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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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jueves, 26 de enero de 2006

AUDIENCIAS



CIUDAD DEL VATICANO, 26 ENE 2006 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Lech Kaczynski, presidente de Polonia, con su esposa y séquito.

-Arzobispo Domenico Sorrentino, obispo de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino (Italia).

-Obispo Joseph Bolangi Egwanga Ediba Tasame, de Budjala (República Democrática del Congo) en visita "ad limina".

-Padre José Rodríguez Carballo, O.F.M., ministro general de la Orden Franciscana de Frailes Menores.

  Está previsto que esta tarde reciba al cardenal Crescenzio Sepe, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.
AP:AL/.../...                                VIS 20060126 (90)

EL CARDENAL KASPER VIAJARA A ARMENIA Y A GEORGIA



CIUDAD DEL VATICANO, 26 ENE 2006 (VIS).-Del 26 al 30 de enero se celebrará en Armenia, en el Catholicosado de Etchmiadzin, la tercera reunión de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias orientales ortodoxas. Creada en 2003, la Comisión ha celebrado dos reuniones: la primera en El Cairo (Egipto) en 2004 y la segunda en Roma en 2005.

  Invitados por el Catholicos de todos los Armenios, Su Santidad Karekin II, asistirán al encuentro dos delegaciones -católica y ortodoxa- encabezadas respectivamente por el cardenal Walter Kasper, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, y el metropolitano Amba Bishoy, de la Iglesia copto-ortodoxa.

  Según un comunicado hecho público hoy, el programa prevé "tres temas de estudio y de diálogo relacionados con el tema central de la Iglesia como comunión: los obispos en la sucesión apostólica, la relación entre primado y sinodalidad/colegialidad, y el funcionamiento y la importancia eclesiológica de los sínodos a nivel local y ecuménico".

  Por otra parte, del 31 de enero al 4 de febrero, el cardenal Kasper, acompañado por el padre Józef  M. Maj, S.I., oficial de la sección oriental del mismo pontificio consejo, viajará a Georgia.
 
  El objetivo de esta visita, la primera de un presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos en los últimos quince años, responde a la invitación del administrador apostólico del Cáucaso de los Latinos, el obispo Giuseppe Pasotto, de visitar la comunidad católica local y de mantener un encuentro oficial con Su Santidad Ilia II, Catholicos Patriarca de toda Georgia y primado de la Iglesia ortodoxa de Georgia.

  Además de dar una conferencia sobre "Las relaciones entre la Iglesia católica y la ortodoxia", el cardenal presidirá el 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor, una celebración eucarística en la que participarán fieles del lugar y asistirá a una oración ecuménica en la catedral de la Iglesia Apostólica Armenia, en Tbilisi (Georgia). Asimismo, concluye la nota, está previsto que el purpurado visite la Academia Eclesiástica y los santuarios y lugares de vida monástica más significativos de la Iglesia ortodoxa.
CON-UC/VISITA ARMENIA:GEORGIA/KASPER         VIS 20060126 (370)

ECUMENISMO EN EUROPA: AFRONTAR UNIDOS RETOS ACTUALES



CIUDAD DEL VATICANO, 26 ENE 2006 (VIS).-Benedicto XVI recibió hoy en el Vaticano a los miembros de la comisión preparatoria de la III Asamblea Ecuménica Europea. "Vuestra visita -dijo el Papa- es una ocasión más para estrechar los vínculos de comunión que nos unen en Cristo y renovar la voluntad de trabajar juntos para que se llegue cuanto antes a la unidad plena".

  Benedicto XVI saludó a los representantes de los organismos ecuménicos de Europa, manifestando su alegría por encontrarlos de nuevo tras la ceremonia de clausura de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que presidió ayer en la basílica romana de San Pablo Extramuros.

  "Habéis querido iniciar vuestra peregrinación ecuménica europea, que culminará en la asamblea de Sibiu (Rumania), en septiembre de 2007, partiendo de Roma, donde tuvieron lugar la predicación y el martirio de los apóstoles Pedro y Pablo", dijo el Papa, y añadió que ese inicio era "muy significativo porque los apóstoles fueron los primeros que nos  enseñaron el Evangelio que, como cristianos, estamos llamados a proclamar y testimoniar en la Europa actual".

  Refiriéndose después al tema de ese itinerario espiritual, "La luz de Cristo nos ilumina a todos. Esperanza de renovación y unidad en Europa", Benedicto XVI observó que para que el proceso de unificación del continente fuera fructuoso Europa debía "dar espacio a los valores éticos que forman parte de su amplio y consolidado patrimonio espiritual".

  "Sin embargo, nuestra presencia como cristianos será incisiva e iluminante -subrayó el Papa- si tenemos el coraje de recorrer con decisión el camino de la reconciliación y la unidad. (...) A todos se nos pide este esfuerzo, (...) porque todos tenemos una responsabilidad específica por cuanto concierne al camino ecuménico de los cristianos en nuestro continente y en el resto del mundo".

  "Después de la caída del muro que separaba los países de Oriente y Occidente de Europa, es más fácil el encuentro entre los pueblos (...) y se advierte la necesidad de afrontar unidos los grandes desafíos del momento, empezando por la modernidad y la secularización".

  El Papa finalizó su discurso recordando que "la experiencia demuestra ampliamente  que el diálogo sincero y fraternal engendra confianza, elimina el miedo y los prejuicios,  resuelve las dificultades y nos abre a la confrontación serena y constructiva".
AC/ASAMBLEA ECUMENICA EUROPEA/...             VIS 20060126 (380)

IMPLORAR INFATIGABLEMENTE EL DON DE LA UNIDAD Y DE LA PAZ



CIUDAD DEL VATICANO, 26 ENE 2006 (VIS).-Benedicto XVI presidió ayer por la tarde en la basílica de San Pablo Extramuros la celebración de las segundas vísperas de la fiesta de la Conversión de San Pablo. Con esta ceremonia se clausuró la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, cuyo tema ha sido: "Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos (Mt 18,20).

  El Papa afirmó que "la aspiración de toda comunidad cristiana y de cada fiel a la unidad y la fuerza para realizarla son un don del Espíritu Santo y están unidas a una fidelidad al Evangelio cada vez más profunda. Nos damos cuenta de que en la base del compromiso ecuménico está la conversión del corazón".

  Recordando el título de su primera encíclica, "Deus caritas est", el Santo Padre afirmó: "Dios es amor. Sobre esta roca sólida se apoya toda la fe de la Iglesia. (...) Sobre esta verdad, cumbre de la revelación divina, las divisiones, aun manteniendo su dolorosa gravedad, son superables y no nos desalientan".

