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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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viernes, 13 de abril de 2012

DE LAS PARABOLAS A TWITTER


Ciudad del Vaticano, 13 abril 2012 (VIS).-Se inaugura esta tarde, en el Instituto Massimo de Roma, el congreso “De las parábolas a Twitter”, dedicado a los retos y oportunidades que plantean a la evangelización las nuevas tecnologías comunicativas.

Abrirá los trabajos el padre Francesco Tata, S.I., rector del instituto. Participarán en el debate el profesor Ettore Franzini, docente de Técnicas de los nuevos medios en la universidad LUMSA de Roma; Fabio Bolzetta, periodista de TV2000 y responsable de la oficina de prensa de WeCa, la asociación de “webmaster” católicos; y Lucandrea Massaro, social media editor de “Aleteia”, red social cristiana online realizada bajo el patronato del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales y del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización. El moderador será el periodista de Radio Vaticana Alessandro Gisotti.

jueves, 12 de abril de 2012

PLENARIA ANUAL DE LA PONTIFICIA COMISION BÍBLICA

Ciudad del Vaticano, 12 de abril de 2012 (VIS).-La sesión plenaria anual de la Pontificia Comisión Bíblica tendrá lugar del 16 al 20 de abril en la Domus Sanctae Marthae, (Ciudad del Vaticano), bajo la presidencia del cardenal William Joseph Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, según informa un comunicado publicado hoy.

Dirigirá los trabajos el padre Klemens Stock, S.I., secretario de la Pontificia Comisión. Durante la reunión, los miembros proseguirán el debate sobre el tema “Inspiración y verdad en la Biblia”. Como primera fase de estudio, ese organismo ha decidido centrar su atención en el modo en que la inspiración y la verdad se manifiestan en los diversos escritos de la Sagrada Escritura. Cada miembro, según sus competencias específicas, presentará una relación que será discutida colegialmente en la asamblea.

PERSONAJES FAMOSOS ESCRIBEN SOBRE BENEDICTO XVI

Ciudad del Vaticano, 12 abril 2012 (VIS).-El pasado lunes 9 de abril, el ex ministro presidente de Baviera (República Federal de Alemania) Edmund Stoiber, presentó al Santo Padre la obra titulada “Benedicto XVI: personajes famosos escriben sobre el Papa”, en la que veinte personalidades de la Iglesia, la política, la cultura, la economía y el deporte han puesto por escrito su visión personal de la figura y la obra del Pontífice. Entre los autores, cabe destacar personajes tan diversos como: los cardenales Koch y Meisner; el actual ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble; la campeona olímpica de esquí Maria Höfl-Riesch; o el exfutbolista Franz Beckenbauer.

El prólogo ha sido escrito por Mons. Georg Gänswein, secretario particular de Benedicto XVI, que es también autor de uno de los testimonios y curador del volumen, editado por “Media Maria Verlag”. Mons. Gänswein señala en el prefacio que “oportunamente, no se han expresado solamente los católicos, sino también los cristianos evangélicos; no esconden su fe religiosa y tampoco temen indicar, a partir de su modo de ver personal, algunos 'desiderata'. Cada contribución es como la tesela de un mosaico que, al final, contribuye a realizar una imagen coloreada en la que es posible distinguir los contornos esenciales del pontificado del Papa Benedicto XVI”.

miércoles, 11 de abril de 2012

LA FE EN CRISTO RESUCITADO TRANSFORMA LA VIDA, LIBERA DEL MIEDO Y LLENA DE ESPERANZA



Ciudad del Vaticano, 11 abril 2012 (VIS).-El Santo Padre ha dedicado su catequesis de la audiencia general de hoy a explicar la transformación que la Resurrección de Jesús produjo en sus discípulos; y ha reflexionado sobre el sentido que la Pascua tiene hoy para los cristianos: la fe en el Resucitado “transforma nuestra vida, la libera del miedo, le da firme esperanza, la anima con aquéllo que da pleno sentido a la existencia, el amor de Dios”.

Benedicto XVI ha recordado que la tarde del día de la Resurrección, los discípulos estaban encerrados en casa, llenos de temor e incertidumbre por el recuerdo de la Pasión del Maestro. “Esta situación de angustia cambia radicalmente con la llegada de Jesús. Entra a puertas cerradas, está en medio de ellos y les da la paz que (…) se convierte para la comunidad en fuente de alegría, certeza de victoria, seguridad en el apoyarse en Dios”.

Después del saludo, Jesús muestra a los discípulos sus heridas, “signo de lo que ha sucedido y que nunca más se borrará: su humanidad gloriosa permanecerá 'herida'. Este gesto tiene la finalidad de confirmar la nueva realidad de la Resurrección: el Cristo que está ahora ante los suyos es una persona real, el mismo Jesús que tres días antes fue clavado en la cruz. Y es así que, en la luz refulgente de la Pascua, en el encuentro con el Resucitado, los discípulos comprenden el sentido salvífico de su Pasión y muerte. Entonces, pasan de la tristeza y el miedo a la alegría plena”.

Jesús los saluda de nuevo: “La paz esté con vosotros”. No se trata solamente de un saludo, ha puntualizado el Papa, sino “del don que el Resucitado hace a sus amigos; y es, al mismo tiempo, una misión: esta paz, comprada por Cristo con su sangre, es para ellos y para todos, y los discípulos deberán llevarla a todo el mundo. (…) Jesús ha completado su tarea en el mundo, ahora les toca a ellos sembrar la fe en los corazones”.

Pero el Señor sabe que los suyos aún sienten temor. “Por eso, sopla sobre ellos y los regenera en su Espíritu; este gesto es el signo de la nueva creación. Con el don del Espíritu Santo que proviene de Cristo resucitado, comienza de hecho un mundo nuevo”.

En este punto, Benedicto XVI ha asegurado que “también hoy el Resucitado entra en nuestras casas y en nuestros corazones, a pesar de que a veces las puertas estén cerradas. Entra donando alegría y paz, vida y esperanza, dones que necesitamos para renacer humana y espiritualmente”. Solo Él puede acabar con las divisiones, enemistades, rencores, envidias, desconfianzas, con la indiferencia. Sólo Él puede dar sentido a la existencia de quien está cansado, triste, abatido y sin esperanza.

Así lo experimentaron los dos discípulos que el día de Pascua caminaban hacia Emaús, llenos de pesar por la reciente muerte de su Maestro. Jesús se acerca a ellos y los acompaña sin ser reconocido, explicándoles la Sagrada Escritura para que comprendan su misión salvífica. Más tarde piden a Jesús que se quede con ellos, y lo reconocen cuando bendice y parte el pan. “Este episodio -ha señalado el Papa- nos indica dos 'lugares' privilegiados donde podemos encontrar al Resucitado que transforma nuestra vida: (…) la Palabra y la Eucaristía”.

Los discípulos de Emaús regresan a Jerusalén para unirse a los otros, ya que “renace en ellos el entusiasmo de la fe, el amor por la comunidad, la necesidad de comunicar la buena noticia. El Maestro ha resucitado y con Él toda la vida resucita; testimoniar este acontecimiento se convierte para ellos en una necesidad ineludible”.

Benedicto XVI ha explicado que este tiempo pascual ha de ser para los cristianos una ocasión para volver a descubrir con alegría y entusiasmo los manantiales de la fe: “Se trata de recorrer el mismo itinerario que Jesús hizo atravesar a los discípulos de Emaús, mediante el redescubrimiento de la Palabra de Dios y la Eucaristía. El punto culminante de este camino, entonces como hoy, es la Comunión eucarística: en la Comunión, Jesús nos nutre con su Cuerpo y su Sangre para estar presente en nuestra vida, para hacernos nuevos, animados por la potencia del Espíritu Santo”.

Para terminar, el Santo Padre ha invitado a los fieles a tener fe en el Resucitado, quien “vivo y verdadero, está siempre presente entre nosotros, camina con nosotros para guiar nuestra vida”, y que “tiene el poder de dar la vida, de hacernos renacer como hijos de Dios, capaces de creer y de amar”.


EN BREVE



SU BEATITUD EL CARDENAL IGNACE MOUSSA I DAOUD, prefecto emérito de la Congregación para las Iglesias Orientales y patriarca emérito de Antioquia de los Sirios, falleció en Roma el pasado 7 de abril a los 82 años. En el telegrama de pésame enviado a Su Beatitud Ignace Youssif III Younamm, patriarca de Antioquia de los Sirios, Benedicto XVI manifiesta su cercanía a esa iglesia patriarcal de la que el difunto fue un “pastor entregado”. El Papa recuerda también a las poblaciones de esa región que atraviesan por momentos muy difíciles. Las exequias del cardenal se celebraron ayer tarde a las 17,00 en la basílica de San Pedro.

EL 7 DE ABRIL SE PUBLICO LA CARTA POR LA QUE EL SANTO PADRE nombra al cardenal Marc Ouellet, P.S.S prefecto de la Congregación para los Obispos, su enviado especial a la ceremonia de apertura de la peregrinación a la “Sagrada Túnica” en el V centenario de su ostensión pública que tendrá lugar en la catedral de Trier (Alemania) el 13 de abril. Acompañarán al cardenal los canónigos del capítulo catedralicio de Trier, monseñor Rainer Scherschel y el reverendo Reinhold Bohlen.

BENEDICTO XVI HA ENVIADO UN TELEGRAMA DE PESAME al arzobispo Roberto Octavio González Nieves, O.F.M., de San Juan de Puerto Rico (Puerto Rico), con motivo del fallecimiento, ayer 10 de abril, a los 89 años de edad, del cardenal Luis Aponte Martínez, arzobispo emérito de esa sede. En el texto el Santo Padre subraya que el purpurado participó en el Concilio Vaticano II e implantó “en esa iglesia particular sus disposiciones”. También “testimonió su gran amor a Dios y a la Iglesia, así como su gran dedicación a la causa del Evangelio”.


