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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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lunes, 23 de marzo de 2009

A JOVENES: NO TENGAIS MIEDO DE TOMAR DECISIONES DEFINITIVAS


CIUDAD DEL VATICANO, 21 MAR 2009 (VIS).-A las 16,20, el Santo Padre llegó al Estadio dos Coqueiros de Luanda, con capacidad para 30.000 personas, que recorrió en papamóvil mientras saludaba a los jóvenes.

  Comentando el tema del encuentro, tomado del libro del Apocalipsis, "Mira, hago nuevas todas las cosas", el Papa aseguró a los jóvenes que "Dios marca la diferencia… Más aún, Dios nos hace diferentes, nos renueva".

  "El futuro de la humanidad nueva es Dios; una primera anticipación de ello es precisamente su Iglesia. Cuando os sea posible, leed atentamente su historia: os daréis cuenta de que con el pasar de los años, no envejece; al contrario, es cada vez más joven, porque camina al encuentro del Señor, acercándose más cada día a la única y verdadera fuente de la que mana la juventud, la regeneración y la fuerza de la vida".

  Dirigiéndose de modo especial a los jóvenes huérfanos y mutilados a consecuencia de la guerra y de las minas allí presentes dijo: "Pienso en las innumerables lágrimas que muchos de vosotros habéis derramado por la pérdida de vuestros familiares, y no es difícil imaginar las sombrías nubes que aún cubren el cielo de vuestros mejores sueños".

  "Fijaos -continuó- que Jesús no nos deja sin respuesta; nos dice claramente una cosa: la renovación comienza desde dentro; recibiréis una fuerza de lo Alto. La fuerza dinámica del futuro está dentro de vosotros".

  "Está dentro..., pero ¿cómo? Como la vida está dentro de la semilla: así lo explicó Jesús en un momento crítico de su ministerio. (…) Jesús habló de un sembrador, que esparce su semilla en el campo del mundo, explicando después que la semilla es su Palabra, son sus curaciones: ciertamente es poco si se compara con las enormes carencias y dificultades de la realidad cotidiana. Y, sin embargo, en la semilla está presente el futuro, porque la semilla lleva consigo el pan del mañana, la vida del mañana. La semilla parece que no es casi nada, pero es la presencia del futuro, es la promesa que ya hoy está presente; cuando cae en tierra buena produce una cosecha del treinta, del sesenta y hasta del ciento por uno".

  Benedicto XVI señaló a los jóvenes que en medio de ellos "se encuentra el nuevo Pan, el Pan de la vida futura, la Sagrada Eucaristía que nos alimenta y hace brotar la vida trinitaria en el corazón de los seres humanos".

  "Él se nos entrega -subrayó- y nosotros respondemos entregándonos a los otros por amor suyo. Éste es el camino de la vida; pero solo se podrá recorrer mediante un diálogo constante con el Señor y un auténtico diálogo entre vosotros. La cultura social predominante no os ayuda a vivir la Palabra de Jesús, ni tampoco el don de vosotros mismos, al que Él os invita según el designio del Padre".

  Tras alentar a los jóvenes a no tener miedo de "tomar decisiones definitivas", el Papa dijo: "Generosidad no os falta, lo sé. Pero frente al riesgo de comprometerse para toda la vida, tanto en el matrimonio como en una vida de especial consagración, sentís miedo. (…) ¿Podré disponer en este momento de mi vida por completo sin saber los imprevistos que me esperan? ¿No será que yo, con una decisión definitiva, me juego mi libertad y me ato con mis propias manos? Éstas son las dudas que os asaltan y que la actual cultura individualista y hedonista exaspera. ¡Pero cuando el joven no se decide -exclamó-, corre el riesgo de seguir siendo eternamente niño!".

  "Yo os digo: ¡Ánimo! Atreveos a tomar decisiones definitivas, porque en realidad son las únicas que no destruyen la libertad, sino que crean su correcta orientación, permitiendo avanzar y alcanzar algo grande en la vida. Sin duda, la vida tiene un valor sólo si tenéis el coraje de la aventura, la confianza en que el Señor nunca os dejará solos. ¡Juventud angoleña, deja libre dentro de ti al Espíritu Santo, la fuerza de lo Alto!".

  "Confiando en esta fuerza, como Jesús, arriésgate a dar este salto, por decirlo así, hacia lo definitivo y, con él -concluyó-, ofrece una posibilidad a la vida. (…) Ésta es la vida que merece la pena vivir y que os deseo de corazón. ¡Viva la juventud de Angola!".

  Terminado el encuentro con la juventud, el Santo Padre se trasladó a la nunciatura apostólica para cenar y pasar la noche.
PV-ANGOLA/ENCUENTRO JOVENES/LUANDA                VIS 20090323 (740)

EVANGELIO REAFIRMA Y ENNOBLECE VALORES CULTURAS NATIVAS



CIUDAD DEL VATICANO, 22 MAR 2009 (VIS).-Esta mañana a las 9,30, Benedicto XVI llegó a la explanada de Cimangola, a 14 kms de Luanda. Tras saludar en papamóvil a los millares de personas que le esperaban, presidió a las 10,00 la Santa Misa con los obispos de IMBISA (Inter-regional meeting of Bishops of Southern Africa; Asociación interregional de los obispos de África Austral) a la que pertenecen las Conferencias Episcopales de Angola y Santo Tomé, Botswana, Sudáfrica y Swazilandia, Lesotho, Mozambique, Namibia y Zimbabwe. 

  Al inicio de la celebración eucarística, el Papa expresó su pesar por la muerte de dos jóvenes a causa de una avalancha cuando se abrieron las puertas del estadio dos Coqueiros para que entraran los jóvenes con los que se iba a reunir ayer por la tarde.

  "Confiemos a los dos jóvenes a Jesús -dijo- para que los acoja en su Reino. Expreso mi solidaridad y mi más vivo pesar a sus familiares y amigos que habían venido para encontrarme". El Santo Padre aseguró que rezaba asimismo por las 89 personas que resultaron heridas también en la avalancha, "con el deseo de que se recuperen pronto".

  El Papa comentó la primera lectura de la Santa Misa que invita a los israelitas a retornar a Jerusalén para reconstruir el templo derrumbado. "La vivaz descripción de la destrucción y la ruina causadas por la guerra refleja -dijo-la experiencia personal de tantas personas en este país durante las terribles devastaciones de la guerra civil. ¡Que verdad es que la guerra destroza todo lo que tiene valor!".

  "La llamada a regresar y a reconstruir el templo de Dios tiene un significado particular para cada uno de nosotros. (...) Dios nos llama a reconocer el poder de su presencia en nosotros, a reapropiarnos del don de su amor y su perdón, a convertirnos en mensajeros de este amor misericordioso (...) en todos los sectores de la vida política y social".

  Después, recordando que este domingo es en Angola jornada de oración y sacrificio por la reconciliación nacional, el Santo Padre dijo: "El Evangelio nos enseña que la reconciliación (...) puede ser solamente el fruto de una conversión, (...) de un nuevo modo de pensar. Nos enseña que solo el poder del amor de Dios cambia nuestros corazones y nos hace triunfar sobre el pecado y la división".

  "He venido a África para proclamar este mensaje de perdón, de esperanza y de una vida nueva en Cristo" , afirmó Benedicto XVI, y refiriéndose después al próximo Sínodo dedicado a África pidió a todos que rezasen "para que cada cristiano en este gran continente experimente el toque sanador del amor misericordioso de Dios y para que la Iglesia en África se convierta para todos, "gracias al testimonio de sus hijos e hijas, en lugar de auténtica reconciliación".

  "Este es el mensaje del Papa para vosotros y para vuestros hijos. Habéis recibido del Espíritu Santo la fortaleza para ser constructores de un porvenir mejor para vuestro amado país. En el Bautismo se os ha dado el Espíritu para ser heraldos del Reino de Dios, Reino de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz. (...) Sed fieles a este don, convencidos de que el Evangelio puede confirmar, purificar y ennoblecer los profundos valores humanos presentes en vuestras culturas nativas y en vuestras tradiciones: familias unidas, profundo sentido religioso, alegre celebración del don de la vida, aprecio de la sabiduría de los ancianos y de las aspiraciones de los jóvenes. Y agradeced también la luz de Cristo: mostrad vuestro agradecimiento a aquellos que os la trajeron: generaciones y generaciones de misioneros que han contribuido y siguen contribuyendo al desarrollo humano y espiritual de este país".

  Benedicto XVI retomó después el comentario del Evangelio de hoy que narra cómo vino la luz de Dios al mundo y el mundo prefirió las tinieblas. "Trágicamente las nubes del mal han oscurecido también África. (...) Pienso en el azote de la guerra, en los frutos feroces del tribalismo y las rivalidades étnicas, en la codicia que corrompe el corazón del ser humano, reduce a la esclavitud a los más pobres y priva a las generaciones futuras de los recursos necesarios para crear una sociedad más solidaria y justa, una sociedad realmente y  auténticamente africana en su genio y sus valores".

