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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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miércoles, 25 de enero de 2012

LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS EXIGE LA CONVERSIÓN PERSONAL



CIUDAD DEL VATICANO, 25 ENE 2012 (VIS).-Benedicto XVI ha dedicado hoy la catequesis de la audiencia general a la oración sacerdotal de Cristo durante la Última Cena, presentada en el capítulo 17 del Evangelio de San Juan. El Papa afirmó que, para comprender esta oración “en su extrema riqueza”, es preciso situarla en el contexto de la fiesta hebraica de la expiación, el Yom kippúr, en la que el Sumo Sacerdote realiza la expiación primero por él mismo, luego por la clase sacerdotal y finalmente por toda la comunidad. Del mismo modo, “Jesús, aquella noche, se dirige al Padre en el momento en que se está ofreciendo. Él, sacerdote y víctima, ruega por sí mismo, por los apóstoles y por cuantos creerán el Él, por la Iglesia de todos los tiempos”.

  La oración que Jesús reza por Sí mismo es la petición de su propia glorificación. “En realidad –dijo el Papa-, es más que una petición, la declaración de la plena disponibilidad para entrar, libre y generosamente, en el plan de Dios Padre que se cumple (…) en la muerte y en la resurrección. (…) Jesús inicia la oración sacerdotal diciendo: ‘Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo para que tu Hijo te glorifique’. La glorificación que Jesús pide para sí, como Sumo Sacerdote, es el ingreso en la plena obediencia al Padre, una obediencia que lo conduce a su plena condición filial: ‘Ahora, Padre, glorifícame Tú a tu lado con la gloria que tuve junto a Ti antes de que el mundo existiera’”.

  El segundo momento de esta oración lo constituye la intercesión de Jesús por sus discípulos, con la petición de su consagración. Jesús dice: “Ellos no son del mundo, lo mismo que yo no soy del mundo. Conságralos en la verdad”. Benedicto XVI explicó que “consagrar quiere decir transferir una realidad, una persona o cosa, a Dios. Aquí están presentes dos aspectos complementarios: por una parte, la idea de ‘segregar’ (…) del ambiente de la vida personal del hombre para donarse totalmente a Dios; por otra, la idea de ‘enviar’, de misión. Precisamente porque ha sido donada a Dios, (…) la persona consagrada existe ‘para’ los demás. (…) Es consagrado quien, como Jesús, es segregado del mundo y puesto aparte para Dios con vistas a una tarea, y, por ello, está totalmente a disposición de todos. Para los discípulos, significará continuar la misión de Jesús”.

  En el tercer momento de su oración sacerdotal, “Jesús se dirige al Padre para interceder a favor de todos los que serán llevados a la fe mediante la misión inaugurada por los apóstoles (…): ‘No ruego solo por éstos, sino por los que van a creer en mí por su palabra’. (…) Jesús reza por la Iglesia de todos los tiempos, reza también por nosotros. (…) La petición central de la oración de Jesús dedicada a sus discípulos de todos los tiempos es la de la futura unidad de cuantos creerán en Él. Tal unidad no procede del mundo. Proviene exclusivamente de la unidad divina y llega hasta nosotros desde el Padre mediante el Hijo y en el Espíritu Santo”.

  Mediante esta oración sacerdotal, Jesús instituye la Iglesia, que “no es otra cosa sino la comunidad de los discípulos que, mediante la fe en Jesucristo como enviado del Padre, recibe su unidad, y está dedicada a la misión de Jesús de salvar al mundo conduciéndolo al conocimiento de Dios”.    

  Benedicto XVI invitó a los fieles a leer la oración sacerdotal de Jesús y a meditar sobre ella, así como a rezar pidiendo a Dios “que nos ayude a entrar, de modo pleno, en el proyecto que tiene para cada uno de nosotros; pidámosle ser ‘consagrados’ a Él, pertenecerle cada vez más, para poder amar cada vez más a los demás; pidámosle ser siempre capaces de abrir nuestra oración a las dimensiones del mundo, sin encerrarnos en la petición de ayuda para nuestros propios problemas, sino recordando a nuestro prójimo ante el Señor, captando la belleza de interceder por los demás; pidámosle el don de la unidad visible de todos los creyentes en Cristo (…) para que estemos siempre preparados a responder a cualquiera que nos pregunte por la razón de la esperanza que está en nosotros”.

  Para concluir la audiencia, Benedicto XVI saludó en diversos idiomas a los peregrinos presentes en el Aula Pablo VI, y les recordó que hoy, fiesta de la conversión de San Pablo, termina la Semana de Oración por la unidad de los cristianos. Hablando en polaco, dijo: “La conversión, cerca de Damasco, del Apóstol de los gentiles, es la prueba de que, en definitiva, es Dios mismo quien decide sobre la suerte de su Iglesia. Invoquémoslo para obtener la gracia de la unidad, la cual exige también nuestra conversión personal, permaneciendo fieles a la verdad y al amor de Dios”.
AG/                            VIS 20120125 (810)

TODOS LOS CRISTIANOS TIENEN EL DEBER DE ANUNCIAR EL EVANGELIO


CIUDAD DEL VATICANO, 25 ENE 2012 (VIS).-Hoy se ha hecho público el Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Jornada Mundial Misionera 2012, que este año se celebrará el 21 de octubre bajo el lema: “Llamados a hacer que la Palabra de verdad resplandezca”. Publicamos a continuación amplios extractos de este mensaje:

  “La celebración de la Jornada Mundial Misionera tiene este año un significado especial. El L aniversario del Decreto conciliar ‘Ad gentes’, la apertura del Año de la Fe y el Sínodo de los Obispos sobre el tema de la nueva evangelización coinciden en reafirmar la voluntad de la Iglesia de comprometerse con mayor valor y ardor en la ‘missio ad gentes’ para que el Evangelio llegue hasta los últimos confines de la tierra”.

  “El Concilio Vaticano II, con la participación de obispos católicos de todo el mundo, fue un signo luminoso de la universalidad de la Iglesia (…). Obispos misioneros y obispos autóctonos, Pastores de comunidades esparcidas entre poblaciones no cristianas (…) contribuyeron de manera relevante a reafirmar la necesidad y la urgencia de la evangelización ‘ad gentes’ y, por tanto, a poner en el centro de la eclesiología la naturaleza misionera de la Iglesia”.

Eclesiología misionera

  “Esta visión (…) se propone hoy con renovada urgencia porque ha aumentado el número de quienes aún no conocen a Cristo. (…) Tenemos necesidad, por tanto, de retomar el mismo impulso apostólico de las primeras comunidades cristianas, que, pequeñas e indefensas, fueron capaces, con el anuncio y el testimonio, de difundir el Evangelio en todo el mundo entonces conocido”.

  “No sorprende que el Concilio Vaticano II y el sucesivo Magisterio de la Iglesia insistan de modo especial en el mandato misionero que Cristo ha confiado a sus discípulos, y que debe implicar a todo el pueblo de Dios, obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, laicos. El cuidado de anunciar el Evangelio en todos los lugares de la tierra corresponde primariamente a los obispos, directos responsables de la evangelización en el mundo”.

