veritate," se refirió a "la Doctrina Social de la Iglesia y a su contribución positiva para la construcción de la persona humana y la sociedad" y quiso evidenciar que "la relación entre el amor y la verdad bien vivida es una fuerza dinámica que regenera todas las relaciones interpersonales y aporta una verdadera novedad en la reorientación de la vida económica y financiera, al servicio del hombre y su dignidad, al que están subordinadas".

  "La economía y las finanzas no existen sólo para ellas mismas -subrayó-; son una herramienta, un medio. Su fin es sólo la persona humana y su plena realización en la dignidad. (...) El cristianismo ha permitido a Europa comprender qué es la libertad, la responsabilidad y la ética que impregnan sus leyes y sus entidades corporativas. Marginar el cristianismo -también por la exclusión de los símbolos que lo manifiestan- privaría a nuestro continente de la fuente fundamental que lo nutre y contribuye a su verdadera identidad. De hecho, el cristianismo es la fuente de los "valores espirituales y morales que son patrimonio común de los pueblos", valores a los que los miembros del Consejo de Europa han expresado su firme compromiso en el Preámbulo de los Estatutos del Consejo de Europa".

  Recordando los objetivos del Banco, Benedicto XVI puntualizó que esa institución era "un instrumento técnico que permite la solidaridad, que debe vivirse en la fraternidad. (...)  La fraternidad hace posible espacios de gratuidad que, aunque sean indispensables, son difíciles de gestionar cuando sólo se buscan  la eficiencia y el beneficio".

  Sin embargo, "en Europa hay un rico pasado que ha visto el desarrollo de experiencias económicas basadas en la fraternidad. (...) Creo que el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, para vivir realmente la solidaridad, quiere responder al ideal de hermandad que acabo de mencionar, y explorar las áreas donde la fraternidad y la lógica del don puedan  expresarse. Estos son ideales con raíces cristianas y que, junto al deseo de paz,  hicieron posible el nacimiento del Consejo de Europa".

  Al final de su discurso, el gobernador del Banco de Desarrollo otorgó a Benedicto XVI  una medalla de la institución. El Santo Padre lo agradeció, exhortando a los miembros de ese organismo a proseguir "con valor y lucidez" su trabajo para contribuir al bien de Europa.
AC/                                        VIS 20100614 (590)

EL SACERDOTE ES UN DON PARA LA IGLESIA Y PARA EL MUNDO

CIUDAD DEL VATICANO, 13 JUN 2010 (VIS).-El Año Sacerdotal, a cuya solemne clausura asistieron el pasado viernes más de 15.000 sacerdotes y diáconos, fue el tema de la meditación del Santo Padre en el Ángelus de este domingo.

  "El Año Sacerdotal ha llegado a su conclusión en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, que tradicionalmente es la "jornada de santificación sacerdotal" y esta vez lo ha sido de forma especial", dijo el Papa a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.

  "El sacerdote -prosiguió- es un don del Corazón de Cristo: un don para la Iglesia y para el mundo. Del Corazón del Hijo de Dios, desbordante de caridad, brotan todos los bienes de la Iglesia y, de forma particular, la vocación de aquellos que conquistados por el Señor Jesús dejan todo para dedicarse completamente al servicio del pueblo cristiano siguiendo el ejemplo del Buen Pastor".

  El sacerdote está plasmado "por la misma caridad de Cristo, ese amor que le llevó a dar la vida por sus amigos y a perdonar a sus enemigos. Por eso, los sacerdotes son los primeros obreros de la civilización del amor", explicó Benedicto XVI, recordando a continuación a "tantos sacerdotes, conocidos y menos conocidos, algunos elevados a la gloria de los altares, otros cuyo recuerdo permanece indeleble en los fieles, quizá en una pequeña comunidad parroquial. Como sucedió en Ars, la aldea francesa donde desarrolló su ministerio San Juan María Vianney".

  El Papa recordó también al beato Jerzy Popieluszko, sacerdote y mártir, que desempeñó su "generoso y valeroso ministerio al lado de los que se comprometían en la libertad y la defensa y dignidad de la vida. Su obra de servicio del bien y la verdad eran un signo de contradicción para el régimen que entonces gobernaba en Polonia. El amor de Cristo lo llevó a dar su vida y su testimonio fue la semilla de una nueva primavera en la Iglesia y en la sociedad".

  "Si contemplamos la historia veremos cuantas páginas de auténtica renovación espiritual y social se han escrito con la aportación decisiva de sacerdotes católicos, llevados solamente de la pasión por el Evangelio y por el ser humano, por su verdadera libertad religiosa y civil. ¡Cuántas iniciativas de promoción humana integral han partido de la intuición de un corazón sacerdotal", concluyó el pontífice.
ANG/                                        VIS 20100614 (400)

EL PAPA RECUERDA A LOS BEATOS GROZDE Y LOZANO GARRIDO

CIUDAD DEL VATICANO, 13 JUN 2010 (VIS).-Después del Ángelus de este mediodía, el Papa recordó ante los miles de fieles presentes en la Plaza de San Pedro que esta mañana en Eslovenia había sido beatificado el joven mártir Lojze Grozde y ayer en España, Manuel Lozano Garrido, laico y periodista.

  Hablando del beato Grozde, el Santo Padre destacó que "era particularmente devoto de la Eucaristía, que alimentaba su fe inquebrantable, su capacidad de sacrificio por la salvación de las almas, su apostolado en la Acción Católica para llevar a los demás jóvenes a Cristo".

  Dirigiéndose a los grupos de lengua española, Benedicto XVI dijo que el beato Manuel Lozano Garrido fue un "fiel laico que supo irradiar con su ejemplo y sus escritos el amor a Dios, incluso entre las dolencias que lo tuvieron sujeto a una silla de ruedas durante casi veintiocho años. Al final de su vida perdió también la vista, pero siguió ganando los corazones para Cristo con su alegría serena y su fe inquebrantable. Los periodistas podrán encontrar en él un testimonio elocuente del bien que se puede hacer cuando la pluma refleja la grandeza del alma y se pone al servicio de la verdad y las causas nobles".
ANG/                                        VIS 20100614 (220)

REPRESENTANTES PONTIFICIOS: PUENTES SÓLIDOS ENTRE IGLESIAS PARTICULARES Y SEDE APOSTÓLICA

CIUDAD DEL VATICANO, 14 JUN 2010 (VIS).-Benedicto XVI recibió esta mañana en audiencia a 40 miembros de la Academia Eclesiástica Pontificia, a cuyos alumnos habló sobre "el sentido del trabajo en las Representaciones Pontificias".

  "El servicio de representación al que os preparáis -dijo- es (...) participación en la "sollicitudo omnium ecclesiarum" que caracteriza el ministerio del Romano Pontífice" y "en esa perspectiva eclesial el ejercicio de la representación implica la exigencia de acoger y de alimentar con especial atención en la propia vida sacerdotal algunas dimensiones". 

  Es necesario, "en primer lugar, cultivar una plena adhesión interior a la persona del Papa, a su magisterio y al ministerio universal; adhesión plena, esto es, a quien ha recibido la tarea de confirmar a los hermanos en la fe. En segundo lugar, asumir como estilo de vida y como prioridad cotidiana una atención atenta, una verdadera "pasión" por la comunidad eclesial".

  Por último, ser representante del Romano Pontífice significa "tener la capacidad de ser un "puente" sólido, un canal seguro de comunicación entre las Iglesias particulares y la Sede Apostólica: por una parte, poniendo a disposición del Papa y de sus colaboradores una visión objetiva, correcta y profunda de la realidad eclesial y social en que se vive; por otra, comprometiéndose a transmitir las normas, las indicaciones, las orientaciones que emanan de la Santa Sede, no de forma burocrática, sino con profundo amor por la Iglesia y con la ayuda de la confianza personal, (...) respetando y valorizando, al mismo tiempo los esfuerzos de los obispos y el camino de las Iglesias particulares ante las que os han enviado".

  Ese servicio, continuó el pontífice, exige "una dedicación plena y una disponibilidad generosa a sacrificar, si es necesario, intuiciones personales, proyectos propios y otras posibilidades de ejercicio del ministerio sacerdotal".

  Si el representante pontificio se esfuerza por "entrar en sintonía con la perspectiva universal y con el servicio de unidad al rebaño de Dios (...) se transforma verdaderamente en signo de la presencia y de la caridad del Papa. Y si esto supone un beneficio para la vida de todas las Iglesias particulares, lo es especialmente en esas situaciones particularmente delicadas o difíciles en  que, por diversas razones, se puede encontrar la comunidad cristiana.".

  La labor del representante pontificio es, por tanto, "un auténtico servicio sacerdotal, caracterizado por una analogía no remota con la representación de Cristo, típica del sacerdote, que, como tal, tiene una intrínseca dimensión sacrificial".

  "La figura y el modo de presencia del nuncio, del delegado apostólico o del observador permanente, está determinada no solo por el ambiente en que trabaja, sino principalmente, por aquel que se está llamado a representar. (...) Hacerse portavoz del vicario de Cristo -finalizó el Santo Padre- podrá ser laborioso, a veces muy exigente, pero no será jamás mortificante o despersonalizador. Es, en cambio, una forma original de realizar la propia vocación sacerdotal".
AC/                                        VIS 20100614 (490)

AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 14 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Siete prelados de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (Región Este II) en visita “ad limina”:

-Obispo Décio Zandonade, S.D.B., de Colatina.

-Obispo Célio de Oliveira Goulart, O.F.M., de Cachoeiro de Itapemirim.

-Obispo Zanoni Demettino Castro, de Sao Mateus.

-Arzobispo Joviano de Lima Júnior, S.S.S., de Ribeirao Preto.

-Arzobispo Joao Bosco Oliver de Faria, de Diamantina.

-Obispo Hugo Maria van Steekelenburg, O.F.M., de Almenara.

-Obispo Severino Clasen, O.F.M., de Araçuaí.

-Arzobispo Beniamino Stella, presidente de la Pontificia Academia Eclesiástica.

El pasado sábado, 12 de junio, el Papa recibió en audiencias separadas:

-Cinco prelados de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (Región Este II) en visita “ad limina”:

-Obispo Antonio Carlos Félix, de Luz.

-Arzobispo Geraldo Lyrio Rocha, de Mariana.

-Obispo Odilon Guimaraes Moreira, de Itabira-Fabriciano.

-Arzobispo Luiz Mancilha Vilela, SS.CC., de Vitória, con el obispo auxiliar Mário Marquez, O.F.M. Cap.

-Cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos.
AL:AP/ VIS 20100614 (80)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 14 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró a monseñor José Aparecido Gonçalves de Almeida subsecretario del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos. Monseñor Gonçalves de Almeida era actualmente oficial de este dicasterio.

