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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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martes, 21 de diciembre de 2010

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 21 DIC 2010 (VIS).-El Santo Padre aceptó la renuncia del obispo Francisco C. San Diego al gobierno pastoral de la diócesis de Pasig (Filipinas), por límite de edad.
RE/ VIS 20101221 (20)

IN MEMORIAM

CIUDAD DEL VATICANO, 21 DIC 2010 (VIS).-En las últimas semanas han fallecido los siguientes prelados:

-Cardenal Michele Giordano, arzobispo de Nápoles (Italia), el 2 de diciembre a los 80 años.

-Obispo Michael Bunluen Mansap, emérito de Ubon Ratchathani (Tailandia), el 2 de diciembre a los 81 años.

-Obispo Bernard Patrick Devlin, emérito de Gibraltar (Gibraltar), el 15 de diciembre a los 89 años.

-Obispo Ambrosio Echebarría Arroita, emérito de Barbastro-Monzón (España), el 6 de diciembre a los 88 años.

-Obispo José dos Santos García, S.M.P., emérito de Porto Amélia (Mozambique), el 11 de diciembre a los 97 años.

-Obispo Raymond Philip Kalisz, S.V.D., emérito de Wewak (Papua Nueva Guinea), el 12 de diciembre a los 83 años.

-Obispo Ferenc Keszthelyi, O. Cist., emérito de Vac (Hungría), el 6 de diciembre a los 82 años.

-Arzobispo Júlio Tavares Rebimbas, obispo emérito de Porto (Portugal), el 6 de diciembre a los 88 años.

-Obispo John Thomas Steinbock, de Freno (EE.UU.), el 5 de diciembre a los 73 años.

-Obispo George Otto Wirz, ex auxiliar de Madison (EE.UU.), el 23 de noviembre a los 81 años.
…/ VIS 20101221 (190)

lunes, 20 de diciembre de 2010

EL PAPA VISITA LA BIBLIOTECA APOSTOLICA VATICANA

CIUDAD DEL VATICANO, 18 DIC 2010 (VIS).-El Papa visitó esta mañana la Biblioteca Apostólica Vaticana con ocasión de la reapertura, tras tres años de restructuración de los locales. Benedicto XVI ya había visitado este lugar poco antes del comienzo de las obras, en junio de 2007.

El Santo Padre fue acogido por el cardenal Raffaele Farina, archivero y bibliotecario de la Santa Iglesia Romana, el prefecto, monseñor Cesare Pasini y el viceprefecto, Ambrogio M. Piazzoni, que le acompañaron durante la visita, así como los miembros del Consejo de la Biblioteca. Tras rezar una breve oración para bendecir los locales renovados, le presentaron al Papa las labores de reestructuración y posteriormente recorrió cada una de las áreas y grandes salones de la biblioteca. Al concluir su visita Benedicto XVI dio las gracias a los que trabajan en la biblioteca y reiteró la importancia de esta institución para la Sede Apostólica y para la Iglesia universal, e impartió su bendición apostólica.
BXVI-VISITA/ VIS 20101220 (170)

MENSAJE PARA LA JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO

CIUDAD DEL VATICANO, 18 DIC 2010 (VIS).-Hoy se hizo público el mensaje del Santo Padre con ocasión de la XIX Jornada Mundial del Enfermo, que como es tradicional se celebra el 11 de febrero, memoria de Nuestra Señora de Lourdes.

Al inicio del mensaje, el Papa recuerda su visita pastoral a Turín –en mayo pasado-, donde “pude rezar ante la Sábana Santa, frente a ese rostro dolorido, que nos invita a meditar en Aquel que tomó sobre sí la pasión del ser humano de todos los tiempos y todos los lugares, también nuestros sufrimientos, nuestras dificultades, nuestros pecados”.

Tras poner de relieve que “el sufrimiento está siempre lleno de misterio, es difícil de aceptar y de llevar”, Benedicto XVI recuerda que al apóstol Tomás le cuesta creer en la pasión redentora de Jesús, pero “frente a Cristo que muestra sus llagas, su respuesta se transforma en una conmovedora profesión de fe: “¡Señor mío y Dios mío!”.

“Precisamente a través de las llagas de Cristo –continúa- podemos ver, con ojos de esperanza, todos los males que afligen a la humanidad. (…) Dios, la Verdad y el Amor en persona, ha querido sufrir por nosotros y con nosotros; se hizo hombre para poder com-padecer Él mismo con el hombre, de modo muy real, en carne y sangre. En cada pena humana ha entrado uno que comparte el sufrir y el padecer; en cada sufrimiento se difunde la con-solatio, el consuelo del amor participado de Dios y así aparece la estrella de la esperanza” .

Refiriéndose a la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, en agosto de 2011, el Santo Padre se dirige en especial a los jóvenes “que viven la experiencia de la enfermedad. A menudo, la Pasión, la Cruz de Jesús –escribe- dan miedo porque parecen ser la negación de la vida. ¡En realidad, es exactamente lo contrario! La Cruz es el “sí” de Dios al hombre. (…) Sólo El es capaz de liberar al mundo del mal y hacer crecer su Reino de justicia, de paz y de amor al que todos aspiramos”.

El Papa expresa también su afecto a todos y a cada uno de los enfermos, “participando en los sufrimientos y las esperanzas que vivís cotidianamente en unión con Cristo crucificado y resucitado, para que os done la paz y la curación del corazón. Con El, vela junto a vosotros la Virgen María, a la que invocamos con confianza “Salud de los enfermos y consuelo de los que sufren”.

Al final del mensaje, el Santo Padre invita a las autoridades “a invertir cada vez más energías en centros de salud que ayuden y sostengan a los que sufren, especialmente a los pobres y necesitados”, y dirige un saludo “a los obispos, sacerdotes, personas consagradas, seminaristas, profesionales de la salud, voluntarios y a todos aquellos que se dedican con amor a curar y aliviar las llagas de cada hermano o hermana enfermos, en los hospitales o residencias de enfermos, en las familias: ved siempre en los rostros de los enfermos el Rostro de los rostros: el de Cristo”.
MESS/ VIS 20101220 (520)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 18 DIC 2010 (VIS).-El Santo Padre:

-Nombró al cardenal Ivan Dias, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, su enviado especial a las celebraciones de clausura del Año Jubilar de la Iglesia en Vietnam, en el 350 aniversario de la creación de los dos primeros vicariatos apostólicos y en el 50 aniversario de la institución de la jerarquía católica. Las celebraciones tendrán lugar en el Santuario Mariano de La Vang, del 4 al 6 de enero de 2011.

-Nombró al arzobispo Antonio Mennini, hasta ahora nuncio apostólico en la Federación Rusa y en Uzbekistán, nuncio apostólico en Gran Bretaña.