La prioridad de la evangelización

  “El mandato de predicar el Evangelio (…) debe envolver toda la actividad de la Iglesia particular, todos sus sectores, todo su ser y su obrar. El Concilio Vaticano II lo ha indicado con claridad y el Magisterio sucesivo lo ha reafirmado con fuerza. Ello requiere adecuar constantemente estilos de vida, planes pastorales y organización diocesana a esta dimensión fundamental del ser Iglesia, especialmente en nuestro mundo en continuo cambio. (…) Todos los componentes del gran mosaico de la Iglesia han de sentirse fuertemente requeridos por el mandato del Señor de predicar el Evangelio, a fin de que Cristo sea anunciado en todas partes. Nosotros los Pastores, los religiosos, las religiosas y todos los fieles en Cristo debemos seguir las huellas del apóstol Pablo, quien (…) trabajó, sufrió y luchó por hacer llegar el Evangelio a los paganos, sin escatimar energías, tiempo y medios para dar a conocer el mensaje de Cristo”. (…)

  “La cooperación misionera ha de tomar hoy formas nuevas, incluyendo no sólo la ayuda económica, sino también la participación directa en la evangelización. (…) Las celebraciones del Año de la Fe y del Sínodo de los Obispos sobre la nueva evangelización serán ocasiones propicias para relanzar la cooperación misionera, sobre todo en esta segunda dimensión”.

Fe y anuncio

  “Los inmensos horizontes de la misión eclesial y la complejidad de la presente situación requieren hoy modalidades nuevas para poder comunicar eficazmente la palabra de Dios. Ello exige, ante todo, una renovada adhesión de fe personal y comunitaria al Evangelio de Jesucristo, en el momento de profundos cambios que está viviendo la humanidad”. (…)

  “Uno de los obstáculos para la evangelización es la crisis de fe, no solo del mundo occidental, sino también de gran parte de la humanidad que, sin embargo, tiene hambre y sed de Dios y debe ser invitada y conducida al pan de vida y al agua viva (…). Es preciso renovar el entusiasmo de comunicar la fe para promover una nueva evangelización de las comunidades y de los países de antigua tradición cristiana, que están perdiendo la referencia a Dios, de modo que redescubran la alegría de creer. La preocupación de evangelizar no debe permanecer nunca en los márgenes de la actividad eclesial y de la vida personal del cristiano, sino que debe caracterizarla fuertemente, con la conciencia de ser destinatarios y, al mismo tiempo, misioneros del Evangelio. El punto central del anuncio permanece siempre el mismo: el ‘Kerigma’ del amor de Dios absoluto y total por cada hombre y mujer, que culmina con el envío del Hijo eterno y unigénito, el Señor Jesús, el cual no desdeñó asumir la pobreza de nuestra naturaleza humana, amándola y rescatándola del pecado y de la muerte por medio del ofrecimiento de sí en la Cruz”.

  (…) “La fe es un don que se nos ha dado para que lo compartamos. (…) Es el don más importante que nos ha sido entregado en nuestra vida, y no podemos guardarlo sólo para nosotros”.

El anuncio se hace caridad

  “Numerosos sacerdotes, religiosos y religiosas, de todo el mundo, muchos laicos e incluso familias enteras abandonan sus propios países, sus propias comunidades locales, y se dirigen a otras Iglesias para dar testimonio y anunciar el Nombre de Cristo (…). Se trata de una expresión de profunda comunión, compartición y caridad entre las Iglesias”. (…)

  “Junto a este alto signo de la fe que se transforma en caridad, recuerdo y agradezco el trabajo de las Obras Misioneras Pontificias, instrumento para la cooperación en la misión universal de la Iglesia en el mundo. A través de su acción, el anuncio del Evangelio se transforma también en intervenciones para ayudar al prójimo, justicia hacia los más pobres, posibilidad de instrucción en las aldeas más lejanas, asistencia médica en lugares remotos, emancipación de la miseria, rehabilitación de los marginados, ayuda al desarrollo de los pueblos, superación de las divisiones étnicas, respeto por la vida en todas sus fases”.

  “Invoco sobre la obra de evangelización ‘ad gentes’, y especialmente sobre sus agentes, la efusión del Espíritu Santo, para que la gracia de Dios la haga avanzar decididamente en la historia del mundo”.
MESS/                                                                 VIS 20120125 (1.030)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 25 ENE 2012 (VIS).-El Santo Padre:

-Nombró al obispo Joseph Coutts como arzobispo de Karachi (superficie: 180.000; población: 15.536.000; católicos: 150.000; sacerdotes: 40; religiosos: 185), en Pakistán. Ha sido hasta ahora obispo de Faisalabad. Sucede al arzobispo Evarist Pinto, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis, al haber alcanzado el límite de edad, fue aceptada por el Santo Padre.

-Nombró al rev. Paul Abel Mamba como obispo de Ziguinchor (superficie: 7.339; población: 655.465; católicos: 108.696; sacerdotes: 97; religiosos: 132) en Senegal. El obispo electo nació en 1960 en Cabrousse (Senegal), y fue ordenado sacerdote en 1988. Ha desempeñado, entre otros, los siguientes encargos pastorales: 1991-2006, sacerdote "fidei donum" en la diócesis de Tambacounda (Senegal); 1991-1993: Director del Seminario menor de Tambacounda; 1995-2004: Ecónomo de la misma diócesis; 2007-2009: Vicario parroquial de la parroquia “Martyrs de l’Ouganda”. Desde 2010 hasta la actualidad, ha sido Administrador apostólico de la diócesis de Ziguinchor.

-Nombró a Mons. Udo Breitbach como subsecretario de la Congregación para los Obispos. Ha sido hasta ahora jefe de sección del mismo dicasterio.

-Nombró como Consultores de la Congregación para la Doctrina de la Fe al P. Paolo Martinelli, O.F.M. Cap., director del Instituto Franciscano de Espiritualidad de la Pontificia Universidad “Antonianum” de Roma; y al sacerdote Maurizio Gronchi, del clero de la archidiócesis de Pisa (Italia), docente ordinario de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma.
NER:RE:NA/                                                                                  VIS 20120125 (240)

martes, 24 de enero de 2012

PRESENTADO EL MENSAJE DEL PAPA PARA LA JORNADA DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES


CIUDAD DEL VATICANO, 24 ENE 2012 (VIS).-Esta mañana se ha celebrado, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, una conferencia para presentar el Mensaje escrito por el Papa Benedicto XVI con ocasión de la XLVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, y titulado: “Silencio y Palabra: camino de Evangelización”. Han intervenido en la rueda de prensa el arzobispo Claudio Maria Celli, Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales; los monseñores Paul Tighe y Giuseppe Antonio Scotti, respectivamente secretario y secretario adjunto del Pontificio Consejo; y Angelo Scelzo, subsecretario del mismo dicasterio.