El pasado sábado, 12 de junio, el Papa nombró al arzobispo Ruggero Franceschini, O.F.M. Cap., de Izmir (Turquía), administrador apostólico “sede vacante et ad nutum Sanctae Sedis” del vicariato apostólico de Anatolia (católicos 4.345, sacerdotes 8, religiosos 16) en Turquía.
NA/ VIS 20100614 (80)

viernes, 11 de junio de 2010

SACERDOTES: ACOMPAÑAD A LA HUMANIDAD EN SU CAMINO

CIUDAD DEL VATICANO, 11 JUN 2010 (VIS).-En la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, el Papa presidió esta mañana en la Plaza de San Pedro una concelebración eucarística de clausura del Año Sacerdotal, convocado en el 150 aniversario de la muerte de San Juan María Vianney, “el Santo Cura de Ars”.

Junto a los cardenales y obispos de la Curia Romana, concelebraron más de 15.000 sacerdotes procedentes de todo el mundo. El Santo Padre consagró el vino utilizando el mismo cáliz de San Juan María Vianney, custodiado en Ars.

En la homilía, el Papa afirmó que el motivo de la celebración del Año Sacerdotal ha sido “comprender de nuevo la grandeza y la belleza del ministerio sacerdotal”, y agregó: “El sacerdote no es simplemente alguien que detenta un oficio. (...) Por el contrario, el sacerdote hace lo que ningún ser humano puede hacer por sí mismo: pronunciar en nombre de Cristo la palabra de absolución de nuestros pecados, cambiando así, a partir de Dios, la situación de nuestra vida. Pronuncia sobre las ofrendas del pan y el vino las palabras de acción de gracias de Cristo, (...) que abren el mundo a Dios y lo unen a Él. Por tanto, el sacerdocio no es un simple “oficio”, sino un sacramento”

“Esta audacia de Dios, que se abandona en las manos de seres humanos; que, aun conociendo nuestras debilidades, considera a los hombres capaces de actuar y presentarse en su lugar, esta audacia de Dios es realmente la mayor grandeza que se oculta en la palabra “sacerdocio”. (...) Esto es lo que en este año hemos querido de nuevo considerar y comprender. Queríamos despertar la alegría de que Dios esté tan cerca de nosotros (...) y también, así, enseñar de nuevo a los jóvenes que esta vocación, esta comunión de servicio por Dios y con Dios, existe”.

“Era de esperar que al “enemigo” no le gustara que el sacerdocio brillara de nuevo; él hubiera preferido verlo desaparecer, para que al fin Dios fuera arrojado del mundo. Y así ha ocurrido que, precisamente en este año de alegría por el sacramento del sacerdocio, han salido a la luz los pecados de los sacerdotes, sobre todo el abuso a los pequeños. (...) También nosotros pedimos perdón insistentemente a Dios y a las personas afectadas, mientras prometemos que queremos hacer todo lo posible para que semejante abuso no vuelva a suceder jamás; que en la admisión al ministerio sacerdotal y en la formación que prepara al mismo haremos todo lo posible para examinar la autenticidad de la vocación; y que queremos acompañar aún más a los sacerdotes en su camino”.

“Si el Año Sacerdotal hubiera sido una glorificación de nuestros logros humanos personales, habría sido destruido por estos hechos”, observó el pontífice. “Pero, para nosotros, se trataba precisamente de lo contrario, de sentirnos agradecidos por el don de Dios, un don que se lleva en “vasijas de barro”, y que una y otra vez, a través de toda la debilidad humana, hace visible su amor en el mundo. Así, consideramos lo ocurrido como una tarea de purificación, un quehacer que nos acompaña hacia el futuro y que nos hace reconocer y amar más aún el gran don de Dios. De este modo, el don se convierte en el compromiso de responder al valor y la humildad de Dios con nuestro valor y nuestra humildad”.

El Papa prosiguió la homilía comentando el Salmo 23, “El Señor es mi pastor”, que forma parte de la liturgia de hoy. “El Señor es mi pastor nada me falta”, dijo Benedicto XVI. “Dios cuida personalmente de mí, de nosotros, de la humanidad. No me ha dejado solo, extraviado en el universo y en una sociedad ante la cual uno se siente cada vez más desorientado. (...) Las religiones del mundo, por lo que podemos ver, han sabido siempre que, en último análisis, sólo hay un Dios. Pero este Dios era lejano. (...) Se aceptaba no obstante que el mundo presupone un Creador. Este Dios, sin embargo, habría construido el mundo, para después retirarse de él. Ahora el mundo tiene un conjunto de leyes propias según las cuales se desarrolla, y en las cuales Dios no interviene, no puede intervenir. (...) Pero allí donde la cercanía del amor de Dios se percibe como molestia, el ser humano se siente mal. (...) Dios quiere que nosotros como sacerdotes, en un pequeño punto de la historia, compartamos sus preocupaciones por los hombres. Como sacerdotes, queremos ser personas que, en comunión con su amor por los hombres, cuidemos de ellos, les hagamos experimentar en lo concreto esta atención de Dios”.

“Nosotros -observó dirigiéndose a los sacerdotes- deberíamos tratar de “conocer” a los hombres de parte de Dios y con vistas a Dios; deberíamos tratar de caminar con ellos en la vía de la amistad con Dios. (...) El pastor muestra el camino correcto a quienes le están confiados. Los precede y guía. Digámoslo de otro modo: el Señor nos muestra cómo se realiza en modo justo (...) el arte de ser persona. ¿Qué debo hacer para no arruinarme, para no desperdiciar mi vida con la falta de sentido? En efecto, ésta es la pregunta que todo hombre debe plantearse y que sirve para cualquier período de la vida. ¡Cuánta oscuridad hay alrededor de esta pregunta en nuestro tiempo! Siempre vuelve a nuestra mente la palabra de Jesús, que tenía compasión por los hombres, porque estaban como ovejas sin pastor”.

“El pueblo de Israel estaba y está agradecido a Dios, porque ha mostrado en los mandamientos el camino de la vida. (...) Dios nos ha mostrado cuál es el camino, cómo podemos caminar de manera justa. La vida de Jesús es una síntesis y un modelo vivo de lo que afirman los mandamientos. Así comprendemos que estas normas de Dios no son cadenas, sino el camino que Él nos indica. (...) Caminando junto a Cristo tenemos la experiencia de la alegría de la Revelación, y como sacerdotes debemos comunicar a la gente la alegría de que nos haya mostrado el camino justo”.

Refiriéndose después a la “cañada oscura” del texto, Benedicto XVI dijo que además de la muerte, en la que el Señor no nos dejará solos, “podemos pensar también en las cañadas oscuras de las tentaciones, del desaliento, de la prueba, que toda persona humana debe atravesar. También en estas cañadas tenebrosas de la vida Él está allí. (...) Ayúdanos a nosotros, sacerdotes, para que podamos estar junto a las personas que en esas noches oscuras nos han sido confiadas, para que podamos mostrarles tu luz”.

“Tu vara y tu cayado me sosiegan”, continuó el Santo Padre comentando el Salmo. “El pastor necesita la vara contra las bestias salvajes que quieren atacar el rebaño; contra los salteadores que buscan su botín. Junto a la vara está el cayado, que sostiene y ayuda a atravesar los lugares difíciles. (...) También la Iglesia debe usar la vara del pastor, la vara con la que protege la fe contra los farsantes, contra las orientaciones que son, en realidad, desorientaciones. En efecto, el uso de la vara puede ser un servicio de amor. Hoy vemos que no se trata de amor, cuando se toleran comportamientos indignos de la vida sacerdotal. Como tampoco se trata de amor si se deja proliferar la herejía, la tergiversación y la destrucción de la fe, como si nosotros inventáramos la fe autónomamente. Como si ya no fuese un don de Dios, la perla preciosa que no dejamos que nos arranquen. Al mismo tiempo, sin embargo, la vara continuamente debe transformarse en el cayado del pastor, cayado que ayude a los hombres a poder caminar por senderos difíciles y seguir a Cristo”.

Al final del Salmo se habla de la “mesa preparada”, del “habitar en la casa del Señor”. “Vemos en estas palabras -afirmó el pontífice- (...) una anticipación profética del misterio de la Eucaristía, en la que Dios mismo nos invita y se nos ofrece como alimento, como aquel pan y aquel vino exquisito que son la única respuesta última al hambre y a la sed interior del hombre. ¿Cómo no alegrarnos de estar invitados cada día a la misma mesa de Dios? (...) Alegres porque Él nos ha permitido preparar la mesa de Dios para los hombres, de ofrecerles su Cuerpo y su Sangre, de ofrecerles el don precioso de su misma presencia”.

Por último, el Papa comentó los dos cantos de comunión que relatan la lanzada en el costado de Cristo, del que brotaron sangre y agua, que “aluden a los dos sacramentos fundamentales de los que vive la Iglesia: el Bautismo y la Eucaristía. Del costado traspasado del Señor, de su corazón abierto, brota la fuente viva que mana a través de los siglos y edifica la Iglesia. El corazón abierto es fuente de un nuevo río de vida”.

“Cada cristiano y cada sacerdote deberían transformarse, a partir de Cristo, en fuente que comunica vida a los demás. Deberíamos dar el agua de la vida a un mundo sediento. Señor -concluyó Benedicto XVI- haz que seamos personas vivas, vivas por tu fuente, y danos ser también nosotros fuente, de manera que podamos dar agua viva a nuestro tiempo. Te agradecemos la gracia del ministerio sacerdotal. Bendícenos y bendice a todos los hombres de este tiempo que están sedientos y buscando”.
HML/ VIS 20100611 (1500)

MILES DE PRESBITEROS EN LA VIGILIA DE ORACION AÑO SACERDOTAL

CIUDAD DEL VATICANO, 11 JUN 2010 (VIS).-Ayer por la noche, en la Plaza de San Pedro, se celebró una vigilia de oración con motivo de la clausura del Año Sacerdotal, en la que participaron 15.000 presbíteros de 97 países.

En la primera parte de la vigilia hubo testimonios en directo y video-conexiones sobre las experiencias de vida de una familia alemana con seis hijos, un diácono, un sacerdote argentino que ejerce su ministerio pastoral en un barrio pobre de su país, un cura anciano, un párroco de Hollywood y una religiosa de clausura.

Tras la llegada del Santo Padre a la Plaza de San Pedro en papamóvil, comenzó la segunda parte de la vigilia. El cardenal Cláudio Hummes, O.F.M., prefecto de la Congregación para el Clero, dijo en su saludo al Papa que este Año Sacerdotal ha servido para “promover el compromiso de renovación interior de todos los sacerdotes, para un testimonio evangélico más fuerte e incisivo en el mundo actual”.

“Nos gustaría, Santo Padre, que el Año Sacerdotal –continuó el purpurado- no terminara nunca, que nunca dejemos de tender a la santidad y que en este camino, que debe comenzar desde los años de seminario y durar toda la vida, siendo un proceso único de formación, seamos siempre sostenidos y consolados, como en este año, por la oración constante de la Iglesia, por el calor y el apoyo espiritual de todos los fieles”.