  "Y ¿qué decir de ese insidioso espíritu de egoísmo que encierra a los individuos en sí mismos, separa a las familias y, suplantando los grandes ideales de generosidad y abnegación lleva inevitablemente al hedonismo, a la evasión en falsas utopías a través el uso de las drogas, a la irresponsabilidad sexual, a la debilitación del vínculo matrimonial, a la destrucción de las familias y a la eliminación de vidas humanas inocentes mediante el aborto?".

  A pesar de todo, "la Palabra de Dios es una palabra de esperanza, sin límites. (...) Dios no nos da nunca por desahuciados. Sigue invitándonos a levantar los ojos hacia un futuro de esperanza y nos promete las fuerzas para conseguirlo. (...) Nos ha dado sus mandamientos, no como una carga sino como fuente de libertad: de la libertad de convertirnos en hombres y mujeres llenos de sabiduría, maestros de justicia y de paz, personas que confían en los demás y buscan su verdadero bien. Dios nos creó para vivir en la luz y para ser luz del mundo a nuestro alrededor".

  "¡Irradiad la luz de la fe, de la esperanza y del amor en vuestras familias y comunidades!", exclamó el Papa. "Sed testigos de la verdad santa que libera a los hombres y a las mujeres. Sabéis, por vuestra amarga experiencia, que frente a la furia repentina y destructora de la guerra,  el trabajo de reconstrucción es fatigosamente lento y duro. Requiere tiempo, cansancio y  perseverancia: debe comenzar en nuestros corazones, (...) en los pequeños gestos con los que demostramos amar a nuestro prójimo -a todos, sin distinción de raza, etnia o lengua-, en la disponibilidad de colaborar con ellos para construir juntos sobre bases duraderas".

  El Papa terminó su homilía dirigiéndose a los jóvenes: "Sois la esperanza del futuro de vuestro país, la promesa de un porvenir mejor. (...) La Iglesia necesita vuestro testimonio. No tengáis miedo de responder con generosidad a la llamada de Dios y servirlo sea como sacerdotes, religiosos o religiosas, sea como padres cristianos o de tantas otras formas de servicio que os propone la Iglesia"

  "Confiad en las promesas de Dios y vivid en su verdad -concluyó-. Construiréis así algo destinado a perdurar y dejaréis a las generaciones futuras una  herencia duradera de reconciliación, de justicia y de paz".
PV-ANGOLA/MISA/LUANDA                        VIS 20090323 (1200)

CATOLICOS, LEVADURA DE ESPERANZA EVANGELICA PARA AFRICA


CIUDAD DEL VATICANO, 22 MAR 2009 (VIS).-Una vez acabada la Santa Misa, Benedicto XVI rezó el Ángelus con los miles de fieles reunidos en la explanada de Cimangola.

  "Nuestra oración sube hoy desde Angola, desde África y abraza al mundo entero -dijo el Papa-. A su vez, los hombres y mujeres de todos los rincones del mundo que se unen a nuestra oración, dirijan la mirada a África, a este gran continente tan lleno de esperanza, pero todavía tan sediento de justicia, de paz, de un desarrollo sano e integral que asegure a su pueblo un futuro de progreso y de paz".

  "¡Que los católicos de este continente, inspirados por la fe en Dios y con confianza en las promesas de Cristo, sean cada vez más levadura de esperanza evangélica para todas las personas de buena voluntad que aman África, están entregadas al progreso material y espiritual de sus hijos y a la difusión de la paz, la prosperidad, la justicia y la solidaridad para el bien común!".

  El Santo Padre pidió a la Virgen María, Reina de la Paz, que siguiera guiando al pueblo de Angola en "la tarea de la reconciliación nacional después de la devastadora e inhumana experiencia de la guerra civil", y agregó: "Aquí, en África austral, rezamos a Nuestra Señora para que interceda por la paz, la conversión de los corazones y el final del conflicto en la cercana región de los Grandes Lagos y que su Hijo, Príncipe de la Paz, lleve curación a los que sufren, consuelo a los que lloran y fortaleza a todos los que conducen el difícil proceso del diálogo, del negociado y del cese de la violencia".

  Después de la oración mariana el Santo Padre regresó a la nunciatura apostólica de Luanda, donde almorzó.
PV-ANGOLA/ANGELUS/LUANDA                   VIS 20090323 (300)  

DEFENDER LA MISMA DIGNIDAD DEL HOMBRE Y DE LA MUJER


CIUDAD DEL VATICANO, 22 MAR 2009 (VIS).-A las 16,45, el Papa se encontró en la parroquia de Santo António, que se halla en una zona muy poblada de la periferia de Luanda, con los representantes de movimientos católicos para la promoción de la mujer.

  Dos mujeres, en representación de los movimientos presentes, ilustraron al Santo Padre sus problemas y esperanzas.

  En su discurso, el Papa exhortó a todos a "ser conscientes de la condiciones desfavorables a las que han sido y siguen siendo sometidas tantas mujeres, examinando en qué medida la conducta y las actitudes de los hombres, a veces su falta de sensibilidad o de responsabilidad, pueden ser la causa".

  Tras subrayar que "hay que reconocer, afirmar y defender la misma dignidad del hombre y de la mujer", Benedicto XVI recordó que "ambos están llamados a vivir en profunda comunión, en un mutuo reconocimiento y don de sí mismos, trabajando juntos por el bien común con las características complementarias de lo que es masculino y de lo que es femenino".

  "¿Quién no experimenta hoy la necesidad -se preguntó- de dar más espacio a las "razones del corazón"? En un mundo, como el actual, dominado por la técnica, se siente la necesidad de esta complementariedad de la mujer, para que el ser humano pueda vivir sin deshumanizarse del todo". En este contexto, invitó a pensar "en las tierras donde abunda la pobreza, las regiones devastadas por la guerra, en tantas situaciones trágicas resultantes de migraciones forzadas... Casi siempre son las mujeres las que mantienen intacta la dignidad humana, defendiendo la familia y tutelando los valores culturales y religiosos".

  El Papa lamentó que "la historia menciona casi exclusivamente las conquistas de los hombres, cuando en realidad una parte importantísima se debe a acciones determinantes, perseverantes y benéficas de las mujeres".

  "Actualmente -continuó- nadie debería dudar de que las mujeres, sobre la base de su dignidad igual a la de los hombres, tienen "pleno derecho a insertarse activamente en todos los ámbitos públicos y su derecho debe ser afirmado y protegido incluso por medio de instrumentos legales donde se considere necesario. Sin embargo, este reconocimiento del papel público de las mujeres no debe disminuir su función insustituible dentro de la familia: aquí su aportación al bien y al progreso social, aunque esté poco considerada, tiene un valor verdaderamente inestimable".

  El Santo Padre puso de relieve que "la mujer, a nivel personal, siente la propia dignidad no tanto como el resultado de la afirmación de derechos en el plano jurídico, sino más bien como directa consecuencia de las atenciones materiales y espirituales recibidas en el corazón de la familia".

  "La presencia materna dentro de la familia es tan importante para la estabilidad y el crecimiento de esta célula fundamental de la sociedad, que debería ser reconocida, alabada y sostenida de todas las maneras posibles. Por este motivo, la sociedad debe reclamar a los maridos y padres su responsabilidad familiar".

  Benedicto XVI concluyó haciendo hincapié en que "la edificación de cada familia cristiana tiene lugar en el contexto de aquella familia más grande que es la Iglesia, que la sostiene y la abraza en su seno, garantizando que sobre ella descansa, ahora y en el futuro, el "sí" del Creador".

  Terminado el acto, el Papa se trasladó a la nunciatura apostólica, donde cenó y pernoctó.
PV-ANGOLA/MOVIMIENTOS CATOLICOS MUJER/LUANDA    VIS 20090323 (570)

BENEDICTO XVI SE DESPIDE DEL CONTINENTE AFRICANO


CIUDAD DEL VATICANO, 23 MAR 2009 (VIS).-Esta mañana a las 9,30 Benedicto XVI se trasladó de la nunciatura apostólica en Luanda al aeropuerto 4 de Fevereiro de esa ciudad, desde donde a las 10,30 se embarcó hacia Roma. Despidieron al Papa el presidente de la República de Angola, José Eduardo dos Santos y las autoridades civiles, militares y religiosas del país.

  Después de agradecer a todos los esfuerzos realizados durante su visita, el Papa pronunció un breve discurso.