-Nombró al obispo Joseph Karikkassery, hasta ahora auxiliar de Verapoly (India), obispo de Kottapuram (superficie 3.300, población 3.333.467, católico 89.569, sacerdotes 137, religiosos 330) en India.

-Nombró a don Santiago Gómez Sierra obispo auxiliar de Sevilla (superficie 14.036, población 1.875.462, católicos 1.865.000, sacerdotes 691, religiosos 2.839, diáconos permanentes 43) en España. El obispo electo nació en Madridejos (España) en 1957, fue ordenado sacerdote en 1982 y actualmente era decano del capítulo catedral de Córdoba.
NA:NN:NER:NEA/ VIS 20101220 (180)

SAN JOSE, PADRE LEGAL DE JESUS, PERFIL DEL HOMBRE NUEVO

CIUDAD DEL VATICANO, 19 DIC 2010 (VIS).-Hoy a mediodía, cuarto domingo de Adviento, el Papa se asomó a la ventana de su estudio para rezar el Ángelus con los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.

Benedicto XVI explicó que el evangelio de San Mateo narra “el nacimiento de Jesús desde el punto de vista de san José”, del desposado de María, la cual “antes de que conviviesen se encontró con que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo”.

En el texto, “San José es presentado como hombre justo fiel a la ley de Dios, dispuesto a cumplir su voluntad. Por eso entra en el misterio de la Encarnación después de que un ángel del Señor se le apareció en sueños y le anunció: “José, hijo de David, no temas recibir a María tu esposa porque lo que en ella ha sido concebido es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”. Abandonado el pensamiento de repudiar en secreto a María, la toma consigo, porque ahora sus ojos ven en ella la obra de Dios”.

A pesar de haberse sentido turbado, observó el Santo Padre, “José actúa como le había ordenado el ángel del Señor, seguro de hacer lo que es justo. También poniendo el nombre de Jesús a ese Niño que rige todo el universo, se sitúa en las filas de los servidores humildes y fieles, parecidos a los ángeles y a los profetas, a los mártires y a los apóstoles. (...) San José anuncia los prodigios del Señor, atestiguando la virginidad de María, la acción gratuita de Dios, y custodiando la vida terrena del Mesías. Veneremos al “padre legal” de Jesús, porque en él se perfila el hombre nuevo, que mira con fe y valor al futuro, no sigue su propio proyecto, sino que se confía totalmente a la infinita misericordia de Aquel que cumple las profecías y abre el tiempo de la salvación”.

El Papa terminó su reflexión confiando a San José, patrono universal de la Iglesia, “a todos los Pastores,” exhortándoles a ofrecer “a los fieles cristianos y al mundo entero la humilde y cotidiana propuesta de las palabras y de los gestos de Cristo. (...) Invoquemos con fe a la Virgen María, la llena de gracia “adornada por Dios”, para que, en la Navidad que ya está a las puertas, nuestros ojos se abran y vean a Jesús, y el corazón se alegre en este admirable encuentro de amor”.
ANG/ VIS 20101220 (430)

BENEDICTO XVI FELICITA LA NAVIDAD A LA CURIA ROMANA

CIUDAD DEL VATICANO, 20 DIC 2010 (VIS).-Esta mañana, en la Sala Regia del Palacio Apostólico Vaticano, tuvo lugar el tradicional encuentro del Santo Padre con los cardenales, arzobispos y obispos y miembros de la Curia Romana y de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano para el intercambio de felicitaciones navideñas.

Recordando los eventos principales de 2010, el Papa se refirió al Año sacerdotal, que comenzó “con gran alegría y gracias a Dios, concluimos con mucha gratitud, a pesar de que se desarrollara de una manera tan diferente de cómo habíamos esperado. En nosotros sacerdotes y en los laicos, precisamente también en los jóvenes, se ha renovado la conciencia del don del sacerdocio de la Iglesia Católica, que nos ha sido confiado por el Señor. Una vez más -dijo-, hemos sido conscientes de lo hermoso que es que haya seres humanos autorizados a pronunciar en nombre de Dios y con pleno poder la palabra perdón, y que así sean capaces de cambiar el mundo, la vida; qué hermoso es que seres humanos estén autorizados a pronunciar las palabras de la consagración, (…) qué hermoso es poder estar, con la fuerza del Señor, cerca de la gente en sus alegrías y sufrimientos”.

“Nos ha sorprendido precisamente este año que en una dimensión inimaginable, hayamos conocido la existencia de abusos contra menores por parte de sacerdotes, que convierten el Sacramento en su contrario: bajo el manto de lo sagrado hieren profundamente a la persona humana en su infancia y le producen un daño para toda su vida”.

El Papa señaló que en este contexto le había venido a la mente “una visión de Santa Hildegarda de Bingen, que describe de modo sorprendente lo que hemos experimentado este año”.

“En la visión de Santa Hildegarda, el rostro de la Iglesia está cubierto de polvo, y así lo hemos visto. Su vestido está desgarrado -por culpa de los sacerdotes-. Al igual que ella lo vio y expresó, así lo hemos vivido este año. Debemos acoger esta humillación como una exhortación a la verdad y una llamada a la renovación. Sólo la verdad salva. Debemos preguntarnos qué podemos hacer para reparar todo lo posible la injusticia producida. Tenemos que preguntarnos en qué nos hemos equivocado en nuestro anuncio, en nuestro modo de configurar el ser cristiano, de modo que pudiese suceder una cosa así”.

“Tenemos que encontrar -añadió- una nueva determinación en la fe y en el bien. Debemos ser capaces de penitencia. Debemos esforzarnos por hacer todo lo posible, en la preparación al sacerdocio, para que no se repita una cosa como esta. Este es también el lugar para agradecer de corazón a todos aquellos que están comprometidos en ayudar a las víctimas y en restablecer su confianza en la Iglesia, la capacidad de creer en su mensaje”.

Benedicto XVI recordó que en sus encuentros “con las víctimas de este pecado”, siempre había hallado a “personas que con gran dedicación, están junto a quien sufre y ha sufrido daños. Esta es la oportunidad para agradecer también a tantos sacerdotes buenos que transmiten con humildad y fidelidad la bondad del Señor, y en medio de las devastaciones, son testigos de la belleza no perdida del sacerdocio”.

“Somos conscientes –afirmó- de la especial gravedad de este pecado cometido por sacerdotes y de nuestra correspondiente responsabilidad. Pero no podemos permanecer en silencio sobre el contexto en el que se dan estos eventos. Hay un mercado de la pornografía de los niños, que de alguna manera parece ser considerado cada vez más por la sociedad como algo normal. La devastación psicológica de los niños, en la que seres humanos son reducidos a un producto del mercado, es un terrible signo de los tiempos”.