  El arzobispo Celli recordó que “todos los años, en su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el Papa trata de analizar la cultura de la comunicación para ofrecer sugerencias al hombre de hoy y orientar la acción pastoral de la Iglesia. En los últimos años, el Papa ha estado muy atento a los procesos y las dinámicas de la comunicación, especialmente en el contexto de la transformación cultural originada por el desarrollo tecnológico”.

  Este año, en cambio, “el Santo Padre dirige su atención a un elemento clásico de la comunicación, el binomio silencio-palabra. Este aspecto, a pesar de ser clásico, adquiere una importancia cada vez mayor en el contexto de la cultura digital”. Mons. Celli explicó que Benedicto XVI reflexiona en su mensaje acerca de la importancia del silencio para una comunicación auténtica. El silencio puede ser un modo de expresión, da al otro la posibilidad de hablar y a uno mismo la ocasión de escuchar, pensar y reflexionar. “En el fondo –dijo-, es en el silencio donde se puede otorgar el justo significado a la comunicación, para evitar verse sumergido por el volumen de la comunicación misma”.

  Por ello, “el silencio es cada vez más importante en el contexto del flujo de preguntas que, en cierto modo, es el motor de la moderna cultura de la comunicación”. El Papa sugiere que “en el centro de este flujo de interrogantes hay una pregunta fundamental dirigida a la búsqueda de la Verdad; de aquí nace de nuevo la importancia del silencio como lugar privilegiado donde la persona humana se encuentra ante sí misma y ante Dios”. El hombre descubre en el silencio “la posibilidad de hablar con Dios y de Dios”. Por ello, el Pontífice recuerda a los agentes de la evangelización que el silencio y la palabra “son elementos esenciales e integrantes de la acción comunicativa de la Iglesia, para un renovado anuncio de Cristo en el mundo contemporáneo”.
CON-CS/                                                        VIS 20120124 (440)

SILENCIO Y PALABRA, CAMINO DE EVANGELIZACIÓN


CIUDAD DEL VATICANO, 24 ENE 2012 (VIS).-Hoy, fiesta de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas y de los escritores, se celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Con este motivo, el Santo Padre Benedicto XVI ha escrito un mensaje titulado “Silencio y Palabra: camino de evangelización”, que se ha publicado esta mañana. Ofrecemos a continuación amplios extractos de dicho mensaje:

  “En esta Jornada Mundial de las Comunicaciones sociales de 2012, deseo compartir con vosotros algunas reflexiones sobre un aspecto del proceso humano de la comunicación que, siendo muy importante, a veces se olvida y hoy es particularmente necesario recordar. Se trata de la relación entre el silencio y la palabra: dos momentos de la comunicación que deben equilibrarse, alternarse e integrarse para obtener un auténtico diálogo y una profunda cercanía entre las personas”. (…)

  “El silencio es parte integrante de la comunicación y sin él no existen palabras con densidad de contenido. En el silencio escuchamos y nos conocemos mejor a nosotros mismos; nace y se profundiza el pensamiento (…). Callando se permite hablar a la persona que tenemos delante, expresarse a sí misma; y nosotros no permanecemos aferrados sólo a nuestras palabras o ideas, sin una oportuna ponderación. Se abre así un espacio de escucha recíproca y se hace posible una relación humana más plena. (…) Allí donde los mensajes y la información son abundantes, el silencio se hace esencial para discernir lo que es importante de lo que es inútil y superficial. Una profunda reflexión nos ayuda (…) a valorar y analizar los mensajes; esto hace que se puedan compartir opiniones sopesadas y pertinentes, originando un auténtico conocimiento compartido. Por esto, es necesario crear un ambiente propicio, casi una especie de ‘ecosistema’ que sepa equilibrar silencio, palabra, imágenes y sonidos”.

  “Gran parte de la dinámica actual de la comunicación está orientada por preguntas en busca de respuestas. Los motores de búsqueda y las redes sociales son el punto de partida en la comunicación para muchas personas que buscan consejos, sugerencias, informaciones y respuestas. (…) Más aún, a menudo el hombre contemporáneo es bombardeado por respuestas a interrogantes que nunca se ha planteado, y a necesidades que no siente. El silencio es precioso para favorecer el necesario discernimiento entre los numerosos estímulos y respuestas que recibimos, para reconocer e identificar asimismo las preguntas verdaderamente importantes”. (…)

  “En realidad, este incesante flujo de preguntas manifiesta la inquietud del ser humano siempre en búsqueda de verdades, pequeñas o grandes, que den sentido y esperanza a la existencia. El hombre no puede quedar satisfecho con un sencillo y tolerante intercambio de opiniones escépticas y de experiencias de vida: todos buscamos la verdad”. (…)

  “Hay que considerar con interés los diversos sitios, aplicaciones y redes sociales que pueden ayudar al hombre de hoy a vivir momentos de reflexión y de auténtica interrogación, pero también a encontrar espacios de silencio, ocasiones de oración, meditación y de compartir la Palabra de Dios. En la esencialidad de breves mensajes, a menudo no más extensos que un versículo bíblico, se pueden formular pensamientos profundos, si cada uno no descuida el cultivo de su propia interioridad. No sorprende que en las distintas tradiciones religiosas, la soledad y el silencio sean espacios privilegiados para ayudar a las personas a reencontrarse consigo mismas y con la Verdad que da sentido a todas las cosas. El Dios de la revelación bíblica habla también sin palabras: ‘Como pone de manifiesto la cruz de Cristo, Dios habla por medio de su silencio’.” (…)

  “Si Dios habla al hombre también en el silencio, el hombre igualmente descubre en el silencio la posibilidad de hablar con Dios y de Dios. (…) Al hablar de la grandeza de Dios, nuestro lenguaje resulta siempre inadecuado y así se abre el espacio para la contemplación silenciosa. De esta contemplación nace con toda su fuerza interior la urgencia de la misión, la necesidad imperiosa de ‘comunicar aquello que hemos visto y oído’, para que todos estemos en comunión con Dios”. (…) 

  “En la contemplación silenciosa emerge asimismo, todavía más fuerte, aquella Palabra eterna por medio de la cual se hizo el mundo, y se percibe aquel designio de salvación que Dios realiza a través de palabras y gestos en toda la historia de la humanidad. (…) Y este plan de salvación culmina en la persona de Jesús de Nazaret, mediador y plenitud de toda la Revelación. Él nos hizo conocer el verdadero Rostro de Dios Padre, y con su Cruz y Resurrección nos hizo pasar de la esclavitud del pecado y de la muerte a la libertad de los hijos de Dios. La pregunta fundamental sobre el sentido del hombre encuentra en el Misterio de Cristo la respuesta capaz de dar paz a la inquietud del corazón humano. Es de este Misterio de donde nace la misión de la Iglesia, y es este Misterio el que impulsa a los cristianos a ser mensajeros de esperanza y de salvación, testigos de aquel amor que promueve la dignidad del hombre y que construye la justicia y la paz”.

