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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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viernes, 14 de mayo de 2010

AUTENTICOS TESTIGOS DE JESUCRISTO EN TODOS LOS AMBIENTES

CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2010 (VIS).-El Papa se encontró a última hora de esta tarde, en la Casa Nossa Senhora do Carmo de Fátima, con los obispos de Portugal.

En su discurso, el Santo Padre afirmó que necesitaba “abrirse cada vez más al misterio de la Cruz, abrazándola como única esperanza y última vía para ganar y reunir en el Crucificado a todos sus hermanos y hermanas en humanidad. En obediencia a la Palabra de Dios, está llamado a vivir, no para sí mismo, sino para que Dios esté presente en el mundo”.

“Verdaderamente -dijo-, los tiempos en que vivimos exigen una nueva fuerza misionera en los cristianos, llamados a formar un laicado maduro, identificado con la Iglesia, solidario con la compleja transformación del mundo. Se necesitan auténticos testigos de Jesucristo, especialmente en aquellos ambientes humanos donde el silencio de la fe es más amplio y profundo: entre los políticos, intelectuales, profesionales de los medios de comunicación, que profesan y promueven una propuesta monocultural, desdeñando la dimensión religiosa y contemplativa de la vida. En dichos ámbitos, hay muchos creyentes que se avergüenzan y dan una mano al secularismo, que levanta barreras a la inspiración cristiana. Entre tanto, queridos hermanos, quienes defienden con valor en estos ambientes un vigoroso pensamiento católico, fiel al Magisterio, han de seguir recibiendo vuestro estímulo y vuestra palabra esclarecedora, para vivir la libertad cristiana como fieles laicos”.

Benedicto XVI resaltó que “lo decisivo es llegar a inculcar en todos los agentes de la evangelización un verdadero afán de santidad, sabiendo que el resultado proviene sobre todo de la unión con Cristo y de la acción de su Espíritu”.

“Cuando en opinión de muchos -continuó-, la fe católica ha dejado de ser patrimonio común de la sociedad, y se la ve a menudo como una semilla acechada y ofuscada por “divinidades” y por los señores de este mundo, será muy difícil que la fe llegue a los corazones mediante simples disquisiciones o moralismos, y menos aún a través de genéricas referencias a los valores cristianos. El llamamiento valiente a los principios en su integridad es esencial e indispensable; no obstante, el mero enunciado del mensaje no llega al fondo del corazón de la persona, no toca su libertad, no cambia la vida. Lo que fascina es sobre todo el encuentro con personas creyentes que, por su fe, atraen hacia la gracia de Cristo, dando testimonio de Él”.

Refiriéndose posteriormente a los movimientos y las nuevas comunidades eclesiales, que suponen “una nueva primavera” de la Iglesia, el Santo Padre señaló que “gracias a los carismas, la radicalidad del Evangelio, el contenido objetivo de la fe, la corriente viva de su tradición se comunican de manera persuasiva y son acogidos como experiencia personal, como adhesión libre a todo lo que encierra el misterio de Cristo”.

“Naturalmente, es condición necesaria el que estas nuevas realidades quieran vivir en la Iglesia común, (...) y deben someterse a la guía de los pastores. Éstos son quienes han de asegurar la eclesialidad de los movimientos”.

Los obispos, añadió, “hemos de sentir la responsabilidad de acoger estos impulsos que son un don para la Iglesia y le dan nueva vitalidad, pero, por otro, hemos de ayudar también a los movimientos a encontrar el camino justo, haciendo correcciones con comprensión, esa comprensión espiritual y humana que sabe aunar la guía, el reconocimiento y una cierta apertura y disponibilidad para aprender”.

En este Año Sacerdotal, “descubrid de nuevo, queridos hermanos, la paternidad episcopal sobre todo respecto a vuestro clero. Se ha relegado a un segundo plano durante demasiado tiempo la responsabilidad de la autoridad como servicio para el crecimiento de los demás y, antes que nadie, de los sacerdotes. Ellos están llamados a servir en su ministerio pastoral integrados en una acción pastoral de comunión o de conjunto”.

“Esto no quiere decir –dijo- volver al pasado, ni un simple retorno a los orígenes, sino recuperar el fervor de los orígenes, la alegría del comienzo de la experiencia cristiana, haciéndose acompañar por Cristo como los “discípulos de Emaús” el día de Pascua, dejando que su palabra nos encienda el corazón, que el «pan partido» abra nuestros ojos a la contemplación de su rostro. Sólo de este modo el fuego de su amor será suficientemente ardiente para impulsar a todo fiel cristiano a convertirse en dispensador de luz y de vida en la Iglesia y entre los hombres”.

Al final de su discurso, el Papa pidió a los obispos que dieran “nuevo vigor” en ellos mismos y a su alrededor “a los sentimientos de misericordia y de compasión, para ser capaces de responder a situaciones de graves carencias en la sociedad. Que se instituyan organizaciones y se perfeccionen las ya existentes, para que puedan responder con creatividad a todas las pobrezas, incluida la de la falta de sentido de la vida y la ausencia de esperanza”.

El Santo Padre elogió el esfuerzo de los obispos “para ayudar a las diócesis más necesitadas, especialmente en los países de habla portuguesa. Que las dificultades que ahora se hacen sentir mayormente no os debiliten en la lógica del don. Que siga siendo muy vivo en el país vuestro testimonio de profetas de justicia y de paz, defensores de los derechos inalienables de la persona, uniendo vuestra voz a la de los más débiles, a los que sabiamente habéis motivado a que tengan su propia voz, sin temer nun¬ca levantar vuestra voz en favor de los oprimidos, los humillados y maltratados”.

Terminado el encuentro, el Papa cenó y pasó la noche en la Casa Nossa Senhora do Carmo.
PV-PORTUGAL/ VIS 20100514 (900)

CARIDAD, FUERZA PRINCIPAL Y PRINCIPIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2010 (VIS).-A las 17,00 (hora de Portugal) Benedicto XVI llegó a la iglesia de la Santísima Trinidad en el santuario de Nuestra Señora de Fátima para encontrarse con los representantes de las organizaciones de la pastoral social. Participaron en el acto junto a los organismos católicos, miembros de otras instituciones nacionales que se dedican a la asistencia de los necesitados.

Después de recibir el saludo del obispo Carlos Azevedo, auxiliar de Lisboa, el Papa se dirigió a cuantos trabajan en el “vasto mundo de la caridad”.

“Cristo nos dice que Dios es amor y al mismo tiempo nos enseña que la ley fundamental de la perfección humana y por lo tanto de la transformación del mundo es el nuevo mandamiento del amor – recordó el Santo Padre- (...) El escenario actual de la historia es el de crisis socio-económica, cultural y espiritual, y hace evidente la oportunidad de un discernimiento orientado por la propuesta creativa del mensaje social de la Iglesia. El estudio de su doctrina social, cuyo fuerza principal y cuyo principio es la caridad, permite delinear un proceso de desarrollo humano integral que toque el corazón en profundidad y lleve a una humanización más amplia de la sociedad”.

“En su dimensión social y política, esta diaconía de la caridad es propia de los fieles laicos, llamados a promover orgánicamente el bien común, la justicia y a configurar rectamente la vida social (...) Atraer nuevos trabajadores laicos a este campo pastoral merece sin duda una atención especial por parte de los pastores preocupados por el futuro (...) Unidos a Cristo en su consagración al Padre, nos sentimos llevados por su compasión hacia las multitudes que piden justicia y solidaridad y, como el buen samaritano de la parábola, nos esforzamos por ofrecer respuestas concretas y generosas”.