  "El amor verdadero -continuó- no anula las legítimas diferencias, sino que las armoniza en una unidad superior, que no se impone desde fuera, sino que da forma desde dentro, por decir así, al conjunto".

  Benedicto XVI señaló que "el deseado cumplimiento de la unidad depende en primer lugar de la voluntad de Dios, cuyo designio y cuya generosidad superan la comprensión del ser humano y sus mismas peticiones y esperanzas. Contando precisamente con la bondad divina, intensifiquemos nuestra oración común por la unidad, que es un medio necesario y muy eficaz".

  "La unidad de los cristianos -subrayó- es nuestra misión común; es la condición para que la luz de Cristo se difunda por todo el mundo con mayor eficacia y los hombres se conviertan y se salven".

  Tras poner de relieve que todavía hay mucho camino por recorrer, terminó alentando a "no perder la confianza; al contrario -dijo-, retomemos el camino juntos con más fuerza. Cristo nos precede y nos acompaña. Contamos con su indefectible presencia; a El imploramos humilde e infatigablemente el precioso don de la unidad y de la paz".
HML/UNIDAD CRISTIANOS/SAN PABLO EXTRAMUROS        VIS 20060126 (380)

miércoles, 25 de enero de 2006

OTROS ACTOS PONTIFICIOS



CIUDAD DEL VATICANO, 25 ENE 2006 (VIS).-El Santo Padre nombró al obispo Anthony Ireri Mukobo, I.M.C., hasta ahora auxiliar de la archidiócesis de Nairobi (Kenya), vicario apostólico de Isiolo (superficie 25.605, población 116.900, católicos 27.300, sacerdotes 21, religiosos 38) en Kenya.
NER/.../MUKOBO                            VIS 20060125 (50)

ARZOBISPO CELATA REPRESENTA SANTA SEDE EN FUNERAL RUGOVA



CIUDAD DEL VATICANO, 25 ENE 2006 (VIS).-El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls, informó esta mañana de que "el Santo Padre Benedicto XVI ha designado al arzobispo Luigi Celata, secretario del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, como jefe de la delegación de la Santa Sede en los funerales del presidente de Kosovo, Ibrahim Rugova", que se celebrarán mañana. 
OP/FUNERAL RUGOVA/CELATA                 VIS 20060125 (70)

UN MUNDO DIVERSO GRACIAS A LA OBRA DEL MESIAS Y SU PUEBLO



CIUDAD DEL VATICANO, 25 ENE 2006 (VIS).-En la audiencia general de los  miércoles, celebrada en el Aula Pablo VI y a la que asistieron 8.000 personas, Benedicto XVI recordó que hoy se concluye la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos y prosiguió la catequesis de los salmos, dedicándola esta vez a la segunda parte del salmo 143, "Oración del Rey".

  "Se canta en este salmo -dijo el Papa- la meta de la historia, cuando finalmente callará la voz del mal" y "se habla de los malvados, vistos como opresores del pueblo de Dios y de su fe. Pero a este aspecto negativo le sigue, con un espacio mucho mayor, la dimensión positiva, la del nuevo mundo gozoso que está a punto de afirmarse. Este es el verdadero "shalom", la paz mesiánica, un horizonte luminoso articulado en una serie de escenas de vida social que pueden ser también para nosotros un auspicio para el nacimiento de una sociedad más justa".

  Entre las escenas, el salmista presenta "a la familia que se basa sobre la vitalidad de las generaciones", para pasar después a "la vida económica, al campo con sus frutos" y por fin "a la ciudad, es decir a la comunidad civil que finalmente disfruta del precioso don de la paz y el orden público".

  "Este retrato de un mundo diverso pero posible -concluyó el Santo Padre- se confía a la obra del Mesías y a la de su pueblo. Todos podemos llevar a cabo este proyecto de armonía y paz, poniendo fin a la acción destructora del odio, de la violencia y de la guerra. Es necesario, sin embargo, tomar una decisión poniéndose de la parte del Dios del amor y de la justicia. (...) Es una referencia al pacto nuevo que ya anunciaron los profetas y que se cumple en Jesucristo, del hombre nuevo, del aleluya de la vida renovada y redimida, de la novedad misma que es Cristo y su Evangelio".
AG/SALMO 143/...                            VIS 20060125 (330)

DIOS ES AMOR, PRIMERA ENCICLICA DE BENEDICTO XVI



CIUDAD DEL VATICANO, 25 ENE 2006 (VIS).-Ofrecemos a continuación una síntesis de la primera encíclica de Benedicto XVI, "Deus caritas est" (Dios es amor), sobre el amor cristiano. Está fechada el 25 de diciembre, solemnidad de la Natividad del Señor.

  La encíclica está articulada en dos grandes partes. La primera, titulada: "La unidad del amor en la creación y en la historia de la salvación", presenta una reflexión teológico- filosófica sobre el "amor" en sus diversas dimensiones -"eros", "philia", "ágape"- precisando algunos datos esenciales del amor de Dios por el ser humano y del ligamen intrínseco que ese amor tiene con el amor humano. La segunda, titulada: "Caritas, el ejercicio del amor por parte de la Iglesia como "comunidad de amor", trata del ejercicio concreto del mandamiento del amor hacia el prójimo.

PRIMERA PARTE

  El término "amor", una de las palabras más usadas y de las que más se abusa en el mundo de hoy, posee un vasto campo semántico. En esta multiplicidad de significados, surge, sin embargo, come arquetipo del amor por excelencia aquel entre hombre y mujer, que en la antigua Grecia era definido con el nombre de "eros". En la Biblia y sobre todo en el Nuevo Testamento, se profundiza en el concepto de "amor", un desarrollo que se expresa en el arrinconamiento de la palabra "eros" en favor del término "ágape", para expresar un amor oblativo.

  Esta nueva visión del amor, una novedad esencial del cristianismo, ha sido juzgada no pocas veces, de forma absolutamente negativa, como un rechazo del "eros" y de la corporeidad. Si bien haya habido tendencias de ese tipo, el sentido de esta profundización es otro. El "eros",  puesto en la naturaleza del ser humano por su mismo Creador, tiene necesidad de disciplina, de purificación y de madurez para no perder su dignidad original y no degradarse a puro "sexo", convirtiéndose en mercancía.

