CIUDAD DEL VATICANO, 1 JUL 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:
-Obispo Walter Mixa, emérito de Augsburg (República Federal de Alemania).
-Pablo Cabrera Gaete, embajador de Chile, en visita de despedida.
-Cardenal Edmund Casimir Szoka, presidente emérito de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano y de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.
AP/ VIS 20100701 (60)
Inicio - VIS Vaticano - Recibir VIS - Contáctenos - Calendario VIS
El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... [+]
El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... [+]
últimas 5 noticias
jueves, 1 de julio de 2010
OTROS ACTOS PONTIFICIOS
CIUDAD DEL VATICANO, 1 JUL 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo Kurt Koch, hasta ahora de Basilea (Suiza), presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, elevándolo a la dignidad de arzobispo. Sucede al cardenal Walter Kasper, cuya renuncia al cargo de presidente de este dicasterio fue aceptada por límite de edad.
NA/ VIS 20100701 (60)
NA/ VIS 20100701 (60)
miércoles, 30 de junio de 2010
SAN JOSÉ CAFASSO: MODELO DE DIRECTOR ESPIRITUAL
CIUDAD DEL VATICANO, 30 JUN 2010 (VIS).-A la luz del recién clausurado Año Sacerdotal, Benedicto XVI recordó en la catequesis de la audiencia general de los miércoles la figura del italiano San José Cafasso (1811-1860), del que hace una semana se celebró el 150 aniversario del fallecimiento.
San José estudió filosofía y teología y cuatro meses después de ser ordenado sacerdote, en 1833 ingresó en el Convictorio Eclesiástico “San Francisco de Asís” de Turín para perfeccionarse en la pastoral.
La figura de sacerdote que contribuyó a reforzar, dijo el Papa, fue “la de verdadero pastor con una rica vida interior y una profunda entrega en la atención pastoral, fiel en la oración, comprometido en la predicación, en la catequesis, atento a la celebración de la Eucaristía y al ministerio de la Confesión, siguiendo el modelo encarnado por San Carlos Borromeo y San Francisco de Sales y promovido por el Concilio de Trento”.
“San José Cafasso -prosiguió- intentó realizar este modelo en la formación de los jóvenes sacerdotes para que ellos, a su vez, se convirtieran en formadores de otros presbíteros, religiosos y laicos, siguiendo una cadena tan especial como eficaz”.
El santo, que dedicaba muchas horas a la Confesión, “amaba de forma total al Señor, tenía una fe bien enraizada, sostenida por una oración profunda y prolongada y vivía una caridad sincera con todos. Conocía la teología moral, pero también conocía muy bien las situaciones y el corazón de la gente, de cuyo bien se hacía cargo, como el buen pastor”.
Recordando que San Juan Bosco lo tuvo como director espiritual de 1835 a 1860, Benedicto XVI precisó que San José Cafasso no quiso nunca hacer de San Juan Bosco “un discípulo a su imagen y semejanza”, y este a su vez no copió nunca a su maestro. “Lo imitó en las virtudes humanas y sacerdotales, definiéndolo modelo de vida sacerdotal, pero siguió sus actitudes personales y su vocación propia. Esta es una enseñanza fundamental para todos los que se dedican a la formación y a la educación de las generaciones jóvenes”.
Otro elemento que caracterizó el ministerio de San José Cafasso fue “la atención por los últimos, en particular por los presos que (...) vivían en lugares inhumanos y deshumanizadores”. Si al principio el santo recurría en sus sermones a los encarcelados a “grandes predicaciones a las que asistía a menudo toda la población carcelera, con el pasar del tiempo privilegió la catequesis más directa, llevada a cabo en los encuentros y coloquios personales. Respetuoso de las vivencias de cada uno, afrontaba los grandes temas de la vida cristiana, hablando de la confianza en Dios, de la adhesión a su voluntad, de la utilidad de la oración y de los sacramentos, cuyo punto de llegada es la Confesión, el encuentro con Dios que se hace misericordia infinita.
Murió en 1860. En 1948 el Papa Pío XII lo proclamó patrono de las cárceles italianas y en 1950 lo propuso como “modelo para los sacerdotes entregados a la Confesión y a la dirección espiritual”.
En sus saludos en diferentes idiomas, el Papa se dirigió en modo especial a los arzobispos metropolitanos que ayer recibieron el palio y a quienes les acompañaban.
AG/ VIS 20100630 (540)
San José estudió filosofía y teología y cuatro meses después de ser ordenado sacerdote, en 1833 ingresó en el Convictorio Eclesiástico “San Francisco de Asís” de Turín para perfeccionarse en la pastoral.
La figura de sacerdote que contribuyó a reforzar, dijo el Papa, fue “la de verdadero pastor con una rica vida interior y una profunda entrega en la atención pastoral, fiel en la oración, comprometido en la predicación, en la catequesis, atento a la celebración de la Eucaristía y al ministerio de la Confesión, siguiendo el modelo encarnado por San Carlos Borromeo y San Francisco de Sales y promovido por el Concilio de Trento”.
“San José Cafasso -prosiguió- intentó realizar este modelo en la formación de los jóvenes sacerdotes para que ellos, a su vez, se convirtieran en formadores de otros presbíteros, religiosos y laicos, siguiendo una cadena tan especial como eficaz”.
El santo, que dedicaba muchas horas a la Confesión, “amaba de forma total al Señor, tenía una fe bien enraizada, sostenida por una oración profunda y prolongada y vivía una caridad sincera con todos. Conocía la teología moral, pero también conocía muy bien las situaciones y el corazón de la gente, de cuyo bien se hacía cargo, como el buen pastor”.
Recordando que San Juan Bosco lo tuvo como director espiritual de 1835 a 1860, Benedicto XVI precisó que San José Cafasso no quiso nunca hacer de San Juan Bosco “un discípulo a su imagen y semejanza”, y este a su vez no copió nunca a su maestro. “Lo imitó en las virtudes humanas y sacerdotales, definiéndolo modelo de vida sacerdotal, pero siguió sus actitudes personales y su vocación propia. Esta es una enseñanza fundamental para todos los que se dedican a la formación y a la educación de las generaciones jóvenes”.
Otro elemento que caracterizó el ministerio de San José Cafasso fue “la atención por los últimos, en particular por los presos que (...) vivían en lugares inhumanos y deshumanizadores”. Si al principio el santo recurría en sus sermones a los encarcelados a “grandes predicaciones a las que asistía a menudo toda la población carcelera, con el pasar del tiempo privilegió la catequesis más directa, llevada a cabo en los encuentros y coloquios personales. Respetuoso de las vivencias de cada uno, afrontaba los grandes temas de la vida cristiana, hablando de la confianza en Dios, de la adhesión a su voluntad, de la utilidad de la oración y de los sacramentos, cuyo punto de llegada es la Confesión, el encuentro con Dios que se hace misericordia infinita.
Murió en 1860. En 1948 el Papa Pío XII lo proclamó patrono de las cárceles italianas y en 1950 lo propuso como “modelo para los sacerdotes entregados a la Confesión y a la dirección espiritual”.
En sus saludos en diferentes idiomas, el Papa se dirigió en modo especial a los arzobispos metropolitanos que ayer recibieron el palio y a quienes les acompañaban.
AG/ VIS 20100630 (540)
A PROPOSITO DE INTERPRETACIONES INCORRECTAS SOBRE PROPAGANDA FIDE
CIUDAD DEL VATICANO, 30 JUN 2010 (VIS).-Preguntado por algunos periodistas acerca de la Nota publicada el lunes por la tarde sobre las tareas y funciones de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., hizo la siguiente aclaración:
“La referencia a las operaciones financieras en las que -según la Nota- puede haber habido errores de valoración se debe considerar un dato general, sin referencia a ninguna gestión en particular. En relación con el arzobispo de Nápoles, el cardenal Crescenzio Sepe, que guió la Congregación entre 2001 y 2006, se reafirma estima y solidaridad, con la certeza de que su labor correcta pueda conducir a una clarificación rápida y completa del caso judicial”.
OP/ VIS 20100630 (130)
“La referencia a las operaciones financieras en las que -según la Nota- puede haber habido errores de valoración se debe considerar un dato general, sin referencia a ninguna gestión en particular. En relación con el arzobispo de Nápoles, el cardenal Crescenzio Sepe, que guió la Congregación entre 2001 y 2006, se reafirma estima y solidaridad, con la certeza de que su labor correcta pueda conducir a una clarificación rápida y completa del caso judicial”.
OP/ VIS 20100630 (130)
NOTA SOBRE CONGREGACION EVANGELIZACION PUEBLOS
CIUDAD DEL VATICANO, 30 JUN 2010 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede difundió en la tarde del 28 de junio el siguiente comunicado:
“Ante las noticias que desde hace algún tiempo siguen difundiéndose sobre la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, conocida antes como De Propaganda Fide, se juzga necesario recordar algunos datos objetivos para tutelar la buena fama de este importante organismo de la Santa Sede y de la Iglesia Católica.