El Santo Padre mencionó posteriormente el problema de la droga, “que con una fuerza creciente extiende sus tentáculos de pulpo en todo el mundo. (…) Todos los placeres resultan insuficientes y el exceso en el engaño del encanto se convierte en una violencia desgarra regiones enteras, y esto en nombre de un fatal malentendido de la libertad, donde precisamente la libertad del ser humano es socavada y al final totalmente anulada”.

“Para oponernos a estas fuerzas debemos revisar sus fundamentos ideológicos. En los años setenta, la pedofilia se teorizó como algo totalmente conforme con el hombre y con el niño. Sin embargo, esto formaba parte de una perversión fundamental del concepto de “ethos”. (…) Nada sería en sí mismo bueno o malo. Todo dependería de las circunstancias y de la finalidad perseguida. (…) La moral es sustituida por un cálculo de las consecuencias y por lo tanto deja de existir. Los efectos de estas teorías hoy son evidentes. Frente a ellos, el Papa Juan Pablo II, en su encíclica “Veritatis splendor”, de 1993, indicó con fuerza profética en la gran tradición racional del “ethos” cristiano las bases esenciales y permanentes del actuar moral. Este texto debe proponerse nuevamente como camino en la formación de la conciencia”.

Benedicto XVI citó a continuación el Sínodo de las Iglesias de Oriente Medio, que comenzó con la entrega del “Instrumentum laboris” durante su viaje a Chipre en el mes de junio. “Aunque todavía no hayamos alcanzado la comunión plena -dijo el Papa refiriéndose a la Iglesia Ortodoxa- hemos constatado (...) que la forma básica de la Iglesia antigua nos une profundamente: el ministerio sacramental de los obispos como portadores de la tradición apostólica, la lectura de la Escritura según la hermenéutica de la “regula fidei”, la comprensión de la Escritura en la unidad multiforme centrada en Cristo, desarrollada gracias a la inspiración de Dios y, por último, la fe en la centralidad de la Eucaristía en la vida de la Iglesia”.

“Hemos visto la rica cultura cristiana del Oriente. Pero también el problema del país dividido. Han salido a la luz las culpas del pasado y las heridas profundas, pero también el deseo de paz y de comunión que había existido antes. Todos son conscientes de que la violencia no reporta progreso-, de hecho ha creado la situación actual. Sólo mediante el compromiso y el entendimiento mutuo se puede restaurar la unidad. Preparar a las personas a esta actitud de paz es una tarea esencial de la pastoral”.

“El Sínodo amplió su mirada a todo Oriente Medio, donde conviven fieles pertenecientes a diversas religiones y a múltiples ritos y tradiciones distintas. (...) Los disturbios de los últimos años han hecho que se tambalease la historia de la con-división, (...) de modo que una y otra vez, somos testigos de actos de violencia que ya ni siquiera respetan lo que es sagrado para el otro. (...) En la situación actual, los cristianos son la minoría más oprimida y torturada. Durante siglos han vivido en paz con sus vecinos, judíos y musulmanes. En el Sínodo hemos escuchado las sabias palabras del Consejero del Muftí de la República del Líbano contra los actos de violencia contra los cristianos. Dijo que cuando se hiere a los cristianos a ellos también se les hiere. Lamentablemente, ésta y otras voces de la razón, a las que estamos profundamente agradecidos, son demasiado débiles. También en este caso, el obstáculo es la conexión entre el afán de lucro y la ceguera ideológica”.

“Sobre la base del espíritu de la fe y de su racionalidad -prosiguió el Papa- el Sínodo ha desarrollado un gran concepto del diálogo, el perdón mutuo y la aceptación, un concepto que ahora debemos proclamar al mundo. El ser humano es uno sólo y la humanidad es una sola. Lo que se hace en cualquier lugar contra el ser humano al final daña a todos. Las palabras (...) del Sínodo deben ser un aldabonazo para todas las personas con responsabilidades políticas o religiosas para que pongan freno a la cristianofobia, se levanten para defender a los refugiados y a los que sufren y revitalicen el espíritu de reconciliación”.

El pontífice abordó a continuación su viaje a Reino Unido, en septiembre, durante el cual beatificó al cardenal John Henry Newman. El hilo conductor de su argumentación fue “la responsabilidad de los cristianos en esta época y la tarea de la Iglesia de anunciar el Evangelio”.

Refiriéndose a su encuentro con el mundo de la cultura en Westminster Hall, el Papa citó las palabras de Alexis de Tocqueville, cuando observó que “en América la democracia fue posible y funcionó porque había un consenso moral básico que yendo más allá de las denominaciones individuales, unía a todos. Sólo si existe un consenso en lo esencial, las constituciones y el derecho funcionan. Este consenso fundamental procedente del patrimonio cristiano está en peligro cuando la mera racionalidad suplanta el lugar de la razón moral. (...) Esta es una ceguera de la razón ante lo esencial. Luchar contra esta ceguera y conservar la capacidad de ver lo esencial, de ver a Dios y al ser humano, lo que es bueno y lo que es verdadero, es el interés que debe unir a todos los hombres de buena voluntad. Está en juego el futuro del mundo”.

Del cardenal Newman el Papa subrayó su conversión “a la fe en el Dios vivo”, en la que reconoce que “Dios y el alma, el ser mismo del hombre, en ámbito espiritual, constituyen lo que es verdaderamente real, lo que es importante. (...) Cuando la conversión es así no cambia sólo una teoría, cambia la forma fundamental de la vida. Todos necesitamos esa conversión una y otra vez: entonces estamos en el camino acertado”.

“La fuerza motriz que impulsó a Newman a lo largo del camino de la conversión fue la conciencia -subrayó el Santo Padre- (...) entendida como la capacidad de verdad del ser humano, la capacidad de reconocer en las áreas decisivas de la vida -la religión y la moral- (...) la verdad. La conciencia, la capacidad del ser humano de reconocer la verdad, le impone al mismo tiempo el deber de caminar hacia ella, (...) y de someterse a ella cuando la encuentra. (...) El camino de la conversión de Newman es un camino de la conciencia -un camino que no es el de la subjetividad que se afirma, sino por el contrario, el de obediencia a la verdad que poco a poco se abría ante él”.

Por último, el Papa habló brevemente de sus viajes a Malta, Portugal y España, donde “se hizo visible una vez más que la fe no es una cosa del pasado, sino un encuentro con el Dios que vive y actúa ahora”.
AC/ VIS 20101220 (1750)


viernes, 17 de diciembre de 2010

UNIVERSIDAD: NUEVA COLABORACION ENTRE FE CRISTIANA Y SABERES DIVERSOS

CIUDAD DEL VATICANO, 17 DIC 2010 (VIS).-El Santo Padre, siguiendo la tradición de su encuentro con los universitarios antes de Navidad, presidió ayer tarde a las 18,00 en la basílica de San Pedro la celebración de las vísperas con los estudiantes de los ateneos romanos.