OTROS ACTOS PONTIFICIOS



Ciudad del Vaticano, 7 abril 2012 (VIS).-El Santo Padre ha nombrado al cardenal Marc Ouellet, P.S.S., prefecto de la Congregación para los Obispos, como Legado Pontificio para la celebración del L Congreso Eucarístico Internacional, que se celebrará en Dublín (Irlanda) los días 10 a 17 de junio de este año.

EL PAPA RESALTA LOS LAZOS ESPECIALES DE LAS MUJERES CON JESUS


Ciudad del Vaticano, 9 de abril de 2012 (VIS).- Benedicto XVI- que desde ayer por la tarde transcurre un breve periodo de reposo en Castel Gandolfo- rezó a mediodía el Regina Coeli, la oración que sustituye al Ángelus durante el tiempo pascual, con los fieles reunidos en el patio del palacio apostólico de esa localidad.

El primer lunes de Pascua es, en muchos países, un día de vacaciones, para salir o ir a visitar a los parientes y reunirse con la familia. Pero me gustaría que en la mente y en el corazón de los cristianos estuviera presente el motivo de estas vacaciones, es decir, la resurrección de Jesús, el misterio decisivo de nuestra fe”, afirmó el Santo Padre.

El hecho de la resurrección, en sí mismo, no lo describen los evangelistas: permanece misterioso, no en el sentido de menos real, sino de escondido, de algo que está más allá de nuestro conocimiento: como una luz tan fuerte que no se puede mirar, porque nos quedaríamos ciegos. Los relatos comienzan, en cambio, al alba del día siguiente al sábado, cuando las mujeres fueron al sepulcro y lo encontraron abierto y vacío (…) Después de escuchar al ángel que les da la noticia de la resurrección, las mujeres, llenas de temor y alegría, se encontraron con Jesús, se postraron a sus pies y lo adoraron; y Él les dijo: 'No tengáis miedo; id a anunciar a mis hermanos que vayan a Galilea: allí me verán'”.

En todos los evangelios -comentó el Santo Padre- las mujeres ocupan un gran espacio en los relatos de las apariciones de Jesús resucitado como, por otra parte, en los de su pasión y su muerte. En aquellos tiempos, en Israel, el testimonio de las mujeres no podía tener valor oficial, jurídico, pero las mujeres tuvieron unos lazos especiales con el Señor, lo que constituye una experiencia fundamental para la vida concreta de la comunidad cristiana, y esto siempre, en cualquier época, no solamente al principio del camino de la Iglesia”.

El Papa concluyó recordando que el modelo de esta relación con Jesús, sobre todo en el misterio pascual, fue María, la Madre del Señor. “A través de la experiencia transformadora de la Pascua de su Hijo, la Virgen María, se convierte también en Madre de la Iglesia, es decir de cada uno de los creyentes y de toda la comunidad”.

MENSAJE PASCUAL: BENEDICTO XVI PIDE PAZ EN SIRIA, NIGERIA Y PALESTINA



Ciudad del Vaticano, 8 abril 2012 (VIS).-Ofrecemos a continuación extractos del Mensaje que el Santo Padre Benedicto XVI pronunció este domingo de Pascua de la Resurrección del Señor, al término de la solemne celebración de la Misa, ante más de 100.000 fieles reunidos en la plaza de San Pedro:

Queridos hermanos y hermanas de Roma y del mundo entero (...) llegue a todos vosotros la voz exultante de la Iglesia, con las palabras que el antiguo himno pone en labios de María Magdalena, la primera en encontrar en la mañana de Pascua a Jesús resucitado (...): «He visto al Señor»”.

Todo cristiano revive la experiencia de María Magdalena. Es un encuentro que cambia la vida: el encuentro con un Hombre único, que nos hace sentir toda la bondad y la verdad de Dios, que nos libra del mal, no de un modo superficial, momentáneo, sino radicalmente, nos cura completamente y nos devuelve nuestra dignidad. (…) Cada deseo mío de bien encuentra en Él una posibilidad real: con Él puedo esperar que mi vida sea buena y sea plena, eterna, porque es Dios mismo que se ha hecho cercano hasta entrar en nuestra humanidad”.

(...) En este mundo, la esperanza no puede dejar de hacer cuentas con la dureza del mal. No es solamente el muro de la muerte lo que la obstaculiza, sino más aún las puntas aguzadas de la envidia y el orgullo, de la mentira y de la violencia. Jesús ha pasado por esta trama mortal para abrirnos el paso hacia el reino de la vida. Hubo un momento en el que Jesús parecía derrotado: las tinieblas habían invadido la tierra, el silencio de Dios era total, la esperanza una palabra que parecía vana”.

Y he aquí que, al alba del día después del sábado, se encuentra el sepulcro vacío. (…) Las señales de la resurrección testimonian la victoria de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio, de la misericordia sobre la venganza”. (…)

Si Jesús ha resucitado, entonces – y sólo entonces – ha ocurrido algo realmente nuevo, que cambia la condición del hombre y del mundo. Entonces Jesús es alguien del que podemos fiarnos de modo absoluto, y no solamente confiar en su mensaje, sino precisamente en Él, porque el Resucitado no pertenece al pasado, sino que está presente hoy, vivo. Cristo es esperanza y consuelo de modo particular para las comunidades cristianas que más pruebas padecen a causa de la fe, por discriminaciones y persecuciones. Y está presente como fuerza de esperanza a través de su Iglesia, cercano a cada situación humana de sufrimiento e injusticia”.

Que Cristo resucitado otorgue esperanza a Oriente Próximo, para que todos los componentes étnicos, culturales y religiosos de esa Región colaboren en favor del bien común y el respeto de los derechos humanos. En particular, que en Siria cese el derramamiento de sangre y se emprenda sin demora la vía del respeto, del diálogo y de la reconciliación, como auspicia también la comunidad internacional. Y que los numerosos prófugos provenientes de ese país y necesitados de asistencia humanitaria, encuentren la acogida y solidaridad que alivien sus penosos sufrimientos. Que la victoria pascual aliente al pueblo iraquí a no escatimar ningún esfuerzo para avanzar en el camino de la estabilidad y del desarrollo. Y, en Tierra Santa, que israelíes y palestinos reemprendan el proceso de paz”.

Que el Señor, vencedor del mal y de la muerte, sustente a las comunidades cristianas del Continente africano, les dé esperanza para afrontar las dificultades y les haga agentes de paz y artífices del desarrollo de las sociedades a las que pertenecen”.

Que Jesús resucitado reconforte a las poblaciones del Cuerno de África y favorezca su reconciliación; que ayude a la Región de los Grandes Lagos, a Sudán y Sudán del Sur, concediendo a sus respectivos habitantes la fuerza del perdón. Y que a Malí, que atraviesa un momento político delicado, Cristo glorioso le dé paz y estabilidad. Que a Nigeria, teatro en los últimos tiempos de sangrientos atentados terroristas, la alegría pascual le infunda las energías necesarias para recomenzar a construir una sociedad pacífica y respetuosa de la libertad religiosa de sus ciudadanos. Feliz Pascua a todos”.

Tras la lectura de este mensaje, y antes de impartir la bendición “Urbi et Orbi” a los fieles reunidos en la plaza de San Pedro y a cuantos lo escuchaban a través de los medios de comunicación, el Santo Padre felicitó la Pascua en 65 idiomas.





SABADO SANTO: PASCUA ES LA FIESTA DE LA NUEVA CREACIÓN



Ciudad del Vaticano, 7 de abril de 2012 (VIS).- La solemne Vigilia de la noche de Pascua empezó a las 21.00 en la basílica de San Pedro, y fue presidida por el Santo Padre. El rito comenzó en el atrio del templo con la bendición del fuego nuevo y la preparación del cirio pascual. Después de la procesión hacia el altar, con el cirio encendido, y el canto del “Exsultet”, se procedió a la liturgia de la Palabra, la liturgia bautismal y la liturgia eucarística, concelebrada con los cardenales.

Durante la vigilia, el Papa administró los sacramentos de la iniciación cristiana (bautismo, confirmación y primera comunión) a ocho personas procedentes de Italia, Albania, Eslovaquia, Alemania, Turkmenistán, Camerún y Estados Unidos.

Después de la proclamación del Evangelio, el Santo Padre dedicó la homilía al triunfo de la luz pascual sobre las tinieblas.

Pascua -dijo- es la fiesta de la nueva creación. Jesús ha resucitado y no morirá de nuevo. Ha descerrajado la puerta hacia una nueva vida que ya no conoce ni la enfermedad ni la muerte. Ha asumido al hombre en Dios mismo (…) La creación se ha hecho más grande y más espaciosa. La Pascua es el día de una nueva creación, pero precisamente por ello la Iglesia comienza la liturgia con la antigua creación, para que aprendamos a comprender la nueva (…) En el contexto de la liturgia de este día, hay dos aspectos particularmente importantes. En primer lugar, se presenta la creación como una totalidad, de la cual forma parte la dimensión del tiempo. Los siete días son una imagen de un conjunto que se desarrolla en el tiempo. Están ordenados con vistas al séptimo día, el día de la libertad de todas las criaturas para con Dios y de las unas para con las otras. Por tanto, la creación está orientada a la comunión entre Dios y la criatura; existe para que haya un espacio de respuesta a la gran gloria de Dios, un encuentro de amor y libertad. En segundo lugar, en la Vigilia Pascual la Iglesia comienza escuchando ante todo la primera frase de la historia de la creación: «Dijo Dios: Que exista la luz»”.

¿Qué quiere decir con esto el relato de la creación?”, se preguntó el Papa. “La luz -afirmó- hace posible la vida (…) El mal se esconde (…) El que Dios haya creado la luz significa: Dios creó el mundo como un espacio de conocimiento y de verdad, espacio para el encuentro y la libertad, espacio del bien y del amor. La materia prima del mundo es buena, el ser es bueno en sí mismo. Y el mal no proviene del ser, que es creado por Dios, sino que existe sólo en virtud de la negación. Es el 'no'”.