La Congregación es el órgano que tiene la tarea de dirigir y coordinar en todo el mundo la obra de la evangelización y la cooperación misionera.
Su fin primero y fundamental es por lo tanto guiar y sostener a las Iglesias jóvenes, situadas en territorios de reciente o escasa evangelización, territorios que por larga tradición están sujetos a la competencia del dicasterio, en todos los aspectos de la vida eclesial. Con ese motivo, coordina la presencia y la acción de los misioneros en el mundo, presenta al Santo Padre los candidatos al episcopado, tiene la responsabilidad de la formación del clero local, de los catequistas y de los agentes pastorales.
Esta función de orientación es ejercida en su alto nivel por los miembros de la Congregación, en su mayoría cardenales, muchos de los cuales provienen de los mismos países de misión, que se reúnen periódicamente. En la gestión ordinaria, este dicasterio está dirigido por el cardenal prefecto y por otros superiores, según las respectivas funciones.
Para llevar a cabo su tarea, la Congregación dirige y mantiene en Roma una serie de estructuras al servicio de la formación, entre las que destacan la Pontificia Universidad Urbaniana, (que este año tiene alrededor de 1.400 estudiantes) y diversos colegios, en los que estudian actualmente 150 seminaristas, 360 sacerdotes, 150 religiosas y fieles de los cinco continentes.
Esta vasta obra, que requiere una cantidad consistente de recursos financieros, constituye solamente una parte de la labor de la Congregación. Se sabe que cada año entrega a las Iglesias de los territorios sujetos a esta Congregación (1.080 circunscripciones) un subsidio financiero ordinario, que en muchos casos representa la principal o una de las principales fuentes de ingresos para las diócesis, los vicariatos apostólicos, las prefecturas, las missiones “sui iuris”, etc. A esto hay que añadir que el dicasterio envía subsidios anualmente para la formación del clero local, que para la Santa Sede es la herramienta indispensable para el crecimiento y la madurez de estas Iglesias, que son una de las realidades más vitales y prometedoras para el futuro de la Iglesia .Gracias a la ayuda de la Congregación y de otras innumerables obras de apoyo a las misiones por parte de católicos de todo el mundo un notable número de sacerdotes, seminaristas y otros agentes de pastoral pueden estudiar en Roma, junto al Sucesor de Pedro. (...).
Además de todo lo anterior se distribuyen anualmente una cantidad de ayudas para proyectos destinados a la construcción de nuevas iglesias, instituciones pastorales, obras de alfabetización, en particular en favor de la infancia, (...) a menudo en las regiones más pobres del mundo. Estas iniciativas y muchas otras están promovidas y coordinadas por las Obras Misionales Pontificias, en el seno del dicasterio. Si se considera la relación entre la cantidad de las personas comprometidas y los recursos distribuidos, se verifica fácilmente que los costes de gestión son muy inferiores a cualquier organización internacional empeñada en el campo de la cooperación.
La Congregación para la Evangelización de los Pueblos obtiene sus recursos principalmente de la colecta de la Jornada Misionera Mundial, totalmente distribuida trámite las Obras Misionales Pontificias nacionales y, en segundo lugar, por los beneficios de su propio patrimonio financiero e inmobiliario. Este patrimonio se ha formado a lo largo de decenios gracias a las numerosas donaciones de benefactores de toda condición social, que han querido dejar parte de sus bienes al servicio de la causas de Evangelización.
Valorizar este patrimonio es un deber muy comprometido y complejo, que debe estar avalado por personas expertas en su perfil profesional y que, como todas las operaciones financieras, pueden estar expuestas también a errores de valoración y a las fluctuaciones del mercado internacional.
Por medio de la gestión administrativa y de la creciente generosidad de los católicos, este patrimonio ha continuado creciendo. Al mismo tiempo, en el curso de los últimos años, se ha tomado conciencia de la necesidad de mejorar sus beneficios y con este fin se han instituido estructuras y procedimientos que garanticen una gestión profesional y en la línea de los estándares más avanzados.
Con esta nota se quiere recordar a todos la identidad, el valor y el significado profundo de una institución vital para la Santa Sede y para toda la Iglesia Católica, que responde al mandamiento de Jesús: “Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio a todas las criaturas”. La Congregación ha merecido y merece el apoyo de todos los católicos y de cuantos se interesan por el bien del ser humano y de su desarrollo integral”.
OP/ VIS 20100630 (830)
“Ante las noticias que desde hace algún tiempo siguen difundiéndose sobre la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, conocida antes como De Propaganda Fide, se juzga necesario recordar algunos datos objetivos para tutelar la buena fama de este importante organismo de la Santa Sede y de la Iglesia Católica.
La Congregación es el órgano que tiene la tarea de dirigir y coordinar en todo el mundo la obra de la evangelización y la cooperación misionera.
Su fin primero y fundamental es por lo tanto guiar y sostener a las Iglesias jóvenes, situadas en territorios de reciente o escasa evangelización, territorios que por larga tradición están sujetos a la competencia del dicasterio, en todos los aspectos de la vida eclesial. Con ese motivo, coordina la presencia y la acción de los misioneros en el mundo, presenta al Santo Padre los candidatos al episcopado, tiene la responsabilidad de la formación del clero local, de los catequistas y de los agentes pastorales.
Esta función de orientación es ejercida en su alto nivel por los miembros de la Congregación, en su mayoría cardenales, muchos de los cuales provienen de los mismos países de misión, que se reúnen periódicamente. En la gestión ordinaria, este dicasterio está dirigido por el cardenal prefecto y por otros superiores, según las respectivas funciones.
Para llevar a cabo su tarea, la Congregación dirige y mantiene en Roma una serie de estructuras al servicio de la formación, entre las que destacan la Pontificia Universidad Urbaniana, (que este año tiene alrededor de 1.400 estudiantes) y diversos colegios, en los que estudian actualmente 150 seminaristas, 360 sacerdotes, 150 religiosas y fieles de los cinco continentes.
Esta vasta obra, que requiere una cantidad consistente de recursos financieros, constituye solamente una parte de la labor de la Congregación. Se sabe que cada año entrega a las Iglesias de los territorios sujetos a esta Congregación (1.080 circunscripciones) un subsidio financiero ordinario, que en muchos casos representa la principal o una de las principales fuentes de ingresos para las diócesis, los vicariatos apostólicos, las prefecturas, las missiones “sui iuris”, etc. A esto hay que añadir que el dicasterio envía subsidios anualmente para la formación del clero local, que para la Santa Sede es la herramienta indispensable para el crecimiento y la madurez de estas Iglesias, que son una de las realidades más vitales y prometedoras para el futuro de la Iglesia .Gracias a la ayuda de la Congregación y de otras innumerables obras de apoyo a las misiones por parte de católicos de todo el mundo un notable número de sacerdotes, seminaristas y otros agentes de pastoral pueden estudiar en Roma, junto al Sucesor de Pedro. (...).
Además de todo lo anterior se distribuyen anualmente una cantidad de ayudas para proyectos destinados a la construcción de nuevas iglesias, instituciones pastorales, obras de alfabetización, en particular en favor de la infancia, (...) a menudo en las regiones más pobres del mundo. Estas iniciativas y muchas otras están promovidas y coordinadas por las Obras Misionales Pontificias, en el seno del dicasterio. Si se considera la relación entre la cantidad de las personas comprometidas y los recursos distribuidos, se verifica fácilmente que los costes de gestión son muy inferiores a cualquier organización internacional empeñada en el campo de la cooperación.
La Congregación para la Evangelización de los Pueblos obtiene sus recursos principalmente de la colecta de la Jornada Misionera Mundial, totalmente distribuida trámite las Obras Misionales Pontificias nacionales y, en segundo lugar, por los beneficios de su propio patrimonio financiero e inmobiliario. Este patrimonio se ha formado a lo largo de decenios gracias a las numerosas donaciones de benefactores de toda condición social, que han querido dejar parte de sus bienes al servicio de la causas de Evangelización.
Valorizar este patrimonio es un deber muy comprometido y complejo, que debe estar avalado por personas expertas en su perfil profesional y que, como todas las operaciones financieras, pueden estar expuestas también a errores de valoración y a las fluctuaciones del mercado internacional.
Por medio de la gestión administrativa y de la creciente generosidad de los católicos, este patrimonio ha continuado creciendo. Al mismo tiempo, en el curso de los últimos años, se ha tomado conciencia de la necesidad de mejorar sus beneficios y con este fin se han instituido estructuras y procedimientos que garanticen una gestión profesional y en la línea de los estándares más avanzados.
Con esta nota se quiere recordar a todos la identidad, el valor y el significado profundo de una institución vital para la Santa Sede y para toda la Iglesia Católica, que responde al mandamiento de Jesús: “Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio a todas las criaturas”. La Congregación ha merecido y merece el apoyo de todos los católicos y de cuantos se interesan por el bien del ser humano y de su desarrollo integral”.