El cardenal Hummes dio las gracias al Papa “por todo lo que ha hecho, está haciendo y hará por todos los sacerdotes, también por los que se han perdido. Sabemos que Su Santidad ya ha perdonado y siempre perdona el dolor que le han causado algunos”.

Después de la lectura de una página del Evangelio, el Papa respondió a las preguntas planteadas por cinco sacerdotes, representantes de cada uno de los continentes.

Tras el canto del Padrenuestro, el Santísimo Sacramento fue llevado en procesión desde el Portón de Bronce hasta el altar situado delante de la basílica vaticana. Después de un momento de adoración en silencio, el Papa leyó la oración del Año Sacerdotal.

La vigilia concluyó a las 23,15, con la bendición eucarística y el canto de la Salve Regina.
…/ VIS 20100611 (380)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 11 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró:

-Obispo William Patrick Callahan, O.F.M. Conv., hasta ahora auxiliar de la archidiócesis de Milwaukee (EE.UU.), obispo de La Crosse (superficie 39.037, población 902.000, católicos 207.000, sacerdotes 189, religiosos 412, diáconos permanentes 42) en Estados Unidos.

-Obispo Anacleto Cordeiro Gonçalves de Oliveira, hasta ahora auxiliar de Lisboa (Portugal), obispo de Viana do Castelo (superficie 2.108, población 252.350, católicos 245.725, sacerdotes 178, religiosos 128) en Portugal. Sucede al obispo José Augusto Martins Fernandes Pedreira, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.

-Padre Celmo Lazzari, C.S.I., vicario apostólico de Napo (superficie 24.600, población 102.760, católicos 85.226, sacerdotes 23, religiosos 73) en Ecuador. El obispo electo nació en 1956 en Garibaldi (Brasil), hizo los votos perpetuos en 1982 y fue ordenado sacerdote ese mismo año. Actualmente era vicario general de la Congregación de los Padres Josefinos de Murialdo. Sucede al obispo Paolo Mietto, C.S.I., cuya renuncia al gobierno pastoral del vicariato apostólico fue aceptada por límite de edad.
NER:RE/ VIS 20100611 (180)

jueves, 10 de junio de 2010

EL PAPA RECIBE AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO ESPAÑOL

CIUDAD DEL VATICANO, 10 JUN 2010 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo hoy público el siguiente comunicado:

“Hoy, jueves 10 de junio, Benedicto XVI ha recibido en audiencia al Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. Posteriormente, acompañado por el Ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se ha encontrado con el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado y con el arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados.

Durante los coloquios han intercambiado sus puntos de vista sobre Europa, la actual crisis económico-financiera y el papel de la ética. También han hablado de los países de Centroamérica y del Caribe, así como de otras situaciones, en particular Oriente Medio.

A continuación se ha hablado de las relaciones bilaterales y de temas de actualidad e interés para la Iglesia en España, como la presentación eventual de una nueva ley sobre la libertad religiosa, la sacralidad de la vida desde su concepción y la importancia de la educación. Por cuanto respecta a las visitas del Santo Padre a Santiago y a Barcelona en este año y a Madrid el año próximo para la Jornada Mundial de la Juventud, se ha reconocido la más amplia disponibilidad del Gobierno español para colaborar en su preparación y desarrollo”.
OP/ VIS 20100610 (220)

AUDIENCIAS



CIUDAD DEL VATICANO, 10 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Joao Alberto Bacelar de Rocha Páris, embajador de Portugal, con su esposa, en visita de despedida.

-Rolf-Dieter Heuer, director general de la Organización Europea para la Investigación Nuclear, con el abogado Walter Friedemann Eder, delegado para las relaciones con los países que acogen.

-Tres prelados de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, en visita “ad limina”:

-Arzobispo Walmor Oliveira de Azevedo, de Belo Horizonte, con el obispo auxiliar Joaquim Giovanni Mol Guimaraes.

-Obispo Werner Franz Siebenbrock, S.V.D., de Governador Valadares.
AP:AL/ VIS 20100610 (90)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 10 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró:

-Arzobispo Luigi Moretti, hasta ahora vice-gerente del vicariato de Roma, arzobispo metropolitano de Salerno-Campagna-Acerno (superficie 1.398, población 548.000, católicos 536.000, sacerdotes 344, religiosos 401, diáconos permanentes 46) en Italia. Sucede al arzobispo Gerardo Pierro, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis fue aceptada por límite de edad.

-Padre Francisco Antonio Ceballos Escobar, C.Ss.R., vicario apostólico de Puerto Carreño (superficie 71.368, población 42.000, católicos 31.000, sacerdotes 8, religiosos 6) en Colombia. El obispo electo nació en 1958 en Génova (Colombia), pronunció los votos solemnes en 1984, fue ordenado sacerdote en 1985 y hasta ahora era pro-vicario de Puerto Carreño.
NER:RE/ VIS 20100610 (120)

miércoles, 9 de junio de 2010

BENEDICTO XVI REMEMORA SU VIAJE APOSTOLICO A CHIPRE

CIUDAD DEL VATICANO, 9 JUN 2010 (VIS).-En la audiencia general de hoy, celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa rememoró su reciente viaje apostólico a Chipre, “que de por sí –dijo- ha sido un acontecimiento histórico”, porque es la primera vez que el Obispo de Roma visita “aquella tierra bendecida por el trabajo apostólico de San Pablo y San Bernabé y tradicionalmente considerada parte de Tierra Santa”.

Durante la primera etapa del viaje, el 4 de junio, en la antigua ciudad de Pafos, tuvo lugar una celebración ecuménica. “Con el arzobispo ortodoxo Crisóstomos II y los representantes de la comunidad armenia, luterana y anglicana, renovamos fraternalmente –dijo el Papa- el compromiso ecuménico reciproco e irreversible”.

El 5 de junio, en Nicosia, capital de la isla chipriota, tras visitar al Presidente de la República, el Santo Padre se encontró con las autoridades civiles y el cuerpo diplomático, a quienes reiteró “la importancia de fundar la ley positiva sobre los principios éticos de la ley natural, para promover la verdad moral en la vida pública. Fue un llamamiento a la razón, basada en los principios éticos y lleno de implicaciones exigentes para la sociedad actual, que a menudo ya no reconoce la tradición cultural en la que se funda”.

Benedicto XVI señaló que durante la Liturgia de la palabra, celebrada en la escuela primaria de San Marón, pudo “conocer de cerca el fervor apostólico de los católicos chipriotas, que también se manifiesta mediante las actividades educativas y asistenciales con docenas de estructuras que están al servicio de todos y son apreciadas por las autoridades gubernamentales, así como por la población”.

“En esa misma celebración -continuó- admiré el empeño apostólico de la comunidad latina, guiada por la solicitud del patriarca latino de Jerusalén y el celo pastoral de los frailes menores de Tierra Santa, que sirven a la gente con generosidad”.

El Santo Padre recordó que en la misa celebrada en la parroquia de la Santa Cruz hizo “un llamamiento a todos los católicos de Oriente Medio para que, a pesar de las grandes pruebas y las dificultades bien conocidas, no cedan al desaliento y a la tentación de emigrar, porque su presencia en la región constituye un signo insustituible de esperanza. Les aseguré, especialmente a los sacerdotes y religiosos –dijo- la solidaridad afectuosa e intensa de toda la Iglesia, así como la oración incesante para que el Señor les ayude a ser siempre presencia viva y pacificadora”.

“El momento culminante del viaje apostólico fue la entrega del “Instrumentum laboris” de la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos, el domingo 6 de junio”, afirmó el Papa. En aquella circunstancia “rezamos juntos por el alma del difunto obispo Luigi Padovese, Presidente de la Conferencia Episcopal Turca, cuya repentina y trágica muerte nos ha dejado tristes y consternados”.

Benedicto XVI puso de relieve que el Sínodo para Oriente Medio, que se celebrará en el Vaticano el próximo mes de octubre, “estará acompañado por la oración de toda la Iglesia, en cuyo corazón ocupa un lugar especial Oriente Medio, porque es allí donde Dios se dio a conocer a nuestros padres en la fe. No faltará, sin embargo, la atención de otros actores de la sociedad mundial, especialmente los protagonistas de la vida pública, llamados a trabajar por un compromiso constante para que aquella región supere las situaciones de sufrimiento y de conflicto que siguen aquejándola y, finalmente, encuentre la paz en la justicia”.

“Antes de despedirme de Chipre –agregó- quise visitar la Catedral maronita de Nicosia, donde estaba también presente el cardenal Nasrallah Pierre Sfeir, Patriarca de Antioquía de los Maronitas”. A la isla llegaron en varios periodos los maronitas, que “a menudo fueron sometidos a duras pruebas por permanecer fieles a su específico patrimonio cristiano, cuyas memorias históricas y artísticas constituyen un patrimonio cultural para toda la humanidad”.

El Papa concluyó resaltando que “la comunidad católica chipriota, en sus ramas maronita, armenia y latina, se esfuerza continuamente por ser un solo corazón y una sola alma, tanto internamente como en las relaciones cordiales y constructivas con los hermanos ortodoxos y con las otras realidades cristianas. ¡Que el pueblo de Chipre y los otros países de Oriente Medio, con sus gobernantes y representantes de las diversas religiones, construyan juntos un futuro de paz, de amistad y de cooperación fraterna!”.
AG/ VIS 20100609 (730)

RECUERDO DEL BEATO POPIELUSZKO Y FIN AÑO SACERDOTAL

CIUDAD DEL VATICANO, 9 JUN 2010 (VIS).-En los saludos en diversos idiomas después de la catequesis de la audiencia general, Benedicto XVI dijo: “La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús que celebraremos pasado mañana, marcará el final del Año Sacerdotal. Miles de sacerdotes de todo el mundo se reunirán en Roma para alabar al Señor y renovar su compromiso. Invito a todos a participar en este acontecimiento con la oración”.

Dirigiéndose en particular a los peregrinos polacos recordó que el nuevo beato Jerzy Popieluszko “enseñaba el amor y la solidaridad con los que necesitan ayuda espiritual o material”. “Confío a su protección –concluyó- a todos los que sufren por causa de los aluviones y a los que los ayudan”.
AG/ VIS 20100609 (130)

AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 9 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencia al obispo Gerhard Ludwing Müller, de Regensburg (Alemania).
AP/ VIS 20100609 (20)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 9 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró a don Mario Antonio da Silva obispo auxiliar de la archidiócesis de Manaus (superficie 64.079, población1.501.000, católicos 1.288.000, sacerdotes 139, religiosos 275, diáconos permanentes 5) en Brasil. El obispo electo nació en 1966 en Itararé (Brasil), fue ordenado sacerdote en 1991 y hasta ahora era canciller y párroco de Jacarezinho.
NEA/ VIS 20100609 (60)

martes, 8 de junio de 2010

PROGRAMA DE ACTOS PARA LA CLAUSURA DEL AÑO SACERDOTAL

CIUDAD DEL VATICANO, 8 JUN 2010 (VIS).-Del del 9 al 11 de junio se celebrará en Roma el encuentro internacional de sacerdotes al concluir el Año Sacerdotal convocado por Benedicto XVI con motivo del 150 aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars.