“El Dios de Abraham (...) se ha revelado, ha mostrado su rostro y ha tomado morada en nuestra carne en Jesús, hijo de María -verdadero Dios y verdadero hombre-, al que encontraremos una vez más en la gruta de Belén”, dijo el Papa en su homilía. “Regresar a ese lugar humilde y angosto no es sólo un itinerario ideal: es el camino que estamos llamados a recorrer sintiendo en nuestros días la cercanía de Dios y su acción que renueva y sostiene nuestra existencia”.

“El camino hacia la gruta de Belén es un itinerario de liberación interior, una experiencia de libertad profunda porque nos empuja a salir de nosotros mismos y a encaminarnos hacia Dios que se acercó a nosotros” y “quiere infundir valor en nuestra vida, sobre todo cuando estamos cansados y fatigados y necesitamos volver a encontrar la serenidad del camino y sentirnos con alegría peregrinos hacia la eternidad. (...) El Niño que encontraremos entre María y José -explicó el pontífice- es el Logos-Amor, la Palabra que puede dar plena consistencia a nuestra vida. (...) En Belén se encuentran el hoy de Dios y el hoy del ser humano para iniciar juntos un camino de diálogo y de intensa comunión de vida”.

“A vosotros, universitarios, que recorréis el camino fascinante y trabajoso de la búsqueda y la elaboración cultural, el Verbo encarnado os pide que compartáis con él la paciencia de construir. Construir la existencia propia, la sociedad, no es una obra que puedan realizar mentes y corazones distraídos y superficiales. (...) En nuestros tiempos se siente la necesidad de una nueva clase de intelectuales capaces de interpretar las dinámicas sociales y culturales que no ofrezcan soluciones abstractas, sino concretas y realistas. La Universidad está llamada a desempeñar este papel insustituible y la Iglesia la sostiene convencida”.

La comunidad universitaria romana, compuesta por instituciones estatales, privadas, católicas y pontificias debe desempeñar, subrayó Benedicto XVI, “una notable tarea histórica: la de superar incomprensiones y prejuicios que a veces impiden el desarrollo de una cultura auténtica. Trabajando en sinergia, en particular con las facultades teológicas, las universidades romanas pueden indicar que es posible una colaboración y un diálogo nuevos entre la fe cristiana y los saberes diversos, sin confusión ni separación, sino compartiendo la misma aspiración de servir al ser humano en su plenitud”.

Al final de las vísperas la delegación universitaria africana entregó a la española la imagen de María “Sedes Sapientiae”, que irá en peregrinación por todas las universidades españolas en preparación para la próxima Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará el próximo mes de agosto en Madrid.
HML/ VIS 20101217 (490)

VIGOR Y EMPUJE APOSTOLICO PARA EL JUBILEO NAPOLITANO

CIUDAD DEL VATICANO, 17 DIC 2010 (VIS).-El Santo Padre ha enviado un mensaje al cardenal Crescenzio Sepe, arzobispo de Nápoles (Italia), con motivo de la apertura en esa archidiócesis de un Año Jubilar, comenzado ayer y que se prolongará durante todo el 2011.

Nápoles, escribe el Papa, “cuenta con un patrimonio religioso precioso que exige la coherencia de la fidelidad y el valor del testimonio. En el surco de esa rica tradición ha florecido con abundancia la santidad cristiana, expresándose en figuras célebres que han dejado una huella profunda en la Iglesia y en la sociedad. De esos ejemplos se deriva la obligación de continuar en vuestra tierra esa historia de fe y caridad, actuando con el mismo vigor y empuje apostólico”.

Benedicto XVI recuerda a continuación que hoy “el contexto cultural es muy diverso respecto al pasado y si por una parte nos alegramos en el Señor por la fe genuina y perseverante de tantos cristianos, por otra, es doloroso constatar la difusión de una visión secularizada de la vida y la insurgencia de males que afligen a la sociedad civil, asediada por el individualismo”.

En esa atmósfera, prosigue el Papa, se constata también “la influencia de modelos negativos y desviados que inciden fuertemente en la vida familiar y social, en particular en las nuevas generaciones. Por eso, reafirmo la urgencia de la formación humana y cristiana de los chicos y jóvenes porque están gravemente expuestos al peligro de la desviación”.

“En los diversos ambientes de vida los cristianos están llamados a ser artífices de verdad y testigos valientes del Evangelio; cada uno puede y debe actuar para que los valores espirituales y éticos, traducidos en estilos de vida, aporten una contribución decisiva en la edificación de una sociedad más justa y fraterna. Es necesario comprometerse (...) en relaciones de caridad auténtica que se expresen en formas concretas de solidaridad y servicio, para mostrar formas de vida alternativas, accesibles a todos y al mismo tiempo emblemáticas”.

“Así se reforzará la certeza de que también hoy, como siempre -concluye el Santo Padre- la semilla del Reino de Dios está presente y activa y es una semilla cargada de futuro que, si se acoge de forma personal y generosa, puede transformar incluso las situaciones más difíciles y renovar el corazón y el rostro de Nápoles”.
MESS/ VIS 20101217 (400)

EL PAPA CONCEDE UN PREMIO A LA ACADEMIA MARIANA DE INDIA

CIUDAD DEL VATICANO, 17 DIC 2010 (VIS).-Ayer por la tarde, en el Palacio de San Pío X, en Roma, tuvo lugar la XV sesión pública de las Academias Pontificias sobre el tema: “La Asunción de María, signo de consuelo y de segura esperanza”.

Durante la sesión, el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, leyó el mensaje enviado por el Papa al cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo de Coordinación de las Pontificias Academias y a los participantes.

“La XV Sesión Pública –escribe el Santo Padre- ha sido preparada por la Pontificia Academia Mariana Internacional y por la Pontificia Academia de la Inmaculada, las cuales muy oportunamente han querido que en esta solemne reunión se recordara el LX aniversario de la proclamación del dogma de la Asunción de María”.

Benedicto XVI recuerda que el Concilio Vaticano II, en la Constitución dogmática “Lumen gentium”, enseña que María es signo de esperanza cierta y de consuelo para el Pueblo de Dios peregrino en la historia”.

“Los Padres y Doctores de la Iglesia, haciéndose eco también del sentimiento común de los fieles y reflexionando sobre lo que la liturgia celebraba, proclamaron el singular privilegio de María e ilustraron su luminosa belleza, que sostiene y nutre nuestra esperanza”.