  La fe cristiana ha considerado siempre al hombre como un ser en el que espíritu y materia se compenetran uno con otra, alcanzando así una nobleza nueva. Se puede decir que el reto del "eros"  ha sido superado cuando en el ser humano el cuerpo y el alma se encuentran en perfecta armonía. Entonces sí que el amor es "éxtasis", pero éxtasis no en el sentido de un momento de embriaguez pasajera, sino como éxodo permanente del yo encerrado en sí mismo hacia su liberación en el don de sí, y de esa forma hacia el reencuentro consigo mismo, mas aún, hacia el descubrimiento de Dios: de este modo el "eros" puede elevar al ser humano en "éxtasis" hacia lo Divino.

  En definitiva, "eros" y "ágape" exigen no estar nunca separados completamente uno de otra, al contrario, cuanto más -si bien en dimensiones diversas-, encuentran su justo equilibrio, más se cumple la verdadera naturaleza del amor. Si bien el "eros" inicialmente es sobre todo deseo, a medida que se acerque a la otra persona se interrogará siempre menos sobre sí mismo, buscará cada vez más la felicidad del otro, se entregará y deseará "ser" para el otro: así se adentra en él y se afirma el momento del "ágape".

  En Jesucristo, que es el amor de Dios encarnado, el "eros"-"ágape" alcanza su forma más radical. Al morir en la cruz, Jesús, entregándose para elevar y salvar al ser humano, expresa el amor en su forma más sublime. Jesús aseguró a este acto de ofrenda su presencia  duradera a través de la institución de la Eucaristía, en la que, bajo las especies del pan y del vino se nos entrega como un nuevo maná que nos une a El. Participando en la Eucaristía, nosotros también nos implicamos en la dinámica de su entrega. Nos unimos a El y al mismo tiempo nos unimos a todos los demás a los que El se entrega; todos nos convertimos así en "un sólo cuerpo". De ese modo, el amor a Dios y el amor a nuestro prójimo se funden realmente. El doble mandamiento, gracias a este encuentro con el "ágape" de Dios, ya no es solamente una exigencia: el amor se puede "mandar" porque antes se ha entregado.

SEGUNDA PARTE

  El amor por el prójimo, enraizado en el amor de Dios, además de ser una obligación para cada fiel, lo es también para toda la comunidad eclesial, que en su actividad caritativa debe reflejar el amor trinitario. La conciencia de esa obligación ha tenido un relieve constitutivo en la Iglesia ya desde sus inicios y muy pronto se evidenció también la necesidad de una determinada organización como presupuesto para cumplirla con más eficacia.

  Así, en la estructura fundamental de la Iglesia surgió la "diaconía" como un servicio del amor hacia el prójimo, llevado a cabo comunitariamente y de forma ordenada -un servicio concreto pero, a la vez, espiritual-. Con la difusión progresiva de la Iglesia, este ejercicio de caridad se confirmó como uno de sus ámbitos esenciales. La naturaleza íntima de la Iglesia se expresa, de esa forma, en una triple tarea: anuncio de la Palabra de Dios (kerygma-martyria), celebración de los sacramentos (leiturgia), servicio de la caridad (diakonia). Son tareas en las que una presupone las otras y no pueden separarse entre sí".

  A partir del siglo XIX, contra la actividad caritativa de la Iglesia se planteó una objeción fundamental: la de que estaría en contraposición -se dijo- con la justicia y acabaría por actuar como sistema de conservación del status quo. Al llevar  a cabo obras de caridad individuales, la Iglesia favorecería el mantenimiento del injusto sistema vigente, haciéndolo de alguna forma soportable y frenando de esa manera la rebelión y el potencial cambio hacia un mundo mejor.

  En este sentido, el marxismo había indicado en la revolución mundial y en su preparación la panacea para la problemática social -un sueño que con el tiempo se ha desvanecido-. El magisterio pontificio, empezando por la encíclica "Rerum novarum" de León XIII (1891) hasta la trilogía de las encíclicas sociales de Juan Pablo II: "Laborem exercens" (1981), "Sollicitudo rei socialis" (1987), "Centesimus annus" (1991), ha afrontado con insistencia creciente la cuestión social y, confrontándose con situaciones problemáticas siempre nuevas, ha desarrollado una doctrina social muy articulada, que propone orientaciones válidas que van mucho más allá de los confines de la Iglesia.

  Sin embargo, la creación de un orden justo de la sociedad y del Estado es un deber principal de la política, y por tanto, no puede ser una tarea inmediata de la Iglesia. La doctrina social católica no quiere conferir a la Iglesia un poder sobre el Estado, sino simplemente purificar e iluminar la razón, ofreciendo la propia contribución a la formación de las conciencias, para que las verdaderas exigencias de la justicia sean percibidas, reconocidas y realizadas. Sin embargo, no existe ninguna normativa estatal que, por justa que sea, pueda hacer superfluo el servicio del amor. El Estado que quiere proveer a todo se convierte en definitiva en una instancia burocrática que no puede asegurar lo más esencial que el ser humano afligido -cualquier ser humano- necesita: una entrañable atención personal. Quien quiere desentenderse del amor, se dispone a desentenderse del  hombre en cuanto hombre.

  En nuestro tiempo, un positivo efecto colateral de la globalización se manifiesta en el hecho de que la solicitud por el prójimo, superando los confines de las comunidades nacionales, tiende a  prolongar sus horizontes al mundo entero. Las estructuras del Estado y las asociaciones humanitarias desarrollan de distintos modos la solidaridad expresada por la sociedad civil: de esta manera, se han formado múltiples organizaciones con objetivos caritativos y filantrópicos. Además, en la Iglesia católica y en otras comunidades eclesiales han surgido nuevas formas de actividad caritativa. Es deseable que se establezca entre todas estas instancias una colaboración fructífera. Naturalmente, es importante que la actividad caritativa de la Iglesia no pierda la propia identidad, disolviéndose en la organización común asistencial, convirtiéndose en una simple variante, sino que mantenga todo el esplendor de la existencia de la caridad cristiana y eclesial. Por tanto:

  La actividad caritativa cristiana, además de fundarse en la competencia profesional, lo debe hacer sobre la experiencia de un encuentro personal con Cristo, cuyo amor ha tocado el corazón del creyente, suscitando en él el amor por el prójimo.