Al encuentro, promovido por la Congregación para el Clero, cuyo tema es: “Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote”, han sido invitados todos los presbíteros del mundo.

La primera jornada, el 9 de junio, tendrá como tema: “Conversión y Misión”. El cardenal Joachim Meisner, arzobispo de Colonia (Alemania), dará una meditación en la Basílica de San Pablo Extramuros, que se podrá seguir también desde la Basílica de San Juan de Letrán. Posteriormente habrá adoración eucarística, con posibilidad de confesiones. El cardenal Cláudio Hummes, O.F.M., y el arzobispo Mauro Piacenza, prefecto y secretario de la Congregación para el Clero, presidirán una celebración eucarística respectivamente en San Pablo Extramuros y en San Juan de Letrán.

El tema del segundo día del congreso, el 10 de junio, es: “Cenáculo: invocación al Espíritu Santo con María, en comunión fraterna”. El cardenal Marc Ouellet, P.S.S., arzobispo de Québec (Canadá), predicará una meditación en la Basílica de San Pablo Extramuros, que se podrá seguir también desde la Basílica de San Juan de Letrán. Posteriormente, como el día anterior, habrá adoración eucarística, con posibilidad de confesiones. El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado y el arzobispo Robert Sarah, secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, presidirán una celebración eucarística respectivamente en San Pablo Extramuros y en San Juan de Letrán.

La tarde del jueves tendrá lugar la vigilia en la Plaza de San Pedro. Además de testimonios ofrecidos por algunos sacerdotes, están previstas conexiones televisivas con Ars, el cenáculo de Jerusalén, barrios pobres de Buenos Aires y Hollywood, así como un diálogo entre el pontífice y los sacerdotes y adoración y bendición eucarística.

El viernes 11, a las 10,00, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, se clausurará el Año Sacerdotal con una concelebración eucarística presidida por el Papa en la Plaza de San Pedro. Durante la misa, los presbíteros renovarán sus promesas. El Papa proclamará al Santo Cura de Ars patrono de todos los sacerdotes.
CPC/ VIS 20100608 (370)

NUEVE PROXIMAS BEATIFICACIONES APROBADAS POR EL PAPA

CIUDAD DEL VATICANO, 8 JUN 2010 (VIS).-La Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice informa hoy de que próximamente tendrán lugar los siguientes ritos de beatificación aprobados por el Papa:

-Manuel Lozano Garrido, laico; sábado 12 de junio, en Linares, Jaén (España).

-Alojzij (Lojze) Grozde, laico y mártir; domingo 13 de junio, en Celje (Eslovenia).

-Estéphan Nehmé (Joseph), religioso de la Orden Libanesa Maronita; domingo 27 de junio, en Kfifan, Batrun (Líbano).

-Leopoldo de Alpandeire, en el siglo Francisco Sánchez Márquez, religioso de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos; domingo 12 septiembre, en Granada (España).

-María de la Inmaculada Concepción, en el siglo María Isabel Salvat y Romero, virgen, de la Congregación de las Hermanas de la Compañía de la Cruz; sábado 18 de septiembre, en Sevilla (España).

-Chiara Badano, laica; sábado 25 septiembre, en el Santuario de la Virgen del Divino Amore; Roma (Italia).

-Anna Maria Adorni, viuda, fundadora de la Congregación de las Siervas de la Bienaventurada María Inmaculada y del Instituto del Buen Pastor de Parma; domingo 3 de octubre, en Parma (Italia).

-Szilárd Bogdánffy, obispo y mártir; sábado 30 octubre, en Oradea Mare (Rumania).

-Maria Barbara de la Santísima Trinidad, en el siglo Barbara Maix, virgen, fundadora de la Congregación de las Hermanas del Corazón Inmaculado de María; martes 9 de noviembre, en Porto Alegre (Brasil).
OCL/ VIS 20100608 (240)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 8 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró:

-Padre William Fey, O.F.M. Cap., obispo de la diócesis de Kimbe (superficie 25.300, población 205.000, católicos 13.000, sacerdotes 19, religiosos 14) en Papua Nueva Guinea. El obispo electo nació en Pittsburgh (EE.UU.) en 1942, hizo los votos perpetuos en 1966 y fue ordenado sacerdote en 1968. Actualmente era delegado-superior de los Padres Capuchinos en Papua Nueva Guinea.

-Monseñor John J. McIntyre obispo auxiliar de la archidiócesis de Philadelphia (superficie 5.652, población 3.887.694, católicos 1.458.430, sacerdotes 999, religiosos 3.770, diáconos permanentes 239) en Estados Unidos. El obispo electo nació en 1963 en Philadelphia, fue ordenado sacerdote en 1992 y actualmente era secretario personal del arzobispo. Sucede al obispo Robert P. Maginnis, cuya renuncia al cargo de auxiliar de esta misma archidiócesis fue aceptada por límite de edad.

-Carlo Carletti, actualmente catedrático de Epigrafía Cristiana en la Universidad de Estudios de Bari (Italia), miembro de la Pontificia Comisión de Arqueología Sacra.
NER:NEA:RE:NA/ VIS 20100608 (170)

lunes, 7 de junio de 2010

LEGADO PONTIFICIO CONGRESO EUCARISTICO EN ESLOVENIA

CIUDAD DEL VATICANO, 7 JUN 2010 (VIS).-Hoy se hizo pública la carta de Benedicto XVI -escrita en latín y fechada el 3 de mayo- al cardenal Secretario de Estado, Tarcisio Bertone, en la que le nombra Legado Pontificio para el Congreso Eucarístico Nacional de Eslovenia (Celje, 13 de junio 2010).

La misión pontificia que acompañará al cardenal está compuesta por monseñor Janez Gril, ex director del semanario católico Druzina y ecónomo de la diócesis de Novo Mesto; don Bogdan Kolar, S.D.B., ex decano de la Facultad de Teología de Ljubljana y actualmente profesor de Historia en el mismo centro universitario; monseñor Lech Piechota, oficial de la Secretaría de Estado; monseñor Guillermo Javier Karcher, oficial de la Secretaría de Estado y ceremoniero pontificio; y don Roberto Lucchini, secretario de nunciatura en servicio en la Secretaría de Estado.
BXVI-CARTA/ VIS 20100607 (140)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 7 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo Carlos Garfias Merlos, hasta ahora de Netzahualcóyotl (México), arzobispo metropolitano de Acapulco (superficie 18.603, población 4.190.000, católicos 3.024.000, sacerdotes 118, religiosos 119, diáconos permanentes 24) en México. Sucede al arzobispo Felipe Aguirre Franco, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis fue aceptada por límite de edad.
NER:RE/ VIS 20100607 (70)

REDOBLAR ESFUERZOS PARA CONSTRUIR UNA PAZ ESTABLE EN ORIENTE MEDIO

CIUDAD DEL VATICANO, 6 JUN 2010 (VIS).-A las 17,45 tuvo lugar la ceremonia de despedida en el aeropuerto de Larnaca.

Después de un breve discurso del Presidente de la República, Demetris Christofias, el Papa dio las gracias al Presidente, al gobierno y a las autoridades civiles y militares “que han hecho que mi visita fuera tan memorable y satisfactoria”.

“De la misma manera que a otros muchos peregrinos antes que yo, en el momento de dejar vuestras costas –dijo-, me viene de nuevo a la mente que el Mediterráneo está compuesto por un rico mosaico de pueblos, con sus propias culturas y belleza, su cordialidad y su humanidad. No obstante dicha realidad, el Mediterráneo oriental, al mismo tiempo, no es ajeno a los conflictos ni al derramamiento de sangre, como hemos visto trágicamente en estos últimos días. Redoblemos nuestros esfuerzos para construir una paz real y duradera para todos los pueblos de la región”.

El Papa aseguró que “junto a este objetivo general, Chipre puede jugar un papel singular en la promoción del diálogo y la cooperación. Trabajando pacientemente por la paz de vuestros hogares y por la prosperidad de vuestros vecinos, seréis capaces de escuchar y comprender todos los aspectos de muchas situaciones complejas, y de ayudar a los pueblos a lograr un mayor entendimiento entre unos y otros. Señor Presidente, la comunidad internacional sigue con gran interés y esperanza al camino que estáis emprendiendo, y percibo con satisfacción todos los esfuerzos realizados en la promoción de la paz para su pueblo y toda la isla de Chipre”.

“Doy gracias a Dios –continuó- por estos días, que han visto el primer encuentro de la comunidad católica chipriota con el Sucesor de Pedro en vuestra tierra; igualmente, me llevo un recuerdo muy grato de mis encuentros con otros líderes cristianos, en particular con Su Beatitud Chrisóstomos II, y con otros representantes de la Iglesia de Chipre, a los que agradezco su acogida fraterna. Espero que mi visita se considere como otro paso adelante en el camino abierto con el abrazo en Jerusalén entre el entonces Patriarca Atenágoras y mi venerable predecesor, el Papa Pablo VI. Aquellos primeros pasos proféticos que dieron juntos nos mostró el camino que también nosotros debemos recorrer. Hemos recibido una llamada divina a ser hermanos, a caminar codo con codo en la fe, con humildad ante Dios Todopoderoso y unidos con el vínculo inquebrantable del afecto mutuo. Invito a los discípulos de Cristo a continuar este camino y les aseguro que la Iglesia católica, con la gracia del Señor, se empeñará en alcanzar la meta de la perfecta unidad en la caridad, a través de un mayor aprecio de lo que tanto católicos como ortodoxos consideran más valioso”.

El Santo Padre manifestó nuevamente su “más sincera esperanza, acompañada de la oración, para que juntos, cristianos y musulmanes, sean fermento de paz y reconciliación entre los chipriotas, y que sirva de ejemplo para otros países”.

Dirigiéndose al Presidente y a su gobierno, el pontífice recordó que “una de las tareas más importantes es asegurar la paz y la seguridad de todos los chipriotas. Alojándome estas pasadas noches en la Nunciatura Apostólica (…) he percibido algo de la triste división de la isla, así como de la pérdida de una parte significativa del legado cultural que pertenece a toda la humanidad. He escuchado también a los chipriotas del norte que desean volver en paz a sus casas y lugares de culto, y me he conmovido profundamente por sus lamentos. Ciertamente, la verdad y la reconciliación, junto con el respeto, son las bases más sólidas para alcanzar un futuro de paz y unidad para la isla, y para la estabilidad y prosperidad de todas sus gentes. En este sentido, se han realizado muchas cosas buenas en los últimos años a través de un diálogo concreto, aunque quede mucho por hacer para superar las divisiones. Le animo a usted y a sus conciudadanos –concluyó- a trabajar con paciencia y constancia con vuestros vecinos para construir un futuro mejor y más seguro para todos sus hijos. A este propósito, le aseguro mis oraciones por la paz de todo Chipre”.