El Papa subraya que “la reflexión teológica y espiritual, la liturgia, la devoción mariana y la representación artística forman verdaderamente un todo, un mensaje completo y eficaz, capaz de suscitar la maravilla de los ojos, de tocar el corazón y de llamar a la inteligencia a una comprensión aún más profunda del misterio de María, en el que vemos claramente reflejado y anunciado nuestro destino, nuestra esperanza”.

En este contexto, el Santo Padre invita a los expertos en Teología y Mariología “a recorrer la “via pulchritudinis” y expresa el deseo de que “también en nuestros días, gracias a una mayor colaboración entre teólogos, liturgistas y artistas, se ofrezcan a la admiración y a la contemplación de todos, mensajes incisivos y eficaces”.

Benedicto XVI, acogiendo la propuesta formulada por el Consejo de Coordinación, asigna este año el Premio de las Pontificias Academias Eclesiásticas a la “Marian Academy of India” joven y activa sociedad mariológico-mariana con sede en Bangalore (India) -representada por su presidente, don Kulandaisamy Rayar-, y al profesor Luìs Alberto Esteves dos Santos Casimiro por su poderosa disertación doctoral titulada: “A Anunciação do Senhor na pintura quinhentista portuguesa (1500-1550). Análise geométrica, iconográfica e significado iconológico”.

“Deseo, además –concluye el mensaje-, que, como signo de aprecio y de aliento, se ofrezca la Medalla del Pontificado al Grupo “Gen Verde”, expresión del Movimiento de los Focolares, por su compromiso artístico fuertemente impregnado de los valores evangélicos y abierto al diálogo entre pueblos y culturas”.
MESS/ VIS 20101217 (460)

CULTURA E HISTORIA ITALIANAS PROFUNDAMENTE MARCADAS POR LA IGLESIA CATÓLICA

CIUDAD DEL VATICANO, 17 DIC 2010 (VIS).-Benedicto XVI recibió hoy las credenciales de Francesco Maria Greco, nuevo embajador de Italia ante la Santa Sede.

En su discurso al diplomático, el Papa recordó los preparativos para la celebración del 150 aniversario de la unificación de Italia, un proceso que comenzó en 1861 y afirmó que “uno de los aspectos más importantes de ese largo y, a veces, agotador y difícil camino, que llevó a la actual fisonomía del Estado italiano, ha sido la búsqueda de una correcta distinción y de la justa forma de colaboración entre la comunidad civil y la religiosa, una exigencia muy sentida en un país como Italia, cuya historia y cultura están profundamente marcadas por la Iglesia Católica y en cuya capital tiene su sede episcopal la Cabeza visible de esa comunidad, difundida en todo el mundo”.

“Estas características, que desde hace siglos forman parte del patrimonio histórico y cultural de Italia -afirmó Benedicto XVI- no pueden negarse, olvidarse o marginarse: la experiencia de estos 150 años nos enseña que, cuando se ha intentado hacerlo, se han causado peligrosos desequilibrios y fracturas dolorosas en la vida social del país”.

En este sentido, el Papa subrayó la importancia de los Pactos Lateranenses y del Acuerdo de Villa Madama, que “establecen las coordenadas de un justo equilibrio de las relaciones, provechosas tanto para la Sede Apostólica, como para el Estado y la Iglesia en Italia”.

“Esos acuerdos internacionales -dijo el pontífice- no son expresión de una voluntad de la Iglesia o de la Santa Sede de obtener poder, privilegios o posiciones de ventaja económica y social, ni tienen la intención de ir más allá del ámbito que es propio de la misión asignada por el divino Fundador a su comunidad en la tierra. Por el contrario, estos acuerdos hallan su fundamento en la justa voluntad por parte del Estado de garantizar a los individuos y a la Iglesia el pleno ejercicio de la libertad religiosa, un derecho que no tiene sólo una dimensión personal. (...) La libertad religiosa es un derecho, no sólo del individuo, sino también de la familia, de los grupos religiosos y de la Iglesia, y el Estado está llamado a tutelar no sólo los derechos de los creyentes a la libertad de conciencia y de religión, sino también la función legítima de la religión y de las comunidades religiosas en la esfera pública”.

“El ejercicio adecuado y el correspondiente reconocimiento de este derecho permiten que la sociedad aproveche los recursos morales y la actividad generosa de los creyentes. Por eso, no se puede pensar en conseguir el verdadero progreso social recorriendo el camino de la marginación o incluso del rechazo explícito del factor religioso, como en nuestro tiempo se tiende a hacer de diversas maneras. Una de ellas es, por ejemplo, el intento de eliminar de los lugares públicos los símbolos religiosos, en primer lugar el Crucifijo, que es ciertamente el símbolo por excelencia de la fe cristiana, pero que, al mismo tiempo, habla a todas las personas de buena voluntad y, como tal, no es un factor que discrimina”.

Benedicto XVI agradeció al gobierno italiano en este tema haber obrado con “una correcta visión de la laicidad y a la luz de su historia, cultura y tradición, encontrando además el respaldo de otras naciones europeas” para agregar después: “Mientras en algunas sociedades hay intentos de marginar la dimensión religiosa, las noticias recientes atestiguan también que en nuestros días haya abiertas violaciones de la libertad religiosa. Frente a esta dolorosa realidad, la sociedad italiana y sus dirigentes han demostrado una especial sensibilidad por la suerte de las minorías cristianas, que, a causa de su fe, son objeto de violencia, de discriminación o se ven obligadas a una migración forzada de su patria”.

“Espero -concluyó el Santo Padre- que cada vez se tome más conciencia de esta problemática y, en consecuencia, se intensifiquen los esfuerzos para que se respete plenamente, en todos los lugares y por parte de todos, la libertad religiosa. Estoy seguro de que al compromiso en ese sentido de la Santa Sede no le faltará el apoyo de Italia en el ámbito internacional”.
CD/ VIS 20101217 (700)

HOY SE ENCIENDE EL ARBOL NAVIDEÑO DE LA PLAZA DE SAN PEDRO

CIUDAD DEL VATICANO, 17 DIC 2010 (VIS).-Benedicto XVI recibió esta mañana a una delegación de la localidad de Luson, un pueblecito de la provincia de Bolzano, que se halla en la región italiana del Alto Adigio (Tirol del Sur), que este año ha regalado el árbol de Navidad que se coloca al lado del Portal de Belén en la Plaza de San Pedro.

El árbol, que se encenderá esta tarde durante una ceremonia presidida por el cardenal Giovanni Lajolo, presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, es un abeto rojo de 34 metros de altura y 93 años de edad. Acompañan a este ejemplar otros 50 abetos de la misma región que se colocarán en diversos lugares del Vaticano.

El Santo Padre dijo que el abeto, “que se encontraba a una altitud de 1.500 metros y se ha talado sin dañar la vida del bosque, estará junto al pesebre hasta que terminen las fiestas navideñas”.

