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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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domingo, 19 de septiembre de 2010

EL PAPA PROPONE A LOS ANCIANOS EL EJEMPLO DE JUAN PABLO II

CIUDAD DEL VATICANO, 18 SEP 2010 (VIS).-A las 16,40 el Santo Padre se trasladó a la residencia de ancianos St. Peter, que dista 11 kms de la nunciatura apostólica. La institución, a cargo de las Hermanitas de los Pobres, alberga a 76 ancianos, entre ellos 9 sacerdotes y religiosos. Colaboran con las religiosas, que llegaron a Inglaterra en 1851, voluntarios y miembros de la Asociación Jeanne Jugan (1792-1879), la fundadora de la orden hoy presente en 32 países.

Benedicto XVI fue recibido por el arzobispo de Southwark, Peter Smith, el Capellán del centro, la Superiora Provincial de la Orden y las religiosas de la comunidad. Después se dirigió al salón de actos de la institución, donde le esperaban los residentes, a los que dirigió un discurso.

“La Iglesia -dijo el Papa- ha tenido siempre un gran respeto por los ancianos. El cuarto mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre, como el Señor tu Dios te ha mandado”, está unido a la promesa “que se prolonguen tus días y seas feliz en la tierra que el Señor tu Dios te da”. Esta obra de la Iglesia por los ancianos y enfermos no sólo les brinda amor y cuidado, sino que también Dios la recompensa con las bendiciones que promete a la tierra donde se observa este mandamiento. Dios quiere un verdadero respeto por la dignidad y el valor, la salud y el bienestar de las personas mayores y, a través de sus instituciones caritativas en el Reino Unido y otras partes, la Iglesia desea cumplir el mandato del Señor de respetar la vida, independientemente de su edad o circunstancias”.

“La vida es un don único, en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural, y Dios es el único para darla y exigirla. Puede que se disfrute de buena salud en la vejez; aun así, los cristianos no deben tener miedo de compartir el sufrimiento de Cristo, si Dios quiere que luchemos con la enfermedad”, subrayó. “Mi predecesor, el Papa Juan Pablo II, sufrió de forma muy notoria en los últimos años de su vida. Todos teníamos claro que lo hizo en unión con los sufrimientos de nuestro Salvador. Su buen humor y paciencia cuando afrontó sus últimos días fueron un ejemplo extraordinario y conmovedor para todos los que debemos cargar con el peso de la avanzada edad”.

“En este sentido, estoy entre vosotros no sólo como un padre, sino también como un hermano que conoce bien las alegrías y fatigas que llegan con la edad”, afirmó el Papa. “Nuestros largos años de vida nos ofrecen la oportunidad de apreciar, tanto la belleza del mayor don que Dios nos ha dado, el don de la vida, como la fragilidad del espíritu humano. A quienes tenemos muchos años se nos ha dado la maravillosa oportunidad de profundizar en nuestro conocimiento del misterio de Cristo, que se humilló para compartir nuestra humanidad”.

“A medida que el curso normal de nuestra vida crece, con frecuencia nuestra capacidad física disminuye; con todo, estos momentos bien pueden contarse entre los años espiritualmente más fructíferos de nuestras vidas. Estos años constituyen una oportunidad de recordar en la oración afectuosa a cuantos hemos querido en esta vida, y de poner lo que hemos sido y hecho ante la misericordia y la ternura de Dios. Ciertamente esto será un gran consuelo espiritual y nos permitirá descubrir nuevamente su amor y bondad en todos los días de nuestra vida”, concluyó el pontífice.

Finalizado el discurso, el Papa saludó a algunos ancianos y visitó a los enfermos en el primer piso del edificio. Después de firmar en el Libro de Honor de la residencia.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100919 (650)

ENCUENTRO CON RESPONSABLES PROTECCION MENORES EN AMBITOS ECLESIALES

CIUDAD DEL VATICANO, 18 SEP 2010 (VIS).-Después de visitar a los ancianos de la residencia St. Peter, el Santo Padre se encontró con un grupo de profesionales y responsables de la protección de los niños en ámbitos eclesiales.

“La Iglesia -dijo el Papa- tiene una larga tradición de cuidar a los niños desde su más temprana edad hasta la madurez, siguiendo el ejemplo del afecto de Cristo, que bendijo a los niños que le presentaban, y que enseñó a sus discípulos que, de quienes son como aquellos, es el Reino de los Cielos”.

“Vuestro trabajo, realizado en el marco de las recomendaciones formuladas en primer lugar por el Informe Nolan y sucesivamente por la Comisión Cumberlege, ha brindado una contribución vital a la promoción de ambientes seguros para los jóvenes. Esto ayuda a garantizar que las medidas de prevención adoptadas sean eficaces, que se mantengan con atención, y que todas las denuncias de abuso se traten con rapidez y justicia. En nombre de los muchos niños a quienes servís y de sus padres, permitidme que os dé las gracias por el buen trabajo que habéis realizado y que seguís realizando en este campo”.

“Es deplorable que, en neta contradicción con la larga tradición de la Iglesia de cuidar a los niños, éstos hayan sufrido abusos y malos tratos por parte de algunos sacerdotes y religiosos. Todos nos hemos concienciado mucho más de la necesidad de proteger a los niños, y vosotros sois una parte importante de la respuesta de amplio alcance que la Iglesia está dando a este problema”.

“Aunque nunca haya motivos para complacerse -observó el Santo Padre- se debe tomar acto de cuanto se ha hecho ya: hay que reconocer los esfuerzos de la Iglesia en este país y en otros lugares, especialmente en los últimos diez años, para garantizar la seguridad de niños y jóvenes y para mostrarles respeto a medida que se encaminan a la madurez. Rezo para que vuestro generoso servicio ayude a reforzar un clima de confianza y renovado compromiso con el bienestar de los niños, que son un don preciosísimo de Dios”.

Terminado el encuentro, Benedicto XVI se trasladó en papamóvil a Hyde Park para presidir la vigilia de oración por la beatificación del cardenal John Henry Newman
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100919 (360)

VIGILIA DE ORACION POR LA BEATIFICACION DEL CARDENAL NEWMAN

CIUDAD DEL VATICANO, 18 SEP 2010 (VIS).-Antes del comienzo de la vigilia de oración por la beatificación del cardenal John Henry Newman, el Papa recorrió en papamóvil los alrededores del Hyde Park, uno de los parques públicos más extensos de Londres (142 hectáreas), que estaba abarrotado de gente.

Después de las lecturas, el Santo Padre pronunció su discurso. “Nos hemos reunido aquí en esta vigilia de oración -dijo al inicio- para preparar la Misa de mañana, durante la que un gran hijo de esta nación, el cardenal John Henry Newman, será declarado beato. Cuántas personas han anhelado este momento, en Inglaterra y en todo el mundo. También es una gran alegría para mí, personalmente, compartir con vosotros esta experiencia. Como sabéis, durante mucho tiempo, Newman ha ejercido una importante influencia en mi vida y pensamiento, como también en otras muchas personas más allá de estas islas”.

Benedicto XVI se refirió a algunos aspectos de la vida de Newman, “que considero muy relevantes –afirmó- para nuestra vida como creyentes y para la vida de la Iglesia de hoy”.

“Newman siguió el curso de toda su vida a la luz de una poderosa experiencia de conversión que tuvo siendo joven. (…) Al final de su vida, Newman describe el trabajo de su vida como una lucha contra la creciente tendencia a percibir la religión como un asunto puramente privado y subjetivo, una cuestión de opinión personal. He aquí la primera lección que podemos aprender de su vida: en nuestros días, cuando un relativismo intelectual y moral amenaza con minar la base misma de nuestra sociedad, Newman nos recuerda que, como hombres y mujeres a imagen y semejanza de Dios, fuimos creados para conocer la verdad, y encontrar en esta verdad nuestra libertad última y el cumplimiento de nuestras aspiraciones humanas más profundas. En una palabra, estamos destinados a conocer a Cristo, que es “el camino, y la verdad, y la vida”.

El Papa puso de relieve que “la vida de Newman nos enseña también que la pasión por la verdad, la honestidad intelectual y la auténtica conversión son costosas. No podemos guardar para nosotros mismos la verdad que nos hace libres; hay que dar testimonio de ella. (…) En nuestro tiempo, el precio que hay que pagar por la fidelidad al Evangelio ya no es ser ahorcado, descoyuntado y descuartizado, pero a menudo implica ser excluido, ridiculizado o parodiado. Y, sin embargo, la Iglesia no puede sustraerse a la misión de anunciar a Cristo y su Evangelio como verdad salvadora, fuente de nuestra felicidad definitiva como individuos y fundamento de una sociedad justa y humana”.

“Por último, Newman nos enseña que si hemos aceptado la verdad de Cristo y nos hemos comprometido con él, no puede haber separación entre lo que creemos y lo que vivimos. Cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras deben buscar la gloria de Dios y la extensión de su Reino. Newman comprendió esto, y fue el gran valedor de la misión profética de los laicos cristianos. Vio claramente que lo que hacemos no es tanto aceptar la verdad en un acto puramente intelectual, sino abrazarla en una dinámica espiritual que penetra hasta la esencia de nuestro ser. Verdad que se transmite no sólo por la enseñanza formal, por importante que ésta sea, sino también por el testimonio de una vida íntegra, fiel y santa; y los que viven en y por la verdad instintivamente reconocen lo que es falso y, precisamente como falso, perjudicial para la belleza y la bondad que acompañan el esplendor de la verdad, veritatis splendor”.

Newman, continuó el Papa, “enseñó que la “bondadosa luz” de la fe nos lleva a comprender la verdad sobre nosotros mismos, nuestra dignidad como hijos de Dios y el destino sublime que nos espera en el cielo. (…) Sin la vida de oración, sin la transformación interior que se lleva a cabo a través de la gracia de los sacramentos, no podemos, en palabras de Newman, “irradiar a Cristo”; nos convertimos en (…) un mundo lleno de creciente ruido y confusión, lleno de falsos caminos que sólo conducen a angustias y espejismos”.

Haciendo hincapié en “el agudo realismo cristiano de Newman, el punto en que fe y vida inevitablemente se cruzan”, el Santo Padre señaló que “nadie que contemple con realismo nuestro mundo de hoy podría pensar que los cristianos pueden permitirse el lujo de continuar como si no pasara nada, haciendo caso omiso de la profunda crisis de fe que impregna nuestra sociedad, o confiando sencillamente en que el patrimonio de valores transmitido durante siglos de cristianismo seguirá inspirando y configurando el futuro de nuestra sociedad”.

“Sabemos que en tiempos de crisis y turbación Dios ha suscitado grandes santos y profetas para la renovación de la Iglesia y la sociedad cristiana; confiamos en su providencia y pedimos que nos guíe constantemente. Pero cada uno de nosotros, de acuerdo con su estado de vida, está llamado a trabajar por el progreso del Reino de Dios, infundiendo en la vida temporal los valores del Evangelio. Cada uno de nosotros tiene una misión, cada uno de nosotros está llamado a cambiar el mundo, a trabajar por una cultura de la vida, una cultura forjada por el amor y el respeto a la dignidad de cada persona humana”.

Dirigiéndose finalmente a los numerosos jóvenes presentes, el Papa dijo: “Cristo necesita familias para recordar al mundo la dignidad del amor humano y la belleza de la vida familiar. Necesita hombres y mujeres que dediquen su vida a la noble labor de educar, atendiendo a los jóvenes y formándolos en el camino del Evangelio. Necesita a quienes consagrarán su vida a la búsqueda de la caridad perfecta, siguiéndole en castidad, pobreza y obediencia y sirviéndole en sus hermanos y hermanas más pequeños. Necesita el gran amor de la vida religiosa contemplativa, que sostiene el testimonio y la actividad de la Iglesia con su oración constante. Y necesita sacerdotes, buenos y santos sacerdotes, hombres dispuestos a dar su vida por sus ovejas. Preguntadle al Señor lo que desea de vosotros. Pedidle la generosidad para decir sí. No tengáis miedo a entregaros completamente a Jesús. Él os dará la gracia que necesitáis para responder a su llamada”.