El Papa bendijo a continuación un árbol de olivo y saludó a las respectivas delegaciones. Tras los himnos pontificio y chipriota, se embarcó en el avión de regreso a Roma, donde llegó a las 20,15. Desde el aeropuerto de Ciampino, Benedicto XVI se trasladó en helicóptero al Vaticano.
PV-CHIPRE/ VIS 20100607 (750)

MARONITAS: VALORAD VUESTRA HERENCIA COMO UN TESORO

CIUDAD DEL VATICANO, 6 JUN 2010 (VIS).-A las 16,30 el Santo Padre llegó a la catedral maronita de Nuestra Señora de las Gracias, construida gracias a una colecta de los fieles y a la contribución del gobierno chipriota y consagrada en 1960.

El Papa, a quien recibió el arzobispo maronita de Chipre, Youssef Soueif, afirmó: “Con la visita a este edificio peregrino espiritualmente a cada iglesia maronita de la isla. Os aseguro que con el afecto de un padre, me siento cercano a todos los fieles de estas comunidades tan antiguas”.

“Esta Iglesia Catedral -continuó- representa por diversos aspectos la verdadera historia, larga y rica, a veces turbulenta, de la comunidad maronita en Chipre. Los maronitas llegaron a estas orillas en diversos períodos a lo largo de los siglos y a menudo sufrieron duras pruebas por permanecer fieles a su específica herencia cristiana. Sin embargo, aunque su fe ha sido acrisolada como el oro por el fuego, han perseverado en la fe de sus padres, una fe que en este momento ha pasado a vosotros, Maronitas Chipriotas de hoy. Os exhorto a valorar como un tesoro esta gran herencia, este regalo precioso”.

“El edificio de esta Catedral nos recuerda también una importante verdad espiritual. San Pedro afirma que los cristianos somos piedras vivas que entramos “en la construcción del templo del Espíritu formando un sacerdocio sagrado para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo”. Junto con todos los cristianos del mundo, somos parte de este gran templo que es el Cuerpo Místico de Cristo. Nuestro culto espiritual, ofrecido en muchas lenguas, en tantos lugares y en una hermosa variedad de liturgias, es una expresión de la única voz del Pueblo de Dios, unido en oración y en agradecimiento a él, en comunión permanente de unos con otros. Esta comunión, que tanto apreciamos, nos impulsa a llevar la Buena Noticia de nuestra nueva vida en Cristo a toda la humanidad”.

“Ésta es la tarea que comparto hoy con vosotros: suplico que vuestra Iglesia, en unión con todos vuestros pastores y con el Obispo de Roma, crezca en santidad, en fidelidad al Evangelio y en amor por el Señor y por todos”, concluyó el Santo Padre.

Después del saludo del Papa, Su Beatitud el cardenal Nasrallah Pierre Sfeir, Patriarca de Antioquía de los Maronitas, rezó la Oración del Perdón, según la liturgia siríaca y tras un himno de invocación a la Virgen, el Santo Padre se trasladó en automóvil al aeropuerto de Larnaca.
PV-CHIPRE/ VIS 20100607 (430)

domingo, 6 de junio de 2010

EL PAPA SALUDA A UN REPRESENTANTE MUSULMAN

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-El Papa se encontró esta tarde en Nicosia con un representante musulmán, el jeque Mehmet Nazim Adil Al-Haquani, líder espiritual de un movimiento sufí, de 89 años, comprometido en el diálogo interreligioso.

  El breve encuentro tuvo lugar fuera de la Nunciatura Apostólica, antes de la Misa que el Santo Padre celebró en la Iglesia de la Santa Cruz. El líder sufí explicó que vive en el norte de Chipre y que había venido a saludar al pontífice. Según el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., el jeque se disculpó por el hecho de haber esperado al Papa sentado. "Soy muy anciano", dijo. Y el Papa respondió: "Yo también soy anciano".

  Nazim regaló a Benedicto XVI un bastón y una placa en la que estaba escrita la palabra "paz" en árabe y un rosario musulmán. Por su parte, el Papa le entregó la medalla de su pontificado y a continuación se dieron un abrazo. Antes de despedirse, el jeque pidió al Papa que rezara por él, a lo que el pontífice respondió: "Por supuesto que sí; rezaremos el uno por el otro".
PV-CHIPRE/                                            VIS 20100606 (200)

LA CRUZ HABLA DE ESPERANZA, AMOR Y VICTORIA

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-A las 16,30, el Papa celebró la Eucaristía en la iglesia de la Santa Cruz de Nicosia, en la que participaron sacerdotes, religiosos, diáconos, catequistas y miembros de movimientos eclesiales de la isla chipriota.

  En la homilía de la misa, votiva de la Santa Cruz, el Papa afirmó que la cruz "es más grande y más misteriosa de lo que parece a primera vista. Es sin duda un instrumento de tortura, de sufrimiento y de derrota, pero al mismo tiempo, manifiesta la transformación completa, la revancha definitiva sobre estos males, y esto lo convierte en el símbolo más elocuente de la esperanza que el mundo haya visto jamás. Habla a todos los que sufren -los oprimidos, los enfermos, los pobres, los marginados, las víctimas de la violencia- y les ofrece la esperanza de que Dios puede transformar su dolor en alegría, su aislamiento en comunión, su muerte en vida. Ofrece una esperanza ilimitada a nuestro mundo decaído".

  "Por eso -continuó-, el mundo necesita la cruz. No es simplemente un símbolo de devoción privada, ni una insignia de pertenencia a algún grupo en la sociedad, y su significado más profundo no tiene nada que ver con la imposición forzada de un credo o una filosofía. Habla de esperanza, de amor, de la victoria de la no violencia sobre la opresión, habla de Dios que enaltece a los humildes, da fuerza a los débiles, ayuda a superar las divisiones y a vencer el odio con el amor. Un mundo sin cruz sería un mundo sin esperanza, un mundo donde la tortura y la brutalidad seguirían siendo salvajes, los débiles serían explotados y la codicia tendría la última palabra. La inhumanidad del hombre contra el hombre se manifestaría de manera aún más tremenda, y no existiría la palabra fin al círculo maléfico de la violencia. Sólo la cruz pone fin a ello".

  Benedicto XVI subrayó que "mientras ningún poder terreno puede salvarnos de las consecuencias de nuestro pecado, ni puede derrotar la injusticia en sus orígenes, sin embargo, la intervención salvífica de nuestro Dios misericordioso ha transformado la realidad del pecado y de la muerte en su contrario. Esto es lo que celebramos cuando damos gloria a la cruz del Redentor".

  Dirigiéndose a los sacerdotes, religiosos y catequistas, el Papa puso de relieve que "cuando predicamos a Cristo crucificado, no proclamamos a nosotros mismos, sino a él. (...) No nos cansemos nunca de maravillarnos ante la gracia extraordinaria que se nos ha dado, no dejemos de reconocer nuestra indignidad, y al mismo tiempo, esforcémonos siempre por ser menos indignos a nuestra noble vocación, de modo que no se debilite la credibilidad de nuestro testimonio con nuestros errores y caídas".

  El Santo Padre recordó de modo especial a "los numerosos sacerdotes y religiosos de Oriente Medio que están experimentando en este momento una llamada particular para conformar sus vidas con el misterio de la cruz del Señor. Donde los cristianos son una minoría, donde sufren privaciones a causa de las tensiones étnicas y religiosas, muchas familias toman la decisión de irse, y también los pastores tienen la tentación de hacer lo mismo".

  "En situaciones como éstas, sin embargo -concluyó-, un sacerdote, una comunidad religiosa, una parroquia que se mantiene fuerte y sigue dando testimonio de Cristo es una muestra extraordinaria de esperanza no sólo para los cristianos, sino para todos los que viven en la región. Su sola presencia es una expresión elocuente del Evangelio de la paz, de la decisión del Buen Pastor de cuidar de todas las ovejas, del compromiso sólido de la Iglesia al diálogo, la reconciliación y la aceptación amorosa de los demás. Abrazando la cruz que se les ofrece, los sacerdotes y religiosos de Oriente Medio pueden realmente propagar la esperanza".

  Terminada la misa, el Papa se trasladó a la nunciatura apostólica de Nicosia, donde cenó y pasó la noche.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100606 (650)

APOYO ESPIRITUAL Y SOLIDARIDAD CON CRISTIANOS ORIENTE MEDIO

CIUDAD DEL VATICANO, 6 JUN 2010 (VIS).-El Papa celebró esta mañana la Santa Misa en el Palacio de Deportes Eleftherìa de Nicosia, con capacidad para 6.000 personas, con ocasión de la publicación del "Instrumentum laboris" de la Asamblea Especial para Oriente Medio.

  Participaron en la celebración eucarística los Patriarcas y Obispos de las distintas comunidades eclesiales de Medio Oriente, así como un numeroso grupo de fieles chipriotas. Al inicio, el arzobispo maronita de Chipre, monseñor Youssef Soueif, dirigió unas breves palabras de saludo al Santo Padre.

  Recordando en la homilía que hoy se celebra la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, Benedicto XVI explicó que "el nombre dado a esta fiesta en Occidente, Corpus Christi, se usa en la tradición de la Iglesia para designar tres realidades distintas: el cuerpo físico de Jesús, nacido de la Virgen María; su cuerpo eucarístico, el pan del cielo que nos nutre en este gran sacramento, y su cuerpo eclesial, la Iglesia. Al considerar los distintos aspectos del Corpus Christi, llegamos a comprender más profundamente el misterio de comunión que nos une a quienes formamos parte de la Iglesia".

  "Cada uno de nosotros que formamos parte de la Iglesia necesita salir del mundo cerrado de su individualismo y aceptar la "compañía" de los que "comparten el pan" con nosotros. (...) Por eso, todos los días pedimos a "nuestro" Padre el pan "nuestro" de cada día. La condición previa para entrar en la vida divina a la que estamos llamados es derribar las barreras entre nosotros y nuestros vecinos. Necesitamos ser liberados de lo que nos aprisiona y aísla: temor y desconfianza recíproca, avidez y egoísmo, falta de voluntad para correr el riesgo de la vulnerabilidad a la que nos exponemos cuando nos abrimos al amor".