  “Palabra y silencio. Aprender a comunicar quiere decir aprender a escuchar, a contemplar, además de hablar, y esto es especialmente importante para los agentes de la evangelización: silencio y palabra son elementos esenciales e integrantes de la acción comunicativa de la Iglesia, para un renovado anuncio de Cristo en el mundo contemporáneo”.
MESS/                                VIS 20120124 (890)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 24 ENE 2012 (VIS).- El Santo Padre ha nombrado al obispo Hervé Gaschignard como nuevo obispo de Aire et Dax (superficie: 9.346; población: 362.827; católicos: 261.000; sacerdotes: 153; religiosos: 211; diáconos permanentes: 14), en Francia. Ha sido hasta ahora Auxiliar de Toulouse (Francia). Sucede al obispo Philippe Breton, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis, al haber alcanzado el límite de edad, fue aceptada por el Santo Padre.
RE:NER/                                                                                     VIS 20120124 (80)

lunes, 23 de enero de 2012

UNIDAD DE LOS CRISTIANOS, DON DE DIOS Y ESFUERZO COTIDIANO DE CARIDAD


CIUDAD DEL VATICANO, 22 ENERO 2012 (VIS).-La Semana de oración por la unidad de los cristianos –del 18 al 25 de enero- ha estado hoy de nuevo en el centro de las reflexiones del Papa Benedicto XVI. En su alocución introductoria del rezo del Angelus dominical, el Santo Padre ha invitado a los fieles “a unirse a la oración que Jesús dirigió al Padre la víspera de su pasión: ‘Que todos sean uno, para que el mundo crea’”.

  El tema de los textos de la Semana de oración de este año está tomado de la primera carta de San Pablo a los Corintios: “Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo”. El Papa explicó que “estamos llamados a contemplar la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, es decir, su resurrección, como un evento que transforma radicalmente a cuantos creen en Él y les abre el acceso a una vida incorruptible e inmortal. Reconocer y acoger la fuerza transformadora de la fe en Jesucristo sostiene a los cristianos también en la búsqueda de la plena unidad entre ellos”.

 Benedicto XVI afirmó que es posible buscar la unidad de modo realista “si el cambio acontece en primer lugar en nosotros mismos, si dejamos actuar a Dios, si nos dejamos transformar a imagen de Cristo, si entramos en la vida nueva en Cristo, que es la verdadera victoria. La unidad visible de todos los cristianos es siempre obra que viene de lo alto, de Dios, una obra que pide que reconozcamos humildemente nuestra debilidad y acojamos el don. Pero, usando una expresión que repetía a menudo el beato papa Juan Pablo II, todo don es también compromiso. La unidad que viene de Dios exige por tanto nuestro esfuerzo diario por abrirnos los unos a los otros en la caridad. (...) El tiempo que dediquemos a la oración por la plena comunión de los discípulos de Cristo nos permitirá comprender mejor cómo seremos transformados por su victoria, por la potencia de su resurrección”.

  Para terminar, el Pontífice recordó que la Semana de oración concluirá el próximo miércoles con la solemne celebración de las Vísperas de la fiesta de la conversión de San Pablo en la basílica romana que lleva el nombre del apóstol. Participarán en la celebración representantes de otras Iglesias y comunidades cristianas “para renovar juntos –dijo el Papa- nuestra oración al Señor, fuente de la unidad”.

  Finalizado el rezo del Ángelus, Benedicto XVI quiso desear un feliz año a los países de Extremo Oriente que en estos días celebran el año nuevo lunar: “En la actual situación mundial de crisis económico-social, deseo a todos esos pueblos que el año nuevo esté marcado concretamente por la justicia y la paz, traiga alivio a los que sufren; y, especialmente, que los jóvenes, con su entusiasmo y el impulso de su idealismo, puedan ofrecer una nueva esperanza al mundo”.
ANG/                                            VIS  20120123 (480)

EL VERDADERO DERECHO ES INSEPARABLE DE LA JUSTICIA


CIUDAD DEL VATICANO, 21 ENE 2012 (VIS).-El Santo Padre recibió el sábado, en la Sala Clementina, a los miembros del Tribunal de la Rota Romana, con ocasión de la apertura del año judicial.

  El discurso de Benedicto XVI se centró en un aspecto primario del ministerio judicial: la interpretación de la ley canónica con vistas a su aplicación. El Papa recordó que la hermenéutica del derecho canónico “está estrechamente ligada a la concepción misma de la ley de la Iglesia”, y rechazó dos modos de interpretar la ley que conllevan su empobrecimiento. El primero tiende a “identificar el derecho canónico con el sistema de las leyes canónicas”, con la consecuencia del “olvido práctico del derecho natural y del derecho divino positivo, así como de la relación vital de todo derecho con la comunión y la misión de la Iglesia”. En el segundo, “cada situación se considera el factor decisivo para decidir el auténtico significado del precepto legal en el caso concreto”. Pero de este modo, “la acción interpretativa humana se convierte en protagonista a la hora de establecer lo que es jurídico. Falta el sentido de un derecho objetivo”.

  Frente a estos caminos inadecuados, el Papa señaló que, en la vía hermenéutica correcta, “la comprensión adecuada de la ley canónica abre el camino a una labor interpretativa que se inserta en la búsqueda de la verdad sobre el derecho y sobre la justicia en la Iglesia. (…) El verdadero derecho es inseparable de la justicia. Este principio vale también para la ley canónica, en el sentido de que ésta no puede encerrarse en un sistema normativo meramente humano, sino que se debe enlazar con un orden justo de la Iglesia, en el que rige una ley superior. En esta óptica, la ley positiva humana pierde el primado (…) ya que el derecho no se identifica simplemente con ella; y al mismo tiempo, la ley humana adquiere valor en cuanto expresión de justicia, ante todo por lo que declara como derecho divino, y también por lo que introduce como legítima determinación de derecho humano”.

  “De tal modo, es posible una hermenéutica legal que sea auténticamente jurídica, en el sentido de que, poniéndose en sintonía con el significado propio de la ley, se puede hacer la pregunta crucial sobre lo que es justo en cada caso. (…) Las reglas humanas se deben interpretar a la luz de la realidad regulada, que contiene siempre un núcleo de derecho natural y divino positivo, con el que toda norma ha de estar en armonía para ser racional y verdaderamente jurídica”.

  Desde esta perspectiva, que el Papa calificó como “realista”, el trabajo interpretativo adquiere un sentido y un objetivo, ya que “es vivificado por un auténtico contacto con la realidad de la Iglesia en su conjunto, que permite penetrar en el verdadero sentido de la ley”. De ahí que “la interpretación de la ley canónica deba tener lugar en la Iglesia (...) El sentir “cum Ecclesia” se manifiesta también en la disciplina, a causa de los fundamentos doctrinales que están siempre presentes y operantes en las normas legales de la Iglesia. De este modo, hay que aplicar igualmente a la ley canónica la hermenéutica de la renovación en la continuidad de la que he hablado refiriéndome al Concilio Vaticano II, tan estrechamente ligado con la legislación canónica actual”.