Benedicto XVI concluyó invitando a los jóvenes a acompañarle a Madrid en agosto de 2011 para participar en la Jornada Mundial de la Juventud. “Siempre es una magnífica ocasión para crecer en el amor a Cristo y animaros a una gozosa vida de fe junto a miles de jóvenes. Espero ver a muchos de vosotros allí”.

A continuación tuvo lugar la adoración del Santísimo Sacramento y la letanía del Sagrado Corazón. Después del rezo de la oración del cardenal Newman “Irradiating Christ” y el canto con sus palabras “Lead kindly light”, la vigilia prosiguió una vez que el Papa se trasladó a la nunciatura apostólica para cenar y pernoctar.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100919 (1150)

sábado, 18 de septiembre de 2010

PROFUNDO PESAR A LAS VICTIMAS INOCENTES DE ABUSOS

CIUDAD DEL VATICANO, 18 SEP 2010 (VIS).-Antes de la celebración eucarística en la catedral de Westminster, el Papa se encontró esta mañana temprano en el palacio arzobispal de Londres, con el primer ministro del Reino Unido, David Cameron, el viceprimer ministro, Peter Clegg y con el líder de la oposición en funciones, Harriet Harman.

La catedral de Westminster es el templo principal de la Iglesia Católica en Inglaterra y Gales, sede del arzobispo de Westminster, actualmente monseñor Vincent Nichols. Juan Pablo II celebró la Santa Misa en este lugar en 1982 y la Reina Isabel II asistió a una celebración ecuménica en 1995, invitada por el cardenal Basil Hume. Fue la primera visita de un monarca británico a un lugar de culto católico desde los tiempos de la Reforma.

En la homilía de la misa, votiva de la Preciosísima Sangre de Cristo, a la que está dedicada la catedral, el Santo Padre comentó que “quien visita esta Catedral no puede dejar de sorprenderse por el gran crucifijo que domina la nave, que reproduce el cuerpo de Cristo, triturado por el sufrimiento, abrumado por la tristeza, víctima inocente cuya muerte nos ha reconciliado con el Padre y nos ha hecho partícipes en la vida misma de Dios”.

“El sacrificio eucarístico del Cuerpo y la Sangre de Cristo –dijo- abraza a su vez el misterio de la pasión de nuestro Señor, que continúa en los miembros de su Cuerpo místico, en la Iglesia en cada época”.

Benedicto XVI puso de relieve que “este aspecto del misterio de la Sangre Preciosa de Cristo se ve actualizado de forma elocuente por los mártires de todos los tiempos. (…) También se refleja en nuestros hermanos y hermanas de todo el mundo que aun hoy sufren discriminación y persecución por su fe cristiana. También está presente, con frecuencia de forma oculta, en el sufrimiento de cada cristiano que diariamente une sus sacrificios a los del Señor para la santificación de la Iglesia y la redención del mundo. Pienso ahora de manera especial en todos los que se unen espiritualmente a esta celebración eucarística y, en particular, en los enfermos, los ancianos, los discapacitados y los que sufren mental y espiritualmente”.

“Pienso también –continuó- en el inmenso sufrimiento causado por el abuso de menores, especialmente por los ministros de la Iglesia. Por encima de todo, quiero manifestar mi profundo pesar a las víctimas inocentes de estos crímenes atroces, junto con mi esperanza de que el poder de la gracia de Cristo, su sacrificio de reconciliación, traiga la curación profunda y la paz a sus vidas. Asimismo, reconozco con vosotros la vergüenza y la humillación que todos hemos sufrido a causa de estos pecados; y os invito a presentarlas al Señor, confiando que este castigo contribuirá a la sanación de las víctimas, a la purificación de la Iglesia y a la renovación de su inveterado compromiso con la educación y la atención de los jóvenes. Agradezco los esfuerzos realizados para afrontar este problema de manera responsable, y os pido a todos que os preocupéis de las víctimas y os compadezcáis de vuestros sacerdotes”.

Tras recordar que el Concilio Vaticano II habló del “papel indispensable que los laicos deben desempeñar en la misión de la Iglesia”, el Santo Padre señaló que “la exhortación conciliar a los laicos para que, en virtud de su bautismo, participen en la misión de Cristo, se hizo eco de las intuiciones y enseñanzas de John Henry Newman”. En este contexto, pidió que “las profundas ideas de este gran inglés sigan inspirando a todos los seguidores de Cristo en esta tierra, para que configuren su pensamiento, palabra y obras con Cristo, y trabajen decididamente en la defensa de las verdades morales inmutables que, asumidas, iluminadas y confirmadas por el Evangelio, fundamentan una sociedad verdaderamente humana, justa y libre”.

“¡Cuánto necesita –exclamó- la sociedad contemporánea este testimonio! ¡Cuánto necesitamos, en la Iglesia y en la sociedad, testigos de la belleza de la santidad, testigos del esplendor de la verdad, testigos de la alegría y libertad que nace de una relación viva con Cristo! Uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos hoy es cómo hablar de manera convincente de la sabiduría y del poder liberador de la Palabra de Dios a un mundo que, con demasiada frecuencia, considera el Evangelio una constricción de la libertad humana, en lugar de la verdad que libera nuestra mente e ilumina nuestros esfuerzos para vivir correcta y sabiamente, como individuos y como miembros de la sociedad”.

Benedicto XVI pidió rezar para que “los católicos de esta tierra sean cada vez más conscientes de su dignidad como pueblo sacerdotal, llamados a consagrar el mundo a Dios a través de la vida de fe y de santidad. Y que este aumento de celo apostólico se vea acompañado de una oración más intensa por las vocaciones al orden sacerdotal. (…) Que muchos jóvenes en esta tierra encuentren la fuerza para responder a la llamada del Maestro al sacerdocio ministerial, dedicando sus vidas, sus energías y sus talentos a Dios, construyendo así un pueblo en unidad y fidelidad al Evangelio, especialmente a través de la celebración del sacrificio eucarístico”.

Al terminar la misa, el Papa salió a la entrada de la catedral para saludar a los jóvenes. Recordando el lema de su viaje al Reino Unido: “El corazón habla al corazón” –cor ad cor loquitur-, subrayó que “hemos sido creados también para dar amor, para hacer de él la fuente de cuanto realizamos y lo más perdurable de nuestras vidas. A veces esto parece lo más natural, especialmente cuando sentimos la alegría del amor, cuando nuestros corazones rebosan de generosidad, idealismo, deseo de ayudar a los demás y construir un mundo mejor. Pero otras veces constatamos que es difícil amar; nuestro corazón puede endurecerse fácilmente endurecido por el egoísmo, la envidia y el orgullo”.

El Papa señaló que “cada día hemos de optar por amar, y esto requiere ayuda, la ayuda que viene de Cristo, de la oración y de la sabiduría que se encuentra en su palabra, y de la gracia que Él nos otorga en los sacramentos de su Iglesia. Éste es el mensaje que hoy quiero compartir con vosotros. Os pido que miréis vuestros corazones cada día para encontrar la fuente del verdadero amor. Jesús (…) os llama a dedicarle tiempo en la oración. Pero este tipo de oración, la verdadera oración, requiere disciplina; requiere buscar momentos de silencio cada día, (…) porque en el silencio encontramos a Dios, y en el silencio descubrimos nuestro verdadero ser. Y al descubrir nuestro verdadero yo, descubrimos la vocación particular a la cual Dios nos llama para la edificación de su Iglesia y la redención de nuestro mundo”.

Posteriormente, el Papa descubrió y bendijo un mosaico de San David, patrono de Gales y encendió la vela de la estatua de Nuestra Señora de Cardigan, que se venera en un Santuario del país.

Antes de regresar a la nunciatura apostólica para el almuerzo, el Santo Padre se encontró brevemente con el arzobispo de Canterbury, que estuvo presente en la celebración eucarística.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100918 (1180)

AL ARZOBISPO DE CANTERBURY: NOTABLE PROGRESO EN MUCHOS AMBITOS DEL DIALOGO ECUMENICO

CIUDAD DEL VATICANO, 17 SEP 2010 (VIS).-A las 15,40, el Santo Padre se desplazó en automóvil a Lambeth Palace, residencia oficial del arzobispo de Canterbury. La biblioteca, una de las más antiguas del país, tiene más de 120.000 libros sobre la historia política, social y económica de los países de habla inglesa y custodia entre otros el archivo de los arzobispos de Canterbury desde el siglo XIII y el de la Iglesia de Inglaterra.

La Iglesia de Inglaterra, iglesia nacional que se separó de la Iglesia Católica en 1533 con el Acto de Supremacía de Enrique VIII, está formada por las provincias eclesiásticas de Canterbury y York, que comprenden las 43 diócesis del Reino Unido y de las que forman parte unos 25 millones de fieles, el 43% de la población de Reino Unido. La Reina Isabel es el Gobernador Supremo de la Iglesia de Inglaterra, mientras su jefe espiritual es el arzobispo de Canterbury, Primado de toda Inglaterra. Los dos arzobispos que presiden las dos provincias, con otros 24 obispos, pertenecen por derecho a la Cámara de los Lords. La Comunión Anglicana cuenta con unos 80 millones de fieles pertenecientes a 38 provincias autónomas en 164 países.

A su llegada a Lambeth Palace el Santo Padre fue recibido en la Biblioteca por el actual Arzobispo de Canterbury, Rowan Williams. Estaban también presentes el arzobispo de York, el Primado de Escocia, el arzobispo de Gales y los obispos de Londres y Winchester.

El Santo Padre visitó la exposición en curso actualmente en la Biblioteca con motivo del 400 aniversario de su fundación y después de una breve oración y del discurso del arzobispo Williams se dirigió a los presentes

Benedicto XVI recordó cómo el arzobispo de Canterbury había citado en su discurso el histórico encuentro hace casi 30 años del Papa Juan Pablo II con el entonces arzobispo de Canterbury Robert Runcie y observó que a pesar de “las dificultades que el camino ecuménico ha encontrado, en los 40 años transcurridos desde el comienzo de los trabajos de la Comisión Internacional Anglo Católica ha habido un “notable progreso en muchos ámbitos del diálogo”.

“El contexto del diálogo entre la Comunión Anglicana y la Iglesia Católica ha evolucionado de forma espectacular desde la reunión privada entre el Papa Juan XXIII y el Arzobispo Geoffrey Fisher en 1960. Por un lado, la cultura que nos rodea se distancia cada vez más de sus raíces cristianas, a pesar de una profunda e intensa hambre de espiritualidad. Por otro lado, la creciente dimensión multicultural de la sociedad, especialmente marcada en este país, trae consigo la oportunidad de encontrar otras religiones. Para los cristianos, esto nos abre la posibilidad de explorar, junto a los miembros de otras tradiciones religiosas, formas de dar testimonio de la dimensión trascendente de la persona humana y de la vocación universal a la santidad. (...) La cooperación ecuménica en esta tarea sigue siendo esencial, y ciertamente dará frutos en la promoción de la paz y la armonía en un mundo que, con tanta frecuencia, corre el riesgo de fragmentarse.”.

“Al mismo tiempo, los cristianos nunca debemos vacilar en proclamar nuestra fe en la unicidad de la salvación que nos ha ganado Cristo, y en explorar juntos una comprensión más profunda de los medios que Él nos ha dado para alcanzar dicha salvación. Dios quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad y la verdad no es otra que Jesucristo. (...) Fieles a la voluntad del Señor (...) reconocemos que la Iglesia está llamada a ser inclusiva, pero nunca a expensas de la verdad cristiana. En esto radica el dilema que afrontan cuantos están sinceramente comprometidos con el camino ecuménico”.

En este ámbito, el Papa se refirió al cardenal John Henry Newman, “cuya visión eclesial creció con su formación anglicana y maduró durante sus muchos años como ministro ordenado en la Iglesia de Inglaterra. Él nos enseña las virtudes que exige el ecumenismo: por un lado, seguía su conciencia, aun con gran sacrificio personal; y por otro, el calor de su constante amistad con sus antiguos compañeros le condujo a investigar con ellos (...) las cuestiones sobre las que diferían, impulsado por un profundo anhelo de unidad en la fe”.

“Con ese mismo espíritu de amistad -concluyó- renovemos nuestra determinación de buscar la unidad en la fe, la esperanza y la caridad, de acuerdo con la voluntad de Jesucristo, nuestro único Señor y Salvador”.