  La actividad caritativa cristiana debe ser independiente de los partidos e ideologías. El programa del cristiano -el programa del Buen Samaritano, el programa de Jesús- es "un corazón que ve". Este corazón ve donde hay necesidad de amor y actúa en modo consecuente:

  Además, la actividad caritativa cristiana no debe ser un medio en función de lo que hoy se califica como proselitismo. El amor es gratuito; no se ejercita para alcanzar otros fines. Pero esto no significa que la acción caritativa deba, por decir así, dejar de lado a Dios y a Cristo. El cristiano sabe cuándo debe hablar de Dios y cuándo es justo no hacerlo y dejar hablar solamente al amor. El himno a la caridad de San Pablo (1 Cor 13) debe ser la Carta Magna de todo el servicio eclesial, para protegerlo del riesgo de caer en el puro activismo.

  En este contexto, frente al peligro del secularismo que puede condicionar a muchos cristianos comprometidos en la labor caritativa, es necesario reafirmar la importancia de la oración. El contacto vivo con Cristo evita que la experiencia de las enormes necesidades y de los propios límites arrastren a una ideología que pretende hacer ahora aquello que, aparentemente, Dios no consigue hacer, o caer en la tentación de ceder a la inercia y a la resignación. Quien reza no desaprovecha el tiempo, a pesar de que las circunstancias le empujen únicamente a la acción, ni pretende cambiar o corregir los planes de Dios, sino que busca -siguiendo el ejemplo de María y de los santos- obtener de Dios la luz y la fuerza del amor que vence toda oscuridad y egoísmo presentes en el mundo.

  Leer el texto completo de la encíclica
ENC/DEUS CARITAS EST/...                      VIS 20060125 (1600)

"DEUS CARITAS EST", TEXTO CAPITAL SOBRE NUCLEO FE CRISTIANA



CIUDAD DEL VATICANO, 25 ENE 2006 (VIS).-Este mediodía, en la Oficina de prensa de la Santa Sede, se presentó la primera Encíclica de Benedicto XVI, titulada "Deus caritas est". Intervinieron en la rueda de prensa el cardenal Renato Raffaele Martino, presidente del Pontificio Consejo "Justicia y Paz", el arzobispo William Joseph Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y el arzobispo Paul Josef Cordes, presidente del Pontificio Consejo "Cor Unum".

  El cardenal Martino se refirió a la parte de la encíclica en la que el Papa afronta el tema de la relación entre justicia y caridad, e indica unas orientaciones sobre la competencia de la Iglesia y de su doctrina social y sobre la competencia del Estado en la realización de un orden social justo.

  Tras poner de relieve que la construcción de un orden social y estatal justo no es un cometido inmediato de la Iglesia, porque se trata de un quehacer político, sin embargo, el Papa señala que "la Iglesia tiene el deber de ofrecer mediante la purificación de la razón y la formación ética, su contribución específica, para que las exigencias de la justicia sean comprensibles y políticamente realizables".

 El Santo Padre, continuó el purpurado, "afirma que la Iglesia, a través de su doctrina social, tiene el deber de "despertar las fuerzas espirituales y morales". En este contexto, afirma que los fieles laicos, "como ciudadanos del Estado, están llamados a participar en primera persona en la vida pública". Su misión "es configurar rectamente la vida social, respetando su legítima autonomía y cooperando con los demás ciudadanos según las respectivas competencias y bajo la propia responsabilidad".

  "La presencia del laico en el campo social -continuó el cardenal Martino- se concibe aquí en términos de servicio, signo y expresión de la caridad, que se manifiesta en la vida familiar, cultural, laboral, económica y política".

  El arzobispo Levada afirmó que la encíclica es un "texto capital sobre "el núcleo de la fe cristiana", entendiendo con ello la imagen cristiana de Dios y la imagen del ser humano que deriva de ella. "Un texto capital" que se opone al uso equivocado del nombre de Dios y a la ambigüedad de la noción de "amor", que es tan evidente en el mundo actual".

  "Para explicar la novedad del amor cristiano, el Santo Padre intenta, antes que nada, ilustrar la diferencia y la unidad entre los conceptos" de "eros" y "ágape", que "no se oponen, sino que se armonizan entre ellos para ofrecer una concepción real del amor humano, un amor que corresponde a la totalidad -cuerpo y alma- del ser humano. El "ágape" impide al "eros" abandonarse al instinto, mientras que el "eros" ofrece al "ágape" las relaciones vitales fundamentales de la existencia del ser humano".

  El prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe señaló que "en el matrimonio indisoluble entre el hombre y la mujer este amor humano encuentra su forma enraizada en la misma creación".

  "El amor del prójimo, enraizado en el amor de Dios -continuó-, es una tarea que corresponde no solo a cada fiel, sino también -y así se pasa a la segunda parte de la encíclica- a la comunidad de los creyentes, es decir, a la Iglesia. Del desarrollo histórico del aspecto eclesial del amor desde los orígenes de la Iglesia, se pueden apurar dos datos: El servicio de la caridad pertenece a la esencia de la Iglesia, y en segundo lugar, a nadie le debe faltar lo necesario en la Iglesia y fuera de ella".

  "El Papa -añadió el arzobispo Levada-, comenta algunos aspectos del servicio de caridad -diakonia- de la Iglesia en los tiempos modernos: Responde a la objeción de que la caridad con los pobres es un obstáculo a la justa distribución de los bienes del mundo a todos los seres humanos".

  Por otro lado, el Santo Padre "elogia las nuevas formas de colaboración fructífera entre las instancias estatales y las eclesiales, haciendo referencia al fenómeno del voluntariado".

  Resumiendo la encíclica, el arzobispo Levada afirmó que "nos ofrece una visión del amor por el prójimo y del deber eclesial de obrar la caridad como realización del mandamiento del amor, que hunde sus raíces en la esencia misma de Dios, que es Amor". El documento, terminó, "invita a la Iglesia a un compromiso renovado en el servicio de la caridad (diakonia), como parte esencial de su existencia y misión".

  Por su parte, el arzobispo Paul Josef Cordes, presidente del Pontificio Consejo "Cor Unum", recalcó que "el texto de hoy es la primera encíclica en absoluto sobre la caridad" y que quizá la presentación de la encíclica por parte de ese dicasterio obedecía al hecho de que "Cor Unum" "abarca la ejecución de las iniciativas personales del Papa como signo de su compasión en determinadas situaciones de miseria".

  "La caridad de la Iglesia está hecha de intervenciones concretas", dijo el arzobispo, y "comprende iniciativas políticas, como la condonación de la deuda para los países más pobres. Queremos promover la conciencia de la justicia en la sociedad", pero "el Papa Benedicto XVI ha querido iluminar en cambio el compromiso caritativo con un fundamento teológico. (...) Está convencido de que la fe tiene consecuencias sobre la persona que actúa y por lo tanto, sobre la modalidad e intensidad de su ayuda".