  "Doy gracias a Dios -dijo- por haber encontrado una Iglesia viva y, a pesar de las dificultades, llena de entusiasmo, que ha sabido llevar sobre sus espaldas la cruz propia y la de los demás, atestiguando ante todos la fuerza salvífica del mensaje e invitando al ejercicio de una caridad fraterna abierta a la acogida de todos, en el respeto de las ideas y los sentimientos de todos. (...) Estoy contento de haber conocido a  un  pueblo valiente y decidido a renacer. No obstante las resistencias y los obstáculos, este pueblo quiere edificar su futuro caminando por senderos de perdón, de justicia y solidaridad".

  El Papa lanzó un llamamiento para que "el cumplimiento de las legítimas aspiraciones de los poblaciones más necesitadas constituya la preocupación fundamental de los que tienen un encargo público, ya que su intención, estoy seguro, es la de llevar a cabo la misión recibida, no en favor de ellos mismos sino del bien común. Nuestro corazón no estará en paz mientras haya hermanos que sufren por falta de alimento, de trabajo, de una casa o de otros bienes fundamentales. Para dar una respuesta concreta a estos hermanos nuestros, el primer reto es el de la solidaridad: solidaridad entre las generaciones, entre las naciones y los continentes, que genere una división cada vez más equitativa de los recursos de la tierra entre todos los seres humanos".

  Desde el "continente donde el Verbo encarnado en persona encontró refugio", Benedicto XVI pidió a Dios que diera "protección y ayuda a los incontables  refugiados y  expatriados que vagan a la espera de regresar a sus hogares". "¡Dios os ama como a hijos e hijas -exclamó el Santo Padre- y vela sobre vuestros días y vuestras noches, sobre vuestras fatigas y aspiraciones!".

  "¡Valor, hermanos y amigos de África!", se despidió el Papa. "No os canséis de progresar en la paz, perdonando y trabajando para la reconciliación nacional con el fin de que la violencia no prevalezca jamás sobre el diálogo, ni el miedo y el desaliento sobre la confianza, ni el rencor sobre el amor fraterno. Será posible si os reconocéis unos a otros como hijos del mismo y único Padre del Cielo".

  Finalizado el discurso, Benedicto XVI emprendió el vuelo de regreso a Roma, donde está previsto que aterrice esta tarde hacia las 18.00.
PV-ANGOLA/DESPEDIDA/LUANDA                   VIS 20090323 (470)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 23 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo Salvatore Cordileone, hasta ahora auxiliar de San Diego (EE.UU.), obispo de Oakland (superficie 3.798, población 2.466.692, católicos 406.947, sacerdotes 433, religiosos 843, diáconos permanentes 112) en Estados Unidos.
NER/.../CORDILEONE                           VIS 20090323 (50)

sábado, 21 de marzo de 2009

PROTAGONISTAS, NO SOLO DESTINATARIOS DESARROLLO


CIUDAD DEL VATICANO, 20 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre llegó a las 17.00 al Palacio do Povo, el palacio presidencial de Luanda, donde fue recibido por el presidente angoleño, José Eduardo dos Santos. Después de un coloquio privado con el dignatario, el Papa pronunció un discurso ante las autoridades políticas y civiles y el cuerpo diplomático de Angola.

  "Sois artífices y testigos de una Angola que se está levantando -dijo el Papa-. Después de veintisiete años de guerra civil que ha devastado el país, la paz ha comenzado a echar raíces, trayendo consigo los frutos de la estabilidad y la libertad. Los esfuerzos tangibles del gobierno para establecer las infraestructuras y rehacer las instituciones fundamentales para el desarrollo y el bienestar de la sociedad han hecho florecer la esperanza entre los ciudadanos de la nación. Para consolidar esta esperanza han concurrido diversas iniciativas de organismos multilaterales, decididos a superar los intereses particulares para actuar con  la perspectiva del bien común. Tampoco faltan en diversas partes del país ejemplos de maestros, personal sanitario y empleados estatales que, con sueldos bajos, sirven con integridad y dedicación a sus comunidades y se multiplican los voluntarios al servicio de los más necesitados. ¡Dios bendiga y multiplique esta buena voluntad y sus iniciativas al servicio del bien!".

  "Angola sabe que ha llegado el tiempo de esperanza para África. Todo recto comportamiento humano es esperanza en acción. Nuestras acciones no son nunca indiferentes a Dios y tampoco al desarrollo de la historia. Amigos míos, armados de un corazón íntegro, magnánimo y compasivo, podéis transformar este continente liberando a vuestro pueblo del azote de la codicia, de la violencia y el desorden, guiándolo por el sendero marcado por los principios indispensables para una democracia civil y moderna: el respeto y la promoción de los derechos humanos, un gobierno transparente, una magistratura independiente, una comunicación social libre, una administración pública honrada, una red de escuelas y hospitales que funciona y la determinación firme, enraizada en la conversión de los corazones, de acabar para siempre con la corrupción".

  "En el Mensaje de este año para la Jornada Mundial de la Paz -señaló  Benedicto XVI- quise llamar la atención de todos sobre un enfoque ético del desarrollo. Efectivamente, más que programas y protocolos, las personas de este país piden justamente una conversión profunda y duradera de los corazones a la fraternidad. Dicen a los que  trabajan en la política, en la administración pública, en los organismos internacionales: Estad cerca de nosotros de forma realmente humana; estad con nosotros, con nuestras familias, con nuestras comunidades".

  "El desarrollo económico y social de África requiere la coordinación del gobierno nacional con las iniciativas regionales y con las decisiones internacionales. Una coordinación de ese tipo presupone que las naciones africanas no se consideren solo como destinatarias de planes y soluciones elaboradas por otros. Los mismos africanos, trabajando por el bien de sus comunidades, deben ser los protagonistas de su desarrollo. Con este propósito hay un número cada vez más grande de iniciativas que merecen ser apoyadas. Entre ellas la New Partnerships for Africa's Development (NEPAD), el Pacto para la seguridad, la estabilidad y el desarrollo en la región de los Grandes Lagos, el Kimberley Process, la Publish What You Pay Coalition y la Extractive Industries Transparency Initiative, cuyo objetivo común es promover la transparencia, la praxis comercial honrada y el buen gobierno".

  "Por lo que se refiere a la comunidad internacional en conjunto, es urgente coordinar los esfuerzos para afrontar la cuestión del cambio climático, la plena y justa realización de los objetivos de desarrollo indicados por la Doha round y el cumplimiento de la promesa de los países desarrollados, repetida muchas veces, de destinar el 0,7 % de su PIB (producto interno bruto) a las ayudas oficiales al desarrollo. Esta ayuda es todavía más necesaria hoy con la tempestad financiera mundial en curso; mi deseo es que no se convierta en una de sus víctimas".

  El Santo Padre habló después de su alegría por encontrarse en este viaje como entre familias, y añadió que ese tipo de experiencia podía ser "el don común que África ofrece a cuantos proceden de otros continentes y llegan aquí, donde "la familia es el fundamento sobre el que está construido todo el edificio social".

  "Sin embargo, como todos sabemos -observó- también aquí la familia se ve sometida a numerosas presiones: ansias y humillaciones causadas por la pobreza, desempleo, enfermedades, exilio. (...) Asume un dramatismo particular el yugo de la discriminación de las muchachas y las mujeres, sin hablar de la innombrable práctica de la violencia y la explotación sexual que les acarrea tantas humillaciones y traumas. Otro aspecto muy preocupante es de las políticas de aquellos que, con el espejismo del avance del "edificio social", amenazan sus mismas bases. ¡Qué amarga ironía la de los que promueven el aborto entre los cuidados de la salud materna! ¡Qué desconcertante la tesis de que la supresión de la vida es una cuestión de salud reproductiva!".

  "Encontraréis siempre a la Iglesia, por voluntad de su divino fundador, al lado de los más pobres de este continente. Os aseguro que a través de sus diversas iniciativas (...) continuará haciendo todo lo posible para ayudar a las familias, incluidas las afectadas por los trágicos efectos del SIDA, y para promover la igual dignidad de hombres y mujeres basada en una complementariedad armoniosa. El camino espiritual del cristiano es el de la conversión cotidiana; la Iglesia invita a hacerlo a todos los líderes de la humanidad para que ésta siga el sendero de la verdad, de la integridad, del respeto y la solidaridad".

  Finalizado el discurso, el Papa se trasladó a la nunciatura apostólica, donde se encontró con los obispos de Angola y Sao Tomé.
PV-ANGOLA/AUTORIDADES POLITICAS/LUANDA       VIS 20090321 (940)

LOS OBISPOS ANGOLEÑOS SE ENCUENTRAN CON EL PAPA


CIUDAD DEL VATICANO, 20 MAR 2009 (VIS).-A las 19,00, el Santo Padre se encontró en la nunciatura apostólica de Luanda con los obispos de Angola y Sao Tomé.