OP/ VIS 20100630 (830)
OTROS ACTOS PONTIFICIOS
CIUDAD DEL VATICANO, 30 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre:
-Nombró al cardenal Marc Ouellet, P.S.S., hasta ahora arzobispo de Québec (Canadá), prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina. Sucede en estos dos cargos al cardenal Giovanni Battista Re, cuya renuncia fue aceptada por límite edad.
-Nombró al arzobispo Salvatore Fisichella, hasta ahora presidente de la Pontificia Academia para la Vida y rector de la Pontificia Universidad Lateranense, presidente del recientemente anunciado Pontificio Consejo par la Promoción de la Nueva Evangelización.
-Nombró a don Enrico dal Covolo, S.D.B., rector magnífico de la Pontificia Universidad Lateranense. Don dal Covolo es profesor de Literatura Cristiana antigua griega en la Pontificia Universidad Salesiana y miembro ordinario de la Pontificia Academia de Teología.
-Nombró a monseñor Ignacio Carrasco de Paula, hasta ahora canciller de la Pontificia Academia para la Vida, presidente de la misma academia.
-Nombró al arzobispo Celestino Migliore, hasta ahora Observador Permanente de la Santa Sede ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), nuncio apostólico en Polonia.
-Nombró a don John Richard Cihak ceremoniero pontificio.
-Nombró al obispo Blase J. Cupich, hasta ahora de Rapid City (EE.UU.), obispo de Spokane (superficie 63.325, población 741.000, católicos 101.700, sacerdotes 152, religiosos 303, diáconos permanentes 55) en EE.UU. Sucede al obispo William S. Skylstad, cuya renuncia al gobierno pastoral de la misma diócesis fue aceptada por límite de edad.
-Aceptó la renuncia del obispo Emilio S. Allué, S.D.B., al oficio de auxiliar de la archidiócesis de Boston (EE.UU.), por límite de edad.
-Nombró a don Arthur L. Kennedy y a don Peter J. Uglietto, obispos auxiliares de la archidiócesis de Boston (superficie 6.386, población 4.112.000, católicos 1.874.000, sacerdotes 1.286, religiosos 2.712, diáconos permanentes 257) en EE.UU. El obispo electo Kennedy nació en Boston en 1942, fue ordenado sacerdote en 1966 y actualmente era rector del St. John Seminary, en Brighton. El obispo electo Uglietto nació en Cambridge (EE.UU.) en 1951, fue ordenado sacerdote en 1977 y actualmente era rector del Beato Juan XXIII National Seminary, en Weston.
-Aceptó la renuncia del obispo Peter A. Rosazza al oficio de auxiliar de la archidiócesis de Hartford (EE.UU.), por límite de edad.
NER:RE:NEA:NA:NN/ VIS 20100630 (360)
-Nombró al cardenal Marc Ouellet, P.S.S., hasta ahora arzobispo de Québec (Canadá), prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina. Sucede en estos dos cargos al cardenal Giovanni Battista Re, cuya renuncia fue aceptada por límite edad.
-Nombró al arzobispo Salvatore Fisichella, hasta ahora presidente de la Pontificia Academia para la Vida y rector de la Pontificia Universidad Lateranense, presidente del recientemente anunciado Pontificio Consejo par la Promoción de la Nueva Evangelización.
-Nombró a don Enrico dal Covolo, S.D.B., rector magnífico de la Pontificia Universidad Lateranense. Don dal Covolo es profesor de Literatura Cristiana antigua griega en la Pontificia Universidad Salesiana y miembro ordinario de la Pontificia Academia de Teología.
-Nombró a monseñor Ignacio Carrasco de Paula, hasta ahora canciller de la Pontificia Academia para la Vida, presidente de la misma academia.
-Nombró al arzobispo Celestino Migliore, hasta ahora Observador Permanente de la Santa Sede ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), nuncio apostólico en Polonia.
-Nombró a don John Richard Cihak ceremoniero pontificio.
-Nombró al obispo Blase J. Cupich, hasta ahora de Rapid City (EE.UU.), obispo de Spokane (superficie 63.325, población 741.000, católicos 101.700, sacerdotes 152, religiosos 303, diáconos permanentes 55) en EE.UU. Sucede al obispo William S. Skylstad, cuya renuncia al gobierno pastoral de la misma diócesis fue aceptada por límite de edad.
-Aceptó la renuncia del obispo Emilio S. Allué, S.D.B., al oficio de auxiliar de la archidiócesis de Boston (EE.UU.), por límite de edad.
-Nombró a don Arthur L. Kennedy y a don Peter J. Uglietto, obispos auxiliares de la archidiócesis de Boston (superficie 6.386, población 4.112.000, católicos 1.874.000, sacerdotes 1.286, religiosos 2.712, diáconos permanentes 257) en EE.UU. El obispo electo Kennedy nació en Boston en 1942, fue ordenado sacerdote en 1966 y actualmente era rector del St. John Seminary, en Brighton. El obispo electo Uglietto nació en Cambridge (EE.UU.) en 1951, fue ordenado sacerdote en 1977 y actualmente era rector del Beato Juan XXIII National Seminary, en Weston.
-Aceptó la renuncia del obispo Peter A. Rosazza al oficio de auxiliar de la archidiócesis de Hartford (EE.UU.), por límite de edad.
NER:RE:NEA:NA:NN/ VIS 20100630 (360)
AUDIENCIAS
CIUDAD DEL VATICANO, 30 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencia al arzobispo André-Joseph Léonard, de Malinas-Bruselas, presidente de la Conferencia Episcopal Belga.
AP/ VIS 20100630 (30)
AP/ VIS 20100630 (30)
MENSAJE PARA LA JORNADA MUNDIAL DEL TURISMO
CIUDAD DEL VATICANO, 30 JUN 2010 (VIS).- Se ha publicado hoy el Mensaje del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes con motivo de la Jornada Mundial del Turismo, que se celebrará el próximo 27 de diciembre, y cuyo tema este año es: “Turismo y Diversidad Biológica”. El mensaje, del que publicamos amplios extractos, está firmado por los arzobispos Antonio Maria Veglió y Agostino Marchetto, respectivamente presidente y secretario de ese dicasterio.
“La biodiversidad, o diversidad biológica, hace referencia a la gran riqueza de seres que viven en la Tierra, así como al delicado equilibrio de interdependencia e interacción que existe entre ellos y con el medio físico que los acoge y condiciona.
Ante ellos se ciernen tres graves peligros, que requieren una solución urgente: el cambio climático, la desertificación y la pérdida de la biodiversidad. Esta última se está desarrollando en los últimos años a un ritmo sin precedentes. Estudios recientes indican que, a nivel mundial, están amenazados o en peligro de extinción el 22% de los mamíferos, el 31% de los anfibios, el 13.6% de las aves o el 27% de los arrecifes
Hay numerosos sectores de la actividad humana que contribuyen en gran manera a estos cambios, y uno de ellos es, sin duda alguna, el turismo, el cual se sitúa entre los que han experimentado un mayor y rápido crecimiento. Al respecto, podemos recordar las cifras que nos ofrece la Organización Mundial del Turismo (OMT). Si las llegadas internacionales de turistas fueron de 534 millones en el año 1995, y de 682 millones en el 2000, las previsiones que aparecían en su informe “Tourism 2020 Vision” son de 1.006 millones para el año 2010, y que llegarían a 1.561 millones en el año 2020, con un crecimiento medio anual de 4.1%. (...)Todo ello nos muestra el fuerte crecimiento de este sector económico, lo que comporta unos importantes efectos en la conservación y uso sostenible de la biodiversidad, con el consiguiente peligro de que se transforme en un serio impacto medioambiental, especialmente por el consumo desmesurado de recursos limitados (como el agua potable y el territorio) y por la gran generación de contaminación y residuos, superando las cantidades que serían asumibles por una determinada zona.
La situación se ve agravada por el hecho de que la demanda turística se dirige cada vez más hacia los destinos de naturaleza, atraída por sus innumerables bellezas, lo que supone un impacto importante en las poblaciones visitadas, en su economía, en el medio ambiente y en su patrimonio cultural.
Por todo ello, debemos afirmar que el turismo no puede eximirse de su responsabilidad en la defensa de la biodiversidad, sino que, por el contrario, debe asumir un rol activo en la misma.
El desarrollo de este sector económico ha de ir acompañado ineludiblemente de los principios de sostenibilidad y respeto a la diversidad biológica.
La Iglesia quiere sumar su voz, desde el espacio que le es propio, partiendo de la convicción de que ella misma “tiene una responsabilidad respecto a la creación y la debe hacer valer en público. (...) El Magisterio reitera insistentemente la responsabilidad del ser humano en la preservación de un ambiente íntegro y sano para todos, desde el convencimiento que “la tutela del medio ambiente constituye un desafío para la entera humanidad: se trata del deber, común y universal, de respetar un bien colectivo”.
Hay un elemento que hace todavía más exigente si cabe este esfuerzo. En su búsqueda de Dios, el ser humano descubre algunas vías para acercarse al Misterio, que tiene como punto de partida la creación. (...) Por este motivo, el turismo, acercándonos a la creación en toda su variedad y riqueza, puede ser ocasión para promover o acrecentar la experiencia religiosa.