“El árbol de Navidad –dijo- enriquece el valor simbólico del pesebre, que es un mensaje de fraternidad y de amistad; una invitación a la unidad y a la paz; una invitación a hacer espacio en nuestra vida y en la sociedad a Dios, que nos ofrece su amor omnipotente a través de la frágil figura de un niño, porque quiere que a su amor respondamos libremente con nuestro amor. El pesebre y el árbol llevan, por tanto, un mensaje de esperanza y de amor, y ayudan a crear el ambiente propicio para vivir en la justa dimensión espiritual y religiosa el misterio del nacimiento del Redentor”.
AC/ VIS 20101217 (280)

LA SANTA SEDE LAMENTA CELEBRACION ASAMBLEA REPRESENTANTES CATOLICOS CHINOS

CIUDAD DEL VATICANO, 17 DIC 2010 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha hecho público este mediodía un comunicado sobre la octava Asamblea de Representantes católicos chinos (Beijing, 7-9 de diciembre de 2010).

“1. Con profundo dolor, la Santa Sede lamenta el hecho de que del 7 al 9 de diciembre de 2010 se celebró en Beijing la octava Asamblea de Representantes católicos chinos. Esta se impuso a numerosos obispos, sacerdotes, religiosos y fieles laicos. La manera en la que se convocó y su desarrollo manifiestan una actitud represiva en relación con el ejercicio de la libertad religiosa, que se esperaba ya superada en la China actual. El deseo persistente de controlar la esfera más íntima de la vida de los ciudadanos, es decir, su conciencia, y de interferir en la vida interna de la Iglesia Católica no hace honor a China. Por el contrario, parece ser un signo de miedo y debilidad, más que de fuerza, de una intolerancia intransigente y no de apertura a la libertad y al respeto efectivo tanto de la dignidad humana como de una distinción correcta entre las esferas civil y religiosa.

2. En varias ocasiones, la Santa Sede había hecho saber, en primer lugar a los obispos, pero también a todos los fieles, y públicamente, que no debían participar en el evento. Cada uno de los presentes sabe hasta qué punto es responsable ante Dios y la Iglesia. Los obispos, en particular, y los sacerdotes también tendrán que hacer frente a las expectativas de sus respectivas comunidades, que tienen derecho a recibir de su propio pastor una guía segura en la fe y en la vida moral.

3. Se sabe, además, que muchos obispos y sacerdotes se vieron obligados a participar en la Asamblea. La Santa Sede condena esta grave violación de sus derechos humanos, en particular su libertad de religión y de conciencia. Por otra parte, la Santa Sede expresa su más profunda estima por quienes, de distintas maneras, han dado testimonio de su fe con valentía e invita a los demás a orar, hacer penitencia y, a través de sus obras, a reafirmar su voluntad de seguir a Cristo con amor, en plena comunión con la Iglesia universal.

4. A quienes tienen su corazón lleno de consternación y de profundo sufrimiento, a quienes se preguntan cómo es posible que el propio obispo o sus propios sacerdotes hayan participado en la Asamblea, la Santa Sede les pide que se mantengan firmes y pacientes en la fe; les invita a tener en cuenta las presiones experimentadas por muchos de sus pastores y a rezar por ellos, les exhorta a proseguir con valentía sosteniéndoles frente a las imposiciones injustas que encuentran en el ejercicio de su ministerio.

5. Durante la Asamblea, se han designado, entre otras cosas, a los responsables de la llamada Conferencia Episcopal y de la Asociación Patriótica Católica de China. En cuanto a estas dos entidades, y sobre la propia Asamblea, sigue siendo válido lo que el Santo Padre Benedicto XVI escribió en la Carta de 2007 a la Iglesia en China.

En particular, el actual Colegio de los Obispos Católicos de China no puede ser reconocido como Conferencia Episcopal por la Sede Apostólica: los obispos “clandestinos”, que no son reconocidos por el Gobierno, y que están en comunión con el Papa, no forman parte de ella; incluye a los obispos que siguen siendo ilegítimos, y se rige por los estatutos, que contienen elementos inconciliables con la doctrina católica. Es profundamente lamentable que un obispo ilegítimo haya sido designado presidente.

Por otra parte, en relación con el declarado propósito de aplicar los principios de independencia y autonomía, autogestión y administración democrática de la Iglesia, hay que recordar que esto es incompatible con la doctrina católica, que desde los antiguos símbolos de fe profesa la Iglesia que es “una, santa, católica y apostólica”. Por tanto, es lamentable también que un obispo legítimo haya sido nombrado Presidente de la Asociación Patriótica Católica de China.

6. Este no es el camino que la Iglesia debe seguir en el contexto de una nación grande y noble, que atrae la atención de la opinión pública mundial por sus logros significativos en muchos ámbitos, pero todavía le resulta difícil poner en práctica las exigencias de la libertad religiosa genuina, a pesar de que en su Constitución declara que la respeta. Es más, la Asamblea ha hecho más difícil el camino de la reconciliación entre los católicos de las “comunidades clandestinas” y los de las “comunidades oficiales”, con lo que inflige una herida profunda no sólo sobre la Iglesia en China, sino también sobre la Iglesia universal.

7. La Santa Sede lamenta profundamente el hecho de que la celebración de la citada Asamblea, así como la reciente ordenación episcopal sin el mandato indispensable del Papa, hayan dañado de manera unilateral el diálogo y el clima de confianza que se había establecido en sus relaciones con el Gobierno de la República Popular China. La Santa Sede, al tiempo que reafirma su propia voluntad de diálogo honesto, se siente obligada a declarar que los actos inaceptables y hostiles como los mencionados anteriormente provocan entre los fieles, tanto en China como en otros lugares, una grave pérdida de la confianza que es necesaria para superar las dificultades y construir una relación correcta con la Iglesia, en beneficio del bien común.

8. A la luz de lo que ha sucedido, la invitación del Santo Padre -dirigida el 1 de diciembre de 2010 a todos los católicos del mundo para que recen por la Iglesia en China, que está atravesando un momento particularmente difícil- sigue siendo apremiante”.
OP/ VIS 20101217 (950)

AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 17 DIC 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Carl A. Anderson, Caballero Supremo de los Caballeros de Colón, con el obispo William Edward Lori, de Bridgeport (Estados Unidos).

-Cardenal Agostino Vallini, vicario general de Su Santidad para la diócesis de Roma.