Terminado el encuentro con el Arzobispo de Canterbury Benedicto XVI se trasladó en papamóvil a Westminster Hall.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100918 (770)

COMUNICADO CONJUNTO TRAS ENCUENTRO DEL PAPA Y EL PRIMADO ANGLICANO

CIUDAD DEL VATICANO, 17 SEP 2010 (VIS).-Ofrecemos el comunicado conjunto tras el encuentro que mantuvieron esta tarde Benedicto XVI y Su Gracia Rowan Williams, arzobispo de Canterbury, en Lambeth Palace.

“Cincuenta años después del primer encuentro de un Papa y un arzobispo de Canterbury en los tiempos modernos -el del Papa Juan XXIII y el arzobispo Geoffrey Fisher, en diciembre de 1960-, Benedicto XVI ha realizado una fraterna visita al arzobispo Rowan Williams.

En la primera parte de su encuentro ambos han dirigido su palabra a los obispos diocesanos anglicanos y católicos de Inglaterra, Escocia y Gales, en la gran sala de la biblioteca del arzobispo, antes de pasar al encuentro privado.

En su conversación privada, han afrontado muchas cuestiones de mutua preocupación para anglicanos y católicos. Han afirmado la necesidad de proclamar el mensaje evangélico de salvación en Jesucristo, de una manera tanto razonada como convincente en el contexto contemporáneo de profunda transformación cultural y social, y con una vida de santidad y de transparencia. Han subrayado la importancia de mejorar las relaciones ecuménicas y de continuar el diálogo teológico ante los nuevos desafíos que se plantean a la unidad tanto desde la comunidad cristiana en su interior, como más allá de ella.

El Santo Padre y el arzobispo han reafirmado la importancia de continuar el diálogo teológico sobre la noción de la Iglesia como comunión, local y universal, y sobre las implicaciones de este concepto para el discernimiento de la enseñanza ética.

Juntos han reflexionado sobre la seria y difícil situación de los cristianos en Oriente Medio, y han hecho un llamamiento a todos los cristianos para rezar por sus hermanos y hermanas y a apoyar su continuo testimonio de paz en Tierra Santa. A la luz de sus recientes intervenciones públicas, también han hablado sobre la necesidad de promover un compromiso valiente y generoso en el campo de la justicia y de la paz, especialmente las necesidades de los pobres, apremiando a los líderes internacionales a luchar contra el hambre y las enfermedades.

Tras el encuentro, viajaron juntos al Palacio de Westminster y a la Vísperas en la Abadía de Westminster.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100918 (370)

EL LUGAR APROPIADO DE LAS CREENCIAS RELIGIOSAS EN EL PROCESO POLITICO

CIUDAD DEL VATICANO, 17 SEP 2010 (VIS).-El Santo Padre se encontró a las 17,15 con representantes de la sociedad civil, del mundo cultural, académico y empresarial, además del cuerpo diplomático y de líderes religiosos, en la Westminster Hall, la sala más antigua de Westminster Palace, construida en 1099, donde han tenido lugar celebraciones de relevancia nacional e internacional.

El Papa comenzó recordando a los “innumerables hombres y mujeres que durante siglos han participado en los memorables acontecimientos vividos entre estos muros y que han determinado las vidas de muchas generaciones de británicos y de otras muchas personas”.

En particular, dijo, quisiera recordar la figura de Santo Tomás Moro, “el gran erudito inglés y hombre de Estado (condenado a muerte en esta sala en 1535), que en es admirado por creyentes y no creyentes por la integridad con la que fue fiel a su conciencia, incluso a costa de contrariar al soberano de quien era un “buen servidor”, pues eligió servir primero a Dios. El dilema que afrontó Moro en aquellos tiempos difíciles, la perenne cuestión de la relación entre lo que se debe al César y lo que se debe a Dios, me ofrece la oportunidad de reflexionar brevemente con ustedes sobre el lugar apropiado de las creencias religiosas en el proceso político”.

“Las cuestiones fundamentales en juego en el proceso a Tomás Moro continúan presentándose hoy en términos que varían según las nuevas condiciones sociales. Cada generación, al tratar de progresar en el bien común, debe replantearse: ¿Qué exigencias pueden imponer los gobiernos a los ciudadanos de manera razonable? Y ¿qué alcance pueden tener? ¿En nombre de qué autoridad pueden resolverse los dilemas morales? Estas cuestiones nos conducen directamente a la fundamentación ética de la vida civil. Si los principios éticos que sostienen el proceso democrático no se rigen por nada más sólido que el mero consenso social, entonces este proceso se presenta evidentemente frágil. Aquí reside el verdadero desafío para la democracia”.

”La reciente crisis financiera global ha mostrado claramente la inadecuación de soluciones pragmáticas y a corto plazo relativas a complejos problemas sociales y éticos. Es opinión ampliamente compartida que la falta de una base ética sólida en la actividad económica ha contribuido a agravar las dificultades que ahora están padeciendo millones de personas en todo el mundo. Ya que “toda decisión económica tiene consecuencias de carácter moral”, igualmente en el campo político, la dimensión ética de la política tiene consecuencias de tal alcance que ningún gobierno puede permitirse ignorar”.

“El punto central de esta cuestión es el siguiente: ¿Dónde se encuentra la fundamentación ética de las deliberaciones políticas? La tradición católica mantiene que las normas objetivas para una acción justa de gobierno son accesibles a la razón, prescindiendo del contenido de la revelación. En este sentido, el papel de la religión en el debate político (…) ayuda a purificar e iluminar la aplicación de la razón al descubrimiento de principios morales objetivos”.

El Santo Padre afirmó que “sin la ayuda correctora de la religión, la razón puede ser también presa de distorsiones, como cuando es manipulada por las ideologías o se aplica de forma parcial en detrimento de la consideración plena de la dignidad de la persona humana. Después de todo, dicho abuso de la razón fue lo que provocó la trata de esclavos en primer lugar y otros muchos males sociales, en particular la difusión de las ideologías totalitarias del siglo XX. Por eso deseo indicar que el mundo de la razón y el mundo de la fe -el mundo de la racionalidad secular y el mundo de las creencias religiosas- necesitan uno de otro y no deberían tener miedo de entablar un diálogo profundo y continuo, por el bien de nuestra civilización”.

“En otras palabras, la religión no es un problema que los legisladores deban solucionar, sino una contribución vital al debate nacional. Desde este punto de vista, no puedo menos que manifestar mi preocupación por la creciente marginación de la religión, especialmente del cristianismo, en algunas partes, incluso en naciones que otorgan un gran énfasis a la tolerancia. Hay algunos que desean que la voz de la religión se silencie, o al menos que se relegue a la esfera meramente privada. Hay quienes esgrimen que la celebración pública de fiestas como la Navidad deberían suprimirse según la discutible convicción de que ésta ofende a los miembros de otras religiones o de ninguna. Y hay otros que sostienen -paradójicamente con la intención de suprimir las discriminaciones- que a los cristianos que desempeñan un papel público se les debería pedir a veces que actuaran contra su conciencia. Éstos son signos preocupantes de un fracaso en el aprecio no sólo de los derechos de los creyentes a la libertad de conciencia y a la libertad religiosa, sino también del legítimo papel de la religión en la vida pública. Quisiera invitar a todos ustedes, por tanto, en sus respectivos campos de influencia, a buscar medios de promoción y fomento del diálogo entre fe y razón en todos los ámbitos de la vida nacional”.

Tras poner de relieve que el gobierno británico coopera con la Santa Sede en diferentes ámbitos, como la paz, los derechos humanos, el desarrollo”, dijo: “Igualmente, la Santa Sede tiene interés en colaborar con el Reino Unido en la búsqueda de nuevas vías de promoción de la responsabilidad medioambiental, en beneficio de todos”.

“En los últimos años, ha sido alentador percibir signos positivos de un crecimiento mundial de la solidaridad hacia los pobres. Sin embargo, para concretar esta solidaridad en acciones eficaces se requieren nuevas ideas que mejoren las condiciones de vida en muchas áreas importantes, tales como la producción de alimentos, el agua potable, la creación de empleo, la educación, el apoyo a las familias, sobre todo emigrantes, y la atención sanitaria básica. Donde hay vidas humanas de por medio, el tiempo es siempre limitado. (…) Desde luego, el desarrollo humano integral de los pueblos del mundo no es menos importante. He aquí una empresa digna de la atención mundial, que es en verdad “demasiado grande para que fracase”.

El Santo Padre manifestó su alegría por el progreso en la cooperación entre el Reino Unido y la Santa Sede en los años transcurridos “desde el establecimiento de relaciones diplomáticas bilaterales, promoviendo en todo el mundo los muchos valores fundamentales que compartimos”. En este sentido, expresó su confianza en que “esta relación continúe dando frutos y se refleje en una creciente aceptación de la necesidad de diálogo y de respeto en todos los niveles de la sociedad entre el mundo de la razón y el mundo de la fe. Estoy convencido de que, también dentro de este país, hay muchas áreas en las que la Iglesia y las autoridades públicas pueden trabajar conjuntamente por el bien de los ciudadanos”.

“Para que dicha cooperación sea posible –concluyó-, las entidades religiosas -incluidas las instituciones vinculadas a la Iglesia católica- necesitan libertad para actuar conforme a sus propios principios y convicciones específicas basadas en la fe y el magisterio oficial de la Iglesia. Así se garantizarán derechos fundamentales como la libertad religiosa, la libertad de conciencia y la libertad de asociación”.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100918 (1200)

VISPERAS ECUMENICAS EN LA ABADIA DE WESTMINSTER

CIUDAD DEL VATICANO, 17 SEP 2010 (VIS).-El Papa llegó a las 19,00 a la abadía de Westminster, la sede tradicional de la coronación y sepultura de los monarcas británicos desde 1066, para tomar parte en una celebración ecuménica de las Vísperas.

La abadía, cuyo nombre completo es “Iglesia colegiata de San Pedro en Westminster”, fue construida probablemente en el siglo VIII y dedicada a San Pedro, pasó a ser un monasterio benedictino en el año 960. Gracias a las donaciones del rey Edgar y sobre todo a las de Eduardo II el Confesor fue notablemente ampliada y floreció hasta el año 1534, cuando el Acto de Supremacía de Enrique VIII sanciona la separación de la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia Católica, al que siguen la disolución de los monasterios católicos y la confiscación de sus propiedades.

La abadía pasó a ser la catedral anglicana de la diócesis de Westminster y más tarde la segunda catedral de la diócesis de Londres, pero siempre bajo la directa jurisdicción del gobierno británico. A lo largo del transepto, a derecha e izquierda del altar mayor, se encuentran las sepulturas de numerosos personajes históricos, algunos de ellos santos. En el Poets’ Corner (Rincón de los Poetas) se hallan las tumbas o lápidas de los grandes literatos y poetas ingleses. Detrás del altar mayor se encuentran las Capillas Reales y una serie de capillas con un centenar de tumbas, muchas de ellas de los soberanos de Inglaterra.

Benedicto XVI, junto con los arzobispos de Canterbury, Rowan Williams y de Westminster, Vincent Nichols, fue recibido por el Decano de la abadía, John Hall, que le presentó al Capítulo. Juntos visitaron la tumba del Soldado Desconocido, dedicada a los caídos en la I Guerra Mundial y rezaron una breve oración por la paz en el 70 aniversario de la Batalla de Inglaterra. A continuación, en la capilla de San Jorge, fueron presentados al Papa algunos líderes religiosos.

Acompañado por el Arzobispo de Canterbury el Papa se dirigió al Altar de la Coronación donde, tras escuchar los saludos del arzobispo y del decano pronunció unas breves palabras.

“Os agradezco vuestra amable acogida. Este noble edificio evoca la larga historia de Inglaterra, tan profundamente impregnada de la predicación del Evangelio y la cultura cristiana que este alumbró. Vengo hoy aquí desde Roma como peregrino, para rezar ante la tumba de San Eduardo, confesor, y unirme a vosotros para implorar el don de la unidad de los cristianos. Que estos momentos de oración y amistad nos confirmen en el amor a Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, y en el testimonio común de la constante capacidad del Evangelio para iluminar el futuro de esta gran Nación”, dijo.