Los esfuerzos por proteger y promover la diversidad biológica en su relación con el turismo pasan, en primer lugar, por desarrollar estrategias participativas y compartidas, en las que se comprometan los diversos sectores implicados. La mayoría de los gobiernos, instituciones internacionales, asociaciones profesionales del sector turístico y organizaciones no gubernamentales defienden, con una visión a largo plazo, la necesidad de un turismo sostenible como única forma posible para que su desarrollo sea al tiempo económicamente rentable, proteja los recursos naturales y culturales, y sirva de ayuda real en la lucha contra la pobreza.
Las autoridades públicas deben ofrecer una legislación clara, que proteja y potencie la
biodiversidad, reforzando los beneficios y reduciendo los costes del turismo, al tiempo que debe velar por el cumplimiento de las normas. (...) Los esfuerzos gubernamentales deberán ser mayores en aquellos lugares más vulnerables y donde la degradación haya sido mayor. Quizá en algunos de ellos, el turismo debería ser restringido o, incluso, evitado.
Por su parte, se le pide al sector empresarial del turismo “que conciba, desarrolle y lleve a cabo sus actividades reduciendo al mínimo su impacto negativo, e incluso contribuyendo de manera efectiva a la conservación de ecosistemas sensibles y del medio ambiente en general, beneficiando directamente a las comunidades locales e indígenas”.
Finalmente, los turistas deben ser conscientes de que su presencia en un lugar no siempre es positiva. Con este fin, han de ser informados sobre los beneficios reales que comporta la conservación de la biodiversidad, y ser educados en modos de turismo sostenible. (...) En ningún caso, ni el territorio ni el patrimonio histórico-cultural de los destinos deben salir perjudicados en favor del turista, adaptándose a sus gustos o deseos. Un esfuerzo importante, que de modo especial debe realizar la pastoral del turismo, es la educación en la contemplación, que facilite a los turistas descubrir la huella de Dios en la gran riqueza de la biodiversidad”.
CON-SM VIS 20100630 (940)
“La biodiversidad, o diversidad biológica, hace referencia a la gran riqueza de seres que viven en la Tierra, así como al delicado equilibrio de interdependencia e interacción que existe entre ellos y con el medio físico que los acoge y condiciona.
Ante ellos se ciernen tres graves peligros, que requieren una solución urgente: el cambio climático, la desertificación y la pérdida de la biodiversidad. Esta última se está desarrollando en los últimos años a un ritmo sin precedentes. Estudios recientes indican que, a nivel mundial, están amenazados o en peligro de extinción el 22% de los mamíferos, el 31% de los anfibios, el 13.6% de las aves o el 27% de los arrecifes
Hay numerosos sectores de la actividad humana que contribuyen en gran manera a estos cambios, y uno de ellos es, sin duda alguna, el turismo, el cual se sitúa entre los que han experimentado un mayor y rápido crecimiento. Al respecto, podemos recordar las cifras que nos ofrece la Organización Mundial del Turismo (OMT). Si las llegadas internacionales de turistas fueron de 534 millones en el año 1995, y de 682 millones en el 2000, las previsiones que aparecían en su informe “Tourism 2020 Vision” son de 1.006 millones para el año 2010, y que llegarían a 1.561 millones en el año 2020, con un crecimiento medio anual de 4.1%. (...)Todo ello nos muestra el fuerte crecimiento de este sector económico, lo que comporta unos importantes efectos en la conservación y uso sostenible de la biodiversidad, con el consiguiente peligro de que se transforme en un serio impacto medioambiental, especialmente por el consumo desmesurado de recursos limitados (como el agua potable y el territorio) y por la gran generación de contaminación y residuos, superando las cantidades que serían asumibles por una determinada zona.
La situación se ve agravada por el hecho de que la demanda turística se dirige cada vez más hacia los destinos de naturaleza, atraída por sus innumerables bellezas, lo que supone un impacto importante en las poblaciones visitadas, en su economía, en el medio ambiente y en su patrimonio cultural.
Por todo ello, debemos afirmar que el turismo no puede eximirse de su responsabilidad en la defensa de la biodiversidad, sino que, por el contrario, debe asumir un rol activo en la misma.
El desarrollo de este sector económico ha de ir acompañado ineludiblemente de los principios de sostenibilidad y respeto a la diversidad biológica.
La Iglesia quiere sumar su voz, desde el espacio que le es propio, partiendo de la convicción de que ella misma “tiene una responsabilidad respecto a la creación y la debe hacer valer en público. (...) El Magisterio reitera insistentemente la responsabilidad del ser humano en la preservación de un ambiente íntegro y sano para todos, desde el convencimiento que “la tutela del medio ambiente constituye un desafío para la entera humanidad: se trata del deber, común y universal, de respetar un bien colectivo”.
Hay un elemento que hace todavía más exigente si cabe este esfuerzo. En su búsqueda de Dios, el ser humano descubre algunas vías para acercarse al Misterio, que tiene como punto de partida la creación. (...) Por este motivo, el turismo, acercándonos a la creación en toda su variedad y riqueza, puede ser ocasión para promover o acrecentar la experiencia religiosa.
Los esfuerzos por proteger y promover la diversidad biológica en su relación con el turismo pasan, en primer lugar, por desarrollar estrategias participativas y compartidas, en las que se comprometan los diversos sectores implicados. La mayoría de los gobiernos, instituciones internacionales, asociaciones profesionales del sector turístico y organizaciones no gubernamentales defienden, con una visión a largo plazo, la necesidad de un turismo sostenible como única forma posible para que su desarrollo sea al tiempo económicamente rentable, proteja los recursos naturales y culturales, y sirva de ayuda real en la lucha contra la pobreza.
Las autoridades públicas deben ofrecer una legislación clara, que proteja y potencie la
biodiversidad, reforzando los beneficios y reduciendo los costes del turismo, al tiempo que debe velar por el cumplimiento de las normas. (...) Los esfuerzos gubernamentales deberán ser mayores en aquellos lugares más vulnerables y donde la degradación haya sido mayor. Quizá en algunos de ellos, el turismo debería ser restringido o, incluso, evitado.
Por su parte, se le pide al sector empresarial del turismo “que conciba, desarrolle y lleve a cabo sus actividades reduciendo al mínimo su impacto negativo, e incluso contribuyendo de manera efectiva a la conservación de ecosistemas sensibles y del medio ambiente en general, beneficiando directamente a las comunidades locales e indígenas”.
Finalmente, los turistas deben ser conscientes de que su presencia en un lugar no siempre es positiva. Con este fin, han de ser informados sobre los beneficios reales que comporta la conservación de la biodiversidad, y ser educados en modos de turismo sostenible. (...) En ningún caso, ni el territorio ni el patrimonio histórico-cultural de los destinos deben salir perjudicados en favor del turista, adaptándose a sus gustos o deseos. Un esfuerzo importante, que de modo especial debe realizar la pastoral del turismo, es la educación en la contemplación, que facilite a los turistas descubrir la huella de Dios en la gran riqueza de la biodiversidad”.
CON-SM VIS 20100630 (940)
SAN PEDRO Y SAN PABLO ENCIENDAN EL DESEO DE CUMPLIR LA VOLUNTAD DIVINA
CIUDAD DEL VATICANO, 29 JUN 2010 (VIS).-Después de la Santa Misa celebrada en la basílica vaticana, el Papa se asomó al mediodía a la ventana de su estudio para el rezo del Ángelus.
Hablando de los patronos de Roma, el Papa dijo que San Pedro era “un humilde pescador de Galilea, (…) y estaba tan cerca del Señor que se convirtió en roca de fe y de amor, sobre la cual Jesús edificó su Iglesia”. San Pablo, “de quien acabamos de celebrar el bimilenario de su nacimiento-, con la gracia divina difundió el Evangelio, sembrando la Palabra de verdad y de salvación entre los pueblos paganos. Los dos santos patronos, aún habiendo recibido de Dios carismas y misiones distintas, son cimientos de la Iglesia una, santa, católica y apostólica”.
Benedicto XVI recordó que había impuesto a 38 arzobispos metropolitanos el palio, que “simboliza tanto la comunión con el Obispo de Roma, como la misión de apacentar con amor al única rebaño de Cristo”.
“Que el ejemplo de los Apóstoles Pedro y Pablo –concluyó-, ilumine las mentes y encienda en los corazones de los creyentes el santo deseo de cumplir la voluntad de Dios, para que la Iglesia peregrina en la tierra sea siempre fiel a su Señor”.
Después de la oración mariana, el Santo Padre saludó en especial a los arzobispos metropolitanos provenientes de varias partes del mundo y a los numerosos peregrinos que los acompañaban.
