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miércoles, 8 de febrero de 2006

DIOS SE INCLINA ANTE LAS CRIATURAS FRAGILES E INDEFENSAS


CIUDAD DEL VATICANO, 8 FEB 2006 (VIS).-En la audiencia general de este miércoles, celebrada en el Aula Pablo VI, el Papa comentó la segunda parte del Salmo 144, "Tu reino es un reino eterno".

  El salmista centra su atención, dijo el Santo Padre, "en el amor que el Señor reserva de modo especial al pobre y al débil. La realeza divina no es, por tanto, desasida y altanera, como puede suceder a veces en el ejercicio del poder humano. Dios expresa su realeza al inclinarse ante las criaturas más frágiles e indefensas".

  Dios, continuó, "es sobre todo un padre que "sostiene a los que van a caer" y endereza a los que se han caído en el polvo de la humillación. Los seres vivos se dirigen, por tanto, al Señor como mendigos hambrientos y El ofrece, como un padre amoroso, el alimento necesario para vivir".

  Benedicto XVI señaló que el salmista "invoca" al Señor en la oración confiada, lo "busca" en la vida "con corazón sincero", "teme" a su Dios, respetando su voluntad y obedeciendo a su palabra, pero sobre todo, lo "ama", con la seguridad de ser acogido bajo el manto de su protección y de su intimidad".

  "La última palabra del salmista es la misma con la que había abierto su himno: es una invitación a alabar y a bendecir al Señor y su "nombre", es decir, a su persona viviente y santa que obra y salva en el mundo y en la historia. (...) Es un tipo de canto perenne que se debe elevar de la tierra al cielo, es la celebración comunitaria del amor universal de Dios, fuente de paz, alegría y salvación".

  Al final de la catequesis, el Papa recordó que el asceta Barsanufio de Gaza, muerto en la mitad del siglo VI, aconsejó a un discípulo que frente a las tentaciones pidiera ayuda al Señor, con la seguridad de que le escucharía. "Esto vale también para nosotros -afirmó de modo espontáneo-; ante nuestras dificultades y problemas debemos invocar al Señor, pedirle ayuda, con la certeza de que nos escuchará, sin desanimarnos, sabiendo que de este modo alcanzaremos la meta: Jesús, el Señor". 
AG/SALMO 144/...                            VIS 20060208 (370)

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