Sin embargo, “a menudo no es fácil llegar a una síntesis satisfactoria entre vida espiritual y actividad apostólica. La presión ejercida por la cultura dominante, que insiste en un estilo de vida basado en la ley del más fuerte y las ganancias fáciles acaba por afectar a nuestra forma de pensar, a nuestros proyectos y a las perspectivas de nuestro servicio, con el riesgo de vaciarlos de esos motivos de fe y de esperanza que los habían suscitado” observó el pontífice .

Al mismo tiempo “las numerosas y acuciantes peticiones de ayuda y apoyo que nos dirigen los pobres y marginados de la sociedad nos empujan a buscar soluciones que respondan a la lógica de la eficiencia, del efecto visible y de la publicidad. Sin embargo –subrayó el Papa- esa síntesis es absolutamente necesaria, para poder servir a Cristo en la humanidad que os espera”.
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Benedicto XVI, recordando que “entre las muchas instituciones sociales al servicio del bien común y cercanas a las personas necesitadas, se encuentran las de la Iglesia Católica”, afirmó que la orientación de las mismas debe ser clara para que “asuman una identidad bien evidente” desde “la inspiración de sus objetivos” hasta “la gestión seria y eficaz de los recursos”.

“Además de esa identidad y ligado a ella, es un factor fundamental conceder a la actividad caritativa cristiana , autonomía e independencia de la política y las ideologías aunque se colabore con los organismos del Estado para lograr objetivos comunes”.

El Papa auspició que las actividades de ayuda educativas o caritativas, se completasen con “proyectos que promueven al ser humano en la búsqueda de la fraternidad universal”. “En este ámbito se coloca el urgente compromiso de los cristianos en la defensa de los derechos humanos, atentos a la totalidad de la persona humana en sus diversas dimensiones”.

“Expreso mi profundo agradecimiento –dijo Benedicto XVI- a todas aquellas iniciativas sociales y pastorales que luchan contra los mecanismos socio-económicos y culturales que llevan al aborto y tienen bien presente la defensa de la vida y la reconciliación y curación de las personas heridas por el drama del aborto”.

“ Las iniciativas que se proponen tutelar los valores esenciales y primarios de la vida desde su concepción y de la familia, fundada en el matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer, contribuyen a responder a algunos de los retos más insidiosos y peligrosos planteados al bien común. Estas iniciativas constituyen, junto con muchas otras formas de compromiso –finalizó- elementos esenciales para construir la civilización del amor”.

Al final de la celebración el Papa bendijo la primera piedra de un centro de las Misericordias Portuguesas que se erigirá en Fátima y a continuación regresó a la casa Nossa Senhora do Carme para encontrarse con los obispos de Portugal.
PV-PORTUGAL/ VIS 20100514 (770)

jueves, 13 de mayo de 2010

LA LUZ DE LOS PASTORCILLOS ES EL HIJO DE DIOS HECHO HOMBRE

CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2010 (VIS).-Hoy, memoria de Nuestra Señora de Fátima, décimo aniversario de la beatificación de los pastorcillos Jacinta y Francisco, el Papa celebró la Eucaristía en la explanada del Santuario de Fátima ante medio millón de personas.

En la homilía, el Santo Padre afirmó que había venido como peregrino a Fátima “para regocijarse de la presencia de María y de su protección maternal; (...) para rezar con María y con muchos peregrinos por nuestra humanidad afligida por la miseria y el sufrimiento; (...) para confiar a la materna protección de María, a los sacerdotes, consagrados y consagradas, misioneros y a todas las personas de bien”.

Refiriéndose a las “confidencias místicas de los pastorcillos”, Benedicto XVI señaló que “alguno podría sentir un poco de envidia porque “vieron” o hay quien se resigna decepcionado por no haber tenido la misma suerte, pero insiste en querer ver”.

“Las Escrituras –continuó- nos invitan a creer. (...) Dios puede llegar a nosotros, ofreciéndose a nuestra visión interior. Es más, aquella Luz interior de los pastores, que proviene del futuro de Dios es la misma que se manifestó en la plenitud de los tiempos y ha venido para todos: el Hijo de Dios hecho hombre. (...) Por eso, nuestra esperanza tiene un fundamento real: (...) Jesús de Nazaret”.

El Papa hizo hincapié en que “la fe en Dios abre al ser humano el horizonte de una esperanza cierta que no defrauda, indica una base sólida sobre la que poder asentar, sin temor, la propia vida; requiere el abandono, lleno de confianza, en las manos del Amor que sostiene el mundo”.

Tras poner de relieve que los pastorcillos “hicieron de su vida una ofrenda a Dios, que compartieron con los demás por amor a El”, el Santo Padre señaló que “se engañaría quien pensase que la misión profética de Fátima se ha terminado. (...) El hombre ha podido desencadenar un ciclo de muerte y terror, pero no logra interrumpirlo... En la Sagrada Escritura aparece con frecuencia que Dios está buscando justos para salvar la ciudad de los hombres y lo mismo hace aquí, en Fátima, cuando la Virgen pregunta: “¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él quiera enviaros, como acto de reparación por los pecados con los que Él es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores?”.

“Con la familia humana dispuesta a sacrificar sus vínculos más sagrados en el altar de mezquinos egoísmos de nación, raza, ideología, grupo, individuo, bajó del cielo nuestra Madre bendita y se ofreció para poner en el corazón de los que se le confían el Amor de Dios que arde en el suyo”.

Benedicto XVI concluyó manifestando el deseo de que “en estos siete años que nos separan del centenario de las Apariciones se acelere el triunfo preanunciado del Inmaculado Corazón de María para gloria de la Santísima Trinidad”.

Al final de la misa, el Papa se dirigió a los enfermos presentes y a cuantos le seguían por la radio y la televisión.

En la pasión de Cristo, dijo el Santo Padre, “el sufrimiento humano se ha convertido en un sufrimiento compartido”. Con esta esperanza “se pueden superar las sensaciones de inutilidad del sufrimiento que consume a la persona en su interior y la hace sentirse una carga para los demás cuando, en realidad, el sufrimiento vivido con Jesús sirve para la salvación de los hermanos”.

“El divino Maestro, en vez de explicar las razones del sufrimiento, ha preferido llamar a cada uno a seguirle, diciendo: “Toma tu cruz y sígueme”. Ven conmigo. Participa, con tu sufrimiento, en esta obra de salvación del mundo, que se realiza mediante mi sufrimiento en la Cruz. En la medida en que abrazas tu cruz, uniéndote espiritualmente a mi Cruz, se revelará a tus ojos el significado salvífico del sufrimiento. Encontrarás la paz interior e incluso la alegría espiritual en el sufrimiento”.

El Santo Padre pidió a los enfermos que acogieran esta llamada de Jesús y le confiaran “todas las adversidades y penas para que sean -de acuerdo con su designio- medio de redención para el mundo entero. Seréis redentores en el Redentor, como sois hijos en el Hijo. Junto a la Cruz ... se halla la Madre de Jesús, nuestra Madre”.

Antes de despedirse, Benedicto XVI saludó a la multitud de peregrinos en varios idiomas.

El Papa visitó a continuación las tumbas de los pastorcillos, que se encuentran dentro de la Basílica del Santuario de Fátima y desde allí se dirigió a la Casa “Nossa Senhora do Carmo” para el almuerzo con los obispos de Portugal y con su séquito.
PV-PORTUGAL/ VIS 20100513 (790)

CONSAGRACION A LA VIRGEN: LA IGLESIA SE RENUEVE CON SACERDOTES SANTOS

CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAY 2010 (VIS).-El Papa abandonó a primera hora de esta tarde la nunciatura apostólica y se trasladó en helicóptero a Fátima, ciudad de 8.000 habitantes, ligada a las apariciones de la Virgen María a los tres pastorcillos: Jacinta, Francisco y Lucía. Los dos primeros fueron beatificados por Juan Pablo II en 2000 en este lugar.