ANG/ VIS 20100630 (250)
Hablando de los patronos de Roma, el Papa dijo que San Pedro era “un humilde pescador de Galilea, (…) y estaba tan cerca del Señor que se convirtió en roca de fe y de amor, sobre la cual Jesús edificó su Iglesia”. San Pablo, “de quien acabamos de celebrar el bimilenario de su nacimiento-, con la gracia divina difundió el Evangelio, sembrando la Palabra de verdad y de salvación entre los pueblos paganos. Los dos santos patronos, aún habiendo recibido de Dios carismas y misiones distintas, son cimientos de la Iglesia una, santa, católica y apostólica”.
Benedicto XVI recordó que había impuesto a 38 arzobispos metropolitanos el palio, que “simboliza tanto la comunión con el Obispo de Roma, como la misión de apacentar con amor al única rebaño de Cristo”.
“Que el ejemplo de los Apóstoles Pedro y Pablo –concluyó-, ilumine las mentes y encienda en los corazones de los creyentes el santo deseo de cumplir la voluntad de Dios, para que la Iglesia peregrina en la tierra sea siempre fiel a su Señor”.
Después de la oración mariana, el Santo Padre saludó en especial a los arzobispos metropolitanos provenientes de varias partes del mundo y a los numerosos peregrinos que los acompañaban.
ANG/ VIS 20100630 (250)
LA UNIDAD DE LA IGLESIA SE ARRAIGA EN SU UNION CON CRISTO
CIUDAD DEL VATICANO, 29 JUN 2010 (VIS).-En la solemnidad de los santos Apóstoles Pedro y Pablo, Benedicto XVI presidió en la basílica vaticana la concelebración eucarística con 38 arzobispos metropolitanos a los que impuso el palio.
Comentando los textos bíblicos de la misa de hoy, el Papa explicó que “ponen de relieve un tema que se puede resumir así: Dios está cerca de sus fieles servidores y los libera de todo mal, así como libera a la Iglesia de las potencias negativas. Es el tema de la libertad de la Iglesia, que presenta un aspecto histórico y otro profundamente espiritual”.
“La promesa de Jesús de que “el poder del infierno no prevalecerá” sobre la Iglesia -comprende las experiencias históricas de persecución sufridas por Pedro y Pablo y por los otros testigos del Evangelio, pero va más allá, queriendo asegurar sobre todo la protección contra las amenazas de orden espiritual”.
El Santo Padre subrayó que “si pensamos en los dos milenios de historia de la Iglesia, podemos observar que -como había anunciado el Señor Jesús- no faltaron nunca pruebas para los cristianos, que en algunos periodos y lugares asumieron características de verdaderas persecuciones. Éstas, sin embargo, a pesar de los sufrimientos que causan, no constituyen el peligro más grave para la Iglesia. El daño mayor, en efecto, lo recibe de lo que contamina la fe y la vida cristiana de sus miembros y de sus comunidades, mellando la integridad del Cuerpo místico, debilitando su capacidad de profecía y de testimonio, ofuscando la belleza de su rostro”.
Tras recordar que san Pablo en la segunda carta a Timoteo señala que “los hombres que obran el mal “no progresarán más, porque su insensatez quedará patente a todos”, el Papa dijo que “existe, pues, una garantía de libertad asegurada por Dios a la Iglesia, libertad sea de los lazos materiales que intentan impedir o coartar su misión, que de los males espirituales y morales, que pueden mellar su autenticidad y su credibilidad”.
“El tema de la libertad de la Iglesia, garantizada por Cristo a Pedro, tiene también una relación específica con el rito de la imposición del palio, que hoy renovamos para 38 arzobispos metropolitanos. (…) La comunión con Pedro y sus sucesores, en efecto, es garantía de libertad para los pastores de la Iglesia y para las mismas comunidades que les han sido confiadas”.
Benedicto XVI resaltó que “en el plano histórico, la unión con la Sede Apostólica asegura a las Iglesias particulares y a las Conferencias Episcopales la libertad con respecto a los poderes locales, nacionales o supranacionales, que en algunos casos pueden obstaculizar la misión eclesial. Además, y más esencialmente, el ministerio petrino es garantía de libertad, en el sentido de la plena adhesión a la verdad, a la auténtica tradición, de forma que el Pueblo de Dios quede preservado de errores concernientes a la fe y a la moral”.
“El hecho de que cada año vengan a Roma los nuevos metropolitanos para recibir el palio de las manos del Papa se debe comprender en su significado propio, como gesto de comunión, y el tema de la libertad de la Iglesia nos ofrece una clave de lectura particularmente importante. Esto es evidente en el caso de las Iglesias marcadas por persecuciones, sometidas a ingerencias políticas o a otras duras pruebas. Pero no es menos relevante en el caso de comunidades que sufren la influencia de doctrinas desviadas o de tendencias ideológicas y prácticas contrarias al Evangelio. El palio es en este sentido una prenda de libertad, como el “yugo” de Jesús, que Él invita a llevar sobre la espalda, (…) y en lugar de pesar sobre quien lo lleva, lo alivia. Así también, el vínculo con la Sede Apostólica -aun siendo comprometedor-, sostiene al pastor y a la porción de Iglesia que se le confía a sus cuidados, haciéndolos más libres y más fuertes”.
Benedicto XVI puso de relieve el valor ecuménico de las palabras “las potencias de los infiernos no prevalecerán sobre su Iglesia”, ya que “uno de los efectos típicos de la acción del Maligno es precisamente la división en el interior de la Comunidad eclesial. Las divisiones, en efecto, son síntomas de la fuerza del pecado, que sigue actuando en los miembros de la Iglesia, también después de la redención”
“La unidad de la Iglesia se arraiga en su unión con Cristo y la causa de la unidad plena de los cristianos -que se debe buscar y renovar siempre, de generación en generación-, está sostenida también por su oración y su promesa”.
En este contexto, el Santo Padre saludó a la delegación del Patriarcado de Constantinopla presente en la celebración eucarística e invitó a dar gracias a Dios “por los progresos en las relaciones ecuménicas entre católicos y ortodoxos y a renovar el compromiso de corresponder generosamente a la gracia divina, que nos conduce a la comunión plena”.
Al final de la misa, el Papa y el metropolita ortodoxo Gennadios bajaron a la Confesión de San Pedro para rezar unos instantes.
HML/ VIS 20100630 (830)
Comentando los textos bíblicos de la misa de hoy, el Papa explicó que “ponen de relieve un tema que se puede resumir así: Dios está cerca de sus fieles servidores y los libera de todo mal, así como libera a la Iglesia de las potencias negativas. Es el tema de la libertad de la Iglesia, que presenta un aspecto histórico y otro profundamente espiritual”.
“La promesa de Jesús de que “el poder del infierno no prevalecerá” sobre la Iglesia -comprende las experiencias históricas de persecución sufridas por Pedro y Pablo y por los otros testigos del Evangelio, pero va más allá, queriendo asegurar sobre todo la protección contra las amenazas de orden espiritual”.
El Santo Padre subrayó que “si pensamos en los dos milenios de historia de la Iglesia, podemos observar que -como había anunciado el Señor Jesús- no faltaron nunca pruebas para los cristianos, que en algunos periodos y lugares asumieron características de verdaderas persecuciones. Éstas, sin embargo, a pesar de los sufrimientos que causan, no constituyen el peligro más grave para la Iglesia. El daño mayor, en efecto, lo recibe de lo que contamina la fe y la vida cristiana de sus miembros y de sus comunidades, mellando la integridad del Cuerpo místico, debilitando su capacidad de profecía y de testimonio, ofuscando la belleza de su rostro”.
Tras recordar que san Pablo en la segunda carta a Timoteo señala que “los hombres que obran el mal “no progresarán más, porque su insensatez quedará patente a todos”, el Papa dijo que “existe, pues, una garantía de libertad asegurada por Dios a la Iglesia, libertad sea de los lazos materiales que intentan impedir o coartar su misión, que de los males espirituales y morales, que pueden mellar su autenticidad y su credibilidad”.
“El tema de la libertad de la Iglesia, garantizada por Cristo a Pedro, tiene también una relación específica con el rito de la imposición del palio, que hoy renovamos para 38 arzobispos metropolitanos. (…) La comunión con Pedro y sus sucesores, en efecto, es garantía de libertad para los pastores de la Iglesia y para las mismas comunidades que les han sido confiadas”.
Benedicto XVI resaltó que “en el plano histórico, la unión con la Sede Apostólica asegura a las Iglesias particulares y a las Conferencias Episcopales la libertad con respecto a los poderes locales, nacionales o supranacionales, que en algunos casos pueden obstaculizar la misión eclesial. Además, y más esencialmente, el ministerio petrino es garantía de libertad, en el sentido de la plena adhesión a la verdad, a la auténtica tradición, de forma que el Pueblo de Dios quede preservado de errores concernientes a la fe y a la moral”.