  El Papa pidió a Dios que recompense a los prelados por "todos los esfuerzos apostólicos llevados a cabo en condiciones difíciles, tanto durante la guerra como actualmente, en contacto con tantas limitaciones, contribuyendo de este modo a otorgar a la Iglesia en Angola y en Sao Tomé y Príncipe aquel dinamismo que todos les reconocen".

  Refiriéndose a los desafíos que deben afrontar, Benedicto XVI afirmó que "contra un relativismo difundido que nada reconoce como definitivo y es más, tiende a defender como última medida el propio yo y sus caprichos, proponemos otra medida: el Hijo de Dios, que también es verdadero hombre. Él es la medida del verdadero humanismo. El cristiano de fe adulta y madura no es el que sigue las modas y las últimas novedades, sino el que vive profundamente enraizado en la amistad con Cristo. Esta amistad nos abre hacia todo lo que es bueno y nos ofrece el criterio para discernir entre el error y la verdad".

  "La cultura y los modelos de comportamiento -continuó- están cada vez más condicionados y caracterizados por las imágenes propuestas por los medios de comunicación social". En este contexto, dijo, "son loables todos vuestros esfuerzos por tener, también en este nivel, una capacidad de comunicación que os capacite para ofrecer a todos una interpretación cristiana de los eventos, de los problemas y de las realidades humanas".

  El Santo Padre puso de relieve las "dificultades y amenazas" que encuentra la familia, la cual "tiene una particular necesidad de ser evangelizada y concretamente sostenida, porque además de la fragilidad e inestabilidad interna de tantas uniones conyugales, existe la tendencia difundida en la sociedad y en la cultura de poner en duda el carácter único y la misión propia de la familia fundada en el matrimonio".

  "En vuestra solicitud de pastores por cada ser humano, seguid elevando la voz en defensa del carácter sagrado de la vida humana y del valor del instituto matrimonial y por la promoción del papel de la familia en la Iglesia y en la sociedad, pidiendo medidas económicas y legislativas que las sostengan en la generación y en la educación de los hijos".

  El Papa expresó su alegría por las "numerosas comunidades vibrantes de fe, con un laicado comprometido en muchas obras de apostolado, así como por el número consistente de vocaciones al ministerio ordenado y a la vida consagrada, especialmente a la vida contemplativa: son un verdadero signo de esperanza para el futuro".
 
  Tras constatar que el clero "es cada vez más autóctono", elogió la labor "paciente y heroica de los misioneros para anunciar a Cristo y su Evangelio y para que nazcan comunidades cristianas de las que hoy sois responsables".

  El Santo Padre invitó a los obispos a "seguir de cerca a los presbíteros, preocupándoos de su formación permanente tanto teológica como espiritual, y estando atentos a sus condiciones de vida y de ejercicio de la propia misión, para que sean auténticos testigos de la Palabra que anuncian y de los sacramentos que celebran".

  "Que en el don de sí mismos a Cristo y al pueblo del que son pastores -terminó-, sean fieles a las exigencias de su estado y vivan su ministerio presbiteral como un verdadero camino de santidad, tratando de hacerse santos para suscitar en torno a ellos nuevos santos".

  Terminado el encuentro, Benedicto XVI cenó con los obispos de Angola y Sao Tomé y con su séquito.
PV-ANGOLA/ENCUENTRO OBISPOS/LUANDA                VIS 20090321 (620)

BAUTISMO HACE A TODOS LOS CREYENTES UNO EN CRISTO


CIUDAD DEL VATICANO, 21 MAR 2009 (VIS).-Benedicto XVI celebró esta mañana a las 10,00 la Santa Misa en la Iglesia de Sao Paulo, construida por los Padres Capuchinos en 1935 y que desde 1982 es propiedad de los Salesianos. Participaron en la Eucaristía los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, movimientos eclesiales y catequistas de Angola y Santo Tomé.

  "San Pablo, patrono de la ciudad de Luanda y de esta magnífica iglesia nos habla por experiencia personal de un Dios rico de Misericordia -dijo el Papa en la homilía-. (...) Estoy muy contento porque me encuentro entre vosotros, mis compañeros de jornada en la viña del Señor: os ocupáis de ella diariamente preparando el vino de la Misericordia divina y vertiéndolo después en las heridas de vuestro pueblo tan atribulado".

  En la vida del apóstol de las gentes fue fundamental "el encuentro con Jesús en el camino de Damasco. (...) El apóstol vio a Jesús resucitado, es decir al ser humano en su estatura perfecta. Se verifica entonces en Pablo una inversión de perspectiva y llega a ver todas las cosas a partir de esta estatura final de la humanidad en Jesús".

  "¡Apresurémonos a conocer al Señor resucitado! -exclamó el Santo Padre-. Como sabéis, Jesús, hombre perfecto, es también nuestro verdadero Dios. En Él, Dios, se ha hecho visible a nuestros ojos para hacernos partícipes de su vida divina. De esta forma se inaugura con Él una nueva dimensión del ser, de la vida, en la que se integra también la materia y mediante la cual surge un nuevo mundo".

  Esa nueva dimensión "llega a cada uno de nosotros a través de la fe y el bautismo. Efectivamente este sacramento es muerte y resurrección, transformación en una vida nueva. (...) Yo vivo, pero ya no soy yo. De alguna forma, mi yo desaparece y se integra en un Yo más grande: conservo todavía mi yo, pero transformado y abierto a los otros mediante mi inserción en el Otro: en Cristo adquiero mi nuevo espacio de vida".

  "Mediante nuestra "cristificación", por obra y gracia del Espíritu de Dios, se va completando paulatinamente la gestación del Cuerpo de Cristo a lo largo de la historia", explicó el Santo Padre y recordó la constitución del primer reino cristiano sub-sahariano en esas tierras en 1506, gracias al rey portugués Alfonso I Mbemba-a-Nzinga. El reino fue oficialmente católico hasta el siglo XVIII. "Dos etnias tan diversas, la banda y la lusitana -observó el Papa- encontraron en la religión cristiana una plataforma de entendimiento y se comprometieron para que durase y para que las divergencias -y hubo varias y graves- no separasen a los dos reinos. De hecho, el Bautismo hace que todos los creyentes sean uno en Cristo".

  "Hoy os toca (...) proponer a Cristo resucitado a vuestros paisanos. Muchos de ellos viven aterrorizados por los espíritus, por los poderes nefastos que creen que los amenazan; desorientados llegan  a condenar a los niños de la calle y hasta a los ancianos porque dicen que son brujos. ¿Quién puede anunciarles que Cristo ha vencido para siempre la muerte y todos los poderes oscuros? Algunos dicen: ¿"Por qué no los dejamos en paz? Ellos tienen su verdad y nosotros la nuestra. Vivamos pacíficamente dejando que cada uno sea como es para que se realice del mejor modo posible su autenticidad".

  "Pero si nosotros estamos convencidos y hemos experimentado que sin Cristo la vida es incompleta y le falta una realidad, más aún, la realidad fundamental -observó el Papa- tenemos que estar convencidos de que no es una injusticia para nadie si les presentamos a Cristo y les damos la posibilidad de encontrar de esta forma su autenticidad verdadera, la alegría de haber encontrado la vida. Tenemos que hacerlo, es nuestra obligación ofrecer a todos la posibilidad de alcanzar la vida eterna".

  "Ayudemos a la miseria humana a encontrarse con la Misericordia divina -concluyó Benedicto XVI-. El Señor nos hace amigos suyos, se entrega a nosotros, nos da su Cuerpo en la Eucaristía, nos confía su Iglesia. (...) Abracemos su voluntad como hizo San Pablo: "Predicar el Evangelio (...) es para mí un deber. ¡Ay de mi, si no anunciase el Evangelio!".

  Finalizada la Santa Misa el Papa se trasladó a la nunciatura apostólica, donde almorzó.
PV-ANGOLA/MISA CLERO/LUANDA                   VIS 20090321 (700)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 21 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre:

-Nombró al padre Giovanni Migliorati, M.C.C.I., vicario apostólico de Awasa (superficie 75.000, población 6.067.000, católicos 173.000, sacerdotes 47, religiosas 69) en Etiopia. El obispo electo nació en Pavone Mella (Italia) en 1942, hizo la profesión perpetua en 1968 y fue ordenado sacerdote en 1969. Sucede al obispo Lorenzo Ceresoli, M.C.C.I., cuya renuncia al gobierno pastoral de este vicariato apostólico fue aceptado por límite de edad.