En el sitio de las apariciones, llamado “Cova da Iria”, se construyó el Santuario, compuesto por un lugar para la oración y una gran explanada rodeada de varios edificios. En el extremo norte surge la basílica y a su izquierda se encuentra la “Capelinha”, la Capilla de las Apariciones, construida en 1919.

Benedicto XVI leyó una oración ante la imagen de la Virgen de la Capilla de las Apariciones, en la que recordó que el Venerable Juan Pablo II visitó a Nuestra Señora en tres ocasiones, aquí en Fátima y dio gracias “por aquella “mano invisible” que le libró de la muerte en el atentado del 13 de mayo de 1981”.

“Te agradezco, Madre querida, las oraciones y los sacrificios que los pastorcillos de Fátima hacían por el Papa, conducidos por los sentimientos que has inspirado en tus apariciones. Doy las gracias también a todos los que rezan cada día por el Sucesor de Pedro y por sus intenciones para que el Papa sea fuerte en la fe, audaz en la esperanza y diligente en el amor”.

El Santo Padre entregó a la Virgen la Rosa de Oro “que he traído de Roma, como homenaje de gratitud del Papa -dijo- por las maravillas que el Omnipotente ha cumplido por medio de ti en los corazones de tantos que vienen peregrinos a tu casa materna”.

A continuación, el Papa se dirigió a la Iglesia de la Santísima Trinidad -a 300 metros de distancia-, donde presidió la celebración de las vísperas con sacerdotes, religiosos, seminaristas y diáconos.

En la homilía, el Santo Padre expresó su reconocimiento y la gratitud de la Iglesia a todos los que “han entregado su vida a Cristo. Gracias por vuestro testimonio, a menudo silencioso y nada fácil, gracias por vuestra fidelidad al Evangelio y a la Iglesia”.

“La principal preocupación de todo cristiano, especialmente de la persona consagrada y del ministro del altar debe ser la fidelidad, la lealtad a su vocación como discípulo que quiere seguir al Señor. (...) Esto supone, por supuesto, una verdadera intimidad con Cristo en la oración, porque la experiencia fuerte e intensa del amor al Señor llevará a los sacerdotes y consagrados a corresponder de una manera única y esponsal a su amor”.

Tras poner de relieve que existe “una profunda solidaridad entre todos los miembros del Cuerpo de Cristo: no se le puede amar sin amar a sus hermanos”, Benedicto XVI subrayó que el Santo Cura de Ars, Juan María Vianney “quería ser un sacerdote para la salvación de los que son como él”.

“¡Qué importante es ayudarse mutuamente por medio de la oración y con consejos útiles y discernimientos! Estad especialmente atentos a las situaciones de un cierto debilitamiento de los ideales sacerdotales o al hecho de dedicarse a actividades que no concuerdan integralmente con lo que es propio de un ministro de Jesucristo”.

“Aunque el sacerdocio de Cristo es eterno, la vida de los sacerdotes es limitada. Cristo quiere que otros perpetúen a lo largo del tiempo el sacerdocio ministerial instituido por El. Por eso, mantened en vuestro interior y a vuestro alrededor, el ansia de suscitar -secundando la gracia del Espíritu Santo- nuevas vocaciones sacerdotales entre los fieles”.

Dirigiéndose después a los seminaristas, el Papa pidió que fueran conscientes de su responsabilidad al abrazar el sacerdocio: “verificad bien las intenciones y los motivos; dedicaos con ánimo fuerte y espíritu generoso a vuestra formación. La Eucaristía, centro de la vida cristiana y escuela de humildad y de servicio, debe ser el objeto principal de vuestro amor”.

Antes de concluir, el Papa hizo un acto de consagración de los sacerdotes al Corazón Inmaculado de María: “Sabemos que sin Jesús, no podemos hacer ningún bien y que sólo por Él, con Él y en Él, seremos instrumentos de salvación para el mundo.

“Esposa del Espíritu Santo, concédenos el don inestimable de la transformación en Cristo. Por el mismo poder del Espíritu, que extendiendo su sombra sobre Ti te hizo Madre del Salvador, ayúdanos para que Cristo, tu Hijo, nazca también en nosotros. Que la Iglesia se renueve a través de tantos sacerdotes santos, transfigurado por la gracia de Aquel que renueva todas las cosas.

“Ayúdanos con tu poderosa intercesión, a no faltar nunca a esta vocación sublime, a no ceder a nuestro egoísmo, a las tentaciones del mundo y a las sugerencias del diablo.

“Madre de la Iglesia Nosotros, sacerdotes, queremos ser pastores que no se apacientan a sí mismos sino que se entregan a Dios por los hermanos, hallando así su felicidad. No sólo con palabras sino con la vida, queremos repetir con humildad, día tras día, nuestro “aquí estoy”.

Terminadas las vísperas, el Santo Padre se trasladó a la Casa “Nossa Senhora do Carmo”, un lugar para ejercicios espirituales, que forma parte del complejo del Santuario, donde cenó.
PV-PORTUGAL/ VIS 20100513 (850)

BENEDICTO XVI REZA EL ROSARIO ANTE LA VIRGEN DE FATIMA

CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAY 2010 (VIS).-A las 21,15 (hora de Portugal), el Santo Padre se trasladó en papamóvil a la Capilla de las Apariciones para rezar el Rosario, a la luz de las antorchas, con los peregrinos allí reunidos. Antes de la oración, Benedicto XVI bendijo los cirios de los participantes y les dirigió unas palabras.

“Todos juntos, con la vela encendida en la mano -dijo- parecéis un mar de luz alrededor de esta capilla construida en honor de la Madre de Dios y Madre nuestra, cuya vía de retorno de la tierra al cielo, se presentó a los pastorcillos como un rastro de luz”.

“Sin embargo, ni María ni nosotros gozamos de luz propia: la recibimos de Jesús. Su presencia en nosotros renueva el misterio y la llamada de la zarza ardiente, que antaño llevó a Moisés al Monte Sinaí y que nunca deja de fascinar a los que se dan cuenta de que hay una luz especial que arde dentro de nosotros, sin consumirnos”.

“Dios ordenó a Moisés: “Quítate las sandalias, porque el lugar donde estás es tierra sagrada”. Y así lo hizo; calzará nuevamente las sandalias para volver a liberar a su pueblo de la esclavitud en Egipto y llevarlo a la tierra prometida. (...) A lo largo de la historia del pueblo elegido, la promesa de la tierra asume cada vez más este significado: la tierra se da para que haya un lugar de la obediencia, para que haya un espacio abierto a Dios”.

“En nuestro tiempo, cuando en extensas regiones de la tierra la fe corre el riesgo de apagarse como una llama que se extingue, la prioridad más importante- subrayó el Santo Padre- es hacer presente a Dios en este mundo y abrir a los hombres el acceso a Dios. No a cualquier dios, sino al Dios que habló en el Sinaí, el Dios cuyo rostro reconocemos en el amor llevado hasta el extremo, en Jesucristo crucificado y resucitado. (...) No tengáis miedo de hablar de Dios y de manifestar sin complejos los signos de la fe, haciendo que resplandezca ante los ojos de vuestros contemporáneos la luz de Cristo”.