“El hecho de que cada año vengan a Roma los nuevos metropolitanos para recibir el palio de las manos del Papa se debe comprender en su significado propio, como gesto de comunión, y el tema de la libertad de la Iglesia nos ofrece una clave de lectura particularmente importante. Esto es evidente en el caso de las Iglesias marcadas por persecuciones, sometidas a ingerencias políticas o a otras duras pruebas. Pero no es menos relevante en el caso de comunidades que sufren la influencia de doctrinas desviadas o de tendencias ideológicas y prácticas contrarias al Evangelio. El palio es en este sentido una prenda de libertad, como el “yugo” de Jesús, que Él invita a llevar sobre la espalda, (…) y en lugar de pesar sobre quien lo lleva, lo alivia. Así también, el vínculo con la Sede Apostólica -aun siendo comprometedor-, sostiene al pastor y a la porción de Iglesia que se le confía a sus cuidados, haciéndolos más libres y más fuertes”.
Benedicto XVI puso de relieve el valor ecuménico de las palabras “las potencias de los infiernos no prevalecerán sobre su Iglesia”, ya que “uno de los efectos típicos de la acción del Maligno es precisamente la división en el interior de la Comunidad eclesial. Las divisiones, en efecto, son síntomas de la fuerza del pecado, que sigue actuando en los miembros de la Iglesia, también después de la redención”
“La unidad de la Iglesia se arraiga en su unión con Cristo y la causa de la unidad plena de los cristianos -que se debe buscar y renovar siempre, de generación en generación-, está sostenida también por su oración y su promesa”.
En este contexto, el Santo Padre saludó a la delegación del Patriarcado de Constantinopla presente en la celebración eucarística e invitó a dar gracias a Dios “por los progresos en las relaciones ecuménicas entre católicos y ortodoxos y a renovar el compromiso de corresponder generosamente a la gracia divina, que nos conduce a la comunión plena”.
Al final de la misa, el Papa y el metropolita ortodoxo Gennadios bajaron a la Confesión de San Pedro para rezar unos instantes.
HML/ VIS 20100630 (830)
EL PAPA CREA UN DICASTERIO PARA LA NUEVA EVANGELIZACION
CIUDAD DEL VATICANO, 28 JUN 2010 (VIS).-Benedicto XVI presidió esta tarde la celebración de las Primeras Vísperas de la solemnidad de san Pedro y san Pablo, en la Basílica de San Pablo Extramuros.
Asistió a la ceremonia la delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, enviada por Su Santidad Bartolomé I y compuesta por Su Eminencia Gennadios (Limouris), metropolita de Sassima; S.E. Bartholomaios (Ioannis Kessidis), obispo de Arianzós, asistente del metropolita de Alemania y el diácono Theodoros Meimaris, de la sede patriarcal de Fanar.
En la homilía, el Papa reflexionó sobre la vocación misionera de la Iglesia. Comenzó recordando que el Siervo de Dios Giovanni Battista Montini, cuando fue elegido Sucesor de Pedro, “eligió el nombre del Apóstol de los gentiles”, y “en 1974 convocó el Sínodo de los Obispos sobre el tema de la evangelización del mundo contemporáneo, y casi un año después publicó la Exhortación apostólica “Evangelii nuntiandi”.
Hablando a continuación del Venerable Juan Pablo II, el pontífice puso de relieve que “representó “en vivo” la naturaleza misionera de la Iglesia, con los viajes apostólicos y con la insistencia de su Magisterio sobre la urgencia de una “nueva evangelización”. (…) A todos es evidente que mi predecesor dio un impulso extraordinario a la misión de la Iglesia, no solo –repito- por las distancias que recorrió, sino sobre todo por el genuino espíritu misionero que le animaba y que nos dejó en herencia en el alba del tercer milenio”.
“Recogiendo esta herencia -dijo el Papa-, pude afirmar, al inicio de mi ministerio petrino, que la Iglesia es joven, abierta al futuro. Y lo repito hoy, cerca del sepulcro de san Pablo: la Iglesia es en el mundo una inmensa fuerza renovadora, no ciertamente por sus fuerzas, sino por la fuerza del Evangelio”.
Tras hacer hincapié en que “los desafíos de la época actual están ciertamente por encima de las capacidades humanas” y que “no hay sólo hambre de alimento material; existe un hambre más profundo, que sólo Dios puede saciar”, el Papa señaló que “también el hombre del tercer milenio desea una vida auténtica y plena, tiene necesidad de verdad, de libertad profunda, de amor gratuito. También en los desiertos del mundo secularizado, el alma del hombre tiene sed de Dios, del Dios vivo”.
Benedicto XVI señaló que “existen regiones del mundo que aún esperan una primera evangelización; otras, que la recibieron, pero necesitan un trabajo más profundo; otras aún en las que el Evangelio echó raíces durante muchos tiempo, dando lugar a una verdadera tradición cristiana, pero en las que en los últimos siglos -con dinámicas complejas- el proceso de secularización ha producido una grave crisis del sentido de la fe cristiana y de la pertenencia a la Iglesia”.
“En esta perspectiva –añadió-, he decidido crear un nuevo Organismo, en la forma de “Consejo Pontificio”, con la tarea principal de promover una renovada evangelización en los países donde ya resonó el primer anuncio de la fe y están presentes Iglesias de antigua fundación, pero que están viviendo una progresiva secularización de la sociedad y una especie de “eclipse del sentido de Dios”, que constituyen un desafío para encontrar los medios adecuados para volver a proponer la perenne verdad del Evangelio de Cristo”.
El Santo Padre terminó afirmando que “el reto de la nueva evangelización interpela a la Iglesia universal, y nos pide también proseguir con empeño en la búsqueda de la unidad plena entre los cristianos. Un signo elocuente de esperanza en este sentido es la costumbre de las visitas recíprocas entre la Iglesia de Roma y la de Constantinopla con ocasión de las fiestas de sus respectivos santos patronos. Por eso, acogemos hoy con renovada alegría y reconocimiento a la delegación enviada por el Patriarca Bartolomé I”.
HML/ VIS 20100630 (630)
Asistió a la ceremonia la delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, enviada por Su Santidad Bartolomé I y compuesta por Su Eminencia Gennadios (Limouris), metropolita de Sassima; S.E. Bartholomaios (Ioannis Kessidis), obispo de Arianzós, asistente del metropolita de Alemania y el diácono Theodoros Meimaris, de la sede patriarcal de Fanar.
En la homilía, el Papa reflexionó sobre la vocación misionera de la Iglesia. Comenzó recordando que el Siervo de Dios Giovanni Battista Montini, cuando fue elegido Sucesor de Pedro, “eligió el nombre del Apóstol de los gentiles”, y “en 1974 convocó el Sínodo de los Obispos sobre el tema de la evangelización del mundo contemporáneo, y casi un año después publicó la Exhortación apostólica “Evangelii nuntiandi”.
Hablando a continuación del Venerable Juan Pablo II, el pontífice puso de relieve que “representó “en vivo” la naturaleza misionera de la Iglesia, con los viajes apostólicos y con la insistencia de su Magisterio sobre la urgencia de una “nueva evangelización”. (…) A todos es evidente que mi predecesor dio un impulso extraordinario a la misión de la Iglesia, no solo –repito- por las distancias que recorrió, sino sobre todo por el genuino espíritu misionero que le animaba y que nos dejó en herencia en el alba del tercer milenio”.
“Recogiendo esta herencia -dijo el Papa-, pude afirmar, al inicio de mi ministerio petrino, que la Iglesia es joven, abierta al futuro. Y lo repito hoy, cerca del sepulcro de san Pablo: la Iglesia es en el mundo una inmensa fuerza renovadora, no ciertamente por sus fuerzas, sino por la fuerza del Evangelio”.
Tras hacer hincapié en que “los desafíos de la época actual están ciertamente por encima de las capacidades humanas” y que “no hay sólo hambre de alimento material; existe un hambre más profundo, que sólo Dios puede saciar”, el Papa señaló que “también el hombre del tercer milenio desea una vida auténtica y plena, tiene necesidad de verdad, de libertad profunda, de amor gratuito. También en los desiertos del mundo secularizado, el alma del hombre tiene sed de Dios, del Dios vivo”.
Benedicto XVI señaló que “existen regiones del mundo que aún esperan una primera evangelización; otras, que la recibieron, pero necesitan un trabajo más profundo; otras aún en las que el Evangelio echó raíces durante muchos tiempo, dando lugar a una verdadera tradición cristiana, pero en las que en los últimos siglos -con dinámicas complejas- el proceso de secularización ha producido una grave crisis del sentido de la fe cristiana y de la pertenencia a la Iglesia”.
“En esta perspectiva –añadió-, he decidido crear un nuevo Organismo, en la forma de “Consejo Pontificio”, con la tarea principal de promover una renovada evangelización en los países donde ya resonó el primer anuncio de la fe y están presentes Iglesias de antigua fundación, pero que están viviendo una progresiva secularización de la sociedad y una especie de “eclipse del sentido de Dios”, que constituyen un desafío para encontrar los medios adecuados para volver a proponer la perenne verdad del Evangelio de Cristo”.
El Santo Padre terminó afirmando que “el reto de la nueva evangelización interpela a la Iglesia universal, y nos pide también proseguir con empeño en la búsqueda de la unidad plena entre los cristianos. Un signo elocuente de esperanza en este sentido es la costumbre de las visitas recíprocas entre la Iglesia de Roma y la de Constantinopla con ocasión de las fiestas de sus respectivos santos patronos. Por eso, acogemos hoy con renovada alegría y reconocimiento a la delegación enviada por el Patriarca Bartolomé I”.