  "La doctrina social de la Iglesia y la teología de la caridad se entrelazan, sin lugar a dudas -observó el prelado-, pero no coinciden del todo. La primera enuncia los principios éticos para la búsqueda del bien común y se mueve sobre todo en ámbito político y comunitario. En cambio, el hacerse cargo individualmente y juntos de los sufrimientos del prójimo no exige una doctrina sistemática. Nace de la palabra de la fe".

  "En nuestra sociedad está muy difundida, por suerte, la mentalidad filantrópica, (...) pero en los fieles puede insinuarse la idea de que la caridad no forma parte esencial de la misión eclesial. Sin un fundamento teológico sólido, las grandes organizaciones eclesiales podrían (...) disociarse de la Iglesia" y "preferir identificarse como organismos no gubernamentales (ONG). En ese caso, su "filosofía" y sus proyectos no se diferenciarían de los de la Cruz Roja o de los organismos de la ONU. Algo que está en contraste con la acción bimilenaria de la Iglesia y no tiene en cuenta la relación íntima entre acción eclesial en favor del ser humano y anuncio del Evangelio".

  "Tenemos que ir más allá -concluyó el arzobispo Cordes-; la sensibilidad de tantas personas, sobre todo de los jóvenes, contiene un "kairos apostólico". Abre perspectivas pastorales notables. Los voluntarios son innumerables y no son pocos los que descubren el amor de Dios al entregarse al prójimo con amor desinteresado".
ENC/DEUS CARITAS EST/...                    VIS 20060125 (1100)

martes, 24 de enero de 2006

OTROS ACTOS PONTIFICIOS



CIUDAD DEL VATICANO, 24 ENE 2006 (VIS).-El Santo Padre nombró:

-Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, obispo auxiliar de la archidiócesis de Medellín (superficie 708, población 3.012.847, católicos 2.625.494, sacerdotes 909, religiosos 3.661, diáconos permanentes 39) en Colombia. El obispo electo nació en 1962 en Bello (Colombia), fue ordenado sacerdote en 1986 y hasta ahora oficial de la Pontificia Comisión para América Latina.

-Monseñor Nicola Girasoli, nuncio apostólico en Zambia y Malawi, elevándolo al mismo tiempo a la dignidad de arzobispo. El arzobispo electo nació en Ruvo di Puglia (Italia) en 1957, fue ordenado sacerdote en 1980 y hasta ahora era consejero de la nunciatura apostólica en Argentina.

-Monseñor Jean Laffitte, vicepresidente de la Pontificia Academia para la Vida. Monseñor Laffitte era hasta ahora subsecretario del Pontificio Consejo para la Familia.
NEA:NN:NA/.../CADAVID:GIRASOLI:LAFFITTE         VIS 20060124 (140)

PESAME DEL PAPA POR LA MUERTE DE IBRAHIM RUGOVA



CIUDAD DEL VATICANO, 24 ENE 2006 (VIS).-Sigue el telegrama enviado por el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado, en nombre de Benedicto XVI, al obispo Zef Gashi, S.D.B., administrador apostólico de Prizren (Srbija i Crna Gora), con motivo del fallecimiento, el pasado sábado 21 de enero, del presidente de Kosovo, Ibrahim Rugova.

  "El Sumo Pontífice, tras recibir la noticia de la muerte del presidente Ibrahim Rugova,  le ruega que transmita su más sentido pésame al pueblo y a la administración del Kosovo por el luto que tanto les afecta. El Santo Padre les garantiza su cercanía en estos momentos de prueba y, mientras recuerda las sólidas virtudes civiles que han inspirado la vida y el generoso servicio prestado por el difunto a sus conciudadanos, pide a Dios abundantes bendiciones  para los amados habitantes de Kosovo".
TGR/MUERTE RUGOVA/GASHI:SODANO             VIS 20060124 (150)

LOS MEDIOS: RED DE COMUNICACION, COMUNION Y COOPERACION



CIUDAD DEL VATICANO, 24 ENE 2006 (VIS).-Se ha publicado hoy, festividad de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas, el primer mensaje de Benedicto XVI para la Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales, que se celebrará el 28 de mayo de 2006, sobre el tema: "Los medios: red de comunicación, comunión y cooperación".

  Siguen extractos del mensaje anual, que se ha publicado en italiano, inglés, francés, alemán, español y portugués.

  "Los avances tecnológicos en los medios han conquistado en cierta medida tiempo y espacio, permitiendo la comunicación tanto instantánea como directa, aun cuando las personas están separadas por enormes distancias. Este desarrollo presenta un potencial enorme para servir al bien común. (...) Diariamente se nos recuerda que la inmediatez de la comunicación no necesariamente se traduce en la construcción de la cooperación y la comunión en la sociedad".

  "Iluminar las conciencias de los individuos y ayudar a formar su pensamiento nunca es una tarea neutral. La comunicación auténtica exige valor y decisión radicales. Requiere la determinación de aquellos que trabajan en los medios para no debilitarse bajo el peso de tanta información ni para conformarse con verdades parciales o provisionales. Por el contrario, requiere tanto la búsqueda como la transmisión de lo que es el sentido y el fundamento último de la existencia humana, personal y social. De esta forma, los medios pueden contribuir constructivamente a la propagación de todo lo que es bueno y verdadero".

  "El llamamiento a los medios de comunicación de hoy a la responsabilidad, a ser protagonistas de la verdad y promotores de la paz, supone numerosos desafíos. Aunque los diversos instrumentos de comunicación social facilitan el intercambio de información, ideas y entendimiento mutuo entre grupos, también están teñidos de ambigüedad. (...) Algunas tendencias dentro de los medios engendran una forma de monocultura que oscurece el genio creador, reduce la sutileza del pensamiento complejo y desestima la especificidad de prácticas culturales y la particularidad de la creencia religiosa. Estas distorsiones se dan cuando la industria de los medios se reduce al servicio de sí misma o funciona solamente guiada por el lucro, perdiendo el sentido de responsabilidad hacia el bien común".

  "Así pues, se debe garantizar siempre una información precisa de los eventos, la explicación completa de los hechos de interés público y la presentación justa de los diversos puntos de vista. La necesidad de sostener y apoyar la vida matrimonial y familiar es de particular importancia, precisamente porque se relaciona con el fundamento de cada cultura y sociedad. En colaboración con los padres, los medios de comunicación y las industrias del espectáculo pueden ayudar en la difícil pero altamente satisfactoria vocación de educar a los niños, presentando modelos edificantes de vida y amor humanos.