Está previsto que esta tarde reciba en audiencia al cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos.
AP/ VIS 20101217 (70)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 17 DIC 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró a monseñor Peter Paul Angkyier obispo de Damongo (superficie 29.000, población 440.000, católicos 22.700, sacerdotes 42, religiosos 32) en Ghana. El obispo electo nació en 1961 en Nandon (Ghana), fue ordenado sacerdote en 1992 y hasta 2009 era vicario general y consultor diocesano de esta misma sede.
NER/ VIS 20101217 (60)

jueves, 16 de diciembre de 2010

FRATERNIDAD ESENCIAL COMO LA LIBERTAD Y LA IGUALDAD

CIUDAD DEL VATICANO, 16 DIC 2010 (VIS).-Benedicto XVI recibió esta mañana las cartas credenciales de cinco nuevos embajadores ante la Santa Sede: Suresh Prasad Pradhan, de Nepal; Royson Mabuku Mukwena, de Zambia; Miguel Ángel Canturri Montanya, de Andorra; Vivianne Fock Tave, de las Seychelles y Boubacar Sidiki Toure, de Mali.

El Santo Padre pronunció un discurso común para todos los nuevos diplomáticos y después entregó a cada uno un discurso específico para la nación que representaban.

El pontífice dedicó el discurso común al tema de la fraternidad humana, y recordó en este sentido los llamamientos que a lo largo del año se han hecho “en favor de Haití, devastada primero por el terremoto y después por el cólera”. “Desgraciadamente -prosiguió- otras tragedias se han cebado en diversos países durante este año. Vuestros países, la comunidad internacional y el sector del voluntariado han respondido a las llamadas de ayuda urgentes que ciertamente deben continuar e intensificarse. Por su parte, y a través de sus diversas instituciones, la Iglesia aporta una contribución multiforme extendida a lo largo del tiempo”.

“El bello ideal de la fraternidad, que forma parte del emblema nacional de muchos países, ha hallado en el desarrollo del pensamiento filosófico y político menor resonancia que la de otros ideales como la libertad, la igualdad, el progreso o la unidad”, observó el Papa. “Es un principio que, en gran parte, ha pasado a ser letra muerta en las sociedades políticas modernas y contemporáneas, sobre todo debido a la influencia de las ideologías individualistas o colectivistas. Pero la fraternidad tiene un significado especial para los cristianos, debido al diseño de amor fraternal de Dios, de la fraternidad que nos ha revelado Cristo”.

“Para vivir con dignidad, todos los seres humanos necesitan respeto, al igual que se haga justicia y que sus derechos se reconozcan concretamente. Sin embargo, esto no es suficiente para llevar una vida plenamente humana: de hecho, la persona necesita también fraternidad. Esto es cierto no sólo en las relaciones de proximidad, sino también a escala planetaria. Ahora bien, aunque el actual proceso de globalización acerque entre sí a las personas, no las hermana”.

“La razón humana -dijo Benedicto XVI- es capaz de reconocer la igualdad de todos los hombres y la necesidad de limitar las desigualdades excesivas entre ellos, pero es incapaz de instituir la fraternidad. Se trata de un don sobrenatural. Por su parte, la Iglesia ve la realización de la fraternidad humana en la tierra como una vocación que figura en el designio creador de Dios, que quiere que ella sea cada vez más fielmente, la hacedora de esa fraternidad, tanto en ámbito universal como local, como lo es en los países que representáis ante la Santa Sede”.

En la vida cotidiana, “la fraternidad -agregó el Santo Padre- se expresa concretamente en la gratuidad y el respeto, (...) incluyendo la actividad económica. La identidad esencial del hombre, su ser-en-relación, se expresa también en su actividad económica, que es uno de los principales campos de cooperación entre las personas”.

Sin embargo, “aunque la fraternidad vivida entre los hombres pueda encontrar un eco positivo en términos de “eficacia social”, no hay que olvidar que no es un medio, sino un fin en sí misma. La Iglesia cree que Cristo nos reveló que Dios es amor. Así pues, a los que creen en la caridad divina les da la certeza de que el camino del amor está abierto a todos los hombres y de que no es inútil el esfuerzo por instaurar la fraternidad universal”, concluyó el pontífice.
CD/ VIS 20101216 (600)

CATOLICOS Y LUTERANOS: MAYOR TESTIMONIO DEL EVANGELIO

CIUDAD DEL VATICANO, 16 DIC 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió este mediodía al obispo Munib A. Younan y al reverendo Martin Junge, recientemente elegidos Presidente y Secretario General de la Federación Luterana Mundial, que encabezaban una delegación con motivo de su visita oficial a Roma.

Al inicio de su discurso, el Papa destacó los “numerosos frutos significativos producidos en las décadas de discusiones bilaterales” entre católicos y luteranos.

“Con la ayuda de Dios -dijo- se ha logrado poco a poco y con paciencia eliminar barreras y fomentar vínculos visibles de unidad por medio del diálogo teológico y la cooperación práctica, especialmente a nivel de las comunidades locales”.

Tras recordar que el año pasado se conmemoró el décimo aniversario de la firma de la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación, destacó que “supuso un paso significativo a lo largo del difícil camino hacia el restablecimiento de la plena unidad entre los cristianos y un estímulo para continuar el debate ecuménico”.

“En estos años previos a la celebración del quinto centenario de los acontecimientos de 1517, los católicos y los luteranos están llamados –continuó- a reflexionar una vez más sobre dónde nos ha conducido el viaje hacia la unidad y para implorar la guía del Señor y la ayuda para el futuro”.

El Papa manifestó su alegría porque “la Comisión Internacional Luterana-Católica Romana sobre la Unidad está preparando un texto conjunto que documenta lo que los luteranos y los católicos son capaces de afirmar juntos en este momento con respecto a nuestras relaciones más estrechas tras casi cinco siglos de separación. Con el fin de aclarar aún más la comprensión de la Iglesia, que es el tema principal del diálogo ecuménico actual, la Comisión está estudiando el tema: “Bautismo y crecimiento de la comunión eclesial”.

“Espero –concluyó el Santo Padre- que estas actividades ecuménicas proporcionen nuevas oportunidades para que aumente el testimonio del Evangelio de los católicos y luteranos, así como sus esfuerzos para llevar la luz de Cristo a todas las dimensiones de la sociedad”.
AC/ VIS 20101216 (350)

“LA LIBERTAD RELIGIOSA, CAMINO PARA LA PAZ”, TEMA JORNADA MUNDIAL

CIUDAD DEL VATICANO, 16 DIC 2010 (VIS).-Este mediodía se presentó en la Oficina de Prensa de la Santa Sede el Mensaje del Santo Padre para la XLIV Jornada Mundial de la Paz (1 de enero de 2011), sobre el tema: “La libertad religiosa, camino para la paz”.

Participaron en la rueda de prensa: el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, el obispo Mario Toso, S.D.B., monseñor Anthony Frontiero y Tommaso Di Ruzza, respectivamente presidente, secretario y oficiales del Pontificio Consejo Justicia y Paz.