HML/ VIS 20100630 (630)
lunes, 28 de junio de 2010
COMUNICADO SOBRE LA AUDIENCIA AL CARDENAL SCHONBORN
CIUDAD DEL VATICANO, 28 JUN 2010 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo público a primera hora de esta tarde el siguiente comunicado:
“1) El Santo Padre ha recibido hoy en audiencia al cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena y Presidente de la Conferencia Episcopal de Austria. El purpurado había pedido poder informar personalmente al Papa acerca de la situación actual de la Iglesia en Austria. En particular, el cardenal Schönborn ha querido aclarar el significado exacto de sus recientes declaraciones sobre algunos aspectos de la disciplina eclesiástica actual, así como algunos juicios sobre la actitud de la Secretaría de Estado, en particular por el entonces Secretario de Estado del Papa Juan Pablo II, en relación con el fallecido cardenal Hans Hermann Groër, arzobispo de Viena de 1986 a 1995.
2) Posteriormente se ha invitado al encuentro a los cardenales Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio y Tarcisio Bertone, secretario de Estado. En la segunda parte de la audiencia se han aclarado y resuelto algunos equívocos muy difundidos y en parte derivados de algunas expresiones del cardenal Christoph Schönborn, que manifiesta su pesar por las interpretaciones que se han hecho.
En particular:
a) Se recuerda que en la Iglesia, cuando se trata de acusaciones contra un cardenal, la competencia corresponde exclusivamente al Papa; las otras instancias pueden tener una función de asesoramiento, siempre con el debido respeto por las personas.
b) La palabra “chiacchiericcio” (charloteo) fue interpretada erróneamente como una falta de respeto a las víctimas de abusos sexuales, por las cuales el cardenal Angelo Sodano nutre los mismos sentimientos de compasión y de condena del mal como los expresados en diversas ocasiones por el Santo Padre. Esta palabra, pronunciada al inicio de la Misa de Pascua, se había tomado literalmente de la homilía pontificia del Domingo de Ramos y se refería a la “valentía” que no se deja intimidar por el parloteo de las opiniones dominantes.
3) El Santo Padre, recordando con gran afecto su visita pastoral a Austria, envía por medio del cardenal Christoph Schönborn su saludo y aliento a la Iglesia en Austria y a sus pastores, confiando a la celestial protección de María, tan venerada en Mariazell, el camino de una comunión eclesial renovada”.
OP/
DELEGACION PATRIARCADO ECUMENICO DE CONSTANTINOPLA CON EL PAPA
CIUDAD DEL VATICANO, 28 JUN 2010 (VIS).-El Papa recibió hoy en audiencia a una delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla con motivo de la solemnidad de los santos Apóstoles Pedro y Pablo.
La delegación enviada por Su Santidad Bartolomé I está compuesta por Su Eminencia Gennadios (Limouris), metropolita de Sassima, co-secretario de la Comisión Mixta Internacional para el dialogo teológico entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa en su conjunto y vice-moderador del Comité central del Consejo Mundial de Iglesias (Ginebra); S.E. Bartholomaios (Ioannis Kessidis), obispo de Arianzós, asistente del metropolita de Alemania y el diácono Theodoros Meimaris, de las sede patriarcal de Fanar.
Al inicio de su discurso, el Santo Padre dio las gracias a Dios “porque las relaciones entre nosotros se caracterizan por sentimientos de confianza mutua, estima y fraternidad, como testifican claramente los numerosos encuentros que han tenido lugar en el transcurso de este año”.
“Todo esto –continuó- es un motivo para esperar en que el diálogo católico-ortodoxo seguirá progresando a buen ritmo”.
Refiriéndose a la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico, el Papa dijo que actualmente “se encuentra en un punto crucial, después de haber comenzado el pasado octubre en Paphos a discutir sobre “El papel del Obispo de Roma en la comunión de la Iglesia en el primer milenio”. Con todo nuestro corazón pedimos que, iluminados por el Espíritu Santo, los miembros de la Comisión sigan por este camino durante la próxima reunión plenaria que se celebrará en Viena, y que dediquen el tiempo necesario para estudiar a fondo este asunto tan delicado e importante. Para mí es un signo alentador que el patriarca ecuménico Bartolomé I y el Santo Sínodo de Constantinopla compartan nuestra firme convicción de la importancia de este diálogo”.
Benedicto XVI puso de relieve que en la próxima Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos, que se celebrará en octubre, “se dedicará mucha atención al tema de la cooperación ecuménica entre los cristianos de esta región”. En este sentido, señaló que “las dificultades que los cristianos de Oriente Medio están experimentando son en gran medida comunes a todos: vivir como una minoría y el anhelo de una auténtica libertad religiosa y de la paz. Es necesario el diálogo con las comunidades islámica y judía”.
“En este contexto -concluyó, me complace dar la bienvenida a la delegación fraterna que el Patriarca Ecuménico enviará para participar en los trabajos de la Asamblea sinodal”.
AC/ VIS 20100628 (420)
SOLIDARIDAD DEL PAPA CON LOS OBISPOS DE BELGICA
CIUDAD DEL VATICANO, 27 JUN 2010 (VIS).-Ofrecemos a continuación el mensaje, hecho público este domingo, que el Papa ha enviado al arzobispo André-Mutien Léonard, de Malinas-Bruselas, presidente de la Conferencia Episcopal de Bélgica, tras el registro realizado el pasado 24 de junio en la Catedral de Malinas y en la sede del arzobispado.
“Deseo expresarle, querido hermano en el episcopado, así como a todos los obispos de Bélgica, mi proximidad y mi solidaridad en este momento de tristeza por las sorprendentes y deplorables maneras con que se han realizado las investigaciones en la catedral de Malinas y en la sede donde estaba reunido el episcopado belga en sesión plenaria. Durante esta reunión debían tratarse, entre otros, aspectos relacionados con el abuso de menores por parte de miembros del clero. Yo mismo he repetido en numerosas ocasiones que estos graves hechos deben ser tratados por el ordenamiento civil y canónico, en el respeto de la recíproca especificidad y autonomía. En este sentido, deseo que la justicia siga su curso, garantizando el derecho de las personas y de las instituciones, en el respeto de las víctimas, en el reconocimiento sin prejuicios de los que se comprometen a colaborar con ella y en el rechazo de todo lo que pudiera oscurecer los nobles deberes que le son asignados.
Al garantizarle que acompaño cada día con la oración el camino de la Iglesia en Bélgica, envío de buen grado una afectuosa Bendición apostólica”.
MESS/ VIS 20100628 (250)
LIBERTAD Y AMOR COINCIDEN EN QUIEN RENUNCIA A TODO POR CRISTO
CIUDAD DEL VATICANO, 27 JUN 2010 (VIS).-El Papa dedicó la meditación previa al Ángelus de este último domingo del mes de junio al tema de la llamada de Cristo y de sus exigencias.
Dirigiéndose a los miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, el Papa dijo que “un joven o una chica que deja su familia de origen, los estudios o el trabajo para consagrarse a Dios (…) es un ejemplo vivo de respuesta radical a la vocación divina”.
“Esta es una de las experiencias más bellas que se hacen en la Iglesia: ver, tocar con la mano la acción del Señor en la vida de las personas; experimentar que Dios no es una entidad abstracta, sino una Realidad tan grande y fuerte como para llenar de una manera superabundante el corazón del hombre, une Persona viva y cercana, que nos ama y pide ser amada”.
Benedicto XVI subrayó que las exigencias en el seguimiento de Cristo “pueden parecer muy duras, pero en realidad expresan la novedad y la prioridad absoluta del Reino de Dios que se hace presente en la Persona misma de Jesucristo. Se trata en definitiva de aquella radicalidad que es debida al Amor de Dios, al cual Jesús mismo obedece primero”.
“Quien renuncia a todo, incluso a sí mismo, para seguir a Jesús, entra en una nueva dimensión de la libertad”, continuó. “¡Libertad y amor coinciden! Y al contrario, obedecer al propio egoísmo conduce a rivalidades y conflictos”.
El Santo Padre concluyó invitando a todos “a contemplar el misterio del Corazón divino-humano del Señor Jesús. (…) Quien fija su mirada en ese Corazón atravesado y siempre abierto por amor a nosotros, siente la verdad de esta invocación: “Sé tú, Señor, mi único bien”, y está listo para dejar todo por seguir al Señor”.
Tras el rezo del Ángelus, el Papa recordó que esta mañana en Líbano había sido proclamado beato Etienne Nehmé, en el siglo Joseph, religioso de la Orden Libanesa Maronita, que vivió en el Líbano entre finales del siglo XIX y la primera mitad del XX. “Me alegro de corazón con los hermanos y las hermanas libanesas y les confío con gran afecto a la protección del nuevo beato”.