En Pascua, en la mañana del primer día de la semana, Dios vuelve a decir: «Que exista la luz». Antes había venido la noche del Monte de los Olivos, el eclipse solar de la pasión y muerte de Jesús, la noche del sepulcro. Pero ahora vuelve a ser el primer día, comienza la creación totalmente nueva (...) Jesús resucita del sepulcro. La vida es más fuerte que la muerte. El bien es más fuerte que el mal (...) Pero esto no se refiere solamente a Él, ni se refiere únicamente a la oscuridad de aquellos días. Con la resurrección de Jesús, la luz misma vuelve a ser creada. Él nos lleva a todos a la vida nueva de la resurrección, y vence toda forma de oscuridad”.

Por el sacramento del bautismo y la profesión de la fe -subrayó el Santo Padre-, el Señor ha construido un puente para nosotros, a través del cual el nuevo día viene a nosotros. En el bautismo, el Señor dice a aquél que lo recibe: 'Fiat lux', que exista la luz. El nuevo día, el día de la vida indestructible, llega también para nosotros”.


Ahora bien, “la oscuridad acerca de Dios y sus valores son la verdadera amenaza para nuestra existencia y para el mundo en general (…) Hoy podemos iluminar nuestras ciudades de manera tan deslumbrante que ya no pueden verse las estrellas del cielo. ¿Acaso no es esta una imagen de la problemática de nuestro ser ilustrado? En las cosas materiales, sabemos y podemos tanto, pero lo que va más allá de esto, Dios y el bien, ya no lo conseguimos identificar. Por eso la fe, que nos muestra la luz de Dios, es la verdadera iluminación, es una irrupción de la luz de Dios en nuestro mundo, una apertura de nuestros ojos a la verdadera luz”.

En la Vigilia Pascual, la noche de la nueva creación, la Iglesia presenta el misterio de la luz con un símbolo del todo particular y muy humilde: el cirio pascual. Esta es una luz que vive en virtud del sacrificio. La luz de la vela ilumina consumiéndose a sí misma (…) Así, representa de manera maravillosa el misterio pascual de Cristo que se entrega a sí mismo, y de este modo da mucha luz. Otro aspecto sobre el cual podemos reflexionar es que la luz de la vela es fuego (...) También en esto se hace nuevamente visible el misterio de Cristo. Cristo, la luz, es fuego, es llama que destruye el mal, transformando así al mundo y a nosotros mismos. Y este fuego es al mismo tiempo calor, no una luz fría, sino una luz en la que salen a nuestro encuentro el calor y la bondad de Dios”.

Por último, Benedicto XVI recordó que el cirio se debe principalmente a la labor de las abejas. “Así -dijo- toda la creación entra en juego. En el cirio, la creación se convierte en portadora de luz. Pero, según los Padres, también hay una referencia implícita a la Iglesia. La cooperación de la comunidad viva de los fieles en la Iglesia es algo parecido al trabajo de las abejas. Construye la comunidad de la luz. Podemos ver así también en el cirio una referencia a nosotros y a nuestra comunión en la comunidad de la Iglesia, que existe para que la luz de Cristo pueda iluminar al mundo”.


VIA CRUCIS: EL MISTERIO DE LA PASION ALIENTA A SEGUIR ADELANTE CON ESPERANZA



Ciudad del Vaticano, 6 de abril de 2012 (VIS).- Este Viernes Santo, el Santo Padre ha presidido, a las 17.30, en la basílica de San Pedro, la celebración de la Pasión del Señor. Después de la liturgia de la Palabra -en la que se escuchó el relato de la Pasión según San Juan- y la homilía, se rezó la Oración universal. El rito prosiguió con la adoración de la Santa Cruz y concluyó con la comunión.

Horas más tarde, a las 21.15, Benedicto XVI presidió el Via Crucis, transmitido a todo el mundo, en el Coliseo de Roma. Este año, los textos de las meditaciones y las oraciones que acompañan las estaciones han sido escritos por un matrimonio miembro del Movimiento de los Focolares. Dos jóvenes de la diócesis de Roma sostenían las antorchas al lado de la cruz, que fue llevada por el cardenal Agostino Vallini, vicario de Su Santidad para la diócesis de Roma; por dos frailes franciscanos de la Custodia de Tierra Santa; y por algunas familias procedentes de Italia, Irlanda, Burkina Faso y Perú.

Al final del Via Crucis, el Papa pronunció las siguientes palabras:

Hemos recordado en la meditación, la oración y el canto, el camino de Jesús en la vía de la cruz: una vía que parecía sin salida y que, sin embargo, ha cambiado la vida y la historia del hombre, ha abierto el paso hacia los «cielos nuevos y la tierra nueva» Especialmente en este día del Viernes Santo, la Iglesia celebra con íntima devoción espiritual la memoria de la muerte en cruz del Hijo de Dios y, en su cruz, ve el árbol de la vida, fecundo de una nueva esperanza”.

La experiencia del sufrimiento y de la cruz marca la humanidad, marca incluso la familia; cuántas veces el camino se hace fatigoso y difícil. Incomprensiones, divisiones, preocupaciones por el futuro de los hijos, enfermedades, dificultades de diverso tipo. En nuestro tiempo, además, la situación de muchas familias se ve agravada por la precariedad del trabajo y por otros efectos negativos de la crisis económica. El camino del Via Crucis, que hemos recorrido esta noche espiritualmente, es una invitación para todos nosotros, y especialmente para las familias, a contemplar a Cristo crucificado para tener la fuerza de ir más allá de las dificultades. La cruz de Jesús es el signo supremo del amor de Dios para cada hombre, la respuesta superabundante a la necesidad que tiene toda persona de ser amada. Cuando nos encontramos en la prueba, cuando nuestras familias deben afrontar el dolor, la tribulación, miremos a la cruz de Cristo: allí encontramos el valor y la fuerza para seguir caminando; allí podemos repetir con firme esperanza las palabras de san Pablo: «¿Quién nos separará del amor de Cristo?: ¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?... Pero en todo esto vencemos de sobra gracias a Aquél que nos ha amado”.

En la aflicción y la dificultad, no estamos solos; la familia no está sola: Jesús está presente con su amor, la sostiene con su gracia y le da la fuerza para seguir adelante, para afrontar los sacrificios y superar todo obstáculo. Y es a este amor de Cristo al que debemos acudir cuando las vicisitudes humanas y las dificultades amenazan con herir la unidad de nuestra vida y de la familia. El misterio de la pasión, muerte y resurrección de Cristo alienta a seguir adelante con esperanza: la estación del dolor y de la prueba, si la vivimos con Cristo, con fe en Él, encierra ya la luz de la resurrección, la vida nueva del mundo resucitado, la pascua de cada hombre que cree en su Palabra”

En aquel hombre crucificado, que es el Hijo de Dios, incluso la muerte misma adquiere un nuevo significado y orientación, es rescatada y vencida, es el paso hacia la nueva vida: «si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto» (Jn 12,24). Encomendémonos a la Madre de Cristo, que ha acompañado a su Hijo por la vía dolorosa. Que ella, que estaba junto a la cruz en la hora de su muerte, que ha alentado a la Iglesia desde su nacimiento para que viva la presencia del Señor, dirija nuestros corazones, los corazones de todas las familias a través del inmenso 'mysterium passionis' hacia el 'mysterium paschale', hacia aquella luz que prorrumpe de la Resurrección de Cristo y muestra el triunfo definitivo del amor, de la alegría, de la vida, sobre el mal, el sufrimiento, la muerte. Amén”.

JUEVES SANTO: JESUS DESHACE LA CONTRADICCION ENTRE OBEDIENCIA Y LIBERTAD



Ciudad del Vaticano, 5 de abril de 2012 (VIS).-En la basílica de San Juan de Letrán, catedral de Roma, Benedicto XVI celebró, a las 17.30, la Santa Misa de la Cena del Señor, dando comienzo así al Triduo Pascual de 2012. Como es tradicional en la liturgia del Jueves Santo, el Papa lavó los pies a doce sacerdotes de la diócesis de Roma.

El Jueves Santo, dijo el Papa en su homilía, “no es sólo el día de la Institución de la Santa Eucaristía, cuyo esplendor ciertamente se irradia sobre todo lo demás y, por así decir, lo atrae dentro de sí. También forma parte del Jueves Santo la noche oscura del Monte de los Olivos, hacia la cual Jesús se dirige con sus discípulos; forman parte también la soledad y el abandono de Jesús que, orando, va al encuentro de la oscuridad de la muerte”.

Los discípulos, “cuya cercanía quiso Jesús en está hora de extrema tribulación como elemento de apoyo humano, pronto se durmieron. No obstante, escucharon algunos fragmentos de las palabras de la oración de Jesús y observaron su actitud. Ambas cosas se grabaron profundamente en sus almas, y ellos lo transmitieron a los cristianos para siempre. Jesús llama a Dios «Abbá». Y esto significa –como ellos añaden– «Padre». Pero no de la manera en que se usa habitualmente la palabra «padre», sino como expresión del lenguaje de los niños, una palabra afectuosa con la cual no se osaba dirigirse a Dios. Es el lenguaje de quien es verdaderamente «niño», Hijo del Padre, de Aquél que se encuentra en comunión con Dios, en la más profunda unidad con Él”.

Si nos preguntamos cuál es el elemento más característico de la imagen de Jesús en los evangelios -observó el pontífice-, debemos decir: su relación con Dios (…). Ahora conocemos a Dios tal como es verdaderamente. Él es Padre, bondad absoluta a la que podemos encomendarnos. (...) Él, que es la bondad, es al mismo tiempo poder, es omnipotente. El poder es bondad y la bondad es poder. Esta confianza la podemos aprender de la oración de Jesús en el Monte de los Olivos”.

Lucas, explicó el Santo Padre, “afirma que Jesús oraba arrodillado. En los Hechos de los Apóstoles, habla de los santos, que oraban de rodillas. (...) Así, Lucas ha trazado una pequeña historia del orar arrodillados de la Iglesia naciente. Los cristianos, con su arrodillarse, se ponen en comunión con la oración de Jesús en el Monte de los Olivos. En la amenaza del poder del mal, ellos, en cuanto arrodillados, están de pie ante el mundo, pero, en cuanto hijos, están de rodillas ante el Padre. Ante la gloria de Dios, los cristianos nos arrodillamos y reconocemos su divinidad, expresando también en este gesto nuestra confianza en que Él triunfe”.