   Esas actitudes de fondo se aplican, subrayó el pontífice “a todas las categorías de interpretación: desde la investigación científica sobre el derecho canónico (...) hasta la búsqueda cotidiana de las soluciones justas en la vida de los fieles y de la comunidad. Es necesario espíritu de docilidad para acoger las leyes procurando estudiar (...) la tradición jurídica de la Iglesia para identificarse con ella y también con las disposiciones legales emanadas por los pastores, especialmente las leyes pontificias, además del magisterio sobre cuestiones canónicas, que es de por sí vinculante en su enseñanza sobre el derecho”.

   Todo ello adquiere una importancia especial “en el ámbito de las leyes concernientes al acto constitutivo del matrimonio y su consumación, de la imposición de la Ordenación sagrada y de las  leyes relativas a esos procesos (...) En particular, hay que aplicar también todos los medios jurídicamente vinculantes que apuntan a garantizar la unidad en la interpretación y en la aplicación de las leyes que requiere la justicia: el magisterio pontificio que concierne específicamente a este ámbito, contenido sobre todo en las alocuciones a la Rota Romana; la jurisprudencia de la Rota Romana (...) las normas y declaraciones emanadas por otros dicasterios de la Curia romana”.

“Dicha unidad hermenéutica en lo que es esencial –puntualizó el Santo Padre- no mortifica absolutamente las funciones de los tribunales locales,  que son los primeros llamados a confrontarse con las complejas situaciones reales de los diversos contextos  culturales. Cada uno de ellos esta llamado, efectivamente, a proceder con una actitud de reverencia hacia la verdad del derecho, procurando poner en práctica de forma ejemplar en la aplicación de los institutos judiciales y administrativos, la comunión en la disciplina, como aspecto esencial de la unidad de la Iglesia”.

  Por último Benedicto XVI habló de la innovación relativa a la transferencia de una oficina de la Rota las competencias de los procedimientos de dispensa del matrimonio, rato y no consumado, y las causas de nulidad de la ordenación sacerdotal. “Estoy seguro –dijo- de que la respuesta a esta nueva tarea eclesial será generosa”
AC/         VIS 20120123 (900)

PRESENTACIÓN DE LOS CORDEROS EN LA FIESTA DE SANTA INÉS


CIUDAD DEL VATICANO, 21 ENE 2011 (VIS).-Hoy, en la capilla de Urbano VIII del Palacio Apostólico, han sido presentados al Papa dos corderos bendecidos esta mañana, con motivo de la memoria litúrgica de santa Inés, en la basílica del mismo nombre  de la Vía Nomentana en Roma, donde está enterrada la santa. La lana de estos animales se utilizará  para confeccionar los palios impuestos a los nuevos arzobispos metropolitanos el 29 de junio, durante la solemnidad de los Santos Pedro y Pablo.

   El palio es una enseña litúrgica de honor y de jurisdicción que llevan el Papa y los arzobispos metropolitanos en sus Iglesias y en las de sus Provincias. Consiste en una banda de lana blanca en la que están bordadas seis cruces de seda negra. Los padres trapenses de la Abadía de las Tres Fuentes crían los corderos -el animal símbolo de Santa Inés, martirizada en Roma alrededor del año 305- mientras que los palios son tejidos por las religiosas de Santa Cecilia con la lana.
 ... /            VIS 20120123 (190)

AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 21 ENE 2012 (VIS).-El Santo Padre ha recibido hoy en audiencia:

-Seis prelados de la Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos, en visita “ad Limina”:

  -Arzobispo Joseph Edward Kurtz, de Louisville
  -Obispo Roger Joseph Foys, de Covington
  -Obispo Richard Frank Stika, de Knoxville
  -Obispo Ronald William Gainer, de Lexington
  -Obispo James Terry Steib, de Memphis
  -Obispo William Francis Medley, de Owensboro

-Embajador de Francia, Stanislas de Laboulaye, en visita de despedida.

  El pasado sábado, el Santo Padre recibió en audiencias separadas:

-Obispo Antoni Stankiewicz, Decano del Tribunal de la Rota Romana.

-Cardenal Marc Ouellet, P.S.S., prefecto de la Congregación para los Obispos
AP/        VIS 20120123 (110)

viernes, 20 de enero de 2012

LA VIDA SACERDOTAL REQUIERE UN ANHELO CRECIENTE DE SANTIDAD



CIUDAD DEL VATICANO, 20 ENE 2012 (VIS).-El Santo Padre ha recibido hoy en audiencia, en la Sala Clementina, a 70 representantes del Almo Collegio Capranica -uno de los seminarios de la diócesis de Roma-, que cuenta con 555 años de historia. El Almo Collegio celebra mañana, día 21, la fiesta de su patrona, santa Inés, y con este motivo el Santo Padre quiso ofrecer a los futuros sacerdotes algunas reflexiones inspiradas en esta virgen y mártir del siglo III:

  “El martirio, para Santa Inés, significó la generosa y libre aceptación de donar su joven vida, en su totalidad y sin reservas, para que el Evangelio fuese anunciado como verdad y belleza que iluminan la existencia. (…) En el martirio, Inés sella también otro elemento decisivo de su vida, la virginidad por Cristo y por su Iglesia. La entrega total en el martirio fue precedida por la elección consciente, libre y madura, de la virginidad, como testimonio de la voluntad de ser totalmente de Cristo (…). Inés, todavía joven, había aprendido que ser discípulos del Señor quiere decir amarlo poniendo en juego toda la existencia”.

  “También la formación del presbítero debe ser integral, completa; exige ejercicio ascético, constancia y fidelidad heroica, en todos los aspectos que la constituyen. En la base debe haber una sólida vida espiritual, animada por una relación intensa con Dios a nivel personal y comunitario, con especial cuidado en las celebraciones litúrgicas y en la frecuencia de los sacramentos. La vida sacerdotal requiere un anhelo creciente de santidad, un claro ‘sensus Ecclesiae’ y una apertura a la fraternidad sin exclusiones ni parcialidades”.

  “Del camino de santidad del presbítero también forma parte su decisión de labrarse, con la ayuda de Dios, con su propia inteligencia y esfuerzo, una verdadera y sólida cultura personal, fruto de un estudio apasionado y constante. La fe tiene una dimensión racional e intelectual que le es esencial. (…) Quien alcanza la madurez en esta formación cultural global puede ser más eficazmente educador y animador de esa adoración ‘en Espíritu y verdad’ de la que Jesús habla a la samaritana. Tal adoración (…) está llamada a ser (…) un culto en el que el hombre mismo, en su totalidad de ser dotado de razón, se hace adoración, glorificación del Dios viviente”.