El cardenal Turkson explicó que el mensaje de este año comienza “con una referencia al ataque contra los cristianos en Irak, y a continuación presenta el sentido de la libertad religiosa y las diversas maneras en que éste modela la paz y sus experiencias. Sigue con una reflexión sobre la paz como don de Dios y al mismo tiempo obra de los hombres y mujeres de buena voluntad, y, sobre todo, de los creyentes”.

“La libertad religiosa –dijo- es el tema del Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz no sólo porque ese tema es esencial a la doctrina social católica, sino también porque la vida de la libertad religiosa -una vocación básica del ser humano y un derecho fundamental, inalienable y universal, y clave para la paz- sigue siendo objeto de amenazas: por parte del secularismo agresivo, que es intolerante a Dios y a cualquier forma de expresión de la religión; del fundamentalismo religioso, de la politización de la religión y de la imposición de religiones de estado; del nacimiento de un relativismo cultural y religioso que se está haciendo cada vez más presente e insistente en nuestros días”.

El purpurado puso de relieve que el Santo Padre, en su mensaje, “ve a la salvaguardia de la libertad religiosa en nuestro mundo multicultural, multirreligioso y secularizado como una de las maneras de salvaguardar la paz”.

Tras recordar que “una de las tareas importantes que nuestro mundo se fijó después de la II Guerra Mundial fue la formulación, aprobación y promulgación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (diciembre 1948), el cardenal subrayó que Benedicto XVI elogió la Declaración, pero al mismo tiempo mostró su preocupación “por el aumento de los casos de negación de la universalidad de estos derechos en nombre de diferentes puntos de vista culturales, políticos, sociales e incluso religiosos”.

“La libertad religiosa –continuó- no es un derecho concedido por el Estado”, sino que deriva “de la ley natural y de la dignidad de la persona, que están enraizadas en la creación. Al contrario, el Estado y las otras instituciones públicas, como recuerda Benedicto XVI, tienen que reconocerlo como intrínseco a la persona humana, como elemento indispensable para su integridad y la paz”.

El presidente de Justicia y Paz señaló que “la libertad religiosa es un deber de la autoridad pública; (…) no es un derecho ilimitado. (…) Se refiere principalmente a la libertad del hombre para expresar su ser “capax Dei”: su libertad para responder a la verdad de su naturaleza en cuanto creado por Dios y creado para la vida con Dios, sin coerción o impedimentos. Es aquí donde el hombre encuentra su paz y se convierte en instrumento de paz”.

“La libertad religiosa –continuó- no implica que todas las religiones son iguales. Tampoco es un motivo para el relativismo religioso o el indiferentismo. La libertad religiosa es compatible con la defensa de la propia identidad religiosa contra el relativismo, el sincretismo y el fundamentalismo: todas las formas de abuso de la libertad religiosa”.

Tras hacer hincapié en que “la libertad religiosa no se limita al libre ejercicio del culto”, señaló que “existe una dimensión pública, que otorga a los creyentes la oportunidad de contribuir en la construcción del orden social”.

“Negar el derecho a profesar la propia religión en público y el derecho a trabajar para que las verdades de la fe inspiren también la vida pública, tiene consecuencias negativas sobre el verdadero desarrollo”.

El cardenal Turkson destacó que “el ejercicio del derecho a la libertad religiosa como un camino hacia la paz implica el reconocimiento de la armonía que debe existir entre las dos áreas y formas de vida: privado y público, individuo y comunidad, persona y sociedad. (…) En consecuencia, el desarrollo y el ejercicio de la libertad religiosa es también la tarea de la propia comunidad”.

Refiriéndose posteriormente a relación entre libertad religiosa y Estado, afirmó que “aunque la libertad religiosa no es establecida por el Estado, éste sin embargo tiene que reconocerla como intrínseca a la persona humana y a sus expresiones públicas y comunitarias. Este reconocimiento de la libertad religiosa y el respeto de la dignidad innata de cada persona también implica el principio de la responsabilidad de protección por parte de la comunidad, la sociedad y el Estado”.

“Los llamamientos de la Iglesia a la libertad religiosa no se basan en una simple solicitud de reciprocidad por parte de una comunidad de creyentes dispuesta a respetar los derechos de otras comunidades a condición de que respeten los derechos de los propios miembros. Al contrario, los llamamientos a la libertad religiosa se basan en la dignidad de las personas. Respetamos los derechos de los demás porque es lo correcto; no a cambio de su equivalente o por un favor concedido. Al mismo tiempo, cuando otros sufren persecución a causa de su fe y práctica religiosa, les ofrecemos la compasión y la solidaridad”.

El cardenal Turkson terminó poniendo de relieve que “todo anuncio del Evangelio (…) es un esfuerzo por despertar la libertad (libertad religiosa) del hombre por desear y abrazar la verdad del Evangelio. Esta verdad del Evangelio, sin embargo, es única, porque es la verdad que salva. (…) La evangelización y el desarrollo de la labor misionera, por tanto, no se contradicen ni se oponen al sentido de la libertad religiosa”.

El obispo Mario Toso afirmó que con este mensaje Benedicto XVI invita, en particular, “a profundizar en la verdad del derecho a la libertad religiosa, o sea sus implicaciones antropológicas, éticas, jurídicas, políticas, civiles y religiosas”. “Más allá de la mera tolerancia -subrayó el prelado- la libertad religiosa es la médula de toda moralidad y libertad, del respeto recíproco, de la paz”.

En el texto, además se critican de igual modo “el fanatismo, el fundamentalismo y el laicismo porque ignoran la esencia de la libertad religiosa que es búsqueda, libre y comunitaria, de la verdad transcendental”.

“Para la Iglesia -terminó el obispo-, el diálogo entre los seguidores de las diversas religiones constituye un estímulo importante para colaborar con todas las comunidades religiosas en la promoción de la paz. Así, en un mundo globalizado, que se caracteriza por sociedades cada vez más multiétnicas y multiconfesionales, las grandes religiones pueden constituir no un problema sino un recurso, un factor crucial de unidad y concordia”.

Para leer el texto del mensaje del Papa, pinchar aquí.
AC/ VIS 20101216 (1130)


AUDIENCIAS

CIUDAD DEL VATICANO, 16 DIC 2010 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Cardenal Ivan Dias, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

-Padre José Rodríguez Carballo, ministro general de la Orden Franciscana de los Frailes Menores.
AP/ VIS 20101216 (50)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 16 DIC 2010 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo Paul Stagg Coakley, hasta ahora de Salina (EE.UU.), arzobispo metropolitano de Oklahoma City (superficie 109.997, población 2.555.000, católicos 116.919, sacerdotes 146, religiosos 150, diáconos permanentes 92) en Estados Unidos. Sucede al arzobispo Eusebius Joseph Beltran, cuya renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis fue aceptada por límite de edad
NER:RE/ VIS 20101216 (70)
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