Después de la oración de las Vísperas, Benedicto XVI se dirigió a los presentes:

“Doy gracias al Señor por esta oportunidad de unirme a vosotros, representantes de las confesiones cristianas presentes en Gran Bretaña, en esta magnífica iglesia de la abadía de San Pedro, cuya arquitectura e historia hablan de manera tan elocuente de nuestra herencia común de fe”, observó el pontífice. “No podemos dejar de recordar aquí en qué gran medida la fe cristiana configuró la unidad y la cultura de Europa y el corazón y el espíritu del pueblo inglés. Aquí también se nos recuerda necesariamente que lo que nos une a Cristo es más que lo que aún nos separa”

El Santo Padre recordó que este se año se cumple el centenario del movimiento ecuménico moderno, “que comenzó con el llamamiento de la Conferencia de Edimburgo a la unidad cristiana como condición previa para un testimonio creíble y convincente del Evangelio en nuestro tiempo. Al conmemorar este aniversario, debemos dar gracias por los notables progresos realizados en este noble objetivo a través de los esfuerzos de cristianos comprometidos de todas las confesiones. Al mismo tiempo, sin embargo, somos conscientes de lo mucho que todavía queda por hacer. En un mundo caracterizado por una creciente interdependencia y solidaridad, tenemos el desafío de proclamar con renovada convicción la realidad de nuestra reconciliación y liberación en Cristo, y proponer la verdad del Evangelio como la clave de un desarrollo humano auténtico e integral”.

“Nuestro compromiso por la unidad de los cristianos -subrayó- nace nada menos que de nuestra fe en Cristo. (...) Es la realidad de la persona de Cristo, su obra de salvación y sobre todo el hecho histórico de su resurrección, lo que configura el contenido del kerigma apostólico y las fórmulas del credo que, a partir del Nuevo Testamento mismo, han garantizado la integridad de su transmisión. En una palabra, la unidad de la Iglesia jamás puede ser otra cosa que la unidad en la fe apostólica, en la fe confiada a cada nuevo miembro del Cuerpo de Cristo durante el rito del Bautismo. Ésta es la fe que nos une al Señor, (...) el modelo de la koinonía de la Iglesia en este mundo”.

“Todos somos conscientes de los retos, las bendiciones, las decepciones y los signos de esperanza que han marcado nuestro camino ecuménico”, afirmó el Papa. “Sabemos que la amistad que hemos forjado, el diálogo que hemos iniciado y la esperanza que nos guía nos dará fuerza y orientación, para que perseveramos en nuestro camino común. Al mismo tiempo, con realismo evangélico, también debemos reconocer los retos a que nos enfrentamos, no sólo en el camino de la unidad de los cristianos, sino también en nuestra tarea de anunciar a Cristo en nuestros días. La fidelidad a la palabra de Dios, precisamente porque es una palabra verdadera, nos exige una obediencia que nos lleve juntos a una comprensión más profunda de la voluntad del Señor, una obediencia que debe estar libre de conformismo intelectual o acomodación fácil a las modas del momento”.

“Reunidos en esta antigua iglesia monástica, recordamos el ejemplo de un gran inglés y hombre de Iglesia, a quien honramos en común: San Beda el Venerable. En los albores de una nueva era para la sociedad y la Iglesia, Beda comprendió tanto la importancia de ser fiel a la palabra de Dios transmitida por la tradición apostólica, como la necesidad de apertura creativa a los nuevos desarrollos y exigencias de una adecuación correcta del Evangelio al lenguaje contemporáneo y a la cultura.”.

“Que el ejemplo de San Beda -concluyó- inspire a los cristianos de estas tierras a redescubrir su herencia común, a reforzar lo que tienen en común y a proseguir en el esfuerzo de crecer en la amistad. Que el Señor Resucitado dé vigor a nuestros esfuerzos para reparar las rupturas del pasado y afrontar los retos del presente con esperanza en el futuro”.

Finalizada la ceremonia el Papa se trasladó en automóvil a la nunciatura apostólica, donde pernoctó.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100918 (1100)

COMPROMISOS COMUNES SANTA SEDE Y GOBIERNO BRITANICO

CIUDAD DEL VATICANO, 17 SEP 2010 (VIS).-Sigue el comunicado conjunto emitido tras la recepción ofrecida por el Gobierno de Su Majestad a la Delegación de la Santa Sede, que tuvo lugar en la Lancaster House de Londres esta noche.

“El Gobierno de Su Majestad ofreció esta noche una recepción a la delegación de la Santa Sede que acompaña al Papa Benedicto XVI en su visita oficial al Reino Unido, encabezada por el Cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado. La delegación de Reino Unido estaba encabezada por el Ministro de Exteriores, William Haya. Entre los presentes había ministros y representantes del Gobierno británico y altos funcionarios de la Santa Sede. El debate abarcó una amplia gama de sectores de interés común entre el Gobierno del Reino Unido y la Santa Sede.

El Gobierno de Su Majestad y la Santa Sede comparten el compromiso de poner fin a la pobreza y al subdesarrollo. En la víspera de una cumbre en Nueva York, que examinará los progresos en la implementación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la Santa Sede y el Gobierno de Su Majestad comparten la convicción de que aún queda mucho por hacer para afrontar los sufrimientos innecesarios causados por el hambre, las enfermedades y el analfabetismo. Son necesarios un fuerte liderazgo político y el respeto de la ética de las comunidades locales en la promoción del derecho a la vida, alimentación, salud y desarrollo para todos.

El Gobierno británico y la Santa Sede comparten la convicción de la necesidad urgente de medidas para hacer frente al desafío del cambio climático. Es necesario actuar en todos los niveles, desde el gubernamental al individual, si se quieren reducir rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero, poner en marcha la transición a una economía global de reducido carbono y a ayudar a los países pobres y vulnerables a adaptarse a los impactos del cambio climático, que ya son inevitables.

Durante el encuentro se intercambiaron puntos de vista sobre diversos temas sociales y económicos y se reconoció el papel esencial desempeñado por la fe en la vida de los individuos y como parte del tejido de una sociedad fuerte, generosa y tolerante.

La visita del Papa Benedicto XVI ha brindado la oportunidad de entablar un intercambio más profundo de opiniones entre la Santa Sede y el Gobierno del Reino Unido. El encuentro de esta noche ha constituido una base útil para que ambas partes prosigan con las iniciativas y las discusiones sobre los sectores de interés común para el Reino Unido y la Santa Sede”.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100918 (440)

viernes, 17 de septiembre de 2010

DIALOGO Y COLABORACION ENTRE LAS RELIGIONES

CIUDAD DEL VATICANO, 17 SEP 2010 (VIS).-A mediodía, el Santo Padre se encontró con los jefes de las confesiones cristianas y de las religiones mayormente representadas en el Reino Unido: judíos, musulmanes, hindúes, sikh en la Waldegrave Drawing Room del St. Mary’s University College de Twickenham.

“La presencia de creyentes comprometidos en diversos ámbitos de la vida social y económica habla por sí misma de que la dimensión espiritual de nuestras vidas es fundamental en nuestra identidad como seres humanos”, dijo el Papa.

Benedicto XVI puso de relieve que “el anhelo por lo sagrado es la búsqueda de la cosa necesaria y la única que puede satisfacer las aspiraciones del corazón humano”.

Tras subrayar que las ciencias humanas y naturales “no dan, ni pueden, una respuesta a la pregunta fundamental, porque su campo de acción es otro. No pueden satisfacer los deseos más profundos del corazón del hombre; no pueden explicar plenamente nuestro origen y nuestro destino, por qué y para qué existimos; ni siquiera pueden darnos una respuesta exhaustiva a la pregunta: “¿Por qué existe algo en vez de nada?”.

“La búsqueda de lo sagrado no devalúa otros campos de investigación humana. Al contrario, los sitúa en un contexto que acrecienta su importancia como medios del ejercicio responsable de nuestro dominio sobre la creación”. Dios “Nos confió la tarea de explorar y aprovechar los misterios de la naturaleza al servicio de un bien superior. (…) En la fe cristiana se expresa como amor a Dios y amor al prójimo. De este modo, nos comprometemos con el mundo con entusiasmo y de corazón, pero siempre con la vista puesta en servir a ese bien superior, a fin de no desdibujar la belleza de la creación explotándola por motivos egoístas”.

El Papa señaló que “es así como, la genuina creencia religiosa nos sitúa más allá de la utilidad presente, hacia la trascendencia. Nos recuerda la posibilidad y el imperativo de la conversión moral, el deber de vivir en paz con nuestro prójimo y la importancia de llevar una vida íntegra. (…) Nos motiva a cultivar la práctica de la virtud y a acercarnos a los demás con amor, con el mayor respeto por las tradiciones religiosas diferentes a las nuestras”.

Refiriéndose posteriormente a la importancia del diálogo y de la colaboración con los seguidores de otras religiones, el Santo Padre recordó, en particular, las situaciones en algunas partes del mundo, “donde la colaboración y el diálogo interreligioso necesita del respeto recíproco, la libertad para poder practicar la propia religión y participar en actos públicos de culto, así como la libertad de seguir la propia conciencia sin sufrir ostracismo o persecución, incluso después de la conversión de una religión a otra. Establecido dicho respeto y apertura, las personas de todas las religiones trabajarán juntas de manera efectiva por la paz y el entendimiento mutuo, y serán así un testimonio convincente ante el mundo”.

“Este tipo de diálogo –explicó- debe establecerse en diferentes niveles y no debe limitarse a las discusiones formales. El diálogo de la vida implica simplemente vivir uno junto a otro y aprender unos de otros para crecer en la comprensión y en el respeto recíproco. El diálogo de la acción nos une en formas concretas de colaboración, mientras aplicamos nuestra dimensión religiosa a la tarea de promover el desarrollo humano integral, trabajando por la paz, la justicia y la salvaguarda de la creación. Este tipo de diálogo puede incluir la búsqueda conjunta de maneras de defender la vida humana en todas sus fases y también la forma de garantizar que no se excluya de la vida social la dimensión religiosa de individuos y comunidades”.

“En el ámbito de las conversaciones formales, existe no sólo la necesidad de coloquios teológicos, sino también la de compartir nuestra riqueza espiritual, hablando sobre nuestra experiencia de oración y contemplación y expresando la alegría mutua del encuentro con el amor divino. En este contexto, me alegra ver tantas iniciativas positivas emprendidas en este país para promover este diálogo en distintos niveles”.

Benedicto XVI concluyó asegurando que la Iglesia católica “sigue por este camino de compromiso y diálogo en el genuino respeto hacia vosotros y vuestras creencias. Los católicos, en Inglaterra y en todo el mundo, seguirán trabajando para construir puentes de amistad con otras religiones, para sanar los errores del pasado y promover la confianza entre individuos y comunidades”.

Terminado el encuentro, el Papa se trasladó a la nunciatura apostólica para el almuerzo.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100917 (750)

ENTREVISTA AL PAPA DURANTE EL VUELO AL REINO UNIDO

CIUDAD DEL VATICANO, 16 SEP 2010 (VIS).-Como es tradicional, durante el viaje apostólico al Reino Unido Benedicto XVI respondió a las preguntas de varios periodistas que le acompañan en el vuelo.

Un periodista preguntó al Papa si estaba preocupado por las polémicas durante la preparación del viaje a Gran Bretaña: “En la tradición pasada del país ha habido fuertes posiciones anticatólicas. ¿Está preocupado por cómo va a ser acogido?”.

Benedetto XVI respondió: “Debo decir que no estoy preocupado, ya que cuando estuve en Francia se dijo que era el país más anticlerical, con fuertes corrientes anticlericales y con un mínimo número de fieles; cuando fui a la República Checa, se dijo que sería el país más antirreligioso de Europa y también el más anticlerical. (…) Naturalmente, Gran Bretaña tiene su propia historia de anticatolicismo, esto es evidente, pero es también un país con una gran historia de tolerancia. Estoy seguro de que, por una parte, habrá una acogida positiva de los católicos y de los creyentes, atención de cuantos buscan cómo ir adelante en este tiempo nuestro, y respeto y tolerancia recíproca donde hay un anticatolicismo. Voy adelante con gran valentía y con alegría”.