  “Tened siempre un profundo sentido de la historia y de la tradición de la Iglesia. (…) Tenéis la posibilidad de ampliar vuestro horizonte con experiencias de internacionalidad. (…) Aprended a conocer las diversas situaciones de las naciones y de las Iglesias en el mundo, y a formaros en una dimensión católica. Preparaos a estar cerca de todas las personas que encontréis, sin permitir que ninguna cultura pueda constituir una barrera a la Palabra de vida de la que sois anunciadores, también con vuestra vida”.

  “La Iglesia espera mucho de los jóvenes sacerdotes en la obra de evangelización y de nueva evangelización. Os animo para que con el esfuerzo cotidiano, enraizados en la belleza de la tradición auténtica, unidos profundamente a Cristo, seáis capaces de llevarlo a vuestras comunidades con verdad y alegría”.
AP/                                                  VIS 20120120 (520)

RIQUEZA DEL CAMINO NEOCATECUMENAL EN COMUNION CON TODO EL CUERPO DE LA IGLESIA



CIUDAD DEL VATICANO, 20 ENE 2012 (VIS).- Benedicto XVI ha recibido hoy en audiencia a más de 7.000 miembros del Camino Neocatecumenal. En el curso del acto, el Santo Padre envío 17 nuevas misiones “ad gentes” en todo el mundo: doce en Europa;  cuatro  en América y  una en África. Cada una de estas misiones está formada por tres o cuatro familias numerosas, pertenecientes al Camino Neocatecumenal, que con un sacerdote se trasladan a vivir a una zona descristianizada o donde el Evangelio no se  ha anunciado.

    Siguen fragmentos del discurso pronunciado por el Papa:
   
   “En estas décadas de vida del Camino, vuestro firme compromiso ha sido proclamar a Cristo resucitado, (...) abandonando a menudo seguridades personales y materiales (...). Llevar a Cristo a los seres humanos y los seres humanos a Cristo: esto es lo que da  vida a toda obra evangelizadora. Vosotros lo hacéis mediante un camino que ayuda a redescubrir, a los que ya  han recibido el bautismo, la belleza de la vida de la fe, la  alegría de ser cristianos (...) Sabemos que es un compromiso no siempre fácil. A veces estáis presente en lugares donde hay necesidad de un primer anuncio del Evangelio; sin embargo, y a menudo, la misión “ad gentes” se lleva a cabo en regiones que, a pesar de haber conocido a Cristo, se han vuelto indiferentes a la fe: el secularismo ha eclipsado  el sentido de Dios y oscurecido los valores cristianos. En este caso, vuestro compromiso y testimonio es como la levadura que, con paciencia, respetando los tiempos, con el ‘sensus Ecclesiae’, hace crecer la masa”.

  “La Iglesia ha reconocido en el camino un don especial que el Espíritu Santo ha dado a nuestro tiempo; la aprobación de los Estatutos y del ‘Directorio Catequético’ son una señal. Os animo a ofrecer vuestra contribución original a la causa del Evangelio. En vuestra valiosa obra,  buscad siempre  una profunda comunión con la Sede Apostólica y con los pastores de las Iglesias particulares  a las que pertenecéis: la unidad y la armonía del cuerpo de la Iglesia son un testimonio importante de Cristo y su Evangelio en el mundo  en que vivimos”.

 “Hace poco  os han leído el decreto con que se aprueban las celebraciones presentes  en el “Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal”, que no son estrictamente litúrgicas, pero forman parte del itinerario de crecimiento en la fe. Es otro elemento que os demuestra cómo os acompaña  la Iglesia, con atención y paciente discernimiento, que comprende vuestra  riqueza, pero se preocupa también por la comunión y la armonía de todo el  ‘Corpus Ecclesiae’. (...) En la acción litúrgica de la Iglesia está la presencia activa de Cristo resucitado que  hace hoy presente y operante para nosotros, el  mismo Misterio pascual para nuestra salvación. (...) Esta obra del Señor Jesús, que es el verdadero contenido de la liturgia, este entrar en la presencia del misterio pascual, es también obra de la Iglesia, que, por ser  su cuerpo, es un individuo único con Cristo”.

  “Esto vale de modo muy especial para la celebración de la Eucaristía que, siendo el culmen de la vida cristiana, es también el fulcro de su redescubrimiento, al cual tiende el neocatecumenado. (…) Precisamente para favorecer el acercamiento a la riqueza de la vida sacramental por parte de las personas que se han alejado de la Iglesia o que no han recibido una formación adecuada, los neocatecumenales pueden celebrar la Eucaristía dominical en una pequeña comunidad”. (…)

  “La celebración en las pequeñas comunidades, regulada por los Libros litúrgicos, que hay que seguir fielmente, y con las particularidades aprobadas en los Estatutos del Camino, tiene la función de ayudar a cuantos recorren el itinerario neocatecumenal a percibir la gracia de estar incorporados al misterio salvífico de Cristo. (…) Al mismo tiempo, la progresiva maduración de la fe de cada persona y de la pequeña comunidad debe favorecer su incorporación en la vida de la gran comunidad eclesial, que encuentra su forma ordinaria en la celebración litúrgica de la parroquia, en la cual y por la cual actúa el Neocatecumenado”. 

  “Pero también durante el camino es importante no separarse de la comunidad parroquial, precisamente en la celebración de la Eucaristía, que es el verdadero lugar de la unidad de todos, donde el Señor nos abraza en los diversos estados de nuestra madurez espiritual y nos une en el único pan que nos hace un único cuerpo”.
   
  Para terminar, el Santo Padre agradeció a los neocatecumenales sus manifestaciones de cercanía y afecto, y les pidió que lo recuerden en sus oraciones.
AC/                                      VIS 20120120 ( 780  )

APROBADAS LAS CELEBRACIONES DEL CAMINO NEOCATECUMENAL



CIUDAD DEL VATICANO, 20 ENE 2012 (VIS).-El Pontificio Consejo para los Laicos ha publicado hoy un decreto por el que aprueba las celebraciones contenidas en el Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal. El decreto está fechado el 8 de enero 2012, fiesta del Bautismo del Señor; y lleva las firmas del presidente de este dicasterio, el cardenal Stanislaw Rylko; y del Secretario, el obispo Josef Clemens.

  Este es el texto publicado hoy: “Con decreto del 11 de mayo de 2008, el Pontificio Consejo para los Laicos aprobó de modo definitivo el Estatuto del Camino Neocatecumenal y, sucesivamente, después de haber debidamente consultado a la Congregación para la Doctrina de la Fe, con decreto del 26 de diciembre 2010 dio su aprobación a la publicación del Directorio Catequético como texto válido y vinculante para las catequesis del Camino Neocatecumenal”.