-Erigió la diócesis de Namibe (superficie 57.097, población 1.195.779, católicos 270.294, sacerdotes 12, religiosas 27) en Angola, con territorio desmembrado de la archidiócesis de Lubango, haciéndola sufragánea de la misma sede metropolitana. Nombró a don Mateus Feliciano Tomás primer obispo de esta nueva diócesis. El obispo electo nació en 1958 en Chinglar (Angola), fue ordenado sacerdote en 1983 y actualmente era canciller de la archidiócesis de Huambo y párroco de la catedral.
ECE:NER:RE/…/…                                VIS 20090321 (140)

viernes, 20 de marzo de 2009

AFRICANOS, MIEMBROS DE LA FAMILIA DE SIMON EL CIRINEO

 
CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre se desplazó a las 16,00 al Centro Nacional de Rehabilitación de los Discapacitados Cardenal Paul Emile Léger, especializado en la recuperación de jóvenes con handicap, minusválidos y traumatizados. El centro fue fundado en 1972 por el cardenal Léger, arzobispo emérito de Montréal (Canadá), que se retiró a África al final de su mandato pastoral para dedicarse a actividades misioneras.

  A su llegada, Benedicto XVI fue saludado por el ministro de Asuntos Sociales de Camerún, por el director de la institución y por el obispo encargado de la pastoral sanitaria. Además de los alumnos del Centro acudieron al encuentro con el Papa 200 enfermos procedentes de diversos hospitales del país.

  "Sabéis que no estáis solos en vuestro sufrimiento porque el mismo Cristo es solidario con los que sufren y revela a los enfermos el puesto que ocupan en el corazón de Dios y en la sociedad", dijo el Santo Padre recordando cómo muchas veces en los Evangelios, Cristo "revela también con gestos concretos, su ternura y su atención benévola con los que tienen el corazón partido y herido el cuerpo".

  "Desde este Centro que lleva el nombre del cardenal Léger, (...) que vino aquí para curar cuerpos y almas, no me olvido de los que en sus casas, en los hospitales, (...)  tienen un handicap físico o mental, ni tampoco de los que llevan en su carne las huellas  de la violencia y las guerras. Pienso también en todos los enfermos y, especialmente aquí, en África, en los que son víctimas de enfermedades como el SIDA, la malaria y la tuberculosis. Sé muy bien cómo con vosotros la Iglesia católica esté empeñada en una lucha sin cuartel contra estos azotes terribles y la aliento a proseguir con determinación esta obra urgente".

  "Ante un sufrimiento atroz, nos sentimos desarmados y no encontramos palabras adecuadas. Frente a un hermano o una hermana inmerso en el misterio de la Cruz, el silencio respetuoso y compasivo, nuestra presencia acompañada por la oración, un gesto de ternura o de consuelo, una mirada, una sonrisa, pueden valer más que tantos discursos. Vivieron esta experiencia un grupo de hombres y mujeres entre los que estaban la Virgen María y el apóstol Juan, cuando siguieron a Jesús en el ápice de sus sufrimientos, en la pasión y la muerte en la Cruz".

  Benedicto XVI recordó que de ese grupo formaba parte un africano, Simón el Cirineo, llamado a llevar la Cruz de Jesús y que "participó con su sufrimiento en la pena infinita de Aquel que redimió a todos, incluidos los que le perseguían".

  "Es difícil llevar la cruz de otro -observó el Papa-. Solamente después de la resurrección pudo entender lo que hizo. Así es para cada uno de nosotros: en medio de la desesperación, de la revuelta, Cristo nos propone su presencia amable aunque si es difícil entender que está a nuestro lado. Solamente la victoria final del Señor nos revelará el sentido definitivo de nuestras pruebas".

  "¿No podríamos decir que cada africano es de alguna forma miembro de la familia de Simón el Cirineo? -se preguntó el Santo Padre-. Cada africano y cada persona que sufre ayudan a Cristo a llevar la Cruz y suben con El al Gólgota para resucitar un día con Él. (...) Después de la resurrección y hasta nuestros días son muchos los testigos que se han dirigido con fe y esperanza al Salvador de los seres humanos, reconociendo su presencia en medio de la prueba. El Padre de toda misericordia acoge siempre con benevolencia la oración de los que se dirigen a El y responde a nuestra invocación, a nuestras plegarias como quiere y cuando quiere, para nuestro bien y no obedeciendo a nuestros deseos".

  El Papa invitó a los enfermos a "mirar al Crucificado con fe y valor porque de Él procede la Vida, el consuelo, la curación", y les exhortó a confiarse a San José, "intercesor por la salud del cuerpo, (...) del alma y maestro de oración".

  "A vosotros, investigadores y médicos -dijo después- os espera hacer todo lo que es legítimo para aliviar el dolor; os corresponde en primer lugar proteger la vida humana, ser defensores de la vida desde su concepción hasta su fin natural. Para todo ser humano, el respeto de la vida es un derecho y al mismo tiempo un deber porque toda vida es un don de Dios".

  "Junto a vosotros -concluyó- quiero dar gracias al Señor por todos los que, de una u otra forma, trabajan al servicio de las personas que sufren. Invito a los sacerdotes y a los visitadores de los enfermos a comprometerse con su presencia activa y amistosa en la pastoral sanitaria en los hospitales o para garantizar una presencia eclesial a domicilio, para el consuelo y la ayuda espiritual de los enfermos" .

  Después de bendecir a los enfermos y a los miembros del Centro Cardenal Léger, el Papa regresó a la nunciatura apostólica, donde se encontró con los miembros del Consejo Especial para África del Sínodo de los Obispos.
PV-CAMERUN/ENFERMOS/YAUNDE                   VIS  20090320 (840)

CONSTRUIR UN AFRICA MAS JUSTA Y PACIFICA


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-A las 18,30, el Santo Padre se encontró en la nunciatura apostólica de Yaundé con los doce miembros del Consejo Especial para África del Sínodo de los Obispos, que pertenecen a los siguientes países: Nigeria, Tanzania, Sudáfrica, Argelia, Camerún, Mozambique, Congo, Burkina Faso, Zambia, Madagascar y Egipto.
 
  El Papa comenzó si discurso poniendo de relieve que el continente africano había sido "santificado por el mismo Señor nuestro Jesucristo. (…) Dios eligió vuestro continente para que fuese morada de su Hijo. Mediante Jesús, Dios vino al encuentro de cada ser humano, pero de modo particular, al encuentro del africano".

  Refiriéndose a "algunos momentos significativos de la historia cristiana" del continente, Benedicto XVI recordó que San Marcos "dio testimonio en África de la muerte del Hijo de Dios en la cruz". "La Buena Nueva de la venida del Reino de Dios se difundió rápidamente en el norte del continente, donde hubo ilustres mártires y santos y generó insignes teólogos. (…) Con la llegada de los europeos (…) en los siglos XV y XVI, las poblaciones sub-saharianas encontraron a Cristo. (…) En los siglos XIX y XX llegaron misioneros, hombres y mujeres de todo el Occidente, de América Latina y de Asia".

  El Papa destacó de modo particular la labor de los catequistas africanos, "compañeros inseparables de los misioneros en la evangelización. (…) Evocando su glorioso recuerdo, saludo y aliento -dijo- a sus dignos sucesores que trabajan hoy con la misma abnegación, el mismo coraje apostólico y la misma fe de sus predecesores. ¡Que Dios los bendiga con generosidad!".

  "Recordando a "los numerosos santos" africanos, mencionó en especial a "los gloriosos mártires de Uganda, los grandes misioneros Ana Maria Javouhey y Daniele Comboni, así como Sor Anuarite Nengapeta y el catequista Isidoro Bakanja, sin olvidar a la humilde Josefina Bakhita".

  Comentando el tema de la II Asamblea Especial para África relativo a la reconciliación, la justicia y la paz, el Santo Padre subrayó que "para realizar bien la propia misión, la Iglesia debe ser una comunidad de personas reconciliadas con Dios y entre ellas. De este modo puede anunciar la Buena Nueva de la reconciliación en la sociedad actual, que por desgracia en muchos lugares experimenta conflictos, violencias, guerras y odio".

  "Los conflictos locales o regionales, las masacres y los genocidios que se desarrollan en el continente nos desafían de modo particular: si es verdad que en Jesucristo pertenecemos a la misma familia y compartimos la misma vida, porque en nuestras venas circula la misma sangre de Cristo, que nos hace hijos de Dios, miembros de la Familia de Dios, no debería existir más odio, injusticias, guerras entre hermanos".

  Benedicto XVI afirmó que "la Iglesia-Familia de Dios en África, ya desde la primera Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos, realizó una opción preferencial por los pobres, poniendo de manifiesto que la deshumanización y opresión que aflige a los pueblos africanos no es irreversible; al contrario, presenta a cada uno un desafío, el de la conversión, la santidad y la integridad".