La segunda pregunta fue: “El Reino Unido, como muchos otros países occidentales, es considerado un país secular, con un fuerte movimiento de ateísmo también con motivaciones culturales. Sin embargo, hay también signos de que la fe religiosa, en particular en Jesucristo, está todavía viva a nivel personal. ¿Qué puede significar esto para católicos y anglicanos? ¿Se puede hacer algo para mostrar a la Iglesia como institución más creíble y atractiva para todos?”.

“Diría –respondió el Papa- que una Iglesia que busca sobre todo ser atractiva, estaría ya en un camino equivocado. Porque la Iglesia no trabaja para sí, para aumentar los propios números, el propio poder. La Iglesia está al servicio de Otro, sirve no para sí misma, para ser un cuerpo fuerte, sino para hacer accesible el anuncio de Jesucristo, las grandes verdades, las grandes fuerzas de amor y de reconciliación que han aparecido en esta figura y que vienen siempre de la presencia de Jesucristo. (…) En este sentido, me parece también que anglicanos y católicos tienen el mismo deber, la misma dirección que tomar. Si anglicanos y católicos ven que no sirven para sí mismos, sino que son instrumentos para Cristo, “amigo del Esposo” como dice san Juan, si ambos siguen la prioridad de Cristo y no de sí mismos, entonces van juntos. Porque entonces la prioridad de Cristo los une y no son ya competidores, cada uno buscando el mayor número, sino que están juntos en el compromiso por la verdad de Cristo que entra en este mundo, y de este modo se encuentran también recíprocamente en un verdadero y fecundo ecumenismo”.

La siguiente pregunta fue cómo restablecer la confianza de los fieles tras el escándalo de los abusos sexuales.

“En primer lugar, debo decir que estas revelaciones han sido para mí un shock, son una gran tristeza. Es difícil entender cómo fue posible esta perversión del ministerio sacerdotal. El sacerdote, en el momento de la ordenación, preparado durante años para este momento, dice sí a Cristo para hacerse su voz, su boca, su mano, y servirlo con toda la existencia para que el Buen Pastor que ama, ayuda y guía a la verdad esté presente en el mundo. Es difícil comprender cómo un hombre que ha hecho y dicho esto puede luego caer en esta perversión, es una gran tristeza, una tristeza también que la autoridad de la Iglesia no fuera suficientemente vigilante y suficientemente veloz y decidida para tomar las medidas necesarias. Por todo esto, estamos en un momento de penitencia, de humildad, de renovada sinceridad. (…) En cuanto a las víctimas, diría que son importantes tres cosas. (…) Cómo podemos reparar, qué podemos hacer para ayudar a estas personas a superar este trauma, a reencontrar la vida, a reencontrar también la confianza en el mensaje de Cristo. La cura, el compromiso por las víctimas es la primera prioridad con ayudas materiales, psicológicas y espirituales. Lo segundo es el problema de las personas culpables: la justa pena, excluirlos de toda posibilidad de acceso a los jóvenes, porque sabemos que ésta es una enfermedad, que la libre voluntad no funciona donde está esta enfermedad y, por lo tanto, debemos proteger a estas personas contra sí mismas y encontrar la manera de ayudarlas y protegerlas y excluirlas de todo acceso a los jóvenes. Y el tercer punto es la prevención en la educación y en la elección de los candidatos al sacerdocio. Estar atentos de tal modo que, según las posibilidades humanas, se excluyan futuros casos. Quisiera en este momento también agradecer al episcopado británico su atención y su colaboración tanto con la Sede de Pedro como con las instancias públicas y la atención por las víctimas. Creo que el episcopado británico ha hecho y hace un gran trabajo. Por eso, estoy muy agradecido”.

“La figura del cardenal Newman -preguntó otro periodista-, es muy significativa para usted. Y para el cardenal Newman usted hace la excepción de presidir su beatificación. ¿Piensa que su recuerdo puede ayudar a superar las divisiones entre anglicanos y católicos? ¿Y cuáles son los aspectos de su personalidad sobre los que desea poner el acento más fuerte?”.

“El cardenal Newman es sobre todo, por una parte, un hombre moderno que ha vivido todo el problema de la modernidad, que ha vivido también el problema del agnosticismo, de la imposibilidad de conocer a Dios, de creer. (…) Señalaría tres elementos: modernidad de su existencia con todas las dudas y los problemas de nuestro ser de hoy; cultura grande, conocimiento de los grandes tesoros de la cultura de la humanidad, disponibilidad de búsqueda permanente, de renovación permanente; y espiritualidad, vida espiritual, vida con Dios, dan a este hombre una grandeza excepcional para nuestro tiempo y por eso es una figura de doctor de la Iglesia para nosotros y para todos, y también un puente entre anglicanos y católicos”.

La última pregunta fue: “Esta visita es considerada con el rango de una visita de Estado. ¿Hay puntos importantes de sintonía con las autoridades inglesas, en particular respecto a los grandes desafíos del mundo actual?”.

“Estoy muy agradecido a Su Majestad la Reina Isabel II, que ha querido dar a esta visita el rango de visita de Estado, que sabe expresar el carácter público de esta visita y también la responsabilidad común de la política y de la religión para el futuro del continente y también para el futuro de la humanidad. La gran responsabilidad común para que los valores que crean justicia y política y que vienen de la religión estén juntos, en camino, en nuestro tiempo. Naturalmente, este hecho de que jurídicamente es una visita de Estado no hace que mi visita sea un hecho político porque si el Papa es jefe de Estado esto es sólo un instrumento para garantizar la independencia de su anuncio y el carácter público de su labor de pastor. En este sentido, también la visita de Estado permanece como sustancial y esencialmente una visita pastoral”.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100917 (1190)

LA RELIGION, GARANTIA DE AUTENTICA LIBERTAD Y RESPETO

CIUDAD DEL VATICANO, 16 SEP 2010 (VIS).-A las 15,45 (hora local), el Papa se trasladó en automóvil desde Edimburgo al Bellahouston Park de Glasgow, donde llegó una hora más tarde. Después de recorrer en papamóvil el parque saludando y bendiciendo a los 70.000 fieles presentes, celebró la Eucaristía en el día en que se conmemora a San Ninián de Galloway, apóstol de Escocia (360-432).

Recordando la “histórica visita” de Juan Pablo II (1982) a este lugar, en la que exhortó a los fieles a caminar junto con los “hermanos cristianos”, el Papa afirmó que el resultado es “una mayor confianza y amistad con los miembros de la Iglesia de Escocia, de la Iglesia Episcopal Escocesa y de las otras comunidades cristianas”.

Benedicto XVI saludo entonces a los representantes de las otras confesiones cristianas presentes e invitó a dar gracias a Dios “por la promesa que representa el entendimiento y la cooperación ecuménica para un testimonio común de la verdad salvadora de la Palabra de Dios en medio de los rápidos cambios de la sociedad actual”.

Hablando a continuación de la enseñanza, el Papa puso de relieve que “en los últimos treinta años, con la ayuda de las autoridades civiles, las escuelas católicas en Escocia han asumido el reto de proporcionar una educación integral a un mayor número de estudiantes”.

“Animo a los profesionales católicos, a los políticos y profesores escoceses a no perder nunca de vista que están llamados a poner sus talentos y su experiencia al servicio de la fe, confrontándose con la cultura escocesa contemporánea en todos sus ámbitos”.

El Santo Padre señaló que “la evangelización de la cultura es muy importante en nuestro tiempo, cuando la “dictadura del relativismo” amenaza con oscurecer la verdad inmutable sobre la naturaleza del hombre, sobre su destino y su bien último. Hoy en día, algunos pretenden excluir de la esfera pública las creencias religiosas, relegarlas a lo privado, objetando que son una amenaza para la igualdad y la libertad. Sin embargo, la religión es en realidad garantía de auténtica libertad y respeto, que nos lleva a considerar a cada persona como un hermano o una hermana. Por esta razón, os invito en modo particular a vosotros, fieles laicos (…) a ser no sólo ejemplo de fe en público, sino también a plantear en el foro público los argumentos promovidos por la sabiduría y la visión de la fe”.

“La sociedad actual –añadió- necesita voces claras que propongan nuestro derecho a vivir, no en una selva de libertades autodestructivas y arbitrarias, sino en una sociedad que trabaje por el verdadero bienestar de sus ciudadanos y les ofrezca guía y protección en su debilidad y fragilidad. No tengáis miedo de ofrecer este servicio a vuestros hermanos y hermanas, y al futuro de vuestra querida nación”.

Dirigiéndose a los obispos de Escocia, Benedicto XVI les recordó que una de sus prioridades pastorales es la santificación de los sacerdotes. “Rezad con ellos –dijo- por las vocaciones”.

Los presbíteros, dijo, “estáis llamados a la santidad y al servicio del pueblo de Dios, conformando vuestras vidas con el misterio de la cruz del Señor. Predicad el Evangelio con un corazón puro y una conciencia recta. Dedicaos solo a Dios y seréis ejemplo luminoso de santidad, de vida sencilla y alegre para los jóvenes: ellos, por su parte, desearán seguramente unirse a vosotros en el servicio asiduo al pueblo de Dios”.

El Papa terminó con unas palabras a los jóvenes católicos de Escocia: “Hay muchas tentaciones que debéis afrontar cada día -droga, dinero, sexo, pornografía, alcohol- y que según el mundo os proporcionarán felicidad, cuando en realidad estas cosas son destructivas y crean división. Sólo una cosa permanece: el amor personal de Jesucristo por cada uno de vosotros. Buscadlo, conocedlo y amadlo y El os liberará de la existencia deslumbrante, pero superficial, que propone frecuentemente la sociedad actual. Dejad de lado todo lo que es indigno y descubrid vuestra propia dignidad de hijos de Dios”.

“Rezo para que muchos de vosotros conozcáis y améis a Jesucristo y, a través de este encuentro, os dediquéis por completo a Dios, especialmente los que habéis sido llamados al sacerdocio o a la vida religiosa”.

Terminada la misa, el Papa se trasladó en avión desde el aeropuerto de Glasgow al aeropuerto Heathrow de Londres. Desde allí se dirigió a la nunciatura apostólica, donde pasó la noche.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100917 (740)

ESCUELAS CATOLICAS: DIMENSION TRANSCENDENTE DEL ESTUDIO

CIUDAD DEL VATICANO, 17 SEP 2010 (VIS).-Benedicto XVI se desplazó esta mañana de la nunciatura apostólica de Londres al St. Mary’s University College de Twickenham, a 12 km de la capital. La institución se creó en 1850 para escolarizar a los hijos de las familias católicas con menos posibilidades económicas. Confiado inicialmente a los Hermanos de las Escuelas Católicas, desde 1899 su administración pasó a los Vicentinos. Actualmente cuenta con 4.000 estudiantes y sus títulos, que desde 1920 a 1980 eran licenciaturas de la “University of London”, son ahora propios.

El Papa fue recibido por el rector y el capellán de la institución, el ministro de Educación británico, Michael Gove y el obispo auxiliar de Westminster, monseñor George Stack, que le acompañaron a la capilla donde le esperaban 300 religiosos y religiosas dedicados a la educación de los jóvenes, ante los cuales el Santo Padre pronunció un discurso.

“Formáis a las nuevas generaciones no sólo en el conocimientos de la fe, sino en cada aspecto de lo que significa vivir como ciudadanos maduros y responsables en el mundo actual”, dijo el Santo Padre. “Se trata de la formación de la persona humana, preparándola para vivir en plenitud. En una palabra, se trata de impartir sabiduría. Y la verdadera sabiduría es inseparable del conocimiento del Creador”.

“Los monjes percibieron con claridad esta dimensión trascendente del estudio y la enseñanza, que tanto contribuyó a la evangelización de estas islas. (...) Ya que la búsqueda de Dios, que está en el corazón de la vocación monástica, requiere un compromiso activo con los medios por los que Él se da a conocer -su creación y su Palabra revelada-, era natural que el monasterio tuviera una biblioteca y una escuela. (...) La dedicación monacal al aprendizaje como senda de encuentro con la Palabra de Dios encarnada sentó las bases de nuestra cultura y civilización occidentales”.