“En este lugar impresiona ver cómo tres niños se rindieron a la fuerza interior que les invadió en las apariciones del Ángel y la Madre del Cielo. Aquí, donde muchas veces se nos ha pedido rezar el Rosario, dejémonos atraer por los misterios de Cristo, los misterios del Rosario de María. (...) Cuando meditamos los misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos, rezando las avemarías, contemplamos todo el misterio de Jesús, desde la Encarnación hasta la Cruz y a la gloria de la Resurrección; contemplamos la participación íntima de María en este misterio y nuestra vida en Cristo hoy, entretejida de momentos de alegría y tristeza, de sombras y luces, de contrariedades y esperanzas. La gracia inunda nuestros corazones suscitando el deseo de cambio de vida radical y evangélico”.

“Siento que me acompañan la devoción y el afecto de todos los fieles aquí reunidos y del mundo entero”, concluyó el Papa. “Traigo conmigo las preocupaciones y las esperanzas de nuestro tiempo y el sufrimiento de la humanidad herida, los problemas del mundo, y los deposito a los pies de Nuestra Señora de Fátima: Virgen Madre de Dios, querida Madre nuestra, intercede por nosotros ante tu Hijo para que todas las familias de los pueblos, tanto aquellas que llevan el nombre de cristianas como las que todavía no conocen a su Salvador, vivan en paz y concordia hasta reunirse en un solo pueblo de Dios”.

Después de rezar el Santo Rosario, Benedicto XVI regresó a la casa Nossa Senhora do Carmo. A su vez, el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, presidió la celebración de la Santa Misa de la vigilia de la fiesta mariana del 13 de mayo.
PV-PORTUGAL/ VIS 20100513 (650)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 13 MAY 2010 (VIS).-El Santo Padre:

-Aceptó la renuncia del arzobispo Joseph Ngo Quang Kiêt al gobierno pastoral de la archidiócesis de Hanoi (Vietnam) en conformidad con el canon 401, párrafo 2 del CIC. Le sucede el arzobispo Pierre Nguyen Van Nhon, hasta ahora coadjutor en la misma sede.

-Nombró al padre Paul Nguyên Thai Hop, O.P., obispo de Vinh (superficie 30.594, población 6.090.000, católicos 486.234, sacerdotes 167, religiosas 610) en Vietnam. El obispo electo nació en 1945 en Lang Anh (Vietnam), fue ordenado sacerdote en 1972 y hasta ahora era profesor de Ética y Doctrina Social de la Iglesia en el Centro de Estudios Dominico y en la Universidad Estatal de Hochiminh Ville. Sucede al obispo Paul-Marie Cao Dình Thuyên, M.S.C., cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.
RE:NER/ VIS 20100513 (140)

miércoles, 12 de mayo de 2010

ENTREVISTA AL PAPA DURANTE EL VUELO RUMBO A LISBOA

CIUDAD DEL VATICANO, 11 MAY 2010 (VIS).-Benedicto XVI respondió –como es tradicional- a las preguntas de los periodistas que esta mañana le acompañaban en el vuelo rumbo a Lisboa.

Al preguntarle sobre la secularización que experimenta en estos momentos Portugal, país que en el pasado era profundamente católico, el Santo Padre respondió que Portugal “ha llevado la fe a todos los lugares del mundo, una fe valiente, inteligente y creativa”. Tras poner de relieve que “la dialéctica entre fe y secularización en Portugal tiene una larga historia”, el Papa señaló que “en estos siglos de dialéctica entre iluminismo, secularismo y fe, no faltaron personas que querían crear puentes y crear un diálogo”.

“Pienso –continuó- que precisamente la tarea y la misión de Europa en esta situación consiste en encontrar este diálogo, integrar fe y racionalidad moderna en una única visión antropológica, que da plenitud al ser humano y hace también comunicables las culturas humanas. Por eso, diría que la presencia de la secularización es algo normal, pero la separación, la contraposición entre secularismo y cultura de la fe es anómala y debe ser superada. El gran desafío de este momento consiste en que los dos se encuentren, y de este modo hallen su verdadera identidad. Esta es una misión de Europa y una necesidad humana de nuestra historia”.

Respondiendo a otra pregunta sobre la actual crisis económica, que podría poner en peligro, según algunos, el futuro de la Unión Europea, Benedicto XVI subrayó que “la ética no es algo externo, sino interno a la racionalidad y al pragmatismo económico”. El Papa confesó que “la fe católica, cristiana (...) descuidaba a menudo las cosas concretas, las cuestiones económicas del mundo, pensando sólo en la salvación individual”.

“Toda la tradición de la doctrina social de la Iglesia trata de ampliar el aspecto ético y de la fe, más allá del individuo, hasta llegar a la responsabilidad por el mundo, a una racionalidad “conformada” por la ética. Por otra parte –concluyó-, los últimos acontecimientos en el mercado de estos últimos dos o tres años han demostrado que la dimensión ética es interna y debe penetrar en la acción económica; porque el ser humano es uno, y se trata de una antropología sana y solo así se resuelve el problema y Europa realiza su misión”.

La tercera pregunta fue sobre el significado de las apariciones de Fátima y si el tercer secreto, además del atentado a Juan Pablo II, hacía referencia al sufrimiento de la Iglesia en nuestros días a causa de los abusos sexuales a menores.

“Además de la gran visión del sufrimiento del Papa, que en primera instancia podemos referir a Juan Pablo II, se indican realidades del futuro de la Iglesia que poco a poco se van mostrando”, dijo Benedicto XVI. ”Por eso es verdad que, además del momento indicado en la visión, se habla de la necesidad de una pasión de la Iglesia que, naturalmente se refleja en la persona del Papa, pero el Papa es Iglesia y por tanto lo que se anuncia son sufrimientos de la Iglesia

“En cuanto a las novedades que hoy podemos descubrir en este mensaje -prosiguió el Santo Padre-, encontramos que los ataques al Papa y a la Iglesia no sólo vienen del exterior, sino que los sufrimientos de la Iglesia proceden de dentro, del pecado que existe en la Iglesia. Esto se ha sabido siempre, pero hoy lo vemos de una forma aterradora: que la persecución más grande a la Iglesia no procede de enemigos externos, sino que nace del pecado en la Iglesia. Y por lo tanto, la Iglesia tiene una profunda necesidad de aprender la penitencia, de aceptar la purificación, de aprender el perdón, pero también la necesidad de justicia. El perdón no sustituye a la justicia”.
PV-PORTUGAL/ VIS 20100512 (630)

SOLO CRISTO PUEDE SATISFACER LAS ASPIRACIONES DEL CORAZON


CIUDAD DEL VATICANO, 11 MAY 2010 (VIS).-A las 17,30, el Santo Padre se trasladó en papamóvil desde la nunciatura apostólica a la Plaza del Palacio de Lisboa, donde antes de comenzar la celebración eucarística, a la que asistieron 200.000 personas, el alcalde le entregó las llaves de la capital.

En la homilía, el Papa recordó que “de Lisboa partieron muchas generaciones de cristianos” y “en las cinco partes del mundo hay iglesias locales que tienen su origen gracias a la acción de los misioneros portugueses”.

“En el pasado –continuó-, vuestra salida a la búsqueda de otros pueblos no impidió ni destruyó los lazos con lo que erais y creíais, sino que con sabiduría cristiana conseguisteis trasplantar experiencias y peculiaridades, abriéndoos a la contribución de los demás para ser vosotros mismos, en una aparente debilidad que es fuerza. Hoy, participando en la construcción de la Comunidad Europea, lleváis la contribución de vuestra identidad cultural y religiosa”.