  “Ahora, vistos los artículos 131 y 133, '1 y '2, de la Constitución Apostólica ‘Pastor Bonus’ sobre la Curia romana, el Pontificio Consejo para los Laicos, recibido el parecer favorable de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, concede la aprobación a aquéllas celebraciones contenidas en el Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal que no resultan por su naturaleza ya reguladas por los Libros litúrgicos de la Iglesia”.
CON-L/                                     VIS 20120120 (210)

AUDIENCIA


CIUDAD DEL VATICANO, 20 ENE 2012 (VIS).-Está previsto que el Santo Padre reciba esta tarde en audiencia al arzobispo Fernando Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.
AP/                                                              VIS 20120120 (30)


jueves, 19 de enero de 2012

DIFICULTADES Y ESPERANZAS DE LA IGLESIA CATOLICA EN ESTADOS UNIDOS



CIUDAD DEL VATICANO, 19 ENE 2012 (VIS).- Benedicto XVI recibió hoy a un grupo de  prelados de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (Regiones IV y VI)  al final de su visita “ad limina”. Siguen extractos del discurso que el Papa les dirigió:

  “En el corazón de cada cultura, que se perciba o no, hay  un consenso sobre la naturaleza de la realidad y del bien moral, y, por lo tanto, sobre el presupuesto del bienestar humano. En Estados Unidos ese consenso, tal como está inscrito  en sus documentos fundacionales, hundía sus raíces en una visión del mundo basada no sólo en la fe sino en el compromiso con determinados  principios éticos derivados de  la naturaleza y  del Dios de la naturaleza. Hoy, ese consenso se ha erosionado significativamente debido a las  nuevas y potentes corrientes culturales que no sólo se oponen directamente a los principios morales  de la tradición judeo-cristiana, sino que  cada vez son  más hostiles al cristianismo como tal”.

  “Por su parte, la Iglesia en los Estados Unidos está llamada,  a tiempo y fuera de tiempo, a proclamar el Evangelio, que no sólo propone las verdades morales inmutables sino que las ofrece, precisamente, como clave para la felicidad humana y social (...) Con su larga tradición de respeto por la correcta relación entre fe y razón, la Iglesia tiene un papel crítico que desempeñar en la lucha contra las corrientes culturales que, sobre la base de un individualismo extremo, tratan de promover el concepto de libertad separado de la verdad moral (...) La  defensa de la Iglesia de un razonamiento moral basado en la ley natural se funda en su convicción de que esta ley no es una amenaza para nuestra libertad, sino más bien un "lenguaje" que nos permite entendernos a nosotros mismos y la verdad de nuestro ser, y así crear un mundo más justo y humano”.

 “El testimonio de la Iglesia es, pues, de naturaleza pública: quiere convencer  proponiendo  argumentos racionales en los foros públicos. La separación legítima de la Iglesia y el Estado no puede interpretarse en el sentido de que la Iglesia debe guardar silencio sobre ciertos temas, ni de que el Estado opte  por no tener en cuenta la voz de  los creyentes comprometidos  a la hora de determinar  los valores que decidirán el  futuro de la nación”.

  “A la luz de estas consideraciones, es imperativo que toda la comunidad católica en los Estados Unidos sea consciente de las graves amenazas al testimonio público de la Iglesia en cuestiones morales,  merced a  un laicismo radical  cada vez más difundido en  el  ámbitos político y cultural (...) .En particular, suscitan preocupación   ciertos intentos de limitar la más inapreciable de las  libertades de América: la libertad de religión. Muchos de vosotros han señalado las tentativas específicas para negar el derecho de objeción de conciencia por parte de individuos e instituciones católicas con  respecto a la cooperación en prácticas intrínsecamente malas. Otros me han hablado de una preocupante tendencia a reducir la libertad religiosa a la simple libertad de culto, sin garantías de respeto por  la libertad de conciencia”.

  “En este sentido, vemos una vez más la necesidad de un  laicado católico, bien formado, dotado de un fuerte sentido crítico  ante la cultura dominante y de coraje para hacer frente a un secularismo reductivo que quiere deslegitimar la participación de la Iglesia en el debate público sobre las cuestiones que determinan el futuro de la sociedad estadounidense (...) Me gustaría mencionar aquí, con satisfacción,  vuestros esfuerzos por mantener contactos con los católicos que se dedican a  la política y ayudarles a comprender su responsabilidad personal a la hora de dar un testimonio público de su fe, especialmente con respecto a los grandes problemas morales de nuestro tiempo: el respeto de  la vida como don de Dios,  la protección de la dignidad humana y la promoción de los auténticos derechos humanos”.

   “Ninguno dotado de una visión realista puede ignorar las dificultades que la Iglesia afronta en este momento. No obstante, también nos alienta  la creciente conciencia de la necesidad de preservar un orden civil, claramente enraizado en la tradición judeo-cristiana, así como la  promesa de  una nueva generación de católicos, cuya experiencia y convicciones tendrán un papel decisivo en la renovación de la presencia  y el testimonio de la Iglesia en la sociedad estadounidense. La esperanza que nos dan   estos ‘signos de los tiempos’ son, de por sí, una razón para renovar nuestros esfuerzos de movilizar los recursos intelectuales y morales de toda la comunidad católica al servicio de la evangelización de la cultura estadounidense y  de la construcción de la civilización del amor”.
AL/        VIS 20120119 (780)

EL PAPA RECIBE A UNA DELEGACION ECUMENICA FINLANDESA


CIUDAD DEL VATICANO, 19 ENE 2012 (VIS).-Siguiendo la tradición con motivo de la fiesta de San Enrique, una delegación ecuménica de Finlandia -encabezada por el obispo católico Teemu Sippo, de Helsinki y  el obispo luterano Seppo Hakkinen, de Mikkeli- en visita a Roma, ha sido recibida en audiencia por el Santo Padre. “Nuestra profunda amistad y el testimonio común de Jesucristo –ha dicho el Papa-, especialmente ante el mundo de hoy que,  a menudo, carece de una verdadera dirección y anhela escuchar el mensaje de salvación, debe favorecer el progreso en la resolución de nuestras diferencias y en la de las materias que dividen a los cristianos”.

   “En fecha reciente –continuó-  las cuestiones éticas han sido uno de los puntos de diferencia entre los cristianos, sobre todo en lo concerniente al correcto entendimiento de la naturaleza humana y su dignidad. Es necesario que los cristianos lleguen a un profundo acuerdo en temas de antropología, para que puedan así ayudar a la sociedad y a los políticos a tomar decisiones sabias y justas en materias importantes que atañen a la vida humana, la familia y la sexualidad. Al respecto, el reciente documento de diálogo bilateral en el contexto finlandés y sueco, refleja no solamente el acercamiento entre católicos y luteranos en la comprensión de la doctrina de la justificación, sino que llama a los cristianos a renovar su compromiso para imitar a Cristo en su vida y sus acciones”.