Jesús forcejea con el Padre. Combate consigo mismo. Y combate por nosotros. Experimenta la angustia ante el poder de la muerte. Esto es ante todo la turbación propia del hombre, más aún, de toda criatura viviente ante la presencia de la muerte. En Jesús, sin embargo, se trata de algo más. En las noches del mal, Él ensancha su mirada. Ve la marea sucia de toda la mentira y de toda la infamia que le sobreviene en aquel cáliz que debe beber. Es el estremecimiento del totalmente puro y santo frente a todo el caudal del mal de este mundo, que recae sobre Él (…) La Carta a los Hebreos ha definido el combate de Jesús en el Monte de los Olivos como un acto sacerdotal. En esta oración de Jesús, impregnada de una angustia mortal, el Señor ejerce el oficio del sacerdote: toma sobre sí el pecado de la humanidad, a todos nosotros, y nos conduce al Padre”.

Finalmente, “debemos prestar atención aún al contenido de la oración de Jesús en el Monte de los Olivos. Jesús dice: «Padre: tú lo puedes todo, aparta de mí ese cáliz. Pero no sea como yo quiero, sino como tú quieres» La voluntad natural del hombre Jesús retrocede asustada ante algo tan ingente. Pide que se le evite eso. Sin embargo, en cuanto Hijo, abandona esta voluntad humana en la voluntad del Padre: no yo, sino tú. Con esto ha transformado la actitud de Adán, el pecado primordial del hombre, salvando de este modo al hombre. La actitud de Adán había sido: No lo que tú has querido, Dios; quiero ser dios yo mismo (...) Esta es la rebelión fundamental que atraviesa la historia, y la mentira de fondo que desnaturaliza la vida. Cuando el hombre se pone contra Dios, se pone contra la propia verdad y, por tanto, no llega a ser libre, sino alienado de sí mismo. Únicamente somos libres si estamos en nuestra verdad, si estamos unidos a Dios. Entonces nos hacemos verdaderamente «como Dios», no oponiéndonos a Dios, no desentendiéndonos de Él o negándolo. En el forcejeo de la oración en el Monte de los Olivos, Jesús ha deshecho la falsa contradicción entre obediencia y libertad, y ha abierto el camino hacia la libertad”.

SANTA MISA DEL CRISMA: SACERDOTES CONFIGURADOS A CRISTO



Ciudad del Vaticano, 5 de abril de 2012 (VIS).-Esta mañana, a las 9.30, Benedicto XVI presidió en la basílica vaticana la Santa Misa del Crisma, que se celebra el día de Jueves Santo en todas las iglesias catedrales. Concelebraron con el Santo Padre los cardenales, obispos y presbíteros -alrededor de 1.600, entre diocesanos y religiosos- presentes en Roma.

En el transcurso de la celebración eucarística, los sacerdotes renuevan las promesas efectuadas en el momento de la ordenación, y a continuación se bendicen el óleo de los catecúmenos, el aceite para la unción de los enfermos y el crisma. Siguen extractos de la homilía pronunciada por el Santo Padre:

En esta Santa Misa, nuestra mente retorna hacia aquel momento en el que el Obispo, por la imposición de las manos y la oración, nos introdujo en el sacerdocio de Jesucristo, de forma que fuéramos «santificados en la verdad» como Jesús había pedido al Padre para nosotros en la oración sacerdotal. Él mismo es la verdad. Nos ha consagrado, es decir, entregado para siempre a Dios, para que pudiéramos servir a los hombres partiendo de Dios y por Él. Pero, ¿somos también consagrados en la realidad de nuestra vida? ¿Somos hombres que obran partiendo de Dios y en comunión con Jesucristo? (…) Con esto se expresan sobre todo dos cosas: se requiere un vínculo interior, más aún, una configuración con Cristo y, con ello, la necesidad de una superación de nosotros mismos, una renuncia a aquello que es solamente nuestro, a la tan invocada autorrealización. Se pide que nosotros, que yo, no reclame mi vida para mí mismo, sino que la ponga a disposición de otro, de Cristo. Que no me pregunte: ¿Qué gano yo?, sino más bien: ¿Qué puedo dar yo por Él y también por los demás? O, todavía más concretamente: ¿Cómo debe llevarse a cabo esta configuración con Cristo, que no domina, sino que sirve; que no recibe, sino que da?; ¿cómo debe realizarse en la situación a menudo dramática de la Iglesia de hoy? Recientemente, un grupo de sacerdotes ha publicado en un país europeo una llamada a la desobediencia, aportando al mismo tiempo ejemplos concretos de cómo se puede expresar esta desobediencia, que debería ignorar incluso decisiones definitivas del Magisterio; por ejemplo, en la cuestión sobre la ordenación de las mujeres, sobre la que el beato Papa Juan Pablo II ha declarado de manera irrevocable que la Iglesia no ha recibido del Señor ninguna autoridad sobre esto”.

Pero la desobediencia, ¿es un camino para renovar la Iglesia? Queremos creer a los autores de esta llamada cuando afirman que les mueve la solicitud por la Iglesia; su convencimiento de que se deba afrontar la lentitud de las instituciones con medios drásticos para abrir caminos nuevos, para volver a poner a la Iglesia a la altura de los tiempos?. La desobediencia, ¿es verdaderamente un camino? ¿Se puede ver en esto algo de la configuración con Cristo, que es el presupuesto de toda renovación, o no es más bien sólo un afán desesperado de hacer algo, de transformar la Iglesia según nuestros deseos y nuestras ideas?”

Pero no simplifiquemos demasiado el problema. ¿Acaso Cristo no ha corregido las tradiciones humanas que amenazaban con sofocar la palabra y la voluntad de Dios? Sí, lo ha hecho para despertar nuevamente la obediencia a la verdadera voluntad de Dios, a su palabra siempre válida. A Él le preocupaba precisamente la verdadera obediencia, frente al arbitrio del hombre. Y no lo olvidemos: Él era el Hijo, con la autoridad y la responsabilidad singular de desvelar la auténtica voluntad de Dios, para abrir de ese modo el camino de la Palabra de Dios al mundo de los gentiles. Y, en fin, ha concretizado su mandato con la propia obediencia y humildad hasta la cruz, haciendo así creíble su misión. No mi voluntad, sino la tuya: ésta es la palabra que revela al Hijo, su humildad y a la vez su divinidad, y nos indica el camino”.

Dejémonos interrogar todavía una vez más. Con estas consideraciones, ¿acaso no se defiende de hecho el inmovilismo, el agarrotamiento de la tradición? No. Mirando a la historia de la época post-conciliar, se puede reconocer la dinámica de la verdadera renovación, que frecuentemente ha adquirido formas inesperadas en momentos llenos de vida y que hace casi tangible la inagotable vivacidad de la Iglesia, la presencia y la acción eficaz del Espíritu Santo. Y si miramos a las personas, por las cuales han brotado y brotan estos ríos frescos de vida, vemos también que, para una nueva fecundidad, es necesario estar llenos de la alegría de la fe, de la radicalidad de la obediencia, del dinamismo de la esperanza y de la fuerza del amor”.

Quisiera mencionar brevemente todavía dos palabras clave de la renovación de las promesas sacerdotales, que deberían inducirnos a reflexionar en este momento de la Iglesia y de nuestra propia vida (…) En el encuentro de los cardenales con ocasión del último consistorio, varios Pastores, basándose en su experiencia, han hablado de un analfabetismo religioso que se difunde en medio de nuestra sociedad tan inteligente. Los elementos fundamentales de la fe, que antes sabía cualquier niño, son cada vez menos conocidos. Pero para poder vivir y amar nuestra fe (…) debemos saber qué es lo que Dios nos ha dicho; nuestra razón y nuestro corazón han de ser interpelados por su palabra. El Año de la Fe, el recuerdo de la apertura del Concilio Vaticano II hace 50 años, debe ser para nosotros una ocasión para anunciar el mensaje de la fe con un nuevo celo y con una nueva alegría. Naturalmente, este mensaje lo encontramos primaria y fundamentalmente en la Sagrada Escritura, que nunca leeremos y meditaremos suficientemente. Pero todos tenemos experiencia de que necesitamos ayuda para transmitirla rectamente en el presente, de manera que mueva verdaderamente nuestro corazón. Esta ayuda la encontramos en primer lugar en la palabra de la Iglesia docente: los textos del Concilio Vaticano II y el Catecismo de la Iglesia Católica son los instrumentos esenciales que nos indican de modo auténtico lo que la Iglesia cree a partir de la Palabra de Dios. Y, naturalmente, también forma parte de ellos todo el tesoro de documentos que el Papa Juan Pablo II nos ha dejado y que todavía están lejos de ser aprovechados plenamente”.

Todo anuncio nuestro debe confrontarse con la palabra de Jesucristo: «Mi doctrina no es mía». No anunciamos teorías y opiniones privadas, sino la fe de la Iglesia, de la cual somos servidores. Pero esto, naturalmente, en modo alguno significa que yo no sostenga esta doctrina con todo mi ser y no esté firmemente anclado en ella (...) Si no nos anunciamos a nosotros mismos e interiormente hemos llegado a ser uno con Aquél que nos ha llamado como mensajeros suyos, de manera que estamos modelados por la fe y la vivimos, entonces nuestra predicación será creíble. No hago publicidad de mí, sino que me doy a mí mismo”.