Tras poner de relieve que “Cristo no se halla a dos mil años de distancia, sino que está realmente presente entre nosotros y nos da la verdad, nos da la luz que nos hace vivir y encontrar el camino hacia el futuro”, Benedicto XVI subrayó que está “presente en su palabra, en la asamblea del Pueblo de Dios con sus pastores, y de modo eminente, en el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre, y está aquí con nosotros”.

El Santo Padre señaló que si bien en la Iglesia “hay hijos reacios e incluso rebeldes, en los santos reconoce sus rasgos característicos y precisamente en ellos, saborea su alegría más profunda”.

“La prioridad pastoral de esta Iglesia local es hacer de cada mujer y hombre cristianos una presencia iluminadora del Evangelio en el mundo, en la familia, en la cultura, en la economía, en la política. A menudo nos preocupamos afanosamente de las consecuencias sociales, culturales y políticas de la fe, dando por supuesto que la fe existe, lo cual por desgracia es cada vez menos realista”.

El Papa dijo que para evitar esto “es necesario volver a anunciar con vigor y alegría el acontecimiento de la muerte y resurrección de Cristo, corazón del cristianismo, núcleo y fundamento de nuestra fe, palanca poderosa de nuestras certezas, viento impetuoso que barre todo miedo e indecisión, duda y cálculo humanos. La resurrección de Cristo nos asegura que ninguna fuerza contraria podrá jamás destruir la Iglesia”.

“Por tanto –añadió-, nuestra fe tiene un fundamento, pero es necesario que se haga vida en cada uno de nosotros. (...) Solo Cristo puede satisfacer plenamente las aspiraciones más profundas de todo corazón humano y responder a sus cuestiones más inquietantes sobre el sufrimiento, la injusticia y el mal, la muerte y la vida en el más allá”.

Benedicto XVI alentó a los fieles a “no dudar nunca de la presencia de Cristo. Buscad siempre al Señor Jesús, creced en la amistad con Él, recibidlo en la comunión. Aprended a escuchar su palabra y a reconocerlo en los pobres. Vivid vuestra existencia con alegría y entusiasmo, seguros de su presencia y de su amistad gratuita, generosa, fiel hasta la muerte de cruz”.

“Testimoniad a todos -concluyó- la alegría de su presencia fuerte y suave, empezando por vuestros coetáneos. Decidles que es hermoso ser amigo de Jesús y que vale la pena seguirlo. Mostrad con vuestro entusiasmo que, entre tantas formas de vivir que el mundo parece ofrecernos hoy -todas aparentemente del mismo nivel- la única en la que se halla el verdadero sentido de la vida y por tanto, la alegría verdadera y duradera, es siguiendo a Jesús”.

Antes de terminar la misa, el Papa leyó un breve mensaje con motivo del L aniversario de la fundación del Santuario de Cristo Rey de Almada (diócesis de Setúbal). El Santo Padre propuso “a las nuevas generaciones los ejemplos de esperanza en Dios y la lealtad al voto que se le hizo y que los obispos y los fieles de entonces nos han dejado esculpidos en el monumento, como signo de amor y gratitud por preservar la paz en Portugal”.

Benedicto XVI se trasladó posteriormente a la nunciatura apostólica para cenar. Al escuchar los cantos de un grupo de jóvenes de varias parroquias y movimientos eclesiales, el Papa se asomó al balcón para saludarles y bendecirles.
PV-PORTUGAL/ VIS 20100512 (700)

MANTENER LA BUSQUEDA DE LA VERDAD, MISION PRIORITARIA DE LA IGLESIA



CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAY 2010 (VIS).-Después de celebrar la Santa Misa en privado, Benedicto XVI se trasladó al Centro Cultural de Belém para encontrarse con los representantes del mundo de la cultura. El Papa fue acogido por el obispo Manuel Clemente, de Porto, presidente de la Comisión episcopal para la cultura y por el director de cine Manoel de Oliveira, que le dirigió unas palabras de saludo.

En el discurso que pronunció a continuación, el Santo Padre afirmó que “la cultura de hoy refleja una “tensión” que a veces toma la forma de “conflicto entre el presente y la tradición”. Sin embargo, añadió, “la valorización del “presente” como fuente de inspiración del sentido de la vida, tanto individual como social entra en conflicto con la fuerte tradición cultural del pueblo portugués, profundamente marcado por el influjo milenario del cristianismo y el sentido de responsabilidad global, que se afirmó en la aventura de los descubrimientos y en la entrega misionera, compartiendo el don de la fe con otros pueblos”.

Este “conflicto” entre la tradición y el presente se expresa en la crisis de la verdad - afirmó el Papa-, añadiendo que “un pueblo que deja de saber cuál es su verdad, termina por perderse en los laberintos del tiempo y la historia, privado de valores claramente definidos y sin grandes metas”. Pero “la fidelidad al ser humano exige la fidelidad a la verdad, que es la única garantía de la libertad y de la posibilidad de un desarrollo humano integral. Por esta razón, la Iglesia la busca, la proclama sin cesar y la reconoce allí donde se manifiesta. Para la Iglesia es irrenunciable esta misión de verdad”

“Para una sociedad constituida en su mayoría por católicos y cuya cultura ha sido profundamente influenciada por el cristianismo, se revela dramático el intento de encontrar la verdad fuera de Jesucristo. Para nosotros los cristianos, la verdad es divina, es el “Logos” eterno, que adquirió su expresión humana en Jesucristo. (...) La coexistencia de la Iglesia, en su firme adhesión al carácter perenne de la verdad, respetando otras “verdades” o con la verdad de los demás, es un aprendizaje que está haciendo la misma Iglesia. En este respeto dialogante se pueden abrir nuevas puertas a la transmisión de la verdad”.

“La Iglesia debe ir hacia el diálogo con el mundo en que le toca vivir”, dijo Benedicto XVI citando las palabras de Pablo VI. “De hecho, el diálogo sin ambigüedades y respetuoso de las partes implicadas es hoy una prioridad en el mundo y la Iglesia no quiere sustraerse a ella. (...) Una vez constatada la diversidad cultural hay que hacer que las personas no sólo acepten la existencia de la cultura del otro sino que aspiren también a enriquecerse con ella y a ofrecerle cuanto se posee de bueno, verdadero y bello”.

Para “mostrar nuevos mundos al mundo”, afirmó el Santo Padre con el autor de “Os Lusíades”, Luis de Camoes: “Vosotros, (...) creadores de pensamiento y opinión tenéis (...) la posibilidad de hablar al corazón de la humanidad, (...) de ampliar los horizontes del conocimiento y el compromiso humanos. No tengáis miedo de dialogar con los creyentes, con los que como vosotros, se sienten peregrinos en el mundo y en la historia hacia la Belleza infinita”.

“Precisamente con el fin de infundir “en las venas de la humanidad actual la virtud perenne, vital y divina del Evangelio” -recordó Benedicto XVI- se realizó el Concilio Vaticano II, en que la Iglesia, partiendo de una renovada toma de conciencia de la tradición católica, toma en serio y discierne, transfigura y supera las críticas subyacentes a las fuerzas que caracterizaron la modernidad, es decir la Reforma y la Ilustración”. El evento conciliar “sentó los presupuestos para una auténtica renovación católica y una nueva civilización, la “civilización del amor”, como un servicio evangélico para el hombre y la sociedad”.

“La Iglesia -concluyó el Papa- considera su misión prioritaria en la cultura contemporánea mantener despierta la búsqueda de la verdad y, por consiguiente, de Dios; llevar a las personas a mirar más allá de las cosas penúltimas y lanzarse a la búsqueda de los últimas”.