El Santo Padre, después de dar las gracias a los religiosos que pertenecían a las órdenes dedicadas a la enseñanza, “que han llevado la luz del Evangelio a tierras lejanas, como parte de la gran obra misionera de la Iglesia”, afirmó: “A menudo, pusisteis las bases de la previsión educativa mucho antes de que el Estado asumiera la responsabilidad de este servicio vital tanto para el individuo como para la sociedad.”.

“Como los papeles respectivos de la Iglesia y el Estado en el ámbito de la educación siguen evolucionando, nunca olvidéis que los religiosos tienen una única contribución que ofrecer a este apostolado, sobre todo a través de sus vidas consagradas a Dios y por medio de su fidelidad: el testimonio de amor a Cristo, el Maestro por excelencia. En efecto, la presencia de los religiosos en las escuelas católicas es un signo que recuerda intensamente el tan discutido ethos católico que debe permear todos los aspectos de la vida escolar. Esto va más allá de la evidente exigencia de que el contenido de la enseñanza concuerde siempre con la doctrina de la Iglesia”.

El Papa concluyó con un agradecimiento especial “hacia quienes tienen la tarea de garantizar que nuestras escuelas ofrezcan un entorno seguro para niños y jóvenes. Nuestra responsabilidad hacia aquellos que nos han confiado su formación cristiana no puede exigir menos. De hecho, la vida de fe se puede cultivar con eficacia cuando prevalece un clima de confianza respetuosa y afectuosa. Rezo para que ello siga siendo un sello distintivo de las escuelas católicas en este país.”.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100917 (600)

BENEDICTO XVI INVITA A ESTUDIANTES CATOLICOS A LA SANTIDAD

CIUDAD DEL VATICANO, 17 SEP 2010 (VIS).-Finalizado su encuentro con los religiosos y religiosas en la capilla del St. Mary University College, el Papa atravesó en papamóvil el campus del ateneo para dirigirse al campo de deportes, donde le esperaban más de 4.000 estudiantes de las escuelas católicas británicas que habían visto en pantallas gigantes el discurso papal en la capilla. Las instalaciones deportivas del centro, muy famosas, han sido elegidas como campo de entrenamiento para las Olimpiadas de Londres de 2012. El encuentro del Papa con el mundo de la educación se transmitió en directo y pudo ser visto en Internet en todas las escuelas católicas de Inglaterra, Escocia y Gales.

El Papa fue saludado por el obispo de Nottingham, monseñor Malcolm P. McMahon, Presidente de la comisión episcopal para la Instrucción, y a continuación procedió a la inauguración de la Fundación “John Paul II “ para el deporte, a través de la cual los obispos católicos quieren recoger las enseñanzas de Juan Pablo II sobre el deporte (120 intervenciones durante su pontificado).

“No es frecuente que un Papa (...) tenga la posibilidad de hablar a la vez a los alumnos de todas las escuelas católicas de Inglaterra, Gales y Escocia. Y como tengo esta oportunidad, hay algo que deseo enormemente deciros. Espero que, entre quienes me escucháis hoy, esté alguno de los futuros santos del siglo XXI”.

“Quizá alguno de vosotros nunca antes pensó esto. (...) Dejad que me explique. (...) Cuando os invito a ser santos, os pido que no os conforméis con ser de segunda fila. Os pido que no persigáis una meta limitada y que ignoréis las demás. (...) La felicidad es algo que todos quieren, pero una de las mayores tragedias de este mundo es que muchísima gente jamás la encuentra, porque la busca en los lugares equivocados. La clave para esto es muy sencilla: la verdadera felicidad se encuentra en Dios. Necesitamos tener el valor de poner nuestras esperanzas más profundas solamente en Dios, no en el dinero, la carrera, el éxito mundano o en nuestras relaciones personales, sino en Dios. Sólo El puede satisfacer las necesidades más profundas de nuestro corazón.”.

“Dios no solamente nos ama con una profundidad e intensidad que difícilmente podremos llegar a comprender, sino que, además, nos invita a responder a su amor. (...) Y cuando comenzáis a ser amigos de Dios, todo en la vida empieza a cambiar. (...) Os atrae la práctica de las virtudes. Comenzáis a ver la avaricia y el egoísmo y tantos otros pecados como lo que realmente son, tendencias destructivas y peligrosas que causan profundo sufrimiento y un gran daño. (...) Empezáis a sentir compasión por la gente con dificultades y ansiáis hacer algo por ayudarles. (...) Cuando todo esto comience a sucederos, estáis en camino hacia la santidad”.

“En vuestras escuelas católicas hay cada vez más iniciativas, además de las materias concretas que estudiáis y de las diferentes habilidades que aprendéis. Todo el trabajo que realizáis se sitúa en un contexto de crecimiento en la amistad con Dios y todo ello debe surgir de esta amistad. (...) No os contentéis con ser mediocres. El mundo necesita buenos científicos, pero una perspectiva científica se vuelve peligrosa si ignora la dimensión religiosa y ética de la vida, de la misma manera que la religión se convierte en limitada si rechaza la legítima contribución de la ciencia en nuestra comprensión del mundo. Necesitamos buenos historiadores, filósofos y economistas, pero si su aportación a la vida humana, dentro de su ámbito particular, se enfoca de manera demasiado reducida, pueden llevarnos por mal camino”.

Benedicto XVI finalizó dirigiéndose a los muchos no católicos que estudian en las escuelas católicas en Gran Bretaña. “Rezo -dijo- para que también vosotros os sintáis movidos a la práctica de la virtud y crezcáis en el conocimiento y en la amistad con Dios junto a vuestros compañeros católicos. Sois para ellos un signo que les recuerda ese horizonte mayor, que está fuera de la escuela, y de hecho, es bueno que el respeto y la amistad entre miembros de diversas tradiciones religiosas forme parte de las virtudes que se aprenden en una escuela católica. Igualmente, confío en que queráis compartir con otros los valores e ideas aprendidos gracias a la educación cristiana que habéis recibido.”.

Acabado su discurso el Papa se trasladó a la Waldegrave Drawing Room, donde se encontró con los representantes de otras religiones.
PV-REINO UNIDO/ VIS 20100917 (760)

NOTA

CIUDAD DEL VATICANO, 17 SEP 2010 (VIS).-Con motivo del viaje apostólico al Reino Unido, el VIS transmitirá su servicio este sábado y domingo.
…/ VIS 20100917 (20)

jueves, 16 de septiembre de 2010

EL PAPA ELOGIA LAS PROFUNDAS RAICES CRISTIANAS DEL REINO UNIDO

CIUDAD DEL VATICANO, 16 SEP 2010 (VIS).-Benedicto XVI comenzó esta mañana el decimoséptimo viaje apostólico de su pontificado que lo lleva al Reino Unido, donde el próximo domingo beatificará en Birmingham al cardenal John Henry Newman.

El Papa salió del aeropuerto romano de Ciampino a las 8,10 (hora local) y aterrizó a las 11,30 en Edimburgo, capital de Escocia, donde fue recibido por el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo y consorte de Su Majestad la Reina Isabel II de Inglaterra. Desde el aeropuerto, el Santo Padre se desplazó en automóvil al palacio de Holyroodhouse (Casa de la Santa Cruz) residencia oficial de la reina en Escocia durante el verano. El palacio fue construido en 1128 como monasterio agustino y dedicado a la Santa Cruz por el rey David I de Escocia, que tuvo la visión de un crucifijo entre la cornamenta de un ciervo que lo atacaba. En el siglo XVI se transformó en residencia real y en el siglo XX, con el rey Jorge V, pasó a ser residencia real estival.

A su llegada a Holyroodhouse el Santo Padre fue acogido por la Reina Isabel II y el Duque de Edimburgo y tras los honores militares y la interpretación de los himnos nacionales, el Papa se encontró en privado con la reina en la Morning Room. Al final del encuentro, el pontífice fue acompañado al palco situado detrás del palacio, donde lo esperaban 400 huéspedes ilustres, entre ellos políticos, representantes de las Iglesias Católica y Anglicana y algunos representantes del Parlamento Escocés.

Después de una breve exhibición de los gaiteros escoceses, la Reina Isabel II pronunció un discurso y después lo hizo Benedicto XVI.

“El nombre de Holyroodhouse, recuerda la “Santa Cruz” y evoca las profundas raíces cristianas que aún están presentes en todos los ámbitos de la vida británica. Los reyes de Inglaterra y Escocia han sido cristianos desde tiempos muy antiguos y cuentan con destacados santos, como Eduardo el Confesor y Margarita de Escocia. Muchos de ellos ejercieron conscientemente sus tareas de gobierno a la luz del Evangelio, y de esta manera modelaron profundamente la nación en torno al bien. Resultó así que el mensaje cristiano ha sido una parte integral de la lengua, el pensamiento y la cultura de los pueblos de estas islas durante más de mil años. El respeto de sus antepasados por la verdad y la justicia, la misericordia y la caridad, os llegan desde una fe que sigue siendo una fuerza poderosa para el bien de vuestro reino y el mayor beneficio de cristianos y no cristianos por igual.”

Entre los numerosos ejemplos de esa “fuerza del bien” que jalonan toda la historia de Gran Bretaña, el Papa citó a William Wilberforce y a David Livingstone, que contrastaron firmemente el tráfico internacional de esclavos, a Florence Nightingale, que al servicio de los pobres y enfermos, estableció nuevos modelos de asistencia sanitaria, al cardenal John Henry Newman, “cuya bondad, elocuencia y quehacer honraron a sus compatriotas. “Todos ellos, y como éstos muchos más -subrayó- se inspiraron en una recia fe, que germinó y se alimentó en estas islas”.

Benedicto XVI recordó después que en nuestra época, “Gran Bretaña y sus dirigentes se enfrentaron a la tiranía nazi que deseaba erradicar a Dios de la sociedad y negaba a muchos nuestra humanidad común, especialmente a los judíos, a quienes no consideraban dignos de vivir”. En este ámbito, el Papa habló también del trato que reservó el nazismo a los pastores cristianos y religiosos que “proclamaron la verdad en el amor” y pagaron con su vida la oposición a la ideología nazi.

“Al reflexionar sobre las enseñanzas aleccionadoras del extremismo ateo del siglo XX, jamás olvidemos -subrayó- cómo la exclusión de Dios, la religión y la virtud de la vida pública conduce finalmente a una visión sesgada del hombre y de la sociedad”.

El Santo Padre citó a continuación el papel clave que jugó hace sesenta y cinco años Gran Bretaña “en la forja del consenso internacional de posguerra, que favoreció la creación de las Naciones Unidas y marcó el comienzo de un período de paz y prosperidad en Europa hasta entonces desconocido”. Y recordando el Acuerdo de Viernes Santo, que restituyó sus competencias a la Asamblea de Irlanda del Norte, afirmó: “El Gobierno de Vuestra Majestad y el de Gobierno Irlanda, junto a los líderes políticos, religiosos y civiles en Irlanda del Norte ayudaron al alumbramiento de una solución pacífica del conflicto. Animo a todos a seguir recorriendo juntos con valentía, el camino trazado hacia una paz justa y duradera”.

“El Reino Unido sigue siendo, política y económicamente, una figura clave en el ámbito internacional. Vuestro Gobierno y vuestro pueblo son los forjadores de ideas que influyen mucho más allá de las Islas británicas. Esto les impone una especial obligación de actuar con sabiduría en aras del bien común. Del mismo modo, dado que sus opiniones tienen una audiencia tan amplia, los medios de comunicación británicos tienen una responsabilidad más grave que la mayoría y una mayor oportunidad para promover la paz de las naciones, el desarrollo integral de los pueblos y la difusión de los auténticos derechos humanos. Que todos los británicos sigan viviendo en consonancia con los valores de honestidad, respeto e imparcialidad que les han merecido la estima y admiración de muchos”

“En la actualidad, el Reino Unido se esfuerza por ser una sociedad moderna y multicultural”, concluyó el pontífice. “Que en esta exigente empresa mantenga siempre su respeto por esos valores tradicionales y expresiones culturales que formas más agresivas de secularismo ya no aprecian o siquiera toleran. Que esto no debilite la raíz cristiana que sustenta sus libertades; y que este patrimonio, que siempre ha buscado el bien de la nación, sirva constantemente de ejemplo a vuestro Gobierno y a vuestro pueblo de cara a los dos mil millones de miembros de la Commonwealth y a la gran familia de naciones de habla inglesa de todo el mundo”.