La última palabra clave a la que quisiera aludir todavía se llama celo por las almas (…) Es una expresión fuera de moda que ya casi no se usa hoy. En algunos ambientes, la palabra alma es considerada incluso un término prohibido, porque – se dice – expresaría un dualismo entre el cuerpo y el alma, dividiendo falsamente al hombre. Evidentemente, el hombre es una unidad, destinada a la eternidad en cuerpo y alma. Pero esto no puede significar que ya no tengamos alma, un principio constitutivo que garantiza la unidad del hombre en su vida y más allá de su muerte terrena. Y, como sacerdotes, nos preocupamos naturalmente por el hombre entero, también por sus necesidades físicas: de los hambrientos, los enfermos, los sin techo. Pero no sólo nos preocupamos de su cuerpo, sino también precisamente de las necesidades del alma del hombre: de las personas que sufren por la violación de un derecho o por un amor destruido; de las personas que se encuentran en la oscuridad respecto a la verdad; que sufren por la ausencia de verdad y de amor. Nos preocupamos por la salvación de los hombres en cuerpo y alma. Y, en cuanto sacerdotes de Jesucristo, lo hacemos con celo (...) Las personas han de percibir nuestro celo, mediante el cual damos un testimonio creíble del Evangelio de Jesucristo”.


miércoles, 4 de abril de 2012

EL PAPA RECUERDA SU VIAJE A MÉXICO Y CUBA


Ciudad del Vaticano, 4 de abril de 2012 (VIS).- Benedicto XVI ha hablado durante la audiencia general de este miércoles sobre su reciente viaje a México y Cuba, con el que quiso “abrazar al entero continente, invitando a todos a vivir juntos en la esperanza y en el compromiso concreto de caminar unidos hacia un futuro mejor”. La audiencia se ha celebrado en la Plaza de San Pedro con la participación de once mil personas.

El Papa ha recordado los motivos de su viaje: el bicentenario de la Independencia de México y otros países de América Latina; las dos décadas de relaciones diplomáticas entre México y la Santa Sede; y el cuarto centenario del descubrimiento de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre en Cuba.

Una de las características de esta visita ha sido la acogida “extraordinaria, festiva y vivaz” de los mexicanos, como signo del “abrazo caluroso de todo un pueblo”. El Santo Padre ha hablado de su estancia en León, donde, ante las autoridades civiles y religiosas, subrayó “la necesidad del reconocimiento y la tutela de los derechos fundamentales de la persona humana, entre los cuales destaca la libertad religiosa”. También aseguró su “cercanía a cuantos sufren a causa de plagas sociales, de conflictos nuevos y antiguos, de la corrupción y la violencia”. El entusiasmo de cuantos lo escuchaban atestiguó “la tenaz esperanza de los cristianos mexicanos, que sigue encendida en sus corazones a pesar de los momentos difíciles”.

Siempre en León, el Pontífice encontró a muchos niños y adolescentes que con su alegría expresaban “el fuerte deseo de todos los jóvenes de México, América Latina y el Caribe de vivir en paz, serenidad y armonía, en una sociedad más justa y reconciliada”.

“Los discípulos del Señor deben acrecentar la alegría de ser cristianos y la alegría de pertenecer a su Iglesia. De esta alegría nacen también las energías para servir a Cristo en situaciones difíciles y de sufrimiento”. Por ese motivo, el Papa exhortó a los miles de participantes en la eucarística dominical del Parque del Bicentenario en León a “confiar en la bondad de Dios Todopoderoso que puede cambiar desde dentro, desde el corazón, situaciones oscuras e insoportables”. También manifestó su gratitud a cuantos “siembran el Evangelio en situaciones complejas y, a menudo, no carentes de limitaciones”.

Benedicto XVI se despidió de México instando al pueblo mexicano “a permanecer fiel al Señor y a su Iglesia, firmemente anclado en sus raíces cristianas”.

A continuación, el Papa ha recordado su viaje a Cuba, donde fue “ante todo para apoyar la misión de la Iglesia Católica, comprometida en anunciar el Evangelio con alegría, a pesar de la escasez de recursos y de las dificultades que todavía se deben superar para la que religión desempeñe su servicio espiritual y formativo en el ámbito publico de la sociedad”. El Santo Padre evidenció las buenas relaciones existentes entre el Estado y la Santa Sede, encaminadas “al servicio de la presencia viva y constructiva de la Iglesia local”. También aseguré -ha añadido- que el Papa lleva en su corazón las preocupaciones y aspiraciones de todos los cubanos, especialmente de aquellos que sufren por la limitación de la libertad.”

“Un momento de gran intensidad espiritual” fue la primera Misa celebrada en tierra cubana con motivo del cuarto centenario del descubrimiento de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba. Los miles de personas que asistieron a ella eran “el signo de una iglesia que viene de situaciones no fáciles, pero que da un testimonio vivo de su caridad y de su presencia activa en la vida de la gente”.

Invité a los católicos cubanos y a toda la población, que espera en un futuro mejor, a dar nuevo vigor a su fe y a contribuir, con la valentía del perdón y la comprensión, a la construcción de una sociedad abierta y renovada donde haya cada vez más espacio para Dios, porque cuando Dios se elimina, el mundo se convierte en un lugar inhóspito para los seres humanos”, ha dicho el Pontífice.

En la segunda etapa cubana, La Habana, “los jóvenes -ha observado- fueron los principales protagonistas de la exuberante acogida en el recorrido hacia la nunciatura, donde tuve la oportunidad de hablar con los obispos del país sobre los desafíos que ha de afrontar la Iglesia cubana, consciente de que la gente la mira con creciente confianza”.

En la Misa del domingo, ha dicho el Papa, “recordé a todos que Cuba y el mundo necesitan cambios, pero que éstos se producirán solamente si cada uno se abre a la verdad integral sobre el hombre, presupuesto imprescindible para alcanzar la libertad, y decide sembrar alrededor reconciliación y fraternidad. (…) También he querido reafirmar que la Iglesia no pide privilegios, sino poder proclamar y celebrar públicamente la fe, llevando el mensaje de esperanza y de paz del Evangelio a todos los ambientes de la sociedad”. En este sentido, Benedicto XVI ha manifestado su aprecio por los pasos dados por las autoridades cubanas, y ha subrayado la necesidad de proseguir por este camino hacia la plena libertad religiosa.

Del momento de la partida, el Santo Padre conserva el recuerdo de los miles y miles de cubanos que, a pesar de la lluvia, fueron a saludarle durante el trayecto hacia el aeropuerto. En el discurso de despedida señaló que ha llegado la hora de que los diversos componentes de la sociedad cubana realicen “un esfuerzo de sincera colaboración y de diálogo paciente para el bien de la patria”. Desde esta perspectiva, su presencia en la isla ha querido ser “una exhortación a abrir las puertas del corazón a Cristo, que es fuente de esperanza y de fuerza para hacer crecer el bien”.

Benedicto XVI ha afirmado que su viaje pastoral a México y Cuba ha dado un buen resultado pastoral, y ha manifestado su esperanza de que ambos países puedan obtener frutos abundantes para construir un futuro de paz y fraternidad.

Para terminar, el Papa se ha referido al Triduo Pascual, vértice del año litúrgico, que comienza mañana con la Santa Misa “in Coena Domini”; y ha invitado a los fieles a vivirlo con intensidad: “Cada uno de nosotros ha sido amado por Jesús hasta el final, esto es, hasta el don total de Sí en la cruz, cuando gritó: '¡Todo está consumado!'. Dejemos que este amor nos alcance, dejémonos transformar, para que verdaderamente se realice en nosotros la resurrección”.


EL PAPA RECUERDA A LAS VÍCTIMAS DE LAS MINAS ANTIPERSONALES



Ciudad del Vaticano, 4 abril 2012 (VIS).-Tras saludar en diversos idiomas a los peregrinos de todo el mundo presentes en la plaza de San Pedro con motivo de la audiencia general, el Santo Padre ha recordado que hoy se celebra la Jornada internacional para la sensibilización sobre el problema de las minas antipersonales. Benedicto XVI ha expresado su cercanía a las víctimas y sus familias; y ha manifestado su apoyo “a todos los que se esfuerzan por liberar a la humanidad de estos terribles y engañosos explosivos, los cuales, como dijo el beato Juan Pablo II con ocasión de la entrada en vigor de la Convención sobre la prohibición del empleo de minas antipersonales, impiden a los hombres 'caminar juntos sobre los senderos de la vida sin temer insidias de destrucción y muerte'”.

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


Ciudad del Vaticano, 4 abril 2012 (VIS).-El Santo Padre:

-Ha nombrado al obispo Oscar Omar Aparicio Céspedes como Ordinario Militar para Bolivia. Ha sido hasta ahora Auxiliar de La Paz (Bolivia).

-Ha nombrado a Mons. Francesco Milito, del clero de a archidiócesis de Rossano-Cariati (Italia) como Obispo de Oppido Mamertina-Palmi (superficie: 930; población: 179.603; católicos: 176.250; sacerdotes: 99; religiosos: 182; diáconos permanentes: 16), en Italia. El obispo electo nació en Rossano (Italia) en 1948, y fue ordenado sacerdote en 1972. Se diplomó en Archivística en la Escuela del Archivo Secreto Vaticano (1988) y en Teología Pastoral por la Pontificia Universidad Lateranense (2003). Entre los numerosos encargos pastorales que ha desempeñado, cabe destacar: rector del Pontificio Seminario Regional “San Pío X” de Catanzaro (1978-1985); oficial de la Secretaría de Estado (1985-1988); Vicario General de Rossano-Cariati (1988-1992); y, desde 2007, Vicario Episcopal para el ecumenismo y la cultura de Rossano-Cariati y director del Archivo Histórico diocesano.

-Ha nombrado a Mons. Tulio Luis Ramírez Padilla, del clero de la archidiócesis de Valencia en Venezuela, como Obispo Auxiliar de la archidiocesis de Caracas (superficie: 790; población: 4.435.000; católicos: 3.781.000; sacerdotes: 538; religiosos: 1.722; diáconos permanentes: 9), en Venezuela. El obispo electo nació en Caracas en 1960, y fue ordenado sacerdote en 1984. Es licenciado en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Entre otros encargos, ha sido: vicepárroco de “San Agustín” en Guacara; párroco de las parroquias de “Nuestra Señora de Carmen” en Miranda, “San Diego de Alcalá” en San Diego, “Nuestra Señora de Begoña” en Naguanagua, y San Agustín” en Guacara; profesor del Seminario Mayor; juez del tribunal eclesiástico archidiocesano; y, desde 2001, Vicario general de la archidiócesis y Moderador de la curia.