“En este domingo que precede a la solemnidad de los Santos Pedro y Pablo –terminó-, se celebra en Italia y en otros países la Jornada de la Caridad del Papa. Expreso mi viva gratitud a quienes, con la oración y las ofrendas, sostienen la acción apostólica y caritativa del Sucesor de Pedro en favor de la Iglesia universal y de tantos hermanos cercanos y lejanos”.
ANG/ VIS 20100628 (450)
ARZOBISPO MAMBERTI RECIBE CREDENCIALES EMBAJADOR RUSIA
CIUDAD DEL VATICANO, 26 JUN 2010 (VIS).-La secretaría de Estado comunicó hoy que el arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados, ha recibido las cartas que acreditan a Nikolay Sadchikov como embajador de la Federación Rusa ante la Santa Sede. Próximamente, el arzobispo Antonio Mennini presentará al ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, Sergei Lavrov, las cartas credenciales que le acreditan como nuncio apostólico en la misma Federación.
SS/ VIS 20100628 (80)
SS/ VIS 20100628 (80)
LA SANTA SEDE TENDRA UN REPRESENTANTE NO RESIDENTE ANTE VIETNAM
CIUDAD DEL VATICANO, 26 JUN 2010 (VIS).-La Secretaría de Estado hizo público este mediodía el siguiente comunicado:
“Como acordado en el primer encuentro del grupo conjunto de trabajo Vietnam-Santa Sede, que tuvo lugar en febrero de 2009 en Hanoi, el segundo encuentro se celebró en el Vaticano los días 23 y 24 de junio. Estuvo presidido conjuntamente por monseñor Ettore Balestrero, subsecretario para las Relaciones con los Estados, jefe de la delegación de la Santa Sede y por Nguyen Quoc Cuong, viceministro de Asuntos Exteriores, jefe de la delegación de Vietnam.
Teniendo en cuenta los desarrollos positivos producidos por el primer encuentro del grupo conjunto de trabajo, las dos delegaciones afrontaron temas internacionales y asuntos concernientes a las relaciones bilaterales y a la Iglesia católica en Vietnam.
La delegación vietnamita recordó las líneas constantes de la política de respeto de la libertad de religión y de credo, así como las medidas legales que garanticen su actuación. La delegación de la Santa Sede tomó nota de esta explicación y pidió que se aseguren ulteriores condiciones que permitan a la Iglesia católica participar con mayor eficacia en el desarrollo del país, especialmente en el ámbito espiritual, educativo, sanitario, social y caritativo. Además recordó que la Iglesia en sus enseñanzas invita a los fieles a ser buenos ciudadanos y a comprometerse por el bien común de la población.
Ambas delegaciones registraron desarrollos alentadores en varias áreas de la vida católica en Vietnam, especialmente en relación con el Año Jubilar. Además, se recordó el discurso de Su Santidad el Papa Benedicto XVI con ocasión de la última visita “ad limina” de los obispos vietnamitas y el mensaje del Santo Padre a la Iglesia católica en Vietnam con ocasión del Año Jubilar, y coincidieron en que estas enseñanzas del Papa servirán como orientación para la Iglesia católica en Vietnam en los próximos años.
Sobre las relaciones bilaterales, las dos delegaciones apreciaron los desarrollos positivos producidos por el primer encuentro del grupo conjunto de trabajo, especialmente el encuentro entre el Papa Benedicto XVI y el presidente de Vietnam, Nguyen Minh Triet, en diciembre de 2009.
Las dos delegaciones hablaron en profundidad sobre las relaciones diplomáticas bilaterales. Con el fin de profundizar en las relaciones entre la Santa Sede y Vietnam, así como sobre los lazos entre la Santa Sede y la iglesia católica local, como primer paso, se ha llegado al acuerdo de que el Papa nombre un representante no residente de la Santa Sede ante Vietnam.
Las delegaciones acordaron también celebrar un tercer encuentro del grupo conjunto de trabajo en Vietnam, en una fecha que se concertará siguiendo los canales diplomáticos.
Con motivo del encuentro, la delegación vietnamita realizó una visita de cortesía al secretario para las Relaciones de la Santa Sede con los Estados, al prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y al vicariato de la diócesis de Roma. La delegación también visitó el Hospital pediátrico “Bambino Gesù” de la Santa Sede en Roma.
SS/ VIS 20100628 (500)
OBOLO DE SAN PEDRO: SIGNO CONCRETO CARIDAD DEL PAPA
CIUDAD DEL VATICANO, 26 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy a los socios del Círculo de San Pedro, que le entregaron, como es tradicional, la colecta del “Óbolo de San Pedro”, realizada cada año en las parroquias y en los institutos de la diócesis de Roma.
En el breve discurso que les dirigió, el Papa habló del Año Sacerdotal apenas concluido durante el cual la Iglesia ha reflexionado con especial atención sobre la figura de San Juan María Vianney. El Santo Cura de Ars, dijo el pontífice, es “un modelo de vida evangélica no solamente para los sacerdotes, sino también para los laicos, especialmente para aquellos (...) comprometidos en el vasto campo de la caridad. Un aspecto peculiar de la vida de este cura humilde fue efectivamente el despego de los bienes materiales”.
Benedicto XVI manifestó el deseo de que el ejemplo de San Juan María Vianney represente “una invitación constante a abrir los brazos a todas las personas que necesitan un signo tangible de solidaridad”, y exhortó a los miembros del Círculo de San Pedro “a ser siempre ese signo concreto de la caridad del Papa hacia los necesitados, tanto desde el punto de vista material como espiritual”.
Después de darles las gracias por el “Óbolo de San Pedro”, el Santo Padre subrayó que esa colecta era “un testimonio elocuente de caridad evangélica, porque manifiesta por una parte el afecto de los habitantes de esta ciudad y de los peregrinos por el sucesor de Pedro y por otra expresa la solidaridad concreta de la Santa Sede con tantas situaciones de malestar e indigencia que, desgraciadamente, sigue habiendo en Roma y en tantos otros lugares del mundo”.
“Mediante este compromiso de salir al encuentro de las necesidades de los menos afortunados -concluyó el Papa- difundís un mensaje de esperanza que brota de la fe y la adhesión al Señor, haciéndoos heraldos de su Evangelio. ¡Que la caridad y el testimonio sigan siendo las directrices de vuestro apostolado!”.
AC/ VIS 20100628 (340)
AUDIENCIAS
CIUDAD DEL VATICANO, 28 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:
-Cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.
-Cardenal Christoph Schönborn, O.P., arzobispo de Viena (Austria).
El pasado sábado, 26 de junio, el Papa recibió en audiencias separadas:
-Cardenal Giovanni Lajolo, presidente de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano y de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.
-Cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos.
-Reverendo Ishmael Noko, secretario general de la Federación Luterana Mundial, con su esposa.
AP/ VIS 20100628 (70)
-Cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.
-Cardenal Christoph Schönborn, O.P., arzobispo de Viena (Austria).
El pasado sábado, 26 de junio, el Papa recibió en audiencias separadas:
-Cardenal Giovanni Lajolo, presidente de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano y de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.
-Cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos.
-Reverendo Ishmael Noko, secretario general de la Federación Luterana Mundial, con su esposa.
AP/ VIS 20100628 (70)
OTROS ACTOS PONTIFICIOS
CIUDAD DEL VATICANO, 28 JUN 2010 (VIS).-El Santo Padre:
-Aceptó la renuncia del cardenal Julius Riyadi Darmaatmadja, S.I., al gobierno pastoral del la archidiócesis de Jakarta (Indonesia), por límite de edad. Le sucede el arzobispo Ignatius Suharyo Hardjoatmodjo, coadjutor de la misma archidiócesis.
-Nombró al obispo Giacomo Lanzetti, hasta ahora de Alghero-Bosa (Italia), obispo de Alba (superficie 1.050, población 128.000, católicos 125.000, sacerdotes 152, religiosos 355, diáconos permanentes 5), en Italia. Sucede al obispo Sebastiano Dho, cuya renuncia al gobierno pastoral de la misma diócesis fue aceptada por límite de edad.
El pasado sábado, 26 de junio, el Papa nombró:
-Miembros de la Prefectura para los Asuntos Económicos de la Santa Sede a los cardenales Juan Luis Cipriani Thorne, arzobispo de Lima (Perú) y Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona (España).
-Cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos, su enviado especial a la celebración del XV centenario del santuario de Santa María de las Gracias - Madonna della Mentorella (diócesis de Tivoli, Italia) que tendrá lugar el 29 de agosto de 2010.
RE:NER:NA/ VIS 20100628 (180)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Copyright © VIS - Vatican Information Service
De acuerdo con las normas internacionales sobre propiedad intelectual y derechos de autor, el VIS autoriza la reproducción parcial o total de las noticias publicadas por el Vatican Information Service, siempre que se cite la fuente (VIS – Vatican Information Service).
De acuerdo con las normas internacionales sobre propiedad intelectual y derechos de autor, el VIS autoriza la reproducción parcial o total de las noticias publicadas por el Vatican Information Service, siempre que se cite la fuente (VIS – Vatican Information Service).