  El Papa puso de relieve que "en la primera comunidad cristiana, que se alimentaban de la mesa del Señor, vemos los efectos de la acción unificadora del Espíritu Santo. Compartían sus bienes, desprendiéndose de todos los bienes materiales por amor a los hermanos. (...) Pero su amor no se limitaba al grupo de los creyentes. No se veían a sí mismos como beneficiarios exclusivos y privilegiados de los favores divinos, sino más bien como mensajeros, para llevar la buena noticia de la salvación en Cristo hasta los confines del mundo. De esta manera, el mensaje que Cristo resucitado confió a los Apóstoles se extendió con rapidez por todo el Medio Oriente, y desde allí al mundo entero".

  "Estamos llamados a superar nuestras diferencias, a llevar paz y reconciliación donde exista un conflicto, a ofrecer al mundo un mensaje de esperanza. Estamos llamados a tender una mano a quien lo necesite, a compartir con generosidad nuestros bienes materiales con los más desafortunados. Estamos llamados a proclamar de manera incansable la muerte y la resurrección del Señor, hasta que Él vuelva".

  Al final de la misa, el arzobispo Nikola Eterovic, secretario general del Sínodo de los Obispos, agradeció al Papa la convocación de la próxima Asamblea Especial para Oriente Medio, que se celebrará en el Vaticano en octubre próximo, e invitó al pontífice a entregar una copia del "Instrumentum laboris" o documento de trabajo a los miembros del Consejo Especial para el Sínodo.
 
  Antes de rezar el Ángelus, Benedicto XVI resaltó que "Oriente Medio ocupa un lugar especial en el corazón de todos los cristianos, puesto que fue allí donde por vez primera Dios se dio a conocer a nuestros padres en la fe".   

  "Es bien conocido -dijo- que algunos de vosotros soportáis grandes pruebas a causa de la situación actual de la región. La Asamblea Especial es una oportunidad para que los cristianos del resto del mundo ofrezcan su apoyo espiritual y su solidaridad a sus hermanos y hermanas de Oriente Medio".

  Los cristianos de esta región "deseáis vivir en paz y en armonía con vuestros vecinos judíos y musulmanes. A menudo, actuáis como artífices de paz en el difícil proceso de reconciliación. Merecéis el reconocimiento por el papel inestimable que realizáis. Espero firmemente que todos vuestros derechos, incluido el derecho a la libertad religiosa y de culto, sean cada vez más respetados y que nunca más sufráis discriminaciones de ningún tipo".

  "Ruego para que el trabajo de la Asamblea Especial ayude a dirigir la atención de la comunidad internacional sobre la difícil situación de los cristianos en Medio Oriente que sufren por sus creencias, de modo que se encuentre una solución justa y duradera a los conflictos que provocan tanto dolor. Con respecto a esta grave cuestión, reitero mi llamamiento personal a que se realice un esfuerzo internacional urgente y concertado para resolver las tensiones que persisten en Medio Oriente, especialmente en Tierra Santa, antes de que dichos conflictos lleven a un mayor derramamiento de sangre".

  "Con estos deseos -terminó-, os entrego ahora el texto del "Instrumentum laboris" de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para Medio Oriente".

  Después del Ángelus, el Papa recordó que hoy se celebraba en Varsovia la beatificación de Jerzy Popiełuszko, sacerdote y mártir. "Envío un cordial saludo a la Iglesia en Polonia, que hoy se alegra con su elevación a los altares. Su servicio apasionado y su martirio son un signo especial del triunfo del bien sobre el mal. Que su ejemplo e intercesión alimenten la entrega de los sacerdotes e inflame la caridad de los fieles", concluyó.

  Terminada la celebración eucarística, el Santo Padre se trasladó a la nunciatura apostólica de Nicosia para almorzar con los miembros de su séquito, los patriarcas y obispos del Consejo Especial del Sínodo para Oriente Medio y Su Beatitud Crisóstomos II.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100606 (940)

SINTESIS DEL INSTRUMENTUM LABORIS

CIUDAD DEL VATICANO, 6 JUN 2010 (VIS).-Sigue un amplio extracto de la síntesis del "Instrumentum laboris" de la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos.

  En el prefacio, el secretario general del Sínodo de los Obispos, el arzobispo Nikola Eterovic, afirma que "la situación actual en Oriente Medio es en muchos aspectos similar a la experimentada por la primitiva comunidad cristiana en Tierra Santa" en medio de dificultades y persecuciones.

  En la introducción se recuerdan los dos principales objetivos del Sínodo: en primer lugar,  "confirmar y reforzar a los cristianos en su identidad a través de la Palabra de Dios y los  Sacramentos" y en segundo lugar, "reavivar la comunión eclesial entre las Iglesias "sui iuris" para que ofrezcan  un testimonio de vida cristiana auténtica, alegre y atractiva".

  El primer capítulo trata de la Iglesia Católica en Oriente Medio, señalando que todas las iglesias del mundo "se remontan a la Iglesia de Jerusalén. (...) Se recuerda que las iglesias de Oriente Medio son de origen apostólico y que "sería una pérdida para la Iglesia universal si el cristianismo se debilitase o desapareciese en el lugar donde nació. Por lo tanto, hay una grave responsabilidad de "mantener la fe cristiana en esta tierra santa. (...) A continuación dice que los cristianos, a pesar de su "pequeño número", pertenecen plenamente al tejido social y a la "identidad misma" de estos países. Su desaparición representaría una pérdida para el pluralismo de Oriente Medio. Los católicos están llamados a promover el concepto de "laicidad positiva" del Estado para "aliviar el carácter teocrático del gobierno" y permitir "más igualdad entre los ciudadanos de las diferentes religiones, favoreciendo así la promoción  de una democracia sana, positivamente laica, que reconozca plenamente el papel de la religión, también en la vida pública, en el pleno respeto de la distinción entre los órdenes religioso y temporal. (...) Luego, el documento señala que los conflictos regionales hacen todavía más frágil la situación de los cristianos. "La ocupación israelí de los  territorios palestinos hace difícil la vida cotidiana por la libertad de movimiento, la economía y la vida social y religiosa (el acceso a los Santos Lugares, condicionada por  permisos militares concedidos a unos y  negados  a otros , por razones de seguridad). (...) Los cristianos se encuentran entre las principales víctimas de la guerra en Irak. (...) "En el Líbano, los cristianos están divididos en ámbito político y confesional". "En Egipto,  por una parte,  el crecimiento del Islam político y por otra,  la retirada, en parte obligada, de los cristianos de la sociedad civil hacen que su vida esté expuesta a graves dificultades". "En otros países, el autoritarismo y la dictadura empujan a la población, incluidos los cristianos, a soportar  todo en silencio para salvar lo esencial. En Turquía, el actual concepto de laicidad plantea problemas a la plena libertad religiosa en el país". Se exhorta a los cristianos a no abandonar su compromiso con la sociedad a pesar de las tentaciones del desaliento. "Se releva que en Oriente -por lo general- la libertad religiosa significa habitualmente libertad de culto" y no "libertad de conciencia, es decir,  libertad de creer o no creer,  de practicar la religión en privado o en público sin ningún impedimento, y la libertad de cambiar de religión. En Oriente, la religión es generalmente una opción social, e incluso nacional, no individual. Cambiar de  religión se considera una traición a la sociedad, a la cultura y a la Nación, construida principalmente sobre una tradición religiosa". Por eso, "la conversión a la fe cristiana  se considera como el resultado de un proselitismo interesado y no de una genuina convicción religiosa. Para los musulmanes, a menudo está prohibido por las leyes del Estado. (...) Mientras tanto, el extremismo islámico sigue creciendo en toda la zona, lo  que constituye "una amenaza para todos los cristianos, judíos y musulmanes. En este contexto de conflictos, dificultades económicas y limitaciones políticas y religiosas, los cristianos siguen emigrando: "en el juego de la política internacional -se subraya- a menudo se ignora la existencia de los cristianos, que son las primeras víctimas; esta es una de las principales causas de la emigración".

  El segundo capítulo está dedicado a la comunión eclesial. (...) Esta comunión en el seno de la  Iglesia Católica -se lee en el texto- se manifiesta por dos signos principales: el Bautismo y la Eucaristía en comunión con el Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, corifeo de los apóstoles, (...) principio y fundamento perpetuo y visible de la unidad de  fe y de comunión. (...) La comunión entre los distintos miembros de una misma Iglesia o Patriarcado -se lee en el "Instrumentum laboris"- sigue el  modelo de la comunión con la Iglesia universal y con el Sucesor de Pedro, el Obispo de Roma. En el plano de la Iglesia Patriarcal, la comunión se expresa por el Sínodo de Obispos, que reúne toda una comunidad alrededor del Patriarca, Padre y jefe de su Iglesia. (...) Los cristianos están invitados a sentirse "miembros de la Iglesia Católica en Oriente Medio y, no sólo miembros de una iglesia  particular".

  El tercer capítulo aborda la cuestión del testimonio cristiano. En primer lugar, reitera "la importancia de la catequesis, (...) la urgencia del ecumenismo, superando prejuicios y desconfianza a través del diálogo y la colaboración. (...) Se condena "firmemente el  proselitismo que utiliza medios no conformes con el Evangelio. Se analizan después  las relaciones con el judaísmo, que encuentran "en el Concilio Vaticano II un punto de referencia fundamental". El diálogo con los judíos, se define "esencial, aunque no fácil", ya que se resiente del conflicto entre israelíes y palestinos. La Iglesia manifiesta el deseo de que "ambos pueblos puedan vivir en paz en una patria propia, dentro de fronteras seguras y fronteras reconocidas internacionalmente". Se reitera la firme condena del antisemitismo, subrayando que "las actitudes negativas actuales entre  pueblos árabes y pueblo judío parecen ante todo de tipo político" y, por tanto ajenos a cualquier discurso eclesial. Los cristianos están llamados a "aportar un espíritu de reconciliación basado en la paz y la equidad para ambas partes. Por otra parte, las Iglesias en Oriente Medio invitan a mantener la distinción entre realidad religiosa y política. También las relaciones de la Iglesia Católica con los musulmanes tienen su fundamento en el Concilio Vaticano II. (...) Las relaciones entre cristianos y musulmanes son,  más o menos a menudo, difíciles -dice el documento-, sobre todo por  el hecho de que los musulmanes no hacen distinción entre la religión y la política, lo cual  pone a los cristianos en la delicada situación de no-ciudadanos, mientras son ciudadanos de estos países ya desde mucho antes de la llegada del Islam. La clave del éxito de la coexistencia entre cristianos y musulmanes depende del reconocimiento de la libertad religiosa y los derechos humanos". "Los cristianos están llamados ... a no aislarse en guetos, o en actitudes defensivas y a no replegarse sobre sí mismos, actitudes típicas de las  minorías. (...) En la situación de conflicto en la región se exhorta a los cristianos a promover "la pedagogía de la paz": se trata de un camino "realista, y aunque corre el peligro de ser rechazada por muchos, también tiene más posibilidades de ser aceptada, dado que la violencia,  tanto de los fuertes como de los débiles, ha producido en Oriente Medio, solamente fracasos y estancamiento y general. Esa situación es "explotada por el terrorismo mundial más radical". La contribución de los cristianos,  "que requiere mucho coraje, es indispensable", aunque "con demasiada frecuencia" los países de Oriente Medio "identifican Occidente con el Cristianismo", acarreando grandes daños a las Iglesias cristianas. (...) El documento también analiza el fuerte impacto de la modernidad que para el creyente musulmán "se presenta con un rostro ateo e inmoral y la vive como una invasión cultural que lo amenaza, alterando su sistema de valores". "La modernidad, por otra parte, es también lucha por la justicia y la igualdad y defensa de los derechos. (...) El cristiano tiene una contribución especial que aportar en el ámbito de la justicia y la paz", tiene el deber de "denunciar con valor la violencia, sea cual sea su procedencia, y sugerir una solución, que no puede por menos que pasar por el diálogo", la reconciliación y el perdón. No obstante, los cristianos deben "exigir por medios pacíficos" que  también sus  derechos "sean reconocidos por las autoridades civiles". El documento aborda después la cuestión de la evangelización en una sociedad musulmana, que sólo puede darse a través del testimonio, pero "se pide que esto se garantice también mediante oportunas intervenciones externas". De cualquier forma, la labor caritativa de las comunidades católicas "con los más  pobres y marginados, sin discriminación alguna, representa el modo más evidente de difusión del mensaje cristiano".