NOTA


Ciudad del Vaticano, 4 de abril de 2012 (VIS).-Durante las festividades de la Semana Santa, desde el jueves 5 al martes 10 de abril, no habrá servicio VIS. La transmisión se reanudará el miércoles 11 de abril.

IN MEMORIAM



Ciudad del Vaticano, 4 abril 2012 (VIS).-En las últimas semanas han fallecido los siguientes prelados:

-Obispo Printesis Anárghyros, Exarca apostólico emérito para los católicos de rito bizantino residentes en Grecia, el 18 de marzo, a los 74 años.

-Arzobispo Ante Juric, emérito de Slipt-Makarska (Croacia), el 20 de marzo, a los 89 años.

-Obispo John George Chedid, emérito de Nuestra Señora del Líbano de Los Angeles de los Maronitas (Estados Unidos), el 22 de marzo, a los 88 años.

-Obispo Edward Materski, emérito de Radom (Polonia), el 24 de marzo, a los 89 años.

-Obispo Paulino Reale, emérito de Venado Tuerto (Argentina), el 29 de marzo, a los 88 años.

martes, 3 de abril de 2012

CRISTIANOS Y BUDISTAS: CRECER EN EL DIALOGO A TRAVES DE LA EDUCACION


Ciudad del Vaticano, 3 de abril de 2012 (VIS).-El cardenal Jean-Louis Tauran y el arzobispo Pier Luigi Celata, respectivamente presidente y secretario del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso firman el mensaje que, con motivo de la festividad de Vesakh, ese dicasterio dirige anualmente a los seguidores del budismo.

Vesakh es la principal festividad budista que recuerda los tres momentos fundamentales de la vida de Gautama Buda. Según la tradición, el Buda histórico nació, obtuvo la iluminación y desapareció alcanzando el Nirvana durante la luna llena del mes de mayo. Es, por lo tanto, una festividad móvil que este año cae entre el 5 y el 6 de dicho mes, aunque en China se celebre el octavo día del cuarto mes del calendario chino (28 de abril). En estos días los seguidores del budismo decoran sus hogares con flores y los perfuman con incienso, visitan los templos locales, escuchan las enseñanzas de los monjes y les ofrecen dones.

El mensaje de este año se titula “Cristianos y budistas: compartir la responsabilidad de educar a las nuevas generaciones en la justicia y la paz a través del diálogo interreligioso”. Ofrecemos amplios extractos del texto:

Hoy en día, cada vez en más aulas de todo el mundo, estudiantes que pertenecen a distintas religiones y creencias se sientan juntos, aprendiendo unos con otros y unos de otros. Esta diversidad plantea retos y suscita una reflexión más profunda acerca de la necesidad de educar a los jóvenes a respetar y comprender las creencias y prácticas religiosas de los demás, de crecer en el conocimiento de las suyas, de avanzar juntos como seres humanos responsables y de estar dispuestos a trabajar codo con codo con personas de otras religiones para solucionar conflictos y promover la amistad, la justicia, la paz y el desarrollo humano auténtico”.

Con Su Santidad el Papa Benedicto XVI, reconocemos que la educación verdadera puede favorecer una apertura a la trascendencia y a los que nos rodean. Donde hay una educación real, hay una oportunidad para el diálogo, para la relación mutua y para la escucha receptiva del otro. En una atmósfera como ésta, los jóvenes sienten que son valorados por lo que son y por lo que son capaces de aportar; aprenden como crecer en el aprecio a sus hermanos y hermanas cuyas creencias y prácticas son diferentes de las suyas. Cuando esto sucede, lleva aparejada la alegría de ser personas solidarias y compasivas llamadas a construir una sociedad justa y fraternal dando así esperanza para el futuro”.

Como budistas ustedes transmiten a los jóvenes la sabiduría necesaria para abstenerse de hacer daño a los demás y vivir vidas de generosidad y compasión; una práctica que debe ser reconocida y valorada como un don precioso para la sociedad. Éste es un modo muy concreto en el que la religión contribuye a educar a las nuevas generaciones, para que comparten la responsabilidad y colaboren con los demás.”

De hecho, los jóvenes son un activo para todas las sociedades. A través de su autenticidad nos animan a encontrar respuestas a las preguntas más fundamentales sobre la vida y la muerte, la justicia y la paz, el significado del sufrimiento y las razones para la esperanza. De este modo nos ayudan a progresar en nuestra peregrinación hacia la Verdad. Por su dinamismo, como constructores del futuro, nos impulsan a derribar todos los muros que desgraciadamente aún nos separan. A través de sus preguntas alimentan el diálogo entre religiones y culturas”.

Unamos nuestros corazones a los suyos y oremos para que juntos podamos guiar a los jóvenes, con nuestro ejemplo y nuestra enseñanza, para ser instrumentos de justicia y paz. Compartamos la responsabilidad común que tenemos hacia las generaciones presentes y futuras, instruyéndolas para que sean pacíficas y constructoras de paz”.

NUEVA BENDICIÓN PARA LOS BEBÉS EN EL VIENTRE MATERNO



Ciudad del Vaticano, 3 de abril de 2012 (VIS).-A partir de la segunda semana de mayo, cuando en muchos países se celebra el Día de la Madre, estará disponible en las parroquias de los Estados Unidos el texto del rito de la bendición de los niños en el vientre materno, que ha recibido la aprobación de la Santa Sede. Así lo ha comunicado la Conferencia de los Obispos Católicos estadounidenses en una reciente nota en la que informa a los fieles de la “recognitio” otorgada por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. El texto del rito se imprimirá en inglés y español, para responder a las necesidades del creciente número de fieles hispanos emigrantes en el país.

El cardenal arzobispo de Galveston-Houston, Daniel N. Di Nardo, presidente del comité de actividades pro-vida de la conferencia episcopal norteamericana, ha explicado que la bendición ha sido pensada “para sostener a los padres que esperan un hijo, para favorecer la oración de las comunidades y el reconocimiento del precioso don de la maternidad, y para promover el respeto de la vida en el ámbito más amplio de la sociedad”. La bendición se podrá ofrecer tanto en el contexto de la celebración de una misa como fuera de ella. En un futuro, el texto podría entrar a formar parte del Libro de las Bendiciones, cuando sea revisado.

La preparación del texto de la bendición de los niños en el vientre materno fue promovida por el arzobispo de Louisville, Joseph Edward Kurtz, quien, cuando era obispo de Knoxville, preguntó al Comité de activides pro-vida si existía una oración similar. Ante la respuesta negativa, el Comité inició la preparación del texto, que fue presentado al Comité para el Culto Divino en marzo de 2008. En noviembre del mismo año, la asamblea de los obispos aprobó la nueva bendición, que fue enviada a la Santa Sede para obtener la “recognitio”.



OTROS ACTOS PONTIFICIOS



Ciudad del Vaticano, 3 abril 2012 (VIS).-El Santo Padre:

-Ha nombrado al obispo José Carlos Cabrero Romero como arzobispo de San Luis Potosí (superficie: 19.428; población: 1.925.000; católicos: 1.845.000; sacerdotes: 264; religiosos: 985; diáconos permanentes: 10), en México. Ha sido hasta ahora obispo de Zacatecas. Sucede al arzobispo Luis Morales Reyes, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis, por haber alcanzado el límite de edad, fue aceptada por el Santo Padre.

-Ha nombrado al obispo Cástor Oswaldo Azuaje Pérez, O.C.D., como obispo de Trujillo (superficie: 7.400; población: 788.000; católicos: 746.000; sacerdotes: 117; religiosos: 93 ; diáconos permanentes: 23), en Venezuela. Ha sido hasta ahora obispo auxiliar de Maracaibo (Venezuela). Sucede al obispo Vicente Ramón Hernández Peña, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis, por haber alcanzado el límite de edad, fue aceptada por el Santo Padre.

lunes, 2 de abril de 2012

DOMINGO DE RAMOS: EN CRISTO ESTÁ BENDECIDA TODA LA HUMANIDAD

Ciudad del Vaticano, 1 de abril de 2012 (VIS).-Benedicto XVI abrió ayer los ritos de Semana Santa celebrando en la Plaza de San Pedro, ante más de sesenta mil fieles, la Santa Misa del Domingo de Ramos.

El Pontífice recorrió en papamóvil la plaza hasta llegar al altar, colocado bajo el obelisco y adornado con motivo de esta festividad con 50.000 ramos de árboles, flores y arbustos mediterráneos de diverso tipo. También había 13 olivos seculares procedentes, como el resto de la decoración floral, de la región italiana de Puglia.

“El Domingo de Ramos -dijo el Papa en su homilía- es el gran pórtico que nos lleva a la Semana Santa, la semana en la que el Señor Jesús se dirige hacia la culminación de su vida terrena. Él va a Jerusalén para cumplir las Escrituras y para ser colgado en la cruz, el trono desde el cual reinará por los siglos, atrayendo a sí a la humanidad de todos los tiempos y ofreciendo a todos el don de la redención”.

El pontífice recordó los dos episodios que jalonan la entrada de Cristo en Jerusalén: la curación del ciego Bartimeo y el entusiasmo de los discípulos y la multitud que lo aclama con las antiguas palabras de bendición de los peregrinos: '¡Hosanna!, bendito el que viene en el nombre del Señor'. “Esta alegría festiva, transmitida por los cuatro evangelistas, es un grito de bendición, un himno de júbilo: expresa la convicción unánime de que, en Jesús, Dios ha visitado su pueblo y ha llegado por fin el Mesías deseado. Y todo el mundo está allí, con creciente expectación por lo que Cristo hará una vez que entre en su ciudad”, explicó.