Después del encuentro con los representantes del mundo de la cultura, el pontífice se desplazó a la nunciatura apostólica de Lisboa para entrevistarse con el primer ministro de Portugal, José Sócrates.
PV-PORTUGAL/ VIS 20100512 (740)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 12 MAY 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró a monseñor Timothy L. Doherty obispo de Lafayette in Indiana (superficie 25.455, población 1.296.384, católicos 108.000, sacerdotes 98, religiosos 81, diáconos permanentes 17) en Estados Unidos. El obispo electo nació en 1950 en Rockford (EE.UU.), fue ordenado sacerdote en 1976 y hasta ahora era párroco de St. Catherine of Siena y de St.Mary Mission en Gilberts (EE.UU.). Sucede al obispo William L. Higi, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.
NER:RE/ VIS 20100512 (100)

martes, 11 de mayo de 2010

EL PAPA EN PORTUGAL COMO PEREGRINO DE LA VIRGEN DE FÁTIMA

CIUDAD DEL VATICANO, 11 MAY 2010 (VIS).-Benedicto XVI partió esta mañana a las 9,10 (hora local) del aeropuerto romano de Fiumicino y tras tres horas de vuelo aterrizó a las 11,00 (hora de Portugal) en el aeropuerto internacional Portela de Lisboa, dando inicio a su decimoquinto viaje apostólico.

  A su llegada, el Santo Padre fue recibido por el presidente de la República, Anibal Cavaco Silva y por el cardenal José da Cruz Policarpo, patriarca de Lisboa. Participaron también en el acto diversas autoridades políticas y civiles y algunos obispos de Portugal.

  "Vengo como peregrino de la Virgen de Fátima -dijo el Papa en la apertura de su discurso-, con la misión, recibida de las alturas, de confirmar a mis hermanos que avanzan en su peregrinación hacia el cielo".
  
  "La Virgen María vino del Cielo para recordarnos verdades del Evangelio que constituyen para la humanidad, fría de amor y sin esperanza en la salvación, una fuente de esperanza. Ciertamente la dimensión primera y radical de esta esperanza no es la relación horizontal, sino la vertical y trascendente. La relación con Dios es constitutiva del ser humano, que fue creado y ordenado hacia Dios, busca la verdad en su propia estructura cognoscitiva, tiende hacia el bien en la esfera volitiva y se siente atraído por la belleza en la dimensión estética".

  "La conciencia es cristiana -afirmó el Santo Padre- en la medida en que se abre a la plenitud de la vida y de la sabiduría que tenemos en Jesucristo. La visita que ahora inicio bajo el signo de la esperanza quiere ser una propuesta de sabiduría y de misión".

  "De una visión sabia de la vida y del mundo se deriva la justa ordenación de la sociedad", observó el pontífice. "Colocada en la historia, la Iglesia está abierta para colaborar con los que no marginan ni reducen a lo privado la consideración esencial del sentido humano de la vida. No se trata de una confrontación entre un sistema laico y uno religioso, sino de una cuestión de sentido a la que se confía la propia libertad. Lo que distingue es el valor atribuido a la problemática del sentido y a su implicación en la vida pública".

  Benedicto XVI recordó en este contexto que la instauración de la república en Portugal, hace 100 años, abrió "en la distinción entre Iglesia y Estado, un nuevo espacio de libertad para la Iglesia, a la que los dos concordatos de 1940 y 2004 dieron forma en ámbitos culturales y perspectivas eclesiales marcadas por cambios muy rápidos. Los sufrimientos causados por las transformaciones, en general, se afrontaron con valor".

  "Vivir en una pluralidad de sistemas de valores y de marcos éticos requiere un viaje al centro de sí mismo y al núcleo del cristianismo para reforzar la calidad del testimonio hasta la santidad, encontrar senderos de misión hasta la radicalidad del martirio", concluyó el Santo Padre.

  Finalizado su discurso Benedicto XVI se desplazó a la nunciatura apostólica, desde donde a las 12,30 (hora de Portugal) se trasladó en automóvil al Monasterio de los Jerónimos, situado a 9 kilómetros de distancia. El Monasterio se construyó entre 1502  y 1580 sobre el eremitorio de Santa María de Belém, regalado por el rey Manuel I a la Orden de los Jerónimos.

  El complejo, que en la actualidad se utiliza para la acogida de los Jefes de Estado,  está muy ligado con los viajes de los grandes exploradores y misioneros portugueses, recordados también en el cercano monumento de la Torre de Belém. Desde 1983 forma parte de los lugares considerados por la UNESCO como Patrimonio Histórico de la Humanidad y en 2007 fue escenario de la firma del nuevo Tratado de Lisboa de la Unión Europea.

  Benedicto XVI fue recibido por el presidente Cavaco Silva y su esposa y después de la ceremonia de bienvenida, acompañado por el cardenal Policarpo, visitó brevemente la antigua iglesia de Santa María de Belém, donde rezó ante el Santísimo para después recorrer el claustro del monasterio.

  A las 13,15 (hora de Portugal), el Papa recorrió en papamóvil los 400 metros que le separaban del Palacio de Belém, construido en el siglo XVI y residencia de los soberanos portugueses hasta la fecha de la declaración de la República (1911), cuando pasó a ser residencia oficial de los presidentes.

  En el Palacio de Belém, lugar de la visita de cortesía al presidente de la República de Portugal,  el Santo Padre firmó en el Libro de Oro, departió en privado con el presidente Cavaco Silva y saludó a su familia. También dirigió unas palabras al personal del Palacio. A continuación regresó a la nunciatura apostólica de Lisboa, donde almorzó.
PV-PORTUGAL/                                VIS 20100511 (790)

NUEVA INFRAESTRUCTURA DE COMUNICACIÓN EN FIBRA ÓPTICA EN EL VATICANO

CIUDAD DEL VATICANO, 11 MAY 2010 (VIS).-La Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano y Telecom Italia han anunciado hoy la firma del contrato para la instalación del primer núcleo de la infraestructura de comunicación integrada para el Estado de la Ciudad del Vaticano, que consiste en una red IP de banda larga para la transmisión de servicios de voz, datos y vídeo en el ámbito territorial de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano, según informa un comunicado publicado hoy.

  El plan prevé, entre otras cosas, la conexión en fibra óptica de las diez sedes extraterritoriales más significativas, incluidas las villas pontificias de Castelgandolfo y las estaciones de radio de Santa María de Galeria.
OP/                                        VIS 20100511 (130)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 11 MAY 2010 (VIS).-El Santo Padre:

-Nombró a don Eduardo A. Nevares obispo auxiliar de la diócesis de Phoenix (superficie 113.831, población 4.415.210, católicos 706.433, sacerdotes 328, religiosos 317, diáconos permanentes 269) en Estados Unidos. El obispo electo nació en San Antonio, Texas (EE.UU.) en 1954, fue ordenado sacerdote en 1981 y actualmente era vicerrector del Pontificio Consejo Josefino en Columbus (EE.UU.).

-Nombró al obispo Giorgio Corbellini presidente de la Comisión Disciplinar de la Curia Romana. Monseñor Corbellini es actualmente presidente de la Oficina Central para Asuntos Laborales de la Sede Apostólica y miembro de dicha comisión.
NEA:NA/                                    VIS 20100511 (90)

lunes, 10 de mayo de 2010

ENTREGADO A EDITORES SEGUNDO VOLUMEN “JESUS DE NAZARET”

CIUDAD DEL VATICANO, 10 MAY 2010 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede informa hoy de que el texto definitivo del segundo volumen de la obra “Jesús de Nazaret”, de Benedicto XVI, ha sido entregado hace algunos días a los editores encargados de su publicación.