  En la Conclusión, el documento señala "la preocupación por las dificultades del momento presente, pero al mismo tiempo, la esperanza, fundada en la fe cristiana. (...) Durante décadas, la ausencia de resolución del conflicto entre israelíes y  palestinos, la falta de respeto del derecho internacional y de los derechos humanos y el egoísmo de las grandes potencias han desestabilizado el equilibrio de la región e impuesto a la población una violencia que amenaza con condenarlos a la desesperación. La consecuencia de todo ello es la emigración, especialmente de los cristianos. Frente a este desafío y con el apoyo de la comunidad cristiana universal, el cristiano en Oriente Medio está llamado a aceptar su vocación al servicio de  la sociedad. "A los cristianos  de Oriente Medio -concluye el "Instrumentum laboris"- se  puede repetir hoy todavía: "¡No temas, pequeño rebaño", tienes una misión, dependerá de ti el crecimiento de tu país y la vitalidad de tu Iglesia, y esto solo se logrará con la paz, la justicia y la igualdad de todos sus ciudadanos!".
SE/                                        VIS 20100606 (1660)

sábado, 5 de junio de 2010

ENTREVISTA AL PAPA EN EL AVION RUMBO A CHIPRE

CIUDAD DEL VATICANO, 4 JUN 2010 (VIS).-Esta mañana, durante el vuelo rumbo a Chipre, el Papa respondió a algunas preguntas de los periodistas que le acompañan en su viaje apostólico.

  La primera pregunta la formuló el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., en nombre de todos los colegas. Refiriéndose al asesinato del obispo Luigi Padovese, ayer jueves, ¿cómo ha recibido el Papa esta noticia y cómo vive el inicio del viaje a Chipre en esta atmósfera?

  "Como es lógico -dijo el Santo Padre-, estoy profundamente entristecido por la muerte de Mons. Padovese, que también contribuyó mucho a la preparación del Sínodo (de Oriente Medio) y hubiera sido un elemento precioso en este Sínodo. Encomendamos su alma a la bondad del Señor. Sin embargo, esta sombra no tiene nada que ver con la realidad del viaje, porque no hay que atribuir a Turquía o a los turcos este hecho. Es algo sobre lo que tenemos poca información. Lo que está claro es que no se trata de un asesinato político o religioso; es una cosa personal. Seguimos esperando todas las explicaciones, pero ahora no queremos mezclar esta trágica situación con el diálogo con el Islam y con todos los problemas de nuestro viaje. Es un caso especial, que nos entristece, pero que no debe oscurecer para nada el diálogo en todos los sentidos, que será el tema y la intención de este viaje".

  La segunda pregunta fue: Cómo piensa el Papa que su visita pueda ayudar a resolver la distancia entre la parte griega y la parte turca de Chipre, a lograr una solución de coexistencia pacífica, en el respeto de la libertad religiosa, del patrimonio espiritual y cultural de las distintas comunidades.

  "Este viaje a Chipre -contestó-, es en muchos sentidos, una continuación del viaje del año pasado a Tierra Santa y también del viaje a Malta de este año. (...) No vengo con un mensaje político, sino con un mensaje religioso, que debería preparar mejor a las almas para encontrar la apertura a la paz".

  Otro periodista observó que el Papa iba a Oriente Medio pocos días después del ataque israelí a una flotilla cerca de Gaza, que ha añadido más tensión al proceso de paz, de por sí difícil. ¿Cómo cree que la Santa Sede puede contribuir a superar este momento difícil para Oriente Medio?

  "Diría -respondió- que contribuimos principalmente en modo "religioso". Podemos ayudar con consejos políticos y estratégicos, pero el trabajo esencial de la Santa Sede es siempre religioso. (...) Después de todos los casos de violencia, no hay que perder la paciencia, no hay que desanimarse, no hay que perder la serenidad para recomenzar, (...) con la certeza de que podemos avanzar, de que podemos llegar a la paz, que la violencia no es la solución, sino la paciencia del bien. Crear estas disposiciones me parece que es el trabajo principal que la Santa Sede y sus organismos y el Papa pueden hacer".

  Al preguntarle sobre el tema del ecumenismo, y en concreto el diálogo con los ortodoxos, que ha avanzado mucho desde el punto de vista cultural, espiritual y de la vida, Benedicto XVI subrayó "los grandes progresos en el testimonio común de los valores cristianos en el mundo secularizado. (...) Naturalmente, existen muchos problemas teológicos, pero también en este caso los elementos de la unidad son muy fuertes". En este sentido, el Papa indicó "tres elementos que nos unen, que nos acercan cada vez más. En primer lugar, las Escrituras. (...) Como segundo elemento, la tradición, que nos interpreta, que nos abre la puerta a las Escrituras. (...) Y el tercer punto es la llamada "regula fidei", es decir, la confesión de la fe elaborada en los concilios antiguos, que es la suma de lo que está en la Escritura. (...) Por supuesto -añadió-, el debate teológico no crea de por sí la unidad; es una dimensión importante, pero toda la vida cristiana, el conocerse, la experiencia de la fraternidad, el aprendizaje, a pesar de la experiencia pasada, son procesos que también requieren una gran paciencia. Pero creo que estamos aprendiendo la paciencia".

  La última pregunta fue: ¿Cuáles son sus principales esperanzas y expectativas para el Sínodo de Oriente Medio, para las comunidades cristianas y también para los creyentes de otras religiones en la región.

  "El primer punto importante -dijo el Papa- es que diversos obispos, jefes de iglesias se vean; (...) que haya una comunión concreta de diálogo y de vida. En segundo lugar, la visibilidad de estas iglesias (...) nos ayuda a ser sus vecinos, a profundizar nuestro conocimiento recíproco, a aprender unos de otros, a ayudarnos y ayudar así a los cristianos de Oriente Medio a no perder la esperanza, a permanecer en el lugar, incluso cuando las situaciones puedan ser difíciles. El tercer punto: en el diálogo entre ellos también se abren al diálogo con los otros cristianos ortodoxos, armenios, etc, y crece una conciencia común de la responsabilidad cristiana y también una capacidad común para el diálogo con los hermanos musulmanes, que son hermanos a pesar de las diversidades".
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100605 (850)

ENCUENTRO CON LAS AUTORIDADES CIVILES Y DIPLOMÁTICAS

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-Después de haber pernoctado en la nunciatura apostólica de Nicosia, donde llegó procedente de Paphos el pasado viernes por la tarde, el Santo Padre se trasladó esta mañana al Palacio Presidencial de Nicosia para efectuar una visita de cortesía al presidente de la república, Demetris Christofias y encontrarse posteriormente con las autoridades civiles y los miembros del cuerpo diplomático allí presentes.

  Benedicto XVI fue recibido en el exterior del palacio por el presidente Christofias y su esposa. El Papa colocó una corona de flores ante la estatua de Makarios III (1913-1977), arzobispo de la Iglesia Ortodoxa de Chipre y primer presidente de la República Chipriota, una de las personalidades que más huella han dejado en la historia del país.

  Después del coloquio privado con el presidente y su familia, el Papa encontró en los jardines de la residencia a las autoridades civiles y al cuerpo diplomático y pronunció un discurso.

  "Acabo de colocar una corona de flores en el monumento dedicado al arzobispo Makarios, primer Presidente de la República de Chipre", dijo el Papa. "Como él, cada uno de vosotros, en la vida de servicio público, debe comprometerse a servir al bien de los demás en la sociedad, a nivel local, nacional e internacional. Es una noble vocación, estimada por la Iglesia".

  "Como servidores públicos -prosiguió- conocéis la importancia de la verdad, la integridad y el respeto en vuestra relación con los demás. Las relaciones personales son a menudo los primeros pasos para fomentar la confianza y -en su momento- sólidos lazos de amistad entre los individuos, pueblos y naciones. (...) En los países con situaciones políticamente delicadas, una relación personal honesta y abierta puede ser el comienzo de un bien mayor para la sociedad y para pueblos enteros".

  "Los antiguos filósofos griegos nos enseñan, además, que el bien común se sirve precisamente a través de la influencia de  personas dotadas de  una clara visión moral y de coraje. (...) La rectitud moral y el  respeto imparcial por los demás y por su bienestar  son esenciales para el bien de toda sociedad, ya que establecen un clima de confianza en el que toda relación humana, religiosa o económica, social y cultural, civil y política  adquiere fuerza y sustancia."

  Benedicto XVI indicó después tres maneras para conseguir "en términos prácticos el respeto y la promoción de la verdad moral en el mundo de la política y la diplomacia  nacional e internacional".

  "En primer lugar -dijo-, la promoción de la verdad moral es actuar con responsabilidad sobre la base del conocimiento de los hechos reales. (...) Cuando las partes consiguen elevarse sobre su propia forma de ver los acontecimientos adquieren una visión completa y objetiva. Los que están llamados a resolver disputas son capaces de tomar las decisiones correctas y promover una reconciliación genuina cuando reconocen y comprenden la plena verdad de una cuestión específica".

  Una segunda manera "consiste en deconstruir las ideologías políticas, que de otro modo suplantarían a la verdad. Las trágicas experiencias del siglo XX han puesto de relieve la falta de humanidad que sigue a la supresión de la verdad y la dignidad humana. (...) En este sentido, hablando a la Asamblea General de la ONU, llamé la atención sobre los intentos de ciertos ambientes de reinterpretar la Declaración Universal de  Derechos Humanos con el fin de satisfacer intereses particulares que  comprometerían la unidad interna de la Declaración, alejándola de sus intentos originarios".