  "Para que la presencia y la percepción de los medios de comunicación sean positivas, deseo reiterar la importancia de las tres condiciones indicadas por mi venerado predecesor el Papa Juan Pablo II, y que son necesarias para el servicio que esos medios deben prestar al bien común: formación, participación y diálogo".

  "La formación en el uso responsable y crítico de los medios ayuda a las personas a utilizarlos de manera inteligente y apropiada. (...) Precisamente porque los medios contemporáneos configuran la cultura popular, deben superar toda tentación de manipular, especialmente a los jóvenes, y tratar, por el contrario, de educar y servir. De este modo, protegen en vez de erosionar el tejido de la sociedad civil, tan valioso para la persona humana".

  "La participación en los medios deriva de su misma naturaleza: son un bien destinado a toda persona. Como servicio público, la comunicación social requiere un espíritu de cooperación y co-responsabilidad con escrupulosa atención en el uso de los recursos públicos y en el desempeño de los cargos públicos, incluyendo el recurso a normas de regulación y a otras medidas o estructuras diseñadas para lograr este objetivo".

  "Finalmente, los medios de comunicación deben aprovechar y ejercer las grandes oportunidades que les brindan la promoción del diálogo, el intercambio de conocimientos, la expresión de solidaridad y los vínculos de paz. De esta manera ellos se transforman en recursos incisivos y apreciados para la construcción de la civilización del amor que toda persona anhela".

  "Estoy convencido de que un serio esfuerzo para promover esas tres condiciones, redundará en beneficio del sólido desarrollo de los medios como una red de comunicación, comunión y cooperación, ayudando a los hombres, mujeres y niños. Esto facilitará que los medios presten más atención a la dignidad de la persona humana y a que sean más responsables y abiertos a los demás, especialmente a los miembros más necesitados y débiles de la sociedad".

  El Papa termina recordando las palabras de San Pablo: "Cristo es nuestra paz". "En él somos uno. ¡Rompamos juntos los muros divisorios de la hostilidad y construyamos la comunión de amor según los designios que el Creador nos dio a conocer por medio de su Hijo!".
MESS/JORNADA MUNDIAL COMUNICACIONES/...          VIS 20060124 (800)

lunes, 23 de enero de 2006

EN BREVE



CON MOTIVO DE LA PROXIMA INAUGURACION DE LOS JUEGOS OLIMPICOS INVERNALES, que se celebrarán en febrero en Turín y en otras localidades de la región de Piamonte, Benedicto XVI ha enviado un mensaje al cardenal Severino Poletto, arzobispo de esta ciudad. El Santo Padre expresa el deseo de que esta manifestación deportiva "sea para todos un signo elocuente de amistad y contribuya a consolidar entre los pueblos relaciones de entendimiento solidario. ¿Cómo no reconocer -se pregunta el Papa- la gran necesidad que hay de todo esto en nuestros días, en los que la humanidad se ve afectada por tantas tensiones y anhela construir un futuro de auténtica paz?".

EL CARDENAL ANGELO SODANO, SECRETARIO DE ESTADO, ha enviado un telegrama de pésame -en nombre del Santo Padre- al arzobispo Frantisek Rabek, ordinario militar de Eslovaquia, con motivo del accidente, cerca de Kosice, de un avión militar eslovaco. En el desastre fallecieron el pasado 19 de enero muchos soldados que regresaban de una misión de paz en Kosovo, además del capellán militar, monseñor Michal Stang.
.../EN BREVE/...                             VIS 20060123 (180)

OTROS ACTOS PONTIFICIOS


CIUDAD DEL VATICANO, 23 ENE 2006 (VIS).-El Santo Padre aceptó la renuncia del arzobispo Paul Verdzekov al gobierno pastoral de la archidiócesis de Bamenca (Camerún), por motivos de edad. Le sucede el arzobispo Cornelius Fontem Esua, coadjutor de la misma sede.

  El sábado, 21 de enero, se hizo público que el Santo Padre:

-Aceptó la renuncia del obispo Paul Lê Dac Trong al oficio de auxiliar de la archidiócesis de Ha Nôi (Vietnam), por límite de edad.

-Nombró a monseñor Smaragde Mbonyintege obispo de Kabgayi (superficie 2.187, población 912.000, católicos 550.000, sacerdotes 114, religiosas 216) en Ruanda. El obispo electo nació en 1947 en Rutobwe-Gitarama (Ruanda), fue ordenado sacerdote en 1975 y hasta ahora era rector del Seminario Mayor de Nyakibanda (Ruanda).

-Nombró al arzobispo Antonio Franco nuncio apostólico en Israel y Chipre y delegado apostólico en Jerusalén y Palestina. El arzobispo era hasta ahora nuncio apostólico en Filipinas.
RE:NER:NN/.../...                            VIS 20060123 (130)
CIUDAD DEL VATICANO, 23 ENE 2006 (VIS).-El Santo Padre aceptó la renuncia del arzobispo Paul Verdzekov al gobierno pastoral de la archidiócesis de Bamenca (Camerún), por motivos de edad. Le sucede el arzobispo Cornelius Fontem Esua, coadjutor de la misma sede.

  El sábado, 21 de enero, se hizo público que el Santo Padre:

-Aceptó la renuncia del obispo Paul Lê Dac Trong al oficio de auxiliar de la archidiócesis de Ha Nôi (Vietnam), por límite de edad.

-Nombró a monseñor Smaragde Mbonyintege obispo de Kabgayi (superficie 2.187, población 912.000, católicos 550.000, sacerdotes 114, religiosas 216) en Ruanda. El obispo electo nació en 1947 en Rutobwe-Gitarama (Ruanda), fue ordenado sacerdote en 1975 y hasta ahora era rector del Seminario Mayor de Nyakibanda (Ruanda).

-Nombró al arzobispo Antonio Franco nuncio apostólico en Israel y Chipre y delegado apostólico en Jerusalén y Palestina. El arzobispo era hasta ahora nuncio apostólico en Filipinas.
RE:NER:NN/.../...                            VIS 20060123 (130)

AUDIENCIAS



CIUDAD DEL VATICANO, 23 ENE 2006 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Su Beatitud cardenal Ignace Moussa I Daoud, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.

-Dos prelados de la Conferencia Episcopal de la República Democrática del Congo en visita "ad limina":

    -Obispo Gérard Mulumba Kalemba, de Mweka.

    -Obispo Nicolas Djomo Lola, de Tshumbe.