  Tras hacer hincapié a continuación en que "el Hijo, mediante el que Dios nos habla, es El mismo Palabra hecha carne", exclamó: "¡Es urgente que las comunidades cristianas sean cada vez más lugares de escucha profunda de la Palabra de Dios y de lectura meditativa de la Sagrada Escritura!".

  El Santo Padre señaló que "en la Eucaristía se pone claramente de relieve que la vida es una relación de comunión con Dios, con nuestros hermanos y nuestras hermanas, con toda la creación. La Eucaristía es fuente de unidad reconciliada y en la paz".

  "En su carne, Él reconcilió a todos los pueblos. Con la fuerza del Espíritu Santo dirijo a todos este llamamiento: ¡Dejaos reconciliar!. Ninguna diferencia étnica o cultural, de raza, de sexo o de religión debe ser un motivo de disputa entre vosotros. Todos sois hijos del único Dios, nuestro Padre, que está en los cielos. Con esta convicción -concluyó- será finalmente posible construir un África más justa y pacífica, a la altura de las esperanzas legítimas de todos sus hijos".

  Terminado el encuentro, el Papa cenó con los miembros del Consejo Especial del Sínodo de los Obispos y con los cardenales y obispos de su séquito.
PV-CAMERUN/CONSEJO ESPECIAL SINODO/YAUNDE        VIS  20090320 (700)  

EL PAPA SE DESPIDE DE CAMERUN


CIUDAD DEL VATICANO, 20 MAR 2009 (VIS).-Después de despedirse del personal y los colaboradores de la nunciatura apostólica en Camerún, el Papa se trasladó a las 9.00 al aeropuerto Nsimalen de Yaundé, donde le esperaban el presidente de Camerún Paul Biya y las autoridades civiles y religiosas del país.

  A su llegada, Benedicto XVI pronunció un breve discurso en el que agradeció la calurosa hospitalidad tributada por la nación y su aprecio por el trabajo realizado para el buen éxito de su visita.

  Después, el Papa invitó a todos a seguir rezando "para que la Segunda Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos se demuestre un tiempo de gracia para la Iglesia en todo el continente, un tiempo de renovación y de nuevo compromiso en la misión de llevar el mensaje salvífico del Evangelio a un mundo lacerado".

  El Santo Padre recordó algunos de los momentos de su viaje a Camerún, entre ellos la visita al Centro de rehabilitación Cardenal Léger, donde fue "conmovedor observar los cuidados reservados a los enfermos y discapacitados. Esa compasión, semejante a la de Cristo -dijo- es una señal segura de esperanza para el futuro de la Iglesia y de África".

  Hablando de su encuentro con la comunidad musulmana, Benedicto XVI manifestó el deseo de que católicos y seguidores del Islam "prosigan el camino hacia una mejor comprensión recíproca", y afirmó que rezaba para que unos y otros "crezcan en el respeto y la estima mutuos" y fortifiquen "la decisión de colaborar para proclamar la dignidad que Dios ha dado a todo ser humano, un mensaje que un mundo cada vez más secularizado necesita escuchar".

  Por último, el Papa rememoró el "momento histórico de la promulgación del "Instrumentum laboris" de  la Segunda Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos. Un momento de gran esperanza para África y para todo el mundo", e invitó al pueblo de Camerún a responder a la llamada del Señor que lleva aparejado el compromiso de "aportar reconciliación, curación y paz en las comunidades y en la sociedad".

  "Obrad -dijo- para eliminar la injusticia, la pobreza y el hambre cualesquiera sea el lugar donde los encontréis".

  Finalizado su discurso Benedicto XVI se embarcó a las 10.30 rumbo a Luanda, capital de Angola, segunda etapa de su viaje apostólico a África.
PV-CAMERUN/DESPEDIDA/YAUNDE                   VIS  20090320 (390)

ANGOLA: PROSEGUIR CAMINO PACIFICACION Y RECONSTRUCCION


CIUDAD DEL VATICANO, 20 MAR 2009 (VIS).-Después de un vuelo de dos horas desde Camerún, el Papa aterrizó en el aeropuerto 4 de Fevereiro de Luanda (Angola).

  Nada más bajar del avión, el Papa recibió la bienvenida del presidente de la República, José Eduardo dos Santos y posteriormente fue saludado por el arzobispo de Luanda y presidente de la Conferencia Episcopal de Angola y Sao Tomé, monseñor Damiao António  Franklin.

  Tras la presentación de las autoridades del país y el saludo del presidente Dos Santos, el Santo Padre pronunció su discurso.

  Benedicto XVI aseguró que aunque su visita pastoral se limite a Yaundé y Luanda, "en mi corazón y mi oración tengo presentes África en general y el pueblo de Angola en particular, al que deseo ofrecer un cordial aliento para proseguir por el camino de la pacificación y de la reconstrucción del país y de las instituciones".

  Tras recordar la visita de Juan Pablo II a este país en junio de 1992, el Papa dijo que en el país del que proviene, Alemania, "la paz y la fraternidad son estimadas por todos sus habitantes, en particular por cuantos como yo, han conocido la guerra y la división entre hermanos pertenecientes a la misma nación a causa de ideologías devastadoras e inhumanas, que bajo la falsa apariencia de sueños e ilusiones, hacían pesar sobre los seres humanos el yugo de la opresión. Por eso, entenderéis -continuó- que sea sensible al diálogo entre los seres humanos como medio para superar toda forma de conflicto y de tensión y para hacer de todas las naciones -y por tanto también de vuestra patria- una casa de paz y de fraternidad".

  "Vuestro territorio -continuó- es rico; vuestra nación es fuerte. Usad estas prerrogativas para favorecer la paz y el entendimiento entre los pueblos, sobre la base de la lealtad y la igualdad que promuevan para África aquel futuro pacífico y solidario que todos anhelan y al que tienen derecho. Para ellos os suplico: ¡No os rindáis ante la ley del más fuerte! Porque Dios ha concedido a los seres humanos volar, por encima de sus tendencias naturales, con las alas de la razón y de la fe. Si os dejáis llevar por estas alas, no os resultará difícil reconocer en el otro a un hermano, que ha nacido con los mismos derechos humanos fundamentales".

  El Santo Padre lamentó que en Angola "haya todavía tantos pobres que reivindican el respeto de sus derechos. No se puede olvidar la multitud de angoleños que viven por debajo de la línea de pobreza absoluta. ¡No frustréis sus expectativas!".

  "Se trata -constató el Papa- de una labor enorme, que requiere una mayor participación  por parte de todos. Es necesario involucrar en ella a toda la sociedad civil angoleña, para lo cual es preciso que se presente más fuerte y más unida, tanto entre las fuerzas que la componen como también en el diálogo con el gobierno. Para dar vida a una sociedad verdaderamente atenta al bien común son necesarios valores compartidos por todos".

  El Papa concluyó haciendo hincapié en el motivo de su viaje a Angola: "Encontrarme con una de las más antiguas comunidades católicas de África sub-ecuatorial, para confirmarla en su fe en Jesús resucitado y unirme a las oraciones de sus hijos e hijas para que el tiempo de la paz, en la justicia y en la fraternidad, no conozca ocaso en Angola, permitiéndole cumplir la misión que Dios le ha confiado en favor de se pueblo y en el concierto de las naciones".

  Terminada la ceremonia de bienvenida, el Santo Padre se dirigió a la nunciatura apostólica para el almuerzo.
PV-ANGOLA/LLEGADA/LUANDA                        VIS  20090320 (600)

jueves, 19 de marzo de 2009

SAN JOSE RECUERDA SENTIDO Y VALOR COMPROMISO SACERDOTAL


CIUDAD DEL VATICANO, 18 MAR 2009 (VIS).-La basílica menor de María, Reina de los Apóstoles, acogió esta tarde a Benedicto XVI para rezar las primeras vísperas en la Solemnidad de San José. Participaron en el rito obispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas y diáconos, movimientos eclesiales y miembros de otras confesiones cristianas de Camerún

  "Jesús proclamaba a la multitud y a sus discípulos: "Uno sólo es  vuestro Padre" -dijo el Papa en su discurso-. Efectivamente no hay otra paternidad que la de Dios Padre, el único Creador del "mundo visible e invisible". Sin embargo, al ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios, se le ha concedido participar en la paternidad única de Dios. San José lo manifiesta de forma sorprendente. (...) No es el padre biológico de Jesús, del que sólo Dios es Padre y, no obstante, ejerce una paternidad plena y por entero".

  "Ser padre es ante todo -afirmó- ser servidor de la vida y del crecimiento. San José, en este sentido, dio prueba de gran dedicación. Por Cristo conoció la persecución, el exilio y la pobreza que de ello deriva".

  "Debéis vivir esta paternidad en vuestro ministerio cotidiano", dijo el pontífice a los sacerdotes, recordando que  la constitución  "Lumen gentium" les exhorta a "cuidar, como padres en Cristo, de los fieles que han engendrado espiritualmente con el bautismo y la enseñanza".