  En tercer lugar, la promoción de la verdad moral en la vida pública requiere "!un esfuerzo constante para  fundamentar la ley  positiva sobre los principios éticos de la ley natural. Referirse a ella fue considerado en el pasado algo evidente, pero la onda del positivismo en la doctrina jurídica contemporánea exige una reafirmación de este axioma importante. Los individuos, las comunidades y los estados, sin la guía de verdades morales objetivas, serían egoístas y sin escrúpulos, y el mundo sería un lugar peligroso para vivir".

  "Cuando las políticas que sostenemos se implementan en armonía con la ley natural  propia de nuestra humanidad común, entonces nuestras acciones están mejor  fundamentadas y llevan a una atmósfera de entendimiento, de justicia y  paz", concluyó el pontífice.

  Acabado su discurso el Papa recorrió en automóvil los cinco kilómetros que lo separaban de la  escuela de San Marón, donde se encontró con la comunidad católica chipriota.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100605 (730)

CATOLICOS CHIPRIOTAS: PROMOVER LOS VALORES DEL EVANGELIO

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-A las 10,45, el Papa se encontró con una representación de la comunidad católica de Chipre -de la que forman parte 25.000 miembros- en el campo de deportes de la escuela materna de San Marón.

  "Como sucesor de Pedro, estoy entre vosotros -dijo el Santo Padre al inicio de su discurso- para ofreceros mi apoyo, mis oraciones llenas de afecto y mi aliento".

  Benedicto XVI dijo a los fieles que estaban "llamados a vivir la fe en el mundo, uniendo vuestras voces y acciones para la promoción de los valores del Evangelio, que llegaron aquí a través de generaciones de cristianos chipriotas. Estos valores, profundamente arraigados en vuestras culturas, así como en el patrimonio de la Iglesia universal, tienen que seguir inspirando vuestros esfuerzos para promover la paz, la justicia y el respeto por la vida humana y la dignidad de vuestros conciudadanos. De esta manera, vuestra fidelidad al Evangelio beneficiará a toda la sociedad  chipriota".

  El Papa subrayó la necesidad de buscar "una mayor unidad en la caridad con los otros cristianos y el diálogo con los que no son cristianos". En este contexto señaló que, en su situación particular, eran "capaces de contribuir personalmente a la consecución de una mayor unidad cristiana en la vida cotidiana. Os animo a hacerlo, confiando en que el Espíritu del Señor, que rezó para que sus discípulos sean uno, os acompañará en esta importante tarea".

  Refiriéndose al diálogo interreligioso, el Santo Padre puso de relieve que "queda mucho por hacer en el mundo. Es otro campo -afirmó- en el que los católicos de Chipre a menudo viven situaciones que les ofrecen oportunidades para una acción justa y prudente. Sólo a través de una paciente labor de confianza mutua se puede superar el peso de la historia pasada, y las diferencias políticas y culturales entre los pueblos pueden convertirse en un motivo para trabajar por una mayor comprensión. Os exhorto a ayudar a crear esta confianza mutua entre cristianos y no cristianos, como base para la construcción de una paz duradera y una armonía entre los pueblos de diferentes religiones, regiones políticas y bases culturales".

  "Os animo -continuó- a rezar por las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa y a promoverlas. Mientras se acerca el final del Año Sacerdotal, la Iglesia ha adquirido una renovada toma de conciencia de la necesidad de sacerdotes buenos, santos y bien preparados. Desea hombres y mujeres religiosos totalmente sometidos a Cristo, dedicados a difundir el Reino de Dios en la tierra".

  El Santo Padre se dirigió posteriormente a los que trabajan en las escuelas católicas de la isla, especialmente los profesores. "Vuestro trabajo forma parte de una larga y estimada tradición de la Iglesia Católica de Chipre. Seguid contribuyendo con paciencia al bien de toda la comunidad, esforzándoos por una educación de calidad. Que el Señor os bendiga abundantemente en el sagrado empeño de la formación, que es el mayor don que el Todopoderoso hace a nosotros y nuestros hijos".

  Antes de concluir el encuentro, el Papa saludó a los jóvenes presentes. "'Sed fuertes -dijo- en vuestra fe, alegres en el servicio al Señor y generosos con vuestro tiempo y vuestros talentos! Ayudad a construir un futuro mejor para la Iglesia y para vuestro país, poniendo el bien de los demás por encima de vosotros".

  A continuación, antes de trasladarse al arzobispado ortodoxo de Chipre, para encontrarse con Su Beatitud Crisóstomos II, el Papa asistió a una representación artística de varios niños de las escuelas y a unos cantos.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100605 (590)

EL PAPA AUSPICIA COOPERACION ECUMENICA IGLESIAS CRISTIANAS CHIPRE POR LA PAZ EN ORIENTE MEDIO

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-Benedicto XVI llegó poco después de las 12,00 al Arzobispado Ortodoxo de Chipre para efectuar una visita de cortesía a Su Beatitud Crisóstomos II, arzobispo ortodoxo de Chipre.

  La Iglesia Ortodoxa de Chipre ha mantenido siempre su independencia y desempeñado un papel importante en la vida política de la isla. Fue parte activa en la guerra de independencia contra los turcos, pagando un precio muy caro. En 1825, gran parte del clero chipriota, incluida la entera jerarquía, fue masacrada por los turcos, que sospechaban su apoyo a la revolución griega. Durante el período de dominio inglés (1878-1958), la Iglesia chipriota se empeñó con decisión en la lucha por la independencia del país, lograda en 1960, cuando el arzobispo Makarios fue elegido jefe de la nueva república.

  Después de la invasión turca (1974), más de 170.000 ciudadanos chipriotas (casi un tercio de la población de aquellos años) pasaron a ser prófugos en su misma patria; más de 500 iglesias, capillas y monasterios (católicos, maronitas, armenios y ortodoxos) fueron ocupados o destruidos. Desde 1974 hasta hoy, Turquía ha trasladado más de 160.000 colonos a la parte norte de Chipre.

  La Iglesia Ortodoxa de Chipre es miembro del Consejo Mundial de  Iglesias desde 1948 y participa activamente en diversos encuentros interconfesionales e interreligiosos en Oriente Medio y Europa. En Chipre se encuentra la sede del Consejo de las Iglesias de Oriente Medio.

  A su llegada al arzobispado Benedicto XVI fue recibido por Su Beatitud Crisóstomos II y visitó el monumento al arzobispo Makarios y la catedral. Después pronunció un breve discurso en el que recordó en primer lugar la visita del arzobispo Crisóstomos a Roma en 2007, en el curso de la cual se publicó una Declaración Común que testimoniaba el clima de fraternidad recíproca entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa de Chipre.

  El Santo Padre expresó también su gratitud por la hospitalidad que la Iglesia de Chipre brindó el año pasado a la Comisión Internacional para el Diálogo Teológico, reunida en Paphos y por el apoyo al compromiso del diálogo.

  "¡Que el Espíritu Santo -dijo el Papa- guíe y confirme esta gran iniciativa eclesial, cuyo objetivo es reconstruir la comunión plena y visible entre las Iglesias de Oriente y Occidente, una comunión que debe ser vivida en la fidelidad al Evangelio y a la tradición apostólica, para apreciar las legítimas tradiciones de Oriente y Occidente, y estar abierta a la diversidad de dones a través de los cuales el Espíritu construye la Iglesia en la unidad, la santidad y la paz!".

  El Santo Padre agradeció además la ayuda prestada por la Iglesia de Chipre a las víctimas del terremoto de 2009 en L'Aquila (Italia) y con "espíritu de fraternidad y comunión" se unió a las oraciones del arzobispo Crisóstomos "para que todos los habitantes de Chipre, con la ayuda de Dios, encuentren la sabiduría y la fuerza para trabajar juntos por una solución justa de los problemas que aún están por resolver,  comprometiéndose por la paz y la reconciliación y construyendo para las generaciones futuras una sociedad que se distinga por el respeto de los derechos de todos, incluidos los derechos inalienables a la libertad de conciencia y a la libertad de culto".

  "Chipre se considera tradicionalmente parte de Tierra Santa, y la situación de conflicto permanente en Oriente Medio debe ser un motivo de reflexión para todos los fieles cristianos", terminó el Papa. "Nadie puede permanecer indiferente ante la necesidad de ofrecer apoyo en todas las formas posibles a los cristianos de esa atribulada región, para que sus antiguas iglesias puedan vivir en paz y prosperidad. ¡Que las comunidades cristianas de Chipre encuentren un ámbito fructuoso para la cooperación ecuménica, rezando y trabajando juntos por la paz, la reconciliación y la estabilidad en las  tierras bendecidas por la presencia terrenal del Príncipe de la Paz!".

  Acabado su discurso, el Santo Padre visitó el museo de iconos del arzobispado y almorzó con el arzobispo Crisóstomos y con las respectivas delegaciones.
PV-CHIPRE/                                    VIS 20100605 (690)

TELEGRAMA POR EL ASESINATO DEL OBISPO LUIGI PADOVESE

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre, a través del cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado,  ha  enviado un telegrama de pésame al arzobispo Antonio Lucibello, nuncio apostólico en Turquía, por el asesinato el jueves pasado en Iskendurun (Turquía), del obispo Luigi Padovese, O.F.M. Cap., Vicario Apostólico en Anatolia y Presidente de la Conferencia Episcopal Turca. Sigue el texto:

  "El Santo Padre, profundamente entristecido por el asesinato del obispo Luigi Padovese, Vicario Apostólico de Anatolia, le ruega que transmita su más sentido pésame y la garantía de su cercanía en la oración a los obispos, sacerdotes, religiosos y fieles laicos de la Iglesia en Turquía. El Papa se une a todos ellos a la hora de encomendar la noble alma de este amado pastor a la infinita misericordia de Dios, nuestro Padre y de dar gracias por su generoso testimonio al Evangelio y su decidido compromiso por el diálogo y la reconciliación que caracterizaron su vida sacerdotal y su ministerio episcopal. Unido a todos los que lloran al obispo Padovese con la esperanza que ancla su certeza en la Resurrección, Su Santidad imparte la bendición apostólica como prenda de consuelo y fortaleza en Nuestro Señor Jesucristo".
TGR/                                        VIS 20100605 (210)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 5 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró:

-Obispo Julio Hernando García Peláez, hasta ahora auxiliar de Cali (Colombia), obispo de Istmina-Tadó (superficie 22.240, población 214.500, católicos 201.000, sacerdotes 68,  religiosos 109) en Colombia. Sucede al obispo Alonso Llano Ruiz, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.

-Padre Robert Dodaro, O.S.A., actualmente decano del Instituto Patrístico "Augustinianum" de Roma, consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
NER:RE.NA/                                    VIS 20100605 (80)
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