  El sábado, 21 de enero, recibió en audiencias separadas:

-Ocho prelados de la Conferencia Episcopal de la República Democrática del Congo en visita "ad limina":

    -Obispo Ignace Matondo Kwa Nzambi, C.I.C.M., de Molegbe.

    -Arzobispo Godefroy Mukeng'a Kalond, C.I.C.M., de Kananga, con el obispo auxiliar Marcel Madila.

    -Obispo Valentin Masengo Nkinda, de Kabinda.

    -Obispo Stanislas Lukumwena, O.F.M., de Kole.

    -Obispo Léonard Kasanda Lumembu, C.I.C.M., de Luiza.

    -Obispo Tharcisse Tshibangu Tshishiku, de Mbujimayi, con el obispo auxiliar Bernard-Emmanuel Kasanda Mulenga.

-Cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos.
AL:AP/.../...                                VIS 20060123 (90)

EL PAPA: REAPROPIARNOS DE LA PALABRA AMOR



CIUDAD DEL VATICANO, 23 ENE 2006 (VIS).-Benedicto XVI intervino esta mañana  en el congreso organizado por el Pontificio Consejo "Cor Unum", en curso del 23 al 24 de enero en el Aula Nueva del Sínodo y cuyo título, tomado de la primera Carta de San Pablo a los Corintios, es " ...Pero de ellas la más grande es la caridad".

 En su discurso el Santo Padre habló ampliamente de su primera encíclica "Deus caritas est" (Dios es amor) que se publicará el próximo miércoles, 25 de enero.

  "El viaje cósmico en que Dante en su Divina Comedia quiere llevar al lector -comenzó el Papa- acaba ante la luz perenne que es Dios mismo, ante esa luz que es al mismo tiempo "el amor que mueve al sol y a las otras estrellas".

  El Dios que aparece en el círculo central de luz del que habla Dante "tiene un rostro humano y (...) un corazón humano -explicó el Santo Padre-. En esa visión, Dante nos muestra la continuidad entre la fe cristiana en Dios y la búsqueda que lleva a cabo la razón, (...) pero al mismo tiempo aparece una novedad que supera cualquier búsqueda humana. (...) La novedad de un amor que llevó a Dios a asumir un rostro humano, (...) carne y sangre. El "eros" de Dios no es sólo una fuerza cósmica primordial, es el amor que ha creado al ser humano y se inclina hacia el".
 
  "La palabra amor -dijo el Papa- hoy está tan usada que casi se teme pronunciarla. (...) Sin embargo, (...) es una expresión de la realidad primordial (...) de la que debemos reapropiarnos (...) para que pueda iluminar nuestra vida. La conciencia de este hecho me ha llevado a elegir el amor como tema de mi primera encíclica. Quería intentar expresar para nuestro tiempo y existencia algo parecido a lo que Dante recapituló en su visión".

  "Se trata efectivamente -prosiguió- de que la fe se convierta en una visión y una comprensión que nos transforma. Mi deseo era resaltar la fe (...) en ese Dios que asumió un rostro y un corazón humanos. (...) En una época en que (...) asistimos al abuso de la religión hasta la apoteosis del odio (...) necesitamos al Dios vivo, que nos amó hasta la muerte. Así, en esta encíclica, los temas Dios, Cristo y Amor están fundidos como guía central de la fe cristiana".

  "Una primera lectura podría suscitar la impresión de que se divida en dos partes poco unidas entre sí: una primera teórica, que habla de la esencia del amor, y una segunda que trata de la caridad eclesial, de las organizaciones caritativas. A mí me interesaba la unidad de los dos temas, que solo se entienden bien si se ven como una cosa única. (...) Partiendo de la imagen cristiana de Dios, había que mostrar cómo el ser humano es creado para amar y como éste amor que inicialmente aparece sobre todo como "eros" entre hombre y mujer, después debe transformarse interiormente en "ágape", en don de sí al otro".

  "Sobre esta base había que aclarar que la esencia del amor de Dios y del prójimo (...) es el centro de la existencia cristiana, es el fruto de la fe" y "en una segunda parte, evidenciar que el acto personal del "ágape" jamás puede ser solamente individual, sino que debe convertirse en un acto esencial de la Iglesia como comunidad: necesita también de la forma institucional que se expresa en el actuar comunitario de la Iglesia".

  "La organización eclesial de la caridad -concluyó el Papa- no es una forma de asistencia social que se añade casualmente a la realidad de la Iglesia;  (...) forma parte, en cambio, de su naturaleza, (...) debe hacer visible de algún modo al Dios vivo. (...) El espectáculo del ser humano que sufre nos toca el corazón. Pero el compromiso caritativo va mucho más allá de la simple filantropía. Dios mismo nos empuja a aliviar la miseria. (...) Es a Él mismo a quien llevamos al mundo que sufre" y "cuanto más clara y conscientemente lo llevemos como don, nuestro amor cambiará el mundo más eficazmente".
AC/ENCICLICA:AMOR/COR UNUM                 VIS 20060123 (700)

domingo, 22 de enero de 2006

ORACION POR LA UNIDAD: ALMA DEL MOVIMIENTO ECUMENICO




CIUDAD DEL VATICANO, 22 ENE 2006 (VIS).-La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que tiene lugar  todos los años del 18 al 25 de enero, fue el tema central de la reflexión de Benedicto XVI antes de rezar el Angelus con los peregrinos en la Plaza de San Pedro.

  El Papa explicó que la iniciativa comenzada en los primeros años del siglo XX  se ha convertido "cada vez más en un momento ecuménico de referencia, en el que los cristianos de las diferentes confesiones de todo el mundo rezan y reflexionan  a partir de un mismo texto bíblico", y recordó que este año el pasaje escogido está tomado del Evangelio de Mateo: "Si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra sobre cualquier cosa que quieran pedir, mi Padre que está en los cielos se lo concederá. Pues donde hay dos  o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos".

  "¡Cuánta confianza y cuánta esperanza infunden estas palabras del Señor Jesús!", exclamó el Santo Padre. "Invitan a los cristianos a pedir juntos a Dios esa plena unidad, por la que el mismo Cristo (...) rezó al Padre en la Última Cena. Podemos comprender así porqué es tan  importante que nosotros, los cristianos, invoquemos el don de la unidad. (...) Si lo hacemos con fe, podemos estar seguros de que nuestra petición será escuchada. No sabemos ni cómo ni cuándo, porque no nos corresponde a nosotros saberlo, pero no tenemos que dudar de que un día seremos "una sola cosa" como Jesús y el Padre están unidos en el Espíritu Santo".     