“Pero, ¿cuál es el contenido, la resonancia más profunda de este grito de júbilo? La respuesta está en toda la Escritura, que nos recuerda cómo el Mesías lleva a cumplimiento la promesa de la bendición de Dios, la promesa originaria que Dios había hecho a Abraham, el padre de todos los creyentes: 'Haré de ti una gran nación, te bendeciré… y en ti serán benditas todas las familias de la tierra'. Por eso, el que es aclamado por la muchedumbre como bendito es al mismo tiempo aquél en el cual será bendecida toda la humanidad. Así, a la luz de Cristo, la humanidad se reconoce profundamente unida y cubierta por el manto de la bendición divina, una bendición que todo lo penetra, todo lo sostiene, lo redime, lo santifica”.

Por lo tanto, el primer mensaje de la festividad de hoy es “la invitación a mirar de manera justa a la humanidad entera, a cuantos conforman el mundo, a sus diversas culturas y civilizaciones. La mirada que el creyente recibe de Cristo es una mirada de bendición: una mirada sabia y amorosa, capaz de acoger la belleza del mundo y de compartir su fragilidad. En esta mirada se transparenta la mirada misma de Dios sobre los hombres que Él ama y sobre la creación, obra de sus manos”.

Ahora bien : “¿Quién es para nosotros Jesús de Nazaret? ¿Qué idea tenemos del Mesías, qué idea tenemos de Dios? Esta es una cuestión crucial que no podemos eludir, sobre todo en esta semana en la que estamos llamados a seguir a nuestro Rey, que elige como trono la cruz; estamos llamados a seguir a un Mesías que no nos asegura una felicidad terrena fácil, sino la felicidad del cielo, la eterna bienaventuranza de Dios”

“¿Cuáles son nuestras verdaderas expectativas?”, se preguntó el Papa y, dirigiéndose en particular a los jóvenes, protagonistas de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebra hoy, dijo: “Que el Domingo de Ramos sea para vosotros el día de la decisión, la decisión de acoger al Señor y de seguirlo hasta el final, la decisión de hacer de su Pascua de muerte y resurrección el sentido mismo de vuestra vida de cristianos. Como he querido recordar en el mensaje a los jóvenes para esta Jornada, 'alegraos siempre en el Señor'”.

Por último, manifestó el deseo de que en este día “reinen especialmente dos sentimientos: la alabanza, como hicieron aquéllos que acogieron a Jesús en Jerusalén con su 'hosanna'; y el agradecimiento, porque en esta Semana Santa el Señor Jesús renovará el don más grande que se puede imaginar, nos entregará su vida, su cuerpo y su sangre, su amor. Pero a un don tan grande debemos corresponder de modo adecuado, o sea, con el don de nosotros mismos, de nuestro tiempo, de nuestra oración, de nuestro estar en comunión profunda de amor con Cristo que sufre, muere y resucita por nosotros”.

Benedicto XVI resumió este concepto con las palabras de san Andrés, obispo de Creta y Padre de la Iglesia: (...) Deberíamos prosternarnos a los pies de Cristo (…) revistiéndonos de su gracia, es decir de Él mismo (…) como si fuéramos unas túnicas... Ofrezcamos ahora al vencedor de la muerte no ya ramas de palma, sino trofeos de victoria”.

LA ALEGRÍA, ELEMENTO CENTRAL DE LA EXPERIENCIA CRISTIANA

Ciudad del Vaticano, 1 abril 2012 (VIS).-Al final de la Misa del Domingo de Ramos, y antes de rezar el Ángelus con los fieles reunidos en la plaza de San Pedro, el Papa ha recordado a los presentes que hoy se celebra la Jornada Mundial de la Juventud 2012. Por este motivo, ha dirigido un saludo especial a los organizadores de las Jornadas de Madrid 2011 y Río de Janeiro 2013, que estos días han celebrado un congreso en Roma y han participado en la Misa; y a los jóvenes llegados de todo el mundo.

“El lema de la Jornada Mundial de la Juventud de hoy -ha dicho Benedicto XVI a los jóvenes- corresponde a la llamada de San Pablo: '¡Alegraos siempre en el Señor! La alegría, que brota de la conciencia de que Dios nos ama, es un elemento central de la experiencia cristiana. En un mundo a menudo caracterizado por la tristeza y las inquietudes, es un testimonio importante de la belleza (…) de la fe. Sed testigos alegres de Cristo!”.

A LOS JÓVENES: “HABLAD A LOS DEMÁS DE DIOS SIN COMPLEJOS NI TEMORES”

Ciudad del Vaticano, 2 abril 2012 (VIS).-El Santo Padre ha recibido hoy en audiencia a 5.000 jóvenes de la archidiócesis de Madrid (España) -acompañados por su arzobispo, el cardenal Antonio María Rouco Varela- que han peregrinado a Roma para agradecer al Papa su viaje a España con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud celebrada el pasado mes de agosto. Ofrecemos a continuación fragmentos del discurso de Benedicto XVI:

“Siempre que traigo a mi memoria la XXVI Jornada Mundial de la Juventud vivida en Madrid, mi corazón se llena de gratitud a Dios por la experiencia de gracia de aquellos días inolvidables. (…) Aquel espléndido encuentro sólo puede entenderse a la luz de la presencia del Espíritu Santo en la Iglesia. Él no deja de infundir aliento en los corazones, y continuamente nos saca a la plaza pública de la historia, como en Pentecostés, para dar testimonio de las maravillas de Dios. Vosotros estáis llamados a cooperar en esta apasionante tarea (…). Cristo os necesita a su lado para extender y edificar su Reino de caridad”.

(…) "En esta aventura nadie sobra. Por ello, no dejéis de preguntaros a qué os llama el Señor y cómo le podéis ayudar. Todos tenéis una vocación personal que Él ha querido proponeros para vuestra dicha y santidad. Cuando uno se ve conquistado por el fuego de su mirada, ningún sacrificio parece ya grande para seguirlo y darle lo mejor de uno mismo. Así hicieron siempre los santos extendiendo la luz del Señor (…) y transformando el mundo hasta convertirlo en un hogar acogedor para todos”. (…)

“Como aquellos apóstoles de la primera hora, sed también vosotros misioneros de Cristo entre vuestros familiares, amigos y conocidos, en vuestros ambientes de estudio o trabajo, entre los pobres y enfermos. Hablad de su amor y bondad con sencillez, sin complejos ni temores. El mismo Cristo os dará fortaleza para ello. Por vuestra parte, escuchadlo y tened un trato frecuente y sincero con Él. Contadle con confianza vuestros anhelos y aspiraciones, también vuestras penas y las de las personas que veáis carentes de consuelo y esperanza”.

(…) “Ayer iniciamos la Semana Santa, en la que seguimos los pasos de Cristo (…). Contemplamos su dolorosa pasión y su humillación hasta la muerte. (…) Os animo a cargar también vosotros con vuestra cruz, y la cruz del dolor y de los pecados del mundo, para que entendáis mejor el amor de Cristo por la humanidad. Así os sentiréis llamados a proclamar que Dios ama al hombre y le envió a su Hijo, no para condenarlo, sino para que alcance una vida plena y con sentido”.

FASCINACION IMPERECEDERA DE CLARA DE ASIS

Ciudad del Vaticano, 31 de marzo de 2012 (VIS).-Los Franciscanos y Clarisas de todo el mundo celebran con un “Año Clariano” el VIII centenario de la llamada 'conversión' y consagración de Santa Clara de Asís (1194-1253), ocurrida el Domingo de Ramos de 1211 o 1212. Por ese motivo, Benedicto XVI ha escrito una carta al obispo Domenico Sorrentino, de la diócesis de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino en Italia.

En el texto, el Papa recuerda la historia de la fundadora de las Clarisas que, después de asistir, por consejo de San Francisco, a la misa del Domingo de Ramos, ataviada con sus mejores galas, y recibir del obispo una palma, huyó por la noche de su casa -sus padres querían casarla con un joven muy rico- y se encaminó a la Porciúncula, donde la esperaban el santo y sus compañeros. Allí, Clara, renunció al mundo y cuando Francisco le cortó el cabello se cubrió con un velo negro que, junto con unas toscas sandalias, fue el primer atuendo de las Clarisas.

La historia de Clara, escribe Benedicto XVI; “habla también a nuestra generación y ejerce un gran atractivo sobre todo entre los jóvenes”. El Santo Padre explica que Francisco había visto muy bien cuál era la razón para sugerir a Clara que huyera al principio de la Semana Santa. “Toda la vida cristiana y, por lo tanto, también la vida de consagración especial, son fruto del Misterio Pascual y participación en la muerte y resurrección de Cristo. En la liturgia del Domingo de Ramos, dolor y alegría se entrelazan, como un tema que se desarrollará en las jornadas sucesivas a través de la oscuridad de la Pasión, hasta la luz de Pascua. Clara, con su decisión, revive este misterio”.

“En su significado más profundo -prosigue el Papa- la 'conversión' de Clara es una conversión al amor. No se pondrá más las ropas refinadas de la nobleza de Asís; su elegancia será la de un alma dedicada a la alabanza de Dios y la entrega de sí. Día tras día, en el pequeño espacio del monasterio de San Damián, en la escuela de Jesús Eucaristía (….) desarrollará las características de una fraternidad regida por el amor de Dios y por la oración, la atención y servicio. En este contexto de fe profunda y de gran humanidad, Clara se hace intérprete del ideal franciscano, implorando el 'privilegio' de la pobreza, es decir, la renuncia a poseer bienes, aunque fuesen sólo comunitarios. Una elección que dejó perplejo durante mucho tiempo hasta al mismo supremo pontífice, que finalmente se rindió al heroísmo de su santidad”.