  "El sacerdocio ministerial -explicó- comporta un ligamen profundo con Cristo que se nos entrega en la Eucaristía", que debe ser "el centro de la vida sacerdotal" y en consecuencia "el centro de la misión eclesial. (...) Celebrando este sacramento, en nombre de la persona del Señor, no hay que poner en primer plano la persona del sacerdote" porque el presbítero es "un servidor, un humilde instrumento que lleva a Cristo, ya que es Cristo mismo quien se ofrece en sacrificio por la salvación del mundo".

  Benedicto XVI recordó que el ministerio pastoral lleva aparejadas "muchas renuncias, pero también es fuente de alegría. En relación confiada con vuestros obispos, unidos fraternalmente a todo el presbiterio y sostenidos por la porción del Pueblo que Dios os ha confiado, responderéis con fidelidad a la llamada que un día os hizo el Señor, como cuando llamó a José a velar por María y el Niño Jesús".

  Cuando María respondió a la llamada del ángel era esposa de José, observó el Santo Padre; así, "el Señor une ya íntimamente a José con el misterio de la encarnación. José aceptó ligarse a la historia que Dios había comenzado a escribir en el seno de su esposa" y acogiendo en casa a María "acogió el misterio que estaba en ella y que ella misma era. La amó con el gran respeto que es sello del amor auténtico. San José nos enseña que se puede amar sin poseer".

  Inspirándose en José, subrayó el Papa, todos "pueden ver curadas sus heridas afectivas con la condición de entrar en el proyecto que Dios empieza a realizar con los seres humanos que están cerca de Él".

  El Papa se dirigió después a los representantes de los movimientos eclesiales para invitarles a "prestar atención a los que les rodean y manifestar el rostro amoroso de Dios a los más humildes, sobre todo mediante las obras de misericordia, la educación humana y cristiana de los jóvenes, el servicio de la promoción de la mujer y tantas otras formas".

  "Con vuestra fidelidad sin reservas a vuestros compromisos -dijo a los consagrados- sois en la Iglesia un germen de vida que crece al servicio del Reino de Dios. En todo momento, pero en particular, cuando la fidelidad se pone a prueba, San José os recuerda el sentido y el valor de vuestros compromisos".

  El esposo de María "nos invita a apreciar la medida de toda la riqueza de su vocación y del modelo que sigue siendo para todos los que han dedicado su existencia a Cristo, en el sacerdocio, como en la vida consagrada y en las diversas formas del laicado. José vivió a la luz del misterio de la encarnación. No solamente con una proximidad física sino con la atención del corazón. José nos revela el secreto de una humanidad que vive en presencia del misterio, abierta a él, a través de los detalles más concretos de su existencia. No hay en él separación entre fe y acción. Su fe orienta de forma decidida sus acciones. Paradójicamente, cuando actúa, es decir cuando asume su responsabilidad, se aparta para dejar a Dios la libertad de realizar su obra, sin ponerle obstáculos. José es "un hombre justo".

  "La vida de San José, transcurrida en obediencia a la Palabra, es un signo elocuente para todos los discípulos de Jesús que aspiran a la unidad de la Iglesia. Su ejemplo nos hace entender que cuando nos abandonamos plenamente a la voluntad de Dios nos convertimos en agentes eficaces de su proyecto: reunir a los seres humanos en una única familia, (...) una sola ecclesia".

  El Papa concluyó hablando a los miembros de otras confesiones cristianas: "Esa búsqueda de la unidad de los discípulos de Cristo -dijo-es  para nosotros un gran reto. Nos lleva ante todo a convertirnos a la persona de Cristo, a dejarnos atraer por Él cada vez más. En Él estamos llamados  a reconocernos hermanos, hijos de un único Padre".
PV-CAMERUN/VISPERAS/YAUNDE                   VIS 20090319 (880)

RELIGION Y RAZON SE SOSTIENEN MUTUAMENTE


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-A las 9,00 de hoy, solemnidad de San José, patrono de la Iglesia universal y onomástica del Santo Padre, Benedicto XVI se encontró en la nunciatura apostólica con los representantes de la comunidad musulmana de Camerún.

  El Papa dijo en su discurso que "Camerún es la patria en la que miles de cristianos y musulmanes a menudo viven, trabajan y practican su fe en el mismo ambiente".

  "Pienso -continuó-, que una tarea particularmente urgente de la religión es poner de manifiesto el gran potencial de la razón humana, que es un don de Dios y es elevada mediante la revelación y la fe. Creer en Dios, lejos de limitar nuestra capacidad de comprendernos a nosotros mismos y el mundo, la dilata".

  El Santo Padre puso de manifiesto que "si nuestra mente finita nunca puede alcanzar directamente la gloria de Dios infinita en esta vida, sin embargo podemos percibir sus destellos en la belleza que nos rodea. Si los hombres y las mujeres permiten al orden magnífico del mundo y al esplendor de la dignidad humana iluminar sus mentes, pueden descubrir que lo que es "razonable" supera los cálculos matemáticos, lo que la lógica puede deducir y los experimentos científicos pueden demostrar; lo "razonable" incluye también la bondad y el atractivo innato de una vida honrada y según los principios éticos, que se nos manifiesta mediante el lenguaje de la creación".

  "Esta visión -añadió- nos lleva a buscar todo lo que es recto y justo, a salir del ámbito limitado de nuestro interés egoísta y a actuar por el bien de los demás. De este modo, una religión genuina extiende el horizonte de la comprensión humana y está en la base de toda cultura humana auténtica. Rechaza todas las formas de violencia y de totalitarismo: no solo sobre los principios de fe, sino también sobre la base de la recta razón. En realidad, religión y razón se sostienen mutuamente, desde el momento en que la religión es purificada y estructurada por la razón y la plena potencia de la razón es liberada mediante la revelación de la fe".

  Benedicto XVI concluyó alentando a los representantes musulmanes a "llenar la sociedad con los valores que emergen de esta perspectiva y elevan la cultura humana, y a invitar a otras personas a participar en la construcción de una civilización del amor. Que la cooperación entusiasta entre musulmanes, católicos y otros cristianos en Camerún -concluyó- sea para las otras naciones africanas un faro luminoso del potencial enorme de un compromiso religioso por la paz, la justicia y el bien común".
PV-CAMERUN/ENCUENTRO MUSULMANES/YAUNDE        VIS 20090319 (440)

ÁFRICA PUEDE TRANSFORMARSE EN CONTINENTE DE LA ESPERANZA


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-El Papa llegó a las 9,35 al estadio Amadou Ahidjo de Yaundé, que lleva el nombre del primer presidente del país tras la independencia. Después de recorrerlo en papamóvil, Benedicto XVI se trasladó a la sacristía para presidir a las 10,00 la Santa Misa con motivo de la publicación del Instrumento de Trabajo de la II Asamblea Especial del Sínodo para África.

  En la festividad de San José, el Santo Padre, deseó una buena festividad a "todos los que como yo -dijo- han recibido la gracia de llevar este hermoso nombre" y recordó que "José es en la historia el hombre que dio a Dios la prueba más grande de confianza".

  "Padres y madres que me escucháis -prosiguió- ¿confiáis en Dios que hace de vosotros padres y madres de sus hijos adoptivos? ¿Aceptáis que cuente con vosotros para transmitir a vuestros hijos los valores humanos y espirituales que habéis recibido?".

  "En esta época en que tantas personas sin escrúpulos quieren imponer el reino del dinero despreciando a los más pobres, tenéis que estar atentos. África, en general, y Camerún en particular, están en peligro si no reconocen al verdadero autor de la Vida. (...) No os dejéis fascinar por falsas glorias e ideales falsos. ¡Creed! (...) Cristo es el único camino de Vida".

  "Como en otros continentes, la familia atraviesa (...) un período difícil que su fidelidad a Dios la ayudará a superar. Algunos valores de la vida tradicional se han trastocado. Las relaciones entre las generaciones se han modificado de una forma que no favorece como antes la transmisión de los conocimientos antiguos y de la sabiduría heredada de los antepasados. Demasiado a menudo somos testigos de un éxodo rural. (...) La calidad de los lazos familiares resulta profundamente afectada. Desenraizados y frágiles, los miembros de las generaciones jóvenes  a menudo sin trabajo desgraciadamente, buscan  remedios para el mal de vivir refugiándose en paraísos importados, efímeros y artificiales".

  "A veces los africanos se ven obligados a huir de si mismos y a abandonar todo lo que constituía su riqueza interior. Frente al fenómeno de una urbanización galopante, abandonan su tierra, física y moralmente, no como Abraham para responder a la llamada del Señor, sino por una especie de exilio interior que lo alejan de su mismo ser, de sus hermanos y hermanas de sangre, de Dios".