  "La oración por la unidad -prosiguió- constituye el alma del movimiento ecuménico que (...) avanza en todo el mundo. Es cierto que no faltan dificultades y pruebas, pero también son útiles, (...) ya que nos llevan a tener paciencia, perseverancia y a crecer en la caridad fraterna. Dios es amor y sólo si nos convertimos a Él y aceptamos su Palabra nos uniremos todos en el único Cuerpo místico de Cristo".

  "La expresión "Dios es amor", en latín "Deus caritas est" -concluyó Benedicto XVI-,  es el título de mi primera encíclica, que será publicada el miércoles próximo, 25 de enero, fiesta de la conversión de san Pablo. Me alegra que coincida con la conclusión de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Ese día iré a la Basílica de San Pablo para presidir las vísperas, en las que también participarán representantes de las demás iglesias y comunidades eclesiales".

  Una vez rezado el Angelus, el Papa, habló de nuevo de la situación de los países  africanos, y en particular de Costa de Marfil, "donde persisten graves tensiones entre los diferentes componentes sociales y políticos del país. Invito a todos a proseguir el diálogo constructivo para alcanzar la reconciliación y la paz. Confío estas intenciones a la intercesión de la Virgen Santa, que tanto ama el pueblo de Costa de Marfil".
ANG/UNIDAD CRISTIANOS:ENCICLICA/...             VIS 20060123 (500)

BENEDICTO XVI AGRADECE LOS SERVICIOS DE LA GUARDIA SUIZA



CIUDAD DEL VATICANO, 22 ENE 2006 (VIS).-Al conmemorarse hoy el V Centenario de la fundación de la Guardia Suiza Pontificia, este mediodía después del rezo del Angelus, Benedicto XVI agradeció a sus miembros los servicios prestados a lo largo de estos años.

  Ante varios miles de personas congregadas en la plaza de San Pedro, entre las que se encontraba un piquete formado por 70 Guardias Suizos con uniforme de gala, el Papa recordó que "hace quinientos años, el 22 de enero de 1506, el Papa Julio II acogía y bendecía al primer contingente de Guardias Suizos, venidos a Roma para asegurar la defensa de su persona y del Palacio Apostólico. Nacía así la Guardia Suiza Pontificia".

  "Al recordar ese histórico acontecimiento, saludo con alegría a cuantos forman hoy este benemérito Cuerpo, al que, en signo de aprecio y reconocimiento, imparto de corazón una bendición apostólica especial", dijo el Santo Padre.

  Poco antes, el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado y decano del Colegio Cardenalicio, había presidido en la Capilla Sixtina una misa para los miembros de la Guardia Suiza con motivo del inicio de las celebraciones de estos quinientos años.

  En memoria del juramento solemne que realizan los nuevos reclutas cada 6 de mayo, el purpurado alentó a los Guardias Suizos a "servir fiel, leal y honradamente al Sumo Pontífice y a sus legítimos sucesores, con todas sus fuerzas, sacrificando, si fuera necesario, incluso la vida en su defensa". "¡Que esta fidelidad -exclamó- sea siempre vuestro lema!".

  Tras recordar que fueron 150 los guardias suizos que entraron en la Ciudad Eterna aquel 22 de enero de 1506 para defender la cátedra de Pedro, el cardenal Sodano citó una frase del reformador protestante suizo Ulrich Zwinglio, pronunciada antes de alejarse de la Iglesia católica. "Los suizos ven la triste situación de la Iglesia de Dios, la Madre de la Cristiandad, y consideran que es grave y peligroso que cualquier tirano pueda agredir impunemente por codicia a la Madre común de la Cristiandad".

  "Son palabras -continuó el cardenal secretario de Estado- que recuerdan todavía hoy a los guardias suizos aquella inspiración superior que debe animar su servicio, viendo con los ojos de la fe, en cada Romano Pontífice, el principio de la unidad visible de la Santa Iglesia de Dios".

  El cardenal Sodano invitó a los guardias suizos a que, en recuerdo de este solemne aniversario, amasen "cada vez más a la Iglesia de Cristo".
ANG/CENTENARIO GUARDIA SUIZA/SODANO        VIS 20060123 (400)

sábado, 21 de enero de 2006

BENDICION DE LOS CORDEROS EN LA FIESTA DE SANTA INES



CIUDAD DEL VATICANO, 21 ENE 2006 (VIS).-Como es costumbre en la fiesta de Santa Inés, el Papa bendijo este mediodía en la Capilla Urbano VIII del Palacio Apostólico Vaticano dos corderos con cuya lana se confeccionarán los palios que recibirán los nuevos arzobispos metropolitanos el 29 de junio, solemnidad de los Santos Pedro y Pablo.

  El palio es un ornamento de lana blanca con seis cruces negras, que se pone sobre los hombros y tiene dos bandas que caen sobre el pecho y la espalda. Lo llevan el Papa y los arzobispos metropolitanos. Es un símbolo que manifiesta la estrecha unión con el romano pontífice.
.../BENDICION CORDEROS:PALIO/...                VIS 20060123 (120)

TELEGRAMA POR FALLECIMIENTO CARDENAL TAOFINU'U



CIUDAD DEL VATICANO, 21 ENE 2006 (VIS).-Sigue el telegrama enviado por el Santo Padre al arzobispo Alapati Lui Mata'eliga, de Samoa-Apia (Samoa), tras la noticia del fallecimiento, el viernes 20 de enero a los 82 años, del cardenal Pio Taofinu'u, S.M., arzobispo emérito de la misma sede.

  "Recibo con profundo dolor la noticia de la muerte del cardenal  Pio Taofinu'u y le doy mi más sentido pésame al igual que al clero, a los religiosos y laicos de la archidiócesis de Samoa-Apia y a los miembros de la Sociedad de María. Hago extensivas mis condolencias a las autoridades civiles de la región y a todos los pueblos del Océano Pacífico, para quienes el cardenal fue un ejemplo de compromiso firme con la verdad y con el amor del Evangelio de Jesucristo. En  este tiempo de luto profundo me uno a su oración para que, por la intercesión de la Bienaventurada Virgen  María, Dios nuestro Padre misericordioso, le conceda la recompensa de sus trabajos y acoja su noble alma en la alegría y la paz de cielo. A todos los participantes en la solemne misa de exequias  imparto mi bendición apostólica como promesa de consuelo y fortaleza en el Señor".
TGR/MUERTE CARDENAL/TAOFINU'U:MATA'ELIGA       VIS 20060123 (210)
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