“¿Cómo no llamar la atención de los jóvenes de hoy sobre Clara y Francisco? El tiempo que nos separa de la historia de ambos santos no ha disminuido su fascinación. Al contrario, podemos constatar su actualidad si los comparamos con las ilusiones y desilusiones que jalonan la condición de los jóvenes de hoy. Nunca antes una época había hecho soñar tanto a los jóvenes merced a los miles de atractivos de una vida donde todo parece posible y lícito. Y, sin embargo ¡cuánta insatisfacción hay!; ¡cuántas veces la búsqueda de la felicidad, de la realización lleva, al final, a tomar caminos que conducen a paraísos artificiales, como las drogas y la sensualidad desenfrenada! También la situación actual en que es difícil encontrar un trabajo digno y formar una familia unida y feliz, hace que se nuble aún más el horizonte”.

“No obstante -concluye el pontífice- no faltan jóvenes que, también en nuestros días, recogen la invitación a confiarse a Cristo y a afrontar con valentía, responsabilidad y esperanza el camino de la vida, eligiendo dejar todo para entrar a su servicio y al de nuestros hermanos. La historia de Clara y la de Francisco es una invitación a reflexionar sobre el significado de la existencia y a buscar en Dios el secreto de la verdadera alegría. Es una prueba concreta de que quienes cumplen la voluntad del Señor y confían en Él no sólo no pierden nada, sino que encuentran el verdadero tesoro capaz de dar sentido a todo”.

EL PAPA A LOS PRESOS: CON LA AYUDA DE DIOS, PODEMOS LEVANTARNOS CUANDO CAEMOS

Ciudad del Vaticano, 31 marzo 2012 (VIS).-El Santo Padre ha enviado un mensaje a los presos de la cárcel romana de Rebibbia -a quienes visitó el pasado 18 de diciembre- con motivo del Via Crucis que celebraron el viernes por la tarde. La celebración estuvo presidida por el cardenal vicario de Roma, Agostino Vallini, y en ella participaron unos 300 presos, el capellán, los voluntarios de la Cáritas y los seminaristas que prestan servicio diariamente en el instituto penitenciario, y numerosos fieles de diversas parroquias.

“Me siento especialmente cercano a esta iniciativa -escribe Benedicto XVI- porque en mi ánimo permanece siempre vivo el recuerdo de la visita que realicé antes de Navidad. Recuerdo los rostros que encontré y las palabras que escuché, y que dejaron en mí una huella profunda”. (…)

“Sé que este Via Crucis quiere ser también un signo de reconciliación. En efecto, como dijo uno de los detenidos durante nuestro encuentro, la cárcel sirve para levantarse después de haber caído, para reconciliarse consigo mismo, con los demás y con Dios, para poder entrar de nuevo en la sociedad. Cuando, en el Via Crucis, vemos que Jesús cae a tierra -una, dos, tres veces-, comprendemos que Él ha compartido nuestra condición humana; el peso de nuestros pecados lo ha hecho caer, pero se ha vuelto a levantar tres veces y ha proseguido el camino hacia el Calvario. Así, con su ayuda, también nosotros podemos levantarnos cuando caemos, y quizá ayudar a otro, a un hermano, a levantarse”.

“¿Qué le daba a Jesús la fuerza para seguir adelante? (…) Jesús sabía que el Padre lo amaba, y precisamente este amor inmenso, esta misericordia infinita del Padre celeste, lo consolaba y era mayor que las violencias y los ultrajes que lo rodeaban”. (…)

“Este, queridos amigos, es el gran don que Jesús nos ha dado con su Via Crucis: nos ha revelado que Dios es amor infinito, es misericordia, y lleva hasta el final el peso de nuestros pecados para que nosotros podamos levantarnos, reconciliarnos y reencontrar la paz. No tengamos miedo, entonces, de recorrer nuestro 'via crucis', de llevar nuestra cruz junto a Jesús. Él está con nosotros”. (…)

“Con esta esperanza, basada en la fe, os deseo a todos que viváis la próxima Pascua en la paz y la alegría que Cristo ha pagado con su sangre, y con gran afecto os imparto la bendición apostólica”.

BENEDICTO XVI AYUDA A LAS POBLACIONES DE SIRIA Y CUBA

Ciudad del Vaticano, 31 marzo 2012 (VIS).-El Pontificio Consejo “Cor Unum” ha hecho público este sábado un comunicado en el que da a conocer que el Papa ha realizado una donación de 100.000 dólares a favor de la población siria.

En el comunicado se recuerdan los numerosos llamamientos de Benedicto XVI para que cese la violencia en Siria y se abra un camino de diálogo y reconciliación de las partes en conflicto, con vistas a la paz y el bien común. Asimismo, el Santo Padre ha exhortado en múltiples ocasiones a los fieles a orar por quienes están padeciendo. “Ahora -se lee en la nota- el Papa ha decidido donar, a través del Pontificio Consejo 'Cor unum', 100.000 dólares para la acción caritativa de la Iglesia local en Siria a favor de la población que sufre”. Para hacer llegar la ayuda, están previstos encuentros con el presidente de la Asamblea de la jerarquía católica en Siria, Su Beatitud Gregorios III Laham, y con otros representantes de la Iglesia local.

Finalmente, el comunicado señala que la Iglesia católica en Siria, a través de sus organismos de caridad, trabaja actualmente en proyectos de asistencia a la población, especialmente en las zonas de Homs y Aleppo.

Por otra parte, “Cor Unum” financiará un nuevo proyecto para el desarrollo agrícola en dos diócesis de Cuba, según informa hoy “L'Osservatore Romano”. Se trata del primer fruto concreto de la visita de Benedicto XVI a la isla. Durante su reciente viaje, el Papa llevó consigo al presidente del Pontificio Consejo, el cardenal Robert Sarah, para concordar con los obispos cubanos eventuales intervenciones a favor de la población. Dos de los obispos manifestaron al cardenal que han recibido el permiso de las autoridades para trabajar con y por los campesinos de sus diócesis; presentarán sendos proyectos que serán realizados con la ayuda de “Cor Unum”.

JMJ RÍO 2013: LOS JÓVENES NECESITAN ENRAIZARSE EN LA FE PARA CONTRIBUIR MÁS Y MEJOR A LA SOCIEDAD

Ciudad del Vaticano, 2 abril 2012 (VIS).-Esta mañana, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ha tenido lugar una conferencia sobre la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro (Brasil, 23 al 28 de julio de 2013). En el acto han intervenido el cardenal Stanisław Ryłko, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos; el arzobispo de São Sebastião do Rio de Janeiro, Mons. Orani João Tempesta, O. Cist.; y el presidente de la comisión episcopal para la juventud de la Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil, Mons. Eduardo Pinheiro da Silva, S.D.B.

El cardenal Rylko ha subrayado en su intervención que “la JMJ fue verdaderamente una intuición profética del beato Juan Pablo II que ha operado una revolución en el campo de la pastoral juvenil”; el Papa Benedicto XVI ha afirmado que “la JMJ abre un nuevo modo de ser cristiano”. De ahí el esfuerzo que toda la Iglesia realiza para preparar estas jornadas.

Con el evento de Río, la JMJ vuelve a América Latina, 26 años después del primer encuentro internacional, celebrado en Buenos Aires. Río 2013 “se sitúa en el contexto de la misión continental querida por los obispos del CELAM reunidos en Aparecida en 2007. En el ámbito de la Iglesia universal, está también ligada al sínodo de los obispos de octubre de 2012 sobre la nueva evangelización”. Además, tendrá lugar en el año de la fe. “La JMJ -ha destacado el cardenal Rylko- tiene como finalidad el crecimiento de la fe de de los jóvenes del mundo para la misión. (…) Los jóvenes de hoy necesitan, antes que nada, enraizarse en la fe y en la gran familia de la Iglesia para contribuir más y mejor a la vida de la sociedad”.

Para finalizar su intervención, el cardenal se ha referido a la JMJ 2012, celebrada este domingo, que lleva como título “Alegraos siempre en el Señor”. “La alegría es una característica propia de las JMJ -ha dicho Mons. Rylke-. Y no es una casualidad, ya que por un lado los jóvenes buscan la felicidad, y por el otro la Iglesia posee el tesoro de la auténtica alegría, que nace del encuentro con Cristo salvador”.

Por su parte, el arzobispo de Río ha recordado que todas las informaciones relativas a la Jornada pueden consultarse en cinco idiomas en el sito: www.rio2013.com. La red social de la Jornada en Facebook y Twitter cuenta ya con 600.000 seguidores. La inscripción de los grupos de peregrinos estará abierta a partir del mes de julio de 2012.

Para terminar, el arzobispo de Río señaló que, en los últimos años, el nivel económico de su país ha crecido y las diferencias sociales han disminuido. “La JMJ será una oportunidad para ofrecer también a las nuevas generaciones un crecimiento en los valores cristianos de solidaridad, justicia, esperanza y coraje”.

CUBA: EL VIERNES SANTO SERÁ DÍA FESTIVO

Ciudad del Vaticano, 2 abril 2012 (VIS).-El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, S.I., ha realizado la siguiente declaración a propósito de la decisión de las autoridades cubanas de declarar jornada no laboral el próximo Viernes Santo:

“El hecho de que las autoridades cubanas hayan acogido tempestivamente la petición del Santo Padre al presidente Raúl Castro, declarando el próximo Viernes Santo como día no laboral, es ciertamente un signo muy positivo”.

“La Santa Sede espera que ello favorezca la participación en las celebraciones religiosas y unas felices festividades pascuales; y que la visita del Santo Padre continúe produciendo los frutos deseados para el bien de la Iglesia y de todos los cubanos”.

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

Ciudad del Vaticano, 2 de abril de 2012 (VIS).-El Santo Padre ha nombrado:

-Monseñor Mark Coleridge, hasta ahora arzobispo de Canberra (Australia), como arzobispo de Brisbane (superficie: 65.000; población: 2.760.007; católicos: 643.371; sacerdotes: 239; religiosos: 970; diáconos permanentes: 13), en Australia.

-Cardenal Angelo Comastri, como su enviado especial a la clausura del Congreso Eucarístico Nacional de Ucrania, que tendrá lugar el 3 de junio de 2012 con motivo del VI centenario de la constitución de la sede arzobispal y metropolitana de Lviv de los Latinos. El cardenal Comastri es vicario general de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano.
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