“El segundo volumen -continua la nota- está dedicado a la Pasión y la Resurrección y comienza donde acababa el primer libro. El original alemán se ha entregado al mismo tiempo a Manuel Herder, el editor que se ocupa de la obra completa (“Gesammelte Schriften”) de Joseph Ratzinger, y a don Giuseppe Costa, director de la Librería Editora Vaticana.

Esta última, como editorial principal, proveerá a la concesión de los derechos, a publicar la edición italiana y a confiar el texto a otros editores para las diferentes traducciones en varias lenguas, que se realizarán a partir del original alemán

Se espera que la publicación del libro tenga lugar contemporáneamente en las lenguas de mayor difusión. Por muy rápido que se haga, tardará todavía varios meses, dados los tiempos necesarios para traducir bien un texto tan importante y esperado”.
OP/ VIS 20100510 (190)

CONGRESO EUCARISTICO BRASIL, ORACIONES VIAJE A PORTUGAL

CIUDAD DEL VATICANO, 9 MAY 2010 (VIS).-Después del rezo del Regina Coeli, el Papa dirigió un mensaje al pueblo brasileño, que del 13 al 16 de mayo celebra en Brasilia el XVI Congreso Eucarístico Nacional.

“En el lema del Congreso -dijo el Santo Padre- aparecen las palabras de los discípulos de Emaús “Quédate con nosotros, Señor”, expresión del deseo que palpita en el corazón de todo ser humano. Que todos vosotros, pastores y pueblo fiel, redescubráis que el corazón de Brasil es la Eucaristía. Precisamente es en el Santísimo Sacramento del Altar donde Jesús muestra su voluntad de estar con nosotros, de vivir en nosotros, de donarse a nosotros. Su adoración nos lleva a reconocer el primado de Dios, pues Él puede transformar el corazón de los hombres, elevándolos a la unión con Cristo en un solo Cuerpo.

“De hecho –continuó-, al recibir el Cuerpo del Señor resucitado, experimentamos la comunión con un Amor que no podemos guardar para nosotros mismos: exige que lo comuniquemos a los demás para poder construir así una sociedad más justa. Al aproximarnos a la clausura del Año sacerdotal, invito a todos los sacerdotes a cultivar una espiritualidad profundamente eucarística a ejemplo del Santo Cura de Ars que, buscando unir su sacrificio personal al de Cristo actualizado en el Altar, exclamaba: “¡Qué bien hace un sacerdote al ofrecerse en sacrificio a Dios todas las mañanas!”. A la vez que invoco, por intercesión de Nuestra Señora Aparecida, las mayores gracias del cielo para que, alimentados por la Eucaristía, pan de la unidad, sean verdaderos discípulos misioneros, concedo a todos con gusto la Bendición Apostólica”.

Al saludar posteriormente a los fieles de habla inglesa presentes en la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI recordó que el martes 11 de mayo comienza su viaje apostólico a Portugal para celebrar el décimo aniversario de la beatificación de los videntes beatos Jacinta y Francisco. “Rezad por el éxito de este viaje y a cambio aseguro mis oraciones a Nuestra Señora de Fátima por todo el pueblo de Dios”.
ANG/ VIS 20100510 (350)

MARIA PROTAGONISTA PRIMEROS PASOS COMUNIDAD CRISTIANA

CIUDAD DEL VATICANO, 9 MAY 2010 (VIS).-La figura de María, a quien la Iglesia dedica el mes de mayo, fue el tema central de la meditación de Benedicto XVI en el Regina Coeli del VI domingo de Pascua.

“Para la liturgia -dijo el Papa a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro- mayo pertenece siempre al Tiempo de Pascua, el tiempo del “aleluya”, de la revelación del misterio de Cristo en la luz de la Resurrección y de la fe pascual; es el tiempo de la espera del Espíritu Santo, que descendió con su potencia en Pentecostés sobre la Iglesia que nacía”.

María, prosiguió el Santo Padre, “es la flor más hermosa de la creación, la “rosa” que se abre en la plenitud del tiempo, cuando Dios mandando a su Hijo, dio al mundo una nueva primavera. María es la protagonista, sencilla y discreta, de los primeros pasos de la comunidad cristiana: es su corazón espiritual porque su misma presencia en medio de los discípulos es memoria viva del Señor Jesús y promesa del don de su Espíritu”.

“Cuando Jesús promete a sus amigos que el Espíritu Santo los asistirá ayudándoles a recordar cada una de sus palabras y a comprenderlas profundamente ¿cómo no pensar en María que en su corazón, templo del Espíritu, meditaba e interpretaba fielmente todo lo que su Hijo decía y hacía? De esta forma, ya antes y sobre todo después de Pascua, la Madre de Jesús se convirtió también en la Madre y el modelo de la Iglesia”.

Benedicto XVI habló después de su inminente viaje apostólico a Portugal, cuya meta principal será Fátima, con motivo del décimo aniversario de la beatificación de los pastores Jacinta y Francisco. “Por primera vez como Sucesor de Pedro iré a ese santuario mariano tan amado por el venerable Juan Pablo II”, dijo. “Invito a todos a acompañarme en esta peregrinación, participando activamente con la oración: con un sólo corazón y una sola alma invoquemos la intercesión de la Virgen María por la Iglesia, en particular por los sacerdotes y por la paz en el mundo”.
ANG/ VIS 20100510 (360)

TESTIMONIAR LA FE Y SER FERMENTO EN LA SOCIEDAD

CIUDAD DEL VATICANO, 8 MAY 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy a los prelados de la Conferencia Episcopal de Bélgica que acaban de realizar su visita “ad limina”.

Refiriéndose a los informes de los obispos sobre sus diferentes diócesis, el Papa mencionó “la disminución del número de bautizados que abiertamente testimonian su fe y su pertenencia a la Iglesia, el aumento gradual de la media de edad de los sacerdotes, religiosos y religiosas, la insuficiencia de personas ordenadas o consagradas comprometidas en la pastoral activa o en los campos educativo y social, el número escaso de candidatos al sacerdocio y a la vida consagrada”.

“La formación cristiana, sobre todo la de las jóvenes generaciones -continuó-, las cuestiones relativas al respeto de la vida y a la institución del matrimonio y de la familia son otros temas sensibles. También se pueden mencionar las situaciones complejas y a menudo preocupantes relacionadas con la crisis económica, el desempleo, la integración social de los inmigrantes, la coexistencia pacífica de las diversas comunidades lingüísticas y culturales de la Nación”.

Benedicto XVI puso de relieve que “un evento significativo para hoy y para el futuro ha sido la canonización del padre Damien De Veuster”, de quien destacó “su riqueza interior, su oración constante, su unión con Cristo, que vio presente en sus hermanos y que como El, se entregó a ellos sin reservas. En este Año Sacerdotal es bueno proponer su ejemplo sacerdotal y misionero, especialmente a los sacerdotes y religiosos”.

Tras resaltar que “la disminución del número de sacerdotes no debe considerarse un proceso inevitable”, el Papa habló de la necesidad y urgencia de “reservar al ministerio sacerdotal el lugar que le corresponde y reconocer el carácter sacramental insustituible. De ello se deduce, por tanto, la necesidad de una pastoral vocacional amplia y seria, basada en la santidad ejemplar de los sacerdotes, en la atención a los gérmenes de vocación presentes en muchos jóvenes y en la oración asidua y confiada, según la recomendación de Jesús”.