Finalizado el discurso, la Reina Isabel acompañó al Papa, siguiendo la tradición, y le presentó a los invitados ilustres de la primera fila. Después, en el patio interno del palacio, los esperaban un grupo de jóvenes escoceses vestidos con trajes tradicionales.

Al final el Santo Padre se despidió de la Reina y del Duque de Edimburgo en la puerta principal de Holyroodhouse y desde allí se trasladó a la residencia del cardenal Michael Patrick O’Brien, arzobispo de Saint Andrews and Edinburgh, donde almorzó.
PV-REINO UNIDO/ VIS 1000916 (1070)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 16 SEP 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo James Peter Sartain, hasta ahora de Joliet in Illinois (EE.UU.), arzobispo metropolitano de Seattle (superficie 64.269, población 5.141.900, católicos 964.000, sacerdotes 313, religiosos 551, diáconos permanentes 104). Sucede al arzobispo Alexander J. Brunett, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis fue aceptada por límite de edad.
NER:RE/ VIS 20100916 (70)

miércoles, 15 de septiembre de 2010

CLARA DE ASIS: IMPULSO DECISIVO A RENOVACION DE LA IGLESIA

CIUDAD DEL VATICANO, 15 SEP 2010 (VIS).-Benedicto XVI dedicó la catequesis de la audiencia general de los miércoles a Santa Clara de Asís (1193-1253), contemporánea de San Francisco, una de las santas más amadas de la Iglesia y cuyo testimonio “demuestra -dijo el Papa- cuánto deba toda la Iglesia a las mujeres valientes y ricas de fe como ella, capaces de dar un impulso decisivo a la renovación de la Iglesia”.

El Santo Padre explicó que Clara nació en una familia rica y aristocrática y que siendo todavía muy joven sus parientes decidieron casarla con un personaje de relieve, pero a los dieciocho años, la santa, con un gesto audaz, en compañía de una amiga e inspirada por un profundo deseo de seguir a Cristo, dejó la casa paterna. Se incorporó al grupo de los hermanos menores en la iglesia de la Porciúncula en Asís y fue el mismo Francisco el que la acogió y en una sencilla ceremonia le cortó el cabello y le impuso un hábito penitencial. Desde aquel momento Clara se convirtió en esposa de Cristo, humilde y pobre y a Él se consagró totalmente.

“Sobre todo al principio de su experiencia religiosa -prosiguió Benedicto XVI- Clara tuvo en Francisco de Asís no solo un maestro del que seguir las enseñanzas, sino también un amigo fraternal. La amistad entre estos dos santos es un aspecto bello e importante. Efectivamente, cuando dos almas puras e inflamadas del mismo amor por Dios se encuentran, hallan en la amistad recíproca un fuerte estímulo para recorrer el camino de la perfección. La amistad es uno de los sentimientos humanos más nobles y elevados que la Gracia divina purifica y transfigura”.

De cómo vivían las seguidoras de Clara al principio del movimiento franciscano habla el obispo flamenco Jacques de Vitry que visitó en aquellos años Italia, notando “una característica de la espiritualidad franciscana a la que Clara era muy sensible: la radicalidad de la pobreza ligada a la confianza total en la Providencia divina”.

Por ese motivo, la santa obtuvo del Papa Gregorio IX o más probablemente ya de Inocencio III, recordó Benedicto XVI, el llamado “Privilegium Paupertatis”, por el cual Clara y sus compañeras de San Damiano “no podían poseer ninguna propiedad material. Se trataba de una excepción verdaderamente extraordinaria del derecho canónico vigente y las autoridades eclesiásticas de aquella época lo concedieron, apreciando los frutos de santidad evangélica que reconocían en el modo de vivir de Clara y sus hermanas”.

“Este hecho demuestra como también en la Edad Media -subrayó el pontífice- el papel de las mujeres no era secundario, sino considerable. A este propósito hay que recordar que Clara fue la primera mujer en la historia de la Iglesia que redactó una Regla escrita sometida a la aprobación del Papa para que el carisma de San Francisco se conservase en todas las numerosas comunidades femeninas que se establecían en aquellos tiempos y que querían inspirarse en el ejemplo de Francisco y Clara”.

En el convento de San Damiano, Clara “practicó de forma heroica las virtudes que deberían distinguir a todos los cristianos: humildad, espíritu de piedad y de penitencia, caridad”.

Su fama de santidad y los prodigios que gracias a ella se verificaron llevaron al Papa Alejandro IV a canonizarla en 1255, solo dos años después de su muerte. Sus seguidoras, las Clarisas, “desempeñan con su oración y su obra un papel inapreciable en la Iglesia”, concluyó Benedicto XVI.
AG/ VIS 20100915 (570)

LLAMAMIENTO POR LA PAZ EN INDIA, PAKISTÁN Y AFGANISTÁN

CIUDAD DEL VATICANO, 15 SEP 2010 (VIS).-Al final de la audiencia general de este miércoles, el Papa señaló que seguía “con preocupación los hechos que se han verificado en estos días en varias regiones de Asia meridional, especialmente en India, Pakistán y Afganistán. Rezo por las víctimas y pido que el respeto de la libertad religiosa y la lógica de la reconciliación y de la paz prevalezcan sobre el odio y la violencia”.
AG/ VIS 20100915 (80)

ACUERDO SANTA SEDE/BOSNIA-HERZEGOVINA ASISTENCIA RELIGIOSA

CIUDAD DEL VATICANO, 15 SEP 2010 (VIS).-Ayer por la tarde se hizo público un comunicado en el que se anuncia que el 14 de septiembre por la mañana tuvo lugar en el Vaticano el intercambio de instrumentos de ratificación del Acuerdo entre la Santa Sede y Bosnia-Herzegovina sobre la asistencia religiosa a los fieles católicos miembros de la Fuerzas Armadas de ese país, firmado en Sarajevo el 8 de abril de 2010.

Asistieron al acto el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, el arzobispo Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados y el ministro para Asuntos Exteriores de Bosnia-Herzegovina, Sven Alkalaj, entre otros.

El acuerdo ha entrado en vigor el día del intercambio de los instrumentos de ratificación.
OP/ VIS 20100915 (130)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 15 SEP 2010 (VIS).-El Santo Padre:

-Aceptó la renuncia del obispo Dominique Kimpinde al gobierno pastoral de la diócesis de Kalemie-Kirung (República Democrática del Congo), por límite de edad.

-Aceptó la renuncia del obispo Geraldo Dantas de Andrade, S.C.I., al oficio de auxiliar de la archidiócesis de Sao Luís do Maranhao (Brasil), por límite de edad.

-Elevó a la dignidad episcopal a monseñor Ignacio Carrasco de Paula, de la Prelatura personal del Opus Dei, presidente de la Pontificia Academia para la Vida.

-Elevó a la dignidad episcopal a don Enrico dal Covolo, S.D.B., rector magnífico de la Pontificia Universidad Lateranense.
RE:NA/ VIS 20100915 (100)

martes, 14 de septiembre de 2010

MATASELLOS POR EL VIAJE DEL PAPA AL REINO UNIDO

CIUDAD DEL VATICANO, 14 SEP 2010 (VIS).-Con motivo del viaje apostólico de Benedicto XVI al Reino Unido (16-19 de septiembre), la Oficina de Correos Vaticana pondrá en circulación un matasellos especial con la imagen del Santo Padre y del venerable cardenal John Henry Newman. Acompañan las palabras “BENEDICTUS XVI REGNUM UNITUM VISIT”. “POSTE VATICANE 16-19.IX.2010”.

Asimismo, la Oficina de Correos del Vaticano emitirá otro matasellos para recordar la beatificación del cardenal Newman, que el Papa presidirá el 19 de septiembre en Birmingham. En el matasellos se representa la figura del Santo Padre y del próximo beato, acompañado por las palabras “BEATIFICATION OF CARDINAL NEWMAN”. “POSTE VATICANE 19.9.2010”.
.../ VIS 20100914 (120)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 14 SEP 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo Gerard Paul Bergie, hasta ahora auxiliar de Hamilton (Canadá), obispo de Saint Catharines (superficie 3.158, población 456.000, católicos 157.900, sacerdotes 93, religiosos 75, diáconos permanentes 10) en Canadá.
NER/ VIS 20100914 (50)

lunes, 13 de septiembre de 2010

EL FRUTO EVANGELIZADOR DEPENDE DE LA CALIDAD DE LA FE Y ORACION

CIUDAD DEL VATICANO, 11 SEP 2010 (VIS).-Benedicto XVI recibió hoy a los obispos recientemente nombrados que participan en un curso de actualización promovido por la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

El Papa se refirió al inicio a los desafíos que deben afrontar, “especialmente en las comunidades cristianas que viven su fe en contextos difíciles, donde, además de diversas formas de pobreza, a veces se producen formas de persecución a causa de la fe cristiana”. En este sentido afirmó que los obispos deben “alimentar su esperanza, compartir sus dificultades, inspirándose en la caridad de Cristo, que consiste en la atención, ternura, compasión, acogida, disponibilidad e interés por los problemas de la gente, para la que se está dispuestos a dar la vida”.

Hablando del ministerio episcopal, el Santo Padre señaló que “se comprende solo a partir de Cristo, fuente del sacerdocio único y supremo, del que participa el obispo. (…) Para imitar a Cristo –continuó-, debemos dedicar un tiempo adecuado para “estar con El” y contemplarlo en la intimidad de la oración. (…) Estar frecuentemente en la presencia de Dios, siendo hombres de oración y de adoración: a esto está llamado fundamentalmente el pastor”.

Tras poner de relieve que “la vida del obispo debe ser una ofrenda continua a Dios por la salvación de su Iglesia, y especialmente por la salvación de las almas a él confiadas”, el Papa subrayó que “el episcopado, de hecho, como el sacerdocio, nunca debe ser mal entendido, según categorías mundanas. Se trata de un servicio de amor”.

“La acogida y el fruto de la proclamación de la Buena Nueva están estrechamente relacionados con la calidad de la fe y de la oración. Los que están llamados al ministerio de la predicación deben creer en el poder de Dios que brota de los sacramentos y que los acompaña en la tarea de santificar, gobernar y anunciar; deben creer y vivir lo que proclaman y celebran”.

Benedicto XVI dijo que las comunidades confiadas a los obispos “en muchos casos son una minoría. En estos contextos, la misión de un obispo es particularmente difícil. Pero es precisamente en tales circunstancias, que a través de su ministerio, el Evangelio puede mostrar toda su fuerza salvífica. No debéis ceder al pesimismo y al desaliento, porque el Espíritu Santo guía a la Iglesia y da, con su aliento poderoso, el valor de perseverar y también de buscar nuevos métodos de evangelización, para alcanzar ámbitos hasta ahora inexplorados”.

“La verdad cristiana –terminó- es atractiva y convincente precisamente porque responde a la profunda necesidad de la existencia humana, anunciando de manera rotunda que Cristo es el único Salvador de todo el hombre y de todos los hombres. Este anuncio sigue siendo válido hoy, como lo fue al inicio del cristianismo, cuando tuvo lugar la primera gran expansión misionera del Evangelio”.
AC/ VIS 20100913 (480)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 11 SEP 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo Fausto Gabriel Trávez Trávez, O.F.M., hasta ahora de Babahoyo (Ecuador), arzobispo metropolitano de Quito (superficie 11.167, población 2.317.000, católicos 2.085.000, sacerdotes 475, religiosos 2.181, diáconos permanentes 9) en Ecuador. Sucede al arzobispo Raúl Eduardo Vela Chiriboga, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis fue aceptada por límite de edad.
NER:RE/ VIS 20100913 (60)

ANGELUS: DIOS SALE SIEMPRE A NUESTRO ENCUENTRO

CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2010 (VIS).-Benedicto XVI rezó hoy a mediodía el Ángelus con los fieles reunidos en el patio del Palacio Apostólico de Castelgandolfo y antes de la oración mariana reflexionó sobre las lecturas de la Misa dominical e invitó a rezar por su próximo viaje apostólico al Reino Unido.