  "¿Hay una fatalidad, una evolución inevitable?", se preguntó el Papa. "Ciertamente no. Ahora más que nunca tenemos que esperar contra toda esperanza. (...) La primera prioridad consiste en volver a dar sentido a la acogida de la vida como don de Dios. Para la Sagrada Escritura, como para la sabiduría de vuestro continente, la llegada de un niño es una gracia, una bendición de Dios. En nuestra época la humanidad esta invitada a modificar su óptica: efectivamente cada ser humano, incluso el más pobre y pequeño, está creado a imagen y semejanza de Dios".

  "Hijos e hijas de África: ¡No tengáis miedo de creer, de esperar, de amar, no tengáis miedo de decir que Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida, que solamente Él nos puede salvar! (...) Firmes en la esperanza contra toda esperanza ¿no es una definición magnífica del cristiano?".

  "África está llamada a la esperanza a través de vosotros y con vosotros. Con Cristo Jesús que pisó el suelo africano, África puede transformarse en el continente de la esperanza. Todos somos miembros de los pueblos que Dios dio como descendencia a Abraham. Cada uno y cada una de nosotros fue pensado, querido y amado por Dios. Cada uno y cada una de nosotros tiene un papel que jugar en el plan de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo".

  "Si el desaliento os invade, pensad en la fe de José, si la inquietud os acecha, pensad en la esperanza de José, descendiente de Abraham que esperaba contra toda esperanza; si os azuza la aversión o el odio, pensad en el amor de José que fue el primer hombre que descubrió el rostro humano de Dios en la persona del niño concebido por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen María".

  "Como José no tengáis miedo de tomar a María con vosotros, es decir no tengáis miedo de amar a la Iglesia. María, Madre de la Iglesia, os enseñará a seguir a sus pastores, (...) a seguir lo que os enseñan. (...) Los casados, mirad al amor de José por María y Jesús; los que se preparan al matrimonio, respetad a vuestra futura o futuro cónyuge, como hizo José con María; los que se han consagrado a Dios en el celibato, reflexionad sobre la enseñanza de nuestra Madre, la Iglesia: "La virginidad y el celibato para el Reino de Dios no solamente no contradicen la dignidad del matrimonio, sino que la presuponen y confirman. El matrimonio y la virginidad son las dos formas de expresar y vivir el único misterio de la Alianza de Dios con su pueblo".

  Benedicto XVI habló después a los padres de familia, cuyo modelo es San José. "El os puede enseñar -dijo- el secreto de vuestra paternidad, él que veló por el Hijo del Hombre. Todo padre recibe de Dios a sus hijos creados a su imagen y semejanza. San José fue el marido de María. (...) Como él, respetad y amad a vuestra esposa y guiad a vuestros hijos con amor y con vuestra presencia atenta hacia Dios, donde deben estar".

  "Mantened el valor frente a las dificultades de la vida -dijo el Papa a los jóvenes-. Vuestra existencia tiene un valor infinito a los ojos de Dios".

  Por último, el Santo Padre se dirigió a los niños. "A aquellos que no tienen un padre o que viven abandonados en la miseria de la calle, a los que han sido separados con violencia de sus padres, maltratados y sometidos a abusos, enrolados por la fuerza en grupos militares que devastan algunos países, quisiera decir: Dios os ama, no os olvida y San José os protege".

  Acabada la misa, Benedicto XVI entregó el "Instrumentum laboris" (documento  de trabajo) a los presidentes de las Conferencias Episcopales nacionales y regionales de África, auspiciando "vivamente que los trabajos de la Asamblea Sinodal contribuyan a incrementar la esperanza para las poblaciones de África y para todo el continente e infundan en cada una de las Iglesias locales un nuevo empuje evangélico y misionero al servicio de la reconciliación, la justicia y la paz".
PV-CAMERUN/MISA:INSTRUMENTUM LABORIS/YAUNDE      VIS 20090319 (1090)

ESTRUCTURA DEL DOCUMENTO DE TRABAJO DEL SINODO AFRICANO


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-Al final de la misa celebrada esta mañana en el Estadio Amadou Ahidjo de Yaundé, el arzobispo Nikola Eterovic, secretario general del Sínodo de los Obispos, hizo una breve presentación del "Instrumentum laboris" o documento de trabajo del Sínodo africano, que el Papa entregó a los presidentes de las Conferencias Episcopales nacionales y regionales de este continente.

  El documento de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos, que se celebrará en el Vaticano del 4 al 25 de octubre de 2009, consta de cuatro capítulos, precedidos por un prefacio que ofrece una clave cristológica y pneumatológica de la lectura del texto.

  En el primer capítulo se describe la situación actual de la Iglesia en África, examinando la aplicación de la exhortación apostólica "Ecclesia in Africa" (1995), y su actualidad en el nuevo contexto social. Tras haber indicado varios puntos críticos en el ámbito cultural, económico y político, se exponen algunas reflexiones teológicas sobre la reconciliación, la justicia y la paz, conceptos base del próximo sínodo.

  El segundo capítulo presenta la urgencia de la reconciliación, de la justicia y de la paz en África. La noción africana de reconciliación está íntimamente relacionada con el concepto de justicia y de paz, con la intención de restaurar la armonía entre la persona ofendida y quien ofende y con la sociedad en general.

  En el tercer capítulo se pone de relieve la misión de la Iglesia, Familia de Dios, que en su actuación se convierte en signo e instrumento de reconciliación. Para promover la justicia y la paz, se compromete en la evangelización y en la promoción humana al servicio de todos a través de sus instituciones educativas, sanitarias y los programas de desarrollo. La Iglesia católica está abierta al diálogo con las otras Iglesias y comunidades eclesiales, así como con las religiones tradicionales africanas y con el Islam.

  En el cuarto capítulo se ofrece una reflexión sobre el testimonio de vida de todos los miembros del Pueblo de Dios: obispos, sacerdotes, consagrados, laicos, incluyendo también todas las estructuras e instituciones eclesiales. Se hace hincapié en que una tarea particular corresponde a los cristianos comprometidos en la sociedad: en política, en las fuerza armadas, en la economía, en la educación, en la sanidad, en la cultura, en los medios de comunicación social, en los organismos internacionales".

  El "Instrumentum laboris" concluye con una oración a la Virgen María, Nuestra Señora de África, por la buena preparación y el éxito de los trabajos sinodales. Es la primer vez que el Santo Padre compone una oración para este fin.
SE/INSTRUMENTUM LABORISAFRICA/ETEROVIC            VIS 20090319 (450)

ACLARACION SOBRE PALABRAS DEL PAPA ACERCA DEL SIDA


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo público ayer por la tarde el siguiente comunicado:

  "A propósito del eco suscitado por algunas palabras del Papa sobre el problema del SIDA durante su viaje apostólico en África, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, S.I., precisa que el Santo Padre ha confirmado las posiciones de la Iglesia católica y las líneas esenciales sobre su compromiso por combatir el terrible flagelo del SIDA: primero, con la educación en la responsabilidad de las personas en el uso de la sexualidad y con la reafirmación del papel esencial del matrimonio y la familia; segundo, con la investigación y la aplicación de tratamientos eficaces para el SIDA y en ponerlos a disposición del mayor número de enfermos a través de muchas iniciativas e instituciones sanitarias; tercero, con la asistencia humana y espiritual de los enfermos de SIDA, así como de todos los que sufren, que desde siempre están en el corazón de la Iglesia.

  "Estas son las direcciones en las que la Iglesia concentra su compromiso, considerando que dirigir los esfuerzos esencialmente hacia una más amplia difusión de preservativos no constituye en realidad el mejor camino, el de más amplias miras, ni el más eficaz para contrarrestar el flagelo del SIDA y tutelar la vida humana".
OP/ACLARACION PAPA:SIDA/LOMBARDI                VIS 20090319 (240)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAR 2009 (VIS).-El Santo Padre:

-Aceptó la renuncia del obispo Stanislaw Padewski, O.F.M. Cap., al gobierno pastoral de la diócesis de Kharkiv-Zaporizhia de los Latinos (Ucrania) por motivos de edad. Le sucede el obispo Marian Buczek, hasta ahora coadjutor en la misma sede.

-Nombró a monseñor José Mazuelos Pérez obispo de Jerez de la Frontera (superficie 3.928, población 516.861, católicos 452.532, sacerdotes 159, religiosos 617, diáconos permanentes 16) en España. El obispo electo nació en Osuna (España) en 1960, fue ordenado sacerdote en 1990 y actualmente era delegado para la pastoral universitaria de la archidiócesis de Sevilla.
RE:NER/.../PADEWSKI:BUCZEK:MAZUELOS            VIS 20090319 (100)
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