El Santo Padre agradeció y alentó la labor de los sacerdotes, religiosos y misioneros y subrayó que “solo Cristo calma todas las tempestades y da fuerza y valentía para llevar una vida santa en plena fidelidad a su propio ministerio, a su consagración a Dios y al testimonio cristiano”.

“Es importante –dijo el Papa- que los sacerdotes cuiden las celebraciones litúrgicas, especialmente la Eucaristía”. En este contexto, subrayó que “es necesario que en las celebraciones se respete la tradición litúrgica de la Iglesia, con una participación activa de los fieles, según el papel que corresponde a cada uno, uniéndose al misterio pascual de Cristo”.

Benedicto XVI comentó a continuación que en sus informes, los obispos habían manifestado su preocupación por la formación de los laicos. “Hay que discernir todas las posibilidades que derivan de la vocación común de los laicos a la santidad y al compromiso apostólico, respetando la distinción esencial entre el sacerdocio ministerial y el sacerdocio común de los fieles”.

“Todos los miembros de la comunidad católica, pero de una manera especial los fieles laicos, están llamados a testimoniar abiertamente su fe y a ser fermento en la sociedad, respetando una sana laicidad de las instituciones públicas y las otras confesiones religiosas. Tal testimonio -terminó- no puede limitarse al encuentro personal, sino que también debe asumir las características de una propuesta pública, respetuosa pero legítima, de los valores inspirados por el mensaje evangélico de Cristo”.
AL/ VIS 20100510 (580)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 8 MAY 2010 (VIS).-El Santo Padre:

-Nombró al arzobispo Józef Kowalczyk, hasta ahora representante pontificio en Polonia, arzobispo metropolitano de Gniezno (superficie 8.122, población 676.199, católicos 667.011, sacerdotes 541, religiosos 340) y primado de Polonia. Sucede al arzobispo Henryk Józef Muszynski, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis y como primado de Polonia, fue aceptada por límite de edad.

-Nombró a don Víctor Emilio Masalles Pere obispo auxiliar de Santo Domingo (superficie 4.032, población 5.447.000, católicos 4.794.392, sacerdotes 447, religiosos 2.774, diáconos permanentes 155) en la República Dominicana. El obispo electo nació en 1961 en Barcelona (España), fue ordenado sacerdote en 1991 y hasta ahora era profesor de Sagrada Escritura, Retórica y Espiritualidad en el Pontificio Seminario Santo Tomás de Aquino en Santo Domingo.

-Aceptó la renuncia del obispo Walter Mixa al gobierno pastoral de la diócesis de Augsburg (Alemania) en conformidad con el canon 401 párrafo 2 del C.I.C., al igual que la renuncia al oficio de Ordinario Militar para la República Federal Alemana.

-Nombró al arzobispo Salvatore Pennacchio nuncio apostólico en India. El arzobispo Pennacchio era hasta ahora nuncio apostólico en Tailandia, Singapur y Camboya y delegado apostólico en Myanmar, Laos, Malasia y Brunei.

-Nombró al obispo Kyrillos William, de Assiut, Lycopolis de los Coptos (Egipto), miembro del consejo especial para África de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos.

-Nombró a los arzobispos Iván Antonio Marín López, de Popayán (Colombia) y José Horacio Gómez, coadjutor de Los Ángeles (EE.UU.), miembros del consejo especial para América de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos.
NER:RE:NN:NA/ VIS 20100510 (260)

AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 8 MAY 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Cinco prelados de la Conferencia Episcopal de Bélgica en visita “ad limina”:

-Obispo Patrick Hoogmartens, de Hasselt.

-Obispo Aloysius Jousten, de Liège.

-Obispo Guy Harpigny, de Tournai.

-Monseñor Jean-Marie Huet, administrador diocesano de Namur, con el obispo auxiliar Pierre Warin.

-Cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos.
AL:AP/ VIS 20100510 (70)

sábado, 8 de mayo de 2010

CARDENAL POGGI: PROTAGONISTA DE LA OSTPOLITIK VATICANA

CIUDAD DEL VATICANO, 8 MAY 2010 (VIS).-Ayer tarde, Benedicto XVI, presidió el rito de la “Ultima Commendatio" y de la "Valedictio" al final de la misa fúnebre por el cardenal Luigi Poggi, archivero y bibliotecario emérito de la Santa Iglesia Romana. fallecido el pasado 4 de mayo a los 92 años. Celebró la Santa Misa, junto a los demás purpurados, el cardenal Angelo Sodano, decano del colegio cardenalicio.

“Ante el misterio de la muerte –dijo el Papa- para los que no tienen fe todo parece perdido irremediablemente. Es entonces cuando la palabra de Cristo ilumina el camino de la vida y confiere valor a cada uno de sus momentos (...) En este horizonte de fe, nuestro llorado hermano vivió toda su existencia, consagrada a Dios y al servicio de los demás, siendo así testigo de esa fe valiente que sabe fiarse de Dios”.

“Podríamos decir que toda la misión sacerdotal del cardenal Luigi Poggi estuvo dedicada al servicio directo de la Santa Sede”, afirmó el pontífice recordando a continuación las diversas etapas que jalonaron la existencia del purpurado, comenzando por su ingreso en 1945 en la entonces Primera Sección de la Secretaría de Estado. “Años difíciles –observó- en los que se entregó con dedicación al servicio de la Iglesia”.

En 1963, el cardenal se desplaza a Túnez para llegar a un “modus vivendi” entre la Santa Sede y el gobierno del país acerca de la situación jurídica de la Iglesia Católica y, en 1965 es nombrado Delegado Apostólico para África Central con dignidad de arzobispo. En 1969 es designado nuncio apostólico en Perú y regresa a Roma en 1973 para desempeñar la función de nuncio apostólico con encargos especiales, sobre todo “para establecer contactos con los gobiernos de Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Rumania y Bulgaria, con el fin de mejorar la situación de la Iglesia Católica en esos países”, rememoró Benedicto XVI.

Cuando en 1974 se institucionalizan las relaciones entre la Santa Sede y el gobierno polaco, el entonces arzobispo Poggi es nombrado Jefe de la Delegación de la Santa Sede para los contactos permanentes con el gobierno de Polonia. “En esa época –dijo el Papa- viajó numerosas veces a Polonia, encontrando a muchas personalidades tanto políticas como eclesiásticas y convirtiéndose, siguiendo la escuela de su superior el cardenal Agostino Casaroli, un protagonista de la “ostpolitik” vaticana en los países del bloque comunista”.

En 1986 es nombrado nuncio apostólico en Italia y desde aquel momento “esa nunciatura asume el encargo de estudiar los informes relativos a la designación de obispos en el país. Siempre en ese período, en calidad de representante pontificio, gestionó una delicada fase de reordenación de las diócesis italianas”.

Juan Pablo II lo crea cardenal en el consistorio de noviembre de 1994 nombrándolo además Archivero y Bibliotecario de la Santa Iglesia Romana, encargo que conserva hasta 1998.

“Si morimos con Cristo, creemos que viviremos con Él (...) Pensemos en estas palabras iluminantes de San Pablo mientras damos al cardenal Luigi Poggi nuestro último y emocionado saludo (...) La unión sacramental, pero real, con el misterio pascual de Cristo abre al bautizado la perspectiva de participar en su misma gloria. (...) Por eso la muerte de un hermano en Cristo, todavía más si está marcado por el carácter sacerdotal, es siempre un motivo de estupor, recóndito y agradecido, por el designio de la divina paternidad que nos libra del poder de las tinieblas y nos lleva al reino de su Hijo predilecto”
HML VIS 20100510 (580)


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