En el Evangelio de hoy -dijo el Papa- Jesús narra “las tres parábolas de la misericordia”. Cuando nos habla del pastor que va tras la oveja descarriada, de la mujer que busca el dracma, del padre que sale al encuentro del hijo pródigo y lo abraza, no se trata sólo de meras palabras, sino que es la explicación de su propio ser y actuar. En efecto, el pastor que encuentra a la oveja perdida es el Señor mismo, que carga sobre sí mismo, con la Cruz, a la humanidad pecadora para redimirla”.

“¿Cómo no abrir nuestro corazón a la certeza de que, aún siendo pecadores, somos amados por Dios?”, se preguntó el pontífice. “Él no se cansa nunca de salir a nuestro encuentro, es siempre el primero que recorre el camino que nos separa de El. El Libro del Éxodo nos muestra cómo Moisés, con su súplica confiada y audaz logró, por decirlo de alguna manera, llevar a Dios del trono del juicio al trono de la misericordia. El arrepentimiento es la medida de la fe y gracias a él se regresa a la Verdad”.

Citando de nuevo la parábola del hijo pródigo, el Papa subrayó que “cuando aparece el hijo mayor, indignado por la acogida calurosa reservada al hermano, es siempre el padre el que sale a su encuentro. (...) Solo la fe puede transformar el egoísmo en alegría y reanudar las buenas relaciones con el prójimo y con Dios”.

Por último, el Santo Padre pidió oraciones para su viaje apostólico al Reino Unido, donde el domingo próximo beatificará al cardenal John Henry Newman, y confió a la Virgen María, “cuyo Nombre santísimo es celebrado hoy en la Iglesia, (...) nuestro camino de conversión hacia Dios”.
ANG/ VIS 20100913 (350)

EL PAPA RECUERDA AL NUEVO BEATO FRAY LEOPOLDO DE ALPANDEIRE

CIUDAD DEL VATICANO, 12 SEP 2010 (VIS).-Después del rezo del Ángelus, el Papa recordó que hoy en Granada (España) era beatificado Fray Leopoldo de Alpandeire, en el siglo Francisco Sánchez Márquez.

“La vida de este sencillo y austero religioso capuchino -dijo- es un canto a la humildad y a la confianza en Dios y un modelo luminoso de devoción a la Santísima Virgen María. Invito a todos, siguiendo el ejemplo del nuevo beato, a servir al Señor con sincero corazón, para que podamos experimentar el inmenso amor que Él nos tiene y que hace posible amar a todos los hombres sin excepción”.
ANG/ VIS 20100913 (110)

CREDENCIALES DEL NUEVO EMBAJADOR DE ALEMANIA

CIUDAD DEL VATICANO, 13 SEP 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió este mediodía las cartas credenciales del nuevo embajador de la República Federal de Alemania, Walter Jürgen Schmid.

El Papa se refirió a la próxima beatificación –el 19 de septiembre en Münster- del sacerdote mártir del régimen nazi Gerhard Hirschfelder y en el año 2011 a otros cuatro presbíteros y se conmemorará a un pastor evangélico.

“Contemplando estas figuras de mártires –dijo Benedicto XVI- es cada vez más claro y ejemplar, cómo algunos hombres, a partir de su convicción cristiana, están dispuestos a dar su vida por la fe, por el derecho a ejercer libremente sus creencias y por la libertad de expresión, por la paz y la dignidad humana”.

Sin embargo, continuó, “muchos hombres se inclinan hacia ideas religiosas más permisivas también para ellos mismos. Sustituyen al Dios personal del cristianismo, que se revela en la Biblia por un ser supremo, misterioso e indeterminado, que sólo tiene una vaga relación con la vida personal de los seres humanos”.

El Papa subrayó que “estas ideas animan cada vez más el debate en la sociedad, especialmente sobre el ámbito de la justicia y de la legislación. Sin embargo, si se abandona la fe en un Dios personal, surge la alternativa de un “dios” que no conoce, que no siente y no habla. (…) Si Dios no dispone de su propia voluntad, el bien y el mal ya no son distinguibles. (…) El hombre pierde así su fuerza moral y espiritual necesaria para el desarrollo completo de la persona. La acción social es cada vez más dominada por el interés privado o por el cálculo del poder, en detrimento de la sociedad”.

“La Iglesia –dijo el Santo Padre- ve con preocupación el intento cada vez mayor de eliminar el concepto cristiano de matrimonio y de familia de la conciencia de la sociedad. El matrimonio se manifiesta como una unión duradera de amor entre un hombre y una mujer, que siempre está abierta a la transmisión de la vida humana”. En este contexto señaló que es necesaria “una cultura de la persona”, usando una expresión de Juan Pablo II. Por otro lado, “el éxito del matrimonio depende de todos nosotros y de la actitud personal de cada ciudadano. En este sentido, la Iglesia no puede aprobar las iniciativas legislativas que implican una re-evaluación de modelos alternativos de la vida conyugal y familiar. Contribuyen al debilitamiento de los principios del derecho natural y por tanto, a la relativización de toda la legislación y también a la confusión sobre los valores en la sociedad”.

Refiriéndose posteriormente a las nuevas posibilidades de la biotecnología y la medicina, el Papa hizo hincapié en el “deber de estudiar diligentemente en qué medida estos métodos pueden servir de ayuda a los seres humanos y cuando se trata, por el contrario, de manipulación humana, de violación de su integridad y dignidad. No podemos rechazar esta evolución, pero debemos estar muy atentos. Cuando una vez se comienza a distinguir -y con frecuencia esto sucede ya en el vientre materno- entre vida digna e indigna de vivir, no se salvará tampoco ninguna otra etapa de la vida, y mucho menos la enfermedad y la vejez”.

El Santo Padre concluyó poniendo de relieve que “la construcción de una sociedad humana requiere fidelidad a la verdad”. En este contexto mencionó algunos fenómenos en el ámbito de los medios públicos: “al existir una competencia cada vez mayor, los medios de comunicación piensan que están obligados a suscitar la máxima atención posible. Por otra parte, el contraste es noticia en general, aunque vaya en detrimento de la verdad del hecho. Esto es especialmente problemático cuando las autoridades adoptan públicamente una posición, sin ser capaces de verificar todos los aspectos de forma adecuada. Me alegro de la intención del Gobierno Federal de comprometerse en estos casos”.
CD/ VIS 20100913 (640)

OBISPOS: CUSTODIOS DE LA IGLESIA EN SU DINAMISMO

CIUDAD DEL VATICANO, 13 SEP 2010 (VIS).-Ciento veinte obispos nombrados recientemente y procedentes de diversos países que participan en el convenio anual promovido por la Congregación para los Obispos fueron recibidos hoy por el Santo Padre, que saludó al nuevo Prefecto de ese dicasterio, el cardenal Marc Ouellet y al cardenal Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.

En su discurso, el Papa se refirió a la significativa costumbre para los nuevos obispos de efectuar una peregrinación a la tumba de San Pedro, “que se conformó a Cristo Maestro y Pastor hasta la muerte y muerte de cruz”, y recordó las palabras de Jesús narradas por San Juan: “El Buen Pastor da la vida por sus ovejas”.

De ahí que “la misión del obispo -dijo el pontífice- no puede entenderse con la mentalidad de la eficiencia y la eficacia por la que la atención se dirige principalmente a lo que hay que hacer. Al contrario, hace falta tener siempre presente la dimensión ontológica, que está en la base de la funcional. Efectivamente el obispo, por la autoridad de Cristo de la que está revestido, cuando se sienta en la cátedra está situado “sobre” y “de frente” a la comunidad, en cuanto él es “para” la comunidad a la que dirige su solicitud pastoral”.

Reflexionando después sobre las palabras del rito de entrega del anillo en la consagración episcopal: “Recibe el anillo, signo de fidelidad y, en la integridad de la fe y en la pureza de la vida custodia la Santa Iglesia, la esposa de Cristo”, Benedicto XVI explicó: “El concepto de custodiar no significa solo conservar lo que ya está establecido -aunque este elemento no deba faltar nunca- sino que incluye, en su esencia, también el aspecto dinámico, es decir una tendencia concreta y perpetua al perfeccionamiento, en plena armonía y continua adecuación a las nuevas exigencias que brotan del desarrollo y del progreso de ese organismo vivo que es la comunidad”.

“Grandes son las responsabilidades de un obispo para el bien de la diócesis, pero también de la sociedad”, prosiguió el Papa. “Está llamado a ser “fuerte y decidido, justo y sereno para un discernimiento sapiencial de las personas, de la realidad y de los acontecimientos, requerido por su tarea de ser “padre, hermano y amigo”, en el camino cristiano y humano”.

“Se trata -concluyó- de una profunda perspectiva de fe y no puramente humana, administrativa, o de tipo sociológico en la que se sitúa el ministerio del obispo, que no es un mero gobernante, o un burócrata o un simple moderador y organizador de la vida diocesana. Son la paternidad y la fraternidad de Cristo las que dan al superior la capacidad de crear un clima de confianza, de acogida y de afecto, pero también de franqueza y de justicia”.
AC/ VIS 20100913 (480)

CELEBRACIONES PRESIDIDAS POR EL PAPA OCTUBRE-NOVIEMBRE

CIUDAD DEL VATICANO, 13 SEP 2010 (VIS).-Sigue el calendario de las celebraciones que presidirá el Santo Padre en octubre y noviembre.

OCTUBRE

-Domingo, 3: Visita pastoral a Palermo con ocasión del encuentro regional de las familias y de los jóvenes.

-Domingo, 10: En la Basílica Vaticana, a las 9,30, apertura de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para Oriente Medio.

-Domingo, 17: En la Plaza de San Pedro, a las 10,00, el Santo Padre canonizará a los beatos Stanisław Sołtys (Kazimierczyk), André (Alfred) Bessette, Cándida María de Jesús Cipitria y Barriola, Mary of the Cross (Mary Helen) MacKillop, Giulia Salzano y Battista (Camilla) Varano.

-Domingo, 24: En la Basílica Vaticana, a las 9,30, clausura de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para Oriente Medio.

NOVIEMBRE

-Jueves, 4: A las 11,30, en el altar de la Cátedra de la Basílica Vaticana, Santa Misa en sufragio por los cardenales y obispos fallecidos a lo largo del año.

-Sábado 6-Domingo 7: Viaje apostólico a Santiago de Compostela y a Barcelona.
OCL/ VIS 20091013 (180)

REAPERTURA DE LA BIBLIOTECA APOSTOLICA VATICANA

CIUDAD DEL VATICANO, 13 SEP 2010 (VIS).-Después de tres años de restauración, vuelve a abrir sus puertas al público, el 20 de septiembre, la Biblioteca Apostólica Vaticana, como han anunciado hoy en un conferencia de prensa celebrada en el Salón Sixtino de esa institución el cardenal Raffaele Farina, S.D.B., Archivero y Bibliotecario de la Santa Iglesia Romana; Monseñor Cesare Pasini, Prefecto de la Biblioteca Apostólica Vaticana; Pier Carlo Cuscianna, Director de los Servicios Técnicos de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano; Giovanni Giavazzi, Presidente de la Fundación Italcementi y Gennaro Guala (Italcementi), la empresa que ha contribuido a los trabajos de restauración.

El ala que albergaba la Biblioteca necesitaba reparaciones estructurales, como el refuerzo del suelo, que mostraba señales de desplome, así como la adecuación de amplias porciones de la construcción a las reglas de seguridad y el traslado de varios sectores para racionalizar mejor el trabajo.

En el curso de la conferencia se ha anunciado que el próximo 10 de noviembre se inaugurará en el Brazo de Carlomagno una exposición titulada “Conocer la Biblioteca Apostólica Vaticana: una historia abierta al futuro” y del 11 al 13 de noviembre se celebrará el congreso “La Biblioteca Apostólica Vaticana como lugar de investigación y como institución al servicio de los expertos”.
.../ VIS 20100913 (220)

AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 13 SEP 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencia al cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos.

El pasado sábado, 11 de septiembre, el Papa recibió en audiencia al arzobispo Reinhard Marx, de München und Freising (Alemania).
AP/ VIS 20100913 (50)
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