   “Nuestro anhelo por la plena y visible unidad de los cristianos -finalizó el pontífice- requiere paciencia y confiada espera, no con espíritu de abandono y pasividad, sino con la confianza profunda en que la unidad de todos los cristianos en una única Iglesia es realmente un don de Dios y no un logro nuestro. Esa paciente espera, mientras rezamos con esperanza, nos transforma y prepara para la unidad visible, no como la deseamos nosotros, sino como Dios la otorga”.
AC/        VIS 20120119 (330)

AUDIENCIAS


CIUDAD DEL VATICANO, 19 ENE 2012 (VIS).-El Santo Padre ha recibido hoy en audiencias separadas:

 - Siete prelados de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos en visita on “ad limina”:

         -Arzobispo Edwin Frederick O'Brien,   Administrador apostólico de  Baltimore, Pro-gran maestro de la Orden Ecuestre de los Caballeros del Santo Sepulcro de Jerusalén,  con los obispos auxiliares Mitchell Thomas Rozanski y Denis James Madden.

         -Obispo Paul Stephen Loverde de Arlington.

          -Obispo Francis Xavier Di Lorenzo de Richmond.

          -Obispo Michael J. Bransfield de Wheeling-Charleston

          -Obispo William Francis Malooly de Wilmington.

-Obispo Gregor Maria Hanke O.S.B.  de Eichstatt, Alemania.
AL/                                                                                                      VIS 20120119 (100)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 19 ENE 2012 (VIS).-El Santo Padre:

 - Ha nombrado al obispo William C. Skurla de Passaic, (EE.UU.), como arzobispo metropolitano de Pittsburgh de los  Bizantinos (católicos 58.763, sacerdotes 64, religiosos 88, diáconos permanentes 17) en Estados Unidos.

  -Aceptó la renuncia del obispo Selim Sayegh al oficio de  auxiliar y vicario del  Patriarca de Jerusalén de los Latinos  para  Jordania por límite de edad.

  - Nombró al arzobispo Maroun Elias Lahham de Túnez  (Túnez), como auxiliar y vicario del  Patriarca de Jerusalén de los Latinos  para  Jordania  (católicos 160.700, sacerdotes 417,  religiosos 1.842, diáconos permanentes 3) conservándole la dignidad de arzobispal  “ad personam”.
NER:RE:NEA/                                                                         VIS 20120119 (110)

miércoles, 18 de enero de 2012

EL PAPA: INVOCAD SIEMPRE EL DON DE LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS



CIUDAD DEL VATICANO, 18 ENE 2012 (VIS).-La Semana de Oración por la unidad de los cristianos, que comienza hoy, ha sido el tema tratado por Benedicto XVI en la audiencia general de esta mañana, celebrada en el Aula Pablo VI. El Santo Padre ha explicado que se trata de una iniciativa que tiene lugar anualmente desde hace ya más de un siglo, y en la que participan cristianos de todas las Iglesias y Comunidades eclesiales, con el fin de invocar “el don extraordinario por el que el propio Señor Jesús rezó durante la Última Cena: ‘Para que todos sean una cosa sola’”.

  La Semana de Oración fue introducida en 1908 por el Padre Paul Wattson, fundador de una comunidad religiosa anglicana que entró después en la Iglesia Católica. El Papa afirmó que, en esta Semana, “el impulso dado por el Concilio Vaticano II a la búsqueda de la plena comunión entre todos los discípulos de Cristo encuentra una de sus expresiones más eficaces. Esta cita espiritual, que une cristianos de todas las tradiciones, acrecienta nuestra conciencia de que la unidad hacia la que tendemos no podrá ser tan sólo el resultado de nuestros esfuerzos, sino que será más bien un don recibido de lo alto, que hay que invocar siempre”.

  Este año, los textos para la Semana de Oración han sido propuestos por un grupo de representantes de la Iglesia Católica y del Consejo Ecuménico Polaco. Este último ha sugerido el tema: “Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo”. La historia de Polonia está marcada por invasiones y derrotas, por la lucha constante contra la opresión y a favor de la libertad; ello ha inducido al grupo ecuménico polaco a reflexionar sobre el verdadero significado de las palabras “victoria” y “derrota”.

  En este sentido, el Papa subrayó que “respecto a la ‘victoria’ entendida en términos triunfalistas, Cristo nos sugiere un camino bien distinto; su victoria no pasa a través del poder y la potencia. (…) Cristo habla de una victoria alcanzada mediante el amor, el servicio recíproco, la ayuda, la nueva esperanza y la confortación concreta dados a los últimos, a los olvidados, a los rechazados. Para todos los cristianos, la más alta expresión de este humilde servicio es Jesucristo mismo, su total entrega, la victoria de su amor sobre la muerte (…). Podemos tomar parte en esta victoria solamente si nos dejamos transformar por Dios”.

  Del mismo modo, “la unidad por la que rezamos requiere una conversión interior, tanto común como personal. No se trata simplemente de cordialidad y cooperación, es preciso reforzar nuestra fe en Dios (…); es necesario entrar en la nueva vida en Cristo, que es nuestra verdadera y definitiva victoria; hay que abrirse a los demás, reuniendo todos los elementos de unidad que Dios ha conservado para nosotros (…); es preciso sentir la urgencia de testimoniar al hombre de nuestro tiempo el Dios viviente que se ha dado a conocer en Cristo”.

  La tarea ecuménica, tal como subrayan el Concilio Vaticano II y el beato Juan Pablo II, “es responsabilidad de toda la Iglesia y de todos los bautizados, que deben hacer crecer la comunión parcial ya existente entre los cristianos hasta la plena comunión en la verdad y la caridad. Por eso, la oración por la unidad (…) debe ser parte integrante de la vida de oración de todos los cristianos, en cualquier lugar y tiempo, especialmente cuando se encuentran personas de tradiciones diversas y trabajan juntas por la victoria, en Cristo, sobre todo lo que es pecado, mal, injusticia, violación de la dignidad del hombre”.

  Benedicto XVI destacó también que “la falta de unidad de los cristianos impide un anuncio más eficaz del Evangelio, pone en peligro nuestra credibilidad. (…) Ciertamente, por lo que se refiere a las verdades fundamentales de la fe, es mucho más lo que nos une que lo que nos divide. (…) Se trata de un gran desafío para la nueva evangelización, que puede ser más fructífera si todos los cristianos anuncian juntos la verdad del Evangelio, dando una respuesta común a la sed espiritual de nuestro tiempo”.

  Para terminar, el Pontífice exhortó a los fieles a unirse en oración, de modo más intenso durante esta semana, “para que crezcan el testimonio común, la solidaridad y la colaboración entre los cristianos, esperando el día glorioso en el que podremos profesar juntos la fe transmitida por los Apóstoles y celebrar juntos los Sacramentos”.

   Al final de la audiencia general, el Santo Padre saludó a un grupo de abogados italianos  y les alentó a desempeñar su profesión “manteniéndose  siempre fieles  a la  verdad que es el presupuesto fundamental para la actuación de la justicia”
AG/                                                                                    VIS 20120118 (750)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 18 ENE 2012 (VIS).-El Santo Padre aceptó la renuncia del arzobispo Thomas Menamparampil al gobierno pastoral de la archidiócesis de Guwahati (India) por límite de edad. Le sucede el arzobispo John Moolachira, hasta ahora coadjutor en la misma archidiócesis.
RE/        VIS 20120118 (50)
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